Clara López y Aida Abella notifican que seguirán en la oposición y exigen mayores garantías para ejercer su función


junio 17, 2014 6:47 am

 

clara lopez juan manuel santos–La excandidata presidencial Clara López y su fórmula vicepresidencial Aida Abella rechazaron una eventual vinculación al nuevo gobierno del presidente Juan Manuel Santos y notificaron que seguirán en la oposición, para lo cual exigieron mayores garantías, a tiempo que demandaron ajustes al proceso de paz con las Farc y reiteraron que las negociaciones deben proseguir pero bajo un cese del fuego.

 

Tras su participación en la campaña reeleccionista de Santos, en apoyo al proceso de paz, las dirigentes del Polo Democrático y de la Unión Patriótica, expidieron una declaración pública en la que agradecen el definitivo aporte de la izquierda en favor de la salida negociada del conflicto colombiano que encarna el presidente Juan Manuel Santos, al tiempo que anuncian que continuarán en la oposición a su gobierno.

El texto de la declaración es la siguiente:

CUMPLIMOS, GANÓ LA PAZ CON EL APORTE DE LA IZQUIERDA DEMOCRÁTICA
CLARA LOPEZ OBREGÓN – AIDA AVELLA

1. Agradecimiento profundo al pueblo colombiano por haber respaldado de manera tan contundente el proceso de paz. definitivamente la paz es el camino, la reconciliación hoy es un mandato inapelable que debemos asumir todos y todas, con entereza y con firmeza.

2. Señor presidente hay un compromiso esencial que nos llevó a asumir el respaldo a su candidatura: el compromiso con la construcción de la paz. Esperamos plenas garantías al Polo Democrático Alternativo, a la Unión Patriótica, al conjunto del movimiento social y a los movimientos sociales y políticos alternativos para ejercer la oposición.

3. La construcción de la paz implica comprometer la conducción del Estado con la firma de acuerdos de terminación del conflicto con las FARC y el ELN. No obstante el proceso de negociación con las FARC requiere ajustes: además de la incorporación de la mujer y de las víctimas en el lugar protagónico que les corresponde en el punto cuatro de la agenda como sucedió en los últimos días, se debe establecer un sistema de información que prepare a la sociedad y a las instituciones para el posterior proceso de refrendación. Por ello seguiremos insistiendo, como lo hicimos a lo largo de la campaña presidencial, en la necesidad de negociar un cese al fuego.

4. Al reiterar que seguiremos ejerciendo la oposición, continuaremos abogando por un cambio en el modelo económico, la renegociación de los TLC para recuperar soberanía sobre importantes herramientas de política económica, la reindustrialización del país y el rescate del agro colombiano en aras de conseguir el pleno empleo con remuneración decente para la fuerza laboral. Insistiremos en la educación, la salud, la alimentación y la pensión como derechos y en una reforma de la justicia que la despolitice y haga plausible la eliminación de la impunidad, entre tantas otras propuestas que llevamos dentro de nuestra propuesta de cambio al pueblo colombiano.

5. Las garantías a la oposición implican en primer lugar la preservación del derecho a la vida, lo que implica que el Estado debe comprometer toda su capacidad en desactivar las maquinarias de guerra responsables del exterminio de la Unión Patriótica y del asesinato y muerte de líderes sociales y políticos en las últimas décadas. Las garantías a la oposición implican el acceso de la oposición a los medios de comunicación del Estado y a la dirección de los órganos de control y fiscalización, al Consejo Nacional Electoral, la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores y la Junta Directiva del banco de la República.

6. Se requiere que la arquitectura institucional del Estado, los partidos, movimientos sociales y políticos, gremios, organizaciones sindicales, organizaciones sociales y comunitarias, el movimiento campesino, las organizaciones cívicas, dispongan de una plataforma amplia, representativa, incluyente, para la interlocución, la deliberación pública y la concertación amplia y democrática de la orientación estratégica de la agenda de reformas que demanda el periodo de transición que debemos enfrentar en el posconflicto.

7. Estaremos vigilantes de los compromisos que adquirió usted con el pueblo colombianos en los días finales de la campaña presidencial anunciados en Bosa y en el Hotel del Parque en Bogotá ante militantes y dirigentes de nuestros partidos: educación pública superior gratuita, extensión progresiva del mínimo vital de agua potable. Introducida en Bogotá a los sectores vulnerables de todo el país, aumento del 50% del estipendio al adulto mayor con universalización de coberturas, interlocución con los estamentos de pacientes trabajadores y profesionales de la reforma al sistema de salud que incluirá el criterio de la salud como derecho y no como negocio y el reconocimiento de la oposición de izquierda y de la movilización social.

8. La función constitucional de la oposición como control político y formulación de alternativa debe preservar la capacidad crítica, fundada en la argumentación reflexiva, analítica, propositiva, que supere el recurso fácil de la violencia y la polarización en el lenguaje, que le oponga al histrionismo grandilocuente la reflexión tranquila y serena que demandan los procesos de reformas y reconstrucción institucional que exigirá el posconflicto y la alternancia en el poder que deberá surgir de la ampliación de nuestra frágil democracia en el proceso de construcción paz y reconciliación. Desde esta orilla estamos listas para asumir este desafío.

 

 

http://www.radiosantafe.com/2014/06/17/clara-lopez-y-aida-abella-notifican-que-seguiran-en-la-oposicion-y-exigen-mayores-garantias-para-ejercer-su-funcion/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+radiosantafe

La Paz en los Documentos de la Iglesia ( Gozo en el Evangelio del papa Francisco y el documento de Medellín, 1968 ).



CONCLUSIONES DOCUMENTO LOS CRISTIAN@S POR LA PAZ

 

1.- ¿ Qué comentarios nos sugieren los dos textos mencionados ?

El primer documento de Francisco: “ Gozo en el Evangelio “, afirma que la paz no es ausencia de guerra. La paz no se puede entender como una división donde las personas de la clase privilegiada, son respetadas en su dignidad, enriquecimiento y bienestar, lujo, y las personas de clase empobrecida, la mayoría, no se les respete su dignidad, los derechos humanos e inclusión social.

La paz tiene que basarse en las reivindicaciones sociales, la distribución del ingreso per cápita, en toda la población, para que se de una vida digna y justa, y la paz debe nacer de un desarrollo integral, de todas las personas que integran la sociedad.

El documento de Medellín, de los obispos latinoamericanos, afirma que hay una injusticia global, estructural, porque el comercio internacional se basa en precios establecidos arbitrariamente por los países industrializados, con sus productos manufacturados, la tecnología informática y de comunicación, que constantemente se renuevan y aumentan sus precios; y por otro lado, los países en vías de desarrollo, no pueden elevar los precios proporcionalmente en materias primas, a los de los productos de los países industrializados.  Por tanto no habrá paz internacional mientras no haya justicia mundial.

Sin justicia social no habrá paz.

La paz se dará en la medida en que haya equilibrio en la economía entre países industrializados y países en vías de desarrollo.

 

2.- ¿ Qué relación puede establecerse entre estos dos textos mencionados anteriormente y los textos bíblicos del capítulo anterior?

Los documentos de Francisco y de Medellín coinciden con la realidad del tiempo de Isaías y los profetas, y con los tiempos de Jesús, donde se ratifica que sin justicia no habrá paz.

La Paz que ofrece Jesús a los apóstoles, las bienaventuranzas y la que desea para la humanidad, en su significado bíblico, en el que coincide el Antiguo Testamento y las expresiones de Jesús en los Evangelios:  que la paz es plenitud de vida, y que en nuestro lenguaje actual y que mencionan Francisco y Medellín, es lo que deseamos los cristianos-as y los movimientos sociales, entendido como paz integral, es decir que abarca todas las dimensiones del ser humano: político, económico, social, cultural, ecológico, religioso y afectivo.

Los textos bíblicos y los documentos mencionados, se relacionan con plenitud con la vivencia de los valores del Reino de Dios, que son: la igualdad, fraternidad, sororidad, justicia, amor, verdad, libertad y vida en abundancia para toda la humanidad…

 

3.- ¿ Qué le aportan estos textos al compromiso con y por la paz como cristianas-os a su comunidad ?

Los textos contienen principios orientadores para el compromiso decidido para con aquella `parte de la población que es víctima de la opresión, atropello, atentados contra su dignidad, todo ello nos empuja y desafía a vivir nuestro compromiso como cristianas-os desde la comunidad que integramos.

Como seguidoras-es de Jesús debemos priorizar nuestra atención a los-as más empobrecidas-os entre los-as pobres como: personas de la calle, mujeres prostituídas, drogadictos-as, abandonadas-os…. Y presionando a los gobiernos de turno, que apliquen políticas de justicia social, con las-os empobrecidas-os y no por las-os empobrecidas-os, para evitar paternalismo-maternalismos, valiéndonos de la gestación de organizaciones, para que sean las personas empobrecidas sujetos de su liberación.

Otro desafío que nos planteamos es que las cebs estén integradas por las personas más empobrecidas, para encaminarnos a la vivencia de la paz.

Debemos articularnos con los Movimientos Sociales y otras iglesias cristianas, que prioricen el trabajo social persiguiendo la justicia y no solo labores de asistencia social.

Todo esto exige, de parte de cada una-o, coherencia con el Evangelio en nuestro vivir diario.

Las cristianas-os debemos caminar con un pie en la fe y otro en el compromiso socio-político.

 

 

Amos el Profeta de la Justicia:

AMÓS nació en Tocao, pequeño poblado del reino del sur de Judá, pastor de ovejas,  se da cuenta que bajo una aparente prosperidad económica, se va desarrollando una creciente injusticia social, y la denuncia comienza por condenar la maldad de los países vecinos; de pronto centra su atención en la maldad de Judá e Israel.

Israel no correspondió al privilegio de haber sido elegido por Dios, pues ha pervertido la justicia, es un pueblo cruel e injusto con los-as más humildes.

Este libro escrito hace 27 siglos llega a nosotras-os como un mensaje de gran actualidad, presenta las injusticias sociales, la defensa que este profeta hace de oprimidos y marginados con un lenguaje popular.

Leamos algunas de sus expresiones:” La gente de Amón ha cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues en su afán de agrandar  territorio rajaron el vientre a las embarazadas” ( Am 1,13 ), ( lo mismo que en la guerra del Salvador, Centro América, hizo el ejército rajando vientres de embarazadas campesinas y ensartaban en las bayonetas los fetos que arrojaban al aire ).

“ La gente de Israel ha cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; pues venden al inocente por dinero y al pobre por un par de sandalias. Oprimen y humillan a los pobres y se niegan a hacer justicia a los humildes… ponen multas injustas ( Am. 2,6-8 ).

“ No saben hacer lo que es justo, guardan en sus palacios lo que es robado con violencia” (Am. 3, 10 ).

“ Escuchen esto, aristocráticas damas, flor y nata de Samaria, que oprimen a los pobres y maltratan a los necesitados….el día vendrá en que se las llevarán presas con ganchos; todas ustedes serán enganchadas con anzuelos”.. Am.4,1.2

“ Ay  de ustedes que odian al defensor de la justicia, y detestan al testigo honrado” Am 5,10

“ Recostados en lujosos divanes de marfil, se tienden a sus anchas en sus fiestas; banquetean con corderitos y terneros engordados…usan los más finos perfumes  y nada les importa la ruina del país” Am. 6,4.6.

Encíclica “ Paz en la Tierra “ Juan XXIII.

Esta carta de Juan XXIII habla sobre la paz entre los pueblos que ha de fundarse en: la verdad, la justicia, el amor y la libertad.

“En la actualidad  preocupa tan profundamente a la humanidad, y que  tan estrecha conexión guarda con el progreso de la sociedad, que toda la humanidad de buena voluntad consolide la paz en el mundo”.

El orden mundial debe basarse en la justicia para que se mantenga, y el orden debe sustentarse en la verdad para que igualmente se establezca.

La solidaridad, debe ser otro componente esencial para la paz lo mismo que la libertad.

“ Es tarea de los gobernantes, en orden al bien común, el defender los derechos y deberes de cada ser humano, armonizarlos, regularlos y favorecer su ejercicio”.

“Los gobiernos deben poner todo su interés y empeño para que “el desarrollo económico y social  avancen al mismo tiempo” Nro 64

“ Los estados deben redactar en sus constituciones, los derechos fundamentales del ser humano”.

“Hay que respetar las minorías étnicas, evitar la discriminación racial, reconocer los derechos de los exiliados polçiticos, reducir la carrera armamentista, siendo le deseable un desarme general, respetar la cultura de cada lugar y evitar colonialismos disfrazados de ayuda humanitaria”.

“ Lo que justifica la autoridad es el servicio del bien común”.

 En la última parte de la carta, Juan XXIII exhorta a las=os cristianas=osa participar activamente en la vida pública, penetrar en las instituciones y actuar eficazmente dentro de ellas, pastoral de la presencia, y demostrar competencia profesional que se traduzca en una cultura científica y una experiencia profesional.

Juan XXIII denuncia la incoherencia entre la fe y la conducta de muchos=as cristianas=os que intervienen en la vida pública pero no hacen sentir la influencia del Evangelio en las estructuras temporales. Hay una insuficiente formación en la fe, que no llega, en muchas=os cristianos=as a un nivel elemental.

Hace, al final, un llamado urgente a un cambio necesario para el bien de la Humanidad.

 

Añadimos un aporte sobre la Paz de la “Corriente: Pensamiento Crítico”:

Dicen los=as autoras=es que el resultado de las luchas populares de los últimos 25 años, se puede sintetizar así:

  1. Nuevo Proceso  Constituyente, “desde abajo”, para una Nueva Democracia Directa y Participativa.
  2. Recuperación para la Nación, nacionalización, de los principales recursos naturales estratégicos, mineros y energéticos, tierra, petróleo, gas, oro, coltán, biodiversidad y Medios de Comunicación Masiva.
  3. Renegociación o anulación de los Tratados de Libre Comercio.
  4. Renegociación y moratoria de la Deuda Pública, externa e interna. Regular las ganancias de las entidades Financieras, como los bancos.
  5. Reforma Agraria democrática y apoyo integral a la economía campesina.
  6. Educación y salud universal, pública, de calidad y financiada por el Estado.
  7. Industrialización de nuestras materias primas y desarrollo de un modelo productivo respetuoso de la naturaleza.
  8. Des=privatización de las empresas de servicios públicos domiciliarios y administración comunitaria de las mismas.
  9. Rescate de los derechos laborales de los=as trabajadores=as, recuperación del contrato indefinido, la negociación colectiva, y supresión de la tercerización laboral.

 

Remitido al e-mail

 

Un Rey que no jura su cargo: José María Castillo


“Desde el Evangelio, hay que oponerse con firmeza a que Felipe VI haga un juramento”

“Si la Constitución es aconfesional, la toma de posesión del jefe del estado debe serlo también”

(José María Castillo).- En vísperas de la proclamación de Felipe VI como rey de España, se anda diciendo que el nuevo monarca seguramente no va a jurar, ante un crucifijo y una Biblia, el cargo de jefe del estado que asumirá en breve. En caso de no jurar, sino de limitarse a prometer fidelidad a la Constitución, ¿hace bien o hace mal?
Por supuesto, si Felipe VI no hace un juramento (invocar a Dios), sino una promesa (dar su palabra), hace lo que tiene que hacer, si es que este asunto se contempla desde el punto de vista constitucional. Si la Constitución es aconfesional, la toma de posesión del jefe del estado debe serlo también. Pero, ¿y si esta situación se analiza a fondo desde el punto de vista religioso? Si sociológicamente España sigue siendo un país religiosamente cristiano (y católico), ¿no sería lo más coherente que este nuevo rey haga, al ser coronado como tal, lo mismo que han hecho, en la larga historia de la monarquía, todos los reyes que en España hemos tenido?
La respuesta ahora tiene que ser más tajante que si la cosa se mira solamente desde una consideración meramente política, jurídica, civil o laica. Quiero decir, si pensamos en este asunto desde la fe cristiana, es decir, desde el Evangelio, entonces es cuando hay que oponerse con firmeza a que el rey (o cualquier otro ciudadano, que se considere cristiano) haga un juramento.
Por una razón tan clara como sencilla: el Evangelio prohíbe jurar. Lo dijo Jesús de forma terminante: “Yo os digo que no juréis en absoluto: no por el cielo… No por la tierra… Tampoco por vuestra cabeza… A vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno” (Mt 5, 33-37). Por eso tenía toda la razón del mundo Soren Kierkegaard cuando advirtió que no tiene razón alguna hacer un juramento poniendo la mano sobre un libro (la Biblia) que prohíbe jurar.
Y sin embargo, los juramentos se encuentran entre todos los pueblos y en todas las culturas. ¿Por que? Porque son un símbolo primario de la religión. Dado lo que es la condición humana, y supuesto que los humanos (con demasiada frecuencia) anteponemos nuestros intereses o conveniencias a la realidad de lo que es “lo verdadero”, también con demasiada frecuencia los humanos nos comportamos como unos perfectos embusteros.
De ahí que nuestra palabra, tantas y tantas veces, no merece crédito alguno. Por eso, desde que en este mundo hay religión, ni los contratos, ni los tratados, ni la administración de justicia funciona sin un juramento. Así, el juramento es el lugar donde claramente se encuentran la religión, la moralidad y la ley. Y esto se hace con una finalidad evidente: para que un poder superior y absoluto le dé a nuestra palabra humana el poder y la credibilidad que ella por sí misma, y por sí sola, no tiene. De ahí, la necesidad que tienen de la religión sobre todo los más embusteros.
Y me permito acabar esta breve reflexión con una última sugerencia. La postura tajante del Evangelio contra los juramentos es, en el fondo, una postura tajante contra la religión. O, si se prefiere, es una de las pruebas más claras de que, efectivamente, el Evangelio no es un “libro de religión”, sino un “proyecto de vida”. Cuando Jesús dijo “a vosotros os basta decir sí o no. Lo que pasa de ahí viene del Maligno” (Mt 5, 37), en última instancia, lo que Jesús estaba afirmando era la condición laica del Evangelio.
Jesús nos estaba diciendo a todos los seres humanos: tenéis que ser tan profundamente humanos, tan auténticos, tan cabales, tan sinceros, tan honrados, que quien se vea en la necesidad de echar mano de los dioses para marrarlos a nuestras palabras (tantas veces interesadas y falsas), ése está diciendo (sin darse cuenta de lo que dice), no solamente que es un mentiroso, y por eso pone a Dios por testigo de su credibilidad, sino que además hace eso porque en su vida actúa como motor el Maligno. Porque eso, y no otra cosa, es lo que hace Satanás: utilizar a Dios para que me dé la credibilidad que yo no merezco. Cuando la religión se utiliza para esto, como se utiliza para hacer carrera, para mandar sobre los débiles, para defender intereses o conveniencias, en definitiva, para disfrazar nuestras contradicciones y hasta nuestras maldades, semejante religión no es cosa de Dios. Es cosa muy oscura, que viene del Maligno.
José María Castillo
Teología sin censura
RD

CELEBRANDO EL CORPUS CHRISTI. Olga Lucia Álvarez Benjumea ARCWP


logo-arcwp5

Qué linda fiesta! Cuántos recuerdos se agolpan en el alma. Qué emociones las que suscita, este hermoso Evangelio y su fiesta.

 

Es Dios, hecho humano (carne) para hacernos inmortales, transmitiéndonos a través de su relación con el Padre-Madre la vida eterna que todos/as añoramos. Porque si somos hijas e hijos de Dios, no queremos morir sino en los brazos de la Esencia Divina, que nos arropa, protege regalándonos su identidad divina!

 

Qué fascínate es “comer la carne” y “beber la sangre”, de todo un Dios que se invita a “habitar en mí y yo en Él”. Esto es solo posible, si tomamos consciencia del Ser del Amor, que vive en nosotros y nos hace vibrar en la Vida!

 

Dios es la relación humana, hecha Divina, que nos impulsa a relacionarnos con el otro, y otros/as. Vuelve y se nos aparece el tema tan manoseado, pero tan poco, practicado y vivido: la unidad, en el UNO y ÚNICO, Dios de la Vida.

 

Cuando Pablo descubre, la dimensión de la Unidad y del Amor, emocionado exclama:

 

“Ya no vivo yo, es Cristo el que vive en mi”

Gálatas  2:20

 

 

Cuando asumamos como propias las palabras de Pablo, nos habremos despojado del complejo del “yo”= “ego” y aprenderemos a vivir como hermanos/as, sin egoísmo, sin rechazar a nadie, sin marginar a nadie, sin despreciar a nadie. Hemos sido creadas/os a “imagen y semejanza de Dios”, para vivir en la inclusividad, sin necesidad de pregonarnos los “privilegiados/as  divinos/as” creyéndonos los/as exclusivos/as…

 

“Yo soy el que Soy” es la forma Divina más humana, para HUMANIZARNOS!  Comiendo su carne y bebiendo su sangre, para vivir en Él y Él en nosotras/os. Aprendamos a ofrendarnos: “tomen y coman este es mi cuerpo, tomen y beban esta es mi sangre.” Sello de la Unidad fraterna entre mujeres y hombres!

 

"Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi" Gálatas 2:20

“Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mi” Gálatas 2:20

Fiesta del “Corpus Christi”: ENRIQUE MARTINEZ


 

22 junio 2014

 

Evangelio de Juan 6, 51-58

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos:

— Yo soy el pan que ha bajado del cielo: el que come de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.

Disputaban entonces los judíos entre sí:

— ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?

Entonces Jesús les dijo:

— Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre no tendréis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.

El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come vivirá por mí.

Este es el pan que ha bajado del cielo; no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron: el que come este pan vivirá para siempre.

 

******

 

DIOS ES NOSOTROS

 

 

Según los estudiosos del cuarto evangelio (para los datos que siguen, me baso en Senén VIDAL, Evangelio y cartas de Juan. Génesis de los textos juánicos, Mensajero, Bilbao 2013, pp.210ss), el capítulo 6 del mismo constituye un conglomerado de diversos motivos –con añadidos posteriores, obra de otro glosador tardío- en torno al tema del “pan” (alimento) auténtico, que simboliza el mensaje de Jesús, a quien en la comunidad de Juan reconocen como el “emisario divino”.

