Londres reanuda acciones para expulsar a manifestantes.


 

Mientras tanto, en Londres, las autoridades municipales reanudaron las acciones judiciales para desalojar el campamento de “Occupy” en la emblemática catedral de St. Paul’s. La medida podría dar lugar a un allanamiento policial similar a los vistos en Estados Unidos durante las últimas semanas. Los activistas del campamento criticaron a los funcionarios londinenses por pretender desalojarlos.

Un manifestante declaró: “Nos entristece, porque el panorama era muy alentador, ya que la iglesia había acordado dejar sin efecto una acción judicial, y luego la Corporación (de Londres) siguió el ejemplo. Pero después se volvió atrás, y la pregunta que se impone es: ¿por qué?”.

Otro manifestante dijo: “Hemos enfrentado la posibilidad de que el campamento sea desalojado casi todos los días, así que no es una preocupación. Estamos aquí por una razón mucho más importante, que es abordar los males sociales, no sólo a nivel nacional sino internacional”.

http://www.democracynow.org/es/2011/11/16/titulares#5

ESTADOS UNIDOS: PRIMER ORDINARIATO PARA ANGLICANOS…


Enero de 2012: Primer ordinariato personal para anglicanos en 
Rome Reports
Según ha confirmado el cardenal Donald Wuerl, el uno de enero del 2012 se erija canónicamente y de manera oficial el primer ordinariato personal en Estados Unidos para acoger a los anglicanosque deseen entrar en comunión plena con la Iglesia católica.
Ver todos los artículos sobre este tema »

Los curas casados, ¿no hundirían la Iglesia?


16.11.11 | 09:37. 

 Algunos católicos están empeñados en mantener un rumbo que dirige la barca de la Iglesia a los acantilados. No les sirve como advertencia el naufragio de los anglicanos y los luteranos.

José Manuel Vidal ha escrito un artículo en el que, tomando como excusa la situación del clero en la diócesis de Zamora, propone la cantinela de siempre: abolición del celibato obligatorio, ordenación de mujeres como sacerdotes y elección de presbíteros por los laicos (los comprometidos y maduros, claro, no los de la caverna, que éstos no cuentan):

Si la eucaristía es el centro de la vida cristiana y no queremos dejar sin ella a los fieles, urge abrir la puerta a nuevos modelos presbiterales.
No basta ya con derogar la ley del celibato obligatorio e instaurar el celibato opcional. Es urgente dar pasos hacia nuevos modelos de curas. Desde los curas casados a las mujeres sacerdotes. Desde los presbíteros (viri probati) elegidos por la comunidad y a su servicio hasta un tipo de ministro-sacerdote, que no sea funcionario ni de lejos, para pasar a ser realmente el servidor de la comunidad.

Para comprobar qué resultado tendrían estas innovaciones, contrarias a la doctrina de la Igleisa, no hay más que mirar lo que ocurre entre los hermanos separados.

Como escribe el padre Santiago Martín:

(…) los Episcopalianos deberían tener los templos a rebosar. Tienen curas casados; desde 1930 aceptan los anticonceptivos; desde 1976 tienen sacerdotisas; desde 1989, obispas; desde el 2000 dejaron de considerar pecado el adulterio; en 2003 ordenaron obispo a un homosexual que vivía con su pareja; en 2006 aceptaron el matrimonio homosexual; en 2010 ordenaron a una obispa lesbiana activa y, por supuesto, son pro abortistas. Tienen, por lo tanto, todo aquello con que sueñan los curas, laicos y teólogos católicos más disparatadamente progresistas y, sin embargo, lo que no tienen son feligreses.

Un teólogo episcopaliano es más rotundo:

«Dentro de 26 años no habrá nadie que frecuente las liturgias y la comunidad episcopaliana»

El diagnóstico presentado por Vidal de la falta de sacerdotes está mal hecho. En Zamora se puede explicar por el despoblamiento de la provincia y el envejecimiento, pero ¿por qué los seminarios está vacíos en Bilbao, San Sebastián, Barcelona y otros lugares grandes? ¿No será responsabilidad del sector progresista y nacionalista de la Iglesia que ha gobernado durante décadas esas diócesis? Los seminarios de Toledo, Getafe, Madrid, Tarrasa y Córdoba sumaban hacía unos años casi 350 seminaristas. Y si nos fijamos en losRedemptoris Mater del Camino Neocatecumenal, en cualquiera de ellos hay más seminaristas que curas ordenó Setién en sus 12 años de obispo.

Donde no ha penetrado el progresismos (o el modernismo, como lo definió San Pío X), los seminarios rebosan. Así ocurre en África:

En los últimos treinta años, los católicos en África se han triplicado, hasta llegar a unos 150 millones. Y este aumento ha sido muy superior al incremento de la población en general, ya que hace treinta años los católicos eran el 12,4% de la población africana y actualmente están en torno al 17%.
Este aumento es fruto de la evangelización, que es una de las preocupaciones fundamentales del catolicismo africano. Los sacerdotes recorren incansables distancias increíbles para llegar a todas las aldeas, donde la tarea de los catequistas laicos resulta esencial. Hay ya más de 150 emisoras católicas de radio en el continente.
Actualmente, el 20 % de los seminaristas católicos del mundo están en África.

Si Vidal nos propone modelos (fracasados) en Alemania, Suecia y Nueva York, ¿por qué no buscar modelos exitosos en África?

http://blogs.periodistadigital.com

Casados y ordenados. La serie B del clero católico


Son al menos dos mil. Del rito oriental o convertidos del protestantismo. Tienen esposa e hijos y celebran la Misa. La Iglesia les reconoce “similar dignidad” a la de los sacerdotes célibes. Pero en los hechos no es así
por Sandro Magister

ROMA, 16 de noviembre de 2011 – En una reciente audiencia, de las que concede cada miércoles, Benedicto XVI ha invitado una vez más a los sacerdotes a “redescubrir en su belleza y en su fuerza la libre elección del celibato por el Reino de los cielos”.

Lo ha hecho comentando el salmo 119, en el pasaje que dice: “mi lote es el Señor”. Una cita que ya había sido el eje de la primera y mayor exposición de las razones del celibato eclesiástico hecha por Joseph Ratzinger luego de su elevación al papado, en el discurso del 22 de diciembre del 2006 a la curia romana:

> “Con gran alegría…”

En efecto, es radicalmente teológico y teocéntrico el fundamento que Benedicto XVI asigna – son sus palabras – al “celibato vigente para los obispos en toda la Iglesia oriental y occidental y, según una tradición que se remonta a una época próxima a la de los Apóstoles, en la Iglesia latina para los sacerdotes en general”.

Pero en esta última descripción del estado de la cuestión hay quien ve aparecer una contradicción no resuelta.

Es verdad, en efecto, que los obispos – tanto del rito latino como del rito oriental, tanto los católicos como los ortodoxos – son todos célibes sin excepción, y son célibes en abrumadora mayoría también los sacerdotes del rito latino.

Pero es verdad también que entre los sacerdotes católicos de tradición oriental los casados están muy presentes y en algunas regiones son la casi generalidad de los casos.

No sólo eso. También en la Iglesia católica de rito latino hay sacerdotes casados, ordenados luego de su conversión, provenientes de comunidades protestantes. Y en un futuro próximo habrá todavía más, con el tránsito hacia la Iglesia Católica de bloques enteros de la comunión anglicana.

Falta un cálculo preciso de cuántos son hoy en la Iglesia Católica los sacerdotes legítimamente ordenados luego de haber contraído matrimonio (el caso inverso, de matrimonio posterior a la ordenación, jamás ha sido admitido, ni siquiera en las Iglesias Ortodoxas).

Pero se puede presumir que son al menos dos mil. Una pequeña fracción en un total de más de 400 mil sacerdotes católicos, pero aún significativa.

Si para los célibes vale ese fundamento teológico de su libre elección reclamado insistentemente por el Papa, sin embargo no se ve un fundamento teológico de similar fuerza para el sacerdocio de los casados, aunque reconocido en su plena validez y dignidad por el Concilio Vaticano II y por el Código de Derecho Canónico de las Iglesia Orientales, promulgado en 1990.

Es ésta la contradicción no resuelta. Ella ha sido sacada a la luz, últimamente, por Basilio Petrà, sacerdote católico del rito oriental, no casado, profesor de Patrística y de Teología Moral en la Facultad de Teología de Florencia, en un libro publicado este año en Italia, editado por Cittadella con el título: “Preti celibi e preti sposati. Due carismi della Chiesa cattolica” [Sacerdotes célibes y sacerdotes casados. Dos carismas de la Iglesia Católica].

*

En efecto, entre el final del siglo XX y el comienzo del siglo XXI, se han presentado novedades importantes respecto al celibato del clero, en el terreno historiográfico, en el terreno de los hechos y en el terreno teológico.

En el terreno historiográfico se ha impuesto una relectura que ha derrumbado la opinión corriente, según la cual en los primeros siglos el celibato era una elección libre de pocos obispos y sacerdotes, mientras que la mayoría de ellos estaban casados, y solamente desde el siglo IV en adelante, y sólo en Occidente, el celibato comenzó de a poco a ser impuesto por ley, hasta ser definitivamente consagrado en el Concilio de Trento.

