Un espacio para recrear lo sagrado y lo profano con ojos de mujer. Somos un grupo ecuménico en búsqueda de la justicia e igualdad.


24/05/12

Les invito a leer el post de Luis Fernando Pérez, sobre el caso del Padre Manuel Infante, párroco de Ciudad Real, España quedefendió abiertamente el sacerdocio femenino.

¿Lo leyeron? ¿Se fijaron en el fundamento del curita para su opinión? Dice este sacerdote de Cristo:

No he encontrado razones teológicas profundas para pensar que una mujer no tiene cualidades o capacidad para ser sacerdote.

Este razonamiento es profundamente inválido, no sólo porque surge de la opinión personal que puede tener don Manuel sobre el tópico, en oposición a la doctrina definitivamente declarada por el magisterio ordinario de la Iglesia, como dice Luis Fernando, sino además porque supone que sólo si hay diferencias fundamentales a un nivel religioso entre hombre y mujer se justificaría que el sacerdocio se otorgue sólo a los hombres.

¡Pero no existen tales diferencias! Al menos desde un punto de vista teológico, hombres y mujeres somos iguales, y efectivamente hay muchas mujeres que tienen las cualidades y capacidades que para ser sacerdotes, y no todos los sacerdotes exhiben las características que deberían tener para ejercer como tales (yo tengo al menos uno en mente).

Y es que el ser sacerdote no nos viene de nosotros, ni siquiera de nuestras capacidades o nuestra santidad. De hecho, los santos más grandes, Nuestra Señora y su casto esposo, siempre fueron laicos, como la mayoría de los que leen esto. El ser sacerdote viene de Dios y la Iglesia, de quienes surge la iniciativa para llamar a uno a servir de ese modo, y por eso se habla de “vocación” que tanto quiere decir como “ser llamado” y no “tener derecho a”.

Hombres y mujeres somos iguales en muchos sentidos esenciales: unos y otras fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (Gn 1:,27) y podemos alcanzar idénticos niveles de santidad y relación con Dios, tal como lo han demostrado innumerables santos y santas a través de la historia.

Esto, sin embargo, no se extiende a todos los niveles, y efectivamente hay diferencias evidentes en lo biológico y sacramental. No vamos a entrar en los detalles de la biología, por lo mismo que son obvios, pero tal vez para explicar las diferencias sacramentales, sirva un ejemplo.

Pensemos en un sacerdote que pronuncia las palabras de consagración sobre un vaso de vino ¿Qué ocurre? Pues que lo que antes era vino deja de existir y se convierte en la sangre de NSJC, actualizando ante nosotros todo su cuerpo, sangre, alma y divinidad; mientras quesi lo hace sobre un vaso de whisky, no pasa nada. ¿Implica esto que existe diferencia teológica entre ambos? ¿Que emborracharse con vino es más “santo” o tolerable que hacerlo con whisky? Desde luego que no, eso sería absurdo. La única diferencia entre uno y otro es la libérrima voluntad de Dios, que decidió que sus sacerdotes usaran vino –y no cerveza ni agua– para confeccionar la eucaristía.

Esto no es una decisión libre de consecuencias, pues hay sacerdotes que sufren del alcoholismo y para ellos sería más conveniente consagrar algún líquido sin alcohol, o personas intolerantes al gluten, elemento esencial del pan, que sólo pueden recibir la eucaristía bajo la forma del vino. Pero tales inconvenientes no son motivo suficiente para simplemente ignorar la voluntad divina, y pretender que Dios no dijo o hizo lo que efectivamente hizo o dijo.

Otro tanto ocurre en el bautismo, donde si se emplea agua se realiza la obra del sacramento, pero si se usa leche nada pasa, y es lo mismo con el sacramento del orden: con un hombre funciona, con una mujer no. Nuevamente, tal como entre vino y whisky, a partir de esto no se puede hablar que la Iglesia discrimine injustamente, entre hombres o mujeres, o que unos sean mejores que otras. Simplemente se trata de respetar lo que Dios ha querido expresamente. Es cierto que muchas veces eso no coincidirá con lo que cada uno quiera –habrá quien encuentre más rica la leche que el agua para bautizarse, o prefiera “comulgar” con un bizcocho en vez de pan–, pero en esos casos hay que tener claro quién es la criatura y quién el creador.

Puede que nuestra época esté totalmente embarcada en una odisea de igualdad entre hombres y mujeres, e incluso que tenga justificación para ello, pero de ningún modo eso debe llevarnos a ignorar las opciones de Cristo al seleccionar sólo a varones para ser apóstoles, y la tradición unánime y universal de la Iglesia de reservar dicho ministerio sólo a los hombres.

También habla el Padre Manuel Infante de la cultura machista de la época, punto que habitualmente se intenta contrastar con el trato directo que Jesús daba a las mujeres, tanto así que ellas formaban parte de su grupo de seguidores más cercano. Sin embargo, ese tampoco es un argumento convincente para admitir el sacerdocio femenino, precisamente porque si NSJC estuvo dispuesto a desafiar costumbres tan arraigadas en el judaísmo como el Sábado, no se entiende que al momento de elegir sacerdotes, se haya refrenado de expresar su verdadera voluntad y ordenar mujeres, simplemente por un temor humano al machismo imperante.


may252012

Reflexión y liberación

La separación entre lo sagrado y lo profano
Constituido en el siglo XVII tendió a exasperar la separación entre el clero y el pueblo. Se multiplicaron los signos visibles de la separación: ropa diferente, casa aislada, no participación de los padres en el trabajo manual, en el comercio, en las actividades profanas. El padre se reserva exclusivamente para actividades sagradas. El lenguaje es propio.

El padre no puede aparecer en los lugares públicos de encuentro de personas: teatros, estadios, circos, lugares de diversión, playas y cines. No puede ver espectáculos profanos. Su conversación debe ser muy reservada. En la propia iglesia todo muestra la separación: Hay un espacio reservado para el padre y otro para el pueblo, y nadie puede pasar la frontera, a no ser por absoluta necesidad, por ejemplo, el sacristán o las encargadas de la limpieza. El confesionario es un modelo de esta separación. El padre y el penitente ni siquiera pueden mirarse y reconocerse. La distancia es total. No es diálogo entre las personas, sino diálogo entre pecado y absolución. El pecado entra por un lado y la absolución sale por el otro.

¿Cuál es la razón de ser de tal separación? Si consultamos los libros de espiritualidad sacerdotal del siglo XVII no hay duda: se trata de la separación entre lo sagrado y lo profano, exactamente lo que Jesús vino a suprimir. El padre es el hombre de lo sagrado: su dominio es el mundo sagrado, el edificio del templo, el lugar de administración de los sacramentos. Su mundo es poblado de objetos sagrados: el material de los sacramentos, las imágenes, los libros sagrados. Su trabajo es el sacrificio. La misa es vista en la línea de los sacrificios del Antiguo Testamento. El padre es aquel cuyo trabajo consiste en celebrar la misa.

Lo que él hace son misas. El cardenal que me ordenó dijo un día en un retiro sacerdotal: si el padre celebra la misa y reza el breviario, cumplió su obligación. De hecho su sacerdocio consiste es esto: mantener las funciones sagradas. El resto es facultativo, y puede ser peligroso. No lo constituye como sacerdote.

Estas actividades sacerdotales son totalmente inaccesibles a los laicos. Ellas marcan una separación radical. Son dos modos de vida totalmente separados, pues entre lo profano y lo sagrado no hay comunicación.

Durante tres siglos se construyó un edificio destinado a consolidar y garantizar el aislamiento del sacerdote, que era el ideal que debía ser preservado de cualquier manera. Había la teología del sacramento del Orden. Metafísicamente sacerdote y laico eran dos realidades diferentes. En su ser metafísico el sacerdote era diferente del laico. Esta separación metafísica debía tener sus aplicaciones en la práctica.

La preparación para el sacerdocio tenía por finalidad separar al sacerdote del mundo exterior. El candidato al sacerdocio aprendía la filosofía y la teología escolásticas, que eran incomprensibles para las personas de afuera, y lo tornaban incapaz de entender los pensamientos de los otros. Los estudios levantaban una barrera que impedía cualquier comunicación. El padre no podía dialogar, él debía sólo enunciar la verdad de la cual era depositario, suponiendo que los otros entendiesen. Así fueron los misioneros de la Colonia: enseñaban en portugués a los indios que no los podían entender, para explicarles que debían someterse a los soldados del rey que era el Gran Maestro de la Orden de Cristo y tenia delegación del Papa para imponerles sus órdenes.

Los seminarios eran hechos para aislar. Eran como un monasterio autosuficiente. Los alumnos no tenían necesidad de salir. Tenían todo en la casa. Estaban bien protegidos contra cualquier contacto mundano que los pudiese contaminar.


La Ley del celibato

Además de eso, fue aplicada la ley del celibato. En los orígenes la razón del celibato es lo sagrado. Siendo el padre reservado para las funciones sagradas no puede contaminarse con actos sexuales. Esta fue la razón primitiva, y ella permanece hasta hoy, aunque hayan sido agregadas otras motivaciones. La base es la oposición entre sexo y sagrado. De esta manera la separación entre clérigo y laico es mayor todavía. Pues el celibato separa de manera simbólica muy fuerte. Separa de todas las mujeres y separa de los hombres casados. Para muchos pueblos la entrada en el mundo de los adultos es el matrimonio. Sin el matrimonio el sacerdote permanece fuera del mundo. Es lo que se pretende fortalecer.

Además de eso, el celibato da a los sacerdotes un sentimiento de superioridad moral notable. Debido a que son célibes, los padres se sienten más santos, más heroicos, moralmente superiores, lo que les atribuye una autoridad moral para definir los valores morales en todos los asuntos. El celibato es como la barrera que separa a los santos de los pecadores. Si el padre se reconoce pecador, es como señal de humildad, es una prueba más de su superioridad moral. No es el caso de los laicos, que son pecadores por esencia.

De ahí la convicción en el mundo popular que el matrimonio es sinónimo de pecado. Por esto los sacerdotes no se casan, cree el pueblo simple. En cuanto a los laicos, ya que son pecadores, por definición, el matrimonio es permitido, pero no deja de ser pecado también, un pecado tolerado. Esta convicción todavía puede encontrarse en el mundo popular. Los padres no pueden casarse porque no puedepecar. Ellos deben ser santos.

Todo esto concuerda plenamente con el modelo de sacerdocio que se pretendió inculcar en el siglo XVII. Sin embargo, una vez que nacen dudas respecto a la relevancia histórica de este modelo, todo comienza a ser cuestionado. De ahí que el sentimiento de pérdida de identidad del sacerdote se ha convertido en un problema permanente en la Iglesia de hoy.

Extracto del libro “O povo de Deus”, de José Comblin, publicado por editorial Paulus-Brasil, 2da edición año 2002, pág. 396-398. Traducción al castellano de Juan Subercaseaux A. y Leyla Reyes Z.

Fuente: www.redescristianas.net

RECIBID EL ESPÍRITU


col pagola

 

Jn 20, 19-23

Poco a poco, vamos aprendiendo a vivir sin interioridad. Ya no necesitamos estar en contacto con lo mejor que hay dentro de nosotros. Nos basta con vivir entretenidos. Nos contentamos con funcionar sin alma y alimentarnos solo de pan. No queremos exponernos a buscar la verdad. Ven Espíritu Santo y libéranos del vacío interior.

Ya sabemos vivir sin raíces y sin metas. Nos basta con dejarnos programar desde fuera. Nos movemos y agitamos sin cesar, pero no sabemos qué queremos ni hacia dónde vamos. Estamos cada vez mejor informados, pero nos sentimos más perdidos que nunca. Ven Espíritu Santo y libéranos de la desorientación.

Apenas nos interesan ya las grandes cuestiones de la existencia. No nos preocupa quedarnos sin luz para enfrentarnos a la vida. Nos hemos hecho más escépticos pero también más frágiles e inseguros. Queremos ser inteligentes y lúcidos. ¿Por qué no encontramos sosiego y paz? ¿Por qué nos visita tanto la tristeza? Ven Espíritu Santo y libéranos de la oscuridad interior.

Queremos vivir más, vivir mejor, vivir más tiempo, pero ¿vivir qué? Queremos sentirnos bien, sentirnos mejor, pero ¿sentir qué? Buscamos disfrutar intensamente de la vida, sacarle el máximo jugo, pero no nos contentamos solo con pasarlo bien. Hacemos lo que nos apetece. Apenas hay prohibiciones ni terrenos vedados. ¿Por qué queremos algo diferente? Ven Espíritu Santo y enséñanos a vivir.

Queremos ser libres e independientes, y nos encontramos cada vez más solos. Necesitamos vivir y nos encerramos en nuestro pequeño mundo, a veces tan aburrido. Necesitamos sentirnos queridos y no sabemos crear contactos vivos y amistosos. Al sexo le llamamos “amor” y al placer “felicidad”, pero ¿quién saciará nuestra sed? Ven Espíritu Santo y enséñanos a amar.

En nuestra vida ya no hay sitio para Dios. Su presencia ha quedado reprimida o atrofiada dentro de nosotros. Llenos de ruidos por dentro, ya no podemos escuchar su voz. Volcados en mil deseos y sensaciones, no acertamos a percibir su cercanía. Sabemos hablar con todos menos con él. Hemos aprendido a vivir de espaldas al Misterio. Ven Espíritu Santo y enséñanos a creer.

Creyentes y no creyentes, poco creyentes y malos creyentes, así peregrinamos todos muchas veces por la vida. En la fiesta cristiana del Espíritu Santo a todos nos dice Jesús lo que un día dijo a sus discípulos exhalando sobre ellos su aliento: “Recibid el Espíritu Santo”. Ese Espíritu que sostiene nuestras pobres vidas y alienta nuestra débil fe puede penetrar en nosotros por caminos que solo él conoce.

José Antonio Pagola

 

Fuente: www.feadulta.com


 Por Mary Johnson / The Huffington Post /

Si reformadores vivía en Santa Juana de Arco, el tiempo, nos gustaría ser “bichos crujiente” para el cruce de la jerarquía!

A finales de este mes, el LeadershipConference de Mujeres Religiosas, se reunirán para formular una respuesta a una trampa del Vaticano, cuya astucia se aprecia mejor en la larga tradición de las autoridades religiosas, que las embarcaciones dilemas imposibles para aquellos que perciben como amenazas. Hace dos milenios, los sumos sacerdotes envió a alguien a preguntar a Jesús: “¿Hay que pagar impuestos?” Si Jesús dijo que sí, él se enfrentará a la resistencia judía a la ocupación romana y, por tanto, a los ojos de judíos, en contra de Dios. Si él dijo que no, los romanos pudieron ejecutar por sedición. En cambio, Jesús famosa respuesta: “Dad al César lo que es del César ya Dios lo que es de Dios.”
En el siglo 15, Juana de Arco de inquisidores eclesiásticos le preguntó: “¿Te conoces a ti misma para estar en gracia de Dios?” Si Joan respondió que sí,  sería cometer herejía, porque la Iglesia ha enseñado siempre que nadie podía estar seguro de estar en gracia de Dios, y si no, se podría interpretar su respuesta como una admisión de culpabilidad. Joan les miró a los ojos y respondió: “Si no estoy en gracia de Dios,  Dios me puso en su lugar;. Si estoy, que Dios  que me mantenga”
Hoy en día, el Vaticano le dice a las mujeres de la LCWR, “Presentar a nuestra supervisión y control de todas sus acciones durante los próximos cinco años”. Oficial del Vaticano “o bien” cláusula tácita, pero sigue siendo claro para todos los involucrados. ”Presentar a nuestra autoridad, o llaman a sí mismos ya no es católica …”


Reflexión de +Bridget Mary
En mi opinión, la LCWR no debe someterse a la táctica de poder y el control de los obispos. Los obispos no son “dueños” de nuestra Católica de identidad. Por el bautismo somos iniciados en esta comunidad de fe y nadie, ni siquiera el Papa, nos lo puede quitar de nosotros. Las monjas son tan católicas como el Papa y los obispos que tratan de dominarlas. Rezo para que la Sabiduría Sophia puede servir de guía a las Hermanas y que el pueblo de Dios, la iglesia, puede seguir apoyando a estos discípulas dedicadas a Cristo, para que nunjustice se lleve a cabo! Me alegro de que no vivimos en el siglo 14 cuando se quema en la hoguera fue el precio que se paga por seguir la propia conciencia y el cruce de la jerarquía. Mi hermano, Sean, me ha dicho más de una vez, tienes la suerte de vivir en esta era. Si usted vivió en la época de Santa Juana de Arco,  sería un “bicho crujiente!”   
+Bridget Mary Meehan

Iglesia Católica Inclusiva Oscar Romero
Boletín de Domingo, 27 de mayo 2012
Pentecostés
Amigos,amigas:

¿Has oído hablar de la Anotación 19, de  los Ejercicios Espirituales de San Ignacio
Loyola? Uno pasa nueve meses orando intensamente bajo la dirección de un
experiencia ignaciana. La experiencia se ofrece a nivel local a través de la
Misericordia Centro de Oración. Si de esta manera disciplinada de acercarse a los remolcadores de Dios en su corazón, darles una llamada.

Acabo de terminar el día 19, a mí misma. Yo no soy la mejor publicidad para
los Ejercicios Espirituales, sin embargo, cuando me presenté hace un año, sabía que iba a
ser un reto, comprometiéndose a una hora de oración al día — y es que
antes de que mis horas en el trabajo cambió, y pasó nuestra aventura con la Migra
en septiembre y, a continuación, he aquí, el cambio de vida y de convertirse en
tener una pareja. Si el 19 era una clase, estaría recibiendo un D.

Cada vez que digo que, sin embargo, alguien en el Centro de Oración dice: “Tú eres
exactamente donde se supone que debes ser. “Eso ha sido muy liberador, y como
El 19 terminó, conmigo unos tres meses atrás, me decidí a empezar
mirando a la experiencia del fracaso. Durante muchos años he sido el logro de
cosas, los obstáculos para escalar. Un estudiante de una. Ha sido muy divertido, la organización,
hacer que las cosas sucedan.

Ahora, sin embargo, las cosas son diferentes. Una y otra vez en nuestra pequeña
iglesia de los migrantes, hago un plan – un buen plan! Y una y otra vez, mi
los planes no funcionan. El factor imprevisto en la ecuación es la
naturaleza impredecible de sus vidas. Los planes cambian repentinamente. Los horarios de trabajo,
arreglos de vivienda. Es por eso que hay que viajar con poco peso.

Nuestra pequeña iglesia tiene que viajar con poco peso, también. No se trata de un culto
programa, un programa de edición religiosa, incluso de un edificio (en este momento. todavía estoy
con la esperanza). Se trata sólo de estar allí, la construcción de la comunidad, el amor – en el
momento y siempre – aprovechar las oportunidades. Se necesita un conjunto de habilidades diferentes a la que me ayudó a pasar la divinidad de la escuela.

Así que eso es el don de la 19 ª para mí: la conciencia de que es hora de cambiar,
el momento de poner los remos y dejar de tratar de gobernar el barco.Este pequeño bote
está anclada en el amor y misericordia de Dios, y que realmente es suficiente. Tanto el
La iglesia Inglés y la Iglesia española – que puede ser lo que Dios es soñando.

Mientras estamos en el tema de la falta, te diré que yo soy, finalmente
escribir notas de agradecimiento por las donaciones que llegaron en Navidad! Nosotros
se les dio $ 1,274.81 en las generosas donaciones para la iglesia en ese migrante
tiempo, además de algunas cosas como pintura, materiales de ESL y una tarjeta de gasolina.
Pido disculpas por ser tan tarde en los agradecimientos. Con los diezmo de ese dinero,
se compraron  $ 130 dólares en Biblias en español para los pacientes en el Hospital Strong.

Venga y únase a nosotros para la misa de Pentecostés! Si usted trae un platillo para compartir, podemos sentarse y tomar desayuno juntos, después. Y feliz cumpleaños a nuestro gran
hermana de la comunidad, Spiritus Christi. ¿No es Dios maravilloso?¡Qué maravillosa
viaje que se encuentra.