 

En concreto, las frases que leemos hoy parecen pertenecer a un redactor tardío, que sería quien modificó el sentido originario de la palabra “pan” (alimento). En los versículos 26-51b, se refiere a la enseñanza de Jesús, que hay que acoger por medio de la fe. Sin embargo, en los versículos 51c-58, se refiere a la “carne” y a la “sangre” de Jesús, que hay que “comer” (el término griego también es ahora distinto: “masticar”) y “beber”. Por otra parte, este texto repite los motivos y la terminología del discurso anterior. Todo apunta, pues, a que se trata de una añadidura colocada por un glosador posterior como suplemento a lo ya expresado antes. La razón habría sido el interés del glosador por introducir la tradición eucarística, que echaba en falta en el evangelio de la comunidad joánica. Y parece que el marco más adecuado para su añadidura se lo brindaba precisamente el discurso sobre el “pan”.

Este añadido refleja una clara tendencia sacramentalista, semejante a la de los escritos cristianos del siglo II (por ejemplo, cartas de Ignacio de Antioquía y escritos de Justino): se realzan, por encima de la dimensión celebrativa, los elementos eucarísticos del pan (carne) y del vino (sangre) como “medicina” de vida y de inmortalidad (Ignacio de Antioquía, Carta a los efesios 20,2).        Probablemente, el glosador pensó que el discurso anterior precisaba una concreción sacramental.

 

Todo ello nos viene bien para puntualizar dos cosas:

  • Sabemos que el “lenguaje” utilizado en el cuarto evangelio no es el que hablaría un judío de Galilea. Pero no solo eso: muchas de las afirmaciones que se ponen en sus labios, Jesús no las pronunció jamás. Esto no significa que los redactores buscaran engañar, ya que sus hábitos escriturísticos eran diferentes a los nuestros, pero nos viene bien recordarlo para relativizar demasiadas cosas que, debido a un literalismo ignorante, se habían absolutizado, llegando a constituir incluso fuente de fanatismos.
  • Los discípulos de Jesús y, en concreto, los redactores de los evangelios –en el de Juan es posible reconocer varias manos, de diferentes épocas- se sintieron libres para “traducir” el mensaje original en función de la situación que atravesaban sus comunidades.

 

La invitación, una vez más, parece ser la de trascender cualquier tipo de literalismo, abriéndonos a una lectura “profunda”, en la medida en que nuestro nivel de consciencia nos lo permita.

En el texto presente, las expresiones “comer la carne” y “beber la sangre” equivalen a la de “habitar en mí y yo en él”. Y, probablemente, el contenido de todo el discurso elaborado por varios redactores podría sintetizarse en estas palabras: “El Padre que vive me ha enviado y yo vivo por el Padre; del mismo modo el que me come vivirá por mí”.

Nos situamos, de nuevo, en el horizonte de la Unidad más exquisita y sublime. En todos nosotros –más allá de las imágenes que utilicemos, incluido el simbolismo de la eucaristía- se está viviendo la misma y única Vida.

En la medida en que crezcamos en consciencia –comprensión- de ello, dejaremos de identificarnos con el yo, y viviremos en la luz y en el amor que de ahí se derivan. Somos Vida que se expresa en la forma concreta del “yo” que tenemos; es Dios viviéndose en forma humana. Por eso, aunque quizás no sea adecuado decir “yo soy Dios” –por la tendencia apropiadora del ego, y porque el sujeto de tal frase nunca sería el yo individual-, puede sonar ajustada la expresión –expresada por los místicos-: “Dios es yo”.

[el ser humano] eres lo que no es. Yo –Dios- soy el que soy”; “mi yo es Dios: no me conozco otra identidad que Dios” (santa Catalina de Génova). “En mi ser esencial, Yo, por naturaleza, soy Dios” (Jan van Ruysbroeck). “¡Vedlo! Soy Dios. ¡Vedlo! Estoy en todas las cosas. ¡Vedlo! Hago todas las cosas” (Juliana de Norwich).

http://www.enriquemartinezlozano.com

ESPAÑA: Felipe VI prometerá cargo sin crucifijo ni misa


Felipe VI prometerá cargo sin crucifijo ni misa

Felipe de Borbón, Rey de España. / Wikipedia
Jurará su cargo ante la Constitución y sin símbolos católicos, los cuales han sido habituales en las ceremonias oficiales en España.

16 DE JUNIO DE 2014

Poco a poco se van conociendo detalles sobre la próxima coronación de Felipe VI como Rey de España, un acto que se celebrará el próximo jueves 19 de junio en Madrid.

Tras el visto bueno del Parlamento, que aprobó la pasada semana la ley de abdicación, se prepara la proclamación de Felipe de Borbón como monarca.

Uno de los detalles que ha llamado la atención es queen esta ceremonia de proclamación no habrá crucifijos y probablemente, ningún otro símbolo religioso, como pueda ser la Biblia que suele colocarse junto al ejemplar de la Constitución en el acto de promesa o juramento. Tampoco habrá presencia de representantes religiosos de ninguna confesión, ni la celebración de una misa posterior al acto, como sucediera en la proclamación del Rey Juan Carlos I.

Este hecho, de producirse finalmente, respetaría el principio de aconfesionalidad del Estado, garantizado por la Constitución pero pocas veces acatado por las máximas autoridades del país.

Cabe recordar que el actual Gobierno tomó posesión haciendo un juramento ante un ejemplar de la Constitución, otro de la Biblia y un crucifijo, acto que ha sido “tradición” en España a pesar de que la ley no obliga la presencia de estos símbolos.

En este sentido, que el futuro Rey de España no utilice estos símbolos ligados a una confesión concreta supondría un avance en el respeto a las diferentes sensibilidades religiosas o no religiosas de todos los españoles.

El juramento del Rey constará de dos partes: respeto a la Constitución y a las leyes, y respeto a los derechos de las Comunidades Autónomas.

Fuentes: 20minutos

Editado por: Protestante Digital 2014

Creative Commons

Entrevista al papa Francisco: “La secesión de una nación hay que tomarla con pinzas”


“Nuestro sistema económico mundial ya no se aguanta”, dice el Obispo de Roma | “No soy ningún iluminado; no traje bajo el brazo ningún proyecto personal”, asegura | “Descartamos toda una generación por mantener un sistema que no es bueno”, opina respecto a los jóvenes parados

Internacional | 12/06/2014 – 22:00h | Última actualización: 15/06/2014 – 15:23h

Entrevista al papa Francisco:

El papa Francisco, en un momento de la entrevista el pasado lunes en El Vaticano. Yael Kehat

Henrique Cymerman | Vaticano

“Los cristianos perseguidos son una preocupación que me toca de cerca como pastor. Sé muchas cosas de persecuciones que no me parece prudente contarlas aquí para no ofender a nadie. Pero en algún sitio está prohibido tener una Biblia o enseñar catecismo o llevar una cruz… Lo que sí quiero dejar claro una cosa: estoy convencido de que la persecución contra los cristianos hoy es más fuerte que en los primeros siglos de la Iglesia. Hoy hay más cristianos mártires que en aquella época. Y no es por fantasía, es por números”.

El papa Francisco nos recibió el pasado lunes en el Vaticano –un día después de la oración por la paz con los presidentes de Israel y Palestina– para esta entrevista en exclusiva con “La Vanguardia”. El Papa estaba contento de haber hecho todo lo posible por el entendimiento entre israelíes y palestinos.

La violencia en nombre de Dios domina Oriente Medio.
Es una contradicción. La violencia en nombre de Dios no se corresponde con nuestro tiempo. Es algo antiguo. Con perspectiva histórica hay que decir que los cristianos, a veces, la hemos practicado. Cuando pienso en la guerra de los Treinta Años, era violencia en nombre de Dios. Hoy es inimaginable, ¿verdad? Llegamos, a veces, por la religión a contradicciones muy serias, muy graves. El fundamentalismo, por ejemplo. Las tres religiones tenemos nuestros grupos fundamentalistas, pequeños en relación a todo el resto.

¿Y qué opina del fundamentalismo?
Un grupo fundamentalista, aunque no mate a nadie, aunque no le pegue a nadie, es violento. La estructura mental del fundamentalismo es violencia en nombre de Dios.

Algunos dicen de usted que es un revolucionario.
Deberíamos llamar a la gran Mina Mazzini, la cantante italiana, y decirle “prendi questa mano, zinga” y que me lea el pasado, a ver qué (risas). Para mí, la gran revolución es ir a las raíces, reconocerlas y ver lo que esas raíces tienen que decir el día de hoy. No hay contradicción entre revolucionario e ir a las raíces. Más aún, creo que la manera para hacer verdaderos cambios es la identidad. Nunca se puede dar un paso en la vida si no es desde atrás, sin saber de dónde vengo, qué apellido tengo, qué apellido cultural o religioso tengo.

Usted ha roto muchos protocolos de seguridad para acercarse a la gente.
Sé que me puede pasar algo, pero está en manos de Dios. Recuerdo que en Brasil me habían preparado un papamóvil cerrado, con vidrio, pero yo no puedo saludar a un pueblo y decirle que lo quiero dentro de una lata de sardinas, aunque sea de cristal. Para mí eso es un muro. Es verdad que algo puede pasarme, pero seamos realistas, a mi edad no tengo mucho que perder.

¿Por qué es importante que la Iglesia sea pobre y humilde?
La pobreza y la humildad están en el centro del Evangelio y lo digo en un sentido teológico, no sociológico. No se puede entender el Evangelio sin la pobreza, pero hay que distinguirla del pauperismo. Yo creo que Jesús quiere que los obispos no seamos príncipes, sino servidores.

¿Qué puede hacer la Iglesia para reducir la creciente desigualdad entre ricos y pobres?
Está probado que con la comida que sobra podríamos alimentar a la gente que tiene hambre. Cuando usted ve fotografías de chicos desnutridos en diversas partes del mundo se agarra la cabeza, no se entiende. Creo que estamos en un sistema mundial económico que no es bueno. En el centro de todo sistema económico debe estar el hombre, el hombre y la mujer, y todo lo demás debe estar al servicio de este hombre. Pero nosotros hemos puesto al dinero en el centro, al dios dinero. Hemos caído en un pecado de idolatría, la idolatría del dinero. La economía se mueve por el afán de tener más y, paradójicamente, se alimenta una cultura del descarte. Se descarta a los jóvenes cuando se limita la natalidad. También se descarta a los ancianos porque ya no sirven, no producen, es clase pasiva… Al descartar a los chicos y a los ancianos, se descarta el futuro de un pueblo porque los chicos van a tirar con fuerza hacia adelante y porque los ancianos nos dan la sabiduría, tienen la memoria de ese pueblo y deben pasarla a los jóvenes. Y ahora también está de moda descartar a los jóvenes con la desocupación. A mí me preocupa mucho el índice de paro de los jóvenes, que en algunos países supera el 50%. Alguien me dijo que 75 millones de jóvenes europeos menores de 25 años están en paro. Es una barbaridad. Pero descartamos toda una generación por mantener un sistema económico que ya no se aguanta, un sistema que para sobrevivir debe hacer la guerra, como han hecho siempre los grandes imperios. Pero como no se puede hacer la Tercera Guerra Mundial, entonces se hacen guerras zonales. ¿ Y esto qué significa? Que se fabrican y se venden armas, y con esto los balances de las economías idolátricas, las grandes economías mundiales que sacrifican al hombre a los pies del ídolo del dinero, obviamente se sanean. Este pensamiento único nos quita la riqueza de la diversidad de pensamiento y por lo tanto la riqueza de un diálogo entre personas. La globalización bien entendida es una riqueza. Una globalización mal entendida es aquella que anula las diferencias. Es como una esfera, con todos los puntos equidistantes del centro. Una globalización que enriquezca es como un poliedro, todos unidos pero cada cual conservando su particularidad, su riqueza, su identidad, y esto no se da.

¿Le preocupa el conflicto entre Catalunya y España?
Toda división me preocupa. Hay independencia por emancipación y hay independencia por secesión. Las independencias por emancipación, por ejemplo, son las americanas, que se emanciparon de los estados europeos. Las independencias de pueblos por secesión es un desmembramiento, a veces es muy obvio. Pensemos en la antigua Yugoslavia. Obviamente, hay pueblos con culturas tan diversas que ni con cola se podían pegar. El caso yugoslavo es muy claro, pero yo me pregunto si es tan claro en otros casos, en otros pueblos que hasta ahora han estado juntos. Hay que estudiar caso por caso. Escocia, la Padania, Catalunya Habrán casos que serán justos y casos que no serán justos, pero la secesión de una nación sin un antecedente de unidad forzosa hay que tomarla con muchas pinzas y analizarla caso por caso.

La oración por la paz del domingo no fue fácil de organizar ni tenía precedentes en Oriente Medio ni en el mundo. ¿Cómo se sintió usted?
Sabe que no fue fácil porque usted estaba en el ajo y se le debe gran parte del logro. Yo sentía que era algo que se nos escapa a todos. Acá, en el Vaticano, un 99% decía que no se iba a hacer y después el 1% fue creciendo. Yo sentía que nos veíamos empujados a una cosa que no se nos había ocurrido y que, poco a poco, fue tomando cuerpo. No era para nada un acto político –eso lo sentí de entrada– sino que era un acto religioso: abrir una ventana al mundo.

¿Por qué eligió meterse en el ojo del huracán que es Oriente Medio?
El verdadero ojo del huracán, por el entusiasmo que había, fue la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro el año pasado. A Tierra Santa decidí ir porque el presidente Peres me invitó. Yo sabía que su mandato terminaba esta primavera, así que me vi obligado, de alguna manera, a ir antes. Su invitación precipitó el viaje. Yo no tenía pensando hacerlo.

¿Por qué es importante para todo cristiano visitar Jerusalén y Tierra Santa?
Por la revelación. Para nosotros, todo empezó ahí. Es como “el cielo en la tierra”, un adelanto de lo que nos espera en el más allá, en la Jerusalén celestial.

Usted y su amigo el rabino Skorka se abrazaron frente al muro de las Lamentaciones. ¿Qué importancia ha tenido este gesto para la reconciliación entre cristianos y judíos?
Bueno, en el Muro también estaba mi buen amigo el profesor Omar Abu, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso de Buenos Aires. Quise invitarlo. Es un hombre muy religioso, padre de dos hijos. También es amigo del rabino Skorka y los quiero a los dos un montón, y quise que esta amistad entre los tres se viera como un testimonio.

Me dijo hace un año que “dentro de cada cristiano hay un judío”.
Quizá lo más correcto sería decir que “usted no puede vivir su cristianismo, usted no puede ser un verdadero cristiano, si no reconoce su raíz judía”. No hablo de judío en el sentido semítico de raza sino en sentido religioso. Creo que el diálogo interreligioso tiene que ahondar en esto, en la raíz judía del cristianismo y en el florecimiento cristiano del judaísmo. Entiendo que es un desafío, una papa caliente, pero se puede hacer como hermanos. Yo rezo todos los días el oficio divino con los salmos de David. Los 150 salmos los pasamos en una semana. Mi oración es judía, y luego tengo la eucaristía, que es cristiana.

¿Cómo ve el antisemitismo?
No sabría explicar por qué se da, pero creo que está muy unido, en general, y sin que sea una regla fija, a las derechas. El antisemitismo suele anidar mejor en las corrientes políticas de derecha que de izquierda, ¿no? Y aún continúa. Incluso tenemos quien niega el holocausto, una locura.

Uno de sus proyectos es abrir los archivos del Vaticano sobre el holocausto.
Traerán mucha luz.

¿Le preocupa alguna cosa que pueda descubrirse?
En este tema lo que me preocupa es la figura de Pío XII, el papa que lideró la Iglesia durante la Segunda Guerra Mundial. Al pobre Pío XII le han tirado encima de todo. Pero hay que recordar que antes se lo veía como el gran defensor de los judíos. Escondió a muchos en los conventos de Roma y de otras ciudades italianas, y también en la residencia estival de Castel Gandolfo. Allí, en la habitación del Papa, en su propia cama, nacieron 42 nenes, hijos de los judíos y otros perseguidos allí refugiados. No quiero decir que Pío XII no haya cometido errores –yo mismo cometo muchos–, pero su papel hay que leerlo según el contexto de la época. ¿Era mejor, por ejemplo, que no hablara para que no mataran más judíos, o que lo hiciera? También quiero decir que a veces me da un poco de urticaria existencial cuando veo que todos se la toman contra la Iglesia y Pío XII, y se olvidan de las grandes potencias. ¿Sabe usted que conocían perfectamente la red ferroviaria de los nazis para llevar a los judíos a los campos de concentración? Tenían las fotos. Pero no bombardearon esas vías de tren. ¿Por qué? Sería bueno que habláramos de todo un poquito.

¿Usted se siente aún como un párroco o asume su papel de cabeza de la Iglesia?
La dimensión de párroco es la que más muestra mi vocación. Servir a la gente me sale de dentro. Apago la luz para no gastar mucha plata, por ejemplo. Son cosas que tiene un párroco. Pero también me siento Papa. Me ayuda a hacer las cosas con seriedad. Mis colaboradores son muy serios y profesionales. Tengo ayuda para cumplir con mi deber. No hay que jugar al papa párroco. Sería inmaduro. Cuando viene un jefe de Estado, tengo que recibirlo con la dignidad y el protocolo que se merece. Es verdad que con el protocolo tengo mis problemas, pero hay que respetarlo.

Usted está cambiando muchas cosas. ¿Hacia qué futuro llevan estos cambios?
No soy ningún iluminado. No tengo ningún proyecto personal que me traje debajo del brazo, simplemente porque nunca pensé que me iban a dejar acá, en El Vaticano. Lo sabe todo el mundo. Me vine con una valija chiquita para volver enseguida a Buenos Aires. Lo que estoy haciendo es cumplir lo que los cardenales reflexionamos en las Congregaciones Generales, es decir, en las reuniones que, durante el cónclave, manteníamos todos los días para discutir los problemas de la Iglesia. De ahí salen reflexiones y recomendaciones. Una muy concreta fue que el próximo Papa debía contar con un consejo exterior, es decir, con un equipo de asesores que no viviera en el Vaticano.

Y usted creó el llamado consejo de los Ocho.
Son ocho cardenales de todos los continentes y un coordinador. Se reúnen cada dos o tres meses acá. Ahora, el primero de julio tenemos cuatro días de reunión, y vamos haciendo los cambios que los mismos cardenales nos piden. No es obligatorio que lo hagamos pero sería imprudente no escuchar a los que saben.

También ha hecho un gran esfuerzo para acercarse a la Iglesia ortodoxa.
La ida a Jerusalén de mi hermano Bartolomé I era para conmemorar el encuentro de 50 años atrás entre Pablo VI y Atenágoras I. Fue un encuentro después de más de mil años de separación. Desde el Concilio Vaticano II, la Iglesia católica hace los esfuerzos de acercarse y la Iglesia ortodoxa lo mismo. Con algunas iglesias ortodoxas hay más cercanía que otras. Quise que Bartolomé I tuviera conmigo en Jerusalén y allí surgió el plan de que viniera también a la oración del Vaticano. Para él fue un paso arriesgado porque se lo pueden echar en cara, pero había que estrechar este gesto de humildad, y para nosotros es necesario porque no se concibe que los cristianos estemos divididos, es un pecado histórico que tenemos que reparar.

Ante el avance del ateísmo, ¿qué opina de la gente que cree que la ciencia y la religión son excluyentes?
Hubo un avance del ateísmo en la época más existencial, quizás sartriana. Pero después vino un avance hacia búsquedas espirituales, de encuentro con Dios, en mil maneras, no necesariamente las religiosas tradicionales. El enfrentamiento entre ciencia y fe tuvo su auge en la Ilustración, pero que hoy no está tan de moda, gracias a Dios, porque nos hemos dado cuenta todos de la cercanía que hay entre una cosa y la otra. El papa Benedicto XVI tiene un buen magisterio sobre la relación entre ciencia y fe. En líneas generales, lo más actual es que los científicos sean muy respetuosos con la fe y el científico agnóstico o ateo diga “no me atrevo a entrar en ese campo”.

Usted ha conocido a muchos jefes de Estado.
Han venido muchos y es interesante la variedad. Cada cual tiene su personalidad. Me ha llamado la atención un hecho transversal entre los políticos jóvenes, ya sean de centro, izquierda o derecha. Quizás hablen de los mismos problemas pero con una nueva música, y eso me gusta, me da esperanza porque la política es una de las formas más elevadas del amor, de la caridad. ¿Por qué? Porque lleva al bien común, y una persona que, pudiendo hacerlo, no se involucra en política por el bien común, es egoísmo; o que use la política para el bien propio, es corrupción. Hace unos quince años los obispos franceses escribieron una carta pastoral que es una reflexión con el título “Réhabiliter la politique”. Es un texto precioso hace darte cuenta de todas estas cosas.

¿Qué opina de la renuncia de Benedicto XVI?
El papa Benedicto ha hecho un gesto muy grande. Ha abierto una puerta, ha creado una institución, la de los eventuales papas eméritos. Hace 70 años, no había obispos eméritos. ¿Hoy cuántos hay? Bueno, como vivimos más tiempo, llegamos a una edad donde no podemos seguir adelante con las cosas. Yo haré lo mismo que él, pedirle al Señor que me ilumine cuando llegue el momento y que me diga lo que tengo que hacer, y me lo va a decir seguro.

Tiene una habitación reservada en una casa de retiro en Buenos Aires.
Sí, en una casa de retiro de sacerdotes ancianos. Yo dejaba el arzobispado a finales del año pasado y ya había presentado la renuncia al papa Benedicto cuando cumplí 75 años. Elegí una pieza y dije “quiero venir a vivir acá”. Trabajaré como cura, ayudando a las parroquias. Ése iba a ser mi futuro antes de ser Papa.

No le voy a preguntar a quién apoya en el Mundial…
Los brasileros me pidieron neutralidad (ríe) y cumplo con mi palabra porque siempre Brasil y Argentina son antagónicos.

¿Cómo le gustaría que le recordara la historia?
No lo he pensado, pero me gusta cuando uno recuerda a alguien y dice: “Era un buen tipo, hizo lo que pudo, no fue tan malo”. Con eso me conformo.

Leer más: http://www.lavanguardia.com/internacional/20140612/54408951579/entrevista-papa-francisco.html#ixzz34uZeDVqY
Síguenos en: https://twitter.com/@LaVanguardia | http://facebook.com/LaVanguardia

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: