ME LLAMA POR MI NOMBRE: JOSEP CORNELLÀ


 

Carta a dos jóvenes agnósticos

cornella@comg.cat

GIRONA.

 

ECLESALIA, 04/02/14.- Esta es una carta que escribí a dos jóvenes agnósticos, reales y que no se conocen personalmente, y que les envié por mail. En ella reflexiono sobre la situación de la fe a partir de mi propia experiencia. Una fe que centro en este Jesús personalizado. Ambos me agradecieron estas letras, reconociendo que les habían ayudado en su vida personal. El agnóstico, de hecho, es alguien que busca y se siente siempre insatisfecho… La comparto en este foro.

Estimados amigos:

Esta mañana, al leer el Evangelio, he pensado en vosotros dos, y en mi mismo, y en nuestras vidas, y en temas que hemos conversado a menudo. El fragmento del evangelio pertenece al relato de la resurrección que hace Juan (capítulo 20, versículos 11-18). Dice así:

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, cuando todavía estaba oscuro, y vio quitada la piedra que tapaba la entrada. María se quedó fuera, junto al sepulcro, llorando. Y llorando como estaba, se agachó a mirar dentro y vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. Los ángeles le preguntaron:

–Mujer, ¿por qué lloras?

Ella les dijo:

–Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.

 Apenas dicho esto, volvió la cara y vio allí a Jesús, aunque no sabía que fuera él. Jesús le preguntó:

–Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?

Ella, pensando que era el que cuidaba el huerto, le dijo:

–Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, para que yo vaya a buscarlo.

Jesús entonces le dijo:

– ¡María!

Ella se volvió y le respondió en hebreo:

– ¡Rabuni! (que quiere decir “Maestro”).

 Jesús le dijo:

–Suéltame, porque todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y di a mis hermanos que voy a reunirme con el que es mi Padre y vuestro Padre, mi Dios y vuestro Dios.

Entonces fue María Magdalena y contó a los discípulos que había visto al Señor, y también lo que él le había dicho.

He pensado en vosotros, mis jóvenes amigos, y en mi mismo, esta mañana al leer este pasaje del Evangelio de San Juan. Nos separan 40 años en la vida. Pero somos igual de novatos en el intento de ser cristianos. A veces me he preguntado el porqué puedo considerarme cristiano, si apenas piso una iglesia. Y creo que la clave está en este pasaje.

Hemos amanecido, como María, y hemos ido a buscar… Estamos a oscuras. La noche del alma es el estado de quien busca. No acabamos de estar convencidos. Y es de noche. No vemos la luz que nos prometieron cuando íbamos a catequesis, ni hemos escuchado la voz. Tal vez nos engañaron. Nos dijeron que teníamos que buscar en los sepulcros. Y esto es un engaño. María llega al sepulcro, y es de noche. Nosotros hemos llegado a muchos sepulcros, y nos hemos decepcionado. Nos han dicho que de tal o cual manera lo encontraríamos. Y nos hemos agachado, y hemos mirado dentro de los sepulcros. ¿Qué hemos encontrado? Materia corrupta.

Tal vez el espejismo de “dos ángeles”. Se me antoja que es la “pompa y esplendor” de las estructuras de nuestra iglesia. Mucho vaticano, muchas ceremonias vacías, mucho ornamento sagrado,…, pero ni rastro de Él. Es la decepción del día a día, de este sepulcro único de la historia, donde nos encontramos mirando sin ver nada.

Como María podemos pasar horas y horas mirando el sepulcro… Las miserias de una iglesia que no nos convence, de unas estructuras podridas y corruptas, de la pederastia y los escándalos, de un papa al que asesinaron por creerse el Evangelio y del actual, Francisco, en peligro de seguir sus pasos,… Pero no faltan los oropeles del Vaticano, la guardia suiza con su esplendor, el color púrpura de los cardenales. Corremos el riesgo de quedarnos ahí, parados, sin hacer nada…

Pero hace falta “volver la cara”. Y, en la confusión de la oscuridad, acertar a ver esta figura desconocida que está presente y se extraña de nuestra inquietud. No le conocemos. Es un alguien que está presente. Pero, para verlo, como María, hay que volver la cara. María deja de mirar a los ángeles. Nosotros debemos dejar de mirar hacia la estructura de la Iglesia que tanto nos llama la atención (para bien o para mal).

Y este desconocido nos pregunta a quien buscamos. Tal vez no lo sabemos. Tal vez buscamos a un crucificado, como María, y no somos capaces de ver un resucitado que se nos manifiesta plenamente. Estaríamos dispuestos a ir a donde fuera para encontrarlo. Pero ignoramos que lo tenemos presente allí, frente a nosotros, en el rostro de esta persona que tenemos enfrente. Buscamos en la noche oscura. Y la figura desconocida solo la veremos si somos capaces de volver la cara…

Y la figura desconocida le dice “¡María!”.

Y a mí me ha dicho “¡Josep!”. Y a ti te ha dicho “¡Jorge!”. Y a ti de ha dicho “¡Bruno!”.

Antes le ha dicho “Mujer…” Y no le ha reconocido. Y, a nosotros, nos ha dicho “Hombre, ¿por qué estás ansioso, a quien buscas, donde buscas,…?” Y no le hemos reconocido. El anonimato en el trato es moneda de cambio frecuente en nuestro mundo. Somos seres anónimos. Nos tratan como números…

Pero es cuando pronuncia el nombre, mi nombre, tu nombre, el nombre de cada uno, es entonces cuando somos capaces de decir en la lengua del espíritu: “¡Maestro!”.

Para mí este es el momento clave del ser cristiano. Reconocer a este Jesús resucitado que me llama por mi nombre. Y, a partir de aquí, intentar conocerle mejor. Tal vez sea así de sencillo. Yo sé que no puedo “agarrarle”, como intenta María. Él no se deja. “¡Suéltame!”, le dice. Nos dice que le soltemos. Pues cada uno de nosotros ha de ser él mismo. Pero compartimos que Él nos ha llamado por nuestro nombre, e intenta seducirnos. Ser cristiano, para mí, es dejarse seducir por Jesús de Nazaret. Un Jesús resucitado, en una dimensión que se me hace presente en cada uno de los hombres y mujeres que encuentro a mí alrededor…

Y, hoy, esta mañana, en mi rato de oración, he comprendido a María Magdalena, y, como ella, me he sentido impulsado a ir a explicarlo…

Y así os he explicado mi pensamiento, compartido con vosotros. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

Y con mi pensamiento, un fuerte abrazo,

Josep

 

 

Iglesia revolucionaria, iglesia revolucionada: Edward Falto


03/02/2014

Recientemente tuve la oportunidad de colaborar con unos estudiantes de nivel de doctorado en psicología que discutían en un grupo de diálogo la problemática del maltrato a menores. Entre los participantes había una representación de varios de los sectores de nuestra sociedad: profesionales, estudiantes,  desempleados, retirados y madres solteras. Después de varias rondas de discusión, estos puntualizaban de forma reiterada la importancia de la educación social preventiva o académica como el elemento necesario para atajar el problema del maltrato a menores. No obstante, una vez finalizado el taller me percato de que ninguno de ellos había mencionado nada relacionado con Dios, con la iglesia o con la religión como alternativa al problema abordado.

La experiencia me resultó abrumadora y rápidamente me pregunté, ¿Por qué la iglesia no ha sido una posible alternativa para estos participantes? ¿Qué se perdió en el camino para que la iglesia, o al menos la religión, fueran una remota opción? Reflexionando sobre lo sucedido, llegué a la conclusión de que seguro que algunos de los participantes albergaban algún principio religioso pero, ¿Por qué no lo mencionaron? Sin embargo, aunque era una muestra pequeña, posiblemente represente la opinión generalizada de nuestra sociedad. Una sociedad compleja que ha depositado su confianza en elementos políticos, sociales y económicos perdiendo paulatinamente la sensibilidad de la fe.

Creo firmemente que la Iglesia, basada en Jesucristo, fue diseñada para ser revolucionaria y con la capacidad de influir de forma efectiva a la humanidad. Por mi experiencia pastoral y académica entiendo que es necesario un cambio de enfoque que nos ayude a una proyección renovada de la fe hacia la sociedad que nos toca ministrar.  Este enfoque, en realidad no es nada nuevo, se trata sólo de estudiar los acercamientos de Cristo a su medioambiente para poder tener una idea de lo que debemos hacer. Si realizamos un simple estudio cristológico, será fácil comprender la misión salvadora de Cristo, su resurrección, su divinidad, etc. (Lc. 19:10).  Aunque estos son principios correctos de la fe cristiana, la situación actual es que la mayoría de los creyentes se han limitado sólo a ese nivel, proyectando así un Cristo muy elevado y, posiblemente, muy lejos de nuestra realidad humana.

Ahora bien, para traer a Cristo a nuestra realidad existencial debemos comprender la otra cara, la de Jesús, el mismo que afectó de forma práctica su propia sociedad y cuyo legado transcendió la Cruz. Retó a las autoridades religiosas por su mala interpretación de la ley (Mc. 12), así como la práctica del sábado con sanidades y trabajo (Mc. 2). Tuvo contacto físico con la hemorroisa y con una muerta (hija de Jairo. Mc. 5:22), lo que le hacía inmundo; luchó a favor del pobre y del oprimido; rechazó la forma de culto; transformó a miles de personas sólo con su mensaje; revolucionó gobiernos y a sus gobernantes. Muchos han muerto por su causa, y su mensaje ha tenido una fuerza tal que ha llegado hasta nuestros días.

Este modelo que nos muestra Jesús contrasta en ocasiones con lo que tenemos en la actualidad.  A pesar de que se cuenta con más recursos para la predicación del evangelio, resulta preocupante ver cómo algunas iglesias y corrientes doctrinales pierden el valioso tiempo de la predicación entreteniendo a la gente. Han optado por modelos de iglesias que favorecen la superficialidad, el simplismo y no provocan cambios permanentes en el individuo.  Este gran problema es fácil de visualizar, ya que muchos, en la búsqueda de herramientas o alternativas para atraer a la gente, usan cualquier recurso sin ningún tipo de selección, algo que ha resultado en una heterodoxia que facilita que la Fe pierda el sentido para muchos.

Debido a los dramáticos cambios en las filosofías de corte modernista que imperan en un gran sector de la cristiandad, para muchos no-creyentes la iglesia es un negocio, un lugar de manipulaciones místicas, monetarias y de lucro de ministros que hacen lo que quieren y viven del cuento, además de escándalos sexuales que al parecer no son corregidos. Por otro lado, los grandes movimientos neopentecostales en Latinoamérica y EE.UU y sus transmisiones televisivas han contribuido a una opinión errada de la fe. Difunden al que por medio de una contratación monetaria paga por estos servicios sin tener elementos que filtren lo que se va a transmitir. Países de Latinoamérica, África Central, EE.UU y el Caribe son invadidos por todas estas corrientes y aceptados como la moda del día. Además, la proliferación de elementos sobrenaturales como los dones y  manifestaciones ha colocado a Cristo en un segundo plano en muchos altares. Ante este panorama y otras cuestiones, la pregunta sería, ¿Hasta dónde vamos a llegar?

La Escritura es clara y nos advierte de esta tendencia: “No améis al mundo ni las cosas que hay en el mundo” (1Jn.2:15).  Este aviso no fue dado sólo para que la gente no abandonara la fe, sino también para que los que permanecieran no se dejaran cautivar por lo que el mundo les podía ofrecer, aunque fuera dentro de su fe. Ciertamente, un gran sector de la iglesia ha incorporado herramientas, modos, formas y estilos típicos del mundo, creyendo que con ellos lograrán alcanzar a la gente para Cristo, más aún, retenerla. Sin embargo, está altamente probado que este camino ha sido en realidad un fiasco, ya que al abandonar el estudio consciente de las Sagradas Escrituras se carece de los principios necesarios para mantener e impactar a la sociedad con lo que se cree. Se han abandonado fuertes principios de fe a favor de estrategias de alcance. La Iglesia ha pasado de ser un modelo revolucionario a uno revolucionado; uno que invierte la mayor parte de su tiempo en mantener lo que tiene más que en proyectarse como alternativa a la humanidad.

Definitivamente,  la iglesia debería ser una alternativa a nuestras culturas y sociedades. Nuestros países y gobiernos deberían verse “amenazados y retados” por una predicación apropiada de la fe, por una iglesia militante y revolucionaria que trastorne su tiempo, que exponga una teología funcional y práctica, que luche por las comunidades marginadas, por la mujer, la pobreza, la falta de recursos y la discriminación, en contra de las filosofías globalizantes que harán del mundo una gran aldea en la que el que no tiene será marginado. Debería   luchar contra la influencia negativa de la modernidad materialista y del secularismo, desarrollando una buena apología que sustente sus principios de fe. Por esto, como creyentes y como parte de un determinado entorno social, tenemos la responsabilidad teológica de repensar el evangelio a la luz de los acontecimientos de nuestra vida cotidiana. Cuando menciono la palabra repensar me refiero a la forma práctica y contundente en la que cada uno de los que componen la iglesia debería hacer teología.

Sin embargo, la pregunta sería la siguiente: ¿Sería correcto hacer iglesia en relación con la problemática social vigente? ¿Habría algo adicional en nuestros programas y actividades? Definitivamente sí. Es lamentable decir que, en ocasiones, nuestros conceptos teológicos se quedan obsoletos y no tienen un efecto real en nuestra sociedad. Esto no ocurre porque el mensaje sea ineficaz o haya perdido su poder, se trata más bien de que nosotros acomodamos nuestra teología y anulamos así su efecto en la sociedad que nos rodea. Una cosa es aprender la teología y otra es hacerla.  Podemos partir de la idea de una teología ya realizada y creer que no existe nada nuevo, o bien  podríamos comenzar a hacer una teología concreta cuyos efectos sustanciales sean reales y eficaces en la gente que la oye y deciden creerla.

Para acabar, la iglesia ha sido revolucionada por la vorágine de eventos y aparentes doctrinas que han minado su reputación, respeto e influencia. No obstante, es nuestro deber seguir adelante y tener una expresión teológica que proyecte la vida de Cristo en el mundo. Como iglesia deberíamos desarrollar una dinámica bíblicamente necesaria para educar a las congregaciones y repensar la forma de revolucionar el mundo en el que nos ha tocado vivir.

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Edward Falto

Pastor y profesor universitario, posee un grado de Bachiller en Administración Comercial de la UCPR (Universidad Católica de Puerto Rico), Ex-profesor y Graduado del Colegio Teológico del Caribe AD. Estudios Graduados en Artes de Filosofía, concentración en Estudios Teológicos de la Universidad Central de Bayamón en Puerto Rico. Ministro protestante durante mas 20 años.

FRANCIA: ORDENA LA PRIMERA MUJER SACERDOTE DE LA IGLESIA EPISCOPAL


Belanger ordenada como primera mujer  sacerdote  francesa en la Iglesia Episcopal

Por Matthew Davies | 03 de febrero 2014 3 Comentarios |

Obispo Pierre Whalon de la Convocación de Iglesias Episcopales en Europa celebra la Santa Eucaristía durante el 01 de febrero la ordenación del reverendo Fanny Sohet Belanger (de pie a la derecha de Whalon).  Foto: Harvey Bale Obispo Pierre Whalon de la Convocación de Iglesias Episcopales en Europa celebra la Santa Eucaristía durante el 01 de febrero la ordenación del reverendo Fanny Sohet Belanger (de pie a la derecha de Whalon). Foto: Harvey Bale [Episcopal News Service] El Rev. Fanny Sohet Belanger le encanta ayudar a la gente a crecer en su relación con Dios. Al mismo tiempo, dice, es importante no ser “atrapados” en la iglesia, sino para participar en la misión y para llegar a la gente donde está. Estos son los principios que han guiado la jornada espiritual de Belanger, un camino que la llevó a 01 de febrero a la ordenación como la  primera mujer sacerdote de Francia en la Iglesia Episcopal. “Mi ministerio no es llevar la religión a la gente, pero para que puedan elaborar su propia teología y la espiritualidad, ayudándoles a conocer su tradición y se comprometan con las Escrituras”, dijo a ENS en una entrevista reciente. “La oración es muy importante para mí y considero que es el corazón de la iglesia.” Belanger, de 38 años, fue ordenado por el obispo Pierre Whalon en Virginia Theological Seminary en Alejandría, donde se trasladó con su marido, Javier, en agosto de 2011 para completar una Maestría en Divinidad. Fue ordenada diácono en VTS en marzo de 2013. Whalon, obispo a cargo de la Convocación de Iglesias Episcopales en Europa, describió Belanger como un “candidato de cualidades extraordinarias [con una] muy acogedor, presencia pastoral cálida … Ella es una mujer para toda la gente.” Belanger nació en Grenoble, Francia, y criada como católica romana. Descubrió la Iglesia Anglicana en su 30 años y comenzó a asistir a la iglesia de St. Marc, un miembro de la Iglesia de la diócesis de Inglaterra en Europa. En 2011, ayudó a poner en marcha una Eucaristía anglicana para hablantes de francés en St. Marc. Belanger ha estudiado filosofía y teología, y “siempre tenía un gran deseo de ser sacerdote”, dijo. “Admiraba mucho a nuestro sacerdote parroquial cuando era un niño. Estaba devastada el día que mi padre me dijo que nunca podría llegar a ser un sacerdote, porque yo era una niña.Sentí que era tan injusto – y no había nada que pudiera hacer al respecto. Pero muchos años después, Dios encontró otra manera … Yo descubrí la Comunión Anglicana y pronto hice mi casa allí. Por primera vez pude hablar de mi sentido de una llamada sin ser despedida “. El Rev. Fammy Sohet Belanger con el obispo Pierre Whalon.  Foto: Harvey Bale El Rev. Fanny Sohet Belanger con el obispo Pierre Whalon. Foto: Harvey Bale Durante el sermón de ordenación, Whalon dijo Belanger es “una mujer de grandes regalos, entre los cuales está la capacidad de llevar el Evangelio a todo tipo de personas. Usted es un pescador de la gente también. Pero antes que nada, siempre hay que asegurarse de que usted está siguiendo donde Cristo está guiando. Es fácil quedar atrapado en la trampa de ministerio, en el que el sacerdocio es una carrera, y sus regalos son lo que se utiliza para avanzar. ” Según Whalon, Diócesis en Europa obispo sufragáneo David Hamid sintió que Belanger sería más adecuada para la ordenación en la Iglesia Episcopal y no en la Iglesia de Inglaterra. Belanger dijo a ENS que ella había sentido siempre atraída por los EE.UU. Congregaciones anglicanas se establecieron en el continente antes de la Reforma, lo que lleva a la formación de la Diócesis de Gibraltar en 1842 y de las Diócesis en Europa en 1980. Mientras tanto, después de la Revolución Americana, los episcopales estadounidenses comenzaron a adorar de vez en cuando en la Embajada de Estados Unidos en París. Como los intereses estadounidenses desarrollaron en el siglo 19, los episcopales en varias ciudades comenzaron congregaciones. Hoy en día, la Convocación de Iglesias Episcopales en Europa sirve a un grupo demográfico de diversidad cultural de los cristianos en algunos 20 parroquias y misiones en toda Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Italia, Polonia y Suiza. Otras dos jurisdicciones anglicanas operan en Europa: la Iglesia Episcopal Reformada de España y de la Iglesia Lusitana de Portugal . Belanger se desempeña actualmente como interna en la Iglesia de la Epifanía, en Washington DC, donde trabaja entre las personas sin hogar, predica, conduce estudios bíblicos “, sin embargo la mayoría del tiempo, acabo de escuchar a la gente y tratar de estar presente” le dijo a ENS. Antes de que se desempeñó durante 18 meses como seminarista en la iglesia de San Juan, la Plaza Lafayette, también en el distrito. Preguntado lo que ha definido su viaje, Belanger dijo que “la alegría y la maravilla … yo nunca hubiera pensado que iba a encontrar una iglesia que realmente nos sentimos como en casa, nunca habría creído que estaría enteré de mi sentido de una llamada … Creo que he aprendió que Dios puede hacer cosas extraordinarias con la gente común, o al menos a la gente común como yo. He aprendido a confiar, he aprendido a creer que Dios me ama y me guía “. Belanger dijo que la llena de orgullo y felicidad de ser la primera mujer francesa para convertirse en un sacerdote episcopal. Mientras Belanger y su esposo – el sistema de VTS y administrador de la red – planean quedarse un poco más en los EE.UU., ella entiende que su ministerio ordenado es probable que llamar a su regreso a Francia. Mientras tanto, ella es la esperanza de encontrar una nueva oportunidad para el ministerio en el área metropolitana de Washington DC. “Nos llevó mucho trabajo, la audacia y la fe para tenerme aquí – y también un montón de amor y apoyo de mi marido y amigos en el camino”, dijo. “Pero al mismo tiempo, me siento triste. Triste hay tantos ministros aquí en EE.UU. y tan pocos en Francia. Cristianos tristes en mi país no pueden encontrar un sacerdote para bautizar a sus hijos y enterrar a sus muertos. En Francia, los laicos tienen tanto que hacer con tan poco tiempo y, a veces no es suficiente la educación. “Estoy triste estas personas valiosas ‘no puede’ ser ordenados porque la Iglesia Católica Romana no lo permite”, agregó. “Creo que la gente en EE.UU. no siempre se dan cuenta de la oportunidad que tienen que disfrutar de una auténtica libertad de culto. Sin embargo, tengo la esperanza de la Iglesia Episcopal será capaz de extender su misión en Europa “. Whalon reconoció que en Francia, Belanger probablemente se enfrentaría a algunos retos como sacerdote femenino sirviendo en una sociedad predominantemente secular y donde la principal denominación cristiana es católica romana. Pero, Whalon agregó, ella tiene un don especial y una “capacidad de hablar a los franceses que tienen un caparazón endurecido sin maltrato hacia abajo.” Dijo Belanger: “No necesitamos tantas habilidades para convertirse en un sacerdote, necesitamos un corazón. La gente por ahí se están muriendo de ser amado y ser entendido. ” – Matthew Davies es editor / reportera de Episcopal News Service. http://episcopaldigitalnetwork.com/ens/2014/02/03/belanger-ordained-as-episcopal-churchs-first-french-female-priest/

CON HUMOR: TOLA Y MARUJA


— Yo no cargo tanto efetivo… ¿Y pa qué los necesitás, si se puede saber?
— Es que figurate que estoy atrasada en los diezmos de la iglesia de las Piraquivas y si no hago algún abono urgente me avientan a Datacrédito.
— ¡Tola, no charlés tan pesao! ¿Vos te volvites protestante? Con razón últimamente te mantenés de falda larga… Yo pensaba que era pa tapar las váris.
— Yo me dececioné demasiadamente de la iglesia católica por tanto cura pederastia y entonces de novelera fui a una misa protestante y me encarreté porque hay música en vivo y testimonios de pecadores.
— Vos donde haiga chisme ahí te ceban.
— Es que la iglesia protestante tiene de bueno que los fieles se confiesan delante de todos y todos nos enteramos de los pecaos de todos, no como la fe católica que ese placer se lo acaparan los sacerdotes.
— ¿O sea Tola que en esos templos protestantes no hay confesionarios?
— Está el mueble, pero pusieron cajeros eletrónicos.
— Te noto amañada… ¿Qué más de bueno tiene la tal iglesia de las Piraquivas?
— La pastora-senadora Alesandra es muy comprensiva y en las eleciones pasadas me fio el voto.
— ¿Cómo así? A ver Tola, barajámela despacio: ¿qué eso de que te fio el voto?
— Es que las Piraquivas no le compran a uno el voto sino que los fieles pagamos pa que nos dejen votar por ellas.
— Upa, ganan por punta y punta las vivarachas, con razón dicen que la fe mueve montañas… de pesos.
— La pastora doña Piraquiva, la mamá de la senadora…
— Ah, ¿la que hace botox de pobreza?
— ….es muy formal y me dio facilidades de pago pal curso de predicadora que estoy haciendo.
— Pero Tola, tengo entendido que vos no podrías predicar por tu cara, que se considera discapacidá estética.
— Bien podás burlate, blasfema… Ese es el problema de los católicos: pa ustedes la fe ni fu ni fa.
— Respeto tus creencias, Tola, pero yo no estaría ni de fundas en una iglesia que descrimina los discapacitaos.
— Que pena con vos Maruja pero doña Piraquiva tiene razón: ¿vos te imaginás un boquineto predicando el “Jermón” de la montaña? ¿O un manco diciendo: Que tu mano derecha no sepa qué se hizo tu izquierda? ¿O un jorobao cantando: El Señor hizo en mí maravillas?
— Yo lo único positivo que le veo a esas iglesias protestantes es que te tocan el timbre un domingo muy temprano y así uno aprende a perdonar.
— Una iglesia no se puede dar el lujo de mostrar pastores discapacitaos porque los fieles van a pensar: No tiene tanta fe ese tullido puesto que no se ha curao.
— Ahí sí te doy la razón: doña Piraquiva no es tan caída del zarzo pa poner un ciego a que recoja la limorna y le metan billetes falsos.
— Es que no tiene presentación un predicador rezando: El Señor es mi pastor y nada me faltará… y que le falte un ojo.
— Te repito Tola que respeto tus creencias pero yo desconfiaría de una iglesia que vende el agua bendita con gas.
— No sé, a veces me provoca volver a la religión católica, con ese papa tan chévere… ¿Verdá Maruja que su santidá Pachito va a permitir que los curas den misa los viernes con sotana tela bluyín?
— Tola, no des la ganga con las Piraquivas, volvé a la iglesia católica que es la mejor: pecás, rezás y empatás… En esas otras religiones el empate no sirve: te vas a penaltis o repechaje.
— Mirá Maruja ese grafitis: “Petro, amigo, el ego es tu enemigo”.

NOTICIAS. +Aldo M. Etchegoyen


He leído hoy los diarios, llenos de letras y palabras,

nos dibujan un mundo, violento, apresurado, poderoso,

buscando, cambiando, soñando, luchando.

Traen  noticias de poetas, músicos, políticos y famosos.

Han muerto dos poetas maravillosos, ambos en México,

uno argentino, Juan Gelman, el otro José E. Pacheco, en su país.

Los diarios reflejan poesía y en ellas, esperanzas.

Ha muerto también un músico maravilloso,

Pete Seeger, en Estados Unidos.

Voz rebelde, profética, valiente, que marchó con Martin Luther King,

reclamando justicia  para  la negritud, ¡basta! de racismo.

Hay noticias de países latinoamericanos y caribeños,

reunidos en la siempre bloqueada Cuba,

profundizan su unidad, verdadera independencia y dignidad.

En esa Cumbre de la CELAC no está el gran imperio y sus aliados.

¿No están?  Y .. sus bases militares desde Malvinas al Sur

hasta Guantánamo al Norte? Y…sus redes de espionaje?

¡Quieren conocer  todo!

Minerales, agua, bosques, riquezas, pobreza, sindicatos,

iglesias, gobiernos,  todo!!!!

No están en Cuba pero están,

dicen hacerlo para nuestro bien.

Problemas económicos, financieros, reflejan hoy los diarios.

En ellos el pagano dios “dólar” con millones de adoradores.

Pagano dios con su texto “In God  we trust”.

¿En Dios confían?

Poderosos grupos económicos, en la ciudad y el campo,

fuertes intereses bancarios generando más pobreza,

también más riqueza.

Pagos a la deuda externa,

más de lo mismo, mas pagamos, mas debemos,

curiosa contabilidad que siempre cuenta hacia el Norte, tan poco para el Sur.

El narco tráfico también es noticia,

hoy  con una novedad, “narcos con uniforme”…. novedad?

¿Y…la paz?  ¿Dónde está en los diarios?

Mano dura, muy dura en Honduras.

Ucrania se sacude, Egipto tiembla, el diálogo por paz en Siria se rompe.

Los Palestinos siempre amenazados, reprimidos, invadidos

al mismo tiempo condenados.

¿Y…los Pueblos Indígenas?

Como Palestinos en otras tierras … que les pertenecen.

¿Soy pesimista o realista?

¿Crítico o descriptivo?

No lo sé … es todo tan confuso… o tan claro.

He buscado la palabra amor en los diarios,

no la encuentro,

solo poetas, músicos, predicadores y maestros la defienden,

también quienes luchan  día y  noche por un mundo diferente,

justo, solidario, fraternal, verdaderamente humano!

Sin amor todo se pierde, con amor todo se gana.

Por ese camino quiere caminar la vida!!!

¿Vamos?

Toma mi mano, dame la tuya,

el camino es largo y no tiene atajos,

imposible caminar en soledad.

Solo juntos podemos llegar.

¿Vamos?

(Aldo M. Etchegoyen, Obispo Emérito de la Iglesia Metodista Argentina)

Fuente: http://clailiturgia.org

APUNTES PARA SITUAR HISTÓRICAMENTE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN Ancízar Cadavid Restrepo


El siglo veinte se inauguró con guerra y su primera mitad estuvo marcada por ese sino funesto. La guerra civil española (1936 -1939) y las dos guerras mundiales que se dieron entre 1914 y 1945 marcaron el destino de la humanidad en todos los sentidos; con la guerra se buscaba, al fin y al cabo, establecer la hegemonía absoluta del capitalismo y de Occidente y desplazar su centro, de Inglaterra a Estados Unidos. Ahí se enredó el proyecto de libertad y de autonomía de las nacientes repúblicas de la América Latina; en el imperial vecino se hizo patética la profecía de Bolívar “parece que los Estados Unidos de América estuvieran determinados por la divina providencia a plagar de opresión y de miseria a los países del sur”. En todo ese período, el estado Vaticano y la iglesia católica entera –así se creía- se hicieron del lado del bloque capitalista y se declararon antisoviéticos, antisocialistas y anticomunistas y culminaron en la postura filonazi del Papa Pio XII en 1939. Pero como nada es enteramente puro en las cosas humanas, su delegado en el Bósforo en plena segunda guerra, el Cardenal Angelo Giusseppe Roncalli, más tarde Papa Juan XXIII, declaró en 1942 “la guerra actual es la guerra del rico contra el pobre, del bien alimentado contra el que carece de lo necesario para vivir, del capitalista contra el trabajador” (Cartas). Se expresó a menudo, alineado con el análisis marxista, en términos de confrontación de clases y manifestó su repulsa a la histórica unión entre capitalismo y catolicismo (“Historia de un alma”).

El capitalismo muestra su insostenibilidad y hace la célebre crisis económica de 1929. Esa crisis económica del sistema vigente repercute favorablemente en la iglesia latinoamericana en cuanto que promueve análisis nuevos que empiezan a poner al descubierto el “estado de pecado estructural del capitalismo”. Mientras tanto, por los lados de los poderes, entre 1898 y 1945 se impone la íntima relación entre la política norteamericana y la vaticana con respecto a América Latina en asuntos como la “Guerra fría”.  Al tiempo que Pio XI y Pio XII, entre 1922 y 1958, persiguen el socialismo, ponen límites al fascismo de Mussolini en Italia, promueven el concordato con el nazismo germánico y reconocen la dictadutra de Franco en España, presenciamos el triste cuadro de una iglesia latinoamericana sometida en estados nacionales dependientes.

La dominación del “centro” sobre la “periferia” menos desarrollada abre paso político y económico a los gobiernos populistas y la iglesia oficial de nuestro subcontinente se hace del lado de las políticas y de los estados populistas pronorteamericanos y anticomunistas; con Roosevelt como presidente de los Estados Unidos entre 1930 y 1945, los estados populistas modernizan el capitalismo dependiente continental y conceden un papel protagónico a las burguesías locales y a las burocracias de estado. Por otro lado, la Acción Católica – AC, nacida en Italia en 1923 y extendida por toda Europa para contrarrestar el fascismo, salta a Buenos Aires en 1928 y va a jugar un papel importantre en contrarrestar los populismos; porque la iglesia pro-populista, cuando prevé la caída imparable de los gobiernos populistas, para no ser arrollada en su caída y siempre protegiendo su sobrevivencia, se aparta de ellos entre 1945 y 1959. Es importante anotar que la Juventud Obrera Católica – JOC belga de Chardjan, nacida en 1913 y vigilada de cerca por la iglesia oficial por su postura clasista, entra en América Latina de la mano de la AC y, a finales de los años 50 y en la década de los 60, ambas, sumadas a la Juventud Universitaria Católica – JUC, serán el lugar de formación de cuadros jóvenes cristianos a favor del compromiso político cristiano clasista, reformistas al principio, revolucionarios luego.  Por influjo de la JOC los sindicatos que le son cercanos, de historia reformista, se radicalizan y, desde una lectura cristiana, asumen un compromiso de clase y revolucionario. En esos justos años, en la iglesia universal van a empezar a suceder cosas y en la iglesia latinoamericana se va a dar una dinámica imparable y desbordante: nacimiento de grupos, sindicatos, centros de estudio e investigación, publicaciones, emisoras, cooperativas, estudio de sociología y marxismo.

Por el lado político, las democracias cristianas de Gaspari en Italia, de Adenauer en Alemania se hacen presentes en el continente mientras las oligarquías tradicionales y los partidos conservadores buscan desesperadas alianzas con la iglesia que ha mostrado gran capacidad de movilizar “masas de creyentes” en rituales totalmente politizados contra “las acechanzas del comunismo internacional que amenaza el reinado universal de Cristo”, en actos como congresos eucarísticos, marianos y afines. En esa lucha anticomunista y en las mismas décadas, se juntan la iglesia y las dictaduras como las de Trujillo, de Somoza, de Stroessner, de Batista.

En 1958 es elegido papa el anciano Roncalli, hombre de espíritu crítico, abierto, humanista y desposeído de miedos al comunismo; el mismo que había dicho en plena segunda guerra mundial que los católicos deberían establecer consensos de acción con los socialistas. Asume el nombre de Juan XXIII. 1959 será un año de grandes y determinantes acontecimientos. A los cuatro meses de su elección, en enero de 1959, el papa Juan convoca un Concilio Ecuménico para que la iglesia se oxigene, se ponga al día, converse con el mundo y camine con la historia humana. En ese mismo 1959 triunfa la revolución socialista de Cuba y derroca a Fulgencio Batista. Esa revolución se va a volver un referente de lucha, de esperanzas revolucionarias en toda América Latina y va a ser un polo de atracción y de iluminación muy fuerte para los sectores cristianos provenientes de la JOC, la JUC y la AC y de otras formas de militancia. También en ese año el jesuita Juan Luis Segundo publica su libro “Función de la iglesia en la realidad rioplatense – 1959”; se puede considerar que con esa obra se inaugura la reflexión sistemática de una teología latinomericana de la liberación.

En 1961 es elegido John F. Kennedy como presidente de los Estados Unidos y con su “alianza para el progreso”, en América Latina, en el corazón de la llamada “década del desarrollo, 1955 – 1965”, crece el optimismo del capitalismo dependiente. En 1962 un hecho hace temblar al mundo, el de la crisis de los misiles soviéticos que se van a instalar en Cuba y que buscan defender la revolución socialista de la isla contra su poderoso enemigo vecino. Al mismo tiempo el papa Juan es presionado para que excomulgue a Fidel Castro. En lugar de hacerlo, el papa recibe en audiencia a Amado Blanco, embajador de la Cuba revolucionaria e inicia con ello una diplomacia que parece que fue definitiva en el retorno de los buques soviéticos con sus misiles a casa y en el fin de la pretención de establecerslos en Cuba. Kruschev dijo del papa “respecto a lo que el papa Juan ha hecho por la paz, su intervención ha sido una intervención humanista que será recordada por la historia. El papa y yo podremos tener opiniones divergentes en muchas cuestiones, pero estamos de acuerdo en el deseo de la paz”.

Entre 1962 y 1965 acontece el Concilio Ecuménico Vaticano II convocado por el octogenario papa Juan XXIII; en ese marco el papa habla reiteradamente de “iglesia de los pobres”; en sus encíclicas Mater et magistra (1961) y Pacem in terris (1963) alienta los compromisos políticos de los crstianos y de la iglesia en América Latina. 

Entre 1964 y 1966 se da la lucha legal del sacerdote Camilo Torres en Colombia, desde la academia, desde los centros de pensamiento, desde el acompañamiento a los movimientos y organizaciones de base y a las agremaiciones, desde los balcones, desde la plaza pública. Impedido, amenazado y acorralado por la burguesía nacional y por su ejército que temblaron ante su crecinte poder de convocatoria, Camilo fue obligado a vincularse al ELN y a sumarse a la lucha armada desde las montañas. El 15 de Febrero de 1966 fue asesinado, al tiempo que 17 obispos latinoamericanos hacían pública la “Declaración de los obispos del tercer mundo” a favor de la liberación de los pueblos y de la lucha de los cristianos.  En el mismo año se establece la Revolución Cultural China, mientras en América Latina pugnan corrientes desarrollistas de corte democristiano y corrientes revolucionarias aupadas e inspiradas por la experiencia de Cuba. Al mismo tiempo, en el sur del continente, en Bolivia, el Che Guevara promueve la “foquista” guerra de guerrillas. Es sacrificado en 1967. El sacrificio de Camilo y del Che los convierte en dos íconos que nunca hasta hoy han dejado de inspirar el espíritu de transformación revolucionaria en los jóvenes y en muchísimos cristianos. En ese mismo año 67 la rebelión juvenil mexicana es ahogada en sangre, en el corazón del imperio se suceden las masivas manifestaciones contra la guerra en Vietnam, se da el “mayo” de París. En Roma el papa Pablo VI publica la encíclica Populorum progressio que denuncia el “imperialismo internacional del dinero”.

Mientras se mueve por el continente la “teoría de la dependencia” que cuestiona el desarrollismo y combate las reformas al tiempo que propone una liberación estructural continental, tiene lugar la II Conferencia general del episcopado latinoamericano” conocida como “Medellín”, en 1968. Los obispos del continente asumen que “América Latina padece una situación estructural de injusticia que es un pecado estructural” que sólo podrá ser redimido con un compromiso de todos en la liberación de toda opresión. Es tan clara la opción revolucionaria de los obispos en pleno y es tal el impacto y tan grande la movilización que se genera desde la iglesia en todos sus estamentos que el imperio tiembla; al año siguiente, 1969, Nelson Rockefeller realiza su “visita de amistad” por todos los países de la región; entre sus recomendaciones a la Casa Blanca se destaca ésta “conviene que el gobierno de los Estados Unidos promueva muchos movimientos e iglesias que contrarresten la acción libertaria de la iglesia católica a lo largo y ancho de América Latina; de lo contrario, si se aplican las directirces de los obispos, nuestros intereses económicos y políticos en la región se verían seriamente afectados”.

La elección del socialista Salvador Allende como presidente de Chile en 1970 alimenta una vez más las esperanzas continentales en la revoluciónn que viene inexorablemente. Simultaneamente el papa Paulo VI propone en su encíclica “Octogesima adveniens”, la construcción de un “socialismo democrático”.

Queda claro que entre los años 1963- 1972 ha entrado en crisis el llamado “modelo de cristiandad” fundamentado en la alianza iglesia-estado; en su lugar creció, y para quedarse, aunque siempre en confrontación con el viejo modelo, el llamado “modelo iglesia de los pobres” cuya opción fundamental es el “proyecto de liberación de los pobres y oprimidos” y cuya única alianza legítima es la alianza de “iglesia y proyecto político popular”. Ese nuevo modelo, la reflexión que lo fundamenta, la praxis pastoral que se genera en obispos, sacerdotes, religiosas y laicos, las articulaciones que se multiplican para acumular poder desde abajo y para coordinar acciones, sus lecturas materialistas de la fe, de los evangelios y de las praxis de Jesús desde las esperanzas de los empobrecidos, las Comunidades Eclesiales de Base – CEB como epicentro de la vivencia cristiana y de la articulación entre fe y política, todo ello y un gran dinamismo de acciones simbólicas y prácticas por la liberación dio origen a lo que hoy seguimos llamando y defendiendo como TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.

En ese dinamismo simbólico-práctico podemos recordar a) acciones como las de los obispos unidos a campesinos que ocupan propiedades de terratenientes para obligar su expropiación y devolución, obispos mismos que devuelven a los campesinos miles y miles de hectáreas de las que la iglesia históricamente se había adueñado, sacerdotes y religiosas vinculadas a la revolución armada en distintos países, obispos que abandonan palacios y se van a vivir a barrios de miseria, curas obreros y activos en los sindicatos; b) organizaciones y articulaciones como SAL – Sacerdotes por el socialismo en Colombia, ORAL – Organización de religiosas por la liberación de América Latina; Sacerdotes para el tercer mundo en Argentina que optan por la revolución popular, ONIS en Perú, GOLCONDA – sacerdotes por el socialismo en Colombia, Confederación de sacerdotes en Guatemala, Sacerdotes para el pueblo de México, Movimiento Nacional cristiano por la liberación en Ecuador, Éxodo en Costa Rica, Iglesia y sociedad en América Latina de Bolivia. Entre todas éstas descuella la CLAR – Confederación Latinoamericana de Religiosos que se construye sobre uan opción radical por el proyecto histórico de liberación de los pobres; c) lineamientos como “acción revolucionaria y marxista”, “condena al capitalismo y asunción de la lucha de clases”, “análisis marxista de la realidad”, “estrategia foquista revolucionaria”, “incorporación masiva de los cristianos al proceso revolucionario”, “la construcción del socialismo”; d) obras de investigación y difusión que dan fundamento teórico y sistemático a la Teología de la liberación, como “El porvenir del cristianismo en América Latina” de Juan Luis Segundo (1963), “Hipótesis para una historia de la iglesia en América Latina” de Enrique Dussel (1964), “La pastoral de la iglesia en América Latina” (1968),  “La teología de la liberación” (1971) y “teología desde el reverso de la historia” (1977) de Gustavo Gutiérrez, “Religión, ¿opio o instrumento de liberación? De Rubem Alves (1968), “Teología desde la praxis de liberación” (1973) de Hugo Assman, “Teología del cautiverio y de la liberación” (19978) de Leonardo Boff, “Teología de lo político, sus mediaciones” (1980) de Clodovis Boff, “Las armas ideológicas de la muerte” (1978) de Franz Hinkelammert; e) asunción de nuevos desafíos: vivir la vida del pueblo que implica que ya la iglesia no va al pueblo sino que se hace pueblo, defensa plena de los derechos humanos, las bases y aún muchos de las cúpulas de la iglesia toman parte en los procesos revolucionarios.

La Estrella, Antioquia, Diciembre 26 de 2013

Fuente: http://www.desdeabajo.com

LA MISA DE CAMILO TORRES: Ancízar Cadavid Restrepo1


Uno se llena de alegría y esperanza cuando escucha por fuera de Colombia y en muchos ambientes, aún eclesiales, 48 años después de su muerte,  que “Camilo es para el mundo entero un profeta de nueva humanidad”. En su corta vida de apenas 37 años él fue, efectivamente, un profeta de estilo bíblico, de tradición latinoamericana y de alcance universal. Desde el 29 de agosto de 1954, cuando fue ordenado sacerdote, hasta el 15 de Febrero de 1966, cuando fue asesinado con balas del ejército colombiano, su palabra y su acción fueron semilla de nueva humanidad y servicio sin pausa al pueblo y sus luchas. Esos doce años fueron suficientes para derribar algunos mitos y para proponer un modelo de sacerdocio al servicio de los excluidos. Una mirada veloz a sus compromisos durante esos doce años nos permite comprender con claridad su camino de servicio:

  • Estudiante de ciencias políticas y sociología en la Universidad católica de Lovaina, Bélgica;
  • Fundador del equipo colombiano de investigaciones socio-económicas – ECISE (finales de 1954);
  • Vicerrector del Gimnasio Belga-Latinoamericano;
  • Capellán y profesor de sociología en la Universidad Nacional de Bogotá (1959);
  • Fundador del movimiento universitario para la investigación de las comunidades – MUNIPROC que movía a los estudiantes al compromiso con los sectores empobrecidos;
  • Cofundador de la facultad de sociología de la Universidad Nacional de Bogotá (1961);
  • Miembro de la dirección del Instituto Colombiano para la reforma agraria – INCORA (1961);
  • Miembro del comité técnico del mismo INCORA;
  • Decano del Instituto de administración social de la Alta Escuela de Administración Pública – ESAP (1962);
  • Cabeza de una protesta pública contra la dirección de la Universidad Nacional que había expulsado a diez estudiantes (Junio de 1962);
  • Asesor de la plataforma del movimiento político PUEBLO UNIDO, organización política, plural y abierta que buscaba construir consenso en la transformaciónde las estructuras imperantes;
  • Promotor personal de la plataforma del PUEBLO UNIDO en todo el país, mientras la jerarquía católica declaraba al movimiento como contrario a la doctrina católica (Mayo de 1964);
  • Fundador del semanario FRENTE UNIDO que promovía un gran movimiento de unidad nacional (Agosto de 1965);
  • Activista infatigable en todo el país a favor del movimiento FRENTE UNIDO. Logró convocar y unir a muchos miembros de distintas organizaciones políticas y gremiales y a muchos otros no vinculados a partidos tradicionales (entre Julio y Octubre de 1965);
  • Cuando le fueron prohibidas sus actividades políticas y sacerdotales y recibió múltiples amenazas de muerte por parte del ejército colombiano, no le quedó otra posibilidad que la de la lucha clandestina. El 18 de Octubre de 1965 se fue a las montañas de Colombia y desde allí se vinculó al ELN;
  • El 15 de febrero de 1966 murió en combate con el ejército oficial de Colombia.

En esta reflexión trato de presentar los cuatro grandes mitos que Camilo ayudó a desvelar y los cuatro modelos visionarios y proféticos que, en su lugar y por vía dialéctica, propuso para la construcción de un orden nuevo:

  • De una interpretación piadosa y ahistórica de la fe, a una unidad dinámica entre fe y política;
  • De una caridad asistencialista, acrítica y dependiente, a una ayuda con fuerza transformadora;
  • Del sectarismo político al compromiso con la unidad del pueblo en un sentido abierto y plural;
  • De una visión totalitaria y cerrada a una actitud humana, plural y ética a favor de la revolución.

PRIMER MITO: UNA INTERPRETACIÓN PIADOSA Y AHISTÓRICA DE LA FE

Camilo desveló con sus conferencias y sus actividades el modelo anacrónico de fe impulsado por la jerarquía católica que sistemáticamente busca el favor del establecimiento político. Camilo siempre fustigó a la iglesia que impulsa el distanciamiento de la religiosidad y que, por principio, evita la crítica de la realidad que padece la mayoría del pueblo:

  • Esa jerarquía promete la salvación eterna a través de la resignación frente a las injusticias y la opresión en esta vida2.
  • Promueve una religión sólo de culto que se olvida del sufriente rostro de Cristo3.
  • Se aleja de la relación con el Evangelio con el propósito de proteger un modelo de sociedad impuesto desde fuera4.
  • Esa jerarquía se calla frente al dominio opresor de pequeños grupos de poder que retienen injustamente en sus manos las riquezas nacionales5.
  • Es cómplice de las minorías opresoras pues, al fin y al cabo, ella es también rica económicamente y políticamente poderosa. La iglesia de los poderosos nunca es solidaria con los empobrecidos ni permite a sus seguidores el compromiso con sus luchas. Es apenas lógico que los ricos defiendan sus riquezas hasta la muerte6.

La jerarquía católica de Colombia es una leal seguidora del constantinismo romano que predica y sigue el “yo te doy y tú me das”. El régimen político le da a la iglesia beneficios exclusivos; a cambio, la iglesia bendice las políticas del estado. El régimen protege a la iglesia con sus ejércitos; la iglesia le bendice sus soldados y sus armas. A través del estado, la iglesia romana es exaltada, premiada y empoderada; ella, por su parte, enseña a su rebaño un catecismo de resignación: nada de lo establecido se toca, se cuestiona o se cambia. Ella enseña a sus feligreses a rezar con la cabeza inclinada  a su eterno e inmutable dios y así ganar el cielo después de la muerte. Camilo es el primer profeta colombiano que desenmascara el mito del cielo lejano de la jerarquía católica.

PRIMER MODELO: RELACIÓN ENTRE FE Y POLÍTICA

En las historias bíblicas que van desde el antiguo testamento hasta Jesús, Yahvéh aparece siempre de parte de los oprimidos. Luego Jesús mismo pone su vida al servicio de los pobres y es uno de ellos. Cuando entendemos este dato de las historias bíblicas descubrimos que no podemos separar al dios bíblico de la vida y las históricas esperanzas de los pobres, desplazados y humillados. El dios bíblico, en suma, se muestra siempre como un “dios de justicia”, partidario de las luchas de los negados y de los excluidos. Ésta es la teología con la que Camilo se identifica. Su ideal es la mayor cercanía con los empobrecidos y su mundo, con sus luchas y sus causas históricas y con las consecuencias que de ello de desgajan: identificación como amigo y hermano de los pobres, identificación con su historia y con su proyecto, identificación con la conflictividad de sus soluciones y con su  camino de liberación.

Liberada la conciencia de las y los nuevos creyentes de ese mito, en la historia latinoamericana brilla una nueva teología, la teología de la liberación con su opción por los pobres. Esa teología opta sin titubeos y sin vacilaciones por el universo de los pobres. Esta opción tiene unas bien concretas características: 1. Es una decisión práctica en cuanto conduce a una concreta acción de liberación. En esa medida, es más que un sentimiento compasivo expresado en palabras. Exige acciones coordinadas concretas en momentos concretos; 2. Es una decisión de interacción; los pobres deben ser los reales sujetos de su proceso; la ayuda asistencialista bloquea los procesos de liberación de los pobres en vez de impulsarlos; 3. Es una decisión solidaria. Es un ir al lado de los pobres, un compartir de sus vidas, su historia y sus luchas. Sólo así se puede ejercer una auténtica solidaridad. Los pobres no deben ser los aliados de nuestros partidos, movimientos, iglesias o instituciones; al contrario, nosotros debemos ser sus aliados; 4. Es una decisión política que se orienta a la transformación de las estructuras sociales, a la sociedad sin una clase condenada a la pobreza y la opresión. Es una decisión política orientada a la formación de la conciencia, de la organización y de la movilización de los pobres y sus aliados. Esa opción exige absoluta claridad sobre un hecho clave, que la pobreza es un fenómeno en permanente expansión producido por el sistema capitalista de mercado neoliberal. Por eso no queda otro camino que el de la eliminación del sistema capitalista.

SEGUNDO MITO: LA AYUDA ASISTENCIALISTA Y PATERNALISTA ACRÍTICA

Con el ánimo de impedir el desarrollo de la conciencia crítica, la iglesia católica necesita la astucia sutil de la caridad generadora de dependencia. De sus muchas riquezas, la iglesia arroja migajas a los pobres; así como lo hace la caridad imperialista de los estados industrializados. Dan y al mismo tiempo calculan las ganancias que les producirán sus limosnas. Dan para manipular y controlar la conciencia de los pobres. El sistema que produce pobreza espera que las iglesias den limosnas para que los pobres no se rebelen. El sistema engaña, y roba, y explota;  las iglesias anestesian y promueven “resiliencia” con sus caridades demagógicas y con sus mediáticos centros de asistencia; el sistema produce pobres y pobreza, las iglesias los silencian.

El paternalismo de las iglesias promueve una dependencia infantil. Las iglesias son concientes de este hecho y lo necesitan. El asistencialismo es un medio de adormecimiento que va matando la capacidad de autonomía, como el cáncer,  en silencio. En esa medida, esa caridad ineficiente es una caridad cómplice de la injusticia. Según la prédica del mismo Jesús, no puede ser así: cuando el sistema no funciona, de nada valen las reformas y la única ayuda eficaz es la que asegura la invalidación del sistema y la revolucionaria construcción de un orden nuevo.

Camilo tocó, señaló y desenmascaró ese mito, hizo visible su desvergonzada malicia:

  • En Colombia no se puede llevar a cabo el ideal del amor por medio de la caridad. Se necesita un cambio de estructuras; y éste, a su vez, implica una revolucióndel amor7.
  • Él señaló que una ayuda paternalista no es suficiente para alimentar a la mayoría del pueblo, sino que hace falta que la sociedad se organice de forma diferente8.
  • Camilo juzgó al clero de Colombia como el más retrógrado del mundo y planteó que es claro que las únicas iglesias de avanzada en el mundo son las iglesias de los pobres9.

Otro mito fue movido y removido por la voz  profética que anunció la urgencia de la revolución. Por haber tocado el mito, creció el coro de los que pedían, como la deJuan el Bautista en tiempos de Jesús, la cabeza de Camilo para satisfacer la libido de una amante de la corte.

SEGUNDO MODELO: AYUDA CON FUERZA REVOLUCIONARIA

El amor al prójimo es la esencia del cristianismo. Pero ese amor para ser verdadero debe ser eficiente10. Este era el postulado más importante para todas las decisiones de Camilo en sus doce años de sacerdocio. Todas sus opciones y reflexiones se fundamentan siempre sobre él:

  • La ayuda paternalista nunca transforma los problemas estructurales;
  • Hay que buscar medios eficientes para encontrar soluciones eficientes a los problemas de la mayoría;
  • Esos medios nunca van a ser buscados por las minorías con el poder en sus manos, sino por las mayorías víctimas de los privilegios de los primeros;
  • A través de la reflexión sobre la ayuda eficiente se llega a la exigencia de la revolución;
  • Camilo entendió la revolución como la tarea conciente de cada cristiano que vive los ideales de su fe: “por eso, la revolución no sólo es permitida sino, incluso, obligatoria para los cristianos. Es la única posibilidad de practicar un real amor al prójimo11.
  • De lo anterior Camilo concluye que nosotros los cristianos de Colombia tenemos que luchar contra el sistema imperante puesto que es un sistema tirano que es puesto por sólo un 20% de los electores y todas sus decisiones son impuestas por unos pocos privilegiados por el sistema mismo.

El ideal revolucionario de Camilo propone, entonces, una efectiva y transformadora ayuda que se convierta en una semilla de nueva humanidad y nueva sociedad. Sería, pues, una ayuda revolucionaria. A través de su decisión radical por el amor evangélico, Camilo llega a una radical decisión, su compromiso personal con la revolución.

TERCER MITO: LA SECTARIA PUREZA POLÍTICA DE LOS REVOLUCIONARIOS DE COLOMBIA

Camilo conoce los dos axiomas fundamentales de la actividad política en Colombia. Él siempre las mencionó con simplicidad de tal modo que el pueblo entero las comprendiera:

  • Es el pueblo el que hace una revolución porque él es el que padece la opresión. Sólo el pueblo que es víctima de la injusticia puede cambiar esa situacióninjusta.
  • El pueblo fue dividido y encasillado en dos partidos por la minoría poderosa. En Colombia se es conservador o liberal. No hay otra posibilidad pues así ha clasificado a nuestro pueblo la minoría en el poder; pero es sólo con ese pueblo con el que se puede hacer la revolución. Camilo sabe que el pueblo es liberal o conservador por tradición y más por unos motivos sentimentales que son permanentemente reforzados y alimentados mediante sutiles mecanismos de opresión12.

Con su intuición y con su fina sensibilidad, Camilo llega a descubrir y valorar objetivamente los sentimientos de su pueblo y en ello encuentra un camino de ecumenismo político. Desde ese descubrimiento, Camilo critica la tendencia sectaria de la izquierda de Colombia a encerrarse en conventillos. Convencido de la “unidad del pueblo”, juzga su pureza doctrinal y su dogmatismo de partido como peligrosos. A través de todas sus acciones y compromisos él busca, en cambio,  fortalecer, defender y acelerar la unidad del pueblo. Todavía hoy, 48 años después de su martirio por la revolución, la izquierda colombiana lucha con esa enfermedad y como consecuencia de ella termina sirviendo los intereses de los opresores en vez de servir al pueblo y a su organización.

TERCER MODELO: UNA UNIDAD POPULAR ABIERTA Y PLURAL

Quien con honradez se pone de parte del pueblo ya ha empezado a ser revolucionario. Éste es otro postulado fundamental de Camilo. Él insiste en la difícil pero necesaria unidad del pueblo en la lucha por la liberación en Colombia.

  • Su propuesta del FRENTE UNIDO capta el interés de simpatizantes y de no simpatizantes, de seguidores de los partidos tradicionales y de gente sin partido. El programa del FRENTE UNIDO se inicia con la tarea de transformar las emociones y los sentimientos en actividades políticamente racionales.
  • La unidad del pueblo es su única arma contra el enemigo que es muy fuerte, con un bien armado ejército, con el control de los medios de comunicación, con un bien asegurado control ideológico del pueblo.
  • Tenemos que entender como un delito el empeño en dividir al pueblo, sea mediante partidos, mediante la religión, mediante sindicatos u otras instituciones que no trabajan por la unidad13.
  • Contra todas las objeciones denuncia él con fuerza profética y revolucionaria que el pueblo, en el hecho de ser dividido vuelve a ser oprimido. Por eso insiste en que la unidad es lo más importante para una lucha victoriosa14.
  • Para hacer entender su crítica y convertirla en acciones concretas, Camilo propone nueve condiciones para que se dé la unidad: 1. Conciencia de unidad: si no nos unimos en los objetivos, terminaremos siendo dispersados; 2. Organización: cada hermana y cada hermano del pueblo debe ser un maestro o maestra de la revolución15; 3. Buscar lo que nos une, es decir, la pobreza que todos compartimos y la nueva sociedad de mañana que entre todos hoy queremos empezar a construir; 4. Construcción de una organización y de una unidad de las bases hasta llegar a una plataforma unitaria común16; 5. Superación de los intereses personalistas; 6. Búsqueda de objetivos nacionales que liberen las energías de todo el pueblo; 7. Compartir la vida, la lucha y la esperanza de los pobres para que se dé el milagro de la unidad; 8. Búsqueda de instrumentos de unidad; 9. Para alcanzar la unidad revolucionaria tenemos que reflexionar y ahondar lo que nos une y rechazar todo lo que nos divide17.

Por todo lo señalado hay que luchar contra la pureza doctrinal que nos divide y que se convierte en un estorbo y un obstáculo a la organización y a la movilización del pueblo. Camilo señaló con claras y bien fundadas propuestas el camino para alcanzar la unidad, sin la cual la revolución en Colombia nunca será una realidad.

CUARTO MITO: UNA COMPRENSIÓN CERRADA Y TOTALITARIA DE LA REVOLUCIÓN

Camilo siempre señaló el peligro en el que caen muchos revolucionarios: querer absolutizarse y enseñorearse, entenderse como principio y fin, intocables y cerrados a la crítica; terminan por ello convertidos en oposición inhumana. Camilo señaló por anticipado el peligro mortal de la absolutización que sólo conduce a un totalitarismo inhumano. Cuando se pierde la motivación inicial y esencial por la tarea y la lucha compartidas, se cae en la contradicción y el proceso termina en su aniquilamiento. Con esto Camilo tumba el mito de la “pureza revolucionaria”. Una revolución es pura cuando es una tarea permanente, cuando es capaz de criticarse con humildad, capaz de convertirse, de revolucionarse internamente y de seguir su “hacerse”, de empezar de nuevo, cuando se interroga y se deja interrogar, cuando se evalúa y se corrige, cuando pregunta y escucha.

Camilo mantiene siempre viva su propuesta de nueva sociedad evitando la tentación de absolutizarla. Él ayuda a desarrollar una conciencia de las limitaciones que siempre van unidas a los proyectos humanos. Después de haber corrido el velo peligroso de la revolución absolutizada, empezó a señalar las tentaciones de las luchas de poder, en las que él siempre encontró egoístas e inhumanos intereses. Con humildad trató de explicar y de mejorar su opción política con profunda actitud humana y cristiana.

CUARTO MODELO: EL ROSTRO ÉTICO Y HUMANO DE LA REVOLUCIÓN

En todas sus conferencias, charlas y publicaciones subraya Camilo la profunda dimensión ética y humana de la revolución:

  • Él se llama permanentemente a la conciencia ética de la revolución. Aquí aparece una vez más su real tarea: su opción revolucionaria crece a a partir del convencimiento de que el amor es el valor fundamental del cristiano revolucionario, humano y ético; por eso repite que sin un amor profundo al pueblo oprimido ninguna opción revolucionaria puede sostenerse.
  • Él siempre enfatiza el valor de las víctimas como fuerza humana transformadora; nosotros debemos estar preparados para rechazar la tentación de amar a la manera de los ricos como condición para ser un buen revolucionario. No se puede luchar contra un sistema cuando, al mismo tiempo se disfruta de sus beneficios.
  • Cuando uno se compromete en un proceso revolucionario, lo hace con su vida entera.
  • La disposición para el martirio y para ser pobre no son valores en sí mismos pero sí señales de un auténtico compromiso, de una fuerza mística revolucionaria. Esas señales hablan de una fe y de una vida con fuerza revolucionaria. Sólo por esa vía podemos hacer una praxis revolucionaria18.
  • Nadie puede ser auténticamente revolucionario mientras no crea en los valores de su pueblo. Integrarse con el pueblo, vivir con él son elementos importantes para alcanzar la unidad y la revolución. Si podemos enseñar al pueblo, de él vamos a aprender más. Es el pueblo el que podrá enseñarnos el camino de la unidad y de la lucha.

En las siguientes actitudes podemos entender la grandeza de Camilo como ser humano, como cristiano, como sociólogo, como sacerdote y como revolucionario y la voluntad que tuvo en todas las circunstancias para rechazar las tentaciones y las trampas del poder: “”Estoy dispuesto a seguir la revolución hasta sus últimas consecuencias, es decir, espero que ustedes me exijan, me guíen y me empujen si doy señales de debilidad. Quiero seguir adelante y, si es necesario, asumiré todos los riesgos de mi entrega. Pero no me alegraría si mi muerte no produjese frutos a favor de la revolución. Por eso es importante que nosotros nos comprometamos más en el trabajo político, con las ideas, con los equipos de trabajo, con las publicaciones. Si yo caigo, cada uno debe ser capaz de sobrellevar la conducción del proceso”19.

LA MISA DE CAMILO FUE ASÍ

Fueron doce años de fidelidad, presencia y lucha; doce años de permanente contradicción y enfrentamiento con la jerarquía de la iglesia católica; doce años de amor por la sagrada revolución, por la cual todavía hoy muchos mueren y por la cual muchas vidas enteras se convierten en ofrenda eucarística. Por eso escribió Camilo el 24 de Junio de 1965: “Si hay hechos que prohíben al ser humano ser presencia y rostro vivo de Cristo, es deber del sacerdote combatirlos aunque eso le signifique no celebrar más la eucaristía. Porque sin la plena vivencia de la dignidad humana, la eucaristía pierde su significado. Yo he optado por ser cristiano porque en ello encuentro la forma más pura del amor al prójimo. A través de Cristo he sido ordenado sacerdote para siempre, motivado por mi vocación de entregarme por entero y a lo largo de toda mi vida al amor al prójimo. Creo que la lucha revolucionaria es una lucha cristiana y sacerdotal. Sólo a través de ella y en las concretas situaciones de nuestro país podemos nosotros hacer posible el amor”20.

Camilo escribió el 26 de agosto de 1965: “he abandonado las tareas y los privilegios del clero. Pero no he dejado de ser sacerdote. Creo que he asumido la revolución por amor al prójimo. He dejado de celebrar la misa para ayudar a hacer concreto el amor al prójimo en la vida, en lo económico y en lo social. Si mi prójimo nada tiene contra mí, si se hace la revolución, volveré a ofrecer la misa a Dios. Si esto es posible, después del triunfo de la revolución los cristianos tendremos la certeza de que nuestro nuevo sistema habrá sido construido sobre las firmes bases del amor al prójimo. ¡La lucha es larga, comencemos ya!”21.

¡Y Camilo se fue a las montañas! Allá donde el nuevo sol, el de la nueva humanidad, despunta. Camilo se encontraría con la nueva Colombia, con el socialismo latinoamericano, el mismo que sigue en proceso de ser construido. Con el socialismo que por doce años, en nombre de Dios y de la vida, venía construyendo: “Tomen y beban, ésta es mi sangre, la que se vierte para que prospere la vida, y sea buena, abundante y para todos”.

1   pastoreoenperiferia@gmail.com

Teólogo, sacerdote, director de la Fundación Educativa Soleira

2   Reportaje a Camilo en la Universidad INCCA

3   Carta de Camilo al obispo auxiliar de Bogotá

4    Declaración al diario “La Patria” de Manizales, 14 de Junio de 1965

5   Conferencia ante el Sindicato de Bavaria, 14 de Julio de 1965

6   “Don Camilo colombiano”, reportaje de Hernán Giraldo, diario El Espectador, 13 de Junio de 1965 – Conferencia en la Universidad Nacional, Bogotá, 2 de Junio de 1965

7   “Sólo a través de la revolución se puede hacer real el amor al prójimo”, reportaje de Jean Pierre Sergent en “Hora cero”, México, 1 de Junio de 1967.

8   Reportaje de Amin Hindrichs y Fernando Foncillas en la Universidad INCCA.

9   Declaración al diario “La patria” de Manizales, 14 de Junio de 1965

10   Mensaje de Camilo a los cristianos, 1965

11   Ver: “Mensaje de Camilo a los cristianos”, 1965

12   Camilo Torres Restrepo: “Escritos – Su pensamiento político”, Bogotá, 1988

13   Conferencia de Camilo ante la Compañía de Tabaco de Medellín, 18 de Junio de 1965

14   Conferencia de Camilo en Barranquilla, 6 de Agosto de 1965

15   Conferencia de Camilo ante el sindicato de Bavaria, 1965

16  “Hablan los sacerdotes rebeldes”, Colegio Nacional de Periodistas, Agosto de 1965

17  “Por qué no participo en las elecciones”, Agosto 26 de 1965

18 Mensaje de Camilo a los estudiantes, 21 de Octubre de 1965

19 Conferencia de Camilo en la Compañía Colombiana de Tabaco, Medellín, 18 de Junio de 1965

20 Conferencia de Camilo en la Universidad INCCA, 1965

21 Mensaje de Camilo a los cristianos, 26 de Agosto de 1965

 

Fuente: http://www.desdeabajo.com

“Los santos tímidos” * Roberto Velert


 

“Los santos tímidos” *

 Los santos son clandestinos. Ahora, aquí arriba evidentemente resplandecemos en la gloria. Pero cuando están en la tierra, pasan buena parte del tiempo modestamente.

02 DE FEBRERO DE 2014

No estoy en condiciones de establecer si la timidez es una virtud. Y menos aún si puede practicarse en grado heroico. Sin embargo, puedo afirmar que allí arriba viven muchos tímidos. De hecho… me fue imposible encontrarme con ellos; pero supe de su existencia porque dejaron en mi libreta de entrevistas, unas notas.

Leyéndolas, me di cuenta de que la palabra timidez es impropia. Es la modestia innata que nos hace capaces de vivir en armonía con otras criaturas y nuestros congéneres. Su lenguaje es franco, abierto, animoso, prudente, propio de quien cuando sale al descubierto, tiene claras las ideas y las expresa con claridad y respeto.

Por eso “Desde el Corazón” sea mejor hablar de discreción, modestia y un equilibrado concepto de uno mismo. Y éstas sí que son virtud.

Una de las notas me decía: “Hemos sabido que estás confeccionando unas entrevistas sobre la santidad. No pretendemos ser entrevistados. Y, por otra parte, no te será fácil encontrarnos. Pero queremos prestarte nuestra contribución, que aunque modesta, podamos facilitarte la faena.
Como no entra en nuestro estilo ofrecer respuestas rápidas, que tienen el peligro de ser golpes de efecto, nos hemos reunido para concretar una redacción de pocas páginas en las que esbozar a grandes líneas, un retrato de un santo. Y como toda entrevista que se precie debe ser corta, concreta y comprensible te señalamos algunos rasgos característicos.

Los santos son clandestinos. Ahora, aquí arriba evidentemente resplandecemos en la gloria. Pero cuando están en la tierra, pasan buena parte del tiempo modestamente, no se imponen a la atención descaradamente, no buscan el espectáculo de la prepotencia, ni se ofrecen con orgullo espiritual a la admiración. Suelen actuar sin molestar a nadie, para hacer un poco de limpieza a este mundo, para volver a dar credibilidad a la Iglesia, para revalorizar las cotizaciones de un cristianismo a la baja. Son indispensables porque no juegan el papel de protagonistas, pero sí tratan de hacer el milagro, raro de “vivir ejemplarmente”. Una madre, uno que trabaja en el campo, uno que repara electrodomésticos, un paleta, uno que ha sabido perdonar, un sirviente, un profesor de geografía, un funcionario, un médico que al caer la tarde se quita cansado la bata blanca pensando en las personas y no en los números, un camarero, un mecánico, y que hacen su trabajo como para honrar a Dios. Os deis cuenta o no, dependemos mucho de ellos, de su fe, sus ejemplos, de sus oraciones. Dependemos de su “ser” en un modo en el que tantos desean tener un nombre, se proponen llegar a ser famosos, es hermoso poder proclamar: “Bienaventurados los anónimos”, ¡qué bendición que exista alguien que quiera ser él mismo!

Los santos son unos separados, de hecho la santidad significa separación. Son unos que se marginan de los apetitos, de las costumbres aceptadas sin discutir, a las maneras de razonar y de actuar de la mayoría. Quedando claro, que la santidad es la normalidad de la vida cristiana, no la búsqueda de una especialización temporal de hacer empresas asombrosas; sí el cultivar con asiduidad, tanto en el mundo como en la Iglesia, la virtud de la modestia, del servicio, de la generosidad, la solidaridad, el amor a todos, juntamente con la discreción, el comedimiento, la vida interior privada. Aprendiendo “Desde el Corazón” que se puede ser testigo sin pretender asombrar. Se puede ayudar a buscar la verdad, incluso facilitando alguna incertidumbre. Se puede ser caritativo, interesarse por el prójimo, sin ser dominante.

Se puede ser animoso aun reconociendo los propios límites. Se puede (más bien se debe) amar, respetando. Se puede difundir (se debe) el Evangelio, caminando como de puntillas (y bajando la voz) viviendo cada día el ejemplo de la fe.

Quisiéramos que los lectores y oyentes se dieran cuenta de que no es absolutamente deshonroso sentir en ocasiones y particularmente en las muchas pruebas, un poco de inseguridad respecto a las propias certezas, y con todo, un santo es un hombre que no tiene miedo. Uno que no se contenta con lo posible, que humildemente ama el riesgo del más allá. Y prefiere ser prisionero del sueño, antes que permanecer encadenado en la necesidad de ser, pensar y hacer como todos. No hay duda, las notas en mi libreta han realizado realmente la entrevista a  LOS SANTOS TIMIDOS.

*De la serie de unas imaginadas entrevistas a los santos de “Allá arriba” que irán apareciendo.

Autores: Roberto Velert
©Protestante Digital 2014

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Coca-Cola es así: Esther Vivas


feb022014

 

Esther Vivas

“Gracias por compartir felicidad”, nos dice el último anuncio de Coca-Cola, pero mirando de cerca parece que Coca-Cola de felicidad más bien reparte poca. O sino que se lo pregunten a los trabajadores de las plantas que la multinacional pretende cerrar ahora en el Estado español o a los sindicalistas perseguidos, y algunos incluso secuestrados y torturados, en Colombia, Turquía, Pakistán, Rusia, Nicaragua o a las comunidades de la India que se han quedado sin agua tras el paso de la compañía. Por no hablar de la pésima calidad de sus ingredientes y el impacto en nuestra salud.

Cada segundo se consumen 18.500 latas o botellas de Coca-Cola en todo el mundo, según datos de la propia empresa. El Imperio Coca-Cola vende sus 500 marcas en más de 200 países. Quién se lo hubiese dicho a John S. Pemberton, cuando en 1886, diseñó tan exitoso brebaje en una pequeña farmacia de Atlanta. Hoy, en cambio, la multinacional ya no vende tan solo una bebida sino mucho más. A golpe de talonario y campañas multimillonarias de marketing, Coca-Cola nos vende algo tan preciado como “la felicidad”, “la chispa de la vida” o “una sonrisa”. Sin embargo, ni su Instituto Coca-Cola de la Felicidad es capaz de esconder todo el dolor que ocasiona la compañía. Su currículo de abusos sociales y laborales recorre, como sus refrescos, todo el planeta.

Ahora, le ha tocado el turno al Estado español. La compañía acaba de anunciar un Expediente de Regulación de Empleo que implica el cierre de cuatro de sus once plantas, el despido de 1.250 trabajadores y la recolocación de otros 500. Una medida que se toma, según la multinacional, “por causas organizativas y productivas”. Un comunicado de CCOO, en cambio, desmiente dicha afirmación, y señala que la empresa tiene enormes beneficios de alrededor de 900 millones de euros y una facturación de más de 3.000 millones.

Las malas prácticas de la empresa son tan globales como su marca. En Colombia, desde 1990, ocho trabajadores de Coca-Cola han sido asesinados por paramilitares y 65 más han recibido amenazas de muerte, según ‘El informe alternativo de Coca-Cola‘ de la organización War on Want. El sindicato colombiano Sinaltrainal ha denunciado que tras dichas acciones se encuentra la multinacional. En 2001, Sinaltrainal, a través del International Labor Rights Fund y la United Steel Workers Union, consiguió interponer en Estados Unidos una demanda contra la empresa por dichos casos. En 2003, la corte desestimó la petición alegando que los asesinatos tuvieron lugar fuera de Estados Unidos. La campaña de Sinaltrainal, de todos modos, había conseguido ya numerosos apoyos.

El rastro de abusos de Coca-Cola lo encontramos prácticamente en cada rincón del planeta donde tiene presencia. En Pakistán, en 2001, varios trabajadores de la planta de Punyab fueron despedidos por protestar y los intentos de sindicalización de sus trabajadores en Lahore, Faisal y Gujranwala chocaron con las trabas de la multinacional y la administración. En Turquía, sus empleados denunciaron, en 2005, a Coca-Cola por intimidación y torturas y por utilizar una rama especial de la policía para dichos fines. En Nicaragua, el mismo año, el Sindicato Único de Trabajadores (SUTEC) acusó a la multinacional de no permitir la organización sindical y amenazar con despidos. Y casos similares encontramos en Guatemala, Rusia, Perú, Chile, México, Brasil, Panamá. Uno de los principales intentos por coordinar una campaña de denuncia internacional contra Coca-Cola fue en 2002 cuando sindicatos de Colombia, Venezuela, Zimbabwe y Filipinas denunciaron conjuntamente la represión sufrida por sus sindicalistas en Coca-Cola y las amenazas de secuestros y asesinatos recibidas.

Aunque la compañía no es únicamente conocida por sus abusos laborales sino, también, por el impacto social y ecológico de sus prácticas. Como ella misma reconoce: “Coca-Cola es la empresa de la hidratación. Sin agua, no hay negocio”. Y ésta succiona hasta la última gota allá donde se instala. De hecho, para producir un litro de Coca-Cola, se requieren tres litros de agua. Y no sólo para su bebida sino para lavar botellas, maquinaria… Agua que a posteriori es desechada como agua contaminada, con el consiguiente perjuicio medioambiental. Para saciar su sed -una embotelladora de Coca-Cola puede llegar a consumir hasta un millón de litros de agua por día, la empresa toma unilateralmente el control de acuíferos que abastecen a comunidades locales dejándolas sin un bien tan esencial como el agua.

En la India, varios estados (Rajastán, Uttar Pradesh, Kerala, Maharastra)

 

http://www.redescristianas.net/2014/02/02/coca-cola-es-asiesther-vivas/

La Liturgia de las CEBs, una Referencia para toda la Iglesia


03.02.14 | 02:29. Archivado en Comunidades eclesiales de baseIglesia en Brasil

Reginaldo Veloso fue uno de los brazos derechos de uno de los grandes personajes de la historia brasileña del siglo XX, Don Hélder Cámara y tuvo que pagar su precio por eso. Siempre fue considerado como uno de los grandes baluartes de la Iglesia popular brasileña, estando íntimamente ligado a las Comunidades Eclesiales de Base. Sus grandes conocimientos en el campo de la liturgia, constatado por las múltiples asesorías que realiza a lo largo y ancho de Brasil, le dan autoridad para hablar al respecto.

Él se presenta como presbítero, servidor de las CEBs, como Asistente del Movimiento de Trabajadores Cristianos, Asesor del Movimiento de Adolescentes y Niños y Miembro del Equipo de Reflexión sobre Música Litúrgica de la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil). Él es Licenciado en Teología e Historia de la Iglesia, por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y en Liturgia por el Instituto Superior de Pastoral Litúrgica de Rio de Janeiro.

Conocí personalmente a Reginaldo en agosto de 2013, cuando vino a asesorar el retiro diocesano de las Comunidades de Base, y quedé fascinado con su forma de entender y celebrar las cosas de Dios, le encontré nuevamente en el 13º Intereclesial de las CEBs a principio de enero, donde formaba parte del equipo de liturgia, y en estos días he tenido la suerte de acogerle en mi casa, junto con su familia.

Parte de la idea que la Liturgia de las CEBs, es una referencia para toda la Iglesia. En su opinión la experiencia de fe y la espiritualidad de las CEBs nace y se nutre continuamente de la dinámica del VER-JUZGAR-ACTUAR, que lleva a sus miembros a desenvolver, de modo cada vez más profundo y amplio, una mirada crítica, mística y militante sobre la realidaden que están envueltos. Quien pasa por la experiencia de las CEBs, no consigue vivir su fe y su compromiso cristiano, sino mirando a la realidad, a la Biblia y con el corazón cautivado por alguna causa que tenga que ver con la inclusión de los marginados, la vida en plenitud, la felicidad de la Tierra Prometida, donde mana la leche de la Justicia y la miel de la Paz.

Esa experiencia de fe y espiritualidad demanda una forma de celebrar, una expresión celebrativa que sea su reflejo, su culmen vibrante y fuente que brota continuamente para la vida en plenitud. Resalta dos elementos que merecen especial atención y cuidado, como prioridades en el hacer celebrativo de las CEBs: el “recodar la vida” y la “dinámica del circulo”.

Reginaldo hace ver que toda celebración de la Palabra de Dios, en un ambiente de CEBs, independientemente del tipo de ritual que se quiera desarrollar, inclusive y, sobre todo, la celebración del Culto Dominical, todavía más si se trata de la Cena del Señor, la Eucaristía, gana en coherencia e identidad, en cuanto celebración de comunidad eclesial de base, si incluye como elemento constitutivo, en primer lugar, y antes de todo, el compartir la memoria de los acontecimientos importantes, los recuerdos significativos de personas y hechos, en suma, “los signos de los tiempos”, como le gustaba recordar al mayor Papa de la historia de la Iglesia, el beato Juan XXIII y vuelve a recordar, finalmente, el Papa Francisco. Por ahí empieza nuestra escucha ritual de la Palabra de Dios, que, antes de hacerse Escritura, se hace carne en la vida cotidiana de las personas. Esa es la manera legítima y genuina de celebrar la vida cristiana, coherente con la manera de ser Iglesia de las CEBs, haciendose eco de cuanto el Concilio Vaticano II nos ayuda a entender cuando declara solemnemente: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. La comunidad cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos. La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia”. (Gaudium et Spes – GS 1).

Pero nuestra referencia y justificativa más importante para esta constatación nos viene de la propia Escritura, desde que, en primer lugar, nos miremos en el icono por excelencia de la Iglesia, María, la Madre del Señor, que, por dos veces, Lucas retrata como aquella que “guardaba todas esas cosas, meditándolas en su corazón” (Lc 2,19.51), habiéndonos reportado su canto, que bien refleja el fruto de esta práctica: una conciencia agudizada de las injusticias sufridas por su pueblo, su hambre y sed de justicia, así como su sueño de liberación, fundado en las antiguas promesas, y su alegría por sentirse llamada a contribuir para la realización del mismo (Lc. 1,47-55). Desde que, en seguida, nos dispongamos a colocarnos en camino con Jesús y los discípulos, rumbo a Emaús, sobre todo en las tardes de nuestras vidas, cuando el imperio de las tinieblas parece envolver miedosamente nuestra sufrida existencia (Lc 24,13-35). Ese pasaje del Evangelio de Lucas parece ser el mejor bálsamo bíblico del método VER-JUZGAR-ACTUAR, como programa básico y paradigmático de una celebración auténticamente cristiana: un tiempo pararecordar y compartir los acontecimientos=VER (vv. 13-24) – un tiempo para iluminar los acontecimientos de hoy con la experiencia de fe de nuestros padres y madres en la fe, por la lectura de las Escrituras, haciendo la “lectura pascual de la vida”, que hace recalentar los corazones=JUZGAR (vv. 25-27) – un tiempo para “hacer esto en memoria mía”, esto esrepartir el pan, dando gracias por el amor mayor de Aquel que dio la vida, presente en todos y todas los que hoy continúan esta historia de amor y donación, comprometiéndonos e impulsándonos, todavía más, a amarnos, a donarnos y a proclamar la victoria del amor=ACTUAR (vv. 28-35).

El segundo elemento constitutivo de una celebración de CEB es la “dinámica del círculo“: si la dinámica del VER-JUZGAR-ACTUAR tiene que ver con el contenido de la celebración, la “dinámica del circulo” tiene que ver con el modo, la manera plástica de realizarla, lapreparación del espacio celebrativo y el consecuente envolvimiento de las personas participantes en y de la celebración: el sentarse en círculo, por sí solo, ya tiene fuerza pedagógica y expresiva da participación colectiva, de la valorización de todas las personas presentes, que se miran de frente, se interpelan, se provocan, se escuchan, se disponen a compartir todo cuanto ahí sucede, asumiendo los diversos servicios o ministerios, de acuerdo con los dones que el Espíritu reparte entre todos y todas para el bien común (cf. Rm 12,3-8; 1Co 12,4-11). Esa es la mejor manera de, en ambiente de CEB, experimentar con gusto lo que Jesús dice en el “Sermón de la Comunidad”: “donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, yo estoy allí, en medio de ellos y ellas” (Mt 18,20)…

O si prefieren, esa es la manera de expresar con trazos evidentes la propuesta que sorprendió “a la madre de los hijos de Zebedeo”, los dos hijos de ella y más todavía los otros diez discípulos “que quedaron enfadados con los dos hermanos”: “Quien quiera ser el mayor entre vosotros, sea vuestro esclavo, pues el Hijo del Hombre no vino para ser servido, y si para servir y dar la vida por muchos” (Mt 20,20-28). Esa es la manera que mejor expresa y celebra la forma de ser Iglesia propuesta por Jesús, que es completamente divergente de los gustos y modos de los “escribas e fariseos”, pues “cuanto a vosotros, no os hagáis llamar de ‘rabi’, pues uno solo es vuestro Maestro y todos vosotros sois hermanos. No llaméis a nadie en la tierra de ‘padre’, pues uno solo es vuestro Padre, aquel que está en los cielos. No dejéis que nadie os llame de ‘guia’, pues uno sólo es vuestro Guía, Cristo. Por el contrario, el mayor entre vosotros debe ser aquel que os sirve. Quien se exalta será humillado, y quien se humilla será exaltado” (Mt 23,1-12). Y así el “círculo celebrativo” va siendo un “círculo de cultura”, a modo de lo que soñaba Paulo Freire, nuestro mayor pedagogo, donde se aprende, se elabora e se anticipa aquella nueva sociedad, que encarna los valores del Reino de Dios “así en la tierra como en el cielo”. Más que en cualquier otro momento de la vida eclesial, es en la celebración, en la Liturgia celebrada, donde precisa suceder el sueño del Apóstol Pablo (Rm 12,3-12). Es así la experiencia de celebrar en un ambiente circularmente preparado, celebrar “en círculo”, lo que termina siendo contenido profundo, vivencial, educativo e epifánico de la celebración cristiana del Misterio de la Fe.

Insiste en destacar otros detalles del carácter epifánico de la celebración de las CEBs: además de la manifestación de Jesucristo en medio de los suyos y de la verdadera naturaleza de la Iglesia, comunidad fraterna y participativa, ella da oportunidad a la manifestación del Espíritu a través de los dones concedidos a cada cual por el mismo Espíritu, lo que puede suceder y normalmente sucede, de diversas formas: no sólo por el ejercicio rutinario de los varios ministros implicados en la celebración, cuando alguienanima el canto de la asamblea o entona el salmo, cuando alguien proclama las Escrituras o anuncia las preces, cuando alguien coordina el conjunto de la celebración y la hace desarrollarse, o coordina momentos específicos como el del “recordar la vida” o de lameditación bíblica compartida, o da los avisos e informes de interés comunitario… Pero, por ejemplo, cuando la celebración de cada domingo se vuelve ocasión y oportunidad para cada grupo de edad, a lo largo del mes, dar el aire de su gracia, aparecer con su forma peculiar y compartir sus preocupaciones, sus actividades, luchas y conquistas, revelar sus valores, sus sueños y compromisos (una semana, los niños y adolescentes; otra semana, los jóvenes; otra semana, todavía, los adultos; otra, por fin, los ancianos)… o entonces, cuando, en cada celebración dominical, las diferentes pastorales y movimientos se turnan, teniendo cada cual su momento de compartir su vivencia y anunciar nuevas etapas a perseguir en demanda de sus metas y objetivos… Todo eso alimenta el gusto de la “caminada”, confortaen los momentos de fracaso, de dolor, de persecución, y fortalece la esperanza del Reino, el espíritu comunitario y misionero.

Por último resalta que la experiencia litúrgica de las CEBs apunta pedagógicamente para otro aspecto de gran relevancia y urgencia: el carácter culminante de la celebración de la Cena del Señor, la celebración eucarística.

Coloca como ejemplo la experiencia vivida en el 13º Intereclesial de las CEBs en Juazeiro do Norte CE, de 07 a 11 de enero de este año de 2014, que demuestra sobrada y significativamente, de un lado, que es posible disfrutar de momentos densos y sustanciosos de oración y espiritualidad, como fue la Celebración de la Palabra, en la abertura; el canto del Oficio de Romería, en la mañana del primer día; la Celebración en Memoria de los Mártires de la Caminada, en la tarde del segundo día; el momento orante Inter-religioso, en el estilo del Oficio Divino de las Comunidades, en la mañana del cuarto día; los cuales apuntan para otras oportunidades de oración y celebración de la fe que no sea la celebración de la Eucaristía, expresión culminante de la vida eclesial.

Esta, la celebración de la Cena del Señor, precisa, urgentemente, ser redimensionada en la práctica orante de nuestras parroquias y comunidades. Necesita de cuidadosa “reserva”, exclusiva y especialmente, para momentos de culmen, evitando la banalización de lo que tenemos de más significativo, superando la práctica abusiva, que, infelizmente, se ha extendido por toda parte, reduciéndose la Cena del Señor a mera devoción individual o cierto tipo de práctica religiosa, que atiende a todo tipo de intereses, menos a las finalidades esenciales para las cuales el Señor la destinó, cuando, en aquella cena singular la confió a sus discípulos y discípulas al decir: ¡Hacer esto en memoria de mí!…

De otro lado, destaca como fue importante y significativa la celebración eucarística que encerraba el gran evento, llamada, “Celebración de Envío” (elemento que atestiguo, pues estaba presente): éramos cerca de 5.000 personas, pero no una masa amorfa y sin vínculos con nada ni nadie… éramos una asamblea realmente convocada por la Palabra de Dios, gente hermanada por un mismo sueño y compromiso, gente que comulgaba, en el Pan partido de la Cena del Señor, con el Resucitado y con todos y todas los que se disponían a dar su vida, con Él y como Él, por la causa del Reino, gente que cantaba en unísono coro la alabanza del Dios de la Vida, en cuanto se sentía enviada a luchar por la Justicia y ejercer laprofecía al servicio de la vida.

Necesitamos, entonces, resolver esta doble y aberrante contradicción: de un lado, parroquias y capillas, sobre todo urbanas, donde la Eucaristía es celebrada todo día y a toda hora, ahora con masas donde lo que menos existe e interesa es el vínculo comunitario con el Señor y el Reino por Él anunciado, ahora en atención a intereses o caprichos individuales o hasta individualistas… De otro lado, comunidades eclesiales de base, que procuran vivir a la luz de la Palabra de Dios, un compromiso cada vez más exigente con la mudanza personal y con la transformación social, pero que son privadas de la posibilidad de celebrar la Cena del Señor, semanalmente, de preferencia en el Día del Señor, como culmen de una semana de labores y de luchas y fuente de energía para nuevas arrancadas…

De un lado, presbíteros sobre cargados por una práctica sacramentalista que los priva de tiempo para actividades de evangelización, de acompañamiento pastoral de personas y comunidades, y de formación continuada de los agentes pastorales, animadores y animadoras de pastorales, movimientos y comunidades… De otro lado, mujeres y hombres dotados de dones, de creatividad, generosidad y capacidad de entrega y servicio, que debidamente formados, al modo que Jesús hizo con sus discípulos y discípulas, bien que podrían recibir el reconocimiento público de la Ordenación (Imposición de manos) para servir a sus comunidades el Banquete de la Vida en plenitud… Aquí y allá, no es raro, ya encontramos gente con este perfil, pero son personas imposibilitadas por el orden vigente de responder a las necesidades y demandas de sus comunidades…

Reginaldo acaba haciéndose y haciéndonos algunas preguntas, de cuya respuesta depende buena parte del futuro de la Iglesia católica: hasta cuándo la cultura del centralismo clerical mantendrá el Pueblo de Dios, sobre todo sus animadores y animadoras, reducidos a la minoría de edad, al infantilismo, a la imbecilidad? Hasta cuándo la ley del celibato prevalecerá sobre el mandato del Señor y los clamores de la vida de las comunidades de la periferia? Hasta cuándo el machismo clerical impedirá la ascensión de la mujer al pleno ejercicio de los ministerios eclesiales? El Papa Francisco, conseguirá abrir caminos para la solución de estos problemas tan seculares cuanto urgentes? Sin el empeño de cada uno, de cada una de nosotras, desde nuestras bases, cambiará alguna cosa en esta Iglesia de Dios y nuestra?

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