Afrolatinoamericanos deben ser protagonistas en el Decenio de los Afrodescendientes


Servindi, 19 de febrero, 2015.- Los movimientos negros de la región de América Latina tienen el desafío de responsabilidad, liderato y protagonismo en el Decenio de los Afrodescendientes declarado por las Naciones Unidas, que se inicia en 2015 y culmina el 2024.

Así lo señala el intelectual y activista Agustín Laó Montes quién señaló que este desafío se produce en un contexto donde “las corrientes de izquierda que no reconocen la centralidad del racismo en la modernidad capitalista, deben reconocer la importancia histórica de los sujetos de la Africanía en las gestas de liberación de la humanidad en pleno.”

En un artículo difundido recientemente por la agencia ALAI el intelectual de origen puertorriqueño Agustín Laó Montes destaca que en todas las olas de movimientos antisistémicos, los movimientos de África y la Diáspora Africana “han sido protagónicos.”

Así sucedió desde la revolución haitiana, hasta el Pan-Africanismo radical de la década de 1930 (el Marxismo Negro, el Afrofeminismo, el Movimiento de Negritud, el Renacimiento de Harlem), hasta la luchas anti-coloniales en África y el Caribe, junto al Movimiento de Liberación Negra en los EEUU entre los ‘50s y los ‘70s.

Laó Montes es profesor e investigador en la Universidad de Massachusetts y miembro de laArticulación Regional Afrodescendiente de América Latina y el Caribe.

A continuación el artículo de Agustín Laó:

Imagen de Agustín Laó Montes. Foto: La Jiribilla de Cuba

Movimientos sociales afrolatinoamericanos

Por Agustín Laó Montes*

ALAI, 19 de febrero, 2015.- El anuncio del 2015 como el año que comienza el Decenio de los Afrodescendientes declarado por la Organización de Naciones Unidas ha suscitado una lluvia de propuestas sobre su significado e implicaciones. Pocos han observado que el decenio es producto de la agenda impulsada por los movimientos afrolatinoamericanos en el contexto de la Tercera Conferencia Mundial Contra el Racismo celebrada en Durban, Sudáfrica, en el 2001, y mucho menos que la idea de representación en la ONU fue primero planteada por Malcolm X como vocero de la Organización de Unidad Afroamericana.

Desde dicha óptica de movimiento social, las designaciones del 2011 como Año Internacional de las Afrodescendientes y del 2015 como comienzo del Decenio, son pasos hacia la creación de un Foro Permanente en la ONU para asuntos de las personas y pueblos de la Africanía en el mundo, es decir, el continente africano y la diáspora africana global.  Visto desde el ángulo de comunidades y movimientos sociales, este debería ser un espacio de amplia participación, en el cual se puedan reunir representantes de los múltiples lugares del mundo afro para discutir problemas, dilucidar soluciones, planificar estrategias de bienestar grupal, organizar acciones colectivas, diseñar y negociar políticas con poderes gubernamentales y trasnacionales.  Un ejemplo de la relevancia de esta institucionalidad donde priman los movimientos sociales es el Foro Permanente de Pueblos Indígenas en la ONU.  En vista de esto, cabe hacer un análisis de coyuntura de los movimientos sociales afrodescendientes en América Latina y el Caribe en el momento actual.

Se gestan las redes

En los 80s y 90s, se tejieron redes de movimiento social a través de América Latina y el Caribe que, en los albores del siglo XXI, forjaron una pequeña revolución político-cultural en la región cuyas expresiones fueron el reconocimiento público del racismo como un problema y la creación de oficinas para la equidad racial y la representación de afrodescendientes a través de toda la región. Estos hallazgos fueron resultado de la gestión histórica de movimientos negros que articularon una agenda regional y global contra el racismo y por el empoderamiento colectivo en el proceso hacia la conferencia de Durban en el 2001.  La organización de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Caribeñas en el 1992 y de la Alianza Estratégica Afrodescendiente en el 1998 fueron hitos en este proceso organizativo.

El reconocimiento de las afrodescendientes como sujetos políticos con sus propias reivindicaciones y reclamos ciudadanos resultó ser una navaja de doble filo, es decir, a la vez que abrió caminos para combatir el racismo y  abogar por el poder negro, también facilitó la integración relativa de la acción política afrodescendiente a las instituciones del Estado y las agencias de la llamada cooperación internacional, entre las que se cuentan pilares del capital transnacional como el Banco Mundial y del estado imperial como USAID.  Ésta catalizó la escisión del campo político afro en la región hasta el punto que en el 2011, el año internacional marcó una división entre el sector que Chucho García bautizó como Afroderecha y las izquierdas afrodescendientes.  En ese contexto, se debatieron tres temas claves: 1) la cuestión de la democracia en vista de la crítica que se hizo a la celebración de una cumbre de la Africanía en Honduras auspiciada por un gobierno golpista; 2) la postura de las organizaciones afrodescendientes sobre la globalización neoliberal capitalista que la Afroderecha ve como una fuente de recursos y poder, mientras los sectores de izquierda lo entienden como el entorno mundial y regional que orienta programas de desarrollo que expulsan a las comunidades negras de sus territorios y políticas de multiculturalismo neoliberal que reconocen derechos culturales a las afrodescendientes e indígenas, y hasta denuncian el racismo, a la vez que mantienen un statu-quo político y socio-económico en el cual la riqueza y el poder permanecen en manos de las élites blanco-mestizas que dominan históricamente; 3) la relevancia misma de las distinciones entre derecha e izquierda para los movimientos sociales afrodescendientes.

En junio del 2011, se reagruparon las izquierdas negras de la región, organizando la Articulación Regional Afrodescendiente en América Latina y el Caribe (ARAAC) en dos conferencias consecutivas: la primera en el Centro Juan Marinello de Cuba y la otra el IV Encuentro de Afrodescendientes y Transformaciones Revolucionarias en América Latina y el Caribe, en Venezuela.  ARAAC es una red de movimiento social que, como tal, tiene autonomía de los Estados y las instituciones transnacionales (ONGs, agencias de cooperación, etc.), a la vez que esgrime las causas afrodescendientes, como la elaboración e implementación de políticas contra el racismo y por la equidad étnico-racial a toda escala, desde gobiernos locales hasta iniciativas de integración regional como el ALBA, UNASUR y la CELAC.  En consonancia con sus lineamientos programáticos, ARAAC ha abierto participación en cónclaves estatales de nueva integración regional, donde se han aprobado resoluciones contra el racismo, espacios de representación y programas para afrodescendientes; como también en reuniones regionales de movimientos sociales o políticos, como el Foro de Sao Paulo.  Sin embargo, no se ha avanzado mucho más allá de las resoluciones; y ni las condiciones de desigualdad socio-económica, ni la carencia de poder político, ni la experiencia cotidiana del racismo han mermado significativamente para las mayorías afrodescendientes.  Esta es una situación patente a través de la región, sin dejar de negar los logros relativos, sobre todo en países donde ha habido transformaciones históricas.

La brecha entre los discursos y decretos gubernamentales y la realidad vivida de las mayorías subalternas es uno de los desafíos principales de los movimientos sociales.  Desde el cambio constitucional de 1987 en Nicaragua, ha proliferado la retórica que define a los países como interculturales, multiétnicos y, en el caso de Bolivia y Ecuador, plurinacionales.  Pero este relativo reconocimiento étnico-racial ni siquiera ha significado cambios sustantivos en los currículos eurocéntricos/occidentalistas de los sistemas educativos y mucho menos transformaciones profundas en la redistribución de riqueza y poder en las sociedades.  No es sorpresa que el Banco Mundial todavía califique a las afrolatinoamericanas como “los más pobres de las Américas”, que las proporciones de estudiantes negras en las universidades tienden a ser menores del 3%, y que ni siquiera las élites políticas afrodescendientes tengan un pedazo propio del pastel estatal.  Si bien es cierto que el capitalismo neoliberal ha exacerbado estas brechas de desigualdad, tampoco podemos negar que los estados denominados “progresistas”, “posneoliberales”, o del “socialismo del siglo XXI” no han demostrado gran voluntad de cambiar estas condiciones.  La fuerzas vivas contra el racismo estructural, es decir contra las desigualdades históricas tanto económicas, políticas, como culturales, que caracterizan la condición de opresión en la cual viven las mayorías subalternas afrodescendientes a través de la región, son los movimientos sociales, tanto los movimientos negros mismos, como la participación de gente afro en movimientos campesinos, obreros, feministas, urbanos, estudiantiles, etc.

Movimientos y gobiernos progresistas

El accionar de los movimientos va abriendo brechas en el tiempo.  Si las afrocolombianas no tuvieron representación en la constituyente de 1991, cuando todavía no eran reconocidas como sujetos políticos, allí se sentaron las bases para la aprobación de la Ley 70 (la llamada “Ley de las Negritudes”) en el 1993, con estipulaciones de propiedad colectiva de la tierra, educación afro, representación política y consulta previa.  Este precedente, junto con las acciones colectivas de los movimientos negros de cada país, marcaron surcos para que posteriormente cambios constitucionales en Venezuela y Ecuador reconocieran derechos propios a las afrodescendientes.  En vista de esto, cabe preguntarse: ¿Qué diferencia hace para un movimiento afro estar en un país comprometido activamente con el capitalismo neoliberal y el estado imperial como Colombia, a contrapunto de estar situado en el Ecuador o Venezuela?

Aquí hay tres diferencias claves que destacar entre Estados neoliberales y proyectos de Estado poscapitalista:

1) las políticas universales redestributivas promovidas por las políticas neo-desarrollistas de los gobiernos posneoliberales han beneficiado hasta cierto punto a los sectores subalternos, lo que ha de aminorar pero no resolver la brecha de desigualdad social afrodescendiente;

2) en los nuevos paradigmas de emancipación hay mayor afinidad política e ideológica con formas de ciudadanía diferenciada donde la justicia y la democracia radical se nutren de reclamos de reivindicaciones no solo de clase sino también étnico-raciales, ecológicas, de género y sexualidad;

3) los Estados que declaran compromiso con la democracia participativa, y que se identifican al menos parcialmente como “gobiernos de los movimientos”, tienen una obligación moral, al menos retórica, de dar espacios de gobierno a la constelación de movimientos.

En rigor no hay ejercicio de democracia radical en ningún país de la región, pero la mediación del clientelismo y los partidos es mayor en los Estados neoliberales.  Además, en el plano de la política exterior, las políticas anti-imperialistas han producido frutos, tanto en la importancia que primero Cuba y luego Venezuela le han dado a las relaciones diplomáticas con el continente africano, como en la solidaridad con las luchas anti-coloniales de los pueblos africanos, y también con el movimiento negro de los EEUU.

A partir de la constitución del 2008, el Ecuador aprobó las mejores leyes del mundo para afrodescendientes, declarándolos como pueblo, reconociendo derechos colectivos a territorio y educación, y aclamando las afroreparaciones en general y las acciones afirmativas en particular.  En el 2010 se fortaleció la voluntad constitucional con un decreto presidencial que sirvió de base para un Plan Plurinacional contra el Racismo y la Discriminación. Sin embargo, no son muchos los cambios visibles en la situación de racismo cotidiano ni en la construcción de un nuevo proyecto de país donde el pueblo afrodescendiente tenga un lugar de mayor reconocimiento y poder.  El Primer Congreso del Pueblo Afroecuatoriano reunió a representantes de todo el país en Guayaquil, en septiembre del 2012, que elaboraron una plataforma política que todavía está por servir de bandera para movilizar las bases que allí participaron para impulsar sus objetivos.

Pacífico Olvidado. ACNUDH/Global Humanitaria

El caso colombiano

Colombia, el tercer país de mayor población afrodescendiente en las Américas (después de Brasil y los Estados Unidos) es el escenario de mayores disputas en el campo político afrolatinoamericano.  El primer Congreso Nacional Afrocolombiano celebrado en el Quibdo, Chocó, en agosto de 2013, producto de 35 congresos locales a través del territorio colombiano, reunió a todas las tendencias en el vasto y variado movimiento social afrocolombiano, que incluye desde la afroderecha (tanto de base como de élite) hasta la pluralidad de identidades, comunidades, y sectores de izquierda que lo componen.

Las diferencias en dicho escenario se ilustran claramente en los discursos. El Presidente Santos, en el congreso del Quibdo y en la Cumbre de Alcaldes y Dignatarios de África y la Diáspora(celebrada en Cali y Cartagena en septiembre del 2013), además de sus consignas contra el racismo, defendió el plan neoliberal de la Alianza del Pacífico y su locomotora de desarrollo a través de la gran minería que, junto con el conflicto armado, es una de las fuentes generadoras de los 5 millones de desplazados en Colombia.  En contraste, los consejos comunitarios y los programas de las organizaciones de movimiento social (como el Proceso de Comunidades Negras y CONAFRO) rechazan los megaproyectos neoliberales, denuncian la apropiación de territorios ancestrales por actores armados, y promueven autonomías locales para el autogobierno y la producción ecológica sustentable en aras de la soberanía alimentaria.

La Autoridad Nacional Afrocolombiana (ANAFRO), electa en el congreso del Quibdo, es un verdadero liderato, producto de un proceso deliberativo y participativo que representa no sólo la variedad regional del pueblo afrocolombiano, palenquero y raizal, sino también su diversidad de género, generación y sexualidad.  En sus lineamientos programáticos, ANAFRO plantea que, dado que la mayoría del pueblo afrocolombiano vive en ciudades, cuestiones urbanas como el consumo colectivo de educación, salud y vivienda, las luchas contra el racismo en los espacios urbanos, las políticas urbanas por el bienestar de los afrodescendientes (por ejemplo, las familias desplazadas que viven en condiciones de marginalidad), y el poder político en los gobiernos locales, deben ser prioridad.  En este sentido, Colombia es muy similar a Brasil, el único país de América Latina donde la mayoría de la población se declara afrodescendiente y un baluarte tanto de los movimientos sociales negros como de las políticas gubernamentales de equidad racial, temas que no discutimos en este escrito.

Como bien planteó Fernando Martínez Heredia en la mencionada conferencia en el Centro Juan Marinello, en el 2011: “la profundización del socialismo en Cuba, necesariamente tendrá que ser anti-racista”.  En septiembre de 2012, se organizó un capítulo de ARAAC en Cuba, el cual reúne muchas de las figuras claves activas tanto en la actividad intelectual, como cultural y política, a favor de la equidad racial y en aras de la valorización plena de la cultura afrocubana.  Más de 50 años de sociedad poscapitalista en Cuba han demostrado tanto avances en la gestión contra el racismo y por la igualdad, como la persistencia de la desigualdad racial y, por ende, la necesidad de priorizar su eliminación para cualquier proyecto de liberación.  Por eso, si el concepto de socialismo del siglo XXI tiene algún sentido más allá de una consigna sin contenido sustantivo, debería ser anti-racista además de anti-capitalista, anti-imperialista y anti-patriarcal.

Muchas argumentamos que vivimos una época de crisis de la civilización occidental capitalista, en la cual una nueva ola de movimientos antisistémicos encarna la esperanza de dar a luz un nuevo orden mundial, hilando lazos de liberación contra todas las cadenas de opresión: de clase, étnico-raciales, género, sexualidad, generación, ecológica.  En todas las olas anteriores de movimientos antisistémicos, los movimientos de África y la Diáspora Africana han sido protagónicos desde la revolución haitiana, hasta el Pan-Africanismo radical de la década de 1930 (el Marxismo Negro, el Afrofeminismo, el Movimiento de Negritud, el Renacimiento de Harlem), hasta la luchas anti-coloniales en África y el Caribe, junto al Movimiento de Liberación Negra en los EEUU entre los ‘50s y los ‘70s.  En esta coyuntura, es un desafío para los movimientos negros el asumir responsabilidad y liderato; mientras que las corrientes de izquierda que no reconocen la centralidad del racismo en la modernidad capitalista, deben reconocer la importancia histórica de los sujetos de la Africanía en las gestas de liberación de la humanidad en pleno.


*Agustín Laó Montes, de origen puertorriqueño, es un intelectual-activista, profesor-investigador en la Universidad de Massachusetts y miembro de la Articulación Regional Afrodescendiente en América Latina y el Caribe.
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Fuente: Agencia Latinoamerica de Información (ALAI): http://www.alainet.org/active/80937. Recuerda que ALAI te invita a sostener su trabajo. Contribuciones en: http://alainet.org/donaciones.php

Homilía semanal del P. Jim Hogan, primero domingo de Cuaresma, 22 de febrero 2015


Publicado el por Reyanna Rice

• Génesis 9: 8-15 * 1 Pedro 3: 18-22 * Marcos 1: 12-15 •

Lecturas bíblicas: Primer domingo de Cuaresma

No sólo estoy asombrado pero profundamente perturbado por la violencia todavía está haciendo para la gente por la gente en este siglo 21. Puede que no sea más intenso o personal que la violencia de los siglos anteriores. Sin embargo, sigo siendo tan ingenuo como para pensar que hemos llegado a ser más plenamente humanos. Mucha gente como yo, supongo que esto incluye, se opone fuertemente a la violencia que hacemos a nuestros llamados «enemigos» con armas de fuego, bombas, aviones no tripulados y misiles.Entonces, de repente los medios de comunicación nos confronta con el bárbaro asesinato de un jordano fuerza aérea piloto por el autoproclamado «Estado islámico». «ISIS» con vida quemada en una jaula de hierro y como él gritó de dolor y agonía que hizo deporte de su muerte .

No menciono que horrendo acto de darle una sacudida eléctrica. El rey de Jordania prometió venganza.
Casi de inmediato, el gobierno jordano ejecutó a dos «terroristas». acusadas Gandhi dijo, «ojo por ojo y todo el mundo se quedará ciego.» Lo más probable es que la violencia se intensificará.

En las últimas semanas he escuchado varios argumentos a favor y en contra de una propuesta para reinstituir la conscripción militar en nuestro país. Hemos participado en una «guerra contra el terrorismo» durante trece años. Si seguimos esa guerra, como parece probable, nuestro gobierno puede restaurar el reclutamiento universal para proporcionar más cuerpos de los militares. Esto puede o no puede ser una buena cosa.

Si se restablece el servicio militar obligatorio, voy a ser muy vocal insistiendo los únicos individuos gozan de una exención sería aquellos comprometidos con una vida sin violencia basada en convicciones religiosas y morales sinceras. Incluso «C-O» se requerirían para participar en el servicio comunitario para el mismo número de años y el mismo salario que los exaltado al militar.

Eso puede parecer una introducción extraño para una homilía en este primer domingo de Cuaresma. Creo que una introducción tan realista puede ayudar Escuchemos nuestro texto del evangelio de Marcos, en una forma más auténtica.

Después de una breve presentación de Jesús, Marcos ofrece un panorama descriptivo o resumen de su vida y obra. » El Espíritu condujo a Jesús al desierto . «No fue una decisión personal. » Estaba entre las fieras y tentado por Satanás . «» bestias salvajes «y» Satanás»simboliza todo lo que está mal; toda la violencia y la muerte en nuestro mundo. » Los ángeles le servían . «» Angels «simbolizan las mejores cosas en la creación; todo lo que es bueno y vivificante.

En este texto, Marcos nos dice que desde el comienzo de su ministerio público de Jesús estaba comprometido en una lucha para superar la violencia y la muerte, y formar una comunidad global saludable. Después de volver a Galilea, inmediatamente comenzó a proclamar que » el reino de Dios «-» nueva realidad de Dios «está emergiendo. Llamó a sus compañeros a » arrepentirse «, que significa cambiar la forma de pensar y comportarse de modo que está en sintonía con esa» nueva realidad «.

Marcos deja claro que desde el principio, Jesús dedica la violencia, el sufrimiento humano y la muerte. Su mensaje de la no violencia y su vida de amor sin violencia están delante de nosotros todavía hoy, cuando un enemigo es quemado vivo en una jaula y nuestros aviones no tripulados son percibidos por otros como el terrorismo.

Nos enfrentamos a un dilema. Muchos de nuestros compañeros, algunos de sus hijos, introduzca los militares. Algunos alistarse como mercenarios; algunos por noble propósito. Cada uno es responsable de sí mismo. El dilema al que nos enfrentamos es que somos nosotros los que seguimos el no violento Jesús no puede en conciencia unirse a ellos. No podemos, por cualquier motivo noble abrazar o estar involucrados en la violencia de cualquier tipo. En pocas palabras, cuando decimos el nombre de cristianos estamos comprometidos a pensar y comportarse de forma sincronizada con » nueva realidad de Dios «- a ser personas no violentas en un mundo violento. Hay muchas maneras para que podamos servir a la comunidad en general y ser ciudadanos responsables. Para nosotros, los militares no es una opción.

El comportamiento brutal y salvaje de «ISIS», y la respuesta de Jordan nos pone en alerta.Nuestra nación puede estar en guerra durante muchos años más. Si es así, la necesidad de más personal en el servicio militar puede conducir a la restauración de la conscripción universal en nuestro país. Tengo la esperanza de todos nosotros en la comunidad de fe tendrá el valor de permanecer en sintonía con » nueva realidad de Dios . »

http://concernedcatholicsmt.org/weekly-homily-from-fr-jim-hogan-1st-sunday-in-lent-february-22-2015/

JUAN MASIÁ s.j.: Eva no nace de una costilla. Guión de telefilme sobre el Génesis


La expulsión del Paraíso, de Miguel Ángel

Juan Masiá, sj. responde a la cuestión del Sínodo sobre Escritura y pastoral familiar

«Hace más de medio siglo que los estudiosos católicos dejaron de leer el Génesis al pie de la letra»

Juan Masiá, sj., 20 de febrero de 2015 a las 08:41

(Juan Masiá, sj).- Acostumbrados a la tele, sabemos que no es lo mismo una retransmisión en directo de una boda de príncipes y un telefilme inspirado en su biografía. Nadie confundirá a los actores con la persona misma de los príncipes. Nadie confundirá las fotos de los mejores momentos del telefilme con las del reportaje en directo del acontecimiento.

Hace más de medio siglo que los estudiosos católicos dejaron de leer el Génesis al pie de la letra, como si fuera una descripción de la Creación y no una manera de decir verdades de fe a través de la ficción mitopoética. Pero todavía se encuentran mentalidades pre-críticas, literalistas y fundamentalistas que citan la Biblia como si fuera un mail enviado desde los cielos con un archivo adjunto de video sobre lo que pasó en la creación del mundo, en la emergencia del diluvio o en la salida del pueblo hebreo de Egipto por el Mar Rojo. Los relatos del Génesis no son retransmisiones en directo, ni pura ficción, sino narraciones que sugieren verdades por medio de la ficción.

Esbocemos un guión de telefilme sobre el Génesis, basado en una relectura teológica de hermenéutica renovada.

Tres frases-clave de las escenas principales son las siguientes:

Gen 1, 27: Hembras y varones los creó Dios (a través de la evolución de las especies).

Gen 2, 18: No conviene que los humanos vivan solos (apóyense mutuamente, cual compañía digna y ayuda idónea: ezer kenegdo, en pareja).

Gen 2, 23: Eres de carne y hueso como yo («tú eres tan carne, cuerpo y persona como yo», se dijeron mutuamente los homo sapiens al abrazarse cara a cara y hacer el amor de frente),


Anotaciones para el guión:

Primera temporada: Del bosque a la llanura, panorama de australopitecos, antecesores del homo sapiens, etc. Se destacan primeros planos de Evas y Adanes bañándose en el río. El eco repite una voz en off: Hembras y varones los creó Dios. Cambio de cámara a la clase de teología del cardenal Kasper; en el power point, el texto: «Hombres y mujeres poseen la misma dignidad. No hay lugar para la discriminación».

 

Para leer el artículo completo, pincha aquí:

http://www.periodistadigital.com/religion/familia/2015/02/20/eva-no-nace-de-una-costilla-guion-de-telefilme-sobre-el-genesis-religion-iglesia-masia-sinodo-familia.shtml

 

La reforma del ático de Rouco costó más de medio millón de euros


                                                 l ático de Rouco en el centro de Madrid

El purpurado se ha trasladado a su nueva residencia junto a dos religiosas

El piso, junto a la catedral, tiene 370 metros cuadrados, 6 habitaciones y 4 cuartos de baño

Jesús Bastante, 20 de febrero de 2015 a las 10:10

Cada planta cuenta con dos viviendas de seis habitaciones , dos de ellas en la zona de servicio, y cuatro cuartos de baño. La habitación principal tiene baño incorporado y vestidor

Rouco en la toma de posesión de Osoro/>

Rouco en la toma de posesión de Osoro

(Jesús Bastante).- El cardenal Rouco ya no vive en palacio. En el Palacio Arzobispal, se entiende. Seis meses después de su cese, el purpurado se ha trasladado a un lujoso ático, de 370 metros cuadrados, en la calle Bailén, 12 8º dcha., junto a la catedral de La Almudena. Según han confirmado a RD fuentes oficiales, la reforma del mismo ha costado más de medio millón de euros, que han sido asumidos por la diócesis

El propio arzobispado, a través de su web, ha confirmado la noticia a mediodía: «la nueva dirección de la residencia del Cardenal Arzobispo Emérito de Madrid Emmo. y Rvdmo. Sr. D. Antonio María Rouco Varela, será: C/ Bailén, 12 8º dcha.

El «cardenal okupa», como la llaman algunos sacerdotes de la diócesis de Madrid, ha abandonado, medio año después de que la Santa Sede anunciase su marcha, el Palacio Arzobispal de la calle San Justo. Su destino, muy cercano, junto al viaducto, y al lado del templo catedralicio.

Según un plano general del bloque -al que tuvo acceso la cadena Ser-, cada planta cuenta con dos viviendas de seis habitaciones , dos de ellas en la zona de servicio, y cuatro cuartos de baño. La habitación principal tiene baño incorporado y vestidor.

El piso tiene también una amplia terraza con unas imponentes vistas de Madrid y además ha sido reformado recientemente. El edificio en el que se encuentra es obra, entre otros, del arquitecto Julio Cano Lasso y está situado en uno de los emplazamientos más especiales de la ciudad.

El piso fue una donación al arzobispado. Hasta ahora vivían allí cuatro sacerdotes,profesores de la universidad de San Dámaso y pertenecientes a Comunión y Liberación, que ahora residen en un piso de la calle Goya.

El cardenal vivirá acompañado por dos religiosas, así como un secretario sacerdote. Junto a la reforma del piso, Rouco ha adquirido un coche nuevo. En estos días, la mudanza está terminando de llevar a su nueva residencia algunos tomos de la biblioteca personal de Rouco Varela, para después proceder al pintado y reacondicionamiento del palacio arzobispal. Por el momento, Carlos Osoro continuará residiendo en Aravaca.

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2015/02/20/la-reforma-del-atico-de-rouco-costo-mas-de-medio-millon-de-euros-religion-iglesia-madrid-osoro-bailen-mayor-palacio.shtml

 

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