“Liberaciones: el análisis de los no beligerantes”. Entrevista realizada por El Colombiano al padre provincial de los jesuitas


El padre provincial de los jesuitas Francisco de Roux, el exM-19 y líder de la lucha antiminas Álvaro Jiménez y el poeta Juan Manuel Roca analizan las liberaciones y las vías hacia la paz.

Ad portas de la liberación de 10 soldados y policías que las Farc tienen secuestrados desde hace más de una década, tres personalidades del país, en exclusiva para EL COLOMBIANO, analizaron los gestos humanitarios en medio de la confrontación, el estado por el que atraviesa el conflicto armado y la posibilidad, pese al escepticismo, que más tarde que temprano se pueda abrir la puerta de la paz. El padre Francisco de Roux , provincial de los Jesuitas en el país; Álvaro Jiménez , excombatiente del M-19 y coordinador de la campaña Colombiana contra Minas y el poeta J uan Manuel Roca , vieron como un hecho esperanzador que las Farc renuncien al secuestro extorsivo y pongan en libertad a los uniformados con los que se sirvieron de instrumento político para insistir, con terquedad, en un intercambio humanitario que nunca lograron. Crece la expectativa por este gesto pero aún no hay fecha clara para que se logre.

Ponerle fin al conflicto interior

El padre Francisco de Roux , provincial de los Jesuitas en el país, es una de las personas que más conoce el drama de las víctimas del conflicto armado. Fue director del Cinep y exdirector del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.

Desde que se conoce su trabajo en pro del desarrollo y la paz, siempre ha mantenido una posición esperanzadora de parar la guerra por la vía del diálogo y la movilización ciudadana. A propósito de las liberaciones, se refirió al tema.

¿Qué hechos significativos ve usted en este momento en el conflicto colombiano?

“Veo dos hechos dolorosos en los que mueren jóvenes, 11 del Ejército y 33 de las Farc, en el departamento de Arauca. Veo también un hecho esperanzador y ambiguo: las Farc, sin dejar la guerra, liberan los primeros de los diez militares que mantienen secuestrados”.

¿Qué lectura le merecen estos hechos?

” Son acontecimientos propios de la guerra atroz, injusta con el pueblo y sin sentido, que hay en Colombia. Guerra que va a continuar por largo tiempo, con muchos muertos, si no cambiamos la forma de entender el asunto y de enfrentarlo”.

¿A qué se refiere cuando dice cambiar la forma de entender y de enfrentar las cosas?

“A que hay que parar la guerra. Pararla desde todos los lados. Una vez parada, empezar a construir los elementos que permiten solucionar los conflictos sin matarnos”.

¿Qué entiende usted por parar la guerra?

“Terminar con los secuestros y liberar a todos, acabar el tema de los desaparecidos, levantar las minas antipersonal, terminar con los falsos positivos, detener todo lo que se parezca a paramilitares, finalizar las masacres y los desplazamientos. Acabar con los ataques y emboscadas de lado y lado, terminar con los morteros de las Farc y los bombardeos del Ejército, etc”.

¿No cree que esté usted pidiendo un imposible?

“No. Muchos son los casos en la historia en que se ha parado la guerra”.

¿No cree que pone a las Fuerzas Armadas en el mismo nivel que la guerrilla?

“Distingo. Institucionalmente el nivel de las dos partes es muy distinto. La guerrilla ha tomado las armas contra el Estado. El Ejército actúa en legitimidad institucional desde el Estado con la obligación de defenderlo. Pero intencionalmente el nivel es igual. Ambos actúan para destruir al otro. Convencidos que el otro tiene que acabarse. Dispuestos a morir con tal que el otro muera. Es la ética de la guerra. Son héroes los soldados y hay un frente guerrillero que se llama ‘Héroes de Santa Rosa'”.

¿Pero la idea es que unos obran por el bien y los otros obran por el mal?

“No lo veo así. Ambos están atrapados en la guerra. Y la guerra es mala. Y por ser mala de ella no puede salir el bien. La guerra daña y pervierte y envenena todo lo que toca. La guerra daña los campos, destruye las comunidades, acaba las empresas. La guerra distorsiona la verdad, la guerra vacía la gobernabilidad de los pueblos, hace imposible el ejercicio de la justicia, desbarata desde dentro a los políticos, daña a las personas que se meten en ella, pone a un lado la grandeza del ser humano”.

¿Usted parece que ve todo el país dañado por el conflicto?

“Mire, Colombia está en guerra. La guerra nos ha tragado a todos a diversos niveles y nos ha hecho daño a todos. Nos ha polarizado. Nos ha llevado a la crisis humanitaria que vivimos”.

Pero usted mezcla las cosas, una cosa es tomar las armas, otra confrontar ideas?

“Cuando hay una guerra como la colombiana no solo se mata con las armas, se asesina la dignidad de las personas, se comete el crimen ético contra el carácter del otro, se odia, se excluye, se señala. Se ha contaminado toda la sociedad. Por eso la lucha legítima de la tierra para los campesinos, de los desempleados por trabajo, de los estudiantes por la formación, de los ciudadanos por seguridad, queda atravesada por el odio de lado y lado, por el sentimiento de que el otro es una amenaza. La guerra queda en el interior de cada uno de nosotros. La posibilidad de ver al ser humano en el otro, de respetarlo, de escucharlo, desaparece”.

¿Pero no es más razonable aceptar que el conflicto se da entre los combatientes y que se debe hacer con el Derecho Internacional Humanitario, (DIH)?

“Pretender que eso sea lo razonable es pasar por alto la ‘racionalidad’ de una guerra irregular, cruel e injusta como la colombiana. Estamos ante el caso de la guerra prolongada y sin solución que termina por dañarlo todo. Y una vez dañado todo quedamos en ‘la guerra donde todo vale’. Valen los secuestros, los falsos positivos, las extorsiones, las chuzadas, las minas antipersonal, los desplazamientos, el uso de la coca para financiarse, los paramilitares. Valen las desmovilizaciones aparentes o falsas junto con las verdaderas, vale la entrega de secuestrados como acción política en medio de la guerra, porque todo lleva la racionalidad de la guerra, el oportunismo de la guerra, la incertidumbre de la guerra. Se trata de confundir al enemigo, de emboscarlo, de desprestigiarlo, de confundirlo, de vencerlo, de señalar a los que son del otro bando”.

Pero puestas las cosas así, usted nos deja sin salida?

“Al contrario, lo que queda claro es que todos tenemos que movilizarnos hacia la paz y salirnos de esta guerra. Que hay que parar la guerra, y ponernos a construir las condiciones de la convivencia. Parar la guerra tienen que hacerlo los enemigos. Entre los que se están matando. Crear las condiciones de la paz tenemos que intentarlo entre todos. De esta creación todos somos responsables y a ella todos tenemos que aportar y en esta responsabilidad colectiva nadie tiene que ser excluido, ni amenazado, ni secuestrado, ni asesinado, ni excluido o segregado por sus ideas”.

¿Por dónde cree usted que debería empezar esta salida de la guerra?

“Veo pasos distintos. Que se pare la guerra y todas las cosas que valen en la guerra. Que se inicien conversaciones preliminares entre el gobierno incluidos los militares y la guerrilla, de manera discreta y mejor fuera del país. Que ambos lados escuchen a las comunidades campesinas, indígenas y afrocolombianas que han sufrido la guerra de lado y lado y que claman con autoridad a todos que paren la guerra y que se camine en otra dirección. Que todos contribuyamos a que tanto la ley de víctimas como la ley de tierras no sufran modificaciones que les quiten los dientes, y que nos pongamos a apoyar los cambios estructurales que debe hacer el país una vez parada la guerra para que la vida con dignidad de todos sea posible. Y que en cada uno de nosotros haya una decisión clara de liberarnos de la guerra que se nos ha metido interiormente para que podamos vernos simplemente como seres humanos. Todo esto es posible si tenemos el coraje y la humildad de pedir la ayuda de Dios al tiempo que hacemos todo lo que esté en nuestras manos”.

Cortesía: Tomado de el diario El Colombiano de Medellín. Publicado el 25 de marzo de 2012

Fuente: http://www.elcolombiano.com

Teología Evangélica: Las buenas nuevas de la muerte y resurrección de Jesús


30 MARZO 2012

Breve reflexión para Semana Santa

Por Juan Stam

 

En Corinto había un grupo de creyentes que negaban que Pablo fuera apóstol, porque no había sido discípulo de Jesús. También hubo un grupo que negaba la resurrección. Para defender su apostolado y afirmar el hecho de la resurrección, Pablo parte de la esencia misma del evangelio:

 

Ahora, hermanos, les declaro el evangelio que les prediqué,
el mismo que recibieron…
Mediante este evangelio son salvos,
si se aferran a la palabra que les prediqué.
De otro modo, habrán creído en vano. (1 Corintios 15:1-2)

A continuación Pablo resume el evangelio con tres afirmaciones: Cristo murió, fue sepultado y resucitó (15:3-4). A la primera agrega dos aclaraciones: murió “por nuestros pecados” y “según las escrituras”. La segunda queda sin más comentario: la sepultura de Jesús es prueba de que realmente murió, y por ende que realmente resucitó. Pablo amplía la tercera con tres frases: “resucitó al tercer día, según las escrituras, y que se apareció (ôfthê) a Cefas” y a otras personas mencionadas (15:4-8). Pablo mismo es el último a quien el Resucitado se presentó igual que en los casos anteriores (con el mismo verbo, ôfthê). Eso le califica a Pablo a ser también testigo de la resurrección, aunque como el último y como un abortivo fuera del tiempo normal.[1]

En resumen, aquí el evangelio se define por esos tres hechos históricos: la muerte redentora de Jesús (viernes santo), su sepultura (sábado santo) y su resurrección (domingo de gloria), confirmada por muchos testigos oculares. Por eso, negar la resurrección de Jesús es negar el evangelio y anular su poder para salvación (15:2,14-17; Ro 1:16).

Esta concentración decisiva, aunque no excluyente, en la cruz y la resurrección es propia del evangelio. Lutero la llamaba theologia crucis. Por algo la Semana Santa se llama “la Semana Mayor”. Nunca antes ni después en sólo siete días la historia humana se transformó tan radicalmente.

Este énfasis en los eventos de lo que llamamos “la Semana Santa” no niega ni disminuye la importancia de la encarnación del Hijo, de su vida plenamente humana o de “el evangelio del reino”. Son enfoques distintos de un mismo evangelio. La encarnación de Jesús, como identificación solidaria con nuestra condición humana, es una clave muy esclarecedora al significado de su muerte y resurrección.[2] La cruz y la resurrección serían imposibles sin la encarnación; la vida humana de Jesús sin la cruz y la resurrección no nos podría salvar. No somos redimidos aparte de la encarnación y el anuncia del reino, pero es por la cruz y la resurrección que ellos realizan su eficacia salvífica.

Al principio de esta misma epístola Pablo enuncia el mismo enfoque evangélico:

El mensaje de la cruz es una locura para los que se pierden,
en cambio, para los que se salvan, es decir, nosotros, este mensaje es el poder de Dios…
Ya que Dios… tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen.
Los judíos piden señales milagrosas y los gentiles buscan sabiduría,
mientras que nosotros predicamos a Cristo crucificado…
Cristo es el poder de Dios y la salvación de Dios.
Pues la locura de Dios es más sabía que la sabiduría humana,
y la debilidad de Dios es más fuerte que la fuerza humana…
Me propuse, estando entre ustedes, no saber de cosa alguna,
excepto de Jesucristo, y este crucificado… (1Co 1:18-25; 2:2)

Este mismo enfoque cristológico y evangélico aparece en diferentes pasajes del Apocalipsis. Al puro comienzo, en el saludo/bendición inicial, Pablo desea a sus lectores “Gracias y paz” de Dios Padre (el gran “Yo soy”), del Espíritu y de Jesucristo “el testigo fiel, el primogénito de la resurrección, el soberano de los reyes de la tierra” (Ap 1:5). En el Apocalipsis el término “testigo” (martus) suele referirse más a la praxis de la fe, y hasta el martirio, que al testimonio (marturia) como discurso (cf. 2:13; 6:9). Es casi seguro que este primer título de Jesús se refiere a su crucifixión (cf. 1Ti 6:13), junto con la resurrección que sigue en el segundo título (”primogénito de la resurrección”). Con esos dos títulos tenemos la Semana Santa, y con el siguiente, “el soberano de los reyes de la tierra”, llegamos hasta el domingo de la Ascensión.[3] El v.11 completa el esquema cristológico con una referencia a la Segunda Venida de Cristo. Ese enfoque enfáticamente histórico es muy propio de la teología evangélica.[4]

Lo mismo puede decirse de la cristología del Cordero en el Apocalipsis. El capítulo 4 tiene una teología de la creación muy inspiradora, y cierta teología de la soberanía de Dios (4:2-3,10), pero no tiene cristología ni soteriología. Según el inicio del capítulo 5, cuando nadie pudo abrir los sellos del libro, Juan, dentro de la visión, no ha visto al Cordero ni ha conocido el euaggelion de la salvación y sólo puede llorar desconsoladamente. Entonces uno de los veinticuatro ancianos “evangeliza” a Juan con las buenas nuevas de salvación: el León de Judá, el retoño de David, ha vencido. En seguida Juan cambia su mirada hacia el gran trono, y ahí ve un Cordero con las cicatrices del cuchillo sacrificial (su muerte, 5:6) pero ahora en pie, lleno de gloria y poder (su resurrección 5:6). En seguida ese Cordero se acerca al trono y toma el libro de la mano derecha de Dios.

Cuando aparece el Cordero, todo cambia. El llanto se convierte en canto, la mala noticia en evangelio. Primero el “coro unido” de los vivientes y los ancianos, de rodillas, con arpas y perfume, adora al Cordero que murió y resucitó (5:8-10); después millones y millones de ángeles adoran también al Cordero (5:11-12), y al fin la creación entera adora al Padre y al Cordero (5:13). En un libro que insiste en adorar sólo a Dios y a nadie más (19:10; 22:8-9), esta adoración al Cordero es una clara afirmación de otra convicción fundamental de la teología evangélica: la plena deidad de Jesucristo.

Que Dios nos conceda una Semana Santa profundamente evangélica, repleta del inmenso gozo de as buenas nuevas y de nuestra gratitud a Dios por su gracia hacia nosotros/as.

¡A todos, una bendecida semana santa, evangélica y eucarística!


[1] Bien observa Irene Foulkes que Pablo aquí toma por premisa el hecho de que Cristo resucitó (15:1,11,13-16). Los corintios mencionados en 15:12 no negaban la resurrección de Jesús sino “una resurrección futura de los y las creyentes”.

[2] Ver “Hacia una cristología de la santidad” juanstam.com 19 enero 2007; 30 marzo 2012.

[3] Es importante que las comunidades celebran no sólo viernes santo y domingo de resurrección sino también Ascensión y Pentecostés como fechas de la historia de la salvación.

[4] El valioso libro de J. Gresham Machen, Christianity and Liberalism, identifica a esta orientación histórica como la esencia de la teología evangélica. Hay mucho que criticar en los escritos de Machen, pero me parece que la tesis de este libro suyo es acertada.

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OBISPO FEDERICO PAGURA: Todas las iglesias son expresiones parciales de la totalidad del evangelio.


 

El Sínodo Luterano Salvadoreño y la Federación Luterana Mundial, en el marco de la conmemoración nacional del vigésimo aniversario de la firmas de los Acuerdos de Paz, realizó junto a los diversos sectores del país, el foro denominado: A 20 años de la firma de los Acuerdos de Paz: Seguimos siendo Agentes de Paz.

San Salvador, miércoles, 7 de marzo de 2012

El mismo contó con la presencia de invitados e invitadas especiales, el Reverendo Edgar Palacios, pastor bautista quien fungió durante la guerra como coordinador del Comité Permanente para el Debate Nacional por la Paz, CPDN; la diputada y ex-comandante guerrillera, Nidia Diaz y como invitado especial, el Obispo metodista Federico Pagura, de Argentina, quien junto al Obispo Medardo Gómez, de la Iglesia Luterana Salvadoreña, comentaron y resumieron las grandes apuestas de la Iglesia en la búsqueda de la paz en El Salvador.

Presentamos una entrevista a FEDERICO PAGURA realizada por los hermanos de Prensa la Iglesia Luterana Salvadoreña

¿Quién es el Obispo Federico Pagura?

Soy por parte de mi madre, el hijo de una línea católica, apostólica romana y de una línea reformada protestante por parte de mi padre,  que la vez era hijo de un organista y sacristán de la Iglesia Católica romana en Italia,  y que leyendo la Biblia acá en estas tierras de América Latina, descubrió un nuevo mundo y se hizo protestante y para colmo metodista.

He crecido en ese medio, y para complicarme más las cosas,  me casé con una mujer que era originalmente hija de vascos bien católicos con sacerdotes y monjas en su familia y por otra parte, de una madre valdense. De tal manera,  que me siento pre-destinado al ecumenismo,  porque toda mi formación es ecuménica.

Ya no puedo seguir siendo exclusivamente metodista, ni siquiera exclusivamente cristiano, porque también en linaje de mi madre, hay una línea Toba, de ese sector indio del norte de mi Argentina que no puedo ignorar.-

Obispo,  ¿Qué está pasando en América Latina, porque el fenómeno de las mega-iglesias?
Es importante a esta generación tomar conciencia, de lo que ha ido pasando a lo largo de la historia. Hubiera querido mencionar un libro que influyó mucho en mi etapa de seminarista; sobre lo que pasa en las iglesias o en la Iglesia. El libro se lama “La Familia de Dios”.

En este libro se señala,  que la Iglesia es como la familia de Dios, con sus tres grandes vertientes: La Iglesia de los sacramentos, que tiene el corazón en la celebración,  el bautismo y la eucaristía

La Iglesia de la Palabra, que está mayormente expresada en el movimiento de la Reforma, y el lugar central que ocupa la celebración cristiana, la predicación del anuncio de la palabra bíblica, a tal punto llega a ser central que en países donde hubo un arraigo el movimiento de la Reforma en su vertiente luterana o calvinista que cuando se iba al culto se decía: Voy al Sermón, porque el sermón era el corazón del culto.

La Iglesia del Espíritu,  allí se ubica el Movimiento Pentecostal o Carismático, con marcado énfasis en la obra y la acción del Espíritu Santo en la vida, la estructura, el culto y la práctica pastoral de las iglesias que han nacido a la luz de ese movimiento.
He tenido amigos en la Ciudad El Rosario,  donde vivo en Argentina, que no siendo creyentes me preguntan, ¿Qué pasa con esas iglesias que son tan multitudinarias y que atraen a amplios sectores de la sociedad contemporánea?, En esa misma ciudad, las Iglesias Pentecostales, han crecido mucho y colocan frente a ellas, a algún líder carismático y frecuentemente una pareja.  Puedo mencionar también, a un sacerdote llamado el Padre Ignacio, que atrae también multitudes. Cuando la Iglesia Católica quiere hacer una manifestación y llamar la atención de la ciudad lo coloca al frente de esa manifestación o procesión, al Padre Ignacio.

Es decir, en América Latina hay una diversidad de fenómenos ocurriendo,  que es difícil agotar en una sola expresión todo ese significado, porque las Iglesias han modificado su forma de ser. Desde la experiencia del Padre Ignacio en Rosario, hasta líderes carismáticos a lo largo y ancho del continente que reúnen en una sola sentada a miles de personas y como un negocio redondo la ofrenda es onerosa capaz de poner y quitar máscaras.
¿Cómo se complementa esta parte de las mega-iglesias con la necesidad de ir tejiendo la esperanza, la lucha y solidaridad en familia y en comunidad, porque se rompe este principio?
Siguiendo con el razonamiento del libro: La Familia de Dios, diría que ninguna de esas tres corrientes es en su integralidad la Iglesia. Porque la Iglesia está constituida por el valor de los sacramentos, el valor de la palabra predicada, enseñada, expuesta, interpretada y el valor del Espíritu; como el espíritu que nos renueva, nos vivifica, que nos alienta, consuela que nos lanza a aventuras nuevas en distintos sectores y en distintas situaciones históricas.

Las Mega-Iglesias, en muchos casos han llegado a ser motivo de preocupación,  de crítica y a veces de ataques por parte de los otros sectores, cuando utilizan medios de comunicación para propagar sus ideas en muchos casos no responden directamente a la tradición  original cristiana, sino a necesidades de una generación muy confundida y enloquecida que busca resolver sus asuntos a pura motivación, pero se olvida de su propia realidad.

Fui consultado una vez por un grupo de obispos, pentecostales del sur de Chile, sobre que pensaba de estas mega-iglesias, que llegan a las ciudades con una gran cantidad tecnología moderna comunicacional, con recursos económicos muy grandes y de pronto, se constituyen en el centro de atracción y arrastran a gente de las iglesias locales, que han vivido su fe en una forma sencilla, genuina, pura. A esta gente las arrastran a la locura, al alboroto, donde la mayoría de cosas son discutibles. Y claro es un fenómeno peligroso, porque en muchos casos se juega con la integridad y necesidad de la gente más pobre o ignorante.

En este contexto, ¿cuál es el desafío de las Iglesias Históricas?
Para mí el mensaje de este libro, que considero pionero para pensar esta temática eclesiológica, es que todas las iglesias en la forma en que están estructuradas son expresiones parciales de la totalidad del evangelio. En otras palabras, la Iglesia Sacerdotal o Sacramental enfatiza un hecho muy significativo que es, el acceso a la Mesa del Señor, como una expresión poderosa de la fe y de la comunión cristiana.

Me parece que las iglesias llamadas sacramentales, están llamándonos la atención y apuntando a un momento central que es el sacramento y la palabra como una unidad inseparable, pero sino toman en serio la riqueza de los sacramentos en la palabra de Dios, el mensaje bíblico como motivo de estudio de concientización de transformación de la vida y de manera de asumir su responsabilidad en cada tiempo particular que nos toca vivir, esa iglesia está en falta.

Puede faltarle ese contacto vivo con la palabra que contribuya su renovación constante en pensamiento, en la mente. Renovación en el espíritu, en su metodología pastoral, en su metodología diaconal,  donde el mundo está cambiando constantemente y está exigiendo cosas nuevas,  lo que me exige a mi hoy, no son las mismas cosas que me exigía cuando era estudiante.

En otras palabras, cada una de estas expresiones, tiene una tarea de cumplir dentro del proceso de renovación ecuménica que el mundo está demandando hoy. Lo mismo puedo decir, con respecto al Espíritu Santo.

Yo no creo en toda la metodología y forma de ser del pentecostalismo, sino ya sería yo un pastor pentecostal. Yo me mantengo adherido a  la importancia de la palabra como a la importancia de la comunión de la eucaristía, porque aprendí a ser cristiano a través de un referente,  que tenía los dos elementos como fundamentales, la celebración de la comunión y la predicación de la palabra.

¿Qué otros fenómenos vamos a ver en los próximos años en Latinoamérica?
Yo diría que los valores de la Iglesia sacramental, los valores de la Iglesia de la Palabra y los valores de la Iglesia del espíritu se van a mantener, no van a desaparecer, van a ser tal vez re-definidos, o re-estudiados de forma ecuménica. La realidad histórica que vivimos  nos va a obligar a hacer ese examen profundo, serio, honesto del contenido y práctica de nuestra fe.

Por otra parte, las condiciones que vive la humanidad, las transformaciones que está sufriendo, el carácter de crisis de civilización que yo marco permanentemente eso es inevitable, estamos en medio de  una crisis de civilización…donde cosas que eran casi tabús o imposible de discutir o de reflexionar críticamente, hoy nos desafían a pensar de forma seria.
Pongo dos casos, el tema de la sexualidad. En la sexualidad ha habido interpretaciones completamente deformadas del verdadero sentido de la sexualidad.

El Cantar de los Cantares, tendría que ser motivo de reflexión de estudio, de reflexión de toda la Iglesia, no haciéndola una interpretación espiritualista, escapista del verdadero sentido del amor, sino todo lo contrario, una manera de reflexionar a fondo, en el sentido del amor en la vida de nuestra sociedad, porque hay tanta deformación en la sociedad secular en la cual vivimos con respecto al sexo, que necesitamos ir a ciertas fuentes que nos ayuden a limpiar esas malas interpretaciones; discutibles, confusas que predominan en este momento.

Estuve viendo un documental en estos días sobre el hinduismo, y cuando veía los sacrificios a los que se someten por su fe, por su fe ciega, fundamentalista, cerrada, deformante, yo francamente no puedo concebir, que eso haya pasado por la reflexión bíblica, cristiana, judía, aun islámica que le permita despojarse de algunas de esas expresiones religiosas.

Para mí, son expresiones enfermizas, en algunos casos son verdaderas expresiones de locura colectiva. Debemos estudiar en hinduismo, para ver de dónde vienen esas raíces, y podríamos encontrar auxilios en la filosofía, en la historia,   en la psicología social, que nos permita entender ese fenómeno que en ciertas regiones de la tierra es predominante y está atrayendo y en algunos casos empobreciendo, enfermando la mente, el corazón de cantidad de personas.

El corazón de la temática que me presenta el  hinduismo que hace de la vida un sufrimiento, entre más sufrimiento más posibilidades de salvación, ese énfasis en la re-encarnación es muchos casos puede ser una manera de fugarnos de la historia concreta que tenemos que vivir cada día.

Por otra parte, yo le pido a mis hermanos de la iglesia Católica Romana que por el bien de su pueblo, de su niñez, de su sacerdocio, de sus laicos re-estudien toda la temática de la sexualidad, porque se está escapando de esa temática y con la condenación o con la ignorancia  o indiferencia del tema, lo que está haciendo es prolongar una lenta infección que puede ser peligrosa en gran parte de su propio pueblo. Nosotros hemos conocido otro tipo de libertad, tenemos el deber de hablar con nuestros hermanos con mucha franqueza.

 

Don Tomás Liggett se nos adelanta a la presencia de Dios: Ecumenista y estratega misionero.


Tomás J. Liggett: Ecumenista y estratega misionero

Hemos recibido una noticia que nos duele:

Carmelo Alvarez
Chicago, jueves, 29 de marzo de 2012

 Lo conocí cuando yo tenía 10 años. Era el contexto de la Convención Anual de nuestra Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo) en Puerto Rico. Mi primera impresión al estar en su presencia fue impactante. Mi padre fue en parte responsable de su nombramiento como presidente del Seminario Evangélico de Puerto Rico. De hecho, transformó la institución en pocos meses. En una ocasión me confesó: “Carmelito, para demostrarte como estaba el Seminario debo decirte que solo habían 19 libros servibles en la biblioteca” Y dirigió la construcción del edificio principal, la biblioteca Juan de Valdés y los nuevos dormitorios con 66 habitaciones.
Don Tomás se enamoró de Puerto Rico y su gente. Lo que más me impresionó fue lo rápido de su inserción. Él y Doña Virginia venían de Argentina y rápidamente nos cobijaron con su amor. Tengo muy vivo en la memoria aquél domingo en la Convención de febrero de 1957, cuando Doña Virginia nos impartió una lección bíblica a  los  hijos e hijas de pastores.

Sencillamente nos conmovió e impartió un conocimiento sencillo y claro a la vez.
Esa pareja se convirtió en un modelo misionero. En Puerto Rico hemos venerado a los Carpenter y los Morton como dos parejas comprometidas y sacrificadas. Y es la pura verdad, los quisimos mucho y los recordaremos siempre, a pesar de las diferencias administrativas y teológicas que confrontamos con ellos como iglesia puertorriqueña, particularmente en el avivamiento del 1933.

Con los Liggett fue distinto. A los de mi generación les abrieron los brazos con mucha intención y mejor actitud: No nos vieron desde el paternalismo misionero, sino que siempre buscaron nuestro potencial y respetaron nuestra posición. De hecho, el Seminario Evangélico de Puerto Rico fue nuestra casa, como vivienda y como vivencia. Recuerdo vivamente cuando le aprobaron como candidato al ministerio en 1964. El era miembro del comité ministerial que presidía mi padre. Don Tomás me llamó a su oficina para darme algunas orientaciones. Me advirtió que mi nombre sería “una carga insoportable”. Ser hijo de Don Carmelo Álvarez Pérez no resultaría fácil en el contexto eclesiástico de Puerto Rico. Fue la única persona que con honestidad me habló de esto. Liego estuvo muy atento a mi caminar ecuménico
latinoamericano y mundial.

Entonces, me dio una lista de libros que debía leer y algunas directrices sobre los cursos a seguir en la Universidad de Puerto Rico. Cuando supo que me interesaba estudiar historia latinoamericana se alegró, porque esa era una de sus grandes pasiones. De hecho entre 1956 a 1970 T. J. Liggett se unió a José Míguez Bonino, Federico Pagura y otros como líderes de UNELAM y el proceso que llevó a la formación del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI).

Cuando iba a salir de Puerto Rico me invitó a un almuerzo, confirmándome su amistad y su
disponibilidad como mentor y consejero. En esto Tomás Liggett fue un modelo. Hay toda una
generación de estudiantes del Seminario Evangélico de Puerto Rico que vivieron la experiencia de su conocimiento de Latinoamérica y el Caribe, acompañado de sus conocimientos sobre la región y su participación activa en la vida de las iglesias del continente.

Durante todos los años que T. J., como cariñosamente le decíamos, ocupó cargos en la conducción de la estrategia misionera y ecuménica de la Iglesia Cristiana (Discípulos de
Cristo) en Estados Unidos, y siempre mantuvo un ojo y un oído atento sobre lo que acontecía en los Estados Unidos, a través del mundo, y en Latinoamérica y el Caribe. Cada vez que nos encontrábamos en una Asamblea General de nuestra Iglesia en Estados Unidos, T.J. sacaba un tiempo importante para que conversáramos sobre las iglesias en Latinoamérica y el Caribe.

Eran su pasión. Absorbía las informaciones e indagaba más y más sobre sus amigos y colegas
en el ministerio.

T.J. Liggett tuvo una gran sombrilla ecuménica que incluía su lectura y apertura al movimiento ecuménico latinoamericano y mundial. Mantenía una tensión creativa sobre asuntos particulares latinoamericanos, como del escenario norteamericano y mundial. Sólo Juan A. Mackay, ese insigne ecumenista presbiteriano, mantuvo una postura comparable.

.J. Liggett, fue un eficiente administrador y teólogo de la misión sólido, combinación siempre difícil de encontrar. Fue un educador teológico con una visión prospectiva impresionante. Ello se confirma por la excelente tarea de reconstrucción que llevó a cabo en el Seminario Evangélico de Puerto Rico y en el Christian Theological Seminary de Indianápolis, Indiana.

T.J. Liggett tenía una disposición para ser mentor y consejero como nadie. Cuando me comuniqué con él para que me aconsejara en la investigación y presentación de mi tesis doctoral en la Universidad Libre de Holanda, sobre la relación entre los Discípulos de Cristo y los pentecostales de Venezuela, se entusiasmó tanto que comenzó a enviar material wsencial y memorándums importantes pues él había sido uno de los artífices de aquella relación. Allí en la tesis están los aportes definitivos de T. J.

A la hora de su partida hacia la presencia de Dios sólo se pueden pronunciar palabras de gratitud. Esta figura irrepetible será siempre modelo del misionero auténtico. Él nos bendijo mucho. Nos honró con su amistad. Y nos respetó como compañeros en la Misión de Dios. Ese legado permanece incólume.

Gracias, T.J., por ser nuestro mentor, colega y amigo. Un hermano que entendió el camino del seguimiento y la entrega a la Misión de Dios. Tú testimonio es ya garantía de la autenticidad de los y las que entendieron bien tu vida y ministerio. Intentaremos completar buestras tareas en esa misma disposición tuya.

http://www.alcnoticias.net/interior.php?lang=687&codigo=21595&format=columna

Iglesia Episcopal de la Obispo Presidente de Pascua 2012 Mensaje: “Damos gracias por la Pascua”


La Iglesia Episcopal
Oficina de Relaciones Públicas

30 de marzo 2012 (Todo el día)

“Den gracias por Semana Santa,” la Iglesia Episcopal de la Obispa Presidenta Katharine Jefferts Schori dijo en su mensaje de Pascua de 2012. “Dar gracias por la resurrección. Dar las gracias por la presencia de Dios encarnado entre nosotros. ”

El mensaje del Obispo Presidente en el vídeo está aquí: http://www.episcopalchurch.org/page/presiding-bishop

Asimismo, señaló, “En este tiempo de Pascua les animo a ver donde están encontrando una nueva vida y resurrección, donde encarnó vida en abundancia y el amor está surgiendo en sus vidas y las vidas de sus comunidades”.

La siguiente es una transcripción de la Pascua del Obispo Presidente de mensajes de 2012

 

Semana Santa 2012

Uno de mis favoritos de los himnos de Pascua se trata de verdor. “Ahora sale el verde de la hoja el grano enterrado”.

Se va a hablar sobre el amor viene de nuevo. Es un recordatorio para mí de la forma centrada en las imágenes de Semana Santa son en el hemisferio norte. Hablamos de verdor y una nueva vida y la vida brota de la tierra, cuando hablamos de la resurrección.

A menudo me pregunto qué imágenes vienen de Pascua en el hemisferio sur, y creo que la iglesia en el sur tiene algo que enseñarnos al respecto.

Yo estaba en Japón de un mes o así lo hace, y visitar la zona de Japón que fue tan afectado por el tsunami y las consecuencias del terremoto. La tierra no es – era en ese momento – en gran parte sin color, marrón, en medio del invierno. No verdor. Pero, al mismo tiempo la labor de la Nippon Sei Ko Kai, la iglesia de Japón en esa parte de Japón, ha traído una gran cantidad de nueva vida, vida abundante para las personas que han sido devastadas y desplazadas, que todavía están de luto la pérdida de su seres queridos, la pérdida de sus hogares y el empleo.

La nueva vida viene en muchas formas, incluso en las temporadas que parecen bastante invernal.

Cuando comenzamos la Cuaresma, le pide que piense en los Objetivos de Desarrollo del Milenio y nuestro trabajo en la Cuaresma como una reorientación de nuestras vidas. Estoy encantado de poder decir que el informe de la ONU en este último año ha mostrado un logro importante en un par de esos objetivos, en particular en términos de reducción de las tasas de la peor pobreza, y en el logro de un mejor acceso al agua potable y un mejor acceso a la educación primaria. En realidad, podría alcanzar esas metas para el año 2015. Eso deja una serie de otros objetivos, así como lo que se mueve más allá de los objetivos de pleno acceso a todas las personas a la vida abundante.

En este tiempo pascual, os animo a mirar donde están encontrando una nueva vida y resurrección, donde encarnó vida en abundancia y el amor está surgiendo en sus vidas y las vidas de sus comunidades. De hecho, hay verdor, cualquiera que sea la temporada.

Da gracias por la Pascua. Da gracias por la resurrección. Dar las gracias por la presencia de Dios encarnado entre nosotros.

 

El Reverendísimo Katharine Jefferts Schori

Obispo Presidente y Primado

La Iglesia Episcopal

 

Fuente: La Iglesia Episcopal: www.episcopalchurch.org

Muere Oksana Makar, la joven ucraniana violada y quemada por tres hombres


Había contado su atroz experiencia a través de Youtube

Yahoo! NoticiasPor Redacción | Yahoo! Noticias – Hace 19 horas

Oksana Makar, el día que llegó al hospital, seminconsciente (REUTERS/Stringer)Oksana Makar, una ucraniana de 18 años, contó la semana pasada desde el hospital a través de Youtube la terrorífica experiencia que sufrió a manos de tres jóvenes que la violaron, la medio estrangularon y la quemarontras reunirse con ellos en un bar de Mykolayiv. Tenía el 55% del cuerpo quemado, así comouno de sus brazos y sus dos pies amputados.Desgraciadamente, ya no lo podrá volver a contar.La joven ha fallecido este jueves a causa de sus heridas, según han confirmado los médicos del centro en el que trataba de recuperarse. Sus agresores la intentaron matar el pasado 9 de marzo con una cuerda después de abusar de ella en el apartamento de uno de ellos. Además, la envolvieron en una manta, la metieron en un pozo de una obra e intentaron quemar su cuerpo antes de escapar. Su madre consiguió milagrosamente sacarla de ahí, pero su lucha ha finalizado fatalmente.
«Empezó a sangrar en los pulmones y se detuvo su actividad coronaria. Intentamos tres veces reanimarla mediante desfribilación», declaró en su momento Emil Fistal, el jefe de la unidad de quemados en la que Makar estaba siendo atendida.

Los supuestos asesinos están ahora detenidos, a la espera de ser juzgados por este atroz delito. Al suceso se suma que todos ellos son hijos de un ex funcionario del gobierno ucraniano, lo que provocó la ira de una sociedad que estalló cuando dos de ellos fueron liberados, tomando las calles contra el presidente del país, Viktor Yanukovich.
Al final, al máximo dirigente no le quedó otro remedio que reordenar la detención de los dos jóvenes liberados y la imposición de sanciones a los agentes, así como el envío de un equipo de investigación a Mykolayiv.

[Más: El crimen que ha conmocionado a México]

VIETNAM CONDENA A ONCE AÑOS DE CÁRCEL A PASTOR MENONITA


Nguyen Cong Chinh, detenido en abril de 2011, fue acusado de contactar con “medios reaccionarios extranjeros”.

29 DE MARZO DE 2012, HANOI

 Un pastor cristiano de la Iglesia Menonita ha sido condenado en Vietnam a 11 años de cárcel por “conspirar contra el Estado y repartir propaganda antigubernamental a las minorías étnicas”, indicó la prensa oficial.

“Calumnió al Gobierno, al Estado y al Ejército en entrevistas con medios extranjeros”, dice el fallo del tribunal contra Nguyen Cong Chinh, de 43 años, quien está bajo custodia policial desde hace casi un año. El lunes pasado fue declarado culpable por un tribunal en un juicio que duró un día, en la provincia de Gia Lai, en la zona central del país de la Península Indochina.

El pastor, al que acusaron de contactar con “medios reaccionarios extranjeros”, estaba a cargo de una parroquia menonita, considerada ilegal por las autoridades vietnamitas.Las iglesias en Vietnam deben contar con la aprobación de las autoridades, algo criticado por los grupos de derechos humanos, de forma similar a como ocurre en China.

Pero el director adjunto de el grupo defensor de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW)  en Asia John Sifton, criticó que en la práctica existen enormes trabas burocráticas para el registro de grupos religiosos en Vietnam. “ Vietnam es hostil hacia la libertad religiosa “, afirmó.

En cuanto al caso concreto deNguyen Cong Chinh, Human Rights Watch criticó la sentencia y afirmó que el pastor ha sido víctima de la persecución del Gobierno y del apoyo consecuente de los ataques de la prensa oficial.

 DECENAS DE CONDENADOS
 En los últimos años, Vietnam -país con 80% de población budista- ha condenado a decenas de disidentes, periodistas y blogueros por “poner en peligro la seguridad nacional”, aunque oficialmente el Gobierno insiste en que no persigue a nadie por sus creencias políticas o religiosas, sino a quienes violan la ley.

Fuentes: Efe

© Protestante Digital 2012

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