Ser Iglesia: hacia una nueva evangelización 2 . El camino de la Igualdad


17JUL

Emma Martínez Ocaña


“Sois todos hijos de Dios…Ya no hay más judío, ni griego, esclavo ni libre, varón o hembra pues vosotros sois todos uno, mediante el Mesías Jesús” (Gal 3, 26. 28).

(R. Digital) Las desigualdades abismales de nuestro mundo entre países ricos y pobres, hombres y mujeres; blancos y negros y/o indios y mestizos es uno de los problemas más acuciante de nuestro mundo.

Las desigualdades de clase, sexo, raza sostenidas por el militarismo, neoliberalismo, el sexismo patriarcal y el racismo amenazan el futuro de la humanidad.

De poco sirven las declaraciones de los Derechos Humanos si no tenemos Instituciones Internacionales que puedan obligar a los Estados a cumplirlos.

El grito por la igualdad resuena en nuestro mundo con contundencia y no será posible otro mundo mientras no desaparezcan las barreras que no nos permitan vivir como seres humanos a todos los habitantes de la tierra.

2.1 Una comunidad de “luchador@s no violent@s” en la búsqueda de la igualdad que supone sabernos hij@s y herman@s.

Hoy hay una gran sensibilidad social al tema de la igualdad ¿no sería este un gran camino de encuentro y proclamar con hechos y palabras el centro de la predicación de Jesús: que Dios sueña una familia de hij@s y herman@s?

Eso supondrá convertir nuestras personas y comunidades en “Luchador@s no violent@s”defensores de la igualdad, haciendo protestan con propuestas de modo pacífico y democrático. Uniéndonos a tantos grupos y movimientos que hoy buscan de muy diversos modos esa igualdad fundamental [1]y que Jesús radicalizó al poner su fundamento en Dios mismo

Si queremos evangelizar con nuestras vidas, necesitamos ser una Iglesia testigo de esa pasión de Jesús, ser testigos, es decir hacer creíble nuestra condición de seguidores del incansable luchador no violento que fue Jesus de Nazaret. Esto nos puede pedir hacer de nuestras personas, comunidades, grupos un lugar para trabajar cotidianamente por hacer desaparecer las desigualdades que nos rodean.

Si queremos hacer creíble que Dios es Madre-Padre de tod@s y que nos ha constituido en hijos y hermanos, no basta proclamarlo con palabras tenemos que lucharlo sin violencia pero con contundencia en todos los ámbitos.

2.2 El testimonio de “una comunidad de iguales”.

Pero quizá donde podríamos ofrecer un testimonio creíble y muy significativo sería el poder presentar a nuestro mundo la verdad de unas “comunidades de iguales” donde no existan ni ricos, ni pobres, ni varones, ni mujeres, ni blancos ni de color sino hij@s y herman@s, en igualdad de derechos. Esto sí sería ofrecer un modelo alternativo de comunidad a nuestra sociedad.

Jesús denunció con las palabras, pero sobre todo con los hechos, toda discriminación. En un contexto político religioso donde el centro y la primacía estaba constituida por el judío, varón, cumplidor de la ley, rico y sano…Jesús hizo el centro de su vida y de su mensaje a los que estaban en la periferia de ese centro, los excluídos: pobres, enfermos, mujeres, pecadores, no judíos. Y lo realmente escandaloso y blasfemo, no fue sólo cómo actuó sino que exclamó que actuaba así porque así es Dios, un Dios de la inclusividad, de la pluralidad sin jerarquías. Donde sólo Dios es Padre y los demás somos hij@s y herman@s

La comunidad que él formó en torno a sí fue también un símbolo de la verdad de un Reino de inclusión, sin discriminación alguna.

La primera comunidad cristiana guardó memoria y trabajó por hacer verdad esta utopía no sólo proponiéndola como meta a conseguir: una comunidad donde no había ricos ni pobres pues “lo tenían todo en común” (Hech 2,44), sino proclamando esta utopía como fórmula bautismal, es decir como compromiso de los que se bautizaban, el de formar una comunidad de iguales donde no haya “judío, ni griego, esclavo ni libre, ni varón ni hembra” (Gal 3, 28).[2]

Las dificultades para hacer ésto verdad no dejan de asomar en los Hechos de los Apóstoles y en las cartas de Pablo, pero lo importante no son los fallos humanos sino la claridad en denunciar y anunciar y el esfuerzo por vivir un tipo de comunidades que expresasen de modo claro cuál era la manera de ser fiel a la propuesta de Jesús.

Nos queda aún mucho camino por andar para que nuestras comunidades eclesiales sean lugares alternativos, dentro de nuestra sociedad, donde la igualdad de hecho y de derecho sea verdad, donde no haya discriminación alguna, por ningún concepto (raza, sexo, clase) y aquí tenemos que reconocer que nos queda mucho camino por andar. De un modo especial en la igualdad entre hombres y mujeres, donde el no acceso de las mujeres a ningún lugar de decisión en la Iglesia está demandando un cambio en la manera de ejercer los ministerios en la Iglesia y un camino hacia una Iglesia toda ella ministerial. Pero reconocerlo es ya el primer paso para ponernos en camino.

Sin duda que aquí tenemos otro lugar para proclamar la Buena Noticia del Reino y donde el “mirad como se aman” sea nuestra mejor evangelización.

[1] HESSEL, Stéphane, ¡Indignaos! Un alegato contra la indiferencia y a favor de la insurrección pacífica. Prologado en España por SAN PEDRO, J.L. Barcelona: Destino, (1.ª ed., 4.ª reimpresión) 2010; Hessel, Stéphane ¡Comprometeos! Prologado en España por José Luis San Pedro,. Barcelona, Destino, (1.ª ed.) 2011. En este libro Hessel expresa su alegría con el surgimiento del movimiento 15-M y insta a los ya indignados y a los que no, ha que se comprometan con el movimiento y no cejen en la búsqueda de una sociedad mas equitativa y justa. GARCIA-ROSALES, C,-PENELLA HELLER, M. Palabras para indignados, Hacia una nueva revolución humanista, Mandala, Tarragona, 2011. Para una información sobre el movimiento cfr http://es.wikipedia.org/wiki/movimiento_15M;http://www.democraciarealya.es/; www.madridtomalaplaza.net NAVARRO, V., TORRES LÓPEZ, J., GARZÓN ESPINOSA, A., Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España, ed. Sequitur, ATTAC España, febrero 2012, 8ª (en 4 meses 8 ediciones) está también colgado gratis en la red.

[2] Cfr. AGUIRRE, R, “La mujer en el cristianismo primitivo. “ en Nuevo Diccionario de Mariología. Madrid, Paulinas.1988,1402-1424.. AGUIRRE, R “La comunidad de iguales y diferentes que quería Jesùs.”Christus 672(1994).ALCALA, M.La mujer y los ministerios en la Iglesia..Salamanca Sigueme.1981. BAUTISTA, ESPERANZA.La mujer en la Iglesia primitiva. Verbo Divino.1993. MAGDONALD, M.Y .”Los códigos familiares y el ethos del amor patriarcal”. “Origen y función de los códigos familiares”. “El código familiar de Colosense/Efesios y su contexto social” en Las comunidades paulinas. Estudio socio-histórico de la institucionalización en los escritos paulinos y deuteropaulinos. Salamanca. Sígueme. 1994,,157-180. SCHÜSSLER FIORENZA, ELIZABETH,: En memoria de ella. Una reconstrucción teológico-feminista de los orígenes del cristianismo Desclée de Brouwer, 1989.

 

 

 

 

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Ser Iglesia: hacia una nueva evangelización (I): El camino de la vida.


16JUL

Emma Martínez Ocaña 

 

No hay duda de que los desafíos en un tiempo de crisis profunda, de cambio de paradigma como el que estamos viviendo, requiere de nosotras, personas que queremos seguir a Jesús y compartir la alegría de la Buena Noticia, el coraje de transitar nuevos senderos, nuevos lenguajes, nuevos modos de evangelizar y de ser testigos de la fe que profesamos.

(R. Digital) Evangelizar en sentido estricto hace referencia a la Proclamación de la Buena Noticia de Jesús, a compartir con alegría habernos encontrado con su persona, formar parte de su comunidad, sentirnos comprometidos con su proyecto de vida…Si la Buena Noticia de Jesús nos ha alcanzado es imposible no transparentar la alegría de ese encuentro.

En sentido amplio evangelizar es hacer presente, como Iglesia, en nuestro mundo a través de nuestras vidas, de nuestras presencias personales y comunitarias los valores evangélicos

¿Cómo hacer verdad, como Iglesia que somos, la Buena Noticia del Evangelio hoy, y hacerlo con alegría?
¿Cómo hacer creíble en nuestro momento histórico a Dios y su Reino?
¿Cómo abrir caminos de diálogo, establecer puentes que nos hagan encontrarnos en los lugares más humanizadores de nuestra cultura, de nuestro mundo?

Son estas preguntas que seguramente muchos nos hemos hecho muchas veces, y ante la llamada a una Nueva Evangelización, necesitamos hacérnoslas comunitariamente.

Hace algún tiempo escuché una afirmación que me conmocionó y de la que estoy cada vez más convencida: “Haremos a Dios creíble cuando hagamos al ser humano posible”. Y esto no es una tarea sólo personal sino colectiva, comunitaria, como seguidoras y seguidores de Jesús.

Por “hacer al ser humano posible”, entiendo hacer verdad que todas las personas, mujeres y hombres, del Norte, del Sur, del Este y del Oeste, blancas, negras, amarillas…puedan vivir como seres humanos cabales, con sus necesidades fundamentales cubiertas. Así leo yo esa llamada a dar vida y vida abundante. Este es el desafío nuclear de la humanidad para el siglo XXI y de un modo especial de quienes nos decimos creyentes en el Dios amor revelado en Jesús.

Mientras no luchemos tod@s, prioritariamente, por salvar la vida amenazada de millones de seres humanos por la injusta distribución de los bienes, por las guerras, asesinatos…no haremos creíble a Dios y será imposible la paz en nuestro mundo. Mientras la vida, toda vida (la vida humana y la vida del planeta) no sea el centro de nuestras preocupaciones, ocupaciones y decisiones, difícilmente, como civilización del siglo XXI, estaremos dando la talla de humanidad que se podría esperar de nosotr@s y consecuentemente la verdad y coherencia de nuestra fe cristiana está en entredicho y nuestras palabras sonarán a vacías.

Los evangelios nos dicen que Jesús proclamó la Buena Noticia con palabras y con obras.

Hoy nuestro mundo está cansado de palabras, cree poco en ellas, palabras que llenan nuestra cabeza de contenido pero dejan frío el corazón. Eso no significa renunciar al anuncio explícito de la Palabra, sino hacernos conscientes de que, para que sea eficaz, necesitamos, como comunidad eclesial, hacerlo sobre todo con obras.

Queriendo acoger esa llamada que nos hace la Iglesia Universal: a tener intrepidez y audacia, el coraje de atreverse a transitar nuevos senderos”.

Voy a pensar en alto, a compartir algunos caminos, algunos puentes tendidos que nos posibiliten caminos de diálogo y encuentro entre nuestra cultura y la proclamación y realización de la Buena Noticia de Jesús. Todo ello en la esperanza y el deseo de ayudarnos a vivirnos como una comunidad evangelizadora y testigo.

NUEVOS CAMINOS, PUENTES TENDIDOS. IMÁGENES SUGERENTES.

1- El camino de la vida: “Yo he venido para que todos tengan vida y vida abundante” (Jn 10,10)

Una Iglesia que ayuda a dar vida, a cuidarla, defenderla:
1.1 Una comunidad que sabe ser “partera” de vida.
1.2 Una comunidad que aprende a ser “vigía” que avista náufragos del sistema.
1.3 Una comunidad que trabaja por globalizar la solidaridad.

El evangelista Juan pone en boca de Jesús una afirmación que podemos percibir como clave de sentido de su vida, como centro de la Buena Noticia que Jesús nos trajo. Dar vida, abundante, para todos. Es este un camino fundamental para el tiempo de Jesús y para el nuestro. La vida está amenazada, la vida de millones de seres humanos por múltiples razones: Hambre, guerras, enfermedades que podrían ser curadas, asesinatos…tantas y tantas realidades de muerte!.

Quizá hoy, más que nunca, nuestra sociedad necesita de nosotros el testimonio de una comunidad cristiana comprometida con dar vida a este mundo nuestro, donde la muerte (humana y del ecosistema) deja tantas huellas de dolor y desenmascarar un sistema económico-político-social radicalmente injusto y expoliador.

Ayudar a nacer vida, protegerla, defenderla de las múltiples amenazas, luchar por la “calidad de vida”, de tod@s y de todo, es hoy la urgencia prioritaria.

Es verdad que se van percibiendo síntomas del aliento de vida de la “Ruah” de Dios que por todas partes va “poniendo en pie” [1] (Ez 37,10) a miles de ciudadan@s que hacen de este reto el centro de sus vidas, tendiendo puentes y mostrando el surgir de nuevos modelos de vida menos depredadora y más justa. Proclamando con fuerza que este sistema económico es un sistema de muerte, no de vida ni de cuidado de la vida.

¿Qué pasaría si como comunidad eclesial, personal y comunitariamente nos convirtiésemos en “Parter@s de la vida”?. Ser simbólicamente parter@s de vida es hacer de nuestras personas, de nuestras comunidades, lugares para ayudar a generar vida allá donde amanece, quizá en los lugares más inesperados, allí donde más amenazada está la vida; allí donde sistemáticamente se conculca o se impide vivir una vida digna; supone también saber esperar, con esperanza evangélica, el lento dilatarse del útero de nuestro mundo donde está amaneciendo vida nueva.

arter@s”>Parter@s que como Sifrá y Púa (Ex.1,15-23) supieron decir sí a la vida y no a la muerte.[2]

Sifrá y Púa son mujeres casi desconocidas, nos habla de ellas el Éxodo 1,15-22 son dos parteras egipcias, “paganas” pero no por ello ajenas a la experiencia del Dios de la vida. Estas mujeres hacen de sus manos un lugar que dice no a la muerte y sí a la vida. Mujeres valientes que se atreven a desobedecer las órdenes injustas de la máxima autoridad política y religiosa de su pueblo, el Faraón, que les pedía que en vez de ayudar a las mujeres hebreas a parir les mataran a los hijos varones. No tuvieron miedo de quien podría quitarles la vida por posibilitársela a otros. Mujeres paganas que la Biblia nombra como “temerosas de Dios” y por ello capaces de perderle miedo al miedo y pueden decir no a los hombres y sus leyes cuando estas transgreden el derecho a la vida, a la dignidad humana.

Mujeres valientes y lúcidas que utilizan su profesión para proteger la vida de las personas más desfavorecidas: aquellas mujeres esclavas, sometidas a sus dueños, a emigrantes extranjeras…

Mujeres sagaces que supieron buscar “argumentos” sutiles (“Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias: son robustas y dan a luz antes de que lleguen las comadronas” v.19) poniendo así su inteligencia al servicio de la vida, sobre todo de los más pobres entre los pobres: mujeres, extranjeras y esclavas.

Ojalá Sifrá y Puá nos muestren cuáles son los caminos de vida, dónde están las principales situaciones de muerte en nuestro entorno (cercano y lejano) a las que tenemos que decir no. Situaciones que afectan y amenazan la vida de continentes enteros, de pueblos y colectivos especialmente más amenazados ante una crisis económica mundial que deja a los grupos y personas más empobrecidas a la intemperie.

Y todo ello hecho, como seguidores de Jesús es decir a su estilo, a su aire, mirándole, contemplándole y aprendiendo de él a hacer del camino del cuidado y la defensa de la vida un camino de evangelización.

1.2 Una comunidad que aprende a ser “vigía” que avista náufragos del sistema.

También hoy, como Iglesia, necesitamos aprender a ser “Vigías” [3] que desde muy diversas atalayas y sabiendo utilizar las TIC (Tecnologías de la Información y de la Comunicación) alertemos de los innumerables “náufragos del sistema”.

Una comunidad eclesial convertida en vigía lúcida que no se deja amedrentar, ni manipular por las informaciones sesgadas, por las mentiras a medias, por la mal llamada información vigilada, y entre tod@s seamos capaces de buscar informaciones alternativas, y propuestas de acción. Eso supone que los cristianos y cristiana personal y colectivamente nos convertimos en vigías que denunciemos, señalemos dónde están los náufragos del sistema, los saquemos del silenciamiento y del olvido sistemático, desenmascaremos las causas de esos naufragios. Vigías donde en nuestra comunidades parroquiales, comunidades de fe, comunidades familiares…nos ayudemos a reconocer las conexiones cotidianas entre nuestras actitudes, hábitos, acciones y los náufragos.

Finalmente nos convirtamos en vigías que descubramos, a pesar de nuestras resistencias, que ” únicamente el sufrimiento compartido solidariamente faculta para percibir en los “rincones oscuros de nuestro mundo” (B. Brech) las responsabilidades históricas propias de tanto dolor […]

Dejar que, como Jesús nuestras entrañas se estremezcan por el sufrimiento de las victimas del sistema, por los “tirados en el camino”, por quienes a nuestro lado sufren por cualquier causa… no nos permitirá pasar indiferentes o dar rodeos sino que necesitaremos personal y comunitariamente buscar caminos para hacer operativo el amor de compasión. [4]

Haremos creíbles las palabras de Jesús de que Dios es un Dios de vivos y de vida en la medida en que las personas y comunidades cristianas nos vayamos convirtiendo en vigías que avisten náufragos y abran caminos nuevos a la vida.

1.3 Una comunidad que trabaja por globalizar la solidaridad.

Hoy se habla mucho de globalización, y en este mundo globalizado el Espíritu de vida va soplando en nuestro mundo y dando origen a Globalizador@s pacíficos de la solidaridad. Movimientos cada vez más amplios y universales, redes de solidaridad que hacen crecer la consciencia de la interdependencia y que gritan al mundo entero que “otro mundo es posible”, promueven una cultura de la sobriedad solidaria, una nueva conciencia más justa y planetaria, hacen protestas con propuestas, aunque los medios de comunicación, muchas veces manipulados, sólo nos muestren la cara subversiva y minoritaria de estos movimientos, que no se definen anti-globalización sino pro “otra globalización” más solidaria [5].

¿No podemos leer en este signo de los tiempos una llamada a colaborar como comunidad eclesial en este camino de globalizar la solidaridad, en unirnos a tantos grupos, colectivos, personas que gritan al mundo entero que es necesario otro mundo más justo y más fraterno?

Ojala descubramos como trabajar en esta dirección y juntos nos ayudemos a descubrir por dónde pasa la opción por la vida y para nosotr@s cristian@s por donde puede pasar también nuestra propuesta de ser testigos de esa pasión de Jesús que nos dijo que había venido para dar vida y vida abundante, y fue capaz de perderla él para hacerla posible a otros.

[1] Hago alusión al comentario que sobre el texto de Ezequiel 37 he hecho en MARTINEZ OCAÑA, E. “Vivir el espíritu de Jesús hoy” I y II en Vida Nueva, separatas de los nº 2-173 (13 de febrero de 1999) y 2.174 (29 de febrero 1999).
[2] He desarrollado este tema en MARTÍNEZ OCAÑA, E., Cuando la Palabra se hace cuerpo… en cuerpo de mujer, Narcea, Madrid, 2007,pp.115-118
[3] He tomado esta imagen de la parábola del “Superpetrolero” que transcribe y comenta CORMENZANA, J.en De cara al tercer milenio, Cristianisme y Justicia, 1994, 79-114. También GARCÍA-ROCA, J. “Vigías de la noche. Inventario de resistencias” Sal Terrae, nº 1.007 (1997:12), 901-914. Yo misma he desarrollado más esta imagen en “Orar desde las relaciones laborales” GOMEZ-ACEBO,I., (ed.) Orar desde las relaciones humanas, D.D.B., 2001,1133-186.
[4] CORMENZANA, J. Ibídem, 92.
[5] Es mucha la bibliografía sobre este tema, apuntamos algunos de los libros que podrían ayudar a profundizar en ello: AA.VV., ¿Mundialización o conquista?, Sal Terrae, 1999. AA.VV., Globalización, Seattle y estrategias ciudadanas. LOM (Ed),Santiago de Chile, 2.000. AA.VV., Atacc. Contra la dictadura de los mercados, Icaria, 2001. AA.VV. Cristianismo y globalización. XXII Congreso de Teología, Septiembre 2002, Centro Evangelio y Liberación, 2002. BECK, U., ¿Qué es la globalización?, Paidós, 1998. BOVÉ, J. -DUFOUR, F., El mundo no es una mercancía, Icaria, 2001. BOURDIEU, P., Contrafuegos. Reflexiones para servir a la resistencia contra la invasión neoliberal, Ed. Anagrama, 1999. CRISTIANISME I JUSTÍCIA., ¿Mundialización o conquista?. Colec. Presencia Social nº 24, Sal Terrae, 1999. CRISTIANISME I JUSTÍCIA, “Sobre la globalización” en Cuadernos de CyJ. nº 105, extra,2001. FRASSINETI, C., La globalización vista desde los últimos, Sal Terrae, 2001.GÓMEZ. FERNANDEZ DURÁN R.-ETXEZARRETA, M,-SAEZ, M., Globalización capitalista, luchas y resistencias, Ed Virus, 2001. KLEIN,N., No Logo, Paidós, 2001. LAFONTAINE,O.-MÜLLER,CH., No hay que tener miedo a la globalización, Biblioteca Nueva, 1998. MÁRIA I SERRANO, J.F., “La globalización ah si…una maravillosa excusa para muchas cosas”, Cuadernos de CyJ, nº 103, 2000. MARTÍN J., La globalización desde una perspectiva cultural”, Letra nº58 (1998) 16ss. MARTINI, C. Mª., “Escucha y diálogo para globalizar la solidaridad”, Sal Terrae nº1039( 2000: XI )829-831. MOLMANN, J. “Ecumenismo en la época de la globalización”, Selecciones de Teología nº150 (1999) 120-126. MONEREO, M. -RIERA, M (Eds), Porto Alegre. Otro mundo es posible, El viejo Topo, 2001. MONOGRÁFICO CONCILIUM La globalización del mal en nuestro mundo, nº 283 (Noviembre 199) Y La globalización y sus víctimas. nº 293 (Noviembre 2001).
Publicado por EMMA MARTINEZ OCAÑA
Etiquetas: Ponencias

 

 

 

 

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BRASIL:El abrazo de Francisco y Pedro, ¿un sueño?


16.07.13 | 20:09. Archivado en Francisco

 

Como en todo lo demás, el viaje de Francisco a Brasil va a consagrar un nuevo estilo de peregrinación papal. Visitas sencillas, sobrias, proféticas, sin boato ni pompa, con total austeridad. Como en Lampedusa, pero con millones de personas. Una nueva forma papal de viajar en la que, quizás, quepan también las sorpresas de última hora. Y puestos a soñar, yo sueño con una muy especial: el encuentro entre el Papa y Pedro Casaldáliga. El abrazo de Francisco a Pedro, ¿un simple sueño?

Sé lo complicado de que resultaría realizar ese abrazo. Si el Papa se acerca a Sao Felix (aunque sea de incognito), para visitar al obispo de los pobres y de los indios, postrado en una silla de ruedas, se plantean problemas de seguridad. No es fácil cruzar el Amazonas en un helicóptero sin ponerse en riesgo. Pero quizás pueda hacerlo en una pequeña avioneta. Sin avisar. Casaldáliga está siempre preparado, en medio de su parkinson galopante, pero con su mente sana y en forma. Dispuesto a rezar al Padre con el Papa por el Reino. E, incluso, a ofrecerle un poema a la «caminhada» de Francisco.

También podría desplazarse Casaldáliga a Rio para ver al Papa. Está mal, pero no tan mal como para no poder viajar. Hace pocos meses, el Gobierno tuvo que sacarlo de Sao Felix por las amenazas de muerte que recibió. Y van…Para que el prelado pudiese visitar al Papa en Rio, el Gobierno o la Iglesia brasileña tendrían que poder a su disposición los medios logísticos necesarios. Casaldáliga, obispo pobre de los pobres (cuando no se llevaban los obispos pobres), nunca los tuvo.

En Rio o en Sao Félix, el encuentro llenaría de significado (aún más) la visita de Francisco.Sería una especie de rehabilitación romana para Casaldáliga, otrora mal visto por la Curia y por el propio Vaticano. Mal visto, señalado y perseguido. Y tildado de hereje o comunista…Intentaron tumbarlo, desprestigiarlo, ningunearlo, pero él resistió, como roca firme. Y se convirtió en icono mundial de la entrega generosa, de la santidad solidaria, del compromiso.

Y desde su retiro en la selva siguió irradiando evangelio puro y duro al mundo entero. Siguió predicando una Iglesia pobre y samaritana. Entregada a los últimos, abierta a la esperanza, posibilitadora del Reino, amiga de las causas más nobles del hombre. Todo eso que, ahora, está recuperando Francisco, pero que, no hace mucho, era motivo de lesa eclesialidad.

Un reconocimiento a una forma de ser y de vivir el Evangelio de los pobres, los preferidos de Cristo. Una forma de ser y de hacer Iglesia. Un homenaje al símbolo de esa corriente liberadora y, con él y en él, a toda la Teología de la Liberación. La que nos enseñó a poner a los pobres en el centro, la que nos lanzó hacia la «opción preferencial», la que nos descubrió la historia, la economía, la cultura y la política desde las víctimas.

Pedro y Francisco, dos profetas que ojalá se reencuentren. El abrazo del Papa de Roma a Casaldáliga representaría esa nueva síntesis que presigue Francisco de una Iglesia de la misericordia y de la ternura que, como la columnata de Bernini, abre sus brazos para acoger a todos en su seno.

Puede que sea difícil, pero sería tan bonito, tan bello y tan esperanzador. Puede que sea difícil, pero no para un Papa como Francisco, que nos tiene acostumbrados ya a tener detalles de ésos que esponjan el alma y rompen protocolos y agendas.

¡Hágalo, Santidad! Pida que le lleven a Sao Félix o que le traigan a Rio a Pedro Casaldáliga. Y fúndase con él en un abrazo de esos que sólo usted sabe dar. El abrazo de Pedro a Pedro.

José Manuel Vidal

 

 

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2013/07/17/el-abrazo-de-francisco-y-pedro-un-sueno-iglesia-religion-papa-brasil-casaldaliga-obispo.shtml

EL PARAÍSO ES REAL. LA EXPERIENCIA DE UN DOCTOR EN EL MÁS ALLÁ


Es uno más de los innumerables testimonios de personas que han experimentado “experiencias cercanas a la muerte” (EMC). En mi opinión, hay que separar la experiencia, de las “lecturas” o interpretaciones que se pueden hacer de ella.

He subrayado aquellas frases que me parecen más recurrentes en todo este tipo de testimonios, y que evocan lo vivido en estados meditativos.

Este tipo de experiencias no buscan “probar” nada (lo transpersonal no se prueba, se “muestra”), pero no dejan de ser cuestionadoras para la visión “académica oficial” del mundo.
Con todo, me sigue pareciendo más “ajustado” el relato de Anita MOORJANi, Morir para ser yo (Dying to be me), GAIA, Madrid 2013.

 

Cuando un neurocirujano se encontró a si mismo en estado de coma, experimentó cosas que nunca creyó posibles: un viaje al más allá.

 

por el Dr. Eben Alexander, The Daily Beast, 08 de Octubre 2012

 

Fuente original: http://www.thedailybeast.com/newsweek/2012/10/07/proof-of-heaven-a-doctor-s-experience-with-the-afterlife.html

Traducción: Sebastián Alberoni – www.caminosalser.com

 

 

Como neurocirujano, yo no creía en el fenómeno de las experiencias cercanas a la muerte (ECM). Hijo de un neurocirujano, crecí en un mundo científico. He seguido el camino de mi padre y me convertí en un neurocirujano académico, enseñando en Harvard Medical School y otras universidades. Entiendo lo que ocurre en el cerebro cuando las personas están a punto de morir, y siempre había creído que había una buena explicación científica para los viajes celestiales fuera del cuerpo, descritos por aquellos que escapaban a la muerte por poco.

El cerebro es un mecanismo sorprendentemente sofisticado pero extremadamente delicado. Si se reduce la cantidad de oxígeno que recibe, así sea la cantidad más pequeña, este reaccionará. No era una gran sorpresa que las personas que habían sufrido un traumatismo grave regresaran de sus experiencias con historias extrañas. Pero eso no significaba que habían viajado a algún lugar real.

 

Aunque me consideraba un creyente cristiano, era más de título que de creencia real. No me molestaban los que querían creer que Jesús era más que simplemente un buen hombre que había sufrido a manos del mundo. Simpatizaba profundamente con aquellos que querían creer que había un Dios en alguna parte ahí fuera que nos amaba incondicionalmente. De hecho, envidiaba a esas personas la seguridad que esas creencias sin duda les proporcionaban. Pero como científico, simplemente creía que era incorrecto creer en eso.

En el otoño de 2008, sin embargo, después de siete días en un estado de coma en el que se inactivó la parte humana de mi cerebro, el neocórtex, experimenté algo tan profundo que me dio una razón científica para creer en la conciencia después de la muerte.

 

Sé cómo pronunciamientos como el mío les suenan a los escépticos, así que voy a contar mi historia con la lógica y el lenguaje del científico que soy.

 

Muy temprano por la mañana, hace cuatro años, me desperté con un dolor de cabeza muy intenso. En cuestión de horas, mi corteza entera –toda la parte del cerebro que controla el pensamiento y la emoción, y que en esencia que nos hace humanos- se había apagado. Los médicos del Hospital General de Lynchburg en Virginia, un hospital donde yo mismo trabajaba como neurocirujano, determinaron que de alguna manera había contraído una meningitis bacteriana muy poco frecuente que ataca sobre todo a los recién nacidos. Bacterias de e.coli habían penetrado en mi líquido cefalorraquídeo y estaban comiendo mi cerebro.

 

Cuando entré en la sala de emergencias aquella mañana, mis posibilidades de supervivencia en algo más que un estado vegetativo ya eran bajas. Pronto estas posibilidades cayeron a casi nulas. Durante siete días estuve en un coma profundo, mi cuerpo sin respuestas, mis funciones cerebrales superiores totalmente fuera de línea.

 

Luego, en la mañana de mi séptimo día en el hospital, mientras mis médicos consideraban si se suspendía el tratamiento, mis ojos se abrieron de golpe.

 

No hay una explicación científica para el hecho de que mientras mi cuerpo estaba en estado de coma, mi mente –mi conciencia, mi yo interior- estaba viva y bien. Mientras las neuronas de mi corteza cerebral fueron aturdidas hasta su total inactividad por las bacterias que las habían atacado, mi conciencia liberada del cerebro había viajado a una diferente y mayor dimensión del universo: una dimensión que nunca había soñado que podía existir, y que mi viejo yo previo al coma hubiera estado más que feliz explicando que se trataba de  una simple imposibilidad.

Pero esa dimensión, a grandes rasgos, la misma que describen incontables personas que han vivido experiencias cercanas a la muerte u otros estados místicos, está allí. Existe, y lo que vi y aprendí allí me ha puesto literalmente en un mundo nuevo: un mundo en el que somos mucho más que nuestros cerebros y cuerpos, y donde la muerte no es el final de la conciencia, sino más bien un capítulo de un vasto e incalculablemente positivo viaje.

No soy la primera persona en tener evidencia de que la conciencia existe más allá del cuerpo. Breves y maravillosos destellos de este reino son tan antiguos como la historia humana. Pero hasta donde yo sé, nadie antes que yo habría viajado alguna vez a esta dimensión (a), mientras su corteza estaba completamente apagada, y (b), mientras su cuerpo estaba bajo observación médica al minuto, como lo estuvo mi cuerpo durante los siete días completos de mi estado de coma.

Todos los argumentos principales en contra de las experiencias cercanas a la muerte sugieren que estas experiencias son el resultado de un mínimo, transitorio, o parcial mal funcionamiento de la corteza cerebral. Sin embargo, mi experiencia cercana a la muerte no tuvo lugar mientras mi corteza estaba funcionando mal, sino mientras estaba simplemente apagada. Esto se desprende claramente de la gravedad y la duración de mi meningitis, y de la complicación cortical global documentada por los escaneos TC y exámenes neurológicos. Según el conocimiento médico actual sobre el cerebro y la mente, no hay absolutamente ninguna manera de que yo pudiera haber experimentado ni siquiera una conciencia débil y limitada durante mi tiempo en el estado de coma, y mucho menos la odisea híper vívida y completamente coherente que experimenté.

Me tomó meses aceptar lo que me pasó. No solo la imposibilidad médica de que había estado consciente durante mi coma, sino más importante aún, las cosas que sucedieron durante ese tiempo. Hacia el comienzo de mi aventura, yo estaba en un lugar de nubes. Grandes, esponjosas, de color rosa-blanco, que se presentaron nítidamente en contraste con el  profundo cielo negro-azul.

 

Más alto que las nubes, inconmensurablemente más alto, una multitud de seres transparentes y brillantes se movían trazando arcos por el cielo, dejando largos trazos como serpentinas detrás de ellos.

 

¿Pájaros? ¿Ángeles? Estas palabras las registré más tarde, cuando estaba escribiendo mis recuerdos. Pero ninguna de estas palabras hace justicia a estos seres, que eran, sencillamente, diferentes a todo lo que he conocido en este planeta. Eran más avanzados. Formas superiores.

 

Un sonido, enorme y retumbante como un canto glorioso, descendió desde lo alto, y me pregunté si los seres alados lo estaban produciendo. Nuevamente, pensando en ello más tarde, se me ocurrió que la alegría de estas criaturas mientras volaban alto era tal, que tenían que emitir este sonido,  y que si la alegría no salía de ellos de esta manera entonces simplemente no serían capaces de contenerla. El sonido era palpable y casi material, como una lluvia que se puede sentir en tu piel, pero que no te moja.

 

Ver y escuchar no estaban separados en este lugar donde ahora estaba. Podía escuchar la belleza visual de los cuerpos plateados de esos seres brillantes que estaban arriba, y pude ver la perfección creciente, alegre de lo que cantaban. Parecía que no se podía ver o escuchar ninguna cosa en este mundo sin volverse parte de ella, sin unirse con ello de alguna forma misteriosa. Una vez más, desde mi perspectiva presente, me permito sugerir que no se podría mirar “hacia” nada en ese mundo en absoluto, porque la palabra «hacia» en sí misma implica una separación que allí no existía. Cada cosa era distinta, pero cada cosa era también una parte de todo lo demás, al igual que los diseños ricos y entremezclados en una alfombra persa… o en el ala de una mariposa.

 

Se vuelve más extraño aún. Durante la mayor parte de mi viaje, alguien más estaba conmigo. Una mujer. Ella era joven, y me acuerdo de cómo era en detalle. Tenía los pómulos altos y ojos profundamente azules. Trenzas doradas enmarcaban su hermoso rostro. La primera vez que la vi, estábamos juntos cabalgando sobre una superficie con un intrincado patrón, que después de un momento me di cuenta que era el ala de una mariposa. De hecho, millones de mariposas estaban alrededor de nosotros, enormes y agitadas olas de ellas, que se zambullían en un bosque y volvían de nuevo a nuestro alrededor. Era un río de vida y color, moviéndose a través del aire. La vestimenta de la mujer era simple, como la de un campesino, pero sus colores en polvo azul, índigo y pastel de naranja-durazno tenían la misma abrumadora y súper vívida vitalidad que todo lo demás. Ella me miró con una mirada que, si la vieras durante cinco segundos, haría que tu vida entera hasta ese punto valiera la pena, sin importar lo que haya ocurrido en ella hasta ahora. No era una mirada romántica. No era una mirada de amistad. Era una mirada que de alguna manera estaba más allá de todo esto, más allá de todos los diferentes tipos de amor que tenemos aquí en la tierra. Era algo superior, que contenía todos estos tipos de amor en si mismo, mientras al mismo tiempo era mucho mayor que todos ellos.

 

Sin pronunciar una sola palabra, ella me habló. El mensaje me atravesó como un viento, y al instante comprendí que era cierto. Lo supe de la misma manera en que supe que el mundo que nos rodeaba era real, no era una fantasía pasajera e insustancial.

El mensaje tenía tres partes, y si tuviera que traducirlas al lenguaje terrenal, sería algo como esto:

 

«Ustedes son amados y apreciados, muchísimo y para siempre».

 

«No tienes nada que temer».

 

«No hay nada que puedas hacer el mal».

 

El mensaje me inundó con una inmensa y loca sensación de alivio. Era como si me hubieran entregado las reglas de un juego al que había estado jugando toda mi vida sin nunca haberlo comprendido plenamente.

 

«Te vamos a mostrar muchas cosas aquí», dijo la mujer, una vez más, sin llegar a utilizar estas palabras, sino transmitiéndome directamente su esencia conceptual. «Pero eventualmente vas a regresar».

 

Para ello, solo tenía una pregunta. ¿Regresar a dónde?

Un viento cálido soplaba, como los que surgen en los días más perfectos de verano, sacudiendo las hojas de los árboles y fluyendo como agua celestial. Una brisa divina. Esto cambió todo, transformando el mundo a mi alrededor en una octava incluso más alta, una vibración más alta.

A pesar de que aun tenía una pequeña función del lenguaje, al menos la idea que tenemos de él en la Tierra, sin decir palabras comencé a formular preguntas a este viento, y al ser divino que sentía que trabajaba detrás de él o dentro de él.

¿Dónde está este lugar?

¿Quién soy yo?

¿Por qué estoy aquí?

Cada vez que expresé silenciosamente una de estas preguntas, la respuestas llegaron inmediatamente, en una explosión de luz, color, amor y belleza que soplaba a través de mí como una ola rompiendo. Lo más importante de estas explosiones es que no callaban mis preguntas abrumándolas. Respondían a las preguntas, pero de una forma que pasaba el lenguaje por alto. Los pensamientos me entraban directamente. Pero no era pensamiento como lo experimentamos en la Tierra. No era vago, inmaterial o abstracto. Estos pensamientos eran sólidos e inmediatos, más calientes que el fuego y más húmedos que el agua, y mientras los recibía era capaz de comprender al instante y sin esfuerzo conceptos que me habría llevado años comprender plenamente en mi vida terrenal.

Seguí avanzando y me encontré ingresando en un inmenso vacío, completamente oscuro, infinito en tamaño, pero también infinitamente reconfortante. Era profundamente negro pero a la vez rebosante de luz: una luz que parecía venir de un orbe brillante que ahora sentía más cerca de mí. El orbe era una especie de “intérprete” entre mí y esta vasta presencia que me rodeaba. Era como si yo estuviera naciendo a un mundo más grande, y el propio universo era como un útero cósmico gigante y el orbe (que sentí estaba conectado de alguna manera con, o incluso era idéntico a la mujer sobre el ala de la mariposa) fue guiándome a través de él.

 

Más tarde, cuando volví, me encontré con una cita del Siglo XVII, del poeta cristiano Henry Vaughan, que estuvo muy cerca de describir este lugar mágico, este núcleo vasto y negro como tinta, que era el hogar de la misma Divinidad.

 

“Hay, dicen algunos, en Dios, una oscuridad profunda pero deslumbrante”.

 

Eso era exactamente: una negra oscuridad que también estaba rebosante de luz.

Sé muy bien cuán extraordinario, cuán francamente increíble, suena todo esto. Si alguien, incluso un médico, me hubiera contado una historia como esta en los viejos tiempos, hubiera estado bastante seguro de que estaba bajo el hechizo de algún delirio. Pero lo que me pasó fue, lejos de ser delirante, tan real o más real que cualquier otro acontecimiento en mi vida. Eso incluye el día de mi boda y el nacimiento de mis dos hijos.

 

Lo que me pasó exige una explicación.

 

La física moderna nos dice que el universo es una unidad que es indivisible. Aunque parece que vivimos en un mundo de separación y diferencia, la física nos dice que debajo de la superficie, cada objeto y acontecimiento en el universo está completamente entretejido con todos los demás objetos y eventos. No hay verdadera separación.

 

Antes de mi experiencia, estas ideas eran abstracciones. Hoy son realidades. El universo no sólo está definido por la unidad, sino también, ahora lo sé, definido por el amor. El universo como lo experimenté en mi estado de coma es –he descubierto con sorpresa y alegría- el mismo sobre el cual tanto Einstein y Jesús habían hablado en sus (muy) diferentes maneras.

 

He pasado décadas como neurocirujano en algunas de las instituciones médicas más prestigiosas de nuestro país. Sé que muchos de mis compañeros se aferran, como yo en el pasado, a la teoría de que el cerebro, y en particular la corteza, genera la conciencia y de que vivimos en un universo desprovisto de cualquier tipo de emoción, y mucho menos del amor incondicional que ahora sé que Dios y el universo tienen hacia nosotros. Pero esa creencia, esa teoría, ahora yace rota a nuestros pies. Lo que me pasó la destruyó, y tengo la intención de pasar el resto de mi vida investigando la verdadera naturaleza de la conciencia y difundiendo el hecho de que somos más, mucho más, que nuestro cerebro físico, lo más claro que pueda, tanto hacia mis colegas científicos como hacia la gente en general.

 

No espero que esto sea una tarea fácil, por las razones que he descrito anteriormente. Cuando el castillo de una vieja teoría científica comienza a mostrar líneas de falla, al principio nadie quiere prestar atención. En primer lugar, el antiguo castillo simplemente ha tomado mucho trabajo para ser construido, y si se cae, uno completamente nuevo tendrá que ser construido en su lugar.

 

Esto lo aprendí de primera mano después de que estuve lo suficientemente bien como para volver a salir al mundo y hablar con otras personas –personas, es decir, que no sean mi sufrida esposa, Holley, y nuestros dos hijos-, acerca de lo que me había pasado. Las miradas de incredulidad cortés, especialmente entre mis amigos médicos, pronto me hicieron ver la gran tarea que tendría para que la gente comprendiera la enormidad de lo que había visto y experimentado esa semana mientras mi cerebro estaba apagado.

 

Uno de los pocos lugares en los que no tuve problemas para transmitir mi historia era un lugar que antes de mi experiencia había visto bastante poco: la iglesia. La primera vez que entré en una iglesia después de mi coma, veía todo con ojos nuevos. Los colores de los vitrales me recordaron la luminosa belleza de los paisajes que había visto en el mundo de arriba. Las notas bajas profundas del órgano me recordaron cómo los pensamientos y emociones en ese mundo son como olas que se mueven a través de ti. Y, lo más importante, una pintura de Jesús partiendo el pan con sus discípulos evocó el mensaje que permanece en el corazón mismo de mi viaje: que somos amados y aceptados incondicionalmente por un Dios aun más grande e insondablemente glorioso que el que me habían enseñado de niño en la escuela dominical.

 

Hoy en día muchos creen que las verdades espirituales vivas de la religión han perdido su poder, y que la ciencia, no la fe, es el camino a la verdad. Antes de mi experiencia tenía una fuerte sospecha de que ese era el caso para mí.

 

Pero ahora entiendo que esta opinión es demasiado simple. El hecho cierto es que la imagen materialista del cuerpo y el cerebro como los productores, en lugar de los vehículos, de la conciencia humana, está condenada. En su lugar, una nueva visión de la mente y el cuerpo va a surgir, y de hecho ya está emergiendo. Este punto de vista es científico y espiritual en igual medida y valorará lo que los más grandes científicos de la historia siempre se han valorado por sobre todo: la verdad.

 

Esta nueva imagen de la realidad tomará mucho tiempo en armarse. No va a estar terminada en mi tiempo, o incluso, sospecho, tampoco en el tiempo de mis hijos. De hecho, la realidad es demasiado vasta, demasiado compleja y demasiado irreductiblemente misteriosa para que una imagen de ella alguna vez llegue a estar absolutamente completa. Pero, en esencia, esta imagen mostrará al universo en evolución, multidimensional, y conocido en detalle hasta cada uno de sus últimos átomos por un Dios que nos cuida mucho más profunda y apasionadamente que cualquier padre que alguna vez haya amado a su hijo.

 

Aun sigo siendo un doctor, y aun sigo siendo un hombre de ciencia, casi exactamente igual a como era antes de que tuviera mi experiencia. Pero en un nivel más profundo soy muy diferente a la persona que era antes, porque he podido vislumbrar esta imagen de la realidad que está surgiendo. Y puedes creerme cuando te digo que va a valer la pena cada pequeño paso de la labor que nos llevará, y a los que vienen después de nosotros, para llegar a comprenderla bien.

 

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A partir de esta experiencia, el Dr. Eben Alexander ha escrito un libro titulado «Proof of Heaven: A Neurosurgeon’s Journey into the Afterlife» (Traducción castellana: La prueba del paraíso. El viaje de un neurocirujano a la vida después de la vida, Planeta, Barcelona 2013.).

 

 

 

 

Otro enlace, en este caso del catedrático de anatomía y embriología humana de la Universidad de Valencia, Francisco Martínez Soriano.

Este es el enlace: http://www.youtube.com/watch?v=X8iHAQ6sRZA

 

 

Y este otro, donde la persona siente que se vuelve “Nada” (como en una experiencia mística):

http://youtu.be/MWQ6D3RI0lk

El papa podría anunciar en Río la convocatoria de un “Concilio de las religiones”


Juan Arias
jul172013

 

El País

Religiones en el mundo
No podría llamarse canónicamente un concilio, pero en la realidad lo que el papa Francisco desea organizar en Roma es algo muy parecido y al mismo tiempo original.Y podría anunciarlo ya en Río la semana próxima.
Francisco piensa convocar a líderes y fieles de todas las confesiones religiosas para, juntos, sin ideologías marcadas, bajo el lema de la “cultura del encuentro”, buscar nuevos caminos de reconciliación y de paz entre los creyentes del planeta.

Y ese anuncio podría hacerlo en Río al cerca de un millón de jóvenes que ya están llegando de 58 países diferentes para celebrar con el papa Francisco la Jornada Mundial de la Juventud.

Brasil posee un sentimiento religioso plural y ecléctico, una cultura de la fe sin fundamentalismos ni guerras de religión. Saldrán a aplaudir al papa no sólo los católicos sino también evangélicos, judíos, seguidores de las religiones africanas del candomblé y espiritistas.

Sería un momento propicio, según algunos obispos de Brasil, para anunciar ese encuentro universal de religiones en Roma. El papa tiene la palabra.

Desde que el exarzobispo de Buenos Aires Bergloglio fue elegido sucesor de Pedro, se barajó en el ámbito de los teólogos la posibilidad de que Francisco pudiera convocar un nuevo Concilio Ecuménico a los 50 años del Vaticano II.

Francisco y Skorka
Según confidencias hechas por el papa al rabino argentino, Abraham Skorka durante su enncutro con el viejo amigo en Roma semanas atrás, su deseo es el de llamar a representantes de todas las religiones para “rezar juntos” proponendo una reconciliación universal.

Podría hacerlo después de una visita que desea hacer a Tierra Santa a finales de año en busca también de una abrazo entre Israel y Palestina.

La originalidad de ese posible encuentro de todas las religiones concebido por Francisco consiste en que no se trataría de llevar a cabo una discusión teórica o ideológica sobre lo que hoy divide a los diferentes credos del mundo y a las mismas iglesias cristianas entre sí, desgarradas un día de Roma por motivos de abusos de poder e incomprensiones por parte del papado que creó la infalibilidad pontifícia y decretó la obligatoriedad del celibato eclesiástico obligatorio.

El papa le hizo una confidencia al rabino Skorka que salió visiblemente emocionado del encuentro con su amigo: “No ha cambiado, es el mismo hombre sencillo, piadoso y humilde que yo conocí en Buenos Aires” dijo a un repórter a la salida del encuentro y que aquí en Brasil recogió un programa de Globo News.

Según Francisco, lo trágico de los fundamentalismos es que “se olvidan del cuerpo” en aras de la ideología, y eso tanto en el campo religioso como político, dijo.

Por eso, para él la única vía de un ecumenismo que siempre ha fracasado hasta hoy es lo que él llama la “cultura del encuentro”, el mirarse a los ojos los unos a los otros, o según expresión suya “tocar con mano que corre la misma sangre por cristianos, judíos, musulmanos o por los seguidores de cualquier otra religión”. Y al mismo tiempo aceptar que “todos pecamos”, y por ello, todos necesitamos pedir pedir y alcanzar perdón.

Para el papa, si nos convencemos de que “llevamos la misma sangre en nuestras venas” de seres humanos e hijos de Dios, significa que “somos una sola familia”. Y en ese caso, por qué seguir divididos, se pregunta.

Y según Francisco hay una sola clave para ese feliz encuentro entre diferentes, pero todos hermanos, la “humildad”.

Ningún tipo de arrogancia, de querer ser o aparecer superior a los otros, podrá hacer avanzar el abrazo entre religiones. La victoria estará en las manos de los que sean capaces de perdonar y de pedirse perdón porque, según le dijo Francisco al rabino amigo “Dios perdona siempre a quién sabe perdonar”.

La única experiencia parecida a la que proyecta Francisco fue el ya remoto encuentro en la década de los 80, entre líderes de diferentes credos y religiones, incluso animistas, celebrado en Asís por el entonces Papa Juan Pablo II, que llegó a ser criticado por el que sería su sucesor como papa, el cardenal Ratzinger, que era responsable entonces por la Congregación de la fe.

Estuve presente a aquel encuentro y fue, en verdad, algo nuevo. Recuerdo a grupos de fieles de religiones animistas africanas hacer sus cultos en el interior de iglesias católicas, algo visto como una especie de profanación y sacrilegio por monseñores y teólogos conservadores de la Curia.

En una conversación de Francisco con Skorka el papa defendió aquella polémica reunión ecuménica de Asís, y llegó a decir que en aquella ocasión hubo hasta quién “llegó a burlarse” de Juan Pablo II, aludiendo a la parte más fundamentalista de la Iglesia católica.

No cabe duda de que si Francisco llevara a cabo esa idea de convocar una especie de Concilio de las religiones, su resultado podría ser inesperado dada la actitud con la que esta vez se presenta el líder de los católicos ante los hermanos de fe separados: bajo el manto de la humildad y dispuesto a pedir perdón por los pecados del pasado perpetrados por el papado que hoy él representa. “Donde aparezca responsabilidad de Roma, Francisco pedirá perdón y exigirá a la Iglesia reparaciones”, comentó Skorka después de su encuentro con el papa.Algo muy diferente a la vieja doctrina católica de “fuera de la Iglesia no hay salvación”, que ha siempre ha paralizado toda tentativa de reunficaon incluso por parte de los cristianos separados.

No acaso, Francisco aún no se ha llamado a si mismo “papa” sino “obispo de Roma”, como para significar que es uno más, “primus inter pares” entre los obispos del mundo. Y así podría presentarse ante los responsables de las demás religiones del planeta.

La teología tradicional, fundamentalista, y exclusivista que con sidera a Dios como una propiedad suya, puede prepararse a ser derrotada. Francisco es humilde, pero no ingenuo. Sabe donde pisa y por ahora lo está haciendo cortando por lo vivo como en su actitud contra las mafias del dinero que se habían adueñado del Vaticano, así como en su tiempo había hecho Jesús con la mafia del templo de Jerusalén.

A Skorka, considerada la persona que más sabe de los sentimientos de Francisco dada su larga amistad de años con él, le preguntaron los periodistas si no tenía miedo de que pudieran atentar contra su vida los que ven que les está desbaratando el viejo poder y la vieja pompa del Vaticano. “Dios lo protegerá”, se limitó a decir el rabino que ha demostrado más esperanza en los resultados positivos de la visita de Francisco a Israel que en todas las ya casi infinitas tentativas político-diplomáticas, llevadas a cabo en vano hasta hoy, para resolver el problema entre judíos y palestinos.

 

 

 

http://www.redescristianas.net/2013/07/17/el-papa-podria-anunciar-en-rio-la-convocatoria-de-un-concilio-de-las-religionesjuan-arias/

EE.UU. LCWR Acoge aprobación senatorial de reforma migratoria


Senado aprueba proyecto de inmigración con apoyo bipartidista

[Silver Spring, MD] La Conferencia de Liderazgo de Religiosas (LCWR) acoge con satisfacción la aprobación de la S. 744, la seguridad fronteriza, las oportunidades económicas, y la Ley de Modernización de Inmigración de 2013. Aunque S. 744 en su versión actual está lejos de ser perfecto, conserva el espíritu de nuestros principios básicos para una reforma migratoria integral que es compasivo y justo.

LCWR, la comunidad de fe, los principales defensores de los inmigrantes, y los propios inmigrantes han estado buscando un camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de estadounidenses que aspiran desde hace años, y ahora por fin el momento de aprobar una ley que ayudará a arreglar el sistema de inmigración de nuestro país.

Este proyecto de ley no es el proyecto de ley que habría hecho a mano. La acumulación masiva en la frontera Sur tendrá graves consecuencias para las comunidades fronterizas y nuestro medio ambiente. Vamos a trabajar con fuerza para cambiar todo estas y otras disposiciones las que fallan las mujeres y los niños antes de que este proyecto se convierta en ley. Sin embargo, el camino hacia la ciudadanía – el corazón de este proyecto de ley – es en gran parte intacto y proporcionará un alivio para millones de familias inmigrantes de todo el país.

«Como mujeres de fe que nos tomen en serio el evangelio llama a acoger al extranjero y la atención a los necesitados», dijo Janet Mock, CSJ, director ejecutivo de la LCWR, «Junto con la gente de fe y de buena voluntad, seguiremos trabajando para garantizar que los derechos de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes están totalmente protegidos «.

Agradecemos a todos los que han trabajado tan duro durante tanto tiempo para llegar a este día.Gracias a los senadores Charles Schumer (D-NY), John McCain (R-AZ), Richard Durbin (D-IL), Lindsey Graham (R-SC), Robert Menéndez (D-NJ), Marco Rubio (R-FL) , Michael Bennet (D-CO) y Jeff Flake (R-AZ), por sus esfuerzos para elaborar un proyecto de ley verdaderamente bipartidista. Gracias a las decenas de miles de personas que han educado, defendieron, y organizadas en nombre de nuestros hermanos y hermanas inmigrantes. Muy especialmente gracias a esa gente de coraje – Dreamers, los inmigrantes, los llamados indocumentados – que salieron de las sombras y se arriesgaron todo en nombre de todos nosotros.

Ahora vamos a dirigir nuestra atención completa a la acción en la Cámara de Representantes, donde vamos a seguir abogando por un sistema de inmigración que sea coherente con nuestra fe y digno de los valores más preciados de Estados Unidos. Esperamos una legislación bipartidista que contiene una hoja de ruta viable para la ciudadanía, la familia da prioridad; defiende los derechos de todos, protege a los más vulnerables, y aborda las causas profundas de la inmigración ilegal.

LCWR es una asociación de líderes de congregaciones de mujeres religiosas católicas en los Estados Unidos. La conferencia cuenta con cerca de 1.500 miembros, que representan más del 80 por ciento de las 57.000 mujeres religiosas en los Estados Unidos. Fundada en 1956, la conferencia de ayuda a sus miembros para llevar a cabo conjuntamente el servicio de liderazgo para promover la misión del Evangelio en el mundo de hoy.

Contacto:
Hermana Annmarie Sanders, IHM
301-588-4955 asanders@lcwr.org

 

 

https://lcwr.org/media/lcwr-welcomes-senate-passage-immigration-reform-legislation

Con el aval de la reina Isabel, es ley en Inglaterra el matrimonio igualitario


La iniciativa, apoyada por el premier David Cameron, había sido aprobada ayer en el Parlamento

LONDRES.- El matrimonio igualitario es legal en Gran Bretaña después de que la ley llegara a su último paso, el aval de la reina Isabel II, confirmó el vocero de la Cámara de los Comunes, John Bercow. La ley llega tres años después que en la Argentina, el primer país en América latina y el décimo en el mundo en tener esta ley.

El lunes pasado, la Cámara de los Lores aprobó la legislación en su tercera y última lectura, y la de los Comunes hizo lo propio ayer. Sólo faltaba la aprobación final de la Reina, que se esperaba llegara a finales de esta semana. Sin embargo, la monarca finalmente decidió dar ese paso hoy mismo. Se estima que la primer boda entre homosexuales será a mediados de 2014.

«Tengo que notificar a la cámara que, de conformidad con el Consentimiento Real de 1967, Su Majestad ha dado la sanción real a la ley del matrimonio [entre parejas del mismo sexo]», dijo Bercow entre los gritos de alegría de los diputados británicos.

La ley rige en Inglaterra y Gales. Las otras regiones del Reino Unido, Escocia e Irlanda del Norte, tienen su propia legislación.

«Es un momento histórico que resonará en la vida de muchas personas. Estoy muy orgullosa de que lo hayamos hecho posible», dijo la ministra de Cultura, Maria Miller, cuyo ministerio elaboró el texto.

El gobierno británico encabezado por David Cameron introdujo la ley en enero pasado. Sin embargo, la iniciativa despertó divisiones dentro de su Partido Conservador y despertó ásperos debates en el Parlamento.

En la Argentina la noticia llegó como un paso importante en la conquista de derechos. El presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), César Cigliutti, dijo que celebra la aprobación en Inglaterra y Gales, cuyo proyecto se redactó con el consenso de los partidos políticos (Conservadores y Laboristas) y con el apoyo del Primer Ministro David Cameron. «Como en la Argentina, según las consultoras, el matrimonio igualitario cuenta allá con el 54% de aprobación de la población. Es justamente la sociedad quien se expresa a favor de la igualdad de las personas ante la ley y defiende el valor por la diversidad. Queremos reivindicar la lucha por la ley del matrimonio igualitario en la Argentina, por ser la primera en Latinoamérica en un estado democrático que implica que no necesitamos de reyes ni reinas que aprueben nuestras leyes.»

Pedro Paradiso Sottile, secretario de la CHA, agregó: «Estamos trabajando con organizaciones de todo el mundo para que las leyes nos den la igualdad que merecemos, que los Estados reconozcan nuestros derechos y garanticen el acceso a la ciudadanía plena. Como Secretario Regional Gay para América Latina y el Caribe de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA) celebramos esta nueva reivindicación de nuestros derechos humanos, y seguiremos luchando por la igualdad, para que en todo el mundo no exista la discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género. Inglaterra y Gales ha dado un paso muy importante contra la discriminación y la exclusión sumándose a la lista de los países que garantizan derechos a nuestras familias, en la construcción de un mundo que respete la diversidad y la igualdad».

 

 

 

http://www.lanacion.com.ar/1601807-con-el-aval-de-la-reina-isabel-es-ley-en-inglaterra-el-matrimonio-igualitario

EL DERECHO AL DISCIPULADO DEL LAICO-SEGLAR EN LA IGLESIA.


 

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Olga Lucia Álvarez Benjumea  ARCWP

 

 

La palabra “laico” hace su aparición en la época del Concilio Vaticano II. Se refiere a aquellos miembros dentro de la Iglesia que no hacen parte del clero.

Lo más fascinante de esto es que a partir del Concilio, en Lumen Gentium, el estado laical, es concebido y definido como una vocación! “…a ellos corresponde iluminar y organizar todos los asuntos temporales a los que están estrechamente vinculados, de tal manera que se realicen continuamente según el espíritu de Jesucristo y se desarrollen y sean para la gloria del Creador y del Redentor”  N.31.

Sin considerarme una autoridad en el tema que nos atañe, puedo darme cuenta el que algunos supuestamente detectan cierta ambigüedad, que a lo mejor puede ser la causa para que el laicado, no haya sido lo suficientemente promovido dentro de la Iglesia institucional.

De ahí que haya escuchado más de una vez: “evitar que los laicos se clericalicen” y por los pasillos se escuchan comentarios como este: “se puede perder el poder…”, manifestándose un pánico y miedo hacia el empoderamiento de los laicos dentro de la Iglesia.

En el Decreto Conciliar Apostolicam Actuositatem el Obispo de Roma, Pablo VI

Invoca la participación de los seglares-laicos en la Misión de la Iglesia, en el n.2 cuando se refiere a: “ejercen el apostolado con su trabajo por evangelizar y santificar a la Humanidad y por perfeccionar y saturar de espíritu evangélico el orden temporal, de tal forma que su actividad en este orden dé claro testimonio de Cristo y sirva para la salvación de la Humanidad…Dios llama a los seglares a que con el fervor del espíritu cristiano, ejerzan su apostolado en el mundo a manera de fermento”.

No hay ambigüedad, ni contradicción, sino reafirmación en los  textos citados.

Y si vamos a los Cánones de la Iglesia, nos encontramos en el canon 225 la siguiente clave, para dicho ministerio:  “Puesto que, en virtud del Bautismo y de la Confirmación, los laicos, como todos los demás fieles, están destinados por Dios al apostolado, tienen la obligación general, y gozan del derecho tanto personal como asociadamente, de trabajar para que el mensaje divino de salvación sea conocido y recibido por toda la Humanidad en todo el mundo; obligación que les apremia todavía más en aquellas circunstancias en las que sólo a través de ellos puede la Humanidad oír el Evangelio y conocer a Jesucristo”.

Como miembros bautizados, tanto laicos como clero, participamos del misterio de la Iglesia. Quien defiende a la Iglesia no es la jerarquía, es el pueblo de Dios, quien la protege y conserva. He aquí las bases fundamentales de una Iglesia en comunión en la que todos/as mujeres y hombres somos participantes y responsables.

Si asimilamos este pequeño aporte, nos queda entendido que el laicado no puede seguir siendo un elemento pasivo, manipulado y sometido a la jerarquía.

Laicos y clero debemos pedir y organizar talleres para estudiar los Documentos del Concilio, Cánones y Constituciones de la Iglesia, a fin de conocer derechos y deberes, que nos llevarán a ejercer una verdadera democracia en la Iglesia.

He tenido la oportunidad de asistir a una sencilla, pero hermosa ceremonia, donde la comunidad (ARCWP) reunida en pleno, aprobaron y consagraron a dos laicas, quienes delante del pueblo de Dios, clero y obispa, se consagraban al servicio de la Iglesia. La obispa, ungió sus manos con oleo e impuso sus manos, la comunidad presente levantaron sus manos uniéndose de esta manera al sencillo, pero diciente ceremonia.

El laico administra los bienes temporales, son ellos los que conocen las necesidades de la Comunidad.  A obispos y clero, corresponde la parte espiritual y pastoral. Los laicos, no son solo para organizar bingos, hacer empanadas, rifas, costureros y ventas de ropa y otros utensilios en el “casi nuevo”,  o preparar café, a fin de conseguir recursos para la parroquia. Los laicos, no son solo para ser premiados con viajes y becas, por sus actividades, a fin de estimularlos para que luego voten por los candidatos recomendados por el obispo, el vicario o padre de la parroquia, que garantice de esa manera su poder “democrático”.

Según lo que hemos visto, nos queda claro que como participantes y miembros de la Iglesia, todas/os somos responsables del gran misterio de la Iglesia. Todos/as hemos sido llamados a vivir el espíritu de Cristo, como sus seguidores y discípulos/as. Sea mujer o hombre, todo cristiano, es aquel que sigue a Cristo. La Divina Comisión es para todos/as:

 

 

“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura”

  Marcos 16:15

Cura radical o suicidio asistido: ¿Tiene salvación la Iglesia?: Hans Kung, teólogo


jul172013

 

Trotta

La primavera árabe ha sacudido a toda una serie de regímenes autocráticos. Con la renuncia del papa Benedicto XVI y la elección del papa Francisco ¿podría suceder algo parecido también en la Iglesia católica, una «primavera vaticana»?
Evidentemente, el sistema de la Iglesia católico-romana es muy diferente de los imperantes en Túnez y Egipto, para no hablar de monarquías absolutas como Arabia Saudí. En todos estos países, las reformas habidas hasta ahora a menudo no son más que concesiones menores, e incluso estas se hallan con frecuencia amenazadas por aquellos que, en nombre de la tradición, se oponen a cualquier tipo de reformas progresivas. En Arabia Saudí, en realidad, muchas de las tradiciones solo tienen un par de siglos de antigüedad. La Iglesia católica, en cambio, pretende basarse en tradiciones que se remontan veinte siglos atrás, al propio Jesucristo.

¿Es verdadera esta pretensión? De hecho, a lo largo de su primer milenio, la Iglesia se las arregló excelentemente bien sin el papado monárquico-absolutista que hoy damos por sentado. No fue hasta el siglo XI cuando una «revolución desde arriba», comenzada por el papa Gregorio VII (la «reforma gregoriana»), introdujo las tres características destacadas que hasta hoy definen el sistema romano, a saber: el papado centralista-absolutista, el juridicismo clerical y el celibato obligatorio del clero.

Los esfuerzos por reformar este sistema realizados por los concilios reformadores del siglo XV, por los reformadores protestantes y católicos del siglo XVI, por los promotores de la Ilustración y la Revolución francesa en los siglos XVII y XVIII y, más recientemente, por los campeones de una teología liberal-progresista en los siglos XIX y XX, solo obtuvieron un éxito parcial. Incluso el concilio Vaticano II, entre 1962 y 1965, si bien abordó muchas de las preocupaciones expresadas por reformadores y críticos modernos, resultó disminuido en la práctica por el poder de la curia pontificia y no logró imponer más que unos pocos de los cambios que se reclamaban. Hasta el día de hoy, la curia —que en su figura actual es una criatura del siglo undécimo— es el principal obstáculo a cualquier reforma a fondo de la Iglesia católica, a toda reconciliación sincera con las demás Iglesias cristianas y las religiones mundiales, y a cualquier entendimiento crítico y constructivo con el mundo moderno.

Para empeorar las cosas, con el apoyo de la curia, bajo los dos papas anteriores, tuvo lugar un retorno fatal a las viejas actitudes y prácticas absolutistas.

¿Se ha preguntado Jorge Mario Bergoglio por qué, hasta ahora, ningún papa se había atrevido a tomar el nombre de Francisco? Este jesuita argentino de raíces italianas era muy consciente, en cualquier caso, de que al elegir este nombre estaba reavivando la memoria de Francisco de Asís, famoso por salirse de la sociedad del siglo XIII. De joven, Francisco, hijo de un rico comerciante de telas de Asís, llevó la vida agitada y mundana típica de los jóvenes acomodados de la ciudad. Luego, de repente, a los veinticuatro años, unas cuantas experiencias le llevaron a renunciar a familia, riqueza y carrera. En un gesto dramático ante el tribunal del obispo de Asís, se despojó de sus suntuosos vestidos y los arrojó a los pies de su padre.

Sorprende ver cómo el papa Francisco, desde el momento de su elección, ha optado claramente por un nuevo estilo totalmente diferente del de su antecesor: no luce ya la dorada mitra con joyas, ni viste la capa roja ribeteada con armiño, ni calza los rojos zapatos hechos a medida, ni lleva el gorro rojo con bordes de armiño, ni tampoco se sienta en el trono papal decorado con la triple corona, emblema del poder político de los papas.

Igual de sorprendente es la manera en que el nuevo papa se abstiene conscientemente de hacer gestos melodramáticos y de emplear una retórica hinchada; habla el lenguaje de la gente de la calle, como haría un laico, si a los laicos Roma no les tuviese prohibido predicar.

Y sorprende, en fin, cómo el nuevo papa recalca su lado humano: pidió a la gente que rezara por él antes de darle la bendición; como cualquier otro cardenal, pagó de su bolsillo la factura del hotel tras su elección; mostró su solidaridad con los cardenales montándose con ellos en el mismo autobús para regresar a la residencia que compartían y despidiéndose luego cordialmente de ellos. El Jueves Santo fue a una cárcel local para lavar los pies a jóvenes convictos, incluida una mujer… musulmana. A todas luces, está mostrando que es un hombre con los pies en el suelo.

Todo esto hubiera agradado a Francisco de Asís, y es exactamente lo contrario de todo lo que defendía el papa coetáneo, Inocencio III (1198-1216), el pontífice más poderoso de la Edad Media. En realidad, Francisco de Asís representa la alternativa al sistema romano que ha dominado la Iglesia católica desde las postrimerías del primer milenio. ¿Qué hubiera sucedido si Inocencio III y su entorno hubieran escuchado a Francisco y descubierto de nuevo las exigencias del Evangelio? No hay por qué tomar estas exigencias tan al pie de la letra como hizo Francisco; lo que cuenta es el espíritu que hay detrás de ellas. Las enseñanzas del Evangelio representan un poderoso desafío al sistema romano: esa estructura de poder centralizada, juridificada, politizada y clericalizada que ha dominado la Iglesia de Cristo en Occidente desde el siglo XI.

Así pues, ¿qué debería hacer el nuevo papa? La gran cuestión que tiene por delante es qué postura adoptar en lo relativo a una reforma seria de la Iglesia. ¿Llevará finalmente a cabo las reformas desde hace mucho pendientes y bloqueadas en las últimas décadas? ¿O dejará que las cosas sigan el curso que tomaron bajo sus predecesores? En ambos casos, el desenlace es claro:

— Si se embarca en un cauce de reformas, encontrará un amplio apoyo incluso más allá de las fronteras de la Iglesia católica.

— Si continúa con el actual cercenamiento, el clamor del «levantaos y rebelaos» (el ¡Indignaos! de Stéphane Hessel) en la Iglesia católica irá en aumento e incitará a las personas a actuar por su cuenta, a iniciar reformas «desde abajo», sin la aprobación de la jerarquía y a menudo contra cualquier intento de frustrarlas. En el peor de los casos, la Iglesia católica vivirá una nueva edad de hielo en vez de una primavera, y correrá el riesgo de quedar reducida a una mera secta, con un elevado número de miembros, sí, pero sin ninguna relevancia social y religiosa.

No obstante, tengo fundadas esperanzas de que las preocupaciones que expreso en ¿Tiene salvación la Iglesia? serán tomadas en serio por el nuevo papa. Usando la analogía médica que sirve de motivo central al libro, diré que la única alternativa que le queda a la Iglesia ante el «suicido asistido» es una «cura radical». Esto significa más que un nuevo estilo, un nuevo lenguaje o un nuevo tono colegial. Significa sacar adelante reformas radicales, durante mucho tiempo postergadas, de la estructura de la Iglesia y revisar urgentemente las obsoletas e infundadas posiciones dogmáticas y éticas que impusieron sus predecesores.

 

 

 

 

http://www.redescristianas.net/2013/07/17/cura-radical-o-suicidio-asistido-tiene-salvacion-la-iglesiahans-kung-teologo/

El Papa Francisco: él ha estado «haciendo cosas maravillosas», pero canonizar a Juan Pablo II no es uno de ellos: Garry Wills


13 de julio 2013 14:24

Por Kathleen Geier

 

Más en el New York Review of Books, icono católico progresista e intelectual público extraordinaire Garry Wills ha escrito un blog excelente sobre la política de la canonización en la Iglesia Católica – es decir, el proceso por el que la Iglesia declara a alguien un santo. En ella, Testamentos incluye su fascinante historia y el análisis, como el presente, sobre el concepto muy mal entendido de la «infalibilidad papal»:

Papas modernos han sido cautelosos de invocar el sospechoso «carisma», o don divino de la infalibilidad, una potencia Pío IX [quien frenó 1846-1878] arrebatado a su concilio Vaticano II cautivo. Es un poder utilizado sólo una vez en el sentido técnico, en la definición de una doctrina no controvertida (la Asunción de María al cielo) de Pío XII 1950. Pero, en lugar de la infalibilidad, los últimos Papas han encontrado muchas maneras de describir sus actos como casi infalible, irreversible, universal.Ahí es donde el proceso de canonización viene en tan fácilmente. Se le da al Papa una especie de infalibilidad de la puerta trasera. Él dice definitivamente que una persona está en el cielo, y puede hacer milagros, y trabajó los particulares (o, por Juan XXIII, uno solo).

El principal argumento de Wills es que la reciente canonización del Papa Juan Pablo II en el Vaticano es muy poco aconsejable, sobre todo porque John Paul «presidió la Iglesia durante su escándalo de pedofilia en todo el mundo.» Testamentos pide, más brutal, pero, creo, completamente justa, «¿Quién puede pensar que un santo en el cielo cada vez protegido a un sacerdote depredador?» hecho.

Sin embargo, quizás el más fascinante nugget enterrado en el post Wills es la siguiente:

que es un poco triste ver a Papa Francisco, que ha estado haciendo cosas maravillosas en su corto tiempo en el Vaticano, jugar el viejo juego de la auto-certificación en la parte superior de una fábrica de hacer santos.

A principios de este año, cuando el Papa Benedicto XVI anunció su retiro, Testamentos sonaba completamente pesimista que un nuevo Papa anunciaría algún tipo de cambio positivo. Sin embargo, parece haber cambiado su tono, por lo menos hasta cierto punto. En el post, Testamentos no entrar en detalles acerca de las cosas «maravillosas», piensa Francis ha estado haciendo.Supongo Testamentos van a escribir sobre el nuevo Papa en profundidad en un futuro no muy lejano. En cualquier caso, estoy de acuerdo con él en que hasta el momento, de manera limitada, pero sin embargo significativo, el papado de Francisco ha sido una grata sorpresa para los progresistas católicos.

Por ejemplo, el reinado del Papa Francisco hasta ahora contrasta muy favorablemente hecho con los de sus predecesores inmediatos, Benedicto y Juan Pablo. Ha evitado gran parte del estilo de vida de lujo y la pompa y ceremonia que Benedicto XVI, por su parte, hizo alarde . Francis ha roto audazmente con la tradición de otras maneras también. Por ejemplo, el Jueves Santo, cuando lavó los pies de los presos (un ritual anual), incluyó mujeres presas en la ceremonia. Ningún Papa anterior nunca hizo esto y algunos argumentó acciones de Francisco violaron leyes de la Iglesia.

Francisco también está utilizando menos América en las masas, que estávolviendo loco tradicionalistas . Hizo comentarios acerca de los ateos que fueron ampliamente vistos como un gesto de bienvenida de la tolerancia. Y al igual que sus predecesores, Francisco suena muy progresista de hecho cuando se trata de cuestiones económicas. Se ha criticado el capitalismo, atacó «el culto al dinero», y llamó a la reforma del sistema financiero. Él ha llamado a la Iglesia para ayudar a los pobres , incluidos los inmigrantes pobres . Se ha condenado a «trabajo esclavo» en Bangladesh y la trata de personas en todo el mundo.

Un amigo que es un progresista católica y diestros en la política del Vaticano dice que cree que Francisco es un buen hombre, y tiene la intención de reformar la Curia notoriamente corrupto (la burocracia del Vaticano). Si pudiera hacer eso, eso sería un enorme positivo – por no mencionar histórico – paso.

Pero no nos adelantemos aquí. Francisco sigue siendo 100% de apoyo de la doctrina tradicional de la Iglesia sobre el papel de la mujer, control del embarazo, el aborto, la homosexualidad, y sacerdotes casados. Más preocupante aún, ha reafirmado represión del Papa Benedicto XVI en un grupo de monjas americano que es una de las fuerzas institucionales más progresistas de la Iglesia Católica.

Para sorpresa de nadie, la Iglesia Católica, por desgracia, sigue siendo una institución mayormente profundamente reaccionario. Francisco ha tomado una serie de medidas positivas pero no ha mostrado indicios de Juan XXIII de tipo que está abierto a cambiar radicalmente las cosas. ¿Qué ha hecho y dicho importe hasta el momento a los gestos simbólicos sobre todo de la clase que puede ser fácilmente revertida por el próximo Papa. Sin embargo, hasta el momento es un producido una mejora significativa con respecto a lo que hemos visto últimamente. Eso no es nada, y no puedo dejar de pensar – y esperanza – si él podría sentar las bases para cambios más radicales. Estoy deseando leer más pensamientos de Garry Wills sobre esto.

Kathleen Geier es un escritor e investigador de política pública que vive en Chicago.Encontrarla en Twitter: @ Kathy_Gee
LEER EN INGLES:
http://www.washingtonmonthly.com/political-animal-a/2013_07/garry_wills_on_pope_francis_he045807.php#

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