ESPAÑA: Rouco presiona a los obispos para que no asistan a la “beatificación política” de monseñor Romero


El cardenal Rouco y monseñor Romero

La ausencia de prelados españoles avergüenza al propio Nuncio del Papa

El único representante oficial de la CEE será el sacerdote José María Gil

José Manuel Vidal, 21 de mayo de 2015 a las 19:39

Hasta hace poco, hablar de Romero, Gutiérrez, Casaldáliga o Helder Cámara era poco menos que nombrar a “herejes”

Los fieles ya desfilan cerca del lugar donde el sábado se beatficará a Romero/>

Los fieles ya desfilan cerca del lugar donde el sábado se beatficará a Romero

(José M. Vidal).- No se resigna a pasar a un segundo plano. El cardenal Rouco Varelamandó tanto y durante tanto tiempo en la Iglesia española que se sigue sintiendo como una especie de “reina madre” del episcopado. Y en calidad de tal, ha llamado personalmente por teléfono a varios prelados españoles, para disuadirlos de asistir a la elevación a los altares del arzobispo salvadoreño, Oscar Arnulfo Romero, por considerar que se trata de “una beatificación política”.

Y las presiones de Rouco han surtido efecto, al menos por ahora. Oficialmente, ni un sólo obispo español estará en la beatificación del Santo de América. La única representación oficial del episcopado la ostentará el secretario general, José María Gil. A no ser que algún prelado se decida a última hora a coger un avión por su cuenta con destino a San Salvador.

En círculos eclesiales se habla de “vergüenza”. Cuentan en esos mismos ámbitos que el propio Nuncio de Su Santidad en España, Renzo Fratini, se quedó de piedra al leer esta mañana la nota oficial de la Conferencia episcopal. Y llamó a su presidente, el cardenal Blázquez, para mostrarle su desacuerdo con la decisión.

En los pasillos de la última Plenaria, algunos obispos comentaron su deseo de ir a la beatificación de Romero. Ésos fueron precisamente los que recibieron las llamadas telefónicas del arzobispo emérito de Madrid.

Los demás son conscientes del feo que hace la jerarquía española a la Iglesia salvadoreña y, de rebote, al propio Papa, pero creen que ya es demasiado tarde, para enmendar el error, plantarse ante Rouco y plantearse el viaje de prisa y corriendo, dado que la beatificación es pasado mañana en San Salvador.

Poco tiempo y problemas de agenda han aducido la mayoría de los prelados a los que llamó el Nuncio del Papa, para quejarse. El cardenal Cañizares fue el que se mostró más abierto a la sugerencia de Fratini y hasta podría decidirse asistir al acto.

Pero el ridículo ya está hecho. Porque monseñor Romero es el arzobispo mártir de una Iglesia hermana, vinculada con la española por ser heredera de la fe que allí llevamos, por los misioneros que desde entonces hasta ahora han dejado allí sus vidas. Entre ellos, Rutilio Grande o Ignacio Ellacuría y sus hermanos jesuitas, asesinados por la dictadura militar salvadoreña.

Romero es un mito. Romero es un símbolo. Romero es la antítesis del obispo-príncipe. Romero es un modelo acabado de la Iglesia hospital de campaña, que apuesta por los pobres y da la vida (literalmente) por ellos. Él encarna como nadie esa otra forma de ser Iglesia, enraizada en el Evangelio y en la justicia, que ha estado reprimida y, ahora, de la mano de Francisco, vuelve por sus fueros.

Ante ese icono, el episcopado español se retrata una vez más. Y es que, en la etapa eclesial anterior a Francisco (hace menos de tres años), hablar de Romero, Gutiérrez, Casaldáliga o Helder Cámara era poco menos que nombrar a “herejes” y personajes anti-Iglesia. Ahora, Romero y Cámara van camino de los altares y tanto Casaldáliga como Gutiérrez (y la Teología y la espiritualidad de la Liberación, que representan) han sido rehabilitados por Roma.

Ese giro copernicano es el que no acepta el cardenal Rouco Varela ni el grupito de prelados que todavía lo secunda. Siguen en sus trece, fieles al viejo modelo eclesial y poniendo palos, abierta o camufladamente, en las ruedas del pontificado del Papa Bergoglio. Les parece que se está pasando de rosa al elevar a los altares a los iconos de la ‘progresía’.

Otro grupo de obispos (entre ellos, los que decían en Añastro que querían ir a la beatificación) todavía se dejan condicionar por una llamada del cardenal gallego. Unos porque le deben favores. Otros, porque no se atreven a contradecirle.

Y la gran mayoría de los prelados se deja llevar por la vieja inercia del “no significarse”. Es decir, mantenerse quietos y callados, sin hacer ruido y, por lo tanto, sin subirse decididamente y con ganas al carro de Francisco.

De ahí que esta espantada del episcopado español sea una anécdota con fuerza de categoría. Un episodio con fuerza significativa, que retrata a la perfección la situación actual de la jerarquía española y lo mucho que tendrá que remar el pontificado de Francisco, para que sus reformas y su forma de vivir y predicar el Evangelio llegue a España y cuaje en la jerarquía de su Iglesia.

http://www.periodistadigital.com/religion/espana/2015/05/21/rouco-presiona-a-varios-obispos-para-que-no-asistan-a-la-beatificacion-politica-de-monsenor-romero-iglesia-religion-dios-jesus-papa-obispo-salvad

COLOMBIA:Con tambores se celebró el día de la afrocolombianidad


COLPRENSA
Celebración del día de la afrocolombianidad
Celebración del día de la afrocolombianidad // COLPRENSA

Este jueves se celebró en todo el país el Día de la Afrocolombianidad y se dio inicio a el Decenio Internacional para los Afrodescendientes, que va desde 2015 hasta 2024, por determinación de las Naciones Unidas para generar reflexiones y políticas culturales enfocadas al reconocimiento, justicia y desarrollo.

Según el Dane, los afrocolombianos en el país ascienden a cuatro millones 311.757, lo que corresponde a un 10,62% de la población total del país siendo Cali, Cartagena, Barranquilla, Bogotá y Medellín los sitios en donde reside el 29,2% de la población, aunque otro punto importante de ubicación son las islas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.

En las diferentes ciudades del país se desarrollaron distintas actividades como la Candanga de Tambores del Decenio en Barranquilla, el ‘Toque de Tambores’ en Cali, hubo presentaciones musicales, de danza, gastronomía, espacios para lectura recomendados por el Ministerio de Cultura y la campaña ‘La hora contra el racismo’, donde por una hora las personas se expresaron en contra de la discriminación y el racismo.

Además, el Ministerio del Interior desarrollará un curso de formación en línea ‘Afrocolombia: Reconocimiento, Justicia y Desarrollo’, dirigido a servidores públicos, operadores de justicia y ciudadanía en general, el cual contará con la participación de los profesores Sergio Mosquera, Claudia Mosquera y Adriana Maya.

Según Alexis Arango, consejero departamental, la lucha en el país es para que se acabe con esa ‘esclavitud perpetua’ que es la discriminación y el racismo.

“Acá en Colombia la idea es buscar avanzar en el proceso de dignificación, para tener un mayor reconocimiento a la cultura a la memoria y a la resistencia que las comunidades tienen y luchar en contra la discriminación y racismo, un niño negro discriminado es algo que no podremos resarcir porque deteriora y hace daño no solo a él sino al país”.

Para Arango hay que destacar el avance que ha tenido Colombia en cuanto a leyes, “el país tiene muchos avances en leyes sobre afrocolombianos aunque está algo quedada en la implementación de las mismas”.

Para Julia Madariaga, directora de Asuntos Étnicos y subdirectora (e) de la Unidad para las Víctimas, “esta fecha reviste mucha importancia toda vez que es una fecha para rendir homenaje a la población afrocolombiana y conmemorar la abolición de la esclavitud en Colombia”.

“En el caso de la capital vallecaucana, se espera congregar a más de 200 músicos caleños, que hacen parte de reconocidas agrupaciones artísticas y bandas marciales, que se sumarán al gran ‘Toque de Tambores”, indicó la Secretaria de Cultura y Turismo de Cali, María Helena Quiñónez Salcedo.

EL DECENIO AFRO

La idea de las Naciones Unidas al declarar el decenio internacional de los Afrodescendientes, es resaltar que la comunidad internacional reconoce que los afrodescendientes representan un grupo específico cuyos derechos humanos deben promoverse y protegerse.

Según cifras de la organización, alrededor de 200 millones de personas que se identifican a sí mismos como descendientes de africanos que viven en las Américas y muchos millones más viven en otras partes del mundo, fuera del continente africano.

La iniciativa se moverá a través de tres ejes principales: el reconocimiento, la justicia y el desarrollo de la comunidad.

COLOMBIA: Un nuevo paso hacia eliminación del visado Schengen


Última actualización – 1:14 pm
Mariano Rajoy informó via Twitter la finalización de las negociaciones para suspender visados Schengen.

Colombia y la UE concluyeron la negociación del acuerdo bilateral para la exención de visados.

Aunque el día preciso todavía no está definido, será en el último trimestre del año cuando se oficializará la fecha en la cual los colombianos gozarán de la exención de visados de corta duración de la Unión Europea.

Así trascendió luego de que el Gobierno y la Unión Europea (UE) concluyeron la negociación del acuerdo bilateral para la exención de visados de corta duración.

De acuerdo con la Cancillería, una vez culminen los procedimientos internos correspondientes, los colombianos podrán ingresar hasta por 90 días, sin necesidad de visa, a los países miembros de la Unión Europea (26 países, no incluye Reino Unido ni Irlanda).

El reporte oficial señala que una vez las partes rubriquen el acuerdo, en el marco de la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac)–Unión Europea, que se realizará en junio, se procederá a la elaboración de los textos oficiales y su respectiva firma para oficializar la supresión de visado.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores, en nombre del Gobierno de Colombia, agradece al Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, por la iniciativa, la gestión y el apoyo brindado durante todo el proceso, y agradece también a cada uno de los estados miembros y de los grupos políticos que apoyaron esta justa aspiración de Colombia en la Unión Europea”, señaló la Cancillería en su comunicado.

EL ANUNCIO DE MARIANO RAJOY

A través de su cuenta en Twitter, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, celebró el fin de las negociaciones sobre la suspensión de visados Schengen para colombianos y peruanos en el interior de la Unión Europea.

El anuncio de Rajoy indica que los ciudadanos de Colombia y Perú estarían muy cerca de poder viajar a los países del territorio Schengen por cortos periodos sin necesidad del visado.

REDACCIONES ELTIEMPO.COM, POLÍTICA E INTERNACIONAL

¿Hay en la Biblia un apóstol mujer? Por Ariel Álvarez Valdés*


El saludo sorprendente

Estamos acostumbrados a imaginar a los apóstoles como si hubieran sido todos varones. Sin embargo, pocos saben que hubo una vez una apóstol mujer, muy amiga de San Pablo, que trabajó posiblemente en la ciudad de Éfeso y que incluso fue encarcelada con él.
Su nombre era Junia, y aparece mencionada al final de la Carta a los Romanos. Allí San Pablo, al despedirse de sus lectores, les dice: “Saluden a Andrónico y a Junia, mis parientes y compañeros de prisión, ensalzados entre los apóstoles, que llegaron a Cristo antes que yo” (Rm 16,7).
Resulta asombroso que Pablo no sólo le dé el título de apóstol a una mujer, sino que incluso diga que es “ensalzada” entre los apóstoles, es decir, que su fama sobresale por encima de los demás apóstoles. Debió de ser realmente una joven extraordinaria.
Pero el nombre de esta mujer ha provocado y sigue provocando, grandes discusiones entre los biblistas. El motivo es que, para muchos estudiosos, Junia es el nombre de un varón. En efecto, la palabra griega Iounian puede traducirse al castellano de dos maneras: como “Junia”, y entonces se trataría de una mujer, o como “Junias” (con “s” final), y entonces sería nombre de varón, abreviado de “Juniano”.

Acento de mujer
¿Cómo averiguar el género de este nombre? Hay una sola forma y consiste en fijarse qué clase de acento lleva la palabra. Si Iounian está escrito con acento agudo (Iounían), es nombre de mujer; y si está escrito con acento circunflejo (Iouniân), es nombre de varón. Pero desgraciadamente no podemos hacer esto. ¿Por qué? Porque cuando San Pablo escribió su Carta a los Romanos, en el siglo I, no existían los acentos en la escritura griega. Sólo a partir del siglo VIII o IX se los comenzó a usar. Por lo tanto, es inútil consultar los manuscritos más antiguos para salir de la duda sobre el sexo de Junia.
Pero eso no significa que sea imposible averiguarlo. Existen otros indicios que pueden ayudarnos a descifrar este enigma.
En primer lugar, tenemos el testimonio del manuscrito más antiguo que existe de la Carta a los Romanos: el llamado Papiro 46. Fue escrito alrededor del año 180 (es decir, unos ciento veinte años después de que Pablo escribiera su carta original). Ahora bien, el autor de este papiro, cuando llega al pasaje al que nos referimos, en vez de escribir el nombre de “Junia” escribió “Julia”; esto demuestra que el escriba estaba pensando claramente que se trataba de una mujer y no de un hombre.
En segundo lugar, está el hecho de que todas las lenguas antiguas a las que fue traducida la Carta a los Romanos (el latín, el copto y el sirio), todas sin excepción transcriben el nombre en su forma femenina.

Alabanzas en la Catedral
Un tercer indicio, y más importante todavía, lo tenemos en el testimonio de casi todos los Santos Padres y escritores antiguos que comentaron la Carta a los Romanos. Siempre que hablaron de este personaje, lo consideraron una mujer.
Por ejemplo Orígenes (en el siglo III), al hacer referencia al nombre de Junia, lo escribe en su forma femenina. También San Juan Crisóstomo, obispo de Constantinopla, un día que predicaba en la Catedral sobre la Carta a los Romanos, dijo conmovido: “Ser apóstol es algo grande. Pero ser «ensalzada» entre los apóstoles, ¡qué extraordinaria alabanza significa eso! ¡Caramba! ¡Aquella mujer debió de haber tenido una gran personalidad, para merecer el título de apóstol!”.
Después de él, una larga fila de autores (como San Rufino, San Jerónimo, Teodoreto de Ciro, Ecumenio, San Juan Damasceno, Haymo, Rabano Mauro, Lanfranco de Bec, Atto de Vercelli, Teofilacto, San Bruno, Pedro Abelardo, Pedro Lombardo) afirmaron sin dudarlo que el ilustre apóstol elogiado por Pablo era una mujer.
Este es un dato muy importante, porque nos muestra que a todos los escritores antiguos la palabra Junia les sonaba espontáneamente a nombre femenino y no masculino; es decir, que en esa época el nombre no era usado por varones.

El vómito del diablo
La única voz discordante, a lo largo de todos estos siglos, es la de Epifanio de Salamina (en el siglo IV). Este monje, en contra de todas las opiniones antiguas, es el único que afirmó que Junia era un varón; y para aportar más datos, dijo que llegó a ser obispo de Apamea, en Siria.
Sin embargo los estudiosos consideran las palabras de Epifanio poco creíbles, por dos razones. Primero, porque en el mismo lugar donde escribe que Junia era un hombre, Epifanio escribe también que Priscila, la conocida mujer del judío Áquila (Hch 18,2) ¡era un varón! Y segundo, porque Epifanio es famoso por su misoginia. En uno de sus libros llamado Panarion, este Padre de la Iglesia escribió frases como: “Las mujeres verdaderamente son una raza débil, poco fiable y de inteligencia mediocre”; “El Diablo sabe cómo vomitar ridiculeces a través de las mujeres”; “La mujer se descarría fácilmente, es débil y poco sensata”; “Detrás de todos los errores hay una mala mujer”.
Resulta lógico, pues, que un escritor como Epifanio, con ideas tan negativas sobre el sexo femenino, buscara evitar por todos los medios que una mujer estuviera incluida entre los apóstoles, máxime teniendo en cuenta que se la elogiaba como “ensalzada entre todos los apóstoles”. Por eso el testimonio de Epifanio, único que considera a Junia un varón, debe ser dejado de lado.
Por lo tanto, debemos concluir que todos los Padres de la Iglesia, hasta la Edad Media, tuvieron a Junia por mujer; y al menos uno de ellos (Crisóstomo) se sintió feliz de poder llamarla “apóstol”.
No podía ser una mujer
A partir del siglo VIII aparece la novedad de los acentos, en la lengua griega. Por lo tanto, los nuevos manuscritos que empiezan a circular en esta época los incluyen. Así, nosotros podemos fijarnos cuál es el acento que los escritores pusieron sobre el nombre de Iounian en las nuevas copias de la Carta a los Romanos. ¿Y con qué nos encontramos? Con que los manuscritos compuestos a partir del siglo VIII ponen sobre Junia el acento propio de un nombre femenino (Iounían). Junia, pues, sigue siendo considerada una mujer.
Pero en el siglo XIII empiezan a surgir las primeras dudas sobre el género de este nombre, rompiendo el amplio consenso que había existido entre los Padres y escritores de la Iglesia durante doce siglos. Un teólogo y filósofo italiano, llamado Egidio de Roma, se convirtió en el primero en afirmar que Junia era un varón, y empezó a llamarlo “Junias”. Pero Egidio no se basaba en ninguna prueba, ni en ningún argumento. La única explicación que daba era que una mujer no podía haber sido apóstol, y por lo tanto Junia tenía que haber sido un varón.
Tal prejuicio se convirtió así en el gran argumento para negar lo que siempre se había afirmado: la feminidad de Junia. Y desde entonces, muchos se adhirieron a esta postura y la defendieron.
Nunca se halló ese nombre
El infundio que Egidio echó a andar adquirió pronto grandes proporciones, y la hipótesis de “Junias” fue ganando nuevos adherentes. Pero como “Junias” era un extraño nombre para un varón, y para hacer más plausible esta teoría, sus defensores comenzaron a decir que se trataba de una forma abreviada del nombre “Juniano”. Sin embargo, los estudios modernos han demostrado que nunca, en ningún escrito antiguo, sea en griego o en latín, se encontró jamás un hombre llamado “Junias”. En cambio mujeres llamadas Junia existen muchísimas, más de 250 en la literatura antigua.
Por lo tanto, hoy no caben dudas de que Junia era una mujer, a pesar de que actualmente algunas Biblias traigan erróneamente el nombre en su forma masculina.
Se quedó dentro del grupo
Una vez aclarado el género de este nombre, surge ahora una segunda cuestión: ¿Junia pertenecía realmente al grupo de los apóstoles o no? Muchos sostienen que la frase en la que Pablo alaba a Junia no dice “ensalzada entre los apóstoles”, sino “ensalzada por los apóstoles”. O sea, lo que Pablo habría querido decir era que los apóstoles hablaban bien de ella, pero no que ella pertenecía al grupo de los apóstoles.
Pero cuando leemos el texto original griego de la carta de Pablo, vemos que éste escribió, refiriéndose a Andrónico y a Junia, que eran ensalzados en tois apostólois, lo cual significa precisamente “entre los apóstoles”; para decir “por los apóstoles”, Pablo tendría que haber escrito la frase hupó ton apostólon, cosa que no escribió. Por lo tanto, el texto de la carta de Pablo sólo puede significar “ensalzados entre los apóstoles”, es decir, que ellos (Andrónico y Junia) eran también apóstoles.
Además, ¿por qué iba Pablo a decir a sus lectores que Andrónico y Junia eran ensalzados “por” los apóstoles? ¿Qué le importaba a Pablo lo que opinaban los demás apóstoles de estos dos compañeros suyos? Pablo nunca se apoyó en las opiniones de otros apóstoles para basar sus afirmaciones ni sus juicios (Gal 1,18-24). Por otra parte, él conocía muy bien a Andrónico y Junia, ya que había compartido la cárcel con ellos (Rm 16,7); de modo que era ridículo que justificara su elogio hacia ellos diciendo que eran alabados “por los apóstoles”.

Las tres categorías
Falta resolver una última cuestión: ¿qué clase de apóstol era Junia? En efecto, en el Nuevo Testamento se denomina apóstoles a tres categorías de personas:
a) a los Doce apóstoles, aquellos primeros seguidores que tuvo Jesús, y que fueron compañeros de su vida pública. (Aunque éstos al principio no fueron llamados “apóstoles” sino “Los Doce”).
b) a otros líderes importantes de la Iglesia, que habían sido testigos de la resurrección de Jesús, y que habían recibido el encargo de predicar el Evangelio. Por ejemplo Matías (Hch 1,26), Bernabé (Hch 14,14), Pablo (1 Cor 15,9), Santiago el hermano de Jesús (Gal 1,19), Silvano (1 Ts 1,1; 2,7), Timoteo (1 Ts 1,1; 2,7). (Estos apóstoles todavía no son “obispos” como los de la Iglesia actual, como a veces se cree).
c) a otros misioneros, que colaboraban con los apóstoles en tareas más prácticas, como llevar el correo (Fil 2,25) o trasladar las colectas (2 Cor 8,23).
¿A cuál de estas categorías pertenecía Junia? Ciertamente no a la primera; los Doce Apóstoles compañeros de Jesús eran todos varones. Pero es posible que formara parte de la segunda, es decir, de los testigos de la resurrección de Jesús, que recibieron luego el encargo de ir a predicar y anunciar el Evangelio.
En efecto, cuando Pablo habla de Junia, dice que ella llegó a Cristo antes que él (Rm 16,). Ahora bien, sabemos que Pablo se convirtió poco después de la resurrección de Jesús. Y si Junia lo hizo antes, quiere decir que ella debió de haber sido una de las primeras personas convertidas al cristianismo, y probablemente una de las fundadoras de la Iglesia de Éfeso, donde vivía con su esposo Andrónico. Por lo tanto, no es imposible que ella perteneciera a la segunda categoría de apóstoles.
Además, el hecho de que fuera tan célebre y sobresaliera entre los apóstoles da a entender que cumplía una tarea destacada y prominente dentro de la Iglesia. Resulta difícil imaginar que fuera sublime sólo por la forma como llevaba las cartas, o como transportaba las colectas.

Única mujer presidiaria
Junia, con su marido Andrónico, eran una pareja de misioneros y evangelizadores que trabajaban juntos en la obra del Señor, al igual que otras parejas cristianas, como Priscila y Áquila (Rm 16,3), o Filólogo y Julia (Rm 16,15). Sin embargo a Junia le tocó un privilegio extraordinario: formar parte del grupo de los apóstoles, aquellos testigos especiales de la resurrección de Cristo y predicadores del Evangelio.
De esta mujer excepcional conocemos también otros detalles (Rm 16,7). Sabemos que era “pariente” de Pablo. Pero no se trata de un parentesco carnal. Pablo solía llamar “parientes” a los judíos de raza; o sea que Junia era de origen judío.
Sabemos también que había sido compañera de prisión de Pablo. O sea que Junia, al igual que Pablo, había sufrido persecución y había estado encarcelada por causa del Evangelio. ¿En dónde? Posiblemente en Éfeso, donde ella trabajaba y predicaba, y donde pudo conocer a Pablo cuando éste llegó a misionar. Junia era un apóstol tan destacado, que las autoridades de Éfeso debieron de verla como un peligro y la encerraron en prisión para evitar que continuara con su misión apostólica. Pero sin éxito, ya que después de haber sido liberada ella siguió valientemente cumpliendo su tarea en la iglesia de Éfeso. Junia es, así, la única mujer del Nuevo Testamento que sabemos que haya estado en la cárcel por el hecho de ser cristiana.

Una fe traída de Palestina
Y finalmente sabemos que se convirtió a Cristo cuando Pablo era todavía un perseguidor de los cristianos. O sea que formaba parte de los cristianos más antiguos, es decir, de los misioneros de vanguardia, denominados “apóstoles”, a los que se les otorgó una autoridad importante, y a los que el propio Pablo se agregó más tarde cuando se convirtió.
Por su antigüedad en la fe cristiana, Junia debió de haberse convertido en Palestina. Quizás era de aquellos judíos que viajaron a Jerusalén con motivo de Pentecostés, y que aceptó la fe gracias a la predicación de Pedro (Hch 2). O tal vez pertenecía al grupo de más de 500 hermanos que vieron a Cristo resucitado antes que Pablo (1 Cor 15,6).
Mientras Pablo se llama a sí mismo “el último de los apóstoles, indigno del nombre de apóstol, por haber perseguido a la Iglesia de Dios” (1 Cor 15,9), a Junia la llama “excelsa entre los apóstoles”. Qué grandiosa debió de haber sido esta mujer, y qué vida extraordinaria tuvo que haber llevado, para merecer semejante elogio nada menos que del apóstol Pablo. Por desgracia no sabemos nada más de ella, porque este primitivo grupo de creyentes fue exterminado durante las primeras persecuciones, y su historia murió con ellos.

La mujer que llegó alto
En la Iglesia primitiva, los apóstoles eran lo más alto de la jerarquía. En efecto, San Pablo escribe: “Dios puso (a los cristianos) en la Iglesia, primero como apóstoles; en segundo lugar, como profetas; en tercer lugar, como maestros; luego a los que hacen milagros; después, a los que sanan, a los que ayudan, a los que administran, y a los que hablan en lenguas”.
Ahora bien, según esto hubo una mujer, llamada Junia, que logró ocupar el puesto más alto de la jerarquía antigua. Llegó a lo máximo que se podía llegar entonces. Durante la Edad Media esto pareció algo tan increíble, que se prefirió cambiar el nombre femenino de “Junia” por el masculino de “Junias”, para evitar el escándalo. Sin embargo, en toda la Iglesia antigua nadie se había escandalizado. Por eso la Iglesia no encontró dificultad alguna en admitir a una mujer en esta función, y también en otras actividades misioneras importantes.
La Iglesia actual, gracias a Dios, ha promovido enormemente el rol de las mujeres, y les ha abierto las puertas a numerosas tareas antes vedadas. Sin embargo, en algunas partes, ellas siguen siendo postergadas, y se las relega a tareas secundarias.
La Iglesia necesita aprovechar al máximo la plenitud de dones y talentos de la mujer, así como Éfeso necesitó del servicio cualificado de Junia. Por eso hoy debemos volver los ojos hacia esta maravillosa mujer, que llegó a ser “prominente entre los apóstoles”, y descubrir cuánto pueden ellas aportar a la fe.

 

* Sacerdote, Doctor en Teología Bíblica, Profesor de Teología en la Universidad Católica de Santiago del Estero (Argentina)

http://icf.org.ar/Hay%20en%20la%20Biblia%20un%20ap%F3stol%20mujer.htm

¿Fue Junias una mujer apóstol? Breve estudio de Romanos 16:7 – David Barceló


En Romanos 16:7 encontramos las siguientes palabras del Apóstol Pablo: “Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo” No sabemos nada más respecto a Andrónico y Junias, pues no se vuelven a citar en la Biblia. De este versículo conocemos que son “parientes” de Pablo, del griego “sungenés”, que pudiera traducirse por “parientes” o “paisanos”. Sabemos además que Andrónico y Junias fueron creyentes antes de que Pablo conociera al Señor, porque Pablo dice que “fueron antes de mí en Cristo”. ¿Pero qué quiere decir que Andrónico y Junias eran “muy estimados entre los apóstoles”? ¿Eran dos apóstoles? ¿Era Junias entonces una mujer apóstol? (1)

 

¿FUE “JUNIAS” UN HOMBRE O UNA MUJER? Esta es en realidad la primera pregunta que deberíamos tratar de responder. El nombre de “Junias” en este versículo ha causado muchos debates a lo largo de la historia. Para algunos traductores este nombre es de mujer, y para otros es de varón. La dificultad viene por el hecho de que la palabra griega para Junias (Iounian) puede traducirse de dos maneras. Si se traduce por ‘Junia’ nos da a entender que se trata de un nombre de mujer, pero si se traduce como ‘Junias’ (con “s” al final) nos da a entender que se trata de un nombre de varón. ¿Y cómo podemos saber cual es la traducción correcta? ¿Es “Junias” o “Junia”?1 Si revisáramos las principales traducciones de este versículo al castellano, inglés, alemán, francés, o cualquier otra lengua actual, veríamos que no hay consenso entre los traductores. Algunos consideran este nombre como de varón, y otros como de mujer. Unos traducen “Junias” y otros “Junia”. ¿Por qué hay tanta ambigüedad? Para ello hemos de entender que en el idioma griego existen diferentes acentos, a saber: el circunflejo ( ˆ ) Iuoniân y el agudo ( ´ ) Iounían. (Un tercero es el áspero o rudo). Si se escribe con el acento circunflejo este nombre sería de varón, y si se escribe con el acento agudo sería de mujer. Sería sencillo resolver la cuestión mirando qué acento lleva este nombre en los manuscritos originales, pero en el griego antiguo no existían los acentos y se escribía todo el texto con letras mayúsculas. 1 Algunos consideran que Junias (con “s” al final) es una abreviatura del nombre Juniano, así como lo es Silas de Silvano. Si observamos este versículo en los dos manuscritos más importantes que tenemos, el códice Vaticano y el códice Sinaítico, veremos que en ambos códices el nombre aparece igual: IOUNIAN. Nos es imposible saber si se trata de un nombre de hombre o de mujer ya que en los en los tiempos de Pablo y los primeros siglos de la era cristiana no existían los signos de puntuación como son los acentos y demás. Dichos signos se comenzaron a utilizar a partir de los siglos VIII o IX. ¿Y qué sucede entonces con la “s” final? ¿Acaso no es esa la diferencia principal entre “Junias” y “Junia”? Así es, pero la frase en la que aparece el nombre no está en el caso nominativo, sino en el dativo, con lo cual acaba en “n”. No podemos saber si “Junian” se debería traducir como “Junias” (un hombre) o como “Junia” (una mujer). La conclusión parece sencilla, por que en realidad es sencilla. No hay forma de saberlo. Si los teólogos fueran un poco más sinceros los unos con los otros hubieran llegado todos a esta conclusión hace mucho tiempo. No se puede saber si el nombre es masculino o femenino, porque los manuscritos griegos antiguos no tenían acentos y porque el nombre está en el caso dativo, acabando en “n”.

Entonces nos encontramos con una segunda pregunta aún más relevante: (2) ¿FUE “JUNIAS O JUNIA” UN APÓSTOL? Romanos 16:7 así parece indicarlo: “Saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los cuales son muy estimados entre los apóstoles, y que también fueron antes de mí en Cristo” ¿Qué significa la expresión “muy estimados entre los apóstoles”? La cuestión clave aquí es comprender si “muy estimados entre los apóstoles” es una expresión inclusiva o exclusiva. O sea, si esta frase significa que Andrónico y Junias fueron “muy estimados de entre los apóstoles” (con lo cual ellos también eran contados como apóstoles) o si significa “muy estimados por los apóstoles” (con lo cual ellos no eran parte de los apóstoles, sino que eran muy queridos y valorados por los apóstoles). Hay algunos teólogos que siguen una interpretación inclusiva. La teología feminista ve en este pasaje una evidencia de que Junia (mujer) era una apóstol femenina, y por tanto a la mujer le es lícito estar en el liderazgo dentro de la iglesia. Algunas iglesias carismáticas que defienden la actualidad del apostolado también quieren ver que Junías (varón) era apóstol, y que por tanto hoy puede seguir habiendo otros apóstoles además de los doce. Otros siguen una lectura exclusiva. Andrónico y Junías era hermanos muy apreciados por los apóstoles, pero no eran apóstoles ellos mismos. En el caso en que Junías fuera nombre de mujer (Junia), entonces podría estar refiriéndose a un matrimonio, cuyo servicio, testimonio y devoción era considerado de gran valor y elogio por parte de los apóstoles. Por poner un ejemplo de estas dos lecturas, podríamos decir: “Saludad a Cervantes y a Quevedo, los cuales son muy estimados entre los españoles” Este es un claro sentido inclusivo. Cervantes y Quevedo son españoles, y muy estimados entre todos los españoles. o “Saludad a Víctor Hugo y a Julio Verne, los cuales son muy estimados entre los españoles” Este es un claro sentido exclusivo. Víctor Hugo y Julio Verne son muy queridos entre los españoles, pero ellos no son españoles. En España se les aprecia mucho, pero todo el mundo sabe que son novelistas franceses. ¿Hay alguna pista para saber si el sentido de la frase en Romanos 16:7 es inclusivo o exclusivo? El griego episemoi en tois apostolois (evpi,shmoi evn toi/j avposto,loij) no significa aquí “muy estimados de entre los apóstoles” sino más bien “muy estimados por los apóstoles”. Tal como explica Daniel Wallace, profesor Nuevo Testamento en el Dallas Theological Seminary, y una eminencia en el griego, la expresión está en el caso dativo (tois apostolois), cuando para referirse a que estos hermanos eran “de entre los apóstoles” lo más apropiado sería haber usado el caso genitivo (ton apostolon).2 Un ejemplo de este uso de la lengua griega se encuentra en Macabeos 6:1 donde se habla de “Eleazar, un hombre prominente entre los sacerdotes del país” (Eleazaroj de, tij avnh.r evpi,shmoj tw/n a vpo. th/j cw ,raj i`ere,wn). Aquí Eleazar es un sacerdote, prominente de entre los sacerdotes, y por eso se usa el caso genitivo, ton ieréon (tw/n i`ere,wn). Wallace cita en su artículo varios otros ejemplos de este uso del griego. Cuando se quiere referir al algo estimado o valorado de entre un grupo se usa el genitivo. Cuando se refiere a alguien valorado por un grupo se usa el dativo. En el caso de Andrónico y Junias, son llamados “muy estimados entre los apóstoles”, en dativo, lo cual les excluye a ellos como apóstoles. Son los apóstoles quienes les consideran como muy estimados. 2 En su artículo “Was Really Junia an Apostle? A reexamination of Romans 16:7”. Wallace, Daniel. JBMV Journal of Biblical Manhood and Womanhood 6/2 (Fall 2001) 4-11. El artículo se puede encontrar en formato PDF en http://www.cbmw.org/images/jbmw_pdf/6_2/junia.pdf Conclusión Una vez más vemos que es cierto el principio hermenéutico de que “la Escritura interpreta la Escritura”. Usar un pasaje de interpretación poco clara para fundamentar nuestra teología suele ser una excusa. La Palabra de Dios no es confusa, y por tanto son los pasajes más claros los que han de interpretar a los pasajes menos claros. En la Palabra de Dios vemos con claridad que el liderazgo en el hogar es responsabilidad del esposo (Efesios 5:22-33), el cual ha de amar a su esposa y procurar su bien como Cristo a la iglesia. Así mismo, en la iglesia, la familia espiritual, son los varones cualificados según la palabra los que han de ejercer el liderazgo (1 Timoteo 3; Tito 1) sujetándose al Señor y en obediencia a la Palabra. Cristo no era un machista, y sin embargo escogió 12 apóstoles varones (Mateo 10:2-6). El testimonio de estos apóstoles es el fundamento de la iglesia, el cimiento sobre el cual se sostiene nuestra fe (Efesios 2:19-20). Los apóstoles vieron a Cristo cara a cara, recibieron en persona sus enseñanzas, y fielmente nos escribieron las grandes verdades del Evangelio. Los apóstoles fueron a su vez grandes ejemplos de fe y de fidelidad para nosotros. Si ellos vivieran en nuestros días, o nosotros hubiéramos vivido en su tiempo, ojala pudieran decir de ti y de mí lo mismo que dijeron de Andrónico y Junias. Ojala fuera así de excelente nuestro testimonio y compromiso con Cristo. Ojala tú y yo fuéramos también considerados “muy estimados entre los apóstoles”. Amén.

