27 NOVIEMBRE/11 «VEN, NO TARDES TANTO» MARCOS 13:33-37


EL EVANGELIO TEJIDO POR MUJER (65)

  Adviento Marcos 13:33-37

 

Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

 

 

Dios, Él/Ella me está gozando. Es como imposible, pensar siquiera que Dios Padre/Madre, me está gozando. ¿Cómo?, pues siempre le he vemos con un rostro tan congelado y de tristeza plena.

 Pues, no, esta mañana, me ha despertado y lo primero que he tenido que hacer es echarme a reír. Su mirada me dio tanta confianza, que en segundos hizo que me riera de la vida. Su imagen, era otra cosa, menos los comentarios que de Él/Ella, en la escuela me decían. Si te hubiera conocido desde el principio, que diferente hubieran sido nuestras vidas. No es el momento de reproches, ni reclamos. Fue solo mirarnos y así poder conocer la risa de un Dios/a escondido/a.

Ahí estaba Él/Ella, mirándome, y al reconocernos mutuamente nos hemos echado a reír, los/as dos, recordábamos las picardías. Entre los/as dos rompemos el paradigma de la dureza, y seriedad sombría.

Parece mentira, explicarlo, decirlo en palabras no se deja, no se puede, por eso ambos nos tuvimos que echar a reír, porque explicar, eso no se entendería.

Juntos/as  nos fuimos tomados/as de las manos, danzando y cantando, recordamos cada paso de lo que juntos hemos vivido. Ni El, ni yo encontramos nada malo. Mis errores eran lecciones, mis “fracasos” también, y a la larga no lo eran. Mi “enfermedad” es salud.  Mi vida, es su Vida.

Los reclamos, que Él me hacía, con delicadeza fueron. Su rostro, su mirada tierna se iluminó siempre con una dulce sonrisa. No eran reproches, era aquel aprender en consecuencia, asimilar la vida.

Mis reclamos, a Él, le sonaban graciosos, y se reía. Por mucho que le insistía, con Él/Ella no se podía, pero estar con Él, brindar, gozar lo que veía era todo una melodía!

Mirar a Dios Padre/Madre, en mi vida, no me ha asustado, no me dio temor, ni miedo, sino alegría!

Hace rato que ya le conocía. ¿Qué si Él/Ella, me conocía? Claro, Él/Ella ya lo sabía.

Por eso, ahora, juntos/as recorremos la vida, que es su Vida en la mía, con más bríos, con más energía, pero sobre todo asimilando cada vez el aprender a ser humana, en su humanidad divina.

Porque solo aprendiendo de Él/Ella, le llego a descubrir en aquello que no entiendo y no me deja verle porque el Espíritu no siempre se ve con los ojos de esta vida.

El/Ella ahora está tan alegre, es más, me está diciendo que soy su alegría! En toda mi vida, no le había visto reír con tanto humor y alegría. ¿Qué he hecho, para que así te rías?

Me respondió. “No has hecho, casi nada. Ni más ni menos que vivir la vida en contra-vía”.

¿Eso ha sido malo? Pregunté. “No, la vida es novedad todos los días. Eso es dar la Buena Noticia”.

Noviembre 21/11

Remitido al e-mail

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: