La Iglesia Anglicana busca restablecer la paz en la City de Londres


Por Philippe Valat (AFP) – 08/11/2011

LONDRES — Sacudida por los “indignados” que acampan ante la catedral de San Pablo de Londres, la Iglesia Anglicana se apuntó al debate sobre las derivas de los ejecutivos del distrito financiero tratando de mediar entre dos enemigos a priori irreconciliables.

Tradicionalmente generosa en sus críticas sobre los peligros del “rey dinero”, las autoridades anglicanas se encontraron en una situación incómoda con las protestas en el exterior de la catedral, donde las tiendas florecieron como señales de cólera contra el sistema financiero.

Aunque inicialmente quiso exigir la expulsión de los manifestantes por la fuerza, lo que le valió varias dimisiones en su jerarquía, la Iglesia dio rápidamente marcha atrás para retomar un papel más conforme a su imagen.

El lunes publicó un estudio para hacer oír la voz de los empleados de la City, que cayeron de su pedestal desde la crisis financiera de 2008.

El sondeo, efectuado entre más de 500 banqueros, ‘brókers’ y directivos de grandes empresas, muestra que tres cuartas partes se preocupan por la brecha creciente entre ricos y pobres en el Reino Unido. Lo cual no impide que consideren los “salarios y primas” como su motivación principal.

Una amplia mayoría cree también que las remuneraciones en su sector son demasiado altas.

Para uno de los responsables de San Pablo, el reverendo Michael Hampel, este estudio debería permitir iniciar el debate al “sacar a la luz los puntos principales en los que las dos partes admiten que se necesitan cambios”.

En otra publicitada iniciativa, la Iglesia Anglicana acaba de contratar a un conocido financiero retirado, Ken Costa, ex presidente del fondo de inversión Lazard International.

Su papel, explicó a la prensa, consiste en “crear las condiciones para un diálogo entre los manifestantes y la City”. Con un objetivo que él mismo consideró ambicioso: “reconciliar las finanzas y la ética”. Ninguna figura del sector se ha pronunciado todavía públicamente sobre esta iniciativa.

Las primeras declaraciones de Costa auguran un largo camino porque, según él, la economía de mercado –cuyo principio no cuestiona–, ha “perdido sus cimientos morales con consecuencias desastrosas”.

“La obligación marcada a los consejos de administración de maximizar los ingresos de los accionistas no puede continuar”, aseguró. Pero, agregó, “el mundo financiero confronta hoy tales problemas que la única manera de hacerles frente es superar nuestra tendencia a dividir el mundo”.

En sus declaraciones recientes, los dirigentes de la Iglesia anglicana fueron menos moderados.

Su número dos, el arzobispo de York John Sentamu criticó la semana pasada las remuneraciones de los directivos de las grandes empresas, que aumentaron un 50% en promedio este año mientras caía el poder adquisitivo de los británicos.

Refiriéndose las diferencias crecientes de ingresos en las empresas, estimó “difícil imaginar un medio más eficaz para decir a su personal que no vale gran cosa que pagarle apenas 0,3% de su propio sueldo”.

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5h6TT-uFI2Fv84-MTpox5qZD_spkA?docId=CNG.b64681d60b488b85e50f0751b7d39465.11

Mujer y Derechos Humanos: ¿Qué dice la Biblia? (II)


Escrito el 17 noviembre 2011 por Máximo García Ruiz

Sobre Máximo García Ruiz

Máximo García Ruiz es licenciado en teología, licenciado en sociologia y doctor en teología. Profesor de sociología y religiones comparadas en el seminario UEBE y profesor invitado en otras instituciones académicas. Por muchos años fue Presidente del Consejo Evangélico de Madrid y es miembro de la Asociación de teólogos Juan XXIII.

Quienes siguen defendiendo la necesidad de discriminar a las mujeres con respecto a los hombres en el ejercicio de los roles eclesiales, no dudan en sustentar su postura precisamente en los textos bíblicos, especialmente en la teología tradicionalmente atribuida al apóstol Pablo, Máximo García Ruiza los que se sitúa por encima de otros textos evangélicos y, más aún, por encima de las palabras atribuidas directamente a Jesús y a su propio ejemplo que, si bien no incluyó a ninguna mujer en el círculo más íntimo de los apóstoles, sí aceptó mujeres en primera línea de actuación entre sus discípulos, como también las hubo en el entorno inmediato del propio Pablo, a quien se atribuye toda la carga misógina que ha dado lugar a situar a la mujer teológicamente en un plano secundario. Dados los antecedentes a los que hemos hecho referencia, consideramos de interés hacer una breve incursión en el terreno neotestamentario que nos permita establecer un punto de referencia bíblica sobre este tema.

Las condiciones de vida de la mujer judía en tiempos de Jesús respondían al tipo de mujer recluida en su hogar, permaneciendo excluida de la vida pública, aunque no es extraño observar situaciones discrepantes con este modelo. En su análisis sobre la situación social de la mujer en los tiempos neotestamentarios, el teólogo protestante Joaquín Jeremías[1] hace algunas precisiones sobre el tema: “La mujer que salía sin llevar la cabeza cubierta, es decir, sin el tocado que velaba el rostro, ofendía hasta tal punto las buenas costumbres que su marido tenía el derecho, incluso el deber, de despedirla”. Según esto, las mujeres debían pasar en público inadvertidas. “La mujer”, recuerda Jeremías, “estaba obligada a obedecer a su marido como a su dueño (el marido era llamado rab de donde se deriva rabí) y esta obediencia era un deber religioso”. En el servicio religioso la mujer se limitaba a escuchar. Y, sin ánimo de agotar el tema, no olvidemos que la oración diaria prescrita para todo judío piadoso era: “Dios, te doy gracias que no nací ni gentil, ni esclavo, ni mujer”.

Tan solo partiendo de este trasfondo religioso de la época, podemos apreciar y valorar plenamente la postura de Jesús ante la mujer al renunciar a la conducta normalmente asumida y aceptar a mujeres entre los discípulos, colocándolas en un nivel de igualdad con el hombre. El texto de la resurrección (Lucas 24: 1-12) muestra cómo Jesús reconoce la igualdad social del hombre y de la mujer. Las mujeres de este relato rompen con las costumbres sociales de la época saliendo de sus casas solas y relacionándose con hombres desconocidos.  Evidentemente, el relato de Lucas fue transmitido a las nuevas generaciones de creyentes, mostrando el papel protagonista de algunas de ellas en el plan de la salvación, al tomar la iniciativa de ir a la tumba. Ellas son las que transmiten el mensaje de la resurrección a los apóstoles.

Por otra parte, la forma de conducirse las mujeres del relato de Lucas no debió ser ajena ni única al fomento de esa corriente integradora, ya que muchas de esas mujeres, como Lidia en Filipos, Febe en Cencreas, Priscila, firme colaborada del Apóstol, Trifena, Pérsida, Junia (cfr. Romanos 16:1-16) fueron líderes de las iglesias nacientes, convirtiéndose en un elemento importante para la expansión misionera.

La sociedad farisaica era patriarcal y la mujer se movía en un terreno de subordinación al hombre. Jesús rompe esa tendencia y trata a la mujer en un plano de igualdad, aunque bien es cierto que, como ya hemos indicado más arriba, no introduce a ninguna de ellas en el grupo de los Doce, lo cual hubiera supuesto un verdadero escándalo. La sociedad helena era más abierta, y había mujeres emancipadas, aunque sigue habiendo dos planos de relación en los que la mujer ocupa el plano inferior. Pablo era judío, convertido al cristianismo, pero expuesto a las influencias culturales del mundo grecorromano y se mueve en una sociedad cargada de prejuicios y tradiciones. ¿Cómo armonizar la postura judía y las nuevas pautas marcadas por Jesús?

El propio Jesús fue revolucionario en esta materia, no tanto por lo que dijo sino por la manera en que se relacionó con las mujeres. Las trató como plenamente humanas, iguales al hombre en cada aspecto. De los diferentes textos en los que Jesús se relaciona con las mujeres, pueden inferirse cuatro enseñanzas básicas: 1) Jesús reconoce la igualdad social del hombre y de la mujer; 2) significa un reconocimiento del derecho de la mujer a comunicarse y actuar como persona; 3) rompe con la tradición que sitúa a la mujer en un nivel de dependencia o inferioridad, respecto al hombre; y 4) a partir del mensaje liberador de la mujer, ésta puede ocupar un papel activo en la historia de la salvación.

La mujer fue aceptada en la Iglesia neotestamentaria sin aparentes restricciones, participando en diversas áreas. Esto explica que desde fecha muy temprana se vea en las iglesias a mujeres procedentes de diferentes esferas de la sociedad que encuentran en las comunidades  cristianas un ambiente de liberación consecuente con las palabras y con la conducta de Jesús, que les proveía espacio participativo. La conducta de las mujeres del relato de Lucas no debió ser ajena al fomento de esta corriente integradora. Hay evidencias de esa aceptación, al comprobar su participación en diferentes áreas de responsabilidad. En el libro de los Hechos (1:14; 5: 14; 8: 3, 12; 9:2), se muestra como algo natural la incorporación plena de la mujer a la Iglesia, sin ningún tipo de distinción. Ambos, hombre y mujer, son considerados en idéntico plano de dignidad, identificados como “creyentes”, y eso cuando el protagonismo no está ejercido enteramente por la mujer, como es el caso de Lidia de Tiatira, a la que hemos hecho referencia más arriba, co-fundadora, juntamente con Pablo, Timoteo y Silas, de la iglesia en Filipos, la primera iglesia de Europa, que se instala en su propia casa. Y en todo ese proceso, la figura de Pablo es decisiva, mostrando una apertura total hacia la mujer.

En lo que al apóstol Pablo se refiere, se muestra, por una parte, heredero de las ideas del judaísmo rabínico, asumiendo el punto de vista de subordinación femenina, si bien apreciamos en sus escritos una cierta incongruencia. En 1 Corintios 11:7 establece una jerarquía asignando al varón el ser la gloria de Dios, mientas a la mujer la reduce a ser la gloria del hombre, para matizar sus palabras en el versículo 11, afirmando: “En el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón”. Su argumento parece indicar que, con independencia de que en la cultura judía la situación establezca un cierto nivel de dependencia, “en el Señor”, es decir, en la nueva condición de miembros de la comunidad cristiana, el hombre y la mujer son iguales. Por otra parte, al margen del condicionante del velo y del pelo largo, que se presenta como un tributo cultural que las mujeres deben tener en cuenta, en los versículos 4 y 5 de dicho capítulo el apóstol concede a la mujer las mismas prerrogativas que al hombre a la hora de orar y exhortar a los miembros reunidos en la Iglesia, que es tanto como decir que ambos pueden ejercer las funciones pastorales o sacerdotales sin ningún tipo de restricción. No obstante, más adelante, en el capítulo 14: 34 y 35 de la misma carta, dice que las mujeres deben guardar silencio en las congregaciones, sujetándose de esa forma a lo marcado por la ley, pero nadie ha sido capaz de determinar a qué ley se refería Pablo. Es muy probable que el apóstol haga referencia a ciertas tradiciones rabínicas, que imponían silencio a las mujeres en la sinagoga como señal de sujeción. Hasta tal punto es evidente la contradicción que plantea este pasaje que algunos eruditos han sugerido plausiblemente que se trate de una interpolación de una mano posterior[2]. Un texto semejante al de 1 Corintios 14:34-35, lo encontramos en 1 Timoteo 2: 11-15[3], pasaje en el que se expresan las razones correspondientes a la prohibición a la mujer de hablar en las congregaciones, que son: 1) haber sido la segunda en el orden de la creación; y 2) que fue ella, y no el hombre, la engañada por el tentador. Con independencia de que sea discutida a Pablo la autoría de esta epístola, es de señalar que en ningún otro de sus escritos habla el apóstol en términos semejantes de las mujeres, razón por la que el pasaje ha sido puesto igualmente en cuarentena.

Una vez más, es preciso insistir en el peso tan decidido que ha tenido en la Iglesia la cultura. Pablo está dando por sentado el concepto rabínico tradicional del segundo relato de la creación (Génesis 2:18ss)[4], en el que, a diferencia de Génesis 1:27, se concede la primacía del hombre sobre la mujer. Resulta evidente la inconsecuencia del segundo relato con respecto al primero, así como se hace visible el contraste con el estilo de vida de Jesús y con la clara afirmación del apóstol de que en Cristo no hay varón ni hembra de Gálatas 3:28, epístola indiscutiblemente paulina, de cuyo texto nos ocupamos a continuación.

Sin embargo, a pesar de los muchos tics  que presentan sus escritos tendentes a no modificar elstatu quo, nos encontramos con una declaración de Pablo realmente revolucionaria en 1ª Corintios 11: 11,12, cuando afirma: “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; porque así como la mujer procede del varón, también el varón nace de la mujer”, lo cual no impide que reafirme la necesidad de sujetarse a las costumbre sociales, como es que el varón no se deje crecer el cabello (¡!) o que la mujer ore sin cubrirse la cabeza (cfr. 1ª Corintios 11: 13-15).

En este mismo contexto encontramos el mandato de que la mujer guarde silencio en la iglesia, expresando así su sujeción al varón, lo cual vuelve a poner de manifiesto, por una parte, la preocupación de Pablo por no contravenir las normas sociales y, por otra, la subordinación intelectual a las tradiciones rabínicas, que imponen silencio a las mujeres en las sinagogas. Con todo, es obvio que las mujeres en Corinto hablaban y profetizaban (cfr. 1ª Corintios 11:2-16). Pablo se mueve en un terreno dual, en el que, en ocasiones, parece mostrar ciertas contradicciones entre sus postulados teológicos, en los que se muestra contundente: “Ya no hay judío ni griego; no hay ni esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3:28), y su respeto a las tradiciones y costumbres sociales para evitar el escándalo, tan agresivo a su configuración rabínica. En realidad, Pablo introduce la idea de que el ser humano completo es, esencialmente, el conjunto hombre/mujer, varón y hembra, recuperando la idea central del segundo relato de la creación en Génesis 2: 18-25: “serán una sola carne”.

La afirmación que Pablo, rabino judío, realiza sobre este tema se enmarca dentro de las grandes declaraciones de la Humanidad. Jesús mismo nunca dijo nada que fuera más allá de lo que Pablo manifestó a los gálatas. El argumento que utiliza es contundente: “Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos”. Consecuentemente: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gálatas 3: 26, 27).  Ni la raza, ni la clase, ni el sexo tienen  lugar para establecer planos de supremacía o dependencia de unas personas con respecto a otras.

Sin embargo, es preciso admitir que la Iglesia se ajustó más al patrón machista imperante que a las enseñanzas innovadoras de Jesús o a las de Pablo en su etapa más liberal. Por otra parte, no son infrecuentes las expresiones misóginas en los Padres de la Iglesia como Tertuliano (160-230), quien afirmó aquello de que “los cristianos se hacen, no nacen”, en clara alusión a la conversión y que es el mismo que escribe: “Mujer, eres la puerta del diablo. Has persuadido a aquél a quien el diablo no osaba atacar de frente. Por tu culpa ha debido morir el Hijo de Dios; deberías ir siempre vestida de luto y harapos”; o San Ambrosio (340-397): “Adán fue inducido al pecado por Eva y no Eva por Adán. Aquél a quien la mujer ha inducido al pecado justo es que sea recibido por ella como soberano”. Más contundente aún es San Juan Crisóstomo (345-407): “Entre todas las bestias salvajes, no hay ninguna más dañina que la mujer”. Y en esa misma línea se expresaron San Jerónimo (340-420), San Agustín (35-430) y, más tarde Santo Tomás de Aquino (1225-1274) y otros renombrados líderes o padres de la Iglesia.

No obstante, nos encontramos con una especie de resarcimiento teológico hacia la figura de la mujer cuando en el año 431 el Concilio de Éfeso proclama a María como Theotókos (madre de Dios) y se inicia el culto a la madre de Jesús, mediante rituales y fiestas en su honor. Una especie de desagravio hacia la figura de la mujer, que estaba recibiendo un trato tan inapropiado. El Concilio de Éfeso declaró que, en la encarnación, la humanidad y la divinidad estaban tan íntimamente relacionadas que era apropiado hablar de María no sólo como su madre carnal, sino también como Madre de Dios. No corresponde entrar aquí en el trasfondo teológico; tan solo señalar la postura protestante contraria a esta definición que, desde la perspectiva de la Reforma, no tiene ningún fundamento bíblico. Sírvanos únicamente a los efectos de señalar el valor que encierra una declaración de este tipo en cuanto a reivindicar el papel de la mujer en una época en la que era ostensiblemente discriminada con respecto al lugar que ocupaba el varón en la Iglesia; bien es cierto que se refiere a una sola mujer.

 

(Coninuará).

 


[1] Joaquín Jeremías, “Situación social de la mujer” en Jerusalén en tiempos de Jesús, Cristiandad (Madrid: 1977), pp. 371-387.

[2] Paul K. Jewett, El hombre como varón y hembra, edición en castellano Editorial Caribe (Miami: 1975) pp.120ss.

[3] No entramos aquí en discutir o no la autoría de Pablo de este y otros libros tradicionalmente atribuidos al Apóstol.

[4] Para un análisis del segundo relato de la creación, en el que se analiza a fondo el sentido del Génesis 2: 18-23, que habla de la mujer como creada a partir del hombre para ser el ayudante idóneo de éste, véase Jewett, op. cit., pp. 127ss.

http://www.lupaprotestante.com/lp/secciones/biblia/mujer-y-derechos-humanos-%C2%BFque-dice-la-biblia-ii/#more-5584

Ciudades sin violencia


Ileana Alamilla

ALAI AMLATINA, 22/11/2011.- Nuestro sueño es convivir en un país en donde la miseria y la pobreza sean un lejano recuerdo; no me digan que siempre habrá pobres y ricos, ese veredicto ya la conocemos, pero que por lo menos la desigualdad no genere muerte y desnutrición, con esto nos conformaríamos. También hemos añorado caminar y vivir sin miedo al peligro, sentir que quienes transitan junto a nosotras, adelante o atrás, son personas amigables que no intentarán hacernos daño. Qué apacible sería que en nuestras ciudades no hubiera agresores en las casas y en las calles. ¡Cuánta tranquilidad y felicidad encerrarían las ciudades sin violencia para las mujeres!

Esa utopía está siendo experimentada en un programa que, dadas nuestras características de país violento, podría ser la insignia de ONU Mujeres que busca fortalecer una ciudadanía activa de las mujeres en el ejercicio de sus derechos, pero especialmente para erradicar la violencia y vivir en condiciones de normalidad.

Cuando las personas se sienten parte de la colectividad y tienen oportunidades para convertirse en agentes de cambio, emergen capacidades y cualidades que están adormecidas. Mujeres víctimas de violencia sexual que ayudan a sus vecinas para promover acciones por la comunidad, especialmente cuando ocurren fenómenos naturales. Algunas, con secuelas de historias no contadas, siguen persiguiendo un sueño e incitan a otras a juntarse en cooperativas, en comités, en reuniones de vecinas, para contribuir a la seguridad. Historias de vida productiva y solidaria de mujeres que han decidido alcanzar su sueño y que están contribuyendo en la conquista de esos pedazos de espacio seguros, aquí, en nuestro país, donde la violencia está enseñoreada.

Ya lo ha dicho Michelle Bachelet, directora ejecutiva de ONU Mujeres y secretaria adjunta de las Naciones Unidas: “La fortaleza de las mujeres, la tenacidad de las mujeres y la sabiduría de las mujeres son el recurso más desaprovechado de la humanidad. El desafío consiste en mostrar cómo este recurso puede ser utilizado de una manera efectiva que nos beneficia a todas y todos”.

Este mes es cuando más informaciones, publicaciones, programas y abordajes hay en relación con la violencia hacia la mujer y ¡qué bueno!, pero esto no es un tema de coyuntura. Poner fin a ese drama es tarea colectiva, cotidiana, permanente y sistemática. Cada persona hace la diferencia y el Estado tiene un rol primordial que jugar, en políticas, legislación, aplicación de justicia, compromiso, presupuesto y acciones, pues solo los discursos no rompen el círculo de la violencia.

En esta lucha hay espacio para todos, el proyecto mundial Hombres comprometidos para poner fin a la violencia contra las mujeres forma parte de la Campaña del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, para promover la participación de los hombres en la erradicación de la violencia machista.

El principal objetivo es que los participantes envíen mensajes que condenen la violencia contra las mujeres y contribuyan a desnaturalizarla desde los ámbitos en los que se desempeñan cotidianamente.

Gonzalo Romero, de la Selección Guatemalteca de Fútbol y presidente de la Asociación de Futbolistas de Guatemala; Alfonso Sierra, conductor del programa Hoy no es Miércoles, del Canal 1850; Juan Luis Font, de Canal Antigua y el Periódico; y Roberto Alejos, presidente del Congreso de la República, son algunos de los que ya aceptaron unirse en esta noble cruzada contra la violencia convocada por el Sistema de Naciones Unidas. ¡Congratulaciones!

– Ileana Alamilla, periodista guatemalteca, es directora de la Agencia CERIGUA.

http://alainet.org/active/51028&lang=es

Campaña mundial propone acciones para prevenir abusos y violencia contra niños y adolescentes


Natasha Pitts
Periodista de Adital
Adital
El 19 de noviembre, Día Mundial de Prevención del Abuso y la Violencia contra Niños y Adolescentes, trajo a la superficie una vez más la temática del cuidado y el velar por los menores. Este año, para recordar la fecha y hacer algo concreto por los niños y adolescentes del mundo, cerca de 20 mil instituciones, organizaciones de la sociedad civil, órganos gubernamentales, medios de comunicación y comunidades de base se unieron en una campaña mundial.

Además de estimular una cultura de prevención, la iniciativa promovida por la Campaña Mundial para la Prevención del Abuso y de la Violencia contra Niños y Adolescentes, buscó promover la participación de los menores en las iniciativas en favor de medidas contra la violencia y el abuso. Los objetivos de la campaña 2011 también están orientados a presionar a los gobiernos para que reaccionen frente a la violencia contra esta parte de la población.

El abuso es definido por la Campaña Mundialcomo “cualquier forma de sufrimiento infligido a un niño (violencia física, sexual o psicológica) por una persona que lo tiene bajo custodia, que tiene autoridad sobre él y en quien el niño debería poder confiar”. Las formas de violencia ocurren en lugares de convivencia como la familia, la escuela, el sistema de protección y justicia, el trabajo y la comunidad.

Como consecuencia, niños y adolescentes presentan problemas de sociabilidad, desarrollan depresión, se tornan agresivos, van mal en sus estudios, abusan de substancias y presentan problemas de relación de a dos.

Una de las acciones de la Campaña Mundial para todo este año fue la iniciativa “19 días de activismo”. Se presentó una lista con 19 formas de abuso y violencia para que, conociendo el problema, todos puedan actuar para prevenir: el castigo físico, el abuso sexual, el bullying, el abandono y la negligencia, la explotación laboral, el reclutamiento de niños y adolescentes como soldados, la venta de menores de edad, el tráfico, la explotación sexual comercial, la pornografía, el turismo sexual, las prácticas culturales nocivas, entre otras conductas nocivas y de vulneración de los derechos de los menores.

Las acciones de prevención necesitan ser puestas en práctica con urgencia en todo el mundo para evitar que continúen los actos de violencia sexual sufridos por 150 millones de niñas y 73 millones de niños, según datos de las Naciones Unidas. Conductas consideradas benéficas y correctivas, como el castigo corporal, también necesitan ser combatidas en muchos países donde la práctica es cultural. Sólo en 29 Estados está prohibida la violencia en todas sus manifestaciones.

Las Naciones Unidas también revelan que 1,2 millones de niños y adolescentes son traficados anualmente; entre 80 y 100 millones de niñas son víctimas de prácticas culturales como violencia de género, infanticidio, aborto selectivo, desnutrición y abandono; y 126 millones de menores de edad son obligados a trabajar.

Para evitar estas prácticas y proporcionar a los niños y adolescentes una vida libre de abusos y violencia, es necesario sensibilizar a los Estados y a la sociedad en general, pero también incidir con más intensidad en grupos donde las condiciones de vida puedan generar situaciones de abuso y violencia, así como trabajar con familias donde los malos tratos a los menores ya han sido una realidad.

 Traducción: Daniel Barrantes – barrantes.daniel@gmail.com

 http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?boletim=1&lang=ES&cod=62603

Paz por testosterona


Pepe Laguna

Eclesalia

A propósito del IV Encuentro de Oración por la paz
Los medios de comunicación generalistas no se hicieron eco del acontecimiento: el pasado 27 de Octubre Benedicto XVI convocaba en Asís el IV Encuentro interreligioso de Oración por la Paz. En la pequeña localidad italiana se dieron cita los líderes de las principales religiones mundiales, para orar y reafirmar el compromiso por la paz de todos los credos religiosos.

Sobre el inmenso palco montado delante de la iglesia de la Porciúncula pudimos ver sentados al Papa; a su derecha Su Santidad Bartolomé I, patriarca ecuménico de Constantinopla, y su Gracia Rowan Williams, primado de la Comunión Anglicana; y a su izquierda al rabino David Rosen y al profesor Wande Abimbola, portavoz de las religiones tradicionales africanas ifu y yoruba.

También estuvieron presentes el patriarca de Constantinopla, Bartolomé I; el obispo Munib Younan, de la Federación Luterana Mundial; el líder shijk Tarunjit Singh Butalia; el representante del Patriarcado de Moscú, metropolita Aleksandr; el mulá Mohammed Zubair Abid; el metropolita Mar Gregorios, de los siro-ortodoxos de Antioquía; el taoísta Wai Hop Tong; el budista venerable Phra Phommolee; Tsunekiyo Tanaka por los sintoístas japoneses; la señora Betty Ehrenberg, del Comité Internacional Judío; el reverendo Setrui Nyomi de la Comunión Mundial de las Iglesias Reformadas; y el profesor mexicano Guillermo Hurtado en nombre de los no creyentes.

Ante las fotos del encuentro todas ellas plagadas de pobladas barbas y cabezas alopécicas, uno no puede dejar de preguntarse por qué la Divinidad, en cualquiera de las declinaciones institucionales allí presentes, “elige” sólo varones para representarla. Dejo al lector y lectora elaborar su propia respuesta.

Hans Küng afirma que “no habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones, y no habrá paz entre las religiones sin diálogo entre ellas”, a lo que yo añado: “no habrá paz hasta que las mujeres lideren las religiones y el mundo en igualdad de oportunidades que los hombres”. Ya conocemos la violencia que es capaz de generar la testosterona masculina, dejemos paso a la progesterona.

Los cristianos y cristianas sabemos que la paz vendrá de la mano de las mujeres, así nos lo anunció el ángel Gabriel y lo corroboró María de Nazaret en su Magníficat; así nos lo dijeron María Magdalena, Juana, María la de Santiago, primeras testigo de la resurrección.

El día en que la foto de un futuro encuentro de Asís muestre el rostro femenino de papisas, patriarcas, primadas, rabinas, lideresas…, habrá comenzado verdaderamente la era de la paz.

pepe.laguna@yahoo.es PARLA (MADRID).

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

“La teología debería ser interreligiosa, intercultural y feminista”


Juan José Tamayo, teólogo.

María- Paz López

Barcelona En su nuevo libro (lleva publicados más de cincuenta), el teólogo Juan José Tamayo aborda los retos religiosos del siglo XXI. Tamayo, secretario general de la progresista Asociación de Teólogos
y Teólogas Juan XXIII, ha presentado en Barcelona su libro Otra teología es posible. Pluralismo
religioso, interculturalidad y feminismo (ed. Herder).
Tamayo (Palencia, 1946), doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca, y en Filosofía por la Autónoma de Madrid, dirige la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III de Madrid.

¿Por qué arguye usted que “otra teología es posible”?

La gente piensa que la teología es la ciencia de Dios, y que es inmutable.
Hasta ahora la Iglesia ha dado respuestas a preguntas que nadie se plantea, o respuestas del
pasado a preguntas del presente. La teología ha quedado atrasada.

¿Qué debería abordar?

La primera es tener en cuenta el contexto actual de pluralismo religioso.
No vivimos en sociedades de religión única, monorreligiosas, sino plurales. El catolicismo ha marcado la cultura española, pero en los últimos treinta años hemos pasado, por turismo, inmigración y comercio, a una especie de mercado de religiones.

Dice usted que la nueva teología no puede elaborarse desde una sola religión y una sola cultura.
¿Es eso sincretismo?

No es una cuestión de sincretismo. Ninguna religión, cultura, etnia o lengua es capaz de llegar a la verdad de modo exclusivo, porque la verdad es fruto de una búsqueda, de un diálogo, de un debate,
incluso de una confrontación.

Se trata de considerar que no hay un único camino de salvación, sino que todas las religiones son vehículos de verdad y liberación.

¿Teología interreligiosa?

Claro. Un teólogo del siglo XXI tiene que hacer ese esfuerzo, ser teólogo del diálogo interreligioso, de la liberación, de una teología pública en un espacio laico.
Un teólogo cristiano, budista o hindú, que en pleno pluralismo religioso piense que sólo puede hacer teología desde el interior de su propia religión, y que ahí se encuentra toda la verdad, desemboca
en el fundamentalismo.

También cita la interculturalidad. ¿Eso no se hace ya ahora?

Todo teólogo, cristiano de la religión que sea, necesita entrar en diálogo con las culturas. Hasta
ahora el catolicismo se ha transmitido por unos cauces culturales, los de la cultura occidental, que se ha impuesto a través del mensaje cristiano, en las misiones en África, por ejemplo. Si se
quiere construir de veras una teología universal tiene que desoccidentalizarse y descolonializarse;
hay que hacer teología intercultural.

Y feminista, con perspectiva de género, pues hasta ahora las religiones han aceptado sólo la racionalidad y los valores de los varones; eso tiene que superarse.

En la Iglesia católica, ¿qué aspectos de la teología feminista tienen más visos de prosperar?

La consideración de las mujeres como sujetos. En el caso del cristianismo, con más razón, porque
hombres y mujeres son iguales por el bautismo. Las mujeres son sujetos políticos, porque eligen y
pueden ser elegidas; participan en la vida política. Las mujeres son sujetos éticos, como seres humanos responsables que asumen conscientemente sus actos con libertad, para acertar o para equivocarse.

Ahora hay que dar este salto: las mujeres son también sujetos religiosos, sujetos teológicos, y en el caso del cristianismo, sujetos eclesiales, que piensan la fe desde su propia experiencia y subjetividad. La Iglesia católica no tiene por qué rechazarlo; está en la tradición cristiana el principio de que hombre y mujer son creados por Dios a su imagen y semejanza, sin distinción. Las mujeres deben ser reconocidas no sólo como ayudantes, sino como sujetos con pleno derecho.

¿Eso incluiría el sacerdocio?

Al decir sujeto eclesial, quiero decir que deben asumir responsabilidades directivas, tener responsabilidades en el ámbito de lo sagrado, y en el cristianismo, en los sacramentos. No tendría por qué darse un límite en el ejercicio de los ministerios ordenados.


Usted llama a la Iglesia a dejar “la seguridad dogmática”.

El dogma no es el lenguaje propio de las religiones, y menos del cristianismo. Al principio fue el
Evangelio, la buena noticia de liberación para pobres y excluidos.
El lenguaje de Jesús era simbólico, metafórico, a partir de un entorno campesino. Pero luego se formuló en categorías según el pensamiento griego, que ahora chocan con el lenguaje de nuestro
tiempo. El lenguaje dogmático uniformiza; no genera creatividad.

Desde el punto de vista vital, instalarse en la seguridad es una forma de conservadurismo, cuando
el Evangelio es todo lo contrario a la seguridad. Es desinstalación, inseguridad, itinerancia…
La seguridad lleva a una acomodación intelectual, y el teólogo no puede vivir de seguridades.

PARTICIPACIÓN FEMENINA
“Las mujeres deben tener responsabilidad en el ámbito sagrado, en los sacramentos”

DIÁLOGO ENTRE CULTURAS
“Si se quiere construir de veras una teología universal, tiene que desoccidentalizarse’”

La hora del Evangelio social

]La doctrina social de la Iglesia católica puede aportar mucho a la gestión de la crisis económica, a juicio de Tamayo. “Las encíclicas de Juan Pablo II muestran cómo construir una sociedad alternativa, que no se sustente en el capitalismo neoliberal, sino en un humanismo que ve al ser humano en el centro de la economía”, sostiene Tamayo.

“En vez de meterse en berenjenales de cuestiones más debatidas en el interior de la propia Iglesia –arguye–, los obispos deberían poner más el acento en el Evangelio social, la solidaridad, la justicia,
la fraternidad. Eso es lo específicamente originario del cristianismo”.

Según el teólogo palentino, eso es urgente ahora, “cuando los paganos son precisamente los sectores más vulnerables de la sociedad, y los menos responsables de esta crisis”. Según Tamayo, “la
Iglesia debe denunciar y proponer alternativas que partan de las grandes tradiciones igualitarias como son el compartir, la puesta en común de los bienes, el reparto equitativo, la justicia distributiva y la equidad”.

Publicado en La Vanguardia el 20-11-2011 

Fuente: http://www.redescristianas.net

 

¿Cómo acabar con los feminicidios?


Por Marcela Valente *

Maltratadas y deudos de víctimas de feminicidio reclaman acción a estados latinoamericanos / Crédito:Juan Moseinco /IPS
Maltratadas y deudos de víctimas de feminicidio reclaman acción a estados latinoamericanos

Crédito: Juan Moseinco /IPS

BUENOS AIRES, 21 nov (IPS) – Con 18 años, la argentina Vanina Alderete es una sobreviviente de la expresión más salvaje de la violencia machista. Cuando tenía 11, su padre asesinó a su madre y a sus dos hermanos y la dejó a ella gravemente herida.

Cinco veces había acudido su madre a la policía para denunciar las agresiones y amenazas del marido. “Ellos decían que no estaban para prevenir sino para reprimir, y le sugerían que no nos metiera a los niños en problemas de pareja”, contó la joven a IPS.

Ahora Alderete, que vive en la nororiental provincia de Salta, ganó un juicio al Estado que deberá pagarle una indemnización de casi 250.000 dólares por haber faltado a su deber de protegerla de la tragedia.

El gobierno provincial adelantó que apelará la sentencia. “Todo lo que pregonan sobre los derechos de la infancia y la mujer queda en la nada con la apelación”, criticó a IPS su abogado, Oscar Juárez.

La de Alderete es una expresión dramática de feminicidio, como se denomina a los homicidios cometidos contra mujeres por su condición de tales. El padre, condenado a cadena perpetua, dejó a la joven sin familia.

Con un cuchillo de cocina el agresor mató a su esposa y a sus hijos de ocho y cinco años, y creyó haber asesinado también a la mayor, pero la niña logró huir. Estuvo tres meses hospitalizada con graves heridas y ahora vive con un abuelo.

El triple asesinato ejemplifica contra lo que se lucha en el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer, que el viernes 25 abre 16 jornadas de actividades a nivel mundial para concienciar sobre lo que activistas califican como “un genocidio silencioso”, que victimiza a la mitad de la humanidad.

Justamente, para dar visibilidad a estos casos de violencia brutal y forzar políticas que pongan fin a la agresión sistemática de la mujer, en los últimos cinco años la figura del feminicidio está siendo incorporada al código penal de países latinoamericanos.

Pero juristas expertas en derechos de género, convocadas por el Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos Humanos de la Mujer (Cladem), se manifestaron, en general, escépticas sobre la eficacia de la figura.

Mucho mejor que incorporar una nuevo tipo penal difícil de probar, las especialistas se inclinan por exigir un registro oficial de estas muertes y recomiendan mejorar la respuesta del Estado ante las denuncias de mujeres atacadas.

“Yo quisiera restarle neutralidad a la ley penal, pero el tema es cómo hacerlo porque en cinco países de la región donde existe el feminicidio la figura conduce más a la impunidad que a la sanción”, dijo a IPS la abogada Susana Chiarotti.

Chiarotti integra el consejo consultivo de Cladem y el Comité de Expertas en Violencia del Mecanismo de Seguimiento de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer.

El tratado, conocido como Convención de Belém do Pará, obliga a los Estados americanos a actuar “con la debida diligencia para prevenir, investigar y sancionar la violencia contra la mujer”. Pero el compromiso se incumple en casos como el de Alderete.

“Es vergonzoso que el Estado en lugar de reparar, apele el fallo”, sostuvo la argentina Chiarotti.

El feminicidio fue incorporado a la legislación de Costa Rica, Chile, Guatemala, El Salvador y México. “Para algunos estados este es el camino fácil, crear una nueva figura, pero el derecho penal aparece cuando la mujer ya murió”, alertó.

A su juicio, sería mejor avanzar en la prevención, mejorando la participación del Estado desde el momento en que la mujer hace la primera denuncia. Pero no todas las juristas están convencidas de renunciar a tener el nuevo delito en la ley.

En la discusión convocada por Cladem en Buenos Aires y publicada en octubre con el título “Contribuciones al Debate sobre la Tipificación Penal del Feminicidio”, algunas sostenían que la figura puede ayudar a crear conciencia entre los jueces.

Los funcionarios aún hoy consideran que los celos pueden ser un atenuante en estos casos, y se siguen utilizando conceptos como el de “crimen pasional”, la “provocación” de la mujer o la “emoción violenta” para justificar la barbarie, recordaron.

No obstante, la mayoría de las expertas descree de esta vía. La viceministra de la Mujer de Perú, Rocío Villanueva, analizó en el debate la experiencia de su país, donde no existe el feminicidio pero se trabaja con eficacia para prevenirlo.

Perú creó un observatorio dependiente del Ministerio Público que registra cada año los homicidios por violencia sexista y detalla el proceso previo de denuncias de la víctima para identificar las fallas del Estado en la prevención.

Algunas expertas, por ejemplo, propusieron medidas alternativas como la de arrestar al agresor por desacato, si incumple la orden de exclusión del hogar dictada por la justicia luego de un primer ataque.

En cambio, entre los países que incorporaron el feminicidio, los resultados no son alentadores. Uno de los pioneros fue Guatemala donde organismos internacionales alertan de una epidemia de asesinatos por desigualdad de género.

De 2000 a 2010 más de 5.200 mujeres fueron asesinadas en ese país según la policía. No obstante, desde que en 2008 se incorporó el feminicidio, el crimen persiste y la figura no parece efectiva ni para prevenir ni para sancionar.

“La mayoría de los agresores en Guatemala son condenados por homicidio agravado, porque es difícil probar el feminicidio que exige mostrar las relaciones desiguales de poder, la misoginia, o el odio de género”, advirtió Chiarotti.

Familiares de las víctimas saben de estas dificultades. En julio, Cristina Siekavizza, una administradora de empresas, desapareció de su casa.

Un mes después, su esposo, Roberto Barreda, huyó con los dos hijos de ambos y se convirtió en el principal sospechoso de la desaparición de su mujer. Una empleada del hogar familiar atestiguó entonces que el hombre había golpeado a la mujer hasta matarla.

“La justicia de este país se mueve lenta cuando se mueve”, dijo a IPS Juan Siekavizza, padre de la mujer presuntamente asesinada cuyo cuerpo aún no apareció. “Llevamos meses y seguimos igual”, se quejó el hombre.

La madre de Barreda, Beatriz de León, expresidenta de la Corte Suprema de Justicia, está ahora presa por obstrucción de la justicia, por haber movido sus influencias para impedir la captura de su hijo y la ubicación de los nietos, en otro ejemplo de actuación del Estado contra las víctimas de delitos sexistas.

Siekavizza reconoció que Guatemala cuenta con una ley progresista que condena el feminicidio “pero que se aplique es otra cosa”, ironizó.

¿Cómo se explica que, pese a las leyes contra la violencia en todos los países siga habiendo tantos hombres que golpean a las mujeres hasta desfigurarlas y las ultimen con cuchillos, armas de fuego, con sus propias manos o quemándolas con alcohol?

La argentina Natalia Gherardi, del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género, intentó una respuesta para IPS. “Las leyes, en las que se avanzó mucho en América Latina, no son la respuesta a los problemas”.

“Está claro que los estados no son indiferentes a esta forma extrema de violencia y que hay una condena bastante homogénea en la región, pero hay deudas pendientes que no pasan por el plano normativo”, remarcó.

Gherardi mencionó la necesidad de contar con estadísticas sobre violencia. Hoy, salvo contados países, la mayoría de los registros de feminicidios están bajo responsabilidad de organizaciones de mujeres que recogen los casos que se publican en diarios.

“Una mejor información nos permitiría mejores políticas”, concluyó.

También señaló que hay una segunda deuda del Estado con las mujeres que es el de garantizarles el acceso a la justicia. “La ley penal no es para prevenir, el derecho tiene que dar otras respuestas para que las muertes no sigan ocurriendo”, advirtió.

* Con el aporte de Danilo Valladares (Guatemala).(FIN/2011)

http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=99634

“¿Qué quieres? Las mujeres sacerdotes. ¿Cuándo quieres? Ahora”


¿Cómo acoger a los extranjeros?
22 de noviembre 2011
Por la: Rvda. Janice Sevre-Duszynska

Candidato Akers Kay, Deacon Diane Dougherty, sacerdotes Janice Sevre-Duszynska y Katy Zatsick en Fort Benning Road en frente de la tabla de la Coalición Católica progresista. (Foto Enviado)


Primera lectura:
 “consolar a los afligidos y afligir a los cómodos”, en la Eucaristía y el hambre del mundo por Monika K. Hellwig. Nota del Editor: La siguiente es la homilía predicada 19 de noviembre por Janice Sevre-Duszynska, fue ordenado sacerdote en la Asociación de Mujeres sacerdotes católicos. Ella y el franciscano Padre Jerry Zawada encabezó una liturgia eucarística católica incluido en la vigilia de SOA Watch, en el Fuerte. Benning en Columbus, Georgia, como parte de la Coalición Católica progresista. Zawada y Sevre Duszynska tienen tanto tiempo en la cárcel fue a la desobediencia civil para protestar contra las armas nucleares y el militarismo.

Segunda Lectura: La balada de los Carpenter (cantado en Inglés, a continuación, leer en español)
Evangelio: Mateo 25: 31-46.

Hemos causado a la cómoda después de mostrar “Humo Negro ¡el Vaticano” por primera vez en Roma en octubre. Después de la conferencia de prensa, nuestro grupo se reunió en la esquina de Via Concilizione, la calle que conduce al Vaticano. Nosotros éramos miembros de la llamada a la acción, la Conferencia de Mujeres de la ordenación, y las mujeres sacerdotes. Estábamos aquí para apoyar a Roy Bourgeois y las mujeres sacerdotes.

All are invited to say the words of consecration during the inclusive Catholic eucharistic liturgy Nov. 19. (Submitted photo)Todos están invitados a decir las palabras de la consagración durante la liturgia católica eucarística incluido 19 de noviembre.(Foto Enviado)”¿Qué vamos a cantar?” se preguntaban unos a otros. Negué con la pandereta la ordenación como la bandera WOC se muestran y Roy sacó su roja y blanca bandera con “ordenar mujeres sacerdotes” en Inglés e Italiano.

Estábamos cantando el Aleluya y el canto celta “Aquí estoy, Señor” en el camino hacia el Vaticano para presentar la petición firmada por 15.000 seguidores de los sacerdotes Roy y mujeres. Estábamos en Roma, para limpiar el templo del Vaticano del sexismo. Una iglesia que excluye a las mujeres nos distrae de ser consciente del aspecto femenino de la espiritualidad y la experiencia y las percepciones de la vida de las mujeres y la muerte. El resultado es que tenemos una iglesia con una visión distorsionada de Dios. El desequilibrio crea mal, el pecado y el sufrimiento continúa en nuestra comunidad mundial.

“¿Qué quieres? Las mujeres sacerdotes. ¿Cuándo quieres? Ahora”, le gritó que fuera.

El Padre Roy se volvió hacia mí y dijo: “Janice, estamos entregando las tablas en el Vaticano.”

“Sí, Padre Roy. Estamos”, asintió con la cabeza, sonriendo.

Purificación del templo no es fácil y puede ser inquietante. El Vaticano mostró su resistencia por la policía italiana que tomar la bandera WOC lejos de Erin Hanna, ya que era el organizador, y poniendo su Duignan y Miriam, el traductor dewomenpriests.org en Londres, en el coche de la policía, y con las sirenas en todo volumen, llevándolos a la comisaría. A continuación, un detective de paisano de la policía italiana agarró violentamente la bandera fuera de Roy, empujándolo.Roy bromeó en CTA en Milwaukee a principios de este mes que cuando era conducido a la cárcel en el coche de la policía, no tenía las sirenas.

Luego estaba el tema de los tres que fueron ordenados en nuestras albas y estolas: Hudson Ree, fue ordenada mujer sacerdote de St. Louis, Missouri, y la diácono Rougeux Donna y yo, de Lexington, Kentucky No nos arresto. Tampoco nos dejaron en la Plaza de San Pedro.

“Ellos”, ha apuntado que el templo del Vaticano, “creen que las mujeres son peligrosas”, dijo uno de los policías que hablé con él me lo impidió el paso entre las puertas de hierro que ahora rodean el templo. Y continuó: “Su vestimenta sacerdotal es una protesta no podemos dejarte entrar.”

Luego me susurró al oído y comentó como él y otros sacerdotes  ayudan a las mujeres, sino que debe “hacer su trabajo.” Sin embargo, cuando me dijo esto, pensé acerca de los militares haciendo su “trabajo” también.

“¿Qué dice tu conciencia le pregunté?”. Él sólo sonrió y se quedó allí.

Me agarró de mi alba y la estola y la reflejada. Nos han excomulgado a las mujeres sacerdotes. Nos dijo en “delicta graviora” que estamos en la misma categoría del pecado como los sacerdotes pedófilos – el cual no han excomulgado. Y ahora que no nos dejará en el área del templo. Como los fariseos, que tienen miedo de torneros de mesa, productos de limpieza del templo … guiados por el Espíritu dentro de …

Janice Sevre-Duszynska prepares for liturgy Nov. 19. (Submitted photo)Janice Sevre-Duszynska se prepara para la liturgia de 19 de noviembre.(Enviado foto)había afectado a nuestros hermanos sacerdotes en el Vaticano.

Muchas personas reconocen las conexiones subyacentes entre los hombres sólo las imágenes de Dios y un patrón de dominación / subordinación de las relaciones humanas que contribuyen a la violencia en nuestro mundo, incluida la violencia hacia las mujeres y los niños.

La actitud de Jesús hacia las mujeres era revolucionario. La Última Cena no fue una ordenación. Los 12 apóstoles eran símbolos de las 12 tribus de Israel. María Magdalena era el “Apóstol de los Apóstoles.” La investigación arqueológica de la iglesia primitiva por los teólogos como Dorothy Irvin y Macy Gary proporcionar evidencia científica de una tradición de las mujeres diáconos, sacerdotes y obispos durante los primeros cristianos.

Jesús desafió a las autoridades civiles y religiosas de su tiempo para el empoderamiento de los marginados, incluidas las mujeres.Derechos de las mujeres son derechos humanos. Estamos reclamando el derecho a presentarse “in persona Christi” – en la persona de Cristo – en pie de igualdad con los hombres.

La plena igualdad de la mujer es la voz de Dios en nuestro tiempo.La nuestra es una reorganización santa de la jerarquía católica que tratan a las mujeres como a extranjeros, a quienes no da la bienvenida. En el Evangelio de hoy, Jesús dice: “era forastero y no me dieron la bienvenida.”

¿Cómo acoger a los extranjeros?

Publicado el National Catholic Reporter ( http://ncronline.org )

Cómo acoger a los extranjeros? Homilía de Janice Sevre-Duszynska en NCR en línea


Martes, 22 de noviembre 2011
¿Cómo acoger a los extranjeros?
Janice Sevre-Duszynska y el Padre. Jerry Zawada en liturgia de la Vigilia SOA

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