Francisco, el demócrata


Una corriente católica conservadora hasta el extremo y ultraortodoxa, y por fortuna minoritaria, critica duramente la posición del papa Francisco respecto a los divorciados y vueltos a casar, y los homosexuales, diciendo que va en contra de algunos principios formulados por San Pablo, en su epistolario dirigido a varios pueblos del mundo, con lo cual siguen cayendo en la más inhumana intolerancia, contradiciendo así la base fundamental del cristianismo: el amor al prójimo.

Elegido para reemplazar a Benedicto XVI, quien renunció en un acto de suprema humildad, Francisco empezó su pontificado enfrentándose a problemas muy críticos que tenían a la Iglesia Católica envuelta en los mayores escándalos de su historia: pedofilia, corrupción en el Banco del Vaticano, red de prostitución masculina de seminaristas en Roma, reducción del número de católicos en Occidente, entre otros flagelos, los que hasta ahora ha enfrentado con decisión y energía.

Comenzando por el nombre de Francisco, adoptado por el cardenal Jorge Mario Bergoglio para rendirle un homenaje al santo de Asís, tal vez quien mejor ha conservado el mensaje de Cristo respecto a la pobreza y la compasión, desde el principio fue evidente que el nuevo Sumo Pontífice encabezaría una auténtica revolución en la Iglesia, modernizándola y transformando sus principios para adaptarlos a una época de tantos cambios sociales.

Pero esta revolución es, paradójicamente, un retorno a los orígenes, una vuelta a la pureza primigenia que invocaba al amor y la generosidad como virtudes esenciales del hombre y hacía valer las características de la sinceridad y la tolerancia como típicas del auténtico cristiano.

El pontificado de Francisco se ha destacado por posiciones doctrinales, como la crítica del sistema productivo capitalista salvaje que genera desigualdades sociales y perpetúa la explotación laboral; la opción por los pobres, fundamento de la teología cristiana; el propósito de conservar el medio ambiente, como obra de Dios, a la que hay que cuidar y proteger; y la transformación de la Iglesia, para que, consciente de las nuevas realidades, pudiera llegar a más gente.

Ese aire fresco que sopla sobre el espíritu de decadencia que empieza a invadir al catolicismo es lo que tiene molestos a los ultraortodoxos, partidarios de una Iglesia más lejana de la gente y con privilegios para los altos prelados, de manera que aprovechan cualquier oportunidad para reprochar cualquier iniciativa que emprenda el Papa, como la discusión en el reciente Sínodo de la Familia de temas como la acogida en la congregación a los divorciados y la atención pastoral a los homosexuales.

Si la Iglesia no evolucionara con los tiempos, todavía tendríamos prácticas usuales en los tiempos del Antiguo Testamento, como el patriarca con esposa y concubina, o la esclavitud, que ya en tiempos de Cristo fueron cuestionadas tan duramente por el Mesías, que le valieron su enjuiciamiento y ejecución, por considerar que destruían los pilares de la fe. Francisco es ante todo un demócrata.

 

http://www.eluniversal.com.co/opinion/editorial/francisco-el-democrata-7487

Los enemigos del Papa Francisco


En materia de instituciones y Estados, hay edificios que, por imponentes que sean, no pueden abrir ventanas sin que incontrolables vendavales los desmoronen como castillos de naipes.

CLAUDIO FANTINIjue oct 23 2014

Fue el caso de la URSS, imperio que se derrumbó súbitamente por la apertura que produjeron la Glasnost y la Perestroika. Y el ala conservadora del clero teme que lo mismo le ocurra a la Iglesia si el Papa concreta las aperturas que está impulsando.

Por eso acaba de demostrar en el sínodo sobre la familia, que está dispuesta a resistir contra los vientos reformistas de Francisco. Vocero del ala conservadora, el cardenal Raymond Burk resaltó la decisión de “cambiar radicalmente” el texto sugerido por el pontífice. “Los padres sinodales consideran inaceptables las afirmaciones” sobre divorcio y relaciones homosexuales.

Para la Iglesia de las condenas y los anatemas, la homosexualidad es una desviación enferma y el divorcio una inaceptable ruptura de lo que “Dios ha unido hasta que la muerte separe”.

Leyendo en profundidad a Henri de Lubac, exponente de la “Nouvelle Theologie Francaise”, y a Michel de Certeau, autor de “La invención de lo cotidiano”, Bergoglio optó por una Iglesia de apertura, comprensión y compasión que, inexorablemente, marchará a contramano de la Iglesia que juzga y condena. El primer choque quedó expuesto en el sínodo sobre Familia.

Es el choque entre la Iglesia conciliar de Juan XXIII y Pablo VI, con la estructura rigurosamente jerárquica que, como instrumento de poder, comenzó a erigirse tras el Edicto de Milán del año 313 poniendo fin a la Iglesia horizontal y asamblearia que salía de las catacumbas.

En la pulseada expuesta en el sínodo, la Iglesia-poder que anatemiza y sentencia, mostró que aún no considera el amor como fundamento del vínculo. Milenios bendiciendo matrimonios pactados, generaron la tradición que excluye al amor al considerar el divorcio.

No importa que una pareja ya no se ame, importa que permanezca unida. De tal modo, el sacramento matrimonial se convierte en una condena. Tampoco importa que dos personas se amen; si están divorciados no pueden volver a casarse. Y excluyendo al amor, juzga la homosexualidad como desviación. La juzga desde lo sexual, sin plantearse lo esencial: el amor también se da entre personas del mismo género.

La realidad muestra que puede haber amor entre seres del mismo sexo y que puede no haberlo en matrimonios heterosexuales. Pero eso no importa a la Iglesia de los anatemas. Por eso enfrenta al Papa que, sobre gais y divorciados, se pregunta: “¿Quién soy yo para juzgarlos?”.

 

 

http://www.elpais.com.uy/mundo/enemigos-papa-francisco.html

En el sínodo y después, puerta giratoria para los homosexuales


Primero admitidos con todos los honores, luego expulsados. Así ha parecido en el transcurso de la discusión. Pero qué sucedió realmente. Martin Rhonheimer analiza los detalles del tema

por Sandro Magister

ROMA, 22 de octubre de 2014 – La homosexualidad ha sido uno de los temas más controvertidos en el reciente sínodo extraordinario sobre la familia, como prueba la diferencia abismal entre el parágrafo dedicado a ella en la “Relatio” final y los tres parágrafos de la anterior “Relatio”, elaborada en la mitad de la discusión.

“Relatio” final:

“55. Algunas familias viven la experiencia de tener en su interior personas con orientaciones homosexuales. Al respecto nos hemos interrogado sobre qué atención pastoral es oportuna frente a esta situación, refiriéndonos a lo que enseña la Iglesia: ‘No existe ningún fundamento para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el designio de Dios sobre el matrimonio y la familia’. Sin embargo, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza. ‘Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta’ (Congregación para la Doctrina de la Fe, “Consideraciones acerca de los proyectos de reconocimiento legal de las uniones entre personas homosexuales”, n. 4)”.

“Relatio post disceptationem”:

“50. Las personas homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana: ¿estamos en grado de recibir a estas personas, garantizándoles un espacio de fraternidad en nuestras comunidades? A menudo desean encontrar una Iglesia que sea casa acogedora para ellos. ¿Nuestras comunidades están en grado de serlo, aceptando y evaluando su orientación sexual, sin comprometer la doctrina católica sobre la familia y el matrimonio?

“51. La cuestión homosexual nos interpela a una reflexión seria sobre cómo elaborar caminos realísticos de crecimiento afectivo y de madurez humana y evangélica integrando la dimensión sexual: por lo tanto se presenta como un importante desafío educativo. La Iglesia, por otra parte, afirma que las uniones entre personas del mismo sexo no pueden ser equiparadas al matrimonio entre un hombre y una mujer. Tampoco es aceptable que se quieran ejercitar presiones sobre la actitud de los pastores o que organismos internacionales condicionen ayudas financieras a la introducción de normas inspiradas a la ideología gender.

“52. Sin negar las problemáticas morales relacionadas con las uniones homosexuales, se toma en consideración que hay casos en que el apoyo mutuo, hasta el sacrificio, constituye un valioso soporte para la vida de las parejas. Además, la Iglesia tiene atención especial hacia los niños que viven con parejas del mismo sexo, reiterando que en primer lugar se deben poner siempre las exigencias y derechos de los pequeños”.

Primero por el cardenal relator Péter Erdö y luego por el presidente delegado Raymundo Damasceno Assis, fue señalado como autor de estos tres parágrafos el secretario especial del sínodo Bruno Forte, a quien el papa Francisco quiso en este rol.

Pero también es indicativa la prehistoria de estos parágrafos. Dos de los tres padres sinodales que en el aula habían planteado el argumento – ellos solos sobre casi doscientos presentes – han apoyado efectivamente sus argumentaciones sobre afirmaciones del papa Jorge Mario Bergoglio.

El arzobispo de Kuching, John Ha Tiong Hock, presidente de la Conferencia Episcopal de Malasia, Singapur y Brunei, se remitió al pasaje de la entrevista de Francisco en “La Civiltà Cattolica”, en la cual el Papa pide a la Iglesia que madure y reformule sus propios juicios sobre la comprensión que el hombre de hoy tiene de sí mismo – también en materia de homosexualidad, ha especificado el arzobispo – con la misma disposición al cambio que había mostrado en el pasado, al mutar radicalmente sus propios juicios sobre la esclavitud:

> Papa Francisco. Entrevista exclusiva

Esta entrevista había sido recogida y publicada en setiembre del 2013 por el director de “La Civiltà Cattolica”, el jesuita Antonio Spadaro, quien también transcribió y publicó en la misma revista, en enero del 2014, una entrevista llevada a cabo en el anterior mes del noviembre entre el Papa y los superiores generales de las órdenes religiosas:

> “Svegliate il mondo!”

Y es de esta segunda entrevista que el padre Spadaro – nombrado personalmente por Francisco miembro del sínodo – retomó en el aula las palabras textuales del Papa respecto a una niña adoptada por dos mujeres lesbianas, para solicitarle a la Iglesia una renovada y obligada “escucha y discernimiento” de situaciones de este tipo.

El padre Spadaro, desobedeciendo las órdenes de la secretaría general del sínodo, luego hizo pública su intervención en el aula:

> Intervento di p. Antonio Spadaro S.I.

La “Relatio post disceptationem”, en los tres parágrafos dedicados a la homosexualidad, retomó y desarrolló ulteriormente lo dicho en el aula por el arzobispo malasio, por el padre Spadaro y por el cardenal Christoph Schönborn, el tercero que intervino sobre el tema.

Pero la posterior discusión en el sínodo hizo pedazos los tres parágrafos y de ellos no confluyó prácticamente nada en la “Relatio” final, que sobre la homosexualidad se limita a remitir a lo que ya está dicho por el Catecismo de la Iglesia Católica y por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Luego de dos semanas de acalorada discusión en el sínodo, pareció que la discusión ha retornado al punto de partida.

¿Pero cuál es este punto de partida, más allá de las magras indicaciones de la “Relatio”? Es decir, ¿cuál es la lectura que el magisterio y la teología moral católica, en sus sedes oficiales, ofrecen de la cuestión de la homosexualidad?

Desde el punto de vista teológico y filosófico, el artículo que sigue es una nítida fotografía de la visión clásica en la materia, sobre las huellas trazadas por santo Tomás de Aquino.

El autor es Martin Rhonheimer, suizo, sacerdote del Opus Dei, profesor de Ética y Filosofía Política en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, en Roma.

El texto íntegro del artículo, en italiano y en inglés, está en esta otra página de http://www.chiesa:

> Le inclinazioni del vissuto sessuale e la loro ragionevolezza

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SOBRE EL CARÁCTER NO RAZONABLE DE LOS ACTOS HOMOSEXUALES

por Martin Rhonheimer

Quiero profundizar aquí la idea central de la “verdad de la sexualidad”, es decir, la idea que la sexualidad humana posee su verdad propia que, sin desvalorizar la bondad intrínseca como vivencia afectiva y sensual, la trasciende y la integra en el conjunto de la dimensión espiritual de la persona humana. […]

La verdad de la sexualidad es el matrimonio. Es la unión entre personas en las que la inclinación es vivida como elección preferencial – “dilectio” – y en la que se convierte en amor, donación mutua, comunión indisoluble, abierta a la transmisión de la vida y amistad en vistas de una comunidad de vida que perdura hasta la muerte. Así, en este contraste preciso – el contexto de la castidad matrimonial que incluye el bien de la persona y se trasciende hacia el bien de la especie humana – es que la vivencia sexual, también en sus dimensiones afectivas, impulsivas y sensuales se presenta también como auténtico “bonum rationis”, como algo intrínsecamente razonable y bueno para la razón. […]

Los actos sexuales – a saber, la cópula carnal – y la vivencia sexual, en cuanto actos razonables, son entonces necesariamente y por su propia naturaleza expresión de un amor en el contexto de la transmisión de la vida.

Por el contrario, una actividad sexual que excluya por principio tal contexto, tanto en modo intencionalmente buscado (como en el caso de la anticoncepción referida a actos heterosexuales) como en modo “estructuralmente” dado (tal es el caso de los actos homosexuales) no es un bien para la razón, precisamente como sexualidad y como vivencia sexual. Se pone a nivel de un mero bien de los sentidos, de una afectividad truncada, estructuralmente reducida al nivel sensual, instintivo e impulsivo.

Tal reducción sensual del amor y de la afectividad es también lógicamente posible en el caso de los actos heterosexuales, también más allá del caso de la anticoncepción, y en el matrimonio. Pero en el caso de la homosexualidad esa reducción no es solamente intencional y voluntariamente buscada, sino “estructural”, dada por el hecho mismo que se trata de personas del mismo sexo, que por motivos biológicos y por su misma naturaleza no pueden ser procreativos.

La causa última de este tipo de reducción está en el hecho que se trata – sobre la base de las elecciones conscientes y libres – de una sexualidad sin obligación o sin “misión”, de una inclinación sensual que no se trasciende hacia un bien humano inteligible por encima de la sola vivencia sensual. La experiencia – también la de los homosexuales practicantes, muchas veces tan dolorosa – lo confirma. […]

En el caso de la homosexualidad, la separación entre sexualidad y procreación es entonces estructural. Por eso se trata también de actos estructuralmente no razonables y, en consecuencia, moralmente no justificables por su misma naturaleza. Son lo que tradicionalmente los moralistas llaman un pecado “contra naturam”, aunque en el horizonte de una afectividad orientada hacia la satisfacción del impulso sensual esos actos pueden parecer razonables y justificables y, al menos por un cierto tiempo, pueden ser subjetivamente vividos como tales.

La amplia cultura hodierna de separación entre sexualidad y procreación torna cada vez más difícil la comprensión de la intrínseca no-razonabilidad de los actos homosexuales. Esta cultura, favorita a nivel global por el fácil acceso a los medios anticonceptivos y ahora convertida en algo normal, es el carácter distintivo de esa “revolución sexual” que es también una verdadera y auténtica revolución cultural. Una de las consecuencias de esta revolución es que el matrimonio es cada vez menos entendido como proyecto de vida y más concretamente como proyecto con una trascendencia social, vale decir, capaz de unir a dos personas que miran al futuro y que tienen como objetivo común el de constituir una familia que persista en el tiempo.

En este sentido, las uniones homosexuales no pueden definirse como familias, aun cuando en su seno se encuentren niños adoptados o “hechos” mediante modalidades de tecnología reproductiva. Esas “familias” formadas por parejas del mismo sexo no son más que una imitación de lo que es la verdadera familia: un proyecto realizado por dos personas mediante su amor, su don recíproco en la totalidad de su ser corpóreo y espiritual. Las “familias” de parejas homosexuales no podrán realizar jamás este proyecto, ya que el amor que está a la base de estas uniones – a saber, los actos sexuales que pretenden ser actos de amor esponsal – es estructural y necesariamente infecundo, dada su propia naturaleza.

Por cierto, es diferente el caso de una pareja heterosexual que por razones que son independientes de la voluntad de ambos partner no puede tener hijos y por esta razón adopta uno o más niños. En este caso, en efecto, su unión es por su propia naturaleza – vale decir, estructuralmente – de tipo generativo. Por esta razón es que cambia también la estructura intencional y el carácter moral del acto de adopción: éste adquiere el valor de una realización alternativa de algo para lo cual la unión conyugal está predispuesta por naturaleza, y solamente impedida por “accidens”. La no-fecundidad es entonces “praeter intentionem” y no entra en la valoración moral. Así el acto de adopción puede participar en la estructura de fecundidad intrínseca del amor matrimonial.

No se puede decir lo mismo en el caso de una pareja formada por personas del mismo sexo. En este caso, la infecundidad es estructural y es asumida intencionalmente a través de la libre decisión de formar justamente este tipo de unión. Aquí no existe ningún nexo entre el amor matrimonial y la adopción, ya que el primero (el amor matrimonial que incluye la apertura a la dimensión procreativa) está totalmente ausente. Por eso el acto de adopción en una unión homosexual es pura imitación – un acto falso – de aquello para lo cual el matrimonio está predispuesto por su propia naturaleza.

Una última observación: todo juicio sobre la homosexualidad, su intrínseca no razonabilidad e inmoralidad, se refiere obviamente sólo y únicamente a los actos sexuales entre personas del mismo sexo. Pero no se trata de un juicio sobre la mera disposición a tales actos que, aunque se la considere no razonable, no tiene carácter de error moral, en la medida en que esa disposición no es apoyada.

Y mucho menos se trata de un juicio sobre las personas con tendencias homosexuales, sobre su dignidad y su valor moral, el cual puede ser puesto en discusión solamente por la práctica de actos homosexuales y por la elección de un respectivo estilo de vida, libremente elegido como bien, porque constituiría una elección moralmente equivocada y por eso mala, capaz de alejar del verdadero bien humano.

Por el contrario, un homosexual que se abstenga de la práctica de actos homosexuales puede vivir la virtud de la castidad y todas las otras virtudes, llegando también al más elevado nivel de santidad.

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El texto íntegro de la “Relatio” final:

> Relatio Synodi

y el de la “Relatio” producida en la mitad de la discusión:

> Relatio post disceptationem

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En una entrevista concedida a Elisabetta Piqué y publicada en el diario argentino “La Nación” el 21 de octubre, el arzobispo Víctor Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica de Buenos Aires, presente en el sínodo por voluntad del papa Francisco de quien es amigo y confidente, y encargado de escribir el mensaje y la “Relatio” final, respondió así a una pregunta sobre el parágrafo que hace referencia a la homosexualidad:

“El hecho de que ese breve párrafo no haya logrado los dos tercios no se explica por un voto negativo de sectores muy conservadores, sino también por un voto negativo de algunos obispos más sensibles al tema que no quedaron conformes con lo poco que se dijo. […] Quizá nos habría faltado decir, al menos, con el papa Francisco: ‘¿Quiénes somos nosotros para juzgar a los gays?'”.

El texto íntegro de la entrevista:

> “El Papa espera más apertura de los obispos”

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Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.

  ¿Desacralizar el papado? JOSE IGNACIO GONZALEZ FAUS


RD, 21 10 14

 

Puedo garantizar la anécdota porque me la contó su protagonista: un obispo (de cuyo nombre no debo acordarme) a quien Francisco, el actual obispo de Roma, le dijo literalmente en conversación privada: “reza por mí; la derecha eclesial me está despellejando. Me acusan de desacralizar el papado”.

Permítaseme preguntar si lo que está haciendo Francisco es desacralizar el papado o más bien cristianizarlo. Hace unos diez siglos, san Bernardo escribió una carta al papa Eugenio III y lo que le pedía en ella viene a ser otra “desacralización” del papado: que se parezca a Pedro y no a Constantino (o al sumo sacerdote judío), y que recuerde que Pedro no necesitó grandes palacios, ni mantos de armiño, ni lujosos medios de transporte para anunciar a Cristo. Por si fuera poco, el nada sospechoso Benedicto XVI declaró poco antes de su renuncia que esa carta de san Bernardo debería ser libro de cabecera para todos los papas.

Pedro fue muy apreciado en la iglesia primera, pero el libro de los Hechos de los Apóstoles no da ningún testimonio de que ello se debiera a una sacralización de su persona o de su ministerio: se le quería porque era perseguido y encarcelado, porque tenía intuiciones de líder sobre los nuevos caminos que había de emprender la iglesia primera, quizá también porque era humano y se le podían pedir cuentas cuando daba un paso que algunos timoratos no entendían (como entrar en casa de un pagano), o incluso se le podía reprender públicamente como hizo Pablo…

Algo parecido a lo que pedía san Bernardo es lo que intenta Francisco. Pero eso es cristianizar al papado. ¿O acaso habrá que acusar al mismo Jesucristo de “desacralizar” a Dios, por haberse vaciado de su rango divino y haber asumido figura de siervo (Fil, 2,6 ss)? Pues no: más bien hay que decir que un ministerio de Pedro sacralizado no hace más fácil la evangelización, ni más auténtica la fe de los católicos. Sólo sirve para que la curia romana se autosacralice a sí misma bajo la sombra del papa.

Tratando de comprender esa desviación cabría decir que brota de lo que suele presentarse como lo más característico, la gran virtud y el gran peligro de lo “católico”. Kat-hólico significa universal, pero no en sentido cuantitativo sino cualitativo: significa que ninguna dimensión natural queda fuera de lo cristiano (salvo el pecado que, por muy metido que lo tengamos, es lo más antinatural). Católico deriva del mismo vocablo griego (“holon”, en lugar de “pan”) de donde procede nuestra palabra holístico puesta hoy tan de moda, y que se refiere a una totalidad, pero en sentido distinto al que pueden evocar palabras como ”pan-germanismo” o pan-sexualismo.

Por eso se decía antaño que la diferencia entre catolicismo y protestantismo estaba sólo en una “y” (fe y razón, Dios y hombre, Gracia y libertad, vertical y horizontal…). Ésta sería la gran virtud de lo católico. Su gran peligro, de ahí derivado, es que puede contribuir a que nos perdamos en detalles ensombreciendo lo esencial cristiano y creyendo que comulgar en la boca (por ejemplo) es más santo y más piadoso que hacerlo en la mano. Al querer afirmarlo todo, se da el mismo valor a todo y se difumina la tremenda radicalidad cristiana.

La reforma de Lutero buscó en realidad una concentración en eso esencial cristiano, que luego algunos tacharon de reducción. Pero también se ha podido tildar a algunas personas y posturas católicas de ser “muy católicas pero muy poco cristianas”, terrible aviso que ya lanzó Fernando de los Ríos en 1933. Los shows multitudinarios del papa Wojtila con los gritos de “totus tuus” o “santo súbito” podrían ser tachados de muy católicos pero quizá poco cristianos. Y en fin: no sé si cabe decir que el protestantismo es como el canto gregoriano y el catolicismo como la polifonía barroca (y esto lo escribe un católico admirador del gregoriano).

Todos esos entornos de vestimentas especiales (y con sastres especiales), residencias regias, genuflexiones, apelativos de “santo padre”, viajes especiales… son en realidad muy secundarios. Cuando se los exagera y se los absolutiza contribuyen a crear una aureola idolátrica en torno al sucesor de aquel pescador de Galilea, llamado Pedro. Jesús no se sirvió de esas auras sagradas para anunciar la paternidad de Dios y el reinado de Dios. Y con el cristianismo se ha abolido la distinción entre lo sagrado y lo profano: porque, según Jesús, lo único sagrado es el ser humano, que está por encima de todos los “sábados” de la historia. De modo que, seguramente, el Maestro repetiría hoy a todo esos monseñores preocupados, sus palabras de antaño: “deja a los muertos que entierren a sus muertos, y ve a anunciar el reinado de la libertad de los hijos de Dios y la fraternidad de los hermanos en Cristo” (Lc 9,60).

Así pues: ¿que Francisco está desacralizando el papado? Demos gracias a Dios por ello, porque contribuirá a purificar la fe de los católicos facilitando además el acercamiento de otras iglesias cristianas. Porque, aunque sea cierto que a Dios sólo llegamos a través de mediaciones, eso no significa que debamos sacralizarlas.

http://www.periodistadigital.com/religion/

Mi respuesta a la homilía del Papa


Artículo sobre Sínodo del Vaticano-Informe Narrows abierto Tone, el Papa pide Camino Medio por Joshua J. McElwee NCR

La respuesta de Bridget Mary a homilía de clausura Papa Francisco:
Como el Papa Francisco admite el Sínodo fue un “viaje de los hombres.” En esto radica el problema número 1 !! Las mujeres pertenecen a la familia y deben ser responsables de las decisiones en este Sínodo y en todos los asuntos de la iglesia. Realmente, los hombres célibes, algunos de los cuales de acuerdo con el Papa, eran abiertamente hostiles, no deben predicar con el ejemplo como si caminan la caminata! Tienen una gran brecha de credibilidad sobre este y otros temas también! A medida que la juventud de hoy lo dicen  Bridget Mary Meehan, ARCWP, www.arcwp.org

… “Pero que calificó de” un viaje de los hombres “, dijo el Papa” también hubo momentos de desolación, de la tensión y de las tentaciones, de que usted podría mencionar algunas posibilidades “.
Listado de esas tentaciones, el Papa comenzó con “la tentación de la rigorista hostil.”
Una persona así, dijo, tiene “el deseo de cerrar dentro de la escritura (la letra) y no ser sorprendido por Dios, del Dios de las sorpresas (el Espíritu); dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que sabemos y no de lo que todavía tenemos que aprender y tratar de alcanzar “.
“Desde la época de Jesús, es la tentación de los fanáticos, de la escrupulosa … considerado – hoy – ” tradicionalistas ‘e incluso intelectualistas , ‘”, dijo.
El Papa luego advirtió contra “la tentación de la destructiva  do-Gooding , que en el nombre de una misericordia bandas falsas heridas y los cura sin antes medicarlas; que trata los síntomas y no las causas y raíces. “
“Es la tentación de ‘ benefactores ‘… considerado’ progresistas ‘y’ liberales ‘”, dijo.”

http://ncronline.org/print/news/vatican/synod-report-estrecha-tono-papa-llamadas-medio-camino abierto-

http://bridgetmarys.blogspot.com/2014/10/article-on-vatican-synod-report-narrows.html

«Los peores enemigos del Papa están en la Iglesia»


 

Alfredo Tamayo en su última entrevista ofrecida a este medio.Alfredo Tamayo en su última entrevista ofrecida a este medio. / LOBO ALTUNA
ÚLTIMA ENTREVISTA CON ALFREDO TAMAYO (18/10/2013)
El sacerdote jesuita Alfredo Tamayo Ayestaran ha fallecido este martes a los 90 años en la residencia de Loiola
Colaborador de DV durante los últimos 16 años, esta es la última entrevista que ofreció a este medio el pasado año
JAVIER GUILLENEA
21 octubre 2014  20:35

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«He dicho lo que pensaba», dice Alfredo Tamayo al termino de la entrevista, como si tratara de justificarse por sus palabras. Sacerdote jesuita y doctor en Teología, Tamayo es un cura de acción que nunca se ha callado a la hora de defender sus convicciones. Frente al «rezar, rezar y rezar», aboga por «hacer, hacer y hacer», al igual que el Papa Francisco, su compañero de viaje en la Compañía de Jesús.

- El francés Michel Houellebecq ha escrito en una de sus novelas que «cuando no podemos hacer nada por los demás te queda el recurso de rezar por ellos».

- Si no se puede todo se podrá hacer algo, por lo menos hablar, entrevistarse, compartir cosas. Sí estaría de acuerdo con la oración por los demás, pero estaría más de acuerdo en intentar hacer algo, porque algo siempre se puede hacer.

- ¿Solamente rezar no supone descargar demasiada responsabilidad en Dios?

«En la izquierda hay mucha más gente satisfecha con el Papa que en ciertos grupos católicos»
– Eso es verdad. En un tiempo, en un cristianismo demasiado tradicional, quizás un poco infantil, lo que se hacía era rezar, rezar y rezar, pero creo que también hay que hacer, hacer y hacer.

- Algo así dice el Papa Francisco cuando afirma que primero hay que curar las heridas y después hablar del resto.

- Va en la misma línea. Más eficaz que hablar es hacer algo por los demás. Socorre y ayuda en lo que puedas, visita a los enfermos; eso es hacer algo y no mantenerte solo en el rezar.

Francisco, hombre de acción

- ¿La Iglesia actual necesita actuar más que rezar?

«En la izquierda hay mucha más gente satisfecha con el Papa que en ciertos grupos católicos»
– Las dos cosas. Benedicto XVI era más contemplativo que de acción, pasaba las tardes estudiando, leyendo o tocando el piano; era un hombre exquisito, un artista, y al final se sintió impotente para afrontar todo este problema del Vaticano, sobre todo en su parte financiera. Que haya dicho ‘no puedo más y lo dejo’ es un gesto que le honra. En cambio Francisco es más de acción.

- Es jesuita.

- También eso. Fue arzobispo de Buenos Aires y ya se sabe lo que es Latinoamérica. Allí la gente es mucho más vital y uno tiene que ser un hombre de acción. El gran acierto de este Papa es que, como ningún otro, ha insistido en esa parte del Evangelio donde se habla de curar las heridas, como la parábola del centurión romano que pidió a Jesús que sanara a uno de sus siervos y le dijo ‘yo no soy digno de que entres en mi casa’. Aquí Jesús se mostró sumamente drástico en censurar a los ciudadanos de su propio pueblo y alabar a los que están al margen.

«En la izquierda hay mucha más gente satisfecha con el Papa que en ciertos grupos católicos»
– ¿Por eso el Papa se ha mostrado comprensivo con los homosexuales?

- Es un paso muy decisivo, sobre todo en este momento en el que hay países como Rusia donde se produce una persecución feroz contra los gays. La Iglesia a veces no ha sido lo suficientemente misericordiosa con ellos.

- Que un Papa admita que no es nadie para criticar a los hosexuales es una postura revolucionaria.

- Sí, y además es directo en eso, dice las cosas tal como las siente y como contrapeso a lo mal que se ha comportado la Iglesia con ellos.

- También dice Francisco que cardenales y papas son pecadores. ¿La Iglesia es un refugio de pecadores?

«La Iglesia se ha comportado mal con ellos, no ha sido misericordiosa»
– La frase me parece un poco exagerada, pero sí hay pecadores y además donde menos debería haber, que es en el Vaticano, donde en los últimos años han sucedido algunas cosas increíbles. Refiriéndose a Ratzinger, ‘L’Osservatore Romano’, que es un periódico muy conservador, ha llegado a poner en portada nada menos que a un pastor en medio de lobos. Que su mismo ayuda de cámara le haya sustraído documentos personales es gravísimo. Yo creo que a él, un hombre exquisito, sensible y además conservador, esto le destrozó por dentro.

- Ha cambiado el Papa, pero los lobos siguen dentro.

- Me estoy acordando de una viñeta de El Roto. Aparece un cardenal que dice ‘nos ha salido un papa cristiano, qué fastidio’. Esto indica mucho.

- ¿Podrá un solo pastor acabar con los lobos?

- Ese es el problema. Recuerdo a Juan Pablo I, que a mi juicio no fue envenenado pero sí lo mataron a disgustos. Dicen que la víspera de su infarto había tenido una gran discusión con cardenales porque quería ir a vivir a una habitación mucho más modesta y arreglar las finanzas. Su corazón no aguantó la oposición brutal que encontró, pero todo esto lo digo como hipótesis; no sé lo que pasó realmente aunque lo cierto es que murió de repente y que él quería hacer una renovación en el asunto del dinero.

- Por lo menos, parece que Francisco está teniendo más tiempo.

- Tiene más experiencia de gobierno, ha vivido circunstancias terribles en Argentina con la brutal represión de los militares, ha sido provincial de los jesuitas y arzobispo. Más que talento teórico posee un talento práctico, por eso no se dejará pillar fácilmente. Quizás Juan Pablo I era más ingenuo, mientras que Francisco tiene el suficiente talento como para no exponer demasiado la cara, pero el futuro lo dirá porque vivimos en un mundo donde todos los días pasa algo.

Una oposición desconcertada

- Por lo que me dice, los peores enemigos del Papa están en el Vaticano.

- No solo en el Vaticano sino en la Iglesia, en todos los creyentes católicos de ideología conservadora que sin duda alguna están en contra de él. Yo creo que en principio están desconcertados porque de pronto sale un Papa que está a favor de aquello que éstos han combatido. Tampoco lo manifiestan demasiado ruidosamente, pero se ve en las manifestaciones de grupos católicos tradicionalistas como el Opus Dei, los Kikos o los Legionarios de Cristo

- Juan Pablo II nombró solo obispos conservadores, aunque siempre se le podía escapar alguno. Cuando el cardenal Tarancón vio eso dijo que en la iglesia tiene que haber obispos conservadores y aperturistas y quelo malo de nombrarlos solo por ser conservadores es que la Iglesia se llena de medianías. Tarancón tenía mucha razón, esa manera de proceder de Juan Pablo II ha traído consigo que haya obispos, sobre todo en España, que son medianías, aunque no quiero señalar nombres.

- Una imagen extendida del Vaticano es la de un lugar de intrigas y ambiciones.

- Yo creo que ha sido incluso peor, ha habido papas santos pero también indignos, recuerde a los Borgia, que no fueron modelos.

- ¿El Vaticano tiene que desaparecer?

- No sé si tiene que hacerlo, estoy realmente un poco confuso. Es verdad que no viene mal una instancia central donde puedan tener acceso los africanos, asiáticos o americanos y que sea más un centro de poder que de autoridad, pero despojándose de todo lo que pueda significar poder y dinero. Si el Papa actual logra unas finanzas saneadas del Vaticano habrá hecho una gran obra; es una lástima que no sea más joven para tener más tiempo porque no va a contar con demasiado para una tarea que va a tener muy cuesta arriba, y quiera Dios que le acompañe también la salud.

- Otra imagen que se está extendiendo socialmente es la que asocia a muchos sacerdotes con casos de pederastia.

- Yo llevo muchos años en la Compañía de Jesús y no he conocido casos de pederastia en compañeros, aunque es un hecho que los ha habido en algunos lugares. Los mismos jesuitas alemanes pidieron perdón por los casos de pederastia en un colegio, pero no creo que haya una superabundancia de casos.

- Quizá da esa impresión porque la Iglesia ha reaccionado tarde.

- Eso es. Ha habido casos muy clamorosos, como la diócesis de Boston, que se ha arruinado al pagar indemnizaciones a las familias afectadas.

- La Iglesia ha pedido perdón, pero ¿está arrepentida?

- Eso solo lo sabe Dios y el que pide perdón, pero de lo que no hay duda es de que es algo vergonzoso. Esto va un poco en conexión con la obligatoriedad del celibato. Que para ser sacerdote haya que ser obligatoriamente célibe es algo que está en discusión.

- ¿El celibato opcional puede venir con el nuevo Papa?

- Sí puede venir, aunque hay que proceder con cierto cuidado y no de repente. Se podría empezar, por ejemplo, ordenando hombres casados que han acreditado su fidelidad a la Iglesia durante mucho tiempo; ese sería un primer paso. Hacer las cosas de repente traería mucho desconcierto.

- Dios tiene que estar algo desconcertado con todos ustedes.

- Pues eso somos: miseria.

- ¿Cree que Francisco va a atraer a más fieles al catolicismo?

- Ya está ocurriendo, está teniendo un eco. El director del periódico laicista italiano ‘La Repubblica’ ha hecho una gran alabanza del Papa. Seguramente hay gente en la izquierda que está mucho más satisfecha que ciertos grupos católicos que no están a gusto.

- Puede ocurrir que los que se acercan ahora a la Iglesia lo hacen porque creen en Francisco y no tanto porque creen en Dios.

- Claro, puede ser, pero seguramente también es la satisfacción que les causa el hecho de que esté con ellos, con gente de izquierdas, porque el Papa es muy amante de la clase obrera. En Cerdeña hizo un discurso atacando al capitalismo financiero que seguramente lo podría firmar Marx. El Papa repite mucho que no hay esperanza social si no hay trabajo digno para todos y ésta es una manifestación del socialismo de siempre.

- También ha dicho que no es de derechas.

- Habrá que saber qué son las derechas y las izquierdas.

Los cambios, con prudencia

- Usted conoció a Ignacio Ellacuría. ¿Estaría contento con este Papa?

- Conviví unos meses con Ignacio y con su hermano. Me marché de El Salvador en julio de 1989 y en noviembre asesinaron a Ignacio. Era una persona extraordinaria, muy inteligente y con mucha resolución, como buen vizcaíno. Dio un vuelco a la universidad donde estábamos, la UCA, que la derecha había creado con su dinero para contrarrestar a la del Estado, que se suponía que era la que sembraba el marxismo en El Salvador. De pronto, esa universidad que ellos pensaban que iba a ser un bastión contra el comunismo se convirtió en una universidad de la liberación. Eso produjo una irritación y la derecha decretó la muerte de Ellacuría. Pero antes habían asesinado al padre Rutilio Grande y al arzobispo Óscar Romero, además de a muchos miles de personas.

- ¿Durarán los cambios que pueda traer el Papa Francisco?

- Los cambios que trajo Juan XXIII fueron borrados en la segunda parte del mandato de Pablo VI, cuando le entró el miedo. Era un hombre muy de dudas, le llamaban Hamlet, siempre entre ‘ser o no ser’.

- ¿Se puede hacer algo para que duren los cambios o mejor será rezar?

- Rezar, por supuesto, pero no sabría contestarle. Los cambios hay que hacerlos siempre con prudencia, pisando el menor número de callos y con la diplomacia que tiene este Papa. Por ahora lo está haciendo bien, pero no hay que olvidar que tiene una oposición muy fuerte; no sé si estarán maquinando algo pero este Papa no le gusta a un gran sector de la iglesia católica.

- Para un Papa jesuita que eligen, lo ha vuelto todo del revés. Me parece que no volverán a nombrar a otro en siglos.

- In saecula saecu lorum…

 

http://www.diariovasco.com/sociedad/201410/21/peores-enemigos-papa-estan-20141021202326.html

Informe Sínodo se estrecha tono abierto, llamadas Papa por camino del medio


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Sínodo sobre la Familia
Ciudad del Vaticano
Terminando su reunión mundial de obispos católicos sobre cuestiones de la familia – que ha visto ambos turnos decisivos en el tono del Vaticano y acalorados debates sobre la dirección de la iglesia – El Papa Francisco llamó a los obispos a encontrar un camino intermedio entre la doctrina y la realidad.

Enfáticamente pidiendo a los prelados a “alimentar al rebaño” y la búsqueda de la oveja perdida, el pontífice también les dirige a evitar la tentación de convertirse ya sea en un “rigorista hostil” refiere únicamente a la aplicación de la doctrina de la iglesia o un “destructor de hacer el bien “que defensores “falsa piedad” en lugar de decir la verdad.

Decir las cerca de 190 prelados en la reunión ante ” momentos de desolación, la tensión y las tentaciones “, el Papa también advirtió [1] contra la tentación de “transformar el pan en piedra y lanzarla contra los pecadores, los débiles y los enfermos – – para convertir [el pan] en “‘cargas insoportables.”

Francisco hizo estas declaraciones la noche del sábado en la sesión de clausura del Sínodo de los obispos, uno de dos reuniones mundiales de los prelados sobre cuestiones de la familia que ha llamado para el 2014 y 2015.

El pontífice habló tras el voto de los obispos en su informe final del sínodo, muy esperado después de un informe preliminar 13 de octubre fue noticia [2] cuando se tomaron un tono inusualmente abierto para la iglesia, instándole a escuchar más y de aplicar misericordia mucho más ampliamente.

El informe final, el producto de las revisiones de esta semana de los pequeños grupos de trabajo de los obispos, mantiene ese tono, pero se estrecha apertura del documento original, sobre todo cuando se habla de la gente gay.

Cuando el documento de 13 de octubre, por ejemplo, tenía una sección titulada “las personas homosexuales de bienvenida,” documento del sábado [3] tiene una sección dedicada a dar “atención pastoral” a las personas con “orientación homosexual”.

Mientras que los obispos Sábado votaron en el documento párrafo por párrafo, que manifieste aprobación o desaprobación con cada uno, Francisco pidió para todo el documento a ser publicado, incluso los tres párrafos que no cosechan la necesaria mayoría de dos tercios para la aprobación por el sínodo.

El texto completo fue publicado por el Vaticano junto con el recuento de los obispos que votaron la aprobación y desaprobación de cada párrafo.

Los tres párrafos que no cosechan la tradicional mayoría de dos tercios – 122 de los 183 prelados que estuvieron presentes durante la votación – la gente gay se trate y la enseñanza de la Iglesia respecto a los divorciados vueltos a casar y que no obtienen las anulaciones antes de volver a casarse.

En su discurso del sábado, Francisco se dirigió francamente algunas de las divisiones y discusiones del Sínodo ha evidenciadas.

“Muchos comentaristas , o las personas que hablan, han imaginado ver una iglesia en disputa, donde una parte está en contra de la otra, dudando incluso el Espíritu Santo, el verdadero promotor y garante de la unidad una armonía en la iglesia “, dijo.

Hacer referencia a una charla que dio el sínodo cuando inició su trabajo el 6 de octubre Francis dijo que “era necesario para vivir … con la tranquilidad y también con la paz interior, porque el sínodo se lleva a cabo con Pedro y bajo Pedro y la presencia del Papa es la garantía para todos “.

“La tarea del Papa es garantizar la unidad de la iglesia, para recordar a los Pastores que su primer deber es alimentar al rebaño – alimentar al rebaño – que el Señor ha confiado a ellos y tratar de buscar dar la bienvenida – con la paternidad y la misericordia y sin temores falsos –uno ovejas perdidas “, dijo.

Entonces, diciendo: “He cometido un error,” Francisco corrigió: “Dije bienvenidos ir a buscarlos.!”

El portavoz del Vaticano jesuita P. . Federico Lombardi, dijo el sábado el Papa decidió publicar todo documento final del Sínodo, incluyendo los tres párrafos sin una mayoría de dos tercios, “para garantizar la máxima transparencia en todo este proceso” y para permitir que las conferencias episcopales de todo el mundo que utilizan el documento en preparación para el 2015 sínodo.

Al dirigirse a las personas homosexuales, el documento de 13 de octubre había dado su enfoque a la propia iglesia, preguntando si la comunidad de la iglesia daba la bienvenida a la gente gay y les estaba dando un “espacio fraternal.”

El documento final en vez repite normas de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo.

En un párrafo de su apartado de la gente gay que 118 obispos votaron a aprobación y 62 en contra, el documento final afirma que “no hay fundamento alguno” para comparar el matrimonio homosexual con el matrimonio heterosexual, pero dice que las personas homosexuales “deben ser acogidos con respeto y sensibilidad “.

El siguiente párrafo, aprobado por los obispos 159-21, establece que “es totalmente inaceptable” que la iglesia “sufren presiones en este asunto y que los organismos internacionales condicionan la ayuda financiera a los países pobres en la introducción de leyes que establecen el” matrimonio ” entre personas del mismo sexo “.

Los dos párrafos sin dos tercios de la mayoría con respecto a las prácticas de la iglesia hacia los divorciados vueltos a casar – uno cosecharon un voto 104-74, el otro un voto 112-64 – esencialmente resume las discusiones entre los prelados en cuanto a permitir a estas personas a tomar la comunión.

El primero de los dos párrafos dijo a los prelados habían “reflejado en la posibilidad de que los divorciados casados ​​de nuevo acceso a los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía.”

“Cualquier acceso a los sacramentos debe ir precedida de un camino penitencial bajo la responsabilidad del obispo diocesano,” declaró que el párrafo. “La pregunta sigue siendo considerado en profundidad, teniendo la distinción entre la situación objetiva de pecado, y las circunstancias atenuantes.”

Reflexionar sobre el proceso del sínodo, Francico dijo el sábado que era como un “viaje”.

“Al igual que todos caminan hubo momentos en funcionamiento rápidamente, como para ganar tiempo y llegar a la meta lo más rápido posible; otros momentos de cansancio, como si quisiera decir que eso es suficiente; otros momentos de entusiasmo y ardor”, dijo.

“Hubo momentos de profundo consuelo, escuchando el testimonio de los pastores verdaderos que traen con sabiduría en el corazón las alegrías y los gritos de los fieles”, continuó el Papa.

Pero que calificó de “un viaje de los hombres”, dijo el Papa “también hubo momentos de desolación, de la tensión y de las tentaciones, de los cuales usted podría mencionar algunas posibilidades.”

Listado de esas tentaciones, el Papa comenzó con “la tentación de la rigorista hostil.”

Una persona así, dijo, tiene “el deseo de cerrar dentro de la escritura (la letra) y no ser sorprendido por Dios, del Dios de las sorpresas (el Espíritu); dentro de la ley, dentro de la certeza de lo que sabemos y no de lo que todavía tenemos que aprender y tratar de alcanzar “.

“Desde la época de Jesús, es la tentación de los fanáticos, de la escrupulosa … considerado – hoy – ” tradicionalistas ‘e incluso intelectualistas , ‘”, dijo.

El Papa luego advirtió contra “la tentación de la destructiva do-Gooding , que en el nombre de una misericordia bandas falsas heridas y los cura sin antes medicarlas; que trata los síntomas y no las causas y raíces. “

“Es la tentación de” bienhechores “… considerados” progresistas “y” liberales, ‘”, dijo.

Otros tres tentaciones mencionadas por el Papa:

  • “Para transformar la piedra en pan para romper un largo ayuno, pesado y doloroso, y también para transformar el pan en piedra y lanzarla contra los pecadores, los débiles y los enfermos, es decir, para convertirlo en ‘cargas insoportables;'”
  • “Para bajar de la cruz, para complacer a la gente, y no quedarse a cumplir la voluntad del padre, a inclinarse ante el espíritu del mundo en lugar de purificarla y doblarla para que el Espíritu de Dios;”
  • “Descuidar el” depósito de la fe, “considerarnos no conservadores, pero los propietarios y capitanes o, a la otra parte, la tentación de ignorar el de los bienes raices, con un lenguaje meticuloso y un lenguaje de pulir para decir muchas cosas y para no decir cualquier cosa! Los llaman “Byzantineisms,” Creo que, estas cosas. “

Continuando, el Papa dijo que los obispos con el pontífice “tienen la tarea y el deber de conservar y servir” la iglesia “no como maestros, sino como siervos.”

“El Papa, en este contexto, no es el señor supremo, sino el siervo suprema – la servorum servus Dei [el siervo de los siervos de Dios]; el garante de la obediencia y la conformidad de la iglesia a la voluntad de Dios, el Evangelio de Cristo, y la tradición de la iglesia “, dijo.

En conclusión, el Papa se refirió a la próxima 2015 sínodo y dijo que los obispos “ahora todavía tienen un año para madurar, con verdadero discernimiento espiritual, las ideas propuestas y encontrar soluciones concretas a muchas dificultades e innumerables desafíos que enfrentan las familias.”

[Joshua J. McElwee es  NCR  corresponsal en el Vaticano. Su correo electrónico es  jmcelwee@ncronline.org [4] . Síguelo en Twitter:  joshjmac [5] ].

 

http://ncronline.org/print/news/vatican/synod-report-narrows-open-tone-pope-calls-middle-path

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