Cristina Martín, autora de ‘Perdidos. Los planes secretos del Club Bildeberg’ – Periodista Digital – (30-5-2014)


Perdidos, de Cristina Martín Jiménez, describe los planes secretos del Club Bilderberg y quién maneja los hilos del poder. ¿Quién se ha quedado nuestro dinero? ¿Quién dirige nuestra política e instituciones? ¿Los despidos y recortes se deciden desde aquí o se pactan desde despachos en la otra punta del mundo? ¿Quiénes son los verdaderos amos del mundo?

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ESPAÑA: Ferede espera que el nuevo Rey se despoje del sesgo católico


Juan Carlos abdica

Ferede espera que el nuevo Rey se despoje del sesgo católico

A través de un comunicado, la Federación evangélica recuerda que el Rey “en cuatro décadas” nunca participó de un acto evangélico.

02 DE JUNIO DE 2014, MADRID

Con motivo de la abdicación del Rey Juan Carlos, la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas de España ha hecho público un comunicado expresando la necesidad de un cambio en la monarquía, que la lleve a despojarse del sesgo católico que ha impedido a los evangélicos poder identificarse con el Rey Juan Carlos.

“Como protestantes anhelamos que el futuro monarca pueda encarnar también la realidad de una España del siglo XXI, moderna y plural en ‘lo religioso’, despojándose del marcado sesgo de confesionalidad religiosa que aún pervive en la monarquía española y, de diferentes maneras, en el conjunto de las instituciones del Estado”, expresa Ferede.

Ese sesgo católico, recuerda la Federación Evangélica, ha supuesto una barrera para la identificación de los protestantes con el monarca. “El título de ‘Rey Católico’ que, por citar un ejemplo, ha sido el impedimento invocado por la Casa Real para que D. Juan Carlos no asistiera nunca en cuatro décadas a un acto, ni visitara jamás una iglesia protestante en España, ha sido una rémora para ese deseo confeso de D. Juan Carlos, de ser ‘Rey de todos los españoles’. Pensamos que ese “impulso renovador” por parte del futuro monarca también es necesario en este sentido, para avanzar en la consolidación de una España más igualitaria, más plural y más neutral en materia religiosa”.

A través del comunicado, Ferede expresa “respeto” por la decisión de abdicar, así como el “reconocimiento” a S.M. Juan Carlos por “los años de leal servicio a nuestro país”, destacando su papel “en la Transición” a favor de la democracia en España.

Asimismo, Ferede “comparte la esperanza” junto al Rey acerca de la labor del Príncipe de Asturias en la asunción de funciones de jefe de Estado, de forma que Felipe “pueda encarnar la ‘estabilidad’ y a la vez el ‘impulso renovador’ que requiere la nueva encrucijada histórica en la que se encuentra nuestro país”.

Finalmente, se quiere transmitir un reconocimiento hacia el Rey Juan Carlos, expresando el “compromiso derogar ante Dios, siguiendo el consejo bíblico, por él, por la Reina, y por los futuros Reyes, así como por todas las autoridades que tienen el deber y la responsabilidad, ante Dios y ante los ciudadanos, de gobernar los destinos de España”.

 Pueden descargar el  comunicado completo aquí.

Editado por: Protestante Digital 2014

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Munilla responde a las mujeres que pidieron al papa el fin del celibato sacerdotal


“Nadie obligación un célibe servicio a nadie” La iglesia Elige A Los Sacerdotes Entre los que Sienten el don célibes un servi “

El obispo de San Sebastián, Monseñor José Ignacio Munilla, Aprovecho Minutos UNOS De Su Programa en Radio María ‘Sexto contienente’ para exponer sos Argumentos A Favor De La Ley De La Iglesia Sobre el celibato De Los Sacerdotes. RESPONDIA ASI a la carta Que Hace UNOS Días recibio Francisco, Donde sí le pedia Que suprimiese esta “Tradición eclesiástica”.

 

Francisco y MunillaFrancisco y Munilla

Munilla responde a las mujeres que pidieron al papa el fin del celibato sacerdotal

“Nadie obliga a ser célibe a nadie”La iglesia elige a los sacerdotes entre los que sienten el don a ser célibes”

El obispo de San Sebastián, Monseñor José Ignacio Munilla, aprovechó unos minutos de su programa en Radio María ‘Sexto Contienente’ para exponer sus argumentos a favor de la ley de la Iglesia sobre el celibato de los sacerdotes. Respondía así a la carta que hace unos días recibió Francisco, donde se le pedía que suprimiese esta “tradición eclesiástica”.

 

Francisco y MunillaFrancisco y Munilla

 

“Nadie obliga a ser célibe a nadie”La iglesia elige a los sacerdotes entre los que sienten el don a ser célibes”

El obispo de San Sebastián, Monseñor José Ignacio Munilla, aprovechó unos minutos de su programa en Radio María ‘Sexto Contienente’ para exponer sus argumentos a favor de la ley de la Iglesia sobre el celibato de los sacerdotes. Respondía así a la carta que hace unos días recibió Francisco, donde se le pedía que suprimiese esta “tradición eclesiástica”.

 

Francisco y MunillaFrancisco y Munilla

En este contexto, el obispo de San Sebastián, que cada lunes dedica unos minutos a responder las preguntas de los oyentes en su programa en Radio María (‘Sexto Continente’), quiso exponer los argumentos que a su juicio sustentan el celibato sacerdotal.

El oyente planteaba a Don José Ignacio Munilla que si, según la tradición, San Pedro estaba casado y San Pablo afirma en las Escrituras que los obispos deben tener una sola mujer, entonces El Vaticano no es fiel a la Biblia.

A esto el obispo de San Sebastián respondió, en primer lugar, hablando del vicio que supone sacar versículos de la Biblia de contexto, y analizarlos por separado. Esto es, dice,  “algo muy propio de las sectas”.

Jesucristo fue célibe

El prelado continua su exposición diciendo que aunque “es cierto que el celibato es una ley eclesiástica y no divina, hay que decir que el celibato tiene muchas razones de adecuación al mensaje de Jesucristo. No hay que olvidar que Jesucristo fue célibe. Él vivió su proclamación del Reino desde un corazón célibe. Sus afectos estaban puestos directamente en el Padre y no a través de un amor que es legitimo pero que es una vocación particular que es la del matrimonio”.

La Biblia recoge el celibato sacerdotal

“Ademas, hay bastantes pasajes evangélicos en los que Jesús habla de esa renuncia. Por ejemplo, el texto de Lucas en el que se dice “os aseguro que nadie que haya dejado mujer, hijos, padres y hermanos por el Reino de Dios…” (Lucas 18;20-30). Esto quiere decir que aplaude la posibilidad de que seamos llamados  a dejarlo todo por el Reino. Incluido el matrimonio, la maternidad o la paternidad”.

Nadie obliga a nadie

“Por tanto, todo eso de que el Vaticano no es fiel a lo que dice la Biblia es sacar las cosas de quicio, no entender las cosas. De hecho, la iglesia con el paso de los siglos la iglesia ha ido avanzando a una vivencia del celibato más adecuada a esa ideal que desde un primer momento vivió Jesucristo. Él desde un primer momento fue célibe. Y alabó la posibilidad de ser célibes. No se la pidió obligatoriamente a los apóstoles, pero la alabó.

La iglesia latina no obliga o impone el celibato a quienes eligen el sacerdocio. No se impone el celibato a nadie. Sería más justo decir que la iglesia elige a los sacerdotes entre los que sienten el don a ser célibes”.

http://www.religionconfidencial.com/roma/Munilla-responde-pidieron-celibato-sacerdotal_0_2282771718.html

EJEMPLO PARA TIEMPOS CONVULSOS


GABRIEL Mª OTALORA, gabriel.otalora@euskalnet.net

BILBAO (VIZCAYA).

 

ECLESALIA, 03/06/14.- Hay personas que han venido a este mundo para hacer pensar a los demás, a todos los que prefieren que sean otros quienes reflexionen por ellos y a los que no están dispuestos a cuestionar a fondo las ideas que sustentan su existencia. Hay que ver lo remueven y mueven a la reflexión, buscando, todo el día dando vueltas en torno a las verdades de la vida con el mejor corazón y afán de encontrar sincero.

Años atrás, estos temperamentos valientes eran piezas predilectas de las diferentes inquisiciones religiosas y otras más prosaicas. No ha sido el caso de la incansable Simone Weil, buscadora desde una heterodoxia que no le impidió forjarse una vida ejemplar de compromiso con el hermano, arrebatada como estaba por el mensaje de amor de Cristo. No fue ajusticiada ni maltratada por su falta de alineamiento con la Iglesia Católica. Ella batallaba consigo misma para encontrar puntos de conexión entre su fe al amor de Dios en el hermano, a la caridad evangélica alejada de la filantropía, y unirlo todo con los dogmas y prácticas de la Iglesia institución. Se consideraba no marxista y anticapitalista en su lucha incesante del bien, poniendo su praxis por encima de sistemas cerrados que impiden nuevos cauces en los que desarrollar una existencia más solidaria y fraterna.

Fue una persona estudiosa que cuestionó la vida, preguntó, inquirió respuestas, buscó a Dios mientras participaba de su obra en el mundo desde una actitud admirable fruto del riesgo de la fe comprometida que se orienta a la vida de amor proclamado en el Evangelio. Simone Weil se sentía embargada de un sentimiento religioso movido en la inspiración cristiana que le hizo anhelar una comunidad universal y un sincretismo religioso.

Su paso por este mundo fue breve; murió un 24 de agosto de 1943 con apenas 34 años que han supuesto un aldabonazo de autenticidad que le hace seguir de actualidad. Murió de puro compromiso por los demás, sabiendo renunciarse a sí misma por solidaridad. Un año antes de su muerte, escribió una carta dirigida a un religioso en donde recoge todas sus preguntas (nada menos que 35) en medio de una gran tensión vital a caballo entre su apuesta radical por la causa evangélica y algunas cuestiones de la Iglesia Institución que ella necesitaba una explicación, una opinión de contraste desde dentro de la Iglesia que le diese respuestas para incorporarse a la institución eclesial y realizar su testimonio desde dentro. Son 35 preguntas profundas desde la lucidez del creyente y la inteligencia de quien filosofa con lucidez.

Simone Weil incomoda, pero no por los errores dogmáticos o sus lagunas teológicas, por otra parte expuestas con humildad y con el objetivo de buscar síntesis. La  incomodidad viene del ejemplo de vida que desarbola cualquier teoría filosófica, teológica o eclesial. Desde fuera de la Iglesia, hizo Iglesia e interpretó el Evangelio más genuino como lo han hecho tantos y tantas inspirados por el Espíritu Santo, aunque hayan vivido embarcados en otra fe o en otras experiencias miles de años antes o después de Jesucristo. No se pueden poner “peros” al que busca honradamente la Verdad y menos si vive su vida conforme a los valores del Reino. Al contrario (Concilio Vaticano II); si estamos abiertos a su autenticidad tenemos una oportunidad de centrar mejor nuestra fe mediante un diálogo abierto y sincero. ¿Cómo alguien de “fuera de la Iglesia” puede enseñarnos algo? Quien así sienta, mejor haría en reflexionar sobre su pendiente conversión… Weil incomoda porque puede ayudarnos a ser más auténticos sin que probablemente podamos oponer a su vivencia radical tantas sacas de amor divino como ella generó hacia sus congéneres.

Quizá porque el religioso que recibió sus preguntas sabía de sus hechos y su postura evangélica, no fue capaz de contestarle. Quien sabe lo que aquél hombre sentiría al leer su extensa reflexión. Supongo que sentiría un desconcierto que lamentablemente se convirtió en falta de valor para recoger el guante entre dos creyentes de camino hacia la razón de sus vidas. El gran Maritain hizo de intermediario, por tanto no fue una carta enviada arrebatadamente al primer dominico que se puso delante. ¿Qué pensaría ella ella de su silencio? No podemos olvidar el tiempo en el que la judía Weil, francesa y profesora de filosofía escribe sus reflexiones: está en medio de la Segunda Guerra Mundial colaborando con la Resistencia en labores burocráticas.

Y expresaba reflexiones como esta: “La caridad y la fe, aunque distintas, son inseparables. (…) Cualquiera que sea capaz de un movimiento de compasión pura hacia un desdichado posee, quizá implícitamente, pero siempre realmente, el amor a Dios y la fe”.

Así sentía esta buena e inquieta mujer, que no dejó de ser una persona que alimentaba su fe con el Nuevo Testamento, los místicos, la liturgia y la celebración de la misa, según su propia confesión. El Espíritu sopla como y donde quiere, sin encasillarse en ningún postulado. En ninguno. Necesitamos más humildad y apertura de miras para aprender del ejemplo, y no de las meras palabras, las apariencias o los prejuicios, dando gracias a Dios por la experiencia de fe que nos ha concedido sin hacer comparaciones con los supuestos voltajes de luz espiritual que ha otorgado a los demás.

Simone Weil me ha hecho reflexionar en oración más que algunos con su ortodoxia.

(Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

 

 

 

eclesalia.net

¿Cuánta barbarie existe aún entre nosotros?


barbarieVoces. Leonardo Boff. [Blog] Perversidades siempre han existido en la humanidad, pero hoy, con la proliferación de los medios de comunicación, algunas se hacen más patentes y suscitan especial indignación. El caso más clamoroso fue el linchamiento de la inocente Fabiane María de Jesús en Guarujá en el litoral paulista a principios de este mes de mayo de 2014. Confundida con una secuestradora de niños para prácticas de magia negra, fue literalmente despedazada y linchada por una turba de indignados.

Tal hecho constituye un desafío a la comprensión, pues vivimos en sociedades consideradas civilizadas y dentro de ellas ocurren prácticas que nos remiten a los tiempos de barbarie, cuando aún no había contrato social ni reglas colectivas para garantizar una convivencia mínimamente humana.

Hay una tradición teórica que ha intentado dilucidar tal hecho. En 1895 Gustave Le Bon escribió, quizá fue el primero, un libro sobre la “Psicología de las masas”. Su tesis es que una multitud, dominada por el inconsciente, puede formar un “alma colectiva” y llegar a practicar actos perversos que el “alma individual” normalmente jamás practicaría. El norteamericano H. L. Melcken escribió en 1918 “La Turba”, un estudio mesurado sobre el hecho. Muestra la identificación del grupo con un líder violento o con una ideología de exclusión, que adquiere entonces un cuerpo propio y, sin control, deja que irrumpa lo bárbaro que anida todavía en el ser humano. Freud en 1921 retomó la cuestión con su “Psicología de las masas y análisis del yo”. Los impulsos de muerte subsistentes en el ser humano, dadas ciertas situaciones colectivas, dice, escapan al control del superyó (conciencia, reglas sociales) y aprovechan el espacio liberado para manifestarse con toda su virulencia. El individuo se siente amparado y animado por la multitud para dar salida a la violencia escondida dentro de él.

El análisis más incitante fue hecho por la filósofa Hannah Arendt. En 1961 siguió en Jerusalén todo el proceso del juicio del criminal nazi Adolf Eichmann por crímenes contra la humanidad. En 1963 Arendt escribió un libro que irritó a muchos: “Eichmann en Jerusalén: un relato sobre la banalización del mal”. Y acuñó la expresión “la banalización del mal”. Mostró como la identificación con la figura del “Führer” y con las órdenes dadas desde arriba pueden llevar a las peores barbaridades con la conciencia más tranquila del mundo. Pero no solo en ellos se expresa la barbarie. También lo hace en aquellos judíos a los que desbordaba su odio a Eichmann, exigiendo los peores castigos para él, como expresión también de un mal interno.

¿Qué concluimos de todo esto? Que un concepto realista del ser humano debe incluir también su inhumanidad. Somos sapientes y dementes. En otras palabras: la barbarie, el crimen, el asesinato pertenecen al ámbito de lo humano. Hace miles de años dimos un día el salto desde la animalidad, del inconsciente al consciente, del impulso destructivo a la civilización. Pero ese salto todavía no se ha completado totalmente. Cargamos dentro de nosotros, latente pero siempre actuante, con el impulso de muerte. La religión, la moral, la educación, el trabajo civilizatorio han sido los medios que hemos desarrollado para poner bajo control esos demonios que nos habitan. Pero esas instancias no tienen la fuerza que pueda someter tales impulsos a las reglas de una civilización que procura resolver los problemas humanos con acuerdos y no recurriendo a la violencia.

Hay que reconocer que todavía prevalece en nosotros mucha barbarie. No diría animalidad, pues los animales se rigen por impulsos instintivos de conservación de la vida y de la especie. En nosotros esos impulsos perduran pero tenemos condiciones para volverlos conscientes, canalizarlos para tareas dignas a través de sublimaciones no destructivas, como Freud y, recientemente, el filósofo René Girard con su “deseo mimético” positivo tanto han insistido. Pero ambos se dan cuenta del carácter misterioso y desafiante de la persistencia de ese lado sombrío (pulsión de muerte en dialéctica con la pulsión de vida) que dramatiza la condición humana y pueden llevar a hechos irracionales y criminales como el linchamiento de una persona inocente. Todos pensamos en los linchadores, ¿pero cuáles serían los sentimientos de Fabiane María de Jesús, sabiéndose inocente y siendo víctima de la saña de la multitud que hace “justicia” por su propia mano?

La cuestión principal no es el Estado ausente y débil o el sentimiento de impunidad. Todo eso cuenta, pero no aclara el hecho de la barbarie. Ella está en nosotros. Y a todas horas resurge en el mundo con expresiones innombrables de violencia, algunas reveladas por la Comisión de la Verdad que analiza las torturas y las abominaciones practicadas por tranquilos agentes del Estado de terror implantado en Brasil.

El ser humano es una ecuación aún no resuelta: cloaca de perversidad, para usar una expresión de Pascal, y al mismo tiempo la irradiación de bondad de una Hermana Dulce en Bahía, que aliviaba los padecimientos de los más miserables. Ambas realidades caben dentro de ese ser misterioso ―el ser humano― que sin dejar de ser humano puede ser también inhumano. Tenemos que completar el salto de la barbarie a la plena humanidad. La situación violenta del mundo actual, también contra la Madre Tierra, nos deja aprensivos sobre la posibilidad de que ese salto pueda tener un final feliz. Sólo un Dios podrá humanizarnos. Él lo intentó pero acabó en la cruz. Uno de los significados de la resurrección es darnos esperanza de que aún es posible. Pero para eso necesitamos creer y esperar.

barbarie

Imagen extraída de: Decrecimiento

 

http://blog.cristianismeijusticia.net/?p=11057&lang=es#more-11057

Un proceso de paz herido de muerte


 

Por: Carlos Medina Gallego | Mayo 31, 2014

 

En el campo de batalla de la lucha electoral quedo herido de muerte el proceso de paz de la Habana, con los resultados electorales del 25 de Mayo,  que dio como ganador en la primera vuelta para la presidencia,  al candidato del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga.

Nadie debe abrigar duda alguna que si los resultados se repiten en la segunda vuelta y, el próximo 7 de Agosto, tenemos como presidente a Oscar Iván, hasta ahí llego el proceso de paz que mas avances ha tenido en la historia del país con las FARC, sin aun haberse firmado nada y,  que cualquier giro en términos de posición frente al proceso de paz, del candidato del Centro Democrático, funciona más como estrategia electoral que como un compromiso real con la paz de país.

Distintas explicaciones se han dado a los resultados de la primera vuelta y ya se abren análisis y especulaciones sobre los posibles escenarios de la segunda en materia de alianzas y desarrollos programáticos, nuevas estrategias publicitarias y focalización de trabajo político electoral. La campaña parece ser una confrontación entre paz y seguridad y, no resulta lo mismo hablar de paz con seguridad,  que seguridad para la paz.

Seguramente los estrategas electorales de los dos candidatos afinaran sus mecanismos de captura de electores buscando votos en el 60% de abstencionismo, el 6% de voto en Blanco y el 4% de premeditados votos nulos y, sobre todo en los acumulados electorales de los candidatos derrotados, mediante adhesiones, coaliciones y alianzas,  votos no todos endosables de manera mecánica.

Tal vez las mayores incertidumbres de fuerzas de adhesión están en los electorados del Polo Democrático – Unión Patriótica y La Alianza Verde, aunque, no es fácil, la adhesión directa del partido conservador en bloque al Uribe-Zuluaguismo del Centro Democrático, por la existencia al interior  del partido de sectores que están comprometidos con el proceso que desarrolla Santos con las FARC.

Tal vez, el mayor esfuerzo para cambiar la correlación de fuerza hacia la paz le corresponde hacerlo a la izquierda democrática y a sectores y movimientos sociales de izquierda que van a tener que decidir entre desarrollar sus luchas en un escenario de creciente militarización o, en un escenario de disputada democratización.

 

Y,  al menos en el Polo Democrático, Marcha Patriótica y el Congreso de los Pueblos existe una marcada resistencia a acompañar proyectos burgueses, oligárquicos y neoliberales, mientras sectores más realistas y pragmáticos, de la Alianza Verde y del Progresismo estarían por votar en favor de la paz.

Me atrevo a afirmar que en política quien no entiende el momento, no suma, sino resta a sus posibilidades y que la enfermedad infantil del izquierdismo en la democracia lo constituye el purismo.

 

Abstencionismo, voto en blanco y la afirmación que todos son iguales y que el poder se construye en la calles y a través de la lucha popular, no representan ninguna alternativa seria al momento político actual que requiere de la defensa de procesos en marcha y del mayor oxigeno posible para la democracia de la calle. Posturas de esta naturaleza ignoran las lecciones de la historia y convocan nuevos, inútiles e innecesarios sacrificios.

La situación electoral es tan critica que lo que está de por medio no es el ascenso o la permanencia de una opción distinta en términos del modelo, sino, las rutas que ha de seguir la paz y  la lucha democrática en los conflictos del  país.

 

La paz, por ahora no es un  factor determinante y eso obedece a dos carencias fundamentales que es necesario rectificar: la falta de  UNA PEDAGOGÍA DE PAZ que llene de sentido los avances del proceso y comprometa a la ciudadanía en su defensa y, una FUERZA POLITICA DE PAZ construida desde una ALIANZA MULTIPARTIDARIA Y SOCIAL que se comprometa con sacar adelante  el proceso y llevarlo a la firma de acuerdos políticos, a los mecanismos de refrendación, al periodo de transición y al postconflicto armado.

No es lo mismo con uno que con otro, ni antes que después; las decisiones políticas deben ser tomadas de manera oportuna y pertinente, porque los acontecimientos marchan y los resultados que se van obteniendo definen las rutas de futuro.  Gane quien gane se emprenderán cambios institucionales y constitucionales, pero en direcciones distintas: si gana Santos y está acompañado por una FUERZA POLITICA DE PAZ y el proceso continua seguramente se vendrán cambios democráticos que deben favorecer la lucha política y popular y, las condiciones de existencia de los sectores de la población favorecidos por los acuerdos en materia agraria y rural, de participación política y de tratamiento concertado con las comunidades en materia de  erradicación de cultivos de uso ilícito.

 

No es una revolución lo que se está negociando en La Habana, es un futuro de cambios institucionales, económicos y políticos democráticos, en los que seguramente se alcanzaran algunos cambios,   sin dejar de existir las dinámicas del conflicto. Si gana Zuluaga, lo que se puede esperar es el recrudecimiento de la represión y la violencia, la seguridad y la vigilancia, la pérdida absoluta de la intimidad, el gobierno del GRAN HERMANO, la abierta criminalización y judaización de la protesta social. El retorno del Uribismo y, seguramente,  del mismo URIBE al poder.

Considero que el GOBIERNO  y las FARC, tienen que cerrarse en  defensa del proceso y dejar de andarse mostrando los dientes para mantener sus imágenes ante un adversario que lo que esta haciendo es sacar partido de un proceso que se ha cargado de lo que en términos de LACLAU, podría llamarse Significante VACÍO.

Bueno es que se establezca desde la izquierda una clara diferenciación entre lo que es la SOCIEDAD CIVIL, como todas las formas organizadas de la población civil que se encuentran al margen del ejercicio de todas las formas del poder en condiciones de resistencia y oposición y la SOCIEDAD EN GENERAL, como sociedad real, que nunca sale a la calle, no reivindica nada y alienada por los medios y la politiquería decide en las urnas contra ella misma y contra el país.

Nunca antes en la historia del país se había llegado tan lejos y con tanto realismo en un proceso de conversaciones de paz, pero todo lo logrado es nada, si los que están sentados en la mesa de conversaciones no salen de manera mancomunada a defender los logros y a enfrentar las amenazas y, los sectores democráticos, los movimientos sociales y una izquierda renovada y objetiva se suma a una gran cruzada nacional  electoral y política en defensa de la paz.

EL PROCESO DE PAZ DE LA HABANA ESTA HERIDO DE MUERTE Y LA MEJOR MEDICINA CON QUE PUEDE CONTAR ES CON UN AMPLIO RESPALDO POLÍTICO,  SOCIAL Y POPULAR.

 

CARLOS MEDINA GALLEGO

DOCENTE – INVESTIGADOR

Universidad Nacional de COLOMBIA

 

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