Diario Vaticano / El Santo Oficio al alcance del mouse


Basta un clic para acceder a todos los documentos de la congregación para la doctrina de la fe, desde 1965 hasta hoy. El más antiguo de la serie, del cardenal Ottaviani, parece escrito a la medida para la actual discusión con los lefebvrianos

por ***

CIUDAD DEL VATICANO, 2 de abril del 2012 –  Desde hace un par de semanas los documentos vaticanos referentes a la doctrina católica son más fácilmente accesibles en todos los principales idiomas del mundo.

En efecto, el 16 de marzo, la congregación para la doctrina de la fe, CDF, manteniendo los documentos en el sito web oficial de la Santa Sede, para facilitar la consulta de los mismos, ha abierto una nueva página:

> Congregación para la doctrina de la fe

En ella se pueden leer todos los pronunciamientos postconciliares de la congregación. En práctica todos los emanados después de que cambió de nombre – con el motu proprio del 7 de diciembre de 1965 «Integrae Servandae» de Pablo VI – de congregación del Santo Oficio, precisamente, a congregación para la doctrina de la fe.

Para una consulta más fácil, los link a los documentos se ofrecen no sólo en una lista general, sino también en tres listas temáticas: los de naturaleza doctrinal (74 documentos), los de naturaleza disciplinar (33) y los referentes a los sacramentos (39).

Los principales documentos están presentes en ocho idiomas: además de la versión latina, también en italiano, inglés, francés, español, portugués, alemán y polaco, y algunas veces también húngaro, eslovaco, checo y holandés.

Una nota publicada por la CDF el 16 de marzo explica que «se está procediendo a completar la recolección de las traducciones» y que «ya actualmente se ofrece cada documento en la lengua original y en algunas traducciones». Sólo en 7 de 146 documentos – todos de menor relevancia y anteriores a 1981 – no se ofrece por ahora el texto en formato electrónico sino sólo la indicación bibliográfica.

En la nueva página web se encuentran también informaciones actualizadas sobre las publicaciones de la serie «Documentos y Estudios» que publica los más importantes documentos del dicasterio «ilustrados por comentarios de algunos teólogos autorizados».

Además se ofrecen noticias acerca de los volúmenes con las actas de los simposios promovidos por la congregación y se ponen a disposición discursos e intervenciones de los últimos dos prefectos de la congregación: el cardenal William J. Levada, que la guía desde el 2005, y el entonces cardenal Joseph Ratzinger que fue prefecto durante los 23 años anteriores.

Con este esfuerzo divulgativo – explica la nota – «la congregación quiere llegar a un siempre más amplio círculo de destinatarios de todas partes del mundo».

En cuanto al valor de los documentos, la nota subraya que «los documentos de la CDF aprobados expresamente por el Santo Padre participan del magisterio ordinario del sucesor de Pedro (cfr. Instrucción ‘Donum veritatis’ sobre la vocación eclesial del teólogo, 24 de mayo de 1990, n. 18). Ello explica la importancia de una acogida atenta de tales pronunciamientos de parte de los fieles y especialmente de aquellos que están comprometidos, a nombre de la Iglesia, en el ámbito teológico y pastoral».

La nota insiste finalmente en que «en el mundo de hoy» resulta «necesaria una más amplia difusión de las enseñanzas del dicasterio», ya que «sobre todo los documentos emanados del tiempo del Concilio Vaticano II hasta ahora tratan cuestiones importantes para la vida y la misión de la Iglesia, ofreciendo respuestas doctrinales seguras a los desafíos que tenemos enfrente».

*

Ya hace cinco años la congregación para la doctrina de la fe había publicado una imponente recolección impresa de 105 documentos suyos: Congregatio pro Doctrina Fidei, «Documenta inde a Concilio Vaticano secundo expleto edita (1966-2005)», Libreria Editrice Vaticana, Città del Vaticano, 2007, pp. 672.

Pero no todos esos documentos eran producidos por la CDF, y eran reproducidos exclusivamente en la lengua original en la que habían sido redactados.

Las primeras 200 páginas de aquel volumen recogían los documentos emitidos por la congregación cuando fueron prefectos de ella los cardenales Alfredo Ottaviani, que se retiró en 1968, e Franjo Seper, en el cargo hasta el 1981.

Las siguientes 400 páginas contenían en cambio los textos de cuando fue prefecto de la congregación el entonces cardenal Ratzinger.

Hoy en la lista de documentos reportados en la nueva página web aparecen otros veinte emanados durante el periodo cubierto por el volumen, más otros 16 publicados después, en la práctica desde cuando Ratzinger se convirtió en Papa y como prefecto lo sucedió el cardenal Levada.

Contrariamente a cuanto se puede pensar, sólo una parte menor de las intervenciones de la congregación se refiere a las obras de teología en conflicto con el magisterio de la Iglesia. En más de 46 años han sido objeto de pronunciamientos – de diverso tenor – textos de los siguientes dieciocho autores: Hans Küng (en 1975 y 1979), Jacques Pohier (1979), Anthony Kosnik (1979), Edward Schillebeeckx (1980, 1984, 1985), Leonardo Boff (1985), Charles Curran (1986), Gyorgy Bulanyi (1986), André Guindon (1986), Vassula Ryden (1995), Tissa Balasuriya (1997), Anthony de Mello (1998), Jeannine Gramick y Robert Nugent (1999), Reinhard Messner (2000), Jacques Dupuis (2001), Marciano Vidal (2001), Roger Haight (2004), Jon Sobrino (2006).

Seguramente los que más han caracterizado el trabajo de la congregación en la era Ratzinger/Benedicto XVI han sido los siguientes documentos:

– las dos instrucciones sobre la teología de la liberación de 1984 y 1986;
– la instrucción «Donum Vitae» de 1987 sobre la vida naciente y la procreación, actualizada en el 2008 con la “Dignitas personae”;
– la instrucción «Donum Veritatis» de 1990, sobre la relación entre teólogos y magisterio;
– la carta «Communionis Notio» de 1992, sobre la relación entre Iglesia universal y iglesias locales;
– la declaración «Dominus Iesus» del 2000 sobre el cristianismo respecto a las otras religiones;
– la nota doctrinal sobre los católicos en la vida política del 2002;
– la nota del 2003 sobre la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo;
– la carta del 2004 sobre la mujer.

Sin contar las normas sobre los «delicta graviora» promulgada en el 2001 y publicadas en «editio typica» actualizada en el 2010.

*

Curiosamente, la nota con la que la CDF presentó su nueva página web ha sido emitida precisamente el mismo día en el que los vértices del ex Santo Oficio tuvieron un delicado e importante encuentro con el obispo Bernard Fellay, superior de la lefebvriana Fraternidad San Pío X.

En dicho encuentro, al líder tradicionalista se le ha dado un mes de tiempo para firmar un preámbulo doctrinal – que contiene la aceptación del Concilio Vaticano II – como condición para una plena reintegración al seno del Iglesia católica.

Pero es también posible que en el curso de ese diálogo haya reaparecido uno de los primeros documentos de cuando nación la «nueva» congregación para la doctrina de la fe.

Se trata de la carta circular del 24 de julio de 1966 enviada por el cardenal Ottaviani a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo «sobre algunas sentencias y errores insurgentes sobre la interpretación de los decretos del Concilio Vaticano II».

En la lista de los documentos de carácter doctrinal recogidos en la nueva página web de la CDF, este texto ocupa el primer lugar en orden cronológico:

> Carta a los presidentes…

En esta carta el cardenal Ottaviani, no ciertamente con fama de progresista, le interesa distinguir «el Concilio Ecuménico Vaticano II», que «ha promulgado sapientísimos documentos, tanto en materia doctrinal como en materia disciplinar, con el objetivo de promover eficazmente la vida de la Iglesia», de los «abusos que van tomando pie en el interpretar la doctrina conciliar».

Y hablando de ecumenismo afirma:

«La Sede Apostólica alaba, indudablemente, a aquellos que en el espíritu del decreto conciliar sobre el ecumenismo promueven iniciativas destinadas a favorecer la caridad hacia los hermanos separados y a atraerlos a la unidad de la Iglesia; pero se duele del hecho que no faltan algunos que interpretando a su modo el decreto conciliar, propugnan una acción ecuménica tal que ofende la verdad sobre la unidad de la fe y de la Iglesia, favoreciendo un pernicioso irenismo y un indiferentismo del todo ajeno a la mente del Concilio».

Quien sabe si esta carta de Ottaviani, ya inserta a pleno título entre los documentos oficiales de la congregación para la doctrina de la fe, será releída con fruto por los jefes de los lefebvrianos…

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Todos los servicios de http://www.chiesa referidos al gobierno central de la Iglesia Católica:

> Focus al VATICANO

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Traducción en español de Juan Diego Muro, Lima, Perú.

http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1350210?sp=y

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