Crédito: Tiempo de San Juan

Crédito: Tiempo de San Juan

– No es mi responsabilidad la mala vida que vos llevaste.

Esa fue la respuesta que el policía le dio a Verónica, quien cargaba con los golpes de su ex pareja y ocho denuncias realizadas contra él. Esta vez, ella pedía que lo vigilaran porque había violado una orden de restricción. Ante la falta de respuesta de los oficiales, la periodista Marcela Silva intervino en defensa de la víctima y terminó encerrada en un calabozo durante cuatro horas.

Marcela conocía a Verónica porque seguía su caso periodísticamente. En la radio Colón de San Juan la habían entrevistado e incluso habían hecho un móvil en la casa de ella el día que su cocina amaneció prendida fuego.

“El incendio fue después de que su ex la amenazara varias veces. Le decía que la iba a matar, que le iba a meter plomo en la cabeza a ella y a su familia”, contó Marcela en diálogo con INFOnews.

Después de ese hecho, se logró un acuerdo para que el agresor se comprometiera a mantenerse alejado de la casa y el trabajo de la víctima. Sin embargo, la semana pasadaVerónica vio a su ex escondido en la esquina de su trabajo y varios de sus vecinos le dijeron que había estado cerca de su casa.

El domingo fue junto a Marcela a la comisaría nº 28 a denunciar al hombre. Fueron atendidas por un oficial que bromeó con el hecho de que Verónica hubiese estado reiteradas veces en sede policial y le dijo que no era responsable de su mala vida. Fue entonces, cuando la periodista pidió que la mujer reciba la asistencia adecuada para una víctima de violencia de género.

“Llamó a agentes para que me detengan. No hubo contacto físico, yo terminé entrando a la celda por voluntad propia, para que las cosas no lleguen a mayores. Me dijeron que iba a quedar demorada por averiguación de antecedentes”, explicó Marcela.

La ley 26.485 determina que deben elaborarse los procedimientos básicos para «facilitar la debida atención, asistencia y protección policial a las mujeres que acudan a presentar denuncias en sede policial”.

Una vez dentro del calabozo, que compartía con otras dos detenidas, la periodista se puso a llorar. Una de las chicas se acercó hasta ella y la consoló. Le hicieron entregar su teléfono y sacarse los cordones.

Una agente se acercó hasta ella, le dio un acta y le dijo que tenía que firmarla. “Me puse a leerla y la mujer me dijo que no lea, que sólo firme porque ella estaba ahí por mi culpa y ya se quería ir a su casa. Yo le dije que si no la leía no iba a firmar”, relató Marcela, quien fue liberada después de cuatro horas.

Ella realizó la denuncia por lo sucedido ante la Subsecretaria de Inspección y Control de Gestión de la Seguridad Pública y la Fiscalía nº 2. Por su parte, a Verónica nunca le tomaron la suya.

“Quiero que cuando una persona sufra violencia de género o violencia institucional, las personas responsables sean sancionadas con las penas establecidas. Y que los policías contengan a las víctimas y que no las detengan ni las cuestionen por su vida o su pasado”, concluyó Marcela.
Ley 26.485

Ley 26.485, que fue promulgada en 2009, es la que se encarga de velar por la protección integral de todas las mujeres. En su artículo nº 11 establece que las fuerzas policiales y de seguridad deben fomentar “el desarrollo de servicios interdisciplinarios que brinden apoyo a las mujeres que padecen violencia para optimizar su atención, derivación a otros servicios y cumplimiento de disposiciones judiciales”.

Además, determina que deben elaborarse “los procedimientos básicos para el diseño de protocolos específicos para las fuerzas policial y de seguridad a fin de brindar las respuestas adecuadas para evitar la revictimización, facilitar la debida atención, asistencia y protección policial a las mujeres que acudan a presentar denuncias en sede policial”.

También decreta que hay que “sensibilizar y capacitar a las fuerzas policial y de seguridad en la temática de la violencia contra las mujeres en el marco del respeto de los derechos humanos”.

Incluso uno de los reclamos sostenidos en la marcha realizada el 3 de junio bajo la consigna#NiUnaMenos estaba relacionado con estos puntos. El pedido era que se garantice que las víctimas puedan acceder a la Justicia, y que en las fiscalías y comisarías haya personal capacitado e idóneo para recibir las denuncias.

http://www.infonews.com/nota/229284/detuvieron-a-una-periodista-que-acompano-a-una-victima-de-violencia-de-genero-a-denunciar