Correa arremete contra iglesia Católica y oposición


Fuente: dpa | 26/03/2011

Quito,  (dpa) – El presidente de Ecuador, Rafael Correa, arremetió este viernes contra los prelados de la iglesia Católica ecuatoriana, al decir que “hay ciertos obispos que cada vez están más lejos de su pueblo y más cerca -tan solo- del billete y del poder económico”.

En su primera reacción luego de conocerse el llamado de la Conferencia Episcopal al pueblo ecuatoriano frente a la consulta popular del próximo 7 de mayo para que se respete la independencia de las funciones del Estado y la libertad de expresión y de empresa, Correa señaló que hay ciertos obispos que llaman a la reflexión del pueblo, pero “utilizando el lenguaje que utiliza la oposición para asustar a nuestra gente”.

El mandatario indicó que aspira a que alguna vez cambie la Conferencia Episcopal para “nuevamente tener esa iglesia progresista, que se preocupe de la promoción humana, comprometida con su gente”.

De igual forma fustigó a un grupo de estudiantes que en las últimas horas le pifiaron y le arrojaron papeles cuando salía de un debate sobre la consulta popular en un centro universitario, los instó a que “lancen ideas” y no generen incidentes.

Correa consideró que es la oposición política la que genera estos incidentes y que “se seguirán repitiendo pues la oposición, a falta de propuestas, tratará de boicotear la difusión de los contenidos de la consulta popular”.

En los últimos días el presidente Correa ha desplegado una gran actividad pública en diferentes regiones del país, en las que junto a la revisión de obras y proyectos, hace constantes pronunciamientos sobre los contenidos del próximo referéndum y consulta que vivirá Ecuador en mayo en la que se amplían temporalmente los poderes presidenciales para reorganizar la justicia y se establecen controles a la difusión de información en medios de comunicación, entre otros temas.

(Tomado de http://www.elpais.cr)

 

 

 

Iglesia Metodista celebra culto por la Memoria, a pesar de acciones intimidatorias


 

A pesar del intimidatorio reparto de volantes apologéticos de la dictadura, se celebró con una nutrida concurrencia el pasado domingo 20 de marzo en la Iglesia Metodista de Santa Fe, un culto ecuménico por la Memoria, la Verdad y la Justicia que contó con la presencia del Obispo Federico Pagura y la participación de madres, familiares e hijos de las víctimas del terrorismo de Estado.

martes, 22 de marzo de 2011

Por Daniel Dussex

Este domingo 20 de marzo, el frente de la Iglesia Metodista de Santa Fe amaneció cubierta de volantes impresos que hacían una apología de la última dictadura militar. El blanco elegido por quienes se esconden detrás de estas acciones intimidatorias, tenía la intención de empañar el encuentro ecuménico que estaba previsto a la noche con la presencia del obispo Federico Pagura.

Sin embargo, este objetivo no se logró. Los organizadores decidieron seguir adelante con el culto ecuménico por la “Memoria, la Verdad y la Justicia”, el primero de una serie de actos conmemorativos del Foro Contra la Impunidad y por la Justicia, a 35 años del golpe cívico–militar. La presencia de una personalidad histórica, como es la del obispo Pagura, sumada a la participación de las madres, familiares e hijos de las víctimas del terrorismo de Estado, junto a militantes de organismos de los derechos humanos, organizaciones políticas y sociales le dio un marco especial al encuentro.

Miembros de la comunidad católica de Santa Fe, pertenecientes a la escuela y el coro que fundó el padre Osvaldo Catena, otro referente en la lucha por la dignidad de la vida, acompañaron musicalmente toda la liturgia. El templo estaba decorado con una muestra del Círculo de Dibujantes Santafesinos que expusieron durante toda la semana previa al encuentro sus trabajos sobre “Los derechos de los niños/as y adolescentes”. Entre los asistentes se encontraban miembros del Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos- MEDH Santa Fe, la delegada local del Instituto nacional Antidiscriminación-INADI y un representante de la legislatura local.

El desarrollo de la celebración fue coordinada por laicos de la Iglesia Metodista y el pastor Américo Jara Reyes (superintendente regional). El ex sacerdote Alberto Haquín tuvo una reflexión participativa con la gente, luego se entonó la “Canción del Caminante” de María Elena Walsh. Un momento especial fue cuando se pidió el minuto de silencio y también de aplauso, en homenaje a todos los hombres y mujeres que desde las iglesias levantaron sus voces proféticas para denunciar los crímenes de lesa humanidad.

El obispo Federico Pagura decidió comenzar su alocución, luego de haberse entonado un himno religioso que hablaba del Dios de Abraham, con melodía hebrea, y también de escuchar una grabación con cánticos islámicos que él mismo se encargó de proponer. Fue un claro mensaje en contra de las acciones bélicas que la Coalición Internacional desplegó sobre Libia. Fustigó a los países que dieron su apoyo a esta iniciativa y señaló que bajo el argumento de defensa a las democracias y los derechos civiles, se esconden intereses económicos y de apropiación de recursos petroleros. También mencionó la gravedad del riesgo nuclear que se desató en Japón luego del tsunami y reivindicó la acción del “Llamamiento de los Cien para Seguir Viviendo” una organización que en los ochenta denunció este peligro en el marco de la denominada Guerra Fría.

El eje del mensaje de Pagura señaló un escenario de crisis internacional, sin embargo rescató el concepto oriental de la palabra crisis a la que define también como oportunidad. En ese sentido destacó las voces proféticas que se levantan en medio de este escenario y mencionó especialmente la del teólogo Leonardo Boff, que también visualiza a las crisis como oportunidades de transformación que propicien alternativas para construir una sociedad más humana. Mencionó especialmente a los pueblos latinoamericanos que están unidos para resistir y sumar esfuerzos de unidad que se opongan a las políticas imperiales. Puso el ejemplo de Cuba, que en medio del cerco internacional y la pobreza supo generar verdaderos espacios de dignidad. También se refirió a la ola de revueltas del Cercano Oriente, que comenzó en Egipto y se extendió a otros lugares, como expresión de rebelión social que estaba contenida bajo regímenes opresivos.

Luego del mensaje, el pastor Américo Jara Reyes invitó a celebrar la mesa de “común unión” abierta a todos y todas, lo que constituyó otro momento importante del encuentro ya que junto a Federico Pagura, el ex sacerdote Haquín y dos Madres de Plaza de Mayo de Santa Fe fueron quienes compartieron el pan y el vino con los participantes.

Vale recordar que esta semana se recuerda en Argentina, el 24 de marzo-Día de la Memoria, al cumplirse 35 años del golpe militar que dio inicio a la sangrienta dictadura que finalizó en 1983.

Fuente: www.iglesiametodista.org.ar

(tomado de http://alcnoticias.net)

José Ignacio González Faus, teólogo jesuita: “La Iglesia va hacia el gueto y necesita una gran reforma”


Isabel Bugallal

El Faro de Vigo
“Han ido al Vaticano diciendo que niego la divinidad de Jesús, que soy crítico y marxista; cosas de ese género que no merecen audiencia”
La voz crítica del teólogo jesuita José Ignacio González Faus (Valencia, 1935) exaspera al Vaticano, a donde han llegado ciertas acusaciones sobre él. Autor de numerosas publicaciones y profesor de Teología en Barcelona, dirige “Cristianismo y Justicia”, un centro fundado por los jesuitas barceloneses hace 31 años. Hoy participa en un homenaje a Óscar Romero en A Coruña.

ISABEL BUGALLAL –¿No tira la toalla?

–No la pienso tirar, por supuesto, ¿por qué habría de tirarla?

Por amenazas del Vaticano.

–En mi caso tampoco han sido tantas y, aunque fueran más, Jesús, a quien yo intento seguir, no la tiró. Mi padre, san Ignacio, mi fundador, tampoco la tiró perseguido por la Inquisición.

–¿Es verdad que al Vaticano llegan anónimos y delaciones?

–Sí, es verdad. Es increíble la cantidad de cartas y denuncias que llegan, muchas anónimas y de gente neurótica que no tiene otra cosa que hacer y escribe a Roma. Lo que no comprendo, como cristiano y como cura, es que en Roma se dé audiencia a este tipo de acusaciones.

–¿Las escuchan?

–Cuando eran contra el bueno –o el malo– de Marcial Maciel no parece que les hicieran mucho caso, en cambio, cuando llegan otros casos… Todos los sistemas muy centralizados, como es el Vaticano, tienen un gran miedo a estar desinformados y cualquier cosa que les dicen se la creen.

–¿Qué han dicho de usted?

–Que niego la divinidad de Jesús, cosa que es mentira y por lo tanto no me preocupa; que critico a la Iglesia injustamente, cosa que tampoco es verdad; que si soy marxista, lo cual no es cierto, y cosas de ese género que no merecen audiencia.

–¿Es incómodo para la Iglesia?

–No quisiera serlo porque amo a la Iglesia, pero lo soy porque creo que necesita una reforma muy seria. Jesús también fue incómodo para el sanedrín y los sumos sacerdotes.

–Denuncia la estructura de poder de la Iglesia.

–Naturalmente: el poder fue la tercera tentación que rechazó Jesús. La Iglesia debía tener el mínimo indispensable de estructura y el máximo de libertad pero tengo la impresión de que es al revés.

–A usted no le cabe en la cabeza que la Iglesia tenga Estado.

–En la cabeza me cabe, donde no sé si cabe es en el Evangelio.

–¿Escribió una carta abierta al Papa para decírselo?

–Por qué no, todo cristiano tiene derecho a escribir al Papa.

Es crítico con el nombramiento de obispos, ¿por qué?

–Porque el procedimiento actual es contrario al que se daba en la Iglesia primera y el Evangelio. Cada iglesia debe elegir a su obispo.

–¿Los papas son prisioneros de la curia romana?

–Están condicionados por una estructura que la curia conoce mejor. Como ellos dicen, “los obispos pasan, pero la curia permanece”.

–¿Cuál es el lugar de la Iglesia que usted defiende?

–La Iglesia tiene que estar con las víctimas, los crucificados, los pobres, los perseguidos; con la mentalidad de cada época y con las diversas culturas.

Dice que la Iglesia tarda 200 años en admitir los cambios.

–La reforma de Lutero no fue digerida casi hasta el concilio Vaticano II y no parece que la gente de la curia haya aceptado totalmente el Vaticano II.

–¿Ve una involución?

–No solo yo, muchos teólogos lo piensan. Hace casi 40 años Karl Rahner escribió un artículo que se titulaba ¿Vamos hacia el gueto? Pues parece que sí, que vamos hacia el gueto.

Usted fue alumno de Ratzinger en Alemania.

–Yo preparaba la tesis doctoral allí, era capellán de los inmigrantes españoles y acudía a sus clases de Cristología. Los alumnos hasta le aplaudíamos: era, evidentemente, otro Ratzinger más avanzado.

–¿Qué opina de la visión de Jesús que da en su último libro? Según él, no fue revolucionario.

–Jesús no quiso ser un revolucionario, pero resultó serlo y fue condenado por motivos políticos. Puede que no sea la visión de Benedicto XVI, pero es la que tiene más fiabilidad histórica.

–Los kikos, el movimiento neocatecumenal, arrastra masas y llena plazas allá donde el Papa va.

–Para llenar plazas basta con dinero, organización y unos cuantos autobuses. La pregunta es si eso no es como la espuma que llena el vaso de cerveza y cuando baja no queda nada. Más que la espuma, la imagen evangélica sería la semilla que crece. La manera de proceder de los kikos, con presiones y chantajes, no me parece muy evangélica.

–El poder de Rouco, debe ser grande, le llaman “vicepapa”.

–Sé de él lo mismo que usted, lo que dicen los periódicos, y que alguna vez se quejó de mí al provincial de los jesuitas.

Es presidente de la Episcopal por un voto, el de su sobrino, dicen los malévolos.

–Eso dicen, sí.

La Iglesia está mal, pero el mundo está peor, a su juicio.

–Me temo que sí. “Estamos en un sistema que produce ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres”, dijo Juan Pablo II.

–¿Ha hecho testamento vital?

–Sí, lo he hecho porque creo que hay un cierto encarnizamiento terapéutico que se disimula de mil maneras y porque tuve una hermana gemela que murió de cáncer y, con ayuda de un médico, tuve que plantarme para que no la molestaran más y la dejaran morir en paz; y porque prefiero morirme seis meses antes que no vivir seis meses más incómodamente.

–“Nací en una familia de derechas pero el encuentro con Jesús me hizo de izquierdas”.

–Mi padre era un gran católico y muy franquista. La familia católica y los padres jesuitas me transmitieron el amor y el interés por Jesús; cuando entré en la Compañía, descubrí que el Jesús de los Evangelios no era el me habían enseñado y di un viraje de 180 grados.

Se hizo cura de izquierdas

–La gente dice que soy de izquierdas, pero yo quiero ser del Evangelio, ahora las izquierdas están en crisis y han abandonado su causa, que era la justicia social.

(tomado de http://www.redescristianas.net)

Carta a un seminarista


Andrés Muñoz

Eclesalia

Querido seminarista: No tengo el gusto de conocerte, porque hace tiempo que no voy por el seminario, debido a problemas alérgicos. Pero deseaba ponerme en contacto contigo, ahora que llega el Día del Seminario, para ofrecerte el Servicio de Atención de la Comunidad, (S.A.C.), que se ocupa del cuidado, participación e igualdad entre todos sus miembros, y del que no creo que te hayan hablado tus formadores.

El S.A.C. ha lanzado el Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), en el que se incluye una Campaña de Prevención de Riesgos Laborales, dirigida expresamente a seminaristas que, como a ti, os están modelando en la actual estructura eclesial para ser futuros profesionales de la religión.

A través de estudios, investigación, encuestas y diagnóstico popular se han detectado riesgos, accidentes y/o enfermedades en el clericalato que perjudican a varones célibes y, por extensión a toda la sociedad, por lo que urge su prevención.

Los riesgos profesionales clericales más agresivos son, como se sabe, la pederastia, la pedofilia, el abuso de menores y la discriminación de la mujer, víctima del celibato impuesto, de cuya gravedad y prevención no hace falta insistir.

Pero hay otra serie de peligros igualmente dañinos como la “Robotitis”, virus que se inocula por la demasiada exposición y contacto con materiales de chatarra y desecho provenientes de la teología escolástica, el derecho canónico, el magisterio eclesiástico, la moral sexual vaticana o la espiritualidad pietista, que pueden degenerar en ceguera o dependencia.

También está “El síndrome de poder”, popularmente conocido como “Cojonitis Aguda”, que es la inflación de los ganglios machistas por ponerlos encima de la mesa reiteradamente, que producen exclusión, ordeno y mando y la parroquia es mía.

El “Mobbing Celibatario” es la opresión que sufren muchos curas, localizada en la zona cardiaca y lumbar baja, utilizándose como falsos paliativos el ocultamiento o el apaño sentimental.
Otro riesgo es el “Mal de Sacristía” que se objetiva en una claustrofobia a lo social, reivindicativo, político y laical, para refugiarse en lo ritual y sagrado. Este problema se somatiza en el ombligo.

“Feminalergia” es otra dolencia eclesial y clerical de tipo crónico que se produce por el endoparásito institucional que contagia a los más cercanos y cuyos efectos colaterales lo sufren el 50% de los creyentes, es decir, las mujeres.

El “Traumatismo Múltiple” son las lesiones en los órganos y tejidos vitales de profesionales como teólogos, investigadores, exegetas, profesores, curas casados, homosexuales…, provocadas por prácticas jerárquicas abusivas.

Sin querer ser exhaustivo, te menciono, por último, otros cuantos riesgos de forma abreviada, a los que tendrás que estar atento para no ser víctima de ellos, como pueden ser una parálisis doctrinal, miopía comunitaria, estados climatéricos, asfixia ortodoxa, modorra litúrgica, numismática febril, manía persecutoria, morbosidad privilegiativa y otras manifestaciones curiales que pueden derivar en sarpullidos, eccemas y pruritos sociales.

Para evitar todos estos riesgos, problemas, conflictos, accidentes y/o enfermedades del clero te remito al Plan Integral de Refundación de la Iglesia Católica (P.I.R.I.C.), anteriormente mencionado, que consiste básicamente en un cambio radical del modelo productivo eclesial: cambio estructural, teológico y litúrgico, que da como resultado que otra Iglesia es posible y necesaria.

Para ser eficaz este plan se apoya en estos presupuestos: la comunidad antes que la institución, todos creyentes y no curas y laicos, la vida antes que el culto, Dios antes que ortodoxia, el espíritu por encima de la ley, igualdad varón-mujer, el amor en lugar de derecho canónico, ministerios y no privilegios, el reino de Dios y su justicia y después, mucho después la Iglesia.

De este planteamiento se deduce que no se trata de una reforma, ni una renovación, ni una restauración sino de una refundación o vuelta a la Iglesia de los primeros tiempos, en la que, entre otras cosas, no existía el status clerical o ministerio ordenado como casta y se daba el protagonismo a la comunidad, grande y pequeña, para repartir funciones y ministerios según la necesidad y los carismas.

No me puedo extender más en la descripción detallada de esta otra Iglesia, porque sería objeto, no de una carta, sino de un diálogo en profundidad, pero me gustaría que pensaras esta propuesta y la dieras a conocer a tus compañeros, porque se evitarían todos los riesgos, accidentes…propios de los clérigos y porque creo que esta visión eclesial tiene futuro.

Te puedes informar con más detalle en estos lugares de referencia: Teología de la Liberación, Comunidades de base, Redes Cristianas o movimientos como Somos Iglesia, Comunidades Populares, Moceop, Mujeres y Teología entre otras. Aquí encontrarás personas que te acogerán y te mostrarán sus experiencias comunitarias y en donde verás que no solo Otra Iglesia es posible sino que Otra Iglesia es ya realidad.

Espero verte por aquí. Nos conoceremos.

almaruecha@gmail.com GETAFE (MADRID).

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

(tomado de http://www.redescristianas.net)

Ortodoxia frente a teología crítica


Juan José Tamayo, teólogo

El País

Jesús apenas hace pie en la historia, según el nuevo libro de Benedicto XVI. La cristología papal es la imposición del pensamiento único sobre el pluralismo
Benedicto XVI lleva treinta años fijando rígidamente los límites entre la ortodoxia y la heterodoxia en la teología católica en todos los terrenos: seminarios, universidades católicas, facultades de teología, investigaciones, publicaciones eclesiásticas, y en todos los escenarios donde está implantado el catolicismo.

Primero lo hizo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cargo al que fue aupado por Juan Pablo II, a quien beatificará el próximo 1 de mayo como muestra de sintonía en vida y tras su muerte. Ahora, como Papa, sigue definiendo la ortodoxia y condenando el relativismo, al que califica de dictadura. Ha ejercido la función magisterial autoritariamente, sin que le temblara el pulso a la hora de amonestar, citar a juicio o firmar sentencias condenatorias contra teólogos y teólogas que no tienen su mismo pensar y sentir, sean especialistas de reconocido prestigio, compañeros en el aula conciliar, colegas con quienes compartió la docencia, e incluso alumnos a quienes como profesor premió con las mejores calificaciones y ayudó a publicar sus primeros trabajos.

¡Lástima que no haya mostrado la misma solicitud y decisión en los casos probados de pederastia de clérigos y religiosos reincidentes! Este modo de proceder represivo de las libertades de expresión, de cátedra y de investigación se sitúa en la dirección contraria al concilio Vaticano II -del que él fue asesor teológico- que invita a ejercer “el espíritu crítico más agudizado” que libera “la vida religiosa de un concepto mágico del mundo y de residuos supersticiosos” y facilita “una adhesión verdaderamente personal y operante de la fe”.

Como Papa, Joseph Ratzinger sigue definiendo la ortodoxia y condenando el relativismo, al que califica de dictadura

Hoy vuelve a fijar los contornos de la recta doctrina en el segundo volumen de su cristología Jesús de Nazaret. Desde la Entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, que acaba de aparecer con un despliegue publicitario espectacular, precedido de la filtración, por parte del Vaticano, del capítulo que exonera al pueblo judío en la muerte de Jesús, tesis que nada tiene de novedosa.

Es verdad que no se trata de una declaración magisterial de carácter dogmático, sino de un ensayo teológico, pero lleva la marca papal en la misma portada donde aparece el doble nombre: Joseph Ratzinger Benedicto XVI. La imagen que ofrece en el libro es la un Jesús pensado y vivido desde la fe de la Iglesia y despolitizado. Un Jesús que pasa por la tierra como por brasas sin implicarse en la vida social de su pueblo, que no constituye peligro alguno para el Imperio Romano, que anuncia un reino de Dios basado en la “verdad que está en el intelecto de Dios” y que apenas hace pie en la historia.

Un Jesús que separa con nitidez religión y política, y cuya muerte no es consecuencia del conflicto con el poder, sino autoentrega vicaria para la reconciliación de la humanidad con Dios. Benedicto XVI se distancia así de la exégesis liberal y desconfía de los métodos histórico-críticos, como ya hiciera en el primer volumen publicado en 2007. Llega a decir que “el ‘Jesús histórico’, como aparece en la corriente principal de la exégesis crítica…, es demasiado insignificante en su contenido como para ejercer una gran eficacia histórica” (página 9).

Pero, al mismo tiempo, y desde una no confesada ingenuidad hermenéutica, dice tratar de “llegar a la certeza de la figura realmente histórica de Jesús”, misión imposible, como ya demostrara Albert Schweitzer a principios del siglo pasado. La cristología papal silencia los resultados de las investigaciones de la sociología, la arqueología, la antropología cultural y la historia social sobre el Jesús histórico y el cristianismo primitivo. Descalifica las aportaciones de las teologías políticas y de la revolución.

Desconoce algunas de las más importantes e influyentes cristologías de la segunda mitad del siglo XX, escritas por colegas suyos como Edward Schillebeeckx, Karl Rahner y Hans Küng. Silencia las reflexiones de la teología de la liberación sobre la praxis histórica de Jesús bajo la guía de la opción por los pobres. Pasa por alto la hermenéutica de género de la teología feminista y se mantiene dentro de la cristología patriarcal. Las referencias bibliográficas se circunscriben en buena medida a autores alemanes, pero muy selectivamente, con exclusión de los creadores de la teología política y de la esperanza, Johann Baptist Metz y Jürgen Moltmann respectivamente, y de exegetas como Willi Marxsen y Gerd Lüdemann.

Los libros de Ratzinger-Benedicto XVI constituyen hoy el nuevo canon eclesiástico al que atenerse a la hora de hacer teología, mientras son condenadas algunas de las cristologías más relevantes pensadas en el horizonte de la liberación, del pluralismo religioso y de las investigaciones sobre el Jesús histórico, como, entre otras, Jesucristo liberador y La fe en Jesucristo, de Ion Sobrino; Jesús, símbolo de Dios, de Roger Haight; Hacia una teología cristiana del pluralismo religioso, de Jacques Dupuis, y Jesús. Aproximación histórica, de José Antonio Pagola. Es la imposición del pensamiento único sobre el pluralismo, del dogma sobre el símbolo, de la ortodoxia sobre la ortopraxis y, en fin, de la Iglesia sobre Jesús de Nazaret. En estas condiciones no es posible hacer teología crítica dentro de la Iglesia-institución. ¡El cristianismo al revés!

Jesús de Nazaret. Desde la Entrada en Jerusalén hasta la Resurrección. Ratzinger-Benedicto XVI, Ediciones Encuentro, 2011. 400 páginas. 24 euros.

(Tomado de Redescristianas.net)

Diálogo entre monseñor Oscar Arnulfo Romero y el Papa Juan Pablo II


María López Vigil

Radialistas Apasionadas
El 24 de marzo no sólo renueva la historia del sangriento golpe militar argentino que se inició en el año 1976, es también el aniversario del asesinato del padre Oscar Arnulfo Romero en El Salvador a manos del mayor del Ejército Roberto D’Aubuisson, fundador del partido ARENA, que hoy gobierna en ese país.
A continuación se reproduce el diálogo entre el recién asumido Papa Juan Pablo II y Monseñor Romero, a propósito de una América Latina sitiada por totalitarismos militarizados a fines de los ‘70.

25 DE MARZO DE 2005

Desde Caracas (Venezuela)

El 24 de marzo no sólo renueve la historia del sangriento golpe militar argentino que se inició en el año 1976, es también el aniversario del asesinato del padre Oscar Arnulfo Romero en El Salvador a manos del mayor del Ejército Roberto D’Aubuisson, fundador del partido ARENA, que hoy gobierna en ese país.

A continuación se reproduce el diálogo entre el recién asumido Papa Juan Pablo IIy MonseñorRomero, a propósito de una América Latina sitiada por totalitarismos militarizados a fines de los ‘70.

Curiosamente, a treinta años de iniciada la ola de persecuciones, torturas y muertes se escucha nuevamente ’la voz de los sin voz’ mientras en el Vaticano se apaga el icono religioso preconciliar que revivió la época de las cruzadas. El ángel del Señor anunció en la víspera…

El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo,
el triturado cuerpo de tu Pueblo,
su derramada Sangre victoriosa,
¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el
Continente.

Romero de la Pascua Latinoamericana.

Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.
Como Jesús, por orden del Imperio.
San Romero de América, pastor y mártir nuestro.
¡Nadie hará callar tu última homilía!

(Pedro Casaldáliga, Poema San Romero de América)

Diálogo
- Compréndame, yo necesito tener una audiencia con el Santo Padre…

- Comprenda usted que tendrá que esperar su turno, como todo el mundo.

Otra puerta vaticana se le cierra en las narices.

Desde San Salvador y con el tiempo necesario para salvar los obstáculos de las burocracias
eclesiásticas, Monseñor Romero había solicitado una audiencia personal con el Papa Juan Pablo II. Y viajó a Roma con la tranquilidad de que al llegar todo estaría arreglado.

Ahora, todas sus precauciones parecen desvanecidas como humo. Los curiales le dicen no saber nada de aquella solicitud. Y él va suplicando esa audiencia por despachos y oficinas. – No puede ser -le dice a otro-, yo escribí hace tiempo y aquí tiene que estar mi carta…

- ¡El correo italiano es un desastre!

- Pero mi carta la mandé en mano con…

Otra puerta cerrada. Y al día siguiente otra más. Los curiales no quieren que se entreviste con el Papa. Y el tiempo en Roma, a donde ha ido invitado por unas monjas que celebran la beatificación de su fundador, se le acaba.

No puede regresar a San Salvador sin haber visto al Papa, sin haberle contado de todo lo que está ocurriendo allá.

- Seguiré mendigando esa audiencia -se alienta Monseñor Romero.

Es domingo. Después de misa, el Papa baja al gran salón de capacidad superlativa donde le esperan multitudes en la tradicional audiencia general. Monseñor Romero ha madrugado para lograr ponerse en primera fila. Y cuando el Papa pasa saludando, le agarra la mano y no se la suelta.

- Santo Padre -le reclama con la autoridad de los mendigos-, soy el Arzobispo de San Salvador y le suplico que me conceda una audiencia.

El Papa asiente. Por fin lo ha conseguido: al día siguiente será.

Es la primera vez que el Arzobispo de San Salvador se va a encontrar con el Papa Karol Wojtyla, que hace apenas medio año es Sumo Pontífice. Le trae, cuidadosamente seleccionados, informes de todo lo que está pasando en El Salvador para que el Papa se entere. Y como pasan tantas cosas, los informes abultan.

Monseñor Romero los trae guardados en una caja y se los muestra ansioso al Papa no más iniciar la entrevista.

- Santo Padre, ahí podrá usted leer cómo toda la campaña de calumnias contra la Iglesia y contra un servidor se organiza desde la misma casa presidencial.

No toca un papel el Papa. Ni roza el cartapacio. Tampoco pregunta nada. Sólo se queja.

- ¡Ya les he dicho que no vengan cargados con tantos papeles!
Aquí no tenemos tiempo para estar leyendo tanta cosa.

Monseñor Romero se estremece, pero trata de encajar el golpe. Y lo encaja: debe haber un malentendido.

En un sobre aparte, le ha llevado también al Papa una foto de Octavio Ortiz, el sacerdote al que la guardia mató hace unos meses junto a cuatro jóvenes. La foto es un encuadre en primer plano de la cara de Octavio muerto. En el rostro aplastado por la tanqueta se desdibujan los rasgos indios y la
sangre los emborrona aún más. Se aprecia bien un corte hecho con machete en el cuello.

- Yo lo conocía muy bien a Octavio, Santo Padre, y era un sacerdote cabal. Yo lo ordené y sabía de todos los trabajos en que andaba. El día aquel estaba dando un curso de evangelio a los muchachos del barrio…

Le cuenta todo al detalle. Su versión de arzobispo y la versión que esparció el gobierno.

- Mire cómo le apacharon su cara, Santo Padre.

El Papa mira fijamente la foto y no pregunta más. Mira después los empañados ojos del arzobispo Romero y mueve la mano hacia atrás, como queriéndole quitar dramatismo a la sangre relatada.

- Tan cruelmente que nos lo mataron y diciendo que era un guerrillero… -hace memoria el arzobispo.

- ¿Y acaso no lo era? -contesta frío el Pontífice.

Monseñor Romero guarda la foto de la que tanta compasión esperaba. Algo le tiembla la mano: debe haber un malentendido.

Sigue la audiencia. Sentados uno frente al otro, el Papa le da vueltas a una sola idea.

- Usted, señor arzobispo, debe de esforzarse por lograr una mejor relación con el gobierno de su país.

Monseñor Romero lo escucha y su mente vuela hacia El Salvador recordando lo que el gobierno de su país le hace al pueblo de su país. La voz del Papa lo regresa a la realidad.

- Una armonía entre usted y el gobierno salvadoreño es lo más cristiano en estos momentos de crisis.

Sigue escuchando Monseñor. Son argumentos con los que ya ha sido asaeteado en otras ocasiones por otras autoridades de la Iglesia.

- Si usted supera sus diferencias con el gobierno trabajará cristianamente por la paz.

Tanto insiste el Papa que el arzobispo decide dejar de escuchar y pide que lo escuchen. Habla tímido, pero convencido:

- Pero, Santo Padre, Cristo en el evangelio nos dijo que él no había venido a traer la paz sino la espada.

El Papa clava aceradamente sus ojos en los de Romero:

- ¡No exagere, señor arzobispo!

Y se acaban los argumentos y también la audiencia.

Todo esto me lo contó Monseñor Romero casi llorando el día 11 de mayo de 1979, en Madrid, cuando regresaba apresuradamente a su país, consternado por las noticias sobre una matanza en la Catedral de San Salvador.

Testimonio de María López Vigil, autora del libro PIEZAS PARA UN RETRATO, UCA Editores, San Salvador 1993

(Información recibida de la Red MUndial de Comunidades Eclesiales de Base)

(Tomado de Redescristianas.net)

Ministerio presbiteral comunitario


Emilia Robles Bohórquez

Eclesalia

Proconcil está trabajando en red esta propuesta
Propuesta del obispo Fritz Lobinger en “Equipos de ministros ordenados” y “El altar vacío” de la editorial Herder
Se trata de dos libros que serán publicados en el mes de abril, en castellano por la Editorial Herder (España). El autor es Fritz Lobinger, obispo católico de origen alemán, incardinado más de 50 años en Africa del Sur. Los títulos de los libros son “Equipos de ministros ordenados” y “El altar vacío”.

Este último es un novedoso libro ilustrado que acompaña al primero (aunque pueden ser adquiridos de forma independiente) útil para el trabajo en comunidades, parroquias y grupos eclesiales. El formato de dibujos acompañados de texto puede acompañar la reflexión.

La propuesta de Lobinger en ambos libros es clara. Ante la gran cantidad de comunidades en el mundo que están viviendo con dificultades la celebración de la Eucaristía por falta de ministros ordenados; y ante la pasividad de muchas de ellas, que no llegan a tomar conciencia de ser Iglesia y dependen en exclusiva de un cura “proveedor de servicios”, convendría -según el autor- volver a la experiencia paulina (adaptada a nuestras sociedades).

Si en los primeros comienzos de la Iglesia se percibía la efusión de los dones y carismas del Espíritu, que cristalizaban en diversos ministerios ordenados en las comunidades, retomemos esa experiencia -sugiere Lobinger- de un ministerio presbiteral que emerge de las propias comunidades, adaptándola a nuestros contextos eclesiales y sociales.

El autor , buen conocedor de las experiencias y las dificultades de otras iglesias cristianas, no católicas romanas, insiste en la necesidad de combinar ,en nuestra Iglesia, dos tipos de presbíteros, con dos estilos de formación y de compromiso diferenciados. Siempre aprovechando la experiencia, formación y disponibilidad de los actuales curas.

Estos dos tipos de presbíteros trabajarían de manera combinada; y los sacerdotes actuales seguirían prestando un gran servicio específico a la Iglesia, relacionado con la formación y la coordinación vinculada al obispo. La propuesta no pretende tener un alcance inmediatamente universal, sino que ofrece ir desde procesos locales, -consensuados, que mantengan la cohesión eclesial- a una propuesta más global.

El centro de esta propuesta es el servicio a la Eucaristía y la maduración de las propias comunidades. La vocación no es considerada como algo intimista y ajeno a la vida de las comunidades. Sólo se propone desarrollar esta alternativa en comunidades sólidas, con una trayectoria probada; y donde exista, desde hace tiempo, existencia de líderes, de reconocido compromiso desinteresado, con un actitud de servicio y capaces de trabajar en equipo. Ordenar equipos daría más garantías -para el autor- que ordenar individuos aislados. El primer paso, en una trayectoria a seguir, no es solicitar la ordenación de presbíteros locales, sino ayudar a las comunidades a ser activas y a reconocer los propios carismas.

El autor insiste en la necesidad de que los sacerdotes actuales, célibes y formados largamente en seminarios, encuentren el sentido de su vocación al presbiterado distinta de la de los nuevos ministros ordenados, (que tendrían una vida similar al resto de la comunidad, no harían la promesa celibataria y prestarían sus servicios gratuitos a tiempo parcial); y que asuman directamente el papel de formadores, en vez de el de proveedor de todos los servicios, que ahora, con frecuencia, muchos de ellos desempeñan, en la mayoría de ocasiones muy a su pesar. Este reparto de tareas mejoraría las posibilidades de formación continua y diferenciada de unos y de otros; y también la profundización de los sacerdotes célibes en una espiritualidad de los consejos evangélicos.

Caminar en esta propuesta, con un compromiso eclesial, exige una visión de proceso. “Sin prisas y sin pausas”, hay que mantener una actitud dialogal y de colaboración, tomando notas de las dificultades que van surgiendo y fortaleciendo aspectos claves de la vida comunitaria y diocesana, así como del diálogo con Roma. Sin olvidar que nos urge la vida eucarística de las comunidades y la fidelidad a la llamada evangélica de cada cristiano/a a la misión.

Ambos libros van apoyados -cada uno- con una contribución teológica importante, al servicio de las intuiciones del autor. El primero lleva la coautoría de Antonio José de Almeida, reconocido teólogo brasileño de la diócesis de Apuracana y una introducción de D. Demetrio Valentini, obispo de Jales (Sao Paulo). “El altar vacío” lleva una introducción teológica a cargo de Juan Antonio Estrada, s,j, eminente y conocido profesor de la Universidad de Granada (España).

Proconcil ha asumido un compromiso con este proyecto y con el autor. Se trata de dar a conocer los libros y de trabajar en red sobre su contenido, facilitando el desarrollo de habilidades de comunicación y mediación, que ayuden a un desarrollo conciliar de la propuesta, propiciando un clima de diálogo y colaboración eclesial y un sentido de proceso.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia)
.
Para más información: entrevista de Emilia Robles a Fritz Lobinger en el número 2.742 de Vida Nueva.

Proconcil, proconcil@proconcil.org

(Tomado de Redescristianas.net)

COLOMBIA: Recursos Jornada de Oración y Acción por Colombia, Domingo de Ramos disponibles



¡Saludo desde Barrancabermeja!

 

Continuamos orando por las comunidades en el Magdalena Medio y su lucha a permanecer en su territorio.

Un saludo de cuaresma desde ECAP Colombia. Al iniciar este tiempo, que nos prepara para la pasión de nuestro señor Jesucristo, queremos compartirles sobre dos oportunidades especiales para orar y reflexionar sobre Colombia en su comunidad de fe durante las próximas semanas.

 

El 10 y 11 de abril se llevara a cabo la  Jornada de Oración y Acción por Colombia, durante la cual las iglesias en los Estados Unidos, Canada y Colombia oraran por el fin del conflicto colombiano y apoyaran esfuerzos existentes para cambiar políticas hacia Colombia que reflejen mejor los valores del reino de Dios. Los recursos para los servicios de oracion, acciones de incidencia politica y otros están disponibles en la página de electrónica de ECAP.

 

Para el dia 17 de Abril, Domingo de Ramos, ECAP Colombia ha preparado una reflexion liturgica sobre cómo la pasion de Jesus se sigue reflejando en el sufrimiento de las comunidades campesinas en Colombia debido a la industria de aceite de palma. Oraciones, sugerencias para sermones y notas para incluir en sus boletines, seran los recursos disponibles en la pagina electrónica de ECAP. Por favor, revisen estos recursos y hablen con su comunidad o iglesia para usarlos en el servicio del Domingo de Ramos.

 

Con más de cinco millones de desplazados, Colombia es ahora el hogar de la mayor crisis de desplazamiento en el mundo. Todos los días, las comunidades colombianas y las organizaciones de sociales arriesgan sus vidas por el respeto de los derechos humanos, derechos a la tierra, y la paz en su país. Este mes de abril estaremos en solidaridad con ellas.

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MISIÓN de ECAP: ¿Qué pasaría si los Cristianos se dedicaran a la construcción no violenta de la paz con la misma disciplina y entrega con las cuales los ejercitos se dedican a la guerra? Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP) tiene por objetivo recabar toda la iglesia en alternativas no violentas a la guerra y poner los equipos entrenados en acciones de paz en regiones de conflicto letal.

OBSERVACIONES: Para hacer preguntas o expresar sus inquietudes, críticas y afirmaciones enviar mensajes a peacemakers@cpt.org.

(Tomado de Equipos Cristianos de Acción por la Paz (ECAP)

Iglesia califica como falsas las cifras de aborto en Colombia



RCN Radio
Por: RCN La Radio

La Iglesia Católica desmiente que en Colombia se estén realizando 400 mil abortos clandestinos al año, cifra que han entregado los abortistas del país que pretenden sustentar el proyecto de legalización del aborto.

“Hemos descubierto que inflaron las cifras, es demasiado 400 mil abortos, es imposible. En promedio se puede estar hablando de unos 50 mil abortos clandestinos al año en Colombia”, dijo Moseñor Juan Vicente Córdoba, Secretario General de la Conferencia Episcopal.

Moseñor Córdoba dijo que la despenalización en los tres casos permitidos por la ley – violación, malformación del feto, peligro de muerte de la madre- no ha disminuido el número de abortos practicados en clínicas clandestinas. 

“Desde que se reconoció hace 5 años el derecho de las mujeres de interrumpir su embarazo en estos casos, siguen los mismos abortos, porque hay mamás que de todas maneras quieren hacerlos clandestinos para que no se entere la familia, los amigos, ni siquiera el mismo novio, esposo o amante. 

Significa que para los que están a favor del aborto, esto no ha dado resultado”, indicó.

Monseñor cuestionó además a los médicos. “Hay mujeres que dicen que van a abortar porque tienen shock sicológico por el embarazo, o diciendo que su hijo viene con problemas neurológicos y basta con que un médico firme un papel. Otras llegan diciendo que las violaron y van a una comisaría y ya, les certifican como violadas sin hacerles pruebas”, dijo.

El Secretario General de la Conferencia Episcopal dijo que hasta los primeros días de Junio se estarán recogiendo firmas en todas las iglesias y parroquias del país para apoyar un acto legislativo que busca reformar el artículo 11 de la Constitución, de manera que, en contra del aborto, quede establecido que el derecho a la vida es inviolable desde la fecundación hasta la muerte natural.

(Tomado de http://www.rcnradio.com)

¿Futuro inmediato? Laicos en el altar por falta de curas


CANTABRIA RELIGION

Sat, 26 Mar 2011 08:53:00

 

CAMINEO.INFO.- «En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero». Una docena de feligreses y otros tantos miembros del coro siguen las palabras del santo evangelio según San Mateo. Estamos en la iglesia de San Miguel de Garagartza, uno de los barrios de Arrasate. Previamente, han escuchado la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios y la lectura ‘Yo no me olvidaré’ del profeta Isaías. En medio, un salmo. Lo cuenta Ane Urdangarin en Diario Vasco.

Es la liturgia de la palabra, casi idéntica a las cientos de misas que se celebran por doquier los fines de semana en Gipuzkoa: hay una homilía, se canta el ‘Gure Aita’ y los feligreses comulgan. Aunque se aprecian unas diferencias notorias. No hay consagración, porque el que dirige la celebración no es un sacerdote, sino un vecino de Mondragón que viste de calle y se llama Eugenio Otaduy. En el altar le ayuda Arantxa Ezkurra, otra arrasatearra.

Como estos dos guipuzcoanos laicos, otros seglares palían con su compromiso y dedicación la exigua nómina de párrocos, que ante el insuficiente relevo generacional se ven incapaces de llegar los domingos a todas las ermitas y parroquias del territorio, especialmente las de las zonas rurales.

Las liturgias de la palabra no suponen ninguna novedad en Gipuzkoa. Bien las conocen los vecinos de Bolibar, San Prudencio, Aztiria o Aldaba, por poner unos pocos ejemplos. Gesalibar, Bedoña y Garagar-tza son las últimas incorporaciones. Un grupo de feligreses vinculados a la parroquia de San Juan Bautista de Mondragón se encargan de llevar a cabo las liturgias los domingos en los que no hay cura. «El objetivo es que se involucren los propios vecinos de estas anteiglesias. Aunque el tema está bastante encauzado, primero quieren ver cómo funciona, cómo se hace, antes de dar el paso», explica el párroco Horario Argarate.

Este grupo, de reciente creación, está formado por 18 voluntarios de Arrasate que, por turnos, acuden a estas anteiglesias. También moderan este tipo de servicios litúrgicos en la villa cerrajera cuando, por ejemplo, un funeral imposibilita al párroco acudir a una residencia de personas mayores a dar misa. Excepto una monja, los 18 agentes de la pastoral de San Juan Bautista que suelen oficiar la liturgia de la palabra, y que cuentan con la autorización del Obispado, son laicos. Más de la mitad son mujeres.

«Parroki asko, abade gutxi»

Fernando Laspiur se estrenó hace varios domingos ante una quincena de feligreses en la iglesia de Santa Eulalia de Bedoña. «Arrasate inguruan parroki asko eta abade gutxi», describe a la perfección, en euskera, la situación creada no sólo en el Alto Deba por la falta de vocaciones. Demasiadas iglesias para tan pocos curas. Laspiur estaba acostumbrado a realizar las lecturas en la parroquia de Mondragón, «pero nada más».

Ahora, modera las liturgias de la palabra. «Solemos ir dos personas: uno hace el papel del sacerdote y el otro de ayudante». La primera experiencia fue positiva. «La gente no está aún acostumbrada, porque es algo nuevo, pero salió contenta». Al final, hasta les felicitaron.

El objetivo de esta iniciativa, cuenta, es atender e implicar a los feligreses de esas anteiglesias. Y por eso celebran estos servicios, «porque si conforme avancen los meses no hay liturgias, estas parroquias y ermitas acaban cerrándose». Por eso, mientras puedan, tienen intención de mantener vivas este tipo de celebraciones.

Este tipo de iniciativas supone una de las respuestas a la escasez de sacerdotes. Según cuenta Horacio Argarate, en Bayona, por ejemplo, se optó por la opción contraria: cerrar las iglesias y reducir el número de celebraciones. «En otros lugares los feligreses se reúnen para el rosario o para rezar, pero sin una persona que dirija o celebre», explica el párroco. Como el País Vasco, en el resto de las comunidades se decantaron por llevar a cabo este tipo de servicios dominicales que, sin llegar a serlo, se asemejan mucho a la misa. «Los feligreses se tendrán que acostumbrar a estas liturgias mientras no haya curas», se resigna.

En los pueblos y barrios menos poblados de Tolosaldea ya están acostumbrados. Los sacerdotes pueden tener muchos dones, pero aún no poseen el de la ubicuidad. Jose Ignacio Eguzkitza es el párroco de Alegia, y también de Abaltzisketa, Alegia, Altzo e Ikaztegieta. A él le corresponden también Larraitz, Aldaba, Orendain… La ayuda de los seglares se antoja imprescindible para mantener el culto en tantos sitios. Por eso, optaron por la liturgia de la palabra, «y nos va bien», dice.

En el barrio tolosarra de Aldaba, son tres mujeres las que se suelen situar en el impresionante altar mayor de la iglesia de San Miguel Arcángel, con su enorme cristalera que permite ver la Sierra de Aralar. Axun Zubeldia, María Dolores Zabala y Mari Cruz Uranga se encargan de echar una mano a Eguzkitza, «porque tiene doce pueblos y un domingo no puede dar más de tres misas».

Hace unos doce años que Axun comenzó a celebrar estas liturgias los domingos en los que no había sacerdote, que suele ir, más o menos, una vez al mes. De vez en cuando, estas tres mujeres sorprenden a los visitantes. Hace no mucho, por ejemplo, apareció una pareja que como otras tantas se había casado en Aldaba. Nunca habían estado en una liturgia de la palabra ni sabían de su existencia. Y siguieron la celebración que suelen moderar Axun, María Dolores y Mari Cruz. Como en el resto de las liturgias de estas características, las obleas que se reparten en la comunión suelen estar previamente consagradas por un cura en una misa anterior.

Sin consagración

Antonio Astigarraga recuerda que cuando era párroco de Aretxabaleta ya hacían este tipo de celebraciones. Actualmente es el delegado de liturgia de la Diócesis de San Sebastián y, como tal, explica que la liturgia de la palabra se diferencia de una misa de domingo en que «falta la plegaria eucarística, dentro de la cual está la consagración». La diferencia teológica, matiza, «es que uno es la eucaristía del sacramento, y lo otro es un acercamiento a ese sacramento, pero sin que llegue a serlo. Es una aproximación, pretende suplir de alguna manera a la eucarístia, pero lo ideal es que se celebre siempre la eucarístia, porque ese es el sacramento». Astigarraga recuerda que cuando en una liturgia de la palabra se recibe la comunión, «eso previene de una eucaristía que se ha celebrado antes. No es presente». De hecho, cuenta que en las celebraciones orientales le llaman «la liturgia de los resantificados, de los dones que ya fueron consagrados».

Roma denominó a este tipo de oficios «celebración en domingo en ausencia o en espera de presbítero». Pero esta modalidad, subraya el delegado de liturgia, no estaba en principio pensada para países europeos, «sino para las tierras de misión sin sacerdote, donde pueden estar seis meses sin ver a un cura. Aquí, si se quiere, a unos pocos kilómetros hay misa, pero la opción pastoral ha sido que en vez de hacer bajar de un pueblo pequeño o un barrio al feligrés, que un laico o un religioso se acerque a esa pequeña comunidad cristiana para celebrar de este modo».

No obstante, insiste Astigarraga, en ningún caso es conveniente equiparar la liturgia de la palabra con la misa dominical. «Es un modo de celebrar, pero no el ideal, que sería hacerlo con misa, pero dada nuestra situación pastoral…».

No es fácil saber cuántas personas se dedican a moderar liturgias de la palabra en Gipuzkoa. «Es muy difícil saberlo», contestan los entrevistados. Lo cual no significa que cualquier ciudadano se pueda situar en el altar. Hace falta el visto bueno del Obispado.

«Estas personas van a realizar un servicio, un ministerio a la comunidad cristiana pero no a título personal, ni en nombre del párroco, sino en nombre de la Iglesia», explica el delegado diocesano de liturgia. Son, en definitiva, unos enviados de la Iglesia para que ejerzan el ministerio, para lo que cuentan con el pertinente permiso.

Al principio, algunos feligreses asumen estas funciones a modo de prueba, para ver cómo se sienten. Porque no es sencillo ocupar el lugar del cura. Y no sólo el físico, porque en algunos casos incluso se puede llegar a cuestionar la autoridad moral de estos voluntarios. Horacio Algarate cuenta que ha habido quien ha tenido que oír comentarios o preguntas acerca del tipo de vida que llevan, o cuestiones similares. «Suelen ser bien recibidos por la gente que acude a las liturgias, pero entre los que no tienen la costumbre de asistir, puede haber comentarios como ‘quién eres tú para estar en el altar’… Algunos empiezan pero lo dejan», dice el sacerdote.

Hace no mucho, el Obispado de San Sebastián dio la autorización a los 18 voluntarios propuestos por la parroquia mondragonesa de San Juan Bautista para moderar estos servicios, manteniendo de esta forma la línea que adoptaron los anteriores regidores de la Diócesis de San Sebastián ante la desatención de algunas iglesias y la escasez de unos curas con las agendas cada vez más repletas. Este permiso se oficializó, como se suele hacer en estos casos, con el nombramiento y la bendición.

(Tomado de http://www.camineo.info)

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