Suiza obispo católico pide una reforma


Obispo católico pide una reformaEstas palabras de Pascua de un obispo católico Suiza sugieren que el tema de la ordenación de las mujeres no se va a desaparecer pronto.
Foto: Eddy Risch – Keystone

Markus Büchel requiere profundas reformas en la Iglesia Católica. El obispo de la diócesis de St. Gallen [St. Gall] se pronunció abiertamente en favor de la ordenación de mujeres. “Tenemos que buscar los pasos que conducen allí”, dijo. “Me podría imaginar que el diaconado de las mujeres podría ser un paso”.

Uno no se ha permitido para discutir la ordenación de mujeres durante un buen rato. “No nos podemos permitir esto.” En relación con el sacerdocio para las mujeres, Büchel, dijo, “Podemos rezar para que el Espíritu Santo nos capacita para leer los signos de los tiempos”.

Él hizo esta declaración explosiva en el St. Galler Pfarreiblatt [St. Gall papel Parroquia]. Sabine Rüthemann, portavoz de prensa de la diócesis, confirmó: “La entrevista está autorizado. Lo que el Obispo dijo que Büchel es lo que quiere decir. “

Estas son declaraciones de muy largo alcance para un obispo. Señalan una ruptura de los tabúes Católica. En el derecho canónico todo ministerio ordenado se limita a los hombres.

por Anthony Ruff, OSB

Fuente: dígame por favor

El artículo completo (en alemán): Der Sonntag

NOTA: Este es uno de los muchos informes de apoyo a la causa de los sacerdotes católicos de Mujeres de ! dentro de la iglesia . Va a encontrar muchos más artículos en apoyo a nuestra causa en el blog de Bridget Mary <-LINK->

http://arcwp.org/swiss.html

El ex Dominicano considera que la desaparición de Iglesias como bendición disfrazada


http://ncronline.org/blogs/grace-margins/decades-after-expulsion-matthew-fox-see-churchs-demise-blessing-disguise

26 de marzo 2012

Ya han pasado 20 años desde que Matthew Fox, fue expulsado de la orden de los dominicos después de una batalla de 12 años con el entonces cardenal Joseph Ratzinger y la Congregación para la Doctrina de la Fe. En las décadas siguientes, Fox ha continuado escribiendo, enseñando y ministrando a las distintas comunidades. En 1994, fue recibido en la Comunión Anglicana como sacerdote episcopal. Fox ha sido autor de 28 libros, el más reciente es la guerra del Papa: ¿Por qué Cruzada Secreto de Ratzinger ha puesto en peligro la Iglesia y cómo se puede salvar . El libro ha sido traducido al alemán, y la versión italiana se dará a conocer esta semana.

Además de este trabajo, Fox pasa gran parte de su energía comprometerse con los jóvenes adultos que están interesados en el activismo y la espiritualidad. En una entrevista telefónica la semana pasada, hablé con Fox acerca de los temas clave de su reciente libro, y sobre sus proyectos actuales con los jóvenes activistas espirituales.

Manson: Usted ha sido un sacerdote episcopal durante 14 años, sin embargo, usted todavía está escribiendo acerca de la Iglesia Católica y hablar a los católicos. ¿Todavía se considera un católico?

Fox : Yo me considero un sacerdote episcopal, pero nunca se ha encontrado ningún documento que decía que ya no soy un sacerdote católico o católico. Como digo en mi libro más reciente, estoy por dejar caer la palabra romana católica y de conseguir de nuevo a su significado real.

Así que, ¿diría que usted es católico, pero no católica?

Mi duda es que no estoy solo en ponerme en categorías. Escribo acerca de “post-denominacional” el tiempo, que es una frase que aprendí por primera vez cuando recibí mi carta de expulsión de los dominicanos. Estamos en un momento en que el lenguaje tiene que ponerse al día con la realidad, por lo que poner a mí oa cualquier otra persona en una caja es difícil de hacer. Fui expulsado a los 54 años de edad. No deshacer 54 años de ser católico – que es demasiado rico para ello. Tengo toda una lista de regalos que me dieron por la Iglesia Católica Romana, pero, obviamente, me estoy moviendo hacia algo que está más allá de las cajas de las denominaciones.

En la guerra del Papa , que tiene un capítulo llamado “Tesoros del edificio en llamas: ¿Cuál es la pena salvar” Lo que desde la tradición católica es lo que más quieren rescatar?

Ciertamente, las figuras místicas y proféticas: Hildegard, Tomás de Aquino, Eckhart, Juliana de Norwich, Francisco de Asís. Todos estos grandes místicos eran realmente reformistas, también. Además, las grandes almas del siglo 20, desde el movimiento de base de toda la comunidad de América del Sur, el obispo Casigalida, Obispo Cámara, Leonardo Boff, Dorothy Day, Bede Griffiths, Teilhard de Chardin, Thomas Merton, Thomas Berry. Hay una gran cantidad de riqueza que debe ser tomada a lo largo, pero tenemos que viajar mucho más ligero en el siglo 21. No podemos llevar a basílicas en la espalda.

Así que la iglesia debe ser no sólo post-denominacional, pero cargo institucional-, también?

Tenemos que dejar de considerar a la religión principalmente como una inversión sociológicamente institucional y empezar a ver como la levadura dentro de la sociedad que se levanta a la justicia, la compasión, la curación, la celebración, el perdón y, por supuesto, la creatividad. Leonardo Boff habla de “eclesiogénesis”, o “dar a luz la iglesia.” ¿Qué tipo de comunidades que dar a luz? ¿Y qué clase de tonterías que están de pie haciendo? Hay formas de fundamentalismo que surgen a través del cristianismo y que están secuestrando el verdadero espíritu que Jesús desató. Tenemos que salvar a Jesús de la iglesia.

¿Cree usted que la gente tiene que empezar a buscar la iglesia fuera de los muros de la institución?

Por supuesto. Es tan claro que la versión institucional de la iglesia se está derritiendo ante nuestros ojos. Empecé Guerra del Papacon una cita del Padre. Bede Griffiths, quien me dijo al final de su vida, “no pienses ni siquiera en el Vaticano. No mire por encima del hombro. Todo va a derrumbarse un día como el Muro de Berlín. Siga usando el energía para crecer nuevos brotes “.

Estamos listos para una nueva era en el cristianismo. Esto no significa que renunciamos a nuestras tradiciones y raíces. Pero no hay tal cosa como ecclesiolatry. Algunas personas prefieren adorar a la iglesia y se esconden dentro de una institución, mientras lanzaban dardos y bombas en el mundo secular, llamado por ahí. La verdad es que sólo hay un mundo, una creación. Tenemos que hacer frente a la ideología, que es como idolatría. Se congela los corazones, mentes y almas. Tenemos que escuchar al Espíritu Santo. Ella decide hacer cosas nuevas. El Espíritu Santo siempre ha estado sesgada en favor de la creatividad.

¿Crees que esta fundición de la iglesia institucional podría ser parte de los planes del Espíritu Santo?

Por supuesto. La premisa de la Guerra del Papa es que se nos ha dado dos papas cismáticos, Juan Pablo II y Benedicto XVI, durante las últimas tres décadas por una razón. Y es que para sacudirnos de manera que vamos a presionar el botón de reinicio en el cristianismo.

¿Por qué llamar a Juan Pablo II y Benedicto XVI cismática?

En el libro, cuento la historia del padre. [Edward] Schillebeeckx, un gran teólogo católico a quien respeto enormemente. Él trajo el tema del cisma de mis años de atención atrás, cuando los dominicos holandeses se me ofrece asilo. Él me dijo, y esto es una cita: “Yo y muchos otros teólogos europeos creen que el papado actual [de Juan Pablo II] está en cisma.” Y mi respuesta fue, bueno, ¿qué vamos a hacer al respecto? Y aunque él nunca dijo una palabra, él me miró con esa cara que decía: “Ustedes los estadounidenses son tan ingenuo, crees que puedes hacer algo al respecto”.

¿Por qué Schillebeeckx usar una palabra tan fuerte?

Cisma es una palabra pesada teológica e históricamente. Pero creo que se aplica al anterior Papa y el Papa actual, ya que han superado el Concilio Vaticano II. La verdad, según la teología católica, es que los consejos de los papas de triunfo, los papas no superar a los consejos. Todas las reformas del Concilio Vaticano II han sido borrados. Esto es muy serio en términos de la historia de la iglesia.

Pero lo que también significa es que cualquier católico que sigue los principios y el espíritu del Concilio Vaticano II es libre de llevar a cabo esos principios porque la iglesia está ahora en otra parte. Tenemos que poner en su conciencia de cazadores-recolectores con el fin de buscar a las comunidades reales y dar a luz a los nuevos.

Así que muchos en el movimiento de la iglesia la justicia sigue teniendo una profunda decepción que la Iglesia Católica Romana no ha instituido las reformas del Concilio Vaticano II. ¿Tiene razón Schillebeeckx? ¿Son sólo ingenuo?

En mi libro, se habla de la necesidad de hacer el duelo. Todo católico, y de hecho todo cristiano, tiene que lamentar lo que se perdió cuando la esperanza y la promesa del Concilio Vaticano II se vio socavada por los últimos 40 años de historia de la iglesia.Y con el duelo viene la nueva creatividad con el nacimiento de la iglesia de nuevo. Creo que el Espíritu Santo todavía está en el trabajo y nos ha dado dos papas cismáticos con un propósito.

¿Sientes que algunos católicos pueden quedar atrapados en su dolor por haber sido negado las verdaderas reformas del Concilio Vaticano II?

Creo que algunos lo son, pero creo que algunos están tan atrapados en la etapa de ira que se congelan. La ira no es un lugar creativo que sea. Algunos han renunciado a todo. Sólo tienes tanta energía para poner en él. Esta generación que se despidió a todos y generoso y en movimiento, junto con el Concilio Vaticano II se está extinguiendo. Y la nueva generación de obispos y cardenales es de una calaña. En América Latina, cada vez más son del Opus Dei. Y ahora, en su forma actual, la institución está nombrando a su propio pueblo en exclusiva. Desafortunadamente, los individuos sobrevive institución. Esto es sólo va a seguir y seguir.

¿Cree usted que algunos de los laicos están en la negación de esta realidad?

Creo que la negación es algo que es tan evidente en la iglesia de hoy. De vez en cuando, recibo cartas de los líderes católicos que me dicen lo maravilloso que es trabajar con el Papa. Y tengo que reír, porque sé que no es cierto. Muchos se esconden en su dolor, pero muchos también se esconde en su negación. Los católicos tienen que salir de la negación, porque no están viendo el mundo con precisión. Usted no va a renovar algo, si no admitir que tiene una enfermedad.

Nombrar la negación es muy importante porque es una sombra. Mal no le gusta una luz resplandeció en él. Al nombrar a nuestro rechazo y el dolor, que lo saca de ese mundo de sombras, en secreto. Sólo entonces podremos hablar de ello y llegar a la medicina.

Entonces, ¿dónde están los católicos reformistas supuestamente para encontrar la esperanza?

Los católicos inteligentes que piensan en sus nietos, y no sólo a sí mismos tiene que darse cuenta de que el juego ha terminado, ya que se ha jugado. Pero, de nuevo, esta es la buena noticia. Es un gran momento para que el Espíritu Santo se mueva y reinventar las cosas. Y ahí es donde debemos poner nuestra energía.

Esta es una parte de una entrevista de dos partes. La segunda parte será publicada el lunes, 2 de abril.

[Jamie L. Manson recibió su Maestría en Divinidad de la Escuela de Divinidad de Yale, donde estudió teología católica y la ética sexual. Sus columnas de NCR le ganó un primer premio de la Prensa Católica premio de la Asociación a la Mejor Columna / Comentario regular en 2010.]

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La clásica teoría marxista sobre el matriarcado, por Evelyn Reed.


Ante todo, las mujeres no han sido siempre el sexo oprimido o “segundo sexo”. La antropología o los estudios de la prehistoria nos dicen todo lo contrario. En la época del colectivismo tribal las mujeres estuvieron a la par con el hombre y estaban reconocidas por el hombre como tales.
En segundo lugar, la degradación de las mujeres coincide con la destrucción del clan comunitario matriarcal y su sustitución por la sociedad clasista y sus instituciones: la familia patriarcal, la propiedad privada y el Estado.
Los factores clave que llevaron al derrocamiento de la posición social de la mujer tuvieron origen en el paso de una economía basada en la caza y en la recogida de comida, a un tipo de producción más avanzado, basado en la agricultura, la cría de animales y el artesanado urbano. La primitiva división del trabajo entre los sexos fue sustituida por una división social del trabajo mucho más complicada. La mayor eficacia del trabajo permitió la acumulación de un notable excedente productivo que llevó, primero, a diferenciaciones, y después a profundas divisiones entre los distintos estratos de la sociedad.
En virtud del papel preeminente que habían tenido los hombres en la agricultura extensiva, en los proyectos de irrigación y construcción, así como en la cría de animales, se apropiaron poco a poco del excedente, definiéndolo comopropiedad privada. Estas riquezas potencian la institución del matrimonio y de la familia y dan una estabilidad legal a la propiedad y a su herencia. Con el matrimonio monogámico, la esposa fue colocada bajo el completo control del marido, que tenía así la seguridad de tener hijos legítimos como herederos de su riqueza.
Con la apropiación por parte de los hombres de la mayor parte de la actividad social productiva, y con la aparición de la familia, las mujeres fueron encerradas en casa al servicio del marido y la familia. El aparato estatal fue creado para reforzar y legalizar la institución de la propiedad privada, el dominio masculino y la familia patriarcal, santificada luego por la religión.
Este es, brevemente, el punto de vista marxista sobre el origen de la opresión de la mujer. Su subordinación no se debe a ninguna deficiencia biológica como sexo, sino que es el resultado de los acontecimientos sociales que destruyeron la sociedad igualitaria de la gens matriarcal, sustituyéndola por una sociedad clasista patriarcal que, desde sus inicios, se caracterizó por la discriminación y desigualdad de todo tipo, incluida la desigualdad de sexos. El desarrollo de este tipo de organización socio-económica estructuralmente opresiva, fue la responsable de la caída histórica de las mujeres.

Pero la caída de las mujeres no se puede comprender completamente, ni se puede elaborar una solución social y política correcta para su liberación, sin considerar lo que sucede actualmente con los hombres. Muy a menudo no se tiene en cuenta que el sistema patriarcal clasista, que ha hecho desaparecer al matriarcado y sus relaciones sociales comunitarias, ha destruido también la contrapartida masculina, la fraternidad tribal de los hombres. La derrota de las mujeres anduvo pareja con la dominación de las masas de trabajadores por la clase de los patronos.
La esencia de este desarrollo se puede ver más claramente si se examina el carácter fundamental de la estructura tribal que Morgan, Engels y otros han descrito como “sistema de consumo primitivo”. El clan comunitario era tanto una hermandad de mujeres como una hermandad de hombres.La hermandad, esencia del matriarcado, tenía claramente caracteres colectivos. Las mujeres trabajaban juntas como una comunidad de hermanas; su trabajo social proveía ampliamente al mantenimiento de toda la comunidad. Criaban a los hijos también en comunidad. Una madre no hacía distinción entre sus hijos y los de otra mujer del clan, y los niños, por otra parte, consideraban a todas las hermanas mayores como madres. En otras palabras, la producción y la propiedad en común iban acompañadas de la educación común de los hijos.
La contrapartida masculina de esta hermandad era la fraternidad, modelada según los mismos esquemas comunitarios. Cada clan, y el conjunto de clanes que comprendía la tribu, se caracterizaba por la “fraternidad” desde el punto de vista masculino, y por la “hermandad” o “matriarcado” desde el punto de vista femenino. En esta fraternidad matriarcal, los adultos de los dos sexos, no sólo producían para mantenerse, sino que alimentaban y protegían a los niños de la comunidad. Estos aspectos hicieron de la hermandad y fraternidad un sistema de “comunismo primitivo”.
Así, antes de que la familia tuviera como cabeza un padre individual, la función de la paternidad era social y no familiar. Además, los primeros hombres que desarrollaron funciones “paternales” no fueron los compañeros o “maridos” de las hermanas del clan, sino sus hermanos. Y esto no sólo porque los procesos fisiológicos de la paternidad eran desconocidos, sino más bien porque este hecho era insignificante en una sociedad fundada en el colectivismo productivo y en el cuidado común de los hijos.
Aunque actualmente nos pueda parecer extraño a nosotros, que estamos acostumbrados a la forma particular de educación de los hijos, era perfectamente natural en la comunidad primitiva, que los hermanos del clan, o sea, los maternos, ejercieran estas funciones paternas hacia los hijos de las hermanas, que más tarde fueron asunto del padre individual respecto a los hijos de la esposa.
El primer cambio en este sistema de clan hermano-hermana se debe a la creciente tendencia de la pareja, o de la “familia a dos”, como lo han llamo Morgan y Engels, a vivir juntos en la misma comunidad y casa. Sin embargo, la simple cohabitación no alteró sustancialmente las relaciones colectivas o el papel productivo de las mujeres en la comunidad. La división del trabajo según el sexo, efectuada entre hermanas y hermanos del clan, se transformó gradualmente en división sexual del trabajo entre marido y esposa.
Pero mientras prevalecieron las relaciones colectivas y las mujeres continuaron participando en la producción social, permaneció, en mayor o menor medida, la originaria igualdad entre los sexos. La comunidad entera continuó proveyendo a cada miembro de la pareja, quizás porque cada miembro de la pareja contribuía también en la actividad laboral.
Por lo tanto, la familia de pareja, tal como aparece en los albores del sistema familiar, era radicalmente distinta del actual núcleo familiar. En nuestro sistema capitalista, desordenado y competitivo, cada familia debe salvarse o ahogarse, contando sólo con sus posibilidades y no puede contar con la ayuda externa. La esposa depende del marido, y los hijos deben contar con sus padres para su subsistencia, aunque estén sin trabajo, enfermos o muertos. En el período de la familia de pareja no existía este tipo de dependencia de la “economía familiar”, porque la comuna entera se hacía cargo de las necesidades fundamentales de cada individuo desde la cuna hasta la tumba.
Esta fue la causa concreta de la ausencia, en la comunidad primitiva, de las opresiones sociales y los antagonismos familiares, tan frecuentes actualmente.
Se ha dicho a veces, explícita o implícitamente, que la dominación masculina ha existido siempre y que las mujeres han sido siempre tratadas brutalmente por los hombres. O también, a veces, se ha creído que las relaciones entre los sexos, en la sociedad matriarcal, eran exactamente lo contrario de las nuestras –con las mujeres dominando a los hombres. Ninguna de estas afirmaciones ha sido confirmada por los descubrimientos antropológicos.
No es mi intención alabar la era salvaje ni auspiciar un retorno romántico a laguna pasada “edad de oro”. Una economía basada en la caza y el aprovisionamiento de comida representa el estadio más bajo del desarrollo humano, y sus condiciones de vida eran desagradables, crueles y duras. Sin embargo, debemos reconocer que las relaciones entre el hombre y la mujer eran fundamentalmente distintas a las nuestras.
En el clan no existía la posibilidad de que un sexo dominara al otro, de la misma forma que una clase no podía explotar a la otra. Las mujeres ocupaban un lugar preeminente porque eran las principales productoras de bienes y de nuevas vidas. Pero esto no las indujo a oprimir a los hombres. Su sociedad comunitaria excluía la tiranía de clase, de raza o de sexo.
Como ha dicho Engels, con la aparición de la propiedad privada del matrimonio monogámico y de la familia patriarcal, entraron en juego nuevas fuerzas sociales, tanto en la sociedad en su conjunto, como en la organización familiar, que abolieron los derechos que anteriormente tenía la mujer.
De la simple cohabitación de la pareja, se pasó al matrimonio monogámico legal y rígidamente regulado, que puso a la esposa y a los hijos bajo el control completo del marido y padre, el cual daba su nombre a la familia y determinaba sus condiciones de vida y su destino.
Las mujeres, que habían vivido y trabajado juntas, educado en común a sus hijos, se dispersaron como esposas de un solo hombre, destinadas a su servicio y al de una sola casa. La primitiva e igualitaria división sexual del trabajo entre los hombres y las mujeres de la comunidad, cedió paso a una división familiar del trabajo, en la cual la mujer era alejada cada vez más de la producción social, para convertirse en sierva del marido, de la casa y de la familia. Así, las mujeres, en un tiempo “administradoras” de la sociedad, con la formación de las clases fueron degradadas al papel de administradoras de los hijos de un hombre y de su casa.
Esta degradación de las mujeres ha sido un especto permanente en los tres estadios de la sociedad de clases, desde la esclavitud, pasando por el feudalismo, hasta el capitalismo.
Mientras las mujeres dirigían, o por lo menos, participaban en el trabajo productivo de la comunidad, fueron estimadas y respetadas, pero cuando se desmembraron en una unidad familiar separada y ocuparon una posición subalterna en la casa y en la familia, perdieron su prestigio, su influencia y su poder.
¿Nos puede extrañar que unos cambios sociales tan drásticos hayan llevado a un antagonismo tan profundo y duradero entre los dos sexos? Como dice Engels:
La monogamia no ha significado en absoluto, desde el punto de vista histórico, una reconciliación entre el hombre y la mujer, y menos aún, constituye la forma más alta de matrimonio. Por el contrario, ha representado el sometimiento de un sexo por el otro y la aparición de un antagonismo entre los sexos desconocido en la historia precedente…El primer antagonismo de clase aparecido en la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre hombre y mujer en la monogamia, y la primera opresión de clase con la del sexo femenino por parte del masculino” (El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado).
Es necesario hacer una distinción entre los dos tipos de opresión que las mujeres han sufrido en la familia monogámica y en el sistema basado en la propiedad privada. En la familia productiva campesina de la era preindustrial,las mujeres gozaban de un `status` social más elevado y de un respeto mayor del que goza actualmente en nuestras ciudades el núcleo familiar doméstico.
Mientras la agricultura y el artesanado dominaron la economía, la familia campesina, que era numerosa o “extensa”, continuaba siendo una unidad productiva vital. Todos sus miembros tenían funciones concretas e importantes, según el sexo y la edad. Las mujeres ayudaban a cultivar la tierra y hacían trabajos en la casa, mientras los niños y los demás producían su parte según sus capacidades.
Todo esto cambió con el nacimiento del capitalismo industrial y monopolista y con la formación del núcleo familiar. Cuando grandes masas de hombres fueron expoliados de la tierra y de sus pequeñas empresas, y se convirtieron en trabajadores asalariados en las fábricas, no tuvieron para vender, y sobrevivir, más que su fuerza de trabajo. Sus mujeres, alejadas de las fábricas productivas y del artesanado, devinieron completamente dependientes de los maridos para su mantenimiento y el de sus hijos. De la misma manera que los hombres dependían de sus patronos, las mujeres dependían de sus maridos.
Privadas gradualmente de su autonomía económica, las mujeres perdieron también la consideración social. En las fases iniciales de la sociedad clasista fueron alejadas de la producción social y del liderazgo, para convertirse en productoras en el ámbito de la familia agrícola, trabajando con el marido para a casa y la familia. Pero con la sustitución de la familia campesina por el núcleo familiar propio de las ciudades industriales perdieron su último punto de apoyo en terreno sólido.
Las mujeres se encontraron entonces frente a dos tristes alternativas: buscar un marido que las cuidase y hacer de ama de casa en un apartamento de la ciudad, criando la próxima generación de esclavos asalariados; o bien, para las más pobres y desafortunadas, hacer los trabajos marginales de las fábricas (junto a sus hijos), y ser explotadas como la fuerza de trabajo más esclavizada y peor pagada.
En las generaciones pasadas, las mujeres trabajadoras lucharon por el empleo junto a los hombres, por aumentos salariales y mejoras en las condiciones laborales. Pero las mujeres, en calidad de amas de casa dependientes, perdieron estos medios de lucha social. Sólo podían lamentarse o pelearse con el marido y los hijos por la miseria de su vida. El contraste entre los sexos se vuelve más profundo y áspero con la degradante dependencia de las mujeres respecto a los hombres.
A pesar del hipócrita homenaje rendido a las mujeres como “madres santas” y devotas amas de casa, su valor disminuyó, alcanzando el punto más bajo con el capitalismo. Puesto que las amas de casa no producen bienes, ni crean ningún excedente para los explotadores, no son importantes para los fines del capitalismo. En este sistema existen sólo tres justificaciones para su existencia: el ser amas de cría, guardianas de la casa y compradoras de bienes de consumo para la familia.
Mientras que las mujeres ricas pueden hacerse sustituir por las criadas en el desempeño de los trabajos más aburridos, las pobres están ligadas a esta inaguantable cadena para toda la vida. Su condición de servilismo aumenta cuando están obligadas a un trabajo externo para contribuir al mantenimiento de la familia. Asumiendo dos responsabilidades, en lugar de una, están doblemente oprimidas.
Pero incluso las amas de casa de la clase media son víctimas del capitalismo del mundo occidental, a pesar de sus privilegios económicos. La monótona condición de aislamiento y de aburrimiento en que se encuentran, las induce a “vivir a través” de sus hijos –relación que alimenta muchas de las neurosis que afligen hoy en día la vida familiar. Tratando de aliviar su sufrimiento, sonmanipuladas y depredadas por los especuladores del campo de los bienes de consumo. La explotación de la mujer como consumista forma parte de un sistema que se desarrolló, en primer lugar, con la explotación del hombre como productor.
Los capitalistas tienen miles de razones para exaltar el núcleo familiar. Su ambiente es una mina de oro para todos los especuladores, desde los agentes inmobiliarios a los vendedores de detergentes y cosméticos. Si producen automóviles para uso individual, en lugar de desarrollar adecuadamente los transportes públicos, es porque es más rentable, como lo es vender casas pequeñas en parcelas privadas, cada una de las cuales necesita su lavadora, su frigorífico y otras cosas similares.
Por otra parte, el aislamiento de las mujeres en casas particulares, ligadas todas a las mismas tareas con la cocina y con los hijos, les impide unirse y llegar a ser una fuerza social o una seria amenaza política para el poder constituido.
¿Cuál es la lección que se puede extraer de esta panorámica sobre el largo cautiverio de las mujeres en la casa y con la familia, propia de la sociedad clasista –tan distinta de su situación de fuerza e independencia en la sociedad preclasista?
Nos muestra que el estado de inferioridad de las mujeres no ha sido el resultado de un condicionamiento biológico ni delembarazoÉste no constituía un hándicap en la comunidad primitiva; lo ha empezado a ser, principalmente, en el núcleo familiar de nuestros días. Las mujeres pobres están destrozadas entre la obligación de cuidar a los hijos y la casa y, al mismo tiempo, trabajar fuera para contribuir al mantenimiento de la familia. Las mujeres, por lo tanto, han sido condenadas a su estado de opresión por las mismas fuerzas y relaciones sociales que han llevado a la opresión de una clase sobre otra, de una raza sobre otra, de una nación sobre otra. Es el sistema capitalista –último estadio del desarrollo de la sociedad de clases- la fuente principal de la degradación y opresión de las mujeres.
Fuente: Sugarra.
Primera edición: Revista International Socialist Review, septiembre 1970, Vol. 31, No. 3, pp. 15-17 y 40-41.
Esta Edición: Marxists Internet Archive, 8 de marzo de 2008, Día Internacional de la Mujer.
Fuente del texto digital: Clase y Género. Favor de citarlos como la fuente originaria del artículo en castellano e incluir un enlace a su pagina de internet, http://www.clasecontraclase.cl/generoSeminario.php.
revolucionmatriarcal.blogspot.com/2012/03/la-clasica-teoria-marxista-sobre-el.html

El papa ignora a las víctimas de abusos en México


Público

Benedicto XVI rehusa reunirse con ellos mientras salen a la luz nuevas revelaciones de los abusos de Marcial Maciel
Los abusos sexuales y la pobre reacción de la iglesia ante estos casos han marcado la visita del papa Benedicto XVI a méxico. A las revelaciones de nuevos detalles sobre abusos del padre mexicano Marcial Maciel se suma que el pontífice ha rehusado reunirse con las víitimas.

Benedicto XVI llega a la segunda nación con más creyentes del mundo después de Brasil cuando la fe católica de los mexicanos se ha visto disminuida entre otras cosas por el escándalo de Maciel, que durante décadas abusó sexualmente de seminaristas.

Durante su primera visita a Mexico en siete años de pontificado, Benedicto XVI no se refirió a los abusos aunque hizo un llamamiento a cuidar de la infancia mexicana a la que calificó como un regalo de Dios para el mundo. También tuvo un encuentro privado con el presidente, Felipe Calderón.

“He venido para que sientan mi afecto, cada uno de ustedes es un regalo de Dios para México y para el mundo”, dijo el Papa desde un balcón ante miles de niños y adultos reunidos en la plaza de la Paz de la ciudad de Guanajuato, en el centro del país.

“Por eso deseo elevar mi voz invitando a todos a proteger y cuidar a los niños para que nunca se apague su sonrisa, puedan vivir en paz y mirar al futuro con confianza”, agregó.

A pocas decenas de kilómetros de donde se realizaban los festejos se había presentado horas antes el libro “La voluntad de no saber”. El texto está basado en más de 200 documentos procedentes de archivos confidenciales del Vaticano que demostrarían que la Santa Sede tuvo conociiento de los abusos de Maciel y de su adicción a un analgésico derivado de la morfina desde los años 40.

“La idea es demostrar que el Vaticano, que el cardenal Ratzinger, que la Iglesia sabía sobradamente acerca del caso”, dijo José Barba, uno de los autores, en un vídeo durante la presentación del libro en la ciudad de León.

“La idea es demostrar que Ratzinger sabía sobradamente acerca del caso”

Barba, uno de los ex seminaristas que sufrió abusos, sostiene que Joseph Ratzinger, actual Sumo Pontífice y entonces prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, disponía de información para iniciar un proceso contra Maciel desde 1998, cuando ex legionarios presentaron una denuncia canónica en su contra.

Maciel, uno de los favoritos de Juan Pablo II y fundador de los Legionarios de Cristo, fue enviado por la Iglesia en 2006 a una vida de penitencia y encierro, pero sin haberse enfrentado a la justicia y cobijado por el imperio económico que formó con las donaciones de familias millonarias mexicanas.

El libro incluye copias de cartas que hace décadas enviaron al Vaticano sacerdotes o seminaristas, entre otros miembros de la Iglesia, pidiendo que se investigara a Maciel, que falleció en 2008.

http://www.redescristianas.net/2012/03/26/el-papa-ignora-a-las-victimas-de-abusos-en-mexico/

México: Mujeres declaran “persona no grata” a Joseph Ratzinger


Gladis Torres Ruiz (CIMAC)

Argenpress

El Vaticano, principal enemigo de la salud sexual y reproductiva.
Organizaciones de mujeres protestaron contra la visita del papa Benedicto XVI al estado de Guanajuato -“el más restrictivo en materia de derechos sexuales y reproductivos”-, y por el “derroche” de recursos públicos del gobernador Juan Manuel Oliva para recibir al jerarca católico.

Frente a la representación del gobierno de Guanajuato en esta capital, las activistas realizaron performances, pusieron mantas y lanzaron consignas para recordar que en 2009 seis mujeres fueron condenadas en esa entidad entre 25 y 29 años de cárcel por sufrir abortos espontáneos.

En voz de Adriana Jiménez Patlán, coordinadora nacional de la Red por los Derechos Sexuales y Reproductivos en México (Ddeser), las manifestantes declararon “persona no grata” a Benedicto XVI por considerar al Vaticano como uno de los principales enemigos de la salud sexual y reproductiva, al oponerse al uso de métodos anticonceptivos como el condón.

La activista añadió que el Estado Vaticano violenta el derecho a decidir de las mujeres sobre su cuerpo, y criticó la violencia sexual ejercida contra menores de edad por el cura Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo.

A lo anterior se suma el clima de persecución y criminalización de las mujeres que deciden ejercer o no su maternidad, generado por las propias autoridades estatales.

Jiménez Patlán recordó el caso de las seis mujeres presas en Guanajuato por abortos espontáneos, y que fueron acusadas de “homicidio en razón de parentesco”. Finalmente, tras la protesta social, fueron liberadas en 2010.

La coordinadora de Ddeser dijo que la visita de Joseph Ratzinger se da un día antes del inicio formal de las campañas electorales.

“No hay que olvidar que justamente las agendas de los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional de criminalizar en 17 estados a las mujeres por abortar, es una clara agenda también del Vaticano”, advirtió.

Abundó: “Por ello (el Papa) no es bienvenido por las mujeres, ya que les dicta a los obispos y todas las diócesis manifestarse en contra de los derechos sexuales y reproductivos”.

Las activistas criticaron también el “derroche” de recursos públicos del gobernador Juan Manuel Oliva para recibir a Benedicto XVI, lo cual hace más evidente la incondicionalidad de los grupos conservadores, en particular del PAN, con el jerarca católico.

Adriana Jiménez adelantó que se exigirá un informe público detallado sobre los recursos gastados por los gobiernos federal y estatal. “No estamos en oposición de que venga el representante de la Iglesia católica, si no que se haga con recursos públicos”, añadió.

Las activistas fueron recibidas por Rodolfo González, coordinador de Comunicación Social de la representación del gobierno de Guanajuato en el DF, a quien entregaron un documento con sus demandas, entre las que se encuentra el alto a la persecución contra las mujeres que abortan.

Además demandaron al gobernador Manuel Oliva que proponga reformas la Constitución local para poner fin a la criminalización de las mujeres que abortan, e implementar y promover acciones públicas con enfoque de género sobre salud y educación sexual y reproductiva.

Integrantes de Ddeser y Católicas por el Derecho a Decidir advirtieron que el representante del gobierno de Guanajuato en el DF, Fernando Sánchez Argomedo, encabeza la organización “Yo influyo”, la cual tiene un sitio web en el que se condena a los políticos que están a favor del derecho a decidir de las mujeres. “Esto deja en claro que estamos ante un representante conservador”, señalaron.

Fuente: http://www.redescristianas.net

Lombardi: Ni Juan Pablo II ni Benedicto XVI fueron “encubridores del padre Marcial Maciel”


“El Papa actual es un descubridor de pederastas”

Califica de “agresiva y ambígua” la petición de que el Papa se reúna con las víctimas de abusos

Redacción, 25 de marzo de 2012 a las 10:53
El Papa reza ante un cuadro de la Virgen de GuadalupeEl Papa reza ante un cuadro de la Virgen de Guadalupe

 

 En otros países se encontraron víctimas metidas en un diálogo en proceso de sanación, de reconciliación en el cual la iglesia estaba involucrada activamente

Federico Lombardi/>

Federico Lombardi

Federico Lombardi portavoz del Vaticano afirmó que los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI no fueron “encubridores del padre Marcial Maciel y es injusto considerar que el actual Pontífice está en contra de la verdad y la transparencia”.

En conferencia de prensa descartó que el Obispo de Roma se vaya a reunir con las víctimas de abuso sexual, porque es un tema que no está en la agenda de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) como sí lo estuvo en países que ha visitado como Francia e Irlanda.

El vocero del Vaticano manifestó estar informado de que se había presentado un libro de víctimas de abuso sexual, “el cual no he tenido tiempo de leerlo” pero su punto fundamental es que “si los papas fueron encubridores” y en “mi conocimiento de estos Papas es que no fueron encubridores“.

Y es público, agregó que Benedicto XVI “ha hecho verdaderamente mucho por ir directamente contra estos problemas” y por poner el camino de la iglesia en afrontar esta situación. Por eso es injusto considerar que el Papa esta “contra de la verdad y la transparencia” porque ha recibido muchos testimonios de las víctimas.

“Al contrario quienes trabajamos con el Papa actual sabemos que es un descubridor de pederastas porque él ha hecho verdaderamente mucho por ir directamente contra estos problemas, poner en la iglesia medidas y atenciones fundamentales para afrontarlos”, agregó.

El sacerdote jesuita explicó que no en todos los viajes internacionales del pontífice tienen lugar los encuentros con las víctimas, ya que los mismos dependen de los programas de sanación implementados por la Iglesia Católica en cada país.

De esa manera descartó que en México tenga lugar una reunión como esa, ya que no fue organizada y prevista con antelación.

“El problema de un encuentro o no con víctimas es algo que debe tener un preciso sentido y preparación. En otros países se encontraron víctimas metidas en un diálogo en proceso de sanación, de reconciliación en el cual la iglesia estaba involucrada activamente”, sostuvo.

“En esta ocasión en el viaje a México no se presenta como un pasaje de un proceso de sanación, es más bien una propuesta realizada con una cierta agresividad y ambigüedad, se habla de encontrar a las víctimas pero hay personas que no desean escuchar personalmente al Papa en un diálogo profundo”, agregó.

Sobre los cuestionamientos que se hacen de si el beato Juan Pablo II conocía los casos de abuso sexual, el vocero puntualizó “absolutamente no tenía la conciencia de la doble vida, de la faceta obscura de Maciel” en este sentido fue declarado beato porque al investigarlas se documentó que no tenía esa información.

Sobre el boletín de la Presidencia de la República en la que se informó que el Papa se había reunido con víctimas de la lucha contra el narcotráfico, el sacerdote jesuitaFederico Lombardi no lo desmintió. Pero se mostró contrariado y afirmó no tener conocimiento de toda la gente con la que el Papa se había reunido.

Por su parte, el Cardenal de Guadalajara, José Francisco Robles Ortega, defendió ayer la actuación del Papa Benedicto XVI ante los casos de pederastia denunciados en el interior de la Iglesia católica.

Aseguró que nadie puede acusarlo de cómplice o de falta de voluntad para atender el problema de abusos sexuales por parte del clero.

“Si algún Papa ha enfrentado con todo realismo y con toda energía (este problema) es el Papa Benedicto. No se le puede acusar de que él sea cómplice, o que no quiera“, enfatizó en entrevista.

Al respecto, el Cardenal emérito de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez indicó que ya se esperaba que en el marco de la visita del Papa en México volvieran a sacar el tema.

Es la misma tonada de siempre, ya se esperaba. Son cosas que ha venido ya repitiendo por mucho tiempo. Es triste que sea un ex sacerdote el que lo dice, pero ahí está”, aseguró.(RD/Agencias)

http://www.periodistadigital.com/religion/

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