Rubem Alves y el Padre Nuestro: teología y poesía en diálogo con un nuevo Dios


Leopoldo Cervantes-Ortiz

Rubem Alves y el Padre Nuestro: teología y poesía en diálogo con un nuevo Dios

Rubem Alves.

 El encuentro tardío, pero enriquecedor, de Rubem Alves y la poesía (II)

17 DE AGOSTO DE 2014

 Pai Nosso (Padre Nuestro)  es un gran poema teológico, fruto y consecuencia de las profundas reflexiones de Rubem Alves que muestra, en su estilo y estructura, la superación del modo tradicional de hacer teología y la emergencia definitiva de un nuevo lenguaje para hablar sobre y con Dios. La prosa y el verso funden de manera indisoluble las apreciaciones teológicas con una decantada expresión poética. En este sentido, Carlos Cunha, organizador de dicho libro, advierte que es difícil creer que “aún se pueda hacer teología sin poesía”.( 1 )

Ante la gran cantidad de obras dedicadas, en todos los tonos, al estudio y análisis del Padre Nuestro, este libro es una oración que toma su modelo y desarrolla a partir de él una veta sumamente creativa, y casi inédita, la de la reescritura o paráfrasis libre aderezada con reflexiones colaterales muy atinadas. No se teme, incluso, apartarse del texto clásico “para dejarse encantar y encantarnos con sus consideraciones sobre el Padre”.( 2 ) La oración y la meditación fluyen espontáneamente, libres de cualquier presión doctrinal o ideológica, como si Dios estuviera, frente a frente, cual amigo íntimo, a quien se le pueden decir las verdades más entrañables y con quien se puede ser absolutamente sincero. Por esa razón se habla aquí de un nuevo Dios. Sólo así pueden entenderse expresiones como la siguiente:

  Mi Dios:

  No siempre está tu nombre en mi boca.

  A veces me olvido de ti.

  Y es bueno que así sea. Siento tu sonrisa de aprobación.

  Hay ciertos olvidos que nacen de la confianza.

  El celoso, que vive sin cesar la posibilidad de la pérdida, no olvida nunca…( 3 )

 Estos versos, que se anticipan a otros similares (y más recientes) de Ernesto Cardenal,( 4 ) explicitan lo dicho líneas arriba: Alves ha perdido todo temor a incurrir en deformaciones doctrinales o teológicas. Aunque, ciertamente, hay una garantía en este nuevo trabajo teológico: el taller reflexivo que llevó a cabo Alves con sus textos anteriores le permitió esbozar una forma de expresión que, anclada firmemente en sus motivos bíblicos, le permitiera superar los excesos panfletarios y pseudomísticos en los que han incurrido muchos escritores cristianos.

Acaso se puedan señalar, tal vez sin ser los únicos, dos paralelos, uno teológico y el otro poético-teológico, en el ámbito latinoamericano y, más específicamente, brasileño: Leonardo Boff y su libro sobre el Padre Nuestro,( 5 ) y don Pedro Casaldáliga, con el conjunto de su obra poética.( 6 ) Además, un ejercicio interesantísimo consistiría en ir encontrando otros paralelismos, algunos explicitados por el propio Alves, con la poesía contemporánea. Dentro de lo explícito, las citas de T. S. Eliot, Paul Valéry, Fernando Pessoa, Octavio Paz, Cecilia Meireles, Adélia Prado, Jorge Luis Borges y João Guimaraes Rosa evidencia una gama de lecturas que se han ido acumulando con el paso de los años y que ha contribuido a enriquecer la forma y el contenido de lo que Alves desea expresar.

Es como si se hubiera propuesto tratar de llenar ese hueco con una producción literaria que, inevitablemente, tendría que ocuparse de la cuestión religiosa, pero en profundidad. El carácter único de esta obra rompe con el esquema rígido y predecible que dominaba en los de por sí escasos círculos literarios protestantes. El tratamiento que recibe la poesía en éstos, además, es de una fuerte solemnidad formal, que impide ex-presar contenidos más acordes con las corrientes contemporáneas.

La unidad orgánica del libro, indicada, lógicamente, por los segmentos del Padre Nuestro, no se rompe con la inclusión de porciones en verso y en prosa, porque todas ellas giran alrededor del tema en cuestión. La íntima relación entre lo poético y lo teológico no hace desmerecer a ninguna de las dos vertientes, aunque, por la orientación religiosa o espiritual, podría pensarse que Alves subordina lo poético a lo religioso y no es así. Las alturas (o profundidades) teológicas van firmemente acompañadas por la creación poética. Esto se debe a que una de las premisas menos desarrolladas en la teología es que la lectura o familiaridad con la poesía puede proporcionar una mejor sensibilidad para recibir la revelación divina, según Karl Rahner.( 7 ) O, como lo expresa el poeta católico mexicano Javier Sicilia: “Cada obra maestra es así un retorno al sentido, es decir, al fundamento de la lengua y, en consecuencia, una develación de la palabra Divina. En la poesía el mundo recupera su sacralidad y su infinito, y nuestra lengua su condición espiritual”.( 8 )

La oración: “palabra silenciosa originaria”
 Padre Nuestro  tiene como pórtico un par de poemas: primero, una paráfrasis de la oración que escancia lo obtenido en las indagaciones sobre lo religioso, como por ejemplo, la percepción de que la religión brota como expresión de los deseos humanos más profundos e innominados, y el valor del placer para la vida humana, además de la incorporación de la comprensión de Dios como Padre y Madre. He aquí el texto completo de la paráfrasis:

  Padre…

  Madre…

  de ojos mansos:

  Sé que estás, invisible, en todas las cosas.

  Que tu nombre me sea dulce,

  la alegría de mi mundo.

  Tráenos a las cosas buenas en que encuentras placer:

  el jardín,

  las fuentes,

  los niños,

  el pan y el vino,

  los gestos tiernos,

  las manos desarmadas,

  los cuerpos abrazados…

  Sé que deseas darme mi deseo más hondo, deseo que olvidé…

  Pero que tú no olvidas nunca.

  Realiza pues tu deseo para que yo pueda reír.

  Que tu deseo se realice en nuestro mundo,

  de la misma forma como él late en ti.

  Concédenos contentamiento en las alegrías de hoy: el pan,

  el agua,

  el sueño…

  Que seamos libres de la ansiedad.

  Que nuestros ojos sean tan mansos para con los demás como los tuyos lo son con nosotros. Porque si somos feroces no podremos recibir tu bondad.

  Y ayúdanos para que no seamos engañados por los deseos malos, y líbranos de aquel que trae la Muerte en sus ojos.

  Amén. ( 9 )

 Este poema-oración se sitúa, con luz propia, al lado de los Padres Nuestros latinomericanos contemporáneos, que son ya toda una tradición en la poesía del continente. Dentro de los más conocidos, hay que citar los de Nicanor Parra, Mario Benedetti, Juan Gelman y Julia Esquivel.( 10 )

La importancia de la poesía para la teología latinoamericana se puede apreciar al referir tres casos: las referencias a poemas de César Vallejo en la obra de Gustavo Gutiérrez; la cita textual de uno de los Padres Nuestros mencionados en el libro de L. Boff, anotado líneas arriba;( 11 ) y la publicación coyuntural del pequeño libro de J. Esquivel, en los años más difíciles de los gobiernos militares en Guatemala.( 12 )

El segundo poema, precedido por un epígrafe de Eliot que contrasta la inflación de la palabra humana en detrimento de la Palabra divina (“Conocimiento del habla pero no del silencio/ conocimiento de las palabras e ignorancia de la Palabra”), una preocupación muy protestante, es una reivindicación de las palabras, de aquéllas que yacen en el interior de los silencios humanos ( 13 ):

  Una palabra sube desde las profundidades de nuestro silencio,

  inesperada,

  impensada,

  emisaria de un mundo olvidado,

  perdido:

  suspiro,

  nuestro misterio,

  nuestra verdad,

  oración.( 14 )

Esa palabra no sabe que es oración. Vive en un silencio dormido dentro de cada persona, que piensa que no sabe orar a causa de la imposición, de la sustitución de su personalidad por las de los demás. Ante el predominio de la razón, del conocimiento, esta palabra queda escondida, presa, sin poder llegar hasta los labios:

  La palabra que dice nuestra verdad no habita en nuestro saber.

  Fue expulsada de la morada de los pensamientos.

  Su apariencia era extraña, daba miedo.

  Ahora vive en los poros,

  pero en el fondo:

  lejos de lo que sabemos,

  allí, donde no pensamos,

  al abrigo de la luz diurna,

  en el lugar de los sueños,

  suspiros sin palabras.( 15 )

Por eso se le teme al silencio, porque allí mora la palabra inefable del ser. El poema se erige también como una búsqueda de la oración-silencio, como recuperación de la palabra originaria:

  Enséñanos a orar porque ya no sabemos…

  Cuando ores

  no seas como los artistas de palco:

  hablan palabras que no son suyas, de otros,

  decoradas,

  y sus rostros no son rostros,

  sino máscaras.

  No quieren oír a las palabras propias

  (porque son huecos,( 16 )no las tienen…) […]

  Entra en el silencio,

  lejos de los otros

  y escucha las palabras que se dirán

  después de una larga espera…

  ¿Tendrías el valor de exhibir tu desnudez delante de extraños?

  Se reirán…

  ¿Cómo, entonces, podrías orar delante de ellos?

  Oración, desnudez completa,

  palabra que sube desde el fondo oscuro

  y revela…( 17 )

Esta “moratoria de la palabra” es una protesta contra los abusos verbales que han hecho de la oración un coro de matracas que ahogan la Palabra en beneficio de tantas palabras vacías manipuladas por el sistema dominante. Esa palabra reveladora, íntima, saca a la luz el ser profundo para plantarse ante Dios y experimentar su alegría por la existencia de cada uno:

  Delante de Dios…

  Solamente él tiene ojos tan mansos

  para contemplar nuestra desnudez y decir, continuamente:

  “Es muy bueno que existas…”

  Ni siquiera nosotros…( 18 )

El camino de la oración es de ida y vuelta, pero comienza desde el silencio, no desde el estruendo insensible. Hay que entrar en él para recorrerlo en ambos sentidos y percibir la Palabra, la que fundó todas las cosas:

  Entra en el silencio

  lejos de las muchas palabras

  y escucha la única Palabra

  que subirá del fondo del mar.

  Una única Palabra y más poderosa que muchas:

  la pureza de corazón es desear una sola cosa…( 19 )

  Una única Palabra:

  aquella que dirías

  si fuese la última.

  Basta con oír una vez y, entonces,

  el silencio…

  Como Venus, brillante,

  en la inmensidad azul del sol poniente…

  Antes de que la escucharas,

  su suspiro ya reverberaba por la eternidad…

  Mientras ella vivía en tu olvido,

  Dios ya la escuchaba

  y temía…

  Hay silencio…

  Escucha…( 20 )

Estos dos poemas marcan el espíritu de todo el libro: la ansiedad por transferir al mundo de las palabras de fe la intensa realidad de un Dios que las acoge sin enojo ni indiferencia, en la plenitud de su gracia. El silencio como espacio místico-teológico-poético es vuelto a trabajar en un ensayo muy lúcido que dice, entre otras cosas:

  Silencio: el Vacío donde viven criaturas impensables, protegidas por la oscuridad […]

  El pensamiento exige el Vacío, pues es allí que donde aparece lo inesperado. Algo que sabían quienes construyeron las catedrales góticas: las paredes, los relevos, las esculturas, los vitrales, todos ellos fueron construidos para hacer que exista un espacio vacío […]

  El silencio es el espacio donde las palabras nacen y comienzan a moverse. A veces ellas existen porque las decimos. Dependen de nuestra voluntad de pensar, de hablar, de escribir: pájaros enjaulados. Pero en el silencio ocurre una metamorfosis. Las palabras se vuelven salvajes, libres. Ellas toman la iniciativa. Y sólo nos resta ver y oír. Ellas nos llegan de otro mundo y nos sentimos repentinamente transportados hacia este otro mundo, que comienza con la Palabra.( 21 )

El silencio es, pues, el útero de las palabras, su origen profundo, quien las hace valer. La reafirmación de valor de las palabras como caminos hacia la Palabra también tiene su continuación en un par de ensayos que la sitúan, en la dinámica de las metáforas bíblicas, como “artículos buenos para comer”, o como carne, vehículos de la encarnación. ( 22 ) El vacío, derivación del tema del silencio, es desarrollado, a su vez, en una crónica que lo aproxima al de la maternidad, como evocación de aquel espacio maternal que se añora y se desea. Luego de recordar las historias infantiles en las que también falta la madre, se dice que éstas “hablan de nuestro mundo interior y dicen que los universos que viven dentro de nuestro cuerpo giran alrededor de un Gran Vacío que tiene el perfil de una mujer”.( 23 ) ¿No se trata, quizá, de una nostalgia típicamente protestante, causada por el predominio de la figura del Dios paterno y la ausencia de su aspecto maternal?

(Fragmento de  Series de sueños. La teología ludo-erótico-poética de Rubem Alves.  México-Quito, Consejo Latinoamericano de Iglesias-Centro Basilea de Investigación y Apoyo-Universidad Bíblica Latinoamericana-Lutheran School of Theology at Chicago, 2003)

……….

   1  C. Cunha, “Um poema teológico”, en  Tempo e Presença,  220, junio 1987, p. 39.
 2   Idem.
 3  R. Alves, “Quando o silêncio cobre o nome”, en  Pai nosso. Meditações.  4a. ed. São Paulo, Paulus, 1996, p. 51. (La primera edición fue publicada en coedición por el Centro Ecuménico de Documentación e Información (cedi) y Edições Paulinas, en 1987). Existe una traducción al castellano publicada en Bogotá por San Pablo en 2007. Aquí se usa una traducción propia.
 4  Cf. E. Cardenal,  Telescopio en la noche oscura.  Madrid, Trotta, 1993. ( La dicha de enmudecer,  Serie Poesía)
 5  L. Boff, O Pai-nosso. Petrópolis, Vozes, 1979. (En castellano:  El Padrenuestro: La oración de la liberación integral.  Trad. de Teófilo Pérez. Madrid, Paulinas, 1982).
 6  Cf. entre otros P. Casaldáliga,  Fuego y ceniza al viento. Antología espiritual.  Santander, Sal Terrae, 1984; Idem,  El tiempo y la espera. Poemas inéditos.  Santander, Sal Terrae, 1986; Idem,  Me llamarán subversivo.  Salamanca, Lóguez, 1988.
 7  Cf. K. Rahner, “La palabra poética y el cristiano”, en  Escritos de teología.  T. IV. Madrid, Taurus, 1962, pp. 460-461.
 8  J. Sicilia, “El sentido de la creación poética” (Segunda de seis partes), en Ixtus, México, 5, 22, 1997, p. 54. El título de la serie completa de ensayos es “Poesía y espíritu”.
 9  R. Alves, P ai nosso. Meditações,  pp. 5-6.
 10  Parra (1914- ) es un reconocido poeta chileno, famoso por su anti-poesía; el uruguayo Benedetti (1920- ) no necesita presentación; Gelman (1930- ), argentino, es un poeta muy identificado con las luchas populares; y Julia Esquivel es una luchadora social guatemalteca de origen presbiteriano. Además, hay que mencionar los muchos “Padrenuestros latioamericanos” populares que han surgido en muchos ambientes, eclesiásticos o no.
 11  Se trata de la “Oración de un desocupado”, de Juan Gelman. Cf. L. Boff, op. cit., pp. 33-34.
 12  J. Esquivel,  El Padrenuestro desde Guatemala.  San José, DEI, 1981.
 13  A propósito del poder de la palabra creadora, Alves ha escrito (en “Memorias”, p. 191) unas bellas líneas acerca de  Yo te saludo, María,  la controversial película de Jean-Luc Godard: “Quien percibió primero que las palabras tienen el poder para transformar los cuerpo fueron los magos. Eso es la magia: decir la palabra para que el cuerpo se altere […] si yo pudiera reescribir poéticamente la concepción virginal de María, sería de este modo: haciendo a un lado los detalles de su anatomía, que me llevan directamente al drama edípico de los hijos que desean salvar a la madre de la penetración dolorosa/placentera del padre, y lo castran, a fin de que ella permanezca siempre virgen, yo me detendría en el delicado milagro de la palabra que entra por el oído y llega hasta las profundidades del alma, dejando intactos todos los pasajes, hasta donde vive el deseo. Y allí, seduciéndolo, la palabra se vuelve semen, y el cuerpo se comienza a hinchar. María, embarazada por el oído”. En relación al cine, la mención de cintas como  Sociedad de poetas muertos  (con cuyo protagonista se compara en “Desaprendendo”, p. 15) y, sobre todo, de  El festín de Babette  (que ha utilizado varias veces como metáfora de la eucaristía, y cuyo título le ha servido para nombrar el folleto promocional de sus libros y videos), llenan la laguna señalada por Carlos A. Valle, en el sentido de que Alves no se ocupaba de este arte, aun cuando reconociera su importancia. Cf. C. A. Valle, “El discreto encanto de la teología”, en  Fe, compromiso y teología: Homenaje a José Míguez Bonino.  Buenos Aires, Isedet, 1985, p. 237, n. 2.
 14  R. Alves, “Siléncio”, en  Pai Nosso. Meditações,  p. 7. “Ensina-nos a orar porque já não sabemos” ( Tempo e presença,  204, diciembre 1985, pp. 25-26), es el título con que se publicó por primera vez. Antes, bajo el mismo título de “Siléncio” apareció un poema muy diferente en  Tempo e Presença,  198, mayo-jun. 1985, pp. 16-17, con motivo del escandaloso silenciamiento y censura vaticana de L. Boff.
 15  Ibid, p. 8.
 16  Alusión al poema  The Hollow Men  (Los hombres huecos) de Eliot.
 17  R. Alves, “Siléncio”, p. 9.
 18   Ibid,  p. 10.
 19  Palabras y título de una obra de S. Kierkegaard, muy usadas por Alves en varios lugares.
 20  R. Alves, “Siléncio”, p. 10. Un relato del rabino Nilton Bonder, en “Desde a última vez”, Comunicações do iser,  32, 1988 (número de homenaje a Alves), p. 46, le agrega una dimensión insólita al tema de la oración: “Reb Zalman cuenta que, cuando era niño, su padre se envolvió en medio del manto que los judíos utilizan para orar, cubriendo todo su rostro. El niño se quedó sorprendido y se asustó por ver a su padre llorando. ‘¿Qué te pasa papá?’, le preguntó angustiado. El padre le respondió: ‘Es que estoy hablando con Dios’. ‘¿Y duele?’, preguntó el niño sin comprender mucho. Y el padre le dijo: ‘Duele sólo por el tiempo que pasó desde la última vez que conversamos’“. Bonder agrega: “Duele mucho cuando percibimos la ausencia, el profundo encuentro en la ausencia”.
 21  R. Alves, “Siléncio”, en  O poeta, o guerreiro, o profeta.  Petrópolis, Vozes, 1991, pp. 20, 30, 33. Este libro, al parecer, es una versión ampliada de  Poesia, profecia, magia.  Río de Janeiro, Centro Ecuménico de Documentación e Información, 1983. El nuevo libro recoge las conferencias Edward Cadbury, presentadas en la Universidad de Birmingham en 1990. La versión en inglés apareció en 1990, publicada en Londres y Philadelphia por scm y tpi.
 22  R. Alves, “Palavras e carne” y “Palavras boas de se comer”, en  O poeta, o guerreiro, o profeta,  pp. 39-57; 71-83.
 23  R. Alves, “Este imenso maternal vazio”, en  Tempo e presença,  235, octubre 1988, p. 29.

Autores: Leopoldo Cervantes-Ortiz
©Protestante Digital 2014

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La Asociación Teológica Juan XXIII se pronuncia frente al genocidio israelí en Gaza  


DECLARACIÓN DE LA ASOCIACIÓN TEOLÓGICA JUAN XXIII FRENTE AL GENOCIDIO ISRAELÍ EN GAZA

Ante la criminal agresión de Israel contra el pueblo palestino, particularmente los bombardeos y el consiguiente arrasamiento de la Franja de Gaza, la Asociación Teológica Juan XXIII, retomando el comunicado del SICSAL, del cual miembros de nuestra Asociación forman parte, manifiesta su indignación y la más enérgica condena, y declara:

  1. Que el pueblo palestino es el legítimo dueño de esta tierra que la habita con pleno derecho desde hace varios milenios. Desde hace sesenta y seis años Palestina vive bajo la ocupación israelí, pese a que Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales lo consideran ilegal. El 78 por ciento del territorio palestino está ocupado por Israel, quien no cesa de construir nuevos asentamientos judíos, usurpando por la fuerza la tierra y el agua de las comunidades palestinas, e incluso expulsando de sus casas a sus legítimos dueños. Alrededor de seis millones de palestinos sobreviven como refugiados en su propia tierra.
  2. Además, el Estado de Israel ha levantado un gigantesco muro, declarado ilegal por la Corte Internacional de Justicia y calificado de vergüenza para la Humanidad en su reciente viaje a Tierra Santa por el Papa Francisco, quien  dijo que no son muros los que hay que construir, sino puentes de comunicación y encuentro.

 

  1. Desde hace más de un mes vienen produciéndose bombardeos israelíes, ataques de la artillería pesada desde las cañoneras de los barcos de guerra contra las costas de  Gaza e invasiones terrestres, que se han cobrado hasta el presente la vida cerca de 2000 personas, la mayoría, población civil y una tercera parte son niños y niñas, y más de 9.000 personas heridas, muchas de gravedad. Miles de hogares han sido reducidos a escombros, dejando sin techo a familias enteras. Han sido destruidas universidades y escuelas de la ONU.
    1. Las Naciones Unidas en la Resolución 3101 (diciembre de 1973) afirma el derecho legítimo de los pueblos bajo dominación colonial extranjera o bajo regímenes racistas, a luchar por su autodeterminación. Pablo VI, en la Populorum progressio afirma que en el caso de evidente y prolongada tiranía, que atentase gravemente a los derechos fundamentales de la persona y damnificase el bien común, estaría justificada la insurrección revolucionaria  (nº 31). Esta es la situación del pueblo palestino, que tiene derecho a la independencia y a una vida libre y digna.
    2. Las masacres de la población civil en Gaza son un auténtico genocidio que hiere la conciencia de la humanidad. Una vez más suenan las palabras del Monseñor Romero, que desde el corazón de los pueblos oprimidos y ensangrentados de la tierra, clama: “En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo cuyos lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les suplico, les ruego, ¡les ordeno! ¡Cese la represión!”
      1. Ante esta dramática situación, expresamos:

 

-Nuestra condena del secuestro y asesinato de los tres jóvenes colonos judíos, de la muerte del adolescente palestino QUEMADO vivo, de las agresiones destructivas contra universidades y escuelas de la ONU, barrios y zonas enteradas, y de todas las muertes producidas en esta guerra. Ninguna muerte se justifica bajo ningún pretexto. La vida humana es sagrada. La voz de la sangre de los muertos grita desde la tierra hasta el corazón de Dios (Gn 4,10).

-Nuestra solidaridad con el hermano pueblo palestino y con el pueblo judío perseguido e inmolado por los nazis. Nos unimos al dolor de las personas que han perdido a sus familiares. Nuestra opción, como seguidores de Jesús de Nazaret, son los pobres, oprimidos y crucificados de la tierra. Caminamos juntos, como hermanos y hermanas, luchando y soñando en otro mundo de justicia y libertad, signo de la presencia del reino de Dios en la historia.

-Nuestra más enérgica condena del Estado de Israel como violador del derecho Internacional, de las resoluciones  de la ONU y de la Convención de Ginebra de manera sistemática, y la  imposición de sanciones económicas y políticas ante estos crímenes de lesa Humanidad.

-Nuestro reconocimiento al derecho que tiene el Estado de Israel a vivir seguro dentro de sus fronteras, sin que la vida de sus habitantes se sienta amenazada. Pero eso  no le autoriza a invadir el territorio palestino y a sembrar el terror en la población.

-Nuestra indignación frente al silencio y pasividad de la mayoría de los gobiernos, organizaciones internacionales e instituciones religiosas, y, en algunos casos, su complicidad con el genocidio israelí.

 

  1. Por todo ello,

 

-Hacemos un llamamiento a todas las organizaciones sociales y comunidades religiosas de  España y del mundo para que se exijan el alto al fuego y la retirada de Israel de los territorios ocupados.

– Reclamamos que se detenga el envío de armas a Israel como condición necesaria para detener la sistemática agresión contra la población gazatí.

-Exigimos a nuestros gobiernos el cese de acuerdos militares, comerciales, empresariales y culturales con Israel, en tanto no cumpla las resoluciones de la ONU, las leyes y el Derecho  internacional. Nuestros gobiernos hablan de paz y aprueban resoluciones de la ONU, pero siguen contribuyendo a perpetuar la violencia negociando con países que violan los derechos humanos y el derecho internacional.

-Hacemos un llamamiento al boicot de productos de Israel, hasta que este país derribe el muro y regrese a las fronteras anteriores a la guerra de los “seis días”.

-Exigimos a las autoridades de Israel y de Palestina que reanuden el diálogo de paz, para buscar una salida negociada y digna al conflicto. La paz es fruto de la justicia (Sal 85). Con razón proclamaba Juan XXIII, en la encíclica Pacem in terris, que el camino para la paz es el reconocimiento de la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.

  1. Nos unimos en oración con todas las personas y organizaciones cristianas de las distintas confesiones, creyentes judíos y musulmanes de todo el mundo que, en un clima de colaboración y diálogo inter-religioso, trabajan por la paz, implorando la fuerza del Espíritu de Dios para no desfallecer en los sueños y en la lucha por otro mundo posible, en donde el derecho, la libertad y la paz que nacen de la justicia se establezcan en la tierra.

 

  1.  Declaramos que es indigno y criminal justificar las agresiones descritas etiquetando como antisemitas a quienes las condenan. ¿Eran acaso antisemitas los grandes profetas (Natán, Jeremías, Amós, Oseas…. que son una de las glorias del pueblo judío), cuando denunciaban los crímenes de sus gobernantes? ¿Es antisemita esa minoría de judíos, verdadero “resto de Israel” que sufre y se duele por los pecados de su pueblo? ¿No son semitas también los palestinos? ¿No es una bajeza moral utilizar el dolor del mayor holocausto de la historia en el pasado, para justificar nuevos genocidios en el presente, aunque sean de dimensiones más reducidas? ¿No es hipócrita apelar a un “derecho a defenderse” cuando nadie pretende negar ese derecho sino sólo denunciar la flagrante transgresión de sus límites?

 

 

http://www.redescristianas.net/2014/08/18/la-asociacion-teologica-juan-xxiii-se-pronuncia-frente-al-genocidio-israeli-en-gaza/

“El genocidio empieza con el silencio del mundo”: Sobrevivientes del Holocausto condenan a Israel


RT

Las autoridades israelíes abusan de la historia del pueblo judío “para justificar lo injustificable”, sostienen sobrevivientes del genocidio nazi en una carta abierta y llaman a poner fin a la campaña militar en Gaza.

La misiva publicada en la página web de la Red Internacional Judía de Antisionismo, organización que considera el sionismo como un movimiento racista, ha sido firmada por sobrevivientes del holocausto y sus descendientes: 225 personas en total, de 20 países del mundo. No solo exhorta a levantar el bloqueo de la Franja de Gaza, sino también condena a Estados Unidos y a los Estados occidentales en general por cerrar los ojos a la deplorable situación humanitaria en los territorios palestinos.

“Condenamos la masacre de los palestinos en Gaza y la actual ocupación y la colonización de la Palestina histórica. Condenamos además a Estados Unidos por proveer a Israel la financiación para llevar a cabo el ataque, y a los Estados occidentales en general por usar su fuerza diplomática para proteger a Israel de las sanciones. El genocidio empieza con el silencio del mundo”, reza la carta.

Los autores del documento acentúan, además, que les preocupa la extrema deshumanización racista de los palestinos en la sociedad israelí. “En Israel, los políticos y comentaristas en ‘The Times of Israel’ y ‘The Jerusalem Post’ han llamado abiertamente al genocidio de los palestinos y los israelíes de extrema derecha están adoptando la insignia neonazi”, sostiene la misiva.

Según datos de la ONU, el conflicto de Gaza ha costado -desde el 8 de julio hasta la fecha- la vida a más de 2000 palestinos y ha dejado un saldo de miles de heridos. Unas 16.800 viviendas en la Franja de Gaza han sido destruidas. En la parte israelí el saldo de víctimas mortales asciende a 64 soldados y dos civiles.

 

24 AGOSTO/14 LOS DISCÍPULOS DE JESÚS REGRESAN A LA ESCUELA. MENSAJES PARA NIÑOS/AS


Mensajes para niños

Sermón de la semana

Propio 16 (21) Año A

24 de agosto 2014
Sermón de la semana
Título: De regreso a la escuela (La confesión de Pedro)

Tema: Los discípulos “regresan a la escuela” con Jesús – Propio 16 (21) Año A

Objeto: Materiales de escuela, libros y otros objetos escolares.

Escritura: “‘Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente,’ afirmó Simón Pedro” (Mateo 16:15-16 – NVI).

¡Es tiempo de regresar a la escuela! Algunos de ustedes probablemente se sientan entusiasmados. Algunos tal vez se sientan tristes porque las vacaciones de verano han terminado. Pueden sentirse nerviosos o un poco temerosos al regresar a la escuela por todas las nuevas cosas que encontrarán. Tendrás nuevos maestros, nuevos amigos y algunos de ustedes puede ser que vayan a una escuela nueva.

En el primer día de clase, la maestra probablemente te haga preguntas para saber cuánto sabes. Cuando la maestra hace una pregunta a la cual sabes la contestación, posiblemente alces tu mano y la muevas en el aire con mucha energía diciendo: “Yo sé, yo sé.” Qué bien se siente uno al saber la contestación, ¿verdad? Eso ayuda a que uno no se sienta nervioso en el comienzo del curso.

En la lección bíblica de hoy, los discípulos “regresan a la escuela.” ¿Puedes adivinar quién es el maestro? ¡Correcto! Jesús es su maestro. Jesús, a veces, se apartaba con sus discípulos para enseñarles cosas importantes del reino de Dios. Este era uno de esos momentos. Jesús comenzó su lección haciéndole una pregunta a sus discípulos.

Jesús preguntó: “¿Quién dicen los hombre que soy?”

Me imagino que uno de los discípulos levantó la mano y dijo: “Yo sé, yo sé. Algunos dicen que eres Juan el Bautista.”

Entonces me imagino que otro de los discípulos alzó la mano y dijo: “Yo sé, yo sé. Otros dicen que eres Elías.”

Un tercer discípulo probablemente levantó su mano y dijo: “Algunos dicen que eres Jeremías u otro de los profetas.”

“Bien, eso es lo que otras personas están diciendo, pero ustedes, ¿quién dicen que soy?”

¿Sabes?, creo que Pedro estaba tan excitado que se le olvidó levantar su mano. Creo que dijo con fuerza: “Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

Jesús dijo: “Estás en lo correcto. No aprendiste eso escuchando a otras personas. Te fue enseñado por mi Padre celestial.”

La lección que los discípulos aprendieron ese día es tan importante hoy como fue entonces. Muchas personas en nuestro mundo todavía no saben quién es Jesús. Tú y yo necesitamos estar listos para contestar: “Él es el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

Padre amado, Ayúdanos a tener lista la contestación a los que nos preguntan “¿Quién es Jesús?”. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

Páginas para colorear y actividades

 

(Imprima la primera página y luego insértela en la impresora para imprimir el otro lado.  Doble el boletín por la mitad y tendrá un boletín de cuatro páginas para los niños.)

 

Enlaces a los sermones
Impresión amistosa:    “De regreso a la escuela” (La confesión de Pedro)

 

Otro sermón basado en Mateo 16:13-20: “¿Cuál es mi profesión?”

 

Otro sermón basado en Éxodo 1:8-2:10: “El bebé Moisés en el río”

 

Tenemos materiales para ayudarle con los niños

Tenemos un CD conteniendo estos materiales:

Tres años de sermones de Sermons4Kids
Páginas para colorear del Antiguo y Nuevo Testamento
Una serie de páginas para colorear de Graham Kennedy
Lecciones: La vida de Cristo de cada uno de los cuatro Evangelios
Canciones para la Escuela Bíblica de Niños
Catorce presentaciones de PowerPoint
Un año de lecciones del Antiguo Testamento (de Mission Arlington)

Para imprimir una forma para ordenarlo haga clic aquí. (Es gratis)

Traducción de Zulma M. Corchado de Gavaldá
Derechos de autor Sermons4Kids, Inc.
Todos los derechos reservados.

UNA PERSONA DE ORACIÓN : Sor Joan Chittister


Una persona de oración

La persona que aprende a orar con el corazón de Dios no tiene la paciencia para la injusticia en cualquier parte. Ellos ven con los ojos del profeta. Se desglosan de las fronteras nacionales. Ellos trascienden los roles de género. No tienen sentido del color o casta, de ricos o pobres. Ellos sólo ven la humanidad en todo su esplendor, todo su dolor.

La persona de la oración no es una persona de agendas privadas. Cuanto más llegamos a ser como Dios, el mayor de corazón nos convertimos también. No tenemos ningún sentido ya de “ellos y nosotros” o “ellos y nosotros” o “yo y lo mío.” Ahora nuestros corazones abiertos para tomar en el corazón del mundo.

Cuando, en la oración, llegamos a descubrir el amor universal de Dios que de repente darse cuenta de que Dios no toma partido, que no tenemos prioridad en Dios solamente. Finalmente entendemos que el Dios que buscamos es el Dios del mundo y por eso, a buscar que Dios, debemos desarrollar un corazón tan grande como el mundo a nosotros mismos.

Entonces, el racismo no tiene sentido y el sexismo es tanto un pecado como cualquier otro tipo de discriminación, y la guerra es una blasfemia contra la humanidad. Entonces nos convertimos en más grande que nuestra nación única, más amplia que ninguna religión, verdaderamente católica-universal-en nuestras preocupaciones y creencias y compromisos.

Desarrollar un corazón cósmico es un momento de profunda transformación. Nunca podremos ser lo mismo. Estamos más allá de los límites que hemos creado para separar la raza humana en mi carrera y la de ellos.

Entonces la oración se convierte realmente co-creativo.

De lo contrario, la oración no es más que una especie de spa espiritual diseñado para hacerme sentir bien. Se reduce a un ejercicio cuya intención es para asegurarme de mi propio valor. Me swaddles en la justicia propia y egoísta. Se hace a Dios un icono, un dios tribal cuyas preocupaciones son no más grande que el nuestro. Entonces Dios lleva una bandera, se convierte en un potentado masculino, excluye a las mujeres y se desmaya regalos personales.

Entonces nos hacemos a Dios y nuestro Dios un pobre, miserable criatura de hecho-un patriota nacional, tal vez; un gran guerrero masculino, tal vez, pero ciertamente no es el Dios de toda la creación. Luego simplemente estamos adorando a nosotros mismos y decir que es la oración.

-desde Joan Chittister: Escritos Esenciales , seleccionados por Mary Lou Kownacki y María Hembrow Snyder (Orbis).

QUÉ DECIMOS NOSOTROS : JOSÉ ANTONIO PAGOLA


 

 

También hoy nos dirige Jesús a los cristianos la misma pregunta que hizo un día a sus discípulos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. No nos pregunta solo para que nos pronunciemos sobre su identidad misteriosa, sino también para que revisemos nuestra relación con él. ¿Qué le podemos responder desde nuestras comunidades?

¿Conocemos cada vez mejor a Jesús, o lo tenemos “encerrado en nuestros viejos esquemas aburridos” de siempre? ¿Somos comunidades vivas, interesadas en poner a Jesús en el centro de nuestra vida y de nuestras actividades, o vivimos estancados en la rutina y la mediocridad?

¿Amamos a Jesús con pasión o se ha convertido para nosotros en un personaje gastado al que seguimos invocando mientras en nuestro corazón va creciendo la indiferencia y el olvido? ¿Quienes se acercan a nuestras comunidades pueden sentir la fuerza y el atractivo que tiene para nosotros?

¿No sentimos discípulos y discípulas de Jesús? ¿Estamos aprendiendo a vivir con su estilo de vida en medio de la sociedad actual, o nos dejamos arrastrar por cualquier reclamo más apetecible para nuestros intereses? ¿Nos da igual vivir de cualquier manera, o hemos hecho de nuestra comunidad una escuela para aprender a vivir como Jesús?

¿Estamos aprendiendo a mirar la vida como la miraba Jesús? ¿Miramos desde nuestras comunidades a los necesitados y excluidos con compasión y responsabilidad, o nos encerramos en nuestras celebraciones, indiferentes al sufrimiento de los más desvalidos y olvidados: los que fueron siempre los predilectos de Jesús?

¿Seguimos a Jesús colaborando con él en el proyecto humanizador del Padre, o seguimos pensando que lo más importante del cristianismo es preocuparnos exclusivamente de nuestra salvación? ¿Estamos convencidos de que el modo de seguir a Jesús es vivir cada día haciendo la vida más humana y más dichosa para todos?

¿Vivimos el domingo cristiano celebrando la resurrección de Jesús, u organizamos nuestro fin de semana vacío de todo sentido cristiano? ¿Hemos aprendido a encontrar a Jesús en el silencio del corazón, o sentimos que nuestra fe se va apagando ahogada por el ruido y el vacío que hay dentro de nosotros?

¿Creemos en Jesús resucitado que camina con nosotros lleno de vida? ¿Vivimos acogiendo en nuestras comunidades la paz que nos dejó en herencia a sus seguidores? ¿Creemos que Jesús nos ama con un amor que nunca acabará? ¿Creemos en su fuerza renovadora? ¿Sabemos ser testigos del misterio de esperanza que llevamos dentro de nosotros?

 

Remitido al e-mail

La homofobia del obispo y TVE


Publicado 17-08-2014

 

Juan Antonio Reig Plá es el obispo de Alcalá de Henares y seguramente, uno de los prelados de la Iglesia católica que más se conocen en España. ¿Es gracias a su afán por ayudar a los demás y por predicar el AMOR hacia el prójimo? En absoluto, porque Reig Plá es famoso por sus declaraciones homófobas siempre que tiene oportunidad, utilizando incluso la televisión pública española para hacer comentarios que incitan al odio y la discriminación por orientación sexual.
reigEl pasado 3 de agosto el obispo dijo en una misa retransmitida por La 2 que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios “como varón y como mujer. Algo que está oscurecido ahora mismo en España. ¡Tantas leyes han olvidado esto!”. Reig Plá se refiere a la ley del matrimonio entre homosexuales, aprobada por el gobierno de Zapatero en 2005 y que despertó amplias críticas por parte de los jerarcas de la Conferencia Episcopal; la Iglesia católica tacha de inmoral la unión entre dos personas del mismo sexo y fieles a su proceder en la Historia, pretenden imponer sus dogmas al resto de la sociedad mediante las leyes del Estado. Cuando no lo consiguen, su verborrea es incontenible y aprovechan cualquier ocasión mediática para proclamar a los cuatro vientos su intransigencia para con los homosexuales.
Reig Plá también anunció a los allí presentes  –y al resto de España gracias a TVE–  que es posible la aparición de nuevas leyes que den al traste con la creación de Dios al existir personas como los transexuales, ‘olvidando’ por parte del prelado aquello de amaos los unos a los otros que tanto repiten cuando les conviene. Incluso, aseguró que la legislación española oculta bajo su tutela los designios divinos entre el AMOR de un hombre y una mujer y que las leyes aprobadas (como la del matrimonio homosexual) desmerecen la dignidad de la persona. ¿Una jurisdicción que equipara a todos los ciudadanos sin distinción de sexo, raza o preferencias sexuales desmerece la dignidad de la persona?
La homofobia de la Iglesia está bastante bien documentada y a nadie –o casi nadie– le extrañan ya las palabras de Reig Plá, pero vayamos a la otra parte: la responsabilidad de Radio Televisión Española por dar en abierto una misa que contiene un discurso discriminatorio hacia quienes no piensan como los católicos o, en su defecto, como piensa el señor obispo y enseña la ¿Santa? Madre Iglesia. ¿La Conferencia Episcopal (CEE) se la coló a los directivos de RTVE? Si así fuera, estos últimos serían unos incompetentes porque existe un precedente que levantó mucha polvareda en España y que tiene como protagonista al mismo obispo con el mismo mensaje, los homosexuales son malos y “conocerán el infierno” por sus depravaciones.
Aunque si somos sinceros, no creemos que la CEE haya engañado a RTVE sino que existe un afán de cooperación entre ambos entes con el beneplácito del gobierno, muy dado a otorgar medallas policiales ý alcaldías perpetuas a la virgen; se utiliza el dinero de todos –creyentes y no creyentes- para dar cabida a los dogmas de la Iglesia en la televisión pública cuando el Estado se supone que es aconfesional (Artículo 16.3 de la Constitución), otorgando mayor influencia social a la jerarquía católica de la que le corresponde hoy día a una creencia religiosa. Y como prueba, es tal el afán de cooperación entre la Iglesia y RTVE que la misa de la discordia no ha sido retirada de la web del medio público pese a las críticas que ha suscitado entre quienes la financian.
Como decía una publicación en Facebook: “si usted no es homosexual, no se case con homosexuales pero por favor, respete a quien sí lo hace”. La Iglesia católica está a años luz de esta idea y homófobos como Juan Antonio Reig Plá son el claro ejemplo de esta verdad. Afortunadamente, no tenemos que esperar castigos divinos para pedir responsabilidades y la Asociación de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales de Alcalá de Henares ya ha denunciado los hechos ante la Justicia. Esperemos no quede todo en agua de borrajas y el obispo sea juzgado por un delito de incitación al odio y discriminación por motivos sexuales.

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