ORDENACIÓN JUDY BEAUMONT, MUJER CATÓLICA SACERDOTE.


Fort Myers, Florida, Asociación de Mujeres Sacerdotes católicos-clips de vídeos en Youtube


300 las personas que asistieron Ordenación de Judy Beaumont  en Fort Myers, Florida. el 21 de enero 2012
http://bridgetmarys.blogspot.com/

¡Qué lejos estamos del ‘pacto de las catacumbas’!


José Manuel Vidal

Religión Digital

José María Bardales, el cura asturiano que nunca cambió de
chaqueta ni se acomodó a las circunstancias, sigue luchando por la vuelta al “espíritu del Concilio”. Y, desde la mística de la resistencia activa, recupera, a través de un amigo, un documento excepcional. Se trata del ‘pacto de las catacumbas’, firmado el 16 de noviemvre de 1965 por 40 padres conciliares, liderados por Helder Camara, en las catacumbas romanas de santa Domitila.

Los firmantes se comprometían a vivir en pobreza, a rechazar todos los símbolos o privilegios de poder y a colocar a los pobres en el centro de su ministerio pastoral. ¡Qué lejos estamos de aquel pacto!.

Extractos del ‘Pacto de las catacumbas’

-”Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población en lo que toca a casa, comida, medios de locomoción, y a todo lo que de ahí se desprende. Renunciamos para siempre a la apariencia y la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (ricas vestimentas, colores llamativos) y en símbolos de metales preciosos”.

-Hace años que prima en la Iglesia la vuelta a los palacios episcopales, a los anillos de oro, a los báculos ostentosos, a la buena mesa, a los coches de alta gama y a las sedas y oropeles litúrgicos.

-”Rechazamos que verbalmente o por escrito nos llamen con nombres y títulos que expresen grandeza y poder (eminencia, excelencia, monseñor). Preferimos el nombre evangélico de ‘padre’”.

-Pero obispos, arzobispos y cardenales no se han apeado de la parafernalia de las Eminencias reverendísimas, excelencias, monseñores…

-”Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y los grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que perjudique a otras personas de la diócesis”.

-Es la opción preferencial por los pobres que mcuhos eclesiásticos han vuelto a colocar en el cajón de los olvidos, al tiempo que tachaban esa exigencia evangélica de tendencia marxista de la Teología de la Liberación.

-”Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y trabajadores, compartiendo su vida y el trabajo”.

-La correponsabilidad de los laicos en la evangelización es una de las ‘traiciones’ más evidentes de la jerarquía al ‘espíritu del Concilio’. La Iglesia-pueblo de Dios ha vuelto a ser Iglesia-piramidal, dominada exclusivamente por los clérigos. Los laicos ni están ni se les espera. Y mucho menos, si son mujeres.

-”Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus mutuas relaciones, procuraremos transformar las obras de beneficencia en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes”.

-Gracias a instituciones como Cáritas o Manos Unidas, las instituciones samaritanas de Iglesia han podido seguir haciendo caridad y justicia, asistencia y promoción social. Pero con problemas y sintiéndose permanentemente vigiladas por algunos prelados.

-”Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro Gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, estructuras e instituciones sociales que son necesarias para la justicia, la igualdad y el desarrollo armónico y total de todo el hombre y de todos los hombres, y, así, para el advenimiento de un orden social, nuevo, digno de hijos de hombres y de hijos de Dios”.

-La denuncia profética está aparcada. Es muy raro (al menos en España) que algún jerarca se atreva a levantar la voz y criticar al Gobierno de turno. De hecho, mientras los Gobiernos recortan sin piedad en gastos sociales, haciendo pagar la crisis a los que más la sufren y a los que no la han provocado, el episcopado español calla, en un mutismo casi absoluto, descorazonados y antievangélico. ¡No vaya a ser que les hagan pagar el IBI!

-”Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio. Así, nos esforzaremos para “revisar nuestra vida” con ellos, buscaremos colaboradores para poder ser más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo”.

-Hemos vuelto a los obispos-señores, a los del ordeno y mando, a los que gobiernan a baculazo limpio. Los órganos de corresponsabilidad eclesial no funcionan o son meramente consultivos, sin capacidad de influencia o decisión alguna. Los consejos de pastoral y los consejos presbiterales están desamortizados. Y ya se oyen voces que condenan la simple existencia (incluso desactivada) de la Conferencia episcopal.

-”Cuando regresemos a nuestras diócesis, daremos a conocer estas resoluciones a nuestros diocesanos pidiéndoles que nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones”.

-Eran otros tiempos. Tiempos de obispos servidores, a las órdenes de la comunidad. Afables, sencillos, cercanos, pastores más que dueños, conscientes de ser más compañeros en el seguimiento que maestros. Porque ‘Padre y Maestro’ sólo hay uno, Cristo Jesús.

http://www.redescristianas.net/2012/01/24/que-lejos-estamos-del-pacto-de-las-catacumbasjose-manuel-vidal/

 

IGLESIAS LOCALES APOYAN A DESEMPLEADOS.


Por Pat McCaughan | 24 de enero 2012
Se trata de  Scales Martice, 24, en el centro espera, es gerente de operaciones de venta en una tienda de comercio justo en el centro espera en Racine, Wisconsin. FOTO / RVM

[Episcopal News Service] Hace tres años, Scales Martice, de 24 años, boxeador, músico y ex-criminal desempleado en Racine, Wisconsin, no tenía perspectivas de empleo y de esperanza  menos.

A continuación, un antiguo profesor le recomendó  la Pastoral Vocacional Racine(RVM), una extensión de San Iglesia Episcopal de San Lucas y otras agencias locales y Scales ha sido en la vía rápida desde entonces.

Él ha sido ascendido dos veces, supervisa cinco empleados y actualmente maneja las operaciones de venta en una tienda de comercio justo en el HOPE CENTER , que ofrece servicios sociales a los residentes pobres de Racine.

“Empecé como una noche de finales de barista”, recordó. “Dentro de unos meses, yo estaba a tiempo completo barista y luego en los puestos de supervisión. Me di cuenta que no solo me estaban preparando para el liderazgo, sino que se me estaban dando más y más oportunidades “, dijo durante una entrevista telefónica 19 de enero en Racine.

Él duda  de que no hubiera sido posible sin la disposición de empleo RVM y clases de habilidades para la vida. Cursos de “como la gestión financiera y cómo tratar con los supervisores y la forma de entrevista y la puntualidad y vestirse adecuadamente. Me hicieron el empleo listo “, dijo.

Jim Schatzman, director ejecutivo de RVM, fue un miembro de la divulgación de San Lucas comisión cuando el grupo estaba buscando una manera de involucrar a la comunidad, dijo en una reciente entrevista desde su oficina de Racine.

“Racine ha llevado a nuestro estado en paro durante 12 años consecutivos, es una dura historia de la roya del cinturón”, dijo. “Hemos perdido más de 6.000 empleos en la manufactura en los últimos siete u ocho años”.

Por lo tanto, ayudar a los demandantes de empleo parecía un lugar tan bueno como cualquier otro para empezar. El centro abrió sus puertas en 2002 y “que acaba de colocar el empleado número 2.000, con un promedio de 200 personas al año, en una comunidad relativamente pequeña de alrededor de 89.000”, dijo. “Sentimos que estamos haciendo una familia y un impacto en la comunidad.”

La agencia ha cuadruplicado su presupuesto anual en una década de funcionamiento, desde $ 80,000 el primer año a casi US $ 500.000 en la actualidad. “Nuestro primer año se colocaron 70 personas, nuestro segundo año el número se acerca a 100. Este último año, 2011, hemos puesto más de 300 personas en puestos de trabajo “, dijo.

Siendo la Iglesia hace la diferencia, especialmente para aquellos que puedan instituciones desconfianza del gobierno, Schatzman dijo. “También hace una diferencia en la manera de darles la bienvenida cuando llegan aquí, que alguien sabe su nombre. No son las personas anónimas sin hogar, sin rostro nunca más. ”

Scales comentó: “Ellos me ayudaron a darme cuenta de que valía la pena el esfuerzo que estaban haciendo. También me ayudó a perdonarme a mí mismo para hacer cosas de ser encarcelados. Es  muy poco lo que se puede decir de sí mismo justo después de la encarcelación que te hace sentir bien “, dijo.

“Sin ellos, dudo que alguna vez, podría haber conseguido mi pie en la puerta. Todavía estaría luchando por encontrar incluso trabajo temporal. No creo que el empleo es su especialidad, las personas son su especialidad. ”

RVM es sólo un ejemplo de la forma de congregaciones episcopales en todo el país han comenzado a responder a las necesidades de los afectados por los difíciles tiempos económicos. Ofrecen una amplia gama de servicios gratuitos, de reanudar la revisión, orientación vocacional y capacitación para el trabajo de preparación y con un poco de la dirección espiritual tirado, si fuera el caso.

En San Bernardino County, California, donde 2011 la tasa de desempleo promedio de cuatro puntos porcentuales por encima del 8,5 por ciento los niveles nacional, el reverendo Van Buren Barrett decidió extender la mano y ayudar a los buscadores de empleo locales.

Hace aproximadamente un año, Van Buren, un diácono profesional en San Iglesia Episcopal de Juan en LaVerne, junto con un parroquiano, Vashti Mayor Bliss, puso en marcha el Ministerio de Carrera Crossroads.

El ministerio se ha estado reuniendo el primer y tercer domingo de cada mes, ofreciendo apoyo, comida, talleres, invitados especiales, materiales, capacitación, apertura concreta de trabajo y una dimensión espiritual para aquellos que buscan empleo, Van Buren, dijo durante una entrevista de 22 de enero . Cuenta con una tasa de 54 por ciento de la colocación, la asistencia a alrededor de 30 personas que buscan trabajo hasta ahora, y se está expandiendo para incluir a otras congregaciones, así como otras comunidades, dijo.

Por Gina Hosterman de Pomona, un 22 de enero revisión del curriculum vitae con Van Buren y la dicha Mayor se sentía como una nueva esperanza.

A pesar de que tiene tres años de experiencia como representante de servicio al cliente, Hosterman, 24, al igual que muchos en la fuerza de trabajo, ha sido subempleados. También había visto a tres consejeros de la carrera en ocho meses, fue en vano. Actualmente es empleado de turno, lo que demuestra los productos alimenticios en las tiendas de comestibles locales de trabajo que no cumplan ni tampoco estable, dijo.

“Yo ni siquiera voy a ser llamados a trabajar para el próximo mes”, dijo. “Sólo quiero  tiempo completo o tiempo parcial. No tengo ninguna preferencia por cualquier campo, he perdido mi motivación y estoy teniendo problemas para configurar mis objetivos”, dijo Van Buren y  Major Bliss.

Parte del desafío es aprender a desarrollar habilidades de auto-evaluación y de transmitir dones y talentos con éxito “, para dar el ascensor tradicional o en dos discurso de marca a ti mismo en dos minutos”, dijo Major-Bliss. “Esa es la pregunta a todo el mundo pregunta:” Hábleme de usted “. ¿Quieres ser capaz de hacer eso de una manera clara y concisa. ”

Su reunión de una hora con Hosterman comenzó y terminó con una oración. Su revisión del curriculum vitae dado posibilidades de específicos “y emocionante” carreras-como en la comercialización y de artes gráficas-que Hosterman había pasado por alto. También dio lugar a “la tarea a llevar a cabo algunas entrevistas informativas con profesionales en esas áreas”, antes de una sesión de seguimiento el próximo mes.

“No sé qué decir”, dijo Hosterman. “Por primera vez en mucho tiempo, me siento optimista.”

Hojas de vida son un buen punto de partida, acordó Chuck Utley, un parroquiano de SanIglesia Episcopal de Timoteo en Mountain View, California, en la Diócesis Episcopal de El Camino Real .

Utley y otro feligrés San Timoteo, Dick Yarp, tanto a los profesionales de negocios retirado, se creó el Ministerio de Asistencia de Empleo (EAM) hace tres años y comenzó a ofrecer “mejoras hoja de vida.” Inicialmente, el ministerio tenía la intención de ayudar a las personas dentro de la congregación, pero rapidez con la que se expandió a otras personas fuera de la iglesia, dijo durante una entrevista telefónica 20 de enero de su casa.

EAM también se ha asociado con el Ministerio de Carrera acciones ofrecidas por la Iglesia Presbiteriana de Menlo Park, que ofrece preparación para el trabajo y habilidades, dijo Utley.

Pero el primer paso para una búsqueda exitosa de trabajo es analizar hojas de vida, porque “un gran trabajo comienza con un gran curriculum vitae”, dijo. “. Sin él, la creación de redes es difícil” Hasta la fecha, EAM ha servido cerca de 44 personas que buscan empleo, 30 por ciento han encontrado empleo.

Por ejemplo, EAM ayuda a una mujer que fue despedido de un puesto de asistente administrativo en la reelaboración de su hoja de vida a centrarse en los dones específicos. Con el nuevo currículum, y el entrenamiento en entrevistas y otras habilidades a través de CAM, que fue contratada en una empresa de capital riesgo.

“Yo pensaba al principio que íbamos a apelar sobre todo a los mandos intermedios”, dijo Utley.”Pero parece que nos han ayudado en su mayoría mujeres, a partir de una variedad de fondos.Hemos tenido personas con títulos de maestría y una persona con un doctorado que vino a vernos, y hemos trabajado con ellos en términos de conseguir su curriculum vitae en forma de arriba, como todo el mundo. ”

Ser iglesia ofrece un componente espiritual en definitiva a los servicios de asesoramiento.También lo hizo frente a sus propias experiencias de desempleo, dijo Van Buren y Mayor-Bliss, junto a San Juan en LaVerne.

Hace dos años, Van Buren se encontró sin empleo después de 16 años con ITT Educational Services, Inc. Él descubrió el deseo de ayudar a otros a navegar por el mercado de trabajo, dijo.Ahora está trabajando en el San Joaquin Valley Community College, pero considera encrucijada Carrera del Ministerio (CCM) un llamado especial.

Importante-Bliss, ex director de una empresa farmacéutica, acaba de aceptar un paquete de indemnización el 18 de enero, dijo. Situación de desempleo incluye tanto retos como oportunidades, dijo. “Estoy en mi camino propio discernimiento. Ahora que he llegado más allá de la sensación inicial de que no se valora, después es lo que voy a hacer al respecto? ”

Y agregó: “A veces Dios viene y dice, ya que no vamos a mover, me voy a mover”.

Del mismo modo, después  la bibliotecaria Jennifer Dye fue despedida de la Biblioteca Pública de Detroit en marzo, se decidió a convertir la adversidad en oportunidad, y difundirlo.

Ella creó el Centro de la Catedral de la red (CCN) en la Iglesia Catedral de St. Paul , donde asiste a la iglesia en Detroit, Michigan.

“A demás de ser bibliotecaria me gusta mucho ayudar a la gente, soy buena en la investigación, y esto parecía ser algo que pudiera hacer para ayudar a los demás”, dijo Dye, durante una reciente entrevista telefónica desde su casa.

CCN sólo ha tenido una reunión hasta ahora, pero ya Dye ha empleado sus habilidades de una amplia investigación para ayudar a los participantes en la ampliación de contactos a través de tales redes sociales como LinkedIn.

También se alinearon a los participantes con una prueba de velocidad de redes libremente modelado después de citas rápidas “, aunque algunas personas no exactamente igual que la comparación”, se rió.

“Es una oportunidad de conocer a un montón de otras personas, para aprender un poco sobre ellos, que aprendan de ti, y para construir una red por sí mismo.” La teoría es que cuanto más se expanda su red personal de contactos, es más las oportunidades que se crean para sí mismo para conectarse con los empleadores y las oportunidades, dijo.

CCN es un servicio gratuito a disposición de cualquier persona interesada ya que “funciona a mi manera a través del desempleo”, dijo Dye. Ella va a entrevistas de trabajo “, pero esto no es algo que sólo voy a hacer hasta que encuentre otro trabajo. Este ministerio será permanente hasta que sea necesario. Estoy tratando de situarme para que pueda aprovechar las oportunidades que se presentan. ”

Para Endel Williams, de 37 años, el Ministerio Racine profesional fue lo que hizo a crear oportunidades. Motivó a todos ellos.

“Salí de la cárcel en 2001 y comenzó a trabajar un trabajo de servicios temporales no hacer mucho dinero. Pero, yo no podía subir. Si yo todavía estaba ahí hoy en día, estaría haciendo la misma cantidad de dinero. Luego me enteré de RVM, y el resto es historia “, dijo.

Eso fue justo después de RVM se inició en 2002, recordó.

“Estamos conectados”, dijo Williams en una entrevista telefónica 20 de enero. Gracias a los esfuerzos de RVM, ha sido empleado con la ciudad de Racine empresa de agua pública para los últimos cinco años, la reparación de la red de agua rotas, y que “es excelente”, dijo.

También se mantiene en contacto con RVM. “Todavía estoy involucrado con RVM. Yo participé en su tablero, y estoy en el comité ejecutivo. Yo estoy allí un par de veces a la semana “, dijo.

“No les importa si eres negro, blancos, hispanos, asiáticos, si usted viene a través de su puerta y decir que quieres ayudar, te va a tocar un poco de ayuda”, dijo. “Ellos no hacen dinero con usted. Se sientan, hablar con usted, explicarle las cosas. Todo lo que he necesitado en términos de ayuda, consejo, nada, he estado allí.

“Pero”, añadió, “no me dio nada. Cuando empecé a ir allí, vieron que era sincero. Se suministran las oportunidades y se aprovecharon de ellos. ”

-La reverenda Pat McCaughan es una corresponsal del Episcopal News Service. Ella tiene su sede en Los Angeles.

http://episcopaldigitalnetwork.com/ens/2012/01/24/churches-reach-out-to-help-the-unemployed/

Histórico triunfo en el estrado judicial de los trabajadores corteros de caña de azúcar


Corporación Humanidad / Martes 24 de enero de 2012

En la última audiencia del juicio contra los trabajadores corteros de caña y dos defensores de derechos humanos, llevada a cabo este lunes 23 de enero en el Palacio de Justicia de Buga, la Juez Tercera Penal Especializada del Circuito Judicial de Buga, Sra. María Eugenia Correa, se pronunció a fondo absolviendo de todos los cargos a los trabajadores José Oney Valencia, Omar Cedano, Oscar de Jesús Bedoya y Raúl Chacón, y los defensores de derechos humanos Juan Pablo Ochoa y Alberto Bejarano, acusados alevemente de concierto para delinquir, sabotaje y lesiones personales agravadas.

La Corporación Humanidad “Maestra Vida”, saluda efusivamente y comparte como propio este triunfo de los trabajadores, del movimiento obrero, del Movimiento 14 de Junio, hoy sindicato, del movimiento en defensa de los derechos humanos, de la oposición política, y de la VERDAD, la DIGNIDAD y la JUSTICIA.

http://prensarural.org/spip/spip.php?article7270

¿Rezar por la unidad de los cristianos?


Joxe Arregi, teólogo

Del 18 al 25 de enero, desde hace varias décadas, muchos cristianos -católicos más que nada- celebran la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Fue una iniciativa privada que Roma hizo suya y promovió poco después del Concilio Vaticano II, en el año 1968. Primero se rezaba por los cismáticos, luego por los “hermanos separados”. Muchos rezan hoy simplemente para que todos los cristianos recuperen la unidad perdida.

Conozco de cerca el espíritu de tolerancia y la bondad de corazón con que muchas católicas y católicos rezan por la unidad. Admiro su actitud, pero no comparto su perspectiva. Rezan a Dios como se pide un favor a un amigo o a un jefe, pero en ese dios no se puede creer. Y rezan por la unidad de los cristianos, como otros (ilustres obispos inclusive) rezan por la unidad de la Patria, pero en esa unidad tampoco se puede creer.

¿Qué queda entonces? Quedan la buena voluntad y el fervor de la oración, y no es poco. Pero la buena voluntad no basta, y el fervor puede servir también para lo peor, y entonces se llama fanatismo. Debe desaparecer esa imagen de un dios soberano a quien nuestra oración tal vez logrará cambiar o conmover. Debe desaparecer esa dejación de la propia responsabilidad en manos de una voluntad divina voluble y arbitraria.

Y debe desaparecer, en la cuestión que nos ocupa, esa idea de unidad de los cristianos concebida como unidad de la patria o del partido. Habría que sustituir esta semana por otra: por ejemplo, por una Semana del pluralismo cristiano y de todas las iglesias. Por una semana dedicada a conocer, respetar y estimar mejor a las otras iglesias y a tantas y tantos cristianos, cada vez más numerosos, que siguen a Jesús fuera de todo aparato de toda iglesia.

¿O piensa alguien que a Jesús se le pasó por la cabeza alguna vez que debía haber “un solo rebaño y un solo pastor”, por mucho que el evangelista Juan ponga esas palabras en su boca? Jesús nunca se propuso formar ni una ni muchas iglesias. Simplemente quiso anunciar y adelantar un tiempo nuevo, que trastocaba el mundo en todos los órdenes: que los últimos sea los primeros, que los ricos compartan sus bienes, que los pobres dejen de serlo, que todos los afligidos sean consolados. Jesús no quiso más iglesia ni religión que ésa. Todas las creencias y normas, todas las iglesias, vinieron luego, y solo podrán curar y liberar si son tolerantes y plurales.

¿Piensa alguien que entre los primeros cristianos -que al principio ni siquiera se llamaban así- había menos diferencias que las que pueda haber hoy entre las diferentes iglesias o, dentro de la propia iglesia católica, entre el Opus y las comunidades de base? Consta que, en las primeras décadas después de la muerte de Jesús, entendían esta muerte de maneras muy distintas; muchos no la entendían como muerte expiatoria, y nadie les condenaba por ello, aunque es seguro que hoy serían condenados.

Y consta que hubo fuertes tensiones entre quienes hacían vida de carismáticos itinerante, al estilo de Jesús, y las comunidades establecidas, más o menos organizadas. Comparad el Evangelio de Juan con el Evangelio de Marcos: si suprimís de esos evangelios los nombres propios “Jesús de Nazaret” o “María de Magdala”, y se los dais a leer a alguien que no los conoce, lo más probable es que no piense que narran la misma historia. Pero no, no suprimáis, por favor, los nombres “Jesús de Nazaret” y “María de Magdala”. Dejadlos como están, con todas sus diferencias.

¿Piensa alguien que había menos diferencias teológicas y disciplinares entre Santiago y Pablo, o entre Pablo y Pedro, o entre Juan y Pedro, o entre Pedro y María de Magdala y sus respectivas iglesias (sí, también hubo iglesias de María de Magdala, aunque no las dejaron seguir) que, por ejemplo, entre una iglesia bautista y la Iglesia católica romana de hoy?

Algunos cristianos se sentirían confundidos y muchos aliviados, si conocieran cuán distintas y divergentes maneras coexistieron, en los orígenes del cristianismo, de mirar a Jesús, de comprender su “divinidad”, de organizar la comunidad, de celebrar la “eucaristía”, de acoger el perdón. O si supieran que al principio no había sacerdotes, ni sacramentos administrados únicamente por el clero, aunque no por eso dejaban de celebrar la vida.

Todo eso es hoy muy conocido, y debieran saberlo todos aquellos que añoran y predican la unidad de un estrecho redil rodeado de muros.

Esa unidad no es posible, y además es indeseable. El Misterio Viviente de la Vida nos ha hecho diferentes. No hay dos pájaros, ni dos árboles, ni dos hojas iguales. Ni dos nubes, ni dos gotas de agua. Ni dos estrellas en el cielo, ni dos granitos de arena en la tierra. Y pienso que ni dos átomos de oxígeno son exactamente idénticos.

¿Cómo quieren encerrar en una forma única el Espíritu que sopla donde quiere y da respiro a todos los vivientes? ¿Acaso no conocen ni admiran la inagotable profusión de la vida siempre nueva, siempre distinta, siempre otra? Cuidemos la santa ecología de la Vida.

El libro del Génesis nos relata de forma genial el mito de Babel. Los hombres quisieron construir una torre tan alta que llegara hasta el cielo, para conquistar a Dios. Y la lengua única era su fuerza de conquista. Pero se equivocaban de Dios, pues Dios no mora en lo alto, sino en lo más bajo, y se derrama como agua, y no necesita ser conquistado. Y acabaron confundidos por su lengua única, por su voluntad de conquista.

En los Hechos de los Apóstoles, por el contrario, se nos cuenta el mito del anti-Babel. Todos hablaban lenguas distintas, pero todos se entendían porque nadie quería imponer su lengua a los demás. Eso es Pentecostés.

Todas las religiones, iglesias y corrientes son como lenguas distintas. El Espíritu habla en todas, pero ninguna lo puede atrapar. Y todas se entienden solamente cuando ninguna quiere excluir a las demás. Todas las lenguas quieren decir lo mismo: el mundo, la vida, el misterio. Pero ninguna en particular ni todas juntas lo dicen del todo.

Cuantas más lenguas digan el Misterio, mejor lo conoceremos como Indecible. Y, llenos de respeto, nos reconoceremos los unos a los otros como testigos y sacramentos del Inefable. Cuanto más nos empeñemos en sustituir las diversas lenguas por un esperanto o en imponer a todos la lengua del imperio, tanto más confundidos y perdidos acabaremos, como en Babel, como en un salón cerrado de espejos, sin misterio ni amistad.

Cuidemos la ecología del Espíritu, la ecología de las
lenguas, de las religiones y de las iglesias en su santa diversidad. No estaremos más unidos cuanto más iguales seamos, sino cuanto más nos respetemos y dialoguemos siendo diferentes. Para estar unidos, los cristianos no necesitamos ser más iguales de lo que ya somos, sino que nos toleremos los unos a los otros y nos preguntemos: ¿cómo podremos practicar mejor hoy, con todas nuestras diferencias, la única religión de Jesús?

Fuente: http://www.redescristianas.net

 

IGLESIA METODISTA: ¿Sólo los obispos merecen seguridad laboral?


Joseph R. Stains*

20 de enero, 2011 | UMPortal

Obispa Janice Riggle Huie y Obispo Gregory Palmer oran en el culto de apertura de la Conferencia General 2008. Foto UMNS por Mike DuBose.

El informe de Llamado a la Acción le pide a la Iglesia Metodista Unida que elimine el empleo garantizado, conocido como “seguridad de nombramiento”, para los presbíteros ordenados. La propuesta deja el estatus de nombramiento en manos de los obispos. La lógica que se sigue es que de esta forma los pastores ineficientes podrán ser removidos más rápidamente, mientras que se afirma a los pastores efectivos. Esta propuesta da por sentado varias cosas:

• El clero inefectivo de las Iglesias locales son la razón principal de los males de la denominación.
• Todavía no existe un proceso competente para abordar la ineficacia del clero.
• Nuestros obispos están mejor calificados que cualquier otra entidad para asumir la responsabilidad/derecho de decidir quién entre el clero merece continuar en el servicio activo.

Esta propuesta debe analizarse bien. Pareciera, como afirman los informes de varias organizaciones de la iglesia, que se deriva de la sabiduría colectiva del mundo corporativo de los negocios, enfatizando el punto de vista secular y la administración de altos ejecutivos, cuyo historial en los últimos años de la vida empresarial del país no es para nada tranquilizador ni se destaca por su perspectiva cristiana de la justicia y la preocupación por la dignidad de la clase de más abajo. Después de todo, es el sector ejecutivo de nuestra iglesia, el Concilio de Obispos, el que ha guiado la producción de esta propuesta. Aquí quiero cuestionar la validez de las tres suposiciones mencionadas arriba.

La efectividad del clero
No cabe dura que hay ministros más dotados, dedicados, e ingeniosos que otros, incluso más fieles. Lo mismo ocurre con oficiales, agencias, laicos y obispos. El mal se ve en todas las iglesias históricas. El mismo Libro de Disciplina guía a la iglesia en partes del mundo donde no se ve el problema. Lo que sea que esté mal en el clero americano, también está mal en obispos, juntas, agencias, oficiales y laicado. Nadie debería estar exento de ser escrudiñado y nadie se ha ganado el derecho de decidir sobre la validez del ministerio de los otros.

Cómo tratar al clero débil
La Disciplina provee de los medios para cortar a quienes no son efectivos. Una vez al año, la Sesión del Clero de cada conferencia anual recibe las recomendaciones de su Junta de Ministerio Ordenado, incluyendo candidatos para emplazamiento administrativo, retiro involuntario y licencia involuntaria. Los así considerados han estado bajo la evaluación de la junta de personas del mismo rango por al menos un año, por recomendación de un grupo adecuado, incluyendo la superintendencia. Los obispos residentes pueden hacer sus recomendaciones para la agenda de la junta, y esas preocupaciones se toman seriamente.

El poder que actualmente los obispos no tienen es la autoridad de pasar por encima de la sabiduría de la junta, lo cual es una restricción apropiada a la concentración de poder de nuestra iglesia. Provee una tensión sana y una gama de análisis de parte de los que tienen el mismo rango de quienes son investigados. La mayoría considera que esto es vital para tomar decisiones difíciles por medio de un proceso justo.

El mecanismo actual, si se aplica con inteligencia, sirve bien a las conferencias, porque reparte el poder para suspender al clero entre más que una sola entidad. El obispo y su gabinete tienen espacio para usar discrecionalmente estas herramientas sin colocar el poder de discreción en las solas manos del obispo y gabinete.

Rdo. Joseph R. Stains

El papel del obispo
Uno se puede preguntar qué califica a un obispo para ser mejor que otras personas o grupos para decidir quiénes se mantienen en el ministerio. ¿Se trata de más objetividad, sabiduría teológica, autoridad del oficio, derecho divino?

Es difícil encontrar una credencial para este tipo de cambio de autoridad en nuestra iglesia, dada nuestra herencia de dignidad compartida. Tampoco se nos asegura que esta variación en la autoridad del obispo facilita un cambio en el que todos concordaremos en la práctica. Recordemos, por ejemplo, el caso de Virginia, a mediados del 2000, y las tensiones que provocó entre los obispos y el Concilio Judicial respecto a la decisión 1032.

También es difícil dar una razón para concentrar la autoridad para decidir quién merece ser nombrado a cierta posición en obispos que no muestran ninguna señal de estar dispuestos a sujetarse a las mismas reglas que quieren aplicar a otros. ¿Quién ha escuchado de algún obispo americano dispuesto a arriesgar su puesto permanente por cualquier principio del Llamado a la Acción?

Sin embargo, esa misma cultural del privilegio episcopal diferencia a la IMU de América del resto de sus colegas en el resto del mundo. La nueva IMU que se formaba en 1968 sentó en su constitución el estatus de puesto permanente de por vida para todos los obispos elegidos en los Estados Unidos y la opción de cualquier otro modelo para los obispos fuera del país. Esta doble norma todavía perdura.

Es interesante que ninguna jurisdicción o conferencia central fuera de nuestro país adoptó o practica el dar a los obispos una posición permanente de por vida. La minoría que ofrece el oficio de por vida lo hace a través de una elección después de que el obispo ha servido un período completo.

Si existe alguna anomalía en el modelo de los Estados Unidos de privilegio para el clero vis-à-vis las regiones del mundo donde la iglesia tiene más vitalidad, el oficio permanente de por vida de los obispos se destaca más que el empleo garantizado para los presbíteros.

Muy por lo menos, si nos interesa el compartir la dignidad y jugar limpiamente, la permanencia en el oficio del clero en general debería ser tan segura como la del obispo residente, y las herramientas que se usen para evaluar a ambos grupos deberían se comparables en riesgo y responsabilidad.

Quienes ofrezcan arriesgar su propia seguridad demostrarían cuán profundamente estamos “todos juntos” dispuestos a enfrentar la crisis, lo cual resultaría en un Llamado a la Acción realmente inspirador.

*El Rdo. Stains es pastor de la IMU Homer City, en Pennsylvania.

http://www.umc.org/site/apps/nlnet/content3.aspx?c=lwL4KnN1LtH&b=5801443&ct=11596467&notoc=1&tr=y&auid=10183132

COLOMBIA: DECÁLOGO PARA ENTENDER ESTE PAÍS.


Para quienes no conocen a Hernando Gómez Buendía, quiero hacer una muy pequeña presentación (habida consideración de su dimensión intelectual, que la demuestra con largueza el estupendo artículo que viene a continuación). Su familia procede del Quindío y este hombre se ha pasado su vida estudiando.

Acredita 4 Maestrías, dos de ellas en Ciencia Política y en Sociología (no recuerdo las otras dos) y por muchos años fue el Director del Instituto de Estudios Liberales. Jamás ese Instituto volvió  hacer una labor pedagógica más fructífera ni a publicar mejores Manuales y Estudios sobre la realidad nacional.

Profesor Universitario, ampliamente reconocido por su decencia y por su agudeza analítica. Su hijo fue uno de los negociadores del TLC con los Estados Unidos y acaba de ser Director (el hijo) del Deprtamento Nacional de Planeación – DNP. Hoy dirige una extraordinaria Revista que es “El Malpensante”.

Decálogo para entender este país
Hernando Gómez Buendía
Un poco juguetonamente, el director de El Malpensante nos invitó a hilvanar un decálogo (“que puede ser de siete o de cinco o de doce mandamientos”) sobre algún arte u oficio que uno conozca bien. Esto me hizo notar que no tengo arte ni destreza alguna, y que mi único oficio a lo largo de los años ha sido el de tratar de entender este país.

No estoy seguro de haber entendido algo, pero sí estoy seguro de que el oficio ha sido interesante. Tampoco estoy seguro de que mi “decálogo” contenga diez (o siete o cinco o doce) verdades verdaderas, y puede ser que la (mala) memoria me haya escondido algunas de mis favoritas. Es más: sospecho que no son diez (ni siete, cinco o doce) sino una o dos verdades que me rondan y me esquivan cada vez que pretendo redondearlas. Pero ahí va mi decálogo:

Uno. Tenemos más geografía que historia. No sé si Hegel fue el que dijo esto refiriéndose a América, pero a mí me parece que Colombia es el fruto de una topografía accidentada y dispersa que aún después de siglos no encuentra su camino. Tenemos muchos más paisajes que país: en esta variedad radica nuestra fuerza y de esta fragmentación arranca nuestra debilidad. Como dicen las agencias de turismo, somos “un país de regiones” que nos hace pintorescos, pero no somos una nación –o cuando más, como Frank Safford escribió bellamente, somos “una nación a pesar de sí misma”–. Más territorio que Estado y más Estado que nación, Colombia no logra acomodarse a lo que es, y por eso nuestra historia es una turbulencia prolongada.
Dos. Las dos Colombias. Acaballada sobre esa geografía, hay una esquizofrenia entre dos sociedades que chocan y se empujan y se enredan en una competencia en la que a veces uno sueña que ganará la una y a veces se resigna a que ganó la otra. Para decirlo sin mucha elegancia, hay un lati-narco-cliento-violento país que domina regiones, permea culturas y controla pedazos del Estado (e incluso llega a veces a controlar el Estado), y hay el país moderno-postmoderno que existe o que se asoma en las ciudades, en las universidades o en la Constitución de 1991. Del empate por rounds entre estos dos proyectos de nación, resulta, creo yo, la turbulencia singularmente intensa que ha sido nuestra historia en estos años.
Tres. Toda noticia es vieja. Para mí, que dirijo una (excelente) revista de actualidad sobre un país turbulento, suena un poco descarado admitir que leo apenas los titulares de prensa, no veo televisión ni prendo el radio. Y es porque hace tiempo descubrí que “en este país”, donde los periodistas dicen que pasan tantas cosas, en realidad no pasa casi nada –nada distinto de que las dos Colombias siguen empatadas–. Los nombres propios cambian (y a veces ni siquiera), pero no cambian la masacre o el desfalco o el debate o el invierno o los congresistas o las declaraciones oficiales que se mantienen frescas porque las causas de todas esas cosas se mantienen.
Cuatro. Siempre se arregla el problema que no era. Pegado del anterior (a lo mejor no cuenta como otro), este cuarto mandamiento alude a la asombrosa capacidad de nuestra clase dirigente para tomar medidas que resuelven un problema distinto del que dicen que querían resolver. Y es porque si uno los mira de cerquita, los remedios jamás corresponden a la enfermedad: la Ley de Justicia y Paz no buscaba la justicia ni la paz, sino apenas resolver el problema que sabemos; las “locomotoras” del gobierno Santos no prenden o vienen en contravía, pero en el mundo de hoy no queda otro camino que atraer las multinacionales mineras; los impuestos de los ricos se los cobran a los pobres, y así, como quien dice ad infinitum.En su versión desinflada, este mandamiento dice que la solución no soluciona el problema. Me llevaría tomos demostrar este aserto, pero a vuelo de pájaro lo ilustro con las n reformas políticas que han erradicado la corrupción y el clientelismo, con las n 1 guerras integrales y diálogos de paz que alternativamente ni acaban la guerra ni logran la paz, o con los n 2 planes nacionales de desarrollo que no nos sacan del subdesarrollo.
Cinco. Lo que se llama “política” son elecciones apenas. No sé si usted es de derecha, de izquierda o de ninguna parte, pero tal vez concordará conmigo en que los grandes problemas que tenemos son la pobreza, la violencia y el narco. La política consiste en debatir y escoger soluciones a los grandes problemas nacionales, pero en Colombia no se habla de alternativas respecto de la droga, nos estamos matando sin saber por qué y los pobres votan por los mismos candidatos que los ricos. O sea que no existe la política o que nuestra “política” silencia los problemas. Aunque eso sí, existen muchas elecciones, y cada cuatro años todos cambian pero no cambia nada.
Seis. Un colombiano es muy vivo, dos colombianos muy bobos. Tenemos grandes futbolistas pero nunca ganamos los partidos. No nos varamos nunca, pero nunca logramos que funcionen las cosas colectivas. Somos famosamente recursivos y tenaces, pero no nos agrupamos ni sumamos. De aquí nace la vitalidad insaciable de Colombia –sus regiones, sus talentos, sus migrantes, sus historias– y de aquí nacen los dolores de Colombia –su violencia, su ilegalidad, su corrupción, su no futuro–. Existen la carrera personal a empujones, el sálvese quien pueda, el poder del más fuerte o el más vivo, la lealtad-complicidad con los cercanos y el familismo amoral, pero no existen el sentido de lo público ni el respeto por lo público. De este sexto (y más sexy) mandamiento podría desgajar otros más que le pisan los talones y que tal vez el purista llamaría “corolarios”.
Siete –o seis (a)–. Los que se llaman “derechos” son favores. Gozamos de un Estado social de derecho y de la lista más larga de derechos del planeta. Pero vaya usted a conseguir un trabajo o un ascenso o un subsidio o un amparo policial sin tener un conocido, una palanca o una propina para que vea lo que es bonito.
Ocho –o seis (b)–. En Colombia hay que ser muy rico o muy peligroso para que a uno no lo jodan. Esta fórmula apodíctica no es mía sino de un sicario de Medellín, que leí en alguna parte y que sin duda califica para un Nobel.
Nueve (creo). Aquí las leyes se cumplen para violar la ley. Hasta los ateos saben que Colombia es un país de leyes (leí que hay un inciso vigente por cada dos habitantes) y que el santanderismo es el deporte nacional. Pero resulta que los trámites y documentos legales en realidad son medidas de precaución para violar la ley sin que a uno lo puedan condenar. Por eso los grandes pícaros tienen sus mil comprobantes, por eso se necesita baquiano para una declaración de renta, o por eso el Congreso es una selva de micos.
Diez. Como me queda apenas un cartucho, apuntaré en otra dirección: cada quien en Colombia tiene derecho a sus propios hechos. No me refiero a hechos complicados, indemostrables o dudosos en sí mismos, sino a los hechos sencillos de la vida cotidiana y sobre los cuales podemos conversar (o en ausencia de los cuales no es posible conversar). Pues sucede que las “opiniones” de políticos, columnistas y demás “formadores de opinión” consisten en escoger la mitad de los hechos que les sirve e ignorar la mitad que no les sirve o que tiende a contradecir su opinión. Esta manía es la base de la polarización que solemos confundir con el debate propio de una democracia (unos por ejemplo ven que con Uribe bajaron los homicidios y otros ven que abundaron los falsos positivos). Pero la cosa no se queda ahí: esa manía de desdeñar los hechos nos pone en las antípodas de la ciencia e incluso del pragmatismo que es la marca y la brújula del “progreso”, tal como se entiende en la aldea global.Empecé a escribir pensando que no llenaría una columna y ahora veo que me alargo demasiado. Debí tal vez seguir el mandamiento de Atahualpa Yupanqui según el cual debes hablar poco porque no abundan las verdadeshttp://www.elmalpensante.com/img/layout/logo.gif   http://www.elmalpensante.com/index.php?doc=display_contenido&id=2216 




“Y, COMO NO SABÍAN QUE ERA IMPOSIBE, LO HICIERON”.

Fernando Duque Jaramillo



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