¿Qué significa que Cristo subió a los cielos? : Leonardo Boff


Adital

El cielo no es un lugar al que vamos sino una situación en la que seremos transformados si vivimos en el amor y en la gracia de Dios. El cielo de las estrellas y de los viajes espaciales de los astronautas y el cielo de nuestra fe no son idénticos. Por eso cuando rezamos el Credo un domingo tras otro y decimos que Cristo subió a los cielos no queremos decir que El, anticipándose a la ciencia moderna, emprendiera un viaje sideral. En el cielo de la fe no existe el tiempo, la dirección, la distancia ni el espacio. Eso vale para nuestro cielo espacial. El cielo de la fe es Dios mismo de quien las Escrituras dicen: “Habita en una luz inaccesible” (1 Tim 6,16).

Del mismo modo, la subida de Cristo al cielo no es igual a la subida de nuestros cohetes; éstos se trasladan constantemente de un espacio a otro, se encuentran constantemente dentro del tiempo y nunca pueden salir de estas coordenadas por más lejanos que viajen por espacios indefinidos. La subida de Cristo al cielo es también un pasar, pero del tiempo a la eternidad, de lo visible a lo invisible. de la inminencia a la transcendencia, de la opacidad del mundo a la luz divina, de los seres humanos a Dios.

Con su ascensión al cielo Cristo fue por consiguiente entronizado en la esfera divina; penetró en un mundo que escapa a nuestras posibilidades. Nadie sube hasta allí si no ha sido elevado por Dios (cfr. Lc 24,51; Hch 1,9). El vive ahora con Dios, en la absoluta perfección, presencia, ubicuidad, amor, gloria, luz, felicidad, una vez alcanzada la meta que toda la creación está llamada a lograr. Cuando proclamamos que Cristo subió al cielo pensamos en todo eso.

¿Qué decir entonces de la narración de san Lucas al final de su evangelio (24,50-53) y al comienzo de los Hechos de los Apóstoles (1,9-11) donde cuenta con algunos detalles la subida de Cristo a los cielos hasta que una nube lo oculto de los ojos de los espectadores? Si la ascensión de Cristo no significa una subida física al cielo estelar, ¿por qué entonces San Lucas la describió así? ¿Qué pretendía decir? Para dar respuesta a esto tenemos que comprender una serie de datos acerca del estilo y género literario de la literatura antigua.

La ascensión, ¿fue visible o invisible?

En primer lugar constatemos el hecho de que es Lucas el único que narra el acontecimiento de a ascensión en términos de una ocultación palpable y de un desaparecer visible de Cristo en el cielo, cuarenta días después de la Resurrección. Marcos sólo dice: «El Señor Jesús, después de hablar con ellos, fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios» (16, 19). Sabemos que el final de Marcos (16, 9-20) es un añadido posterior y que este fragmento depende del relato de Lucas. Mateo no conoce ninguna escena de ocultamiento de Jesús; termina así su evangelio: «Jesús les dijo: se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra… Yo estaré con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos» (28, 18-20). Para San Mateo, Jesús ya ascendió al cielo al resucitar. El que dice «todo poder me ha sido dado en el cielo y en la tierra» ya ha sido investido de ese poder; ya está a la derecha de Dios en los cielos. Para San Juan la muerte de Jesús significó ya su pasar al Padre (Jn 3, 13): «Dejo el mundo y voy al Padre» (16,28). Cuando dice: «Recibid el Espíritu Santo», según la teología de Juan eso significa que Jesús ya está en el cielo y envía desde allá su Espíritu (Jn 7, 39; 16, 7). Para Pablo la resurrección significaba siempre elevación en poder junto a Dios (Rom 1,3-4; Flp 2, 9-11). Pedro habla también de Jesucristo «que subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios» (1 Pe 3, 22). 1 Tim 3, 16 habla de su exaltación a la gloria.

En todos estos pasajes la ascensión no es un acontecimiento visible para los apóstoles, sino invisible y en conexión inmediata con la resurrección. Esta perspectiva que contemplaba conjuntamente resurrección y ascensión se mantuvo, a pesar del relato de Lucas, hasta el siglo IV, como atestiguan los Padres como Tertuliano, Hipólito, Eusebio, Atanasio, Ambrosio, Jerónimo y otros. San Jerónimo, por ejemplo, predicaba: «el domingo es el día de la resurrección, el día de los cristianos, nuestro día. Por eso se llama el día del Señor, porque en este día Nuestro Señor subió, victorioso, al Padre» (Corpus Christianorum, 78,550).

De igual manera la liturgia celebró hasta el siglo V como fiesta única la pascua y la ascensión. Sólo a partir de entonces, con la historificación del relato lucano, se desmembró la fiesta de la ascensión en cuanto fiesta propia.

El sentido de la ascensión era el mismo que el de la resurrección: Jesús no fue revivificado ni volvió al modelo de vida humana que poseía antes de morir. Fue entronizado en Dios y constituido Señor del mundo y juez universal, viviendo la vida divina en la plenitud de su humanidad.

Y aquí se Impone la pregunta: si la ascensión no es ningún hecho narrable sino una afirmación acerca del nuevo modelo de vivir de Jesús junto a Dios, ¿porqué Lucas la transformó en una narración? Finalmente, ¿estaba él interesado en comunicar sobre todo hechos históricos externos? ¿o es que a través de semejante narración nos quiere transmitir una comprensión más profunda de Jesús y de la continuidad de su obra en la tierra? Creemos que esta última pregunta ha de transformarse en una respuesta.

La ascensión, esquema literario

Veamos en primer lugar los textos. Al final de su evangelio nos cuenta: «Condujo a los discípulos cerca de Betania y alzando las manos, los bendijo. Y sucedió que mientras los bendecía se separó de ellos y era elevado al cielo. Y ellos, después de postrarse ante él volvieron a Jerusalén con gran alegría y estaban continuamente en el templo bendiciendo a Dios» (24, 50-53).

En los Hechos se nos cuenta: «Y dicho esto, se elevó mientras ellos miraban y una nube lo ocultó a sus ojos. Y según estaban con los ojos fijos en el cielo mientras él partía, he aquí que se presentaron ante ellos dos varones con vestiduras blancas que les dijeron: Galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este Jesús elevado de entre vosotros al cielo volverá tal como lo habéis visto ir al cielo» (1,9-11).

En estos dos relatos se trata realmente de una escena de ascensión visible y de ocultamiento. Escenas de ocultamiento y de ascensión no eran desconocidas en el mundo antiguo greco-romano y judío. Era una forma narrativa de la época para realzar el fin glorioso de un gran hombre. Se describe una escena con espectadores; el personaje famoso dirige sus últimas palabras al pueblo, a sus amigos o discípulos; en ese momento es arrebatado al cielo. La ascensión se describe en términos de nubes y oscuridad para caracterizar su numinosidad y transcendencia.

Así, por ejemplo, Tito Livio en su obra histórica sobre Rómulo, primer rey de Roma, narra lo siguiente: Cierto día Rómulo organizó una asamblea popular junto a los muros de la ciudad para arengar al ejército. De repente irrumpe una fuerte tempestad. El rey se ve envuelto en una densa nube. Cuando la nube se disipa, Rómulo ya no se encontraba sobre la tierra; había sido arrebatado al cielo. El pueblo al principio quedó perplejo; después comenzó a venerar a Rómulo como nuevo dios y como padre de la ciudad de Roma («Livius», I,16). Otras ascensiones se narraban en la antigüedad, tales como las de Heracles, Empédocles, Alejandro Magno y Apolonio de Tiana. Todas siguen el mismo esquema arriba expuesto.

El Antiguo Testamento cuenta el arrebato de Elías descrito por su discípulo Eliseo (2 Re 2, 1-18) y hace una breve referencia a la ascensión de Henoc (Gen 5, 24). Es interesante observar cómo el libro eslavo de Henoc, escrito judío del siglo primero después de Cristo, describe la «ascensio Henoch»: «Después de haber hablado Henoc al pueblo, envió Dios una fuerte oscuridad sobre la tierra que envolvió a todos los hombres que estaban con Henoc. Y vinieron los ángeles y cogieron a Henoc y lo llevaron hasta lo más alto de los cielos. Dios lo recibió y lo colocó ante su rostro para siempre. Desapareció la oscuridad de la tierra y se hizo la luz. El pueblo asistió a todo pero no entendió cómo había sido arrebatado Henoc al cielo. Alabaron a Dios y volvieron a casa los que tales cosas habían presenciado» (Lohfink, G., «Die Himmelfahrt Jesu», 11-12).

Los paralelos entre la narración de Lucas y las demás narraciones saltan a la vista. No cabe duda de que el paso de Jesús del tiempo a la eternidad, de los hombres a Dios, está descrito según una historia de ocultamiento, forma literaria conocida y común en la antigüedad. No que Lucas haya imitado una historia de ocultamiento anterior a él. Hizo uso de un esquema y de un modelo narrativo que estaban a su disposición en aquel tiempo.

Nosotros hacemos lo mismo cuando en la catequesis empleamos el sicodrama, el teatro o aun el género novelístico para comunicar una verdad revelada y cristiana a nuestros oyentes de hoy. Al hacerlo nos movemos dentro de un esquema propio de cada género sin que con ello perdamos o deformemos la verdad cristiana que pretendemos comunicar o testimoniar. La Biblia está llena de recursos como éste. Nos alargaríamos si quisiéramos presentar más ejemplos. Existe una amplia literatura científica y de divulgación referente a este asunto.

Como conclusión podemos mantener que la verdad dogmática de que «Cristo subió al cielo» (1 Pe 3,22) o que «fue exaltado a la gloria» (1 Tim 3, 16) fue historificada muy probablemente por el mismo Lucas.

¿Qué quiso decir Lucas con la ascensión?

Por qué historificó Lucas la verdad de la glorificación de Jesucristo junto a Dios? Analizando su evangelio descubrimos en él no sólo un gran teólogo sino también un escritor refinado que sabe crear la «punta» en una narración y sabe cómo comenzar y concluir de forma perfecta un libro. En ese sentido se entienden las dos narraciones de la ascensión, una al concluir el evangelio y otra abriendo los Hechos de los Apóstoles.

En cuanto conclusión del evangelio cobra una gran fuerza de expresión porque utiliza un género que se prestaba exactamente para exaltar el fin glorioso de un gran personaje. Jesús era mucho mayor que todos ellos pues era el mismo Hijo de Dios que retornaba al lugar del que había venido, el cielo. A eso le añade motivos más que destacan quién era Jesús: en el Evangelio lucano Jesús nunca había bendecido a los discípulos; ahora lo hace; nunca había sido adorado por ellos y ahora es adorado por vez primera. Queda así claro que con su subida al cielo la historia de Jesús alcanzó su plena perfección; con la ascensión los discípulos comprenden la dimensión y profundidad del acontecimiento.

Pero, ¿por qué se relata la ascensión dos veces y con formas diversas? En los Hechos, además de los motivos literarios presentes en el evangelio lucano, entran también motivos teológicos. Sabemos que la comunidad primitiva esperaba para pronto la venida del Cristo glorioso y el fin del mundo. En la liturgia recitaban con frecuencia la oración «Marana tha», ¡Ven Señor! Pero el fin no llegaba. Cuando Lucas escribió su evangelio y los Hechos, la comunidad y principalmente Lucas, se dan cuenta de ese retraso de la Parusía. Muchos fieles ya habían muerto y Pablo había extendido la misión Mediterráneo adelante. Esto exigía una aclaración teológica: ¿Por qué no ha llegado el fin? Lucas intenta dar una respuesta a esa cuestión angustiosa y frustradora.

Ya en su evangelio reelabora los pasajes que hablaban muy directamente de la próxima venida del Señor. Así, cuando el Jesús de Marcos dice ante el Sanedrín: «Veréis al Hijo del Hombre sentado a la derecha del Poder y venir sobre las nubes del cielo» (14,62), Lucas hace decir a Jesús únicamente: «Desde ahora, el Hijo del Hombre estará a la derecha del poder de Dios» (22,69).

Para Lucas la venida de Cristo y el fin del mundo ya no son inminentes, aprendió la lección de la historia y ve en ello el designio de Dios. El tiempo que ahora se inaugura es el tiempo de la misión, de la Iglesia y de la historia de la Iglesia. Esa constatación, Lucas la pone en el frontispicio de los Hechos y se contiene igualmente en la narración de la ascensión de Jesús al cielo. Cristo no viene como esperaban; se va. Volverá otra vez un día, pero al fin de los tiempos.

Tal como dice acertadamente el exegeta católico Gerhard Lohfink, al que seguimos en toda esta exposición: «El tema de Hch 1, 6-11 (la ascensión) es el problema de la parusía. Lucas intenta decir a sus lectores: el hecho de que Jesús haya resucitado no significa que la historia haya llegado a su fin y que la venida de Jesús en gloria sea inminente. Por el contrario, la pascua significa exactamente que Dios crea un espacio y un tiempo para que la Iglesia se desarrolle, partiendo de Jerusalén, Judea y Samaría, hasta los confines de la tierra. Por eso es erróneo quedarse ahí parado y mirar para el cielo. Sólo quien dé testimonio de Jesús ha entendido correctamente la pascua. Jesús vendrá. ¿Cuándo? Eso es asunto reservado a Dios. La tarea de los discípulos está en constituirse ahora en el mundo en cuanto Iglesia» (53-54). En otras palabras eso es lo que Lucas intentó con el relato de la ascensión en los Hechos.

Comparando las dos narraciones, la del evangelio con la de los Hechos, se perciben notables diferencias. Las nubes y los ángeles del relato de Hechos no aparecen en el evangelio. En éste, Jesús se despide con una bendición solemne; en los Hechos ésta falta totalmente. Las palabras de despedida en el evangelio y en Hechos difieren profundamente. Esas diferencias se comprenden porque Lucas no pretendía hacer el relato de un hecho histórico. Quiso enseñar una verdad, como ya dijimos arriba, y a tal fin debían servir los diversos motivos introducidos.

La verdad del relato no está en si hubo o no bendición, en si Jesús dijo o no dijo tal frase, si aparecieron o no dos ángeles o si los apóstoles estaban o no estaban en el monte de los Olivos mirando al cielo. Quien busque este tipo de verdad no busca la verdad de la fe, sino únicamente una verdad histórica que hasta un ateo puede constatar. El que quiera saber si la historia de la ascensión de Jesús al cielo es verdadera, y eso es lo que intenta saber nuestra fe, deberá preguntar: ¿Es cierta la interpretación teológica que Lucas da de la historia después de la resurrección? ¿Es verdad que Dios ha dejado un tiempo entre la resurrección y la parusía para la misión y para la Iglesia? ¿Es cierto que la Iglesia en razón de esto no debe sólo mirar hacia el cielo sino también hacia la tierra?

Pues bien, ahora estamos en mejor situación para responder de lo que estaban los contemporáneos de Lucas, pues tenemos detrás de nosotros una historia de casi dos mil años de cristianismo. Podemos con toda seguridad y toda fe decir: Lucas tenía la verdad. Su narración sobre la ascensión de Jesús a los cielos en Hechos, además de interpretar correctamente la historia de su tiempo, era una profecía para el futuro; y se realizó y todavía se está realizando. Jesucristo penetró en aquella dimensión que ni ojo vio ni oído oyó (cfr 1 Cor 2, 9). El, que durante su vida tuvo poco éxito y murió miserablemente en la cruz, fue constituido por la resurrección en Señor del mundo y de la historia. Sólo es invisible pero no es un ausente.

Lucas lo dice en el lenguaje de la época: «se elevó mientras ellos miraban, y una nube lo ocultó a sus ojos» (Hch 1, 9). Esa nube no es un fenómeno meteorológico; es el símbolo de la presencia misteriosa de Dios. Moisés en el Sinaí experimenta la proximidad divina dentro de una nube: «Cuando Moisés subía a la montaña las nubes envolvían toda la montaña; la gloria de Yahvé bajó sobre el monte Sinaí y las nubes lo cubrieron por seis días» (Ex 25, 15). Era la proximidad de Dios. Cuando el arca de la alianza fue entronizada en el templo de Salomón se dice que «una nube llenó la casa de Yavé Los sacerdotes no podían dedicarse al servicio a causa de la nube, pues la gloria de Yahvé llenaba toda la casa» (1 Re 8, 10). La nube por consiguiente significa que Dios o Jesús está presente, aunque de forma misteriosa. No se le puede tocar y sin embargo está ahí, a la vez revelado y velado. La Iglesia es su signo-sacramento en el mundo, los sacramentos lo hacen visible bajo la fragilidad material de algunos signos, la Palabra le permite hablar en nuestra lengua invitando a los hombres a una adhesión a su mensaje que, una vez vivido, los llevará hacia aquella dimensión en la que él existe ahora, al cielo.

Todo esto está presente en la teología de la ascensión de Jesús al cielo. Esta es la verdad del relato que Lucas, hoy todavía, nos quiere transmitir, para que «nos postremos ante él, Jesús, y volvamos a nuestra Jerusalén llenos de una gran alegría» (cfr. Lc 24, 52).

Tomado de Leonardo BOFF, “Hablemos de la otra vida”,
Sal Terrae 1978, págs 185-194.

Leonardo Boff

Teólogo, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño. A partir de los años 80 comenzó a profundizar sobre el la cuestión ecológica. Participó en la redacción de la Carta de la Tierra con M. Gorbachev, S. Rockefller y otros. Autor de varios libros y galardonado con varios premios.

No toquen nuestro maíz: movimiento continúa resistiendo al maíz transgénico


Adital

La resistencia contra la incursión transgénica en la agricultura de México sigue impidiendo se efectúe la contaminación del maíz en el país. Para fortalecer la masiva movilización nacional e internacional, y la acción legal contra este tipo de técnica, se presentó recientemente el libro¡No toquen nuestro Maíz! El sistema agroalimentario industrial devasta y los pueblos en México resisten.

La publicación documenta la historia reciente de acción y resistencia, incluyendo el papel del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), que accedió ir a México para impulsar la apertura de espacios para el diálogo y la sistematización de los colectivos que no habían sido tomados en cuenta por el estado o que habían recibido respuesta violenta a sus reivindicaciones, de parte de grupos privados o del gobierno.

La lucha [contra los transgénicos] incorpora a organizaciones sociales, barriales, ambientalistas, estudiantiles, de derechos humanos y de la sociedad civil y sigue el embate con las fuerzas hegemónicas en defensa de la vida campesina.

“Sólo se puede defender realmente el maíz, si lo continuamos sembrando, si defendemos la vida de las comunidades que lo cultivan y cuidan, si defendemos los territorios desde donde los pueblos, comunidades y agricultores individuales y colectivos están impulsando cuidado y reciprocidades con el entorno y mutuamente”, expresa la publicación.

De conformidad con esta visión, en libro presenta ideas para que las resistencias sociales se organicen ante los ataques contra los medios de subsistencia y las capacidades creativas de vastos sectores de la población. Reaccionar contra la fabricación de necesidades de consumo que fomentan dependencias y controles, quiebra la defensa de territorios, erradica el pensamiento estratégico y el sentido práctico de los pueblos originarios y campesinos.

El libro narra el trabajo de sistematización que emprendieron comunidades de distintas regiones del país en respecto a los ataques, efectos y las responsabilidades de la inserción del maíz transgénico en México. Desde 2012 movimientos sociales mexicanos levantan su voz contra la posibilidad de que el maíz nativo sea contaminado y alterado su núcleo de origen y capacidad de reproducción propia, de manera irreversible. Los movimientos sociales también reaccionan ante la inminente aprobación de la autorización al cultivo comercial del producto genéticamente transformado.

“Crece también la seguridad de que hay personas dentro de las estructuras de investigación y de la gestión gubernamental de la tecnología y la protección de la biodiversidad que de un modo corrupto, continúan promoviendo la ‘naturalización’ de aberraciones de una tecno-ciencia de intenciones dudosas”, señala el libro. La imposición de maíz transgénico en México, está inmerso en un contexto más amplio, que implica la defensa del territorio y los bienes comunes, tales como tierra, agua, semillas, bosques y saberes.

Para acceder a la versión digital del libro ir a:www.grain.org/es/article/entries/4954

Traducción:ricazuga51@yahoo.com

 

http://site.adital.com.br/site/noticia.php?lang=ES&cod=80964

Coca-Cola implicada en suicidios de indígenas en tribu brasileña


Survival International
Adital

Un nuevo estudio impactante revela que una tribu brasileña sufre el mayor índice de suicidios del mundo. En 2013, al menos 72 Guaraní Kaiowá del estado de Mato Grosso do Sul se suicidaron, un índice que casi se triplicó en las últimas décadas. La mayoría de las víctimas oscilaba entre 15 y 30 años.

El trabajo da seguimiento a los enfrentamientos violentos entre indígenas y la policía en protestas efectuadas en vísperas de la Copa Mundial en Brasil.

Los guaraníes han perdido [en un proceso impuesto con violencia] la mayor parte de sus tierras, que ahora son ocupadas por granjas y plantaciones de caña de azúcar, mientras sus líderes a menudo son atacados y asesinados. Expulsados de sus tierras, los guaraníes están viviendo en condiciones precarias en los márgenes de las carreteras o en reservas superpobladas, donde viven con altos niveles de alcoholismo, enfermedades, violencia y suicidios.

Un guaraní expresa: “No tenemos futuro, no tenemos respeto, no tenemos trabajo, ni tierra para sembrar y vivir. Algunos eligen morir porque en verdad ya están muertos por dentro”.

La Coca-Cola, una de las compañías líderes en el patrocinio de la Copa del Mundo, está implicada en el escándalo del robo de tierras que trae miseria y muerte a los guaranís. La Coca ha comprado azúcar a Bunge, gigante corporación estadunidense comercializadora de alimentos, que por su parte compra caña de azúcar producida en las tierras robadas a los Guaranís.

En una carta a Coca-Cola, los guaraníes la exhortan: “queremos que la Coca-Cola, sienta con nosotros la realidad de nuestro dolor y sufrimiento, porque la caña de azúcar está arruinando el futuro de nuestros hijos. Pedimos a [la empresa] que deje de comprar azúcar a Bunge”.

Para resaltar la profunda ironía de promoción de la Copa Mundial efectuada por la Coca Cola y la Fifa, utilizando la imagen de un indio feliz expresando el mensaje “Bienvenido a la Copa de todo mundo”, la organización Survival International ha creado un anuncio parodiando la manipulación de Coca Cola, con Nixiwaka, un indio Yawanawa dando la bienvenida al ‘Lado Sombrío de Brasil’ y exhortando: ‘iDeje a los Guaraníes vivir!’.

Nixiwaka, de la Amazonía brasileira, expresó: “la Coca-Cola está contribuyendo a destrucción y miseria de los indígenas Guaraníes, al estar comprando azúcar a una compañía que compra caña de azúcar procedente de tierras que fueron robadas a los Guaraníes. La imagen del indio sonriente [de su publicidad] no muestra la situación real detrás de las cámaras’. iDejen a mis familiares Guaraní vivir!

El director de Survival, Stephen Corry, destacó: “expropiar la imagen de un indio brasileño es un paso audaz de Coca-Cola, dada su implicación en el escándalo de las tierras de los guaraníes. Esta no es la primera vez que imágenes de tribus son utilizadas para promover el turismo en un país donde los ciudadanos indígenas están siendo sistemáticamente perseguidos.

Los visitantes a la Copa del mundo necesitan saber que los pueblos originarios r de Brasil están pagando el precio del boom en la economía”.

Descargue el anuncio-parodia ‘Bienvenidos al lado sombrío de Brasil’

Según las últimas estadísticas publicadas por el CIMI (Consejo Indigenista Misionero). la tasa de suicidios entre los guaraníes Kaiowá en Mato Grosso do Sul es 232 por cada 100.000 personas.

Vea en la Página Web de Survival ‘El Lado Sombrío de Brasil’para ver más ejemplos de abusos contra los derechos indígenas en Brasil

Cientos de manifestantes indios contra la Copa del Mundo chocaron con la policía la semana pasada, ellos están movilizados contra varios proyectos de ley controversiales que de ser aprobados, debilitarían considerablemente sus derechos.

Baje las cartas de los Guaraníes dirigidas a las gigantes estadunidenses del negocio con alimentosBunge y Coca-Cola (pdf, 1.8 MB)

Lea sobre este caso en la página Web de Survival:

http://www.survivalinternational.org/ultimas-noticias/10275

Traducción: ricazuga51@yahoo.com

http://site.adital.com.br/site/noticia.php?lang=ES&cod=80970

Ordenan autopsia para conocer la causa del fallecimiento del ex capellán Aldo Vara


aldo varaMientras cumplía arresto en Paraguay, a la espera de ser enviado al país, el sacerdote acusado por delitos de lesa humanidad apareció muerto a los 80 años. “Vara murió impune y fue apañado por la Iglesia Católica hasta el momento de su muerte”, lamentó la agrupación HIJOS. Por su encubrimiento está imputado el arzobispo de Bahía Blanca, Guillermo Garlatti.

El sacerdote Aldo Vara, imputado por delitos de lesa humanidad como capellán militar en Bahía Blanca durante la última dictadura, murió el martes a los 80 años en Ciudad del Este, Paraguay, donde cumplía arresto parroquial a la espera de su extradición. “Vara murió impune”, lamentó la agrupación HIJOS de Bahía Blanca, y recordó que “fue apañado por la Iglesia Católica hasta el momento de su muerte”. El ex capellán, que prestó servicios al terrorismo de Estado con jerarquía de capitán, estuvo prófugo durante ocho meses, hasta que Interpol lo encontró el 28 de abril en una parroquia de Ciudad del Este. Por su encubrimiento está imputado el arzobispo de Bahía Blanca, Guillermo Garlatti, quien le siguió pagando mes a mes una especie de retiro pese a que era público que Vara tenía pedido de captura y el Estado ofrecía una recompensa para ubicarlo. El fiscal general Alejandro Cantaro pidió la indagatoria de Garlatti, escrito que descansa desde hace semanas en manos del juez federal subrogante Santiago Ullpiano Martínez, el mismo que no había encontrado “elementos suficientes” para imputar al capellán. Garlatti “debe declarar y defenderse y decir lo que tenga que decir”, destacó el fiscal Cantaro la semana pasada.

Medios paraguayos informaron que “poco después de las 19.30, Vara fue encontrado muerto en su habitación en la Parroquia Virgen del Rosario, del barrio Pablo Rojas de Ciudad del Este”, la misma donde vivió escondido de la Justicia. “Fue socorrido hasta la Clínica Santa Lucía”, aunque “llegó sin signos de vida”, agregaron, según informó el periódico Página/12. Luego de que trascendiera la noticia, el fiscal Miguel Palazzani informó por una red social que “el juez federal Alvaro Coleffi y el Ministerio Público promovemos trámites de identificación y averiguación de las causas del fallecimiento”. Hasta anoche, sin embargo, no habían recibido una notificación oficial de la muerte del acusado. Fuentes de Interpol informaron que se interrumpió el velorio para realizar la autopsia pedida por la Justicia argentina. La diócesis de Ciudad del Este, que en su momento intentó justificar el cobijo al prófugo en que no tenía “sanción canónica”, difundió ayer a la tarde un comunicado en el que sugirió que “a los fines de constatar fehacientemente las razones naturales (sic) del fallecimiento se ha solicitado al Ministerio Público la realización de la correspondiente autopsia”. Minutos después borraron la explicación sobre “las razones naturales” y para evitar suspicacias la reemplazaron por la frase “como es habitual en estos casos”.

“El cura Vara murió impune y era el único religioso que aún vivía de los que tuvieron participación junto a los represores en Bahía Blanca”, recordó HIJOS, y mencionó los casos del “ex arzobispo Jorge Mayer, que llegó a bendecir medallas de torturadores hoy condenados; su segundo, Emilio Ogñenovich, quien justificó que “los profetas de una moral sin Dios están recogiendo las consecuencias lógicas”, y Dante Vega, el capellán del Cuerpo V. Vara “fue apañado por la Iglesia Católica hasta el momento de su muerte y tuvo ayuda de su apoderado, el empresario bahiense Leopoldo Bochile, quien le cobraba un subsidio en el tiempo que estuvo prófugo”, destacó. “La mayoría de nuestros abuelos murieron sin poder ver este proceso de justicia. No queremos que haya más genocidas muertos sin juicio ni castigo, por eso reiteramos nuestro pedido a la Justicia de que realice su trabajo con celeridad atendiendo al significado y magnitud que tienen los juicios de lesa humanidad en el marco del genocidio”, agregó.

Hace un mes, se informó sobre el encubrimiento del arzobispado bahiense, que aseguraba desconocer el paradero del prófugo mientras le pagaba por medio de un apoderado. A partir de la denuncia de los fiscales Palazzani y José Nebbia, se inició una causa que derivó en el allanamiento de la Curia y de la casa del apoderado, y en el pedido de indagatorias de Garlatti y Bochile. “Objetivamente hemos entendido que deben ser indagados”, explicó el fiscal Cantaro. “Si alguien cobra una jubilación o un aporte por otro y se lo gira, alguien sabe dónde está el tipo”, agregó. Teniendo en cuenta los antecedentes del juez Martínez, que se negó a citar a indagatoria a Vara y al director del diario La Nueva Provincia, Vicente Massot, el fiscal aclaró que “si la resolución fuera adversa y no tuviese fundamento intentaríamos recurrir a la Cámara de Apelaciones para revertirla”.

 

 

http://www.24baires.com/memoria/47540-ordenan-autopsia-para-conocer-la-causa-del-fallecimiento-del-ex-capellan-aldo-vara/

Estudio revela porqué los jóvenes abandonan la fe después de graduarse de secundaria


Se encontró que cincuenta y cinco por ciento de los cristianos estadounidenses tienen que ver con el ministerio juvenil moderno el cual es demasiado superficial y centrado en el entretenimiento, por lo que resulta no tener la capacidad para formar creyentes maduros.

Estados Unidos | Viernes 6 de Junio, 2014 | Por Nínro Ruíz Peña |

Un nuevo estudio podría revelar por qué la mayoría de los adolescentes cristianos abandonan su fe después de graduarse de secundaria. Hace algún tiempo, el encuestador cristiano George Barna documentó que el 61 por ciento de adolescentes que asistían a la iglesia en un momento se desconectaron espiritualmente. Ellos ya no van a la iglesia, no leen la Biblia y tampoco oran.

 

Según un nuevo estudio realizado hace cinco semanas, por la National Center for Family-Integrated Churches (NCFIC), las malas amistades es el problema.

Sin embargo también se encontró que cincuenta y cinco por ciento de los cristianos estadounidenses tienen que ver con el ministerio juvenil moderno el cual es demasiado superficial y centrado en el entretenimiento, por lo que resulta no tener la capacidad para formar creyentes maduros.

Después de responder a tres preguntas en YouthGroupSurvey.com, cada participante de la encuesta recibió de Scott Brown director de NCFIC el libro electrónico: “Weed in the Church: How A Culture of Age Segregation Is Destroying the Younger Generation, Fragmenting the Family and Harming Church”. –Malezas en la Iglesia: Cómo una cultura de segregación está destruyendo una generación joven, fragmentando la familia y dañando a la Iglesia–”.

La encuesta todavía está activa en línea y finaliza hasta el 8 de noviembre.

Adam McManus, un portavoz de NCFIC, no está sorprendido por las profundas preocupaciones de la iglesia acerca de los grupos de jóvenes.

“La iglesia de hoy ha creado dependencia entre pares”, dice McManus. “El resultado inherente entre los grupos de jóvenes es que los adolescentes en la iglesia se centran en sus compañeros, no sus padres o en sus pastores. Es una sociología extraña que lleva a la inmadurez, una mayor probabilidad de actividad sexual, la experimentación con drogas y un rechazo a la autoridad de la Palabra de Dios”.

“Proverbios 13:20 dice: ‘El que anda con sabios, sabio será, más quien es compañero de necios sufrirá daño’. El resultado es que terminan tropezando los jóvenes porque no pueden ver más allá de sus narices, y la adolescencia espiritual se prolonga hasta la edad adulta. Están paralizando el cuerpo de Cristo. Es por eso que es hora de volver al paradigma bíblico y deshacernos de esos grupos de jóvenes donde hay malas amistades”.

McManus dice que es la voluntad de Dios para la iglesia abrazar el modelo bíblico de las familias para que permanezcan juntas en el servicio de la Palabra de Dios: Deuteronomio 16:9-14, Josué 8:34-35, Esdras 10:1, 2 Crónicas 20:13, Nehemías 12:43 y Joel 2:15-16.

“La iglesia necesita comenzar a equipar a los padres cristianos para comunicar el Evangelio a sus familias. Hoy en día, los padres cristianos están comenzando a darse cuenta de que no han cumplido con sus deberes espirituales simplemente dejan a sus niños en escuela dominical y permiten que esas malas amistades influyan en sus hijos. Es obligación primordial de los padres discipular a sus propios hijos porque así lo manda Dios”, resaltó McManus.

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Charisma News

 

 

http://www.noticiacristiana.com/ciencia_tecnologia/estudios/2014/06/estudio-revela-porque-los-jovenes-abandonan-la-fe-despues-de-graduarse-de-secundaria.html

El hogar irlandés en el que encontraron casi 800 cadáveres de niños


El sombrío hallazgo ha sacudido a la iglesia católica irlandesa, que el siglo pasado dirigió los hogares de las “mujeres caídas” solteras embarazadas que fueron ferozmente rechazadas por la sociedad. 
BBC MUNDO | JUNIO 5 DE 2014

Se le conocía como “The Home” -El Hogar- y funcionaba como uno de los muchos refugios que la iglesia católica puso a disposición de las llamadas “mujeres caídas” durante fines del siglo XIX y principios del XX.

Su existencia quizás habría pasado desapercibida de no haber sido por un sombrío hallazgo: los cadáveres de 796 bebés y niños enterrados en una fosa séptica.

El sitio, ubicado en Tuam, el Condado de Galway, fue clausurado en 1961 y posteriormente derribado. Pero el hallazgo se dio a conocer recientemente gracias al esfuerzo de una historiadora local.

Catherine Corless descubrió los registros de fallecimiento de los niños cuando investigaba la historia del antiguo hogar.

“Quedé estupefacta e impactada por el número de niños enterrados sin sepulcros”, le dijo la historiadora a la BBC. Las causas de muerte, agregó, incluían malnutrición, tuberculosis y neumonía.

El gobierno irlandés anunció este jueves que está considerando llevar a cabo una investigación sobre los hechos.

 

Mujeres caídas

El Hogar de Tuam fue una de 10 instituciones donde la iglesia católica albergó a unas 35.000 “mujeres caídas”, embarazadas solteras que eran ferozmente rechazadas por la estricta sociedad católica irlandesa de los siglos pasados.

En los hogares católicos recibían albergue a cambio de trabajar en las lavanderías que las monjas manejaban en el país.

Sus bebés también eran rechazados. Se les negaba el bautismo y se les segregaba de otras escuelas, por lo que tenían que permanecer en los hogares hasta que eran adoptados. Y si morían en las instalaciones, no recibían un entierro cristiano.

El Hogar de Tuam funcionó de 1926 a 1961 y fue dirigido por las hermanas de la congregación de Bon Secours.

La fosa común con los restos de los niños fue descubierta hace casi 40 años, cuando El Hogar fue derribado. Inicialmente se pensó que se trataba de infantes que habían muerto durante la llamada “gran hambruna” que afectó a Irlanda en la década de 1850.

Pero los datos que Catherine Corless logró obtener muestran que los restos eran de niños cuyas edades iban desde los dos días de nacidos hasta los nueve años y que habían muerto entre 1925 y 1961, la época en que funcionaba el hogar.

“Fui al registro civil de nacimientos, muertes y matrimonios de Galway y pedí los datos de los niños que habían muerto en el hogar”, le explicó la historiadora a la BBC.

“Cuando me respondieron me dijeron: ‘Tenemos los registros… pero son muchos’. Me quedé estupefacta cuando me di cuenta de que eran en total 796 bebés, infantes y niños que habían sido enterrados en una fosa común en ese sitio”.

 

Segregados

El Hogar de Tuam estaba rodeado por un muro de casi 2,50 metros. Tal como le contó la historiadora al diario local “IrishCentral”, los habitantes de la comunidad no solían mezclarse con las mujeres jóvenes que llegaron o salieron del hogar durante décadas.

Por lo general, los bebés de las mujeres caídas permanecían en El Hogar unos cuatro o cinco años. Para entonces eran adoptados o habían muerto.

“A los niños siempre se les segraba en los salones de clase”, señala Corless. “Al hacer esto, las monjas dejaban en claro el mensaje de que ellos eran diferentes y que nosotros debíamos mantenernos apartados”.

“(Las monjas) nunca sugirieron que fuéramos amables con ellos. De hecho, si nos portábamos mal en la clase, algunas monjas nos amenazaban con sentarnos junto a ‘los bebés del Hogar’. Ese fue el mensaje que tuvimos en nuestra infancia” recuerda Corless.

La investigadora relata un episodio en el que, siendo niña, observó a una amiga colocar una pequeña piedra dentro del colorido envoltorio de un dulce y dárselo de regalo a uno de los “bebés del hogar”.

“Cuando el niño abrió el envoltorio se dio cuenta de que lo habían engañado”, dice Catherine Corless. “Por supuesto yo también hice la broma a otra niña del hogar y pensé que era muy divertido”.

“Años después, pensé en lo que había hecho a esos pobres niños que nuna vieron un dulce en su vida. Eso me ha perseguido toda mi vida y una parte de mí desea compensarlos”, asegura.

Gracias a los esfuerzos de la historiadora, ahora se conocen los nombres y destinos de los 796 bebés e infantes que murieron en El Hogar.

 

“Revelación escandalosa”

Y ahora está reuniendo fondos para construir un monumento para recordar a los niños muertos.

Pero Corless desea que se investigue más a fondo lo que realmente ocurrió en este y otros hogares católicos de Irlanda.

Esta no es la primera vez que la iglesia católica irlandesa es blanco de acusaciones de abuso y negligencia de niños que estuvieron a su cuidado.

Por el momento, el gobierno anunció que está considerando investigar los hechos.

“Muchas de las revelaciones son profundamente perturbadoras y escandalosas y recuerdan un oscuro pasado en Irlanda cuando nuestros niños no recibieron el cuidado que necesitaban”, afirmó el ministro para la Infancia, Charlie Flanagan.

“Tengo particularmente presentes a los familiares de los que estuvieron involucrados y a las comunidades locales”, declaró el funcionario.

Por su parte, el azobispo de Tuam indicó el jueves que la iglesia no tiene registros sobre el entierro de los 796 niños.

“Estoy profundamente impactado, como todos estamos, por conocer la extensión del número de niños enterrados en la fosa en Tuam”, agregó el arzobispo al señalar que está “horrorizado y entristecido al escuchar del enorme número de niños fallecidos involucrados y esto apunta a una época de gran sufrimiento y dolor para los pequeños y sus madres”.

Subrayó que la diócesis no estuvo involucrada en el manejo del hogar de Tuam y que no tiene “ningún material vinculado” al suceso en sus archivos, pero que es de enorme preocupación pública, por lo que debe “seguirse con urgencia”.

“Aunque la Archidiósesis de Tuam cooperará en todo, existe un claro imperativo moral para que las Hermanas de Bon Secours, en este caso, actúen con responsabilidad en el interés del bien común”, concluyó.

 

http://www.caracol.com.co/noticias/entretenimiento/el-hogar-irlandes-en-el-que-encontraron-casi-800-cadaveres-de-ninos/20140605/nota/2260122.aspx

 

EL ULTIMO LIBRO DE IVONE GEBARA, EN ESPAÑOL Y CÓMO ADQUIRIRLO.


ATT00040

Imagen

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: