/y 3. Me ha enviado para liberar a los extranjeros (con ocho propuestas)


02.09.15 | 10:04.

He presentado estos días dos postales bíblicas sobre el tema (una de pecados capitales, otra que decía “mi padre era un arameo errante”).

Termino la serieinsistiendo con Jesús (otra vez desde la Biblia) en la bendición de los emigrantes, que no son sólo un problema, sino, y sobre todo una gran oportunidad, pues no sólo podrán liberarse ellos, sino que nos enriquecerán y librarán a los nativos (que somos muchos de nosotros).

Escojo para ello dos textos centrales del Nuevo Testamento, que marcan y definen la identidad cristiana, pues son el «dogma» fundamental del evangelio:

(a) Uno es la profecía de liberación mesiánica, de Jesús que dice ¡he venido a liberar a oprimidos y extranjeros! (Lc 4, 18-18).

(b) Otro es una llamada de juicio y libertad, propia del Hijo de Hombre, que confesará al fin de los tiempos: Fui extranjero ¿me habéis acogido? (Mt 25, 31-46).

No es que nosotros, los buenos nativos, tengamos el poder de cerrar o abrir la puerta de los extranjeros. Ellos han entrado ya, queramos o no. Ellos, sólo ellos, podrán liberarse de verdad, y podrán librarnos a nosotros, si nos dejamos transformar, si hacemos un proyecto conjunto de hermandad y libertad.

El problema no son ellos, los «pobres» extranjeros. El problema somo también y ante todo nosotros, de modo que puede adaptarse una palabra de Jesús: Los extranjeros os liberarán, pues de lo contrario estáis (estamos) muertos. Buen día a todos, con una gran esperanza de libertad.

1. PROFECÍA MESIÁNICA. JESÚS EN NAZARET

El texto está al comienzo del evangelio a Lucas (Lc 4, 18-32). Jesús se presenta en Nazaret, donde sus compatriotas esperan su discurso, y él les dice que no viene a reforzar su identidad egoísta, sino que quiere hablarles en nombre de los extranjeros, y lo hace tomando como propias unas palabras del profeta Isaías, que ya hace siglos había planteado rectamente el tema:

El Espíritu del Señor esta sobre mi; por eso me ha ungido . para evangelizar a los pobres; por eso me ha enviado para ofrecer la libertad a los presos… para dejar en libertad a los oprimidos y extranjeros… (cf. Le 4, 16-21; texto tomado de Is 58 y 61).

Jesús se presenta como Cristo, Ungido de Dios no porque concede al mundo unos bienes puramente interiores, sino porque declara cumplidas, en su vida y persona, las promesas de la antigua profecía que se la liberación de los oprimidos, encarcelados extranjeros. Así dice básicamente:

1. Me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres. Jesús aparece como Ungido por excelencia (=Mesías, Cristo): Dios le ha regalado su Espíritu para que exprese su don y presencia en el mundo, evangelizando a los pobres o necesitados, hambrientos de pan o carentes de otros bienes importantes. Evangelizar significa ofrecer vida, camino de esperanza. Esta es la afirmación general, el punto de partida del jubileo de Jesús. Los cuatro momentos posteriores expresan y expanden su sentido.

2. Me ha enviado para proclamar la libertad a los prisioneros (=cautivos, presos, extranjeros), es decir, a los hombres y mujeres a quienes la violencia de la historia esclaviza, oprime o expulsa; me ha enviado para acoger en primer lugar a los extraños y extranjeros, a los que no cuentan con derechos ni dinero para defenderse a sí mismos.

3. (Me ha enviado) para «enviar» en libertad a los oprimidos. Jesús ha venido para «enviar en libertad», es decir, para lograr que los oprimidos puedan marchar en libertad, no para protegerles sin más como a simples e impedidos, sino para que sean ellos los que asuman su camina… que vayan, que sean, que liberen, nos liberen, creando un tipo de sociedad distinta. .

4. (Me ha enviado) para proclamar el año de gracia (=aceptable) del Señor. La plenitud humana que Jesús ha comenzado a realizar se expresa como fiesta jubilar: año de gracia, tiempo de gozo que, conforme a la tradición de Israel, se vuelve celebración de fraternidad, perdón de las deudas, liberación de los esclavos, reparto de las tierras.

Las buenas “tribus” de Nazaret esperan que Jesús refuerce su identidad y les proteja de los extranjeros. Pues bien, tomando como propias unas palabras de Isaías, y reinterpretando el mensaje de los dos mayores profetas antiguos (Elías y Eliseo), que ofrecieron su ayuda a enfermos extranjeros, Jesús asume la causa de los extranjeros y dice: ¡He venido a liberarles! (léase todo Lc 4, 18-32).

De manera lógica, su tribu de paisanos de Nazaret quiere lincharle: Se escandaliza, discute con él, decide asesinarle, conforme a una ley de un linchamiento colectivo, que se sigue practicando al pie de la letra en nuestros días. No pueden aceptar que Dios cure (acoja, ofrezca dignidad) por igual a nacionales y extraños: no quieren libertad para todos, ni evangelio para aquellos que, a su juicio, no lo merecen (oprimidos y extranjeros)

Leído así, el conjunto del pasaje (Lc 4, 18-32) cobra una inquietante y esperanzada actualidad. También a nosotros nos turba y extraña el universalismo, de Jesús, que no es de tipo abstracto (¡todos iguales, qué bien… y todo sigue igual!), sino que empieza acogiendo a los extranjeros, en concreto, apasionadamente. En general, las buenas tribus decimos queremos libertad, pero sólo para algunos, para los buenos paisanos de mi pueblo o mi grupo; queremos prosperidad, pero sólo para los que pertenecen al sistema occidental o americano (por poner unos ejemplos posibles), no queremos acoger a los extranjeros.

Lógicamente, conforme a su lógica de elección y ventaja propia, los nazarenos rechazan el mensaje de Jesús porque no quieren acoger a los extranjeros. Con sus mejores razones (económicas, políticas, religiosas…) los partidarios (privilegiados) del sistema (los que no quieren recibir a los extranjeros) condenan a Jesús y quieren matarle porque rompe su seguridad, ofreciendo la curación y libertad a todos los (incluidos los enemigos seculares de Israel: fenicios y sirios).

Los colectivos sociales, e incluso los religiosos, igual que los estados «legales», necesitan defender su identidad y para ello tienen que expulsar a los extraños cerrando sus fronteras. Lógicamente, junto al “año de gracia” (que es bueno para ellos), necesitan un «día de venganza» (es decir, de rechazo de los enemigos y extranjeros).

Así ha sido y así será. Los defensores de un tipo de iglesia o nación impositiva, los partidarios de unas minorías rectoras empeñadas e defender su identidad, tendrán que seguir apelando a la policía o a la expulsión de los extranjeros. Desde ese fondo se entiende la conclusión del texto. Los nazarenos se llenan de rabia y pretenden matar a Jesús, pero no lo consiguen, porque Jesús conoce el terreno, se va de sus manos por el monte, y mientras va marchando para realizar su obra les dice aún:

«En verdad os digo: ningún profeta es bien recibido en su tierra. Muchas viudas había en Israel en los días de Elías… y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda de Sarepta, en Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio».

Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el que estaba edificada su ciudad para despeñarle. Pero Jesús, pasando por en medio de ellos, se fue (Lc 4, 28-29).

Para defender su actitud, Jesús apela a dos venerables de Israel (Elías y Eliseo), que eligieron y ayudaron precisamente a los paganos, es decir, a los extranjeros.Siguiendo en esa línea, Jesús ha ofrecido acogida a los extranjeros (sin expulsarlos en modo algunos) Es normal que los nazarenos (representantes de los buenos israelitas) se sientan defraudados y quieran matarle (lincharle)

Esta escena de linchamiento inicial (iniciático) nos sitúa en el centro del evangelio de Lucas (y de todo el Nuevo Testamento). Los nazarenos no quieren matar a Jesús por asesino o violador, por adúltero o idólatra (como manda la ley israelita), sino por algo más profundo: porque pone en riesgo la distinción y seguridad legal del pueblo, ofreciendo el evangelio a los de fuera (a los antes rechazados), sin distinguir a nacionales y extranjeros, silenciando así la “venganza” de Dios contra estos últimos.

¿ Quién puede decir hoy las palabras de Jesús: ¿He venido a liberar a los extranjeros, he venido a deciros que ellos os liberarán?

‒ ¿Puede decirlas Obama, podrán decirlo las tribus nacionales de Merkel y Rajoy, de Mas y González?

‒ ¿Tendrá que decirlas de verdad el Papa de Roma, en vez de ocuparse de cuestiones secundarias como los detalles de un matrimonio oscuro?

‒ ¿Tendré que decirlas yo: he venido, estoy aquí para….?

2. MATEO 25. FUI EXTRANJERO Y ME ACOGISTEIS

Éste es el segundo tema clave en relación con los extranjeros. Sólo haciéndonos extranjeros podremos acogerles… Sólo por ser extranjeros podrán liberarnos ellos. Así dice el texto central de la Biblia cristiana, en forma de Parábola:

Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria… dirá a los de su Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui extranjero y me acogisteis; estaba desnudo y me vestisteis; enfermo y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí… «En verdad os digo: cada vez que lo hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí lo hicisteis .

Así habla Jesús, en nombre de Dios, asumiendo la causa de los pobres y extranjeros. Así puede decir y dice: Fue extranjero…

El hambre física está al principio de todas las necesidades… pero después, inmediatamente después, vienen otras necesidades de tipo social, pues no sólo de pan (material) vive el hombre (cf Mt 4, 4; Dt 8, 3), sino también de patria, de acogida, de palabra…

Los extranjeros (lo mismo que los desnudos…)carecen de patria o grupo que les garantice un espacio de humanidad; han tenido que dejar su tierra, casi siempre por razones económicas, para vivir en condiciones culturales y sociales distintas, en medio de un ambiente casi siempre adverso; son pobres porque, careciendo en general de bienes económicos, carecen también de bienes sociales, culturales, afectivos: están doblemente desposeídos y humillados, en un entorno adverso. Para la Biblia (y para la cultura que está al fondo del Antiguo y Nuevo Testamento) desnudos son aquellos que, teniendo quizá ropa, visten y se portan humanamente de manera distinta o indigna: son aquellos que, por razón de su «hábito» o apariencia externa (material, social, cultural), son extraños para el grupo dominante, pues no tienen su dignidad, conocimientos o cultura.

En el fondo, exilados y desnudos se identifican. Unos y otros son personas marginales sin protección social, minorías étnico-religiosas no aceptadas (ni integradas) por el grupo dominante. Nuestra sociedad capitalista podría ofrecer comida a todos, si es que lo quisiera. Pero no lo hace y por eso los hambrientos van creciendo y crecen los exilados y extranjeros… que no encuentran acogida en las sociedades establecidas.

Vivimos en una sociedad despiadada donde los grupos dominantes se protegen expulsando a grandes minorías (a veces mayorías), condenándolas a vivir de un modo «asocial», contrario a las leyes dominantes. Por eso es normal que parezcan peligrosas y que acaben siendo controladas (encerradas) en la cárcel.

1. Los emigrantes extranjeros han sido a veces poderosos. Han dejado su viejo lugar para triunfar y han triunfado en el nuevo (blancos en USA, hispanos en América Latina)…donde se han establecido: son conquistadores militares, emigrantes del dinero, que se imponen por la fuerza de las armas y la supremacía cultural o comercial, esclavizando o marginando a los anteriores habitantes de la tierra. Así han hecho (y siguen haciendo) los invasores más afortunados.

2. Pero en la actualidad la mayoría de los emigrantes no son conquistadores sino pobres en busca de comida: vienen huyendo del hambre, de la necesidad material y de la muerte. Salen de países de miseria (de África y Asia, de América del Sur, de las zonas de guerra de Siria, Irak, Afganistán…) y buscan comida entre los miembros de la sociedad más «avanzada» (en la gran ciudad, en los países capitalistas de occidente). Los países ricos tienden a cerrarles las puertas y controlarles, como vimos al hablar de los egipcios y los hebreos en la historia de moisés.

Es evidente que la iglesia no quiere sustituir la responsabilidad política de la sociedad… pero con la Biblia en la mano ella tiene algo que decir y ofrecer: Ella sabe con Jesús que la solución no está en cerrar fronteras sino en abrir espacios de colaboración económica y de fraternidad mundial: poner cultura y bienes al servicio de todos los pueblos, de manera que cada uno pueda vivir en su tierra y todos puedan comunicarse, sabiendo que los que más ofrecen no son los ricos a los pobres (las tribus nacionales a los extranjeros), sino al revés:: Ellos, los pobres y extranjeros nos evangelizan, no dan la buena noticia de la humanidad.

Para resolver el problema del exilio y/o desnudez debemos superar la actitud del conquistador y el egoísmo de aquellos que, creyéndose dueños de una tierra que sus antepasados invadieron quizá con violencia, cierran sus fronteras a las necesidades de los menos favorecidos del entorno.

3. OCHO PROPUESTAS

Están tomadas de reuniones y «papeles» sobre emigrantes, que he venido compartiendo desde hace algún tiempo. No son mías, son de muchos y muchos que vienen trabajando con ilusión y decisión sobre el tema, desde Karibu de Madrid hasta grupos solidarios de México (por poner dos ejemplos).

1. Objetivo: una ciudadanía universal.

Nuestra primera patria es el ser humano, es decir, la palabra, la comunicación. Nuestra patria es el hombre, empezando por los expulsados del sistema. El principio de todas las soluciones es una ciudadanía inclusiva. Por eso, Jesús se presenta como Hijo del Hombre, es decir, como un ser humano. Los estados, los sistemas económicos son secundarios y valen en la medida en que ayudan a todos los hombres y mujeres

2. La emigración es un derecho y una bendición, no un problema.

Es un derecho: La casa del hombre es la tierra… Es una bendición: Los extranjeros nos muestra el rostro fuerte de la vida, son como un fermento para cambiar toda la masa humana. Si no vinieran extranjeros terminaríamos cerrados en un hoyo de muerte, repitiendo siempre lo mismo, hasta acabar neurotizados. Estamos ante una gran posibilidad de redención, que viene de ellos, de los extranjeros que llegan a veces con hambre, a veces con resentimiento, pero con vida.

3. Hay que pasar de un tipo de caridad “intimista” (sin olvidarla) y de pequeñas obras sociales a una experiencia universal, creadora de humanidad

No somos nosotros, buenos cristianos, los que acogemos, ayudamos…, en gesto de paternalismo dictatorial. Los ellos, los extranjeros, los que pueden enriquecernos. Son ellos los que pueden y debe ofrecernos su fermento de humanidad… No se trata de dejar a los extranjeros en bolsas cerradas o guetos, sino de aprender unos de otros, de así enriquecernos…

4. Tenemos que cuestionar nuestra propias actitudes, modificando nuestra forma de vida, unos y otros, las tribus nativas y los que vienen

Cuando nos instalamos en lo que somos hemos muerto ya, aunque sigamos viviendo como cadáveres y oliendo…, seamos iglesias o estados… Sólo el agua que corre esta clara… el agua que puede mezclase con otras agua, de lo contrario se estanca y se pudre. No digo que los extranjeros sean “santos”, nada de eso, todos somos del mismo barro que ensucia el agua. Pero sin ellos nosotros nos morimos.

5. Cambiar la norma básica de vida, cambiar nuestro tipo de estados, en Europa y en el mundo

No puedo ofrecer normar jurídicas concretas, pero me atrevo que las cosas (y de un modo especial en el Estado Español, que conozco algo más) han de cambiar poderosamente… empezando por la Ley de Extranjería 4/2000, que es una vergüenza nacional, un desastre… y más en manos de políticos ciegos, sin sensibilidad humana ni visión de futuro. No se trata de echar todo por la borda (como a muchos de las pateras…), pues si no tenemos algo en casa no podemos acoger. Pero podemos y debemos aprender a vivir juntos, con nuestros recursos y los recursos humanos, culturales y sociales (con los sufrimientos) de los que vienen.

6. Abrir el armario, romper las vallas…

Sí, tenemos muchos muertos en nuestros armarios, muertos de las tribus nacionales (que viven/vivimos de puro egoísmo) y muertos/escondidos extranjeros. Se trata de abrir el armario, de mirar y ver que todos somos personas, responsables unos de los otros, capaces de enriquecernos, abriendo unos planes de ciudadanía inclusiva y creadora, en contra de normas y normas, vallas y vallas que impiden la vida de todos, de los de dentro y de los de fuera de la valla.

7. Planes ya concretos… No a las mafias, sí a un nuevo trabajo

Hay que organizar y legalizar los flujos migratorios, para que no estén en manos de mafias de la muerte…. Abrir de nuevo armario, con toda decisión. No dejar la iniciativa en manos de mafias que cobran a los pobres por venir, por morir… Las mafias surgen allí donde cesa la iniciativa pública de estados y poderes económicos… Se trata de legalizar caminos de comunicación, de ofrecer espacios de acogida, de integración… Decimos que no hay trabajo para todos, que no podemos acoger a más con seis millones de parados. ¡Eso es mentira! No hay trabajo en este sistema de producción, mercado y trabajo… Los emigrantes nos van a obligar a cambiar nuestras formas de entender el trabajo…

8. Necesitamos a todos, pero sobre todo a las mujeres y a los niños

No por caridad intimista, sino por humanidad. Somos un mundo que está quedando sin humanidad, sin hombres y mujeres que se aman y viven en felicidad… Estamos quedando sin niños. Tendremos que aprender unos de otros. Quizá no todo nos lo enseñarán los emigrantes, pero sin ellos estamos condenados a la muerte.

(Termino así este “triduo” de emigraciones. Volveré Dios mediante otro día, porque el tema no acaba aquí)…

 http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2015/09/02/-y-3-me-ha-enviado-para-liberar-a-los-ex

COLOMBIA-VENEZUELA:Frontera de dolor.  Francisco de Roux, S.J.


  |    Septiembre 03 de 2015

“La inaceptable crisis humanitaria de la frontera es también una crisis estructural. Muestra la necesidad de crear una región fronteriza que controle dinámicas perversas y fortalezca la comunidad de los pueblos vecinos”, P. Francisco de Roux, S.J.

Llegué a Cúcuta, camino de Mérida, en la madrugada del cierre. En el puente fronterizo vi el tremendo desconcierto humano y la perplejidad económica. La frontera son hogares, comunidades, empresas legales y negocios ilegales de toda clase.

Regresé a Bogotá para volar a Caracas, y hacer 700 kilómetros hasta los Andes por una autopista sin peajes, y tanqueando gasolina por 3 bolívares, equivalentes a medio centavo de dólar al cambio de la calle; mientras me preguntaba quién pagará ese costo que se acumula por millones de dólares cada día en Venezuela. En el camino vi las colas y la desolación de los comercios vacíos, con excepción de la frutas al borde de carretera en Valencia. Seguí luego, por las redes sociales, la agresión a colombianos expulsados y el drama de los que huían por temor.

Fui a Venezuela a la experiencia que, en silencio profundo, hacemos los jesuitas durante 8 días cada año, en Ejercicios Espirituales, para buscar que nuestras vidas se orienten desde el sentido más profundo que encontramos en Dios.

Desde ese mismo espíritu, la Conferencia de Religiosos y Religiosas de Venezuela, en solidaridad con expulsados, denunció el trato inhumano y pidió perdón, como venezolanos, por la vulneración de la dignidad de familias pobres colombianas. Los obispos de Cúcuta y San Cristóbal se reunieron para proteger a los pobladores; y el Servicio de Jesuitas para Refugiados, con Acnur y otras ONG, ha apoyado y complementado acciones gubernamentales de Colombia.

Cerrar la frontera y expulsar indiscriminadamente es una acción violenta, que no soluciona los tremendos problemas que allí se dan. En un territorio que mezcla lo legítimo con todas las formas de contrabando, donde la presencia de guerrilla y paramilitares colombianos, más la Guardia Nacional corrupta, contribuye a una tormenta perfecta.

Tormenta que no podía ser calmada por la OEA, a cuyos miembros Maduro ha estado disciplinando con amedrentamientos e insultos.

Nosotros estamos contentos por la demanda de nuestros productos en Ecuador ante la depreciación del peso; pero los venezolanos, que realmente quieren a los varios millones de colombianos que viven adentro, rechazan con toda razón que los productos escasos, subsidiados por su gobierno, sean revendidos a precios mucho mayores en la frontera con Colombia, por bachaqueros que, por supuesto, hacen mercado negro en toda Venezuela.

No dudo de la intención que dio origen al chavismo ante un pueblo que reclamaba justicia con la renta petrolera. Pero la creciente centralización de todo el poder en el caudillo, el culto a la palabra infalible de Chávez, la corrupción de funcionarios y administradores públicos, en gran parte militares; la hiperinflación y la devaluación acelerada, y los miles de asesinatos en los barrios pobres, que nada tiene que ver con paramilitares, son “cosecha de una mala siembra”, como escribe el jesuita Luis Ugalde. Venezuela tenía un camino en la economía social de mercado que propone el pensamiento social de la Iglesia; o podía fundarse en los teóricos del socialismo de mercado, muy distinto al socialismo de Estado; pero declaró enemigo al mercado, destruyó la iniciativa privada y desbarató los estímulos, los incentivos, la banca de desarrollo y la política fiscal que necesitaba para avanzar humanamente, y terminó por destruir la producción nacional y la moneda.

La inaceptable crisis humanitaria de la frontera es también una crisis estructural, muestra la necesidad de crear una región fronteriza, con suficiente autonomía e institucionalidad propia, articulada con las soberanías nacionales, que controle dinámicas perversas y fortalezca la comunidad de los pueblos vecinos. Hacerlo requiere acuerdos bilaterales estatales complejos, que tenemos que promover aunque tengamos herida el alma.

Foto: RCN Radio.com

http://www.amaryservir.co/noticia.html?noticia_id=19904

Koinonia:Servicio Biblico Latinoamericano Semana del 6 al 12 de Septiembre de 2015– Ciclo B


 

Domingo 6 se septiembre de 2015

Domingo 23º del tiempo ordinario

Eleuterio, abad (s. VI)

 

Is 35,4-7a: Los oídos del sordo se abrirán, la lengua del mudo cantará

Salmo 145: ¡Alaba, alma mía, al Señor!

Sant 2,1-5: Dios eligió a los pobres para hacerlos herederos del reino

Mc 7,31-37: Hace oír a los sordos y hablar a los mudos

El profeta Isaías es el profeta de la consolación. El pueblo en medio del dolor que ha generado el destierro, necesita de una voz de aliento y esperanza, por eso el profeta los invita a tener valor a que «no tengan miedo», es necesario confiar en Dios pues él va a salvar a su pueblo de la esclavitud.

El profeta evoca con sus palabras el recuerdo de la tierra de Palestina con sus riquezas naturales, torrentes y manantiales, una tierra fértil y espaciosa, un paraíso o una tierra prometida, que les espera después del exilio, a la que regresarán como en un nuevo éxodo. En esta tierra se volverán a instaurar y reconstruirán el Templo, la ciudad y la historia. Y vivirán en plenitud, llenos de vida y salud, con sus órganos de los sentidos completos, capaces de percibir lo que está pasando a su alrededor. En las mismas palabras del profeta, se puede descubrir la fuerza de Dios, que busca reanimar a los abatidos y transformar la tierra devastada. El profeta anuncia tantos bienes que parece la llegada de los tiempos mesiánicos.

La carta de Santiago es un reclamo fuerte a la fraternidad. El que hace distinción de personas en la asamblea, es decir, en la celebración litúrgica, no puede ser cristiano. Santiago en su carta nos habla de diferencias y desigualdades en el interior de la misma comunidad, paradójicamente donde se tendría que construir otro modelo que prefigure la relación que los seres humanos deben construir en la vida social. En una palabra: la fraternidad, como fruto del mandamiento del amor, empieza en la misma celebración litúrgica y se debe hacer realidad en las relaciones sociales de los miembros de la comunidad.

Cada vez que el cristiano celebra la eucaristía debe asumir el compromiso del amor real, un amor que se hace efectivo en las obras que enriquecen la vida y la llenan de contenidos de humanización. Ésta es una tarea que tenemos que asumir para hacer de la celebración cristiana un espacio de vida abundante y de experiencia profunda de amor.

El evangelio de hoy nos dice que los paganos también fueron destinatarios del anuncio del Reino de Dios por parte de Jesús. Que saliendo Jesús de nuevo de la región de Tiro se dirigió por Sidón hacia el mar de Galilea, por en medio de los límites de la Decápolis, todo en territorio pagano. Y le trajeron un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Es una de las poquísimas veces que vemos a Jesús fuera de su país; si creemos a los evangelios, Jesús, prácticamente, no viajó al extranjero. Es importante señalar que en aquel entonces, ir al «extranjero» es también ir al «mundo de los paganos»… no como hoy. En este fragmento del evangelio de Marcos observamos a Jesús pues en medio de gente de otra religión… Puede ser muy significativo para nosotros el comportamiento que tenga hacia esas personas que no creen en el Dios de Abraham que cree Jesús…

En efecto. Vemos en primer lugar cómo Jesús no está entre los gentiles o paganos con una actitud «apostólica», no lo vemos preocupado por catequizarles. Tampoco parece preocupado por hacer entre ellos proselitismo religioso: no trata de convertir a nadie a su religión, a la fe israelítica en el Dios de Abraham. Y tampoco vemos que Jesús aproveche su paso para «impartir la doctrina», «enseñar y divulgar las santas máximas de su religión». Más aún: observemos que ni siquiera predica, no da discursos religiosos. Más bien, simplemente «cura». Es decir: no teoría, sino práctica. Hechos, no dichos.

No podemos decir que Jesús pase por el territorio pagano con indiferencia, o con los ojos cerrados, como si no tuviera nada que hacer allí… Más bien diríamos que lo que considera es que no tiene mucho que decir. No lo vemos discurseando, ni dando su «servicio de la palabra», sino curando y sanando. No habla del Reino (lo que es su «profesión» y hasta su «obsesión» dentro de los límites de Israel); fuera de su territorio religioso calla sobre el Reino y «hace Reino». O como dice la gente al verle: «hace el bien», no habla sobre el bien. (Y ya sabemos que «ubi bonum, ibi Regnum», «donde se hace el bien, allí está el Reinado de Dios», una fórmula que nos hace caer en la cuenta de una cierta tautología que se da entre «bien» y «Reino»; ya lo decía la antífona-canto del salmo 71: «Tu Reino es Vida, tu Reino es Verdad, tu Reino es Justicia, tu Reino es Paz, tu Reino es Gracia, tu Reino es Amor…»).

Bien mirado, aunque Jesús no predica en esa región pagana, sí «ev-angeliza», en el sentido más exacto de la palabra: da la «buena noticia» («eu-angelo»). No «informa sobre ella», no trata de trasmitir «conocimientos salvíficos», ni siquiera de «poner signos» o de simplemente «anunciar-decir», sino de «hacer presente», de «poner ahí», de construir esos «hechos y prácticas» que son, por sí mismos, la «buena noticia». «Evangelización práctica», pues, sin teorías, ni palabras. (No estamos despreciando la teoría, la doctrina, la teología, la palabra… ni creemos que para Jesús no tuviera importancia… Lo que estamos queriendo decir -fijándonos en Él- es que también para nosotros, como para Él, el puesto de estas dimensiones «teóricas» es un puesto segundo; el primer puesto es para la Vida, para la acción, para la práctica del bien que identifica el Reino, no para la palabra que lo anuncia. Lo último que en definitiva perseguimos, es la práctica, los hechos, la realidad. La teoría, la palabra, la concienciación… también forman parte de la realidad, pero no como objetivos, sino como «instrumentos» para su consecución plena).

 

Excelente lección para nuestros tiempos de pluralismo religioso y de diálogo interreligioso. Tal vez nuestro histórico celo apostólico y misionero por la «conversión de los infieles», por la «llamada de los gentiles a la fe cristiana», por la «cristianización de las naciones de otra religión», o por «la expansión de la Iglesia» o su «implantación en otras áreas geográficas»… debieran mirar a Jesús y tomar nota de su peculiar conducta misionera. Tal vez hoy necesitaríamos, como Jesús, callar más y simplemente actuar. Es decir, dialogar interreligiosamente comenzando –como se suele decir técnicamente- con el «diálogo de vida»: juntarnos con los «otros» y conjugar nuestros esfuerzos en la construcción de la Vida (en la construcción del bien –«¡ibi Regnum!», ¡allí está el Reino!-). Porque si logramos estar unidos en la construcción del «Reinado de Dios» (no importa el nombre con que se designe, claro está), estaremos de hecho unidos en la adoración (práctica) del Dios del Reino. La doctrina, el dogma, la teología… vendrán después. Y caerán por su propio peso, como fruta madura, cuando el diálogo ya sea una realidad palpable en la práctica de la vida diaria.

«Todo lo hizo bien, hasta hace oír a los sordos y hablar a los mudos»; este versículo 37 tal vez sea una mala traducción, o una derivación de la exclamación que, más probablemente, brotó a los observadores de la conducta de Jesús: «Ha hecho todo el bien [que ha podido], hasta hace oír a los sordos y hablar a los mudos». O sea, sí que predicó Jesús a los gentiles, pero con «el lenguaje de los hechos», y no pidiendo una conversión “mental” a su religión, o a una nueva Iglesia que él no estaba pensando fundar, sino compartiendo con ellos su «conversión al Reino». Jesús no trataba de convertir a nadie a una nueva religión, sino de convertir a todos al Reino, dejando a cada uno en la religión en la que estaba. La conversión importante no es hacia una (u otra) religión, sino hacia el Reino, sea cual sea la religión en la que se dé.

La misión del misionero cristiano se inspira en Jesús. El misionero -todos nosotros, en determinadas circunstancias- no debe buscar la conversión de los «gentiles» a la Iglesia, como su primer objetivo, sino su conversión al Reino (sea cual sea el nombre con el que el “otro” lo llame, y recordando que de nominibus non est quaestio, que «acerca de los nombres no hay que discutir»). Y esa conversión, claro está, no es de diálogo teórico, ni de predicación doctrinal solo… sino de «diálogo de vida» y de construcción del Reino.

Para la revisión de vida

«Todo lo hizo bien», o «Hizo todo el bien que pudo». Sea cual sea el sentido original de la expresión que Marcos pone en boca de la gente que observaba a Jesús, en todo caso es un buen lema, una expresión que puede simbolizar adecuadamente nuestro mejor ideal. ¿Estoy a su altura?

Para la reunión de grupo

  • Antes del Concilio Vaticano II en no pocos lugares la Iglesia tenía bodas, misas y entierros «de primera, de segunda y de tercera» clase, con una mayor o menor ornamentación del templo, incluso más o menos oficiantes… y según los diferentes honorarios que por tales ceremonias se abonaba. También, en los países de nacionalcatolicismo, las autoridades tenían un lugar destacado reservado para ellas en el templo. El Concilio suprimió todo aquello, afortunadamente. ¿Se superó en la Iglesia totalmente la acepción de personas, la preferencia por los ricos o el desprecio a los pobres de las que nos habla la carta de Santiago? ¿En qué formas nuevas, o antiguas, puede hoy la Iglesia continuar teniendo «acepción de personas en favor de los ricos»?
  • El profeta Isaías presenta a Dios como el que viene a despegar los ojos del ciego y abrir los oídos del sordo, el que hará saltar de alegría al cojo y cantar al mudo. Y con la asociación de la primera lectura de hoy con la tercera, la liturgia nos quiere decir que Jesús cumple y plenifica lo que los profetas del AT soñaron como enviado de Dios. Veinte siglos después, con una medicina totalmente diferente y tecnificada, la mayor parte de nosotros no cree en «curaciones» físicas milagrosas (sin desconocer una gran parte de cristianos, carismáticos sobre todo, que sí aciertan a creer en curaciones físicas por obra religiosa). Pero para los que tenemos una mente más «realista», o secularizada o científica… ¿qué relectura podemos hacer del anuncio del profeta y de la taumaturgia de Jesús? ¿Qué significa HOY para nosotros que Jesús desata la boca de un mudo?
  • San Francisco Javier fue a las Indias Orientales para entregar su vida a la conversión de los gentiles, desde el convencimiento que tenía –común en su época- de que si no conocían el mensaje cristiano no podían salvarse. Tal convicción ha permanecido firme en grandes sectores cristianos hasta los años 60 del siglo pasado (¡hace sólo 50 años!). La actividad misionera que sobre aquel supuesto se planteaba tenía unas motivaciones y una espiritualidad que hoy resultan insostenibles. Las «misiones» siguen teniendo sentido, ¡cómo no!, pero ya no tienen aquel sentido que tuvieron. Un tipo de misión ha muerto, o está muriendo –y no es malo que muera-, mientras otro tipo de misión está naciendo. Tratemos de describir fundamentadamente esos dos tipos de «misión». Se puede hacer, en grupo, un esquema paralelo de características de una y otra.

Para la oración de los fieles

  • Para que toda la Iglesia dé testimonio vivo del mensaje liberador de Jesús. Oremos.
  • Para que todos los cristianos mantengamos siempre nuestro oído abierto a las llamadas de Dios. Oremos.
  • Para todas las personas que sufren por cualquier causa encuentren junto a sí a personas dispuestas a acompañarlas y ayudarlas. Oremos.
  • Para que desaparezcan todas las distinciones por causa de la categoría o el prestigio social, entre las personas. Oremos.
  • Para que nuestra comunidad haga cada día más posible y real la presencia del Reino entre nosotros. Oremos.
  • «Donde se hace el Bien, allí se hace el Reino»: para que tengamos una visión amplia y macro-ecuménica del mundo y de las religiones de la tierra. Oremos

Oración comunitaria

Oh Dios de todos los nombres y de todos los Pueblos. En nuestro hermano Jesús nosotros vemos un símbolo claro de lo que quieres de nosotros respecto a las demás religiones: una actitud de respeto hacia sus valores y expresiones, y un compartir con ellas la búsqueda de del Reino de Dios y su Justicia. Lo demás lo esperamos por añadidura. Te expresamos nuestro deseo de hacer nuestras estas actitudes de Jesús. Tú que vives y haces vivir, por los siglos de los siglos. Amén.

Señor, Tú nos has hecho hijos tuyos para que nosotros, conscientes de que todos somos hermanos, vivamos preocupándonos de atender los unos las necesidades de los otros; ayúdanos para que sepamos vivir como Tú esperas de nosotros, y que nunca caigamos en la trampa y en el pecado de tener acepción de personas en base a los criterios económicos, culturales, raciales o de género. Por J.N.S.


 

Lunes 7 se septiembre de 2015

Regina, virgen y mártir (siglo VII)

 

Col 1,24–2,3: Dios me ha nombrado ministro de la Iglesia

Salmo 61: Dios es nuestra salvación y nuestra gloria

Lc 6,6-11: Lo espiaban para ver si sanaba en sábado

 

 

 

La oración de Jesús en la sinagoga no está separada de la realidad que lo rodea. Oración y acción son inseparables en la vida cristiana. ¿Qué hacer frente a la prohibición de curar en sábado y ante el clamor silencioso de un ser humano que por su enfermedad está como muerto para la sociedad? Para los que no han descubierto la novedad del reino anunciado por Jesús, la respuesta es simple: cuidar la Ley o el orden establecido, aun sabiendo que atenta contra la vida y la dignidad del ser humano. Para Jesús, a pesar de saberse perseguido, su opción por el pobre está definida; por esto, delante de todos los presentes le dice al hombre de la mano seca que se levante y se ponga en el centro. El que estaba aplastado por la ley y arrinconado por la sociedad, está ahora de pie y en el centro. El pobre está siempre en el corazón de Dios. La opción por los pobres es para Jesús una opción por la vida, en clara oposición a la opción por la muerte de sus opositores. Mientras la mano atrofiada ha vuelto a la vida, los letrados y fariseos buscan desesperados la muerte del Dios de la Vida.


 

Martes 8 se septiembre de 2015

Natividad de María / Virgen de la Caridad del Cobre (Cuba)

 

 

Miq 5,1-4a: De ti, Belén de Efrata, sacaré al jefe de Israel

Salmo 12: Desbordo de gozo con el Señor

Mt 1,1-16.18-23: La virgen dará a luz a un hijo

 

 

 

Conocer los antepasados de cada persona era de suma importancia en la cultura judía. En esta perspectiva, Mateo utiliza la genealogía para explicar el origen de Jesús y la importancia de sus antepasados, entre los que se cuentan Abrahán y David. Hoy, cuando celebramos la Natividad de María, cabe destacar en esta genealogía la presencia de Tamar, Rajab, Rut y la mujer de Urías, cuatro mujeres extranjeras y por tanta paganas, que ponen sus vientres, a veces en forma extraña, para que la salvación siga su curso en la historia. La lógica de la humanidad no siempre coincide con la lógica de Dios. Dentro de la lógica de los que tienen el poder de dominio en la historia, Jesús debió nacer de una reina, en un palacio y en Jerusalén, la capital del país. Sin embargo, nacerá en un establo entre animales, de una mujer campesina que vive en una casa sencilla en Nazaret, una ciudad de poca importancia en la Galilea de los gentiles. María, la pobre de Nazaret sin dudas ni ambiciones, también pondrá su vientre al servicio de Dios para enriquecer a la humanidad con el maravilloso fruto de la salvación. El nacimiento de María es la fiesta de la maternidad generosa y solidaria con la vida del género humano.


 

Miércoles 9 se septiembre de 2015

Pedro Claver, misionero (1654) / Sta. María La Antigua (Panamá)

 

 

Col 3,1-11: Han muerto con Cristo

Salmo 144: El Señor es clemente y misericordioso

Lc 6,20-26: Felices los pobres; ¡ay de ustedes, los ricos!

 

 

 

El sermón de Lucas no será de la montaña, sino de la llanura. Las Bienaventuranzas tienen en él un carácter eminentemente social, tal como se refleja en su interés por describir situaciones concretas de pobres y ricos. Los destinatarios no pueden ser otros que los pobres, pues son éstos los que tienen hambre, los que lloran, los que son excluidos y perseguidos. “No hay que pensar que la mirada de Dios se dirija preferentemente a los pobres porque sean mejores o más justos que los ricos, sino porque Dios quiere ser misericordioso con los oprimidos o excluidos”. Desde el Exodo Dios dejó en claro que escucha con atención el clamor de los pobres. A las bienaventuranzas de los pobres corresponden en Lucas cuatro “ayes”: a los ricos, los saciados, los que ríen y los que son alabados. La riqueza simboliza en la pluma lucana a los que están alejados de Dios por una riqueza adquirida con injusticia. En el “Magníficat” ya habíamos encontrado en labios de María una asombrosa crítica social de los ricos y plena acogida de los pobres (Lc 1,51-53). En definitiva, hay que evitar poner la vida al servicio de la riqueza, pues ésta suele resultar engañosa (Lc 12,16-20). El rostro de Jesús se ve mejor en los más débiles y necesitados.

 

 

Jueves 10 se septiembre de 2015

Nicolás de Tolentino, religioso (1305)

 

 

Col 3,12-17: El amor es lo que unifica

Salmo 150: Alabemos al Señor con alegría

Lc 6,27-38: Sean compasivos como es compasivo su Padre

 

 

 

La lógica del mundo parece no superar en la práctica el antiguo“ojo por ojo, diente por diente”, “al enemigo hay que aniquilarlo”, o “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. En el Antiguo Testamento, el odio al enemigo era algo natural (Sal 34,1-8). Pero Jesús sorprende a la humanidad con otra lógica: “amen a sus enemigos”. El Dios de Jesús es ante todo el Dios de la Misericordia. El cristiano debe, por tanto, adoptar en su práctica cotidiana el comportamiento misericordioso de Dios. “Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes” es la llamada “regla de oro de la caridad cristiana”. Debemos tener cuidado de no entenderla de manera mercantilista, reduciéndola a un simple negocio de reciprocidad. Hay que entenderla como un amor que no se contenta sólo con evitar el mal, sino que se compromete a hacer el bien a los demás, quienes quiera que ellos sean. Frente a los conflictos ensayemos una actitud misericordiosa, y nos sorprenderemos de su capacidad de desarmar a los enemigos y calmar su agresividad.


 

Viernes 11 se septiembre de 2015

Mártires Carmelitas (1792)

 

 

1Tim 1,1-2.12-14: Dios tuvo compasión de mí

Salmo 15: Nuestra vida está en manos del Señor

Lc 6,39-42: ¿Podrá un ciego guiar a otro ciego?

 

 

 

Los primeros dos versículos de este texto son una advertencia frente a los falsos maestros que guían como ciegos a familias, comunidades o naciones, porque el egoísmo o la codicia no les permiten ver la luz del reino de Dios, que es verdad, justicia y fraternidad. Por desgracia, muchos ciegos dirigen hoy el mundo. Necesitamos maestros, dirigentes o gobernantes que, como nos dice el libro del Exodo, sean hombres o mujeres “inteligentes, temerosos de Dios, veraces e incorruptibles” (Éx 18,21). En los versículos 41 y 42 no hay intención de suprimir la corrección fraterna, tan necesaria para superar con madurez los conflictos y fortalecer los lazos familiares, comunitarios y sociales. La corrección fraterna es un ejercicio práctico de caridad cristiana. Sin embargo, Jesús nos propone que toda corrección fraterna esté precedida de una revisión y corrección de nuestras propias debilidades (la viga), antes de corregir las debilidades del hermano (la pelusa). La enseñanza es clara: sólo tienen valor efectivo el mensaje, propuesta o corrección que vienen respaldados por la vida y testimonio de quien habla.

Perdamos el miedo de decirle al otro, con caridad cristiana, sus fortalezas y sus debilidades; pero, sobre todo, perdamos el miedo de hacerlas ver a nosotros mismos.


 

Sábado 12 se septiembre de 2015

San Guido de Anderlecht (1012) / N. S. de las Lajas (Colombia)

 

 

1Tim 1,15-17:Vino al mundo para salvar a los pecadores

Salmo 112: Bendito sea el Señor ahora y para siempre

Lc 6,43-49: De la abundancia del corazón habla la boca

 

 

 

Jesús propone lograr un equilibrio entre lo íntimo de la persona, que el evangelio llama corazón, y el comportamiento externo. Los frutos, por más hermosos que se vean, si provienen de un árbol enfermo son mera apariencia y fraude. Lo primero que debemos cuidar entonces es el árbol o el corazón, nuestro mayor tesoro, para que de él broten obras que reflejen el amor de Dios y el compromiso por una nueva y mejor sociedad. Vivir con sinceridad de corazón el proyecto de Jesús haría del mundo una casa más humana y fraterna. La coherencia entre fe y vida es un imperativo de madurez cristiana. Lucas termina el sermón de la llanura con una parábola cuyo mensaje es claro: las palabras de Jesús son para ponerlas en práctica. El verdadero discípulo es el que escucha y pone en práctica la Palabra de Dios, hasta el punto que los caudales o los huracanes de los problemas, las decepciones, las calumnias, las persecuciones… no logran socavar sus convicciones ni frenar sus acciones.

De nada vale decir “¡Señor, Señor!” si no lo experimentamos en nuestros corazones ni lo practicamos en nuestra vida cotidiana. Que somos cristianos, pues, ¡que se nos note!

VENEZUELA: FIRMAN CONVENIO IGLESIA PRESBITERIANA DE VENEZUELA Y ACCION ECUMENICA.


FIRMA CONVENIO ACADEMICO IPV AECU
http://alc-noticias.net/es/2015/09/03/convenio-de-cooperacion-educativa-entre-la-iglesia-presbiteriana-de-venezuela-y-accion-ecumenica/

Fraternalmente

Rev. César Henriquez
Coordinador General

www.accionecumenica.org.ve
0212-8607895
skype ACCION ECUMENICA

El Sínodo convertido en un miniconcilio


Posted: 02 Sep 2015 11:55 AM PDT

Algunas consideraciones importantes en el marco de la proximidad del Sínodo de la Familia, que se realizará del 4 al 25 de octubre de este año.
Los periodistas que siguen los avatares de la segunda etapa del Sínodo que se celebrará en octubre coinciden en pronosticar la continuidad de las asperezas protagonizadas el año pasado e incluso la posibilidad de que se agraven. Se repite así el clima que ya se dio medio siglo atrás, durante el Concilio Vaticano II, en donde se debatieron los mismos principios: el apego a la tradición o la adaptación a un mundo con grandes transformaciones.
De todas maneras primaron normas diferentes, porque en la década del ‘70 se evitaron cuestiones tabú y en esta ocasión el papa Francisco dio amplias libertades para considerar materias que en la Iglesia se han venido soslayando, como la homosexualidad y el divorcio. Se dice que con este sínodo se pasa del miedo de hablar al temor de callar.
Habría que recordar que el sínodo de la Iglesia católica fue creado durante el Concilio Vaticano II con el propósito de reunir periódicamente a más de un centenar de obispos de todo el mundo para evaluar algunos problemas eclesiales de actualidad y elevarlos a la consideración del Papa, quien daría o no una última palabra sobre el tema considerado.
Desde 1967 a la fecha hubo 25 sínodos que se celebraron en un clima fraternal y cordial. Ninguno llegó a levantar tanta polvareda como el que tuvo lugar en octubre último sobre “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”. El documento final conocido como Relatio Synodi, al abordar la readmisión a los sacramentos de los divorciados, obtuvo 104 votos favorables y 74 en contra. El punto 55, que hace referencia a los homosexuales, obtuvo 118 consensos y 62 votos en contra. En ninguno de los dos casos se logró las dos terceras partes de los votos necesarios.
Obtuvo la mayoría requerida del total de los votos (155 contra 19) el punto en el que se lee: “También las situaciones de los divorciados que se han vuelto a casar exigen un atento discernimiento y un acompañamiento de gran respeto, evitando un lenguaje y una actitud que los haga sentir discriminados y promoviendo su participación en la vida de las comunidades”.
El nuevo texto de la Relatio sobre los homosexuales quedó redactado de esta manera: “Algunas familias viven la experiencia de tener en su interior personas de orientación homosexual. Al respecto nos hemos interrogado sobre cuál atención pastoral podría ser oportuna frente a esta situación, refiriéndose a lo que enseña la Iglesia: ‘No existe fundamento ninguno para asimilar o establecer analogías, ni siquiera remotas, entre las uniones homosexuales y el plan de Dios sobre el matrimonio y la familia’. Sin embargo, los hombres y las mujeres con tendencias homosexuales deben ser acogidos con respeto y delicadeza. ‘En relación con ellos se evitará cualquier marca de injusta discriminación’ (Congregación para la Doctrina de la Fe)”.

Tradición y actualización
En el fondo de la cuestión, las dos posiciones tienen distintas raíces: las Escrituras, por un lado, y la actitud pastoral ante quienes se considera que violan normas cristianas, por otro.
En la Iglesia católica la tradición occidental (romana) es casi unánime en entender que la indisolubilidad del matrimonio no admite que, tras un fracaso de los esposos, puedan éstos volver a casarse y, en consecuencia, comulgar. Pero al mismo tiempo, en algunos países la distancia diagnosticada entre lo que la jerarquía enseña y lo que los católicos practican, es enorme. El magisterio, en este campo, está desacreditado. Los católicos en un alto número no practican la moral sexual predicada por la Iglesia ni tampoco les parece razonable.
Sin embargo, la tradición a este respecto conoce algunas variantes. Ya en la tradición bíblica hay matices en la comprensión de la indisolubilidad y se habla del privilegio paulino y del petrino. Estos matices dieron lugar a interpretaciones diversas en la historia de la Iglesia. Orígenes, por ejemplo, aceptó un segundo matrimonio como un mal menor. Y en 1981, Juan Pablo II en Familiaris Consortio propuso a los divorciados vueltos a casar la abstinencia sexual como condición para poder comulgar. Es muy importante, además, que la Iglesia católica considere la práctica de las iglesias orientales que aceptan o toleran una segunda y una tercera unión matrimonial. Es decir que interpretan de distinta manera las palabras de Jesús: “Lo que Dios ha unido que el hombre no lo separe”.

Otros paradigmas de familia
Los cambios producidos en el concepto tradicional de la familia son incuestionables en los países occidentales. Hay jóvenes que se preguntan: ¿Por qué casarse? ¿Cuál es la razón de ser del matrimonio como institución religiosa (y también civil)? ¿Qué es mejor, el matrimonio sin amor o el amor sin matrimonio? ¿Por qué seguir una vida de pareja que ha perdido su sentido?
El divorcio y el segundo matrimonio abren el camino a menudo a un proceso de alejamiento de la Iglesia o acrecientan la distancia existente. No son pocos los que piensan que la exclusión de los sacramentos como consecuencia de un nuevo matrimonio civil es una discriminación injustificada y una crueldad.
Está el caso muy frecuente de las situaciones irreversibles, en las cuales la persona es considerada en estado de pecado porque se volvió a casar después de haberse divorciado, pero cometería otro pecado si abandonara a la nueva familia para intentar reconstruir la anterior, considerada la única legítima.
Antonio Spadaro, director de la revista jesuita La Civilta Cattolica, expresa: “El verdadero problema, la verdadera herida mortal de la humanidad de hoy es que las personas tienen cada vez más dificultades para salir de sí mismas y establecer pactos de fidelidad con otra persona, incluso con la persona amada. Es esta humanidad individualista que la Iglesia ve frente a sí. Y la primera preocupación de la Iglesia debe ser la de no cerrar las puertas, sino abrirlas, ofrecer la luz que la habita, salir para ir al encuentro de un ser humano que, aunque crea no necesitar un mensaje de salvación, se descubre a menudo atemorizado y herido por la vida”.
En el aula sinodal una pregunta fue planteada por algunos padres: ¿puede existir “una economía sacramental que prevea situaciones irrecuperables, que excluyan permanentemente la posibilidad de acceder al sacramento de la reconciliación”?
La exclusión de los sacramentos, especialmente si tiene carácter definitivo, como en el caso de los divorciados en nueva unión, está, para una mayoría de los católicos, en contradicción con su creencia de que Dios perdona todos los pecados, abre la puerta al arrepentimiento y ofrece la oportunidad de comenzar de nuevo.
Si una doctrina no es apta para dar una respuesta satisfactoria a esta aspiración, sería un problema de la doctrina, no de las personas.

Los alemanes, protagonistas del diferendo
El país germano experimenta una división ostensible en la faz doctrinaria. Así, el cardenal Gerhard Ludwig Müller, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, asevera con énfasis: “Ni siquiera un concilio ecuménico puede cambiar la doctrina de la Iglesia porque su fundador, Jesucristo, ha confiado la custodia fiel de sus enseñanzas y de su doctrina a los apóstoles y a sus sucesores… La absoluta indisolubilidad de un matrimonio válido no es una mera doctrina, sino un dogma divino y definido por la Iglesia. Frente a la ruptura de hecho de un matrimonio válido, no es admisible otro ‘matrimonio’ civil”.
Müller alude también a una expresión del cardenal Antonio Quarracino (+1998), prelado que sacó a Bergoglio del anonimato para promoverlo como obispo auxiliar. El entonces arzobispo de Buenos Aires se preguntaba hasta qué punto podían considerarse válidos algunos matrimonios que se habían unido sacramentalmente. El cardenal alemán expresó: “Todos hemos participado en bodas en las que no se sabía bien si los contrayentes del matrimonio estaban realmente dispuestos a ‘hacer lo que hace la Iglesia’ en el rito del matrimonio. … En consecuencia, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha comprendido la preocupación del Papa y un gran número de teólogos y otros colaboradores están trabajando para resolver el problema de la relación entre fe explícita y fe implícita”. Y agregó: “En todo caso, deseo repetir que cuando nos encontramos en presencia de un matrimonio válido, de ningún modo es posible disolver ese vínculo: ni el Papa ni ningún otro obispo tienen autoridad para hacerlo, porque se trata de una realidad que pertenece a Dios, no a ellos”.
En respuesta a las consideraciones del papa Francisco sobre las normas más permisivas que existían en la Iglesia ortodoxa, dijo Müller: “Ciertamente, en el Oriente cristiano ha tenido lugar una cierta confusión entre la legislación civil del emperador y las leyes de la Iglesia, lo que ha producido una práctica distinta que en determinados casos ha llegado a admitir el divorcio. Pero bajo la guía del Papa, la Iglesia católica ha desarrollado en el curso de los siglos otra tradición, recogida en el código de derecho canónico actual y en el resto de la normativa eclesiástica, claramente contraria a cualquier intento de secularizar el matrimonio. Lo mismo ha sucedido en varios ambientes cristianos de Oriente”.
Otro cardenal alemán, Walter Kasper, que es presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, propuso que los divorciados vueltos a casar puedan recibir la comunión, después de un camino penitencial, bajo la supervisión de un sacerdote. Luego de su absolución, éstos podrían ser readmitidos a la comunión. El Evangelio “no es un código de doctrinas y mandamientos –expresó–. No podemos simplemente tomar una frase del Evangelio de Jesús y de ahí deducirlo todo. Hace falta una hermenéutica para entender todo el mensaje del Evangelio y luego diferenciar qué es doctrina y qué disciplina. La disciplina puede cambiar. Por eso me parece que acá tenemos un fundamentalismo teológico que no es católico”. Y más adelante: “Cuando debatimos sobre matrimonio y familia, debemos escuchar a la gente que vive esta realidad. Hay un sensus fidelium [el sentido de los fieles]. No puede ser decidido sólo desde arriba, desde la jerarquía de la Iglesia, y especialmente no se pueden citar viejos textos del último siglo, hay que observar la situación de hoy, hacer un discernimiento del espíritu y llegar a resultados concretos”.

La posición del episcopado germano
Pero al margen de estas dos importantes figuras de la Iglesia alemana, el consejo permanente de la conferencia episcopal de ese país emitió un documento el 24 de junio de 2014 titulado “Caminos teológicamente responsables y pastoralmente adecuados para el acompañamiento pastoral de divorciados vueltos a casar”. Allí sostienen: “En nuestra resolución hemos propuesto permitir el acceso de los divorciados vueltos a casar al sacramento de la penitencia y a la comunión, si la vida común en el matrimonio reconocido canónicamente ha fracasado de manera definitiva, se han aclarado las obligaciones del primer matrimonio, hay arrepentimiento por haber fracasado en ese matrimonio y voluntad genuina de vivir el segundo en la fe y educar a los hijos de acuerdo con la fe”.
Otro cardenal, Reinhard Marx, presidente del episcopado alemán, expresó en el sínodo pasado: “Cuando un divorciado vuelto a casar se arrepiente de haber fallado en su primer matrimonio; cuando aclaradas las obligaciones del primer matrimonio es definitivamente imposible que regrese a él; cuando no puede abandonar sin mayores perjuicios los compromisos asumidos con el nuevo compromiso civil; cuando se esfuerza por vivir el segundo matrimonio según la fe y educa en ella a sus niños; cuando desea los sacramentos como fuente de gracia en su situación, ¿debemos y podemos negarle, después de un periodo de reorientación, el acceso a los sacramentos de la penitencia y la comunión?”.
“Una pastoral orientada por estos principios fundamentales –agregó– no puede eludir la pregunta acerca de una posible admisión de divorciados vueltos a casar al sacramento de la penitencia y a la comunión sacramental. Si el matrimonio eclesiástico no puede ser anulado, según normas canónicas actualmente vigentes, ellos pueden ser admitidos a la comunión sólo bajo dos condiciones: si vuelven a formar pareja con su primer cónyuge, o si renuncian a la consumación sexual en la nueva relación. Ambas recomendaciones son, sin embargo, problemáticas. Al entrar en una nueva relación, y con mayor razón al contraer matrimonio civil, los cónyuges han asumido obligaciones morales frente a la nueva pareja y, dado el caso, frente a los hijos; obligaciones que no pueden ser desatendidas. La terminación o recisión de ese matrimonio destruiría en muchos casos una realidad moral y causaría graves daños. La recomendación eclesiástica de una convivencia conyugal sin intimidad sexual aparece a muchos afectados como moralmente cuestionable, porque aísla lo sexual y lo desintegra del pleno amor mutuo del hombre y la mujer. Esta recomendación sobreexige a los afectados en la regla y se parece a la elección de una forma de vida celibataria a la que, empero, ellos no están llamados. No pocos pastores admiten por eso a la comunión también a divorciados vueltos a casar”. En casi todas las diócesis de Alemania ya se dan la absolución sacramental y la comunión eucarística a divorciados que se han vuelto a casar.
Los obispos alemanes no sólo aprueban estos cambios sino que también aspiran a que se bendigan en las iglesias las segundas nupcias civiles, que se dé la comunión eucarística también a los cónyuges no católicos, que se reconozca la bondad de las relaciones homosexuales y de las uniones entre personas del mismo sexo.
Marx manifestó el pasado 25 de febrero: “No somos una filial de Roma. Cada conferencia episcopal es responsable del cuidado pastoral en su contexto cultural y debe predicar el Evangelio en el propio modo original. No podemos esperar que un sínodo nos diga cómo debemos modelar aquí el cuidado pastoral del matrimonio y de la familia”.
A juicio del Müller, “la idea de que las conferencias episcopales sean un magisterio además del Magisterio, sin el Papa y sin la comunión con todos los obispos, es una idea profundamente anticatólica que no respeta la catolicidad de la Iglesia”.
Otro cardenal alemán, Paul Cordes, presidente emérito de Cor Unum, cuestionó este criterio y señaló:“Pretenden dar lección al mundo a pesar de estar a la cabeza de una Iglesia en ruinas, en la que numerosos sacerdotes no rezan ni se confiesan, dos tercios de los fieles no creen en la resurrección de Jesús y sólo el 16% de los católicos tienen fe en un Dios que es persona y no una vaga entidad”.

Los africanos defienden la tradición
Cuando el presidente estadounidense Barack Obama llegó a África en 2008 y expresó su apoyo a la legalización del matrimonio homosexual, el arzobispo de Nairobi, John Njue, le espetó: “No podemos dejar que aquellas personas que ya han arruinado su sociedad se conviertan en nuestros maestros y nos digan a dónde ir –dijo–. Creo que tenemos que actuar de acuerdo a nuestras propias tradiciones y nuestras creencias”.
La de África es una Iglesia católica que aspira a un papel de liderazgo en todo el continente, en la política, en la resolución de conflictos y en la protección del medio ambiente. En el sínodo del año pasado los prelados africanos jugaron un papel protagónico en los debates sobre estos temas y mayoritariamente a se volcaron por la defensa de las posiciones tradicionales.
En efecto, los líderes católicos africanos mantienen una firme postura tradicional en cuestiones como la homosexualidad y el aborto, basada no sólo en la doctrina católica sino también sus propias costumbres culturales, en donde el ejercicio de la poligamia es un ingrediente que refuerza esta actitud.
Pero además es importante destacar los grandes cambios experimentados en ese continente. La población católica pasó de dos millones en 1900 a 140 millones en 2000. El seminario Bigard Memorial, en el sureste de Nigeria, con una matrícula de 1225 personas, es el más grande en el mundo, y muchos de sus graduados van a servir como misioneros en países extranjeros. Pero la escasez de sacerdotes sigue siendo un problema muy grave en el continente.

Hacia una postura conciliatoria
Alemania y África son las dos caras de este grave problema que afronta el sínodo.
Con todo, siempre surgen alternativas que buscan conciliar posiciones. El australiano Paul-Anthony McGavin, de 70 años, sacerdote de la arquidiócesis de Canberra y Goulburn y asistente eclesiástico en la Universidad de esa ciudad –que no participó en el sínodo– es favorable a un cambio, pero ha buscado conciliar posiciones. En un artículo, señala: “En el curso de los años, el derecho canónico de la Iglesia ha sabido dar varias respuestas no convencionales a las anomalías pastorales. Por citar sólo algunas: los votos religiosos solemnes a Dios pueden ser dispensados; los que han recibido las órdenes sagradas pueden pasar al estado laico y contraer matrimonio válido; los católicos que han contraído matrimonios no válidos pueden obtener su convalidación retroactiva y los que han contraído matrimonios civiles con irregularidades canónicas pueden, después del divorcio civil, contraer otro matrimonio con validez eclesial. Decir sencillamente ‘no pienso que sea posible’ parece excesivamente determinativo, excluyendo ulteriores desarrollos en toda la gama de las consideraciones implicadas. Mi experiencia en el curso de los años me lleva a observar que quienes siguen practicando la fe después de un divorcio civil y un nuevo matrimonio civil no son normalmente personas del tipo ‘monogamia en serie’, sino que son personas que, en términos fenomenológicos, han experimentado la muerte de un matrimonio. El compañero del matrimonio puede aún estar en vida, pero el matrimonio ya no. No basta considerar el problema sólo desde el punto de vista y la perspectiva de la Iglesia como institución sacramental. Necesitamos un cambio de paradigma y tenemos que considerar la situación también desde el punto de vista de quienes sufren y piden ayuda”.
Todo hace prever que la próxima sesión sinodal, en octubre de este año, esté lejos de provocar una división como la protagonizada en el Concilio por el obispo francés Marcel Lefebvre.
Semanas atrás, el papa Francisco invitó a los obispos a no sentirse dueños del depósito de la fe y recordó que la evaluación final le compete a él como pontífice.

El autor es periodista especializado en temas religiosos

Fuente: Revista CriterioRevista   de Argentina.

REFLEXIÓN DE COLOMBIA: MANOS CAMPESINAS


redECAP
3 de septiembre 2015

por Natalia Vaca

 

No hay cosa más bonita que mirar los frutos de la tierra, sembrados por manos campesinas que pronto llegan a nuestro hogar.

El universo, la pacha mama, la verde tierra nos clama a gritos por su protección y cuidado. Algunos y algunas le defendemos, protegemos y protestamos con ella al resto del mundo que le preservemos y amemos. Es importante destacar el trabajo de nuestros campesinos y campesinas que labran esa tierra, le cuidan como otro de sus hijos y desarrollan una conexión especial con ella, que siente y vive como cualquiera. Ellos y ellas son el más digno ejemplo de un trabajo hermoso como es sembrar la tierra con sus propias manos para así comer de ella.

Comunidades campesinas del Guayabo, Garzal y Nueva Esperanza nos mostraron sus parcelas, sus cultivos, sus animales, sus casas, su tierra y su hogar. Una economía basada mayormente en el cultivo de cacao, plátano, el ordeño de vacas para obtener su leche, coco, maíz y frutas que le permiten sostener una familia, una casa sencilla y acogedora y una tierra extensa y hermosa. No ha amanecido aún cuando ellos y ellas despiertan alegres con el ritmo de un gallo cantor, los terneritos esperan ansiosos a sus madres para ayudar con el ordeño de la leche, el maíz que ha crecido por meses brota de un lado a otro a la espera de ser recolectado, los gajos de plátano se despiden de los más pequeños porque pronto emprenderán un viaje en burro y canoa para ser comercializados hasta el puerto más cercano. Es así; una rica diversidad de cultivos que nos ofrece la tierra y el campesino y campesina colombiano ha decidido con la ayuda de sus manos mantenerla.

Los procesos de tierra que se están llevando a cabo en estas comunidades son caminos largos, diversos, sobre todo difíciles pero lo más importante: Llenos de esperanza. Dios como padre y madre de una creación bellísima desde el principio de la tierra, conoce el trabajo de estos campesinos y campesinas que han dedicado su vida al cuidado de su creación, la buena semilla crece en estas tierras y en sus frutos y se multiplicaran al ciento por uno. Es hermoso poder conocer tan de cerca su lucha, su fe infinita en el proceso y la alegría de compartir su mesa juntos y juntas.

Son estas manos campesinas las que nos permiten a ti y a mí comer en la comodidad de nuestra casa, de tener variedad de alimentos derivados de sus cultivos, de gozar de una barriga llena y una recarga de energía para ir a trabajar. Demos gracias a Dios por el campesino y campesina trabajador, oremos para que pronto reconozcan legalmente sus tierras, para que su arduo trabajo sea muchísimo más valorado  por las personas de la ciudad y para que el estado colombiano les reconozca sus derechos fundamentales como personas que con poco hacen mucho. A nuestros campesinos y campesinas infinitas gracias por su labor, mi más sincera admiración.

 

DonateNow

Bridget María: Afirmar Mujeres Sacerdotes como líderes y profetas de hoy.


En la Fiesta de Phoebe, Diacona, Carta a Francisco Instando la Restauración al Diaconado /

Respuesta de Bridget María:
La igualdad plena de la mujer en la iglesia es la voluntad de Dios.Francisco debe levantar todas excomuniones contra las mujeres sacerdotes, a nuestros simpatizantes y todos los católicos que siguen sus conciencias.
 Es imprescindible que toda la Iglesia vive de la plenitud del sacerdocio de los bautizados. Sacerdotes mujeres están viviendo un ministerio sacerdotal renovada en una iglesia inclusiva dentro de una comunidad empoderada de iguales.
Bridget María Meehan, ARCWP, www.arcwp.org

Carta a Francisco

A continuación se muestra el texto de una carta que hemos enviado al Papa pidiéndole que reconsidere el asunto del diaconado para las mujeres. Para leer la documentación y la historia del diaconado de la mujer  haga clic aquí. También hay una oportunidad de apoyar este llamamiento y firmar la carta!

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Estimado Francisco,
respetuosamente le pedimos  restaurar a las mujeres el don sacramental y la gracia de la oficina diaconal en nuestra Santa Iglesia Católica. ¿Qué mejor que podamos abrazar el espíritu de la época que al dar esa libertad y la dignidad de las mujeres, por el bien de todos, en la igualdad y la fraternidad? La investigación contemporánea muestra que decenas de miles de mujeres sirvieron como diáconos ordenados durante el primer milenio de la Iglesia: en Italia, la Galia, Grecia, Asia Menor, Palestina y Egipto. Eso recibieron una ordenación diaconal completo es clara, una ordenación ‘sacramental’ en lenguaje teológico actual. Aquí es una oración de 780AD: Santo y Omnipotente Señor, a través del nacimiento de su único Hijo, nuestro Dios de una Virgen, según la carne, que ha santificado el sexo femenino. Usted concede no sólo a los hombres, sino también a las mujeres, la gracia y venida del Espíritu Santo. Por favor, Señor, mira en esta tu sierva y dedicar su a la tarea de su diaconado, y vierte en ella el don rico y abundante de tu Espíritu Santo. Codex Barberini Gr.336 Muchos documentos confirman que éstos ordenaciones fueron por la imposición de manos del obispo y se llevaron a cabo en el santuario durante la Liturgia Eucarística inmediatamente después de la anáfora. Varios de sus predecesores autorizados sacramentarios contienen oraciones de ordenación de mujeres diaconisas. No debe haber ningún espacio en nuestra Iglesia hoy en día para la justificación que subvirtió diáconos femeninos en la Edad Media:. La fobia acerca de la menstruación y la presunción de que las mujeres son innatamente inferiores a los hombres La necesario para el ministerio de mujeres diaconisas es evidente en todos los países. Que tus manos ser el primero para restaurar la dignidad diaconal a las mujeres. Con respeto y amor, Los Síndicos, clientes y el personal del Instituto Wijngaards

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2015/09/on-feast-of-phoebe-deacon-letter-to.html

“No somos terroristas. Exigimos acuerdos incumplidos”


Así fue la toma que hicieron campesinos, indígenas y afros del Ministerio de Agricultura. Crónica de 12 horas de tensión
Por: septiembre 02, 2015
“No somos terroristas. Exigimos acuerdos incumplidos”

Cogidos de la mano o unidos a través de los bastones de mando de la guardia indígena permanecen los campesinos, afros e indígenas que se tomaron en la mañana de este martes el edificio del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural en el centro de Bogotá. Son unos 200, están formando un círculo en la entrada del edificio. Llegaron a Bogotá en la noche del lunes para participar de la cumbre agraria, realmente llegaron muchos más, unos 2000, pero los otros están haciendo presencia en lugares, como el Incoder y el Parque de los Artesanos.

En sus banderas, chalecos y camisas se pueden leer las organizaciones sociales de las que hacen parte: Congreso de los Pueblos, Marcha Patriótica, la Minga, la Guardia Indígena, ONIC; pero ellos dicen que hoy son uno solo, vinieron para hacer que el gobierno cumpla los compromisos que asumió en los paros agrarios de 2013, 2014 y el de Catatumbo a principios de 2015. Llegaron de Atlántico, Cauca, Santander, Boyacá y otros lugares del país.

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Las primeras noticias que se conocieron del plantón indicaban que un grupo de encapuchados se había tomado el edificio y que algunos de ellos apostados en la entrada impedían el ingreso y salida de los funcionarios del ministerio. Sin embargo, minutos más tarde, todos ellos, los adentro y los de afuera descubrieron sus rostro. Quisieron mostrar su identidad porque su manifestación es pacífica. ‘Vinimos hasta aquí para demostrar que queremos hacer bien las cosas, pedirle al gobierno que cumpla. Podríamos haber cerrado la Panamericana, pero no, vinimos aquí a pedir que nos cumplan’ fue la respuesta de los líderes frente a las acusaciones de una toma violenta o agresiva con los funcionarios del ministerio.

El plantón empezó en la mañana, al final de la tarde seguían reunidos el ministro Aurelio Iragorri y el grupo de personas que conformaron la comisión negociadora. A las seis de la tarde corrió el rumor de que la comida llegaría en un rato, esa fue la señal para saber que las cosas iban para largo. Se prepararon, sacaron los guantes, las chaquetas y las bufandas. Los funcionarios del ministerio fueron saliendo de a poco, excepto el ministro y unos cuantos asesores. Los indígenas y campesinos siguieron por turnos de pie, manteniendo el mismo círculo de la mañana tomados de la mano o unidos a través del bastón de mando de la guardia indígena. En la noche, los líderes del movimento explicaron que desalojarían el edificio pero que permanecerán en Bogotá hasta que haya una solución a la vista.

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En el paro agrario de 2014 se acordó destinar $250 mil millones para la financiación de 230 proyectos productivos. Según el ministro Iragorri solo 27 de las propuestas enviadas por las comunidades han cumplido con los requisitos que se requieren para obtener la aprobación y el desembolso del dinero. El ministro explicó a los medios desde la mañana a través de llamadas telefónicas lo que pensaba y su opinión no coincide con la de los líderes sociales. Para Iragorri, la sorpresiva llegada de los reclamantes a su despacho fue una agresión y además una medida irrespetuosa, toda vez que, según él, desde hace un tiempo se había programado una reunión con ellos para el día lunes y no llegaron.

La reunión a la que también llegó sobre el medio día el senador Iván Cepeda se terminó tarde en la noche y sin acuerdos firmados. El plan inicial era permanecer en la capital hasta el sábado próximo, sin embargo la firme actitud con la que llegaron los líderes campesinos a presentar sus reclamos demuestra que aguantarán tanto como sea necesario para conseguir lo que piden. En el transcurso de la semana llegarán más, quizá otros 1000, quieren unir fuerza para que sus voces retumben más.

http://www.las2orillas.co/no-somos-terroristas-exigimos-acuerdos-incumplidos/?utm_source=Las2Orillas&utm_campaign=9c194e68ff-_02_09_15_Mailing_Las2orillas&utm_medium=email&utm_term=0_c8e983cea9-9c194e68ff-96015085

¿Por qué se celebra el 5 de septiembre el Día de la Mujer Indígena?


Se instauró para recordar a la luchadora aymara Bartolina Sisa

Retrato de Bartolina Sisa -
Retrato de Bartolina Sisa.

El 5 de septiembre es una fecha significativa en la agenda de las mujeres, ya que se conmemora el Día Internacional de la Mujer Indígena.  Esta jornada se instituyó en 1983 en Bolivia, durante el Segundo Encuentro de Organizaciones y Movimientos de América Tiahuanaco, para recordar a Bartolina Sisa, heroina aymara que luchó contra el poder colonial de los españoles y fue torturada y asesinada por los realistas el 5 de septiembre de 1782 en La Paz, capital boliviana.

 Tenía 29 años.

Bartolina Sisa fue comandante de batallones indígenas y formó grupos de guerrilleros a finales del siglo XVIII para liderar, junto a su marido Túpac Karati, la rebelión anticolonial en el Alto Perú. Además de la usurpación territorial y cultural de los invasores, las mujeres indígenas eran víctimas de explotación laboral y sexual por parte de los españoles. Eran violadas y consideradas trofeos de guerra, como sigue ocurriendo hoy en día en otros lugares del mundo. Bartolina fue responsable de la implicación de sus compañeras en la resistencia como colaboradoras dándoles así un papel activo en la defensa de sus comunidades.

Sisa es, junto a Micaela Bastidas, un símbolo para muchas mujeres de los pueblos indígenas de Bolivia y Perú. Bastidas fue la compañera y consejera de Túpac Amaru II, líder inca que encabezó la mayor rebelión que se dio en Latinoamérica contra la colonización española en el siglo XVIII. Desde la ciudad de Tinta (Cusco, Perú), Micaela se encargó del aprovisionamiento de armas y alimentos para las tropas rebeldes y adoptó decisiones estratégicas en la batalla.

Al igual que Bartolina Sisa, fue cruelmente torturada y asesinada cuando fracasó la sublevación.  El 18 de mayo de 1781 vio como ahorcaban a su hijo Hipólito y los verdugos le arrancaron la lengua y la estrangularon con garrote vil en presencia de su marido, que también fue ejecutado ese día.

Las mujeres indígenas, hoy

Generalizar sobre la situación de la mujer indígena hoy en día supone simplificar su realidad y pluralidad (la ONU estima que hay más de 370 millones de indígenas en 70 países del mundo), pero, sabiendo esto, sí existen algunas reivindicaciones comunes. Muchas sufren doble o múltiple discriminación, por el hecho de ser mujeres y por su origen cultural o étnico. Entre sus reivindicaciones comunes está el control de sus tierras y sus bienes, el respeto hacia su lengua y costumbres, la lucha contra la violencia (de género y por parte de sus estados) que muchas niñas y adultas padecen así como la atención sanitaria de calidad, sobre todo ensalud reproductiva.

También reclaman ser parte del diálogo en los foros locales, nacionales e internacionales en las que se tomen decisiones sobre su futuro y encontrar puntos de encuentro y respeto mutuo con otras culturas, como la Occidental, que sigue transmitiendo una imagen de sus comunidades cargada de estereotipos y generalidades.

Por todo ello, el 5 de septiembre, junto al 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas, es una fecha reivindicativa para las indígenas latinoamericanas y un día para recordar a sus antepasadas, que entregaron su vida por proteger su libertad y autonomía.

ES NECESARIO UN CAMBIO EN LA POLÍTICA MIGRATORIA: CONTROL Y MIEDO NO FUNCIONAN


 

N O T A  D E  P R E N S A

Cáritas, CONFER y Justicia y Paz dicen NO a la política del miedo, Sí a la política de la integración, la acogida y el desarrollo de los pueblos.


Madrid, 2 de septiembre de 2015.-
La brecha de la Frontera Este (Serbia, Grecia, Macedonia…), apenas un par de meses después de la presentación de la Agenda Europea de Inmigración, además de un saldo en vidas, en dramas humanos,  arroja un saldo de ineficiencia política inaceptable en términos de dignidad y defensa de los Derechos Humanos, que nuestra sociedad no puede permitir.

No es solo una crisis humanitaria. Es el estrepitoso fracaso de una política mal llamada migratoria y que se reduce a un indecente y millonario control de flujos sostenido sobre el discurso del miedo a la invasión del diferente. Los Cayucos, Lampedusa, Ceuta y Melilla, la situación en Serbia, Grecia o Macedonia son consecuencias estructurales de esa mala política, no las causas.

No es solo una crisis de refugiados. Es el resultado de una falta de políticas coherentes que aborden la complejidad de la movilidad humana en política exterior, en política económica, en políticas de cooperación para el desarrollo.

Estamos huérfanos de una verdadera política de migraciones que aborde y explore de verdad vías legales de acceso a nuestro territorio, que flexibilice los criterios de reagrupación familiar, que visibilice la movilidad humana como una oportunidad para nuestra vieja Europa y no como un riesgo.

No es solo una crisis de la solidaridad. Es el resultado de una ausencia de política de cooperación  para el desarrollo que olvida que detrás de cada decisión de abandonar una casa, un trabajo  y una vida hay una causa de expulsión (la guerra, la falta de oportunidades, el cambio climático…) y personas a las que proteger.

Es el momento de abordar el reto que, como sociedad, tenemos delante; impidiendo que estos sucesos que nos llenan de dolor y vergüenza se produzcan de forma cíclica sin afrontar qué la única solución propuesta, la vía de la seguridad no es viable, ni en términos de humanidad, ni en términos políticos.

Es el momento de reconocer al otro, al diferente, no como un invasor sino como un igual con los mismos derechos, como un aporte positivo a nuestra sociedad mestiza; cómo un hermano en dificultad para el que hay que buscar un sitio, aunque estemos más estrechos.

Europa y España no pueden perder esta oportunidad para repensar sobre las políticas desarrolladas hasta ahora, para proteger a las personas que intentan llegar a nuestro territorio,para invertir en políticas para el desarrollo y en políticas de integración.

Nos unimos al mensaje del Papa Francisco  que en su reciente viaje a América Latina animaba a la comunidad cristiana y a toda la sociedad a no tener miedo y a pedir un cambio “… un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos… Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre tierra”.

Pedimos a los gobernantes que asuman con proactividad el reto histórico de parar de construir vallas, muros y rejas aportando soluciones y políticas que pongan en el centro a las personas, aportando vías de protección y acogida, alternativas de desarrollo que vayan a las causas.

Tenemos un gran reto como sociedad, dignificarnos como seres humanos, no solo haciendo un sitio en nuestra casa, sino buscando caminos nuevos por los que todos podamos transitar.

 

 

 

 

Contactos Prensa:

Ana Abril (661 207 941) – Ana Guirao (91.444.13. 27)

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