El Papa Francisco culmina la limpieza del Banco Vaticano y suspende 5.000 cuentas


  • El IOR cambia de presidente y entra en la «Fase Dos» bajo control del nuevo ‘ministro de Economía’, el cardenal australiano George Pell

El banco vaticano, el polémico Instituto para las Obras de Religión (IOR), entra desde hoy en la «Fase Dos», como la ha llamado la Santa Sede, el año uno después de Francisco. Debería ser una nueva etapa como banco católico decente, sin pufos, sin blanqueo de dinero para mafiosos o políticos corruptos y sin clientes misteriosos, el lastre de las últimas décadas de un banco mezclado en graves escándalos. El saneamiento del IOR es uno de los pilares de credibilidad de la revolución moral que Jorge Mario Bergoglio ha aplicado al Vaticano y, a 16 meses de su elección, parece encarrilado.

La entidad publicó ayer por segunda vez su balance anual, el primero de un ejercicio completo bajo el nuevo Papa, una radiografía del lavado de cara: en el último año, apretando las tuercas, ha suspendido 5.000 cuentas -3.000 cerradas y 2.000 congeladas hasta aclarar lo que hay en ellas o quién está detrás- y ha abandonado inversiones raras de la anterior gestión. Todo ello le ha costado un bajón de beneficios, pues ha pasado de ganar 86,6 millones a 2,9. Es decir, el precio de la limpieza han sido 83,7 millones. Acabado el trabajo sucio, su presidente lo deja. El alemán Ernst Von Freyberg, nombrado de forma controvertida en los últimos días de Benedicto XVI, se va con todo el consejo y entra un nuevo equipo que será presentado hoy. Todo indica que el sucesor será el francés Jean-Baptiste de Franssu, miembro del Consejo de Economía creado por el Papa en febrero. Al frente está el cardenal australiano George Pell, un ‘ministro de Economía’ que es la nueva figura fuerte del organigrama. Controlará el IOR a partir de ahora.

El esfuerzo de transparencia se nota en la web del IOR. Se ve la cara de sus consejeros, rostros ignotos hasta hace nada, y se lee que tienen 115 empleados. El patrimonio del IOR en 2013 ascendía a 720 millones. Entregó 50 al Vaticano como aportación a sus cuentas y 4 para beneficiencia. Los costes de gestión, 8,3 millones, se han disparado un 35% por las auditorías de Deloitte & Touche y los servicios de la sociedad Promontory, que ha revisado todas las cuentas corrientes. Las bloqueadas «a la espera de los datos solicitados» pertenecen a 1.329 personas y 762 instituciones. En cuanto a las cerradas, 2.600 llevaban años inactivas y con pequeñas cantidades, pero en 396 casos se debe a que sus titulares no debían tener esas cuentas por no ser religiosos o empleados vaticanos, que en el IOR cobran sueldos y pensiones. También pueden abrir cuentas embajadas y diplomáticos acreditados ante la Santa Sede. A esas 396 cerradas hay que sumar otras 359 en trámites de clausura. En resumen, el IOR echa en total a 755 clientes, los últimos de esos famosos laicos que tenían cuentas sin derecho a ello, sin que se supiera cómo habían llegado a poseerlas, y donde a veces se escondían operaciones turbias. Cerrarlas ha supuesto la salida de 44 millones del IOR.

A fecha de hoy la entidad tiene 15.495 clientes, un 80% de instituciones católicas y un 20% personales, con 6.000 millones de activos. Es significativo el progresivo descenso de titulares, que en 2011 eran 21.000.

Debe considerarse que Benedicto XVI emprende, o más bien intenta, una limpieza del IOR en septiembre de 2009, cuando nombra presidente a Ettore Gotti Tedeschi. Se abrió una feroz lucha interna con el sector que se resistía a los cambios, personificado por el entonces secretario de Estado, Tarcisio Bertone. Perdió Gotti Tedeschi, defenestrado en 2012. Bertone logró colar a Von Freyberg antes del cónclave en un intento de seguir controlando el banco, pero con Francisco se acabó el juego. El balance no oculta ni mucho menos las críticas a la anterior gestión.

Por ejemplo, por fondos suscritos en Luxemburgo y Malta que han perdido 28,5 millones e inversiones en oro depreciadas por 11,5 millones. No se disimula una pérdida de 15,1 millones atribuible directamente a Bertone, un regalo a la fundación Lux Vide, de un amigo suyo, un escándalo bajo investigación. O los 11 millones utilizados para tapar un agujero de la diócesis italiana de Terni. «Ha sido un proceso doloroso pero absolutamente necesario que ha puesto las bases para un futuro del IOR exclusivamente dedicado a servir a la misión de Iglesia católica», ha dicho Von Freyberg.

 

http://www.elcomercio.es/sociedad/201407/09/papa-francisco-culmina-limpieza-20140709003534-v.html

El pacto de las catacumbas vivido por el Papa Francisco


Fuente: Leonardo Boff  |  2014-07-08

El día 16 de noviembre de 1965, cuando estaba terminando el Concilio Vaticano II (1962-1965), algunos obispos, animados por Dom Helder Câmara, celebraron una misa en las Catacumbas de Santa Domitila e hicieron el Pacto de las Catacumbas de la Iglesia sierva y pobre. Proponían para sí mismos ideales de pobreza y sencillez, dejando sus palacios y viviendo en simples casas o apartamentos. Ahora con el Papa Francisco este pacto gana plena actualidad. Vale la pena recordar los compromisos asumidos por los obispos.

«Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros, en una iniciativa en que cada uno de nosotros quisiera evitar la excepcionalidad y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos de episcopado; contando sobre todo con la gracia y la fuerza de Nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo siguiente:

1) Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población, en lo que concierne a casa, alimentación, medios de locomoción y a todo lo que de ahí se sigue.

2) Renunciamos para siempre a la apariencia y a la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (tejidos ricos, colores llamativos, insignias de material precioso). Esos signos deben ser ciertamente evangélicos: ni oro ni plata.

3) No poseeremos inmuebles ni muebles, ni cuenta bancaria, etc. a nuestro nombre; y si fuera necesario tenerlos, pondremos todo a nombre de la diócesis, o de las obras sociales caritativas.

4) Siempre que sea posible confiaremos la gestión financiera y material de nuestra diócesis a una comisión de laicos competentes y conscientes de su papel apostólico, en la perspectiva de ser menos administradores que pastores y apóstoles.

5) Rechazamos ser llamados, oralmente o por escrito, con nombres y títulos que signifiquen grandeza y poder (Eminencia, Excelencia, Monseñor…). Preferimos ser llamados con el nombre evangélico de Padre.

6) En nuestro comportamiento y en nuestras relaciones sociales evitaremos todo aquello que pueda parecer concesión de privilegios, prioridades o cualquier preferencia a los ricos y a los poderosos (ej: banquetes ofrecidos o aceptados, clases en los servicios religiosos).

7) Del mismo modo, evitaremos incentivar o lisonjear la vanidad de quien sea, con vistas a recompensar o a solicitar dádivas, o por cualquier otra razón. Invitaremos a nuestros fieles a considerar sus dádivas como una participación normal en el culto, en el apostolado y en la acción social.

8) Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que eso perjudique a otras personas y grupos de la diócesis. Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y los trabajadores compartiendo la vida y el trabajo.

9) Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus relaciones mutuas, procuraremos transformar las obras de “beneficencia” en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos y a todas, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes.

10) Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, las estructuras y las instituciones sociales necesarias a la justicia, a la igualdad y al desarrollo armónico y total de todo el hombre en todos los hombres, y, así, al advenimiento de otro orden social, nuevo, digno de los hijos del hombre y de los hijos de Dios.

11) Porque la colegialidad de los obispos encuentra su más plena realización evangélica en el servicio en común a las mayorías en estado de miseria física cultural y moral ―dos tercios de la humanidad― nos comprometemos a: -participar, conforme a nuestros medios, en las inversiones urgentes de los episcopados de las naciones pobres;

-pedir juntos a nivel de los organismos internacionales, dando siempre testimonio del evangelio como lo hizo el Papa Pablo VI en las Naciones Unidas, la adopción de estructuras económicas y culturales que no fabriquen más naciones pobres en un mundo cada vez más rico, sino que permitan a las mayorías pobres salir de su miseria.

12) Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio; así:

-nos esforzaremos para “revisar nuestra vida” con ellos;

-buscaremos colaboradores que sean más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo;

-procuraremos hacernos lo más humanamente presentes y ser acogedores;

-nos mostraremos abiertos a todos, sea cual sea su religión.

13) Cuando volvamos a nuestras diócesis, daremos a conocer a nuestros diocesanos nuestra resolución, rogándoles nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones.

Que Dios nos ayude a ser fieles».

¿No son estos los ideales presentados por el Papa Francisco?

(*) Teólogo

 

http://www.elpad/noticia_detalle/3/93079is.cr/fronten

La historia de cómo el general Valencia Tovar escondió durante 41 años el cadáver de Camilo Torres


Este emblemático militar que acaba de morir a los 94 años y el carismático cura del ELN fueron amigos desde adolescentes. Paradójicamente las tropas de Valencia mataron a Torres.

Por:  | julio 08, 2014
La historia de cómo el general Valencia Tovar
escondió durante 41 años el cadáver de Camilo
Torres

Cuatro décadas después de que soldados bajo su mando hubieran eliminado  en combate, cumpliendo con su deber, a su viejo amigo el sacerdote rebelde Camilo Torres, el general del Ejército Álvaro Valencia Tovar, reveló en su último libro que durante 41 años mantuvo escondido en un mausoleo militar el cadáver del religioso, recordado hoy alrededor del mundo como “el ‘Ché’ del catolicismo”.

El padre de Camilo, el médico pediatra bogotano Calixto Torres Umaña, había rescatado de las garras de la muerte al general Valencia Tovar cuando, siendo niño, una noche en que ardía de fiebre por tifoidea, al borde de una meningitis, fue a verlo en casa y ordenó meterlo de inmediato “entre una tinaja de agua fría”, según palabras del médico reproducidas por el general, “antes de que se carbonice”.

Convertido en sacerdote, el hijo del médico habría de trabar años más tarde una estrecha amistad con Valencia Tovar, ambos miembros prestantes de la alta sociedad bogotana.

Se hizo común entre ellos hacer tertulias y “nuestras charlas desembocaban invariablemente en la situación el país, la problemática socioeconómica, el abandono del agro y la colonización espontánea…”, expone el general Valencia Tovar en su libro “Mis adversarios guerrilleros”, de reciente aparición en las librerías colombianas.

“Conocía Camilo”, cuenta Valencia Tovar, “muy de cerca mi empeño por desarrollar las operaciones contraguerrilleras acompañadas de acción cívica y psicológica”.

De aquellas charlas, [quien acaba de morir a los 94 años de edad], evoca a Camilo Torres: “recuerdo como si lo estuviera viendo de nuevo, la figura sacerdotal con la sotana negra aún vestida por el clero católico, de la cual emergía el rostro juvenil […] fumando su pipa color caoba con una guarnición de plata hacia el centro de la empuñadura. La fumaba con deleite. La recargaba mientras hablaba. Parecía cobrar vida en su mano”.

Isabel Restrepo, madre de Camilo, se opuso en persona cuando él intentó abordar un tren  en la estación central de Bogotá que lo habría de llevar a la ciudad de Chiquinquirá, en donde se enclaustraría para hacerse monje dominico. Ni a ella ni al doctor Torres Umaña les agradaba que se hiciera religioso. No obstante, ante la imposibilidad de evitarlo, lo convencieron de que, al menos, se internara en el Seminario Mayor de Bogotá, en donde tuvo un desempeño tan brillante que se ordenó sacerdote antes de tiempo, en 1954. En reconocimiento, fue enviado por la curia colombiana a estudiar sociología en la universidad católica de Lovaina, en Bélgica.

El padre Camilo se impregnó del que Valencia Tovar llama “medio radicalizado” de la universidad, “en particular en el ámbito sociológico que lo rodeó en la facultad”.

“A su regreso a Colombia, como capellán de la Universidad Nacional en Bogotá, el proceso evolutivo hará eclosión, precipitándolo a inevitable conflicto con la jerarquía católica”.

El general Valencia Tovar murió este lunes
7 de julio de 2014 a los 94 años.El general Valencia Tovar murió este lunes 7 de julio de 2014 a los 94 años.

Isabel Restrepo de Torres, de carácter fuerte e impositiva en la educación de sus hijos, se preciaba de los buenos rendimientos eclesiásticos y académicos de Camilo y auguraba con insistencia regocijo que “Camilo iba a ser cardenal muy joven”, recordaban sus amigas las hermanas Leonor e Inés Martínez Delgado.

A su regreso, junto con el profesor e historiador Orlando Fals Borda, Camilo fundó en la Universidad Nacional Colombia la primera facultad de sociología del país y se comprometió cada vez más en actividades cívicas y políticas radicales. “No pasaría mucho tiempo para que los empeños de rebeldía del sacerdote afloraran en términos  revolucionarios, que el cardenal [Luis] Concha [arzobispo de Bogotá y primado de Colombia] juzgó incompatibles con el ejercicio sacerdotal por lo que lo llamó al orden”.

Las desavenencias con la jerarquía le hicieron perder la capellanía de la universidad. Entonces, el padre Camilo se vinculó a la estatal Escuela de Administración Pública, ESAP, a la que unió a Valencia Tovar para que enviara oficiales del Ejército Nacional a cursos de formación y participara en debates sobre realidades sociales  colombianas.

Las posiciones controversiales del sacerdote Torres se acentuaron todavía más en la ESAP y en julio de 1965 le envió una escueta carta al cardenal en la que le pedía “la reducción al estado laico y la exoneración de las obligaciones  inherentes al estado clerical” como “testimonio de fidelidad a la Iglesia, a lo que considero esencial en el cristianismo”.

De inmediato, el jerarca accedió en otra carta sucinta y las actividades políticas de Camilo, cuya popularidad y carisma eran enormes, pasaron a la clandestinidad. “Había emprendido una ruta sin retorno”, apunta Valencia Tovar y pronto se hizo oficial su vinculación a la recién fundada guerrilla comunista  Ejército de Liberación Nacional, ELN, en donde su lema sería “Ni un paso atrás, revolución o muerte”.

Se había internado en la ilegalidad como otra vez quiso enclaustrarse para hacerse monje dominico.

Valencia Tovar, lo mismo que otros analistas, considera que Fabio Vásquez Castaño, entonces jefe del ELN, abusó del entusiasmo, la ingenuidad y la sinceridad de Camilo al involucrarlo en una lucha para la que no estaba preparado. Pero su presencia en las filas rebeldes era por sí sola un enorme golpe de opinión en favor de la causa armada.

“Camilo fue un instrumento, un valioso recurso, un aporte electrizante y sumiso a la revolución”, asegura el general.

Y agrega: “El hecho de que millones de colombianos estuvieran en pie ante las consignas revolucionarias de Camilo, sólo tenía para Vásquez una importancia económica”.

Camilo se incorporó al ELN como guerrillero raso, no tuvo ningún tipo de privilegio ni entrenamiento militar y confiaba en obtener un fusil propio quitándoselo en combate a algún soldado.

El destino situó a Camilo dentro del área de influencia de la quinta brigada del Ejército en la que, casualmente, Valencia Tovar había sido nombrado comandante.

En febrero de 1966, Valencia Tovar envió dos baterías tras el rastro de una cuadrilla guerrillera recién detectada por la inteligencia militar  y el día 15 de ese mes entraron en combate con los rebeldes, de los cuales murieron cuatro.

Un oficial le informó por radio sobre un guerrillero “diferente” entre los muertos. “Tuve la certidumbre de que Camilo había caído en el combate”, escribió el general. “En sus bolsillos se hallaron cartas en otros idiomas… Era él”.

El cura Camilo Torres, fundó la facultad de
sociología en la Universidad Nacional. Después
se vinvuló al ELN, pero cayó abatido a los 36
años de edad en su primer y único combateEl cura Camilo Torres, fundó la facultad de sociología en la Universidad Nacional. Después se vinvuló al ELN, pero cayó abatido a los 36 años de edad en su primer y único combate

Para mayor certeza, Valencia Tovar le preguntó por radio a un sargento que estaba al lado del muerto: “Sargento, escuche, ¿no tenía una pipa en el bolsillo?”.

La respuesta fue: “Sí, una pipa de fumar. Sí, mi coronel. Aquí la tengo. Y una carterita con picadura”.

Valencia Tovar quiso tener más precisión: “¿tenía la pipa una guarnición de plata, un anillo, hacia la mitad de la embocadura?”.

La voz del sargento no tenía dudas: “Sí, mi coronel”.

Al día Siguiente, Valencia Tovar voló en helicóptero hasta el lugar para verlo con sus propios ojos: “Estaba de espaldas, los brazos abiertos como clavados en una cruz invisible…”.

Camilo Torres había muerto, a los 36 años de edad, provisto apenas de un revólver que no sabía manejar, durante el primero y único enfrentamiento armado en el que participó en toda su vida para tratar de combinar la vocación cristiana que profesaba con la insurrección armada.

“Jamás hubiera deseado ese amargo final”, sostiene el general y revela que en el mismo sitio del combate fueron sepultados los guerrilleros porque así lo mandaba la ley. Pero tomó la precaución de poner a Camilo en una fosa aparte, al lado de una enorme Ceiba. Ordenó que un topógrafo levantara un plano del lugar y lo guardó en una caja fuerte de la Brigada.

El general recuerda que el médico Fernando Torres, hermano de Camilo, había publicado una carta en un diario de Bogotá según la cual “el deber de los verdaderos amigos de Camilo es impedir que su imagen y la imagen de su muerte y su cadáver sean objeto de demostraciones vulgares y estentóreas promovidas por aquellos que sólo lo vieron en vida y lo consideran después de muerto un arma para crear el desorden y sacar provecho para sus propias ambiciones”.

“Para mí”, explica el general “ese fue un mensaje muy claro de lo que yo, como militar, que asumí íntegramente la responsabilidad de lo sucedido, debía hacer con el cuerpo de Camilo: enterrarlo en un lugar secreto donde pudiera tener el respeto, la quietud y la paz que merecía”.

Así que tres años después, acompañado de un médico anatomista, regresó al sitio en donde estaban los restos, los sacó y los depositó en donde “nadie podría nunca imaginarse”: el mausoleo de la Quinta Brigada que el propio  Valencia Tovar construyó con ayuda de la comunidad para enterrar a los militares caídos en combate.

“Allí reposó en paz, en el silencio de la muerte, al lado de quienes habían sido sus adversarios. Lo hice a propósito. Más allá de la vida, esta alegoría constituía una lección humana”, escribió el general.

En el año 2002, Fernando, el hermano de Camilo vino, de Estados Unidos, donde vivía, buscó al general, le dijo que, al fin, estaba preparado para recoger los despojos mortales de su hermano y, en secreto, los sacó del mausoleo en el que habían permanecido 41 años.

Poco después, Fernando Torres murió y el rastro de Camilo esta vez se perdió para siempre.

http://www.las2orillas.co/la-historia-de-como-el-general-valencia-tovar-escondio-durante-41-anos-el-cadaver-de-camilo-torres/



SEMBRAR: JOSE ANTONIO PAGOLA


Al terminar el relato de la parábola del sembrador, Jesús hace esta llamada: “El que tenga oídos para oír, que oiga”. Se nos pide que prestemos mucha atención a la parábola. Pero, ¿en qué hemos de reflexionar? ¿En el sembrador? ¿En la semilla? ¿En los diferentes terrenos?

Tradicionalmente, los cristianos nos hemos fijado casi exclusivamente en los terrenos en que cae la semilla, para revisar cuál es nuestra actitud al escuchar el Evangelio. Sin embargo es importante prestar atención al sembrador y a su modo de sembrar.

Es lo primero que dice el relato: “Salió el sembrador a sembrar”. Lo hace con una confianza sorprendente. Siembra de manera abundante. La semilla cae y cae por todas partes, incluso donde parece difícil que la semilla pueda germinar. Así lo hacían los campesinos de Galilea, que sembraban incluso al borde de los caminos y en terrenos pedregosos.

A la gente no le es difícil identificar al sembrador. Así siembra Jesús su mensaje. Lo ven salir todas las mañanas a anunciar la Buena Noticia de Dios. Siembra su Palabra entre la gente sencilla que lo acoge, y también entre los escribas y fariseos que lo rechazan. Nunca se desalienta. Su siembra no será estéril.

Desbordados por una fuerte crisis religiosa, podemos pensar que el Evangelio ha perdido su fuerza original y que el mensaje de Jesús ya no tiene garra para atraer la atención del hombre o la mujer de hoy. Ciertamente, no es el momento de “cosechar” éxitos llamativos, sino de aprender a sembrar sin desalentarnos, con más humildad y verdad.

No es el Evangelio el que ha perdido fuerza humanizadora, somos nosotros los que lo estamos anunciando con una fe débil y vacilante. No es Jesús el que ha perdido poder de atracción. Somos nosotros los que lo desvirtuamos con nuestras incoherencias y contradicciones.

El Papa Francisco dice que, cuando un cristiano no vive una adhesión fuerte a Jesús, “pronto pierde el entusiasmo y deja de estar seguro de lo que transmite, le falta fuerza y pasión. Y una persona que no está convencida, entusiasmada, segura, enamorada, no convence a nadie”.

Evangelizar no es propagar una doctrina, sino hacer presente en medio de la sociedad y en el corazón de las personas la fuerza humanizadora y salvadora de Jesús. Y esto no se puede hacer de cualquier manera. Lo más decisivo no es el número de predicadores, catequistas y enseñantes de religión, sino la calidad evangélica que podamos irradiar los cristianos. ¿Qué contagiamos? ¿Indiferencia o fe convencida? ¿Mediocridad o pasión por una vida más humana?

REMITIDO AL E-MAIL

Pensamientos tóxicos contra pensamientos sanadores


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En este preciso momento, mientras escribo este artículo, tengo la opción de ver el trabajo color de rosa o color de hormiga. Si elijo esta última, lo más posible es que me piquen las hormigas, que son esos pensamientos negativos que tanto nos mortifican. Es una cuestión de libre albedrío, así de simple… y de complejo.

 

Obviamente, no siempre es posible tener una sonrisa de oreja a oreja y pensamientos coloridos, pero mantener a raya aquellos pensamientos que alimentan la frustración, el miedo, la rabia, la tristeza o la desesperanza y sintonizarse con pensamientos que alimenten la esperanza, la alegría, la confianza, el optimismo y el bienestar, definitivamente nos hace la vida más llevadera.

Dime qué piensas y te diré quién eres

Desde pequeños somos condicionados a percibir la realidad de cierta manera. Nuestros padres, la escuela, nuestros amigos y los medios de comunicación nos influyen con su manera de ver la vida, para bien o para mal. En algunos aspectos, esto se asemeja a un programa de computación, que se coloca en el disco duro y empieza a correr automáticamente…, a menos que lo reprogramemos.

Afortunadamente, en los últimos años la ciencia ha descubierto que nuestro cerebro es muy moldeable, propiedad a la que se llama neuroplasticidad, por la cual dicho órgano es capaz de generar nuevos circuitos neuronales, y así renovarse y regenerarse constantemente.

Esto significa que nuestros pensamientos son recursos renovables y que, independientemente de que hayamos crecido pensando, por ejemplo, que no somos dignos de amor, o que no podemos alcanzar nuestros sueños, la buena noticia es que esto es perfectamente reversible… y necesario.

Borrón y cuenta nueva

Lo primero que tenemos que hacer es tomar consciencia de que tenemos un programa corriendo mecánicamente en nuestro cerebro, e identificar esos pensamientos tóxicos que no nos prestan ningún servicio.

Haz una lista de todas esas ideas poco amigables, en las distintas áreas de tu vida: individual, profesional, intelectual, financiera, de pareja, social, salud, etc. Esto te dará poder y control sobre esos pensamientos ponzoñosos, ya que al hacerlos conscientes, puedes atajarlos cuando aparezcan, en vez de que simplemente formen una parte indiferenciada de ti mismo.

Luego, prepara el terreno para nuevos y vibrantes pensamientos, por medio de la meditación y la relajación. Estos recursos calman la mente y nos permiten conectarnos con la voz de nuestro ser genuino, con nuestra intuición y nuestro corazón, desde donde solo manan pensamientos promotores de bienestar. Hay diferentes formas y tradiciones de meditación para escoger, que utilizan distintos medios, como la respiración, el silencio, la música, para acallar los pensamientos tóxicos y hacer borrón y cuenta nueva en nuestra mente.

A continuación, atrévete a verte a ti mismo y a las circunstancias de manera diferente. Anímate a reescribir tu propia historia, a cambiar el rumbo que viene trayendo tu existencia. Los límites no existen más que en tu mente. Las posibilidades son infinitas…

Mantenerse en sintonía con el pensamiento positivo

Para evitar retroceder a los viejos patrones de pensamientos tóxicos, hay varias medidas que podemos adoptar:

• Dedicar un tiempo regular a la meditación, la relajación y/o los ejercicios respiratorios, por lo menos una vez a la semana.
• Hacer ejercicio, ya que esto cambia el foco de la mente hacia el cuerpo y además oxigena el cerebro.
• Evitar relaciones tóxicas y rodearse de personas constructivas, generosas y empáticas.
• Cuando estamos frente a personas negativas, ser la “luz” para ellas, tratándolas con amabilidad y paciencia, porque la bondad se irradia y es contagiosa.
• Mantenerse en contacto con la naturaleza, ya que su serenidad y energía vital nos desintoxica y nos recuerda la belleza de nuestra naturaleza interior.

Recordemos que nuestra esencia real está por encima de los pensamientos, que estos van y vienen porque son de naturaleza temporal y cambiante, así que no debemos aferrarnos demasiado a ellos, sino más bien sintonizarnos con nuestro corazón e intuición, fuente de verdadera sabiduría.

Maravillosa La Mente es

De Visto en:   Eternidad

 

http://blog.periodismoalternativo.net/2014/07/pensamientos-toxicos-contra-pensamientos-sanadores/#more-4411

Dice Iglesia protege cura acusado violación


Publicado el 12:01 pm por
e-mail: redaccion[@]elnacional.com.do
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                                                                   DR. FELIX PORTES.

MAXWELL REYES

maxwellreyes@hotmail.com

SANTIAGO. El abogado Félix Portes denunció este martes que la Iglesia católica ha tratado de influenciar en el proceso judicial que se le sigue al sacerdote Juan Manuel de Jesús Mota (Padre Johnny), acusado de abusar sexualmente de varias mujeres de su parroquia cuando eranmenores de edad.

Portes dijo que la Iglesia ha tratado de persuadir a las autoridades para que todo se quede ahí.

Denunció que representantes del clero se han reunido en la Fiscalía de Constanza, para tratar el tema del padre Johnny, lo que calificó como una frescura, ya que no son testigos del proceso.

“La Iglesia está atenta al caso y quiere que eso se quede ahí, no están ayudando, están obstaculizando, interviniendo, cuando ellos lo que tienen que hacer es apartarse”, señaló el letrado.

Indicó que a pesar de que el pasado mes de febrero, una jueza de Constanza impuso al padre Johnny una coerción de garantía económica consistente en 70 mil pesos, e impedimento de salida, sus víctimas se sienten preocupadas de que no se haga justicia en su caso.

“Todo eso ocurrió cuando ellas eran menores de edad, ellas sienten que las autoridades están buscando excusas”, precisó el abogado Félix Portes.

Señaló Portes que las autoridades que investigan el hecho no están enfocando el problema por el presunto abuso sexual, sino por cómo las víctimas pagarán el servicio legal.

“Ellos están perdidos, no están enfocados en las cosas importantes del caso, ellos lo que tienen es que preguntar por el sacerdote”, dijo.

Félix Portes expresó que sus clientas están a la espera de las terapias y protección que se requiere en este tipo de caso.

“Estamos esperando que hará la Fiscalía si va a acusar o no”, puntualizó Portes.

El sacerdote católico Juan Manuel de Jesús Mota (Padre Johnny) quien fuera párroco de la iglesia Cátedra San Pedro ha negado en todo momento las acusaciones que se le imputan.

 

http://elnacional.com.do/dice-iglesia-protege-cura-acusado-violacion/

Domingo XV Tiempo Ordinario 13 julio 2014   Evangelio de Mateo 13, 1-23: ENRIQUE MARTINEZ


 

Aquel día salió Jesús de casa y se sentó junto al lago. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y la gente se quedó de pie en la orilla.

Les habló mucho rato en parábolas:

— Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, un poco cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se lo comieron.

Otro poco cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda, brotó en seguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó.

Otro poco cayó entre zarzas, que crecieron y lo ahogaron.

El resto cayó en tierra buena y dio grano: unos, ciento; otros, sesenta; otros, treinta.

El que tenga oídos que oiga.

Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:

— ¿Por qué les hablas en parábolas?

El les contestó:

A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del Reino de los Cielos y a ellos no. Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumplirá en ellos la profecía de Isaías:

Oiréis con los oídos sin entender;

miraréis con los ojos sin ver;

porque está embotado el corazón de este pueblo,

son duros de oído, han cerrado los ojos;

para no ver con los ojos, ni oír con los oídos,

ni entender con el corazón,

ni convertirse para que yo los cure”.

 

Dichosos vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. Os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis vosotros y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.

Vosotros oíd lo que significa la parábola del sembrador:

Si uno escucha la palabra del Reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.

Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que la escucha y la acepta en seguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante y, en cuanto viene una dificultad o persecución por la Palabra, sucumbe.

Lo sembrado entre zarzas significa el que escucha la palabra, pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas la ahogan y se queda estéril.

Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la Palabra y la entiende; ese dará fruto y producirá ciento o setenta o treinta por uno.

 

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EL GOZO DEPENDE DE LA VISIÓN

 

Dichosos vuestros ojos porque ven”: en efecto, la dicha se juega en la visión, y va acompañada de luz.

La tristeza, el desánimo, la desesperanza… van siempre de la mano de la confusión y nacen de la ignorancia.

Es la ignorancia la que nos hace pensar que somos lo que no somos: nos identifica con cualquier objeto (cuerpo, pensamientos, sentimientos, imagen, circunstancias…) y, en ese mismo instante, pone la semilla del sufrimiento.

Por esa razón, la dicha no consiste en lo que podemos tener –todo ello, objetos-, sino en desarrollar nuestra capacidad de ver.

 

¿Y qué es lo que tenemos que ver? No tiene que ver con pensamientos, con ideas o con creencias: nada de ello es ver. Las mismas creencias pueden, con frecuencia, convertirse en un filtro opaco que nos impiden estar abiertos a la posibilidad “ver”.

Se trata de ver una única cosa: quiénes somos. Y tenemos una pista: mientras no experimentemos dicha, no hemos visto.

La dicha –el gozo, el disfrute- se hace presente a nuestros ojos y a nuestro corazón cuando, dejadas atrás falsas identificaciones, descubrimos nuestra verdadera identidad.

Parafraseando la parábola de Jesús, nuestra identidad es esa “tierra buena”, verdadera y fecunda, de la que no podrá no brotar el fruto abundante por sí mismo.

Nuestro drama se produce cuando nos quedamos enredados en cualesquiera otras “tierras”, llenas de piedras o de zarzas y siempre áridas y estériles.

Lo que ocurre es que hemos crecido viviendo más en ellas, alejados de aquella otra tierra buena y profunda. Eso ha hecho, entre otras cosas, que nuestra mirada se retrajera y estrechara, hasta resignarnos a lo que veía.

Pero como la dicha sigue llamando a nuestra puerta, siempre podemos ponernos en camino para que podamos ver quiénes somos realmente, Aquello que siempre es Gozo.

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