Ante el abuso sexual en la ICR: Justicia


Exigimos justicia para las víctimas del abuso sexual en la Iglesia católica

 

 El destape público del encubrimiento vergonzoso y criminal de miles de casos de abuso sexual de menores por integrantes del clero en todos los países del mundo, encubrimiento ordenado a los obispos en 2001 desde la central de la autoridad institucional en el Vaticano por el entonces Cardenal Josef Ratzinger, pone una vez mas el dedo en la llaga de las relaciones entre Iglesia y Estado. Dejemos a un lado lo que implica que dentro de la estructura y la institución católica el hecho que aproximadamente uno de cada 25 clérigos, al abusar sexualmente a menores no se atenga a la promesa de castidad absoluta que tuvo que profesar para ser ordenado sacerdote en la Iglesia latina o aceptado como miembro de una orden religiosa. Eso es problema interno de la institución. La pregunta que se plantea a quienes deben vigilar por las instituciones políticas de los Estados y proteger los derechos de sus ciudadanos, incluso de los menores de edad, es otra. ¿Cómo reaccionar frente al hecho de que el Vaticano exigía de los obispos y nuncios en todos los países, pasar por encima de toda ley civil y penal que en todos los países firmantes de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de los niños (también la Santa Sede es firmante de esta Convención) codifica como crimen la violencia sexual contra menores, ignorando la existencia de una Justicia civil, a la que están sujetos todos los ciudadanos de un país, incluso cuando son miembros del clero? El Vaticano consideraba que era prerrogativa natural (y espiritual?) de la Curia Romana rendir justicia en este tema. ¿Hay Concordato que le conceda esta prerrogativa? – ¿Cómo justificar estas excepciones dentro de un sistema político basado sobre la igualdad de los ciudadanos y ciudadanas frente a la Ley?

miercoles 24 de marzo del 2010.

Compartimos con quienes visitan este blog la declaración al respecto de nuestras compañeras de CDD México. Para leerla pinchar sobre el título de esta entrada, o ir a este enlace:

http://www.catolicasmexico.org/sys/component/option,com_docman/task

,cat_view/giCa

(Tomado de CDD de España)

APRENDER A RECIBIR.


Una reflexión para el Domingo de Ramos.

 

Lucas 22:14-23,56

Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

Estoy regresando de una reunión en la que me encontré con un niño, no mayor de 9-10 años (Miguelito) que me ha dejado hondamente preocupada. Estábamos los dos conversando, en una dinámica de grupo, que nos propusieron, en la que nos toco juntos. El, sorpresivamente me dice: “Fulano, me dijo que la Ultima Cena, no existe”. El niño, es hijo de una familia muy cristiana, nieto, de una abuela extraordinaria y lo percibí, más que asustado, angustiado.

Si te hubiera tocado a ti, ¿que le hubieras dicho? ¿Para ti existe la Ultima Cena?

Depende de lo que estemos hablando. Existe la Ultima Cena de; Da Vinci como tal, ¿que te parece? Pero, el niño, no se refería a esa. En la Iglesia de Miguelito, celebran la Ultima Cena, en la tuya y en la mía también, le llaman la Santa Eucaristía, la Santa Misa, la Celebración Eucarística, la Santa Cena. En todas las Iglesias históricas, en el momento de la celebración dicen las mismas palabras de la consagración sobre las especies del pan y del vino. Este hecho, nos da la Universalidad, la Catolicidad, a los cristianos.

No voy a profundizar sobre esto, y ni esto fue lo que le dije a Miguelito, se los digo a Uds. solamente.

¿Que tiene que ver esto con el Domingo de Ramos? En el Evangelio que escucharemos en nuestras Iglesias, tomado de Lucas, que será la lectura de la Pasión, nos trae, ni más ni menos que las palabras que Jesús pronuncio en la Ultima Cena. Estamos tan acostumbradas/os a ellas, que es como si ya ni nos impactaran, además es que no nos sentimos involucradas/os porque solo las dice el celebrante. Nos hemos a acostumbrado a que nos den y nos den el Cuerpo y la Sangre de Cristo, tantas cuantas veces queramos, pero no lo sabemos recibir. No me refiero, a que si lo tomo con la mano derecha, a que me lo den en la boca. De la forma que lo tomemos, no lo sabemos recibir.

¿Por qué? Porque estamos tan llenos, que comemos sin hambre y somos tan miopes que no somos capaces de mirar o darnos cuenta de la necesidad del otra/o. El acércanos a la mesa de la celebración Eucarística, no puede ser solo una costumbre piadosa, o cumplir con un rito litúrgico. Él, no se nos da únicamente para que lo “comamos” y disfrutemos solitas/os, a su entrega agrego: “Hagan esto en memoria mía”…su invitación es tan hermosa! Aunque no nos pone condiciones, nos pide que lo que recibimos lo entreguemos como El lo hace. El recibió todo el amor del Padre, pero no se quedo con él, para él solo. Ni se fue a rincón a disfrutarlo solo. No!

No nos podemos quedar solo en el pedir, tenemos que aprender a recibir. Necesitamos del otra/o. Si soy una persona hiperactiva y de la noche a la mañana, no me pudiera valer por sí misma, tengo que aprender a recibir! Esto nos cuesta, como nos cuesta aprender a recibir los años.

Por eso, el acontecimiento de la Ultima Cena, existe y no ha dejado de existir. Tenemos que rescatar la dimensión salvífica de la Pasión, menos sangre y mas Cristo! No podemos tergiversar el mensaje de Jesús, como ha venido sucediendo, perdiéndose así la riqueza y contenido teológico, de los inicios del cristianismo.

A Miguelito y a muchas/os otras/os, tenemos que decirle que la Ultima Cena, si existe, y la celebramos, cada vez que lo que recibimos; lo compartimos. Cuando alguien me cuida y me dejo cuidar, cuando alguien me ama y me dejo amar, cuando alguien me da de su pan y de su vino, en su casa, en el trabajo, en la vida en general, lo acepto y recibo, estamos celebrando y haciendo mensaje vivo, el acontecer de la Ultima Cena.

“Esto es mi Cuerpo que se entrega por vosotras/os; haced esto en memoria mía”; Después de cenar hizo lo mismo con el cáliz diciendo: “Este cáliz es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por vosotras/os”.

                                    “HAGAN ESTO EN MEMORIA MIA”

A %d blogueros les gusta esto: