Deseoso de amor: el camino alternativo de Francisco de Asís


«Amor, No Expiación» de Eager to Love: el camino alternativo de Francisco de Asís, por Richard Rohr

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«La lectura cristiana común de la Biblia es que Jesús» murió por nuestros pecados «- ya sea para pagar una deuda con el diablo (común en el primer milenio) o para pagar una deuda con Dios Padre (propuesto por Anselmo de Canterbury, 1033 hasta 1109). de Anselmo infame Cur Deus Homo ha sido llamada «la pieza más lamentablemente éxito de la teología jamás escrito.» Mi héroe, filósofo y teólogo franciscano Juan Duns Escoto (1366-08), de acuerdo con ninguno de estos entendimientos. Escoto fue No guiada por el lenguaje Templo de la deuda, la expiación, o sacrificio de sangre (utilizado comprensiblemente en los Evangelios y de Paul). Se inspiró en los himnos cósmicos de alto nivel en los primeros capítulos de Colosenses y Efesios y el primer capítulo del Evangelio de Juan.


Después de Anselmo, los cristianos han pagado un alto precio por lo que los teólogos llaman «teoría de la expiación sustitutiva» – la extraña idea de que antes de que Dios nos puede amar a Dios necesitaba y pidió a Jesús que sea un sacrificio de sangre para expiar nuestra humanidad pecado bañadas con eso. vista, la salvación depende de un problema en lugar de una proclamación divina sobre la naturaleza fundamental de la realidad. Como si Dios pudo necesita el pago, e incluso una transacción muy violenta, para poder amar y aceptar a «sus» propios hijos – un mensaje que los que tienen un padre enojado, distante, ausente, o abusivo ya estaban demasiado programados para creer . Para Escoto, la encarnación de Dios y la redención del mundo nunca podría ser un mero ejercicio de barrido en respuesta a la pecaminosidad humana, pero el trabajo proactivo de Dios desde el principio. Nos dieron un «elegido en Cristo antes de la creación del mundo», como el himno en Efesios dice (1: 4). Nuestro pecado no podía ser el motivo de la encarnación divina, pero sólo el amor perfecto y la auto-revelación divina! Para Escoto, Dios nunca simplemente reacciona, pero siempre actúa soberanamente y libremente, y siempre actúa totalmente por amor. Escoto era muy trinitario.La mejor manera que puedo resumir cómo Escoto intentó cambiar la vieja noción de la justicia retributiva es esto: Jesús no vino a cambiar la mente de Dios sobre la humanidad (que no necesitaba cambiar)! Jesús vino a cambiar la mente de la humanidad acerca de Dios. Dios en Jesús se ha movido la gente más allá del conteo, pesaje, y castigar a modelo, que el ego prefiere, al completamente nuevo mundo que Jesús ofreció, donde la abundancia de Dios ha hecho cualquier economía del mérito, el sacrificio, la reparación o la expiación tanto inútil e innecesario. Jesús deshizo «una vez para siempre» (Hebreos 07:27; 09:12; 10:10) todas las nociones de sacrificio humano y animal y los reemplazó con su nueva economía de la gracia, que es el corazón mismo de la revolución evangelio. Jesús estaba destinado a ser un elemento de cambio para la psique humana y de la religión misma. Cuando empezamos negativamente, o enfocados en el problema, nunca salir de la rueda de hámster. A día de hoy comenzamos con y continuamos enfocándonos en el pecado, el crucificado nos estaba apuntando hacia una solidaridad primaria con el sufrimiento de Dios y toda la creación. Esto lo cambia todo.Cambie el punto de partida, cambiar la trayectoria! Todos necesitamos saber que Dios no nos ama porque somos buenos;Dios nos ama porque Dios es bueno. Los seres humanos nada puede hacer jamás disminuir o aumentar afán eterno de Dios para amar «.

La Mujer y la Iglesia: +José Galarreta, SJ.


15 13:35:57 de diciembre de 2015
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En las comunidades que aparecen en los Hechos de los Apóstoles las mujeres tienen voz, tienen oficios litúrgicos, son apóstoles y profetas…

 

 

 

 

 

En el episodio de la mujer adúltera el planteamiento de los escribas y fariseos es muy significativo: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. Moisés nos mandó en la Ley apedrear a estas mujeres. Tu, ¿qué dices?»

Al hablar de «Moisés», se refieren a dos textos:

LEVÍTICO 20, 10:

«Si uno comete adulterio con la mujer de su prójimo, los dos son reos de muerte.»

DEUTERONOMIO 22, 22

«Si se sorprende a un hombre acostado con una mujer casada, morirán los dos: el hombre que se acostó con la mujer y la mujer misma. Así harás desaparecer de Israel el mal.»

Resulta verdaderamente asombroso comprobar cómo La Ley, por muy machista que fuera la sociedad en que se redactó, es mucho más justa que la interpretación que hacen los escribas y fariseos ante Jesús. La ley hace pagar sus culpas al varón y a la mujer. Los dos son reos de muerte. Para los escribas y fariseos, el varón ha desaparecido, sólo la mujer ha de ser castigada. Es decir, una sociedad machista y superlegalista utiliza la ley en provecho de sus propias conveniencias.

Y, aunque parezca increíble, podemos reflexionar si en nuestro momento actual, no se está actuando en la iglesia de una manera semejante: ¿qué hay en el evangelio respecto a la mujer? Una valoración de Jesús sorprendentemente más positiva que la habitual en su sociedad, hasta el extremo de que son las mujeres los primeros testigos de la resurrección.

Pero nosotros la iglesia seguimos anteponiendo a los varones, especialmente en el sacerdocio. ¿Qué fundamento tiene esta preferencia? Simplemente que Jesús era varón y que en los relatos de la última cena no aparecen las mujeres. De esto se quiere concluir que Jesús no quiere que las mujeres sean sacerdotes. Y hay que explicarlo.

En primer lugar, que las mujeres no figuren en los relatos no quiere decir que no estuvieran en la última cena. Jesús se reunió con sus discípulos no tiene por qué significar que las discípulas estuvieran excluidas.

En segundo lugar, hace tiempo que se ha prescindido en la iglesia de la concepción «institucional» acerca de la cena de despedida de Jesús. La institución de la eucaristía y la ordenación sacerdotal de los doce en esa cena son enfoques reductivos hace tiempo superados. La primera iglesia no tiene sacerdotes.

En tercer lugar, en las comunidades primitivas las mujeres juegan un papel considerable. Somos injustos con Pablo cuando le atribuimos poco aprecio a las mujeres. Basta con leer las dedicatorias y despedidas de sus cartas para comprobar el enorme papel de las mujeres en su trabajo apostólico y la consideración con que Pablo las nombra. Fueron las generaciones cristianas posteriores a los años 70 las que hicieron prevalecer el machismo imperante en su sociedad y fueron desplazando a las mujeres de los servicios litúrgicos.

Pero hoy mismo parece que en las altas esferas de la iglesia (no en la iglesia), se quiere volver atrás, a tiempos anteriores al Vaticano II, y expulsar a las mujeres incluso de servicios litúrgicos menores. Sobre esto tenemos que decir una sola palabra: que es muy bueno volver atrás, pero atrás del todo, no un siglo atrás sino veinte siglos atrás: que la Tradición de la Iglesia no empieza en Trento, ni en los Padres Capadocios, sino en Jesús. Y que la Iglesia que aparece en los Hechos de Apóstoles no da ningún pie para todas esas revisiones que quieren presentarse como «tradicionales».

En la sociedad judía en que vivió Jesús la mujer no tiene derechos civiles, se sienta en la sinagoga en lugar aparte, sin tener en ella voz, su testimonio no tiene validez legal. En las comunidades que aparecen en los Hechos de los Apóstoles las mujeres tienen voz, tienen oficios litúrgicos, son apóstoles y profetas. No parece exagerado decir que esta «vuelta a lo tradicional» que hoy parece amenazar a la iglesia es una vuelta al Antiguo Testamento.

Y esto, no solamente en lo que respecta a las mujeres, sino incluso a la celebración de la eucaristía. Si es verdad lo que se está filtrando -suponemos que intencionadamente- se pretende que la eucaristía deje de ser la cena del Señor para parecerse más a los sacrificios de Caifás Sumo Sacerdote en el Templo de Jerusalén. Pero la Iglesia no se dejará engañar. Tendrá que sufrir por mantenerse fiel al Espíritu de Jesús. Pero a eso ya estamos acostumbrados.

+José Galarreta, SJ

Fe adulta  –  Reflexión y Liberación

http://www.reflexionyliberacion.cl/articulo/4789/la-mujer-y-la-iglesia.html

LA SANTA QUEER


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CHISTINA ROSSETTI

 

Christina Rossetti fue una de las más grandes poetas inglesas del siglo XIX. Y, por esas cosas de la vida de ultratumba, esa persistencia en la memoria que la posteridad le brinda a algunos de sus ancestros, ahora es también otras cosas que probablemente no se le hubieran ocurrido: santa para la Iglesia Episcopal y para la Iglesia Anglicana –tienen un día para festejarla, el 27 de abril– “santa queer” para quienes se dedican a revisar lo escrito a medias en la historia del cristianismo –la definen como “virgen queer” y “mística gay”– y feminista y cultora del homoerotismo para los movimientos de mujeres.

Tan signada por un “Dios oscuro, un Dios duro”, lo dijo Virginia Woolf, como por una mirada sensual y vital sobre el mundo y sus criaturas –“Mi corazón es un pájaro cantor/ que tiene el nido en una rama regada;/ mi corazón es como un manzano/ de ramaje encorvado por tanto fruto;/ mi corazón es como una concha irisada/ que boga en un mar sereno;/ Mi corazón está más alegre que todos ellos/ porque mi amor ha venido”.

Está claro que motivos para hablar de ella sobran y el que elegimos esta vez, el espíritu navideño nos convoca, es su pasión por los villancicos. Era muy cristiana de verdad, sí. Y no se vayan a imaginar el alegre “Jingle bells” de los shoppings a fin de año. Lo que van a leer acá es más bien un villancico casi gótico: Christina era sobrina de Polidori, el amigo y médico de Lord Byron que escribió El vampiro y estuvo ahí el día que Mary Shelley empezó a escribir Frankenstein. Lo gótico estaba recién inventado y le quedaba cerca. En este poema se nota mucho: “Dónde los ríos sin sol lloran,/ Derramando en el abismo sus olas,/ Ella duerme un sueño encantado/ Del que no despertará./ Guiada por una estrella errante,/ Ella llegó de lejanos lugares,/ Buscando sus placeres/ Donde las sombras yacen.”

Ahora sí, vamos al villancico: “En el pleno invierno triste,/ el viento helado daba quejidos,/ la tierra estaba dura como el hierro,/ el agua como una piedra;/ La nieve había caído, nieve sobre nieve,/ nieve sobre nieve,/ En el pleno invierno triste,/ Hace mucho tiempo.// A nuestro Dios, el cielo no puede retenerlo/ ni tampoco la tierra sostenerlo;/ el cielo y la tierra desaparecerán/ cuando regrese a reinar:/ en el pleno invierno triste,/ un pobre establo/ el Señor Dios Todopoderoso,/ Jesucristo.” Todavía hoy se canta este poema en la Iglesia Episcopal. Que también tiene una oración para Christina: “Oh Dios, a quien el cielo no puede sostenerse, tú que inspiraste a Christina Rossetti para expresar el misterio de la Encarnación a través de sus poemas: ayúdanos a seguir su ejemplo al dar nuestro corazón a Cristo, que es amor; y que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, en gloria eterna. Amén.”

LAS HERMANITAS

Ya que hablan de encarnación, volvamos a la carne, al corazón como un pájaro cantor y a las mejillas contra mejillas y al pecho contra pecho y a los jugos que se chupan, que de eso también tiene Christina en uno de sus más famosos, y hermosos y locos, poemas, “El mercado de los duendes”. Escrito al mismo tiempo que uno de sus amigos, Lewis Carroll, escribía Alicia en el país de las maravillas, el de Christina es un poema narrativo, cuenta la historia de dos hermanas y unos duendes rarísimos, “De gato tenía uno la cara,/ otro cola ostentaba,/ uno como rata caminaba,/ uno como un caracol se arrastraba,/ otro cual murciélago volaba,/ otro como sapo saltaba.” Estos duendes pasan vendiendo unas frutas muy sensuales: “encarnadas bayas,/ higos a raudales,/ cítricos meridionales,/ dulces y lozanos”. Una de las hermanas, Lizzie, advierte a la otra, Laura, sobre los peligros de caer en la tentación. Laura se entrega. Vuelve feliz a la casa que comparten como comparten el lecho: “Luna y estrellas las contemplan,/ y el viento arrullarlas intenta,/ los torpes búhos se abstienen de volar,/ ni el murciélago hará las alas vibrar/ en el lugar de su reposo:/ mejilla con mejilla, pecho con pecho,/ en el menudo nido de su lecho.” Pero Laura languidece de melancolía. Lizzie no soporta verla sufrir y se arroja a los duendes para salvarla. Como se niega a comer con ellos, tratan de meterle a la fuerza sus frutas en la boca. No lo logran por más que le pegan, le desgarran el vestido, la someten. Ella vuelve a casa y le dice a su hermana: “Laura, ya en el jardín ha gritado,/ dime si me has añorado./ Ven y dame un besazo./ No te fijes en mis varazos,/ abrázame, bésame, el jugo sorbe/ que les he quitado a los duendes torpes,/ es pulpa y rocío de trasgo,/ cómeme, bébeme, sin hacer ascos,/ ámame, Laura (…)”. Esos besos jugosos las salvan y viven largas vidas como esposas y madres. El poema habla claramente de la tentación, la caída y la salvación. Pero también está claro el lesboerotismo en el lecho que comparten como nido pecho a pecho. Y en el cómeme y bébeme y abrázame y bésame de una hermana a la otra, sin por eso soslayar la cita a la invitación de Cristo a sus apóstoles a comer y beber su cuerpo “que será entregado por vosotros”. Durante diez años de su vida, la poeta trabajó en un hogar de prostitutas. Algo de esa experiencia aparece en el poema. Aparece, también, el amor por sus hermanas.

Esa tensión entre lo sensual y la oscura rigidez del cristianismo victoriano atraviesa toda la obra de Rossetti. Hija del poeta napolitano Gabrielle, hermana del pintor prerafaelita Dante Gabrielle –fue su modelo para algunos de sus más famosos cuadros, como Ecce Ancilla Domini– Christina vivió una vida austera y casi destinada al arte desde la cuna. A juzgar por lo que escribieron su padre y sus hermanos, fue una nena vital y firme en sus deseos. A los 14, plena pubertad, empezó a enfermarse: no era infrecuente entonces y tal vez la salud fuera el precio que pagaban los cuerpos por la feroz represión que sufrían las mujeres en la era victoriana. Y así vivió, escribiendo poemas devociones y relatos y poemas para chicos, además de maravillas como “El mercado de los duendes”, alejada del amor sensual y cantando loas a Cristo, con problemas físicos y psíquicos, hasta su muerte en Londres en 1894, a los 65.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/soy/1-4318-2015-12-18.html

4 Adviento – C (Lucas 1,39-45): JOSE ANTONIO PAGOLA


Evangelio del 20/dic/2015

04_adviento_CRASGOS DE MARÍA

La visita de María a Isabel le permite al evangelista Lucas poner en contacto al Bautista y a Jesús antes incluso de haber nacido. La escena está cargada de una atmósfera muy especial. Las dos van a ser madres. Las dos han sido llamadas a colaborar en el plan de Dios. No hay varones. Zacarías ha quedado mudo. José está sorprendentemente ausente. Las dos mujeres ocupan toda la escena.

María que ha llegado aprisa desde Nazaret se convierte en la figura central. Todo gira en torno a ella y a su Hijo. Su imagen brilla con unos rasgos más genuinos que muchos otros que le han sido añadidos posteriormente a partir de advocaciones y títulos más alejados del clima de los evangelios.

  • María, «la madre de mi Señor». Así lo proclama Isabel a gritos y llena del Espíritu Santo. Es cierto: para los seguidores de Jesús, María es, antes que nada, la Madre de nuestro Señor. Este es el punto de partida de toda su grandeza. Los primeros cristianos nunca separan a María de Jesús. Son inseparables. «Bendecida por Dios entre todas las mujeres», ella nos ofrece a Jesús, «fruto bendito de su vientre».
  • María, la creyente. Isabel la declara dichosa porque «ha creído». María es grande no simplemente por su maternidad biológica, sino por haber acogido con fe la llamada de Dios a ser Madre del Salvador. Ha sabido escuchar a Dios; ha guardado su Palabra dentro de su corazón; la ha meditado; la ha puesto en práctica cumpliendo fielmente su vocación. María es Madre creyente.
  • María, la evangelizadora. María ofrece a todos la salvación de Dios que ha acogido en su propio Hijo. Esa es su gran misión y su servicio. Según el relato, María evangeliza no solo con sus gestos y palabras, sino porque allá a donde va lleva consigo la persona de Jesús y su Espíritu. Esto es lo esencial del acto evangelizador.
  • María, portadora de alegría. El saludo de María contagia la alegría que brota de su Hijo Jesús. Ella ha sido la primera en escuchar la invitación de Dios: «Alégrate… el Señor está contigo». Ahora, desde una actitud de servicio y de ayuda a quienes la necesitan, María irradia la Buena Noticia de Jesús, el Cristo, al que siempre lleva consigo. Ella es para la Iglesia el mejor modelo de una evangelización gozosa.

 

José Antonio Pagola

Laureano Marquez – ¿Cómo te explico?


18/12/2015 –  – Editorial Tal Cual – p. 32

 

(Democracia para dummies)

Vamos a ver el término “democracia” proviene  de la unión de dos vocablos del griego antiguo: δῆμος (que puede traducirse como «pueblo») y κράτος (que puede traducirse como «poder»). La democracia viene a ser entonces aquel sistema en el que el pueblo decide su destino político (entendiendo política como gobierno de los asuntos comunes) ¿Cómo se logra esto? En la antigua Grecia era más sencillo porque no todo el mundo era demos, solo un contado número de personas era considerada ciudadanos con derechos políticos. Este demos se reunía en asamblea en la plaza pública llamada “ágora”. En la plaza de Atenas cabían todos los ciudadanos pero hoy no puede todo el pueblo reunirse en un solo lugar porque no hay espacio que pueda contener a tanta gente y menos dar un derecho de palabra para que 30 millones de personas hablen. Nunca se podría gobernar así por eso se inventó la idea de la representación popular y las elecciones.

La idea de democracia evolucionó a lo largo de la historia. No siempre votaban todas las personas. Se excluía a mucha gente por razones de sexo, color de piel, alfabetización o riqueza. Una de las grandes conquistas de la democracia moderna es lo que se llama el voto universal, directo y secreto ¿Qué quiere decir universal? Pues que no hay discriminaciones más allá de las limitaciones de las leyes como por ejemplo, la edad del votante. ¿Qué es directo? Que usted decide directamente la elección. Esto es: usted no elige a nadie para que decida su voto, sino elige directamente la opción de su preferencia sin intermediaros. Por último ¿qué es secreto? Secreto significa que nadie sabe por quién votó usted para que mañana nadie le venga a decir por ejemplo: “te quito el pernil navideño porque votaste en mi contra”.

¿Cuál es la esencia de la democracia moderna? La esencia de la democracia moderna es la siguiente: como no todos los ciudadanos de un país pueden reunirse en un lugar, como quedó dicho, se inventó una cosa que se llama democracia representativa, esto es: el pueblo o sea los ciudadanos votantes eligen representantes que ellos consideran son expresión de sus opiniones y puntos de vista. El que tiene mayoría forma gobierno (mayoría es el que tiene más votos y el que tiene menos votos se llama “minoría”, vienen de las palabras mayor y menor) pero esto no significa que la minoría queda excluída. Un rasgo de la democracia moderna es que las distintas minorías tienen peso y sus opiniones deben ser respetadas y sus derechos también. Ello se logra fundamentalmente por algo que se inventó un señor francés llamado Montesquieu. Lo que este hombre decía es que el Estado, concebido para defender a los hombres, no siempre lograba tal defensa porque la acumulación de poder lleva invariablemente al abuso y la opresión. Para evitar esto se le ocurrió la idea de que el poder debe estar dividido y no concentrado en una sola persona, como era el caso de la monarquía, donde uno solo legisla, juzga y gobierna. O sea recapitulando: que según Montesquieu, el que hace las leyes no debe ser el mismo que juzga sobre ellas y quien ejerce el gobierno debe ser diferente de los otros dos. Así nadie tiene tanto poder como para pisotear la libertad ciudadana, porque el contrapeso del poder hace que ninguno se imponga y que todos de controlen mutuamente.

Si bien el gobierno lo ejerce un hombre que es electo y selecciona un equipo la ilustración francesa inspirada en el sistema inglés, diseñó la existencia de un cuerpo colegiado donde tuviese cabida la representación de todas las corrientes políticas del país. A eso llamamos Parlamento, viene de “parler”, es decir hablar (en francés). En el parlamento, congreso, asamblea o como se llame, está la representación de los ciudadanos para controlar a los otros poderes, pero sobre todo, para hacer leyes que rijan la acciones del poder ejecutivo ¿Por qué es un cuerpo colegiado? Es un cuerpo colegiado porque se supone que los que piensan diferente deben discutir y ponerse de acuerdo por el bien de la nación. Por ello discuten y luego votan y deciden.

Esta es la mejor fórmula que se ha encontrado para hacer valida la frase de la ilustración de que “la soberanía reside en el pueblo” ¿Qué quiere decir esa frase? “La soberanía reside en el pueblo” quiere decir que el pueblo es el jefe, el que manda, el que decide. No es ya un hombre, sino todos los ciudadanos. Cuando el pueblo vota, en democracia, nada ni nadie está por encima de eso ¿No sé si me explico? OK Voy de nuevo:

Vamos a ver, el término “democracia” proviene  de la unión de dos vocablos del griego antiguo: δῆμος (que puede traducirse como «pueblo») y κράτος (que puede traducirse como «poder»). La democracia viene a ser entonces…

http://laureanomarquez.com/escritos/editorial-tal-cual/como-te-explico/

BOGOTA: NOVENA NAVIDEÑA DE CASITAS BIBLICAS


Queridos  Amigos y Amigas de Casitas Bíblicas, esperando que estas fechas tan especiales sean de esperanza de nuevos cambios en medio de los tiempos difíciles y con los ánimos de seguir creciendo con cada experiencia que nos da la vida. Deseamos que el espíritu navideño nos siga impregnando de fuerza para seguir construyendo juntos y juntas el buen vivir soñado, hecho realidad con los niños y las niñas.

Tenemos el gusto de compartir con ustedes el noveno año de elaboración de nuestra Novena comunitaria de Casitas Bíblicas. Gracias por estar atentos y atentas a este material que para muchos es una herramienta para la celebración distinta de sus novenas.

Quedamos atentos y atentas para cualquier comentario, sugerencia y/o propuestas.

Cordialmente…

Equipo de Coordinación

Leonardo Díaz

Coordinación Casitas Bíblicas 

Zona de los archivos adjuntos

 

El legado secreto del Vaticano II


LUPA PROTESTANTE – ESCRITO POR · 18/12/2015

Hace ahora 50 años que 40 obispos católicos de todo el mundo se reunieron en las Catacumbas de Domitila para llevar a cabo un pacto del que la mayoría de la gente nunca ha sabido nada, absolutamente nada. Ni siquiera los especialistas en religión. ¡Qué gran acontecimiento para escribir una novela tipo Dan Brown con tramas, conspiraciones e intereses ocultos!

La pena es que aquí todo es claro y patente, no hay nada que ocultar, sino proclamar a los cuatro vientos. Nada que beneficie a un grupo de presión, sino todo lo contrario. Aquellos cuarenta obispos, entre ellos varios latinoamericanos, uno español y ninguno estadounidense, que en realidad representaban a otros muchos obispos del Concilio, que eran en conjunto unos 700, se comprometieron a caminar con los pobres y a ser una Iglesia pobre al servicio de los pobres, con ellos y entre ellos. Para lograr eso, se comprometieron a llevar un estilo de vida simple, renunciando no sólo a los símbolos de poder, sino al mismo poder externo, volviendo de esa forma a la raíz del evangelio. Dicho esto se desinfla el interés que pueda despertar el “Pacto de las catacumbas” para los amantes de conspiraciones vaticanas, del opus dei o de los illuminati. Algo tan prosaico y desagradable como dar limosna a un mendigo sin antes ponerse guantes.

Xabier Pikaza, uno de los teólogos mas atentos y despiertos de la España moderna a la realidad eclesial y social que nos rodea, junto a José Antunes da Silva, acaba de sacar a la luz un libro sobre este tema, a saber, El pacto de las catacumbas. La misión de los pobres en la Iglesia. Editorial Verbo Divino, Estella 2015, en el que se recoge el trabajo de un equipo de teólogos y teólogas como José Arregui, Mercedes Navarro, José Antonio Pagola, Virginia Saldanha, José Ignacio González Faux, Jon Sobrino…, cuyas contribuciones completan más de 500 páginas de las reflexiones y desafíos que se desprenden del Pacto de las catacumbas.

El espíritu de este Pacto ha guiado desde su comienzo algunas de las mejores iniciativas de la Iglesia, el Oriente y Occidente, de manera que su texto ha venido a convertirse en una de las páginas mas influyentes y significativas de la historia cristiana de la actualidad, aunque aún no se hayan cumplido todos sus objetivos.

El tema de los pobres no es sólo una tema de administración social, hoy por hoy se ha convertido en un loci theologici o lugar teológico de primera importancia, donde se han dado cita las plumas más competentes de la teología actual. Tampoco es un tema caduco al que “el final de la historia” haya dejado arrinconado en manos de los estrategas políticos y económicos. Ni es tema de preocupación en exclusiva de una determinada teología o Iglesia; es una cuestión cristiana, bíblica, siempre candente, como hace ver Pikaza en el estudio incluido en el libro mencionado, El pacto de las catacumbas, que ha titulado “La Iglesia de los pobres en el Nuevo Testamento” (pp. 51-80).

El desafío del pacto de las catacumbas es todavía más urgente para las iglesias evangélicas, infectadas como están por la mal llamada “teología de la prosperidad”, confusas hasta la grima sobre lo que representan “los pobres en el corazón de Dios y del Pueblo de Dios”, por citar el trabajo también incluido de Carlos María Galli (pp. 276-312). Mercedes Navarro nos recuerda que hay que ampliar el pacto y avanzar hacia el igualitarismo del mensaje de Cristo (pp. 419-438).

Este es uno de los grandes retos de la misión cristiana en un mundo globalizado, cuyo desarrollo, que no progreso, es el de una progresiva dictadura economicista que atenta contra la visión cristiana del hombre, y su dignidad y su propósito en la vida, que va más allá de la producción material, de la competencia financiera y los beneficios cada vez peor repartidos, hasta el punto que, pese al avance tecnológico, la sima que separa a los ricos de los pobres, en lugar de disminuir aumenta, como denuncian algunos economistas preclaros[1]. Desigualdades ha habido siempre, y me temo que no están por desaparecer, sino todo lo contrario, pero una sociedad que ha cifrado sus valores en la democracia, no puede subsistir sin que esa democracia vigile su crecimiento en aquellas áreas que afectan a los ciudadanos más desfavorecidos. La desigualdad socioeconómica, agravada con la crisis económica y las políticas de austeridad dominantes, se ha ampliado en el conjunto de las sociedades desarrolladas y, particularmente, en los países europeos periféricos, como España. Aumentan la pobreza y la exclusión social, así como las distancias entre individuos ricos y pobres. En el ámbito mundial la polarización de la riqueza es cada vez mayor. Esta dinámica está destruyendo la cohesión social. Los sistemas políticos europeos pierden calidad democrática y disminuye la legitimidad de las élites gobernantes.

El cristiano sabe, reconoce que hay valores en la pobreza, pero sin confundir la pobreza con la miseria, que envilece a la persona y niega su dignidad. La miseria, como ya se dijo en Medellín, es una injusticia que clama al cielo. Es una injusticia porque roba al pobre su capacidad de desarrollarse como persona, reducido al papel de productor, y esto, a veces, y cada vez mucho más común, ni eso. Se le priva de sus medios de subsistencia y, aparejado a ello, de su vida espiritual. Por eso, ya en los tiempos de Jesús, los pobres pertenecían a una categoría religiosa inferior, en cuanto no conocían la ley ni cumplían sus múltiples prescripciones. Como dice el personaje de un novelista español de principios del siglo XX, los pobres no podemos darnos el lujo de tener ética. Clama al cielo porque todo lo que atenta contra el hombre, atenta en última instancia contra Dios, su valedor, “el guardián del hermano”.

Son todos estos, temas a los que tenemos que volver una y otra vez desde la reflexión y el estudio de modo que nuestra praxis cristiana no se aparte del mensaje de Jesús.

____________________________________

[1] Abhijit V. Banerje, Repensar la pobreza: Un giro radical en la lucha contra la desigualdad global  (Taurus, Madrid 2012); Giraud Pierre-Noël, La desigualdad del mundo. Economía del mundo contemporáneo (FCE, México 1993); Harry G. Frankfurt, On Inequality (Princeton University Press, Princeton 2015); Thomas Piketty, El capital en el siglo XXI (FCE, Madrid 2014); Joseph Stiglitz, El precio de la desigualdad (Taurus, Madrid 2012); Id., La gran brecha. Qué hacer con las sociedades desiguales (Taurus, Madrid 2015); Richard Wilkinson y Kate Pickett, Desigualdad. Un análisis de la (in)felicidad colectiva (Turner, Madrid 2009).

Alfonso Ropero Berzosa

Director Editorial de CLIE. Dr. en Filosofía (Sant Alcuin University College, Oxford Term, Inglaterra). Autor de Filosofía y cristianismo; Introducción a la filosofía; La renovación de la fe en la unidad de la Iglesia; Mártires y perseguidores.

El legado secreto del Vaticano II

OÍDOS SORDOS A LO NEGATIVO


Para avanzar no hay que escuchar lo negativo….asi que mira este lindo mensaje…bendiciones.

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Que Diferencia provocas tu en los demás?

CIDH exigió a Colombia adoptar medidas para preservar vida de niños wayú


¿Serán los costos de la «democracia»? ¿Porqué la corrupción y la podredumbre tienen que ser el pasaporte de la «democracia»? Malditos!!

COLOMBIA: MADRES DE LA CANDELARIA. Teresita Gaviria, una vida buscando a los desaparecidos

18 Dic 2015 Deja un comentario


Aunque ella no ha logrado hacerlo con su hijo, esta paisa ha convertido su tragedia en una cruzada que ha permitido que 1176 familiares entierren a sus deudos

Por:
diciembre 17, 2015
Teresita Gaviria, una vida buscando a los desaparecidos

Foto: archivo Centro de Memoria y Paz

Ramón Isaza la miró a los ojos y le dijo, frío, que el cuerpo de su hijo lo habían echado  al río Magdalena después de explotarle la cabeza con una bala. Otra tarde un paramilitar le confesó que después de pegarle un disparo en la nuca había terminado en  un lago infestado de caimanes. Hace poco uno de los verdugos le juró que lo habían desmembrado con una sierra eléctrica. Lo único que sabe Teresita es que Cristian Camilo tenia quince años, estudiaba noveno grado y quería ser médico. El sábado 5 de enero de 1998, muy temprano, le dijo que salía para Bogota con su amigo Jonatan y Wilson su profesor de sistemas. Irían en el Renault 18 del ingeniero. Teresita, que en esa época vivía en el barrio El Poblado, les dijo que mejor les prestaba su Gran Cherokee. Se fueron en la camioneta a las seis de la mañana. A las once y cuarenta de ese mediodía los detuvo un retén de las Autodefensas del Magdalena medio al mando de Ramón Isaza.

Desde mediados de la década del setenta Ramón Isaza creó uno de los primeros grupos paramilitares de la zona. Aunque estaban financiados, entre otros, por Gonzalo Ramírez Gacha, El “Viejo”, como le decían, despreciaba a los narcos sobre todo después de que John, su hijo más querido, cayera abatido en una balacera contra ellos. A finales de los años ochenta recibieron entrenamiento militar por parte del oficial israelí Yair Klein e Isaza y sus hombres dejaron a un lado el idealismo con el que se fundaron para expandirse militar y económicamente.  La masacre de 14 campesinos, el 3 de mayo de 1997, en la vereda La Esperanza, de El Carmen de Viboral, limítrofe con la autopista Medellín Bogotá, confirmaría esta nueva postura. Desde ese año hasta el 2006, cuando se desmovilizaron, los hombres de Isaza mataron a 800 “muchachos sin rumbo”, jóvenes  que se resistían a enfilarse en las AUC. Isaza no dejó ningún cuerpo, todos los mandó al Río Magdalena. Cristian Camilo pudo haber sido uno de ellos.

A penas supo de la noticia, Teresita pidió tres semanas de licencia en la secretaría del estadio Atanasio Girardot y se fue a Bogotá a buscar a su hijo. En esas primeras semanas, cuando se despertaba en la mitad de la noche llorando porque había soñado con Cristian, se perdía en las calles bogotanas visitando a defensores de derechos humanos, a ministros, a la prensa, pero a nadie le interesaba su caso. Impotente aceptó que la tragedia se había vuelto a posar sobre ella.

En 1985 los paramilitares habián matado  a su padre en el Urabá antioqueño. Un año después al que asesinaron fue a uno de sus hermanos. En total enterró a once familiares.  Con lo que tenía se fue a Medellín cuando Cristian tenía apenas dos años. Consiguió trabajo en el estadio Atanasio Girardot y un día se dio cuenta que podía darse ciertos lujos como por ejemplo viajar con Cristian Camilo a Buenos Aires en 1995. Allí, mientras caminaban por la plaza de mayo vieron a las madres con el pañuelo blanco en la cabeza. El muchacho les preguntó quiénes eran, Teresita se santiguó y les contó la razón de su protesta: “Dios nos libre de que nos pase una cosa de esas” le dijo.

Las dos semanas bogotanas fueron en vano. Regresó a Medellin  a seguir en sus caminatas eternas cargando con una foto de su hijo. En sus correrías conoció a trece mujeres que  también esperaban encontrar a sus hijos. Se organizaron. Decidieron escribir unos papelitos que decían “nosotras somos víctimas de la desaparición forzada, somos víctimas del desplazamiento,  somos víctimas de masacre y no queremos que a usted le ocurra lo mismo. ¡Apóyenos!”, los metían debajo de las puertas pero nadie les ponía cuidado.  En la alcaldía, cuando veían venir a las trece mujeres hacían mala cara y les preguntaban, tajantes, que querían. Las echaron de todas partes hasta que el 19 de marzo de 1999 se pararon frente a la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, entraron hasta el atrio repitiendo el mensaje que llevan gritando desde hace 16 años “los queremos libres, vivos y en paz. Ven haz algo para que no te toque a ti.”

Las 13 mujeres se han convertido en una organización de 904 personas en donde el 92% son mujeres y 8% hombres. Las madres que habían perdido la esperanza de recuperar a sus hijos le llevaron a Las madres de la Candelaria 1.176 casos de desaparición forzada: ellas han podido recuperar 78 cuerpos. Muchas de ellas, que al entrar a la asociación eran analfabetas pudieron, gracias a la gestión de Teresita,  terminar el bachillerato. Crearon obras de teatro, organizaron marchas, y seminarios. El esfuerzo de Teresita y sus mujeres fue retribuido en el 2006 con el Premio Nacional de Paz.

Las madres de la Candelaria, después de ver tantas puertas que se cerraron en sus caras, de caminar tantas cuadras llevando una foto gigante del rostro amado, ven como, con el histórico acuerdo entre el Gobierno y las Farc para buscar, ubicar, e identificar los restos de 4.500 desaparecidos, empieza a hacerse clara la luz al final del túnel.

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