VIDEO SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE RAIMON PANIKKAR


VIDEO: Santiago Candusso, amigo querido, teólogo, filósofo, meditador y cristiano-budista compartiendo su experiencia de diálogo «intra-religioso», según nos enseña Raimon Panikkar…

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COLOMBIA: Un sistema para ver el color con las manos


Una colombiana patentó un código para que personas ciegas sientan el color. Totto es la primera empresa de consumo masivo que lo implementa en sus productos.

Por: MARIA ALEJANDRA MEDINA C.
En Twitter: @alejandra_mdn

Un sistema para ver el color con las manosMorrales para ciegos. / Óscar Pérez

Constanza Bonilla, una artista plástica colombiana, quiso que su abuela siguiera jugando parqués después de haber perdido la visión a causa de la diabetes. Pensó en una forma para que doña Carmen de Monroy pudiera identificar las fichas por sus colores amarillo, azul, rojo y verde, pero a través del tacto. Hoy la idea se ha constituido en el código Constanz, un sistema patentado para que las personas con discapacidad visual puedan sentir los colores.

El Constanz está inspirado en los elementos de la naturaleza: el amarillo se identifica con una línea recta en relieve, por la manera como los rayos del sol golpean directamente a la tierra. El azul es una línea ondulada y representa el fluir del agua. El rojo tiene forma de zigzag, porque el fuego se mueve de forma irregular, y el blanco y el negro son, respectivamente, un aro y un punto. A partir de ahí, juntando las figuras, todas en relieve, se pueden formar los colores del círculo cromático.

El sistema Braille, inventado por Louis Braille en Francia en el siglo XIX, es la forma como las personas con discapacidad visual pueden leer los números y las letras en cualquier idioma. Pero hasta 2004, cuando Bonilla hizo público su código en Barcelona, España, las personas ciegas no tenían cómo saber el color de las cosas. El reto del sistema, pero a la vez la clave de su carácter universal, era volver algo abstracto, como el color, en algo palpable.

La artista presentó la idea rompiendo con la regla de oro de todos los museos y las galerías de arte: ver y no tocar. Su exposición en España, donde vivió hasta hace tres años, fue la primera muestra de pintura para personas con discapacidad visual, en la que lo principal era el tacto, incluso para personas con el sentido de la vista que quisieran participar vendándose los ojos.

“Después encontré que tenía una aplicación importante a nivel industrial, al ver la necesidad de las personas ciegas, por ejemplo, a la hora de encontrar su ropa. Por eso hemos diseñado marcas en fomi: cortamos los códigos en fomi para que las pongan en los ganchos o en los cajones y así clasificarla por colores y tener independencia”, cuenta Bonilla.

En Colombia se constituyó como la Fundación Constanz, que fabrica de forma artesanal ese tipo de implementos. Otro lugar donde es posible encontrar artículos accesibles para personas con esa discapacidad es la tienda del Instituto Nacional para Ciegos (Inci), en la que se puede adquirir desde termómetros sonoros hasta juegos basados en el tacto y el olfato. Pero a nivel industrial, la única empresa de artículos de consumo masivo que hasta el momento ha adoptado una tecnología como el código Constanz es Totto.

Este fabricante de maletas sacó al mercado hace cerca de un mes 600 unidades del primer morral inspirado en personas con discapacidad visual: tiene compartimientos para la pizarra y los punzones con que se escribe en Braille, una funda para el bastón, bolsillos de distintos colores identificados con Constanz y un localizador que permite a la persona ciega encontrar su maleta silbando sobre un llavero que pita, entre otras características.

La idea de la compañía, según Carolina Uribe, directora de mercadeo de Totto, fue crear un maletín que cualquiera pueda usar, incluso una persona ciega. “Cometemos el error de pensar un producto para separarlos del resto de la población, pero se trata de pensar en un producto para todos que puedan usar ellos también”. Por eso, Sandra Castro, coordinadora de mercadeo del Inci, pone como ejemplo los teclados de un computador: no es necesario que haya teclados exclusivos para ciegos, sólo basta con que traigan marcadas las letras “J” y “F” y el número 5, cuando el número 1 está en la parte inferior. “Que los artículos inclusivos no sean exclusivos”, dice.

El trabajo de la Fundación Constanz, conformada por el hijo de Bonilla, David Pedrol, y sus dos tías, Helena y Luz Ángela Bonilla, precisamente ha sido tratar de integrar a niños con discapacidad y niños que tienen sentido de la vista en talleres, sobre todo en instituciones públicas, para despertar “el interés por las otras personas. Este interés es importante estimularlo desde los colegios, práctica que debe ser recíproca”, según Bonilla. Pero, ¿qué proyección podría tener este sistema?

Carlos Parra, director del Inci, duda que algún día se vuelva tan universal como el Braille, quizá porque no todas las personas ciegas pueden verle una utilidad. “Cuando hicimos el evento de lanzamiento del morral, los ciegos de nacimiento decían: “¿Y a mí qué me interesa que sea rojo o azul?”, se despreocupan del color. Pero a mí, que alguna vez vi, sí me interesa”, cuenta Parra. Por demás, cree que una funcionalidad del Constanz, como ayudar a identificar la ropa, es útil para todos. “Estamos inmersos en una sociedad y uno tiene que ir bien presentado, indistintamente de que sea ciego. Pero creo que falta expandir la idea y que la gente se apropie del Constanz”.

Por lo pronto, el trabajo de Bonilla, quien estuvo nominada a los premios innovadores de América 2014, ha llegado a países como Argentina y España. A través de su página web asesora y distribuye el curso de aprendizaje del sistema, con material teórico y didáctico, partiendo de la teoría del color y los principios de la geometría para que los niños con discapacidad visual puedan pintar y hasta aplicar los códigos de color en disciplinas como la geografía.

En Colombia hay cerca de 1,14 millones de personas ciegas y cerca de 5 millones con baja visión irreversible. Desde el Gobierno se han hecho esfuerzos para la inclusión con instituciones asesoras como el Inci y programas del Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicaciones, como las funciones de cine con audiodescripciones. Pero según Parra, aún falta mucho por hacer desde la empresa privada, sobre todo en inclusión laboral. “Puede que la gente tenga estudios, pero si no tiene trabajo, ¿qué? Falta mucho por mejorar, pero es que los cambios en la sociedad son paulatinos”.

http://www.elespectador.com/noticias/economia/un-sistema-ver-el-color-manos-articulo-607708

MENSAJE PARA NIÑOS/AS.Tema: En Jesús recibimos el derecho de ser hijos de Dios (2do Domingo después de Navidad)


SERMÓN DE LA SEMANA
Título: El regalo que sigue dándose

Objeto: Un regalo que hayas recibido durante la Navidad.

Escritura: «Mas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Estos no nacen de la sangre, ni por deseos naturales, ni por voluntad humana, sino que nacen de Dios» (Juan 1:12-13 – NVI).

Esta corbata que estoy usando fue uno de mis regalos de Navidad. Realmente me gusta. ¿Recibiste muchos regalos en la Navidad? Estoy seguro que sí. De todos los regalos que recibiste para la Navidad, ¿Cuál es el mejor? (Déle la oportunidad a los niños de que digan cuál fue el regalo que más le gustó).

¿Sabes?, hay una cosa que he aprendido sobre los regalos de Navidad. No importa cuánto goces al recibirlo, no duran mucho. Puede ser que algunos hayan recibido ropa nueva. La ropa se ve bonita y nos gusta usarla, pero tarde o temprano, cambia la moda, se daña la ropa o te queda pequeña. Estoy seguro de que muchos de ustedes han recibido juguetes. Gozarán los regalos, pero eventualmente se romperán o ustedes se cansarán de jugar con ellos. Quizás algunos han recibido dulces. Bueno, cuando te los comes, se desaparecen. (Excepto por lo que termina teniendo alrededor de tu cintura).

Hay un regalo de Navidad que es diferente. Nunca se daña, ni cambia de moda. No te cansarás de él. Es como el conejito de «Energizer»…es un regalo que sigue dándose todos los días de Navidad y siempre. ¿Sabes que regalo es? Es el verdadero regalo por la cual existe la Navidad. Es el regalo de Dios para todos nosotros: su hijo, Jesús.

¡La Biblia nos dice que todos los que recibimos a Jesús y creemos en su nombre seremos los hijos de Dios! Cuando nos convertimos en hijos de Dios, tenemos todos los derechos y privilegios de ser Su hijo. Nos amará, protegerá y proveerá todo lo que necesitemos. La mejor parte es que nunca terminará. La Biblia dice que «La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del Señor habitaré para siempre. » (Salmos 23:6).

Goza el dar y el recibir regalos en la Navidad, pero no olvides que, para nosotros, lo más importante es recordar que el mayor regalo de todos fue el regalo de Dios a nosotros. Es el regalo que sigue dándose.

Querido Padre, te damos gracias por amarnos tanto que diste a tu Hijo para que nosotros pudiéramos llegar a ser hijos tuyos también. En el nombre de Jesús oramos. Amén.

PÁGINAS PARA COLOREAR Y ACTIVIDADES

ENLACES A LOS SERMONES 

 
Impresión amistosa:     «El regalo que sigue dándose»
Otro sermón basada en Juan 1:9-18:  «¿Se ha terminado la Navidad realmente?»

TENEMOS MATERIALES PARA AYUDARLE CON LOS NIÑOS

Tenemos un CD contiendo estos materiales.
Tres años de sermones
Páginas para colorear
Canciones para la Escuela Biblica de Niños
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Navidad: Lo que sabemos de Jesús: Xavier Pikaza


Una reflexión sobre la realidad

«No fundó directamente la Iglesia, pero dejó preparados varios ‘focos de incendio'»

 27 de diciembre de 2015 a las 08:38
Historia de Jesús, de Xabier Pikaza

Historia de Jesús, de Xabier Pikaza

No hay en el mundo personaje más estudiado, y aunque se publican cada año cientos de libros sobre su vida, unos divulgativos, otros muy científicos, escritos por especialistas cristianos o no cristianos, él sigue ante nosotros un enigma

(Xabier Pikaza).- Con ocasión de este domingo de la Sagrada Familia (27.12.15) quiero ofrecer una una reflexión de base sobre la realidad de Jesús:

— Lo que sabemos de ella con seguridad,
— lo que puede cuestionarse en un plano de historia,
— lo que podemos decir en un plano de fe.

Salen estos días en la prensa noticias extrañas, y algunos afirman incluso que Jesús nació 5.000 años antes de su nacimiento, pues todo lo que de él se dice sería puro mito, sin fundamento histórico alguno. Otros afirman que no sabemos nada…

Pues bien, en ese contexto, podemos y debemos afirmar, en esta Navidad, algunas cosas importantes de la vida, empezando por su nacimiento (sabiendo siempre que la fe en Jesús como hijo de Dios se sitúa en un otro plano, que no puede demostrarse):

1. Es indudable que Jesús nació, en torno al año 6 a.C. en algún lugar de Judea o Galilea, aunque los datos concretos de su nacimiento han sido recreados simbólicamente, para así indicar mejor la importancia que ellos tienen para los creyentes.

2. También es indudable que fue un hombre significativo, que planteó unos problemas y abrió unos caminos de importancia en la sociedad de su entorno judío y romano, aunque (¡por eso!) las autoridades oficiales del judaísmo de Jerusalén no le aceptaron y el gobernados romano le condenó a morir en una cruz (hacia el año 30 d.C.).

3. Los discípulos de Jesús crearon «iglesias», o grupos de «creyentes mesiánicos», apoyándose para ello en la certeza de que él estaba vivo (=había resucitado), impulsándoles a recrear su misión, no sólo en Israel, sino entre todos los pueblos. Ciertamente, se puede discutir la «realidad» y/o sentido de esa resurrección, pero es indudable que los primeros cristianos creyeron en ella y así continuaron y recrearon la obra de Jesús (entre el 30 y 60 d.C.) y fueron uniéndose hasta crear entre el 100 y 120 d.C. la Gran Iglesia (la comunidad unitaria de los creyentes de Jesús).

El nacimiento y vida de Jesús abre así una pregunta, a la que podemos responder de tres maneras:

— (a) Jesús nació, y tuvo cierta importancia, pero ya no es significativo para nosotros, de manera que no podemos llamarle Hijo de Dios, ni Cristo o Mesías. Más aún, el testimonio de las iglesias creadas en su nombre resulta actualmente poco edificante, incluso escandaloso. Quizá sería mejor olvidar a Jesús.

— (b) Jesús nació y tuvo importancia durante casi dos mil años, y aún puede servirnos de ejemplo, pero ya no decide el sentido de la historia. Por eso podemos recordar su nacimiento como sólo como un dato simbólico o folklórico, igual que podríamos recordar el nacimiento de Buda o Muhammad (o de otros personajes significativos).

— (c) Por el contrario, los creyentes pueden seguir y siguen afirmando que Jesús es Hijo de Dios, de manera que su Navidad (su Nacimiento) es una revelación sagrada del sentido y la tarea «divina» de la vida.

Así dejo el campo abierto para la reflexión histórica y creyente, indicando a continuación lo que de verdad sabemos sobre Jesús. Buen día a todos.

Un personaje significativo

En nuestra cultura no hay quizá personaje más popular, y le recordamos incluso al contar los años: Antes o después de Jesucristo. Se conoce bastante bien su vida, aunque sigue habiendo en ella huecos fascinantes (¿por qué hizo lo que hacía, por qué se dejó matar?), de manera que algunos han dicho que no pudo existir, que fue sólo un mito condensado como historia: Un faraón judaizado, un héroe griego incardinado en Galilea, la avatara palestina de un Dios indio…. Pero tras veinte siglos su vida real resulta más sorprendente y rica que las fantasías o dogmas posteriores.

Muchos cristianos le han llamado y le llaman Hijo de Dios, Señor Celeste, Segunda Persona de la Trinidad… Pero él sigue siendo un rabino y carismático judío de Galilea, ajusticiado en Jerusalén en la Pascua de Primavera del 30 d. C. Fue un hombre de pueblo, que recogió y quiso cumplir con su mensaje la tradición israelita, condensada de un modo especial en la Biblia.

Se llamaba Jesús (=Dios Salva), como Josué/Jesús, un antiguo conquistador judío, y sus seguidores le han llamado Cristo (Mesías), dándose así un nombre compuesto: Jesucristo.

Debió nacer el 6 a. C., porque un tal Dionisio (470-544 d.C.), apellidado Exiguo (por su poca perspicacia), que fijó la fecha de su nacimiento, erró por seis años y llamó año 1 al que debía ser el 6 d. C. La trayectoria «oficial» de su vida ha estado modelada y manejada por teólogos y sacerdotes cristianos, pero en los dos siglos, empezando en Alemania y siguiendo en Francia, Inglaterra, Estados Unidos, miles y miles de historiadores neutrales han fijado al detalle su figura.

No hay en el mundo personaje más estudiado, y aunque se publican cada año cientos de libros sobre su vida, unos divulgativos, otros muy científicos, escritos por especialistas cristianos o no cristianos, él sigue ante nosotros un enigma.

Un enigma en parte conocido, con preguntas que siguen abiertas

Cuando más se le conoce más preguntas plantea. Unos le llaman rebelde fracasado, otros anarquista, vidente o profeta ejemplar, hijo de Dios, mago sanador, alquimista oculto, poeta, amante o gnóstico asesinado… La mayoría le tiene como bueno y añaden que su influjo a través de la Iglesia o fuera de ella ha sido positivo, aunque otros contestan que la Iglesia ha manipulado su figura para mal…

No conocemos el día de su nacimiento, pues la Navidad (25 de Diciembre, solsticio de invierno en el hemisferio norte) es una armonización simbólica de la liturgia cristiana (Jesús = Sol naciente…). Su vida parece sencilla, pero resulta enigmática.

Era un hombre de pueblo (artesano), sin formación especializada, pero se sintió enviado por Dios, como los antiguos profetas de Israel, y así comenzó a proclamar la llegada del Reino de Dios, lo que implicaba el fin y cumplimiento de todos los restantes reinos, incluido el de Roma. Con ese convencimiento inició una marcha mesiánica en Galilea, pero fue rechazado en Jerusalén por los sacerdotes judíos y ajusticiado por el gobernador romano. .

Fue y sigue siendo un hombre de muchos testimonios. Como es normal, su historia ha sido recogida en la memoria y en los textos de sus seguidores, que formaron la Iglesia Cristiana, en la que se recordó siempre la historia de Jesús, empezando por las cartas de San Pablo (49‒57 d.C.), y siguiendo por los evangelios de Mateo y Marcos, Lucas y Juan (70‒100 d.C.).

Esos evangelios son biografías religiosas, es decir, confesionales, para uso de la Iglesia, pero insisten en su historia, recogiendo los recuerdos de su vida, las causas de su muerte.

Como es normal, panegiristas y devotos posteriores tienden a sacralizar la historia de sus «héroes», que al fin pierden casi su identidad humana. Con Jesús pasó, al menos parcialmente, lo contrario:

— Los que primero escribieron su vida exaltaron mucho su figura sagrada, olvidando casi su base humana, como hizo San Pablo (que escribió sobre Jesús a los veinte años de su muerte), que casi sólo se ocupó de la muerte de Jesús y de su resurrección entendida en línea de misterio…;

— Por el contrario los que vinieron después, es decir, los cuatro evangelistas tuvieron que esforzarse por recuperar su historia humana para que no se perdiera, pues pensaron que sólo siendo un hombre podía ser modelo y «salvador».

Los historiadores judíos y romanos del siglo I d. C. apenas le citaron, pensando que no merecía la pena recordarle, porque su figura les parecía marginal, sin importancia, en la trama de su tiempo. Pero Flavio Josefo estuvo más atento y en su libro sobre las Antigüedades Judía (Ant), habló de Santiago («hermano de Jesús, llamado el Cristo») a quien los sacerdotes judíos asesinaron el 63 d. C., y también de Juan Bautista y de Jesús a quien presenta como un sabio profeta, perseguido por los sacerdotes y ajusticiado por el Gobernador romano (Ant. XVIII, 63-4).

Los historiadores y políticos romanos de principios del II d. C. (Tácito, Suetonio o Plinio el Joven) le recuerdan como un revoltoso, ajusticiado por la autoridad romana, pero su figura les sigue pareciendo carente de importancia. Es evidente que se equivocaron. Buscaban la Gran Historia, los acontecimientos triunfales del Imperio, y no vieron que en Jesús, un personaje en apariencia marginal, vendría a ser más importante que césares de Roma. Suele suceder: Tenemos la gran noticia, pero no sabemos valorarla.

Algo semejante sucede en nuestro tiempo: Algunos han dicho que las fuentes de la historia de Jesús están ya secas y que sólo quedan huellas folklóricas y desdibujadas de su paso por la arena de la playa. Pero otros piensan que ella sigue más viva que nunca:

A. Schweitzer, premio Nobel de la Paz, ha buscado su rostro en la niebla mañanera del Mar de Galilea;
R. Bultmann, el mayor exegeta del siglo XX, sigue escuchando su voz como Palabra de humanidad;
L. Tolstoy le venera como el gran Anarquista y Profeta de la Paz;
F. Dostoievski estuvo impresionado por su testimonio;
y F. Nietzsche, a quien muchos consideran el mayor anticristiano, perdió su «conciencia racional» mientras quería unir a Jesús con Dionisio, Dios griego de la vida.

Fue un hombre especial…

Un hombre especial, en una era de grandes contrastes. No fue un hombre oscuro de provincia extraña (Galilea, Judea), inmerso en una nebulosa mágica, sino que vivió en un contexto de grandes personajes.

Fue vecino y, en algún sentido, continuador de Judas Galileo, líder militar, fundador de los celosos de Dios que se alzó contra el dominio de Roma (6 d. C). Compartió algunos principios religiosos con los «monjes» esenios de la orilla del Mar Muerto (Qumrán), que anunciaban la llegada del juicio de Dios.

Vino tras Hilel (30 a.C.‒ 10 d.C.), inspirador del nuevo judaísmo nacional rabínico, que es aún el gran maestro de los judíos actuales… Fue sabio como Filón de Alejandría (20 aC‒50 dC), que quiso vincular el judaísmo con la sabiduría universal de Grecia, pero Jesús lo hizo en una línea más vital, más popular, empezando desde abajo (en la calle y en los campos), no desde la altura académica y científica.

Vino y actuó en el tiempo justo, en los años en que se estaba incubando en Palestina la revolución que culminaría en la guerra del 67-70 d. C. incitada y acaudillada por un friso de personajes fascinantes que Flavio Josefo ha comentado en sus libros, que culminan con la impresionante masacre (caída) de Masada, el 73 d. C.

No nació en un mundo oscuro ni fue el único que habló de Dios y de su Reino, sino que vivió en un tiempo y una tierra, llena de profetas y pretendientes mesiánicos, enfrentados de modo directo o indirecto con el César Augusto o Tiberio (o con Calígula, Claudio, Nerón…) que se decían representantes de Dios.

Años oscuros, los tres momentos de su vida.

Nació probablemente en Nazaret de Galilea, aunque su familia pudo provenir de Belénde Judá, patria de David y foco de promesas mesiánicas, en un tiempo de gran conflicto social, cuando la tierra estaba pasando de una agricultura de subsistencia a una economía comercial centralizada. Su madre se llamaba María, y su padre José, y tenía por lo menos seis hermanos (cf. Mc 6, 1-6). Para destacar el carácter providencial de su nacimiento, dos evangelios (Mateo y Lucas) dicen que fue concebido por obra el Espíritu Santo y que nació de una virgen, pero éste es un dato espiritual, no biológico.

Su familia parece haber sido religiosa, y Lucas (2, 41-52) supone que sus padres iban a orar cada año al templo de Jerusalén, donde Jesús habría quedado por un tiempo con los rabinos. Pero el evangelio de Marcos (6, 3) le presenta como artesano/trabajador, en un contexto de crisis social.

Más que un intelectual de libro (como otros rabinos de su entorno) fue «obrero de lance», campesino sin campo, artesano a merced de la oferta y demanda, en tiempos hambre y «locura» política, propensos a un alzamiento que vendría poco después (66-67 d. C.). Pero un día (hacia el 26 d. C.) dejó su trabajo para hacerse mensajero del Reino de Dios (es decir, de su venida), en un camino donde pueden distinguirse menos tres momentos:

‒ Con Juan Bautista, profeta de penitencia. Siendo ya un hombre maduro (con más de treinta años), vino a la zona del Jordán para hacerse discípulo (y colaborador) del Bautista.

No conocemos su vida privada, pero no debía estar casado, pues los textos hablan mucho (bien y mal) de sus familiares (madre, hermanos…), pero no de su mujer e hijos (como habrían hecho, sin los hubiera tenido). Pensó como Juan que el mundo estaba perdido, y que los hombres debían hacer penitencia (convertirse), esperando el juicio de Dios.

‒ Mensajero del Reino en Galilea. Pero el juicio no llegó, y movido por una experiencia personal (cf. Mc 1, 9-11), quizá tras la muerte de Juan (asesinado por el rey Antipas), comenzó a proclamar la llegada del Reino de Dios en las aldeas y pueblos de Galilea, enseñando, curando, animando y acogiendo a los expulsados del sistema, para crear con ellos una «sociedad alternativa», una humanidad utópica, pero muy real, donde todos pudiera ser hermanos, compartiendo tierra, comida y familia.

‒ Jerusalén, compromiso mesiánico. Pero, tras un tiempo descubrió que los galileos, en general, no aceptaban su proyecto, ni creían en sus signos, ni se preparaban para la llegada de Dios. Pues bien, tampoco entonces se retiró a la vida privada, sino que reaccionó de forma activa y decidió subir directamente a Jerusalén (cf. Mc 8, 27 ss), para instaurar allí el Reino de Dios, «purificando» el templo y provocando a las autoridades.

Silencio y muerte.

Llegó como pretendiente regio, a una ciudad vigilada por sacerdotes judíos y soldados romanos. No vino para morir, sino para instaurar la Soberanía de Dios. Pero, en un sentido externo, fracasó, pues los sacerdotes no le aceptaron ni le siguió el conjunto del pueblo. Viendo que no le recibían, tras despedirse de sus más íntimos en una última cena y prometiéndoles que tomarían la próxima copa en el Reino de Dios, Jesús fue con ellos a un huerto del Monte de los Olivos, por donde, según la esperanza judía, debía venir Dios.

Pero Dios no intervino (externamente), y Jesús fue apresado, sin oponer resistencia militar, traicionado por un discípulo (Judas) y abandonado por otros (Pedro, los Doce). Los sacerdotes le entregaron a Pilato, y Pilato, gobernador de Roma, le condenó a muerte acusándole de no pagar tributos, de revolver al pueblo y de querer hacerse rey (cf. Lc 23, 2). Gritó mientras moría «Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?», pero Dios tampoco vino (externamente). Le enterraron los delegados de Sanedrín judío (con permiso de Roma), pues el día siguiente era Pascua y no podía haber cadáveres colgados en la calle.

«Dios» puede hablar de nuevo.

Origen de la Iglesia. Muchos pensaron que todo había terminado. Había sido un hermoso sueño (cf. Lc 24, 19-21), y Jesús un hombre bueno, de bellos ideales, pero la rueda implacable del mundo le aplastó y sólo quedó la nostalgia de su recuerdo. Pues bien algunos de sus discípulos dijeron a los pocos días muerte que él estaba vivo de un modo más alto, pues le habían visto, más real que antes, resucitado, en la Gloria de Dios, y que ellos debían seguir su obra, creando su «iglesia» que, de maneras diversas, ha seguido existiendo hasta el día de hoy (2012).

Así empezó, partiendo de Jesús, la gran aventura de la Iglesia, fundada por sus discípulos que «le vieron» (=dijeron haberle visto) tras su muerte, y que siguieron proclamando su mensaje. Acabó la historia de Jesús, surgió la Iglesia, desde diversos centros, con Magdalena y Pedro, con los helenistas y Santiago (el hermano de Jesús), con Pablo… y otros misioneros.

Más que una Iglesia hubo iglesias que nacieron casi al mismo tiempo como llamas de fuego en un mismo gran bosque. Jesús no fundó directamente la Iglesia, pero podemos decir que dejó preparados varios «focos de incendio«: Pedro y los Doce esperando que Jesús volviera pronto en Jerusalén; las mujeres amigas, dispuestas a recuperar su amor de otra manera; los discípulos de Galilea, reinterpretando su vida; Santiago y los parientes de Jesús, recuperando su pasado; los judíos helenistas, con Pablo, deseosos de llevar el mensaje y proyecto de Jesús a todo el mundo…

Dos respuestas ante Jesús

Murió Jesús y, por su forma de morir (sin cumplir lo prometido) prendió en varios lugares el fuego de su Iglesia, centrado en la afirmación de que él (Jesús) había resucitado. Si Jesús resucitó «de hecho» (y la Iglesia es «cosa de Dios») o si las iglesias nacieron por factores meramente humanos (aunque apelado a Jesús) es algo que no puede decidirse científicamente.

Además, las dos cosas (intervención de Dios e historia humana de Jesús) se sitúan en planos distintos, de manera que los creyentes pueden decir que todo fue obra de Dios… pero siendo, al mismo tiempo, algo totalmente humano.

Comprensible y razonable es la opinión de los que dicen que Jesús no resucitó, que no es Hijo de Dios (aunque pudo ser un hombre bueno), y que sus discípulos, por tanto, no fueron más que unos ilusos.

Razonable y respetable, en plano de fe, es la opinión de los que afirman que Jesús resucitó, y que por eso ellos se comprometen a retomar su proyecto, re-creando así la nueva historia de la Iglesia.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí:

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2015/12/27/navidad-lo-que-sabemos-de-jesus-religion-iglesia-pikaza.shtml

Boletín de Iglesia de San Romero                        Domingo, 27 de deciembre, 2015 Fiesta de la Familia Sagrada


 

Querido/as amigos y amigas,

En el asilo, donde yo trabajo, tuvimos una fiesta de Navidad el 10 de diciembre. Me encanta los eventos – un montón de familias vienen, hay música en vivo y buena comida. Uno de los ancianas y yo estábamos bailando. Incluso en su silla de ruedas y con demencia, ella era una bailarina muy buena! Tuvimos un tiempo estupendo y nos reímos, y he hecho un trompo a su alrededor en la silla. Unos días más tarde, estaba de mal humor. No podía recordar que habíamos bailado juntos, y estaba grouchy con todos ese día. Yo la abracé y le dije yo la amaba.

A la mañana siguiente, ella murió. Una cosa que realmente tienen que acostumbrarse a si usted trabaja en un hogar de ancianos, es la forma en que la gente muere de forma inesperada. Yo estaba triste, por supuesto, y derramó algunas lágrimas, pero principalmente yo estaba agradecido de que habíamos bailado juntos, y que le dije que me encantaba, el día antes de que ella murió.

Cuando algo como esto sucede, siento como que Dios está diciendo, «¡Mira! Mire esto!» Cada momento es tan valioso. Aprovechar los momentos! Decir «te amo»! Bailar! El amor a la gente alrededor de ti mientras tu tienen, porque la vida es preciosa y la gente que amas son preciosos y no sabes cuánto tiempo vas a estar aquí para amarlos, o tenerlos aquí contigo.

Cuando los ángeles aparecieron para llevar la buena nueva del nacimiento de Jesús, que llegaron a? Pastores! Ordinaria, gente trabajadora. Si vinieron de hoy, a la que podrían aparecer? Los trabajadores agrícolas? Los conductores de autobús? Los CNA, quienes hacen todo el aseo y la limpieza de suciedad de la gente en el hogar de ancianos? Nuestro Dios, que nos hizo vino en Navidad y nos dio el mensaje, que importa! Su vida ordinaria, es importa! Ame! Brillara! Utilizar bien! Os ha nacido hoy un Salvador. A ti!

Thomas Merton dice no hay manera de decirle a la gente que están caminando, brillante como el sol. Tal vez Dios nos está diciendo que todo el tiempo! Quizás cada momento tiene la posibilidad de asombro y alegría y transformación. Tal vez todo lo que necesitamos hacer es decir, sí! A este Dios que nos ama y nos rodea e impregna nuestro ser!

Bendiciones y amor y alegría y profunda, la vida abundante para ti.

Amor a todo/as, Chava

PS nuestro fondo de construcción asciende ahora a 4.880 dólares. Vamos a llegar allí! Gracias y amor a todos los que están apoyando este sueño. Http://www.oscarromerochurch.myevent.com/

«Si has venido para ayudarme, estás perdiendo tu tiempo. Si has venido porque tu liberación está ligada a la mía, entonces trabajemos juntos.»

palabras usadas por Lilla Watson, anciano aborigen, activista y educador de Queensland, Australia.

Oscar Romero Iglesia                                                                                                                                                                             una comunidad inclusiva de la liberación, la justicia y la alegría                                                                                                                       adorar en el marco de la Tradición católica                                                                                                                                                  Misa: Los domingos, 11 am                                                                                                                                                                              de San José Casa de Acogida, 402 South Ave Rochester, NY 14620                                                                                                      una comunidad de la Federación de Ministerios Cristianos

Obispos enfermos «Se detectan graves dolencias dentro de la propia Iglesia»


El polémico obispo de Donosti

El diagnóstico de monseñor Munilla

Antonio Aradillas, 28 de diciembre de 2015 a las 11:16

Gracias al Papa Francisco la Iglesia se está corrigiendo públicamente

(Antonio Aradillas).- Mi opinión personal es la de que una buena parte del episcopado español se tomó al pie de la letra aquello de que «doctores tiene la Iglesia», confundiendo el término «doctor», con el popular de «médico», y tal y como recientemente se hizo noticia en la diócesis vasca de San Sebastián, cuando su obispo decidió diagnosticar por su cuenta y riesgo «que la sociedad está enferma»aduciendo como prueba la proliferación de partidos políticos y su proporcionalidad nacida, y celebrada, el día de las pasadas elecciones..

Si tal convencimiento hubiera correspondido al evangélico «¡médice, cura te ipsum ¡»- es decir, «médico, comienza por curarte a ti mismo«-, estas reflexiones resultarán más congruentes, siempre comprensivas y misericordiosas.

Pretender ejercer de esculapio o galeno de los demás precisamente cuando tantas y tan graves dolencias se detectan en la propia casa de la Iglesia, tan sagrada por naturaleza,no parece lógico ni consecuente. Aún más, a muchos les resultaría improcedente, lesivo y como una invención más hipócrita y detestable para exculparse a sí mismos, diluyendo la responsabilidad entre propios y extraños.

Exculpas de este calado no han lugar en diagnósticos que comprometen a la salud espiritual y ético-moral de individuos y de colectivos, con escalofriante mención para los inspirados y reconocidos como piadosos, y aún religiosos.

Ah, ¿pero la pluralidad pregonada y definida por la voz del pueblo expresada democráticamente, y con plena garantías, en las urnas, es una enfermedad? ¿No lo habrá sido, y lo seguirá siendo, según pretenden muchos, como el referido obispo, una enfermedad grave, con pre-acta de defunción ya redactada, el «ordeno y mando» dictatorial vigente en instituciones, también eclesiásticas, con inclusión de las diocesanas, inspiradas e indulgenciadas con mitras, báculos, píxide, acetres y navetas para albergar generosas dosis de incienso?

¡Es acaso la pluralidad una enfermedad en la Iglesia, o es signo- sacramento de religión y de vida cabalmente cristiana? ¿Acaso la pluralidad es sistema de gobierno-servicio-ministerio a la colectividad, o lo es de autoritario desgobierno, dado que controla e impide que la voluntad de los «mitrados» sea presentada y ejercida además «en el nombre de Dios», paganizada con todas sus detestables consecuencias, de algunas de las cuales, por fin, y gracias sean dadas al papa Francisco, se hacen públicas sin ningún otro fin que el de su corrección y arrepentimiento penitencial de sus fautores y cómplices?

Por cierto que, mentando al papa Francisco, exactamente a propósito de enfermedades tan graves como las diagnosticadas hoy en la Iglesia, hasta en sus eminentísimas cumbres curiales, como «anillo al dedo» -no episcopal, sino pastoral-pastoral-, se hacen presentes palabras tan elocuentes y doloridas como estas: «Se precisan grandes dosis de antibióticos para limpiar las cloacas y barrer el polvo del poder en la Iglesia». «Su corte,- la pontificia y con mención personificada para su Curia-, está exageradamente centralizada y es prepotente, inquisitorial y autoritaria. Sus miembros son mayoritariamente funcionarios, sedientos de poder y de dinero…».

(Por extrañas e irreverentes que a algunos les parezcan estas citas pontificias, les refiero que están literalmente copiadas, que de su traducción nadie ha dudado -algunas escritas y pronunciadas en castellano argentinizado-, y que son tantas y tan repetidas, que su sola referencia alargaría desproporcionada e imprudentemente nuestro texto).

Es ya hora de que, iniciando la tarea-ministerio por los propios obispos, y más por los que hacen méritos diarios para ser y aparecer como noticias, siempre en idénticas dirección conservadora y procaz, se presten y apresten a ser examinados por otros «doctores»médicos, teólogos, pastoralistas y confesores- , para ajustar sus palabras, doctrinas y comportamientos a los proclamados y vividos ejemplarmente por el papa Francisco.

Con obispos mayoritariamente «enfermos» como los que siguen al frente de las diócesis, sean o no ya jubilables, la reforma-refundación de la Iglesia está todavía distante de ser reforma y además franciscana, es decir, evangélica. Los medios de comunicación se encargan de testificarlo todos los días, sin que sensatamente a nadie, a estas alturas, se le ocurra dudar de la veracidad e imprudencia de las informaciones.

Además de «rezar por los enfermos», hay que sugerirles, impulsarles e instarles a acceder a las correspondientes intervenciones quirúrgicas o, en su caso, al retiro y a la jubilación, aunque espantara y escandalizara a espíritus quebradizos e infantiles, con olvido de que «en última instancia es preferible pecar por exceso, que hacerlo por defecto», como también acaba de diagnosticar el papa Francisco.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2015/12/28/obispos-enfermos-iglesia-religion-democracia-partidos-politicos-san-sebastian-pluralidad-papa-francisco-reforma-evangelica-retiro-jub

 

PANAMÁ: EL OBISPO ULLOA Y EL SACERDOCIO FEMENINO….


Ulloa recomienda a funcionarios públicos actuar con transparencia

Evangelio del día y comentarios a la Palabra diaria Lunes 28 de diciembre de 2015 Santos Inocentes


Octava de Navidad

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Lecturas y comentarioHoy es Santos Inocentes

I. Contemplamos la Palabra

Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 1,5-2,2

Queridos hermanos: Os anunciamos el mensaje que hemos oído a Jesucristo: Dios es luz sin tiniebla alguna. Si decimos que estamos unidos a él, mientras vivimos en las tinieblas, mentimos con palabras y obras. Pero, si vivimos en la luz, lo mismo que él está en la luz, entonces estamos unidos unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia los pecados. Si decimos que no hemos pecado, nos engañamos y no somos sinceros. Pero, si confesamos nuestros pecados, él, que es fiel y justo, nos perdonará los pecados y nos limpiará de toda injusticia. Si decimos que no hemos pecado, lo hacemos mentiroso y no poseemos su palabra.
Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero, si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo. Él es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

Sal 123,2-3.4-5.7b-8 R/. Hemos salvado la vida, como un pájaro de la trampa del cazador

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte,
cuando nos asaltaban los hombres,
nos habrían tragado vivos:
tanto ardía su ira contra nosotros. R/.

Nos habrían arrollado las aguas,
llegándonos el torrente hasta el cuello;
nos habrían llegado hasta el cuello
las aguas espumantes. R/.

La trampa se rompió, y escapamos.
Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra. R/.

Lectura del santo evangelio según san Mateo 2,13-18

Cuando se marcharon los magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.» José se levantó, cogió al niño y a su madre, de noche, se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por el profeta: «Llamé a mi hijo, para que saliera de Egipto.» Al verse burlado por los magos, Herodes montó en cólera y mandó matar a todos los niños de dos años para abajo, en Belén y sus alrededores, calculando el tiempo por lo que había averiguado de los magos. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías: «Un grito se oye en Ramá, llanto y lamentos grandes; es Raquel que llora por sus hijos, y rehúsa el consuelo, porque ya no viven».

II. Compartimos la Palabra

  • «Hemos salvado la vida»

El salmo nos presenta la plegaria de los «pobres de Yahvé», que todo lo han perdido a excepción de la vida: asaltados por hombres cargados de ira, arrollados por las aguas, inmersos en trampas mortales, humillados…. Pobres ahora y desposeídos de todo, pero salvados. Han experimentado su propia debilidad y en ella también han experimentado su fuerza y, sobre todo, la fuerza de un Dios que ama, se preocupa por su pueblo y salva.

Con frecuencia, las dificultades y angustias de la vida nos hacen experimentar nuestra propia debilidad. Atrapados en trampas que nosotros mismos tejemos pedimos imposibles a la vida, esperando de ella lo que nosotros no somos capaces de darle. Y nos preguntamos, ¿por qué Dios lo permite? Hombres libres nos hizo y como hombres libres nos respeta y acompaña. Somos dueños de nuestras propias elecciones. A nadie hay que culpar. Pero Él sigue ahí y, al final, su soplo nos inspira hasta sacarnos de nuestras tribulaciones o, tal vez, nos inspira nuevas formas de afrontarlas, nosotros mismos. Por eso, siempre «nuestro auxilio es el nombre del Señor que hizo el cielo y la tierra.»

  • «Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto»

Recién nacido el niño, la familia de José, María y Jesús, ha de exiliarse por motivos políticos. Salen de su tierra, de forma rápida e inesperada. Dejan todo. El Hijo de Dios, Hijo de Israel, ha de experimentar el Éxodo. Y en el exilio, la Sagrada Familia experimentará el rechazo, la soledad, el rompimiento de la estabilidad del hogar y, tal vez, su primera crisis. La alegría que supone la llegada de un recién nacido, de golpe, en medio de la noche, se rompe. Hoy la lista de pequeños y mayores exiliados es larga. Algunos ya han olvidado lo que significan las palabras «casa», «familia», «país». Si aquello fue injusto, ¿por qué vuelve?

¿Y José? ¡Qué poco hablamos de él a veces! No «oyó» a Dios, sino que «tubo oídos para Dios» en medio de la noche, su propia noche en el alma. Creía en Dios y confiaba en él, aunque no entendiese nada. Nadie le habla del futuro: «levántate; huye; quédate allí». José era alguien totalmente disponible. Y actuó en consecuencia

¿Aprovechamos nuestros momentos de dificultad o de debilidad para salir fortalecidos y crecidos como cristianos y como personas o nos derrumbamos y esperamos que «otro» nos saque de ellos?
¿Cuál es nuestra actitud ante los exiliados del mundo de hoy: nos revelamos, nos hemos acostumbrado o pensamos que «no es nuestra culpa y nada podemos hacer»?

Oración:
Nada te turbe,
nada te espante
todo se pasa
Dios no se muda
la paciencia
todo lo alcanza
Quien a Dios tiene
nada le falta
Sólo Dios basta

(Teresa de Jesús)

Dña. María Teresa Fernández Baviera, OP
Fraternidad Laical Dominicana deTorrent (Valencia)
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III. Lectio Divina #OP800

Lectio Divina #OP800La Orden de Predicadores ofrece, a lo largo del 2016, una propuesta de Lectio Divinapara el Evangelio de cada día, preparada por distintos miembros de la Familia Dominicana de todo el mundo. Te invitamos a este encuentro con la Palabra de Dios, disponible gratuitamente en la página internacional del Jubileo:

Lectio Divina para este día

http://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/28-12-2015

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