La Iglesia vuelve a las calles


Ayer, con una misa en honor a la virgen de la Caridad del Cobre, “Patrona de Cuba”, la gradual reconciliación entre la jerarquía católica y el gobierno comunista llegó a su punto cumbre.
  • 2011-12-31•La Aldea
La procesión de <i>Cachita</i> por toda la isla es calificada como un hecho inédito desde 1952.

La procesión de Cachita por toda la isla es calificada como un hecho inédito desde 1952. Foto: AFP

Con una misa multitudinaria en La Habana, la virgen de la Caridad del Cobre, “Patrona de Cuba”, finalizó ayer su peregrinar de año y medio por toda la isla, en un hecho inédito desde 1952 que marca el relanzamiento a lo grande de la Iglesia católica, tras un enfrentamiento con el gobierno que la mantuvo en el ostracismo 39 años.

A la misa, celebrada por el cardenal Jaime Ortega en un altar levantado sobre la Avenida del Puerto, que bordea la Bahía de La Habana, en el centro histórico de la ciudad, declarado en 1992 por la Unesco Patrimonio de la Humanidad, asistieron el arzobispo católico de Miami, Thomas Wenski, y prominentes miembros del gobierno cubano y del Partido Comunista, entre los que destacan el vicepresidente Estaban Lazo y el canciller Bruno Rodríguez.

En una urna de cristal sobre el techo de un camión y escoltada por cuatro motos de la Policía Nacional Revolucionaria, la Virgen llegó al sencillo altar, flanqueado por la fortaleza colonial de San Carlos de la Cabaña, la mayor construida por España en América.

El cardenal Ortega, de 75 años, quien ha dicho que en 1966 —recién ordenado como sacerdote—, pasó “ocho meses” en campos de reducción, concebidos entonces para creyentes, homosexuales y otras llamadas “escorias sociales”, es ahora el artífice de este resurgir, en momentos en que el presidente Raúl Castro, de 80 años, busca garantizar que el socialismo cubano trascienda a sus fundadores, quienes siguen al mando del país.

En la peregrinación religiosa, la primera desde el triunfo de la Revolución en 1959, la imagen de Cachita como la llaman algunos de manera cariñosa, recorrió universidades, instituciones estatales, barrios populosos y humildes, cárceles, iglesias, plazas públicas y hasta la sede del Ballet Nacional de Alicia Alonso, contando en todo momento “con el apoyo de las autoridades” y “sin mayores incidentes”, en opinión del comité organizador.

Cuba va dejado atrás prácticas de la guerra fría, cuando “del Este de Europa, especialmente de la desaparecida Unión Soviética, se copiaron tantas cosas negativas, entre ellas, el tipo de trato a la religión, que era controlado, muy limitado”, consideró hace pocos días el cardenal Ortega, quien 40 años después de ser marcado por la experiencia de la “reeducación” encabeza a los católicos cubanos.

La Iglesia vive un momento “increíble”, agregó el purpurado, al comentar la visita en marzo próximo del papa Benedicto XVI y rememorar el viaje de Juan Pablo II en 1998, fecha en qué los católicos y el gobierno comenzaron a dejar definitivamente atrás la confrontación en que se vieron envueltos luego del triunfo de la revolución en 1959.

“Tu hijo será patriota o traidor: ¡De ti depende!”, decía por aquella época una colorida pegatina confeccionada por los revolucionarios, mientras otra de idéntico tamaño y diseño y concebida por los católicos expresaba: “Tu hijo será creyente o ateo: ¡De ti depende!”. Eran los días en que el obispo Eduardo Boza Masvidal (1915-2003), se había transformado en un activista político, marcando la posición de la iglesia.

Pero los tiempos han evolucionado por voluntad de las dos partes y en 2010 el cardenal Ortega y el mandatario Raúl Castro lograron un acuerdo por el cual más de un centenar de disidentes fueron excarcelados, desinflando un ambiente de crispación contra el gobierno cubano creado internacionalmente por la muerte en prisión de Orlando Zapata Tamayo y acto seguido por la huelga de hambre de 135 días realizada por el psicólogo opositor Guillermo Fariñas, en demanda por la excarcelación de disidentes que se concretó después.

Ahora, como saludo a Benedicto XVI, Castro amnistió a casi tres mil cubanos presos (la mayoría por delitos comunes) y anunció que haría los mismo con 86 extranjeros de 25 países. Perdón que si bien no incluye al estadunidense Alan Gross, “no parece cerrar definitivamente esa puerta”, según la lectura que hacen en La Habana diplomáticos y académicos. Gross, 62 años, cumple desde diciembre de 2009 una condena de 15 años de prisión por “actos contra la independencia o la integridad del Estado”.

“Castro le ha sugerido a Barack Obama que si está dispuesto a reciprocar, su gobierno se siente lo suficientemente fuerte como para incluir a Gross en ese gesto”, consideraron las mismas fuentes, pensando no sólo en que Washington libere a cinco agentes de la inteligencia nacional presos en EU desde hace 13 años, sino en otros gestos como la exclusión de la isla de la lista de “países terroristas”, lo cual aceleraría la posibilidad de que los estadunidenses viajen libremente a Cuba, generando un ingreso anual de mil millones de dólares.

En esa perspectiva, las iglesias de Cuba y de Estados Unidos, y también el Vaticano, “desempeñarán un papel importante” según se opina en la isla, al tiempo que Washington insiste en la “liberación inmediata” de Gross, como primer paso para avanzar hacia una mejoría de las relaciones diplomáticas, pese a la oposición del lobby anticastrista en el Congreso estadunidense.

Manuel Juan Somoza. LaHabana 

http://impreso.milenio.com/node/9087583

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: