Descarnado y objetivo enfoque…


Uribe y la guerra perpetua

Por Marta Ruiz

Lo que se define en las próximas elecciones no es sólo la presidencia de la república sino el rumbo del país.

O nos encaminamos a darle un cierre definitivo al conflicto de manera civilizada, como proponen varios de los candidatos, o nos quedamos anclados en la barbarie de la guerra, tal como propone Uribe, a través de su candidato Oscar Iván Zuluaga.

El viernes pasado ocurrieron dos hechos muy esperanzadores. Por un lado gobierno y Farc cerraron el punto de la agenda sobre narcotráfico con un compromiso de las guerrillas de romper cualquier vínculo con esta actividad, y del gobierno de por fin tratar a los cultivadores de coca como verdaderos ciudadanos. Santos dijo en una alocución algo en lo que tiene razón: nunca se había llegado tan lejos, nunca habíamos contemplado tan de cerca la posibilidad de acabar con la guerra y construir la paz.

Un segundo hecho histórico es que las Farc y el Eln anunciaron un cese del fuego. Lo hicieron de manera conjunta, lo que significa que hay posibilidades de que las dos guerrillas puedan actuar unidas para el fin del conflicto.

En La Habana quedan por tratar tres temas. El de víctimas, sobre el que ya hay por lo menos en la idea compartida de crear una comisión de la verdad. Y los otros dos son: la dejación de armas y el cese definitivo del fuego; y la implementación de los acuerdos. Estamos realmente cerca de ponerle fin a una guerra que lleva 60 años, ha costado más de 200.000 muertos, y tiene a medio país en la barbarie.

Pero esa esperanza hoy está en juego. Un sector político encabezado por Álvaro Uribe Vélez se opone a esa paz. Parece insólito, pero tiene lógica: Uribe es el que más pierde con la paz y a su vez el que más gana con la guerra.

Uribe pierde con la paz, porque el sector rural tendrá que cambiar y él representa el estatus quo vigente. Uribe representa a la vieja clase terrateniente, a los ganaderos, al rico campechano que trata con condescendencia y, en el fondo, con desprecio, al campesino. Lo quiere de soldado, de jornalero, pero no de propietario. Que los campesinos tengan más acceso a la tierra, y mejores condiciones para producir, significaría crear una clase media en el campo. Clase media cuyos hijos irían a la Universidad, que es lo que quieren, y no a la guerra, que es lo que le ha tocado hacer en el país de Uribe.

Pierde porque en las regiones donde su gobierno entregó títulos mineros a manos rotas, o incentivos increíbles para que grandes empresarios se quedaran con la tierra, podrían retornar las víctimas del conflicto, los desplazados. El modelo de Uribe, el gran Carimagua, el de unos territorios vacíos de guerrilla, pero también de colonos y campesinos, no será posible con un acuerdo en la mano, pues habrá que pensar en un modelo de desarrollo que sea incluyente con las víctimas de la violencia.

Si hay una apertura democrática Uribe pierde, porque su poder político reside en sembrar el miedo. Si las Farc entran a la vida civil, si abandonan las armas, Uribe se queda sin caballo de batalla. Si no hay Farc, no hay Uribe. Y eso es lo que más teme nuestro expresidente. Sin guerra, Uribe se desmorona.

Si se comienza a desmontar el narcotráfico, Uribe también pierde. Porque muchos de sus aliados políticos han tenido vínculos con sectores de redes mafiosas, como lo demostró el escándalo de la para-política durante su gobierno. O como lo demuestra la detención del que fuera su jefe de seguridad, y de su primo y etcétera, etcétera, etcétera.

Y si se hace una comisión de la verdad, Uribe vuelve y pierde. Porque sobre su vida pública hay demasiadas sombras. Desde su paso por la Aeronáutica, pasando por su período como gobernador de Antioquia, durante el cual el paramilitarismo se escaló frenéticamente, hasta sus dos períodos presidenciales, con sus falsos positivos incluidos, el desmadre del DAS y los nuevos ricos que se enriquecieron aún más durante su gobierno.

Aunque la paz es una ganancia para el país, Uribe en realidad, tiene mucho para perder con este acuerdo, y por eso su encarnizada oposición a que se culmine. Por eso quizá se ha empeñado en la guerra sucia contra el proceso, y de paso, contra Santos, que es su artífice.

Uribe ha demostrado que está dispuesto a todo para que Oscar Iván Zuluaga, su muñeco de ventrílocuo llegue a la presidencia. Para ser el prestidigitador de un gobierno que nos lleve de nuevo a la guerra abierta, que es el medio ambiente en el que Uribe y sus aliados se encuentran más cómodos. Y por supuesto, obtienen más ganancias.

Fuente: Semana.com ‎

¿SE PUEDE SER AGNÓSTICO Y CREYENTE? por Julián Mellado


Pensar en voz alta tiene sus riesgos. Porque el que te escucha puede sentirse decepcionado. Cuando escribo suelo tener en cuenta a los lectores. Mi preocupación es cómo ayudarles a ser más libres en su fe. Pero a veces ocurre que uno necesita recogerse e interrogarse sobre lo que realmente uno piensa y cree. Desde hace algún tiempo he realizado ese ejercicio “interior” y asumo el riesgo de expresarlo.
 
A veces me preguntan: “Qué es Dios? Suelo responder de una manera agnóstica: “No lo sé”.
Pero hablando de esa manera no he dicho todo lo que tengo que decir.
Soy consciente de un Dinamismo Creador que está en mí y alrededor mío. A veces vivo la experiencia en mi interior de una Fuente de compasión, de una Fuerza que me fortalece, y hasta en ocasiones de una Voz que apacigua.
¿Es la presencia de Dios o es mi propia naturaleza humana? No sabría decirlo.
Pascal decía: “el hombre sobrepasa al hombre”, y en efecto, nos ocurre a veces que en nosotros mismos experimentamos una Trascendencia que nos humaniza, que suscita en nosotros los grandes valores de nuestra vida, y que hace que estemos presentes al mundo… Podemos llamarlo “Dios”, o quizás no saber cómo nombrarlo, pero lo que cuenta es estar atentos, ponerse a la escucha, y ser sensible a esa profundidad de Vida.
Ese Dinamismo Creador está presente en los hombres y mujeres de todas las religiones, así como en los ateos que manifiestan compasión hacia los demás.
Soy también consciente de que creo en bastantes cosas: la bondad, la compasión, la justicia, la libertad, la verdad, en ese Misterio que nos habita.
Y creo (confío) en el hombre de Nazaret, pues reconozco en él la presencia de ese Misterio. Cuando los seres humanos se aman como lo hizo él, es entonces cuando “Dios” o “lo Divino” acontece entre nosotros.
Más que hablar de “Dios”, prefiero referirme a lo “Divino que acontece”. Se dirá que es una actitud agnóstica.
Para mí Dios es una experiencia, una acción compasiva, un dinamismo de amor que actúa universalmente, en todos los seres. Se podría llamar a esto, una actitud creyente.
Entonces, ¿es posible ser agnóstico y creyente? Me parece que sí, ese es mi caso.
Julián Mellado
Fe Adulta


Julián MelladoNací en Bélgica en 1961, estoy casado y tengo dos hijos. Soy teólogo y pastor de la Iglesia Protestante de San Sebastián de los Reyes (Madrid). Sobre todo me considero un humanista cristiano. No creo en dogmas ni en metafísicas, pero sí en un evangelio del “más acá” que implica encarnar los valores de Jesús en nuestras vidas cotidianas. Por lo tanto promuevo un pensamiento y una fe tolerante, racional y universal. Me siento heredero del humanista Sebastián Castelio (1515-1563), habiendo realizado investigaciones sobre los movimientos reformistas del siglo XVI. Actualmente participo en la Asociación Marcel Légaut de España. Estoy a cargo de la sección en español de la página PROTESTANTS DANS LA VILLE y realizo trabajos de traducción para ÉVANGILE ET LIBERTÉ. Ambos son órganos del protestantismo liberal francés, del cual soy miembro. Mi preocupación principal es cómo hacer entendible el cristianismo en la sociedad secular del siglo XXI.

Chesterton, el apologista que supo defender a la Iglesia sin esconder sus pecados


El autor de Herejes, animaba a hacerlo así a sus lectores: “Yo tomo el cristianismo histórico con todos los pecados que arrastra”

© DR
21.05.2014 // IMPRIMIR
¿Cómo conocemos las cosas?

Chesterton observa la realidad desde el punto de vista de la Creación. Los hombres, apunta, nos hemos cansado de ver al Creador detrás de las cosas.

“La realidad se le ha hecho familiar al hombre y, como consecuencia del primer pecado, se ha acostumbrado y le produce fatiga. Pero, si las cosas las viera por primera vez, desde el más ateo al más religioso, caería de rodillas temblando con temor reverencial”.

Chesterton, muy aficionado a hacer dibujos, siempre llevaba consigo una caja de lápices de colores y unos pedazos de papel. “El blanco- afirma- es un color”. En el artículo Un trozo de tiza, publicado en el Daily News, decía:

“En pocas palabras, Dios pinta con una amplia paleta pero nunca con tanta hermosura, y casi diría que tan llamativamente, como cuando pinta con el blanco ”.

Pero a veces el fondo oscuro se rebelaba. La Iglesia precisaba ser defendida de los ataques que recibía.

Chesterton, el apologista: Defensor de la Iglesia

“Aún no ha nacido el santo inglés que lave las llagas a un leproso”, solía decir Chesterton con ironía. Ciertamente, el perfil de los conversos ingleses hasta él era muy intelectual y no tenían, al menos los más conocidos, ese carisma concreto.

Pero el prolífico escritor, sí hizo eso con la Iglesia. Era un apologista. Defendió a los católicos reconociendo todos sus pecados desde el primer día. Aceptando la Iglesia visible “como cualquier otro producto humano desagradable”.

El autor de Herejes, animaba a hacerlo así a sus lectores: “Yo tomo el cristianismo histórico con todos los pecados que arrastra.”

¿En qué se basa la defensa que realizó de la Iglesia? En que esa sociedad tiene un carácter sobrenatural.  Si el Cristianismo fuese un mero invento humano, explica en El hombre eterno, hubiera caído ya hace tiempo en la historia.

“Cuando Cristo –escribe con su personal estilo-, en un momento simbólico, estableció su gran sociedad, eligió como piedra fundamental no al brillante Pablo ni al místico Juan, sino a un confuso, un snob y un cobarde; en una palabra, un hombre. Y sobre esa roca construyó su Iglesia, la cual subsiste mientras ha ido viendo caer los reinos y los imperios que habían sido fundados por hombres fuertes sobre hombres fuertes”.

Amamos tanto a Chesterton

Esa pericia defendiendo a la Iglesia, además a la Gracia, se debía a las aptitudes que había adquirido en una de sus aficiones: los debates. En una ocasión, Gilbert tenía cita para celebrar un debate con otro caballero, defendiendo la postura católica y la anglicana, respectivamente. Llegada la hora, su adversario no se había presentado. Chesterton empezó a defender el catolicismo. Su oponente seguía sin presentarse. Tranquilamente, Gilbert se levantó, se sentó en el otro lado de la mesa y comenzó la réplica, defendiendo el anglicanismo. Terminada la misma, volvió a su lugar y comenzó a rebatir, punto por punto, su anterior alegato. Todo ello, durante el tiempo que se había previsto originariamente para el debate.

Desde el mismo momento de su fallecimiento, hay voces, abundantes que reivindican la beatificación del escritor inglés. No hay proceso de beatificación en la actualidad, pero sí un interés preliminar, una predisposición para estudiar el caso por un Obispo inglés. Lo importante para la Beatificación es un milagro por su intercesión.

Los que queremos tanto a Chesterton, nos gustaría que fuera Beato. Aquel joven inglés, Gilbert, que se enamoró de la Iglesia y, como los obreros de la viña de la última hora de la Parábola, se puso a trabajar esa viña con los que habían entrado de mañana, y percibiría su salario y, esta vez, los otros operarios no se quejarían, sino que le darían honores. Sólo era necesario un milagro. Un siglo después, como en aquel divertido debate, él volvía a tener la última palabra. Parecía que en la fiesta del piso de arriba se lo estaban pasando bien.

Jesús y la reconciliación fraterna


Jesus enseña a dejar las ideologías a un lado, y a sentarnos todos juntos en una misma mesa

© James Emery
21.05.2014 // IMPRIMIR
En medio de un mundo acostumbrado a la violencia, el autoritarismo y la envidia, Jesús escucha los clamores y esperanzas de las víctimas, y ofrece el camino de la «reconciliación fraterna» (Mc 12,28-34). Apuesta por un modo de vivir que pretende devolver gestos de humanidad a realidades personales y sociales fracturadas. Se hace próximo al otro compasiva y solidariamente. Por ello, sana a las víctimas y atiende a los pobres, independientemente de su condición religiosa o política (Is 61,1), les ofrece la esperanza en un nuevo estado de cosas y relaciones (2 Cor 5,17) donde el verdadero pecado, que es el de acostumbrarnos a vivir deshumanizados, no triunfe.

¿Cómo es que él hace todo esto sin contar con medios económicos, ni con el apoyo de religiosos o políticos? Viviendo un modo de ser que incluye. Se hace cargo de los pobres, las víctimas y los enfermos; comparte con ellos su pan y les dedica su tiempo; los consuela con sus palabras, sin gritos ni maltratos. Ora con los abandonados y denuncia el abuso de los soberbios.

Él será el Siervo, aquel que ha sido ungido para el servicio del perdón y la reconciliación como únicas vías capaces de dar esperanza y traer liberación. Enseña a poner las creencias y las ideologías a un lado, e invita a sentarnos «todos» juntos en una misma mesa. Por ello, el proyecto de Jesús no emplea actos violentos (Is 53,3-7) ni actitudes autoritarias; no favorece al carrerismo religioso o la exclusión política. Enseña a ser verdaderamente humanos (Mt 12,18-21).

Muchos creen que una vida como la de Jesús es débil. Sin embargo, a él lo mataron precisamente porque vivió así, y no de otro modo. Él estaba convencido de que los líderes religiosos y políticos —victimarios y causantes de tanto dolor y exclusión— lo podían matar, pero nunca quitarle su dignidad filial, mientras él no cediera ante la lógica del miedo ni respondiera con los mismos modos de actuar que lo igualara a ellos (Is 8,12).

La suya es la fuerza de la «no violencia» (Mt 5,38-48), la de quien apuesta por la reconciliación. De otro modo, no habrá vida verdadera para nadie. A quien no le duela la realidad y no sienta compasión por lo que sufren las víctimas, pobres y enfermos, nunca creerá en un mundo más humano; será indiferente al modo como se ejerce el poder en la política, la familia o la vida religiosa, y no hará nada para que esto cambie.

Jesús no da soluciones políticas ni eclesiásticas. Él apuesta por un modo de vida donde el camino para llegar a un mundo más humano pasa por recrear las maneras como nos relacionamos los unos con los otros y con Dios. Él no se acostumbra a la normalidad de quien vive resignado, ni renuncia a su derecho de vivir en una sociedad de justicia y bienestar para todos. La razón la lleva en su fe: si Dios es Padre de todos, no descansará hasta ver a cada uno de sus hijos sentados en una misma mesa (1 Cor 15,28), porque «todos somos hermanos».

Rafael Luciani
Doctor en Teología
rlteologiahoy@gmail.com
@rafluciani

Prisión para el pastor y el chófer del bus en que murieron calcinados 31 niños


Fundación (Colombia)

Prisión para el pastor y el chófer del bus en que murieron calcinados 31 niños

Imágenes terribles tras el trágico accidente / Univisión
Los dos imputados como responsables de la tragedia de Fundación podrían ser condenados a 60 años de cárcel. La hija del pastor de la iglesia unicitaria fue una de los fallecidos.

21 DE MAYO DE 2014, BOGOTÁ

El pastor de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia y el chófer del bus en el que murieron calcinados 31 niños fueron enviados a prisión y enfrentan la petición de la fiscalía para que cumplan la pena máxima de 60 años, informaron sus abogados.

El conductor Jaime Gutiérrez, de 56 años, así como Manuel Ibarra, pastor de la iglesia (Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, una iglesia unicitaria) a la que asistían los niños y quien contrató el autobús, fueron imputados “por el delito de homicidio en la modalidad de dolo eventual “, explicó el abogado Mauricio Ramírez.

El  accidente ocurrido el pasado domingo en la localidad de Fundación acabó con la vida de 31 niños que volvían de la escuela dominical en el autobús conducido por Gutiérrez, que no tenía permiso de conducir. Además, el vehículo circulaba en situación ilegal,incumpliendo la normativa vigente.

A todo ello se añade que se le acusa de haber actuado con negligencia al inyectar gasolina en el carburador del vehículo para intentar ponerlo en marcha.

Trece menores seguían sún hospitalizados el pasado martes. Mientras, sigue la identificación genética de los restos calcinados, un proceso que terminaría la semana próxima cuando las autoridades se comprometieron a entregar los cadáveres de los 31 niños a sus familiares.

RESPONSABLES PERO “SIN INTENCIÓN DE MATAR”
“Se trató de un comportamiento negligente y culposo, pero no con dolo. No se les puede igualar con criminales que buscaban matar”, explicó la defensa, que rechazó la propuesta de la Fiscalía -en la audiencia que tuvo lugar el pasado viernes- pidiendo que sean juzgados por “homicidio culposo agravado”, con una pena máxima 15 años.

Por otro lado, en el caso concreto del pastor de la iglesia – al que los medios identifican como evangélico, aunque se trata de una iglesia unicitaria – se da el hecho de que “la hija del pastor pereció calcinada en el bus. Él cometió una falta pero no se puede decir que buscaba hacer daño”, dijeron los abogados, explicando que ahora entrarán en una negociación con la Fiscalía para que Ibarra y Gutiérrez “acepten su responsabilidad de una manera proporcionada” y “no bajo la presión mediática”.

Los abogados pidieron también que los detenidos sean llevados a una cárcel en la que se les garantice su integridad física, ante versiones de que allegados a los niños fallecidos buscarían atentar contra ellos.

Fuentes: AFP

Editado por: Protestante Digital 2014

Creative Commons

Papa Francisco: Un cristiano sin alegría, o no es cristiano o está enfermo


Homilía hoy en la Domus Santa Marta

DR
22.05.2014 // IMPRIMIR
La alegría es “la marca del cristiano”, también en los dolores y en las tribulaciones. Lo afirmó Francisco en la misa matutina en Casa Santa Marta. El Papa reafirmó que es imposible un cristiano triste y subrayó que el Espíritu Santo es quien nos enseña a amar y nos llena de alegría.

Jesús, explicó el Papa Francisco, antes de ir al Cielo, habló de muchas cosas, pero se detenía siempre en “tres palabras clave”: “Paz, amor y alegría”. Sobre la paz, reafirmó, “nos decía que no nos da una paz como la da el mundo”, sino que nos da una “paz para siempre”. Sobre el amor, prosiguió, dijo muchas veces que “el mandamiento era amar a Dios y amar al prójimo” e hizo casi un “protocolo”, en Mateo 25, “sobre el que todos seremos juzgados”. En el Evangelio de hoy, observó, “Jesús dice sobre el amor algo nuevo: ‘No sólo amad, sino permaneced en mi amor’”.

“La vocación cristiana es esto: permanecer en el amor de Dios, es decir, respirar, vivir de ese oxógeno, vivir de ese aire. Permaneced en el amor de Dios. Y con esto cierra la profundidad de su discurso sobre el amor y va adelante. ¿Y cómo es su amor? ‘Como el Padre me amó, también yo os he amado’. Es un amor que viene del Padre. La relación de amor entre Él y el Padre es también una relación de amor entre Él y nosotros. Y a nosotros nos pide que permanezcamos en este amor, que viene del Padre”.

“Una paz – prosiguió – que no viene del mondo, sino de Él. Un amor que no viene del mondo, que viene del Padre”. Por tanto, el Papa Francisco se detuvo en la exhortación de Jesús: “Permaneced en mi amor”. El signo de que nosotros “permanecemos en el amor de Jesús”, subrayó, “es que guardamos los Mandamientos”. No basta seguirlos. “Cuando permanecemos en el amor – dijo – los Mandamientos vienen solos, del amor”. El amor, reafirmó, “nos lleva a cumplir los Mandamientos así, naturalmente. La raíz del amor florece en los Mandamientos”. Y estos, fue su reflexión, son “como el hilo” que liga una “cadena: el Padre, Jesús, nosotros”. Francisco dirigió así la atención a la alegría.

“La alegría, que es como el signo del cristiano. Un cristiano sin alegría, o no es cristiano o está enfermo. ¡No hay otra! ¡Su salud no va bien allí! La salud cristiana. ¡La alegría! Una vez dije que hay cristianos con cara de pimientos en vinagre… ¡La cara siempre así! También el alma así, ¡esto es feo! Estos no son cristianos. Un cristiano sin alegría no es cristiano. Es como el sello del cristiano, la alegría. Incluso en los dolores, en las tribulaciones, también en las persecuciones”.

De los primeros mártires, recordó, se decía que iban “al martirio como si fueran a una boda”. Es la alegría del cristiano, dijo, “que custodia la paz y custodia el amor”. Paz, amor y alegría, “tres palabras que Jesús nos deja”. Y ¿quien nos da esta paz, este amor, quién nos da la alegría?, se preguntó el Papa: “Es el Espíritu Santo”.

“¡El gran olvidado de nuestra vida! Yo quisiera preguntaros – pero no lo voy a hacer, ¡eh! – preguntaros: ¿cuántos de vosotros rezáis al Espíritu Santo? No levantéis la mano… Es el gran olvidado, ¡el gran olvidado! Y Él es el don, el don que nos da la paz, que nos enseña a amar y que nos llena de alegría. En la oración hemos pedido al Señor: ‘Custodia tu don’. Hemos pedido la gracia de que el Señor custodie el Espíritu Santo en nosotros. Que el Señor nos de esta gracia: custodiar siempre el Espíritu Santo en nosotros, ese Espíritu que nos enseña a amar, nos llena de alegría y nos da la paz”.

Artículo publicado por la edición italiana de Radio Vaticano

sources: Radio Vatican

El papa Francisco, enfadado por la lujosa comida en el Vaticano durante las canonizaciones


EFE – Jueves, 22 de Mayo de 2014 – Actualizado a las 11:

El papa Francisco saluda a los fieles en la Plaza de San Pedro.

El papa Francisco saluda a los fieles en la Plaza de San Pedro en una imagen de archivo. (EFE)

El papa “no ha quedado muy contento” al ver las imágenes de la lujosa comida a la que asistieron religiosos, empresarios y periodistas italianos en la azotea de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos durante la reciente canonización de los dos papas, informó el semanal “L’Espresso”.

ROMA. El enfado del papa llega después de que este semanario de información general adelantase en su página de Internet una parte del reportaje que publicará mañana y en el que se ve cómo unos 150 invitados asistieron a la ceremonia de canonización del pasado 27 de abril desde la azotea del edificio vaticano, para después disfrutar de una fiesta y un bufé que costaron a patrocinadores privados unos 18.000 euros.

“No puedo revelar lo que ha dicho (el papa). Le he informado y sólo puedo decir que no ha quedado muy contento, por usar un eufemismo. Pero puedo asegurar que estos episodios no volverán a producirse”, declaró el cardenal Giuseppe Versaldi, presidente de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos, a un programa del canal de televisión “Italia1” emitido anoche.

 

El cardenal Versaldi aseguró que desconocía la celebración de la fiesta en la terraza de la prefectura que preside y que únicamente le habían pedido permiso para que algunas personas pudieran acceder a la azotea para asistir a la ceremonia de santificación de los papas Juan XXIII y Juan Pablo II.

En las fotografías, que han sido publicadas ya en la página de Internet “Dagospia”, que se ocupa de prensa del corazón, se ve cómo entre los invitados estaban algunos periodistas famosos en Italia como Bruno Vespa o Maria Latella, y Marco Carrai, colaborador y brazo derecho del primer ministro Matteo Renzi, pero también el presidente del banco vaticano, el IOR, Ernst von Freyberg.

Según “L’Espresso”, al papa tampoco le gustó que se celebrase una eucaristía en la azotea y cómo se dio la comunión con las hostias dentro de un vaso del cáterin.

En las imágenes se ve cómo el encargado de distribuir la comunión fue Lucio Angel Vallejo Balda, secretario de la prefectura vaticana de Asuntos Económicos y miembro de la Comisión investigadora de los organismos económicos y administrativos de la Santa Sede (COSEA).

“No hablo de la azotea. Gracias a Dios tenemos otros problemas”, fue la respuesta de Vallejo Balda a las preguntas que le hizo el semanario italiano sobre esta comida.

El reportaje de “L’Espresso” explica que tras el enfado del papa Francisco se está buscando a los responsables de este evento mundano, celebrado en los tejados del Vaticano mientras cientos de miles de personas pasaban la noche a la intemperie en un intento de poder asistir a la ceremonia.

“L’Espresso” asegura que la “anfitriona” y “organizadora” de la fiesta fue la controvertida Francesca Chaouqui, una joven relaciones públicas asesora de Francisco que también forma parte del COSEA.

La revista publica también la invitación enviada en nombre de la prefectura y en la que se leen el nombre de los dos patrocinadores de la fiesta.

Estos fueron Assidai, el seguro médico de los altos dirigentes, que desembolsó 13.000 euros para las sillas y estructuras de madera desde las que los invitados pudieron gozar de la espectacular vista de la Plaza de San Pedro, y la petrolera italiana Medoilgas, que financió los 5.000 euros del bufé.

Chaouqui desmintió la organización de la fiesta y aseguró que se trata de noticias para “desacreditarla” a ojos del pontífice, pero el semanario publica algunos mensajes de la asesora en los que agradece su colaboración a los patrocinadores.

“Como muchos de vosotros, yo también me he quedado sorprendido e indignado por esta mezcla (entre lo mundano y lo religioso). He iniciado inmediatamente la búsqueda de una respuesta que todavía está en curso y he informado a todas las autoridades superiores para intentar encontrar al responsable de todo esto, que choca con el espíritu de una canonización y sobre todo con el estilo que el papa Francisco quiso dar a esta celebración, un estilo de sobriedad y de participación popular”, dijo el cardenal Versaldi.

 

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/05/22/sociedad/el-papa-francisco-enfadado-por-la-lujosa-comida-en-el-vaticano-durante-las-canonizaciones

 

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