Mi Enfoque como Feminista Islámica: Un tipo de Activismo Online
Soy una persona activa, siempre estoy buscando algo que hacer. Tengo un trabajo como traductora para una editorial y también hago free lance. En mi experiencia, cada una de mis opciones me ha llevado a participar activamente en causas y trabajo social. Comparto cada cosa que hago, porque es una forma de conectarme y probar el poder que reside detrás de la comunicación. Como escritora, tengo dos blogs, uno en español y otro en inglés. Escribo cada semana sobre lo que siento y pienso, de lo que pasa por mi mente, sobre mi punto de vista de los eventos sociales y políticos, de la vida diaria, siempre desde una perspectiva de género.
Como musulmana, he asumido desde mi conversión al islam, una perspectiva de género en relación con mi creencia y mi comunidad. Es claro que el patriarcado ha afectado la participación de la mujer en todas las áreas y la religión no escapa a ello. Apenas comencé mis estudios básicos en ciencias islámicas, desarrollé una perspectiva a favor de la mujer que me llevó a escribir en blogs, foros y grupos on line, mi conclusión respecto a que la igualdad ordenada por el Corán ha sido sepultada bajo interpretaciones patriarcales que relegan a la mujer a un lugar que ni Dios ni el Profeta Muhammad (saw) han designado para ella.
En la historia del islam, hay cientos de mujeres académicas, maestras, estudiosas, filósofas, políticas, escritoras, místicas, guerreras, artistas. Su aporte se ha ocultado en favor de los intereses de algunos. Ahora, las feministas islámicas queremos recuperar este legado y empoderar a las mujeres musulmanas para que se conviertan en agentes activos dentro de la comunidad, rompiendo los rígidos estereotipos que las interpretaciones dogmáticas dicen que debemos asumir. Tristemente, el islam muy bien financiado para su promoción en Latino América y las sociedades occidentales, viene la mayoría de las veces, auspiciado por el sexismo.
En la vida, todo calza con todo. Fue a través de mis escritos que me invitaron a unirme a un nuevo grupo de Feminismo Islámico. Más tarde, una importante líder de las mujeres musulmanas en Europa me invito a participar como colaboradora en Web Islam, el portal de internet más importante en lengua española sobre asuntos relacionados con islam, religión, espiritualidad y actualidad.
Uno de mis primeros artículos fue sobre el caso de una chica que luego de leer un libro sobre doctrina islámica que señalaba la vida social, incluyendo la educativa, como un agente corruptor para las mujeres musulmanas, decidió usar el burka y prefirió dejar la escuela. Mi punto de vista fue que la religión no puede coartar el normal desarrollo de una joven ni menos su derecho a educarse.
Denuncié también en este artículo, el hecho que varios líderes musulmanes promueven un aislamiento de las mujeres en casa como “la manera correcta de ser”, bajo el argumento de que mostrarse en público es un tipo de “exposición sexual” a los no musulmanes. Sé de algunas chicas que han dejado la universidad por esto. Mi artículo alcanzó más de 1200 lecturas. Algunos dogmáticos, hombres y mujeres, me acosaron con mensajes insultantes en Facebook y Twitter; algunos “musulmanes de honor” trataron de prohibirme el ingreso a la mezquita, por apostasía.
Pero elegí hablar y desde hace algunos meses, escribo sobre asuntos relacionados a la situación de la mujer en el islam, así como artículos que hacen visible la contribución del género femenino en todo lugar, más allá de las culturas y religiones, para mostrar cuan necesarias somos para el cambio social y que estamos haciendo con respecto a ello. Y nunca he dejado de cumplir mis deberes como musulmana.
Es sorprendente como la tecnología ayuda a conectar a la gente. Estar online me ha permitido conocer personas y situaciones increíbles que me nutren como persona. Soy parte de maravillosos grupos que mujeres que se estimulan unas a otras hacia el desarrollo como la Alianza de Mujeres Musulmanas Escritoras y WISE, Iniciativa Espiritual de Mujeres. Lo mejor de todo es que todos ellos trabajan alrededor del mundo, uniendo voluntades a través de internet y los nuevos medios. Hace un mes atrás, fui invitada a hablar en una radio online en Estados Unidos sobre Feminismo Islámico, para lo cual me conecté a través de Skype. ¡Fue magia pura!
Actualmente en grupo de Feminismo Islámico tiene más de 550 miembros alrededor del planeta y estamos enfocadas en:
1.- Estimular el reporte de la violencia en cualquiera de sus formas hacia la mujer musulmana, sin importar grado, lugar o tipo. Muchas hermanas prefieren guardar silencio ante esta situación porque les dicen que “dan mala imagen al islam” si denuncian. El Islam no admite la violencia contra la mujer de ninguna forma, así que este argumento de la “mala imagen” es mentiroso y constituye un mal uso de la ética islámica sobre la dignidad.
2.- También estamos atentas al acoso y a las amenazas por razón de conciencia. Por ejemplo, la Presidenta de la Unión de Musulmanas de España, que también es una activista por los derechos de la mujer, fue acosada recientemente a través de las redes sociales por su condición de feminista. Incluso se trató de boicotearla en su lugar de trabajo, bajo acusaciones de apostasía. Entendemos que toda persona tiene derecho a disentir, pero no podemos permitir, bajo ningún punto de vista, que algunos atropellen los derechos de otros. Lamentablemente, el acoso se ha vuelto popular desde que alguien puede crear un perfil o cuenta falsa, insultar y luego cerrarla.
3.- Construir puentes de diálogo y trabajo conjunto con mujeres de otras creencias y movimientos por los derechos de la mujer, porque creemos que el entendimiento es clave para ir más allá de las diferencias y encontrar puntos en común para unir esfuerzos en torno a objetivos compartidos. Todas queremos justicia, equidad y paz, así como las mismas oportunidades para el desarrollo, recibiendo respeto y consideración en nuestra particular manera de ser. “Las lámparas son diferentes, pero la luz es la misma” dijo Rumi.
4.-Romper estereotipos: No somos sólo un pedazo de tela en la cabeza; somos mujeres, nacidas con un alma libre para comunicarnos con Dios. No somos terroristas ni objetos. Nosotras las mujeres somos libres para escoger nuestra creencia, y queremos permanecer libres para ganar conocimiento en nuestra fe, para conocer a Dios y a nosotras mismas, sin estructuras patriarcales opresivas que hacen de la ignorancia una virtud.
5.-Disponer información sobre encuentros, cursos, becas, oportunidades de aprendizaje, conferencias, en las cuales las mujeres musulmanas y todas las interesadas pueden participar; brindar información sobre la contribución de la mujer en el islam desde sus comienzos hasta ahora.
6.- Trabajar duro para organizar el Congreso de Feminismo Islámico 2012!
Ser feminista y al mismo tiempo reconocer en mi al ser espiritual es un gran trato para mí. Somos humanos, tenemos un alma, una dimensión trascendente, elijamos o no encauzarla en algún camino religioso. Es justamente ese sentido trascendente el que motiva el activismo social. El mensaje original del islam confirma mi opción a favor de los derechos de las mujeres dentro y fuera de mi comunidad. No renunciaré a ello, porque no se puede renunciar al propio ser.













