COLOMBIA: CONSECUENCIAS DEL CONFLICTO ARMADO


Asentamientos en la comuna 3…….
viven en una «casita de madera»…….

Este vídeo representa la experiencia de padecer el conflicto armado. Son historias que se entretejen, que comparten las mismas narrativas de lo que ha produc…
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Una mujer normal que hizo historia: Olga Patricia Rendón Marulanda


A normal women who made history


28 de Diciembre de 2015

Fabiola Lalinde tiene 78 años y, de ellos, ha pasado 31 buscando la verdad y la justicia en el caso de desaparición de su hijo Luis Fernando y ayudando a otras madres a encontrar a sus hijos.

Foto: Giuseppe Restrepo

La casa de Fabiola Lalinde es un museo de la memoria donde hoy reposa el archivo perteneciente al Programa Memoria del Mundo de la Unesco.

Recuerda que cuando era niña su padre con enfado y a veces con humor la molestaba diciéndole que parecía un sirirí, porque Fabiola siempre preguntaba el por qué de las cosas y era insistente a morir.
Lo que no sabía Fabiola Lalinde, ni su padre, era que esa insistencia la iba a llevar a hacer historia en un país donde la “gente del común” está acostumbrada a callar.
Fabiola fue la menor de sus hermanos, a ella “la trajo la virgen” como le dijeron a sus hermanos a las 6:00 de la tarde de un 4 de enero de 1900 y tantos, su hermana Amanda, la menor, que ahora era mayor que ella, se puso a llorar porque dejaría de ser la bebé y tuvo razón: la consentida, la amada, la que por mimada no iba a servir para nada era Fabiola.
Los años pasaron, y tras la muerte de su madre, la misma que le enseñó a leer y a escribir, que orar es hablar con Dios y que la guerra no la ganaban las armas sino las estrategias, Amanda se convirtió en su madre, su ángel guardián, tanto que en el relato cuando Fabiola habla de su madre hay que preguntarle a cuál de ellas se refiere.
Rebelde como era, y preguntona, se casó a los 20 con un primo hermano, por eso sus hijos son Lalinde Lalinde, y no por ser hijos de madre soltera como rumoraban las malas lenguas. “Ese matrimonio duró cinco años y medio y fracasó”, cuenta Fabiola, quien tiene nítidos los recuerdos aunque hayan pasado ya tantos años. Ella dice que no, que todo se le olvida y de pronto resbala en algún nombre pero su relato es preciso, casi que minuto a minuto de las cosas que ha tenido que vivir en esta vida.
Su vida profesional empezó casi que por urgencia, sin esposo y con los niños a los que había que mantener en una época en que las mujeres sin hombre eran señaladas y cuestionadas por la iglesia y por todo el mundo, y aunque contaba con el apoyo económico de su padre, empezó a trabajar en un almacén de cadena, muy famoso por aquella época, como temporal, pero con el tiempo y con la práctica se hizo secretaria. Dejó su trabajo un tiempo para cuidar de sus niños pero en 1974 decidió regresar a las labores, sus hijos ya estaban más grandes y ella quería realizarse, trabajar y ser profesional.
“Esa fue la época más feliz de mi vida”, Fabiola se refiere a la década de 1974 a 1984, cuando todo funcionaba bien, sus hijos estudiaban y ella se sentía realizada porque había avanzado profesionalmente: era la jefe de Recursos Humanos en la cadena en la que laboraba y todo parecía color de rosa.

La desaparición

Un día Fabiola y su hijo mayor, Luis Fernando, estaban viendo las noticias cuando aparecieron las Madres de Mayo, de Argentina, clamando por sus hijos desaparecidos por la dictadura militar.
-Mirá hijo, que cosa tan horrible puede sentir una mamá si le desaparecen a un hijo- le dijo Fabiola a Luis Fernando.
-Mamá, pero en Colombia también hay desaparecidos, yo tengo dos compañeros de la universidad que están desaparecidos- respondió Luis Fernando.
-No me digas eso, eso es imposible, Colombia es la democracia más antigua y estable de América Latina, esas cosas tan horribles no pasan sino en las grandes dictaduras como Argentina y Chile- concluyó Fabiola algo disgustada y de inmediato cambió de tema.
El 2 de octubre de 1984 la vida cambió para Fabiola y para toda su familia. Luis Fernando, su hijo mayor del que ella ya sabía que pertenecía a las juventudes marxistas, dejó dicho en la casa que si no regresaba esa noche lo haría al otro día en la mañana. Eso fue lo último que se supo de él.
Luis Fernando tenía 26 años, según Fabiola, era un joven muy solidario, estudió el bachillerato en el Seminario, fue monaguillo, visitaba los barrios populares para ayudarle a los más necesitados y tenía cierta vocación marianista.
La desaparición de Luis Fernando fue la ruptura en la historia de Fabiola, todo lo que ella cuenta de su vida ocurrió antes o después de la desaparición de Luis Fernando.
Fabiola buscó como pudo a los amigos cercanos de su hijo, quienes le revelaron que Luis Fernando pertenecía a la rama política del EPL, que era el ala armada de las juventudes marxistas, y que se había ido para Jardín a recoger a un muchacho que había resultado herido en un combate, pero que no había llegado al lugar de encuentro.
Ella empezó a tocar puertas, ubicó al doctor Héctor Abad Gómez, uno de los más importantes defensores de derechos humanos de la época y con su ayuda empezó a desvelar el misterio de lo que había pasado aquel día.
La primera información que recibieron, gracias a un médico de Jardín, era que en la vereda Verdún habían detenido y torturado a un joven con características similares a las de Luis Fernando.
Así que Fabiola mandó a uno de sus hijos, Jorge Iván, a que buscara información en aquella vereda. Él fue y los campesinos le contaron con pelos y señales todo lo que pasó: cuando Luis Fernando fue a recoger a su compañero miembros del Ejército lo emboscaron, lo torturaron, lo humillaron, lo colgaron de un palo a la vista de todo el mundo y no permitieron que nadie le ayudara, todo el día sufrió terribles vejámenes.
Fabiola se fue a buscar respuestas en Bogotá, ya que sabía que el responsable había sido el Ejército, acudió al general Nelson Mejía Henao, procurador delegado de las Fuerzas Militares, quien con mil excusas y varios gritos quiso sacarla de su despacho sin respuestas, pero ella recordó a su madre que le repitió tantas veces: “El que tiene la razón no grita”, así que ella con voz dulce pero con la cabeza erguida, vestida con un sastre, una bufanda muy elegante y con un perfume muy fino aplicado, le dijo: “General, con todo respeto, yo no estoy buscando a la mascota, estoy buscando a mi hijo y pensé que sólo usted podía darme razón de su paradero”. El General al oír esa respuesta mandó por un oficio y se lo entregó, en él decía que el joven al que habían detenido en la vereda Verdún había sido dado de baja por intento de fuga y enterrado como N.N. alias jacinto en una fosa común. Supuestamente el General daría órdenes a los jueces de Armenia, a quienes les correspondía, para que realizaran la exhumación.
Ni en Jardín, ni en Armenia, ni en Pereira, ni en Medellín quisieron darle respuesta acerca del paradero de su hijo, muchos funcionarios le mintieron y la zozobra aumentaba. Fabiola recuerda como en un aeropuerto, cuando esperaba el vuelo para regresar a Medellín, entendió que su hijo era un desaparecido, se acordó de las Madres de Mayo y miró en su mano la foto de su amado hijo, “lloré desconsoladamente y una mujer se me acercó a preguntarme ‘señora quién se le murió’ y yo le contesté: ‘Lo que me está pasando a mí es peor que la muerte’ y lo sigo pensando”.
Meses después se entera que al tal alias jacinto sí le hicieron una exhumación, precisamente el día que ella revoloteaba con sus preguntas en Armenia, pero que no fue posible la identificación porque el cuerpo no tenía huellas dactilares, sin embargo, nadie quiso revelarle el paradero de su muchacho.
El doctor Abad llevó la investigación ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y desde allá le hacían reclamos al Gobierno que este siempre respondía con evasivas.
En 1987 asesinaron al doctor Abad y Fabiola se quedó sola, desamparada, porque él había sido su maestro y su cobijo. Pero pronto ella conoció la Comisión Colombiana de Juristas que pudieron mantener la comunicación con la OEA y el 18 de septiembre de 1988 este organismo internacional sacó en firme la resolución responsabilizando al Estado colombiano por ejecución extrajudicial y la violación de los derechos humanos en el caso 9620, el de Luis Fernando Lalinde Lalinde.
“Esa fue la primera condena internacional contra el Estado por una ejecución extrajudicial, fue un logro gigantesco, pero Luis seguía sin aparecer”, recuerda Fabiola.

La cárcel

Un día cualquiera iba Fabiola de misa para su casa cuando vio la cuadra llena de patrullas y le preguntó a un vecino qué pasaba y él le dijo que le estaban allanando la casa.  Ella con toda la tranquilidad del que “nada debe nada teme” entró a su casa y vio a los policías buscando por todas partes cualquier cosa que la incriminara: empacaban revistas de circulación nacional, no había nada más sospechoso.
De pronto uno de ellos entra a la habitación de Luis Fernando y saca de un closet una bolsa de la que no se veía el contenido y preguntó que qué hacía esa coca ahí. Eran dos kilos de cocaína de alta pureza que Fabiola ha dicho hasta el cansancio que nunca había visto en su vida.
Fue a parar a la cárcel, primero al Batallón Bomboná acompañada de su hijo Jorge y después a ella la mandaron para el Buen Pastor y a él para Bellavista, señalada de ser la “comandante jefe del narcotráfico en Antioquia, terrorista y subversiva”. Su abogada le explicó que ella se había convertido en alguien muy incómoda para el Estado y “como los organismos internacionales no intervienen en temas de narcotráfico con eso garantizan que permanezca 20 o 25 años en la cárcel y sirve, además, de escarmiento para otras mamás que quieran hacer lo mismo para buscar a sus hijos”.
Mientras estuvo en la cárcel, cerca de doce días, reflexionó sobre su vida, recordó a su padre diciéndole todo el tiempo que parecía un sirirí y en oración con Dios abrió la Biblia y se encontró con el Evangelio de Lucas en el que habla de la viuda y el juez, allí tomó fuerzas de donde no había para empezar la verdadera operación para encontrar a su hijo: la Operación Sirirí.
Salió de la cárcel después de la primera indagatoria porque el juez no encontró nada que la señalara como culpable, igual a Jorge, y arrancó con la investigación más insistente que ha hecho una madre para encontrar a su hijo. Recibió amenazas, interceptaciones telefónicas y Amnistía Internacional se llevó a su hijo Mauricio, el menor, por amenazas a otro país del que no ha vuelto.
Sin importar todos los límites que le impusieron, Fabiola buscó a su hijo hasta encontrarlo, exigió una exhumación ayudada por uno de los primeros médicos forenses de América Latina, profesor de Venezuela, y encontraron algunos huesos pero faltaba el cráneo y tampoco descansó hasta hallarlo. Siete años después de la desaparición Fabiola abrazó el cráneo del tal alias jacinto que no era más que su hijo amado. Las autoridades colombianas tardaron cinco años más en entregarle 69 de sus restos óseos para darle cristiana sepultura.
Años más tarde, en 2015, Fabiola Lalinde ganó el Premio Nacional de Derechos Humanos en la categoría a Toda una Vida, y la Unesco distinguió su archivo personal incluyéndolo en el Registro Regional del Programa Memoria del Mundo.

 

Todo vuelve a empezar

“En instancias judiciales esto apenas vuelve a empezar”, dice Fabiola al explicar que el Estado nunca la ha reparado por los daños morales y materiales causados con la ejecución extrajudicial de su hijo. En todo ese tiempo de investigación perdió todo lo material que había conseguido en la vida: por la persecución que le hicieron tuvo que renunciar a su trabajo y consolarse con una pensión con el salario mínimo; vendió su casa, esa que muestra orgullosa, de tres pisos y que mantiene un portarretratos en su sala, tuvo que acomodarse en 50 metros cuadrados; su hijo Mauricio se mantiene  exiliado lejos del calor del hogar materno. Todo cambió para Fabiola y sus hijos y el Estado, según ella, se ha quedado callado en su muralla de impunidad.
“La verdad judicial no coincide con los hechos reales, porque los hechos sólo los conocen las víctimas”, concluye Fabiola Lalinde.

http://www.elmundo.com/portal/noticias/derechos_humanos/una_mujer_normal_que_hizo_historia.php#.VoMyH_nhDIV

Claves – Visita del Papa a México: ¿Tras un milagro guadalupano?


TODO EL PROGRAMA 07.12.15 | 21:15 – 22:00 UTC

El papa argentino, Jorge Bergoglio, está revolucionando la Iglesia Católica y con ello rompe todos los récords de popularidad. Y con ello también se lleva críticas, como de la conservadora Iglesia Católica de México, a donde viajará a comienzos del 2016. ¿Encuentro o desencuentro en un país sumido en una gran crisis social?

El papa argentino, Jorge Bergoglio, está revolucionando la Iglesia Católica y con ello rompe todos los récords de popularidad. Y con ello también se lleva críticas, como de la conservadora Iglesia Católica de México, a donde viajará a comienzos del 2016. ¿Encuentro o desencuentro en un país sumido en una gran crisis social?

En una nueva producción de Claves con la participación de Deutsche Welle y el Instituto Morelense de Radio y Televisión (IMRyTV) opinan sobre este delicado momento el Presbítero Luis Millán Ocampo, vicario de la Diócesis de Cuernavaca; Juan de Dios González Ibarra, doctor en Ciencias Políticas y catedrático de la Facultad de Derecho UAEM; Antonio Attolini, fundador y exvocero del rebelde Movimiento estudiantil en México #YoSoy132; Julián Cruzálta, maestro en Teología Moral y Teología Eco-feminista, y fundador y asesor teológico de la organización Católicas por el Derecho a Decidir. En la moderación Gina Batista del IMRyTV, y Gonzalo Ernesto Cáceres de DW.

http://www.dw.com/es/claves-visita-del-papa-a-m%C3%A9xico-tras-un-milagro-guadalupano-2015-12-07/e-18859784-9797?maca=es-Facebook-sharing

Ho’oponopono nos ayuda cuando perdemos a alguien


Ho'oponopono y la MuerteAlgunas veces somos separados de alguien que amamos por la muerte. Otras veces nos distanciamos o alguien con quien estamos decide distanciarse de nosotros.

¿Por qué quedamos tan apegados y dependientes y sentimos que no podemos vivir sin las personas que amamos? ¿Por qué perdemos nuestra concentración o la confianza en nosotros mismos o somos incapaces de funcionar adecuadamente cuando perdemos un ser querido? Quizá porque pensamos que no somos nada sin ellos.

Desafortunadamente hay cosas que olvidamos…

Olvidamos que somos más que nuestros cuerpos y que cuando la gente que amamos fallece, en realidad terminan estando más cerca nuestro que cuando estaban en sus cuerpos.

Olvidamos que nunca estamos solos y el Universo (Dios) está siempre a nuestro lado esperando que le demos permiso para llevarse nuestras penas y resolver nuestros problemas.

Olvidamos que nadie afuera de nosotros nos puede hacer felices. Si elegimos estar con alguien debe ser porque queremos y no porque lo necesitemos. Todo lo que necesitamos esta dentro nuestro.

Pero sentimos que esta sensación es más fuerte que nosotros, que no lo podemos evitar y esto es lo que sucede cuando nuestras memorias “tocan” o son activadas.

Es muy difícil aceptar que somos 100% responsables y que algo dentro de nosotros crea y atrae gente, circunstancias y problemas a nuestras vidas. Sin embargo, cuando lo aceptamos, podemos comprender que, como hemos creado y atraído tales cosas, somos los únicos que podemos cambiarlo.

En este caso es también importante saber que no somos víctimas y que quizás no podemos evitar sentir dolor por nuestra pérdida, pero el sufrimiento es opcional. “Elegimos” sufrir.

Necesitamos saber que las personas aparecen en (y se van de) nuestras vidas para darnos una oportunidad. Son un regalo, una bendición. Nos ayudan a reconocer las cosas que necesitamos cambiar y trabajar en nosotros mismos. Si decidimos aceptar el 100% de responsabilidad y abstenernos de reaccionar o culpar, podemos realmente encontrarnos y descubrir cuan poderosos en verdad somos. Entonces comprendemos que podemos cambiar nuestras vidas sin depender de nada o nadie afuera nuestro.

Solo nuestros “pensamientos de” nuestros seres amados nos dejan, no la gente real.

Sí, lo sé. Es más fácil decirlo que hacerlo pero voy a darte algunas herramientas y puedes probar a ver si te ayudar a traer más paz a tu vida. Por ejemplo, cuando estás muy ansioso puedes repetir mentalmente “Gracias” o “Te amo”. Agradeciendo y amando a los pensamientos que nos hacen sentir solos, necesitados o dependientes, son maneras de soltarlos y permitirles pasar más rápidamente.

Lo que resistimos, persiste. La clave es que no estamos intentando cambiar las circunstancias o a las personas sino encontrar paz y tranquilidad dentro nuestro, sin importar lo que esté ocurriendo a nuestro alrededor.

Traducción al español donada por Karina Andre

 

https://hooponopono-espanol.com/hooponopono-ayuda-cuando-perdemos-a-alguien/

TRANSFORMEMOS EL MUNDO DESDE EL AFECTO Y LA TERNURA.


Cristianisme i Justícia. Mirando el mundo tal y como está no hay duda de que necesita una revolución. Necesita una revolución ecológica, política, social y económica, pero fundamentalmente necesita…
BLOG.CRISTIANISMEIJUSTICIA.NET

Dolores Aleixandre: «Trato de escribir cada día con minúsculas la gran palabra Misericordia: acogida, paciencia…»


La religiosa Dolores Aleixandre llega al fondo del Evangelio y refresca con sus comentarios el sentido de muchos de sus episodios. Ella es la encargada este año de comentar el Evangelio Diario de Mensajero. Su expresividad literaria y su profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras convierten cada comentario suyo en un hito del camino del creyente a luz del Evangelio. De su estilo propio goza la decena de libros suyos que ha publicado bajo el sello de Sal Terrae. Una autora prolífica cuyos último títulos, Escondido centro: viaje al interior de 25 palabras bíblicas, Las puertas de la calle: envejecer con esplendor y Caminar años arriba, escrito con José María Fernández-Martos, son ejemplo de su personal mirada al mundo y a Dios.

 

¿De qué manera ayuda servirse de un evangelio comentado? ¿Por qué lo recomendaría?

En un mosaico de Navidad de Marc Rupnik, María tiene puesta así su mano bajo el pie de Jesús, como ayudándole a bajar. Al verlo he pensado que  el comentario pretende eso: servir de escalón para bajar un poco más al corazón del Evangelio.

 

 

Cuando usted escribió estos comentarios todavía no se habría proclamado el Año de la Misericordia. ¿De qué manera celebraría usted este Año Jubilar en sus comentarios del Evangelio Diario?

Me gusta comparar el Evangelio con un tapiz de muchos colores y texturas en el que lamisericordia está siempre presente,  de manera más o menos visible, en su trama. Se trataría de “tocar” el texto de cada día hasta reconocer ese hilo.

¿Cómo va a celebrar usted este Año Jubilar?

Tratando de escribir cada día con minúsculas la gran palabra MISERICORDIA: acogida, paciencia, disculpa, ternura, atención a los otros…

¿Qué proyectos tiene para este  2016 que empieza?

Estoy en una etapa de la vida en la que los proyectos personales, así  “en plural”, van dejando paso a un único proyecto: vivir  más atenta y más consciente del gran Proyecto que tiene Dios para mí: que mi corazón se vaya pareciendo cada vez más al de Jesús, su Hijo.

http://www.salterrae.es/index.php?option=com_content&view=article&id=114%3Adolores-aleixandre-trato-de-escribir-cada-dia-con-minusculas-la-palabra-misericorida&catid=13&Itemid=104

Los ojos de Dios


Su mirada es la radiante luz de la Verdad, que traspasa el alma y nos cautiva por completo.

EL TREN DE LA VIDA AUTOR Julio Pérez 26 DE DICIEMBRE DE 2015 15:45 h

Uno de estos días me levanté con la sensación de que estaba siendo observado por Dios mismo. Y lejos de sentirme intimidado o extrañado por ello, comencé a tener la bendita sensación de una cariñosa cercanía divina, más que si de una fiscalizadora mirada se tratara, mientras venían a mi mente las palabras del salmista: “Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis pensamientos. Y ve si hay en mí camino de perversidad; y guíame en el camino eterno” Salmo 139: 23-24. Siempre me ha resultado muy beneficiosa y saludable tanto la práctica de someterme voluntariamente a una prospección divina como la realización de una íntima introspección de motu proprio para evaluar mis verdaderas motivaciones personales. Este precioso salmo, que nos describe tan magistralmente la omnisciencia y la omnipresencia de Dios, tiene perlas como la siguiente: “Mi embrión vieron tus ojos” Salmo 139: 16, y en su libro de diseño genético estaban descritas todas mis características más singulares. Dios me vio a mí y te vio a ti desde nuestra génesis más incipiente. Dios pensó en mí y determinó todos los detalles de mi vida, que yo fuese único e irrepetible y que pudiera, además de nacer, tener un proyecto de vida propio. ¡Qué fascinante y maravillosa me resulta esta poderosa revelación de mi singularidad! Este antropomorfismo sobre los ojos de Dios nos sugiere una inmediata y consciente presencia del Señor en torno a nuestra vida terrenal y también respecto a los sucesos de toda la historia de la humanidad.  Dios no solo está presente, además de no estar callado, sino que nos ve en lo más profundo de nuestros corazones con su poderoso y perceptivo escáner visual. Cuando leo y medito sobre los ojos de Dios me percato que Él observa a todo ser viviente, “Porque sus ojos observan los caminos del hombre, y Él ve todos sus pasos” Job 34: 21. Sus ojos atalayan las naciones, este buen Dios ve lo que nadie puede ver, “Porque no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” Hebreos 4: 13. Sentirse bajo la escrutadora mirada del Eterno es percibirnos como criaturas importantes, no abandonadas en los vaivenes de la vida ni echados a perder en los caprichosos designios del azar, como diría el filósofo Martín Heidegger. “Los ojos del Señor están sobre los justos…” Salmo 34:15, esto tiene que ver con los que hemos sido declarados justos por la pura gracia de Dios. Quiere decir, absueltos de la culpa moral de nuestros diferentes pecados que nos sentenciaban a la muerte eterna, que es la peor de las muertes. Esta es la mirada protectora de Dios sobre los suyos, pues Él vela por nuestro bienestar y está pendiente de nosotros en todo momento porque es un Padre amante de sus hijos. Hay una última mirada que es la más penetrante de todas y unos ojos que expresan el deslumbrante brillo de la verdad. La siguiente escena entre Jesús y Pilato me parece uno de los momentos más impresionantes de la corta vida terrenal de Jesús de Nazaret: “Pilato entonces le dijo: ¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz. Pilato le preguntó: ¿Qué es la verdad? Y habiendo dicho esto, salió otra vez adonde estaban los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en Él” Juan 18: 37-38. La silenciosa respuesta de Jesús al prefecto de la provincia romana de Judea fue su poderosa mirada, sus ojos penetraron en los oscuros ojos del cruel Poncio Pilato y por momentos iluminaron su aprisionado mundo interior y su entenebrecida conciencia.Eran los ojos de la Verdad suprema y más penetrante que todas las verdades conocidas de todos los tiempos. Los ojos del Todopoderoso son la radiante luz de la Verdad, que traspasan nuestras mismas almas y nos cautivan por completo. Por eso, hoy y mañana no perderemos la consciencia de que Él nos ve siempre, siempre y siempre.
Leer más: http://protestantedigital.com/magacin/38145/Los_ojos_de_Dios

Contemplar el rostro de la misericordia: José Antonio Pagola


Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret… Quien lo ve a él ve al Padre (cf. Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios.
Siempre tenemos necesidad de contemplar el misterio de la misericordia. Es fuente de alegría, de serenidad y de paz. Es condición para nuestra salvación.
Hay momentos en los que de un modo mucho más intenso estamos llamados a tener la mirada fija en la misericordia para poder ser también nosotros mismos signo eficaz del obrar del Padre. Es por esto que he anunciado un Jubileo Extraordinario de la Misericordia como tiempo propicio para la Iglesia, para que haga más fuerte y eficaz el testimonio de los creyentes.
En efecto, abriré la Puerta Santa en el quincuagésimo aniversario de la conclusión del Concilio Ecuménico Vaticano II. La Iglesia siente la necesidad de mantener vivo este evento.
Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido intensamente, como un verdadero soplo del Espíritu, la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Derrumbadas las murallas que por mucho tiempo habían recluido la Iglesia en una ciudadela privilegiada, había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo. Una nueva etapa en la evangelización de siempre. Un nuevo compromiso para todos los cristianos de testimoniar con mayor entusiasmo y convicción la propia fe. La Iglesia sentía la responsabilidad de ser en el mundo signo vivo del amor del Padre.
El Espíritu Santo, que conduce los pasos de los creyentes para que cooperen en la obra de salvación realizada por Cristo, sea guía y apoyo del Pueblo de Dios para ayudarlo a contemplar el rostro de la misericordia.

Francisco, Misericordiae Vultus 1-4
Bula de convocación del Jubileo extraordinario de la Misericordia

Santa María, Madre de Dios – C
(Lucas 2,16-21)

01 de enero 2016
José Antonio Pagola

PREGUNTAS DE AÑO NUEVO

José Antonio Pagola

Hoy comenzamos un «año nuevo». ¿Cómo será?, ¿qué espero yo del nuevo año?, ¿qué deseo de verdad?, ¿qué es lo que necesito?, ¿a qué dedicaré mi tiempo más precioso e importante?, ¿qué sería para mí algo realmente nuevo y bueno en este año que hoy comienza?

¿Viviré de cualquier manera, pasando de una ocupación a otra, sin saber exactamente qué quiero ni para qué vivo, o aprenderé a distinguir lo importante y esencial de lo que es secundario? ¿Viviré de forma rutinaria y aburrida, o aprenderé a vivir con espíritu más creativo?

¿Seguiré este año alejándome un poco más de Dios o empezaré a buscarlo con más confianza y sinceridad? ¿Seguiré un año más mudo ante él, sin abrir mis labios ni mi corazón, o brotará por fin de mi alma maltrecha una invocación pequeña, humilde pero sincera?

¿Viviré también este año preocupado solo por mi bienestar o sabré preocuparme alguna vez de hacer felices a los demás?, ¿a qué personas me acercaré?, ¿sembraré en ellas alegría, o contagiaré desaliento y tristeza? Por donde yo pase, ¿será la vida más amable y menos dura?

¿Será un año más, dedicado a hacer cosas y más cosas, acumulando egoísmo, tensión y nerviosismo o tendré tiempo para el silencio, el descanso, la oración y el encuentro con Dios?, ¿me encerraré solo en mis problemas o viviré tratando de hacer un mundo más humano y habitable?

¿Seguiré con indiferencia las noticias que día a día me llegarán desde los países del hambre?, ¿contemplaré impasible los cuerpos destrozados de las gentes de Irak o los ahogados de las pateras?, ¿seguiré mirando con frialdad a los que vienen hasta nosotros buscando trabajo y pan? ¿Cuándo aprenderé a mirar a los que sufren con corazón responsable y solidario?

Lo «nuevo» de este año no nos vendrá de fuera. La novedad solo puede brotar de nuestro interior. Este año será nuevo si aprendo a creer de manera nueva y más confiada, si encuentro gestos nuevos y más amables para convivir con los míos, si despierto en mi corazón una compasión nueva hacia los que sufren.

El Celam crea un Centro para contribuir a la transformación de la realidad latinoamericana


Martes 29 Dic 2015 | 10:32 am

Bogotá (Colombia) (AICA): El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) acaba de crear el Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (Cebitepal), que unifica entidades que ya trabajaban en forma separada y cuya finalidad será “la formación, la reflexión, la investigación y el compromiso evangelizador hacia ‘una Iglesia en salida’”. Pasarán a formar parte de la nueva entidad el Centro Bíblico (Cebipal), el Instituto Teológico Pastoral (Itepal) y el Observatorio Pastoral (Obsepal), que tenía que ver, sobre todo, con el análisis de la situación social de la región.

 
El Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) acaba de crear el Centro Bíblico Teológico Pastoral para América Latina y el Caribe (Cebitepal), que unifica entidades que ya trabajaban en forma separada y cuya finalidad será “la formación, la reflexión, la investigación y el compromiso evangelizador hacia ‘una Iglesia en salida’”.

“Antes existían como tres entidades no separadas, pero sí un poco independientes entre sí. El Centro Bíblico –el Cebipal–, el Instituto Teológico Pastoral –el Itepal– y el Observatorio Pastoral –Obsepal– que tenía que ver, sobre todo, con el análisis de la situación social. Ahora se ha querido hacer un solo centro que se ha denominado Cebitepal”, explicó el presidente del Celam, cardenal Rubén Salazar Gómez, y destacó que este centro tiene tres escuelas: la Escuela Bíblica, la Escuela Teológica y la Escuela Social.

“En la Escuela Bíblica se instrumenta todo lo relacionado con el estudio de la Sagrada Escritura a la luz de las circunstancias de las realidades latinoamericanas, para que esas realidades sean verdaderamente iluminadas por la luz de la Palabra de Dios; la Escuela Teológica busca capacitar a sacerdotes y agentes de evangelización, entregándoles las herramientas fundamentales de teología y de pastoral, necesarias para poder cumplir su tarea evangelizadora; y la Escuela Social que tiene que ver no solamente con la difusión de la doctrina social de la Iglesia, sino también con el análisis permanente de la realidad, para que podamos siempre responder a lo que el Señor y nuestros pueblos necesitan”, detalló.

Al referirse a los desafíos prioritarios para el cuatrienio 2015-2019, el arzobispo de Bogotá y presidente del Celam afirmó que uno de ellos es “la consolidación del Cebitepal, a la luz del Plan Global”.

Monseñor Juan Espinoza, secretario general del Celam y rector del Cebitepal, dijo que se están dando “los primeros pasos frente a esta nueva propuesta, ¡acaba de nacer un niño!, está recién nacido, en pañales, y necesitamos fortalecerlo para que crezca”.

“El Cebitepal nació pero hay que cuidarlo y acompañarlo en su crecimiento. Ahora se trata de un conjunto que tiene tres escuelas concretas, todas orgánicas también, con una misma meta y un mismo objetivo, promoviendo la investigación, la formación y la reflexión. Esperamos que nuestro Centro sea un espacio donde los mejores profesores de América Latina y el Caribe tengan un lugar para encontrarse, para investigar y para ofrecer su ciencia. Pero también queremos que el Cebitepal sea un centro donde muchos alumnos, muchos agentes de pastoral laicos, religiosos, religiosas, sacerdotes y obispos del continente, puedan venir a enriquecerse”, afirmó.

Monseñor Espinoza destacó también que “la riqueza propia del Cebitepal es su dimensión latinoamericana y caribeña. En cada una de las naciones hay universidades muy buenas, y las conferencias episcopales las requieren, pero con una dimensión latinoamericana creo que no hay. Eso es lo que quiere ser el plus del Cebitepal: ofrecer un espacio donde todos los latinoamericanos podamos encontrarnos para reflexionar, para formarnos y para aportar. De este modo, el Cebitepal busca contribuir a la transformación de realidades y estructuras. Es un ideal muy grande, una utopía, pero esperamos lograrlo”.

Para apuntar hacia este ideal, la transversalidad y la unidad de fuerzas son características esenciales que identifican la acción formativa, investigativa, y cada uno de los servicios que ofrece el Cebitepal para iluminar y fortalecer, desde la Palabra de Dios, la vivencia del discipulado misionero en y desde las iglesias particulares y en plena comunión con los obispos de América Latina y el Caribe, como reza su objetivo general para el período 2015-2019.

Un elemento favorable a este propósito, tiene que ver con el rico legado del Cebitepal de cara a los contextos latinoamericanos y caribeños plurales. Así lo señala su vicerrector pastoral, el padre Moisés Pérez, cuando subrayó que “en el campo de la formación de los agentes evangelizadores del continente, el Cebitepal es la concreción del Celam, que siempre tuvo una vocación formativa, desde sus orígenes, y eso se expresó a lo largo de su historia y a través de los distintos centros que se han configurado, incluso en ubicaciones y contextos geográficos diferentes que progresivamente fueron evolucionando”.

“Hoy podemos decir que el Cebitepal reúne y centra toda esa gran tradición formativa del Celam, pero no se limita a recoger toda la experiencia y tradición de estos años, sino que también se quiere perfilar hacía el futuro como una instancia cualificada, pertinente, actual, acorde a los nuevos desafíos y a los planteamientos que la dinámica evangelizadora le presenta a la Iglesia en América Latina y el Caribe actualmente”, agregó.

En efecto, al tenor de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, celebrada en Aparecida, Brasil, en 2007, y del ministerio pontificio de Francisco, el primer Papa latinoamericano, quien insiste en la primacía de la conversión pastoral hacia una Iglesia en salida, el Cebitepal se perfila como una instancia propositiva y acorde a las mociones del Espíritu en el continente de la esperanza.

En este sentido, el padre Guillermo Acero, eudista, director de la Escuela Bíblica, sostuvo que “este centro pretende formar discípulos misioneros, no sólo cualificados teológica y pastoralmente, sino desde el acervo del encuentro personal con Jesucristo a partir de la Palabra y de la vivencia eclesial, y en esa misma dimensión ir operando todos los otros elementos que constituyen la evangelización, entre ellos evidentemente hay que hacer referencia a un claro compromiso con la evangelización de lo social”.

El sacerdote argumentó que el redimensionamiento y la articulación entre las tres Escuelas del Cebitepal es, justamente, uno de los rasgos novedosos propuestos para el cuatrienio 2015-2019: “Nosotros teníamos un Observatorio Pastoral, ese observatorio ahora forma parte de una experiencia más amplia, que es la Escuela Social. Pero hay también otro elemento importante: cuando se unen las tres experiencias que se tenían –el Obsepal, el Itepal y el Cebipal–, poniendo la Palabra como fuente de la evangelización, entonces aparecen primero la Escuela Bíblica, y esa Palabra traducida en procesos pastorales y en reflexiones teológicas se encuentra a la base de la Escuela Teológica”.

“De igual forma, la experiencia de la Palabra en las transformación de los procesos pastorales, como reflexión teológica, también se proyecta a toda la lectura que se hace de lo social y a toda la transformación del ambiente social. Entonces hay una concatenación pero al mismo tiempo una comunión profunda entre las tres escuelas, que es también el propósito de este nuevo Cebitepal, es decir, crear sinergias”, añadió.

En este mismo sentido, la doctora Susana Nuin, laica, directora de la Escuela Social y directora editorial, acentúa que “a la luz de la trayectoria del Itepal, con más de 40 años, y del Cebipal y del Obsepal, con más de una década, las tres escuelas del Cebitepal buscan mantener e incrementar esta rica experiencia formativa, reflexiva e investigativa, agregando el plus de la interdisciplinariedad y de la interculturalidad que, por las características del Centro, se encuentran referidos a la dimensión latinoamericana”.

“Esto quiere decir que cualquier estudiante que frecuente nuestros cursos, diplomados, licenciaturas y espacios de postgraduación, hace una experiencia de ‘latinoamericanidad’ y esta es una de las particularidades de nuestra propuesta, reconociendo que la Iglesia latinoamericana es una Iglesia en diálogo con la Iglesia universal, pero a partir de su singularidad”, puntualizó.

Concretamente, en el caso de la Escuela Social, los itinerarios formativos de evangelización social, o Doctrina Social de la Iglesia, la formación especializada para agentes de pastoral social (Cáritas) de América Latina y el Caribe, las escuelas de formación política y sindical para el compromiso y la transformación de la realidad, el postgrado en transformación de la realidad a la luz de la evangelización social y el propósito de realizar el III Congreso Continental de Doctrina Social de la Iglesia con motivo de los 50 años de la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, en Medellín, son algunas de las múltiples propuestas formativas que se impulsarán durante el cuatrienio 2015-2019.

De igual forma, durante los próximos años la Escuela Bíblica liderará procesos de formación permanente para los agentes de evangelización, en el campo bíblico, y desarrollará programas virtuales para capacitar agentes de Animación Bíblica de la Pastoral, además de dar continuidad al proyecto de Traducción de la Biblia de la Iglesia en América (BIA), con la publicación del Antiguo Testamento y de la Biblia completa.

Por su parte, la Escuela Teológica se propuso “diseñar y ofrecer cursos y diplomados a los agentes de evangelización de América Latina y el Caribe, orientados a la formación en el discipulado misionero, atendiendo a los diversos estados de vida cristiana, ministerios y carismas, según las exigencias de los contextos eclesiales y sociales”.

Así lo refirió su director, el doctor Patricio Merino Beas, laico, quien también explicó que “tanto los cursos como los diplomados de actualización y especialización y los seminarios avanzados y postgrados que se ofrecen, se ajustan a los intereses y posibilidades de los estudiantes. Por ejemplo, los cursos tienen una duración de una semana, mientras que los diplomados se desarrollan durante un mes y los seminarios avanzados y postgrados –maestría y doctorado– requieren de algunos períodos más prolongados durante uno o dos años”.

El Celam aseguró que con sus tres escuelas, Bíblica, Teológica y Social, el Cebitepal aspira a llevar a cabo su misión “en espíritu de comunión y participación, mediante la docencia, la investigación y diversos servicios, con los rasgos propios de la teología y la metodología latinoamericana, centrada en la Palabra de Dios y practicando una exégesis vinculada estrechamente a la hermenéutica, en diálogo con la teología y pastoral a la luz del Magisterio latinoamericano”.

Identificada con la teología del Reino de la Vida y del Pueblo de Dios, y con una marcada opción por “una Iglesia pobre y para los pobres”, se postula como un Centro de animación bíblica, teológica y social del discipulado misionero y de la comunión misionera, a escala latinoamericana, comprometido con la dimensión social del Evangelio, “hacia una Iglesia en salida”.

Mayor información sobre el Cebitepal en el linkhttp://www.celam.org/cebitepal/quienes_somos.php.

En tanto los cursos virtuales con diplomados, especialización y maestría de la Escuela Social del Cebitepal, pueden consultarse enhttp://www.celam.org/cebitepal/escuela_social.php.+

Colombia: Grupo armado asesina a cinco indígenas en La Guajira


asesinato-0Foto: La Razón de Colombia

– Desde el año pasado indígenas denuncian hostigamiento de invasores. 

Servindi, 28 de diciembre, 2015.- Cinco indígenas wayúu de la comunidad Puwaimana, en el departamento de La Guajira, en el Caribe colombiano, fueron asesinados por actores armados por causas que tendrían que ver con la ambición de tierras para el narcotráfico. 

Según informa el diario El Espectador, el ataque se dio la madrugada del domingo 27 de diciembre cuando un grupo de hombres que portaban armas de fuego atacaron la comunidad, acabando en el acto con la vida de Santiago González, Carlos González e Israel González.

En tanto que las otras dos víctimas de la arremetida, identificadas como Rubén Castillo y Darío Castillo, fallecieron camino a una clínica del Municipio de Maicao.

Hecho se pudo evitar

Nancy Pushaina González, lideresa de la comunidad, contó al citado medio que desde el 2014 se encuentran amenazados por invasores que actúan cerca de sus territorios en áreas donde operan “laboratorios de cocaína y pistas de caballos”.

Detalló en ese sentido, que ya ha puesto denuncias ante las autoridades del distrito de Río Hacha, capital de La Guajira, pero que a la fecha éstas no han implementado ninguna acción.

“Yo ya pedí protección, pero no hacen nada. Yo les dije a las autoridades, al Coronel de Riohacha, que nos estaban amenazando por las tierras, por el laboratorio de coca que tienen cerca, por la pista. Incluso por envenenamiento, pero no hacen nada”, declaró.

Cabe precisar que otra versión de lo ocurrido apunta a que los ataques se habrían dado entre grupos del mismo clan. Así lo reportan algunos medios.

Pushaina pidió se investigue exhaustivamente lo sucedido. “Es lo único que puedo esperar, ya no tengo familia. No aguanto lo que me están haciendo”, dijo la dirigente que perdió el año pasado a un familiar producto de los continuos ataques de los invasores armados.

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