FEDERICO PAGURA: Todas las iglesias son expresiones parciales de la totalidad del evangelio


El Sínodo Luterano Salvadoreño y la Federación Luterana Mundial, en el marco de la conmemoración nacional del vigésimo aniversario de la firmas de los Acuerdos de Paz, realizó junto a los diversos sectores del país, el foro denominado: A 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz: Seguimos siendo Agentes de Paz.

San Salvador, miércoles, 7 de marzo de 2012

El mismo contó con la presencia de invitados e invitadas especiales, el Reverendo Edgar Palacios, pastor bautista quien fungió durante la guerra como coordinador del Comité Permanente para el Debate Nacional por la Paz, CPDN; la diputada y ex-comandante guerrillera, Nidia Diaz y como invitado especial, el Obispo metodista Federico Pagura, de Argentina, quien junto al Obispo Medardo Gómez, de la Iglesia Luterana Salvadoreña, comentaron y resumieron las grandes apuestas de la Iglesia en la búsqueda de la paz en El Salvador.

Presentamos una entrevista a FEDERICO PAGURA realizada por los hermanos de Prensa la Iglesia Luterana Salvadoreña

¿Quién es el Obispo Federico Pagura?

Soy por parte de mi madre, el hijo de una línea católica, apostólica romana y de una línea reformada protestante por parte de mi padre,  que la vez era hijo de un organista y sacristán de la Iglesia Católica romana en Italia,  y que leyendo la Biblia acá en estas tierras de América Latina, descubrió un nuevo mundo y se hizo protestante y para colmo metodista.

He crecido en ese medio, y para complicarme más las cosas,  me casé con una mujer que era originalmente hija de vascos bien católicos con sacerdotes y monjas en su familia y por otra parte, de una madre valdense. De tal manera,  que me siento pre-destinado al ecumenismo,  porque toda mi formación es ecuménica.

Ya no puedo seguir siendo exclusivamente metodista, ni siquiera exclusivamente cristiano, porque también en linaje de mi madre, hay una línea Toba, de ese sector indio del norte de mi Argentina que no puedo ignorar.-

Obispo,  ¿Qué está pasando en América Latina, porque el fenómeno de las mega-iglesias?
Es importante a esta generación tomar conciencia, de lo que ha ido pasando a lo largo de la historia. Hubiera querido mencionar un libro que influyó mucho en mi etapa de seminarista; sobre lo que pasa en las iglesias o en la Iglesia. El libro se lama “La Familia de Dios”.

En este libro se señala,  que la Iglesia es como la familia de Dios, con sus tres grandes vertientes: La Iglesia de los sacramentos, que tiene el corazón en la celebración,  el bautismo y la eucaristía

La Iglesia de la Palabra, que está mayormente expresada en el movimiento de la Reforma, y el lugar central que ocupa la celebración cristiana, la predicación del anuncio de la palabra bíblica, a tal punto llega a ser central que en países donde hubo un arraigo el movimiento de la Reforma en su vertiente luterana o calvinista que cuando se iba al culto se decía: Voy al Sermón, porque el sermón era el corazón del culto.

La Iglesia del Espíritu,  allí se ubica el Movimiento Pentecostal o Carismático, con marcado énfasis en la obra y la acción del Espíritu Santo en la vida, la estructura, el culto y la práctica pastoral de las iglesias que han nacido a la luz de ese movimiento.
He tenido amigos en la Ciudad El Rosario,  donde vivo en Argentina, que no siendo creyentes me preguntan, ¿Qué pasa con esas iglesias que son tan multitudinarias y que atraen a amplios sectores de la sociedad contemporánea?, En esa misma ciudad, las Iglesias Pentecostales, han crecido mucho y colocan frente a ellas, a algún líder carismático y frecuentemente una pareja.  Puedo mencionar también, a un sacerdote llamado el Padre Ignacio, que atrae también multitudes. Cuando la Iglesia Católica quiere hacer una manifestación y llamar la atención de la ciudad lo coloca al frente de esa manifestación o procesión, al Padre Ignacio.

Es decir, en América Latina hay una diversidad de fenómenos ocurriendo,  que es difícil agotar en una sola expresión todo ese significado, porque las Iglesias han modificado su forma de ser. Desde la experiencia del Padre Ignacio en Rosario, hasta líderes carismáticos a lo largo y ancho del continente que reúnen en una sola sentada a miles de personas y como un negocio redondo la ofrenda es onerosa capaz de poner y quitar máscaras.
¿Cómo se complementa esta parte de las mega-iglesias con la necesidad de ir tejiendo la esperanza, la lucha y solidaridad en familia y en comunidad, porque se rompe este principio?
Siguiendo con el razonamiento del libro: La Familia de Dios, diría que ninguna de esas tres corrientes es en su integralidad la Iglesia. Porque la Iglesia está constituida por el valor de los sacramentos, el valor de la palabra predicada, enseñada, expuesta, interpretada y el valor del Espíritu; como el espíritu que nos renueva, nos vivifica, que nos alienta, consuela que nos lanza a aventuras nuevas en distintos sectores y en distintas situaciones históricas.

Las Mega-Iglesias, en muchos casos han llegado a ser motivo de preocupación,  de crítica y a veces de ataques por parte de los otros sectores, cuando utilizan medios de comunicación para propagar sus ideas en muchos casos no responden directamente a la tradición  original cristiana, sino a necesidades de una generación muy confundida y enloquecida que busca resolver sus asuntos a pura motivación, pero se olvida de su propia realidad.

Fui consultado una vez por un grupo de obispos, pentecostales del sur de Chile, sobre que pensaba de estas mega-iglesias, que llegan a las ciudades con una gran cantidad tecnología moderna comunicacional, con recursos económicos muy grandes y de pronto, se constituyen en el centro de atracción y arrastran a gente de las iglesias locales, que han vivido su fe en una forma sencilla, genuina, pura. A esta gente las arrastran a la locura, al alboroto, donde la mayoría de cosas son discutibles. Y claro es un fenómeno peligroso, porque en muchos casos se juega con la integridad y necesidad de la gente más pobre o ignorante.

En este contexto, ¿cuál es el desafío de las Iglesias Históricas?
Para mí el mensaje de este libro, que considero pionero para pensar esta temática eclesiológica, es que todas las iglesias en la forma en que están estructuradas son expresiones parciales de la totalidad del evangelio. En otras palabras, la Iglesia Sacerdotal o Sacramental enfatiza un hecho muy significativo que es, el acceso a la Mesa del Señor, como una expresión poderosa de la fe y de la comunión cristiana.

Me parece que las iglesias llamadas sacramentales, están llamándonos la atención y apuntando a un momento central que es el sacramento y la palabra como una unidad inseparable, pero sino toman en serio la riqueza de los sacramentos en la palabra de Dios, el mensaje bíblico como motivo de estudio de concientización de transformación de la vida y de manera de asumir su responsabilidad en cada tiempo particular que nos toca vivir, esa iglesia está en falta.

Puede faltarle ese contacto vivo con la palabra que contribuya su renovación constante en pensamiento, en la mente. Renovación en el espíritu, en su metodología pastoral, en su metodología diaconal,  donde el mundo está cambiando constantemente y está exigiendo cosas nuevas,  lo que me exige a mi hoy, no son las mismas cosas que me exigía cuando era estudiante.

En otras palabras, cada una de estas expresiones, tiene una tarea de cumplir dentro del proceso de renovación ecuménica que el mundo está demandando hoy. Lo mismo puedo decir, con respecto al Espíritu Santo.

Yo no creo en toda la metodología y forma de ser del pentecostalismo, sino ya sería yo un pastor pentecostal. Yo me mantengo adherido a  la importancia de la palabra como a la importancia de la comunión de la eucaristía, porque aprendí a ser cristiano a través de un referente,  que tenía los dos elementos como fundamentales, la celebración de la comunión y la predicación de la palabra.

¿Qué otros fenómenos vamos a ver en los próximos años en Latinoamérica?
Yo diría que los valores de la Iglesia sacramental, los valores de la Iglesia de la Palabra y los valores de la Iglesia del espíritu se van a mantener, no van a desaparecer, van a ser tal vez re-definidos, o re-estudiados de forma ecuménica. La realidad histórica que vivimos  nos va a obligar a hacer ese examen profundo, serio, honesto del contenido y práctica de nuestra fe.

Por otra parte, las condiciones que vive la humanidad, las transformaciones que está sufriendo, el carácter de crisis de civilización que yo marco permanentemente eso es inevitable, estamos en medio de  una crisis de civilización…donde cosas que eran casi tabús o imposible de discutir o de reflexionar críticamente, hoy nos desafían a pensar de forma seria.
Pongo dos casos, el tema de la sexualidad. En la sexualidad ha habido interpretaciones completamente deformadas del verdadero sentido de la sexualidad.

El Cantar de los Cantares, tendría que ser motivo de reflexión de estudio, de reflexión de toda la Iglesia, no haciéndola una interpretación espiritualista, escapista del verdadero sentido del amor, sino todo lo contrario, una manera de reflexionar a fondo, en el sentido del amor en la vida de nuestra sociedad, porque hay tanta deformación en la sociedad secular en la cual vivimos con respecto al sexo, que necesitamos ir a ciertas fuentes que nos ayuden a limpiar esas malas interpretaciones; discutibles, confusas que predominan en este momento.

Estuve viendo un documental en estos días sobre el hinduismo, y cuando veía los sacrificios a los que se someten por su fe, por su fe ciega, fundamentalista, cerrada, deformante, yo francamente no puedo concebir, que eso haya pasado por la reflexión bíblica, cristiana, judía, aun islámica que le permita despojarse de algunas de esas expresiones religiosas.

Para mí, son expresiones enfermizas, en algunos casos son verdaderas expresiones de locura colectiva. Debemos estudiar en hinduismo, para ver de dónde vienen esas raíces, y podríamos encontrar auxilios en la filosofía, en la historia,   en la psicología social, que nos permita entender ese fenómeno que en ciertas regiones de la tierra es predominante y está atrayendo y en algunos casos empobreciendo, enfermando la mente, el corazón de cantidad de personas.

El corazón de la temática que me presenta el  hinduismo que hace de la vida un sufrimiento, entre más sufrimiento más posibilidades de salvación, ese énfasis en la re-encarnación es muchos casos puede ser una manera de fugarnos de la historia concreta que tenemos que vivir cada día.

Por otra parte, yo le pido a mis hermanos de la iglesia Católica Romana que por el bien de su pueblo, de su niñez, de su sacerdocio, de sus laicos re-estudien toda la temática de la sexualidad, porque se está escapando de esa temática y con la condenación o con la ignorancia  o indiferencia del tema, lo que está haciendo es prolongar una lenta infección que puede ser peligrosa en gran parte de su propio pueblo. Nosotros hemos conocido otro tipo de libertad, tenemos el deber de hablar con nuestros hermanos con mucha franqueza.

http://alcnoticias.net/interior.php?codigo=21435&lang=687

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