 

http://media.sermonaudio.com/mediapdf/726101326173.pdf

JUNIA, APÓSTOL ILUSTRE: Emma Martínez Ocaña


 

(Rom 16,7)

Soy Junia apóstol. Quizás te sorprenda hasta mi nombre, pues durante siglos he estado oculta bajo un nombre masculino: Junias. Aún hay hoy traducciones de la Biblia que ocultan mi identidad.

¿Cuál es el motivo por el que me la han negado?

Pablo, en su carta a los Romanos, me nombra junto a mi compañero Andrónico y dice de nosotros: “Parientes y compañeros de prisión, ilustres entre los apóstoles, que se entregaron a Cristo antes que yo” (Rom16, 7).

El título de apóstol que Pablo nos reconoce, ahí en los orígenes del cristianismo, era inconcebible aplicado a una mujer, por tanto decidieron añadir una “s” y transformar mi nombre latino Junia, nombre femenino muy frecuente y atestiguado como tal, en un nombre masculino Junias o incluso convertir mi nombre en un diminutivo del nombre de varón “Junianus”.

Hasta hace muy poco nadie ha denunciado éste robo de mi identidad y de la proclamación del título de apóstol a mi, una mujer muy próxima a Jesús.

No te olvides que, situarme creyente en Jesús antes que Pablo, es remontarse a la comunidad de Palestina en los años 30-32, tal como el famoso exégeta Lohfink nos reconoce .

“Apóstoles”, para Pablo, eran los que habían sido enviados oficialmente por una comunidad (2Co 8,23; Flp 2,25) o por el mismo Resucitado (2Co 9, 1; 15,7).

Pablo recuerda que Jesús resucitado se apareció no solo a los amigos y amigas más íntimas y a los “apóstoles oficiales” sino a “más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales la mayoría de ellos viven” (1Co 15,6).

Ya son varios los/as exégetas que hoy nos reconocen perteneciendo al grupo de apóstoles enviados por el mismo Resucitado y formando parte de los y las misioneros/as judeo-cristianos/as del círculo de los apóstoles de Jerusalén.

A esa comunidad primitiva pertenecimos.

Huimos de Jerusalén después del martirio de Esteban, como otros hermanos y parejas cristianas. Así nos convertimos en misioneros/as ambulantes, apóstoles, profetas…

Andrónico y yo sufrimos persecución y cárcel por nuestra fe en Jesús y allí coincidimos con Pablo. Fue entonces cuando nos conocimos y, después de salir de ella, tuvimos un lugar importante en la iglesia de Roma junto a otras parejas como la de Prisca y Aquila e innumerables mujeres.

Esta historia nuestra, en especial esta historia mía, es desestabilizadora y pone en cuestión muchas de las afirmaciones que se han venido haciendo sobre nosotras las mujeres y nuestro papel en la Iglesia primitiva.

Como ya has sabido y seguirás descubriendo, por las comunicaciones de mis compañeras de fatigas cristianas, hemos sido: fundadoras de Iglesias domésticas, predicadoras y misioneras, diáconos, patronas, ministros y apóstoles como Pablo y Bernabé.

Si hoy la Iglesia institucional es honesta con la realidad tiene que reconocer que estos datos rompen con la “tradición” de que sólo los hombres podían tener estos títulos. Un matrimonio, Andrónico y yo Junia, somos reconocidos como “ilustres entre los apóstoles” en los orígenes mismos del cristianismo.

Ser nombrados apóstoles por Pablo supone el reconocimiento de nuestro papel de liderazgo en momentos muy cercanos a Jesús de Nazaret.

Empleamos toda nuestra inteligencia para acoger y comprender su mensaje y trasmitirlo con la máxima fidelidad posible. Ese ser testigo de Jesús y su Reino es lo esencial de nuestra misión de apóstoles.

Ser apóstol es llamada vinculada al bautismo, requiere capacidad de acoger la palabra de Jesús en la cabeza, en el corazón, en las entrañas y dejar que se haga verdad en nuestra vida. Sólo así podremos testificar con nuestro cuerpo el seguimiento de Jesús.

¿Vives tú así tu vocación bautismal?

A vivir así vuestro bautismo os animamos a todos/as, pero de un modo especial a las mujeres: a abrir vuestras mentes a la novedad desconcertante del mensaje de Jesús, a asumir el trastrueque profundo de valores y modos de ver y situarse en la realidad que él proponía a sus seguidores/as para que también vosotras podáis seguir viviendo en la Iglesia de Jesús como apóstoles en vuestro mundo, tal como nosotros/as lo fuimos en el nuestro.

Por eso ¡no os desaniméis ante las constantes negativas a permitiros ejercer funciones de liderazgo en la Iglesia actual y ante las negaciones de la realidad! ¡La verdad termina triunfando antes o después! Ya van siendo muchos los investigadores femeninos y masculinos que van desescombrando la Biblia de los escombros patriarcales, para que pueda relucir la palabra revelada de Dios, a través de Jesús, para quién nunca hubo “esclavos ni libres, hombres ni mujeres” sino hijos e hijas, hermanos y hermanas de un único Dios Madre-Padre.

¡No perdáis la esperanza! ¡Seguid luchando!

Y, sobre todo, seguid siendo apóstoles de la Buena Noticia de Jesús, una Noticia que vuestro mundo necesita y anhela.

Junia, apóstol de la Iglesia de Jesús.

Emma Martínez Ocaña

http://www.feadulta.com/es/buscadoravanzado/item/1545-junia-ap%C3%B3stol-ilustre.html

DESACTIVAR  1 TIMOTEO 2:12 BOMBA


15 DE ENERO 2014POR
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cortador de alambre sin texto

Una mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Yo no  permito a la mujer enseñar, ni para asumir la autoridad sobre un hombre; [ b ] debe estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva. Y Adán no fue el que fue engañado, era la mujer que fue engañada y se convirtió en un pecador. Pero se salvará engendrando hijos, si permanece en fe, amor y santificación, con modestia. 1 Timoteo 2: 11-15.

1 TIMOTEO 2:12 BOMBA

La primavera pasada un grupo de 40 mujeres y hombres se reunieron para compartir nuestros “teologías de la mujer” y hablar en pequeños grupos sobre los mensajes que escuchamos acerca de los roles de género y lugar de la mujer en la iglesia. Luego, cada grupo ha creado un cartel que resume su discusión para compartir con el grupo más grande.

Mi favorito era el cartel que mostraba a hombres y mujeres que suben una “escalera al cielo” figura de palo, por así decirlo. Algunos pasos se representan con un hombre solo o una mujer hacer la subida. Otros pasos representan una pareja o un pequeño grupo que sube las escaleras juntas. A un paso de un hombre estaba llegando a sacar a una mujer. En otra una mujer estaba llegando a tirar a un hombre. Era una pintura hermosa del cuerpo de Cristo que trabajan juntos.

Salvo que en el espacio por encima de la escalera el grupo había dibujado una bomba que cae con la leyenda “1 Timoteo 2:12”.

Cuando esto se presentó al grupo más grande se produjo un animado debate, siendo el consenso de que este versículo a menudo funciona como un “tapón de la conversación”.Normalmente lo que ocurre en una discusión es que la persona que tiene la vista jerárquica o complementarian dice algo así como: “Di lo que quieras, pero 1 Timoteo 2 deja en claro que las mujeres no pueden estar en autoridad sobre los hombres …”

¿Pablo realmente tiene la intención de lanzar una bomba que excluiría para siempre a las mujeres de todos los niveles de liderazgo de la iglesia? No creo que él hizo, y para pedir prestado un cliché de las películas y la televisión, me gustaría compartir algunas medidas que podemos tomar para “desactivar la bomba” y fomentar una comprensión más precisa del propósito de Pablo al escribir este “pasaje difícil “.

PRIMER PASO: Cortar el cable TRADUCCIÓN

Antes de concluir que este pasaje es “clara” debemos tener en cuenta las limitaciones de nuestras traducciones al inglés. La cuestión más problemática es la traducción del verboauthentein como autoridad. Este verbo griego inusual se encuentra sólo una vez en las Escrituras y rara vez en los textos extrabíblicos, donde por lo general se asocia con la agresión.  authentein se traduce como “dominar” en la Vulgata Latina y Nueva Biblia Inglés y como “usurpar la autoridad” en el Salón de Ginebra y el Rey James Biblias.

Un estudio de las cartas de Pablo muestra que él utiliza regularmente una forma de griego “exousia” cuando se refiere al uso de la autoridad en la iglesia (ver 1 Cor 6:12, 7: 4, 1 Corintios 6:12, 7: 4, 9: 4-6, 09:12, 11:10, 2 Corintios 2: 8, 10: 8, 13:10, Colosenses 1:13, 2 Tesalonicenses 3:12, Romanos 6:15, 9:21). Así que es extraño que algunas versiones modernas traducen esto simplemente como “autoridad”. Teniendo en cuenta el contexto, es probable que él se opone a algo que no sea el uso legítimo de la autoridad. (Más sobre authentein aquí , y ver un seguimiento más reciente hasta después aquí .)

También existe la posibilidad de que el verbo  didaskein  (enseñar) se vincula aquí para el verboauthentein  en lo que se llama un endíadis (dos palabras unidas por una conjunción para hacer un solo punto). “No comer y correr” sería un ejemplo moderno. Así que una mejor interpretación podría ser “no enseñan de una manera dominante”.

Además, la gramática en este pasaje cambia abruptamente de las “mujeres” plural en los versículos 9 y 10 a “una mujer” en los versículos 11 a 15 y de nuevo a las “mujeres” en el próximo capítulo, lo que sugiere que Pablo tenía una mujer específica en mente , tal vez uno que Timoteo le había escrito acerca. Por otra parte, algunos estudiosos creen “Yo no permito” también podría ser traducida precisión “No estoy actualmente permito”. Así, mientras que estos versos se utilizan a menudo para defender el liderazgo sólo para hombres, beca actual sugiere que el pasaje es todo menos clara sobre el tema.

PASO DOS: cortar el cable CONTEXTO

Usted ha oído la expresión bienes raíces acerca de los valores de propiedad, ¿verdad? Todo es cuestión de “ubicación, ubicación, ubicación”. Puesto que la Biblia se compone de una variedad de géneros (derecho, historia, poesía y literatura sabiduría, mensajes proféticos, relatos evangélicos, letras), para interpretar correctamente, tenemos que pensar en “contexto, el contexto, el contexto”. En el caso de 1 Timoteo, Pablo estaba escribiendo una carta personal instruyendo a Timoteo acerca de cómo hacer frente a la herejía se extendió por falsos maestros en Efeso. Esto se explica al principio de la carta:

“Como te rogué cuando fui a Macedonia, permanecer allí en Éfeso para que puedan mandar a ciertas personas no enseñar doctrinas falsas por más tiempo o para dedicarse a mitos y genealogías interminables … Quieren ser maestros de la ley, pero ellos no saben lo que están hablando o lo que con tanta seguridad afirman … “(1 Tim 1: 3-4, -7).

Keener señala que si bien estos falsos maestros eran más probables los hombres, la mayor parte de la extensión de la enseñanza falsa era a través de la mujer en la congregación. Es probable que la mayoría de las mujeres en la iglesia de Efeso tenían limitada formación en la teología cristiana y que su interés por la falsa doctrina estaba demostrando ser peligroso. No hay evidencia en el texto que estaba escribiendo para establecer una restricción permanente en todas las mujeres para todos tiempo.

Otro hecho interesante sobre 1 Timoteo es que los mitos y genealogías interminables que circulan en Éfeso incluyen la idea de que Eva fue creada antes de que Adán y era superior a él.(Leer  este post para otros hechos acerca de Éfeso y culto a la diosa y ésta para la explicación detallada de las enseñanzas gnósticas sobre Adán y Eva.) Es probable que Pablo estaba escribiendo para corregir las falsas nociones que circulaban en lugar de lo que sugiere que el engaño de Eva debería ser el base para la prohibición de las mujeres de la enseñanza. Este contexto cultural también nos ayuda a entender la mención de Pablo de la orden de la creación, en los versículos 13 y 14 (más sobre el uso de Pablo de los relatos de la creación  aquí ).

TERCER PASO: Cortar el cable INTERPRETACIÓN

Hay algunos principios bien establecidos de interpretación bíblica que son útiles en la navegación de pasajes altamente controvertidos como éste. Aquí están algunos a considerar:

Doctrina no debe construirse en un legomenon hapax  (una palabra que sólo se produce una vez en los escritos de un autor o un texto). Cuando una palabra es usada solamente una vez es difícil, si no imposible, para inferir el significado del escritor, ya que no hay otros ejemplos de uso de la palabra para comparar. La palabra “authentein” traducido como autoridad en 1 Timoteo 2:12 es un hapax hapax. Este hecho por sí solo es suficiente para sugerir la precaución en el uso de este texto como base para la doctrina de la iglesia.

La interpretación debe ser coherente con el resto del pasaje en estudio.  Como Groothuisseñala “Es incoherente considerar el código de vestimenta en 1 Timoteo 2: 9 como culturalmente relativa, y por lo tanto temporal, pero la restricción en el ministerio de la mujer como universal y permanente. Estas instrucciones fueron parte del mismo párrafo y el flujo del pensamiento. “Del mismo modo, si insistimos en que el versículo 12 es aplicable hoy en día, para ser coherente, que la decisión debe aplicarse a todo el pasaje, incluyendo el versículo 15 (la mujer se salvará engendrando hijos) . Me parece que la mayoría relativa a las personas que afirman que 1 Timoteo 2:12 es claro y se aplica hoy en día por lo general no tienen la menor idea de lo que los versos que siguen media y la forma en que deben aplicarse.

Interpretación no contradice el resto de las enseñanzas del autor. Por ejemplo, 1 Timoteo 2: 1-10 proporciona instrucciones para los hombres y las mujeres a seguir a la hora de orar en público, y en 1 Corintios hay instrucciones para las mujeres orando y profetizando en la iglesia.Pablo da otras instrucciones acerca de la adoración corporativa y los dones espirituales que no son restrictivas de género y se encarga de registrar elogios a un número de mujeres que sirven en posiciones de liderazgo (Romanos 16). Así que Pablo es generalmente de apoyo de la participación de las mujeres, lo que contradice la idea de que las mujeres deben estar en silencio.

Interpretación no debe contradecir la enseñanza general en el Nuevo Testamento, especialmente el ejemplo y la enseñanza de Jesús. Como Brauch señala: “Cristo es el centro – el Logos, la Palabra viva, y las Escrituras deben ser vistos a través del filtro de Cristo. Palabras y actos de Jesús son normativas y paradigmática y deben ser un filtro crítico para la interpretación de las Escrituras “(pp. 248-9). En los evangelios Jesús nunca sugiere que los roles de las mujeres iban a ser secundario o limitadas en la comunidad de fe, aun cuando tuvo la oportunidad de hacerlo.

Una vez que estas cuestiones de traducción, el contexto y la interpretación se han considerado, parece que 1 Timoteo 2:12 sólo prohíbe las mujeres que no tienen autoridad legítima para hacerlo de la enseñanza y asumiendo autoridad sobre los hombres.

Hay mucho más que se puede decir, ya que miles de páginas se han escrito sobre este pasaje. A veces parece como que hay rendimientos decrecientes en la continuación de la conversación y así que voy a dejar de aquí por ahora.

Como Harriet Congdon señaló en  este post , en este tiempo intermedio entre la creación y el nuevo cielo y la tierra, la iglesia debería estar haciendo todo lo posible para que funcione como hizo posible la Nueva Comunidad por la obra redentora de Cristo en la cruz. La plena inclusión de las mujeres en el liderazgo es parte de esa obra redentora y es vital para la salud y la eficacia de la Iglesia en este siglo.

La conclusión es que a la luz de la erudición bíblica actual es el momento de reconocer que hay demasiados problemas con este paso para continuar usándolo como arma contra las mujeres llamados al ministerio de la iglesia.

Dos mensajes de seguimiento se han escrito ya que esta fue publicado. Ver más en Autoridad  y1 Timoteo 2:12 Ten Temas de conversación .

Exención de responsabilidad: casi titulé este “1 Timoteo 2 for Dummies”, no porque creo que los lectores son ignorantes, sino porque esto no es una exposición teológica completa. Se trata simplemente de un resumen de mi estudio personal y refleja lo que yo entiendo en este punto en el tiempo. Hay muchos recursos excelentes que tratan el pasaje en profundidad. Los que quieren más de estas “Notas Cliff” deberían revisar esta excelente serie de 5 partes: 1 Timoteo 2:12 en su contexto  y los siguientes libros: de Keener Pablo, la Mujer y esposas , de Bailey Paul través de los ojos del Mediterráneo , Groothuis ‘ Buenas noticias para la Mujer y Belleville de Mujeres Líderes y la Iglesia .

Gráfico de crédito: Kate Hickman

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Gail Wallace

es un co-fundador del Proyecto Junia y profesor adjunto en la ciencia de enfermería en la Universidad Azusa Pacific y la Universidad de Phoenix. Un ex diputado de Japón, que vive en el sur de California con su esposo de 39 años y le gusta pasar tiempo con su familia, especialmente a sus tres nietos! El foco de su Ph.D. estudios en la Universidad Walden fue el desarrollo y el aprendizaje de adultos, incluyendo el desarrollo de las mujeres y la formación espiritual. Gail también posee un Certificado en Teología y Ministerio del Seminario Teológico de Princeton.
http://juniaproject.com/

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