Martín Junge, líder de 75 millones de seguidores en iglesia luterana


Por: 11:48 p.m. | 17 de Junio del 2012

El 'Papa' de los luteranos pisa fuerte en el país

En 2017 se cumplen 500 años dela reforma protestante que señalaron fuertes diferencias conla iglesia

Foto: Claudia Rubio

Este ‘Papa’ luterano, esta semana presidirá la primera reunión de su iglesia en América Latina.

A simple vista parece el presidente de una compañía y no un jerarca religioso. El chileno Martín Junge luce un sofisticado traje oscuro que combina con una corbata color celeste. Sí, el secretario general de la Federación Luterana Mundial, que viene siendo como el ‘Papa’ de esta religión, que congrega a 75 millones de creyentes en 79 países, desempeña una labor muy ejecutiva de la mano de su misión principal: anunciar el Evangelio. Además, los ornamentos no son regla de oro en su fe.

Junge es el encargado de orientar el futuro de su congregación, de acompañar las acciones sociales y humanitarias de las iglesias luteranas con las comunidades más vulnerables y de organizar, desde ya, lo que será la conmemoración de los 500 años de la llamada reforma luterana.

El 31 de octubre del 2017 se cumplirán cinco siglos del día en el que el fraile católico alemán Martín Lutero se rebeló contra la Iglesia Católica Romana y propuso las 95 tesis que dieron origen no solo a la reforma protestante sino al nacimiento de una nueva teología cristiana. Junge, de 50 años, casado y padre de dos hijos -el luteranismo les permite casarse a sus pastores-, creció en medio de la represión causada por la dictadura militar chilena. Hijo de padre alemán -luterano- y madre austríaca -católica-, empezó a descubrir en esta confesión la libertad que entonces le era tan esquiva a su país.

Allí también encontró un espacio de inspiración en Cristo y de entrega al prójimo. Junge, teólogo de formación, está en Colombia presidiendo el Consejo de la Federación Luterana Mundial. Es la primera vez que este evento, que congrega a representantes de 145 países, se realiza en un país latinoamericano. La cumbre se desarrolla en la sede del Episcopado colombiano, lo que habla muy bien de la vocación ecuménica de este credo y de los acercamientos históricos que se adoban entre ambas iglesias.

¿Por qué la gran cumbre luterana mundial se celebrará en Bogotá?

Venir a Colombia fue una gran necesidad, en el sentido de acompañar a nuestra iglesia en su misión en este país y de dar una señal de apoyo para un pueblo que busca y anhela la paz, y que no logra encontrarla. El luteranismo nació de una división de la Iglesia Católica.

¿Qué hacen ustedes en la principal sede del catolicismo en Colombia?

Estar aquí habla de nuestra vocación ecuménica. Llevamos 50 años de conversaciones con el Vaticano, buscando acuerdos desde el punto de vista teológico. En 1999 logramos un gran acuerdo (con la Santa Sede) sobre una de las doctrinas principales de la Iglesia Luterana que es la justificación por la fe (para los luteranos Dios no juzga a los hombres por sus obras sino por su verdadera fe).

¿Y cómo van las conversaciones con el Vaticano?

Tenemos diálogos regulares en los que miramos cómo poder caminar juntos, en asuntos comunes.

¿Acaso buscan comulgar con la curia romana?

Una de nuestras aspiraciones más profundas es que la mesa de Cristo pueda ser una mesa compartida para todos los bautizados en Él. No se trata de renunciar a nuestros principios ni de una conversión a la Iglesia Católica. Nuestra visión es promover una unidad, como un cuerpo diverso, pero reconciliado.

¿Una reconciliación con la Iglesia Católica?

Tenemos un interés muy profundo en sanar algunas de las memorias que nos pesan en cuanto a convivencias del pasado que no siempre fueron muy pacíficas y positivas. El mundo de las iglesias está muy fragmentado, y debemos ofrecer un testimonio de diálogo y tolerancia.

¿Cómo van a celebrar los 500 años de la reforma luterana?

Es un tema sensible. Buscamos evitar que esa conmemoración vuelva atrás 500 años. Hemos evolucionado y la Iglesia Católica también. No sería sensato reeditar los temas que por diálogos o procesos propios pueden considerarse centro de disputa. Nuestro enfoque principal será celebrar la reforma desde el poder del Evangelio de Jesucristo. Pero siguen existiendo grandes diferencias entre una iglesia y la otra… Prefiero hablar de las cosas que tenemos en común: la fe en el Dios y la Trinidad (Padre, Hijo y Espíritu Santo), las Sagradas Escrituras y los credos históricos y apostólicos. La Iglesia Luterana tiene enfoques muy específicos que la Iglesia Católica no comparte, pero no vamos a entrar en esas áreas. Vamos a ver cómo damos un testimonio conjunto.

¿Cuáles son esas diferencias?

Por una parte, la reforma luterana surge en 1517 desde la centralidad que se le da a la fe: no hay obra ni ser humano capaz que pueda presentar todas aquellas obras que puedan complacer a Dios como la gracia de su propia fe. Hay otras cosas como que nuestros pastores pueden casarse y tener hijos, y que las mujeres cumplen un papel protagónico, tanto así que pueden ordenarse. Y el celibato y el casamiento son opcionales.

¿Hay quienes creen que Dios está ausente en la sociedad actual?

Cristo entró tan fuerte que el mundo no puede estar, nunca, sin Dios. Es cierto que el ritmo y las presiones del mundo actual dejan poco tiempo a una vida de culto. Y hay otros valores que han surgido dentro de nuestras sociedades y las iglesias tenemos que intervenir ante esta situación. La humanidad está sedienta de espiritualidad.

¿Hay sed de espiritualidad en el mundo?

Sí, muchísima. El mundo está sediento de palabras de aliento, de espacios de entendimiento que aporten a las personas y a la construcción de sus valores, y a la solución de sus problemas. Ese es parte del testimonio que las religiones debemos darle al mundo.

¿En qué cree esta religión?

En 1517 el monje católico alemán Martín Lutero provocó la reforma protestante (o luterana) al instaurar 95 tesis o cuestionamientos a la Iglesia Católica Romana, que dio origen a una nueva teología cristiana que cree que la fe es la verdadera gracia con Dios y nadie puede ganar indulgencias por sus obras. Rechaza la primacía del papado y la autoridad romana como institución divina.

La liturgia (o misa) es similar a la católica, aunque es más solemne.

Los pastores pueden casarse y tener hijos, y permiten la ordenación sacerdotal de las mujeres.

La iglesia luterana en Colombia

El luteranismo llegó a Colombia hace 75 años, gracias a la labor de misioneros que llegaron de Estados Unidos y Canadá. Se concentran en Bogotá y Cundinamarca, Antioquia, Santander, Tolima y Boyacá. Es una comunidad pequeña, que puede ascender a los 5.000 fieles en todo el país. Sin embargo, solo unos 2.000 son miembros activos. No hacen proselitismo para acoger nuevos devotos. Además de evangelizar, desarrollan diversos proyectos sociales en beneficio de comunidades vulnerables como portadores de VIH, madres cabeza de hogar y desplazados por la violencia.

JOSÉ ALBERTO MOJICA PATIÑO
Redactor de EL TIEMPO

 

http://www.eltiempo.com/gente/martin-junge-lider-de-75-millones-de-seguidores-en-iglesia-luterana_11954758-4

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