LAS VOCACIONES FEMENINAS SE ABREN CAMINO


18MAR

Editorial Eukleria

Son vocaciones no deseadas por la jerarquía católica, pero un don para la Iglesia-Pueblo de Dios y para el mundo. A pesar de los obstáculos, la incomprensión de muchos hermanos y hermanas, y las amenazas de excomunión, cada día más mujeres responden sincera y coherentemente a su llamada.

Hoy 19 de marzo, Día del Seminario, se nos recuerda que la llamada del Señor es siempre un regalo, una invitación, una propuesta. En palabras de Benedicto XVI: “un don del corazón de Cristo: un don para la Iglesia y para el mundo”. Pero, ¿y si quien experimenta la llamada al sacerdocio es una mujer? En ese caso, el selecto “club de varones” que dirige nuestra institución con mano férrea y ajena a los signos de los tiempos, tiene desde hace siglos una respuesta contundente: “No, tú no”.

Sí, es cierto que Jesús dispensó un trato especial a las mujeres, habló de ellas y con ellas, las dignificó y ellas le siguieron: compartieron el polvo de los caminos, la escasa comida, un modesto techo o el cielo raso y, sobre todo, sus enseñanzas. Sí, como discípulas fieles se mantuvieron al pie de la Cruz y corrieron prestas a comunicar la buena noticia de la Resurrección a los apóstoles. Pero: “No, tú no”.

Sí, es cierto que en las primeras comunidades hubo mujeres en todos los ministerios: las cuatro hijas de Felipe en el ministerio profético, Febe en el diaconal, Junia en el misionero, Priscila en el de enseñanza y, por supuesto, las viudas. Sí, las numerosos evidencias arqueológicas, históricas, filológicas y teológicas apuntan incluso a que el diaconado de mujeres perduró casi nueve siglos. Pero: “No, tú no”.

Sí, también es cierto que la mayoría de las iglesias hermanas en la fe cristiana admiten mujeres al sacerdocio: la Iglesia Presbiteriana y la Metodista desde los años 50, la Luterana desde 1970, la Episcopal desde 1976, la Anglicana desde 1992; incluso muchas iglesias, como  la  Anglicana Australiana desde 2008,   cuentasn con mujeres obispas. Pero, para la Iglesia Católica Romana: “No, tú no”. Ora, medita, discierne, seguro que no estás interpretando bien la llamada, eso no es lo que pide Dios de ti. Nosotros, tus obispos, lo sabemos bien (y, si persistes, tendremos que excomulgarte).

Observaciones similares escucharon, sufrieron y padecieron Ludmila Javorova (Checoslovaquia) -la primera mujer ordenada por el Obispo Félix Davidek en 1970-, Iris Müller (Alemania), Colette Joyce (Gran Bretaña), Claire Daurelle (Francia) y cientos de mujeres sacerdotisas católicas romanas más que se han ordenado desde entonces. Afortunadamente, ya hay redes internacionales y nacionales (Women’s Ordination Conference, Roman Catholic Women Priests, Women can be Priests, etc.) que apoyan y orientan en sus estudios teológicos, en la preparación sacramental y en el discernimiento espiritual a aquellas mujeres que sienten la llamada al sacerdocio o al diaconado.

Gracias a ellas son cada vez más las mujeres que responden a la llamada con un: “Sí, aquí estoy” y, así, siguiendo el modelo de inclusividad en un ministerio de iguales de las primeras comunidades, sirven en la actualidad a la Iglesia-Pueblo de Dios en hogares y comunidades parroquiales, celebraciones de bodas y bautismos, capellanías de hospitales y hospicios, prisiones, ungimiento de enfermos y ancianos, etc. Por suerte, ni al campo ni al Espíritu se le pueden poner puertas y las vocaciones femeninas con creatividad, osadía y tesón van encontrando caminos.

Fuente: eukleria.wordpress.com/2012/03/18/las-vocaciones-femeninas-se-abren-camino/

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: