El obispo Xavier Novell abandona el palacio episcopal y se va a vivir al Seminario


Xavier Novell, bisbe de Solsona

El obispo de Solsona defiende “la legitimidad moral del derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña”

“Se está usando la ley para impedir un derecho fundamental que es anterior y superior al ordenamiento jurídico vigente”

Jesús Bastante, 03 de septiembre de 2014 a las 09:43

A pesar de que, en los últimos tres siglos, son muchos los episodios históricos en los que se ha intentado eliminar o limitar su identidad nacional, este pueblo no ha dejado de defenderla

Xavier Novell, obispo de Solsona/>

Xavier Novell, obispo de Solsona

(Jesús Bastante).- El obispo de Solsona,Xavier Novell defiende la “legitimidad moral del derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña“, y ha llamado a los fieles de su diócesis a votar en la consulta independentista del próximo 9 de noviembre. A su vez, el prelado ha confirmado que esta semana abandonó el palacio episcopal para trasladarse a una habitación del seminario.

El obispo ha tomado esta decisión para vivir en comunidad, ya en el seminario viven 14 curas de los que trece están jubilados y en señal de austeridad, ha adelantado el diario ‘Segre’.

No permanezcáis ajenos a este procesoy, con espíritu democrático y pacífico, escoged con tranquilidad de conciencia aquella opción ante la consulta que creáis mejor para el bien de Cataluña”, afirma el prelado, el primero en pronunciarse de forma tan clara sobre el proceso catalán.

En una carta, titulada “Con el pueblo de Cataluña”, Novell defiende el derecho de la Iglesia para hablar sobre la autodeterminación, aduciendo que el propio Papa Francisco se refirió a ella recientemente. “Habló abiertamente de losprocesos de independencia, distinguiendo entre las emancipaciones y las secesiones“, apunta, añadiendo que Bergoglio lo califió de secesión, aunque “evitó calificarlo moralmente”.

¿Tenemos derecho o no a decidir nuestro futuro?“, se pregunta el obispo. Su respuesta es clara: “Cataluña cumple los elementos que la doctrina social de la Iglesia indica sobre la realidad de la nación: cultura, lengua e historia”. Y va mucho más allá, al subrayar que “a pesar de que, en los últimos tres siglos, son muchos los episodios históricos en los que se ha intentado eliminar o limitar su identidad nacional, este pueblo no ha dejado de defenderla, y, hoy más que nunca, quiere ejercer los derechos que le corresponden”.

“Cuando se afirma que Cataluña no tiene derecho a la autodeterminación y que sería ilegal la consulta del 9-N, se está usando la ley para impedir un derecho fundamental que es anterior y superior al ordenamiento jurídico vigente“, sostiene Novell, quien insta a que la Constitución se aplica de tal modo “que hiciera posible que las naciones que forman España puedan decidir libremente su futuro”.

La carta concluye con un llamamiento a la “legitimidad moral del derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña” y una petición: “Os pido, por tanto, que no permanezcáis ajenos a este proceso y, con espíritu democrático y pacífico, escoged con tranquilidad de conciencia aquella opción ante la consulta que creáis mejor para el bien de Cataluña”.


Esta es la carta de Xavier Novell

Con el pueblo de Cataluña/ Xavier Novell, obispo de Solsona

Muchos fieles de la diócesis de Solsona seguís con interés los acontecimientos sociales y políticos que está viviendo nuestro país. Os sorprendisteis del anuncio de la fecha y la pregunta de una consulta para el 9-N. Seguisteis con atención la petición del permiso al Congreso de los Diputados para llevarla a cabo y la negativa subsiguiente; y esperáis con curiosidad u os preparáis con ilusión para la manifestación de esta próxima Diada.

Hay quien considera que la Iglesia no tiene que hablar sobre este tema, pero el papa Francisco lo hizo en una entrevista el pasado mes de junio. Habló abiertamente de los procesos de independencia, distinguiendo entre las emancipaciones y las secesiones.

Identificó el proceso catalán como un intento de secesión y evitó calificarlo moralmente, aunque mencionó las condiciones en las cuales un proceso de este tipo sería obvio y justo.
Por ello, he considerado que, por mi parte, desde la doctrina social de la Iglesia, necesitaba decir una palabra dirigida a todos los fieles de la diócesis sobre la cuestión clave que tenemos planteada: ¿Tenemos derecho o no a decidir nuestro futuro?

La doctrina católica sobre el derecho a la autodeterminación de los pueblos y de las naciones es clara. El papa san Juan Pablo II, ante la asamblea de la ONU, afirmó sobre la nación: «Su derecho a la existencia es ciertamente el presupuesto de los otros derechos […]: nadie, pues [… ] puede pensar legítimamente que una nación no sea digna de existir. […]. Este derecho fundamental a la existencia no exige necesariamente una soberanía estatal […], pero a condición de que haya un clima de auténtica libertad, garantizada por el ejercicio de la autodeterminación de los pueblos».

Cataluña cumple los elementos que la doctrina social de la Iglesia indica sobre la realidad de la nación: cultura, lengua e historia. Basta con leer los discursos del papa san Juan Pablo II en la ONU, en la Unesco, a los jóvenes de Tokio y al cuerpo diplomático en la Navidad de 1982.

Los obispos de Cataluña solemnemente reconocieron nuestra identidad nacional en el documento «Arrels cristianes de Catalunya»: «Los pueblos que, como el caso de Cataluña, tienen conciencia de su historia anterior a la formación del Estado, y mantienen, junto con esta conciencia, una cultura y una lengua propias […], guardan viva la convicción de que no provienen de la división administrativa de un Estado-Nación […]. Esta conciencia de ser
una realidad nacional previa […] es lo que da sentido nacional a nuestro país».

Con motivo del 25 aniversario de aquella carta pastoral conjunta, los actuales obispos de Cataluña nos adherimos a esta convicción en el documento «Al servei del nostre poble». El pueblo de Cataluña está convencido de que somos una nación. Así lo afirma el preámbulo del Estatuto de Autonomía de 2006: «El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido Cataluña como nación de una manera ampliamente mayoritaria». Y, de hecho, a pesar de que, en los últimos tres siglos, son muchos los episodios históricos en los que se ha intentado eliminar o limitar su identidad nacional, este pueblo no ha dejado de defenderla, y, hoy más que nunca, quiere ejercer los derechos que le corresponden.

Así, cuando se afirma que Cataluña no tiene derecho a la autodeterminación y que sería ilegal la consulta del 9-N, se está usando la ley para impedir un derecho fundamental que es anterior y superior al ordenamiento jurídico vigente. La Constitución de 1978 debería aplicarse de tal manera que hiciera posible que las naciones que forman España puedan decidir libremente su futuro.

Desde mi nombramiento como obispo de Solsona, he intentado acompañaros como pastor. Por ello, tampoco me he callado sobre esta cuestión, defendiendo tanto la libertad de la Iglesia respecto a cualquier posicionamiento político como la legitimidad moral del derecho a decidir de los ciudadanos de Cataluña. Os pido, por tanto, que no permanezcáis ajenos a este proceso y, con espíritu democrático y pacífico, escoged con tranquilidad de conciencia aquella opción ante la consulta que creáis mejor para el bien de Cataluña.

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: