REFLEJOS DE DIOS: Hno. Paulo Prety fsc. PRESIDENTE DE LA CLAR.



Hermano Paulo Petry, fsc – Presidente de la CLAR

 

Al hacer una relectura de la Vida Religiosa desde paradigmas cósmicos, esta edición de la Revista de la CLAR busca sintonía con las voces que en la actualidad proclaman la grandeza de Dios, manifestada en toda la creación. Como nos dice la Hermana Joanne Schuster, sfp:

“Actualmente, y de modo bastante extraordinario, estamos descifrando, por la boca de los científicos, el lenguaje con que Dios creó la vida. Quedamos cada vez más admirados con la complejidad, la belleza y el prodigio de lo más sagrado y genuino don de Dios. Los descubrimientos de Albert Einstein y aquellos que hoy en día llamamos de «perspectiva cuántica» determinan cambios insólitos en nuestra manera de contemplar el universo y de percibir el mundo y la realidad, como un todo.

Los científicos ya probaron que vivimos en un contexto de absoluta conciencia e interconexión y que las antiguas distinciones entre la materia y el espíritu, en verdad, ¡jamás existieron! ¡Realmente, somos un único ser! Dios hizo todo lo que existe a partir de su propia esencia divina. Y la ciencia nos  está conduciendo al borde de aquello que Jesús quiso decir cuando afirmó: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis (Mt 25, 40)». ¡Es increíble! Hacemos parte de esa realidad, íntimamente, al nivel más fundamental. ¡Aquello que pensamos, las opciones que asumimos y las cosas que hacemos, afectan el todo!”[1].

 

En una perspectiva cósmica, podemos decir que desde la madrugada somos llamadas/os a contemplar la paz de la creación de Dios madre/padre, que en todo manifiesta su creatividad, con ternura, bondad y firmeza. La podemos acoger desde nuestra unicidad y complementariedad. La podemos contemplar ya desde la alborada, o sea, desde nuestra niñez, desde los comienzos de la creación, desde la infancia del propio universo.

 

Durante la jornada nos acompaña el amor del Hijo, nuestro Hermano. Lo buscamos interdisciplinarmente durante la jornada, es decir, durante la juventud en cuanto maduramos en nuestra fe, en conocimientos y en gracia delante del Señor. El universo en su juventud, sigue tomando conciencia en nosotros, de su dignidad y su divinidad, en cuanto se dirige al mismo Misterio Infinito del cual nació.

 

El mismo y único Misterio Infinito lo buscamos todas/os estableciendo conexiones al atardecer, quiere decir, ya como adultos. Y en eso somos iluminados en primer lugar por la luz del Espíritu, y enseguida por las luces resultantes de la unión ciencia y fe, para ser en todo,  imágenes de Dios, reflejos del que dibujó todo lo que somos en relación con todas las creaturas, con todo el cosmos. Margot Bremer, rscj, en su texto “Hacia una visión cósmica de la Vida Religiosa”, publicado en esta edición de la Revista de la CLAR, describe maravillosamente el mito de la Creación según los indígenas guaraníes. Ella constata cómo este pueblo percibe la profunda conexión, comunión y maduración de ambos – la humanidad y el cosmos – desde su nacimiento hasta su ocaso. El proceso de maduración de la humanidad, de cada ser creado y lo del mismo cosmos se ilumina con la luz del Espíritu, con la presencia constante de la divina Ruah que ilumina el atardecer de nuestro existir.

 

Por eso repetimos que, “ya de madrugada, oh Padre, perseguimos la paz de tu creación. Paz que se revela luego al amanecer. Paz que vemos en los valles y montañas, y oímos en el susurro de la brisa. Paz que sentimos en la tierra – generadora de vida -, en el aire que respiramos y en el agua capaz de purificar y saciar la sed. Paz que buscamos con y en todo lo creado, y que siempre revela algún trazo de tu imagen amorosa y creativa

 

Durante la jornada nos acompaña el amor del Hijo, nuestro Hermano. Amor que genera vida en abundancia para los seres humanos, la hermana y el hermano; y también, en palabras de Francisco, vida en abundancia para “la hermana tierra, el hermano aire o el hermano agua…”, finalmente todas/os hacemos parte de la familia de Dios. El Amor del Hijo, lo sentimos en el abrazo fraterno y sororal, que nos damos unas/os a otras/os y que somos invitadas/os a extender a toda la creación. Amor que vemos en la ternura de la madre y oímos en la voz firme del padre. Amor que se dona en la cruz y resurrección para rescatar el mundo que sufre y gime con dolores de parto (cf. Rm 8,22), como lo afirma también Antonieta Potente, OP, en su artículo publicado en esta revista al abordar el tema «Cosmos, incertidumbre y ética: un encuentro interdisciplinario».

La luz del Espíritu que ilumina la existencia del atardecer, es la misma que nos “desafía hoy a desaprender y reaprender para iniciar una VR cósmica. Necesitamos reconocer y vivir con Cristo su presencia en toda la creación. Una creación dinámica, en ‘camino’, en ‘expansión y evolución’ hacia su meta, la plenitud en comunidad cósmica con y en Cristo, su principio y fin” (Margot Bremer, rscj). En este aprendizaje y reaprendizaje no estamos solas/os ya que podemos seguramente contar con la Luz que vence las tinieblas. La misma luz que percibimos en la niñez sonriente, en la juventud y en la adultez solidaria de personas de bien, constructoras de paz y del Buen Vivir. Luz que ilumina la belleza del ser humano, así como la del planeta y del cosmos.

 

Desde el amanecer, durante toda la jornada y hasta el atardecer, sigamos buscando la paz, el amor y la luz para todos los seres y, revelar así, la imagen de Aquel que todo lo dispone con sabiduría y bondad”[2].

San Columbano, muchos siglos atrás ya nos prevenía: “No seamos pintores de imagen ajena; es pintor de imagen robada quien es feroz, quien es colérico, quien es soberbio. No acontezca introducir en nosotros imágenes robadas, que Cristo pinte en nosotros su imagen, al decir: «Os dejo la paz, mi paz os doy» (Jn 14, 27). ¿Pero, de qué nos sirve saber que la paz es buena, si no la conservamos bien? Lo óptimo acostumbra ser fragilísimo y las cosas preciosas exigen mayor cautela y guardia más solícita”[3].

 

La Vida Religiosa actual, mística y profética, seguirá buscando la verdadera fisionomía del Creador, Misterio Infinito, al buscarla en los rostros de las/os hermanas/os que claman por más vida, y en los trazos divinos revelados aquí y allí por todo el universo. La Vida Religiosa en América Latina y El Caribe es desafiada hoy a cuidar de “lo óptimo y de las cosas preciosas… con cautela y guardia solícita”, y así contribuir para seguir revelando la gran obra de arte del Creador, la pintura maravillosa y original salida de sus manos generosas.

 

Al terminar este editorial no podría dejar de referirme a Judy Cannato. A pesar de no haber publicado su texto en la Revista de la CLAR, su contribución a una relectura de la Vida Religiosa, así como de toda vida humana, desde paradigmas cósmicos merece nuestro reconocimiento. En uno de sus libros “Field of Compassion: How the New Cosmology Is Transforming Spiritual Life”, ella destaca cómo los modernos descubrimientos científicos demuestran que, en los niveles más fundamentales, toda vida está conectada y que la humanidad participa en el desvelar del universo. El fuerte y radical llamado para la transformación que Judy lanza en este libro, inspira a las/os lectoras/es a elegir la colaboración y la paz, en lugar de la competitividad y el conflicto.

 

“Sagrado Corazón del Universo, ayúdame a mirarme a mí misma/o en relación con todo lo que existe. Ayúdame a reconocer las vías por las cuales mi energía pueda tocar todo lo que existe, las vías por las cuales mis hábitos y palabras afectan el todo del cual yo soy una parte, y todas las partes que hacen el todo. Capacítame para que yo pueda abrazar la capacidad de la auto-transcendencia, al trabajar la tensión entre la auto-preservación y la auto-adaptación. Permítame aprender de experiencias de auto-disolución y habilítame a crecer en la capacitad de vivir en paz. Amén”[4].

extraída


[1] VOZES SFP – Marzo de 2009 – Vol. V, No.2.

[2] Texto fundamentado en la música “Reflexos de Deus” del CD “Tua Imagem – Tua Luz”, Hermano Paulo Petry, fsc, 2011.

[3] De las instrucciones de San Columbano, Siglo VII. In Liturgia das Horas, Vol. IV, celebrado el día 23 de noviembre.

[4] Oración del libro de Judy Cannato, Field of Compassion (How the New Cosmology is transforming Spiritual Life), pp. 39-40. Sorin Books – Notre Dame, Irlanda, 2010. Judy es autora de libros relacionados con el campo de la espiritualidad evolucionista: Quantum Grace y Radical Amazement además del ya citado Fiel of Compassion. Se recomienda la lectura de los tres. Judy, nació en 1949, se tornó Laica Asociada de la Congregación de San José en el 1995, murió de cáncer en mayo del 2011.

Fuente: Editorial de la Revista de la CLAR

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