Eduardo captó en bronce a la Madre Laura


El padre y artista Eduardo Toro es el creador de las esculturas que se conocen de Laura Montoya.

Por LIBE DE ZULATEGI Y MEJÍA | Publicado el 1 de mayo de 2013

Notas relacionadas

Dos esculturas de la madre Laura tiene el artista Eduardo Toro. Una en Belencito y otra en Jericó. FOTO CORTESÍA

Se ha hablado mucho de la Madre Laura Montoya Upegui, de su beatificación y, ahora, de su canonización. Sabíamos de ella y de lo mucho que trabajó por los indígenas y por las comunidades abandonadas. Conocíamos una imagen suya, sacada de fotografías de su juventud y llevada a una estampita que muestra a la joven bonita y nada más. Pero quien nos mostró cómo era, con la transformación que sufrió su físico con la carga de la vida difícil que llevó, fue el escultor Eduardo Toro.

Desde hace muchos años el artista creador, sacerdote y hombre de enorme cultura, ha estado cerca de la Madre Laura. Creía en ella porque la conocía.

Es así como en los primeros años de este siglo le encargaron la escultura de cuerpo entero que reposa junto al altar de la iglesia del convento de la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena. El padre Eduardo estudió más la personalidad de la Madre Laura, su trayectoria y para llegar a su físico, partió del óleo del maestro Eladio Vélez, quien la representó sentada en una mesa escribiendo. También estudió dos fotografías que existen de ella, una que le tomaron en Santa Fe de Antioquia y otra en El Cuchillón, cerca del barrio Buenos Aires, arriba del centro de Medellín.

Con estas referencias plasmó la imagen de una mujer fuerte, no bella, pero sí muy hermosa, ya vieja y obesa, pero que en su rostro y en su gesto deja ver la humanidad recia que la acompañó en cada vicisitud. Al lado está un niño emberá-katío.

El proceso empleado
Primero se modeló en barro, luego se sacó el molde perdido y se pasó a pasta fibrone (yeso con una estructura interna de tela de costal). Se inició en barro y se hizo el molde perdido en los talleres del maestro Alberto Restrepo.

Además de esta obra, el padre Eduardo acaba de instalar en Jericó otra escultura, copia exacta de la anterior pero fundida en bronce, en los talleres de Armando Arango.

Eduardo ha demostrado en otras obras que sus personajes surgen del conocimiento que el artista tiene de ellos y del análisis de su vida, crea con esa fuerza que da la verdadera fe en lo humano y en lo divino, del creador humanista, para lograr la capacidad grandiosa de representar lo que se siente en el alma. Por eso no la recreó cuando era joven, sino cuando ya era la Madre Laura, vieja y pesada, cargada de trascendencia, de vida y de esfuerzo, pero con el alma llena de la labor lograda.

Al contemplar sus esculturas, se captan muchas facetas del personaje y se llega a admirarlo, no por bonito, sino por interesante y definitivamente humano. Lograr esto en escultura no es fácil y Toro lo ha logrado en varios personajes.

Es así que la relación de artista-personaje, en este caso, la Madre Laura, viene de tiempo atrás y no por el boom causado por su canonización. El escultor sabe que en ella tenía a un ser muy especial y muy difícil de lograr dadas sus características temperamentales y físicas. Ha logrado personificarla en bronce y pasta fibrone y en ambas obras surge el ser atormentado y empecinado que fue la madre Laura, hoy santa Laura Montoya.

 

Fuente: http://www.elcolombiano.com

COLOMBIA: República clerical


|29 Abr 2013 – 10:00 pm

Cristina de la Torre

Por: Cristina de la Torre

No se sacude Colombia el lastre de la Iglesia en el poder público. Caverna contra la sociedad plural y el Estado laico que desde nuestra frustrada revolución liberal de los años 30 redobla su ofensiva contra el poder civil, una mayoría de senadores hundió el matrimonio gay, más a embates de biblia que de código civil.

Rebaño del abominable Ordóñez, se brincó el derecho de igualdad que a todos cobija, minorías incluidas. Así lo prescribe la democracia, para desdicha de mayorías que suelen imponerse a golpe de tumulto, y de devotos siempre prestos al golpe por la fe. Pero nuestra democracia anda en pañales, pues la historia se repite sin cesar

Cuandoquiera que los segregados levantaron la cabeza, se atrincheró la reacción en su territorio de privilegio moral, bajo la égida de un dios despótico. Dios hechizo a la medida del integrismo católico de un monseñor Builes para fustigar a la mujer que exigía ciudadanía y voto. Dios hechizo para potenciar el griterío de un Laureano contra el divorcio y el matrimonio civil. Dios hechizo de las Ilva Myriam y políticos-pastores para bloquear el matrimonio igualitario y el aborto terapéutico de ley. Dios hechizo con pasajes que el Ku Klux Klan rebuscaba en la biblia para justificar el asesinato y la esclavitud eterna de los negros en EE UU. Hasta 1964 vivieron ellos segregados en el lema “iguales pero separados”. Como en Colombia quedó para las parejas homosexuales: tendrán ellas los mismos derechos jurídicos y patrimoniales de las heterosexuales; pero, eso sí, no se llamará lo suyo matrimonio sino unión solemne. El rótulo discrimina, pues se le asigna en exclusiva a una minoría repudiada. Es fórmula paternalista de mera tolerancia: reconozco que, a mi pesar, existes; no te mato pero tampoco te incluyo; tu destino es el gueto. Gueto fue el de los negros en EE UU.

Campeó en el Congreso, en la plaza y en las redes la misma intransigencia religiosa que aquí se resolvió en guerras, en violencia moral sobre la familia, en ataque al postulado liberal formulado hace siete siglos por Marcilio según el cual la vida civil ha de regirse por la ley civil, no por la divina. El canonizado obispo Ezequiel Moreno, contribuyente de las tropas conservadoras en la guerra de los Mil Días, parecía hablar ahora por boca de nuestra jerarquía eclesial y política. Como reavivando la “sana y recta aversión” del santo a las ideas liberales que “son pecado”, monseñor Falla desconceptuó a la Corte Constitucional y, en defensa de la familia patriarcal, condenó el matrimonio igualitario. El senador Gerlein logró síntesis feliz del Estado confesional, premoderno: “política y religión deben ser aliadas; la Iglesia Católica iluminó a quienes han escrito nuestras Cartas políticas para definir el matrimonio entre hombre y mujer”.

Hoy se reedita el acoso contra el liberalismo y el laicismo. Contra la igualdad de derechos, el respeto a las minorías y a la diversidad creciente en los modelos de pareja y de familia. Diversidad que adquiere legitimidad, visibilidad y voz. E incluye el paradigma de la pareja homosexual, que una nueva ley ha de reconocer y proteger, con igual denominación del vínculo y derecho de adopción. Como en el caso del aborto, este debate no remite a la moral religiosa sino a los derechos civiles. No puede dirimirse entre Dios y el Diablo, sino entre Estado laico y teocracia. Así vocifere todavía la república clerical.

Mea culpa. Por error que lamento, escribí en mi columna pasada que se habría realizado reunión política en casa del concejal Argote para oponerse a un proyecto del Alcalde. Se trataría –según La Silla Vacía- del apartamento de Julio César Acosta y no del concejal Álvaro Argote Muñoz. Rendidas disculpas.

 

  • Cristina de la Torre | Elespectador.com

Sacerdotes “rebeldes” advierten que si no hay reformas se perderán fieles


Lunes, 15 de abril de 2013 | 4:30 am
ADELANTE. Papa Francisco, a más de un mes de su gestión.
ADELANTE. Papa Francisco, a más de un mes de su gestión.
 

AP y EFE. Miles de sacerdotes en Europa y Estados Unidos se han unido en una llamada a la “desobediencia” de la jerarquía en la que no ven una herejía sino una advertencia: si el papa Francisco no acomete la modernización de la Iglesia, los católicos, decepcionados, la abandonarán en masa.

“La insatisfacción ha llegado hasta el núcleo, incluso hasta las capas más leales que van cada domingo a la iglesia”, advierte en una entrevista Helmut Schüller, portavoz del grupo de curas austriacos que en el 2011 se rebeló contra el Vaticano e inició un movimiento al que se han unido ya 3.500 párrocos en Europa y EEUU.

Apoyar la ordenación de mujeres y casados, dar la comunión a todos los “fieles de buena voluntad”, incluso a divorciados, y permitir que también los laicos prediquen la palabra de Dios son algunas de las “desobediencias” a las que se comprometió un grupo de curas que hoy suman ya 430, el 14 por ciento del total del país.

Anticipándose a esta propuesta, el Papa ha formado un grupo de cardenales para que le asesore en el gobierno de la Iglesia universal y estudie una revisión de la constitución apostólica Pastor Bonus sobre la curia romana, señaló un comunicado.

Si Francisco se decide a hacer cambios, Schüller cree que tendrá que buscar ayuda y enfrentarse a los más conservadoras, como el Opus Dei.

 

http://www.larepublica.pe/15-04-2013/sacerdotes-rebeldes-advierten-que-si-no-hay-reformas-se-perderan-fieles

 

Declaración LCWR en la Ley de Modernización de Inmigración


La Conferencia de Liderazgo de Religiosas (LCWR) acoge con satisfacción la liberación de S-744, Seguridad Fronteriza, las oportunidades económicas, y la Ley de Modernización de Inmigración de 2013 y gracias senadores Charles Schumer (D-NY), John McCain (R-AZ), Richard Durbin (D-IL), Lindsey Graham (R-SC), Robert Menéndez (D-NJ), Marco Rubio (R-FL), Michael Bennet (D-CO) y Jeff Flake (R-AZ) por sus esfuerzos a las embarcaciones legislación bipartidista para arreglar el sistema de inmigración de nuestra nación.

El proyecto del Senado ofrece esperanza a nuestros hermanos y hermanas inmigrantes y la promesa de que los valores que son la base de nuestra identidad nacional florecerán.

Aplaudimos a las disposiciones de la legislación que crearía una vía hacia la ciudadanía para los 11 millones de personas que se encuentran forzadas a las sombras, los retrasos sistemáticos claros que mantener separadas a las familias, y proporciona un procedimiento para el flujo futuro de inmigrantes que protege los derechos y la dignidad de todos. Estamos particularmente satisfechos de que la “Banda de los Ocho” bipartidista reconoce las circunstancias especiales de los soñadores de nuestro país y de nuestros hermanos y hermanas que huyen de la persecución y la violencia.

“Como mujeres de fe que nos tomen en serio el evangelio llama a acoger al extranjero y la atención a los necesitados. Mientras que el proyecto de ley no es todo lo que esperábamos, es un excelente comienzo “, dijo Janet Mock, CSJ, director ejecutivo de la LCWR”.

Estamos preocupados por las personas que pueden quedar incluidos: hermanos, hermanas e hijos adultos de los aspirantes a los estadounidenses, las personas de bajos ingresos que no pueden pagar las multas requeridas, y las mujeres y otras personas que trabajan en la economía informal que no son capaces de establecer el empleo documentación. Estamos preocupados por las personas que al tiempo que contribuye a nuestras comunidades y el pago de los impuestos, se les niegan los derechos y beneficios, incluida la atención sanitaria básica.

Esperamos con interés trabajar con el Congreso para garantizar que los honores finales facturar los valores sobre los que se construyó nuestra nación, incluye un plan de trabajo razonable para la ciudadanía, da prioridad a la unidad familiar, protege los derechos de todos, promueve la integración de los nuevos estadounidenses, y las direcciones de los la pobreza y la violencia que obligan a los migrantes a abandonar sus hogares.

LCWR es una asociación de líderes de congregaciones de mujeres religiosas católicas en los Estados Unidos. La conferencia cuenta con cerca de 1.500 miembros, que representan más del 80 por ciento de las 57.000 mujeres religiosas en los Estados Unidos. Fundada en 1956, la conferencia de ayuda a sus miembros para llevar a cabo conjuntamente el servicio de liderazgo para promover la misión del Evangelio en el mundo de hoy.

Contacto:
Hermana Annmarie Sanders, IHM
Directora Asociada de Comunicaciones asanders@lcwr.org 301-588-4955

 

 

FUENTE. https://lcwr.org/

DE LOS/AS EXCLUIDOS/AS ES EL REINO DE DIOS.


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Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

 

“No os conforméis a este siglo” Romanos 12:2.  Creo que Pablo tiene toda la razón, cuando nos hace caer en cuenta en este versículo, de que no nos conformemos con este siglo.

Dando una rápida mirada al pasado, desde cuando Pablo dijo esto a los Romanos,  vemos que ha sido muchos siglos, “mucha agua ha corrido bajo el puente”, es como tomar conciencia y decir: no nos conformemos con estos siglos y menos con este que nos ha tocado vivir. Más claro aún, no nos conformemos con el PASADO! De él aprendemos a vivir el presente.

No acabo de entender, por qué el mensaje de Jesús, su Evangelio, se ha quedado congelado! Por lo que veo, desde los tiempos de Pablo.  Sigamos leyendo:

 

“…sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta”  Romanos 12:2

Es la invitación al cambio. Es la invitación a transformarnos y transformar este mundo, para que se haga presente el Reino de Dios, no solo en gestos o palabras, sino con hechos concretos. Abolir la situación de los/as excluidas/os para hacer realidad el reino de Dios!

Hay que cambiar aquello, que oprime y no dignifica a las hijas e hijos de Dios. Hay que cambiar aquellas normas que fungen en los intereses políticos-religiosos,  personales, desde los inicios del cristianismo con Constantino, desvirtuando la Buena Nueva que nos dejó Jesús.

Es indispensable abrirnos a la acogida, aceptación mutua, si queremos sobrevivir como raza humana. Dios no ha creado sino una humanidad: varón-mujer. Creados a su imagen y semejanza. Con el tiempo el ser humano ha ido colocando talanqueras, haciendo que se acentué una división, basada en la lógica racional, más no en el deseo de la Unidad Divina, que nos concibió en su Esencia!

Es hora de reconstruir la humanidad, es objetivo divino, es su voluntad. Somos UNO en la humanidad como mujeres-hombres.

Toda forma de discriminación, es absurda y es pecado práctica generada y bendecida lastimosamente en nuestra Iglesia, desde los primeros siglos del cristianismo, llegando aún a nuestros días, rompiendo con la Unidad Divina, en su voluntad del UNO.

Es absurdo pensar, cómo en el pasado, las mujeres casadas, no podían recibir la comunión, por acceder al acto conyugal, norma que en nada afectaba al varón casado… Cómo hasta muy poco, en las Congregaciones religiosas, no reciban vocacionadas/os afro. Cómo tampoco aceptaban a los/as hijas naturales, o de divorciados/as. Regla que con el tiempo fue cambiando…

Aquellas normas y roles que hoy nos dividen, llamadas “costumbres sociales” han sido bendecidas por la Iglesia.

Es absurdo que el  arzobispo de Tuxtla se atreva a decir: “es más grave que una mujer aborte, que un sacerdote abuse de un niño” (http://www.proceso.com.mx/?p=340504)

Es absurdo que en la Iglesia se condene de igual manera a las mujeres que son ordenadas presbiteras,  a quien conceda y apoye la ordenación, en igual medida que el delito de la pedofilia!

Son absurdas las 56 letras, las 9 letras del Canon 1024 que niega a las mujeres, el Sacramento del Bautismo.

Es absurdo, que haya Iglesias para afros, Iglesias para blancos.

Es absurdo que en nuestras Iglesias, haya Eucaristía o culto, para los LGTB en horarios diferentes.

Es absurdo que un asesino, porque vaya y se confiese, puede comulgar. Mientras que una mujer que aborte o la pareja divorciada, aunque se confiese, no pueden comulgar!

Es absurdo el rechazo y la marginación que se le hace tanto en la sociedad como en la Iglesia, a aquellas personas mujeres y hombres por ser pos-penadas/os.

Es absurdo el señalamiento, marginación, rechazo a aquellas personas de diferentes denominaciones (iglesias-religiones).

Es absurdo que quienes se dicen pastores, presbiterios, obispos, se crean con más dignidad, por encima de los hijos/as de Dios.

Es absurdo, que nuestra Iglesia rechace, margine, condene y señale a los sacerdotes  que han decidido casarse.

Es absurdo el que se niegue la Comunión a aquellos que las normas y leyes de la Iglesia, han decidido excomulgar, por pensar o actuar diferentes según la llamada del Espíritu!

Es absurdo pretender confundir el ministerio masculino, con el ministerio femenino. Cada género es diferente, al realizar una alabanza creativa, con los rasgos propios de la masculinidad o feminidad, con que la Esencia Divina nos ha creado. El ministerio femenino se celebra en Casa-Iglesia, cuida a las personas, las cura, las sana.

Aunque hay absurdos que han ido cambiando, como los comentados arriba, sentimos que hay esperanza de que un mundo nuevo y una nueva Iglesia es posible!

Los absurdos, han sido generados, por los pre-juicios irracionales, los que han ido cogiendo vuelo en la sociedad y en la Iglesia, para convertirlos luego en letra, al igual que lo hicieron los escribas y fariseos en el tiempo de Jesús. Es absurdo tener miedo al cambio. Jesús lo propicio, por eso fue criticó, condenó y se rebeló,  ante las leyes de los escribas, sumos sacerdotes y fariseos que deshumanizaban a la humanidad.

Liberémonos de los absurdos, fruto del bagaje cultura, que nos venda la conciencia y nos hace inconscientes impidiéndonos vivir el Evangelio en su plenitud, en equidad y justicia inclusiva!

“Ya no hay judio,ni griego; no hay esclavo, ni libre, no hay varón, ni mujer: porque todos sois uno en Cristo Jesús” Galatas 3:28

Decidir nos hace libres – NOSOTRAS DECIDIMOS


- Acto en Ferraz a favor de los derechos de las mujeres

La defensa de los derechos de las mujeres en España sigue.

La Plataforma NOSOTRAS DECIDIMOS, de la cual somos integrantes, organiza la defensa. Un Acto en Ferraz presenta los retos y las perspectivas.
Para ver el video que documenta este evento pinchar aqui

Emilio Castro: Julio de Santana


30/04/2013, Julio de Santa Ana

Opinión

 

Hace poco más de dos semanas Emilio Castro dejó de estar con nosotros. Su vida puede ser comprendida como una serie de luchas constantes. Nunca bajó la guardia, fuesen cuales fuesen los que se le oponían. Las fuerzas que actúan en sentido contrario al Reino de Dios, las que se muestran arrogantes y decididas a mostrar su adhesión a la injusticia y al egoísmo no pudieron doblegar al Pastor Castro. Cuando llegó al final de su vida tuvo la alegría de los que vencen: fueron legión quienes lo acompañaron. Han de formar nuevas legiones aquéllos que estarán a su lado cuando sus cenizas encuentren lugar junto a las de Gladys, su amada compañera.

Estábamos en Montevideo con mi esposa Violaine, ya casi con un pie en el avión para emprender nuestro regreso a Suiza, cuando sin que lo esperáramos, Emilio apareció en el aeropuerto para darnos un abrazo, que fue el de nuestro adiós. He pensado antes y después de su partida definitiva que hay personas que, gracias a la entereza de su vida dejan la marca del paso de su ser, graban el sello de su espíritu, aunque puedan cambiar las circunstancias en las que se encuentren, pasar por peripecias muy dramáticas. Llegamos a registrar cómo se transforman, dejando rastro de cómo se confirma su temperamento. Éste adquiere a lo largo del proceso de la existencia de estas personas una fibra que permanece y perdura. Es propio de una manera de ser que revela una identidad que se transparenta con diafanidad. Pocos son aquellos que se exponen a las exigencias de la transparencia. Diciéndolo con otras palabras: los que son de una sola pieza tienen el coraje de actuar de manera íntegra. Es a ellos a quienes podemos aplicar el dicho español: “Genio y figura hasta la sepultura”.

Recordaremos siempre a Emilio como uno de los que han dado garantía y validez a este modo de ser. Desde pequeño consiguió destacarse, Comenzó a visitar la Iglesia Metodista del barrio de La Aguada, y a asistir a su escuela dominical. Fueron diez hermanos y hermanas que para poder asistir a clase debían trabajar. Cuando terminó sus estudios preuniversitarios, decidió continuar su formación en teología, motivo por el que se trasladó a Buenos Aires, obteniendo una beca para estudiar en la Facultad Evangélica de Teología. Al terminar la primera fase de sus estudios teológicos se casó con Gladys Nieves. Fue entonces cuando la Iglesia Metodista lo designó para ser pastor de la Iglesia de Trinidad, una pequeña ciudad situada en el centro del país. Poco tiempo después las autoridades metodistas tomaron la decisión de enviarlo a Basilea, donde enseñaba Karl Barth, que era el gran teólogo de aquellos tiempos. Castro pudo aprovechar de la sabiduría del profesor de Basilea, donde brillaban otros docentes como Oscar Cullmann, Edouard Thurneysen, Wilhelm Vischer, y otros. En la universidad renana también daba aulas de filosofía Karl Jaspers. En los debates que tocaban temas relativos a la vida de la iglesia, el nombre de Dietrich Bonhoeffer era citado cada vez con mayor frecuencia.

Luego de dos años de estudios de maestría, los responsables de la Iglesia Metodista del Río de la Plata nombraron a Castro y a su esposa para ejercer su ministerio en la Iglesia de La Paz, Bolivia. Los desafíos que planteaba la situación boliviana eran muy grandes: pocos años antes el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) había ganado las elecciones nacionales. Víctor Paz Estenssoro ocupó la presidencia durante un período de cuatro años, continuando Siles Suazo el gobierno. Si bien la obra metodista no era muy importante en lo institucional, sus dirigentes -entre los que Emilio Castro era una de las personalidades más destacadas- descollaban en el país del altiplano. Castro quedó en Bolivia poco más de dos años, llegando a destacarse como educador y -sobre todo- como uno de los teólogos latinoamericanos de mayor enjundia. De Karl Barth aprendió que la autoridad de la Biblia es de la mayor importancia en la vida de la Iglesia; a partir del mensaje bíblico que habla al creyente actual, los evangélicos renuevan el mensaje y el conocimiento espiritual constantemente. Castro, como también lo hicieron otros teólogos latinoamericanos jóvenes, dejó claro en su predicación que Dios, el Padre de Jesús, es Señor de la historia. Por lo tanto, reflexionar teológicamente de manera vital exige pensar teniendo en cuenta al Señorío de Dios en los procesos que nos corresponde vivir. Castro insistió que hacer esto sólo es posible cuando tomamos en cuenta la Palabra de Dios viva, relacionada con los acontecimientos que vivimos. Los teólogos tiene que hacer claros, significativos, los símbolos de la fe. Por un lado, confrontan a los seres humanos el misterio de Dios. Por otro lado, la Palabra de Dios abre la puerta para entender ese misterio. Como tal, es la fuente que nos indica cómo podemos llegar a comprender a Dios, qué debemos hacer y por qué. Así, cuando hacemos teología, intentamos interpretar el mensaje de la Palabra de Dios. Dios ha hablado, y sigue hablando. En muchos momentos, ese mensaje nos sorprende. Por eso, el teólogo tiene que mantener vivo, despierto, el servicio de ser embajadores de Dios.

La predicación de Emilio Castro cumplió con esta exigencia. Fuimos miembros de la Iglesia Central de Montevideo, y tuvimos siempre la gracia de recibir un mensaje vital, actual, cuando asistíamos a sus cursos y Emilio Castro tenía la responsabilidad de predicar. Fue una experiencia que muchas veces nos hizo recordar algunas páginas de Blas Pascal, en las que nos comunica que el estudio y la explicación de la Palabra de Dios son como una lucha en la que nos confrontamos con el misterio divino. Emilio Castro nos llevó a comprender que el estudio de la Biblia, cuando se reconoce y respeta el misterio divino, es camino que conduce a Dios. Como lo decía el pensador francés: “¡Fuego! Dios es Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob! Dios de vivos y no de muertos”. Emilio siempre insistió en que el estudio de la Biblia es una lid.

En la Epístola a los Hebreos leemos un texto que explicita esta función del mensaje bíblico: “Ciertamente, es viva la Palabra de Dios y eficaz, y más cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras del alma y el espíritu, hasta las junturas y médulas; y escruta los sentimientos del corazón. No hay para ella criatura invisible: todo está desnudo y patente a los ojos de Aquel a quien hemos de dar cuenta” (Heb. 4.12-13). Tengo la convicción de que la predicación de la Palabra llega a quien la escucha y tiene lugar cuando el predicador, que posee el don para compartir el sentido del mensaje con aquellos que se reúnen en asamblea, transforma ese momento en una verdadera experiencia espiritual. El predicador entiende lo que la comunidad quiere plantearle. Muchas veces los parroquianos, y quienes van al culto dispuestos a recibir orientación para su vida, no necesitan de explicaciones muy detalladas de sus problemas. Anhelan palabras que les puedan guiar, confirmarles su fe y que puedan brindarles ayuda en su vida diaria.

El predicador puede llegar a ser un heraldo de Dios si busca, de manera primordial, ofrecer un mensaje que presente y desafíe a la asamblea de creyentes proclamando la misión de Dios. Emilio Castro, pese a su corta experiencia boliviana, se puso al servicio de los aymaras, de los quechuas y otras etnias del Altiplano, y aprendió a responder a los retos del pueblo boliviano. Ese bagaje ganado en Bolivia le fue de gran ayuda al ser responsable de la Iglesia Metodista Central de Montevideo; el impacto de la misma en varios sectores de la ciudad creció constantemente mientras Castro fue predicador en la comunidad central. Cuando los recuerdos de aquellos años vuelven a mi mente, siento —junto con otras hermanas y hermanos con quienes tuve el privilegio de escuchar a Emilio cada domingo— que tuve una intensa experiencia de renovación de mi fe individual. Fue una vivencia que trascendió lo personal, pues llegó a otras dimensiones socio-culturales de la vida del pueblo metodista.

Debo decir que la Iglesia Metodista en el Río de la Plata (sólo a partir de la mitad de la década de los años1950 se puede comenzar a indicar de modo propio la existencia de la Iglesia Metodista del Uruguay) recibió la influencia de un estilo de vida pietista. No podía ser de otra manera; la renovación de la Iglesia de Inglaterra (Anglicana) tuvo lugar a partir de la segunda mitad del siglo XVIII cuando un grupo de jóvenes estudiantes de teología, preocupados por la vacuidad de la vida cristiana que constataban en la Iglesia oficial, decidieron transformarla, para lo cual crearon “los grupos de 10”, llamados “sociedades metodistas”. En ese grupúsculo estaban Juan y Carlos Wesley, Whitfield, y otros que se sentían atraídos por la espiritualidad de la Iglesia Morava. Los Wesley no quisieron fundar una nueva iglesia. Fue en el transcurso de finales del siglo XVIII que en Estados Unidos surgió la Iglesia Metodista.

Como se ha dicho previamente, la teología metodista recibió una fuerte influencia de la Iglesia Morava: una espiritualidad pietista y una moral puritana. Estas tendencias predominaron en la Iglesia Metodista del Río de la Plata, sobre todo gracias a la predicación de misioneros estadounidenses y británicos. La situación comenzó a cambiar cuando terminó la Segunda Guerra Mundial. En América Latina, poco antes de la mitad del siglo XX, se fueron gestando ideologías populistas y nacionalistas, que influyeron en sectores de la juventud y laicos de las iglesias y que contribuyeron a que el pensamiento y acción del metodismo iniciara un proceso de cambios. Luego de un período que puede ser caracterizado por tendencias espiritualistas pietistas, individualistas, y una moral puritana (el libro de John Bunyan es un clásico de la literatura producida y apreciada por quienes aún sostienen este tipo de pensamiento), fue surgiendo una generación de teólogos y laicos jóvenes que, al mismo tiempo que se interesó por los progresos del movimiento ecuménico, señalaba inequívocamente que la misión no es nuestra, que de acuerdo al pensamiento bíblico la misión es de Dios, y que exige “estar y ser en el mundo, sin ser del mundo”. Entre quienes fueron tomando conciencia que la misión es de Dios, encarnada en Jesucristo, y que se cumple cuando la Iglesia da prioridad al testimonio del evangelio del Reino de Dios, como lo hizo Jesús, hubo un grupo de teólogos que tomaron conciencia que la tarea misionera es de Dios. Emilio Castro formó parte de esa comunidad, al igual que José Míguez Bonino, Federico Pagura, Miguel Ángel Brun, Wilfrido Artús y ya no volvieron a hablar de una “misión metodista”, o “bautista”, o “católico romana”, etcétera. La misión no es propiedad de ninguna institución eclesiástica. La misión de Dios se refiere al don divino y a la buena nueva de la gracia, a la fe que nos permite tener el coraje de creer, al amor que nos permite entender a Dios. Teniendo en cuenta la misión de Dios y su misterio reconocemos que Dios se dirige a personas, mujeres y hombres, de todas las culturas.

La misión de Dios tiene lugar para todas y todos. El puritanismo y el pietismo individualista desean no correr riesgos; les motiva un tipo de comportamiento que evita una actitud como la que Jesús mostró en el camino que lo llevó a la cruz. La ética puritana y la espiritualidad pietista manifiestan una posición defensiva: se caracterizan por negar las oportunidades que Dios nos ofrece. En cambio, la renovación de la mente a la que nos invita el evangelio no evita peligros que pueden amenazar a los creyentes. Esta disposición puede hacernos caer en apuros, pero muchas veces es necesaria para hacer patente las señales del reino de Dios que viene. La misión de Dios señala que lo que ocurre en la historia apela la atención de Dios. Como se decía cuando comenzamos a hablar de “misión de Dios”: debemos vivir con la Biblia en una mano y el periódico en la otra. La misión de Dios nos hace entender que los acontecimientos que nos ocurren interesan a Dios: debemos hacer frente a algunos de ellos, y afirmar otros que nos acercan el reino de Dios.

Hemos dicho antes que esta concepción de la misión nos llama a la unidad. Fue la convicción de Emilio Castro. Es una posición de apertura al misterio de Dios en la historia. Es uno de los primeros anuncios de Jesús según el Evangelio de Marcos, donde el evangelista registró que “Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: “el tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva” (Mc. 1.15). Castro fue un lector atento y cuidadoso de los procesos de nuestra época. Tomó en consideración que el anuncio de “las buenas nuevas” exige examinar la historia de nuestro tiempo, y que tenemos que estar dispuestos a participar en lo que ocurre. El Reino de Dios está próximo; por lo tanto necesitamos decidir si vamos a servir el Reino o no. Cuando nos damos cuenta de que no andamos por la senda que Dios nos indica, es bueno arrepentirnos. Los cambios y las transformaciones son necesarios; creer en el Evangelio, en “las Buenas Nuevas” nos transforma en colaboradores de Dios. Llegar a serlo es propio de un momento de fe, de coraje.

Quiero recordar brevemente momentos de la vida de Emilio Castro cuando no sólo fue inspirador, un mentor que ayudó a otros a participar, sino además fue un actor de primer plano. Llevó a otros a pensar y además, pensó junto con otros. Estaba dispuesto a aceptar posiciones de quienes no compartían sus opiniones. Esta práctica de la tolerancia y de actitud constante de diálogo, llegó a ser difícil, dura de mantener en Uruguay, donde poco a poco, debido a los hechos que ocurrieron entre 1958 y el fin de la década de los años 1970, la población fue inducida al fanatismo y el dogmatismo. Para un cristiano como el Pastor Castro, la cuestión era: Cómo mantener vivo el espíritu de reconciliación (2 Cor. 5:11-6:13). A medida que los hechos iban agravando la situación, era cada vez más difícil mantener vivo el ministerio de reconciliación. Las fuerzas de la reacción recurrieron a medios cada vez más violentos para acallar las voces, como la de Emilio Castro, que buscaban justicia y paz, señales del Reino de Dios. Durante los años 1960-1972 las posiciones de derechas se reforzaron. Fue difícil defender los derechos humanos y las libertades del pueblo. Uruguay no fue una excepción: Brasil, Chile, Bolivia, Argentina y otras naciones latinoamericanas sufrieron el asalto de la reacción. Emilio Castro, a pesar de su firme actitud no violenta, fue atacado por grupos antidemocráticos. La tortura fue aplicada en forma creciente. Hubo desaparecidos. Los templos de algunas comunidades evangélicas fueron dañados por aquellos que rechazaban la libertad y la justicia.

En 1973, las amenazas a Emilio Castro y a su familia llegaron a situaciones muy peligrosas, insoportables. El pastor Castro tuvo que exiliarse con los suyos. El Consejo Mundial de Iglesias, que lo había invitado reiteradamente a formar parte de su personal ejecutivo, lo designó director de la Comisión de Misión Mundial y Evangelización. Philip Potter, que fue el antecesor de Emilio Castro, fue elegido para la Secretaría General del CMI. La orientación que ambos —Potter y Castro— dieron a los programas sobre la misión combinó el testimonio evangélico con el mensaje liberador de defensa y promoción de los derechos humanos y la justicia. Emilio Castro y Philip Potter fueron apasionados protagonistas del movimiento ecuménico. Potter (1921), refiriéndose a la misión, recordó palabras que siempre tuvieron eco favorable en el pensamiento de Emilio Castro. Recordó el inicio del Salmo 24: “De Dios es la tierra y cuanto hay en ella, el orbe y los que en él habitan”. Es una convicción fundamental sobre la misión, que pone de relieve la acción ecuménica. El ecumenismo y la misión buscan el diálogo y la comunión entre las iglesias, las diferentes religiones y las naciones.

Emilio Castro dio testimonio de esta orientación de su espíritu a través de modos concretos y diversos: durante sus años mozos fue dirigente de movimientos ecuménicos. Al volver a Montevideo, después de haber servido en Trinidad y La Paz, ocupó la presidencia de la Fraternidad de Cristianos y Judíos (1957-1966). Entre las varias responsabilidades que asumió a nivel internacional, debemos mencionar la vicepresidencia de la Conferencia Cristiana por la Paz, además de haber sido miembro de su Comité de Trabajo. En América Latina fue asesor de la Federación Mundial Cristiana de Estudiantes (FUMEC). En 1964 fue designado Secretario General de Unelam (Comité por la Unidad Evangélica Latinoamericana), posición que tuvo en Montevideo hasta la fecha de su exilio en Ginebra en 1973. No es posible dejar de tener en cuenta la función que desempeñó a través de todo el proceso que llevó a la creación del Consejo Latino Americano de Iglesias (CLAI). Estuvo involucrado en muchas otras entidades ecuménicas: ya hemos mencionado su responsabilidad de director de la Comisión de Misión y Evangelización del Consejo Mundial de Iglesias (1973-1984).

En 1985 fue elegido Secretario General del Consejo (CMI), y permaneció en ese cargo hasta 1993. Siempre, a través de esta trayectoria, consiguió expresar su espíritu ecuménico, su entrega a la reconciliación, su pasión por la defensa y la promoción de los derechos humanos, su amor a la libertad.

Hay muchas otras expresiones de los dones que Emilio Castro recibió de Dios. Entre ellas, hay una que sobresale: su interés permanente y su compromiso por que se reconociese y valorase el trabajo y el papel de las mujeres en la vida de la Iglesia, particularmente en el movimiento ecuménico y en la sociedad. Esta atención de Emilio Castro se manifestó en América Latina. Aun recuerdo que, con ocasión de la reunión conjunta de organizaciones ecuménicas que tuvo lugar en Piriápolis, Uruguay (Diciembre 1967: Ulaje, Celadec, el sector femenino de Unelam e ISAL): invitó a participar a Brigalia Bam, que dirigía el trabajo sobre “Mujeres en la vida de la Iglesia” del Consejo Ecuménico. Y esa actitud fue una constante en su trabajo: abrir el espacio para las mujeres.

El 6 de abril de 2013, Óscar Bolioli, Presidente de la Iglesia Metodista en Uruguay, me llamó por teléfono para compartir la triste noticia de la muerte de Emilio Castro. La presencia física del amigo y pastor ya no nos acompaña. Guardamos su preciosa memoria, que continúa desafiándonos a comprometernos siempre más en la misión de Dios, en el movimiento ecuménico, con un sentido de justicia, paz y libertad. Emilio fue siempre el mismo: “Genio y figura, hasta la sepultura”.

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Autor/a: Julio de Santa Ana

Julio de Santa Ana es doctor en Ciencias Religiosas por la Universidad de Estrasburgo, Francia. Fue director de la revista Cristianismo y Sociedad, de la Comisión de las Iglesias y su Participación en el Desarrollo del Consejo Mundial de Iglesias, del Centro Ecuménico para el Servicio a la Educación y la Evangelización Popular (CESEP, Brasil) y profesor del Instituto Ecuménico de Bossey.

 

http://www.lupaprotestante.com/lp/blog/emilio-castro/

Anuncian 2.000 millones para promover turismo religioso en el pueblo de la Madre Laura Upegui


abril 21, 2013 12:37 pm

 

jerico madred laura

Un frente común para hacer de Jericó, cuna de la Madre Laura, un destino religioso de talla mundial, anunciaron los Gobiernos Nacional, seccional y local así como la comunidad y el sector privado a través de la Cámara de Comercio de Medellín.

La alianza se gestó esta semana, primero con una reunión sostenida por el Ministro deComercio, Industria y Turismo,Sergio Díaz-Granados, y el Gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo en la cual ambos funcionarios se comprometieron a trabajar de la mano por este objetivo común.

Hoy, en Jericó, el Ministro Díaz- Granados selló el compromiso de apoyar al municipio en la ruta para ser un destino de turismo religioso de la talla de los mejores del mundo, como el santuario de la Virgen de Guadalupe en México, o el de Santiago de Compostela en España.

Para ello, dijo el Ministro, se tomaron medidas inmediatas, como el designar un funcionario que se dedique exclusivamente a asesorar a las autoridades municipales de manera que éstaspuedan atender con prontitud y eficiencia, la avalancha de viajeros que llegará a Jericó el próximo 12 de mayo con motivo de la canonización en El Vaticano, de la Madre Laura Montoya Upegui, quien nació en esta ciudad del suroriente deAntioquia el 26 de mayo de 1874.

Indicó que además se puso en marcha una campaña de sensibilización a los prestadoresturísticos de la zona, para que comprendan el hecho histórico que se avecina, y se preparen para atender a turistas nacionales y extranjeros que llegaran aJericó.

También se prepara una misión de estudio a Italia, donde autoridades y prestadores de servicios irán para conocer deprimera mano las experiencias de este país en materia de turismo religioso y puedan replicarlas en Jericó.

El Ministro, igualmente, dio la bienvenida a Jericó a la Red de Pueblos Patrimonio, lo que le da de inmediato la oportunidad de hacer proyectos por $1.500 millones de pesos de recursos provenientes del MinCIT, a través del Fondo Nacional del Turismo (FONTUR), cuya Directora Adriana Saavedra, formó parte de la visita hoy a este municipio.

Dijo que igualmente serán invertidosinicialmente 350 millones de pesos, para hacer los estudios y diseños para la construcción del Parque Arqueológico y Turístico de Jericó In Situ, una construcción que permitirá conocer las tumbas subterráneas de los indígenas que poblaron esta región en la época precolombina.

Precisó que también se apoyará la remodelación de los senderos ecológicos, y de la Casa de la Madre Laura, y aplaudió la medida de la Alcaldía local de volver peatonal la calle donde está situada, para facilitar el acceso de los peregrinos, y hacer más solemnes las visitas.

Venir a Jericó es una de las experiencias únicas que podemos ofrecer al mundo, pero debemos prepararnos para ello, dijo el Ministro Díaz-Granados, al tiempo que ofreció el apoyo incondicional del Gobierno Central para ello.

De hecho, indicó, invitó a la visita hoy a Jericó, a Paula Cortés, Presidenta de la Asociación Nacional de agencias de Viajes, para que en conjunto con sus agremiados programe la forma en que pueden vender el destino el mundo.

Ojalá hubiera mas “Madres Lauras” en Colombia, dijo, pues estas solemnidades, no solo reafirman la vocación católica del país, sino que nos ayudan a jalonar el desarrollo económico de las regiones, por la vía del turismo: por cada 35 turistas que llegan a un destino, se genera un empleo formal de tiempo completo, dijo, así que hagamos cuentas y vemos que buen negocio es.

Finalmente instó a los alcaldes del suroriente de Antioquia, a trabajar unidos en la construcción de un plan maestro encaminado a definir exactamente la vocación turística de al menos 23 municipios, llamados a ser un nuevo polo de desarrollo para el turismo.

 

 

http://www.radiosantafe.com/2013/04/21/anuncian-2-000-millones-para-promover-turismo-religioso-en-el-pueblo-de-la-madre-laura-upegui/

COLOMBIA: Júbilo por Santa Laura de Jericó


Júbilo por Santa Laura de Jericó

ILUSTRACIÓN CAMILA MONTEJO

Colombia encuentra en su santa un paradigma y un referente excepcional de valores y principios fundamentales, así como de su sentimiento hacia Dios.

EL COLOMBIANO | Publicado el 21 de abril de 2013

La canonización en el Vaticano, el próximo 12 de mayo, de la madre María Laura de Jesús Montoya Upegui, es un suceso grato, ejemplarizante y alentador para Colombia.

La primera santa colombiana fue un modelo de superación, abnegación y sacrificio. Su vida un inmenso testimonio de entrega y compromiso con los humildes y los débiles.

El asesinato de su padre cuando ella tenía apenas dos años de edad, determinó para la madre Laura una existencia asediada por el esfuerzo, el sufrimiento y las privaciones. Tuvo que realizar enormes sacrificios para sobrevivir y para formarse como educadora. Con visión, mística, entereza y una voluntad irreductible, propia de la estirpe antioqueña, se entregó a educar jóvenes en la fe cristiana en varios municipios de Antioquia: Amalfi, Fredonia, Santo Domingo, La Ceja, hasta cuando, a la edad de 39 años, se consagró de lleno a la vida religiosa. Como misionera se radicó en Dabeiba dedicada al servicio y a la catequesis de los Embera-Chamí. Creó numerosas misiones, escribió 30 libros, fundó dos órdenes religiosas y mantuvo un ritmo febril de trabajo, aún en los últimos nueve años de su vida, que pasó en silla de ruedas, hasta su muerte ocurrida el 21 de octubre de 1949.

Ante un legado y un ejemplo de tal dimensión, el significado profundo de este hito para Colombia está ligado a la espiritualidad. Un país como el nuestro, con tradición y devoción católicas coetáneas con su historia desde la colonia, donde miles de hombres y mujeres, especialmente en las anteriores generaciones, se consagraron a la vida religiosa, encuentra en su santa un paradigma y un referente excepcional de valores y principios fundamentales así como de su sentimiento hacia Dios.

La canonización de la madre Laura crea para Antioquia y en especial para el municipio de Jericó grandes desafíos. Se está estructurando a marchas forzadas un plan de choque liderado por la Gobernación de Antioquia para atender la multitudinaria asistencia de visitantes que llegarán el 12 de mayo a Jericó. Se concentra en temas logísticos lo cual es necesario y oportuno. Pero es fundamental que se otorgue igual o más importancia al contenido. Que sea una celebración religiosa en el estilo y el espíritu del Papa Francisco, sobria y profunda, impregnada en el sentimiento cristiano, en el amor y la fraternidad. Un homenaje a la altura del personaje, que refleje la esencia de su personalidad y su legado y recoja lo mejor del amplio y profundo ciclo de estudios que han desarrollado en los últimos meses acerca de su fundadora, las Misioneras de la Madre Laura.

También es urgente que las autoridades municipales y departamentales se ocupen rápidamente de definir un marco legal acorde con la nueva realidad del municipio, que en adelante se verá asediado por constantes y multitudinarias peregrinaciones.

Se trata de preservar la naturaleza y la tradición de Jericó y establecer las condiciones para que sus habitantes puedan aprovechar adecuadamente los beneficios del turismo religioso, lo cual exige reglamentar el acceso y el uso de sus espacios, y poner límites estrictos y razonables a la avalancha de mercantilismo que podría transformar, para mal, uno de los municipios más bellos de Antioquia y ahora y quizás por muchos años el único con una Santa nacida en su suelo: Santa Laura de Jericó.

CONTRAPOSICIÓN

Fe y Ciencia van por caminos distintos

 

Por PEDRO GUERRERO
Médico siquiatra y profesor universitario

Se puede entender y respetar el tema de la santidad como parte de la ideología religiosa. Pero en cualquier caso, un hecho irrefutable es que la fe y la ciencia van por caminos diferentes y absolutamente irreconciliables.

La fe no necesita ser demostrada porque forma parte de la ideología religiosa.  Basta simplemente con creer. Los asuntos científicos en cambio deben ser demostrados de acuerdo con el método científico.

La fe hace parte del dogmatismo. La santidad está ligada con creencias populares de vieja data que  son respetables pero no son científicas. Igual pasa con los milagros que son creaciones populares de larga y vieja tradición, que quizás hacen más tranquila la vida de algunas personas pero no corresponden a la realidad.

Vienen de esa vieja historia de la humanidad que va de la magia a la ciencia y que influyen en el pensamiento de la gente no solo en la religión, también en la medicina lo cual es palmario en el auge de algunas “medicinas alternativas”. En síntesis, santos y milagros son creencias relacionadas con el sentimiento popular, que muchas veces da fe de cosas que no tienen asidero real.

 

 

http://www.elcolombiano.com/BancoConocimiento/J/jubilo_por_santa_laura_de_jerico/jubilo_por_santa_laura_de_jerico.asp

 

George Weigel en “First things” pidió mayor representatividad, que los eméritos no participen en la votación y que haya menos purpurados en la Curia


04/18/2013
 Cardenales y Cónclave; propuesta de reforma desde Estados Unidos

"Extra omnes"“EXTRA OMNES”

ANDREA TORNIELLI
CIUDAD DEL VATICANO

El colegio cardenalicio y el Cónclave necesitan una reforma. Lo sostiene en un artículo publicado en “First Things” el intelectual católico estadounidense George Weigel, venerable consejero del Ethics and Public Policy Center y autor de una de las mayores biografías sobre Karol Wojtyla. Weigel indicó que el colegio cardenalicio durante el último Cónclave estaba compuesto por un «electorado extraño», pues el 20% de los electores ya se han jubilado. «Solo ocho de los cardenales electores tenían menos de 65 años (y la mitad de los más jóvenes eran estadounidenses: los cardenales Burke, Di Nardo, Dolan y Harvey)».

 

 

Después, Weigel hizo notar que ni el decano ni el vicedecano del colegio tenían derecho de voto. Y también observó que la India tenía, por ejemplo, más cardenales electores que Francia (cinco contra cuatro) y que la Gran Bretaña (ninguno, después de la renuncia del escocés Keith O’Brien). El cardenal Lubomyr Husar, arzobispo mayor emérito de la Iglesia católica oriental más grande, no participó en el Cónclave porque había cumplido 80 años el 26 de febrero, dos días antes de la sede vacante, mientras el presidente emérito del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, Walter Kasper, participó en la elección a pesar de haber cumplido los ochenta años 5 días después de la renuncia oficial de Benedicto XVI.

 

 

El colegio cardenalicio, según indicó George Weigel, no es efectivamente representativo de la población católica, puesto que América Latina, en donde vive la mitad de los fieles católicos, envió solo 19 electores a la Capilla Sixtina, mientras Italia, «en donde la práctica católica no es, digamos, robusta» y cuya población representa el 4 % del total de fieles a nivel global, tuvo 28 cardenales electores.

 

 

Weigel, pues, propone algunas reformas al respecto. Sobre todo la cancelación del automatismo de la creación cardenalicia para las arquidiócesis en las que la fe «está muriendo». «Si el 7% de la población católica local va a misa los domingos», como sucede en algunas ciudades de la vieja Europa, ¿por qué sus obispos deberían tener garantizada la participación en el colegio cardenalicio? Weigel propone esperar que los obispos de estas diócesis demuestren que son capaces de re-evangelizar sus territorios antes de obtener la púrpura.

 

 

La segunda propuesta es la de transformar los Pontificios Consejos en «institutos de investigación» que estén bajo la guía no de cardenales, sino de sacerdotes religiosos o laicos cualificados. Una tercer propuesta está relacionada con el “automatismo” que lleva al cardinalato a los líderes de los diferentes departamentos administrativos del Vaticano, como el Gobernatorado, la Aspa, la Prefectura de asuntos económicos…

 

Para concluir, Weigel propone que el colegio de los cardenales electores sea reorganizado según un criterio geográfico y demográfico, y que el número máximo sea de 144 miembros (actualmente son 120): el 144 es un número «bíblico», 12 tribus por 12 apóstoles. Además, indica que sería necesarioque todos los cardenales pierdan el derecho a votar cuando renuncien a sus servicios en las diócesis o en la Curia, y no cuando cumplan los 80 años, porque, argumenta: «un electorado en el que casi uno de cada cinco está jubilado no es un electorato bien planeado». Ni el decano ni el vicedecano del colegio cardenalicio deberían ser cardenales electores. Weigel también propone que los electores se reúnan regularmente, cada 18 meses, para que se conozcan mejor entre sí.

 

 

http://vaticaninsider.lastampa.it/es/vaticano/dettagliospain/articolo/vaticano-vatican-usa-stati-uniti-estados-unidos-24171/

 

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