Pederastia ha humillado la esencia del sacerdocio católico: Vaticano


Posted: 04 May 2012 05:07 PM PDT

Viernes 04 de mayo del 2012

Un alto funcionario del Vaticano reconoció hoy que los casos de abuso sexual contra menores, cometidos por curas en diversas partes del mundo, han humillado la esencia misma del sacerdocio católico.

En una carta enviada a todos los presbíteros del mundo, el cardenal Mauro Piacenza, prefecto de la Congregación para el Clero, aseguró que para servir a la Iglesia y al mundo los sacerdotes necesitan ser santos.

“Las culpas de algunos, a veces han humillado el sacerdocio a los ojos del mundo”, señaló en el texto difundido aquí por la Radio Vaticana.

Además recordó las palabras pronunciadas por el extinto Papa Juan Pablo II en 2002, cuando apenas explotó el escándalo de pedofilia en Estados Unidos.

“Nosotros sacerdotes estamos sacudidos en el profundo por los pecados de algunos hermanos que han traicionado la gracia recibida con la ordenación y que han tirado una sombra de sospecha sobre todos los otros beneméritos”, citó al pontífice.

El purpurado recomendó considerar los ulteriores agravamientos de las noticias difundidas sobres los casos de abuso y, por lo tanto, insistió en hacer resonar “en el corazón, con más fuerza y urgencia” las palabras de Karol Wojtyla.

“No podemos santificarnos sin trabajar en la santidad de nuestros hermanos y no podemos trabajar en la santidad de nuestros hermanos sin haber primero trabajado y trabajar en nuestra santidad”, apuntó.

Fuente:
http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=658269

Sor Lucía Caram: «Jesús pasó por este mundo quitando cruces, no poniéndolas»


 Digital  Vida Religiosa

Sor Lucía Caram, monja dominica

 

«La única religión válida es la del amor, lo demás es una profanación del nombre de Dios»

«Me gustaría mucho que la Iglesia organizara un Congreso de la Alegría

Jesús Bastante, 19 de abril de 2012 a las 17:39

 Esta crisis puede servirnos para darnos cuenta de que muy pocas cosas son importantes

Sor Lucía Caram/>

Sor Lucía Caram

Sor Lucía Caram, junto a Iniesta y Marc Coma/>

Sor Lucía Caram, junto a Iniesta y Marc Com

(Jesús Bastante).- «Descubrí que mi claustro no son los límites del monasterio, sino el mundo». Sor Lucía Caram es monja dominica, sin pelos en la lengua y la alegría a flor de piel. Tal vez por ello acaba de participar en el II Congreso sobre la Felicidad, celebrado en Madrid y auspiciado por la Fundación Coca-Cola. «Me gustaría mucho que la Iglesia organizara un Congreso de la Alegría«, afirma.

-¿Cómo estás, sor Lucía? ¿Feliz?
-Feliz y con las pilas cargadas después de la experiencia del Congreso de la Felicidad, habiendo conocido a tantísima gente tan interesante, que también está buscando la felicidad.

-¿Cómo se habla de la felicidad en el mundo de hoy?
-Se habla de ella desde diferentes puntos de vista, pero creo que al final todos terminamos coincidiendo. Coca-Cola, cuando hace los estudios de la felicidad, pregunta a todo el mundo qué es la felicidad, y uno se encuentra con cosas muy variadas. Cuando hablan los diferentes especialistas, como los que hemos tenido estos días (Rojas Marcos, un monje budista, y gente que desde diferentes ámbitos de la ciencia explica la felicidad), encuentras con que algunos aseguran que incluso genéticamente estamos «programados» para la felicidad. Todo tiene que conspirar para que seamos felices. Es una riqueza impresionante saber que nuestra vocación es la felicidad, aunque algunos se equivoquen de camino. Todos buscamos la felicidad, que es algo que tenemos dentro. Lo que hemos compartido en estos días es que la felicidad, darse y compartir son prácticamente sinónimos.

-¿Quien ama es feliz?
-Sí, yo creo que ésa es la conclusión a la que hemos llegado. Cuando te preguntan si alguien que está en una situación de pobreza y sin dignidad es feliz… no queda claro que el que menos tiene sea más feliz. De lo que te das cuenta es que lo que ayuda a la gente a salir adelante, y lo que les da la felicidad, es amar y sentirse amado por alguien. Y esto es un motivo para salir más allá de su situación.

-Cualquiera diría que es un poco al revés, que estamos más predispuestos a la nostalgia, al pesimismo… ¿No se come el ser humano demasiado la cabeza?
-Yo me alegré mucho de que se organizara un Congreso de la Felicidad. Me gustaría mucho también que la Iglesia organizara un Congreso de la Alegría, o que tuviera una presencia muy significativa porque, en una situación tan crispada como la que estamos viviendo en estos momentos, parece que nos estamos diciendo: «La vida es triste, hagámosla peor». En medio de eso, hay gente que dice que tenemos que ir ligeros de equipaje por la vida, tener una actitud positiva, implicarnos en el cambio, creer que es posible… Y esto te recarga las pilas porque te hace creer que el cambio ya ha empezado, porque somos muchos los que estamos en lo mismo. En realidad las cosas no han cambiado, pero ese tono vital te hace asumirlas de otra manera.

-¿No hay días que es muy complicado tener esa actitud feliz?
-No tenemos las cosas fáciles. Pero yo, la verdad, cada día me siento con más fuerza. Estos días me preguntaban cuál es la receta de la felicidad. Yo creo que consiste en hacer un camino de retorno al propio corazón, reconciliarnos con nosotros mismos y con nuestra historia, y descubrir de lo que somos capaces. A partir de ahí, abrir los ojos y contemplar a la humanidad, a las personas que tienes a tu alrededor, crear un puente y salir de ti mismo. No puedes volver egoístamente a tu mundo y tus problemas cuando ves todo lo que está pasando. Eso también es un estímulo para trabajar con los otros, y cuando ves que son muchos los que crean alternativas, los que quieren dar su tiempo… te da una fuerza impresionante. Yo creo que es muy importantedarnos tiempo para procesar las cosas, para que todo repose. Pero no podemos perder el tiempo: hay gente que lo está pasando muy mal. Y todos somos corresponsables. No podemos decir «éste no es mi problema», porque luego tendremos otro problema más grande. Con lo cual, esta maldita crisis que estamos viviendo, yo creo que está siendo una bendita oportunidad de compromiso, de solidaridad, de darnos cuenta de que nos habíamos creado muchas necesidades absolutamente prescindibles, y que muy pocas cosas son importantes. Posiblemente sólo una es importante: amar y sentirnos amados.

-¿La Iglesia no muestra su cara alegre? ¿Remarca lo negativo, lo oscuro, la parte pecaminosa… como si estuviera enfadada? ¿Cómo cambiamos el chip?
-Yo creo que todavía no nos creemos que estamos salvados, y que la Salvación es un don. Todavía estamos en el Viernes Santo, y parece ser que no lo hemos superado.

-¿Estamos en tiempos de Resurrección, y nos seguimos comportando como en tiempos de muerte?
-Totalmente. No hemos entendido el mensaje de Jesús. No quiero que nadie me malinterprete, pero piensa que nosotros empezamos la Cuaresma poniéndonos ceniza en la cabeza, cuando Jesús decía: «Vosotros, cuando ayunéis, no seáis como los hipócritas y los fariseos. Perfumaos, y que nadie note vuestro duelo».
Por otra parte, pienso que cuando vas a una celebración, a una misa, la palabra celebración, precisamente, no se corresponde con la cara de la gente. Vamos a la «celebración» de la misa y, ¿qué estamos celebrando? ¿Qué cara ponemos cuando nos damos la paz? Yo creo que no hemos descubierto aún lo que es la eucaristía.
Estos días he reflexionado mucho, y para mí el gran descubrimiento fue que lo central de nuestra vida es la eucaristía. Jesús antes de marcharse de este mundo invitó a sus amigos para tener una cena con ellos. Yo creo que lo que define a un cristiano son tres cosas: ser amigo de Jesús, lavarnos los pies (servirnos mutuamente, el deseo de unidad…), y repartir el pan. Como dice Benedicto XVI: «Nos estamos devorando unos a otros». Y el pan es para compartirlo. A partir de ahí nace la convicción absoluta de que la única religión válida es la del amor. El amor que se hace servicio. Lo demás es una profanación del nombre de Dios y de la religión. Si tuviera que definir ahora mismo a los cristianos, diría que somos unos pésimos vendedores de un gran producto.

-¿No tenemos estrategia de marketing?
-No, porque no nos la creemos. A veces nos pesa demasiado la estructura, el dogma, la norma. Una de las cosas que decía Punset estos días, en el Congreso de la Felicidad, es que estamos asistiendo a la caída del «imperio del dogma».

-¿No es muy difícil, para una institución que ha sobrevivido tanto tiempo y a tantos cambios, quitarse de encima ciertos atavismos, ciertas inercias jerárquicas?
-Sí, pero si no nos sacudimos este tipo de inercias, nos quedan dos telediarios. Lo que tenemos que hacer en este momento es reciclarnos en el silencio, volviendo a la fuente (al Evangelio), y viendo qué es lo realmente esencial y qué es prescindible. Jesús pasó por este mundo precisamente quitando cruces, no poniéndolas. Y si la gente no viene a nosotros, a lo mejor lo que tenemos que hacer es ir a buscarlos.
Un joven me decía, a partir del spot publicitario del Día de las Vocaciones de los seminarios, que no entendía eso de rezar por las vocaciones. «Si vosotros hicierais algo que fuera realmente interesante, la gente vendría. No tendríais que suplicar», me decía. En América Latina nos quejamos de que muchas veces la gente de determinada zona se va al seminario para mejorar su estado de vida, para tener la vida asegurada aunque sea con un trabajo no muy bien pagado. Queremos desesperadamente que vengan, pero no sabemos lo que tenemos entre manos. Si ofreciéramos un espacio en el que se sientan bien, trabajaríamos juntos.

-¿Cómo te sientes como mujer dentro de la Iglesia?
-En el día a día, yo me doy cuenta de que tenemos un campo impresionante para trabajar, pero lo que a veces da un poco de pena es sentir que estás como en la frontera. No lo digo sólo por mí, sino por tantísimas mujeres que están trabajando en la investigación teológica, en el servicio… La mujer todavía no está siendo reconocida. Otra cosa es que la Iglesia ha tenido que aceptarlo por narices. No por convicción, sino porque no les quedaba otra.

-¿Es común en la historia de la Iglesia que los cambios se produzcan así, porque no queda otra, en vez de por convencimiento?
-Exactamente. Por eso yo pienso, cuando dicen que no tenemos vocaciones, que todavía tenemos muchas. Tenemos que creer que Dios era fiel cuando los seminarios estaban llenos, y ahora también, en la precariedad. A lo mejor son los signos de los tiempos, que nos están diciendo que Dios quiere otro cambio, otro tipo de presencia, de ministerios, de servicios. Y yo creo que hay muchas mujeres que están haciendo un servicio impresionante. Aquí mismo, en la Comunidad de Madrid, ¡la cantidad de religiosas que están trabajando en los barrios, en el Gallinero, con los inmigrantes, en las parroquias…! En cambio, resulta que es un papel totalmente secundario.
A mí me hizo mucha gracia cuando, una semana antes de la vista del Papa a Barcelona para consagrar la Sagrada Familia, me hizo una entrevista el famoso Follonero. Él me dijo que la mujer estaba siendo maltratada en la Iglesia, que nosotras estamos sólo para cosas secundarias, para limpiar, para atender a los curas… Y yo le dije: «¡Hombre, Jordi, eso era antes!». Pero es cierto que a veces parece que somos las mujeres las que no estamos invitadas al banquete, y ni siquiera a poner la mesa. Tan sólo a limpiarla.

-Háblanos de tu fundación en Manresa.
-El torno del monasterio fue para mí un espacio de grandes revelaciones, y no porque se me apareciera nadie. Simplemente porque, a raíz de la crisis, en el año 2008 empezó a aumentar de forma impresionante las personas que venían a pedir algo para comer. Nuestra comunidad tenía por norma compartir, y que nadie se fuera sin lo que necesitaba en este sentido. Pasamos de tener unas 15 personas que venían cada día, y tres familias a la semana; a tener, en 2009, 45 familias que venían cada día. Eso como comunidad ya no lo podíamos aguantar. Entonces, hicimos una llamada solidaria a la ciudadanía, y constituimos una Plataforma Ciudadana de Solidaridad. Nos trasladamos a un local en Manresa, y estuvimos así unos meses, dando alimento a esta gente, que la mayoría eran inmigrantes o jóvenes que no podían pagar la hipoteca y que estaban viviendo en los coches. Los primeros expulsados del sistema.
Esto fue creciendo, y en el mes de noviembre del 2009 teníamos 250 familias y unos 40 voluntarios. Y yo tenía ya una angustia vital, porque veía que tenía que pagar facturas y que no llegaba. Y en una noche de insomnio le escribí una carta a Rosa Oriol, la esposa de Salvador Tous (ellos son manresanos), pidiéndole que por favor nos echara una mano. A las 24 horas su hija se me presentó en el monasterio. Durante un año y medio nos estuvieron ayudando de forma totalmente discreta, no querían que se supiera nada. Hasta que nosotros decidimos que teníamos que hacer una Fundación, porque las empresas que nos estaban ayudando lo exigían para desgravarse. Necesitábamos un capital fundacional que no teníamos, y ellos lo pusieron. A partir de ahí hicimos los estatutos, vimos hacia dónde queríamos ir… no lo teníamos nada fácil. Los profesionales de la caridad de toda la vida nos lo pusieron fatal. «Lo que estáis haciendo es asistencialismo», nos decían. «Hay que dar la caña y enseñar a pescar». Y yo decía: «¡Pero imbéciles, no os daréis cuenta de que tendremos pescadores muertos de hambre! ¡Si no hay trabajo!». Nosotros no queríamos ser un recurso, sino ir a las raíces de la problemática que tenía esta gente. Necesitábamos un tiempo para escuchar y para ir abriendo camino.
Al final constituimos la Fundación. Tenemos a la familia Tous, que nos está ayudando de manera incondicional, y otras muchísimas empresas que están detrás de nosotros; y sobre todo tenemos, como yo digo, «un ejército de voluntarios». Más de 200 voluntarios, que son un capital muy importante. Ellos son el motor, porque por muchas empresas que haya detrás, con la necesidad que hay, es insuficiente. El éxito radica en el capital humano de gente que está cada día dedicando horas. Eso no tiene precio. Somos de las pocas fundaciones (y lo digo con mucho orgullo) que no tenemos a nadie contratado. Esto a algunos les resulta incómodo, y nos dicen que necesitamos profesionales. Pero la única diferencia entre nuestros voluntarios y los profesionales de la asistencia, es que unos cobran u otros no. Porque entre nuestros voluntarios tenemos gente capacitada en diferentes ámbitos, y gente que ha decidido dedicar su tiempo a los otros.
Escuchando a la gente, nos dimos cuenta de que lo que hacía falta era trabajo. Pero también hemos pensado que cuando salgamos de esta situación de crisis, tenemos que ir hacia un planteamiento de un decrecimiento económico. Nos hemos creado muchas necesidades que son totalmente prescindibles, y por otra parte nos estamos cargando el planeta. Por tanto, tenemos que crear trabajo, no de cualquier manera.

-¿De manera sostenible?
-Exacto. Estamos creando, por ejemplo, una cooperativa para trabajar el campo, con personas que vienen a la Plataforma de Alimentos. Hemos creado unos talleres de convivencia con mujeres de la Plataforma y voluntarias. Y todas aprenden. Hay algunas usuarias que son profesionales, y que enseñan al voluntario. Y así, juntos, ver si podemos crear una cooperativa para que mujeres que hace 10 años que no salían de cada puedan recuperar su autoestima. Y, por otro lado, que comiencen a ganarse algo por ellas mismas.
También estamos construyendo un albergue para gente que está en la calle. Y yo llevo ya unos meses pidiendo un espacio para construir un centro de día donde la gente pueda ducharse, por ejemplo. A mucha gente le han cortado la luz, le ha cortado el agua. Un centro de baja exigencia, pero que dé respuesta a esto. Ésta es una de las frustraciones que tengo, una espinita clavada. Pero me dicen que lo conseguiré, así que seguiré insistiendo.

-¿Qué hace una monja de clausura pasando tanto tiempo fuera? ¿No te dirán los críticos que la clausura es estar dentro, que estás haciendo demasiadas cosas? ¿No te preguntan que por qué te metiste a monja de clausura, si estás todo el tiempo fuera del convento?
-Yo entré en la vida religiosa porque quería hacer cosas para ayudar a la gente. Después de formarme, estudiar teología y estar unos años en frenética actividad, trabajando en las villas del gran Buenos Aires, sentí una profunda nostalgia, o necesidad, de algo más. No sabía bien qué era. Fue cuando di el paso y entré al monasterio. Estuve cinco años viviendo en Torrente, Valencia, y fueron años de gran felicidad para mí. Cinco años en lo hondo del surco: tiempo de silencio, de oración, de reflexión, de pasar las cosas por el corazón, de renovar amores… de tomar fuerza. Después me fui a Manresa.
Con toda esta fuerza y esta inquietud que tenía dentro, descubrí que la vida contemplativa no era sólo contemplar para adentro, sino contemplar, como dice Felicísimo Martínez, «con los ojos abiertos». Esto me cambió la vida porque, si tú ves, no puedes quedarte con los ojos cerrados. Es la imagen de la zarza que arde sin consumirse. ¿Qué es lo que le inquieta a Dios? Que ha oído los clamores de su pueblo y no lo puede soportar. Por eso nos envía. La gran manifestación mística y espiritual a Moisés es ésta: que Dios no lo soporta, y nos envía.
A partir de ahí fue todo movimiento: descubrí que mi claustro no son los límites del monasterio, sino también el mundo. Reconozco que es un caso atípico, por eso tengo una vida muy activa. Pero gracias a mi comunidad y a mi estilo de vida, tengo también mucho tiempo de contemplación y de estudio. Mi día empieza a las 5 y media de la mañana, y hasta las 9 y media o 10 de la mañana, estoy dedicando mi tiempo a la oración y a la reflexión. Si no, sería imposible hacer lo que estoy haciendo. Con lo cual, a los que me preguntan que por qué no dejo la vida contemplativa, les contesto que no tengo por qué dejarla. Al contrario: yo creo que ahí está la riqueza de carismas dentro de una comunidad, y que la vida contemplativa a mí me exige esto en estos momentos.
Dicen que todos los dominicos siempre tienen que citar a Santo Tomás. Pues bien, Santo Tomás, cuando se pregunta por la vida activa y la vida contemplativa, y por cuál de las dos es lo más perfecto, llega a la conclusión de que la vida mixta. Porque es mejor arder e iluminar, que sólo arder o sólo iluminar. Para iluminar tienes que arder. Nadie da lo que no tiene. Por tanto, mi lema, en este sentido, es «contemplar y dar lo contemplado».

http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2012/04/19/religion-iglesia-sor-lucia-caram-felicidad-mujeres-jesucristo-esperanza-crisis-fundacio-rosa-oriol-cocacola.shtml

Dom 6 IV 12. Viña es Jesús, Viña su Iglesia. Los «trabajadores» cristianos


Posted: 04 May 2012 08:49 PM PDT


Domingo 5 de Pascua. Jn 15, 1-8. El domingo pasado fue día pascual del Buen Pastor; hoy es día de la Viña verdadera de (que es) Jesús, el Cristo Universal del vino, que llena el universo… Sarmientos suyos somos todos los creyentes, sarmientos que reciben la savia de la viña que recorre y llena ramas y ramitas, racimos y uvas, y hasta las mismas hojas.

— Viña es Jesús, en su sentido intenso (como Cristo universal)
— Viña es la Iglesia de Jesús, comunidad de personas vinculadas por la misma savia de la «vid de Dios», extendida a todos los hombres
— Trabajadores de la viña, al servicio del «vino de Dios», son los cristianos, y en especial los ministros de la Iglesia.

La alegoría de la viña de Dios se encuentra extendida también por otros pueblos, a lo largo y a lo ancho de la cuenca del Mediterráneo, como imagen de la vida universal, unida desde Dios que es el Árbol/Viña (incluso en el gran mito de Dionisio). Jesús comparó el Reino de Dios con una viña (cf. Mc 12, 3-ss). Lógicamente, el evangelio de Juan le Presenta como Vid/Viña de Dios.

El domingo del Pastor pude reflexionar sobre los pastores en la Iglesia, evocando su tarea, en una línea de “economía” o administración de la casa de Dios. Hablé entonces de imágenes bellas, poderosas, que no deben entenderse al pie de la letra, pues dejarían de ser lo que son, convertirse en conceptos secos (como secos sarmientos), en organizaciones muertas.

Retomando aquella línea, hoy quiero recrear y ampliar algunas de aquellas imágenes, que se aplican a los dones y/o ministerios en la Iglesia, poniendo en el centro la del Cristo Viñador (sembrador, pastor, pescador, hortelano, arquitecto…) para indicar después el sentido actual de la imagen de la Viña.

Empiezo pues con once imágenes fuertes de los oficios y ministerios de Jesús y los cristianos, imágenes que se aplican en principio a todos los creyentes, pero que pueden (y deben) extenderse de un modo especial a los ministros “ordenados” de la Iglesia. De los ministerios sigo pues hablando, con imágenes de evangelio, para evocar después, ya brevemente, la alegoría del evangelio de hoy, que es el evangelio de la Viña de Jesús. A todos, buen domingo, con el Cristo Viña, Cristo Vino de la vida.

1. INTRODUCCIÓN.
IMÁGENES DE CRISTO Y DE LOS MINISTERIOS ECLESIALES…

Quien no quiera seguir leyendo lo que digo, tome un libro de buena cristología y estudie de manera más académica las imágenes de los diversos oficios de la iglesia. Yo he querido evocar sólo algunos, sin entrar en 1 Cor 12-14 donde aparecen otras:

1. PASTOR… (Jn 9). Zeus era también pastor de pueblos, pero en otra línea, y también Agamenón… Jesús ha sido “pastor” de ovejas perdidas y amigos cercanos. Se dice de él que ha reunido a las ovejas, las guía y las conoce por los valles fuertes de la vida. Al lado de Jesús son pastores aquellos que guían a otros en la Iglesia, en especial a los que tienen el encargo de los ministeriales oficiales.
Buena es esta imagen, pero a condición de que recordemos que los hombres no son ovejas pasivas, sino personas, que colaboran… La pastoral cristiana es el arte y tarea de acoger, dirigir y animar a los creyentes en el camino del Reino. Pastores pueden llamarse, simbólicamente, aquellos que guían y animan a los otros. Pero, en contra de lo que sucede en este mundo, no son las ovejas para los pastores, sino los pastores para las ovejas, por las que han de dar la vida.

2. SEMBRADOR, AGRICULTOR DE CEREALES… En Mc 4, 3-9 y par, Jesús mismo se presenta sembrador de buen trigo sobre el campo… De esa forma siembra la “palabra” (se siembra a sí mismo, que es el Logos, la Palabra), en todas las clases de tierra del mundo, para que los hombres puedan acogerla en su campo y hacer que fructifique. No es un simple “mayeuta”, encargado de “sacar a luz” lo que ya se encuentra dentro de los hombres, es un sembrador…
También son sembradores de la Palabra son los ministros en la Iglesia (y todos los cristianos que dan testimonio de Jesús, lo catequistas, los maestros de la ve). Al sembrar la Palabra que es Cristo, los cristianos sembradores deben sembrarse a sí mismo en el surco de la tierra del mundo, muriendo como muere el grado de trigo, para que fructifique la planta, para que produzca trigo. Siembra de Cristo en el mundo es la Iglesia; por eso, allí donde algunos retienen la palabra y no la siembran se vuelven traidores a Cristo.

3. HORTELANO Y PLANTADOR… Así aparece Jesús en varias parábolas, plantando el Reino de Dios, que es como un grano de mostaza, que parece invisible y que, sin embargo, crece y llena el mundo (de manera que incluso las aves de todos los pueblos se posan en sus ramas). El buen hortelano no siembra y queda luego esperando, hasta que la tierra produzca por sí misma la planta, como supone una parábola de Mc 4 (de manera automática germina la semilla…).
El buen hortelano sigue regando su campo, cuida de las plantas y las mima, las protege de la helada y la fecunda con el agua. Hortelanos somos los cristianos, y en especial los ministros de la Iglesia; cuidamos el huerto del amor de Dios, que es el amor de los hombres, huerto que se abre para todos, no como el de Celestina, en Salamanca donde vivo, que era sólo para algunos amantes especiales, siempre en riesgo de perder la vida.

4. VIÑADOR ES JESÚS (IGUAL QUE SU PADRE) Y ÉL MISMO ES LA VIÑA… con los racimos, la uva… Viñador es Jesús y ha querido que su viña se extienda a todas las naciones, no por imperio de ley, ni por imposición, sino por derroche de vida abundante. Esta imagen de la viña de Israel, que aparece en algunos de los mosaicos judíos más antiguos, acompaña a los cristianos a lo largo de la historia…
Es una imagen que debe adaptarse a las diversas culturas (no vale en Laponia lo mismo que en Oporto, junto al Duero…), pero es una de las más importantes de la historia cristiana. Expertos en el vino de la vida (de la Viña) han de ser todos los cristianos, y en especial los ministros de la iglesia, que suelen llamarse pastores (hacen pastoral), pero podrían llamarse de igual forma viñadores y viticultores (vinateros), al servicio del buen vino de la vida.

5. PESCADOR Y PESCADORES… Como dice Mc 1, 15-20, Jesús miro a los pescadores de la orilla del lago y les hizo “pescadores del Reino de Dios”, bajo su dirección de Gran Pescador de la Nave de Dios, que ha venido a la tierra/mar del mundo a sacar todos los peces de la gran tiniebla (mar/abismo) para sacarlos a la orilla, a fin de que vivan todos ellos… El papa y los obispos se toman a veces como pescadores especiales y lo son (sin cumplen la tarea de Jesús, remangados y mojados en la gran faena…). Pero con ella somos pescadores todos los cristianos…
Los cristianos queremos “pescar” a los hombres y mujeres del mundo, pero no para matarles, sino para que vivan mejor, fuera del agua que de un mar que es signo de muerte, a la luz del sol, a pleno día… (No como el pescador de Habacuc que destruía con su anzuelo y su red, y mataba a todos los pueblos). Pastores se llaman los ministros de la Iglesia, pero de igual forma deberían llamarse pescadores, comprometidos a buscar los peces en todos los mares del mundo.

6. COMERCIANTE EN PERLAS FINAS… Fue Jesús comerciante experto en tesoros y perlas y anduvo sobre todos los mercados del mundo comprando las mejores perlas (que somos cada uno de nosotros). Nos compró con su vida, nos pagó con su amor… para que fuéramos brillantes, tesoro de Dios, desenterrado… Así también los seguidores de Jesús y en especial los ministros oficiales de la Iglesia han de ser comerciantes al servicio del gran tesoro, para que la perla de la humanidad (muchas veces perdida, escondida…) pueda brillas.
Los cristianos, y en especial los ministros de la Iglesia, no son comerciantes de dinero (financieros de una humanidad amenazada por el descontrol económico), sino expertos en un comercio que parece ruinoso a los ojos del mundo (no está para ganar o almacenar), pero que es el más brillante de todos: Lograr que la vida de los hombres sea perla de hermosura. Reconocer la perla de la vida y cultivarla, esa es la tarea de los servidores de Jesús.

7. ARQUITECTO FUE TAMBIÉN JESÚS, EL GRAN MASÓN… Así quiso edificar la ciudad de Dios, sobre la montaña, para que todos la vieran… (Mt 5). San Pablo, que era de ciudad, no de campo (no supo hablar de pastores, sembradores, pescadores… o lo hizo de manera burda), suplo emplear esta imagen del arqui-tecto, presentándose como gran Albañil o Masón, constructor de la Casa de Dios, que es la verdadera comunidad, la Iglesia…
Por su parte, Jesús dijo que podía destruir de repente el viejo templo material y construir el Tres Días el Templo de la comunidad, como gran Arquitecto… Marcos 6, 4 le llama el “tekton”, es decir, el albañil o carpintero, sabiendo que él es, al mismo tiempo, la piedra desechada por los arquitectos de este mundo, pero convertida por Dios en Piedra Angular del edificio de la Iglesia (Mc 12)… Arquitectos son todos los cristianos, constructores de la casa, como sabía el gran profeta Hermas (también pastor), empeñado en construir la ciudad de las Doncellas de Dios, en la vieja Roma (Papías ha sido el mejor de los teólogos de Roma, hasta el día de hoy). Albañiles, carpinteros, masones de la nueva humanidad del Reino (y piedras de su edificio) han de ser sus seguidores, creando sobre el mundo el Gran Tempo de la nueva humanidad reconciliada, esperanzada, abierta a la pascua.

8. AMIGO ES JESÚS, AMANTE, ESPOSO… Amigo universal quiso ser, y así se presentó de una forma velada como Novio de las Bodas (Mc 2, 15…) y como Padrino Universal de las Bodas de Caná, amante de todos, amigo de los novios… Servicio de amor (de novio, amante…) es el servicio de los ministros de Jesús, hombre y mujeres, en un mundo que corre el riesgo de perder su amor primero y convertirse en campo yermo de envidias…
Así se presenta Jesús en Jn 15, 15: No os llamo siervos sino amigos, porque el siervo no sabe lo que piensa su Señor, yo en cambio os he manifestado todo… Amigo del alma es Jesús, aquel que ama diciendo (regalando) su vida, hasta morir desnudo por todos en la cruz. Jesús fundó una especie de club de “poetas” (es decir, de profetas, de expertos en parábola…), pero poetas del amor, en gesto de apertura a todos los hombres y mujeres del mundo, en poesía de amor y de amistad, de matrimonio… Expertos en crear, evocar, promover vínculos de amor han de ser los cristianos, seguidores de Jesús…, en especial, sus obispos, es decir, los animadores del amor comunitario.

9. SERVIDOR Y HOSPEDERO FUE JESÚS… y así aparece una y otra vez sirviendo a sus amigos y discípulos…, especialmente en el Banquete de la Cena. Fue un hombre que supo preparar el banquete, organizarlo y ofrecerlo para todos, enviando a sus servidores por calles, campos y caminos, para que todos los hombres y mujeres del mundo pudieran participar en la gran fiesta de la vida. Servidores, hospederos, banqueteros han ser los cristianos, y en especial los ministros de la Iglesia, preparados para multiplicar los panes y los peces (comida compartida), para bendecir a Dios comiendo juntos…
Jesús se llamó siervo (diácono), y diáconos o siervos han de ser sus seguidores… No les quiso expertos en mandos (en direcciones de poderes…), sino capaces de servir, de dar la vida, en amor cercano. Fue el suyo un servicio a la vida concreta, un servicio en las necesidades y, en especial, un trabajo de cocina y mesa… Para que todos los hombres y mujeres del mundo puedan tener un lugar en la Mesa del Reino, ya en este mundo, ha querido Jesús su Iglesia; expertos en servicios de mesa, de comida para todos, han de ser sus seguidores, y en especial obispos y presbíteros.

10. TESTIGO Y GUÍA DE ORACIÓN FUE JESÚS, y así enseñó a sus discípulos y amigos a orar, poniéndose ante el Padre desde el centro de la vida. Por él hemos aprendido a orar, con él podemos hacerlo…Todos los cristianos han de se maestros de oración, ofreciendo el testimonio de su plegaria a demás creyentes en la Iglesia y, de un modo más extenso, a todos los hombres… De un modo especial han de se maestros de oración los que se llaman sus ministros en la Iglesia…
Éste es el testimonio quizá más urgente de la Iglesia… Tenemos pastores que saben organizar incluso los dineros…, pero faltan quizá en la Iglesia testigos de oración como fue Jesús, hombres y mujeres que digan (y enseñan a decir: Padre Nuestro…). Otras enseñanzas ya se saben en el mundo; muchos hablan (y algunos bien) de economía, otros de política… Nosotros los cristianos podremos enseñar a orar.

11. MAESTRO DE LA VIDA, ESO FUE JESUS… Un maestro que enseña simplemente a vivir, compartiendo la vida, en entrega personal y bienaventuranza, en la alegría del Reino que llegue. Compañeros y maestros de la vida hemos de ser los cristianos en la larga travesía de la Iglesia… Enseñar a vivir, ese es el tema… Enseñar a vivir de un modo pleno, desde el nacimiento hasta la muerte, ese ha sido el oficio de Jesús: Para que tengan vida, y vida en abundancia… Pero vida plena, de cuerpo y alma, de corazón y entendimiento, de amistad, trabajo y esperanza…
Sepultureros de un Dios de muerte parecen a veces los ministros de cierta Iglesia (así los llamó Nietzsche en una página prodigiosa de hondura y mala idea…). Servidores y testigos de la vida han de ser todos los cristianos, y en especial aquellos que se han “graduado” en cristianismo, que son los ministros principales…

He apuntado estos once motivos, y podría desarrollarlos con cierta extensión, buscando también otros (por lo menos doce), si me ayudan los lectores y comentaristas del blog. Ellos nos ayudan a “entender” los oficios de Jesús, gran Carpintero del Reino, expandidos y actualizados en la iglesia, a través de todos los creyentes, y de un modo especial por los ministros de las comunidades.

Contantemente he recordado los versos de Machado, en Nuevas Canciones… que pueden entenderse como una hermosa evocación de Cristo y de la vida de los cristianos. Para quien no los tenga delante repito algunos versos:

Molinero es mi amante,
tiene un molino…
Por las tierras de Soria
va mi pastor (pastor es mi amante….)…
Colmenero es mi amante
y, en su abejar…
Lleñador es mi amante
de pinos verdes…
Hortelano es mi amante,
tiene su huerto…

También podría recordar los versos centrales del Credo de la Misa Campesina, llenos de sabor de vida, que se dirigen a Jesús, al Dios de Jesús, diciendo:

Creo en vos
Arquitecto, ingeniero
Artesano, carpintero
Albañil y armador.

Creo en vos
Constructor de pensamiento
De la música y el viento
De la paz y del amor

Yo creo en vos
Cristo obrero
Luz de luz y verdadero
Unigénito de Dios

2. YO SOY LA VIÑA, VOSOTROS LOS SARMIENTOS (JN 15, 1-8).

Con las evocaciones anteriores volvemos al texto, que aparece como condensación de toda la Historia Sagrada… “Viñador es mi amante” podría haber dicho Machado. Viñador es Jesús, racimo y vino, alegría y presencia de vida para todos aquellos que le aceptan. Así dice el texto:

[1. Vid del Padre]

– Yo soy la Vid verdadera, y mi Padre el viñador.
Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta,
y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé fruto más pleno.
Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado.

[2. Vid con frutos]
– Permaneced en mí, como yo en vosotros.
Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid;
así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

[3. Vid, sarmientos]
– Yo soy la vid; vosotros los sarmientos.
quien permanece en mí y yo en él, da mucho fruto; pues sin mí no podéis hacer nada.
Quien no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca…
– Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros,
pedid lo que queráis y lo conseguiréis.
La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos…. Jn 15, 1-8)

He dividido el texto de forma algo convencional para destacar su aspecto histórico, cristológico y eucarístico. Esta es una alegoría histórica, que presenta a Jesús como Vid verdadera, cumplimiento de la esperanza israelita: templo de Dios, fuente de vino, árbol de vida verdadera. Por eso, he comenzado diciendo que la viña pertenece al Padre (Apartado 1º), verdadero Viñador: por fin ha plantado una Viña que logra dar fruto por siempre (cf. Is 5, 1-2; Mc 12, 1).

Esta es una alegoría cristológica: sólo Jesús es la Vid que florece, madura y da vino abundante sobre el mundo (cf. Apartado 2º: Vid con frutos). La palabra central del pasaje hablar de unirse a Jesús, permanecer en él, como un sarmiento que recibe de la viña buena sabia de vida, vino que alegra a dioses y humanos. Jesús aparece así como árbol abundante, sagrado, del que mana la fiesta de vida para todos los que quieran beberla agradecidos.

El texto alcanza su culmen en forma eucarística (cf. Apartado 3º: Vid, sarmientos). Central es la vid, pero en ella resultan esenciales los sarmientos, es decir, los cristianos que aceptan y beben el vino del Cristo, convirtiéndose con él en verdadera eucaristía. Ciertamente, los sarmientos nada pueden sin la Vid, no tienen savia para vino. Pero la Vid tampoco puede extenderse jubilosa por la tierra, dando frutos de abundancia sin sarmientos. Desde este fondo se comprende la palabra del Cristo eucarístico de Juan cuando proclama: “quien cree en mí hará las obras que yo hago, y las hará incluso mayores, pues yo voy hacia el Padre” (Jn 14, 12).

Hizo Jesús mucho cuando estaba sobre el mundo; pero ahora, desde el Padre, a través de sus discípulos, realiza aún gestos superiores. La eucaristía es obra mesiánica del Cristo, que ofrece su vida a todos los humanos, siendo, a la vez, obra eclesial de los discípulos, que expanden vida y obra de Jesús entre los hombres y mujeres de la tierra.
El texto empezaba diciendo que la Viña es del Padre. Lógicamente, termina invitando a los creyentes a orar al Padre, con la certeza de que Él les asegura y concede mucho fruto, siempre que se mantengan unidos al Cristo, siendo ellos mismos parte de su Vida, Eucaristía expandida por la tierra. Entendida así, la eucaristía aparece como centro de la experiencia cristiana, allí donde la vida se vuelve plegaria y la plegaria espacio de comunicación personal gozosa, comprometida.

Han discutido largamente exegetas y teólogos el carácter existencial y eucarístico del Cuarto Evangelio. Pienso que ambos rasgos no se oponen. Juan ha escrito un evangelio de experiencia interior, centrado en el encuentro de los fieles con el Cristo, en gozo emocionado, en fidelidad creyente, como si ya todo hubiera culminado. Pero, al mismo tiempo, su libro es un escrito sacramental: una guía para la celebración comunitaria del misterio, dentro de una iglesia que ha corrido el riesgo de cerrarse en su más honda riqueza, pero que después la ha expandido, ofreciéndola por gracia de Dios a todas las comunidades de cristianos expandidos por el mundo, hasta el día de hoy.

Blog católico de oraciones y reflexiones pastorales sobre la liturgia dominical. Para compartir y difundir el material brindado. Cremos que Dios regala Amor y Liberación gratuita e incondicionalmente.

ESTE DOMINGO 6 DE MAYO PONTE EN PIE DE PAZ POR LAS 7 PRÓXIMAS GENERACIONES



Mujeres en pie de Paz
«Nos hemos puesto en pie porque las mujeres somos quienes podemos traer la Paz a este Planeta.
 
Queremos cambios radicales en el mundo para que la vida pueda prosperar en todos los aspectos. Queremos que el estado español deje de fabricar y comerciar con armas y que se retire el dinero público del sector bélico. Nosotras no queremos guerras porque sabemos lo que vale la Vida que, una y otra vez, nuestros vientres traen a este mundo.
 
No estamos aquí para quejarnos porque no somos víctimas de nada. Nosotras queremos acompañar a nuestras criaturas en su crecimiento respetando el Ser de cada cual, queremos reunirnos por las noches para contar historias que unan a nuestras familias y comunidades, que son tan diversas como nosotras lo somos. Queremos agradecer la Vida que nos dieron nuestros padres y madres cuidándolos cuando sean ancianos; queremos seguir siendo alegres como siempre fuimos; cantar y contar historias con nuestros cantos, transmitir nuestros conocimientos ancestrales a las nuevas generaciones y nutrir a nuestras comunidades.
 
Queremos agradecer a la Madre Tierra sus alimentos, al Sol su luz y calor, al Agua que alimenta la vida de todo en el planeta, al Aire que nos alienta en cada respiración, al Fuego que nos calienta y cocina nuestros alimentos. Manifestamos nuestro agradecimiento sustentando con nuestro consumo doméstico una agricultura saludable. Lo hacemos para proteger nuestra salud y la de nuestras familias y también la salud de toda la naturaleza y la de nuestro único hogar: la Tierra. 
 
Los gobiernos de todo el mundo nos han enseñado lo absurdo de las gestiones que sustentan una cultura de muerte y consumismo. Nosotras somos comunitarias y sólo reconocemos el autogobierno de la verdad y la justicia para cambiar el mundo con nuestra FUERZA PACÍFICA.
 
Nosotras tenemos el PODER de TRANSFORMAR cualquier situación con nuestra alegría y nuestra perseverancia, y estamos creando en nuestras vidas el cambio que queremos ver en el mundo.
 
Estamos aquí en silencio porque no tenemos nada que discutir con los poderes establecidos.
Estamos en pie en un GESTO SIGNIFICATIVO DE PAZ INAMOVIBLE.
 
Sabemos que HAY ALTERNATIVAS. OTRO MUNDO ES POSIBLE,  lo sabemos porque lo estamos construyendo.
Nos hemos puesto en pie de paz para que más hombres, mujeres, niñas y niños se unan a nosotras.
 
Somos MUJERES EN PIE DE PAZ. Junto a los hombres que nos apoyan y acompañan, estamos velando por el futuro de las 7 próximas generaciones y por la vida del planeta entero.
 
Nos estamos presentando, estamos aquí y no vamos a retirarnos… HOY NOS HEMOS PUESTO EN PIE.»  


CONVOCATORIAS para el domingo 6 de Mayo a las 11.45 h: A CORUÑA – ARABA (Manurga) – BARCELONA – BILBAO – CASTELLÓN – GIJÓN – HUESCA – LOGROÑO – MADRID – MÁLAGA – OLOT- PALMA DE MALLORCA – PONFERRADA – TENERIFE – VALENCIA… y también ANDORRA – COLOMBIA – PUERTO RICO
Más detalles en www.mujeresenpiedepaz.org
Si deseas sumarte pero tu ciudad o país no figura en este listado, puedes participar simbólicamente desde tu plaza, patio o casa, poniéndote en pie de paz con tu gente, niños y niñas a las 12 del mediodía de tu país.

Os animamos a enviarnos una foto de vuestros eventos y algunas líneas sobre la experiencia para publicarlas en la web.
Por las 7 próximas generaciones – Por todas nuestras relaciones

www.mujeresenpiedepaz.org    mujeresenpiedepaz@yahoo.es

La leyenda de El Silbón


Posted: 04 May 2012 02:00 AM PDT

En Venezuela y Colombia existe una figura legendaria que responde al nombre de “El Silbón” y que habita y al que se le honra especialmente en la región de Los Llanos, A menudo descrito como un alma en pena, se cree que su leyenda nació y se hizo popular hacia la mitad del siglo XIX. Cuenta […]

Visítanos en http://sobreleyendas.com para continuar leyendo. ¡Gracias!

(EN INGLES) ESCUCHAR Y ACTUAR.GRACIAS HERMANAS!!! P. Jim Martin s.j.


Por favor, escuchen al vídeo You-tube. Servirá como un gran recordatoriode las mujeres más valientes que uno podría conocer. Por favor, haz algo! Comunicar tanto pública como privada de la grave injusticia que se imponen a estas mujeres por el Vaticano. Recuerde, estas mujeres no están en el grupo de edad de nuestras abuelas, sino de nuestras abuelas grandes con una edad media de 75 años. Estas mujeres han hablado en nuestro nombre durante toda su vida. Ellas se han preocupado por nosotros y nos ha amado. Tenemos que hablar en su nombre hoy en día.

Con Amor.

http://www.youtube.com/watch?v=ALx-eolC1FI&feature=colike

NADE canal de las Naciones Unidas Ahora párrafo Publicar Comentario de la ONU .
  • Gracias Padre Jim. Mantener la difusión de sus buenas palabras acerca de la importancia de nuestras hermanas.

    Muchos de los que han hecho un impacto en mi educación y la vida.

    Barbara Jakopac Hace 46 Minutos

  • Maravilloso! Gracias Padre Jim Martin, SJ

    seajamaica Hace 11 Horas

    Me gustaNo me GustaResponder
  • Me encantan los Hermanas! En el vídeo hay algunas mujeres muy interesantes de mi propia diócesis, Sor Sheila Stevenson, Sr Kathleen Wayne, Sr Elaine Englert. Como dijo el P. Jim: los héroes de la iglesia!

    NoraBradbury Hace 16 Horas

  • ¡Amén! Es a causa de las buenas hermanas y mi formación jesuita ….. que mi fe se ha profundizado y enriquecido. ¿Dónde estaríamos sin todo el buen trabajo que hacen?

    j9randall Hace 22 Horas

  • valiente. muy bien hecho, padre.

    dailyplummet Hace 22 Horas

  • ¡Muchas gracias! Así que guay!

    amycsj Hace 1 Día

  • Y gracias, querido Jim Martin, por el afecto y el apoyo que le has dado a todas nosotras! Un gran video, y uno Voy a enviar a muchos!

    1lyongirl1 Hace 1 Día

  • P.: Realmente aprecio su esfuerzo en dar homenaje a las hermanas religiosas. Pero me temo que la mayoría de la gente en la web utilizando su esfuerzo como una herramienta para dividir a los fieles. Sobre la base de los artículos que usted compartió con nosotros, está muy claro que la intención del Vaticano no es para degradar las hermanas, sino para asegurarse de que el que todos estamos en la misma página. Y yo realmente no veo nada malo en ello. Pero yo estoy con vosotros. No debemos olvidar nunca de dar gracias a ellos a pesar de lo que es el titular.

    einnaecarg Hace 1 Día

“Roma nos acusa de trabajar demasiado con los pobres”


El Vaticano reprendió a la asociación de religiosas de EE UU a la que pertenece

 Washington 3 MAY 2012 – 16:49 CET7
La religiosa estadounidense Simone Campbell. / C. F. PEREDA

Cuando el nombre de la organización que lidera apareció recientemente en un informe de la Congregación para la Doctrina de la Fe —la antigua Inquisición— donde el Vaticano acusaba a la mayor agrupación de superioras de EE UU de graves faltas de heterodoxia —entre ellas, la defensa subrepticia de un “feminismo radical”—, un amigo le escribió una misiva a la monja Simone Campbell (Santa Mónica, 1945), en la que la comparaba con la santa Juana de Arco y le decía: “Cuando veas que las cerillas se encienden, mantente en marcha”.

Esta hermana de sonrisa afable defiende un variado ideario de justicia social mientras toma un descafeinado a escasas manzanas del Capitolio. No parece una hereje, algo que ha implicado veladamente la curia recientemente. El 18 de abril, un informe del Vaticano reprendió formalmente la Conferencia de Liderazgo de Mujeres Religiosas, unión de un 80% de las 57.000 monjas de EE UU, a la que Campbell está asociada. Además, esta sor es directora ejecutiva de Network, un lobby político al que ese mismo informe acusa de minar la doctrina oficial.

“Los obispos de EE UU están claramente alineados con un ideario derechista”, explica Campbell. “Hay una lucha entre una cultura de absolutismo monárquico, donde es el hombre quien lo decide todo, y otra cultura democrática, la nuestra. Creemos que es bueno tener en cuenta todas las voces mientras en Roma, en línea con una antigua tradición, se piensa que el monarca absoluto es la única voz”.

Hay algo que a Campbell, miembro de las Hermanas del Servicio Social, le enerva del informe del Vaticano: “Se dice, básicamente, que trabajamos demasiado con los pobres. ¿Y con quién vamos a trabajar si no? ¿Qué es lo que dijo Jesucristo?”. Como directora ejecutiva de Network, ha departido en numerosas ocasiones con el presidente Barack Obama, y le ha apoyado en sus esfuerzos por aprobar una ley de reforma de la sanidad. “Eso me lleva a pensar que el problema es político, no doctrinal”, explica.

Aunque ha hecho los votos de pobreza, castidad y obediencia, Campbell no luce hábito. Solo un detalle revela su afiliación: un pequeño broche en el que se lee el lema de su congregación: “Espíritu Santo, ven”. ¿Es difícil ser una monja en uno de los frenéticos epicentros del poder? Campbell ríe. “Me ayuda levantarme cada mañana a las cinco para meditar. Me hace estar abierta al Espíritu Santo, a quien se encomienda mi agrupación”.

Hay algo que la monja le pide a los obispos y a la curia vaticana: que vengan a EE UU y pasen tiempo con los desfavorecidos. “Que vean cómo nuestros miembros representan a Cristo en las calles, que dejen que sus corazones queden rotos por aquellos que sufren, los pobres. Entonces, de verdad, cambiarían su opinión”, explica. Hay algo desafiante en la hermana Campbell, que transmite un aire de serenidad, segura de que se halla del lado de los justos.

¿El siguiente punto en su agenda? No duda ni un instante: “¡La reforma migratoria! Desde EE UU exportamos televisión y creamos esperanzas. Y si combinas hambre y esperanza, la gente busca emigrar. ¡Tenemos tantos acuerdos para el movimiento libre de capital, pero no hay ninguno para el libre movimiento de personas!”. En año de elecciones presidenciales, suena a gran batalla. Y esta Juana de Arco moderna está dispuesta a librarla.

Fuente: http://www.elpais.es

LAURA MONTOYA UPEGUI EN LA SOCIEDAD PATRIARCAL



 

Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP

 

Extraño titulo para un artículo sobre la Beata Madre Laura. Ella, de manera muy clara y sencilla, nos deja entrever, cómo vivió las enseñanzas y exigencias  de los roles a cumplir como mujer, en una sociedad patriarcal como la nuestra.

Madre Laura, no escapó de vivir las consecuencias del Código Napoleónico, que  le tocó a nuestras abuelas y madres, lo mismo que algunas actitudes que todavía nos afectan y que ni la Constitución Política de nuestro país  y la religión no acaban de superar todavía.

Fue en Donmatías, Antioquia donde la señora Dolores Upegui –madre- de Laura fuera nombrada maestra, después de la revolución que fue llamada “la regeneración en Colombia” 1885. Es en aquella población la cuna de un ilustre colombiano Dr. Luis López de Mesa,  donde Laura nos cuenta que “Dios le tenia lecciones especiales que enderezaban a la formación de la futura misionera”(53).

Dejemos que sea ella misma quien nos narre lo que fue descubriendo por si sola: “No había oído hablar a mi rededor sino de buenos o malos matrimonios. En mis abuelos notaba una especie de predisposición a casarnos pronto, aunque mi madre era de distinto parecer. Todo tendía a mostrarme que el matrimonio era el único camino y la cúspide de la felicidad aquí abajo. Casi podía ponerlo a la altura de la muerte: naciste? Luego, morirás, decían los libros. Naciste? Luego, te casarás, hubiera yo podido agregar, si atendía a lo que me rodeaba.

 

Si nos enseñaban algo era para que fuéramos buenas esposas; sí nos hablaban del futuro era siempre como a esposas y madres. Qué mamá tan marcada en aquel medio de mi niñez! Irremediablemente me tenía que casar, como irremediablemente me tenía que morir! Esto era quizás lo que hacía mayor mi vergüenza para manifestar mi deseo de hacerme religiosa. Era irme contra una corriente tan fuerte y tan universal; era como burlar una ley ineludible; era como atentar contra la esperanza de mis abuelos.

……He oído a muchas señoras de aquel tiempo decir que se casaron porque no podía hacer otra cosas»(54).

 

¿Se creerá que Madre Laura nos esta hablando de hoy? Por supuesto que no. Hay quienes dicen que el mundo, a raíz de la era informática ha venido cambiando rápidamente, pero, en este asunto de la equidad del género humano, todavía vamos en cámara lenta. Por lo que ella, nos comparte, constatamos, que su época, tiene muchos parecidos con la nuestra.

Nuestra beata a pesar de los improperios sufridos en la época, siempre la veremos como una radical mujer, cuyos principios se basan en el Magisterio del Evangelio, ante esto Laura Montoya, no da reversa!

Estando en unas vacaciones en La Ceja-Colombia en el año 1906 (204-5-) le tocó vivir lo que ella, ha llamado “Nube cuajada de rayos”! Sufrió el cerco más infame, de parte de la sociedad patriarcal y religiosa.

Así nos cuenta Madre Laura, las consecuencias que sufrió, de pensar y actuar diferente: “Salía a la calle y me seguía la chusma de gente gritándome horrores. Algunas veces me veía atacada por muchachos del pueblo que me tiraban piedra. Hubo vez que caballeros muy serios me llamaran a preguntarme, qué me sacaba con corromper a las niñas”. Todo esto fue a raíz de una novela, escrita por un varón, donde con su pluma venenosa, imaginaba que la maestra en sus clases de religión, disuadía a sus alumnas, a que no se casaran.

 

“El insulto, la piedra, el puñal y cuanto entonces vi levantarse contra mi, no alcanzaron a turbarme ni siquiera a detener mi atención. Mi dolor supremo, mi agonía interior, esa inmensa necesidad de Dios, lo ocupaba todo!”(202).

Nada más doloroso para Laura, la actitud de su director el P. Ulpiano Ramirez: “me mandó a llamar al confesionario para decirme que él no se volvería a meter conmigo porque sin duda ninguna yo tendría algún crimen muy grande oculto, cuando de esa manera me trataba Dios. Y que además, para la buena reputación de un sacerdote, no estaba bien amistades ni de confesión con una persona como yo” (206)

 

“Pasa la noche llorando, las lágrimas corren por sus mejillas. No hay nadie que la consuele entre todos los que la amaban; todos sus amigos la han traicionado, se han convertido en enemigos”. Lam. 1:2

 

 Después de leer a Madre Laura imposible no hacer mención de este texto.

Para la sociedad patriarcal, la situación se tornó preocupante, pues la injuria y la calumnia que deterioraba la imagen de  Laura, no la afectaba solo a ella, sino a  todas las maestras encargadas de la enseñanza cristiana, en Medellín y otras ciudades del país. Es así como el señor Vicario de la Arquidiócesis, Monseñor Victor Escobar, le pide que haga una defensa pública, desenmascarando a sus enemigos.

“Yo, hubiera preferido quedarme con mi querida ignominia, pero la obediencia me hizo salir de ella. Sabía que mis discípulas sufrían por no poderme saludar” (213)

Esto da origen a la “Carta Abierta” de amplia difusión que ella, escribió en Julio 4 de 1906. Carta que suscita burdos comentarios entre sus adversarios, alegando que no fue ella quien la escribió, sino Don Tomás Carrasquilla –escritor colombiano-. Si bien es cierto, él se la revisó y le dio todo su apoyo, corriendo el riesgo que lo marginaran y aislaran de su medio.

El buen Dios, que siempre estuvo de lado de Laura y como dice ella misma: “me vi en Dios y como que me arropaba”(221). En un lapso de tiempo, que debió parecerle siglos, las cosas empezaron a cambiar, pero las cicatrices del sufrimiento y dolor causado, no se podrían borrar. Los padres de familia, arrepentidos, recogen firmas, sus discípulas también. Su director, a pesar de todo entre, que si y entre; que no, de alguna manera se le manifiesta. Hasta el Dr. Alfonso Castro, autor de la horrible novela “Hija Espiritual” comentaban después sus amigos, que él decía: “Fue un sarampión de juventud, cosas de la edad. La Madre Laura fue una dignísima señora”.

Bibliografia:

–      Autobiografía de la Madre Laura de Santa Catalina. Ed. Bedout Medellín-Colombia. Enero 16 de 1971.

–      Laura Montoya: Una antorcha de Dios en las selvas de América.P. Carlos E. Mesa cmf. Ed. ICDH- Carvajal- Colombia 1999

–      La Biblia de América. La Casa de la Biblia. Ed. Verbo Divino. Salamanca-España 2011

Remitido al e-mail

A %d blogueros les gusta esto: