09 de mayo de 2012 • 14:50
- NICOLE WINFIELD
Los miembros dijeron que la conferencia del 24 de febrero de la Academia Pontificia de la Vida, sobre diagnóstico y tratamiento de la infertilidad, fue una “reunión como la de (la organización) Planned Parenthood” que causó gran escándalo. Se disgustaron debido a que era una reunión del Vaticano abierta al público pero “que consistió en promover sin crítica que lo que la Iglesia enseña es intrínsecamente malo”.
La Iglesia se opone a la fertilización in vitro debido a que separa la concepción del vínculo íntimo entre marido y mujer, y a menudo resulta en la destrucción de embriones. El Vaticano también se opone a la anticoncepción artificial y considera que la vida comienza en el momento de la concepción.
En el pasado, la academia tendía a invitar solamente a profesionales de creencias afines para hablar en sus conferencias, asegurándose de que sus actas, documentos y discusiones reflejaran la enseñanza de la Iglesia. Los miembros dicen que esto se propone dar a los fieles la mejor información científica en línea con la doctrina católica.
Según el nuevo titular de la academia, monseñor Ignacio Carrasco de Paula, parece haber una nueva apertura como para discutir con científicos de opiniones diferentes sin apartarse de la enseñanza eclesiástica sobre la necesidad de defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Josef Seifert, un miembro de la academia que es rector de la Academia Internacional de Filosofía en Liechtenstein, escribió una carta el 4 de mayo a Carrasco sugiriendo que renunciara la junta de la Academia Pontificia. Citó la “enorme preocupación” de varios miembros de que la organización estuviera “perdiendo su compromiso pleno y puro a la verdad y su servicio entusiasta a la magnífica enseñanza eclesiástica sobre la vida humana en todo su esplendor”.
La carta, reportada por la Agencia Noticiosa Católica, dijo que cinco de las primeras siete presentaciones versaron sobre la píldora anticonceptiva, la inseminación artificial y la fertilización in vitro desde un punto de vista puramente neutral, descuidando toda referencia moral.
“Esto de por sí es un mal mayor para un congreso público patrocinado por la academia debido a que una descripción científica neutral de métodos de tratamiento para la infertilidad no tiene absolutamente ningún lugar en nuestra academia, que fue fundada explícitamente para lidiar con estas materias a la luz de la verdad antropológica, teológica y moral”, escribió.
El religioso Scott Borgman, secretario coordinador de la academia, dijo que la organización estaba al tanto de las preocupaciones reflejadas por la carta de Seifert. Pero en una entrevista telefónica con The Associated Press, Borgman destacó que la obra de la academia también estaba destinada a “establecer un diálogo con la ciencia y a no cerrarnos”.
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Nicole Winfield está en Twitter como: http://www.twitter.com/nwinfield