Cristianos no católicos irán al infierno, según el Vaticano


Declaraciones en Zenit

Cristianos no católicos irán al infierno, según el Vaticano

La Ciudad del Vaticano, en Roma
Sólo los sacerdotes católicos pueden perdonar los pecados, afirman.

17 DE MARZO DE 2012, ROMA

 El infierno parece ser el destino inevitable de los cristianos protestantes o evangélicos, entre otros, según portavoces autorizados de la Iglesia Católica Romana (ICR).

En una nueva vuelta de tuerca para reafirmar la vigencia de doctrinas y prácticas de las más cerradas épocas del catolicismo romano  ahora se reafirma la posición de que los pecados solamente pueden ser remitidos por los sacerdotes de la propia ICR .

Eso significa que quien no pasa por el perdón de los sacerdotes consagrados por el Vaticano no se salvarán del infierno.

 Esto es lo que explica la agencia de noticias Zenit, con sede en el Vaticano, al publicar un reportaje realizado por José Antonio Varela Vidal al padre dominico Hernán Jiménez, confesor en Santa María la Mayor de Roma . María la Mayor es uno de los llamados cuatro templos papales encargados para el rito de la confesión. Según una antigua tradición se le confió a la orden dominica esa responsabilidad.

En una parte de la entrevista se produce el siguiente diálogo.

 Varela Vidal:  ¿Existe acaso la confesión “directa con Dios”, tal como argumentan algunos? ¿Cuál es la diferencia de esa práctica con el sacramento de la Reconciliación?
 P. Jiménez :  Con Dios hay una comunicación directa con la oración y la meditación interior, pero nunca la remisión de los pecados. Según el mandato del Señor, solamente los apóstoles y sus sucesores, los sacerdotes, lo hacen .
 Varela Vidal:  ¿Cuál es la base bíblica del perdón de los pecados ejercida por un sacerdote frente a un penitente? ¿Él actúa en nombre de Dios o lo hace por su propio poder de consagrado?
 P. Jiménez : La base la encontramos en los Evangelios, en Juan 20, 22-23. El sacerdote actúa en el nombre de Dios y lo hace por el mandato de la Iglesia que recibe en la ordenación sacerdotal. El sacerdote remite todo pecado con la formula: “… en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”

A esa afirmación de Jiménez debe agregarse que no la hace por cuenta propia sino que está avalada por su orden y por las autoridades de la jerarquía vaticana.

Por otro lado  la entrevista se hizo dentro del contexto de la reciente declaración del Papa quien, según el periodista Varela Vidal, “insistió en que la nueva evangelización parte también del confesionario” Una afirmación que tiene enormes connotaciones pues Benedicto XVI no habla de que la nueva evangelización parte de “la confesión” del penitente, sino del “confesionario” .

En la ICR el “confesionario” es el lugar más productivo para la sumisión de los “penitentes”, término oficial del catolicismo romano para las personas que acuden al confesionario para pedir el perdón de sus pecados. Si de ahí parte la denominada “nueva evangelización” según el papado, a todas luces, se insiste en reafirmar el pasado.

Fuentes: Agencia de Noticias Prensa Ecuménica

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Contra la crisis, sacerdocio


A la Iglesia se le ha ocurrido jugar con la crisis económica

 17 MAR 2012 – 00:01 CET

Quién quiere ser millonario?”, se preguntaba a la audiencia desde un famoso concurso de televisión. La idea ha dado título a una película, bastante menos risueña, basada en una novela. Pero las vacas gordas se han terminado, estamos en plena crisis y hete aquí que la Iglesia católica española lanza un vídeo para preguntar al personal quién quiere hacerse cura. Los sueldos no son buenos y cabe contar con ciertos condicionamientos —el celibato, no tener descendencia—, que económicamente se truecan en ventajas: el cura mileurista no tiene que gastarse el dinero en esposa ni hijos. Además, “tu riqueza será eterna”. Pero garantiza trabajo fijo —ahí es nada, en tiempos de tanta precariedad— y amplias perspectivas: “una vida apasionante”, “te prometo que nunca te arrepentirás”.

Cierto que el ofrecimiento eclesial excluye a la mitad de la población. El sacerdocio es cosa de hombres y, por tanto, el vídeo de la Iglesia no concierne a las mujeres. Pero descubre un nuevo yacimiento de empleo para los varones, un salvavidas en el naufragio de la construcción y otros sectores…

Lo mejor es lo que no se explica: se trata de una profesión muy segura, porque está subvencionada. Este año corresponden 248 millones de euros a la Iglesia en concepto de recaudación por la casilla del IRPF de 2011, una suma que en su mayor parte va al sostenimiento del clero. Las arcas públicas están semivacías —la oferta pública de empleo se ha reducido de forma drástica—, pero la mayoría del arco parlamentario estaba y está de acuerdo en detraer de la recaudación del impuesto lo bastante como para que la Iglesia, gracias a los contribuyentes, pueda presentar su oferta de empleo. Además, el Estado paga a los profesores de religión.

Para poner fin a la crisis crónica de vocaciones sacerdotales, a la Iglesia se le ha ocurrido jugar con la crisis económica. De ocurrencias también se vive. Si 1.278 seminaristas ya están en ello, quién sabe cuantos más tras la campaña. Así que vale de excusas y quejumbres: varón, ¿dice usted que no encuentra trabajo, que no hay nada? Pues ¡hale!, al seminario.

Ay señor, ¿y la fe?

http://elpais.com/elpais/2012/03/16/opinion/1331925763_968218.html

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