Algunos apuntes sobre desobediencia civil


Creado el por Jose Maria Segura

desobediencia-civil2-1José María Segura. En estos días es frecuente ver que en los medios de comunicación y en las redes sociales, se utiliza el término “desobediencia civil” para designar distintos tipos de reivindicaciones no violentas. La expresión suscita debate incluso entre ámbitos académicos. Con ánimo de iniciar una conversación, aporto una definición y un resumen de las condiciones o requisitos que un conjunto de autores piden a un acto para que sea considerado de desobediencia civil.

Comienzo con la definición que da Hugo Dama Bedau: Desobediencia civil es una “conducta pública ilegal encaminada a despertar el sentido de la justicia de la mayoría con el propósito de cambiar la ley sin rechazar el imperio de la ley” [Enciclopedia Oxford de Filosofía (Madrid Tecnos, 2001), `Desobediencia Civil´].

Al hablar de desobediencia civil es obligatorio referirse al famoso escrito de Thoreau “Civil Disobedience” (originariamente “Civil Resistance”), que junto con otros escritos suyos aporta a la tradición de la desobediencia civil algunos rasgos esenciales que han sido complementados por otros autores.  Podemos decir que las características fundamentales de la desobediencia civil son:

Es una medida extrema que denuncia una injusticia grave en la sociedad y busca modificar las condiciones que la hacen posible mediante deliberación, diálogo, legislación o la elección colectiva (King y Gandhi).

Tiene un sentido práctico (objetivos alcanzables con costes sociales asumibles) y ciudadano, que busca “servir” a la sociedad, con la que tiene que se ve en la obligación de tener una actitud crítica por motivos de conciencia (Rawls).

Es una forma de participación política. La justificación de la desobediencia civil reside en una concepción dinámica y perfectible de las reglas de convivencia en una sociedad, incluso en percibir su ordenamiento jurídico y/o su constitución como “inacabados”. Es un ejercicio “político” porque se mantiene en los límites del sistema para remediar los defectos del mismo. La desobediencia civil denuncia que en la práctica el sistema se ha apartado de las condiciones básicas de las cuales dependen tanto la democracia como las condiciones democráticas para la obediencia (Arendt y Habermas).

Ha de ser civil. La desobediencia es civil en el sentido de que se refiere al ejercicio de un ciudadano (o grupo de ciudadanos) en cuanto tal “aquel que no tiene más obligaciones que las obligaciones cívicas, aquellas que le vienen dadas por su condición de ciudadano” (Casado).

Propia de democracias liberales en las que se desobedece para poder obedecer, y en las que se “obedece porque se puede desobedecer” (Casado y Walzer).

Ejercido desde la conciencia, se considera desde Thoreau como un “acto liberador”, y una forma de “educación pública” en el sentido de que pone de manifiesto tensiones subyacentes o problemas sociales ocultos o no dialogados (carta desde la cárcel de King).

El desobediente apela a una ley superior, ya sea del marco legal compartido por la sociedad (Constitución, Tribunal Supremo, Documentos fundacionales…), ya un deber moral y/o religioso, ya a una tradición o ideal fundacional compartido. Pero es en cualquier caso común y compartido con la sociedad. La desobediencia civil no es un instrumento para buscar el bien propio o de un grupo de interés. King es un claro exponente de la paradoja que constituye la desobediencia civil, se desobedece una ley porque se quiere obedecer otra de rango superior. Para King, desobedecer la ley del segregacionismo era una obligación moral (se remite a Santo Tomas y a San Agustín) que estaba amparada por la constitución y por la jurisprudencia antisegregacionista del tribunal supremo.

Es conversacional: una resistencia democrática y liberadora que se arraiga en las tradiciones políticas de la democracia liberal. El objetivo de la desobediencia civil, que es considerada por los autores como una medida extrema, es llamar la atención de la mayoría sobre una situación de opresión para dialogar sobre ella y cambiar las leyes o estructuras que hacen posible esa situación. Se trata de un ejercicio político, que quiere corregir una deficiencia del sistema político y social. Se asume que la desobediencia civil genera un desequilibrio social, y tensión social pero lo hace momentáneamente y para lograr una sociedad más equitativa, más justa.

Pública y no violenta: Esto deviene del carácter cívico y conversacional de la desobediencia. Requiere además que se den unas condiciones básicas, propias de un estado de derecho en el que se garanticen las libertades básicas y los ciudadanos estén dispuestos a dialogar para hallar un consenso. Presupone una cierta legitimad institucional con un orden jurídico y la existencia de unos principios de justicia a los que el desobediente/resistente pueda apelar (Rawls sistematiza estas premisa). Habermas defiende que para que la desobediencia civil pueda cumplir su función simbólica de alertar sobre la falta de legitimidad del gobierno ha de ser no violenta. Para Gandhi y King, es además una cuestión de principios morales y de convicción espiritual: si el fin es la convivencia y la paz, el medio no puede ser cualquiera. Se emplea la fuerza del alma o la fuerza de la verdad “el Satyagraha”.

Asume las consecuencias. Es intrínseco a su carácter civil, que la desobediencia civil implica la aceptación de las consecuencias legales del acto desobediente, porque se acepta el orden político y legal.

Está justificada solo en caso de una violación flagrante de derechos fundamentales. La desobediencia civil se basa y apela a valores compartidos por los ciudadanos en general para corregir una injusticia grave. De hecho esta premisa hace que algunos autores tengan dificultades en admitir la llamada “desobediencia civil indirecta”, que consiste en desobedecer una ley distinta de la ley que se quiere impugnar o corregir. Así por ejemplo para Bedau solo se justifica la desobediencia civil indirecta, si la injusticia que se quiere corregir es inalcanzable (Thoreau se niega a pagar impuestos como modo de rechazar el fin que se les da que es injusto). Este es un punto delicado y complicado. Entre los autores consultados abundan las matizaciones y las “advertencias”. Por ejemplo Arendt, advierte que algunas prácticas de desobediencia civil pueden ser usadas por grupos de interés para imponer sus objetivos. Singer por su parte alerta sobre la dificultad de llegar a establecer cuáles son los valores comunes de la sociedad o el concepto de Justicia compartido en nombre del cual se puede justificar la desobediencia civil. En el caso de Rawls, exige tales condiciones la desobediencia civil que de tomarse a en sentido estricto esta nunca sería justificable (en esto es ilustrativo el sencillo y directo tratamiento que hace Perez Carrillo). Y en King la desobediencia civil se compara a una crisis dramática del sistema, a una ambulancia con las sirenas a tope, y está justifica por la situación de opresión y humillación de los afroamericanos (en este punto su libro “Por qué no podemos esperar”).

En resumen, explica Habermas, son actos de desobediencia civil “actos que formalmente son ilegales, pero que se realizan invocando los fundamentos legitimadores generalmente compartidos de nuestro ordenamiento de Estado democrático de derecho. Quien protesta de esta forma se encuentra en una situación en la que, en una cuestión de conciencia, sólo le quedan medios drásticos cargados de consecuencias personales si pretende incitar a un nuevo debate o a una nueva formulación de la voluntad acerca de una norma en vigor o una política con eficacia jurídica así como para dar el impulso inicial a una posible revisión de la opinión mayoritaria”.

La desobediencia civil es pues una “piedra de toque” de los fundamentos morales de la democracia. El desobediente, escoge ser sujeto (con conciencia y valores) y ciudadano (con deberes y obligaciones en un estado y en una sociedad). Reconoce cierta legitimidad democrática al orden imperante pero lo percibe como mejorable, y para y por eso desobedece, para establecer un dialogo que lleve a mejorarlo. La desobediencia civil se basa pues en la asunción de que “el Estado de derecho” no es una construcción acabada sino una empresa en proceso y perfectible y en este sentido la desobediencia civil es un recurso (extremo) para su mejora y cambio. Termino estas líneas como Casado termina su ensayo sobre desobediencia civil preguntándose “¿por qué desobedecer civilmente?” y se responde: “porque quiero vivir con vosotros”.

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Imagen extraída de: Periodista Digital

http://blog.cristianismeijusticia.net/?p=11630&lang=es#more-11630

Llama la Iglesia a castigar a delincuentes y a “funcionarios corruptos u omisos”


 

Piden obispos recuperar el estado de derecho y seminaristas marchan en Saltillo por Ayotzinapa, con su obispo a la cabeza.

La Iglesia también protesta por Ayotzinapa.

Hace unos días, un grupo de religiosas marchó por las calles de la ciudad de México y cantó por los normalistas desaparecidos. Y ayer los obispos pidieron recuperar el estado de derecho y, en Saltillo, seminaristas efectuaron una marcha por el caso de Iguala y por el freno a la violencia.

“Los gobiernos federal, estatales y municipales del país tienen la obligación y compromiso de recuperar el Estado de Derecho lo más pronto posible y castigar a los infractores, sean estos delincuentes comunes o funcionarios corruptos u omisos, pues sin verdadera justicia es fácil volver a delinquir, pero también nos toca a todos como sociedad participar y construir paz”, indicó la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) en un comunicado de prensa.

“Debemos transitar por los caminos de la sinceridad y la verdad. Sin la identificación de los responsables, sin el conocimiento de lo que realmente ha ocurrido, son imposibles el arrepentimiento y el perdón sinceros”, agregó.

Seminaristas de la diócesis de Saltillo se sumaron a las protestas por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzianpa, y reclamaron al gobierno federal, a las autoridades estatales y municipales, hacer su trabajo para que la violencia pare.

El diario La Jornada informó qu,e con el obispo Raúl Vera López a la cabeza, los seminaristas y sacerdotes desarrollaron una peregrinación por calles de la zona centro de Saltillo, de la catedral de Santiago Apóstol a la parroquia Santuario de Guadalupe.

“Ante lo que está ocurriendo en el país, en Guerrero, no podemos callarnos y quedarnoscomo si no pasara nada“, dijo el obispo Raúl Vera López.

“No podemos dejar solos a tantos jóvenes ahora que están despertando”, añadió durante una misa que ofició junto al obispo emérito de la diócesis de Saltillo, Francisco Villalobos Padilla.

Durante la caminata, los seminaristas y sacerdotes mostraron cartelones con frases de apoyo a los normalistas desaparecidos y en contra de la violencia, como: “#YaBasta”, “#YaMeCansé” y “#Ayotzinapasomostodos”.

 

https://www.moreloshabla.com/categorias/sociedad/2014/llama-la-iglesia-a-castigar-a-delincuentes-y-a-funcionarios-corruptos-u-omisos/

La pedofilia de curas católicos. Ramón Alario, en nombre de la Federación Europea de Curas Católicos Casados


Este documento es el resultado de la reflexión y del análisis realizado por el grupo de curas casados, que formamos la coordinadora de la Federación Europea de Curas Casados. No pretende entrar en un debate teórico sobre las causas de la pedofilia, sus manifestaciones o su relación o diferencia con otras desviaciones sexuales: no es nuestro campo ni nos consideramos especialistas en él.

Martes 2 de diciembre de 2014.

Enviado a la pagina web de Moceop

Hemos intentado clarificar nuestro pensamiento y ofrecer un análisis de estos deplorables hechos, no sólo para encontrar respuesta a nuestros propios interrogantes, sino también para ofrecer a quien lo desee, un punto de vista que pueda complementar el que otros colectivos de creyentes han ido ofreciendo.

Desde esta perspectiva, intentamos descubrir en qué medida y cómo estas injustificables agresiones a menores pueden estar facilitadas por o relacionadas con una manera de entender y vivir en una colectividad como la Iglesia católica. Y aquí sí podemos aportar nuestra experiencia y nuestro conocimiento de la realidad eclesial desde dentro; también, nuestra visión crítica. Algunas precisiones de entrada

A pesar del secretismo reinante en la Iglesia católica en torno a temas considerados delicados, hace ya muchos años comenzaron a denunciarse casos de abusos de menores cometidos por clérigos… Las primeras noticias venían de USA; incluso había informaciones que hablaban del importante endeudamiento de algunas diócesis, ocasionado por las grandes sumas de dólares destinadas a indemnizar a las víctimas de estos criminales hechos.

Irlanda, nos sorprendió hace meses con noticias de la misma índole; después, Alemania y Bélgica. Y sería gratuito aventurar que hemos llegado al final… Como caso más llamativo, Marcial Maciel, fundador de los “Legionarios de Cristo Rey” (obra y persona que se encontraban entre las más valoradas del anterior pontificado) ha sido hace poco gravemente sancionado por abusos cometidos con sus mismos discípulos.

Es fundamental tener en cuenta que nos estamos refiriendo a agresiones realizadas contra menores, enedades especialmente vulnerables y en situaciones que han marcado sus vidas de forma profunda, más o menos definitiva. Y que se trata de la agresión en un valor clave de la realización de cada persona, en un nivel básico de su propia intimidad. Nuestra sensibilidad ante el valor de cada ser humano, de su riqueza y su sufrimiento, sigue siendo uno de los más importantes retos de hoy y de mañana, si realmente queremos merecer al adjetivo de humanos.

Por supuesto, sería injusto pensar que se trata de un abuso específico o exclusivo cometido por célibes: tristemente esas agresiones suceden -y, tristemente, seguirán existiendo- en otros entornos, incluso en el interior de las mismas familias, y tienen también como agresores a hombres casados. Pero también sería arbitrario e interesado atribuir la publicación de estos delitos a una campaña de descrédito y persecución hacia la Iglesia católica. Es fácil caer en la caricatura de un colectivo como el clero; pero también este colectivo utiliza con frecuencia el victimismo para no afrontar análisis serios…

Gracias a la sensibilidad actual y al progreso que supone, hoy podemos decir que se trata de delitos injustificables y que deben ser perseguidos por la justicia como cualquier otro delito, con todos sus agravantes; y que la consideración del mismo solamente como un pecado a tratar en el interior de la iglesia, no es -ni ha sido- sino un delito añadido de complicidad personal e institucional.

Los escándalos de pedofilia en la vida de la iglesia

En un hecho como el que nos ocupa, las preguntas surgen por sí solas… ¿Son los sacerdotes y religiosos católicos –célibes por ley- un colectivo más inclinado que otros a la pederastia? ¿Han sido tan generales esos abusos? ¿Se convierte una institución cerrada como la Iglesia católica en uno de los refugios preferidos para quienes la ven como un medio para estar más cerca de sus posibles víctimas? ¿Existe una forma de entender y ejercer el poder -en concreto, en la Iglesia, aunque no sólo en ella- que contribuye y facilita esas agresiones y abusos hacia personas más débiles como son los menores?

Source de ce document : site web de la Fédération Européenne de Prêtres Catholiques Mariés www.pretresmaries.eu

Antes de cualquier otra consideración, habría que dejar muy claro que el pecado es un hecho en la Iglesia. Como la bondad. Ambos nacen de ella y en ella, como en cualquier sociedad humana. Pero también es importante destacar que no parece legítimo atribuir lo bueno a la institución y cargar lo malo a los individuos: este tipo de análisis busca justificar todo lo institucional aun a costa de hundir a las personas. Esa doble medida a la hora de abordar el mal en la iglesia es poco coherente e hipócrita, y arropa a quienes están investidos de poder; supone y provoca, como hoy puede comprobarse, una gran crisis de credibilidad. No sólo por los hechos delictivos en sí mismos; sino por estar realizados por personas investidas de un poder pretendidamente sagrado y rodeadas de un aura de bondad atribuida al cargo.

También se tambalea esa credibilidad por la forma en que se han afrontado las situaciones conflictivas y por la negativa a adoptar los cambios correspondientes. El pecado, por tanto, forma parte de nuestra vida, en lo individual y en lo social; tiene su vertiente personal y su aspecto estructural. La maldad, como el bien, no sólo proviene de las personas, sino también de las instituciones. Y entraña una significación especial cuando lo realizan quienes dirigen y se atribuyen poderes y estados superiores: casos de pederastia, finanzas poco claras, alianzas con poderes nada democráticos, abusos de poder, lesión de derechos humanos, hipocresía, dobles vidas…

Análisis diferentes de los mismos hechos.

Cuando estos acontecimientos inundan la opinión pública, se pide perdón e, incluso, se adoptan medidas para atajarlos. Así ha sucedido también ahora. Pero se echa en falta un análisis previo, detallado, concienzudo, imparcial, en que se estudien los complejos mecanismos tanto personales como institucionales que dan origen a los hechos lamentados. Porque son múltiples y muy variados -y contrapuestos a veces, por supuestolos puntos de vista desde los que se puede realizar ese análisis.

Son variadas las eclesiologías (formas de pensar y explicar la vida de la iglesia) desde las que analizar lo que sucede en la propia iglesia. a) Se puede partir del presupuesto de una iglesia santa por su origen, doctrina y promesa del fundador, en la que sólo caben los santos y donde el pecado aparece por la traición de quienes no responden a sus obligaciones. b) O de una iglesia llamada a ser santa (semper reformanda: necesitada siempre de cambios) desde la condición general humana; llamada a ser santa desde el compromiso por el Reinado de Dios, pero caminando entre el pecado y la búsqueda no siempre acertada. c) Se puede arrancar de una visión dualista: por un lado va la vida de la iglesia (una, santa, católica…); una iglesia por encima del tiempo y del espacio, eterna; y, por otro, el caminar de sus miembros, que traicionan con frecuencia sus compromisos.

A nosotros, nos gusta más realizar este análisis desde una eclesiología histórica, temporal, humana; con un mensaje y un evangelio válidos para cualquier época; pero vivido, encarnado e institucionalizado entre personas y por personas, que necesitan recorrer los mismos caminos de todos los demás mortales para hacerse buenos, humanos, creíbles, santos; una iglesia, en definitiva, santa y pecadora a la vez, en la que hay que hacer realidad cada día la elección entre honradez y falsedad, justicia e iniquidad, respeto y abuso. Una iglesia que tiene esa obligación como comunidad, igual que cada uno de sus componentes; y que necesita ir retocando todo lo que sea necesario para servir al ser humano: las mismas apuestas y compromisos que se le plantean a cualquier otro grupo humano.

Y queremos contribuir así a un análisis ya apuntado por muchos creyentes y comunidades… Como muestra, nos podría valer la aportación del arzobispo de Poitiers (Francia): “La Iglesia católica ha estado sacudida durante varios meses por la revelación de escándalos de pedofilia. ¿Es todo esto una sorpresa?

Quisiera antes que nada precisar una cosa: para que exista pedofilia son necesarias dos condiciones: una perversión profunda y un poder. Esto quiere decir que todo sistema cerrado, idealizado y sacralizado es un peligro. Cuando una institución, incluida la Iglesia, se fundamenta en una posición de derecho privado y se afirma en una posición de fuerza, las desviaciones financieras y sexuales llegan a ser posibles”. (Mons. Albert Rouet: J’aimerais vous dire”. Bayard, 2009. Citado por P. Richard).

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Agravantes de estos hechos delictivos

En todo este asunto han concurrido una serie de aspectos que aumentan la gravedad de los delitos, además de explicitar la parte de maldad institucional a la que antes se hacía referencia. a) Anteponer la protección de la buena imagen de la institución y de quienes la representan, a la protección de las víctimas. b) Evitar el escándalo que se pudiera ocasionar, aun a riesgo de no hacer justicia con las personas atropelladas en su inocencia o desamparo. c) Confundir interesadamente delito (objeto de justicia ante los tribunales civiles) con pecado (objeto de conciencia y de petición de perdón tras el arrepentimiento y la satisfacción oportuna). d)

Atropello añadido al haber sido cometido precisamente por personas propuestas institucionalmente como modélicas y representantes de la forma de vida más valorada de la institución (los llamados “estados de perfección”). e) Tendencia a ocultar esos abusos (complicidad), mediante nuevos destinos en lugares distantes a fin de proteger a quienes habían cometido esos delitos (“casta protegida”, para algunos), esperando su enmienda y conversión, pero originando un nuevo riesgo de posteriores abusos.

Estos agravantes hacen evidente cómo los escándalos de pedofilia -como otros- sobrepasan el ámbito de los delitos estrictamente personales para convertirse en signos de un planteamiento y un comportamiento institucionales cómplices y hasta facilitadores de los mismos. En esta perspectiva los mismos delincuentes y causantes de la pederastia se convierten, de alguna manera, en exponentes de la maldad institucionalizada y, en cierta medida, también en víctimas.

La magnitud y la difusión de estos casos han obligado a tomar medidas La actuación más repetida y oficial ha venido siendo, durante demasiado tiempo, la negación, el silencio o la ocultación. Parece hoy algo suficientemente claro. No existía, tristemente, la sensibilidad necesaria y suficiente como para contrarrestar todo el peso de la institución, su práctica y sus consignas.

Hoy hablan de tolerancia cero, de medidas disciplinares, de denunciar a los pederastas… La fuerza de la opinión pública hace difícil mantener actuaciones que, automáticamente, convertirían en cómplices de esos crímenes incluso a quienes estuvieron lejos de ellos. Algo importante se ha conseguido; aunque la mentalidad subyacente durante tanto tiempo podría todavía buscar otras salidas y subterfugios.

También se pide perdón. Perdón a las víctimas por comportamientos surgidos en un ambiente que, aun denunciando a los culpables, está lejos de poner en cuestión actitudes y mentalidades que se encuentran detrás de estos actos delictivos; es más, que siguen defendiendo como incuestionable el buen nombre de la institución y el funcionamiento de la misma.

Y se carga toda la culpa sobre los pederastas. Sin cuestionar para nada la posible responsabilidad de una estructura que forma a un clero para el que una de las salidas más a mano, dada la represión y el poder de que se le dota, es el abuso de personas indefensas, especialmente menores de edad.

El celibato impuesto, en el fondo de todo el debate

Y así entramos en uno de los aspectos más aludidos a propósito de estos escándalos. ¿Es que el celibato obligatorio del clero católico occidental produce a dosis mayores de lo normal desviaciones como la pedofilia ? ¿Es esa ley obligatoria el origen de estos delitos? ¿Desaparecerían estos abusos de menores si el celibato se convirtiera en optativo? Tal vez, contestar afirmativamente, sin matices, a estos interrogantes sea tan simple e inexacto como hacerlo con un no rotundo.

Parece más acertado matizar la respuesta. Es difícil probar que el celibato obligatorio tenga una relación directa con la pedofilia y pederastia. Más probable parece la hipótesis de que se da una relación circunstancial e indirecta. Y esto se puede apoyar en las siguientes consideraciones.

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- El periodo formativo de los futuros clérigos implica inevitablemente una ausencia casi total de la mujer, de la convivencia natural y espontánea con mujeres, generando un desconocimiento generalizado de elementos y vivencias fundamentales de la vida humana y la falta de experiencia de aspectos básicos para el desarrollo sano de la afectividad y la sexualidad. Habría que dedicar un monumento a quienes desde estos presupuestos han conseguido vivir célibes con un equilibrio afectivo normal y saludable. Empresa nada sencilla y plagada de riesgos.

- Entre los clérigos católicos podemos realizar la siguiente clasificación: (a) quienes adoptan un estado de vida (celibato obligatorio) para siempre como condición para ejercer como curas; (b) quienes lo eligen libremente, también para siempre; (c) y quienes lo consiguen incorporar con madurez a un proyecto de vida que lo hace imprescindible y definitivo. En principio, esta imposición -creemos- lesiona un derecho humano fundamental. Sería difícil precisar qué porcentaje del clero católico se sitúa en cada uno de los tres grupos.

Pero en cualquiera de los tres casos, no se nace para célibe; es preciso aprender a serlo, a vivirlo de forma positiva y gratificante; y actualizar ese aprendizaje cada día y en las situaciones que se van viviendo. Y la integración de la sexualidad, en estas u otras circunstancias especiales, es bastante compleja, sobre todo por periodos prolongados, indefinidos o definitivos. La línea que separa el celibato definitivo de la represión y las sustituciones es muy delgada y fácilmente inclinada a desviaciones (violencia, obsesiones, recelos…)

- El estilo de vida del clérigo célibe tiende a acentuar rasgos de separación, de relación con otras personas desde la figura que se desempeña y el poder que se ejerce. La expresión natural y espontánea de los afectos y la ternura, de la cercanía y el acompañamiento, se hacen más difíciles de lo habitual. La vida separada y rodeada de un carácter sagrado facilitan el disimulo, la ocultación y el ejercicio de un poder, que se pretende sagrado, sin control. La vida queda supeditada a la función. La maduración afectivo-sexual se enfrenta a un recorrido muy complicado.

- La dedicación preferente (y ¿casi exclusiva?) a las cosas de Dios se convierte en gran medida en la apuesta por las cosas de la iglesia y del templo: ésa es la fidelidad exigida como fundamental. Así, quien debería ser el animador cercano de una comunidad de creyentes, corre un tremendo riesgo de transformarse en el transmisor del poder de una institución autoritaria, doctrinal, conservadora y altamente jerarquizada. La cercanía a las personas y la sintonía con sus vivencias quedan mediatizadas por ese poder que convierte a los curas en especialistas de lo sagrado. Todo ello confiere un hábito de poder y superioridad difícilmente superable: situación de privilegio facilitadora de abusos.

Evidentemente, lo dicho no ha de ser interpretado como una equivalencia entre celibato impuesto y actuaciones pedófilas; ni mucho menos. Pero sí nos permite afirmar que la pedofilia es un fruto nada extraño a esa estructura eclesiástica que se concreta en el clérigo obligatoriamente célibe.

Cuestionamientos de fondo

Para cualquier persona que se aproxime a este tema con una perspectiva amplia, parecerá claro que estamos diciendo que son necesarios y urgentes unos replanteamientos o reformas de un calado profundo.

a. En lugar de depositar la culpa únicamente en los pederastas, en desviaciones debidas a la menta lidad secular actual o en pretendidas aplicaciones incorrectas del Vaticano II; en vez de buscar en el anticlericalismo el origen de todo este alboroto y la crisis de credibilidad consiguiente, deberíamos buscar en las propias estructuras eclesiales y en la forma de organizar las comunidades de creyentes las raíces profundas a sanear.

Todo lo demás no es sino ignorar los signos de los tiempos y no afrontar los cambios urgentes que la iglesia necesita. Una estructura patriarcal, autoritaria, cerrada, machista no cumple aquellas características que la mayoría de edad de la humanidad ha hecho imprescindibles para tener un mínimo de autoridad moral y credibilidad ante los seres humanos de hoy.

b. Temas tan decisivos para la felicidad de los seres humanos como la sexualidad no pueden seguir siendo tratados con el lastre de la historia y al margen o en contra de los avances de la modernidad (psicología, antropología, derechos de la persona…) Y no es legítimo intentar justificar la doctrina tradicional en la Source de ce document : site web de la Fédération Européenne de Prêtres Catholiques Mariés www.pretresmaries.eu

revelación o la tradición, que nada o casi nada dicen en este tema salvo grandes valores conciliables con muchos puntos de vista, incluidos los del mundo actual. Una estructura tradicional, conservadora, cerrada a los avances y aferrada a doctrinas trasnochadas (dualismos, maniqueísmos…), no acometerá la necesaria reforma de la enseñanza católica sobre la sexualidad; y no podrá enfrentarse con creatividad a los retos actuales. Un grupo de dirigentes obligatoriamente célibes y celosos guardianes del orden y de la jerarquía sagrada difícilmente podrán transmitir alguna buena noticia en este campo.

c. La masculinización del ministerio presbiteral y de los puestos de responsabilidad en la Iglesia católica es uno de los rasgos que van contracorriente de la historia y hacen de nuestra iglesia un raro ejemplar entre las sociedades actuales. Media humanidad queda excluida de tareas directivas, de reflexión y de decisión. La incorporación de la mujer a la reflexión teológica se encuentra con unas dificultades especiales y una no fácil acogida. Una estructura que margina la perspectiva y la presencia femenina de los niveles en que se analiza, evalúa y se decide el rumbo de la comunidad de creyentes, carece de autoridad moral para dirigirse hoy a la humanidad.

Una iglesia que excluye a la mujer de la animación y presidencia de las celebraciones se está perdiendo la riqueza de una de las dos perspectivas básicas de la vida humana.

Otro modelo de ser-vivir-explicar la iglesia

Inevitable y responsablemente, todo lo que antecede debería encaminar a la Iglesia católica en bloque por la senda que ya muchos pequeños grupos y comunidades luchan por hacer realidad en su día a día, sin grandes pretensiones aunque buscando la fidelidad en las cosas sencillas: una reforma profunda y sencilla a la vez.

- Una iglesia que se replantea en profundidad su actitud ante el sexo y ante la mujer. Y, en consecuencia, acaba con la discriminación femenina, incorpora a todas las tareas de dirección a mujeres y acaba con toda imposición de un estado de vida (celibataria) a sus dirigentes.

- Una iglesia comunidad de iguales, en la que conductas como la pederastia estarían más expuestas a ser enjuiciadas sin corporativismo; y en la que se eliminaría una de sus raíces más importantes: formar y alimentar una casta dirigente, con grandes dosis de represión, oscurantismo y autoritarismo.

- Una iglesia más fraterna e igualitaria, más participativa y democrática en todos los campos y decisiones; una iglesia comunidad que acabe con el clérigo como el eje de toda la actividad de la iglesia; y, en consecuencia, con una presencia mayor de las comunidades en la vida eclesial a todos los niveles.
- Un modelo de iglesia que busque más la justicia en una actitud crítica frente a la ley, el dogma y la estructura jerárquica; y menos en la obediencia y en el cumplimiento fiel de la ley, de la norma, del canon, del dogma, de la doctrina, de la rúbrica.

- Una iglesia en que las tareas y ministerios sean decididas por cada comunidad, según las necesidades propias y de la sociedad a que atender y servir; y en la que esos servicios o ministerios sean encomendados a personas de cualquier sexo o estado de vida, con la única condición de ser considerados preparados y dignos por la propia comunidad.

- Una iglesia que tenga como apuesta fundamental el Reinado de Dios, su justicia y solidaridad, su sencillez y su compromiso; y ande menos enredada entre los poderosos de este mundo y más cercana e identificada con las esperanzas y reivindicaciones de quienes peor lo pasan y son víctimas de nuestro modo de vida.

http://www.moceop.net/spip.php?article1921

 

 

 

EE.UU. Arriba las manos (y ojalá no te asfixien)


 

5 de diciembre de 2014

Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan

Otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Otro gran jurado que decide no presentar cargos contra el policía responsable: ni por asesinato, ni por homicidio culposo, ni por agresión. Ni siquiera por conducta imprudente y temeraria. Vivimos en un país donde reina la impunidad; al menos para quienes están del lado del poder.

El verano pasado, tras cubrir las protestas en Ferguson, Missouri, volví a la ciudad de Nueva York y fui directamente a Staten Island a cubrir la marcha en protesta del asesinato a manos de un policía de Eric Garner, un afroestadounidense de 43 años de edad, padre de seis hijos. El caso fue notablemente similar al asesinato en Ferguson, donde el oficial de policía Darren Wilson disparó y mató al adolescente afroestadounidense desarmado Michael Brown. Ambos casos involucraron oficiales de policía blancos que aplicaron fuerza letal. Ambas víctimas eran afroestadounidenses desarmados. En ambos casos los fiscales locales, con estrechos vínculos con los departamentos de policía locales, pudieron controlar el gran jurado. Pero hubo algunas diferencias entre los casos. La principal es que el asesinato de Eric Garner fue registrado en video.

Si se observa cuidadosamente el video, en el momento en que Daniel Pantaleo, el oficial de la policía de Nueva York, lo somete a una llave de estrangulamiento prohibida, se ve a Eric Garner alzar las manos en señal de rendición, tal como se entiende internacionalmente. Acto seguido, es derribado por un grupo de policías y se lo escucha decir varias veces que no puede respirar. Lo dice un total de once veces antes de dejar de forcejear y morir.

¿De dónde provino este video? Un joven llamado Ramsey Orta se encontraba cerca de Garner en esa tarde del 17 de julio cuando llegó la policía. Orta sacó su celular y filmó todo el hecho. Pantaleo fue atrapado in fraganti y la prueba fue expuesta a la vista de todo el mundo. Pese a ello, el gran jurado decidió no presentar cargos contra él. Solo dos personas fueron arrestadas tras la muerte de Garner: Ramsey Orta, quien filmó el video, y su esposa, Chrissie Ortiz. Chrissie declaró a una estación de televisión local que desde que Ramsey fue identificado como el autor del video, ambos habían sido sometidos a acoso policial. Ramsey fue arrestado al día siguiente de que el médico forense de la ciudad declarara que la muerte de Garner había sido un homicidio. Poco después, Chrissie también fue arrestada. Los vi en la marcha de Staten Island aquel sábado, parados cerca del lugar donde murió Garner. Les pedí comentarios, pero tenían miedo y se refugiaron en la misma escalera donde estaba Ramsey mientras filmaba la muerte de Garner.

En esa marcha de Staten Island del 23 de agosto, si bien Ramsey y Chrissie optaron por no hablar, muchas otras personas lo hicieron. Una de ellas fue Constance Malcolm, madre de otro joven afroestadounidense muerto a manos de la policía: “Mi nombre es Constance Malcolm. Soy la madre de Ramarley Graham. El [procurador general] de Staten Island no debería estar a cargo de este caso. No queremos que ocurran las mismas cosas que en el Bronx cuando nos fallaron en el caso de Ramarley. No podemos permitir que eso pase. Necesitamos que vengan funcionarios federales y se ocupen del caso ahora mismo. Es necesario que se responsabilice a los culpables”,

También entrevisté a Imani Morrias, una niña de tan solo 12 años de edad: “Necesitamos mostrarle a la comunidad que estos oficiales de policía deben ser disciplinados y sentenciados por todo lo que causaron. Ya causaron mucho dolor”.

Cerca de allí, otra joven afroestadounidense que solo dio su nombre propio, Aniya, marchaba solemnemente. Aniya tiene 13 años de edad. Le pregunté qué deseaba lograr con la protesta: “Vivir hasta los 18 años sin que me disparen. Quiero crecer, vivir la vida. No quiero morir en cuestión de segundos por culpa de la policía”.

La noticia sobre la decisión del gran jurado en el caso de Garner fue difundida en Staten Island al mismo tiempo que, a cientos de kilómetros de distancia, en Cleveland, se terminaba de celebrar el funeral de otro afroestadounidense muerto a manos de la policía. Tamir Rice, de 12 años, estaba agitando una pistola de juguete en un parque público el 22 de noviembre cuando un policía de Cleveland llegó en un patrullero, bajó bruscamente y le disparó de muerte. El sueño de Aniya de unos meses atrás aparece como un fantasma en el funeral de Tamir: “Vivir hasta los 18 años sin que me disparen”.

Mientras se difundía que el oficial Daniel Pantaleo no sería imputado por la muerte de Eric Garner, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, respaldó a los líderes afroestadounidenses en Staten Island. “Este debe ser un momento nacional de duelo, de dolor y de búsqueda de soluciones. Hemos escuchado decir una y otra vez la misma frase básica de parte de personas de diversos orígenes: que las vidas afroestadounidenses importan. Y lo han dicho porque era lo que había que decir. Es una frase que no debería tener que pronunciarse jamás, debería ser evidente. Pero, lamentablemente, nuestra historia exige que lo digamos. Porque, como dije el otro día, no es un problema del año 2014. No se trata de años de racismo que condujeron a esto, ni de décadas, sino siglos de racismo que nos han conducido al día de hoy. Esa es la profundidad de la crisis”. Miles de personas se congregaron a lo largo de la ciudad de Nueva York para repudiar la decisión del gran jurado. Se juntaron en Staten Island, en la escena del crimen, donde Garner murió, y en Harlem, Times Square y Union Square. Entre los carteles se podía leer “Ferguson está en todas partes”.

Las protestas en contra de la impunidad recién están comenzando.


© 2014 Amy Goodman

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

http://www.democracynow.org/es/blog/2014/12/5/arriba_las_manos_y_ojala_no

Policía captura a responsables del asesinato del activista LGTBI en Bogotá


Los delincuentes se hacían pasar por miembros de esa comunidad para asaltar a sus víctimas.

Caracol | 6 de Diciembre de 2014
Los capturados hacen parte de una organización que según explicó la Policía se dedicaban a asaltar miembros de la comunidad LGBTI.

Siete son los integrantes de esta banda y dos los capturados durante esta madrugaba.

De acuerdo con el general Humberto Guatibonza director de la policía de Bogotá, los delincuentes como modalidad criminal se pasaban por miembros de la misma comunidad, los contactaban por redes sociales y acordaban citas en los apartamentos de las víctimas para luego llamar a los cómplices y completar los atracos.

“Luego de la investigación, de los videos de seguridad que se recuperaron en el lugar de los hechos, se logró identificar a los presuntos responsables de este asesinato. Se trata de una banda, una organización que engañaba a miembros de la comunidad LGBTI para luego asaltarlos”.

Los capturados serán investigados por el delito de homicidio agravado mientras se adelanta el caso y se capturan a los otros cinco delincuentes ya identificados por la Policía.

Investigan en qué otros casos están comprometidos y si el lugar final fue igual de fatal.

http://www.caracol.com.co/noticias/judiciales/policia-captura-a-responsables-del-asesinato-del-activista-lgtbi-en-bogota/20141206/nota/2539913.aspx

Las africanas sí investigan


La media de mujeres investigadoras en África es del 24% y llega al 40% en cuatro países.

La Fundación Mujeres por África lanza un programa para promover su participación en centros punteros españoles

Las investigadoras africanas Salimata Wade, Francisca Nneka Okeke, Faouzia Charfi y Thérèse Kirongozi en la jornada “Ellas investigan”. / JORGE FRÍAS (FUNDACIÓN MUJERES POR ÁFRICA)

Un robot de varios metros dirige el tráfico al lado de un colegio en uno de los cruces más peligrosos de Kinshasa, en la República Democrática de Congo. “No cruces todavía que no ha llegado el momento”, le dice a un niño que se para a su lado perplejo. Lleva cámaras de vigilancia en los hombros, paneles luminosos en los brazos, con los colores de los semáforos, y otro solar encima, con el que se carga de energía. Lo han construido de forma artesanal, soldándolo a mano, un grupo de científicas de ese país, dirigidas por Thérèse Kirongozi, ingeniera en electrónica industrial, especialista en programación y presidenta de Women´s Tecnology, una cooperativa de ingenieras. En África mueren 26 personas a la hora por accidentes de tráfico.

Un robot dirige el tráfico en un cruce peligroso en Kinshasa, República Democrática de Congo. / THÉRÈSE KIRONGOZI / FUNDACIÓN MUJERES POR ÁFRICA

“¿Se puede fabricar un robot en África?”. La propia científica plantea la pregunta ya respondida a un prestigioso auditorio reunido en laFundación Ramón Areces de Madrid. Desde los científicos Margarita Salas, Carmen Vela, Carmen Castresana, Antonio Andreu, Silvia Carrasco, Laura Bravo, Basilio Valladares o Santiago Mas-Coma hasta los empresarios Ana Botín y Dimas Gimeno, la exministra Cristina Garmendia y la secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela. Asisten a la jornada que arranca el ambicioso programa Ellas Investigan, de la Fundación Mujeres por África, cuyo objetivo es fomentar el acceso de las mujeres africanas a la investigación y visibilizar sus logros en la comunidad científica internacional. Empezarán por becar a seis investigadoras africanas que sean líderes de sus campos para que investiguen en centros punteros españoles el año que viene. Es solo el principio. “Un comité científico, formado por relevantes investigadores españoles y por los directores de los tres Centros Severo Ochoa y del Centro de Salud Carlos III, nos asesorará en este proyecto”, explica la presidenta de la Fundación Mujeres por África y exvicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.

“El proyecto persigue generar redes de mujeres investigadoras y propiciar la creación de proyectos comunes”, explica la bióloga molecular y directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, integrada en el comité científico del programa. “Las mujeres africanas sí investigan, y muy bien”, afirma Blasco. Los datos lo demuestran. “La media de mujeres investigadoras en África es del 24%, aunque varía mucho según los países”, enfatiza. En cuatro naciones incluso alcanza el 40% (Namibia, Cabo Verde, Sudáfrica y Kenia); cuando en España es del 38,5%. El porcentaje de mujeres dedicadas a la investigación es considerado por los organismos internacionales un indicador para medir el desarrollo de un país. Al otro lado están Mali, Malawi, Togo, Etiopía y Ghana, naciones en las que el porcentaje de mujeres investigadoras no llega al 20%.

La producción científica en los países miembros de la Unión Africana crece más rápido que en el resto de las naciones

En contra de lo que muchos puedan creer, la producción científica en los países miembros de la Unión Africana crece más rápido que en el resto de las naciones, según demuestra el estudio African Innovation Outlook II, del pasado abril, que analiza los indicadores de I+D+I de 35 países africanos, haciendo una radiografía de qué y cómo se investiga en este continente. Así, el crecimiento de producción científica afecta principalmente a un sector, el de las ciencias de la salud, con el que están relacionadas el 45% de las investigaciones. Además, los únicos países que destinan alrededor del 1% de su PIB a I+D+I son Ruanda, Sudáfrica, Kenia, Senegal y Uganda, a pesar de que todos se comprometieron a ello. En África la investigación se hace con inversión mayoritariamente pública (excepto en Sudáfrica, que tiene un 40% de privada). Y la innovación tiene un papel fundamental en estos estados, es un fenómeno generalizado. Todas las naciones africanas están volcadas en la innovación tecnológica y muchas han comercializado los productos y servicios resultantes de las investigaciones en el extranjero. Además, para asegurarse la propiedad intelectual de sus logros, los científicos de países como Tanzania y Uganda han registrado sus patentes en el extranjero.

Laboratorio de referencia en Nutrición y Seguridad Alimentaria en la Universidad de Dakar. / SALIMATA WADE/ FUNDACIÓN MUJERES POR ÁFRICA

Pero para las científicas africanas los obstáculos son mayores. Ellas mismas relatan los problemas principales para participar en esta producción, que se resumen básicamente en dos: la falta de vocaciones en la mujeres jóvenes y las trabas para lograr la igualdad de género. Esto último es debido, aparte del tradicional acaparamiento de la investigación por los hombres, al fundamentalismo religioso. En este problema hace hincapié la investigadora tunecina Faouzia Charfi en el encuentro de Madrid. Física, profesora de la Universidad de Túnez y directora del primer grupo de física y semiconductores de este centro, Charfi ha sido secretaria de Estado de Educación Superior en el Gobierno provisional de su país, tras la revolución de 2011.

“La ciencia ha avanzado precisamente poniendo en tela de juicio las cosas, por eso debe estar libre de todo dogmatismo”, sentencia Charfi, que acaba de recibir, en Francia, el Premio Tesla 2014 al fomento de la investigación científica. “Los fundamentalistas islámicos sacan teorías científicas de los textos sagrados y es importante denunciar estas desviaciones y hablar de su impacto, porque las víctimas de esta pseudociencia son nuestros hijos. El Consejo de Europa publicó recientemente el informe sobre los dogmas de la educación, en el que advertía de ello. Necesitamos claridad, pedir que haya una separación real entre lo teológico y lo científico”.

Las científicas africanas resaltan la falta de vocaciones en las jóvenes y las trabas para lograr la igualdad de género, debido al acaparamiento de la investigación por los hombres y al fundamentalismo religioso

Muchas mujeres africanas se están organizando para crear redes con el fin de impulsar su participación en la ciencia de sus países. Otro de los problemas del continente es que los científicos africanos buscan alianzas internacionales en vez de intentar colaborar entre ellos, otro dato que destaca el informe African Innovation Outlook II. Francisca Nneka Okeke, de la Universidad de Nigeria, fomenta la participación de mujeres en la investigación sobre cambio climático. “Orientamos a las jóvenes a la ciencia, promovemos que mujeres enseñen ciencia en los colegios y damos becas y premios a las niñas que destacan en las áreas científicas”, resume esta científica, Premio L´Oreal- Unesco en ciencias físicas.

“Aparte del acceso a la investigación científica, el problema con el que se encuentran las mujeres africanas es avanzar en su propia carrera académica dentro de la universidad”, denuncia Salimata Wade, una bióloga nutricionista que ha revolucionado el estudio de este campo en su país, Senegal. “Faltaba experiencia en formación y en investigación, por eso no se abordaba la nutrición en África. En 1998 ofrecimos este tipo de formación en la Facultad de Ciencias, de forma multidisciplinar, y ahora tenemos además un máster con un 62% de mujeres. Cuando lo acaban se colocan todos en este campo”. Tras el impulso de este proyecto, la Universidad de Dakar ha montado un laboratorio de referencia en Nutrición y Seguridad Alimentaria.

Han pasado unos minutos y el robot situado en el peligroso cruce de Kinshasa ha aprovechado ese tiempo para explicarle al niño, que sigue perplejo, que “la carretera es peligrosa y hay que prestar mucha atención a ella”. Luego, el androide mira a izquierda y derecha, después al pequeño, y le anuncia: “Ahora puedes cruzar”.

 

http://elpais.com/elpais/2014/12/04/ciencia/1417718406_226888.html

Nueva York Última Noche: protestas- “No puedo respirar, no puedo respirar” por Denise Menard Davis, ARCWP


Mis queridos hermanos y hermanas …. 

¡Oh, cómo me duele el corazón hoy …. anhelo de encontrar palabras para expresarse,
. y por lo que compartir esto con usted
En la lectura de hoy de Isaías, esto está escrito:
“Él pone (el noble de la ciudad) cerca del suelo,
lo arroja al polvo.
El pie se pisotea,
los pies del afligido,
los pasos de los menesterosos “(26: 5-6.)  oí esos pasos anoche, tras las huellas de los manifestantes que  marcharon por la calle Broadway, cantando, “No puedo respirar, no puedo respirar”, ya que  lamentaron la ruptura de nuestro sistema, un sistema que permite a los hombres negros desarmados, especialmente, para ser asesinados por las que se ordenan a proteger, en lo no  . responsabilización  Allí se sentó, junto con los miles de personas en los apartamentos  que rodean la mina, a salvo y seguro, no afectado – suponemos -. por ese sistema roto Oh, sabemos que está mal – y algunos de nosotros incluso entendemos por qué “ellos” son tan molesto, pero todavía, pero todavía …. “nosotros” estamos a salvo.  El evangelio de hoy podría revelar cuán ciegos que somos. A partir de una selección tomada de Mateo 07:21, 24-27, estas fueron las palabras no incluidos: “No todo el que  me dice: ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el  que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán,  “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y echaba fuera demonios en tu nombre, y hacer muchas obras de poder en su nombre?Entonces les declararé ellos, ‘Nunca os conocí; alejas de mí, hacedores de maldad & #. 39, ”  ¿Y cuál es esa voluntad de nuestro amado Creador? Parece que muchos en nuestro  medio no lo saben ….  Y por lo que me recordó una vez más la importancia de nuestra misión es …. y los  de nuestros hermanos y hermanas que nos rodean que también sabe, sabe muy bien, nuestro  Amado ‘ s lo hará. Ayer por la noche en la iglesia Riverside como terminamos nuestro servicio de oración,mientras mantiene las velas y las manos de los demás cantamos estas palabras: “.. Rezo por vosotros; oren por mí te amo, yo necesito que usted pueda sobrevivir”  Sí, necesitar todo para sobrevivir …. pero esto yo añadiré: necesitamos todos para prosperar , así como para sólo entonces la belleza de Dios en toda verdad brillará … pozos Gratitud en mí, como yo sé, una vez más que estoy en medio de  personas llamadas a romper a través de la opresión que muchos de nosotros nos enfrentamos en tantos muy diferentes maneras ….  Mucha paz a todos …. denise

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