MEXICO: Activistas: “¡No tienen vergüenza!”, “¡Están agrediendo a las minorías religiosas!”


Posted: 15 Mar 2012 06:00 PM PDT

Jueves 15 de marzo del 2012. México.

Entre gritos de “¡No tienen vergüenza!”, “¡Rateros!”, “¡Están agrediendo a las minorías religiosas!”, “¡La aprobación del artículo 24 es un regalo al Papa”, “¡Cuánto les dieron!”, “¡Esto es un acuerdo político!”, ”¡Esto es de la agenda del Vaticano!” de parte de activistas que se colaron, los senadores integrantes de las comisiones de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos abandonaron el salón donde aprobaron la reforma al artículo 24 constitucional en materia religiosa.



Para presenciar el debate de la controversial reforma, representantes de las agrupaciones Católicas por el Derecho a Decidir, Asociación Nacional de Universitarios por la Defensa de las Minorías, Foro Cívico México Laico y República Laica y Luz del Mundo ingresaron a la sede del Senado.

En orden, los asistentes, una cincuentena, se mantuvieron a la expectativa de los posicionamientos y aplaudían con cada postura en contra de la reforma.

Mientras tanto, afuera de la sede, el resto de los integrantes de dichas asociaciones se apostaban sobre Paseo de la Reforma, Madrid y París. Hombres y mujeres quienes, con pancartas en mano y volantes, rechazaban la reforma al 24.

Desde las nueve de la mañana fueron llegando los inconformes para exigir a los senadores no avalar lo hecho por los diputados porque, advierten, es una reforma que causará confrontación y daño no sólo a las minorías religiosas sino a los agnósticos.

“Lamentamos que nuestras libertades religiosas sean utilizadas para negociaciones políticas”, decían, mientras se leía en las pancartas, al tiempo que se repartían calcomanías con la leyenda “¡Libertades sí, privilegios no! México laico”.

Neftalí Álvarez, integrante de República Laica, organización en la que participan legisladores y ex legisladores, señaló que la modificación al 24 fue una consigna que llegó del Vaticano.

“Esto viene de una agenda del Vaticano. Cuando tomó posesión Benedicto XVI ordenó a los nuncios apostólicos de Latinoamérica que incidieran en las constituciones de los estados para que hubiera una verdadera libertad religiosa, pero como ahorita algunos senadores lo vieron, en el artículo 24 está consagrada la libertad religiosa, hasta ahorita no se está violando ninguna libertad religiosa”.

Fuente:
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=645571


LA REFORMA AL ARTÍCULO 24 HA SIDO APROBADA. ¿QUÉ HACER?

Posted: 14 Mar 2012 09:41 PM PDT

La reforma al articulo 24 ha sido aprobada por los senadores
Los pasos a seguir pueden ser los siguientes:

1.- Sentarnos a llorar y lamentar lo que hemos perdido
2.- No hacer nada y esperar un milagro.
3.- Seguir LUCHANDO, ENSEÑANDO y DIFUNDIENDO.

COLOMBIA: REFORMA A LA LEY DE PENSIONES, UNA OPORTUNIDAD PARA CAMBIARLA!!!



Ley para reformar el Congreso Colombiano 

“Para alcanzar algo que nunca has tenido, tendrás que hacer algo que nunca hiciste”.

COMPAÑEROS: VAN A REFORMAR LA LEY DE PENSIONES PARA LOS ASALARIADOS. SOLICITEMOS QUE TAMBIÉN LO HAGAN PARA LOS DEL CONGRESO. ESTA ES LA PROPUESTA. PODEMOS APOYAR!!!

Que cada destinatario reenvíe este e-mail a un mínimo de veinte  personas de su lista de contactos  (con CCO, borrando quien te lo envia), y a la vez, pedir a cada uno de ellos que hagan lo mismo, para evitar que sean usados nuestros correos para listas de spam.

En tres días, la mayoría de las personas de este país tendrán este mensaje. Esta es una idea que realmente debe ser considerada y repasada para el Pueblo y que algún Politico honesto y transparente desee establecer.

 Ley de Reforma del Congreso de Colombia

1. El CONGRESISTA será asalariado solamente durante su mandato. Y no tendrá jubilación proveniente solamente por el mandato.

2. El CONGRESISTA contribuirá a la Seguridad Social. Todo el mundo (pasado, presente y futuro) actualmente el fondo de jubilación del Congreso pasará al régimen vigente de la Seguridad Social inmediatamente.El CONGRESISTA participará de los beneficios dentro del régimen de la Seguridad Social exactamente como todos los demás ciudadanos. El fondo de jubilación no puede ser usado para ninguna otra finalidad.

3. El CONGRESISTA debe pagar su plan de jubilación, como todos los colombianos.

4. El CONGRESISTA dejará de votar por su propio aumento de salario.

 5. El CONGRESISTA dejará su seguro actual de salud y participará del mismo sistema de salud que los demás ciudadanos colombianos

 6 El CONGRESISTA debe igualmente cumplir las mismas leyes que el resto de los colombianos

 7. Servir en el Congreso es un honor, no una carrera. Los diputados deben cumplir sus mandatos (no más de 2 legislaturas), después irse a casa y buscar empleo.

Si cada persona pasa este mensaje a un mínimo de veinte personas, en tres días la mayoría de los colombianos recibirán este mensaje.

 La hora para esta enmienda a la Constitución es AHORA.

ESTA ES UNA OPORTUNIDAD PARA QUE PARTICIPES Y PUEDAS HACER PARTE DEL CAMBIO DEL CONGRESO COLOMBIANO.

POR FAVOR NO TE QUEJES, PARTICIPA… SOLO CREE QUE SI ES POSIBLE!

Si estás de acuerdo con lo expuesto, reenvía. Si no, bórralo.

 Tú eres uno de mis 20 contactos. Por favor, mantén este mensaje CIRCULANDO

REMITIDO AL E-MAIL: http://kaired.org.co

Solidaridad con Tamayo


Iglesia de Base de Madrid

Querido Juanjo,
La Iglesia de Base de Madrid ante el conocimiento del escrito de la diócesis de Palencia, con motivo de tu conferencia titulada “Otra
teología es posible: pluralismo religioso, interculturalidad y
feminismo”, queremos expresar como Miembro y Teólogo de la Iglesia de
Base de Madrid, nuestra solidaridad contigo y que para las personas de la base sigues siendo nuestro Teólogo católico, que nos ayuda a
construir Otra Iglesia que realmente es posible y católica porque es
universal, que no romana.

Nuestra indignación nos llega a decirte que “tu si nos representas” y a mucha más gente, que nos ayudas a reflexionar y a pensar por nosotras y nosotros mismos, a crecer como cristianos y cristianas a pesar de una Jerarquía que no hemos elegido, que no dialoga con sus fieles, que no esta con el pueblo en momentos difíciles como los que estamos viviendo, sin preocuparse de los marginados ni denunciando las nuevas leyes injustas socialmente, pero preocupándose solamente de si un cristiano da una charla que seguro hará reflexionar a muchas personas creyentes o no de la situación de la Teología.

Un fraternal abrazo
Iglesia de Base de Madrid
Área de Secretaría
Visita la WEB: http://www.iglesiadebasedemadrid.org/
Miembros-ibase@iglesiadebasedemadrid.org

http://iglesiadebasedemadrid.org/cgi-bin/mailman/listinfo/miembros-ibase

Fuente: http://www.redescristianas.net

DOMITILA CHUNGARA: la ama de casa que tumbó una dictadura


Murió Domitila Chungara, la ama de casa que tumbó una dictadura

Una de las bolivianas imprescindibles acaba de morir. Domitila Barrios de Chungara, más conocida como Domitila Chungara, como doña Domi entre sus amigos cercanos, dejó este mundo a la 1:00 de este martes 13 de marzo de 2012, concidentemente una fecha en que se recuerda el natalicio de otro gran boliviano, como lo fue Marcelo Quiroga Santa Cruz. En este post te dejamos el audio de una entrevista, la posibilidad de descargar en PDF “Si me permiten hablar…”, un libro que retrata su lucha durante la dictadura y varios artículos sobre esta personalidad boliviana y mundial.

Doña Domitila padecía de un cáncer que poco a poco le fue carcomiendo las entrañas y en las últimas fue desahuciada en Cochabamba, ciudad donde fijo residencia.
A ella la conocí años atrás y tenía una posición firme, clara y lúcida, para nada a medias tintas o como se dice “correctamente política”. Su apoyo a este proceso de cambio y la condena a quienes desean mantener los privilegios sociales, económicos y políticos es contundente en este extracto de entrevista que le hice en mayo de 2008, cuando estaba de boga los temas de la Asamblea Constituyente, el saneamiento de tierras en el oriente y la esclavitud de campesinos que trabajan en ellas. (La entrevista original duró más de media hora y su posición incluso fue mucho más radical, pero “gracias” a un maldito virus que arruinó un disco duro me quedé sin ese valioso audio ni las fotos que le tomé).
Sobre ella, el escritor uruguayo Eduardo Galeano escribió lo siguiente:
Recuerdo una asamblea obrera, en las minas de Bolivia, hace ya un tiempito, más de 30 años: una mujer se alzó, entre todos los hombres, y preguntó cuál es nuestro enemigo principal. Se alzaron voces que respondieron “El imperialismo”, “La oligarquía”, “La burocracia”… Y ella, Domitila Chungara, aclaró: “No, compañeros. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro“. Yo tuve la suerte de escucharla. Nunca olvidé.

También le dedicó un importante espacio entre sus Memorias del fuego III, el siglo del viento:

EL EXILIO

1981
Surahammar

¿Cuál es la distancia que separa un campamento minero de Bolivia de una ciudad de Suecia? ¿Cuántas leguas, cuántos siglos, cuántos mundos?

Domitila, una de las cinco mujeres que derribó a una dictadura militar, ha sido condenada al destierro por otra dictadura militar y ha venido a parar, con su marido minero y sus muchos hijos, a las nieves del norte de Europa.

De donde todo falta a donde sobra todo, de la última miseria a la primera opulencia: ojos de estupor en estas caras de barro: aquí en Suecia se tiran a la basura televisores casi nuevos, ropas apenas usadas y muebles y heladeras y cocinas y lavaplatos que funcionan perfectamente. Van al muere los automóviles de penúltimo modelo.

Domitila agradece la solidaridad de los suecos y les admira la libertad, pero el derroche la ofende. La soledad, en cambio, le da pena: la pobre gente rica a solas ante el televisor, bebiendo a solas, comiendo a solas, hablando a solas.

Nosotros -cuenta, recomienda Domitila- nosotros, allá en Bolivia, aunque sea para pelearnos, nos juntamos.

Para acercarnos a la figura de esta mujer, una de las que formó parte del grupo de esposas y amas de casa que inició una huelga en 1977 en contra de la dictadura de Hugo Banzer, reproducimos el texto del escritor Víctor Montoya(publicado en septiembre del 2009), que homenajea a una de las madres de la democracia boliviana.
Domitila, una mujer de las minas

A doña Domi , como la llamaban cariñosamente los vecinos, la conocía desde siempre, desde cuando vivía en el distrito minero de Siglo XX y vendía salteñas en una canasta de mimbre, a poco de elaborarlas con la ayuda de sus pequeñas hijas, quienes mondaban las papas y arvejas antes de marcharse a la escuela. Por entonces no era ya palliri*, sino dirigente del Comité de Amas de Casa. Corrían los años 70 y el país atravesaba por una de las etapas más sombrías de su historia.

En algunas ocasiones coincidimos en las manifestaciones de protesta contra la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez y en las apoteósicas concentraciones en la Plaza del Minero, donde está el monumento de Federico Escóbar Zapata, el busto de César Lora y el edificio del Sindicato Mixto de Trabajadores Mineros de Siglo XX, desde cuyo balcón pronunciábamos discursos antiimperialistas; ella en representación de las amas de casa y el que firma esta crónica en representación de los estudiantes de secundaria de la provincia Bustillos y como presidente del Colegio 1ro. de Mayo.

Domitila Chungara y Víctor Montoya (der.) en una marcha en Estocolmo, julio de 1980.

También recuerdo a su anciano padre, benemérito de la Guerra del Chaco y progenitor de seis hijas en su primer matrimonio. Don Ezequiel, jubilado de la empresa minera y preocupado siempre por la manutención del hogar, se dedicaba a recorrer por las calles de Llallagua, ofreciendo ropas de casa en casa. Lo interesante del caso es que, además de vender prendas de vestir, llevaba la palabra evangelizadora de Cristo hasta los hogares más humildes. Lo conocí un día que vino a ofrecernos pantalones guararapes. Mi madre lo hizo pasar al living y, luego de probarme algunos, compramos uno al contado y otro al fiado. Cuando le dije que el botapié de uno de los pantalones me quedaba demasiado largo, él se brindó a subirlo en un santiamén con sus divinas manos de sastre. Ese mismo día, ni bien se hubo marchado, con la amabilidad y el respecto que lo caracterizaban, le comenté a mi madre que don Ezequiel tenía la misma barbita que el viejo Trotsky. Mi madre esbozó una sonrisa y asintió con la cabeza.

En 1975, cuando doña Domi viajó invitada a la Tribuna del Año Internacional de la Mujer, organizada por las Naciones Unidas y realizada en México, se supo la noticia de que su voz y figura destacaron en el magno evento, donde, en franca oposición a las reivindicaciones de las lesbianas, prostitutas y feministas de Occidente, explicó que la lucha de la mujer no era contra el hombre y que su liberación no sería posible al margen de la liberación socioeconómica, política y cultural de un pueblo. Doña Domi estaba convencida de que la lucha por la liberación consistía en cambiar el sistema capitalista por otro, donde los hombres y las mujeres tengan los mismos derechos a la vida, la educación y el trabajo. Dejó claro que la lucha por conquistar la libertad y la justicia social no era una lucha entre sexos, entre el macho y la hembra, sino una lucha de la pareja contra un sistema socioeconómico que oprime indistintamente al hombre y a la mujer.

Por otro lado, disputándose los micrófonos con sus adversarias, dijo que en una sociedad dividida en clases no sólo había una diferencia entre la burguesía y el proletariado, sino también una diferencia entre las mismas mujeres; entre una académica y una empleada doméstica, entre la mujer de un magnate y la mujer de un minero, entre una que tiene todo y otra que no tiene nada. Así fue como las sonadas intervenciones de doña Domi, en su condición de esposa de trabajador minero, madre de siete hijos y dirigente del Comité de Amas de Casa, produjeron un fuerte impacto entre las feministas más recalcitrantes, debido a que sus palabras transmitían la sabiduría popular y todo lo que aprendió tanto en los sindicatos mineros como en las escuelas de la vida. No en vano la educadora y periodista brasileña Noema Viezzer, deslumbrada por el poder de la palabra oral de una mujer simple, que sabía simplificar las teorías más complejas en torno a la lucha de clases y la emancipación femenina, decidió seguirla hasta el campamento minero de Siglo XX, con el firme propósito de continuar escribiendo el libro “Si me permiten hablar… Testimonio de Domitila, una mujer de las minas de Bolivia”, que, a poco de ser publicado en México y traducido a varios idiomas, se convirtió en la obra más leída entre las feministas del más diverso pelaje.

Los trabajadores mineros, en sus triunfos y en sus derrotas, contaban siempre con el apoyo incondicional de sus mujeres e hijos, quienes actuaron como sus aliados naturales de clase desde los albores del sindicalismo boliviano. Por eso mismo, volví a coincidir con doña Domi en el Congreso Nacional Minero de Corocoro, inaugurado el 1 de mayo de 1976; ocasión en la que planteó la necesidad de organizar una Federación Nacional de Amas de Casa, afiliada a la Central Obrera Boliviana (COB), mientras los trabajadores clamaban por sus justas demandas, exigiendo al gobierno el respeto del fuero sindical y la amnistía general.

Chungara (der.) junto a Xavier Albó y Luis Espinal. Durante la huelga que tumbó la dictadura de Hugo Banzer en diciembre de 1977 en las oficinas del diario católico Presencia. También figuran las otras mujeres olvidadas, y madres de nuestra democracia: Luzmila Rojas de Pimentel, Nelly Colque de Paniagua, Aurora Villarroel de Lora y Angélica Romero de Flores.

Semanas más tarde, derrotada la huelga minera en junio de 1976, y ocupada militarmente la población de Llallagua y Siglo XX, la encontré en el interior de la mina, donde los dirigentes nos refugiamos de la sañuda persecución que desató el gobierno. Doña Domi estaba en el último mes de embarazo y su vientre parecía un enorme puño de coraje. Sin embargo, por razones de salud, se decidió sacarla a un lugar seguro para que diera a luz en mejores condiciones. Después se supo que tuvo dos mellizos; una nació viva y el otro nació muerto, probablemente, afectado por los gases malignos de la mina, pues cuando lo sacaron de su vientre, el niño estaba casi en estado de descomposición.

A principios de enero de 1978, cuando ya me encontraba exiliado en Suecia, su nombre volvió a saltar a prensa una vez que se incorporó a la huelga de hambre iniciada por cuatro mujeres mineras y sus catorce hijos en el Arzobispado de la ciudad de La Paz. La huelga, que estalló el 28 de diciembre de 1977, tenía el objetivo de exigir al gobierno la democratización del país, la reposición en sus trabajos de los obreros despedidos, el retiro de las tropas del ejército de los centros mineros y la amnistía irrestricta para los dirigentes políticos y sindicales.

Se trataba de una lucha heroica y sin precedentes, ya que nadie se imaginaba que una huelga emprendida por Aurora de Lora, Nelly de Paniagua, Angélica de Flores y Luzmila de Pimentel pudiese tumbar a una dictadura militar, que estaba decidida a mantenerse en el poder por mucho tiempo. Pasaron los días y los acontecimientos históricos cambiaron de rumbo: las cuatro mujeres _respaldadas por los curas, obreros, estudiantes y campesinos que fueron sumándose a la huelga de hambre en diferentes puntos de la sede de gobierno, más las olas de protesta que crecieron como la espuma en el territorio nacional_ doblaron la mano dura del general Hugo Banzer Suárez, quien cedió en sus posiciones y decidió convocar a elecciones generales para el 9 de julio de 1978. De este modo, una vez más, doña Domi y las valerosas mujeres mineras demostraron al mundo que una chispa en el polvorín puede provocar una enorme explosión social y que no existen dictaduras que puedan contra la voluntad popular.

Años más tarde, ya en Estocolmo, nos reencontramos y abrazamos. Todo sucedió tras el sangriento golpe de Estado protagonizado por Luis García Meza y Luis Arce Gómez en julio de 1980, justo cuando ella participaba en una Conferencia de Mujeres en Copenhague. Sabíamos que el sangriento golpe, que dejó un reguero de muertos y heridos, estaba financiado por los narco-dólares y que en los operativos actuaron los paramilitares reclutados por el nazi y “Carnicero de Lyón” Klaus Barbie. Se organizó un mitin en Kungsträdgården (El Jardín del Rey), desde donde partimos juntos, entre banderas y pancartas, en una marcha de protesta que ganó las principales calles de Estocolmo.

En Suecia, al margen del derecho a la reunificación familiar que le permitió reunirse con sus hijos, constató que las mujeres latinoamericanas se rebelaron contra su pasado de servidumbre y sumisión, amparadas por las leyes que defendían sus derechos más elementales, en igualdad de condiciones con el hombre. Estaba, acaso sin saberlo, en una nación que había superado las desigualdades de género y derribado los pilares de la sociedad patriarcal. La emancipación de la mujer pasó del sueño a la realidad y el decantado feminismo de los años 60, a diferencia del chauvinismo machista, se transformó en una de las fuerzas decisivas en el seno de izquierda sueca, que combinaba la lectura de los clásicos del marxismo con las obras de Alexandra Kollontai, Simone de Beauvoir, Alva Myrdal y otras luchadoras que poseían una inteligencia capaz de desarmar a cualquiera.

Doña Domi comprendió rápidamente que las suecas, a pesar del consumismo y la falta de calor humano, habían conquistado ya varios de sus derechos desde principios del siglo XX. En 1919 se les concedió el derecho a voto y años después el derecho al divorcio, en 1938 se legalizó el uso de los anticonceptivos, en 1939 se promulgó una ley que prescribía que las mujeres no podían perder su trabajo debido al embarazo, parto o matrimonio. En 1947 se tuvo a la primera mujer en el gobierno y en 1974 se estableció la normativa de que ambos padres tenían derecho a un total de 390 días para cuidar a sus hijos, recibiendo el 80 por ciento del salario. Más todavía, en 1975 se legalizó el derecho al aborto sin costo para todas las mujeres y en los años 80 entró en vigor la primera ley contra la discriminación por razones de género en el sistema educativo y en el ámbito laboral, además de que la mujer ya no tenía la necesidad de elegir entre su familia y la carrera profesional, gracias a un amplio sistema de seguro social y asistencia infantil.

Así fue como doña Domi, sin perder las perspectivas de que otro mundo era posible, aprendió la lección de que si en este país pudieron conquistase las reivindicaciones femeninas pasito a paso, ¿por qué no iba a ser posible lograr lo mismo en otros países, donde las mujeres desean convertir sus pesadillas en sueños y sus sueños en realidad?

Con esta pregunta y su nueva experiencia de vida, que le permitió vislumbrar que tanto las mujeres como los hombres pueden gozan de los mismos los derechos y las mismas responsabilidades, empezó a planificar su retorno a Bolivia tras la recuperación de la democracia. Dejó a sus hijos en Suecia y acudió al llamado de la Pachamama, para seguir luchando por un futuro más digno que el presente. Eso sí, esta vez más convencida de que para lograr la liberación de la mujer no sólo hacía falta cambiar las infraestructuras socioeconómicas de un país, sino también las normativas de la convivencia ciudadana y la mentalidad de la gente. Y, aunque en el pasado fue perseguida, encarcelada y torturada, doña Domi se negó a callar y volvió a pedir la palabra para seguir hablando contra las injusticias sociales, con la misma convicción y el mismo coraje de siempre, ya que su testimonio personal es, por antonomasia, una gran lección de vida y de lucha. Si no me lo creen, los invito a leer: “Si me permiten hablar…”, de Moema Viezzer; y “¡Aquí también, Domitila”, de David Acebey; dos libros que sintetizan lo mejor de doña Domi, una indomable mujer de las minas”.

Bolivia: Domitila



Foto: Viezzer Moema

Por Alfonso Gumucio Dagron*

15 de marzo, 2012.- A sus 74 años de edad ha muerto Domitila Barrios de Chungara, valiente mujer de las minas de Bolivia, dirigente del combativo Comité de Amas de Casa de Siglo XX, organización que supo hacerle frente a todas las dictaduras y gobiernos autoritarios durante las décadas de 1960, 1970 y 1980.

“Quiero seguir viviendo”, le decía Domitila a un periodista de Cochabamba, cuando a fines del 2010 fue hospitalizada para un tratamiento del cáncer de pulmón que la agobiaba desde 2008. Su tercer cáncer. Sin seguro médico y sin jubilación, el pronóstico estaba determinado por sus recursos y la solidaridad de algunos amigos, entre ellos varios funcionarios del gobierno del MAS. En la foto de prensa Domitila aparecía con una pañoleta cubriendo su cabeza, porque la quimioterapia la había dejado sin cabello. No quiero recordarla así, prefiero retener otras imágenes de ella, otros momentos.

Nació el 7 de mayo de 1937, hija de un campesino que migró a las minas en busca de una vida mejor. Se casó con un trabajador minero y tuvo 11 hijos, de los cuales solamente 7 sobrevivieron. Desde 1963, Domitila participó activamente en el Comité de Amas de Casa y saltó a la fama internacional a raíz de su protagonismo durante la Tribuna del Año Internacional de la Mujer, organizada por las Naciones Unidas y realizada en México, en 1975, donde “sus intervenciones produjeron un profundo impacto entre los presentes. Eso se debió, en gran parte, a que Domitila vivió lo que otras hablaron”, según narra Moema Viezzer.

Allí surgió la idea de Moema de recoger el relato de Domitila en el libro Si me permiten hablar… (1977) publicado por Editorial Siglo XXI y en innumerables ediciones en varios idiomas. Este libro fue estudiado por su estilo discursivo, no solamente leído, como atestigua el ensayo de 63 páginas de Mariluz Domínguez y Luis Oquendo. Años después David Acebey publicó un segundo libro de conversaciones, ¡Aquí también Domitila! (1985), que no alcanzó la notoriedad del primero.

“Pueblo chico, infierno grande…” y también “nadie es profeta en su tierra”, las dos sentencias me sirven para el párrafo que sigue.

“Ojalá se hubiera enriquecido Domitila; se lo merecía por su valentía y porque era un mujer capaz de articular con pasión e inteligencia su relato sobre la realidad minera. Nadie lo hizo como ella, ninguna otra mujer de las minas proyectó la situación de los trabajadores bolivianos con tanta propiedad y sensibilidad. Pero en lugar de agradecerle, algunos la atacaron mezquinamente”

Si bien el libro de Domitila mereció la admiración de miles de lectores en todo el mundo y dio a la conocer la lucha de los mineros bolivianos y de sus familias, en el propio país hubo quienes –entre sus propios compañeros de las minas- llevados por la envidia y los celos, denigraron a Domitila (y a Moema Viezzer también), diciendo que se había enriquecido “a costa del sudor y la sangre de los mineros”. Fueron expresiones de la típica mezquindad y el egoísmo tan comunes en un país sometido por la mediocridad y la pérdida de valores. Ojalá se hubiera enriquecido Domitila; se lo merecía por su valentía y porque era un mujer capaz de articular con pasión e inteligencia su relato sobre la realidad minera. Nadie lo hizo como ella, ninguna otra mujer de las minas proyectó la situación de los trabajadores bolivianos con tanta propiedad y sensibilidad. Pero en lugar de agradecerle, algunos la atacaron mezquinamente.

Luchadora infatigable, fue una de las cinco mujeres mineras que inició la huelga de hambre que fue uno de los factores determinantes de la caída del dictador Hugo Bánzer, luego de siete largos años en el poder. En los días de la huelga de hambre, a fines del 1977 y principios del 1978, visité el grupo que estaba en el diario Presencia, y allí conversé con Domitila, con Xavier Albó, con Luis Espinal y con otros amigos que se fueron sumando a ese grupo de huelguistas. Las fotos que tomé como testimonio –un rollo entero- han sido reproducidas muchas veces.

Semanas después, asistí a mi amigo Alain Labrousse en la realización del documental La huelga de hambre en las minas, donde entrevistamos a las mujeres que habían protagonizado la huelga.

En 1980, mientras trabajaba en el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA) hice un documental sobre ella: Domitila, la mujer y la organización, y publicamos además un folleto para acompañar el film, con dibujos de Clovis Díaz. Esto fue poco tiempo antes del golpe militar de Luis García Meza. No recuerdo qué suerte corrió ese documental realizado en super 8, probablemente se perdió durante el golpe, cuando muchos tuvimos que salir al exilio, Domitila a Suecia con todos sus hijos, y yo a México.

No fue la última vez que Domitila apareció en uno de mis documentales. Al regresar del exilio, filmamos una entrevista con ella para el documental La voz de las minas (1983) que co-realicé junto a Eduardo Barrios para Unesco, y nuevamente en 1984, cuando por tercera vez hacía el intento de terminar mi frustrada película sobre Luis Espinal, la volví a buscar en Siglo XX. Filmé su testimonio, que era esencial para describir la sensibilidad social de Lucho, a quien ella conoció muy bien.

Mi admiración por Domitila, además de mi afinidad con el movimiento social de los mineros, me llevó a incluirla como personaje en uno de mis cuentos, Interior mina, sobre la ocupación militar en las minas de Siglo XX y Catavi. El cuento ganó en México una mención en el concurso internacional “La palabra y el hombre”, en 1977, y además de perder la virginidad en la revista de ese nombre, se publicó en años siguientes en cinco antologías, las de Alfredo Medrano, Raquel Montenegro, Sandra Reyes (en inglés), Víctor Montoya, y hace un par de años la de Gaby Vallejo Canedo, publicada en Venezuela.

Además de este cuento y las películas en las que aparece, uno de los textos que Eduardo Galeano escribió sobre Domitila, debería servirnos para recordarla:

Recuerdo una asamblea obrera, en las minas de Bolivia, hace ya un tiempito, más de treinta años: una mujer se alzó, entre todos los hombres, y preguntó cuál es nuestro enemigo principal. Se alzaron voces que respondieron “El imperialismo”, “La oligarquía”, “La burocracia”… Y ella, Domitila Chungara, aclaró: “No, compañeros. Nuestro enemigo principal es el miedo, y lo llevamos adentro”. Yo tuve la suerte de escucharla. Nunca olvidé.


* Alfonso Gumucio Dagron es escritor, cineasta, periodista, fotógrafo y especialista en comunicación para el desarrollo. Ha trabajado en programas de comunicación para el cambio social en África, Asia, América Latina y el Caribe, con agencias de Naciones Unidas, con fundaciones internacionales y ONG. Fue miembro de la redacción del Semanario “Aquí” y ha publicado en un centenar de diarios y revistas de Bolivia, América Latina, Europa, Norteamérica, África y Asia. Dirigió películas documentales en varios países. Es Coordinador del Grupo Temático de Comunicación para el Cambio Social en la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación (ALAIC).

Ha publicado más de veinte libros de poesía, narrativa, testimonio, y estudios sobre literatura, cine y comunicación, entre ellos: Historia del Cine Boliviano (1982); Cine, Censura y Exilio en América Latina (1979); Luis Espinal y el Cine (1986); Las Radios Mineras de Bolivia (1989) en colaboración con Lupe Cajías; Comunicación Alternativa y Cambio Social (1990); La Máscara del Gorila (1982) Premio del Instituto Nacional de Bellas Artes de México; Haciendo Olas: Comunicación Participativa para el Cambio Social (2001), Antología de Comunicación para el Cambio Social (2008).

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Fuente: Bolpress: http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2012031404

Otras noticias:

 

Fuente: http://servindi.org/actualidad/61196?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Servindi+%28Servicio+de+Informaci%C3%B3n+Indigena%29

Obispos en cuenta un enfoque más amplio en la lucha de control de la natalidad


 Por Stephanie Simon

http://ht.ly/9Exlw 
Reuters – Frente a señales pequeñas pero claras de descontento dentro de sus propias filas, los obispos católicos de Estados Unidos puede estar a punto de reconsiderar sus tácticas agresivas para luchar contra un mandato federal de que planes de seguro médico anticonceptivos cubierta, según fuentes cercanas a los obispos influyentes.

No hay indicios de que los obispos abandonan su lucha contra el mandato federal. Sin embargo, decenas de obispos, reunidos esta semana en Washington, es probable que discutir las preocupaciones de que su batalla contra el gobierno de Obama sobre control de la natalidad se arriesga a ser vistos por el público como estrecha y partidista y por lo tanto disminuye la autoridad moral de la iglesia, dijeron las fuentes …

Reflexión Bridget Mary: La posición de los obispos de la Iglesia católica de los EE.UU. sobre la anticoncepción es un ataque a la atención de la salud reproductiva de las mujeres y una violación de su libertad de conciencia religiosa.

José Oscar Beozzo reflexiona sobre el Concilio Vaticano II -, hace 50 años y hoy en día


Por Emilia Robles (traducción Inglés por Rebel Girl) Vida Nueva n º 2.792, 10 al 16 marzo, 2012 Nacido en São Paulo, Brasil, en 1941, José Oscar Beozzo es un sacerdote, un teólogo y un reconocido historiador de la Iglesia y el Brasil, un consultor para que los obispos y un experto en el Concilio Vaticano II. También es Coordinador General del Centro Ecuménico de Serviços à Evangelização e Educação Popular. De hecho, la entrevista tuvo lugar en el camino a Bolonia, donde presentó una ponencia en el marco de un curso sobre el Concilio Vaticano II, el quincuagésimo aniversario de la apertura de la que se celebra este año. Él es cálido y sencillo en el trato con todo el mundo. Sensible a la “grito de los pobres”, se nota claramente su actitud contemplativa y relajante. Y él no pierde la esperanza en una Iglesia que sigue el ejemplo del Evangelio y la escucha y permite la participación de todo el Pueblo de Dios.¿Qué imagen de la Iglesia Católica Romana del Vaticano II, proyecto para el mundo? Muchos de nosotros experimentamos que, tanto en su preparación y su cumplimiento, como un “tiempo de primavera” y un tiempo de aggiornamento de la Iglesia “ponerse al día” con el mundo. Por un lado, significó la apertura de la Iglesia a la ciencia, la tecnología, y en el nivel político y económico, un reconocimiento positivo de la democracia, escuchar las propuestas para una mayor igualdad social. Por otro lado, significaba volver a las fuentes. Juan XXIII solía decir que la Iglesia tuvo que mirar de nuevo en el Evangelio. Significaba volver a la Palabra de Dios, los Santos Padres y de la Gran Tradición, en lugar de ser más atento a los pequeños las tradiciones recientes.También significó el final de la reforma tridentina, no los aspectos más positivos de este aumento es necesario – reformas en la Iglesia-, pero la parte difícil de la Contrarreforma.Al proponer el diálogo ecuménico, Juan XXIII creó un clima muy diferente de Trento. Esto fue percibido por observadores de las diversas confesiones cristianas, y este clima pronto se extendió al judaísmo, a las grandes religiones y, por tanto, al ser humano, a todas las personas de buena voluntad que querían que se comprometan a la Justicia y la Paz.¿Cómo Crees que el Consejo se ha recibido? Yo diría que, en general, hubo una buena recepción inicial del Consejo, de alegría. Pero, mirando hacia el final, una sola Iglesia, la brasileña, abandonó el Consejo con un plan pastoral aprobado por todos los obispos. En ella, el Consejo se ha tomado como prioridades pastorales enteros y seis se han definido, y, con ello, lo que iba a hacer era claro para todas las personas de nuestra Iglesia brasileña. Así, en diez años, las demandas inmediatas de toda la Iglesia en todos sus planes, actividades y acciones, se estaban desarrollando las líneas generales del Consejo. Mientras tanto, otras iglesias eran lentos, se metía en peleas, no había mucha división … y no fueron capaces de, yo diría que, para crear una visión clara para todas las personas de qué camino debía seguir. También es cierto que, para toda América Latina, la conferencia de Medellín fue una bendición en el sentido de que el Consejo tenía que ser examinado minuciosamente a la luz de los problemas del continente. Y este fue uno de los problemas del Concilio Vaticano II: que en el momento de pensar acerca de la Iglesia en el mundo de hoy, el pensamiento mucho más atención a la conciliación de la Iglesia con la modernidad, que la crítica que plantea la cuestión de que esta modernidad tenía dos caras – por una parte, este rostro amable de la ciencia y la tecnología, y por el otro, una modernidad que representaba la colonización, el saqueo, las guerras … Era difícil hacer frente a este en el Consejo. Populorum Progessio fue de alguna manera la respuesta a esta llorar, y Medellín fue capaz de afirmar que, en este mundo dividido, el lugar de la Iglesia está con los oprimidos y los esfuerzos que pueden para ser libre. Medellín traducida al Consejo, sino que también innovó al contextualizar los problemas y señalando la forma en que la Iglesia debe ir mucho más claramente. Sin embargo, por ejemplo, África pidió un consejo de África desde hace 30 años, precisamente para repensarla a la luz de la del continente problemas, con su propia cara y la voz. Y no fueron capaces de obtener más de un Sínodo africano en Roma, muy controlado. Este es un ejemplo de una deficiencia importante en el período post-conciliar.Qué grandes temas centrales del Consejo siguen siendo parte de la “brújula” hoy en día? El mundo ha pasado por un cambio mayor y más rápida en los últimos 50 años que en los últimos veinte siglos. Esto nos obliga a pensar de nuevo en el Consejo.Hay que diferenciar lo que son las ideas y las líneas del Concilio Vaticano II, que se deberían seguir desarrollando y dirigirse a otras nuevas. Creo que algunos de los que debe seguir son los siguientes: “. el Pueblo de Dios” En primer lugar, la Iglesia como Eso sería todo aquellos de nosotros que por el bautismo fueron unidos en Cristo, como dice Pablo. No hay que olvidar que Cristo murió por toda la humanidad. Y, desde esa perspectiva, el concepto de Pueblo de Dios se extiende a toda la familia humana. Hoy, el desafío del ecumenismo debe ser dirigida a la transformación de una sociedad que no es aceptable. Debemos volver a un ecumenismo que mira a toda la humanidad y mira a los problemas más graves de la actualidad. La cuestión de la religión se presenta también en el sentido de lo que las religiones pueden hacer en la tarea de construir la paz, la justicia, el cuidado de las personas y la salvaguardia de la creación. Otra cosa que es muy importante para mí, es que el Consejo ponga la Palabra de Dios en la centro de la vida de la Iglesia de nuevo. Para nosotros en América Latina era esencial para poner la Biblia en las manos del pueblo, con un método popular de la lectura de la Biblia, que se realiza en la comunidad, vinculando nuestra propia experiencia a la Palabra de Dios y pensando en todo en el mundo que debe ser transformado, porque no es de acuerdo con lo que Dios sueña para sus hijos o para la creación como un todo. Esto no debe, de ninguna manera, ser utilizado para restar importancia a la inmensa contribución de la ciencia bíblica, sino para poner de relieve que el primer lugar de la palabra de Dios está en las manos del pueblo, para dar sentido a la esperanza y la vida de las personas. Por otra parte, tuvimos una reforma de la liturgia, de la celebración, y, en el que, lo importante era la participación de las personas en la celebración y que es todo el pueblo que están celebrando. Es un pueblo sacerdotal que están celebrando. Por supuesto, hay roles dentro de la celebración – quien lo presidirá, otro que va a leer, a otro que va a cantar …pero es la Asamblea que celebra. Esta liturgia también debe ser inculturada. Se debe recurrir a las tradiciones, las costumbres, el arte, la danza, la creación de cada pueblo. Y, por último, quiero destacar que es hoy necesario para recuperar y desarrollar aún más la opción preferencial de la Iglesia con y para los pobres, porque en este gran importancia económica crisis que estamos una vez más la creación de millones de personas pobres.Aquí estamos de nuevo ante una cuestión clave para el desarrollo, un tema que se hablaba ya sobre en el Consejo y seguir desarrollándose en Medellín, Puebla y, más recientemente, Aparecida. ¿Cómo Vaticano II reforzar el papel de las iglesias locales y cómo tiene esta intentar evolucionado? En el Consejo, una antigua tradición se volvió a insistir en que la Iglesia particular, la Iglesia local en torno a su obispo, es la verdadera Iglesia. Le da un papel importante que cada Obispo en relación con su Iglesia. Por lo tanto una gran cantidad de avances. Es evidente en Christus Dominus , en la Lumen Gentium , al hablar de la Iglesia local, en la comunión, todos ellos, con sus obispos, como sucesores del Colegio Apostólico y en comunión con Pedro. Lo que está sucediendo ahora, tal vez por temor a que la unidad de la Iglesia se verá afectada por la inculturación, es un retorno a fortalecer el centro de Roma, en busca de la uniformidad, que no era lo que el Consejo concebido para las iglesias. Creo que las estrategias para garantizar la interrupción de una larga tradición de centralización, el reequilibrio de las relaciones internas en la Iglesia entre lo local y lo universal, no eran suficientes. Lo que faltaba en el Consejo fue que el centro romano actuar de manera más colegiada en el ejercicio de la autoridad. Para ello, se concibió un sínodo donde se la función deliberativa del Consejo adoptada de nuevo. Sin embargo, cuando Pablo VI creó el Sínodo, que lo creó como un órgano meramente consultivo, lo que le quitó el poder y la eficacia. Sin embargo, en la Iglesia en América Latina, no existe una experiencia de tener deliberativos (asambleas episcopales de Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida).Esta es una contribución fundamental (aunque no la única experiencia de ponerse en marcha) para concebir de otra Iglesia es posible, donde las iglesias locales tienen su forma de analizar los problemas, sus formas de deliberar y, finalmente, con la asistencia del Espíritu Santo, para decidir los caminos pastorales, en comunión con toda la Iglesia, pero con sus propias decisiones y Magisterio. ¿Qué temas nuevos que señalar que hoy se va a trabajar en un entorno de conciliar? Una de ellas es la grave crisis del medio ambiente, la contaminación del aire, la destrucción de los bosques, fuentes de agua y los recursos. Pasamos más de la naturaleza puede reponer en su sistema. Esta conciencia es reciente. Esta crisis pone en peligro a toda la humanidad, pero sobre todo la más pobre. La crisis ambiental de hoy genera más desplazados que la guerra o la política. Y, sin embargo, la apertura de puertas es a menudo reducido a un nivel político.Esto es sorprendente, porque nuestra responsabilidad en la crisis del clima es mayor, debido a esta sobreexplotación de los recursos económicos, especialmente en los países ricos. Otra cuestión que empezaba a ser discutido en el Consejo, pero ahora alcanza dimensiones intolerables, es el la desigualdad dentro de la Iglesia entre los laicos y el clero, pero mucho más entre mujeres y hombres. Aunque el Consejo proclamó la plena igualdad entre hombres y mujeres y la igual dignidad de todos los seres humanos, en la práctica de la Iglesia de hoy sigue marginando a las mujeres mediante la prohibición de que entren en el ministerio ordenado. Este es un problema grave que ya no puede ser descuidado. ¿Hay temas candentes de hoy que, a pesar de que se plantearon en el Consejo, no pudo ser adecuadamente tratados? Derecho. Para mí, uno de los más importantes fue la discusión sobre la guerra y la paz. Estuvimos de lleno en la Guerra Fría, tuvimos la crisis de octubre de ’62, de los misiles soviéticos en Cuba, el bloqueo de EE.UU. y había llegado al borde de una guerra nuclear. En el debate sobre este capítulo, hubo tres posiciones distintas. Estaban los que seguían defendiendo el viejo concepto de “guerra justa”, es decir, que el inocente tiene derecho a defenderse cuando son atacados. Sin embargo, Pío XII ya, frente a las guerras mundiales, al ver que ya no era ejércitos que luchaban y que no había bombardeos a poblaciones civiles, ha querido ir más allá de esa idea, diciendo que cualquier guerra total que afecta a la población civil es inmoral . Juan XXIII fue más allá, diciendo que, de cara a las armas de destrucción masiva, ninguna guerra podría ser una guerra justa, y que los mecanismos de negociación se debe construir o lograr la obtención de una autoridad internacional. Y, por último, un grupo de obispos, entre ellos Helder Cámara, destacó que hoy la gran guerra era la guerra contra el hambre, la guerra contra el subdesarrollo, y que la carrera de armamentos ha sido una carrera contra los pobres. Por desgracia, una síntesis de los intereses compartidos no se puede lograr, y los elementos de las tres posiciones aparecen, yuxtapuestas, en Gaudium et Spes . Este es un tema candente que ahora se exigen para ser repensado de manera integrada, pero haciendo hincapié en que todos los recursos que tienen que ser utilizados para combatir la pobreza, el hambre y la enfermedad. Otro tema que fue bloqueado fue el tema de la familia. Es cierto que hubo un gran avance en el consejo, dejando la trampa histórica de los dos supuestos fines de matrimonio-el objetivo principal, según se decía, que era la procreación, y la secundaria, ya que se puso – muy mal, como yo lo veo – era salvar de la concupiscencia, que venía de San Agustín. El Consejo estuvo de acuerdo con toda claridad la posición de que el propósito del matrimonio es el amor entre los esposos y la constitución de la unidad familiar, y que dentro de esta unidad, los niños eran un activo, que debe ser guiado en su planificación por maternidad y paternidad responsables . El problema y la contradicción se genera cuando se metieron en el tema de los medios para limitar los nacimientos. En este punto, la confrontación creció. Pablo VI eliminado el tema del debate conciliar y constituyó una comisión diversa para examinar estas cuestiones con más calma. Esta comisión trabajó durante varios meses, y en sus resultados, más del 95% de los miembros opinaron que era lícito usar la píldora y otros medios artificiales. El Papa se turbó, y añadió que pensaban de otro modo a la comisión. La comisión regresó a trabajar, y, finalmente, fue convencido, incluso estos últimos, de la posición opuesta.Pablo VI, parece que finalmente han pasado la cuestión a dos moralistas en Washington, que pertenecían a la minoría de la comisión. Ellos le dijeron al Papa que si él le ha permitido ser legítima en contra de lo que Casti connubii (1930), dijo, sería desacreditar al magisterio papal. Algo que, de hecho, no creo que hubiera sido así, porque las condiciones y la situación fue diferente desde el momento de Casti Connubii – por la misma razón, la Iglesia y el Magisterio de la no pudieron seguir adelante. Sin embargo, Pablo VI fue capturado en la contradicción y la cedió a estas presiones. Y por eso la encíclica Humanae Vitae integra las ideas clave del Consejo en relación con la familia y la responsabilidad de los cónyuges, pero condena a todos los métodos artificiales. Esto creó un abismo y una fractura dentro y fuera de la Iglesia. Cincuenta años después, todavía estamos esperando para abrir un debate claro y sano sobre estos temas. Desde mi punto de vista, otro tema de mucha actualidad y se instaló mal fue la discusión que se produjo en torno a la vida y ministerio de los sacerdotes, cuando los obispos se metió en el tema del celibato clerical. El primero en abrir el debate con una crítica a la posición de la Iglesia latina fue el patriarca Máximos IV, quien recordó que la Iglesia Católica Romana tenía una tradición del clero con la familia, es decir, las 22 iglesias católicas de rito oriental, están abiertos a su clero tener una familia. Y, en consecuencia, recordó Maximos IV, en la tradición latina no hay que hablar de este tema como si no hubiera una sola tradición en la Iglesia. Así comenzó el debate, pero los demás obispos de las iglesias de Occidente se metió en ella también se expresa que la las comunidades tienen derecho a la Eucaristía y su cuidado pastoral de los sacerdotes, y que esto no siempre fue así. Por lo tanto, una forma sería la de admitir a personas como el viri probati – hombres casados reconocidos dentro de la comunidad – que podría recibir el ministerio sacerdotal en la comunidad y permanecer casados. Otros también se metió en el tema, diciendo directamente que había que separar el llamado al ministerio y la vocación de seguir a Jesús en el celibato. Y había, además, una denuncia expresa de las situaciones escandalosas de la Iglesia en relación con el celibato impuesto y que esto tenía que terminar. Es decir, varias personas coincidieron en que el asunto es importante y debe ser tratado de manera diferente. Pero antes de entrar en el debate teniendo en cuenta todas estas consideraciones, Pablo VI lo suspendió. Él les pide que escriban sugerencias y propuestas para él, que iba a tenerlos en cuenta, y luego escribió la encíclicaSacerdotalis caelibatus . Una vez más, esto produjo una gran crisis, porque incluso el cardenal Suenens, dijo el Papa que había traicionado a la propuesta de sinodalidad y la colegialidad y que toda la Iglesia debería haber sido consultado sobre esta cuestión.Aunque Pablo VI volver a examinar la cuestión, esto es un problema que no ha sido resuelto. En mi humilde opinión, que no era bueno para retirar estas cuestiones del debate conciliar, y hoy en día que necesitan para ser retomado de manera adecuada.¿Cómo, en un proceso conciliar nuevo y renovado, podría superar los bloqueos y la comunicación y la creación de consenso puede mejorar hoy? Sin duda, los cambios deben aplicarse a diferentes niveles. Y esta es una tarea colectiva. Pero sólo voy a señalar algunas de las más importantes. Creo que debemos recoger una primera intuición genial de nuevo. Cuando empezaron a preparar el Consejo, la gente vino de la Curia Romana con una propuesta de consulta, siempre – muy, muy largo – cuestionarios[risas] que cada obispo contestar en varios puntos: la liturgia, la vida religiosa, la vida de los sacerdotes , la formación de este último … Y entonces, Juan XXIII, les dijo: “No, vamos a hacer algo diferente. Pregúntale a los obispos lo que ellos creen que los problemas deben ser tratados.” Y eso es lo que se hizo, de una manera completamente abierta, una consulta de toda la Iglesia y que también se incluyen las escuelas teológicas, las universidades … Esta intuición de la escucha atenta es más necesario que nunca hoy en día, pero al escuchar a todo el Pueblo de Dios. Uno debe escuchar lo que los gritos, las angustias, preguntas, propuestas, no sólo los de los obispos y universidades. Hacer esto hoy es mucho más fácil que en el momento del Consejo. Hay más medios. Y también hay que sacar conclusiones de la propuesta principal de la Lumen gentium : por un lado, tomar el pueblo de Dios en cuenta y, por otro, una práctica colegial y comunal de la vida de la Iglesia. Tendríamos que encontrar y tener una mayor sinodal, de manera más conciliar, que atravesaría todos los niveles de vida de la Iglesia:. Las conferencias episcopales, las asambleas de los sacerdotes, y las conferencias de religiosos y religiosas , y hay otro muy rico experiencia: en torno a temas específicos, la Iglesia local debe hablar con su representación. Es lo que llamamos la Asamblea del Pueblo de Dios.El obispo participa en ella, pero él se reúne con los laicos, con su Consejo Pastoral, con algunos sacerdotes. Ellos mismos deberían ponerse de acuerdo sobre cómo van a votar sobre las cuestiones. En suma, tenemos que encontrar fórmulas de participación, donde todos tienen voz y voto. Tenemos que encontrar la manera de hacerlo, sino que se inspira en la noción de pueblo de Dios y el ejercicio colegiado de la autoridad y la toma de decisiones dentro de la Iglesia. Una tercera cuestión, desde mi punto de vista, es que podemos ‘t matar a la profecía en la Iglesia. Profecía significa que más allá de todas las fórmulas que encontramos, hay un momento profético para decir “lo que está sucediendo es en contra del Plan de Dios” porque oprime a los pobres, porque margina a la gente, porque daña la naturaleza … Por lo tanto, siempre debemos dejar espacio para la profecía, que es la irrupción de Dios en la historia. Y me atrevería a señalar otra cuestión.En la actualidad, tres cuartas partes de los miembros de la Iglesia Católica Romana se encuentran en Asia, África y América Latina, y tal vez una quinta parte de la Iglesia es en Europa. Pero para los católicos, las estructuras de toma de decisiones y el poder en Roma. Se encuentran en Ginebra para el Consejo Mundial de Iglesias, que afecta a los protestantes. Ellos están en Londres para los anglicanos, mientras que el 60% de los anglicanos se encuentran en África … Tenemos que cambiar estas estructuras, porque el mundo es diferente hoy en día, y la agenda de las comunidades eclesiales de estos países no coincide con el orden del día de los centros de poder. Nos enfrentamos a dar voz a todas estas comunidades en el mundo, porque quieren tener esperanza, a caminar, y en su lugar, son cada vez más controlado, más controvertida, a menos escuchado …Pienso, sin ir más lejos, de los 22 nuevos cardenales – ninguno de África, ningún cardenal que residen en América Latina (hay una América cardenal estadounidense, pero que está residiendo en la Curia Romana). Esto no debería ser, porque la Facultad se va a elegir al nuevo Papa. Así que es un insulto a todas esas iglesias que no están debidamente representados. La Curia no es la Iglesia. Es un servicio dentro de la Iglesia, pero no se puede acumular tanto poder. Por lo tanto, voy a concluir diciendo que debemos escuchar más a fondo, tenemos que democratizar las estructuras de la Iglesia, encontrar fórmulas para la participación, dar cabida a la profecía – estos son los aspectos, en mi opinión, que son muy importantes para cuidar, para avanzar por el camino de conciliar. debido a nuestra responsabilidad en la crisis del clima es mayor, debido a esta sobre-explotación de los recursos económicos, especialmente en los países ricos. Otra cuestión que empezaba a ser discutido en el Consejo, pero ahora alcanza dimensiones intolerables, es la desigualdad dentro de la Iglesia entre laicos y el clero, pero mucho más entre mujeres y hombres. Aunque el Consejo proclamó la plena igualdad entre hombres y mujeres y la igual dignidad de todos los seres humanos, en la práctica de la Iglesia de hoy sigue marginando a las mujeres mediante la prohibición de que entren en el ministerio ordenado. Este es un problema grave que ya no puede ser descuidado. ¿Hay temas candentes de hoy que, a pesar de que se plantearon en el Consejo, no pudo ser adecuadamente tratados? Derecho. Para mí, uno de los más importantes fue la discusión sobre la guerra y la paz. Estuvimos de lleno en la Guerra Fría, tuvimos la crisis de octubre de ’62, de los misiles soviéticos en Cuba, el bloqueo de EE.UU. y había llegado al borde de una guerra nuclear. En el debate sobre este capítulo, hubo tres posiciones distintas. Estaban los que seguían defendiendo el viejo concepto de “guerra justa”, es decir, que el inocente tiene derecho a defenderse cuando son atacados. Sin embargo, Pío XII ya, frente a las guerras mundiales, al ver que ya no era ejércitos que luchaban y que no había bombardeos a poblaciones civiles, ha querido ir más allá de esa idea, diciendo que cualquier guerra total que afecta a la población civil es inmoral . Juan XXIII fue más allá, diciendo que, de cara a las armas de destrucción masiva, ninguna guerra podría ser una guerra justa, y que los mecanismos de negociación se debe construir o lograr la obtención de una autoridad internacional. Y, por último, un grupo de obispos, entre ellos Helder Cámara, destacó que hoy la gran guerra era la guerra contra el hambre, la guerra contra el subdesarrollo, y que la carrera de armamentos ha sido una carrera contra los pobres. Por desgracia, una síntesis de los intereses compartidos no se puede lograr, y los elementos de las tres posiciones aparecen, yuxtapuestas, en Gaudium et Spes . Este es un tema candente que ahora se exigen para ser repensado de manera integrada, pero haciendo hincapié en que todos los recursos que tienen que ser utilizados para combatir la pobreza, el hambre y la enfermedad. Otro tema que fue bloqueado fue el tema de la familia. Es cierto que hubo un gran avance en el consejo, dejando la trampa histórica de los dos supuestos fines de matrimonio-el objetivo principal, según se decía, que era la procreación, y la secundaria, ya que se puso – muy mal, como yo lo veo – era salvar de la concupiscencia, que venía de San Agustín. El Consejo estuvo de acuerdo con toda claridad la posición de que el propósito del matrimonio es el amor entre los esposos y la constitución de la unidad familiar, y que dentro de esta unidad, los niños eran un activo, que debe ser guiado en su planificación por maternidad y paternidad responsables . El problema y la contradicción se genera cuando se metieron en el tema de los medios para limitar los nacimientos. En este punto, la confrontación creció. Pablo VI eliminado el tema del debate conciliar y constituyó una comisión diversa para examinar estas cuestiones con más calma. Esta comisión trabajó durante varios meses, y en sus resultados, más del 95% de los miembros opinaron que era lícito usar la píldora y otros medios artificiales. El Papa se turbó, y añadió que pensaban de otro modo a la comisión. La comisión regresó a trabajar, y, finalmente, fue convencido, incluso estos últimos, de la posición opuesta. Pablo VI, parece que finalmente han pasado la cuestión a dos moralistas en Washington, que pertenecían a la minoría de la comisión. Ellos le dijeron al Papa que si él le ha permitido ser legítima en contra de lo que Casti connubii(1930), dijo, sería desacreditar al magisterio papal. Algo que, de hecho, no creo que hubiera sido así, porque las condiciones y la situación fue diferente desde el momento deCasti Connubii – por la misma razón, la Iglesia y el Magisterio de la no pudieron seguir adelante. Sin embargo, Pablo VI fue capturado en la contradicción y la cedió a estas presiones. Y por eso la encíclica Humanae Vitae integra las ideas clave del Consejo en relación con la familia y la responsabilidad de los cónyuges, pero condena a todos los métodos artificiales. Esto creó un abismo y una fractura dentro y fuera de la Iglesia.Cincuenta años después, todavía estamos esperando para abrir un debate claro y sano sobre estos temas. Desde mi punto de vista, otro tema de mucha actualidad y se instaló mal fue la discusión que se produjo en torno a la vida y ministerio de los sacerdotes, cuando los obispos se metió en el tema del celibato clerical. El primero en abrir el debate con una crítica a la posición de la Iglesia latina fue el patriarca Máximos IV, quien recordó que la Iglesia Católica Romana tenía una tradición del clero con la familia, es decir, las 22 iglesias católicas de rito oriental, están abiertos a su clero tener una familia. Y, en consecuencia, recordó Maximos IV, en la tradición latina no hay que hablar de este tema como si no hubiera una sola tradición en la Iglesia. Así comenzó el debate, pero los demás obispos de las iglesias de Occidente se metió en ella también se expresa que la las comunidades tienen derecho a la Eucaristía y su cuidado pastoral de los sacerdotes, y que esto no siempre fue así. Por lo tanto, una forma sería la de admitir a personas como el viri probati – hombres casados reconocidos dentro de la comunidad – que podría recibir el ministerio sacerdotal en la comunidad y permanecer casados. Otros también se metió en el tema, diciendo directamente que había que separar el llamado al ministerio y la vocación de seguir a Jesús en el celibato. Y había, además, una denuncia expresa de las situaciones escandalosas de la Iglesia en relación con el celibato impuesto y que esto tenía que terminar. Es decir, varias personas coincidieron en que el asunto es importante y debe ser tratado de manera diferente. Pero antes de entrar en el debate teniendo en cuenta todas estas consideraciones, Pablo VI lo suspendió. Él les pide que escriban sugerencias y propuestas para él, que iba a tenerlos en cuenta, y luego escribió la encíclica Sacerdotalis caelibatus . Una vez más, esto produjo una gran crisis, porque incluso el cardenal Suenens, dijo el Papa que había traicionado a la propuesta de sinodalidad y la colegialidad y que toda la Iglesia debería haber sido consultado sobre esta cuestión. Aunque Pablo VI volver a examinar la cuestión, esto es un problema que no ha sido resuelto. En mi humilde opinión, que no era bueno para retirar estas cuestiones del debate conciliar, y hoy en día que necesitan para ser retomado de manera adecuada. ¿Cómo, en un proceso conciliar nuevo y renovado, podría superar los bloqueos y la comunicación y la creación de consenso puede mejorar hoy? Sin duda, los cambios deben aplicarse a diferentes niveles. Y esta es una tarea colectiva.Pero sólo voy a señalar algunas de las más importantes. Creo que debemos recoger una primera intuición genial de nuevo. Cuando empezaron a preparar el Consejo, la gente vino de la Curia Romana con una propuesta de consulta, siempre – muy, muy largo – cuestionarios [risas] que cada obispo contestar en varios puntos: la liturgia, la vida religiosa, la vida de los sacerdotes , la formación de este último … Y entonces, Juan XXIII, les dijo: “No, vamos a hacer algo diferente. Pregúntale a los obispos lo que ellos creen que los problemas deben ser tratados.” Y eso es lo que se hizo, de una manera completamente abierta, una consulta de toda la Iglesia y que también se incluyen las escuelas teológicas, las universidades … Esta intuición de la escucha atenta es más necesario que nunca hoy en día, pero al escuchar a todo el Pueblo de Dios. Uno debe escuchar lo que los gritos, las angustias, preguntas, propuestas, no sólo los de los obispos y universidades. Hacer esto hoy es mucho más fácil que en el momento del Consejo. Hay más medios. Y también hay que sacar conclusiones de la propuesta principal de la Lumen gentium : por un lado, tomar el pueblo de Dios en cuenta y, por otro, una práctica colegial y comunal de la vida de la Iglesia. Tendríamos que encontrar y tener una mayor sinodal, de manera más conciliar, que atravesaría todos los niveles de vida de la Iglesia:. Las conferencias episcopales, las asambleas de los sacerdotes, y las conferencias de religiosos y religiosas , y hay otro muy rico experiencia: en torno a temas específicos, la Iglesia local debe hablar con su representación. Es lo que llamamos la Asamblea del Pueblo de Dios. El obispo participa en ella, pero él se reúne con los laicos, con su Consejo Pastoral, con algunos sacerdotes. Ellos mismos deberían ponerse de acuerdo sobre cómo van a votar sobre las cuestiones. En suma, tenemos que encontrar fórmulas de participación, donde todos tienen voz y voto. Tenemos que encontrar la manera de hacerlo, sino que se inspira en la noción de pueblo de Dios y el ejercicio colegiado de la autoridad y la toma de decisiones dentro de la Iglesia. Una tercera cuestión, desde mi punto de vista, es que podemos ‘t matar a la profecía en la Iglesia.Profecía significa que más allá de todas las fórmulas que encontramos, hay un momento profético para decir “lo que está sucediendo es en contra del Plan de Dios” porque oprime a los pobres, porque margina a la gente, porque daña la naturaleza … Por lo tanto, siempre debemos dejar espacio para la profecía, que es la irrupción de Dios en la historia. Y me atrevería a señalar otra cuestión. En la actualidad, tres cuartas partes de los miembros de la Iglesia Católica Romana se encuentran en Asia, África y América Latina, y tal vez una quinta parte de la Iglesia es en Europa. Pero para los católicos, las estructuras de toma de decisiones y el poder en Roma. Se encuentran en Ginebra para el Consejo Mundial de Iglesias, que afecta a los protestantes. Ellos están en Londres para los anglicanos, mientras que el 60% de los anglicanos se encuentran en África …Tenemos que cambiar estas estructuras, porque el mundo es diferente hoy en día, y la agenda de las comunidades eclesiales de estos países no coincide con el orden del día de los centros de poder. Nos enfrentamos a dar voz a todas estas comunidades en el mundo, porque quieren tener esperanza, a caminar, y en su lugar, son cada vez más controlado, más controvertida, a menos escuchado … Pienso, sin ir más lejos, de los 22 nuevos cardenales – ninguno de África, ningún cardenal que residen en América Latina (hay una América cardenal estadounidense, pero que está residiendo en la Curia Romana). Esto no debería ser, porque la Facultad se va a elegir al nuevo Papa. Así que es un insulto a todas esas iglesias que no están debidamente representados. La Curia no es la Iglesia. Es un servicio dentro de la Iglesia, pero no se puede acumular tanto poder.Por lo tanto, voy a concluir diciendo que debemos escuchar más a fondo, tenemos que democratizar las estructuras de la Iglesia, encontrar fórmulas para la participación, dar cabida a la profecía – estos son los aspectos, en mi opinión, que son muy importantes para cuidar, para avanzar por el camino de conciliar. debido a nuestra responsabilidad en la crisis del clima es mayor, debido a esta sobre-explotación de los recursos económicos, especialmente en los países ricos. Otra cuestión que empezaba a ser discutido en el Consejo, pero ahora alcanza dimensiones intolerables, es la desigualdad dentro de la Iglesia entre laicos y el clero, pero mucho más entre mujeres y hombres. Aunque el Consejo proclamó la plena igualdad entre hombres y mujeres y la igual dignidad de todos los seres humanos, en la práctica de la Iglesia de hoy sigue marginando a las mujeres mediante la prohibición de que entren en el ministerio ordenado. Este es un problema grave que ya no puede ser descuidado. ¿Hay temas candentes de hoy que, a pesar de que se plantearon en el Consejo, no pudo ser adecuadamente tratados?Derecho. Para mí, uno de los más importantes fue la discusión sobre la guerra y la paz.Estuvimos de lleno en la Guerra Fría, tuvimos la crisis de octubre de ’62, de los misiles soviéticos en Cuba, el bloqueo de EE.UU. y había llegado al borde de una guerra nuclear.En el debate sobre este capítulo, hubo tres posiciones distintas. Estaban los que seguían defendiendo el viejo concepto de “guerra justa”, es decir, que el inocente tiene derecho a defenderse cuando son atacados. Sin embargo, Pío XII ya, frente a las guerras mundiales, al ver que ya no era ejércitos que luchaban y que no había bombardeos a poblaciones civiles, ha querido ir más allá de esa idea, diciendo que cualquier guerra total que afecta a la población civil es inmoral . Juan XXIII fue más allá, diciendo que, de cara a las armas de destrucción masiva, ninguna guerra podría ser una guerra justa, y que los mecanismos de negociación se debe construir o lograr la obtención de una autoridad internacional. Y, por último, un grupo de obispos, entre ellos Helder Cámara, destacó que hoy la gran guerra era la guerra contra el hambre, la guerra contra el subdesarrollo, y que la carrera de armamentos ha sido una carrera contra los pobres. Por desgracia, una síntesis de los intereses compartidos no se puede lograr, y los elementos de las tres posiciones aparecen, yuxtapuestas, en Gaudium et Spes . Este es un tema candente que ahora se exigen para ser repensado de manera integrada, pero haciendo hincapié en que todos los recursos que tienen que ser utilizados para combatir la pobreza, el hambre y la enfermedad. Otro tema que fue bloqueado fue el tema de la familia. Es cierto que hubo un gran avance en el consejo, dejando la trampa histórica de los dos supuestos fines de matrimonio-el objetivo principal, según se decía, que era la procreación, y la secundaria, ya que se puso – muy mal, como yo lo veo – era salvar de la concupiscencia, que venía de San Agustín. El Consejo estuvo de acuerdo con toda claridad la posición de que el propósito del matrimonio es el amor entre los esposos y la constitución de la unidad familiar, y que dentro de esta unidad, los niños eran un activo, que debe ser guiado en su planificación por maternidad y paternidad responsables . El problema y la contradicción se genera cuando se metieron en el tema de los medios para limitar los nacimientos. En este punto, la confrontación creció. Pablo VI eliminado el tema del debate conciliar y constituyó una comisión diversa para examinar estas cuestiones con más calma. Esta comisión trabajó durante varios meses, y en sus resultados, más del 95% de los miembros opinaron que era lícito usar la píldora y otros medios artificiales. El Papa se turbó, y añadió que pensaban de otro modo a la comisión. La comisión regresó a trabajar, y, finalmente, fue convencido, incluso estos últimos, de la posición opuesta.Pablo VI, parece que finalmente han pasado la cuestión a dos moralistas en Washington, que pertenecían a la minoría de la comisión. Ellos le dijeron al Papa que si él le ha permitido ser legítima en contra de lo que Casti connubii (1930), dijo, sería desacreditar al magisterio papal. Algo que, de hecho, no creo que hubiera sido así, porque las condiciones y la situación fue diferente desde el momento de Casti Connubii – por la misma razón, la Iglesia y el Magisterio de la no pudieron seguir adelante. Sin embargo, Pablo VI fue capturado en la contradicción y la cedió a estas presiones. Y por eso la encíclica Humanae Vitae integra las ideas clave del Consejo en relación con la familia y la responsabilidad de los cónyuges, pero condena a todos los métodos artificiales. Esto creó un abismo y una fractura dentro y fuera de la Iglesia. Cincuenta años después, todavía estamos esperando para abrir un debate claro y sano sobre estos temas. Desde mi punto de vista, otro tema de mucha actualidad y se instaló mal fue la discusión que se produjo en torno a la vida y ministerio de los sacerdotes, cuando los obispos se metió en el tema del celibato clerical. El primero en abrir el debate con una crítica a la posición de la Iglesia latina fue el patriarca Máximos IV, quien recordó que la Iglesia Católica Romana tenía una tradición del clero con la familia, es decir, las 22 iglesias católicas de rito oriental, están abiertos a su clero tener una familia. Y, en consecuencia, recordó Maximos IV, en la tradición latina no hay que hablar de este tema como si no hubiera una sola tradición en la Iglesia. Así comenzó el debate, pero los demás obispos de las iglesias de Occidente se metió en ella también se expresa que la las comunidades tienen derecho a la Eucaristía y su cuidado pastoral de los sacerdotes, y que esto no siempre fue así. Por lo tanto, una forma sería la de admitir a personas como el viri probati – hombres casados reconocidos dentro de la comunidad – que podría recibir el ministerio sacerdotal en la comunidad y permanecer casados. Otros también se metió en el tema, diciendo directamente que había que separar el llamado al ministerio y la vocación de seguir a Jesús en el celibato. Y había, además, una denuncia expresa de las situaciones escandalosas de la Iglesia en relación con el celibato impuesto y que esto tenía que terminar. Es decir, varias personas coincidieron en que el asunto es importante y debe ser tratado de manera diferente. Pero antes de entrar en el debate teniendo en cuenta todas estas consideraciones, Pablo VI lo suspendió. Él les pide que escriban sugerencias y propuestas para él, que iba a tenerlos en cuenta, y luego escribió la encíclicaSacerdotalis caelibatus . Una vez más, esto produjo una gran crisis, porque incluso el cardenal Suenens, dijo el Papa que había traicionado a la propuesta de sinodalidad y la colegialidad y que toda la Iglesia debería haber sido consultado sobre esta cuestión.Aunque Pablo VI volver a examinar la cuestión, esto es un problema que no ha sido resuelto. En mi humilde opinión, que no era bueno para retirar estas cuestiones del debate conciliar, y hoy en día que necesitan para ser retomado de manera adecuada.¿Cómo, en un proceso conciliar nuevo y renovado, podría superar los bloqueos y la comunicación y la creación de consenso puede mejorar hoy? Sin duda, los cambios deben aplicarse a diferentes niveles. Y esta es una tarea colectiva. Pero sólo voy a señalar algunas de las más importantes. Creo que debemos recoger una primera intuición genial de nuevo. Cuando empezaron a preparar el Consejo, la gente vino de la Curia Romana con una propuesta de consulta, siempre – muy, muy largo – cuestionarios[risas] que cada obispo contestar en varios puntos: la liturgia, la vida religiosa, la vida de los sacerdotes , la formación de este último … Y entonces, Juan XXIII, les dijo: “No, vamos a hacer algo diferente. Pregúntale a los obispos lo que ellos creen que los problemas deben ser tratados.” Y eso es lo que se hizo, de una manera completamente abierta, una consulta de toda la Iglesia y que también se incluyen las escuelas teológicas, las universidades … Esta intuición de la escucha atenta es más necesario que nunca hoy en día, pero al escuchar a todo el Pueblo de Dios. Uno debe escuchar lo que los gritos, las angustias, preguntas, propuestas, no sólo los de los obispos y universidades. Hacer esto hoy es mucho más fácil que en el momento del Consejo. Hay más medios. Y también hay que sacar conclusiones de la propuesta principal de la Lumen gentium : por un lado, tomar el pueblo de Dios en cuenta y, por otro, una práctica colegial y comunal de la vida de la Iglesia. Tendríamos que encontrar y tener una mayor sinodal, de manera más conciliar, que atravesaría todos los niveles de vida de la Iglesia:. Las conferencias episcopales, las asambleas de los sacerdotes, y las conferencias de religiosos y religiosas , y hay otro muy rico experiencia: en torno a temas específicos, la Iglesia local debe hablar con su representación. Es lo que llamamos la Asamblea del Pueblo de Dios.El obispo participa en ella, pero él se reúne con los laicos, con su Consejo Pastoral, con algunos sacerdotes. Ellos mismos deberían ponerse de acuerdo sobre cómo van a votar sobre las cuestiones. En suma, tenemos que encontrar fórmulas de participación, donde todos tienen voz y voto. Tenemos que encontrar la manera de hacerlo, sino que se inspira en la noción de pueblo de Dios y el ejercicio colegiado de la autoridad y la toma de decisiones dentro de la Iglesia. Una tercera cuestión, desde mi punto de vista, es que podemos ‘t matar a la profecía en la Iglesia. Profecía significa que más allá de todas las fórmulas que encontramos, hay un momento profético para decir “lo que está sucediendo es en contra del Plan de Dios” porque oprime a los pobres, porque margina a la gente, porque daña la naturaleza … Por lo tanto, siempre debemos dejar espacio para la profecía, que es la irrupción de Dios en la historia. Y me atrevería a señalar otra cuestión.En la actualidad, tres cuartas partes de los miembros de la Iglesia Católica Romana se encuentran en Asia, África y América Latina, y tal vez una quinta parte de la Iglesia es en Europa. Pero para los católicos, las estructuras de toma de decisiones y el poder en Roma. Se encuentran en Ginebra para el Consejo Mundial de Iglesias, que afecta a los protestantes. Ellos están en Londres para los anglicanos, mientras que el 60% de los anglicanos se encuentran en África … Tenemos que cambiar estas estructuras, porque el mundo es diferente hoy en día, y la agenda de las comunidades eclesiales de estos países no coincide con el orden del día de los centros de poder. Nos enfrentamos a dar voz a todas estas comunidades en el mundo, porque quieren tener esperanza, a caminar, y en su lugar, son cada vez más controlado, más controvertida, a menos escuchado …Pienso, sin ir más lejos, de los 22 nuevos cardenales – ninguno de África, ningún cardenal que residen en América Latina (hay una América cardenal estadounidense, pero que está residiendo en la Curia Romana). Esto no debería ser, porque la Facultad se va a elegir al nuevo Papa. Así que es un insulto a todas esas iglesias que no están debidamente representados. La Curia no es la Iglesia. Es un servicio dentro de la Iglesia, pero no se puede acumular tanto poder. Por lo tanto, voy a concluir diciendo que debemos escuchar más a fondo, tenemos que democratizar las estructuras de la Iglesia, encontrar fórmulas para la participación, dar cabida a la profecía – estos son los aspectos, en mi opinión, que son muy importantes para cuidar, para avanzar por el camino de conciliar.
http://iglesiadescalza.blogspot.com/2012/03/jose-oscar-beozzo-reflects-on-vatican.html

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