30 OCTUBRE/11 INVITACION A LA DESOBEDIENCIA. MATEO 23:1-12


El evangelio tejido por mujer (61)

Mateo 23:1-12


Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

Qué extraño este evangelio. Una invitación a la desobediencia: “no imitéis su conducta porque ellos mismos no hacen lo que enseñan” Mateo 23: 3. Esto debe de ser error del evangelista.
Alguien levanta la mano y dice: “pero, es que Mateo está haciendo una denuncia. Está denunciando a los letrados y fariseos, que oprimen al pueblo de Dios, en sus ansias de prestigio y de poder”.
“Es verdad”, dice otra: “miremos esos “ayes”: “Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas les cerráis a los hombres el reino de Dios. Porque vosotros no entráis, y a los que están entrando tampoco los dejáis” Mateo 23:13.
Gilma dice: “Un momento, pero vos ti que te adelantás, eso no toca para el día de hoy”.
“No importa, Gilma, estamos en un espacio inclusivo, el aporte de Soledad, es válido”, dijo Irma.
Seguimos recogiendo las opiniones de todas/os, comentándolas y reflexionando la palabra de Dios.

El Evangelio de hoy nos invita a conocer y darle el verdadero valor a las normas, sin excluir a nadie, por eso podemos cuestionar, reclamar nuestros derechos, protestar por las injusticias, denunciar las mentiras.Sobre todo aquellas normas que discriminan, oprimen, marginan y son excluyentes.

Como buscadores/as, luchadores/as del Reino de Dios y su Justicia, no nos podemos quedar únicamente en el enunciado de los conceptos teóricos y en las apariencias. Es hora de vivir el Evangelio despojados/as de títulos, “distintivos ostentosos y bordas grandes en el manto” Mateo 23:5.
Sigue el Señor en su Evangelio diciéndonos:
“EL MAS GRANDE DE VOSOTROS SERÁ QUE SE PONGA AL SERVICIO DE LOS DEMAS”
Mateo 23:11

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SE REQUIERE SEÑORITA DE BUENA PRESENCIA



María Galindo

Mujeres Creando

TODOS Y TODAS SOMOS CULPABLES

El racismo en nuestra sociedad es uno de los ejes en base al cual se estructuran las jerarquías sociales de valor pero también los complejos más profundos. No es simplemente un prejuicio social que va del blanco blanquito blancoide al moreno, morenito o cholo. Es una institución política que está en la Iglesia, en la cultura, en el Estado, en la educación, metida en nuestras camas normando el erotismo y presente en todas, en todas  las relaciones sociales.

El racismo son un conjunto de adjetivos y de prácticas que nos permiten identificar una división racista del trabajo, una división racista del pensamiento, una normativa erótico sexual racista y una división racista del espacio en las ciudades. Por lo tanto no estamos hablando simplemente de un acto de “discriminación”,  como plantea  el proyecto de ley sino de un conjunto de prácticas cuyo resultado estructura la vida misma de la sociedad. Por eso una lucha antirracista es desestructurante y revolucionaria porque en definitiva supone el desorden  de todas las relaciones sociales.

El proyecto de ley de lucha contra el racismo, si bien es un proyecto urgente y necesario propone medidas que en la apariencia combaten el racismo pero que en el fondo se convertirán en inservibles. En toda la ley hay un solo artículo concreto y sanador que puede ser aplicado mañana mismo y es la prohibición de la reserva del derecho de admisión en todo local público. Es concreto y operativo inclusive porque responsabiliza de su cumplimiento inmediato a una instancia específica del Estado como son los gobiernos municipales.  El resto de la ley lamentablemente es inaplicable, declarativa, y enunciativa.

Se crean dos comisiones una de lucha contra el racismo y otra de lucha contra todas las otras formas de discriminación haciendo una división ilusoria que en la práctica no se da, pero bueno eso no es lo peor de esta ley. Lo más patético es que crea esta comisión integrada por una cantidad de ministerios, instituciones y poderes del estado. Comisiones que en ningún caso son operativas, que no llegan siquiera a funcionar. Comisiones cuya energía se acaba en algún seminario y un par de declaraciones en la televisión.

Las medidas de prevención, educación, persuasión, etc. son medidas no concretadas por la ley que se quedaran en nada. Por eso el proyecto se convierte rápidamente en un proyecto de vocación penal porque penalizar es el ejercicio ficticio que tiene el legislativo para suponer que cambia la sociedad. La penalización en los casos de defensa de la vida y de defensa del o la débil en nuestra sociedad no ha tenido ninguna concreción real. Desde ya entonces la penalización puede simplemente funcionar en casos en los que al poder político le interese.

LA PENALIZACION DEL LENGUAJE:

La ley no termina de definir qué se entiende por un comportamiento racista o discriminatorio, dejándolo abierto a la libre interpretación de quien juzga. Se convierte por ello la penalización en inaplicable porque por un lado da lugar a la hipocresía es decir que el racista diga “no yo no he actuado con racismo” y da lugar también a condenar como racismo o peor como discriminación cualquier comportamiento de manera arbitraria y en base a una victimización o un interés predeterminado.

En lenguaje habitan una serie interminable de adjetivos, palabras apodos y formas de nombrar la realidad que tienen un carácter racista, machista, sexista, homofóbico, etc.

Nosotras, las Mujeres Creando,  fabricantes de lenguaje cotidiano sabemos que la operación más subversiva no es eliminar esos adjetivos del lenguaje sino transformar subvertir y desordenar su uso. Lo hicimos con la palabra maricón, lo hicimos con la palabra gorda, con la palabra cunumi, chota, chola, birlocha, puta, etc. etc. y lo seguiremos haciendo y seguramente se nos querrá acusar de manera obtusa y mecánica de racistas. Hemos puesto en cuestión la autovictimizacion de todos los sujetos sociales subalternos empezando por las mujeres, pasando por los maricones y por supuesto también por los y las indígenas. La pregunta es si en este caso lo indígena o cualquiera de estos sujetos a partir de la ley ya no somos o no son sujetos a critica porque cualquier crítica puede convertirse en una “acto racista” apelando a la insipidez de un lenguaje políticamente correcto pero incapaz de comunicar y muy fácil de camuflar un racismo profundo.

COMO SE REPRODUCE EL RACISMO

Así como a nuestro entender no se puede penalizar el lenguaje debemos si ser efectivos como sociedad en la lucha contra el racismo y esta ley era una gran oportunidad para serlo.

A mi modo de ver de la infinita cantidad de prácticas racistas en la sociedad aquella que de manera más directa reproduce el racismo son las prácticas segregacionistas, son esas prácticas que deben ser no penalizadas sino prohibidas de antemano. Es desde el segregacionismo espacial que ese esquema se introyecta como un esquema adoptado por la subjetividad, es decir que primero el racismo es división espacial y luego es conversión de esa división espacial jerarquica en estructura mental y emocional. Por eso la eliminación del segregacionismo es una política altamente efectiva, concreta y posible a la hora de combatir el racismo. Yo me siento en la misma silla que tu y nuestros hijos e hijas van al mismo colegio y punto.

De la misma manera que la ley prohíbe el segregacionismo a través de la prohibición del derecho de admisión, debería prohibir los concursos de belleza en todas las instituciones educativas públicas y privadas por ser estos actos  racistas y cosificadores del cuerpo de las mujeres. Y seguramente a quienes me escuchan en este momento se les está viniendo a la mente una cantidad de prohibiciones más. En los edificios de las zonas residenciales hay dos ascensores uno para el servicio atrás y otro el del público en general. Está prohibido el uso del ascensor del público en general para las trabajadoras del hogar. Y como este ejemplo segregacionista muchos infinitos sembrados a cada paso en la sociedad hasta casi casi asfixiarnos por completo.

De todas las prácticas segregacionistas que dividen el espacio de la ciudad y el uso de los espacios aquellas concentradas en la educación son las más efectivamente racistas.

La existencia de dos clases de educación una privada y una publica es el huevo de la serpiente y más aun la existencia de colegios privados de las elites que son en el mundo de la educación privada aquellos que han hecho de la educación racista uno de sus puntales pedagógicos son los que deben ser o nacionalizados por el estado, o convertidos en público-privados exigiendo la introducción del 50% de la población provenientes de colegios públicos aledaños. Esto permitiría que la lucha antirracista llegue a las aulas de manera automática, de manera automática gracias a la mezcla en el recreo, en los bancos y en las fiestas de colegio con la hija de la “empleada” y del “jardinero” se podría producir una neutralización del racismo en la etapa escolar. Gracias a que la hija de la lavandera va al mismo colegio ella podría contemplar esos privilegios y sentirlos en media mañana como derecho propio, ir a la piscina y aprender a nadar, ir a las clases de ingles. Solo la introducción del 50% de la población educativa de los colegios públicos en los colegios privados supondría una mezcla tan altamente fecunda y subversiva que serian los propios niños y niñas a tener que ponerse a discutir sus propios racismos y los racismos de sus padres.

Esta medida de universalización de la educación es más que una campaña antirracista y más que un llamado a la tolerancia es la eliminación del segregacionismo racista en la educación mientras eso no pase estamos frente a un estado racista. Un estado racista que sigue siéndolo porque convive y se hace cómplice del segregacionismo social y lo decora con una cholita en la ventanilla de recepción de las oficinas públicas. No es apelar a la tolerancia lo que se requiere frente al racismo sino neutralización y disolución predeterminada de los núcleos de reproducción racista. Hasta que no nos enamoremos y nos demos beso con lengua en el medio del patio del colegio entre hija del embajador de España e hijo del jardinero de la plaza acá no ha pasado nada más que un nuevo barniz.

HOMOFOBIA Y MACHISMO

La inclusión de la homofobia el machismo y otras formas de discriminación en la ley es tan colateral que casi es una simple actitud “políticamente correcta” que hace un inocuo sana con las otras formas de discriminación que son cotidianas en la sociedad pero que están profundamente vinculadas una con otra.

El racismo es machista y aquel que quiera combatir el racismo como el presidente evo morales cuando le afecta a el pero mientras se deleita con un concurso de belleza y ansia, aspira y desea a la mujer blanca y flaca en la cama porque su condición de presidente le ha permitido tomar a la mujer del enemigo no es más que un hipócrita.

El machismo es homofóbico y aquel que quiera combatir el racismo cuando le afecta a él cómo indio pero se burla y regodea y hace reír a su público usando a los maricones y su dieta de pollo en una cumbre internacional de la madre tierra no es más que un hipócrita.

Un hipócrita como lo somos todos y todas nosotras en materia de racismo, homofobia, clasismo y machismo.

CONCLUSION

La ley de lucha contra el racismo es mediocre, es insuficiente es general, es declarativa, se presta a la libre interpretación uso y abuso del poderoso y no sirve como instrumento para luchar contra el racismo sino para simular que lo estamos haciendo.

No es que es imperfecta y perfectible es que es simplemente insuficiente y mediocre.

No sé porque no se pueden hacer las cosas bien hechas pero tengo un par de sospechas:

Hay un proyectista de la ley que es el afroboliviano diputado Medina a quien se le roba el anteproyecto para montarse encima y acabar siendo la madre de la ley hablo de Marianela Paco, presidenta de la cámara de diputados.

Se hace un proyecto de ley distorsionando el original para mal y se consulta con algunas oeneges afines hoy al MAS una de mujeres y una de maricones así la cosa queda como que se incluye a la sociedad y al discusión supuestamente es amplia.

Se impulsa en los movimientos sociales afines al MAS un apego a la defensa de este proyecto por adhesión fanática sin analizar el contenido de la ley que precisamente a los sujetos que ellos y ellas dicen representar no les va a servir para nada.

Se hace de la defensa del contenido de la ley una cuestión de adhesión política a la voluntad del amo Evo que tampoco la ha explicado o quizás no la conoce en profundidad porque debería ser el primero en pedir disculpas a maricones y lesbianas bolivianas y a las mujeres por todo su machismo. En todo caso con su apretada agenda internacional quizás desde Washington no ha tenido tiempo de leerla y como la ley se llama de lucha contra el racismo el supone que esta bien y punto.

Se distorsiona del debate público concentrándose únicamente en la cuestión del racismo y dejando de lado la cuestión de la homofobia y el machismo. Para los y las discapacitadas lo mejor es declararse extraterrestres porque esta ley les excluye una vez más y más gravemente porque no son el centro de debate aunque su problemática es la más trágica de la sociedad.

Por eso no se hacen las cosas bien porque quieren solo figurar y adular al jefe.

BASTA DE RACISMO Y BASTA DE HUMILLACION

 

WWW.MUJERESCREANDO.ORG 
WWW.RADIODESEO.COM 
mujerescreando@alamo.entelnet.bo

Pequeño Testimonio



Por: E.M.

Hablando de machismo, es la base sobre la cual se construye mi familia… mi pequeña y rota familia que aveces lo unico que hago es evitarla…
Quisiera poder algun dia gritar lo que siento cada vez que mi padre se sienta a esperar que su esposa (mi madre) le sirva, como si fuera su empleada, en lugar de su compañera; a ratos no puedo soportar que ella se deje tratar asi, ella no es menos que nadie: trabajo toda su vida por darme una educacion digna mientras el vago de mi padre se sentaba a esperar la hora del almuerzo viendo tele, para luego volver a esa vil rutina… una vez pinte a mi padre como mi heroe…cuanto me arrepiento, no quiero que mi heroe sea alguien que cree que las mujeres solo servimos para la cocina.

Hablando de machismo, es la base sobre la cual se construye mi familia… mi pequeña y rota familia que aveces lo unico que hago es evitarla…
Quisiera poder algun dia gritar lo que siento cada vez que mi padre se sienta a esperar que su esposa (mi madre) le sirva, como si fuera su empleada, en lugar de su compañera; a ratos no puedo soportar que ella se deje tratar asi, ella no es menos que nadie: trabajo toda su vida por darme una educacion digna mientras el vago de mi padre se sentaba a esperar la hora del almuerzo viendo tele, para luego volver a esa vil rutina… una vez pinte a mi padre como mi heroe…cuanto me arrepiento, no quiero que mi heroe sea alguien que cree que las mujeres solo servimos para la cocina.

La mentalidad machista tambien está sobre mi madre, le da miedo el «que diran» si se divorcia, pero le da vergüenza mostrar a mi padre…. le gusta vivir en las sombras y pretender que es feliz, le espantan los hijos fuera del matrimonio, es mas, le espanta el sexo fuera del matrimonio…
En cambio a mi me espanta el matrimonio.

Tengo miedo que al momento de formar mi familia, esta llegue a ser exactamente igual a la que tengo…rota.

Digo rota por que lo unico que tenemos en comun es que vivimos en la misma casa y mi mama nos mantiene, aunque ahora mi padre tiene trabajo, pero lo que gana lo gasta en comprar regalos para su hijo (mi hermano) y se dedican a perder el tiempo juntos, en cambio mi madre tiene que lidiar con todo con su mísero sueldo, aveces no duerme, la escucho llorar por que tiene deudas, por que nadie le ayuda, por eso consegui trabajo, a lo menos quiero ser yo la que le de una mano, y que no siga con esto sola…

Me duele ver la cara de mi madre, herida, tiene el corazon roto por culpa de mi padre y de mi hermano, los dos son iguales.

Mi madre paga la «educacion» de mi hermano, el cual no va a clases y ya ha perdido 2 años de colegio… ella llora por que quiere que el tenga un futuro, y para ella eso significa que tenga una carrera, que sea alguien y no un vago como mi padre…

Yo estudio por mi y por ella… quiero poder algun dia llevarmela lejos a que disfrute de la vida sin tener que ser la empleada de nadie… y por que yo no quiero terminar teniendo que aguantar una familia igual de rota que la mia… quiero confianza, respeto, amor…    Fuente: http://www.mujerescreando.org/

Dios y Sexo


Ron Rolheiser (Traducción Carmelo Astiz, cmf) – Lunes 24 de Octubre del 2011

La gente de nuestro mundo de hoy piensa que comprende el sexo. Pero no es así. Además, comienza ya a no hacer caso, e incluso a desdeñar, el modo cómo el cristianismo entiende la sexualidad.

Y estamos pagándolo caro, generalmente sin ser conscientes de ello: El sexo, practicado fuera de sus propios controles –que son respeto, compromiso incondicional y amor–, no sólo no proporciona más alegría a nuestras vidas, sino quenos va dejando cada vez más fragmentados y solos. Parte de lo que nos está pasando viene expresado por el cantor canadiense Leonard Cohen (por cierto, galardonado este año con el premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011) en un inolvidable verso de la canción “Famous Blue Raincoat (Famoso Impermeable Azul)”, en el que un hombre le recuerda a un amigo suyo las consecuencias de haber tenido una aventura sexual con una mujer a la que no estaba comprometido: “E invitaste a mi mujer a una pizca de tu vida; y, cuando regresó a casa, no era esposa de nadie”. Sexo superficial y promiscuo: Una pizca de nuestras vidas. Entregada frívolamente.

Hay cantidad de sexo en nuestra cultura, pero no está llevando a muchos de regreso al hogar, a ese hogar donde se sientan plenamente respetados, incondicionalmente seguros, capaces de ser ellos mismos, sintiéndose a gusto, y plenamente confiados de que el gozo de su entrega amorosa está transformando sus corazones, haciéndolos mayores, más agradables, más atentos, más felices.

Con este telón de fondo, tengo el gusto de recomendarles un libro de Rob Bell titulado“Sex God”(preferimos traducirlo por “Dios y Sexo”). Bell es Pastor de una iglesia cristiana de Michigan y en este libro hace algo que con frecuencia otros han intentado, pero que raras veces han logrado con éxito. Su originalidad consiste en tomar en serio el sexo, con su poder salvaje, su bruta y frívola mundanidad y su desconcertante complejidad, y en situarlo todo dentro de una perspectiva antropológica, bíblica y cristiana, que honra y reverencia tanto a la mundanidad como a la santidad del sexo.

A diferencia de muchos comentaristas cristianos, Rob Bell acepta sin rechazo, sin menoscabo o piadosa incrustación, nuestra complejidad sexual. Pero, a diferencia también de muchos comentaristas seculares –que realmente aceptan el impacto total de nuestra complejidad sexual, pero pierden entonces de vista su significado más profundo–, él une la mundanidad y la santidad del sexo en una perspectiva que es a la vez terrenal y sagrada. Aquí transcribo algunos ejemplos de sus ideas:

Para muchos de nosotros el sexo es una búsqueda de algo que echamos en falta, una búsqueda inquieta de un abrazo incondicional; y así vamos de relación en relación, buscando ese abrazo. Pero, como sugiere Bell: El sexo no es la búsqueda de algo que echamos de menos. Es más bien la expresión de algo que estamos encontrando. El sexo está diseñado para ser el desbordamiento, la culminación de algo que un hombre y una mujer han encontrado, el uno en el otro. Es una celebración de esa realidad viviente y estimulante que está sucediendo entre los dos.

Según Bell, el sexo adecuadamente controlado (con compromiso incondicional, respeto, amor) está diseñado para contrarrestar el quebranto de nuestras vidas y la fragmentación de nuestro mundo. El “sentirse-uno” tal como se experimenta en el abrazo sexual está destinado a ayudar a proporcionar unidad al mundo: Se supone que este hombre y esta mujer, al entregarse el uno al otro, ofrecen al mundo un vislumbre de esperanza, una muestra de cómo es Dios, un poco de “echad” (palabra hebrea = “uno sólo y no más”), de unidad en la tierra. ¿Acaso procede de ahí la frase “hacer el amor”? ¿Procede acaso de ahí una conciencia de que algo místico acontece en el sexo, que algo bueno y necesario se está creando? Algo se agrega al mundo; algo se ofrece al mundo. Este hombre y esta mujer juntos y abrazados son buenos, de algún modo profundamente misterioso, para el bienestar del mundo entero.

Y Bell es claro al hablar de la santidad del sexo y cómo ésta de hecho asegura su constante control. En el cielo nos conoceremos íntima y plenamente…, que es lo que la gente ansía en el sexo, ¿no? Ser conocido y todavía amado, todavía abrazado, todavía aceptado. ¿Acaso no es el sexo, en su expresión mayor, más pura, más gozosa y honesta, un vislumbre del “para siempre”?

Por otra parte, Bell no es iluso e ingenuo sobre cómo nos puede afectar el control del sexo y cómo puede dejar manchas de remordimiento, tanto en nuestra inocencia como en nuestra vestidura bautismal. Nos asegura que Dios sabía lo potente que iba a ser el sexo y por eso incorporó un espacio para ciertas desventuras.

Acaba el libro con una historia de un matrimonio de ensueño, de una pareja idealista, que, años después, rompió la relación: Acabo con esta historia porque la vida es turbia. Desgarradora. Peligrosa. No siempre las cosas salen bien. Y a veces no resultan de ninguna manera. A veces todo se desmorona y se viene abajo, y nos preguntamos si vale la pena prestar atención a nada de este mundo. Sentimos la tentación de aislarnos, fortificar los muros de nuestro corazón y avanzar a grandes pasos, prometiéndonos a nosotros mismos que jamás volveremos a abrirnos de esa manera a los demás. Pero tenemos que creer que podemos reponernos de cualquier situación. Tengo que creer que Dios puede recomponer cualquier cosa y a cualquier persona. Debo creer que el Dios en quien Jesús nos invita a confiar es tan bueno como él dice: Cariñoso…, comprensivo…, misericordioso… Lleno de gracia.

El problema del sexo está en que las iglesias no consideran la pasión sexual con suficiente seriedad, mientras el mundo tampoco toma con suficiente seriedad la castidad. El sexo sano se basa en la vitalidad de ambas, tanto de la pasión como de la castidad, tanto de la mundanidad como de la santidad.

El libro de Rob Bell Rob honra y muestra respeto a estas realidades.

Fuente: http://www.ciudadredonda.org

LAS ANCIANAS SON ATREVIDAS


Jean Shinoda Bolen desde su libro Las Brujas no se quejan

Una anciana es una mujer madura con entusiasmo, pasiones y alma. Si aspiras a ser una de ellas, has de sa­ber que el secreto está en ti misma, siempre y cuando la mente, el corazón y el cuerpo todavía sigan funcionan­do razonablemente bien, y por tu parte valores el hecho de estar viva.

Hablando en sentido metafórico, las tres fases lunares (creciente, llena y menguante), las tres fa­ses de la diosa antigua (doncella, madre y anciana) y los tres indicadores biológicos de la menarquia, la menstruación y la menopausia, dividen la vida de las mujeres como si se tratara de una obra de teatro en tres actos.

Hemos llegado, pues, al tercer acto, y el telón ba­jará cuando éste finalice.

En el tercer acto quizá trate­mos de enhebrar el significado de las anteriores etapas de nuestra vida, y con ello nos encontremos absortas en algo nuevo.

Alcanzamos conclusiones y desenlaces; unas puertas se cierran, pero otras se abren. Sin tener en cuenta los detalles más concretos, lo que da sabor a la vida es estar profundamente implicada en ella.

Puede que seas una anciana atrevida que ha descu­bierto la riqueza de la soledad y puede que disfrutes de una vida y un espacio propios, sabiendo que sólo tienes que agradarte a ti misma.

A lo mejor eres una anciana atrevida, dispuesta a abrir tu hogar y tu corazón a mu­chísimas personas, y cuya vida incluso podría erigirse en pilar central de la actividad de una comunidad.

Qui­zá seas una mujer de edad avanzada y atrevida que ha encontrado un amante más joven. Igual estás casada con la persona adecuada (“adecuada” respecto a tu ma­nera de ser y a lo que deseas de la vida). Podría ser que contemplaras el mundo desde la perspectiva de una tu­rista, una peregrina o una voluntaria de una ONG.

Es posible que te dediques a leer y aprender acerca de todo aquello que te interesa conocer.

Quizá seas una activista que trabaja para conseguir mejorar un poco el mundo. Tal vez te encuentras en una fase creativa de la vida, o bien te encanta pasar el rato con tus nietos, o no, claro (lo cual dependerá mucho de cómo sean ellos, y de como seas tú también).

Otros pensarán (e incluyo a tus nietos) que estás fuera de lugar y que eres caprichosa o excéntrica por­que puedes mostrarte auténtica y no te conformas con el estereotipo que, según ellos, tiene que regir “a una mujer cabal de tu edad”.

Es posible, por otro lado, que descubras que te has convertido en el modelo inespera­do que inspira a mujeres más jóvenes que tú, cuyas madres sí que encajan con ese estereotipo.

Cuando escribí Las diosas de la mujer madura: ar­quetipos femeninos a partir de los cincuenta, era muy consciente de que “anciana” no era una palabra con­vencional que pudieran aceptar las mujeres que pasa­ban de los cincuenta.

“Mujer madura”, sin embargo, ya sonaba diferente.

La yuxtaposición de estas dos pala­bras parecía tanto una contradicción, en lo relativo a sus términos, como una feliz posibilidad; “seca y vie­ja”, a fin de cuentas, eran los adjetivos más habituales asociados a “anciana”.

“Madura”, en cambio, nos trae a la mente metáforas que tienen que ver con la humedad y la jugosidad. El significado positivo de la palabra “madurez” implica placer.

Es como decir que la mujer que la posee está conectada a una fuente de electricidad o energía, o bien que tiene la capacidad de provocar que determinadas cosas ocurran.

Lo que en verdad nos revitaliza es el amor incondicional, que es la única fuente de energía que jamás se agota; al contrario, cuanto más entregue­mos, con mayor cantidad contaremos.

En la naturaleza, la vitalidad (el estar vivo) signifi­ca que existe una fuente de agua que alimenta un nue­vo crecimiento y conserva la vida, que es húmeda. La humedad metafórica y el fluir, tanto para la salud físi­ca como para el bienestar emocional, también son esenciales.

Los sentimientos genuinos y su expresión sin trabas son húmedos.

En períodos de dolor, las lá­grimas de pesar fluyen. En la risa y la alegría desinhi­bidas, las lágrimas fluyen.

Implicarse en la vida y comprometerse con ella es una proposición madura.

Cada mujer madura recurre a una fuente o a un acuífero profundo lleno de significado que se halla en su mente.

Fuente: Jean Shinoda Bolen – Las Brujas no se quejan

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