El amor y la luz a todos
Chava+ RCWP

Ven y únete a Karen Keenan y Tom Moore por la orilla del río el lunes,
28 de mayo a las 9 am, para memoria en tiempo de guerra: el recuerdo y la esperanza. Este
servicio anual en el Puente de Ciudades Hermanas en memoria de las víctimas de
guerras de Irak y Afganistán, es siempre una solución pacífica, el tiempo suave, centrándose
y una afirmación de la vida y la unidad de todos.

Iglesia Oscar Romero
Una comunidad inclusiva de la liberación, la Justicia y la Alegría
La adoración en la tradición católica
Misa: Domingos, 11
Casa de San José de la Hospitalidad, 402 South Ave., Rochester, NY 14620

Remitido al e-mail


Pentecostés – Pintura de Fernando Yáñez de la Almedina

 

Todos ellos estaban atónitos y perplejos, y se decían unos a otros:
“¿Y esto qué significa?”

(Hechos 2:12)

 

Los días posteriores a la resurrección deben de haber sido estremecedores y difíciles de comprender para los seguidores de Jesús. De hecho, algunos de ellos habían visto al Cristo resucitado, en el aposento alto, en el camino a Emaús, e incluso habían tocado sus heridas y compartido una parte de pescado. Ahora se encontraban todos juntos en una habitación, esperando. No debió ser fácil para ellos, apretados en un espacio pequeño, preguntándose qué estaban esperando y qué se esperaba de ellos, cuando de repente vino el viento, las lenguas de fuego y empezaron a hablar en otras lenguas.

Mirándolos desde fuera, la multitud de la calle preguntaba “¿Y esto qué significa?”. Pero es muy posible que incluso algunos de los seguidores de Jesús, que habían visto muchos milagros y escuchado de primera mano al Hijo de Dios, se hicieran esa misma pregunta: “¿Y esto qué significa?”.

Al leer el relato del primer Pentecostés nosotros también nos preguntamos “¿Y esto qué significa?”. Aquellos que se encuentran en medio de una crisis política o financiera, de la violencia, la ocupación, la guerra o el conflicto se preguntan “¿Y esto qué significa?”. Aquellos que son perseguidos a causa de sus convicciones y su fe se preguntan “¿Y esto qué significa?”. Aquellos que se han convertido en refugiados o que han sufrido desastres naturales, como inundaciones y sequías, terremotos y tsunamis, se preguntan “¿Y esto qué significa?”. Aquellos que padecen VIH/SIDA o que luchan para poder dar alimentos, agua potable, alojamiento y educación a sus familias se preguntan “¿Y esto qué significa?”. Aquellos que sufren el dolor de la pérdida prematura de un ser querido se preguntan “¿Y esto qué significa?”. Aquellos cuyos países que están en peligro de desaparecer debido al cambio climático se preguntan “¿Y esto qué significa?”.

Al reflexionar acerca del día de Pentecostés, nos damos cuenta de que en este acto del Espíritu Santo se ensalza la diversidad del pueblo de Dios. Los seguidores no provienen de las mismas naciones ni hablan el mismo idioma. No están de acuerdo en la forma de interpretar lo que han vivido o visto. Pero todos reconocen las maravillas de Dios y su poder de transformarlos tanto a ellos como a su mundo.

Del mismo modo que el poder del Espíritu Santo se posó entonces sobre los creyentes, viene hoy a nosotros. La presencia viva de Jesucristo prosigue la obra salvadora de curación de nuestro mundo roto y viene a infundirnos aliento, esperanza y el poder transformador del amor.

Que el mismo Espíritu Santo de ese primer Pentecostés nos llene una vez más para que, como aquellos que se encontraban en esa habitación aquel día, nos llenemos del amor de Dios y de una nueva comprensión mutua. ¡Y que seamos transformados para poder proclamar las maravillas de Dios al mundo de hoy!

Presidentes del Consejo Mundial de Iglesias

  • Arzobispo Dr.Anastasios de Tirana y de Toda Albania, Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Albania
  • Sr. John Taroanui Doom, Iglesia Protestante Maohi (Polinesia Francesa)
  • Rev. Dr. Simon Dossou, Iglesia Metodista en Benín
  • Rev. Dr. Soritua Nababan, Iglesia Cristiana Protestante Batak (Indonesia)
  • Revda. Dra. Ofelia Ortega, Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba
  • Patriarca Abune Paulos, Iglesia Ortodoxa Tewahedo de Etiopía
  • Revda. Dr. Bernice Powell Jackson, Iglesia Unida de Cristo (EE.UU.)
  • Dra. Mary Tanner, Iglesia de Inglaterra

 

http://www.oikoumene.org/es/documentacion/documents/los-presidentes-del-cmi/pentecost-message-2012.html


mayo 23, 2012

A la jerarquía católica le da miedo todo lo que se salga del orden por ella trazado en la liturgia, la fe, la familia, el sexo. Sin embargo, el profeta de Nazareth en el que se inspira fue un ser distinto, un heterodoxo.

Con el papa Benedicto XVI, el miedo de la Iglesia católica hacia los diferentes se ha agudizado. Se estudian incluso nuevas formas de castigo a los sacerdotes que se casen civilmente. A Roma le da miedo todos los distintos, los que disienten de las rígidas normas de conducta por ella trazadas. Teme a los diferentes sexuales: gays, lesbianas, transexuales, prostitutas; a los diferentes religiosos: ateos, agnósticos, animistas, protestantes, judíos o musulmanes. Le irritan los divorciados, los sacerdotes que dejan los hábitos, las mujeres que abortan, los que practican la eutanasia, los suicidas, los adúlteros, los drogadictos. Arrecia sus castigos contra todos ellos.

