Teología hecha por mujeres a partir de la feminidad


Leonardo Boff, Teólogo y filósofo
nov072013

 

Koinonía

El Papa Francisco ha dicho que necesitamos una teología más profunda sobre la mujer y su misión en el mundo y en la Iglesia. Es cierto, pero él no puede desconocer que hoy existe amplia literatura teológica de la mejor calidad, hecha por mujeres en la perspectiva de las mujeres, lo que ha enriquecido enormemente nuestra experiencia de Dios. Yo mismo me he dedicado intensamente al tema, y terminé escribiendo dos libros, El rostro materno de Dios (1989) y Femenino-Masculino (2010), este último en colaboración con la feminista Rosemarie Muraro. Entre tantas de la actualidad, resolví traer al presente a dos grandes teólogas del pasado verdaderamente innovadoras: Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179) y Santa Juliana de Norwich (1342-1416).

Santa Hildegarda de Bingen (1098-1179), considerada quizás la primera feminista dentro de la Iglesia, fue una mujer genial y extraordinaria no sólo para su tiempo, sino para todos los tiempos. Fue monja benedictina y maestra (Abadesa) de su convento Rupertsberg de Bingen en el Rhin, profetisa (profetessa germanica), mística, teóloga, predicadora ardiente, compositora, poeta, naturalista, médica informal, dramaturga y escritora alemana.

Es un misterio para sus biógrafos y estudiosos cómo esta mujer pudo ser todo eso en el estrecho y machista mundo medieval. En todos los ámbitos en los que actuó reveló excelencia y enorme creatividad. Muchas son sus obras, místicas, poéticas, sobre ciencia natural y sobre música. La más importante y leída hasta hoy es Scivias Domini (Conoce los caminos del Señor).

Hildegarda era sobre todo una mujer dotada de visiones divinas. En un relato autobiográfico, dice: “Cuando yo tenía cuarenta y dos años y siete meses, los cielos se abrieron y una luz cegadora de brillo excepcional fluyó hacia dentro de mi cerebro. Y luego quemó todo mi corazón y el pecho como una llama, no quemando, sino calentando… y súbitamente comprendí el significado de las exposiciones de los libros, es decir, de los Salmos, los Evangelios y los otros libros católicos del Antiguo y del Nuevo Testamento” (véase el texto en Wikipedia, Hildegarda de Bingen, con excelente texto y literatura).

Es sorprendente cómo tenía conocimientos de cosmología, de plantas medicinales, de la física de los cuerpos y de la historia de la humanidad. La teología habla de la «ciencia infusa» como un don del Espíritu Santo. Hildegarda fue distinguida con ese don.

Desarrolló una visión curiosamente holística, enlazando siempre al ser humano con la naturaleza y el cosmos. En este contexto habla del Espíritu Santo como la energía que da viriditas a todas las cosas. Viriditas viene de verde, significa el verdor y la frescura que caracteriza a todas las cosas penetradas por el Espíritu Santo. A veces habla de la «dulzura inconmensurable del Espíritu Santo que con su gracia envuelve a todas las criaturas» (Flanagan, Hildegard of Bingen, 1998, 53). Desarrolló una imagen humanizadora de Dios pues Él rige el universo «con poder y suavidad» (mit Macht und Milde) acompañando a todos los seres con su mano cuidadosa y su mirada amorosa (cf. Fierro, N., Hildegarda of Bingen and her vision of the Feminine, 1994, 187).

Fue especialmente conocida por los métodos medicinales que desarrolló, seguidos en Austria y Alemania por algunos médicos hasta el día de hoy. Revela un conocimiento sorprendente del cuerpo humano y de qué principios activos de las hierbas medicinales son apropiados para las distintas enfermedades. Su canonización fue ratificada por Benedicto XVI en 2012.

Otra mujer notable fue Juliana de Norwich, en Inglaterra (1342-1416). Poco se sabe de su vida, si era una religiosa o una viuda laica. Lo cierto es que vivía recluida en un recinto amurallado de la iglesia de san Julián. Al cumplir 30 años tuvo una grave enfermedad que casi la llevó a la muerte. En un momento dado, tuvo durante cinco horas visiones de Jesucristo. Escribió inmediatamente un resumen de sus visiones. Y veinte años más tarde, después de haber pensado mucho sobre el significado de esas visiones, escribió una versión larga y definitiva Revelations of Divine Love (Revelaciones del Amor Divino, Londres 1952). Es el primer texto escrito por una mujer en inglés.

Sus revelaciones son sorprendentes porque están llenas de un inquebrantable optimismo, que nace del amor de Dios. Habla del amor como alegría y compasión. No entiende, como era creencia popular en la época y aún hoy en algunos grupos, las enfermedades como castigo de Dios. Para ella, las enfermedades y las pestes son oportunidades para conocer a Dios.
Ve el pecado como una especie de pedagogía mediante la cual Dios nos exige conocernos a nosotros mismos y buscar su misericordia. Dice más: detrás de lo que llamamos infierno hay una realidad más grande, siempre victoriosa, que es el amor de Dios.

Porque Jesús es misericordioso y compasivo es nuestra querida madre. Dios mismo es Padre misericordioso y Madre de infinita bondad (Revelaciones, 119).
Sólo una mujer puede usar este lenguaje de amorosidad y compasión y llamar a Dios Madre de infinita bondad. Así vemos una vez más como la voz femenina es importante para tener una concepción no patriarcal y por eso más completa de Dios y del Espíritu que recorre toda la vida y el universo.

Muchas otras mujeres podrían mencionarse aquí, como Santa Teresa de Ávila (1515-1582), Simone Weil (1909-1943), Madeleine Delbrêl (1904-1964), la Madre Teresa, y entre nosotros, Ivone Gebara y Maria Clara Bingemer, que pensaron y piensan la fe a partir de su ser femenino. Y siguen enriqueciéndonos.
Leonardo Boff escribió con Rosemarie Muraro Femenino y Masculino: Una nueva conciencia para el encuentro de las diferencias, 2002.

Traducción de Mª José Gavito Milano

 

http://www.redescristianas.net/2013/11/07/teologia-hecha-por-mujeres-a-partir-de-la-feminidadleonardo-boff-teologo-y-filosofo/

Ante la detención de Renato Salvatore: “Consternación y preocupación”


Comunicado del provincial de los Camilos en España

Las obras caritatias y sociales “son ajenas a esta noticia”

Redacción, 07 de noviembre de 2013 a las 16:20
Renato Salvatore 

 Mi deseo es que todos los hechos sean esclarecidos a fondo para llegar al conocimiento de la verdad hasta sus últimas consecuencias

(Jesús María Ruiz, provincial de los Camilosen España).- A través de nuestro Vicario General, P. Paolo Guarise, he recibido la noticia de la detención de nuestro Superior General, el P. Renato Salvatore, por parte de la Guardia di Finanza de Roma.

El comunicado decía:

“Con gran sorpresa y profundo dolor nos enteramos de la noticia de que nuestro Superior General ha sido arrestado por la Guardia de Finanzas para responder a los actos que se le atribuyen.
Permanecemos en oración y con la confianza de que se pueda arrojar toda la luz sobre este asunto.
Invitamos a los hermanos y a la gran familia de San Camilo a unirse a nosotros en la oración por nuestro Padre General.
Roma, 06 de noviembre 2013
P. Paolo Guarise, MI, Vicario General”

Como Superior Provincial, no tengo más conocimiento del asunto que lo publicado en los medios de comunicación. La noticia también me ha causado un profundo sentimiento de consternación y preocupación. En estos momentos mi deseo es que todos los hechos sean esclarecidos a fondo para llegar al conocimiento de la verdad hasta sus últimas consecuencias.

Las obras asistenciales de la Provincia Española y su actividad pastoral y sociosanitaria son ajenas a esta noticia que no se ven afectadas por ninguno de los hechos que se están investigando y que presuntamente se atribuyen a nuestro Superior General.
Por último, quiero, en este momento de dificultad, animar a toda la Gran Familia de San Camilo, religiosos y laicos, a continuar con sencillez, honestidad y eficiencia en el servicio a los enfermos, mayores, dependientes y personas con discapacidad como lo hizo nuestro fundador San Camilo, de quien estamos celebrando los 400 años de su muerte.

 

 

http://www.periodistadigital.com/religion/vida-religiosa/2013/11/07/ante-la-detencion-de-renato-salvatore-consternacion-y-preocupacion-religion-iglesia-camilos-espana-comunicado-.shtml

Las formas de machismo hostil a la Iglesia


Publicado el 07 de noviembre 2013 por Romero

Hay una gran cantidad de artículos esta semana con respecto a la carta enviada a los obispos del mundo, junto con el “Cuestionario” para el Sínodo Extraordinario de la Familia. Ninguna piedra sin mover, por así decirlo, en términos de opiniones sobre la carta, los métodos de intervención y el contenido de la carta en sí. Phyllis Zagano tenía una perspectiva muy válida en su artículo de hoy en NCR.  

Otros dos artículos que recomendaría provienen de ” Preguntas de un Oveja “y”Enlightened catolicismo “.

| By Phyllis Zagano | 06 de noviembre 2013 | NCR Online |

El Vaticano  documento preparatorio de la 10 2014 Sínodo de los Obispos sobre la familia llega a las mujeres después de 300 palabras. Entre los asuntos de gran preocupación son “formas de feminismo hostil a la Iglesia.” Machismo no se menciona.

El libro de jugadas sínodo en su mayor parte proviene de las plumas de los hombres. La reunión de Roma planificada, formalmente llamada la Tercera Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos, reunirá a los obispos católicos para discutir “Los desafíos pastorales para la familia en el contexto de la evangelización.”

Obispos del mundo tienen nueve temas principales a tener en cuenta antes de finales de este año. Sus respuestas a las preguntas sobre la catequesis, el matrimonio, la familia, el divorcio, las uniones del mismo sexo, los niños, la anticoncepción, las relaciones familiares y “otros desafíos y propuestas” será el marco para la conversación del sínodo.

Exactamente cómo los obispos y las conferencias episcopales reúnen entrada es un tema de algunos debates. Obispos diocesanos en los Estados Unidos recibieron los materiales de la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. con  ninguna indicación de que nadie más debe contribuir respuestas . Mientras tanto, los obispos de Inglaterra y Gales inmediatamente ponen todo el cuestionario en Internet  para recopilar las respuestas de la gente que sudar tinta con el pie derecho, pie izquierdo a través de la vida real.

El cuestionario trata de las oficinas del Vaticano, donde la inmensa mayoría de los profesionales son clérigos. Por lo tanto, el propio documento considera que la iglesia a través de una lente masculino. Pero no lo hizo Francis expresan su preocupación por el machismo en esa  larga entrevista verano ? ¿No Francis dice todo lo que oía acerca de las mujeres de color por  el machismo ?

Bueno, no todos los hombres son machistas unidos por  el machismo , pero hay que admitir que el factor de control en este o en cualquier evento de la iglesia es de sexo masculino. Con demasiada frecuencia, las sugerencias sencillas sobre los roles de las mujeres causan bajas bofetada inmediatas.

Por ejemplo, el parloteo de las mujeres como cardenales, primero en el gran diario español El País y después se diseminan en Facebook y reportado en otras partes, dio lugar a  la negación irónica por el vocero papal jesuita. Federico Lombardi . ¿Por qué? Hay que preguntarse si el Papa ya está atrapado en la melaza curial que tan valientemente desafía.

Cuando Lombardi dice enfáticamente: “Esto es una tontería … Sencillamente, no es una posibilidad realista de que el Papa Francis nombrará mujeres cardenales para el consistorio de febrero” insulta a la mitad de la raza humana – no sólo las mujeres católicas que le encantaría ver aún el gesto más pequeño a su inteligencia, su dedicación, su amor absoluto por la iglesia y todo.

Lo mismo con el Sínodo sobre la familia. Familia incluye a hombres y mujeres, pero los hombres se reunirán en Roma para hablar de ello. Sí, habrá intervenciones de los laicos, hombres y mujeres. Pero van a estar hablando a un grupo de hombres no casados.

Y todo esto viene en medio de continua discusión acerca de Francis ‘búsqueda de una “teología de la mujer.” Una gran parte de mí quiere decir: “Oh, está bien, quiere incluir a las mujeres en la antropología teológica de la iglesia y decir lo que es verdad para los hombres es cierto para las mujeres. “Pero otra parte de mí dice:” Dame un respiro. Usted ha comenzado una nueva ronda de la ” Querelle des femmes debate “iniciado en el siglo 13, que a veces discuten si las mujeres son una especie diferente a los hombres.”

Si Francisco concepto de una “teología de la mujer” tiene sus raíces en la inclusión, niega la Querelle ‘s 900 años de historia de criticar a las mujeres que se encuentran iguales a los hombres. Si su idea no se basa en la inclusión, la iglesia está en problemas.

¿Qué es? ¿Tiene Francis reconoce la inteligencia, la experiencia y la dignidad innata de la mujer? Creo que sí, pero me pregunto si la Curia marcha a su tambor. ¿Hay demasiado retroceso en contra del reconocimiento del Papa de la dignidad humana?

Mención del documento preparatorio del Sínodo “formas de feminismo hostil a la Iglesia” suena con fuerza contra el aumento del respeto del mundo por la igualdad y la dignidad de las mujeres. Hay que pensar que cuando un documento preparatorio del Sínodo se convierte en imagen investigar la “tentación del machismo” y la “ideología del  machismo ” , la iglesia podría estar en el camino otra vez.

Pero, ¿no? ¿El Vaticano cambiar su objetivo y, por tanto, su visión del mundo?

Lombardi dijo que “lo que sugiere que el Papa nombrará mujeres cardenales para el próximo consistorio no es ni remotamente realista.” Hay más de quinientos millones de mujeres por ahí que sugieren que se convierta en real, y rápido

Phyllis Zagano es investigador asociado en residencia en la Universidad de Hofstra y autor de varios libros en los estudios católicos. Su libro más reciente es  El misticismo y la búsqueda espiritual: Una Antología Intercultural , y sus libros más recientes son mujeres y el catolicismo (Palgrave-Macmillan), Mujeres en el Ministerio: Nuevas Preguntas sobre el Diaconado (Paulist Press) y Diáconos Mujeres: Pasado, Presente, Futuro (con Gary Macy y William T. Ditewig, Paulist Press). Hablará 13 de marzo en la Universidad Rockhurst en Kansas City, Mo.

 

http://concernedcatholicsmt.org/forms-of-male-chauvinism-hostile-to-the-church/

Detienen al superior de los Camilos por maniobrar para mantenerse en el cargo


Agencia EFE
Roma, 7 nov (EFE).- La Policía italiana ha detenido a Renato Salvatore, superior general de la Orden de los Padres Camilos, como supuesto responsable de una trama para retener a dos sacerdotes detractores y evitar así su presencia en la votación en la que fue reelegido para el cargo el pasado mayo.
Según ha informado Radio Vaticano, el sacerdote fue detenido junto a otras 5 personas, entre ellas el supuesto cerebro de la trama, el asesor comercial Paolo Oliverio, en virtud de una orden de arresto comunicada ayer en un lugar que no ha sido facilitado.
Las autoridades italianas encargadas del caso acusan a Salvatore de retención ilegal por haber impedido a dos sacerdotes participar en la votación haciéndoles objeto de un ficticio control de la Policía judicial.
La ausencia de estos dos religiosos, contrarios a la permanencia del sacerdote en el cargo, habría permitido que Salvatore se mantuviera como superior general de los Padres Camilos en la ajustada votación celebrada el pasado 13 de mayo en la Casa del Divino Maestro de Ariccia, al sur de Roma.
Según los investigadores, el cerebro de la trama era Oliverio, interesado en la gestión de los hospitales de la Orden, sobre todo en las regiones italianas de Campania y Sicilia (sur de Italia), y que pudo ayudar a Salvatore para mantenerse en el cargo con la idea de salvaguardar estos intereses.
“Con gran sorpresa y profundo dolor conocemos la noticia de que nuestro superior general ha sido detenido por la Guardia de Finanzas (Policía italiana) para responder de los hechos que se le atribuyen”, afirman en un comunicado los Padres Camilos, también conocidos como Camilianos u Orden de Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos.
“Vivimos este momento en el rezo y con la confianza de que se pueda arrojar plena luz sobre este asunto e invitamos a los hermanos y a toda la gran familia de San Camilo a unirse a nosotros en el rezo por nuestro padre general”, concluye la nota. EFE
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Camino fulmina a Encarnación González, la religiosa responsable de la beatificación de un millar de mártires


Encarnación González y Martínez Camino

 

Despedida por sorpresa y “con el parecer favorable” del Comité Ejecutivo

La teresiana había sido de los pocos responsables de la Casa de la Iglesia capaz de enfrentarse al todavía portavoz

Jesús Bastante, 07 de noviembre de 2013 a las 17:57
Encarnación González en la semana de Misionología/>

Encarnación González en la semana de Misionología

(Jesús Bastante).- Por la tarde. Por sorpresa. Sin miramientos ni una mísera nota de agradecimiento por el trabajo realizado. Así fue como el todavía secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino -en diez días abandonará este puesto- fulminó este miércoles a Encarnación González, hasta ese momento, y desde 2001, responsable de la Oficina para las Causas de los Santos de la CEE.

Camino quiere “morir” matando. Y quiere irse rindiendo cuentas con todos aquellos que, de una u otra manera, no han bailado exactamente a su son. Y la Oficina para las Causas de los Santos depende directamente de la Secretaría General. A su despacho fue llamada Encarnación González el pasadomiércoles por la tarde.

Allí se le comunicó que, después de 13 años -en los que se ha logrado, entre otras cosas, subir a los altares a más de un millar de mártires “de la persecución religiosa en España en el Siglo XX”- ya no se precisaban sus servicios. Y Encarnación, que en 2001 dejó su cátedra y su vida en Roma para entregarse en cuerpo y alma al trabajo, cogió sus bártulos y se fue.

Pocos minutos después del despido, la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal envió a los medios el siguiente comunicado:

Con el parecer favorable del Comité Ejecutivo, el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE), ha procedido al nombramiento deInmaculada Florido Fernández como nueva Directora de la Oficina para las Causas de los Santos.

Inmaculada Florido trabajaba ya en dicha Oficina, como adjunta a la Dirección, desde 2008. Sucede en el cargo a Mª Encarnación González Rodríguez, quien ha dirigido la Oficina para las Causas de los Santos durante casi 13 años, desde enero de 2001.

Apenas dos párrafos para comunicar la marcha de la religiosa, y su sustitución por Inmaculada Florido, que desde hace cinco años trabajaba al lado de Encarnación. Ni una palabra de agradecimiento para una mujer que pasará a la historia de la Iglesia española como la mayor postuladora de causas de santos, con una memoria prodigiosa, que la hace recordar detalles de todos los beatos y santos que han pasado por su oficina en los últimos 13 años.

 

 

La nota, en cambio, sí deja claro que la decisión ha sido tomada por Martínez Camino, pero “con el parecer favorable del Comité Ejecutivo”. El mismo, en la actualidad, está formado por el cardenal Rouco (presidente); Ricardo Blázquez (vicepresidente); y los arzobispos Francisco Pérez (Pamplona), Juan del Río (castrense), Julián Barrio(Santiago) y Juan José Asenjo (Sevilla), amén del todavía portavoz. ¿Han avalado estos obispos el cese de Encarnación González? ¿Han firmado su baja sin detenerse a leerla? ¿Qué hay detrás de esta sustitución llevada a cabo sin luz y sin taquígrafos?

Muchas preguntas, y ninguna respuesta, más que remitirse al comunicado. Los últimos días de Martínez Camino en la sede de Añastro están siendo un suplicio para los trabajadores de la Casa de la Iglesia, que temen que el todavía portavoz quiera acabar su mandato llevándose por delante -laboralmente hablando- a muchos que en su día se opusieeron a alguna de sus decisiones, o no la apoyaron públicamente. Los pocos trabajadores que aceptan hablar por teléfono con este cronista confiesan su “miedo” y su deseo de que “se vaya cuanto antes”.

El caso de Encarnación González es especial, toda vez que formaba parte del “núcleo duro” controlado por Camino. La Oficina de las Causas de los Santos depende directamente de la Secretaría General. En los últimos meses la teresiana se había distanciado de Martínez Camino, pero la gota que parece haber colmado el vaso ha sido los rumores que hablaban de la posibilidad de que la religiosa pudiera convertirse en la sucesora en Añastro del obispo auxiliar de Madrid.

 

Por su parte, la afectada no ha querido remover la polémica. En conversación con RD, Encarnación ha señalado que su sucesora “es una mujer excepcional, una gran profesional, que lo hará magníficamente”, y respecto a su futuro, se ha limitado a decir que “hace trece años me llamaron porque la Iglesia necesitaba mis servicios en este puesto. Ahora se me pedirá otra misión. Y en ese servicio estamos”.

Sea como fuere, lo cierto es que el “canto del cisne” de Martínez Camino está resultando duro para todos aquellos que, en el interior de la Casa de la Iglesia, no han comulgado con todas las ruedas de molino. Y que el todavía portavoz deja, sin dudas, muchos menos amigos que enemigos. A falta de diez días, se desconoce si Encarnación González será su última víctima.

 

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Francisco pide “diálogo” al político venezolano


El Papa saluda a Capriles

Capriles expone al Papa la situación de los presos en Venezuela

También le traslada al Papa el “lenguaje de amenaza” de Maduro

Redacción, 06 de noviembre de 2013 a las 16:59

 La “Iglesia goza de la autoridad moral y los principios para convocar a los venezolanos a ese diálogo tan necesario”

El Papa Francisco ha recibido este miércoles en el estudio del Aula Pablo VI al líder de la oposición de Venezuela y gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles, que ha expuesto ante el Pontífice la situación económica, de los presos y las cárceles en Venezuela y le ha hablado sobre el “lenguaje de amenaza” del Gobierno de Nicolás Maduro. Por su parte, Francisco ha insistido en la importancia del diálogo.

En declaraciones a los periodistas, Capriles ha remarcado que ha venido a Roma “en nombre de millones de venezolanos” parapedir al Papa que les ayude a “encontrar ese camino de paz, ese camino que permita construir un país, que cese esa división, ese lenguaje de amenaza que todos los días escuchan al gobierno”.

Además, el político venezolano ha precisado que durante su encuentro, que ha durado 20 minutos, le han explicado a Francisco “la situación de los presos políticos, del sistema judicial, de las cárceles, la situación económica”. “Toda la situación que estamos viviendo en Venezuela”, ha señalado.

En respuesta, según Capriles, el Papa ha insistido mucho “en el tema del diálogo”pero el líder de la oposición ha precisado que “para dialogar se necesitan las dos partes” y ha asegurado que “están absolutamente dispuestos a dialogar sobre la base de la verdad, sin chantajes, sin una pistola en la cabeza”.

Asimismo, Capriles ha destacado “el papel de la Iglesia que es una institución que convoca casi a la totalidad de los venezolanos –el 80 por ciento tienen una simpatía con la Iglesia Católica–” y ha remarcado que la “Iglesia goza de la autoridad moral y los principios para convocar a los venezolanos a ese diálogo tan necesario, porque el país es de todos y entre todos hay que construirlo”.

El líder de la oposición ha recordado que el próximo 8 de diciembre se celebrarán comicios electorales y ha remarcado que “las elecciones en Venezuela tienen que ser transparentes, confiables y tienen que ser el mecanismo para que los venezolanos puedan expresarse sin ningún tipo de chantajes y de miedo, con el convencimiento de que ahí se resuelven las diferencias y de que la voluntad del pueblo tiene que imponerse y no la voluntad de quien controla las instituciones”.

El pasado 15 de octubre, Capriles informó de que el Santo Padre le había enviado una carta en la que le notificaba su disposición a recibirle para conversar sobre los problemas que se viven en su país. “Allí llevaremos el mensaje de millones de venezolanos que quieren que este país pueda encontrarse”, señaló.

El Papa Francisco ya recibió en audiencia al presidente venezolano, Nicolás Maduro, el pasado 17 de junio en el Vaticano. Según informó entonces la Santa Sede, durante el encuentro, que también duró 20 minutos, ambos hablaron de la situación de Venezuela tras la muerte del presidente Hugo Chávez y sobre algunos de los problemas que aquejan al país, como “la pobreza, la lucha contra la criminalidad y el narcotráfico” (RD/Ep)

 

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Entre paternalismo y libertad


por Irrazábal, Gustavo · 

Qué es y qué no es la opción preferencial por los pobres.El principio de la opción preferencial por los pobres, elaborado por el episcopado latinoamericano en Medellín (1968)[1] y Puebla (1979),[2] fue asumido luego por el magisterio universal.[3] Es, en esencia, la formulación de una verdad con profundas raíces bíblicas y evangélicas: el amor deYahveh por los pobres, cantado por María en el Magnificat, que encarna Jesús en su misión, y que se continúa en praxis caritativa de la Iglesia.Se trata, entonces, del testimonio de la misericordia de Dios que alcanza a todos y a cada uno de los seres humanos, sin exclusiones, especialmente a los más débiles, vulnerables y marginados, los que “no cuentan” para la sociedad.

En un sentido amplio, por lo tanto, la “pobreza” no tiene necesariamente un significado económico: son también “pobres” los enfermos, los adictos, los ancianos, los que están solos, las personas abusadas de diferentes modos, los que no encuentran sentido para su vida, etcétera.[4] Pero este principio surge concretamente como una respuesta a una exigencia histórica de justicia social, y tiene una innegable acentuación socio-económica, focalizándose en el fenómeno de la pobreza material, que va unida a la carencia de participación económica, social y política.[5]

Novedad histórica

¿Por qué se lee hoy en este fenómeno una exigencia impostergable de justicia? Es cierto que para el cristianismo, la pobreza comportó desde siempre un llamado a respuestas de justicia y caridad. Pero por muchos siglos, esa respuesta se concibió exclusivamente en términos de iniciativas individuales o asociativas, que no involucraban directamente al Estado ni al conjunto de la sociedad. Por otro lado, el objetivo de estas acciones era fundamentalmente paliativo, buscando alivio a una realidad que en sí misma era vista como algo natural e inevitable, como los rigores del clima, los terremotos o las pestes, e incluso como una diferencia que desempeñaba una función en la armonía del todo social.

Esta visión comenzó a cambiar desde el siglo XIX, cuando la idea tradicional de la sociedad estática y estamental comienza a resquebrajarse, y se abre paso una aspiración generalizada a una vida más digna, al tiempo que el progreso técnico comienza a asentar las bases para la posibilidad material de responder a esa aspiración. Esta conexión entre nuevas aspiraciones y posibilidades ya está claramente perfilada a mediados del siglo XX. Y el hecho de que sólo una parte relativamente pequeña del mundo pudiera beneficiarse con ella, mientras que grandes sectores seguían sumergidos en la miseria, no hizo más que exasperar el sentimiento de injusticia y de agravio en los postergados.

La opción preferencial por los pobres expresa esta nueva visión de la pobreza: no es una simple desgracia sino una situación que podría y debería ser superada, y cuya persistencia se origina en injusticias y responsabilidades concretas, de las sociedades en su conjunto, de grupos y de actores particulares. La pobreza no sólo debe ser paliada, aliviando sus consecuencias más crudas: debe ser eliminada. Los pobres no sólo tienen una legítima expectativa a ser asistidos: tienen un derecho a contar con las condiciones necesarias para alcanzar una existencia digna y participar plenamente de la vida social. La inclusión de los derechos sociales en las constituciones modernas, más allá del problema de su efectividad, es expresión de esta nueva conciencia.

Principio social estructural

Pero hay algo más. Los pobres del evangelio no se representan sólo a sí mismos. No son excepciones a la condición humana general. Los pobres, de diferentes maneras, ponen de manifiesto aspectos de esa condición humana en cuanto “caída”: los ciegos, sordos, mudos, paralíticos, leprosos y endemoniados que Jesús socorre con sus milagros, son espejos en los que podemos reconocer nuestra propia debilidad, vulnerabilidad y dependencia, nuestra necesidad de salvación, así como nuestra inalienable dignidad y potencialidad para colaborar en la obra de nuestra redención. No querer “ver” a los pobres, es no querer vernos a nosotros mismos.

Los pobres son cifra, además, de las disfuncionalidades de la convivencia social, que quedan puestas en evidencia al ensañarse con ellos, pero que de modos menos patentes afectan a todos. Por todo esto, la opción preferencial no es un principio meramente “sectorial” sino que tiene un alcance general, porque recorre transversalmente a la sociedad en todas sus dimensiones. La pobreza no es, ni debe ser, la única preocupación, pero no hay tema social relevante que no se vincule de modo más o menos directo con ella. Toda política pública debe ser concebida y evaluada, en primer lugar, a la luz de su repercusión positiva o negativa en la condición de los más pobres.

El camino para el desarrollo auténtico, integral y solidario de todos pasa inexorablemente por la promoción integral de los pobres, y cualquier atajo que pretenda ignorarlos desembocaría en la frustración general. Por esta razón, parafraseando las palabras de Juan Pablo II, quien afirmaba “el hombre es el camino de la Iglesia”,[6] podemos decir también: “los pobres son el camino de la Iglesia y de la sociedad”.

Conversión

Esta opción preferencial tiene como sujetos a quienes no son pobres en sentido material, y por lo tanto están existencialmente lejos de aquellos a quienes desean socorrer. Para poder cubrir esa distancia, no basta una respuesta meramente pragmática, como si en lo demás la propia vida pudiera permanecer inalterada. Es necesario, por el contrario, un profundo cambio de mentalidad respecto del ideal de la vida humana digna y feliz (Puebla 1155) que haga posible la conversión, y el compromiso de toda la persona en una actitud de auténtica solidaridad. Esta conversión comporta la exigencia de abrazar la pobreza evangélica, caracterizada por un estilo austero de vida que, confiado en la Providencia divina, relativiza los bienes de este mundo (Puebla 1158), y que se concreta según la propia situación y estado de vida. Esta conversión además también debe alcanzar al conjunto de la sociedad, cuya sensibilidad se embota, como muestra con creces la experiencia, cuando impera el materialismo y el consumismo.

Causas de la pobreza y sus remedios

A la luz de este principio, debe estimarse inaceptable un proyecto económico que no tenga en su centro el tema de la pobreza, que lo ignore o le asigne una jerarquía secundaria (confiando, por ejemplo, en que el progreso de las clases más acomodadas se difundirá espontáneamente por una especie de “goteo” hacia los escalones más bajos de la sociedad), o que sacrifique los derechos fundamentales de los pobres de la generación presente por una prosperidad prometida exclusivamente para el futuro, o que no contemple adecuadamente redes de contención social para atender las necesidades básicas de los más vulnerables en las difíciles transiciones que acompañan el paso a una economía más dinámica.

Pero, más allá de estos límites negativos, la orientación positiva de un proyecto inspirado en la opción preferencial por los pobres dependerá de la interpretación que se adopte sobre el fenómeno de la pobreza y sus verdaderas causas.

Una primera interpretación es la que acompaña su formulación en el magisterio latinoamericano: la pobreza vista fundamentalmente como consecuencia de la injusticia y la opresión tanto por parte de grupos privilegiados como de estructuras impersonales (“estructuras de pecado”, cf. Sollicitudo 36). En el plano internacional, esta situación se expresaría en la dependencia de los países pobres respecto de los ricos, y en el plano interno, en la relación de dependencia entre clases. La riqueza tiende a considerarse en este planteo como una magnitud fija, en la cual la porción de un grupo social sólo puede expandirse a expensas de los demás. En pocas palabras, los ricos son ricos porque los pobres son pobres. El problema de la justicia es básicamente de distribución. Los pobres deben ser los principales agentes de su propia liberación luchando contra los intereses que les cierran el camino a la prosperidad. La Iglesia está llamada por su propia misión a acompañar esta lucha, porque la dimensión económico-social de la liberación es parte constitutiva de la liberación integral proclamada por Jesús en el evangelio.

Esta visión tiene un trasfondo de verdad indudable, pero su unilateralidad (la pobreza es causada casi exclusivamente por la injusticia) es fuente de consecuencias no queridas. Por un lado, alimenta la conflictividad y el resentimiento (“otro me está robando lo que es mío”); por otro, induce a una victimización que dificulta la asunción de la propia responsabilidad (“yo soy la víctima, me tienen que ayudar”). No es extraño que este pensamiento, nacido con una mística revolucionaria, haya adquirido con los años un talante conservador.

Esta interpretación, propia de la Iglesia latinoamericana, hacía a su vez de contrapeso a otra, más europea y afín al Concilio Vaticano II: la pobreza como carencia de desarrollo. Son pobres los pueblos que no han podido encontrar todavía el camino del desarrollo, ya transitado por los más prósperos: el de la creación de riqueza. Una mejor distribución no sería suficiente para eliminar la pobreza si no fuera acompañada por un incremento de los bienes a distribuir. Los pobres deben asumir la iniciativa de su propia promoción, ante todo respondiendo al llamado de Dios a “dominar la tierra”, a transformar el mundo, realizando así la “imagen de Dios” que llevan en sí, y colaborando en la obra creadora. El obstáculo para esta respuesta no está tanto en situaciones de opresión cuanto en los factores culturales que resisten el desarrollo (por ejemplo, la ausencia de una cultura del trabajo).[7]Los países ricos, y dentro de cada país los respectivos gobiernos, deben brindar asistencia para poner en marcha este proceso. La Iglesia debe acompañar ese esfuerzo a través de la educación de los creyentes en los valores del trabajo y del desarrollo como respuesta a la vocación de Dios.

Esta interpretación es estimulante: todo hombre es responsable de su propio crecimiento y, sobreponiéndose a sus condicionamientos, puede y debe responder al llamado de Dios a realizarse en el mundo. En este sentido, pone en primer plano la teología de la creación.[8] Pero peca de un exceso de optimismo, al no ponderar suficientemente la pesada influencia del pecado social. En la práctica, este discurso puede llevar al desaliento al generar expectativas que los pobres no están, por su situación, en condiciones de cumplir.

Es posible, a mi juicio, una posición integradora.[9] Ésta, por un lado, reconoce, al igual que la primera interpretación, la vinculación de la pobreza con la injusticia. Pero esta injusticia reside menos en el choque de clases, cuanto en las formas desviadas de Estado: el Estado autoritario, que oprime a sus súbditos en aras de sus propios intereses; el Estado del bienestar, elefantiásico, que invade con su lógica burocrática toda la vida social; el Estado corrupto, donde funcionarios y empresarios medran a la sombra de un capitalismo de amigos. Es necesario un Estado inspirado en el principio de subsidiaridad, que provea un marco de seguridad jurídica y las condiciones necesarias para que los pobres puedan desplegar su propia iniciativa y compitan en el mercado, en pie de igualdad, ofreciendo bienes y servicios.

Esta posición asume también la idea de desarrollo, pero señala la inadecuación de muchas iniciativas de asistencia que, pese a su buena intención, terminan agravando las dificultades que pretenden subsanar. Al mismo tiempo, relativiza el argumento de las resistencias culturales. Los pobres, en términos generales, poseen ya espíritu emprendedor, creatividad y energía, y sólo necesitan las condiciones adecuadas para desplegarlos y convertirse en protagonistas de su propio desarrollo y el de toda la sociedad. Ellos no son el problema: son la solución.

Al menos puede decirse que, si bien la primera interpretación a la que aludimos sigue siendo la que prevalece en el pensamiento social de la Iglesia latinoamericana, no existe ningún vínculo lógico necesario entre ésta y la opción preferencial por los pobres. Las doctrinas de la dependencia, que estaban en auge cuando tuvieron lugar las Conferencias de Medellín y Puebla, y que veían en las estructuras internacionales injustas un obstáculo insalvable para el desarrollo de nuestro continente, no podrían explicar el desempeño económico que hoy exhibe casi toda Latinoamérica. Este último tiene lugar gracias a la presencia de Estados de derecho democráticos, que brindan seguridad jurídica, libertad económica, e implementan políticas sociales eficaces. Por lo tanto, es claro que este género de ideas de orden económico y sociológico pueden ser libremente discutidas, y no tienen otra autoridad que la que deriva de su capacidad explicativa de la realidad.

Los pobres y la cultura

Así como la opción preferencial por los pobres ha surgido históricamente unida a ciertas presuposiciones de orden económico y sociológico, también aparece ligada, de hecho, a cierta visión cultural. En la perspectiva más analítica de Medellín todavía se distinguía entre tipos de pobreza: la pobreza como carencia material, que es un mal; la pobreza espiritual, que es la apertura a Dios; y la pobreza como compromiso evangélico.[10] Puebla realiza un giro hacia un enfoque más cultural, inspirándose en la exhortación apostólica Evangelii nuntiandi de Pablo VI (1975), pero la aplica de manera tal que tiende a difuminar la distinción entre los diferentes conceptos de pobreza, idealizando la material. Los pobres, identificados con el pueblo latinoamericano y sujetos por excelencia de su cultura de inspiración evangélica, son revestidos de todas las cualidades humanas y espirituales, y se convierten en los depositarios por excelencia de la sabiduría cristiana.

Es posible comprender las buenas intenciones que animan este discurso, orientadas a reconocer la dignidad, el valor y las potencialidades de amplios sectores desatendidos por la política oficial de sus países. Pero al identificar tendencialmente la pobreza como carencia y la pobreza como virtud se termina cayendo en una visión romántica, en la cual ya no se comprende qué ventaja podría tener para los pobres salir de su situación, ya que su promoción social entrañaría un riesgo para su fe y sus valores. No es de extrañar los efectos conservadores de esta visión, en la cual la preocupación se centra en afrontar desafíos puntuales (como la drogadicción) dejando de lado los problemas y las soluciones estructurales.

Por paradójico que suene, mitificar a los pobres significa no reconocerlos en su real dignidad. Detrás de esta visión se esconde un paternalismo mal disimulado que crea, como todo paternalismo, su propia forma de dependencia. Para reconocer al pobre en su auténtica dignidad no hace falta canonizarlo, mirándolo y tratándolo como alguien diferente al resto. La persona pobre, como toda otra, tiene cualidades y defectos, potencialidades y límites, capacidad de bien y de mal. Pero, sobre todo, es imagen y semejanza de Dios y, por lo tanto, capaz de responder a su llamado de transformar el mundo y de realizarse en él, dando curso a su inteligencia, su creatividad y su iniciativa. La opción preferencial por los pobres no debe traducirse en una tutela paralizante, sino en una acción decidida para crear las condiciones y procurar las oportunidades que les permitan recuperar el protagonismo de sus vidas, y la esperanza y el anhelo del progreso material y humano.

Mi sugerencia final es que la Iglesia en nuestros países debe asumir y anunciar con más claridad el evangelio del desarrollo, ayudando a las personas a tomar conciencia de su dignidad y su vocación en el mundo, y de la fecundidad de la libertad cuando es protegida por un marco jurídico adecuado y fundada en sólidos valores morales y espirituales. Es precisamente en lo profundo del corazón de cada persona donde se encuentra la raíz de todo cambio social auténtico y sustentable. Es allí donde un pobre empieza a dejar atrás la condición de pobre.

 

 


 

[1] Cf. Juan Pablo II, Discurso Inaugural de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, introducción; Documentos de Medellín (DM), Pobreza en la Iglesia 9.

[2] Cf. Documento de Puebla (DP) 1134-1165.

[3] Cf. Sollicitudo rei socialis (SRS) 42.

[4] Cf. Benedicto XVI, Jornada Mundial de la Paz (2009), que llama a considerar no sólo la pobreza económica, sino también la pobreza moral y espiritual, que se da, por el ejemplo, en el “subdesarrollo moral” característico del superdesarrollo (cf. Juan Pablo II, SRS 28; id., Centesimus annus 36).

[5] DP 1135, nota.

[6] Cf. Juan Pablo II, Redemptor hominis 14.

[7] Cf. Los “impedimentos culturales” mencionados por Benedicto XVI, o.c., 2.2.

[8] Cf. Pablo VI, Populorum progressio 15.

[9] Esta posición es ilustrada por la serie Poverty cure (2012), producida por el Acton Institute:www.povertycure.org.

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