La nueva reconstrucción histórica, que ha tenido sus eruditos más conocidos en Christian Cochini y en Alfons M. Stickler, muestra por el contrario que el celibato se observaba ya en los tiempos apostólicos y ha sido una ley compartida universalmente durante siglos por la Iglesia tanto de Occidente como de Oriente. Esa ley se concretaba tanto como imposibilidad para los célibes de casarse luego de la ordenación sacerdotal, como también como “continentia”, es decir, como interrupción para los casados, luego de la ordenación, de las relaciones sexuales con la esposa.

Según esta reconstrucción, fueron las Iglesias de Oriente las que liberalizaron, en el siglo VII, la disciplina hasta en ese entonces vigente. Pero sólo para los sacerdotes y diáconos, no para los obispos. Y sólo para el diferente grado de “continentia” impuesta a los casados.

En Oriente, la interrupción de las relaciones sexuales con la esposa, luego de la ordenación, se restringió a la vigilia de las celebraciones eucarísticas, como para los levitas del Antiguo Testamento antes del servicio en el Templo.

Pero en Occidente la “continentia”, obligatoria luego de la ordenación sacerdotal, se mantuvo a perpetuidad, con el alejamiento de la misma esposa, previo su consentimiento, y con la creciente preferencia de ordenar como sacerdotes a hombres célibes, no a casados. Hasta casi la desaparición, luego del Concilio de Trento, de la ordenación de éstos últimos.

*

También en el terreno de los hechos se ponen de relieve las novedades.

No sólo porque también en este último siglo – como ya en todas las épocas anteriores, en diversa medida – la ley del celibato no fue cumplida por numerosos sacerdotes.

El futuro papa Angelo Giuseppe Roncalli, al visitar el sur de Italia casi un siglo atrás, encontró que en la pequeña diócesis de Bova Marina solamente un sacerdote sobre dieciseis era fiel a la promesa de castidad. Y también hoy el concubinato sigue difundido entre el clero católico, un poco en todas partes, tanto en África o en América Latina como en Austria, de la mano con la creciente exigencia, en sectores del clero, de una abolición tout court de la ley del celibato.

Pero las novedades son otras. Es ante todo la ya mencionada líneas arriba: el aumento en la Iglesia Católica de sacerdotes católicos casados, sean de rito oriental o ex protestantes, que ejercen su ministerio mientras siguen viviendo su vida de familia, con la aprobación de la Iglesia.

Otra novedad es la praxis que se ha tornado corriente, luego del Concilio Vaticano II, de ordenar para el diaconado a los hombres casados, también en este caso sin ninguna obligación de “continentia”. Hoy, en todo el mundo, los diáconos con familia llegan a ser algunas decenas de miles.

Además se ha elevado en reiteradas oportunidades en estas últimas décadas, por parte de los obispos, el pedido de compensar la disminución de vocaciones al sacerdocio celibatario recurriendo a la ordenación de “hombres casados de edad madura y de comprobada probidad”, también aquí sobreentendiéndose que continúan con su vida de familia. En el sínodo de los obispos, celebrado en el año 1971, se sometió a votación un pedido similar y fue vencido sólo por poco por la posición contraria: 107 votos contra 87.

En síntesis, la novedad de este último siglo no es tanto que haya vuelto a aumentar en la Iglesia Católica el número de las ordenaciones al sacerdocio o al diaconado de hombres casados, sino más que nada que no se pide más a éstos la disciplina de la “continentia”, ni siquiera temporaria, respecto a su esposa.

También el Código Canónico de las Iglesias Orientales acompaña este giro. En el canon 374 dice simplemente que “los clérigos célibes o cónyuges deben resplandecer por el decoro de la castidad” y que “corresponde al derecho particular establecer los medios oportunos que se han de usar para alcanzar esta finalidad”.

Y en el canon siguiente se especifica que “los clérigos cónyuges ofrecen un luminoso ejemplo a los otros fieles cristianos en la conducción de su vida familiar y en la educación de los hijos”.

Raras y no escuchadas son las voces de los que objetan que ese abandono de la disciplina de la “continentia”, más que contrario a una tradición multisecular de la Iglesia, no está explícitamente autorizado ni siquiera por los textos del Concilio Vaticano II.

La última de estas voces es la de Cesare Bonivento, obispo misionero de la diócesis de Vanimo en Papua y Nueva Guinea, en un libro publicado en inglés, a cargo de su misma diócesis y en italiano por Ediciones San Pablo.

*

Estos hechos parecerían entonces empujar a un giro también en el terreno de la doctrina: un giro que no sólo da siempre más espacio en la Iglesia Católica a la ordenación de hombres casados, sino que vuelve a pensar también el significado, dejando de lado la antigua regla de la “continentia”.

Pero en realidad no es así. Antes con Juan Pablo II y hoy más todavía con Benedicto XVI, la elección de “hacerse eunucos por el Reino de los cielos” es propuesta a los sacerdotes de la Iglesia Católica como teológicamente fundada en la naturaleza misma del sacerdocio, con un rigor argumentativo que no tiene precedentes en el magisterio de la Iglesia Católica.

Para darse cuenta, es suficiente con releer todo lo que ha dicho muchas veces Benedicto XVI a propósito del sacerdocio celibatario, comenzando por su discurso a la curia romana del 22 de diciembre de 2006.

Pero hasta ahora el papa Ratzinger non ha producido una enseñanza análoga que dé fundamento teológico también a la otra forma de sacerdocio presente con similar dignidad en la Iglesia: la de aquél que, antes de ser ordenado, se ha unido con su esposa en un matrimonio que ya es signo sacramental de las nupcias entre Cristo y la Iglesia, de la que también el sacerdocio es figura.

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La audiencia general del 9 de noviembre de 2011 en la que Benedicto XVI ha vuelto a tratar el tema del celibato sacerdotal:

> “Mi lote es el Señor”

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Dos anteriores servicios de http://www.chiesa sobre el tema:

> El Papa “replantea” el celibato del clero. Para reforzarlo (15.6.2010)

> Eunucos por el Reino de los Cielos. La disputa sobre el celibato (28.5.2010)

__________

Entre las razones adoptadas para pedir una ordenación generalizada de hombres casados, la más recurrente es la caída de las vocaciones al sacerdocio celibatario.

Estos pedidos salen en particular de las tierras “de misión”, donde la escasez de sacerdotes es más sensible.

Una última arenga en este sentido, “fruto de larga reflexión y oración”, ha llegado a http://www.chiesa por parte de un religioso comboniano italiano, Renzo Carraro, de 74 años de edad, misionero en Manila, en las Filipinas:

> Aprire il sacerdozio cattolico anche agli uomini sposati

Pero curiosamente, también son misioneros dos de los más decididos sostenedores de la ley del celibato: Cesare Bonivento, obispo de Vanimo, en Papúa y Nueva Guinea, y Christian Cochini.

Éste último, de origen francés, miembro de la Compañía de Jesús y discípulo del teólogo y luego cardenal Jean Daniélou, misionero en Macao, es el autor del ensayo que por primera vez ha remitido hasta la edad apostólica la práctica del celibato y ha mostrado la justificación teológica.

Este ensayo, publicado por primera vez en 1981, ha sido ampliado y reeditado en el año 2006, primero en francés y luego en otros idiomas.

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Traducción en español de José Arturo Quarracino, Buenos Aires, Argentina.
http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1350085?sp=y_______

Aborto: La demanda más castigada


Revista Mujer Salud Nº 2/2010. 

El imaginario colectivo que predomina en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe en relación al aborto inducido es que esta práctica es un crimen y, por ende, viola las normas sociales y morales vigentes. A partir de ello, las mujeres que abortan siempre serán criminales que necesitan recibir una sanción, tanto penal como social.

La condición de ilegalidad del aborto, la tradicional postura de las iglesias, la renuencia de los medios de comunicación a profundizar en sus causales, la negativa de los Estados a involucrarse, la dificultad de los políticos para asumir los costos políticos que un tema de esta índole conlleva, son todos factores que determinan que el aborto no esté nunca incorporado a las agendas o debates públicos salvo para condenarlo.

Entonces, no se trata de que haya solo silencio al respecto, sino que lo se habla y discute siempre partirá de la premisa que el aborto es un delito. Entonces, han sido los discursos públicos ideologizados –religiosos, culturales, mediáticos, políticos, simbólicos, demográficos, sanitarios– los que se han encargado de instalar, moldear y reforzar el imaginario sobre el aborto como sinónimo de crimen odioso. Así como también de los derechos de las mujeres que deben estar supeditados a los derechos del embrión/feto (reconocido en su calidad de persona).

Esta falsa dicotomía –criminal/inocente, a favor o en contra, vida/muerte– ha impedido avanzar en el reconocimiento de la realidad compleja del aborto inducido, de su multicausalidad, y además ha obstaculizado a las mujeres que en algún momento han abortado o se aprestan a hacerlo por razones diversas, que puedan asumir su decisión como un ejercicio de derechos sobre su corporalidad, sobre su reproducción, en definitiva, sobre sus vidas.

Por el contrario, a menudo abortan atenazadas por la culpa, la condena social, y por el temor a ser encarceladas o sucumbir en abortos clandestinos e insalubres. Por el contrario, cuando el procedimiento es legal, seguro y realizado en un ambiente acogedor y humanizado, la mujer experimenta sobre todo alivio y tranquilidad.

Es significativo, sin embargo, el hecho de que el aborto inducido es una realidad cotidiana que atraviesa a todos los países, a todas las comunidades y afecta a las mujeres ya sea en cuerpo propio o en el cuerpo de hermanas, amigas, hijas, madres. Desde esta perspectiva, ha estado presente en todas las épocas y regiones, de tal forma que hoy se calcula que ocurren todos los años 41.6 millones de abortos inducidos.

Es importante constatar que en aquellos países donde el aborto está penalizado severamente, las mujeres continúan interrumpiendo sus embarazos con riesgo de sus vidas, con temor a la denuncia y con miedo a ir a la cárcel, lo que pone en evidencia que las leyes punitivas son fracasos legislativos pues no se acatan ni se respetan ni logran cambiar conductas. Es decir, las mujeres que deciden abortan lo más probable es que lo hagan de todas formas, incluso en contextos de alta penalización.

Link para descargar la revista:

http://www.reddesalud.org/recursos/rec1.php?id=25

¿QUE PIENSA LA IGLESIA ANTE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES?


Declaraciones de monseñor Francisco Perez sobre las mujeres

Posted: 15 Nov 2011 09:58 AM PST

Pregunta al señor obispo de Tudela Navarra ¿Que piensa la iglesia
ante la violencia contra las mujeres?

Todos estamos llamados a vivir en la justicia y a trabajar por la
paz, y la justicia se fundamenta en el respeto de los derechos
humanos y uno de ellos es el respeto a la persona sea del sexo que
sea y de la raza o de la condición social que sea,contesta y continua:
Esto requiere una formación y una disposición especial, que ha de
ser primordial desde la infancia, pues es muy difícil cambiar una
vez adulto.

Este “buen” obispo, no sabe lo que dice, pues las orientaciones de
la Iglesia católica, a los niños es la siguiente: Eva es culpable de
incitar a Adan, al pecado, y Dios la ha castigado a parir con dolor,
por ello y al hombre a ganarse el pan con el sudor de su frente.

La Iglesia no reconoce los derechos de la mujeres, cuando las
considera inferior al hombre y no aptas, para el sacramento del
orden, no puede ser sacerdote y mucho menos, obispo, cardenal o papa.

Durante siglos, nos han educado, en que la mujer está hecha para
parir hijos para el cielo y cuantos mas mejor, solo así podrá ser
perdonada y salvarse el último día, siendo obediente y sumisa…..He
aquí la esclava del señor, hágase en mi según tu palabra, le hacen
decir a la madre de Cristo.

Por lo que no es de justicia , ni la iglesia católica, trabaja por
la paz cuando pisotea los derechos de las mujeres y las obliga a
parir lo quieran o no, además de obligarlas a mantenerse fieles a
sus maridos, y unidos a ellos para siempre, aun cuando estos las
maltraten, y les sean infieles.

Por lo que Leyes como la despenalización del adulterio y del aborto,
están echas para la defensa de las mujeres, en contra de la doctrina
machista de la Iglesia católica, lo mismo que el divorcio, que a
ellas les perjudicaba mucho mas, pues debían de vivir , con
maltratadores de palabra, de hecho y de omisión y ellos, podían
mantener a sus amantes, con mas facilidad.

Estos obispos, mienten y encima se lo creen, decir que son justos y
trabajan por la paz,y en defensa de los derechos humanos, es algo
que he demostrado falso, pues la historia es testigo de lo que digo.


WEB:
http://jerarquiacatolica.blogspot.com

El Vaticano exige obediencia total a los frailes y monjas españoles


Mesa presidencial de la asamblea de la Confer

 

El Nuncio Fratini les pide “comunión filial con la Iglesia y con sus pastores”

Elías Royón: “Contribuir a la comunión eclesial, es uno de los objetivos que CONFER más acaricia”

José Manuel Vidal, 15 de noviembre de 2011 a las 16:43

 “La crisis vocacional no es achacable a los defectos y debilidades de los religiosos”

Cartel de la XVIII asamblea de la Confer/>

Cartel de la XVIII asamblea de la Confer

(José Manuel Vidal).- Cuando los eclesiásticos quieren decir a una persona o a un colectivo que tiene que obedecer a ciegas a la jerarquía acuden al término comunión. Y comunión total fue lo que les pidió el Vaticano, por boca del nuncio de Su santidad en España, Renzo Fratini, a las monjas y a los frailes españoles, reunidos en asamblea general. “Comunión filial con la Iglesia y con sus pastores”, exigió el representante papal. A lo que el presidente de la ConferElías Royón, respondió, en nombre de los religiosos, con una promesa: “Contribuir a la comunión eclesial es uno de los objetivos que CONFER más acaricia”.

Tras la elección de Elías Royón como presidente de la Confer y de Vicente Jiménez, como presidente de la comisión episcopal para la Vida Consagrada, se creía que la tensión entre los obispos y los religiosos había amainado. Pero parece que no, al menos por lo visto y oído en la inauguración de la XVIII Asamblea general de la CONFER.

Siempre que las autoridades jerárquicas se reúnen con los religiosos parece flotar en el ambiente un cierto reproche de que van por libre, de esta demasiado en la frontera, y de no plegarse totalmente a las directrices de la jerarquía. Esa sensación se convirtió hoy en un hecho, tras el evidente tirón de orejas del Nuncio Fratini, que presidió la eucaristía y la sesión inaugural de la Asamblea, flanqueado por monseñor Jiménez, el presidente de la Confer, Elías Royón, la vicepresidenta, Margarita Bofarull y la secretaria general, Julia García y el presentador, el claretiano, Gonzalo Díez.

Ante una sala completamente abarrotada con 320 superiores y superioras mayores, el Nuncio comenzó reconociendo “la fidelidad de los presentes a la vida consagrada”. Pero inmediatamente destaco que “el Evangelio no pasa” y “sus criterios son para siempre”. Y extrajo la primera conclusión, indirectamente reprobatoria: “No se pueden hacer relecturas del Evangelio para conformarse a lo que el mundo pide”. Y, por eso, pidió a los presentes “afirmar la propia identidad, asi como el amor y la adhesión a la Iglesia”.

Al socaire de la recién celebrada JMJ, monseñor Fratini recordó que los jóvenes solo están dispuestos a abrazar formas religiosas auténticas y vividas desde la radicalidad evangélica. Una radicalidad que, según el Nuncio, “se expresa en la comunión filial con la vida de la Iglesia y con sus pastores”, asi como en la misión.

“Parcela fecunda de la viña del Señor”

Más conciliador, el nuevo presidente de la comisión episcopal de la Vida consagrada y obispo de Santander, Vicente Jiménez, también recordó la “cascada de luz” de la JMJ y señaló que asume su cargo “con alegría, para servir a esta parcela fecunda de la viña del Señor”. Porque “los obispos miramos a la vida consagrada como algo nuestro”, que “está en el corazón mismo de la Iglesia” y es “un elemento decisivo de su misión”.

Uno de los temas más urgentes para la vida religiosa es la incorporación de nuevas vocaciones. Para conseguirlo, monseñor Jiménez pidió “un testimonio, que debe ser significativo, en una sociedad marcada por la secularización y por la indiferencia religiosa”. El prelado reconoció que la pastoral vocacional es difícil y delicada” y, por lo tanto, es “fácil caer en el desaliento“. Quizás por eso, invitó “a mantener viva la llama de la esperanza en medio de las dificultades”. Y concluyó su intervención con el evangélico “duc in altum” (rema mar adentro) de Jesús a Pedro.

Elías Royón: “Vida religiosa en y para la Iglesia”

El jesuita Elías Royón fue elegido, hace ya dos años, para mejorar la sintonía de la vida religiosa con los obispos y, especialmente, con el sector más conservador de la Conferencia Episcopal. Y, en un discurso largo, bello y bien trabado, quiso plantear los grandes interrogantes de la vida religiosa actual y, de paso, responder, indirectamente a la petición de obediencia del Nuncio de Su Santidad.

Y, tras dar las gracias a los asistentes, abordó directamente la cuestión planteada por el Nuncio: “Me complace recordar en este momento, que contribuir a la comunión eclesial, es uno de los objetivos que CONFER más acaricia, creemos en su necesidad y apostamos porque sea cada vez más posible. La vida religiosa es esencialmente un servicio en la Iglesia y para la Iglesia. Un servicio que los religiosos prestan en las Iglesias locales, desde su ser de consagrados y desde su actuar misionero, según los carismas que le son propios”.

Desde esta actitud de “conversión que exige la comunión eclesial en el quehacer pastoral”, el presidente de la Confer, agradeció, incluso, los tirones de oreja episcopales. “Reconocemos y agradecemos cuando, con caridad y en fraternidad
evangélicas, desde el servicio de la autoridad, se nos indican lagunas, se nos advierte de actuaciones a corregir; como confiamos, con igual gratitud, que nuestros pastores nos animen y acompañen a continuar encarando, desde nuestra propia peculiaridad que enriquece la comunión, las urgencias misioneras de las fronteras de la nueva evangelización”. De ahí que pidiese terminar de “disolver prejuicios” y “crear ambientes constructivos”.

En cambio, se dolió de que haya congregaciones religiosas que siguen manteniéndose fuera de la Confer. Se trata de algunas congregaciones que pertenecen al ámbito más conservador de la Iglesia y que, hace unos años, amenazaron incluso con crear otra Confer paralela.

“No puedo ocultaros, sin embargo, la preocupación que nos produce el constatar que algunas Congregaciones religiosas se vienen situando al margen de la CONFER como Institución y están ausentes de sus actividades. Nos alegraría que, con la colaboración de todos, esta situación fuera cambiando, como igualmente que se establecieran relaciones respetuosas y fraternas con otros grupos y movimientos eclesiales. De nuestra parte, debemos examinar y reflexionar qué obstáculos pueden impedirlas o dificultarlas”, explico Royón.

Y tras el paréntesis, el presidente de los religiosos, concluye: “Construir y ampliar la comunión en la Iglesia, también en sus dimensiones horizontales, no es algo opcional, dejado a la discreción de pareceres y apreciaciones particulares o coyunturales, sino que viene exigido por el mismo hecho de ser Iglesia”.

“Samaritanos de la esperanza”

Tras dejar clara la total comunión de la Confer con Roma y con los obispos, Royón invitó a los suyos a ser “samaritanos de la esperanza”. Y desde esa perspectiva abordó “la lógica preocupación por los vocaciones“. “Conscientes, sin embargo, que el futuro de la vida consagrada no se juega, como algunos pretenden, en el número de personas con que cuentan las Congregaciones”, dijo. Y subrayó que la falta de vocaciones es algo que afecta a toda la iglesia y que responde a diversas y muy complejas causas.

Entre ellas, citó a los “los medios de comunicación que reflejan frecuentemente una imagen negativa de la Iglesia y de las Instituciones religiosas. Y en los últimos años los abusos a menores ha agravado considerablemente esta imagen”.

Por estas y otras causas, Elías Royón concluyó: “Por consiguiente, es posible afirmar con objetividad que la crisis vocacional no es achacable a los defectos y debilidades de los religiosos, como a veces se escribe y se dice. Hay que reconocer que, la mayoría de sus causas, por su origen y naturaleza, escapan a nuestra capacidad de hacerlas cambiar o desaparecer”.

A su juicio, pues, la preocupación vocacional tiene que ser “mayor por la calidad que por la cantidad de las vocaciones”, porque “no se puede tener novicios a cualquier precio”. Por eso sin “caer en la resignación o en la desilusión”, pidió “un salto de calidad en la pastoral vocacional”, que pasa por “el testimonio” de la vida comunitaria, de la pobreza y de la sencillez.

Y Royón cosechó una sonora ovación. Un religioso, sentado a mi lado, decía, mientras aplaudía: “Muy bien, muy bien”. Pero, en el banco de atrás, otra religiosa resumía así las intervenciones de la sesión inaugural: “¡Ya está bien de tanta comunión, como si no la estuviésemos viviendo ya a tope!“.

¿Un tirón de orejas del Nuncio?, preguntó a dos religiosas. Una de ellas responde: “El Nuncio es muy cercano a la Confer. Lo que pasa es que le preocupa que los obispos españoles no nos valoren”. Y de ahí, al parecer, la bronca ‘nuncial’.

http://www.periodistadigital.com

La archidiócesis de Chicago paga 3,2 millones a las víctimas de la pederastia


A una de las cinco víctimas del cura McCormak

La víctima tenía entre 10 y 12 años de edad durante el abuso

Redacción, 16 de noviembre de 2011 a las 11:22
Daniel McCormack, cura abusadorDaniel McCormack, cura abusador

La demanda argumentaba que los líderes de la iglesia no lograron mantener a McCormack lejos de niños incluso sabiendo que abusaba de menores

Los abogados de una de las víctimas del ex sacerdote católico Daniel McCormack, convicto por pedofilia, alcanzaron un acuerdo de 3,2 millones de dólares con la arquidiócesis de Chicago y el cardenal Francis George. Los bufetes de abogados con sede en Chicago Hilfman & Martin y Abels & Annes anunciaron el martes dicho acuerdo.

El demandante fue uno de las cinco víctimas de las que McCormack admitió haber abusado cuando se declaró culpable en 2007. La víctima tenía entre 10 y 12 años de edad durante el abuso.

La demanda argumentaba que los líderes de la iglesia no lograron mantener a McCormack lejos de niños incluso sabiendo que abusaba de menores.

La arquidiócesis dijo que el acuerdo anunciado el martes es el último de cinco demandas que involucraban a McCormack, quien pasó dos años y medio en prisión de una sentencia de cinco años. Actualmente está en un hospital para enfermos mentales bajo una Ley de compromiso de personas sexualmente violentas. (RD/Agencias)

http://www.periodistadigital.com

SACERDOTE HOLANDÉS Y SU MUJER REABREN DEBATE SOBRE EL CELIBATO EN HOLANDA.


 

Un sacerdote holandés, obligado a dejar a su esposa si quiere seguir siéndolo

“Antes que dejar el amor de mi vida, dejaré mi sacerdocio”

Jan Peijnenburg tiene 81 años. Su mujer, 85. Llevan 46 juntos

Redacción, 15 de noviembre de 2011 a las 17:38

 El “escándalo” se ha dado después de que ambos hubieran publicado un libro en el que reclaman a la Santa Sede que acabe con el celibato obligatorio en la Iglesia católica de rito romano

(Jesús Bastante).- Jan Peijnenburg tiene 81 años, y es sacerdote. Desde hace 46 mantiene una relación sentimental con la señora Threes van Dijck, de 85 años. Ahora, el obispo de su diócesis, Hertogenbosch, la más grande de Holanda, le ha dado un ultimátum: o acaba con la relación, o deberá abandonar el sacerdocio. Tiene de plazo hasta el 1 de diciembre. Y, de momento, ya ha dado una respuesta: «Antes que dejar el amor de mi vida, dejaré mi sacerdocio».

El cura lleva más de medio siglo trabajando como sacerdote católico, actualmente enEindhoven, sin ocultar ni airear esta relación. El “escándalo” se ha dado después de que ambos hubieran publicado un libro en el que reclaman a la Santa Sede que acabe con el celibato obligatorio en la Iglesia católica de rito romano.

Durante muchos años, revelan en el libro el sacerdote y su mujer, la diócesis ha hecho de la vista gorda respecto a su situación. Tal y como reconocen ahora desde la Igleisa holandesa, «no es inusual que los sacerdotes vivan con una compañera». El problema fue que, «al criticar abiertamente el principio del celibato, el padre Jan fue demasiado lejos».

El portavoz del obispo Den Bosch explicó a los medios holandeses que la imposición al sacerdote es una «decisión irrelevante en su vida», pero «se trata de una condición que debe asumirse necesariamente cuando se elige el sacerdocio».

(Rd/Agencias)

http://www.periodistadigital.com

EL PODER SACRAMENTAL DE LOS LAICOS


Publicado: 15 de noviembre 2011 11:20 AM PST
De Católica Romana Womenpriests Canadá

Jamie Manson abrió la llamada a la acción discurso de apertura, 11/4/11, con el relatoque reproducimos a continuación:

El primer domingo después de que ella se puso en entredicho [por el obispo RaymondBurke de apoyo a la ordenación de mujeres], Louise Lear decidió asistir a la Misa La experiencia con Burke dejó heridos y aislados. Naturalmente, ella quería estar con sus compañeros de la parroquia querida … mmunity. Ella no tenía intención de recibir la comunión porque no quería poner en peligro la parroquia más. Sin embargo, esta fue su comunidad y que ella quería por lo menos estar físicamente presente con este cuerpo de Cristo.

Su madre de 85 años de edad, estaba a su lado en la Misa Cuando su madre se adelantó para la comunión, le dijo a Louise para que la siguiera. Louise no  pidió recibir la Comunión, sino que simplemente se fue al lado de su madre. La madre de Louise tomó la comunión, LA partió, se dio la vuelta y se lo dio a su hija. Después de presenciar esto, la hermana Sor Louise  fue e hizo lo mismo. Al ver lo que estaba pasando, muchos otros parroquianos, uno por uno, también fueron partiendo  el pan y lo dieron  a Louise.

Al final de la Comunión, las manos de Luisa estaba ​​llena de fragmentos de la Eucaristía.Después de la misa, cuando la familia estaba de pie en la parte de atrás, la madre de Louise dijo a su hija, “yo era la primera persona que se alimentan, y yo te pienso ahora.”

Nuestras historias nos definen como comunidad. Recuerdan los paradigmático. Se trata de vehículos de lo sagrado.

En ese momento, el 85 Louise Lear ‘años de edad, madre reveló más sobre el amor de Dios, más sobre la vida del Evangelio del amor, más de lo que hace que una iglesia verdadera, que toda la jerarquía parece haber sido capaz de revelar en algún tiempo.

Y ella descubrió que el secreto que la jerarquía no quiere que ninguno de nosotros asaber: los laicos tienen el poder sacramental extraordinaria.

Fuente:www.labisbessa.com

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