Viví de cerca el drama de un embajador español ante el Vaticano, que se había separado de su mujer y se acababa de enamorar de otra. Lo vi algunas semanas desesperado. Pasó, de ser considerado un embajador simpático, preparado y fiable a ser persona non grata. Desesperado y desorientado, pidió ayuda y consejo a un alto prelado de Roma. “Hijo mío, eso tiene sólo una solución y está en las manos de Dios”, le espetó con la mayor naturalidad. Se refería a que Dios tendría que enviar la muerte a su ex mujer, para que pudiese casarse con la otra. El embajador saltó del sillón horrorizado.

¿De dónde nace este miedo al diferente en la Iglesia, cuando Jesús de Nazareth, en quien dice inspirarse, era un ser diferente, que actuaba fuera de las normas, más aún, estaba contra las normas de su iglesia, la judía, cuando consideraba que contradecían la libertad del hombre?. Se pronunció contra la ley del sábado, sagrada para los creyentes judíos; contra los sacrificios de animales en el Templo y las especulaciones económicas derivadas de aquellos sacrificios. La tomó a latigazos contra aquellos mercaderes.

A la Iglesia le da miedo todo lo que no se encuadra en el orden por ella trazado. Le gusta sólo la familia tradicional, por ejemplo, y cualquier intento de búsqueda de nuevas formas de relación humana más aptas a la mentalidad del tiempo, lo castra antes aun de ponerlo en discusión.

Lo mismo ocurre con el doloroso modo de la mujer de deshacerse de una gestación que puede ser su muerte psíquica, social o física. Y aún aquí la Iglesia tiene dos pesos y dos medidas, si se trata de una mujer seglar o de una religiosa. ¿Qué aconseja a los responsables de las monjas que, por ejemplo, en las Misiones, son violadas y quedan embarazadas?. ¿Les deja libertad para dar a luz a ese hijo?. ¿Qué haría con él la religiosa a la que no podría echársele de la Congregación pues había sido injustamente agredida?. Me consta, de buenas fuentes que Roma da normas secretas a sus obispos al respecto.

En lo relativo al celibato obligatorio para los sacerdotes, se trata de algo realmente absurdo históricamente ya que sabemos que no sólo Jesús, los apóstoles y los primeros Papas estaban casados, sino también los obispos en los primeros siglos del cristianismo. Lo único que se les pedía a esos obispos casados era que tuvieran una sola mujer, para dar ejemplo a los fieles. ¿Cabe mayor hipocresía que el caso de dos parroquias en una misma ciudad, en las que en una, el sacerdote puede estar casado porque se convirtió del protestantismo al catolicismo cuando ya estaba casado, y en la de al lado el cura católico, que si quiere casarse, tiene que dejar la parroquia y el sacerdocio?.

Al Jesús hombre, la Iglesia lo divinizaría más tarde para cubrir sus flaquezas. Él nunca se dijo Dios, sólo “hijo del hombre” que en arameo significa uno como los demás. Lo divinizó para cubrir sus miedos, a la muerte por ejemplo: sudó sangre de pavor en el Huerto de los Olivos y pidió a Dios que le ahorrase los horrores de la crucifixión. No era un héroe. Fue tildado de bebedor y comilón. En ninguna circunstancia de su vida fue un hombre de orden. Fue un antisistema. Su vida y sus dichos eran una paradoja y una contradicción. Arremetió contra la familia tradicional, algo sagrado entre los judíos: “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?” (Lc 13, 31ss), se preguntaba. Defendía a las mujeres adúlteras (Jn 8, 3ss) contra la hipocresía de los fariseos, y exaltaba a las prostitutas: “Ellas tendrán un lugar mejor que vosotros en el Reino de los Cielos” (Mt 21, 31). Era amigo de todos a los que el sistema y el Templo marginaba, de los considerados de mala reputación como publicanos y pecadores.

Fue tachado de todo lo que puede ser acusado un diferente. Sobre todo fue considerado un endemoniado y un loco y en aquel tiempo la locura daba más miedo y producía más rechazo que hoy. Lo consideraban loco sus mismos hermanos: “Está fuera de sus cabales”, decían de él, como se lee en Mc 3, 20. Tan loco que los suyos fueron a recogerlo para llevárselo a casa. Tan fuera de sí, que quisieron despeñarle. Llegaron hasta a apedrearle, algo muy serio en aquel tiempo si se piensa que la pena de muerte más conocida entre los judíos era la lapidación o apedreamiento. La muerte en la cruz no era judía, era romana.

La Iglesia ha tenido y sigue teniendo miedo del Jesús hombre. Profesa que“se encarnó”, que nació de una mujer, que tuvo todas las pasiones humanas, pero en realidad, cubre su humanidad con un tupido velo divino, para alejarlo de los hombres. Para los de su tiempo, Jesús era un profeta loco, que había salido de una aldea insignificante como Nazareth cuyo nombre ni aparecía en los mapas de aquellos tiempos, que no tenía miedo al poder al que más bien desafiaba. Al rey Herodes que le mandó un aviso para que dejase de predicar, les respondió llamándolo “zorra”. Lo desobedeció.

Jesús no era un diplomático, ni hombre de medias tintas. Tenía alergia a la hipocresía y a la violencia. No condenaba, salvaba. No soportaba a los que juzgaban a los demás. Lo perdonaba todo. Sufría viendo sufrir. Curaba las enfermedades. No tenía miedo de la alegría, de la felicidad, ni del sexo. Multiplicó el vino en las Bodas de Canaá para que siguiera corriendo la fiesta. No dejaba ayunar a sus apóstoles. Comía y bebía en las mesas de los ricos fariseos, aunque personalmente era pobre, sin casa y a veces sin qué comer. Era un inconformista.

¿Cómo encajar este perfil del hombre-Jesús, un verdadero diferente en su sociedad, en la Iglesia católica, que aparece cada día más lejana de sus orígenes, con sus condenas, con sus alergias a todo lo que no comulga con ella, con sus adversiones al sexo, con su miedo a los que no piensan como ella, con su arrogancia de creerse la única fe verdadera?.

Los Evangelios son escritos que la Iglesia considera inspirados por Dios, pero en la práctica los teme. Quizás por ello, poco a poco, los ha ido endulzando, tergiversando o sustituyendo por la teología, por el derecho, por los catecismos, por las encíclicas, por las bulas, por millones de decretos, generalmente de condenas.

Hasta a Francisco de Asís, el santo más parecido al profeta de Nazareth, que no quería para sus discípulos más reglas que las que están escritas en los Evangelios, le obligó el Papa de entonces a sintonizar con la Iglesia oficial de Roma. Le obligó a escribir una Constitución para su nueva Orden. A la Iglesia nunca le han bastado los Evangelios.

A mi mujer, autora de libros de poesía la invitaron una Navidad a ir a visitar un manicomio femenino de Río. Colocaron una mesita con sus libros para que los locos pudieran abrirlos y leer algunos de sus versos. Le pusieron a una enfermera de protección. No hizo falta. La poesía fue su mejor calmante aquel día. Una esquizofrénica, tras haber leído uno de sus poemas se le acercó y le dijo:

“Dime la verdad, tú tienes que ser una loca como nosotras para poder escribir estas cosas”.

Existe la locura del arte, la locura de la ciencia, la locura de la pasión amorosa, la locura por las aventuras, la dura locura de la mente. La de Jesús era la locura por todos los marginales, por los diferentes y sus debilidades. ¿Y la locura de la Iglesia?. Desgraciadamente, la de la Iglesia oficial, la de la Iglesia de Roma, la de Benedicto XVI -no la de las periferias- sigue siendo más bien la locura del poder y de los anatemas. Aquel Jesús diferente, se ha quedado ya muy lejos de ella.

Juan Arias


 

Por Kelly Velásquez (AFP) – hace 6 horas

CIUDAD DEL VATICANO, Italia — La destitución del presidente del Banco del Vaticano, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), Ettore Gotti Tedeschi, constituyó según los observadores un nuevo escándalo para la Santa Sede, que exoneró el jueves al directivo por “no haber cumplido con su labor”.

Designado en el 2009 para enderezar las cuentas del IOR, Gotti Tedeschi, de 67 años, simpatizante del Opus Dei y durante años máximo responsable del Banco Santander en Italia, fue destituido “por no haber cumplido varias funciones de prioritaria importancia”.

La decisión fue tomada por “unanimidad” por las directivas de la entidad, precisa en una inédita nota la Santa Sede.

Interrogado por la prensa, Gotti Tedeschi no quiso explicar las razones de su destitución, aunque no pudo esconder su ira.

“Prefiero no hablar, de lo contrario digo malas palabras”, comentó.

Los miembros de la Superintendencia del IOR “están entristecidos por los acontecimientos que han llevado al voto de censura, pero consideran que esta acción es importante para mantener la vitalidad del instituto”, precisa el comunicado del Vaticano.

El despido de Gotti Tedeschi fue decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el lavado de dinero sucio.

Una comisión cardenalicia que controla el IOR se reunirá el viernes para analizar la situación y decidir los pasos a seguir.

La justicia italiana abrió en el 2010 una investigación judicial contra dos directivos del Banco del Vaticano por violar las leyes italianas contra el blanqueo de dinero, con lo que la entidad bancaria de la Santa Sede volvió a estar en el ojo de huracán tras los escándalos que la azotaron en la década de los 80.

En esa ocasión, el Vaticano manifestó su “máxima confianza” en los directivos del banco involucrados.

En la nota divulgada este jueves, el Vaticano sostiene que el cambio “ayudará” al banco a “reactivar eficaces y amplias relaciones con la comunidad financiera, basadas en el mutuo respeto de los estándares bancarios internacionalmente aceptados”.

 

– El escándalo del ‘Vatileaks’–

 

En enero pasado documentos confidenciales divulgados por la prensa italiana, –el escándalo bautizado como “Vatileaks”–, confirmaron las luchas internas para el cumplimiento de las normas sobre la transparencia.

El despido del banquero ocurre pocos meses antes de que expertos europeos decidan en julio si el Vaticano puede figurar en la “lista blanca” de países virtuosos que cumplen las normas internacionales, un deseo explícito del papa Benedicto XVI.

La justicia italiana sospechaba que el banco del Vaticano administre a través de cuentas anónimas, identificadas sólo con la sigla IOR, importantes sumas de dinero de oscura procedencia.

La investigación judicial contra el banco de la Santa Sede, que se beneficia de la extraterritorialidad ya que se encuentra en la Ciudad del Vaticano, pudo ser abierta en base a las normas adoptadas en Italia en 2007 y que obligan a los bancos a suministrar la identidad de los autores y la naturaleza de la transacción.

La reputación del IOR fue puesta en cuestión por el periodista Gianluigi Nuzzi, autor del libro “Vaticano Spa” (“Vaticano sociedad anónima”), quien volvió esta semana a lanzar un libro con documentos reservados y cartas internas dirigidas al Papa.

“El problema de IOR son las cuentas anónimas de fondos de beneficencia inexistentes o de sacerdotes testaferros, que el banco no sabe quienes son”, escribió Nuzzi, quien investigó las finanzas de la Santa Sede tras el colosal escándalo político-financiero de los años 80 por la quiebra fraudulenta en 1982 del entonces mayor banco privado de Italia, el Banco Ambrosiano.

IOR, que sigue manejando cuentas de órdenes religiosas y otras asociaciones católicas que utilizan el estatus de la Santa Sede, fue dirigido en los ’80 por el controvertido arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, muy cercano a Juan Pablo II, quien lo protegió siempre.

El escándalo, que le costó la vida entre otros al banquero Roberto Calvi, hallado misteriosamente ahorcado bajo el puente Blackfriars (Frailes Negros), en Londres, destapó las relaciones ocultas entre el banco vaticano, la logia masónica P2 de Licio Gelli y la mafia siciliana.

El IOR, fue fundado por Pío XII en 1942 y tiene personalidad jurídica propia.

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5jZZNgPyNotMQUK2om9riQtTYG8Aw?docId=CNG.128a8e7b89a4a70df823ea0995cbdb01.441


¿Por qué los protestantes aceptaron la anticoncepción? Por la 

Religión en Libertad

Y en 1930, en la Convención de Lambeth de la Iglesia Anglicana, se cambiaron siglos de tradición judeocristiana contra la anticoncepción, por 193 votos 


Una peregrinación a la compasión y la sabiduría
de Martha Ann Kirk

 

Las mujeres de las tierras bíblicas es una antología de relatos bíblicos y principios sobre las mujeres desde el siglo XIX aC hasta el siglo IX las palabras de la CE y los viajes antiguos fortalecer los lectores modernos de una peregrinación difícil desde la cabeza hasta el corazón, ya que viajar en espíritu a través de la Tierra Santa a Grecia, Turquía y África del Norte.

APROBACIONES

“Martha Ann Kirk muestra a sí misma para ser una guía maravillosamente imaginativa e ingeniosa a la vida de las mujeres en las tierras bíblicas.” - Teresa Berger, la Escuela de Teología, Universidad de Duke

“Historias olvidadas, recuerdos perdidos, lugares sagrados, la vida de todos los santos-el testimonio del don de las mujeres fieles en las tierras bíblicas.” - Barbara E. Bowe, rscj, profesor de Nuevo Testamento, la Unión Teológica Católica

CONTENIDO

Primera parte: La recuperación historias de mujeres y Viajes analizan los tipos de las mujeres que han sido recordados en la tradición cristiana, y examina la escasez de escritos de las mujeres y las posibilidades de la tradición oral de las mujeres dentro de las primeras fuentes la Biblia y otros. Los capítulos de la primera parte son: “Fragmentos y cuentos”, “‘como una gallina su nidada bajo las alas’”, “El Camino de la Matriz de la Compasión”, “En busca de la Vera Cruz, La búsqueda de la verdadera Helena”, ” vida ascética, un viaje interior, Paula y Egeria, sus caminos exteriores e interiores, “y” Guías de Lectura “.

Segunda parte: Historias, Sitios y mapas incluye introducciones a los sitios, mapas, información sobre la o las mujeres o las imágenes femeninas de Dios, y las selecciones de la Biblia hebrea o temprano, griego, latín, copto, siríaco, o texto en árabe. Los capítulos de la segunda parte son: “La ciudad vieja de Jerusalén”, “Otros sitios en Jerusalén”, “Sitios de Israel y Palestina”, “Sinaí, Egipto y Túnez”, “Irán, Irak, Jordania,” “El Líbano y Siria “,” Grecia y las islas del Mediterráneo, “y” Turquía “.

Liturgical Press
Incluye mapas e ilustraciones de todo
4.25 x 8.5 pulgadas, 376 páginas

Martha Ann Kirk (CCVI, Th. D.) es profesor de estudios religiosos en la Universidad del Verbo Encarnado. También ha sido becario de investigación en el Instituto Ecuménico de Tantur en Jerusalén, y lleva regularmente viajes de estudio a las tierras bíblicas.

 

Fuente: http://www.equalitydepot.com/browseproducts/Women-of-Bible-LandsA-Pilgrimage-to-Compassion-and-Wisdomby-Martha-Ann-Kirk.html

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