La conmovedora carta de Francia Elena Márquez Mina líder afro del Cauca, un llamado a la reflexión nacional


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Publicado el 22 de abril de 2015 en la categoría: Destacado
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Francia Elena Márquez Mina, es una líder afro oriunda de la vereda  Yolombó, municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca, zona donde se presentó el ataque de las FARC.

Francia además es presidenta del Consejo Comunitario de su localidad y una de las líderes que marcharon hacia finales del año pasado hasta la Plaza de Bolívar en Bogotá, para denunciar el impacto ambiental que viven sus comunidades por cuenta de la minería. Por ese motivo fue declarada “objetivo militar”.

Francia Elena Márquez Mina dio a conocer a los medios una conmovedora carta que de por es una radiografía muy precisa de lo que viven las comunidades de la Colombia rural, se las compartimos con el animo de abrir espacios de reflexión sobre el conflicto social y armado que vive el pueblo colombiano casi desde la misma fundación de la patria.

Situación que carcome mis entrañas

Soy una mujer afrocolombiana, nací en una de esas montañas del departamento del Cauca, uno de los departamentos a quien la guerra más ha golpeado en este país. Mis ancestros y ancestras fueron esclavizados para hacer minería y agricultura para la corona española que hasta el sol de hoy conserva su reinado.

Por muchos años hemos convivido con nuestros hermanos indígenas y campesinos, sin mayores dificultades, sin embargo la guerra sistemática nos ha golpeado siempre. Inicialmente la colonización, la mal llamada conquista, que no fue más que el inicio del saqueo de la riqueza que existían en estas tierras.

También hubo una mal llamada “independencia”, pero en realidad lo que hubo fue la repartición de lo que dejaron los españoles, es decir, la repartición que se realizó entre los herederos de esa corona española, que en este país no pasaban y no pasan hoy de ser más de 10 familias, las mismas que hoy continúan manejando el país, pero sobre todo beneficiándose de la guerra.

No dejo de preguntarme cada día: ¿tienen importancia las vidas de las comunidades afros, indígenas y campesinas para este país?

Al igual que a muchas mujeres, jóvenes, mayores y hombres, que cientos de miles de familias, desde hace algunos meses me toco salir huyendo de mi tierra, porque actores armados me declararon objetivo militar con mis dos hijos, a quienes también les toco dejar sus estudios, sus compañeritos con los que han crecido, con los que aprendieron a pescar, a nadar, a sembrar y a miniar, entre muchas otras cosas.

Todo esto que hemos vivido ha sido por el amor que hemos conocido en nuestros territorios, el amor de ver germinar una palma de plátano, de un día soleado de pesca, de sentir cerca a la familia, defender nuestra permanencia y allí donde hemos crecido y no queremos salir porque esa tierra de las abuelas y los abuelos, puede ser también la tierra para nuestras nietas y nuestros nietos, nuestra tierra es nuestro lugar para soñar con dignidad nuestro futuro. Salimos corriendo y a escondidas, sin deberle a nadie por denunciar los abusos que día a día padecemos las comunidades negras, indígenas y campesinas en el Norte del Cauca, debido a los intereses económicos en nuestros territorios. Actores armados nos declararon objetivo militar, y por ello dejamos tirados los cultivos de plátano, caña, y hortalizas orgánicas, que sembrábamos. Ya se secaron, ya se murió ese esfuerzo, me sentía orgullosa, porque junto con mi compañero y mis hijos estábamos demostrándole a la comunidad que sí podemos vivir tranquilos en el campo, sembrando lo que nos vamos a comer.

Tal vez por eso nos persiguen, porque queremos una vida de autonomía y no una de dependencia, una vida donde no nos toque mendigar, ni ser víctimas.

Hoy me encuentro desplazada, con el horizonte un poco perdido. Más aun, al saber que quizás regresar no será fácil. Más cuando la guerra absurda que no empezó hace 60 años si no hace 400, y que por más esfuerzos que hemos hecho, continúa bañando nuestros ríos de sangre, con la sangre de los que estamos abajo.Cuando llegamos a esta selva de cemento mis hijos estaban sorprendidos y en su lengua me decían “hay noooo mami ese plátano vale mil peso, noooo eso está muy caro! Porque saben que cuando estábamos en el campo comernos un plátano no costaba nada, por lo menos en términos monetarios, y además cualquier vecino si no tiene sembrado le regala a una una gaja y si tenía hasta un racimo.

Antes de ayer me sentí supremamente frustrada, en la noche no pude dormir, toda la noche estuve preguntándome a mí misma, ¿cómo hacemos para parar la guerra? ¿Qué más tenemos que padecer? ¿Cómo estará la gente que vive en la zona alta del municipio de Suarez y Buenos Aires o la montaña? como cariñosamente decimos nosotros.

Lamenté profundamente la muerte de los militares, porque desafortunadamente son nuestros hermanos, primos o sobrinos que por no tener oportunidades para ir a una universidad, o tener un trabajo digno, la única opción que les queda es irse a combatir en una guerra que no es de ellos, y que ni siquiera saben por qué empezó. Muchos dicen que es para defender la patria, y yo me pregunto ¿cuál patria? ¿La patria de quién si desde la esclavización hasta hoy las 10 familias que se creen las herederas de la corona española han ostentando el poder económico en este país, y han hecho lo que han querido con nosotros? Nos han llamado salvajes, esclavos, incivilizados, minorías, montañeros etc. Y todo eso les ha servido para justificar el negocio de la guerra.

Es por eso que los medios de comunicación ayer todo el día hablaron de los héroes de la patria, que en realidad son campesinos, que los usa el Estado para cuidar los intereses económicos de las 10 familias. Mucha gente diciendo con un odio profundo que salía desde sus corazones, “señor presidente debe ordenar los bombardeos”.

Sin embargo me parece muy irresponsable que la gente pida bombardear esos territorios, esos territorios no están vacíos, en ellos viven niños, niñas, mujeres, mayores, jóvenes, familias, en general gente que nada tiene que ver con esa maldita guerra absurda. Pero claro la gente que dice eso es la que vive en la ciudad y nunca le ha tocado estar en medio del fuego cruzado, gente que no sabe lo que es tener los helicópteros encima de su casa disparando ráfagas. Los que no saben lo que significa que alguien vaya a su finca a desyerbar y cuando sienta es que su azadón haló el cable de la mina anti persona que se había sembrado y que terminó con su vida partiéndole por la mitad; como pasó el año pasado con un miembro de la comunidad de la Alsacia, gente que no sabe qué es vivir en una zona sin energía, sin agua potable, sin señal telefónica y además confinados todo el tiempo. Esa es la que dice: “señor presidente debe ordenar los bombardeos”.

La guerra es guerra venga de donde venga. Lo que deberíamos estar exigiendo es la paz real para nuestros territorios. El departamento del Cauca ha sido bastante golpeado por la violencia, unas veces por la FARC, otras por paramilitares y otras veces por el mismo Estado, y a ninguno le importa, o se ha puesto a mirar, que en últimas quienes terminamos, como decimos nosotros, “pagando los platos rotos” somos las comunidades, afros, indígenas y campesinas.

No va haber paz con corrupción institucional, con destierro, no va a haber paz con amenazas de muerte a las comunidades y sus líderes y liderezas, no va haber paz ordenando bombardear los territorios, no va haber paz con explotación minera a gran escala. Las locomotoras del desarrollo sólo generan miseria, hambre, contaminación, guerra y muerte. No habrá paz con medios de comunicación desinformativos. Tener la cárcel más grande de América Latina en Jamundí tampoco traerá la paz.

La paz implica el respeto a la vida y los territorios ancestrales de las comunidades afros indígenas y campesinas, implica que en Colombia exista la universidad más grande de América Latina donde a los estudiantes no se les saque de los salones de clase por no tener con qué pagar el semestre. La paz implica que en Bogotá y en Colombia no nos maten por ser negros o indígenas. La paz implica que los políticos no se roben la plata de la salud, que las mujeres podamos ser respetadas en nuestros derechos, que no seamos torturadas, abusadas sexualmente, implica autonomía, respeto a la diferencia, a los saberes ancestrales. Implica la discusión y trasformación del modelo de desarrollo que en últimas ha sido el causante de tanta guerra no sólo en Colombia sino en el mundo.

 

 

Francia Elena Márquez Mina

Líder afro del departamento del Cauca

La conmovedora carta de Francia Elena Márquez Mina líder afro del Cauca, un llamado a la reflexión nacional

MEXICO: UNA MUJER MEXICANA PREMIADA POR DESCUBRIR METODO CONTRA CELULAR DE LEUCEMINA


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La doctora María Antonieta Chávez González, investigadora en el Centro Médico Siglo XXI, del IMSS, fue reconocida junto con su equipo de trabajo por el trabajo

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Comprender la Pobreza: Gustavo Gutierrez


Dos pobres

“No es fatalidad ni infortunio, sino injusticia”

“La pobreza tiene causas humanas y es una realidad compleja”

Gustavo Gutiérrez, 24 de abril de 2016 a las 09:55

La profundización y el incremento de la brecha entre las naciones y personas más ricas y las más pobres

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                                   Imagen de la pobreza creciente

(Gustavo Gutiérrez, en RyL).- La pobreza es un hecho complejo. No se limita, por lo tanto, sin que esto signifique negar su importancia, a la vertiente económica. La realidad de países plurirraciales y pluriculturales, como lo son una buena parte de los latinoamericanos, el Perú entre ellos, nos puso rápida y directamente ante esa diversidad.

Visión reforzada por la compleja comprensión que la Escritura, en ambos testamentos, tiene de los pobres: los que mendigan para vivir, las ovejas sin pastor, los ignorantes de la Ley, aquellos que son llamados “los malditos” en el evangelio de Juan (7,49), las mujeres, los niños, los extranjeros, los pecadores públicos, los enfermos de males graves.

Presente desde un inicio, como problema y como enfoque, esta complejidad (realidad que hoy las agencias internacionales han comenzado a subrayar) fue ahondada, por la reflexión teológica latinoamericana, siguiendo variadas líneas, en los años siguientes. Precisamente, la conciencia de esamultidimensionalidad llevó a las tempranas expresiones de ‘no persona’ y de ‘insignificante’ para referirnos a los pobres. Con ellas se quería subrayar lo que tienen en común todos los pobres: la ausencia del reconocimiento de su dignidad humana y de su condición de hijas e hijos de Dios, sea tanto por razones económicas, como raciales, de género, culturales, religiosas u otras.

Condiciones humanas, estas últimas, que la mentalidad dominante de nuestras sociedades no valora, creando una situación desigual e injusta.

Injusticia, no infortunio

La pobreza no es una fatalidad, es una condición; no es un infortunio, es una injusticia. Es resultado de estructuras sociales y de categorías mentales y culturales, está ligada al modo como se ha construido la sociedad, en sus diversas manifestaciones. Es fruto de manos humanas: estructuras económicas y atavismos sociales, prejuicios raciales, culturales, de género y religiosos acumulados a lo largo de la historia, intereses económicos cada vez más ambiciosos; por lo tanto, su abolición se halla también en nuestras manos.

Actualmente disponemos de los instrumentos -sujetos al examen crítico de rigor- que permiten conocer mejor los mecanismos económico-sociales y las categorías en juego. Analizar esas causas es una exigencia de honestidad, y, a decir verdad, el camino obligado si queremos realmente superar un estado de cosas injusto e inhumano. Punto de vista que -sin olvidar que en la pobreza de los pueblos intervienen variados factores- desvela el papel que tiene la responsabilidad colectiva en este asunto y, en primer lugar, la de quienes tienen mayor poder en la sociedad.

Reconocer que la pobreza no es un hecho ineluctable, que tiene causas humanas y que es una realidad compleja, conduce a repensar las formas clásicas de atender la condición de necesidad en la que se encuentran los pobres e insignificantes. La ayuda directa e inmediata a quien vive una situación de necesidad e injusticia conserva su sentido, pero debe ser reorientada y, al mismo tiempo, ir más allá: eliminar lo que da lugar a ese estado de cosas.

Pese a la evidencia del asunto, no puede decirse, sin embargo, que esta perspectiva estructural se haya convertido en una opinión generalizada en el mundo de hoy, ni tampoco en ambientes cristianos. Hablar de causas de la pobreza hace ver la delicadeza y, en verdad, la conflictividad del problema, razón por la cual muchos buscan soslayarlas.

Una situación que se agrava

A lo anterior se agregan otros elementos de nuestra actual percepción de la pobreza que deben ser considerados.

Uno de ellos es la dimensión planetaria de la situación en que se encuentra la gran mayoría de la población mundial. Esto vale para el conjunto de lo que entendemos por pobreza, aunque muchas veces los estudios al respecto insistan, más bien, en su vertiente económica, sin duda la más fácil de medir. Por largo tiempo, las personas sólo conocieron la pobreza que tenían cerca, en su ciudad o, a lo sumo, en su país; su sensibilidad, cuando ella tenía lugar, se limitaba, se explica, a lo que tenían ante los ojos y, literalmente, al alcance de la mano (para dar una ayuda directa, por ejemplo).

Las condiciones de vida de entonces no permitían tener un entendimiento suficiente de la extensión de ese estado de cosas. Esto cambió, cualitativamente, con la facilidad de información que se fue adquiriendo; lo que antes era distante y remoto se ha hecho próximo y cotidiano. Además, los datos y los estudios sobre la pobreza masiva, realizados por un sinnúmero de organizaciones en nuestros días, se multiplican y perfilan sus métodos de investigación. No pueden ser ignorados.

Otro rasgo que ha modificado, asimismo, nuestra aproximación a la pobreza es su profundización y el incremento de la brecha entre las naciones y personas más ricas y las más pobres. Esto, a juicio de ciertos economistas, está llevando a lo que se ha calificado de neodualismo: la población mundial se coloca cada vez más en los dos extremos del espectro económico y social. Una de las líneas divisorias es el conocimiento científico y técnico que se ha constituido en el eje más importante de acumulación en la actividad económica y cuyos avances han acelerado la ya desenfrenada explotación -y depredación- de los recursos naturales del planeta que son un patrimonio común de la humanidad. Estos factores han acrecentado la distancia que anotábamos.

No obstante, el asunto no se limita al aspecto económico de la pobreza y la insignificancia. En el espacio creado por esa disparidad creciente intervienen y se entrecruzan los elementos mencionados anteriormente: los que vienen del terreno económico, por un lado, con los referentes a las cuestiones de orden cultural, racial y de género, por el otro. Esto último ha llevado a hablar, con razón, de una feminización de la pobreza; las mujeres constituyen, en efecto, el sector más afectado por la pobreza y la discriminación, sobre todo si pertenecen a culturas o a etnias postergadas. Si bien la cuestión ha alcanzado ahora proporciones escandalosas, el proceso de acentuación de esa distancia estaba en marcha desde hace décadas, lo que explica la alarma que ya provocaba entonces.

Hoy -y este hoy lleva ya un buen tiempo- la inhumanidad e injusticia de la pobreza, la ignorancia de sus causas y la percepción de su complejidad, extensión y hondura, tengamos o no una experiencia directa de ella, no puede ser disculpada. Es un conocimiento que se constituye en pauta importante para apreciar la calidad -y la eficacia- humana y cristiana de la solidaridad con el pobre.

Extracto de un artículo del P. Gustavo Gutiérrez para un libro en homenaje a Aloysius Pieris, Encounter with the Word

(Sri Lanka, The Ecumenical Institute for Study and Dialogue).

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2016/04/24/comprender-la-pobreza-desigualdad-iglesia-religion-dios-jesus-papa.shtml

ARCWP álbumes de fotos de las ordenaciones y celebraciones litúrgicas


BOLETIN: JUAN CEJUDO


Saludos cordiales: Juan Cejudo

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FRANCISCO PREDICA CON EL EJEMPLO. Juan Cejudo, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares
http://www.redescristianas.net/francisco-predica-con-el-ejemplojuan-cejudo-miembro-de-moceop-y-de-comunidades-cristianas-populares/

DECEPCIÓN Y ESPERANZA. José Arregui, teólogo
http://www.redescristianas.net/decepcion-y-esperanzajose-arregui-teologo/


PANEL ABRIL 2016 (1). Benjamín Forcano, teólogo
http://www.redescristianas.net/panel-abril-2016-1benjamin-forcano/


MONSEÑOR LUIZ CAPPIO: “FRANCISCO ESTÁ REVIVIENDO LOS VALORES EVANGÉLICOS EN EL MUNDO ACTUAL”. Luís Miguel Modino
http://www.redescristianas.net/monsenor-luiz-cappio-francisco-esta-reviviendo-los-valores-evangelicos-en-el-mundo-actualluis-miguel-modino/

LA IGLESIA SOLTERA, MASCULINA Y JERÁRQUICA LE HABLA A LA FAMILIA. ENTREVISTA CON IVONE GEBARA. Joao Vitor Santos
http://www.redescristianas.net/la-iglesia-soltera-masculina-y-jerarquica-le-habla-a-la-familia-entrevista-con-ivone-gebarajoao-vitor-santos/

LA NUIT DEBOUT: LOS INDIGNADOS FRANCESES, EN PIE. Beatriz Ríos
http://www.redescristianas.net/la-nuit-debout-los-indignados-franceses-en-piebeatriz-rios/


LA INICIATIVA PARÍS DEBOUT LLAMA A OCUPAR MASIVAMENTE LAS PLAZAS EL PRÓXIMO MES DE MAYO EN TODO EL MUNDO. Elsa García de Blas
http://www.redescristianas.net/la-iniciativa-global-debout-llama-a-ocupar-masivamente-las-plazas-el-proximo-mes-de-mayo-en-todo-el-mundoelsa-garcia-de-blas/

EL EMBAJADOR  RECHAZADO. José Mª Castillo, teólogo
http://www.redescristianas.net/el-embajador-rechazado-manda-san-pablojose-m-castillo-teologo/


BARCELONA ACOGE A MÁS DE 1000 CIUDADES EUROPEAS EN UN ENCUENTRO CONTRA EL TTIP
http://www.redescristianas.net/barcelona-acoge-a-mas-de-mil-ciudades-europeas-en-un-encuentro-contra-el-ttip/

Nepal: El terremoto que se llevó a las mujeres


Las terribles consecuencias del terremoto de Nepal en las mujeres autóctonas. SALVADOR CAMPILLO

(VER VIDEO)  http://www.elmundo.es/cronica/2016/04/24/571a727146163f38128b468e.html

El fuerte seísmo que asoló Nepal arrastró a muchas jóvenes y niñas a las redes de prostitución que las llevan engañadas a prostíbulos de India.
DAVID LÓPEZKatmandú
24/04/2016 09:02

 

Reena tiene 17 años, cara de niña, ropa conjuntada roja de niña, pinza de pelo roja de niña y ojos de niña. Esquiva, entre tímida y asustada, la mirada. Y juega nerviosa con una madeja de hilo también rojo mientras encandena monosílabos. Necesita media hora para relajarse, levantar por fin la cabeza y alargar las frases. “Haber contado esto me ayuda”, se despedirá más tarde, camino del taller donde aprende a coser en Katmandú. Dice que le gustaría trabajar en una tienda de ropa en la ciudad. No piensa ya en volver a su casa, en Rusawa, al norte de la capital, donde se vive solo de lo que se planta. De allí salió el año pasado, tras el terremoto, antes de que la sacudiera otro seísmo. Ningún sismógrafo hubiera detectado aquella llamada de teléfono.Sucedió el pasado verano. Un chico telefoneó preguntando por otra persona. Supuestamente se había equivocado. Pero ambos empezaron a hablar. Lo hicieron durante varios días. Él le propuso que se vieran en Katmandú, ella se escapó y viajó a la capital. Cuando se encontraron, él estaba con otra chica a la que presentó como su hermana. Ambos le ofrecieron irse los tres de viaje a Delhi. “De turismo”, le dijeron. Tras llegar se alojaron en una casa. Estuvo allí encerrada un mes. El chico desapareció y ella fue llevada entonces a un burdel. Pocas semanas después, la Policía la rescató y, tras dos meses en un refugio, regresó por fin a Nepal antes del invierno. En el taller donde acude desde entonces a diario, que gestiona la ONG local Shakti Samuha, Reena comparte espacio con otras adolescentes como ella. Aprenden a coser, a pintar o hacer piezas de bisutería. También a leer y escribir. Son analfabetas. La mayoría apenas ha cumplido los 20 años. Las hay incluso menores, de 12 y 13, dos hermanas, con más cara de niñas aún e inquietantemente pequeñas de tamaño, a las que hoy enseñan a sumar. Todas comparten una historia similar. Repetida. Engañadas en sus aldeas rurales, conducidas a Katmandú, trasladadas después a alguna ciudad de India y vendidas en un burdel. Pero Reena y sus compañeras tienen mucha suerte. Su caso es similar al de millares de chicas que han sido traficadas durante el último año, desde el terremoto del pasado 25 de abril, pero con una diferencia: la mayoría nunca serán rescatadas.Durante décadas, como ellas, miles de mujeres y niñas han desaparecido de Nepal para terminar abducidas en los barrios de prostitución de India. No existen estadísticas. Las ONG calculan que el número de víctimas oscila entre las 5.000 y las 15.000 anuales, lo que ha convertido a Nepal en uno de los países del mundo con más casos de tráfico de personas. Y durante este último año, aunque tampoco hay datos oficiales, la cifra se ha disparado aún más.Los traficantes se aprovechan de la vulnerabilidad que genera la pobreza. Inundan los pueblos más castigados por el seísmo y desesperados con falsas promesas de empleo en Katmandú o en otro país, y se ganan la confianza de las familias para que les dejen acompañar a sus hijas a esos lugares a los que nunca llegan. El destino final es India. A los destrozos del terremoto se ha sumado estos meses la inoperancia de los políticos nepalíes. Las disputas partidistas impidieron hasta finales de enero que se formara la división del gobierno responsable de gestionar la reconstrucción (y los casi 3.000 millones de euros donados para ello…). Los nepalíes han pasado así el primer año sin apenas asistencia oficial, viviendo en esas zonas más rurales, en pleno invierno en el Himalaya, en chabolas de hojalata e incluso en las tiendas de campaña de emergencia desplegadas tras la catástrofe. Tras la violenta sacudida son todavía más pobres y están más desesperados y expuestos a los traficantes.Para las víctimas del tráfico sexual a India la realidad se complica aún más. En 2015 se denunciaron sólo 181 casos de tráfico a la Policía. Las redes de traficantes han cambiado durante los últimos años y el país vecino ya no es el único destino posible. La sociedad nepalí, sexista y extremadaente conservadora, además, se ha acostumbrado a este problema ya enquistado y habitual. E incluso quienes deben investigarlo parecen haberse olvidado también de ellas. “La situación cambia”, lo excusa Hemanta Malla, subinspector general de la policía, sentado en la penumbra de su despacho de muebles desvencijados en las dependencias de la Oficina Central de Investigación (CIB) que dirige. Esta es la unidad supuestamente más avanzada del cuerpo, porque investiga el crimen organizado en el país. Un espacio de paredes con desconchones en el que media docena de agentes, con el abrigo puesto, comparten esta mañana de invierno un puñado de mesas. “Antes se solía traficar a la India por prostitución. Pero ahora no se hace de forma forzada, sino que las mujeres van voluntariamente, aunque engañadas, a países del Golfo o de África”, añade el policía. Riñones en ventaLos traficantes, sí, han diversificado su negocio en Nepal. Ahora hay trabajadores desesperados que emigran a Oriente Medio buscando la calderilla de los petrodólares y que acaban convertidos en esclavos de la construcción o del servicio doméstico; mujeres que bailan y cantan en Nepal en los populares y numerosos dance-bar, a quienes prometen sueldos mejores por hacer lo mismo en otro país y terminan en redes de prostitución en India o en países del Golfo o África. Incluso jóvenes a las que anuncian un buen trabajo en Corea del Sur pero les explican que es necesario un matrimonio de conveniencia para esquivar la burocracia y que son vendidas como esposas forzosas. Estas son las nuevas fórmulas más importantes que han encontrado los traficantes. O el tráfico de órganos, que crece imparable. Sobre todo el de riñones, con falsas promesas incluidas a los donantes más inocentes de que los riñones, como el pelo o las uñas, vuelven a crecer. “Los criminales siempre van por delante de nosotros”, se lamenta Malla. El subinspector insiste en esos casos nuevos, que también han aumentado tras el terremoto. Los tradicionales de India, los de las mujeres y niñas que acaban en los burdeles, dice, no figuran entre sus competencias porque no los consideran crimen organizado. Y tampoco son ya, vuelve a insistir, los importantes. Aquí no importan las estadísticas: que sean los más numerosos. Ni la historia: que se produzcan desde hace décadas. Ni siquiera que la división de Mujeres y Niños de la Policía confirme el gran incremento y haya establecido una veintenta de controles de carretera entre Nepal e India y trabaje en otra docenas de ellos más en carreteras interiores junto a las ONG.

Una bailarina en un dance-bar de la capital nepalí, desde donde muchas son traficadas hasta India. SALVA CAMPILLO

Es viernes, ha anochecido y el barrio de Sonagachi, en Calcuta, borbotea. Decenas de mujeres flanquean ambos lados de las calles envueltas en sus saris de colores, apenas alumbradas por la luz de las bombillas desnudas de los tenderetes ambulantes. Sonagachi es uno de los barrios de prostitución más grandes del mundo. Sus edificios de dos y tres plantas albergan docenas de burdeles separados de la calle sólo por una cortina. Pero en Sonagachi la calle es un falso escaparate. Las mujeres que se ven no son las únicas del barrio. Entre los vendedores de samosas, tés y tabaco de mascar, entre los hombres que hoy miran en corro una película de kung fu en el televisor de una tienda, los que vigilan de brazos cruzados o los que ofrecen, así, por este orden, “baile, chicas, whisky y hachís”, esas prostitutas que buscan clientes son ya adultas. Es imposible encontrar a las más jóvenes, a las niñas con cara de niñas, que son el principal objetivo y las más valiosas para los dueños de los locales y para los traficantes que se las consiguen.Calcuta es, con Delhi, Agra y Mumbay, una de las ciudades con más prostitución de India. Y Sonagachi, junto a Munchigan y Khaligat, sus barrios donde encontrarla.

En todos ellos las ONG que trabajan allí, como New Light o Apne Aap, confirman que desde el mes de junio empezaron a ver muchas caras nuevas de nepalíes en la zona y en los burdeles. Estas organizaciones ayudan a las prostitutas intentando fortalecerlas como colectivo o buscando alternativas para que sus hijas -niñas menores a cuyas madres los proxenetas presionan para que pongan también a trabajar- no terminen explotadas. Drogadas y encerradasEsa es la realidad que esconden muchos de los burdeles de India. La que no se exhibe en ese escaparate sórdido y tumultuoso de las calles mortecinas de Sonagachi. La explotación de menores, las más cotizadas por muchos de los clientes. Cientos de las niñas y mujeres traficadas desde Nepal estos meses pasarán los primeros años de su nueva vida en India, los más productivos, secuestradas. Drogadas y encerradas en esos burdeles, obligadas a atender a los clientes, golpeadas si se quejan o tratan de huir y sin permiso para salir a la calle para que no escapen y para evitar que nadie las vea porque son menores. La misma historia repetida desde hace décadas. Según pasen los años el dueño del local les cambiará de zona de trabajo y empezarán a ganar cierta libertad y a poder quedarse con parte del dinero que generen. Finalmente, tras periodos que alcanzarán y superarán la década, podrán marcharse por fin. “Nunca, y ese es uno de los problemas, se llega al verdadero traficante, al que dirige la red”, se lamenta Taj Mohamed. Este abogado penalista de silueta redonda y traje oscuro trabajó durante 15 años como director de la oficina de la Fiscalía de Calcuta. Mohamed hace un análisis especialmente duro del comportamiento del Gobierno indio. No hay, dice, voluntad política de que se apliquen las leyes que existen y que condenan tanto el tráfico como la prostitución de menores ni tampoco fondos para que funcione el procesamiento legal. “No hay presupuesto para proteger a los testigos. Ni siquiera para poder pagarles el desplazamiento y que puedan acudir a declarar. Y todo eso beneficia a los traficantes”, explica.-¿Por qué hay incluso casos de mujeres rescatadas por la Policía que son entregadas después de nuevo a los traficantes?-Eso forma parte de los problemas socioeconómicos de este país. Debe pensar que esta es una sociedad mayoritariamente analfabeta, sin educación. Y que este es un sistema fallido y corrupto en el que se puede sobornar a la Policía.El abogado se irrita. Sólo con inspecciones en los burdeles, dice, podrían combatirse estos crímenes. Pero no se hacen. Tampoco ahora. Y se lamenta además de que los casos de tráfico de personas “son el único crimen en el que la víctima pierde su identidad, porque es despojada de todo: de su familia, de su círculo, de la zona en la que vive… ¡incluso de su religión!”.Maya Saha sonríe envuelta voluminosa en su sari negro y amarillo. Tiene 43 años y dejó la prostitución hace cinco. Ella es un ejemplo de la realidad a la que se enfrentan estas nuevas víctimas del terremoto. Ha completado ya todo el círculo. Se marchó de su aldea de Nakut, al norte de Nepal, con 16 años, cuando una mujer le prometió que si viajaba con ella a Calcuta le ayudaría a encontrar un empleo. Fue engañada, como Reena. Como todas. Una vez llegaron a la ciudad, la vendió en un burdel. Pasó dos años encerrada en la misma habitación. Atendía a una docena de hombres al día, desde primera hora de la mañana hasta la medianoche. Dos años después logró escapar aprovechando el alboroto de una celebración religiosa. Volvió a su casa pero su familia la echó. No la querían.En Nepal una mujer traficada no está a salvo tampoco cuando ha logrado escapar o ha sido liberada. La sociedad la hace responsable de lo que ha debido hacer. Cuando regresan, sus familiares y sus vecinos las amenazan e incluso agreden. Quieren que se marchen de nuevo de sus pueblos porque piensan que traerán mala suerte a la comunidad. Muchas vuelven a India, su única alternativa. Saha cuenta que regresó a Calcuta, donde aún vive hoy, y continuó prostituyéndose, hasta que se casó con uno de sus clientes, tuvo un hijo y poco después se retiró. Es jueves, mediodía. y el barrio de Khaligat está ya plenamente activo. Saha continúa sonriendo mientras anuncia que el año pasado, tras el terremoto, regresó a su aldea para ayudar a su familia a reconstruir su casa. Ha cerrado también su círculo personal. Como ahora vuelve con marido, hijo y dinero, es aceptada de nuevo por los suyos. Nadie le pregunta nada sobre su vida en India.-¿Cómo aguantó una vida así? ¿Cuándo estuvo encerrada pensó en suicidarse?-No, nunca. Acepté mi destino. Aquí creemos en el destino, ¿sabe?

 

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¿SE REUNIRÁ EL PAPA CON LAS MUJERES SACERDOTES?


En la reunión con Fellay, Francisco muestra doble estándar en la “cultura de encuentro “
A principios de esta semana, de NCR Joshua J. McElwee informó que, el 1 de abril, Francisco se reunió con el obispo Bernard Fellay, Superior General de la Sociedad de San Pío X, fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, la Sociedad ampliamente rechaza las enseñanzas del Concilio Vaticano II.

De acuerdo con la página web de la sociedad, las “falsas enseñanzas” del Vaticano II incluyen exhortaciones del Consejo sobre la libertad religiosa, el ecumenismo, las reformas litúrgicas, la colegialidad y lo que ellos llaman la idea de “modernista” que “que la conciencia humana es el árbitro supremo del bien y del el mal para cada individuo. “ la sociedad es un ardiente defensor de la misa tridentina (vestido litúrgico de Fellay puede competir con cualquier atuendo se puso por el cardenal Raymond Burke ) y cree apasionadamente en la supremacía de la iglesia católica romana sobre todas las demás religiones.

En 1988, Lefebvre decidió, en contra de las órdenes del entonces Papa Juan Pablo II, para consagrar a cuatro nuevos obispos. Lefebvre consagró estos hombres debido a la preocupación de que, en el caso de su muerte, no habría realmente obispos ortodoxos a ordenar nuevos sacerdotes para la sociedad.San Juan Pablo II a su vez excomulgó a Lefebvre y sus cuatro obispos de nuevo cuño, entre ellos Fellay.

En 2009, el Papa Benedicto XVI levantó esas excomuniones en un intento de reparar las relaciones con el grupo. Sin embargo, sus esfuerzos para llevar la Sociedad de vuelta al redil finalmente se rompió.

Al cumplir con Fellay este fin de semana pasado, Francisco ha dado un nuevo paso hacia la devolución de la Sociedad de San Pío X en plena comunión con la Iglesia Católica Romana.

Según el informe de McElwee, Fellay cree que “Francisco puede considerar a su grupo existente en la” periferia “y por lo tanto necesitan ser acompañados de nuevo a la iglesia.”

Esta no es la primera obertura de Francisco hacia la sociedad. Ya en septiembre, el Papa anunció que, durante el Año de la Merced, sacerdotes de la sociedad habrían sus facultades restaurado para ofrecer la absolución “válida y lícitamente” a los que vienen a ellos para confesión.

“Este año jubilar de la Merced no excluye a nadie”, dijo el pontífice en septiembre. “Confío en que en las soluciones futuras cerca se puede encontrar para recuperar la plena comunión con los sacerdotes y superiores de la Fraternidad”.

Mientras que algunos pueden admirar la última reunión del Papa con Fellay como otro ejemplo de su compromiso con una “cultura del encuentro,” También demuestra que el Año de la Merced tiene su doble moral.

Si Francisco puede ofrecer unos cuarenta minutos, reunión privada para un obispo excomulgado anteriormente que ha estado llevando a cabo los sacramentos ilícitamente durante décadas y que cree que la iglesia católica se ata con las enseñanzas falsas, ¿por qué no puede el Papa también extender la misma invitación a los teólogos católicos, especialistas en ética, y ministros laicos que desafían a la enseñanza de la iglesia sobre la ordenación de mujeres, el uso de anticonceptivos, y la inclusión plena de las personas LGBTQ?

Si Francisco de verdad desea cultivar una cultura de encuentro y de incluir a todos en el Año de la Merced, por qué no dar la bienvenida a aquellas mujeres y hombres que han sido excomulgados por expresar su creencia de que las mujeres merecen un papel igual en autoridad en la toma de decisiones y el liderazgo sacramental en ¿la Iglesia?

¿Por qué no abrir un diálogo con el movimiento Womenpriests católico cuya primeras sacerdotes fueron ordenadas por un obispo católico válido? No a diferencia de Lefebvre, romanos Womenpriests católicas han seguido adelante con sus propios obispos consagrando  y, no muy diferente de la sociedad, se continúan realizando los sacramentos válidamente pero no en forma lícita. ¿Por qué, entonces, no pueden ellas obtener una audiencia del Papa, también?

En los tres años desde su elección, Francisco ha acogido una impresionante gama de personas con el Vaticano. Ha saludado a todos desde el actor Leonardo DiCaprio para discutir el cambio climático, a los líderes evangélicos estadounidenses para discutir la libertad religiosa y la evangelización, al fundador de Twitter para hablar sobre el poder de los medios sociales.

El Papa ha viajado a lugares lejanos para participar en encuentros históricos, más recientemente que viajan a La Habana, Cuba, para conversar con Fidel Castro y firmar una declaración conjunta con el Patriarca Kirill de Moscú y de toda Rusia.

Y, sin embargo, al igual que los papas que le precedieron, Francisco todavía parece que no puede encontrar tiempo en su tarjeta de baile para los miembros de su propio rebaño que tratan de hacer que la iglesia católica un mejor reflejo de la misericordia, la justicia y la igualdad.

Esto es trágico, ya que de acuerdo a un Univision Encuesta 2014 de los católicos en los cinco continentes, un número importante (si no una mayoría sustancial) de los católicos en países de todo el mundo están de acuerdo con las enseñanzas de la iglesia sobre la mujer de la ordenación, la contracepción, el divorcio y el matrimonio entre personas del mismo sexo . Estos católicos sin duda excede el número de aquellos que se adhieren a las creencias anacrónicas de la sociedad.

El encuentro del Papa con Fellay nos muestra que entre los “disidentes” católicos es digno de encontrarse con Francisco, y quién no lo es.

Los miembros de la Sociedad de San Pío X rechazan de manera flagrante el rito de la iglesia católica de la misa, sus enseñanzas sobre la primacía de la conciencia, y su respeto por las verdades expresadas por otras religiones. Sin embargo, son señas de vuelta al redil.

Pero los católicos que (basado en décadas de investigación teológica e histórica) desafían las enseñanzas de la iglesia sobre la ordenación de mujeres y de la ética sexual todavía están cerradas fuera de las puertas de la misericordia.

Sólo se puede concluir de esta situación de que un espíritu de acogida y de diálogo están disponibles para cualquier persona – con excepción católicos que cuestionan el Vaticano en temas de género y sexualidad. Hasta que, también, se les invita a hablar con el Papa, la noción de una cultura de encuentro sigue siendo dudosa.

[Jamie L. Manson es  NCR  editor de libros. Ella recibió su Maestría en Divinidad de Yale Divinity School, donde estudió teología católica y la ética sexual. Su dirección de correo electrónico está jmanson@ncronline.org .]

http://ncronline.org/blogs/grace-margins/meeting-fellay-pope-francis-shows-double-standard-culture-encounter

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