Monseñor y la justicia


Por: Felipe Zuleta Lleras

Hace un par de meses, a través del abogado Abelardo de la Espriella, presenté denuncia penal en contra de monseñor Córdoba, por haber dicho que los homosexuales son como meter a un diabético en una dulcería.

Le solicitamos a la Fiscalía que lo investigara por los delitos consagrados en el nuevo estatuto anti discriminación expedido hace poco menos de un año. La finalidad de esta acción, ciertamente, no es la de mortificar a su eminencia, pues habiendo sido estudiante de los padres jesuitas, profeso un profundo respeto por ellos como educadores. Los sacerdotes como Donaldo Ortiz o Joaquín Sánchez, hoy rector de la Javeriana, nos instruyeron siempre insistiendo en el respeto hacia el prójimo y eso incluye absolutamente a todos los seres humanos, sin importar su condición económica, social o sus preferencias sexuales.

Resulta inadmisible que a un jesuita como monseñor Córdoba se le hayan ido las luces de esa manera olvidando las enseñanzas de Jesucristo que predicaba su amaos los unos a los otros, como yo los he amado.

El hecho de que en la Biblia se diga que los homosexuales son unos pecadores, no puede ponerse por encima de que en los propios textos sagrados también se habla de los propósitos de Dios y la prohibición, esa sí tajante, de no juzgar a los demás.

Pues bien, esta semana, en una decisión sin precedentes en la historia penal del país, un fiscal, valeroso por cierto, decidió vincular formalmente al prelado al proceso penal mediante el llamamiento a interrogatorio, o lo que en el anterior sistema se llamaba indagatoria.

De esta manera monseñor tendrá que responder el porqué de sus ilegales afirmaciones en contra de toda una comunidad de personas que, ciertamente, no pueden ser discriminados en razón de sus preferencias sexuales.

No aspiramos a que monseñor acabe preso por eso, aun cuando el delito que cometió no es excarcelable por haber realizado sus ilícitas afirmaciones a través de los medios de comunicación. Nada más lejano de mi manera de pensar que la de volver este proceso un motivo de resentimiento o de odio hacia la Iglesia católica, pues no voy a incurrir en el error, en el que incurrió el sacerdote, de generalizar sosteniendo que todos los curas son homofóbicos o pederastas. Pero como la ley es para todos y los miembros de la Iglesia católica ya no tienen ningún privilegio en materia de responsabilidad penal, estaremos atentos con el abogado De la Espriella para que el proceso sea, como corresponde, absolutamente transparente, cosa que no dudo conociendo al fiscal general, Eduardo Montealegre, y a su vicefiscal Jorge Perdomo. Espero sí que cuando detengan a monseñor lo hagan con cuidado y con unas esposas de felpa rosadas para que no se le lastimen sus muñecas.

 

 

file:///C:/Users/user/Downloads/DENUNCIA%20CONTRA%20MONS%20C%C3%93RDOBA%20%20columna-373499-monsenor-y-justicia%20(1).htm

 

WWW.ELESPECTADOR.COM

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 295 seguidores

%d personas les gusta esto: