¿PREPARADOS/AS PARA REALIZAR LA PASCUA, EL CAMBIO ANUNCIADO EN EL EVANGELIO?


¿JUDAISMO=CRISTIANISMO?

 

Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

 

 

¿Cuál es la semejanza entre el Judaismo y el Cristianismo?

¿Qué es el Reino de Dios?

¿Qué es el Cristianismo?

Vaya preguntas atrevidas!

Ofelia, inicia nuestra reunión con la siguiente pregunta: ¿Las reflexionamos ahora, o las dejamos para después?

Después de un momento de silencio, Leticia comenta: “La verdad, es que no tengo ni idea, sobre como responder a estas preguntas, oremos y reflexionemos”

Margarita dijo: “Ah, pues comentemos lo que hemos oído, y lo que se nos ocurra, no dudemos que el Espíritu Santo=Sophia esta en medio de nosotros y no es propiedad privada”

Reinaldo, Magolita, Gilma, Kevin, Ramiro, Samuel y todos los demás aprobamos.

“Empiezo yo” Dijo Kevin. “Para entender esto necesitamos conocer algo de Historia Sagrada. Entiendo, que tenemos que arrancar por la creencia que tenia el pueblo de Israel sobre el Mesías”. “Tienes toda la razón” aplaudió emocionado Ramiro.

“Claro, el Mesías, y la añoranza del Reino de Dios, ante la corrupción, e injusticias, sin estar muy lejos de la creencia judía, creo que todavía se sigue “esperando” al Mesías, sin necesidad de ser judíos”  dijo Margarita.

Magolita, afirma diciendo: “Lo esperan los judíos”.

“Aquí, si se puso bueno el asunto. Todos sentimos un vacío enorme, ante el Reino de Dios, los judíos todavía lo esperan, los cristianos, no. Pero vemos que estamos en el mismo punto”, reacciona Reinaldo.

Vuelve, Kevin y dice: “Jesús, era judío, nunca dejo de ser judío, esa es su identidad, así como yo soy colombiano, vaya donde vaya no dejo de ser colombiano. Según entiendo el cristianismo sale del judaísmo, como una secta que hoy le conocemos como “religión”. Cuando él  hablaba a sus paisanos, ellos sabían, de qué Reino de Dios les estaba hablando. Seremos los cristianos entonces los que tenemos el asunto del Reino de Dios, sin comprender y menos realizar?”

Parece nos vamos acercando al meollo de la cuestión. Como cristianos, y seguidores de Cristo, nos falta mucho para entender su mensaje. El Dios de Jesús, es el mismo para todos: gentiles, griego, judíos, y seguidores de Cristo.

Pero el Reino de Dios entre nosotros, ¿en qué queda? “Una cosa me va quedando clara, hacer solo obras caridad, no es construir el Reino de Dios”, dice Gilma. “Entonces, ¿qué es?”  Pregunta, Ramiro.

Silencio profundo…el Reino de Dios…muuu. ¿Qué es, cómo es? Recordamos algunos ejemplos de Jesús y él mismo preguntándose: “¿Con qué lo compararé? El Reino de Dios es semejante a un grano de mostaza… ¿Con qué lo compararé? Se parece a la levadura…”Lucas 13:18-20.

Hoy, ¿con qué lo compararíamos? ¿Qué interés tiene para nosotros el Reino de Dios? ¿Quién gobierna en el Reino de Dios? ¿Qué concepto tenemos de un Reino y su rey? ¿Suena esto a cuento de Hadas?  Todas la religiones se consideran únicas y verdaderas, si la tuya la consideras única y verdadera, crees que todos los demás qué?

¿Has visto en el cristianismo (iglesias) el Reino de Dios? ¿Qué ofrecemos? El Mesías vino a capacitarnos, a entrenarnos, a abrirnos los ojos, con sus parábolas, con sus comparaciones, de cómo realizar el Reino de Dios en medio de nosotros. Vino anunciando la Buena Nueva.

¿Qué será el Reino de Dios, para nosotros? Para nuestro país, para nuestra gente, para los indígenas, afros, mujeres, campesinos, abuelos, jóvenes y niños? No nos podemos quedar satisfechos,  que ya esta todo hecho para la salvación de la humanidad, porque Jesús, sufrió y murió por nosotros. Si seguimos pensando así, estamos estancados, estamos perdidos. Vaya! si esta situación si que es bien, cómoda para muchos. Cuál es pues, nuestro papel en el mundo?

Si, es cierto que seguimos a Cristo. El hecho de seguirle genera dinamismo, vida de cambio total y absoluto, porque su Buena Nueva=Evangelio, es eso, ser atrevidos en cambiar el mundo, si no lo hacemos, su Buena Nueva=Evangelio deja de ser Buena Nueva. El anuncio fue “Paz en la tierra”,  “derribo del trono a los soberbios y enalteció a los humildes, a los hambrientos los colmó de bienes y a los ricos los despidió vacíos” Lucas 1:51-53 Es aquí donde estamos, y encontramos la esperanza anunciada por el Mesías y esperado por el Judaísmo. Esperanza que sigue vigente.

El hacer realidad el Evangelio nos pertenece. El vivirlo, es hacer que el Dios realice “la promesa hecha a nuestros antepasados Abrahán y toda su descendencia para siempre” Lucas 1:55. Lo contrario es sentirnos engañados nosotros,  por más de 2000 años. El ser conscientes de ello y no hacer nada es prestarnos para el “juego” y continuar la “estafa”.

¿ Preparados/as para realizar la Pascua, el cambio anunciado en el Evangelio?

 

Remitido al e-mail

8 de marzo: Las mujeres del mundo no tenemos nada que festejar


por Kaos. Mujeres y Géneros

Miércoles, 07 de Marzo de 2012 23:50
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8 de marzo: Las mujeres del mundo no tenemos nada que festejar

Las mujeres del mundo no tenemos nada que festejar en este 8 de marzo coptado por los poderes de turno e institucionalizado para despojarlo de lucha y combate.

Las mujeres del mundo no tenemos nada que festejar en este 8 de marzo coptado por los poderes de turno e institucionalizado para despojarlo de lucha y combate.

La inequidad y desigualdad estructural existente en este sistema capitalista patriarcal pretende vender un mundo de avances “femeninos” como forma de invisibilizar el ejercicio machista del poder que no solo no cesa sino que se incrementa.

Sean cien mujeres asesinadas en el estado español o miles en México, ambas situaciones son las diferentes caras de la misma moneda.

Dentro de la opresión, una misma opresión, nos muestran figuras de colores o grises para distraernos. Algunas brillantes y algunas opacas, algunas pequeñas y otras menos pequeñas, pero no hay caso…la realidad se impone, la violencia, el rechazo, la exclusión, la desigualdad se hacen presentes.

Eso no lo cambia una mera imagen superficial, que se astilla ante las cifras aterradoras de mujeres violadas, asesinadas, torturadas, trofeos de guerra, o simplemente subalimentadas, descuidadas o desprotegidas solamente por ser mujeres.

Niñas, jóvenes y adultas en situación de pobreza, de trabajo esclavo o malpagado, secuestradas por las redes de trata, de trabajo doméstico invisibilizado, así como se nos invisibiliza desde un lenguaje creado por y para el hombre, sin dejar casi resquicio para poder nombrarnos de una forma diferente.

Pero las mujeres no solo morimos por los femicidios, también por los abortos clandestinos en condiciones aberrantes de insalubridad, mientras se nos penaliza cuando abortamos y cuando no abortamos, aunque de diferentes formas, ambas dolorosas.

Resulta impensable que año a año, debamos reiterar todo esto.

Es que no se modifica, es que siempre hay que denunciarlo, es que año a año nos sorprende un correo, una tarjeta, un mensaje de texto, un ramo de flores que dice: feliz día de la mujer!

Y es eso, lo que en esta puñetera fecha, nos obliga a salir y gritar: NO HAY NADA QUE FESTEJAR!

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Para no borrar nuestra historia

Miriam Djeordjian

Uno de los grandes triunfos del sistema, ha sido borrar la historia que se teje en el trabajo cotidiano sintetizando, en cambio, épicas de heroes con protagonistas de primer plano, sin contexto, sin historia, sin procesos políticos.

¿Qué hemos escuchado del 8 de marzo?

Para empezar, que es el día de la mujer. Muchos llegarán el domingo con flores y una tarjeta de felicitación para “ellas”, sin saber siquiera qué se conmemora.

Otros, con un poco más de inquietud, sabrán que en algo tienen que ver las socialistas, una tal Clara Zetkin que lo propuso. Con un poco más de suerte, sabremos que fue en el marco de una Conferencia de Mujeres Socialistas realizada en Copenhague. Se menciona por allí algo un incendio, en una fábrica llamada Cotton, donde mueren quemadas más de 100 obreras.

Y en casos de silencio intencional, algunas voces institucionales dirán, sin pudor, que lo instituyó Naciones Unidas en 1975, sin hacer ninguna cita previa.

En una tarea de compromiso histórico, varias investigadoras han buscado echar luz sobre ciertos mitos existentes en torno a este día. Entre ellas, Ana Isabel Álvarez González asegura que no fue instituido puntualmente, sino que una sucesión de procesos colectivos fueron creando el sentido de conmemorar la lucha de las mujeres trabajadoras.

Y digo trabajadoras porque fue en su genealogía una propuesta clasista, ligada a las reivindicaciones laborales que en el inicio de siglo conformaban el punto de partida de las huelgas obreras.

Primer antecedente: en Febrero de 1908, mujeres socialistas celebran en un teatro de Chicago el Woman’s Day, reivindicando el derecho al voto y manifestándose contra la esclavitud sexual. Para agosto de 1910, y con el antecedente en Massachussets de una huelga textil exclusiva de mujeres, Lena Morrow Lewis y May Wood Simons llevan a la 2° Conferencia Mundial de Mujeres Socialistas realizada en Dinamarca, la propuesta de conmemorar, como en Estados Unidos, un Women’s day. Resignificada con un nombre más clasista, se acepta conmemorar un Día Internacional de la Mujer Trabajadora, propuesta que se le atribuye a Clara Zetkin.

Sin un día fijo, mantienen las norteamericanas el último domingo de Febrero, y las europeas fijan un día de marzo. Dos días antes de su primer celebración en 1911, un fatídico incendio en la Triangle Shirtwaist Company, acabó con la vida de 146 obreras que trabajaban encerradas bajo llave para que no se movieran de sus puestos de trabajo (tal cual como hoy sigue haciendo Wal-Mart Stores Incorporated en muchos de sus almacenes durante los turnos de la noche). Este hecho, exaltó los motivos de la lucha sindical determinando que en la celebración de 1911 más de un millón de mujeres trabajadoras se sumaran a las movilizaciones.

Posteriormente, fue el repudio a la primera Guerra Mundial y la solidaridad internacionalista de las mujeres contra todo nacionalismo, mucho más que la lucha por el voto, la convocatoria principal de las celebraciones del día. En Rusia, el gobierno zarista reprime en 1913 la movilización por el Día de las Obreras, deportando a Siberia a sus organizadoras.

Años más tarde, el paro masivo de mujeres en San Petesburgo cambiaría la historia: pedían pan y exigían el regreso de las tropas rusas que llevaban ya 2 millones de muertos. Inició así el 8 de marzo de 1917 (23 de Febrero del calendario juliano) una movilización a la que se unirán trabajadores y estudiantes, determinando 4 días después la abdicación del zar, y dando paso a un gobierno provisional que será finalmente derrocado en octubre con la toma del Palacio de Invierno.

Borrar los procesos sociales, es la mejor forma de negar la historia.

Hace dos años, fue demolida la Casa de la Juventud en Copenhague, la misma que a principio de siglo alojó a sindicatos y organizaciones sociales. Sí. Fue demolido el mismo edificio donde se instituyó un DíaInternacional de la Mujer Trabajadora.

Y por esas ironías de la macrocultura patriarcal, es ahora dueña del predio una secta cristiana llamada “La casa del Padre”.

Ni Naciones Unidas, ni gobiernos; el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, como todas las conquistas de las mujeres, son fruto de la perseverancia por cambiar el orden dominante, convencidas de que lo que hoy es utopía, con la lucha, es posible.

Nosotras, como cantaron las trabajadoras textiles de Massachussets durante su huelga: “Queremos compartir toda la belleza: Pan y rosas, pan y rosas.”

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Desde México:

En 25 años se han perpetrado 34 mil feminicidios en México: ONU

La violencia contra mujeres en México ha cobrado la vida de al menos 34 mil de ellas en los últimos 25 años, de acuerdo con el más reciente estudio elaborado por legisladores, ONU Mujeres y el Instituto Nacional de las Mujeres.

Durante la presentación del libro ¿Cómo medir la violencia contra las mujeres en México? realizada en la Secretaría de Gobernación (SG), la representante en México de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas que atiende el tema de las mujeres, Ana Güezmes, señaló que el feminicidio es la punta del iceberg más dolorosa e indignante de toda una cadena de actos de violencia y de impunidad.

Con base en dicho estudio, en todos los casos existe presunción de feminicidio, lo que deja claro que definitivamente no estamos cumpliendo la tarea como individuos, sociedad, e instituciones públicas.

En el acto, varios de los participantes en la presentación de la obra –coeditada por la SG y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos– recordaron el caso de Inés Fernández Ortega, una indígena tlapaneca que fue violada por militares hace 10 años y apenas ayer el gobierno ofreció una disculpa pública, obligado por un apercibimiento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).

El caso de Inés Fernández ejemplifica la doble discriminación que viven las mujeres por el hecho de serlo, pero además por ser rurales e indígenas, muchas veces en zonas sin adecuada protección ni acceso a la justicia, dijo Güezmes.

Y subrayó:

“La violencia contra las mujeres y las niñas persiste porque se permite. No es inevitable y nos convoca a la convicción de que puede ser eliminada. Tenemos impulso, apoyo político mundial para promover y hacer efectiva la igualdad de género”.

La representante de ONU Mujeres adelantó que este 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer será dedicado al empoderamiento de las mujeres rurales o indígenas, como principal contribución al desarrollo, la lucha contra el hambre y la pobreza.

En su turno, Max Diener Salas, subsecretario de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos de la SG, hizo una leve referencia al perdón del Estado a Fernández.

“En especial voy a remarcar las características específicas de vulnerabilidad en las cuales sucedió este muy lamentable acontecimiento y también las fallas que tuvo el Estado mexicano en todos los niveles: a nivel de la salud, de la procuración de justicia, del sistema de justicia, a nivel de las instituciones, efectivamente, que nos deben dotar de protección.

“Y en este sentido debemos de avanzar en mecanismos que vayan aterrizando y haciendo realidad, justamente, el combate a estas acciones, a estos fenómenos que suceden en nuestra sociedad (sic)”, señaló.

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La Federación de Juventudes Anarquistas de Madrid ante el 8 de marzo

Federación Local de Sindicatos de Madrid

Una año más, llega el 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, en que se conmemora la muerte de 146 trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York, tras ser incendiada en 1908 dicha fábrica para acabar con el encierro y la huelga que estas mujeres secundaban desde hacía semanas por mejorar sus miserables condiciones laborales.

Hoy, más de un siglo después, el Estado y el Capital, ayudados por sus voceros oficiales, los medios de (in)comunicación de masas, están utilizando esa fecha –símbolo de la lucha de aquellas mujeres contra la explotación- para enseñarnos, desde las instancias oficiales, qué es la igualdad, qué es la lucha por la emancipación y hasta dónde se nos permite llegar en esa lucha. Desde su mirada prefabricada, manipulada y domesticada, nos dicen que igualdad es que haya tantas mujeres como hombres en el parlamento, tener ministras, empresarias y jefas, que las mujeres nos incorporemos a los cuerpos represivos como la policía o el ejército. Tratan de imponer esa igualdad a golpe de subvención, como si necesitásemos “cursillos de liderazgo” pagados por el Estado para poder ser más libres.

Desde hace años venimos observando cómo gran parte del movimiento feminista cae una y otra vez en ese juego manejado desde el poder, que lanza un discurso interclasista según el cual las trabajadoras debemos llevar una lucha común junto con las mujeres que ocupan puestos de poder o que ejercen la autoridad. Poco podemos tener en común con las poderosas, salvo el hecho de ser mujeres. Ellas reconducen y orientan en su beneficio cualquier tipo de lucha que se deje en sus manos, y cuando sea necesario “vender” la causa del antisexismo a sus intereses políticos y/o económicos, lo harán sin que les tiemble el pulso, como ha sucedido en infinidad de ocasiones.

En las manifestaciones del 8 de marzo se palpa un ambiente más bien festivo, y desde luego poco combativo, habiéndose convertido en algo casi folclórico. Parece que nos olvidamos de que día a día estamos sufriendo la explotación en todas sus formas, y de quién está detrás: polítiques, empresaries, banqueres, burócratas de todo pelaje, liberades, jefxs, gurús de cualquier religión, medios… todes elles sustentan este sistema injusto y perpetúan la desigualdad en cualquiera de sus manifestaciones. Pero, llegado el 8 de marzo, todes elles hablan de igualdad, y muches salen a las calles a hacer el paripé. Algunes incluso pretenden hacernos creer que están “trabajando” para que cambien las cosas: se trata de maquillar la superficie para que todo siga igual.

No podemos luchar contra un tipo de opresión si obviamos las otras manifestaciones de opresión, explotación y jerarquía. Ello convertiría la lucha en inútil y superficial. Si de verdad queremos que cambien las cosas, es necesario hacer un análisis más profundo de la realidad y asumir que cualquier tipo de jerarquía es perjudicial. ¿De qué nos sirve tener jefas en vez de jefes? ¿Qué diferencia hay entre ser apaleade por un o una policía antidisturbios? ¿Qué más nos da que nos gobiernen hombres o mujeres? Lo que queremos es no ser gobernades por nadie en absoluto, ser dueñes de nuestras vidas y que nadie decida por nosotres. Sólo así podremos alcanzar una sociedad libre, igualitaria y justa. Ese es el objetivo del anarquismo: la liberación de todes les individues, de toda la humanidad.

Por eso, hoy más que nunca, es necesaria una lucha desde abajo, yendo a la raíz de los problemas, que es la dominación de unas personas sobre otras, y la sumisión de estas. Aquellas personas que luchan contra la jerarquía y la desigualdad que impone el patriarcado deben extrapolar esa lucha a cualquier clase de dominación. Erradiquemos la desigualdad y la jerarquía, vengan de donde vengan, luchemos contra ellas todos los días. Dejemos de obedecer y de delegar en otres lo que nos afecta, organicémonos y recuperemos nuestras vidas.

NI AMXS NI ESCLAVXS. CONTRA TODA AUTORIDAD. POR LA ANARQUÍA.

FEDERACIÓN DE JUVENTUDES ANARQUISTAS DE MADRID-FIJA

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Desde Argentina, la organización Pan y Rosas: NOSOTRAS, las que no estamos en su agenda
Apenas dos semanas después de la masacre de Once, conmemoramos el Día Internacional de la Mujer, un día de lucha que para nosotras empieza con un grito de ¡Justicia! para las 29 mujeres adultas, jóvenes y niñas que murieron en esa tragedia anunciada. Por todas, las 51 víctimas fatales, los 703 heridos y sus familias, exigimos juicio y castigo a todos los responsables operativos y políticos de este asesinato y la formación de una comisión investigadora independiente del Estado, integrada por trabajadores y usuarios, para investigar realmente lo que pasó, porque no confiamos en esta justicia.

Algunas de esas mujeres eran inmigrantes; todas eran madres, hermanas, hijas de familias trabajadoras y pobres del conurbano. Eran empleadas de comercio, enfermeras, trabajadoras domésticas, estudiantes y maestras. Eran mujeres como nosotras, las que trabajamos en las peores condiciones, las que engrosamos las filas de los trabajadores precarizados y con los salarios más bajos o que hacemos malabares para dar de comer a nuestros hijos con subsidios y planes. Las mujeres que murieron trágicamente en la masacre de Once son iguales a millones de mujeres que, antes y después de ese día, deberemos volver a subir a los trenes con ventanas rotas, con puertas que no cierran, con frenos que no funcionan. Volveremos a subir, apretando los dientes y juntando bronca por tener que viajar ahogándonos en el apretujamiento de una multitud de trabajadores que puja por llegar a tiempo, acicateados por la patronal que impuso el disciplinamiento del “premio”,  ¡como si el salario fuera un “premio”, benéficamente otorgado por obscenos ricachones!

Millones de mujeres que, en distintos rincones del país, escuchamos con la sangre hirviendo de rabia que la presidenta dice que las maestras trabajan pocas horas y tienen muchas vacaciones. Mujeres que somos maestras o somos las madres de los niños que van a la escuela y sabemos que las maestras no enseñan sólo a leer y a escribir, sino que atienden a los que llegan mal nutridos y con zapatillas rotas, se agotan hasta enfermarse en las aulas y tienen que salir a pelear por un salario que apenas llega a ser el 10% de lo que cobra un diputado.

Jóvenes y adolescentes que lloramos junto a la mamá de Lucas Menghini, pero no sólo por la tristeza de encontrar a su hijo muerto en un vagón del tren de TBA, sino también por el odio que despertaron las palabras de la ministra de Seguridad, responsabilizando por su muerte al propio joven asesinado por la desidia, la corrupción, la falta de inversión y la connivencia entre el gobierno y la empresa ferroviaria. Las mujeres que soportamos los gases y las balas de goma de la represión policial cuando enfrentamos a las empresas extranjeras que vienen a expoliar nuestros recursos y contaminar nuestras aguas y nuestro aire con la megaminería. Las jóvenes que corremos el riesgo de ser secuestradas por las redes de trata, en las que conviven mafiosos proxenetas, policías, políticos y funcionarios. Las que corremos los mayores riesgos para nuestra salud cuando decidimos interrumpir un embarazo y ponemos en juego nuestras vidas en los abortos  clandestinos.

El 8 de marzo es nuestro día. No tenemos nada que festejar. El capitalismo, sus gobiernos y este régimen que es democrático sólo para los ricos, nos impiden disfrutar de las bellezas y bondades de la vida. Y tenemos muchos derechos por conquistar con nuestra lucha. Por eso te invitamos a organizarte con nosotras, para exigir juntas nuestro derecho al pan, pero también a las rosas.

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Desde Panamá: COLECTIVO DE MUJERES DIANA MORÁN: SEGUIMOS SIENDO VIOLENTADAS

El 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, fecha que representa el accionar de las mujeres trabajadoras por su emancipación social y de género, por la cual muchas mujeres han entregado su propia vida..

Esta fecha, viene siendo mediatizada por la institucionalidad burguesa que no centra su accionar en las causas del problema sino en algunos de sus efectos, pues sus intereses económicos y políticos guardan responsabilidad con la violencia que se ejerce contra las mujeres.

En términos de género la inequidad continúa

En el caso panameño la violencia institucional se deja sentir si analizamos los indicadores socioeconómicos: pobreza femenina 47.3% de la población pobre; 8.2% es analfabeta; de las mujeres de quince y más años de edad, el 21% está desocupada y el 42.3% está en informalidad laboral. En el área rural la situación evidencia mayor desigualdad, a pesar que el 48% de la población rural es mujer, del total de la PEA femenina rural 11,255 están desocupadas, el 17% es analfabeta, solo el 30.6% de las ocupadas rurales poseen ingresos iguales o superiores al salario mínimo, 41.5% de las mujeres rurales vive en viviendas aceptables, el 20.8% de los hogares rurales tiene a una mujer como jefa de hogar, solo el 27% de los titulo de tierra han sido otorgados a mujeres. Entre la población indígena, las mujeres continúan muy distantes del derecho a la educación, ya que el 62% de las mujeres Ngöbes, el 69.4% de las mujeres Kunas y el 58% de las Emberá están sin ningún grado aprobado.

Todo ello a pesar que la Constitución Política de Panamá establece un marco básico de los derechos fundamentales y la dignidad de la persona, y en su artículo 19 establece la prohibición de la discriminación, específicamente por motivos de sexo.

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En el mundo…

Clare Doyle, Comité por una Internacional de Trabajadores

Victorias y derrotas bajo el capitalismo

Cerca de un siglo después, el sistema del que se nos dice que “no tiene alternativa”, el capitalismo, está pasando probablemente la peor crisis de su historia. Durante un tiempo durante el siglo XX, en muchos países europeos y en los EEUU, bajo la presión de poderosas luchas de la clase trabajadora, el capitalismo se vio forzado a proporcionar un sistema de salud, educación y guarderías. Durante los periodos de crecimiento, los aparatos para facilitar las tareas del hogar se volvieron asequibles. La mayoría de las mujeres en África, Asia y Latinoamérica, que trabajan sin descanso, e incluso millones dentro de los países capitalistas, se han beneficiado de muy pocos o de ninguno de estos avances.

En Europa y América, y hasta cierto punto en otros países, una capa de mujeres trabajadoras han sido capaces de insistir en las demandas de igual salario, iguales oportunidades, y horarios de trabajo flexibles. En el siglo XX, las actitudes machistas y la publicidad sexista fueron desafiadas con cierto éxito. En un mundo capitalista, la “dominación masculina” es parte del sistema, un legado del pasado que es un medio de mantener las divisiones y sobre-explotación de la clase trabajadora. Pero sus peores expresiones se pueden combatir mediante protestas, especialmente cundo se vinculan con el movimiento de una clase trabajadora unida contra los patrones y el conjunto de su sistema.

http://www.kaosenlared.net/america-latina/al/chile/item/10506-8-de-marzo-las-mujeres-del-mundo-no-tenemos-nada-que-festejar.html

 

Despertar femenino, Abuela Margarita


 

 – YouTube

www.youtube.com/watch?v=OPEDrOthjr417 Mar 2011 – 10 min – Subido por avat8
EL despertar femenino es el despertar de la conciencia, la conciencia es el corazón, el corazón es femenino.

http://www.youtube.com/watch?v=OPEDrOthjr4&feature=related

8 de Marzo nuevamente: CARMIÑA NAVIA VELASCO


Llegamos nuevamente a esta fecha simbólica que cada año da lugar a discusiones y desviaciones parecidas. Si por qué hay que dedicar un día a la mujer si todos son los suyos… jefes enviando rosas… jefes invitando a sus secretarias a un motel… Una vez más hacemos el recuento: no se trata de un día postizo que quiera en abstracto y a-históricamente hacerle fiesta comercial a las mujeres, de eso ya tenemos bastante sin sentidos en nuestras sociedades.
Llega el 6 de Marzo y de nuevo nos confrontamos con algunas cosas: nuestro ser de mujeres en medio de una sociedad machista y patriarcal. Una sociedad que discrimina a la mujer que la explota doblemente, que la margina y minusvalora. En Colombia en concreto, los índices de violencia contra las mujeres aumentan: en lo que va de año, el número de las quemadas con ácido por sus compañeros se ha triplicado en relación a años anteriores. Nos llega además esta fecha en medio del debate por el atropello jurídico contra Vivian Morales (la fiscal general), que va a estar seguido de otro contra Sandra Morelli (la contralora general). En este país de corrupciones y quites a la ley, todo el rigor de nuestro santanderismo sólo se aplica en el caso de mujeres molestas. Por esa doble causa: porque pisan algunos callos sí, pero sobre todo porque se trata de mujeres en un país misógino.
No es una fiesta a la que  nos inviten. Es una conmemoración. Conmemoramos nuestras luchas, nuestra memoria histórica, el avance de nuestras reivindicaciones. Conmemoramos las batallas ganadas y los derechos conquistados. Recuperamos la memoria de las luchadoras y las pioneras. Hacemos conciencia de que sin las pioneras, sin las ancestras, no disfrutaríamos hoy de lo que disfrutamos.
Denunciamos también las desigualdades que subsisten, los horrores que hoy todavía en tantas sociedades vivimos las mujeres. Denunciamos los atropellos, las injusticias, las ignominias, los silencios. Reivindicamos igualdades plenas, derecho sobre nuestros destinos y sobre nuestras vidas.
Pero sobre todo, celebramos y festejamos nuestro ser de mujeres. Bendecimos nuestro sexo, sentimos el orgullo de nuestra propia grandeza. Sentimos el orgullo de nuestra propia historia de género. Abrazamos a nuestras congéneres en un abrazo inmenso… y como Gioconda Belli, damos gracias porque hemos sido creadas mujeres.
Cali, semana del 5 al 11 de Marzo de 2012
http://colectivomariademagdala.blogspot.com/

Perú: Mujer indígena amazónica de hoy. Algunas reflexiones


Por Dina Ananco*

8 de marzo, 2012.- Un día como este, particularmente las mujeres indígenas amazónicas de las comunidades lejanas a la ciudad no celebran, ni mencionan ni toman en cuenta que hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, su día. Probablemente salieron desde muy temprano a la chacra con los bebes en brazos para cumplir con su rutina diaria.

Pese a ello, las mujeres indígenas que se incorporan en este auge de la globalización han dado un escalón dentro de la historia cultural, económica, social y política puesto que la mujer indígena moderna por decirlo así no está sentada cabizbaja leyendo el movimiento de sus pies mientras el marido conversa o toma algunos acuerdos.

Es cierto que la riqueza cultural del país se debe gracias a las culturas indígenas existentes que vienen complementándose con los nuevos cambios, nuevos conceptos y vivencias y complementándose tal vez con otras culturas, y la mujer, por su naturaleza delicada, que juega esta dicotomía de indefensa y a la vez llena de fuerza y coraje, se asimila de manera rápida llegando así a escenarios del poder.

La inclusión de la figura femenina en el escenario político ha sido difícil pero alcanzable, es así que tenemos como ejemplo mujeres lideresas que forman parte de la directiva de las organizaciones regionales y federaciones, mujeres que trabajan para su organización sin descuidar su labor de madre y esposa con el objetivo de ayudar a otras mujeres que necesitan apoyo y orientación y que buscan involucrarse con un empujoncito en el desarrollo de sus pueblos.

En diferentes encuentros de mujeres que participé, gracias a Servindi, durante estos dos años, pude conocer a mujeres de diferentes países y escuchar sus propuestas, sus ideas, sus preocupaciones, sus testimonios, sus experiencias, temores y la importancia de sus conocimientos tradicionales. Estos pasajes me recordaban mi infancia, aquellos momentos donde “la cultura” permitía que la educación de la mujer “que se portaba mal” fuera corregidas, con golpes, látigos, azotes, puñetes o patadas y perfilaba a mi corta vida de ser sumisa y adoptar con facilidad las órdenes de mis padres, como buena niña.

Sin ir en contra de la cultura y la riqueza que ella tiene, es importante rescatar que las mujeres indígenas amazónicas de hoy han trascendido y son actores del desarrollo de sus pueblos y por qué no de su país.

Cuando comenzó esta revolución femenina en los años 60, en especial awajún y los tildaban de machistas, los hombres se justificaban diciendo que no era cierto, que los hombres escuchan a las mujeres antes de tomar las decisiones y la conclusión de las dos partes es lo que el hombre comunicaba. Pese a ello, las mujeres indígenas no quisieron tener a los hombres como interlocutores sino se visibilizaron y fueron y son partícipes en la toma de decisiones y el resultado de ese detalle es que tenemos a mujeres lideresas, capacitadas, profesionales que dicen no a la violencia, que reclaman y defienden sus derechos como mujer y además aspiran a la política con un enfoque del buen vivir.

Las mujeres indígenas amazónicas de hoy que aparecen en el escenario político son las que han derribado esa brecha o ese mito de que la mujer es simplemente la compañera del hombre. Uno de los casos es la historia de Teresita Antazú, una lideresa de larga trayectoria que incluso postuló al Congreso por el partido Gana Perú en las elecciones pasadas pero lastimosamente no logró ingresar pese a haber obtenido buen número de votos. A Teresa la conocí más de cerca cuando participé en la escuela de lideresas organizada por la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep).

Teresita me impresionó por detalles que contaba de sus trabajos en las organizaciones y los cambios que su pueblo no aceptaba en ese momento cuando ella aspiraba ser cornesha, título que era imposible de obtener para una mujer en la cultura yánesha sin embargo Antazú logró ese título.

Así, tenemos a muchas mujeres como Nélida Calvo, mujer wampís, ahora consejera por la región Amazonas, Delia Atamain, lideresa awajún que forma parte de la directiva del Consejo Aguaruna Huambisa, Lidia Rengifo, secretaria de la Aidesep, Alicia Fernández, mujer harambut, lideresa de Fenamad, y una larga lista donde poco a poco van sumándose más mujeres.

Además, tenemos una lista de mujeres jóvenes profesionales con diferentes especialidades que se encuentran laborando en la capital y en la amazonía.

Los grandes desafíos que estas mujeres afrontan día a día es trabajar con otras mujeres que buscan este espacio y se han comprometido en la formación de las lideresas, en sacar a luz ese poder que posee cada mujer indígena para plantear nuevos aportes. Tenemos a la coordinadora del Programa Mujer de la Aidesep, Rosilda Nunta del pueblo shipibo, a la reconocida lideresa huancavelicana Gladis Vila Pihue, presidenta de la Organización Nacional de Mujeres Indígenas Andinas y Amazónicas del Perú (Onamiap) y a Tarcila Rivera Zea, de Chirapaq (Centro de Culturas Indígenas del Perú), reconocida por la Fundación Ford en 2011 con el Premio Visionario.


* Dina Ananco es indígena awajún wampís egresada de Literatura en la UNMSM. Trabaja en Servindi.

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SALIMA, LA HEMORROÍSA : Dolores Aleixandre rcsj



Cuando mi siervo Yúbal me anunció que Salima había llegado y quería verme, me pregunté con inquietud si se habría agravado su estado. Hacía tiempo que se había oído el sonido grave del sofar anunciando el comienzo del sábado y, aunque no soy judío sino griego, vivo en Jerusalén hace tiempo y conozco bien las prescripciones en torno al reposo sabático que Salima estaba, sorprendentemente, contraviniendo. Si venía a visitarme después de que en el cielo hubiera aparecido la primera estrella, momento en que daba comienzo el sábado, era porque su estado de salud se había agravado. Pero por otra parte ¿cómo no me había avisado para que fuera a visitarla yo a su casa, como había hecho en otras ocasiones?

Conocía hacía tiempo a esta mujer y desde el primer momento me inspiró una viva simpatía la entereza con que soportaba una enfermedad que la aquejaba desde hacía al menos doce años, y la tenacidad con que luchaba por curarse.

Mi admiración y mi compasión hacia ella habían aumentado a medida que me iba adentrando más en el conocimiento de las tradiciones judías ya que, en el mundo en que vivía, el flujo de sangre que padecía era considerado mucho más grave que una simple enfermedad: según la legislación judía, una mujer aquejada de hemorragias frecuentes quedaba confinada en el ámbito de la impureza y en un estado de indignidad, inmundicia y degradación difíciles de comprender desde las categorías de un griego culto como yo.

Por eso, a la penosa limitación corporal que la imposibilitaba para la maternidad, se sumaba una exclusión social y religiosa y un deshonor más duro aún que su misma esterilidad.

Yo había utilizado todos los remedios que poseía desde mis conocimientos de la medicina, pero todo había resultado inútil. Supe que había acudido a otros médicos y no se lo reproché, tanta era su desesperación y su ansia por curarse. Ahora estaba arruinada y no había podido pagarme sus últimas visitas.

Cuando la vi me quedé atónito: la mujer que estaba ante mi nada tenía que ver con la que yo conocía. Su mirada sombría era ahora radiante, el color había vuelto a su rostro, su expresión antes abrumada había sido remplazada por una sonrisa y estaba ante mí erguida y expectante, con un evidente deseo de contarme lo que le había ocurrido.

Escuché en silencio su asombrosa narración: su obstinado convencimiento de que aquel rabbi galileo de quien todos hablaban podía curarla; la decisión de incorporarse al grupo de los que le apretujaban, los empujones que dio hasta conseguir tocar por detrás el borde de su manto y la sensación inconfundible de una corriente de vitalidad que llegaba hasta ella y hacía desaparecer su mal.

Me habló de su tremenda confusión cuando el rabbi se volvió preguntando quién le había tocado y de la fuerza misteriosa que le hizo confesar en alto que había sido ella:

–      Y entonces él me miró haciendo desaparecer de mí cualquier rastro de temor, y tuve la sensación de que, en medio de toda la muchedumbre, sólo estábamos los dos. Me llamó “hija”, continuó con una voz emocionada, y afirmó que no era él, sino mi confianza lo que me había sanado y que podía marcharme en paz.

¿Te das cuenta Sorano? De nuevo soy alguien que puede mirar de frente y mi vientre puede aún engendrar vida. Pero creo que ha sido por expresar ante aquel hombre lo que he estado ocultando tanto tiempo lo que me hace sentirme envuelta en dignidad y en justicia. Algo en su mirada me decía que no tenía por qué avergonzarme de nada, que nadie podrá quitarme la paz profunda que él me concedía y que, incluso si mi enfermedad hubiera continuado, yo podría saberme salvada y bendecida.

Cuando terminó su relato, volvió a agradecerme el afecto e interés con que siempre la había tratado y se marchó. Abrí entonces la pequeña bolsa con que había insistido en pagarme y miré aquellas monedas con una sensación extraña: sentía que no me correspondían porque no había sido yo quien la había curado. Pero sabía también que con ese dinero nunca hubiera podido pagar lo que había hecho con ella el rabbide Galilea. Él la había sacado más allá del círculo estrecho de las transacciones económicas y la había conducido al campo abierto de la gratuidad y de la relación de persona a persona.

Y me di cuenta con cierta nostalgia de que nunca yo, con toda mi ciencia, podré conseguir la fuerza misteriosa de aquel hombre que había arrebatado a Salima de las sombras de la muerte y había hecho de ella una mujer nueva.

Dolores Aleixandre

http://feadulta.com/Ev-Dolores_27_SALIMA-HEMORROISA.htm

ACTUE AHORA: Firme la petición de los Obispos Católicos de Desarme Nuclear


Soy feliz cuando puede en realidad promover algo que vale la pena que nuestros obispos católicos están haciendo. En este caso, se trata de una petición al presidente Obama en favor del desarme nuclear. La carta que estamos firmando a dice lo siguiente: Estimado Sr. Presidente: Gracias por el apoyo a la visión de un mundo libre de armas nucleares y por la promesa de “poner fin al pensamiento obsoleto Guerra Fría”. En el siglo 21, las armas nucleares son una responsabilidad de la seguridad global, no un activo. Usted debe actuar ahora para reducir el peligro nuclear y el papel de las armas nucleares. En las próximas semanas, os exhorto a poner fin obsoleta nuclear de EE.UU. estrategia de combate, reducir drásticamente el número de armas nucleares de Estados Unidos y el número de submarinos, los misiles, y los bombarderos que portan esas armas, y tomar las armas nucleares estadounidenses de máxima alerta. El mantenimiento de un gran número de fuerzas nucleares en alerta aumenta el riesgo de accidente o error de cálculo. Al tomar estas medidas, se facilitará la reducción del arsenal nuclear de Rusia, alentar a otros con armas nucleares a los países a participar en las reducciones, y nos acercan a un mundo libre de las armas nucleares. Si desea agregar su nombre a esta carta / petición, la cual se cierra el 31 de marzo de 2012, haga clic aquí .
FUENTE: http://www.iglesiadescalza.com

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