EL JESUS DE LA LIBERACION CRISTICA

 

Cuántas veces me he preguntado acerca de si Monseñor Gerardo Valencia Cano fue un teólogo…me he contestado que no lo fue.  No fue un teólogo de alto vuelo como lo es cualquiera de estos profesores de las universidades eclesiásticas de Roma o Bogotá, y que escriben en revistas como Concilium o Selecciones de Teología y que escriben enormes tratados como Congar y cien más.

Pero, viniendo al concepto de que teología es reflexionar la revelación desde el barro en que se vive, Valencia Cano si fue un teólogo de corte latinoamericano, y por lo menos precursor de la Teología de la Liberación. Teniendo en cuenta eso si, que la Teología de  Liberación no es una teología de segunda, ni mucho menos, sino una teología que está a la altura de cualquier teología.

Valencia Cano , nunca presumió de teólogo, siempre estaba haciendo teología, porque siempre estaba reflexionando puntos de la Biblia o del Nuevo Testamento en particular: en su vida íntima, en sus alocuciones diarias por la radio, en sus escritos para la prensa, en sus discursos. No se encuentra ni un solo discurso, ni un solo escrito, de nuestro Hermano Mayor, ni un “Minuto” ni un “Buenos días”, ni unas “Buenas noches” que no sean un reflexionar  de la Palabra de Dios desde el terreno que pisaba. Por eso, si bien nunca escribió sistemáticamente sobre teología, en su vida diaria siempre estuvo haciendo teología. Por lo menos fue un precursor  de la Teología de la Liberación, de la cual  hace cuarenta y dos años cuando murió , todavía no se hablaba . No había salido a la Palestra, ni Gustavo Gutiérrez, ni E. Dussel, ni Leonardo Boff. Si no fue teólogo, Monseñor Gerardo Valencia Cano fue una teología existencial que andaba por todas partes y que en todas las palestras profetizaba. Desgraciadamente es menos conocido de cuanto quisiéramos, pero este hombre fue un Profeta de talla latinoamericana.

Tres cosas lo hacen ver: Primera, Monseñor Valencia Cano era pobre, se formó en la escuela de la penuria porque sus padres mientras Gerardo fue niño y adolescente y joven, no supieron sino de escasez. Y luego, a lo largo de toda su vida, vivió una pobreza solo comparable con la del poverelo de Asís o con la de Jesús de Nazareth.  No miento; toda su vida  fue de una pobreza canonizable.

Segundo:       Vivía con los pobres: Con los indígenas del Vaupés se hizo indígena y con los negros de la Costa del Pacífico se hizo negro. Vivía con los pobres: “Os habla un hombre que ha llorado con el indio la desaparición de su raza y ha llorado con el negro el desprecio de las otras”.  “Os habla  un hombre que…ve con angustia que el egoísmo de los que algo tienen, clava sus garras implacables sobre las frentes de los desposeídos”. “Yo vengo a vosotros sin nada en las manos porque sé que en todos encuentro corazones abiertos como cada bahía”. Es decir, el Hermano Gerardo no solo se dio a vivir con los pobres, sino que se identificó plenamente con ellos como lo hizo Jesucristo.

Y, tercero, era teología desde los pobres: Siempre, siempre hablaba de principios bíblicos o específicamente evangélicos y esto desde el terreno, desde su puerto de  Buenaventura, desde la miseria de los miserables, desde los harapos de los pordioseros, desde el dolor de las abandonadas, desde la opresión de los latinoamericanos: “Mientras nuestro continente no descubra en sí mismo la clave de su liberación, seguirá inmolando hijos a los ídolos de Persia y de Egipto en un imbécil suicidio. Cristo nacido de una madre, en un pueblo sin tierra, es un hombre sin padre, porque es  símbolo y causa de la verdadera Liberación del Mundo”.

Fue pues, Valencia, precursor de la Teología de la Liberación!!!

 

GERARDO JARAMILLO GONZALEZ.

https://gerardojaramillog.wordpress.com/