IRLANDA: sacerdote nacido en Limerick ‘divino’ abusado nueve niñas de más de cuatro décadas, dijo a la corte


sacerdote nacido en Limerick 'divino' abusado nueve niñas de más de cuatro décadas, dijo a la corte
 El abuso es acusado de haber tenido lugar en el presbiterio de San Vicente de Paul Iglesia en Norden
Kim Pilling, Asociación de la Prensa
10 de mayo de, el año 2016 15:18

Un sacerdote católico nacido en QUINTILLA denominado «una celebridad en el patio de recreo» abusó sexualmente de nueve chicas jóvenes de más de cuatro décadas, un tribunal ha escuchado.

Muchos de los niños en edad escolar se decía que no se han quejado de la «divina» P. Stanley Mortimer (84) en el momento debido a la «muy alta estima» que se llevó a cabo en por los feligreses y los maestros.

El sacerdote es acusado de haber dirigido las demandantes – a los que llamaba sus «niñas especiales» – en su presbiterio de San Vicente de Paul Iglesia en Norden, Rochdale, donde se sentaba ellos en su rodilla y asalto indecente de varias maneras.

Sus presuntas víctimas, menores de 11, eran o bien los alumnos de la escuela primaria de la adyacente San Vicente o miembros de la parroquia.

Una décima, masculina, reclamante dice que él también fue abusado sexualmente cuando era niño por el canon después de que él se reivindica algo «como cloroformo» fue puesto sobre su boca y él se derrumbó.

P. Stanley, que ahora vive en Ballybunion, Co Kerry, niega 19 cargos de asalto indecente entre 1977 y 2002.

Un jurado en el Manchester Minshull calle de la corte escuchó que se retiró en 2002 y regresó a Irlanda poco después de que la madre de uno de los denunciantes encuestada dijo que el personal docente que el canon había besado de forma inapropiada a su hija.

La corte también se le dijo que escribió al P. Stanley antes de abandonar el Reino Unido para criar a sus preocupaciones, y él respondió que era «lo siento por el malestar que había causado».

La apertura de la acusación, Andrew Mackintosh dijo: «Los reclamantes femeninos se denominan» especiales para chicas de la parte demandada – chicas que le tomaría a la escuela y al presbiterio, y allí se ha abusado de ellos.

«Ellos le dirán que ellos se sentaba en sus rodillas, abusar de ellos y utilizarlos de diversas maneras.»

P. Stanley se movió en el presbiterio Norden en 1977 cuando fue enviado a la diócesis de Salford, y también se convirtió en un gobernador escuela.

Sr. Mackintosh dijo: «Era una persona que se oye se celebró en muy alta estima por sus feligreses y por los profesores, y también por muchos de los alumnos de la escuela.

«Fue descrito por uno de sus alumnos como» una figura divina, una celebridad en el patio de recreo ‘. Alguien que los niños corrían hacia y darle un abrazo.

«Es el caso de la corona que su reputación y su relación con los niños enmascarados lo que era el abuso».

Sr. Mackintosh dijo que la policía inició una investigación en el verano de 2013, después de una mujer de unos treinta años dijo a los detectives que había sido abusado de niño por el cura en aproximadamente 20 ocasiones.

Dijo que el acusado iba a su clase y ella y otras chicas a llevar a la casa parroquial donde los recompensaría con dulces para el recuento de monedas recogidas en la misa.

La mujer dijo que más tarde volvería allí solo pero el comportamiento de P. Stanley comenzó a cambiar a medida que pasaban las semanas.

Él entonces abusar sexualmente de ella habitualmente en la rodilla, dijo, aunque ella dijo que ella no sabía lo que estaba haciendo era equivocado en el momento.

Los detectives fueron a entrevistar a otro ex-alumno, que le dijo de un patrón similar, donde ella y sus amigos se escogió desde el patio de recreo para ir a casa del cura en el almuerzo y le ayudará con diversos puestos de trabajo.

Ella también alega que se sentaba en sus rodillas y luego se pondría la mano en la parte superior de su muslo y se incline sobre ella para dar «un beso descuidado».

Los otros siete demandantes femeninas se presentaron con acusaciones similares contra el P. Stanley después que la policía pública su investigación en diciembre de 2013.

Al ser entrevistado, el P. Stanley negó los delitos.

Sr. Mackintosh dijo: «Él proporcionó una declaración preparada en el que dijo que los niños a menudo subir en la rodilla por su propia voluntad, pero nada inapropiado jamás había sucedido.»

El hombre denunciante dieron a conocer en febrero de este año después de que el P. Stanley ya había sido acusado de los delitos dice que involucrar a las jóvenes.

Dijo a la policía que el sacerdote se le acercó por detrás y poner algo en la boca «, algo así como el cloroformo».

Cuando volvió en sí, se encontró con el acusado abusar de él, dijo.

Dijo que el acusado sacó el pantalón y luego también se retiró sus propios pantalones antes de salir de la habitación.

El fiscal dijo: «El acusado fue entrevistado de nuevo Sostuvo que las acusaciones eran totalmente falsas y que nunca volvería a hacer daño al niño..

«Es el caso de la corona que él y lo hizo.»

El juicio se estima que dure hasta cinco semanas.

http://www.irishnews.com/news/republicofirelandnews/2016/05/11/news/-godlike-limerick-born-priest-abused-nine-girls-over-four-decades-court-told-516090/?ref=yfp

Panamá Papers, las cuentas secretas de los multimillonarios colombianos


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Cerca de 850 colombianos hacen parte de la lista publicada por Pánama Papers en la que se reveló el nombre de empresarios, médicos y artistas que tienen cuentas secretas en paraísos fiscales. Entre ellos: Alberto Carrasquilla, exministro de Hacienda del Gobierno de Álvaro Uribe, Alfredo Ramos Maya, el joven senador del Centro Democrático e hijo del exgobernador del Antioquia Alfredo Ramos detenido por parapolítica y Hollman Carranza, hijo del fallecido Víctor Carranza, el esmeraldero señalado de ser uno de los fundadores del paramilitarismo. El economista de la Universidad del Valle, Juan Guillermo Echeverry, explicó para que sirven los paraísos fiscales.

Los hijos del expresidente Álvaro Uribe, Tomás y Jerónimo también depositaron sus fortunas en paraísos fiscales. Para este economista es sospechoso que en vez de declarar sus ingresos en Colombia, ellos los guarden en el exterior.

Otro Colombiano que figura en los registros de Panamá Papers es el empresario Alberto Ríos Velilla dueño de empresas recolectoras de basuras y esposo de la periodista de Caracol Radio, Darcy Quiin.

El presidente del Concejo de Bogotá, Roberto Hinestroza Rey, cercano al vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, también tiene depositada enormes sumas de dinero en los paraísos fiscales.

Mientras en Colombia no pasa nada por estos descubrimientos, en Islandia los ciudadanos salieron a las calles logrando la renuncia del primer ministro de ese país, Sigmundur Gunnlaugsson, quien también escondía sus fortunas en paraísos fiscales.

Por: Paola Fernández

Sobre el autor:

Contacto: pazificonoticias.tv@gmail.com

Elizabeth Kübler-Ross: La connotada científica que confirmó que sí existe el Más Allá


Esta médico y psiquiatra suiza recabó centenares de testimonios de experiencias extracorporales, lo que la llevó a concluir que “la muerte no era un fin, sino un radiante comienzo”.

La doctora suiza Elizabeth Kübler-Ross se convirtió en el siglo XX en una de las mayores expertas mundiales en el tétrico campo de la muerte, al implementar modernos cuidados paliativos con personas moribundas para que éstas afrontaran el fin de su vida con serenidad y hasta con alegría (en su libro “On death and dying”, de 1969, que versa sobre la muerte y el acto de morir, describe las diferentes fases del enfermo según se aproxima su muerte, esto es, la negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Sin embargo, esta médico, psiquiatra y escritora nacida en Zurich en 1926 también se transformó en una pionera en el campo de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte, lo que le permitió concluir algo que espantó a muchos de sus colegas: sí existe vida después de la muerte.

La férrea formación científica de esta doctora, que se graduó en psiquiatría en Estados Unidos, recibiendo posteriormente 23 doctorados honoríficos, se pondría a prueba luego de que a lo largo de su prolongada práctica profesional los enfermos moribundos a los que trataba le relataran una serie de increíbles experiencias paranormales, lo que la motivó a indagar si existía el Más Allá o la vida después de la muerte. Así, se dedicó a estudiar miles de casos, a través del mundo entero, de personas de distinta edad (la más joven tenía dos años, y la mayor, 97 años), raza y religión, que habían sido declaradas clínicamente muertas y que fueron llamadas de nuevo a la vida.

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“El primer caso que me asombró fue el de una paciente de apellido Schwartz, que estuvo clínicamente muerta mientras se encontraba internada en un hospital. Ella se vio deslizarse lenta y tranquilamente fuera de su cuerpo físico y pronto flotó a una cierta distancia por encima de su cama. Nos contaba, con humor, cómo desde allí miraba su cuerpo extendido, que le parecía pálido y feo. Se encontraba extrañada y sorprendida, pero no asustada ni espantada. Nos contó cómo vio llegar al equipo de reanimación y nos explicó con detalle quién llegó primero y quién último. No sólo escuchó claramente cada palabra de la conversación, sino que pudo leer igualmente los pensamientos de cada uno. Tenía ganas de interpelarlos para decirles que no se dieran prisa puesto que se encontraba bien, pero pronto comprendió que los demás no la oían. La señora Schwartz decidió entonces detener sus esfuerzos y perdió su conciencia. Fue declarada muerta cuarenta y cinco minutos después de empezar la reanimación, y dio signos de vida después, viviendo todavía un año y medio más. Su relato no fue el único. Mucha gente abandona su cuerpo en el transcurso de una reanimación o una intervención quirúrgica y observa, efectivamente, dicha intervención”.

La doctora Kübler-Ross añade que “otro caso bastante dramático fue el de un hombre que perdió a sus suegros, a su mujer y a sus ocho hijos, que murieron carbonizados luego que la furgoneta en la que viajaban chocara con un camión cargado con carburante. Cuando el hombre se enteró del accidente permaneció semanas en estado de shock, no se volvió a presentar al trabajo, no era capaz de hablar con nadie, intentó buscar refugio en el alcohol y las drogas, y terminó tirado en la cuneta, en el sentido literal de la palabra. Su último recuerdo que tenía de esa vida que llevó durante dos años fue que estaba acostado, borracho y drogado, sobre un camino bastante sucio que bordeaba un bosque. Sólo tenía un pensamiento: no vivir más y reunirse de nuevo con su familia. Entonces, cuando se encontraba tirado en ese camino, fue atropellado por un vehículo que no alcanzó a verlo. En ese preciso momento se encontró él mismo a algunos metros por encima del lugar del accidente, mirando su cuerpo gravemente herido que yacía en la carretera. Entonces apareció su familia ante él, radiante de luminosidad y de amor. Una feliz sonrisa sobre cada rostro. Se comunicaron con él sin hablar, sólo por transmisión del pensamiento, y le hicieron saber la alegría y la felicidad que el reencuentro les proporcionaba. El hombre no fue capaz de darnos a conocer el tiempo que duró esa comunicación, pero nos dijo que quedó tan violentamente turbado frente a la salud, la belleza, el resplandor que ofrecían sus seres queridos, lo mismo que la aceptación de su actual vida y su amor incondicional, que juró no tocarlos ni seguirlos, sino volver a su cuerpo terrestre para comunicar al mundo lo que acababa de vivir, y de ese modo reparar sus vanas tentativas de suicidio. Enseguida se volvió a encontrar en el lugar del accidente y observó a distancia cómo el chofer estiraba su cuerpo en el interior del vehículo. Llegó la ambulancia y vio cómo lo transportaban a la sala de urgencias de un hospital. Cuando despertó y se recuperó, se juró a sí mismo no morirse mientras no hubiese tenido ocasión de compartir la experiencia de una vida después de la muerte con la mayor cantidad de gente posible”.

La doctora Kübler-Ross añadió “que investigamos casos de pacientes que estuvieron clínicamente muertos durante algunos minutos y pudieron explicarnos con precisión cómo los sacaron el cuerpo del coche accidentado con dos o tres sopletes. O de personas que incluso nos detallaron el número de la matricula del coche que los atropelló y continuó su ruta sin detenerse. Una de mis enfermas que sufría esclerosis y que sólo podía desplazarse utilizando una silla de ruedas, lo primero que me dijo al volver de una experiencia en el umbral de la muerte fue: «Doctora Ross, ¡Yo podía bailar de nuevo!», o niñas que a consecuencia de una quimioterapia perdieron el pelo y me dijeron después de una experiencia semejante: «Tenía de nuevo mis rizos». Parecían que se volvían perfectos. Muchos de mis escépticos colegas me decían: «Se trata sólo de una proyección del deseo o de una fantasía provocada por la falta de oxígeno.» Les respondí que algunos pacientes que sufrían de ceguera total nos contaron con detalle no sólo el aspecto de la habitación en la que se encontraban en aquel momento, sino que también fueron capaces de decirnos quién entró primero en la habitación para reanimarlos, además de describirnos con precisión el aspecto y la ropa de todos los que estaban presentes”.

La muerte no existe

La doctora Kübler-Ross aseguró que después de investigar estos casos concluyó que la muerte no existía en realidad, pues ésta sería no más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja su capullo de seda. ”Ninguno de mis enfermos que vivió una experiencia del umbral de la muerte tuvo a continuación miedo a morir. Ni uno sólo de ellos, ni siquiera los niños. Tuvimos el caso de una niña de doce años que también estuvo clínicamente muerta. Independientemente del esplendor magnífico y de la luminosidad extraordinaria que fueron sido descritos por la mayoría de los sobrevivientes, lo que este caso tiene de particular es que su hermano estaba a su lado y la había abrazado con amor y ternura. Después de haber contado todo esto a su padre, ella le dijo: «Lo único que no comprendo de todo esto es que en realidad yo no tengo un hermano.» Su padre se puso a llorar y le contó que, en efecto, ella había tenido un hermano del que nadie le había hablado hasta ahora, que había muerto tres meses antes de su nacimiento”.

La doctora agregó que “en varios casos de colisiones frontales, donde algunos de los miembros de la familia morían en el acto y otros eran llevados a diferentes hospitales, me tocó ocuparme particularmente de los niños y sentarme a la cabecera de los que estaban en estado crítico. Yo sabía con certeza que estos moribundos no conocían ni cuántos ni quiénes de la familia ya habían muerto a consecuencia del accidente. En ese momento yo les preguntaba si estaban dispuestos y si eran capaces de compartir conmigo sus experiencias. Uno de esos niños moribundos me dijo una vez: «Todo va bien. Mi madre y Pedro me están esperando ya.» Yo ya sabía que su madre había muerto en el lugar del accidente, pero ignoraba que Pedro, su hermano, acababa de fallecer 10 minutos antes”.

La luz al final del túnel

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La doctora Kübler-Ross explicó que después que abandonar el cuerpo físico y de reencontrarse con aquellos seres queridos que partieron y que uno amó, se pasa por una fase de transición totalmente marcada por factores culturales terrestres, donde aparece un pasaje, un túnel, un pórtico o la travesía de un puente. Allí, una luz brilla al final. “Y esa luz era más blanca, de una claridad absoluta, a medida que los pacientes se aproximaban a ella. Y ellos se sentían llenos del amor más grande, indescriptible e incondicional que uno se pudiera imaginar. No hay palabras para describirlo. Cuando alguien tiene una experiencia del umbral de la muerte, puede mirar esta luz sólo muy brevemente. De cualquier manera, cuando se ha visto la luz, ya no se quiere volver. Frente a esta luz, ellos se daban cuenta por primera vez de lo que hubieran podido ser. Vivían la comprensión sin juicio, un amor incondicional, indescriptible. Y en esta presencia, que muchos llaman Cristo o Dios, Amor o Luz, se daban cuenta de que toda vuestra vida aquí abajo no es más que una. Y allí se alcanzaba el conocimiento. Conocían exactamente cada pensamiento que tuvieron en cada momento de su vida, conocieron cada acto que hicieron y cada palabra que pronunciaron. En el momento en que contemplaron una vez más toda su vida, interpretaron todas las consecuencias que resultaron de cada uno de sus pensamientos, de sus palabras y de cada uno de sus actos. Muchos se dieron cuenta de que Dios era el amor incondicional. Después de esa «revisión» de sus vidas ya no lo culpaban a Él como responsable de sus destinos. Se dieron cuenta de que ellos mismos eran sus peores enemigos, y se reprocharon el haber dejado pasar tantas ocasiones para crecer. Sabían ahora que cuando su casa ardió, que cuando su hijo falleció, cuando su marido fue herido o cuando sufrieron un ataque de apoplejía, todos estos golpes de la suerte representaron posibilidades para enriquecerse, para crecer”.

La especialista, en este punto, hizo una recomendación a todos aquellos que sufren el trance de tener cerca a algún ser querido a punto de morir. “Deben saber que si se acercan al lecho de su padre o madre moribundos, aunque estén ya en coma profundo, ellos oyen todo lo que les dicen, y en ningún caso es tarde para expresar «lo siento», «te amo» o alguna otra cosa que quieran decirles. Nunca es demasiado tarde para pronunciar estas palabras, aunque sea después de la muerte, ya que las personas fallecidas siguen oyendo. Incluso en ese mismo momento se pueden arreglar «asuntos pendientes», aunque éstos se remonten a diez o veinte años atrás. Se pueden liberar de su culpabilidad para poder volver a vivir ellos mismos”.

La “conciencia cósmica “ de la doctora Kübler-Ross

La doctora Elizabeth Kübler-Ross, intrigada por todos estos asombrosos relatos, decidió una vez comprobar por sí misma su veracidad. Y, luego de ser inducida a una muerte artificial en un laboratorio médico de Virginia, experimentó dos veces estar fuera de su cuerpo. “Cuando volví a la conciencia tenía la frase «Shanti Nilaya», que por cierto no sabía qué significaba, dándome vueltas en mi cabeza. La noche siguiente la pasé sola, en una pensión aislada en medio del bosque de Blue Ridge Mountains. Allí, luego de sufrir inexplicables dolores físicos, fue gratificada con una experiencia de renacimiento que no podría ser descrita con nuestro lenguaje. Al principio hubo una oscilación o pulsación muy rápida a nivel del vientre que se extendió por todo mi cuerpo. Esta vibración se extendió a todo lo que yo miraba: el techo, la pared, el suelo, los muebles, la cama, la ventana y hasta el cielo que veía a través de ella. Los árboles también fueron alcanzados por esta vibración y finalmente el planeta Tierra. Efectivamente, tenía la impresión de que la tierra entera vibraba en cada molécula. Después vi algo que se parecía al capullo de una flor de loto que se abría delante de mí para convertirse en una flor maravillosa y detrás apareció esa luz esplendorosa de la que hablaban siempre mis enfermos. Cuando me aproximé a la luz a través de la flor de loto abierta y vibrante, fui atraída por ella suavemente pero cada vez con más intensidad. Fui atraída por el amor inimaginable, incondicional, hasta fundirme completamente en él. En el instante en que me uní a esa fuente de luz cesaron todas las vibraciones. Me invadió una gran calma y caí en un sueño profundo parecido a un trance. Al despertarme caí en el éxtasis más extraordinario que un ser humano haya vivido sobre la tierra. Me encontraba en un estado de amor absoluto y admiraba todo lo que estaba a mi alrededor. Mientras bajaba por una colina estaba en comunión amorosa, con cada hoja, con cada nube, brizna de hierba y ser viviente. Sentía incluso las pulsaciones de cada piedrecilla del camino y pasaba «por encima» de ellas, en el propio sentido del término, interpelándolas con el pensamiento: «No puedo pisaros, no puedo haceros daño», y cuando llegué abajo de la colina me di cuenta de que ninguno de mis pasos había tocado el suelo y no dudé de la realidad de esta vivencia. Se trataba sencillamente de una percepción como resultado de la conciencia cósmica. Me fue permitido reconocer la vida en cada cosa de la naturaleza con este amor que ahora soy incapaz de formular. Me hicieron falta varios días para volver a encontrarme bien en mi existencia física, y dedicarme a las trivialidades de la vida cotidiana como fregar lavar la ropa o preparar la comida para mi familia. Posteriormente averigué que “Shanti Nilaya» significa el puerto de paz final que nos espera. Ese estar en casa al que volveremos un día después de atravesar nuestras angustias, dolores y sufrimientos, después de haber aprendido a desembarazarnos de todos los dolores y ser lo que el Creador ha querido que seamos: seres equilibrados que han comprendido que el amor verdadero no es posesivo”.

La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, luego que en 1995 sufriera una serie de apoplejías que paralizaron el lado derecho de su cara, falleció en Scottdale, Arizona, el 24 de agosto del 2004. Se enfrentó a su propia muerte con la valentía que había afrontado la de los demás, y con el coraje que aprendió de sus pacientes más pequeños. Sólo pidió que la despidieran con alegría, lanzando globos al cielo para anunciar su llegada.

En su lecho de muerte, por cierto, sus amigos y seres queridos le preguntaron si le temía a la muerte, a lo que ella replicó: «No, de ningún modo me atemoriza; diría que me produce alegría de antemano. No tenemos nada que temer de la muerte, pues la muerte no es el fin sino más bien un radiante comienzo. Nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa una parte muy pequeña de nuestra existencia. Nuestra muerte no es el fin o la aniquilación total, sino que todavía nos esperan alegrías maravillosas”.

Fuente: guioteca

http://www.aldeaviral.com/elizabeth-kubler-ross-la-connotada-cientifica-que-confirmo-que-si-existe-el-mas-alla/

Homilía semanal del P. Jim Hogan, Pentecostés, 15 de mayo el año 2016


Publicado el por Reyanna Rice

Aquí hay una nota de P. Jim en relación con las próximas semanas:

Voy a estar lejos de mi casa y mi escritorio. Así que este es un breve mano a mano sobre ….mis homilías dominicales.

No habrá ninguna homilía …. En mi residencia para los siguientes domingos de mayo

El próximo domingo para el que va a recibir una homilía es el 11 º Domingo del tiempo ordinario – 12 de junio de 2016.

• Hechos 2: 1-11 • Romanos 8: 8-17 • Juan 20: 19-31 •

Lecturas bíblicas semanales: Pentecostés 

Si usted lee mi libro, «SI SOMOS! El cuerpo vivo de Cristo «que puede recordar esta historia de salida de la Iglesia Católica. Peter era el menor de cinco. Sus padres se trasladaron muy dedicarse a otro estado y que él era el único que lo acompañe. Lo inscribieron en una escuela secundaria católica con un excelente plan de estudios en la teología contemporánea. Con buena voluntad sus maestros sin querer lo dejaron con sentimientos de culpa. Abandonó la escuela secundaria convencido de que nunca podría hacer lo suficiente para corregir los males del mundo. Con el tiempo se fue nuestra familia de la fe.

En este Domingo de Pentecostés volvemos al Evangelio del segundo domingo de Pascua.María Magdalena fue la primera en experimentar el Resucitado. Esa noche, la comunidad de sus más allegados lo experimentó. Él los bendijo. «Shalom / paz sea contigo».

«Como el Padre me ha enviado, así también os envío.» Imagínese su confusión, la agitación que experimentó. Aquí fue el comienzo de la «nueva realidad de Dios,» una nueva creación.Todavía no lo consiguieron! Él los bendijo de nuevo. «Shalom (totalidad de la vida) estar con usted!»

Entonces, como el Creador había insuflado vida al primer ser humano, Jesús «sopló sobre sus compañeros y dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo’.» Él les dio / es la esencia de su propia vida !! En el Evangelio de Juan no hay ningún evento de Pentecostés como tal. Se trata de que cuando se reunieron en torno a él aturdido y sin palabras. Se enfrentaron y tuvieron que hacer frente a un sinfín de posibilidades que todavía no comprendía. Ellos deben haber sentido que nunca podría hacer lo suficiente para corregir los males del mundo.

«La mayoría de los estudiosos están convencidos. Nadie que realmente experimentado el Jesús histórico o el Cristo resucitado nunca escribió nada sobre él que podemos acceder hoy en día. «Eso ayuda a explicar las discrepancias entre los evangelios y en los relatos de Pentecostés.

Me resulta útil recordar que esta fiesta de Pentecostés no se trata de un acontecimiento histórico. El Resucitado nos regala su Espíritu – la esencia de su propia vida. Esta fiesta nos convoca para celebrar y reconocer la importancia del Espíritu Santo como don de Cristo a nosotros.

Por su vida, muerte y resurrección del Cristo resucitado nos vinculadas entre sí. Somos «el cuerpo vivo de Cristo!» Somos como los de la sala superior, enviado y dotado con el Espíritu. El Espíritu nos guía para prolongar la vida y el trabajo del Resucitado mediante la creación de una comunidad de solidaridad universal. El único que podemos hacer esto es mediante el «aprovechamiento de las energías del amor.»

Nuestro sentido común nos dice que las virtudes como la honestidad, el valor y el agapé amor no son «todo o nada proposiciones.» Nos movemos hacia y abrazar esas virtudes a través de etapas y en diferentes velocidades. El joven Peter, como tantos otros, no se dio cuenta de esto cuando salir de nuestro hogar católico de fe.

Al igual que los que estaban reunidos en el aposento alto, nosotros – todos nosotros estamos en un camino de fe que crece gradualmente. Nuestro objetivo es «poner en la mente de Cristo,» para aceptar la invitación de Dios para la vida. No existen normas oficiales que permitan medir si estamos teniendo éxito o no.

«El aprovechamiento de las energías del amor» es una tarea gradual. El primer paso es darse cuenta y la confianza de que no estamos solos son amados por ese misterio Clemente llamamos «Dios». Entonces estamos en condiciones de «aprovechar las energías del amor.» Si lo hace, es decir es un proceso gradual. Entonces, «lo que hacemos y donde quiera que vayamos, las personas que encontramos, la nieve a través del cual caminamos penosamente, la lluvia que nos empapa, o las personas obstinadas» que se convierten en verdaderos los PIA – vemos todos como regalo. Es decir «poner en la mente de Cristo.»

Yo invito a recordar que Dios está presente «en todas las direcciones y los aspectos de su vida.» Se le ha amado a un nuevo ser, «nueva vida. Esa es la forma en la que el Espíritu Santo lleva gradualmente a todos nosotros. Si usted y yo y todos estos otros «aprovechar las energías del amor», que poco a poco pero sin pausa a corregir los males del mundo.

Weekly Homily from Fr Jim Hogan, Pentecost, May 15, 2016

RELIGIOSAS DOMINICAS: LAS HERMANAS QUE TRATAN DE LA INTRATABLE


Hermana Regina Marie, 31: Seis años con los dominicanos Hawthorne. CréditoGillian Laub

At el comienzo del siglo 20, los estadounidenses enfermos normalmente murió en su casa. Por medio de ella, que en su mayoría murieron en los hospitales. Y sin embargo, esta gran transformación en la geografía de la muerte fue, al principio, de poco interés para los proveedores médicos: En la década de 1960, algunos médicos eligieron de manera rutinaria no informar a los pacientes terminales de su destino. Los estudios encontraron hospitales stashing personas que mueren en los extremos de las salas y en gran medida caso omiso de ellos. Medicina, se decía, estaba a punto de curar a la gente. No tenía nada que ofrecer al ya moribundo.

Eso comenzó a cambiar con la amplia aceptación de los cuidados paliativos, que se extendió en los Estados Unidos durante los años 1970 y 1980 y se volvió las innovaciones de la medicina moderna a ayudar a aquellos cuyas curas estaban fuera de su alcance. El médico Dame Cicely Saunders fundó la primera clínica moderna en Londres; el término «cuidados paliativos» primera había sido utilizado por los antiguos santuarios para los viajeros cansados.

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¿Tiene usted o un ser querido tenido experiencia con la nueva ciencia de cáncer?Queremos saber de usted.

Santuario, dice el fotógrafo Gillian Laub, es lo que ella y su familia se encuentra en Rosario Hill Home en Hawthorne, Nueva York, una aldea en el condado de Westchester. madre-en-ley de Laub sufría de cáncer terminal, y su seguro no cubriría la atención las 24 horas se requiere. Por lo que la llevaron a Rosario, que está dirigido por monjas católicas y no acepta el pago de las familias de las personas que tratan – todos ellos con cáncer incurable.

Diapositivas

DIAPOSITIVAS

Estándar de cuidado

CréditoGillian Laub

Rosario, que se encuentra en una colina sobre la ciudad, fue fundada en 1901, mucho antes de que la comunidad médica convencional abrazó cuidados paliativos y durante un momento en que algunos médicos todavía cree que el cáncer era contagioso. A pesar de que aún trata solamente los enfermos terminales, Rosario no es técnicamente considerado un hospicio en Nueva York, ya que, entre otras cosas, que acepta pacientes demasiado pronto. Las monjas, que son miembros de la orden de los dominicos, atender a las personas de todas las religiones y orígenes – madre-en-ley de Laub era judía – y viven por las palabras premonitorias de su fundador, Rose Hawthorne Lathrop, una hija de Nathaniel Hawthorne: » no podemos curar a nuestros pacientes, pero podemos asegurar la dignidad y el valor de sus últimos días, y mantenerlos cómodo y libre de dolor «. (las dominicanas de Hawthorne también operan viviendas similares en Atlanta y Filadelfia.)

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Como las monjas cuidaban de sus huéspedes, Laub los siguió con su cámara – que es su camino. Entonces, incluso después de que su madre-en-ley murió a finales de septiembre, se encontró volviendo a Rosario y otra vez, aún queriendo capturar algo de la bondad que su familia se había encontrado allí. Ella pidió a las monjas para sentarse para los retratos, en los que se desnudó de distancia del fondo para mostrar sus ojos y caras en foco claro.»Yo quería que fueran tranquila,» dijo ella, «por lo que su poder podría venir a través.»

Las monjas, en particular, la habían movido. Ella fue golpeada por su sensibilidad con los moribundos, ¿cómo se pintaban las uñas de la mujer y se peinaban, ellas transforman en camisones frescas y flores dispuestas en sus habitaciones. «Esta es la forma de morir, debe ser», dice Laub. «No se siente como un lugar de muerte. Se siente como un lugar de vida. «BROOKE JARVIS

COLOMBIA: La resiliencia de las mujeres


La antropóloga María Victoria Uribe acaba de publicar un libro en el que recoge testimonios de varias mujeres mayores que padecieron la época de La Violencia. La recuperación de esas voces, en el actual contexto, da luces sobre cómo omitir testimonios ha sido una de las muchas formas de crueldad en nuestra guerra.

2016/03/23

POR FELIPE CAMMAERT* BOGOTÁ

Cuando llegó a mis manos el libro de María Victoria Uribe Hilando fino. Voces femeninas en La Violencia(Editorial Universidad del Rosario, 2015), recordé estas palabras del escritor francés Claude Simon, y que hace unos años me habían dado vueltas en la cabeza. “La Historia no es, como quisieran hacerlo creer los manuales escolares, una serie discontinua de fechas, tratados y batallas espectaculares y deslumbrantes […]si soportar la Historia (no resignarse ante ella: soportarla) es hacerla, entonces la desteñida existencia de una anciana es la Historia misma, la materia de que está hecha la Historia… A condición de que la comprendamos…” (La hierba, 1958).

Prácticamente, toda la obra literaria del francés, premio Nobel en 1985, es un descarnado relato del horror en los combates durante la Segunda Guerra Mundial. A su vez, Hilando fino rescata los testimonios de algunas mujeres campesinas que vivieron en carne propia el periodo histórico de La Violencia, cuyo acontecimiento central es el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, en la lejana Bogotá. Y es que, justamente, el hilo conductor de este libro no se sitúa en la reconstitución de una visión grandilocuente de la Historia (con mayúscula), sino en la escenificación de las voces de quienes, retomando los términos de Simon, escribieron verdaderamente esa historia: las mujeres en la guerra. En estas líneas alcanzamos a oír el grito contenido de las ásperas existencias de campesinas del Tolima desplazadas y víctimas del caos social que se vivió durante décadas en el mundo rural colombiano.

Batallas femeninas

“Empecé en 2013 con la investigación, y no fue fácil porque necesitaba encontrar mujeres mayores de 80 años que estuvieran dispuestas a contar sus experiencias de La Violencia. Algunas de ellas inicialmente aceptaron, pero a la hora de concretar la entrevista no se sintieron capaces de hacerlo”, me cuenta María Victoria Uribe. También asegura que el proceso de recolección de los relatos de vida fue un momento extraordinario, porque “aunque ellas no habían contado nunca su historia, la tenían muy presente e hicieron una narración cronológica de los hechos. Comenzaron desde que eran niñitas y fueron avanzando en sus experiencias”. En su doble rol de entrevistadora y transcriptora de estos testimonios desgarradores, la autora se supo hacer discreta; más que realizar entrevistas en el sentido estricto de la palabra, su trabajo consistió en intervenir puntualmente en el río de los recuerdos para contextualizar algunas informaciones y darles coherencia a los relatos de estas mujeres ya mayores.

De esta forma, la perspectiva femenina absoluta que asume el libro es una escogencia tan consciente como consecuente. En el conflicto partidista de mediados de siglo, la mirada de la mujer es la llave que permite escapar a la visión machista y oficialista de la historia. Uno de los testimonios más crudos que podemos leer es el de Teresita, campesina y militante política que tuvo que sufrir la extrema pobreza por culpa del éxodo rural. En un momento particularmente delicado de su relato, se refiere a la salud precaria de sus hijos, dada la situación de pobreza en la que vivía su familia en Villarrica, en medio de la guerra: “Se me murió la niña menor. Se me murió por puro descuido de todos, hasta mío, porque yo pude haber agarrado a esa vieja que tenía los medicamentos, los purgantes, y haberla acuellado, haberle quitado los purgantes y haber purgado a mis hijos. Pero no, no fui capaz, fui incapaz de hacer eso”, confiesa la mujer (p. 223). Ante el dolor inherente a las palabras de Teresita en su recuerdo de la época de La Violencia, la conclusión de Uribe, antropóloga e historiadora, es implacable: “Los hombres hablan de héroes, de batallas, de armas, de escaramuzas, en fin, de todo lo que los hace guerreros; mientras que las mujeres nos cuentan las miserias de la guerra a través de los cuerpos de sus hijos” (p. 94).

El ruido y la furia

Al leer las historias de vida y muerte contenidas en este libro, el lector se pregunta sobre los mecanismos por los cuales sus protagonistas lograron sobrevivir para narrarlas muchos años después. “La capacidad de resiliencia que tienen las mujeres en Colombia es algo impresionante. Son mujeres que se reinventan constantemente. Son mujeres que incorporan sus experiencias violentas y siguen adelante”, agrega María Victoria Uribe. La valentía, pues, no solo está en donde el gran discurso de la Historia lo cuenta. En este punto no puedo sino volver a las palabras de Claude Simon sobre el hecho de que soportar la Historia (o la guerra que, en este contexto, es lo mismo) equivale, en cierta forma, a hacerla.

En ¡Absalón, Absalón!, una de las grandes novelas sobre las relaciones familiares durante un conflicto armado, William Faulkner pone en boca de Rosa Coldfield unas palabras sobre la condición femenina que, a mi juicio, retratan admirablemente el destino de las mujeres colombianas cuyas voces componen el libro de Uribe: “Ese fue el estío desperdiciado de mi estéril juventud que (durante un breve lapso, esa corta primavera del corazón femenino que no retorna) viví, no como mujer, ni como niña, sino como el varón que tal vez debí de haber sido. […] Yo no esperaba luz, sino el destino que suele llamarse ‘triunfo femenino’ y que consiste en soportar, y seguir soportando sin razón, ni motivo, ni esperanza de compensación… y soportar hasta el fin”. En el rompecabezas de la memoria queHilando fino reconstituye, reconocemos el triste destino de Rosa Coldfield en las narraciones de las mujeres.

El ángel de los silencios

Si los relatos asombran por el ruido que desvelan sobre los horrores de esa sombría época de la historia colombiana, germen de muchos de los males que hoy padecemos, hay en mi opinión otro aspecto tal vez más impactante que recorre el libro de inicio a fin. Se trata de lo que la autora llama el silencio en La Violencia. Apoyándose en la conocida metáfora del ángel de la historia de Walter Benjamin (la alegoría de la mirada del historiador cuando, impotente, dirige su atención hacia las ruinas del pasado), María Victoria Uribe encuadra los relatos de las mujeres de La Violencia en una reflexión sobre el silencio, la cual se materializa en distintos niveles. “Utilicé la figura del ángel de la historia de Benjamin para hablar del silencio de las ruinas de La Violencia”, me responde cuando le pregunto la razón por la cual quiso imaginar a esa criatura alada sobrevolando la realidad colombiana.

El silencio es, pues, en primer lugar, de naturaleza epistemológica. “Las sobrevivientes, aunque logran articular oralmente su relato, tienen dificultades para darles sentido a los hechos vividos. Mi intención al escribir este libro es hacer audible el silencio de medio siglo que ha rodeado la vida de algunas mujeres que fueron niñas durante La Violencia, y con ello contribuir a darle un sentido al sinsentido”, son las palabras que cierran el primer capítulo. En segundo lugar, en las voces de las mujeres se encuentra presente otro tipo de silencio alusivo a la imposibilidad de referirse a acontecimientos especialmente traumáticos. En nuestra conversación, Uribe vuelve, sobre este punto, a su papel como entrevistadora: “Los silencios no son ausencia de algo, son presencia de algo. Los silencios son deliberados, son una forma de decir. Es tocar un punto muy doloroso para el cual no se encuentran palabras. Lo que yo quería cuando intervenía en las entrevistas era señalar esos silencios”.

Hay, igualmente, una tercera forma de silencio, que tal vez sea aún más vehemente, y que la autora ilustra con los testimonios de dos mujeres de clase alta sobre su percepción de la época de La Violencia. En un aparte del libro, Uribe califica este periodo como un “vacío de humanidad” en la historia de Colombia, que, según me explica, “tiene que ver con una sociedad indolente, indiferente, que nunca quiso saber realmente qué pasó”. El contraste entre las vivencias de las mujeres campesinas y las citadinas refleja, de esta forma, este vacío. No es, pues, una casualidad que la cubierta del libro reproduzca una fotografía de la obra Shibboleth, de Doris Salcedo, esa descomunal grieta que en 2007 atravesó el Turbine Hall de la Tate Modern en Londres. La instalación artística de Salcedo y el libro de Uribe buscan representar la profunda fisura que identifica la ruptura consustancial a las clases sociales colombianas. Más allá del silencio en La Violencia, estamos ante la violencia del silencio.

Las últimas palabras de María Victoria Uribe, en las que vuelve al ángel desamparado y solitario de Benjamin, resultan a la vez lapidarias y desafiantes: “¿Cómo reconocer, entonces, los vacíos que han quedado en los intersticios de las tramas narrativas, para esclarecer un pasado lleno de silencios y darle finalmente un sentido? […] Quizá si escucháramos esos sonidos ya apagados y sintiéramos el terror que estremeció a tantos campesinos al ver venir la muerte, nuestra mirada podría volverse hacia atrás y, a la manera del ángel, reconocer como propias las ruinas de La Violencia.

La propuesta de Uribe de darnos a escuchar los silencios de La Violencia en la voz de las víctimas femeninas resulta, en mi opinión, fundamental en el contexto histórico que vivimos, con el posconflicto (ojalá) a la vuelta de la esquina.Cuando le pregunto a la autora qué diría, según ella, el ángel de la historia sobre el pasado turbulento más reciente de Colombia, su veredicto es menos fatalista: “No quedaría tan pasmado con el silencio. Tendría una mirada quizá menos desesperanzadora. Ahora hay más conciencia del conflicto”. Esperemos que así sea y que, en el futuro, el “triunfo femenino” del que hablaba Faulkner no se lea como el destino de soportar el silencio de una historia negra.

*Profesor e investigador

http://www.revistaarcadia.com/impresa/sociologia/articulo/libro-hilando-fino-las-mujeres-durante-la-violencia-en-colombia-maria-uribe/47724

La religión que empobrece nuestra riqueza cultural


Por: Alex Quessep / @alexquessep | Mayo 14, 2016
 (Foto:Caribbe )
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Mientras el Papa Francisco promueve un discurso que resucita el fundamento del humanismo cristiano, que va más allá de la liberalidad y los dogmas, Europa se mantiene secularizado y ateo y el mundo árabe sigue desdibujando el pacifismo del profeta y se enfrenta en crueles guerras sagradas, inyectadas de política e intereses particulares, en Colombia se acentúa un neo-moralismo argumentado en interpretaciones obsoletas de la renovada y teológicamente resuelta metáfora bíblica.

Doctrinas de pastores revendedores y mercantilistas que en la primera sesión de su cruel “llamado divino” (muy parecido al vudú haitiano en forma, no en contenido) imponen como hierro ardiente la mano con fuerza impetuosa sobre la frente del “inocente desesperanzado”. Lo tiran al suelo y en un acto de histeria colectiva (hábil manejo de psiquis) suscitada entre el público crédulo, morboso y necio, motivado por el sensacionalismo supersticioso que tanto condenan.

 

El descarriado en cuestión es exorcizado de sus demonios de fabulas por tener el deseo despierto de beberse la vida a boca de jarro y sin vergüenza. Arrepentido de sus faltas se congrega en una “nueva vida”, con las emociones castradas, sustentadas en un libro que aparte de haber sido compilado en más de 5 siglos de diferencia, fue adaptado a las necesidades de sometimiento e intereses particulares de la iglesia de ese entonces levantada sobre el Cristo sepultado y continuamente negado.

 

La irrupción de estos astutos diezmeros, que me recuerdan a la encomienda colonial, es un verdadero y preocupante atentado contra las tradiciones socioculturales de nuestros pueblos, que con dedicación, respeto y diligencia,  promulga, salvaguarda y protege el Ministerio de Cultura, fundaciones artísticas y entes mixtos creados con similares propósitos.

 

La epidemia religiosa  crece de manera descontrolada e irrespetuosa, centenares de indígenas wayuu abandonan el yonna, decenas de familias en la Palmira Sucre dejan de encender los faroles la noche del 7 y 8 de diciembre, vecinos con vena y tradición musical en San Pelayo guardan su clarinete, artesanos y actores culturales del carnaval de Santo Tomas reprimen su talento y desechan sus máscaras acusadas de diabólicas, millares de pastusos condenan el sofisticado y artístico carnaval de negros y blancos, campesinos llaneros desprecian las cuadrillas de San Martin…

 

No hay derecho a tanta infamia generada por grupos religiosos que teniendo la libertad de celebrar y profesar su culto, acusen de idolatras a quienes encarnan nuestras tradiciones, mientras que ellos mismos se convierten en ídolos con un agravante mayor: todos sus actos son premeditados, preconcebidos y amañados con el firme propósito de someter y manipular, lejos de liberar y generar reflexiones que permitan alcanzar estados de conciencia crítica y constructiva en la sociedad. Las manifestaciones costumbristas se expresan a través de la colectividad asociada con la tierra, la cosecha, la libertad, la fauna y la flora entre otros.

 

¿Existe diferencia entre dos personas que recitan de memoria, uno el ruido ausente de música que promueven las emisoras radiales, el otro las páginas del apocalipsis usado astuta y  recurrentemente por evangélicos y Testigos de Jehová?

 

En recorridos por pequeños pueblos y veredas del país, me encuentro con rostros carentes de sonrisas, sometidos, cargados de miedos, tarareando ridículos vallenatos, en los que alaban ese anticristo que tanto anuncian. Un monstruo con más retazos que Frankenstein, que prohíbe, juzga, excluye, señala, expulsa y como si fuera poco,  cobra y clasifica, ubicando a los abnegados crédulos en estatus de jerarquía e importancia de acuerdo con sus aportes, quienes en muchos casos se privan de necesidades básicas para poder cumplir con la cuota que les garantiza el perdón de sus culpas y el pasaporte para un más allá incierto, privándose de la única conocida hasta ahora.

 

La música es uno de los tópicos que más atacan, y no es el reggaetón el género representativo que me inquieta. Cumbias, joropos, mapales, guabinas, porros son parte del repertorio prohibido. Se entrometen en el núcleo familiar uniformando rostros, descalificando vocaciones, segregando preferencias, gustos y talentos.

 

Es una realidad alarmante que el maltrato intrafamiliar, la agresión de género y el machismo arraigado, responden a la omisión de derechos y deberes. Una conducta sangrienta y común, inculcada desde la infancia por hombres y mujeres. Sin embargo, su solución no se logra imponiendo como camisa de fuerza un credo medieval, cuando la educación estructurada, consecuente y contextualizada muestra resultados sostenibles, participativos y progresistas en donde precisamente los valores culturales se convierten en fortalezas comunitarias que además de afincar la identidad, mejoran la economía familiar.

 

Me estremece e inquieta la pérdida de celebraciones patrimoniales en una nación que puede alardear ante el mundo su multiculturalidad, amenazada por un fanatismo descontrolado (y sin políticas de freno) que más allá de generar bienestar, armonía y paz, crezca a pasos agigantados, disociando,  o más bien, desbaratando con los pies, lo que en siglos las manos de la tierra, del aire, del agua y del fuego han sabido esculpir.

 

Vivimos tiempos de una espiritualidad respetuosa de credos que se convidan al encuentro en la común unidad que nos hace semejantes. En donde la familia se define a partir del núcleo de afecto y no de la consanguineidad y los ritos representan la historia contada a través de las expresiones sublimes que encuentran la divinidad en la existencia misma.

http://confidencialcolombia.com/es/1/caribbe/23012/La-religi%C3%B3n-que-empobrece-nuestra-riqueza-cultural.htm

IGLESIA METODISTA: Schaefer, hijo se une al campamento de los derechos del LGBTQ


El Rev. Mike Tupper (izquierda) y el Rev. Frank Schaefer una conferencia de prensa para hablar de su llamado a dormir al aire el 13 de mayo como parte de la Noche Nacional Carpa

Foto por Kathleen Barry, UMNS

El Rev. Mike Tupper (izquierda) y el Rev. Frank Schaefer en una conferencia de prensa para hablar de su llamado a dormir al aire el 13 de mayo como parte de la Noche Nacional Tienda de campaña «para simbolizar cómo las políticas actuales de la IMU están empujando al LGBTQ la gente hacia fuera «. Tupper y Schaefer planean dormir en una carpa frente al Centro de Convenciones de Oregon, junto con otros partidarios.

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  • El Rev. Mike Tupper (izquierda) y el Rev. Frank Schaefer una conferencia de prensa para hablar de su llamado a dormir al aire el 13 de mayo como parte de la Noche Nacional Carpa
  • El Rev. Mike Tupper es la sensibilización de la Noche Nacional Tienda de campaña, el viernes, 13 de mayo Tupper ha estado durmiendo fuera desde el 30 de noviembre en apoyo de las personas LGBTQ incluyendo a su hija, Sarah Tupper, y su esposa, Ali Engsberg. Foto por Kathleen Barry, UMNS

Por Kathy L. Gilbert
13 de mayo de 2016│PORTLAND, Ore. (UMNS)

La acera de hormigón fuera del centro de convenciones de Oregon no va a ser el lugar más incómodo del Rev. Mike Tupper ya ha dormido allí en los últimos 168 días.Al menos esta noche, no va a estar solo. Tupper se une en la carpa de color gris muy gastado el Rev. Frank Schaefer y el hijo de Schaefer, Tim. Los tres están durmiendo en la carpa para simbolizar cómo lo dicen a las personas del LGBTQ que se mantienen fuera de las puertas de la Iglesia Metodista Unida.

«Mi poco de incomodidad no se compara con el tipo de personas LGBTQ lo molestas que han tenido que vivir con el día a día como resultado de las políticas discriminatorias de nuestra denominación,» dijo Tupper.

Asegúrese de añadir el alt. texto

El Rev. Mike Tupper es la sensibilización de la Noche Nacional Tienda de campaña, el viernes, 13 de mayo Tupper ha estado durmiendo fuera desde el 30 de noviembre en apoyo de las personas del LGBTQ incluyendo a su hija, Sarah Tupper, y su esposa, foto de Kathleen Barry, UMNS.

Tanto Tupper y Schaefer fueron imputados por oficiar las bodas del mismo sexo de sus hijos. Tupper firmó la licencia de matrimonio en la boda de su hija Sarah. Schaefer ofició en la boda de su hijo Tim.

Schaefer fue llevado a juicio, perdió sus credenciales ministeriales, pero luego los recuperó después de las apelaciones. la queja de Tupper terminó en una solución justa pero tiene una segunda carga a la espera de la firma del acta de matrimonio de la boda del mismo sexo de un amigo.

Orar por el cambio

Los dos hombres están en Portland en la Conferencia Metodista Unida General de 2016 a orar por la iglesia para cambiar su postura, que durante los últimos 44 años ha sido que la homosexualidad es incompatible con la enseñanza cristiana.

Tupper y Schaefer están esperando a un día en que los niños que crecieron en la IMU también podrían casarse en ellos a pesar de su orientación sexual.

Schaefer dijo que está durmiendo en la tienda de campaña para su hijo, que ahora está respondiendo a la llamada de Dios en su vida para ser un ministro. Tanto Frank y Tim saben que no será posible en este momento.

El cuerpo legislativo superior de la denominación se reúne en Portland de mayo de 10-20. Durante ese tiempo, se tendrá en cuenta más de 100 peticiones de llamada, ya sea para un cambio en la política de la iglesia o una posición firme en la política actual.

«No entiendo la actitud de muchos que están tomando una actitud en medio-de-la-carretera que no es tan malo, las bodas están ocurriendo todo el tiempo y existe la posibilidad de que en el futuro va a cambiar», dijo Frank Schaefer . «La gente sigue siendo perjudicada, impulsado fuera de su propia tradición de fe, de sus propias iglesias queridos.»

Tupper es esperanzador.

«Todo el mundo dice que hablo, no hay ninguna posibilidad, pero lo que sigo diciendo a la gente es sólo hace unas semanas he predicado acerca de un tipo que se levantó de los muertos. Era una historia tan increíble que Dios es poderoso para levantar a su hijo de la muerte. Si Dios puede hacer que Dios puede levantar esta iglesia para eliminar la discriminación y llevar la justicia y la paz a nuestra denominación.

«Creo y tengo la esperanza.»

Gilbert es un reportero de noticias multimedia para UMNS. Contacto con ella en  (615) 742-5470  o newsdesk@umcom.org

Mirada femenina en la Iglesia


 

El primer tema se refirió a la presencia de las mujeres en los procesos de toma de decisiones de la Iglesia. El Papa Francisco se dice de acuerdo a un aumento de responsabilidades en los distintos niveles de parte de personalidades femeninas, en los casos en que no exista la jurisdicción que esté conectada al orden sagrado. Esto se debe – dijo – a que  la mirada de una mujer puede contribuir a enriquecer sea el proceso de elaboración de una decisión, sea aquel ejecutivo.

Comisión de estudio del diaconado permanente a las mujeres

En el subrayar luego como son ya protagonistas en el servicio a los pobres y enfermos, en la catequesis y en muchos otros ministerios de la iglesia, las consagradas presentaron el tema de la apertura a las mujeres del diaconado permanente, con referencia a la Iglesia primitiva. Francisco recordó que el antiguo papel de las diaconisas no está todavía muy claro y dijo que estaba dispuesto a interesar sobre el tema a una Comisión de estudio.

Las mujeres y la homilía en las misas

Las religiosas también piden al Papa la posibilidad de pronunciar la homilía durante la misa. El Papa distingue entre la predicación pronunciada durante una Liturgia de la Palabra – que puede ser realizada sin dificultad por una mujer, consagrada o laica – de la Liturgia Eucarística, en la que la homilía está relacionada con la presidencia de la celebración, que es propia del sacerdote. Más bien, el Santo Padre exhorta a estar en guardia ante dos tentaciones: la del feminismo – porque la mujer vive en la Iglesia con la alta dignidad que viene de bautismo – y aquella muchas veces estigmatizada del clericalismo, que se verifica cuando los sacerdotes pretenden guiar solos, las propias parroquias, sin estimular la sinodalidad y la colaboración, con el apoyo de los laicos que por comodidad se dejan «clericalizar».

Presentes donde se decide

Hablando de una mejor inserción de las consagradas en la vida de la Iglesia, el Papa auspicia su presencia en las asambleas del dicasterio de los religiosos y en las asambleas en las que se debaten cuestiones de su pertinencia.

Servicio no servidumbre

Francisco se detiene luego a apreciar la maternidad que religiosas y consagradas expresan en el cuidado de las diversas formas de marginación y al mismo tiempo estigmatiza la distorsión de la que en algunos casos es sujeto el servicio desarrollado por las monjas, por ejemplo cuando su presencia está dedicada al cuidado no de las almas sino exclusivamente al servicio servil de una canónica.

El Código se puede cambiar

Un ulterior bloque de preguntas pone de relieve el trabajo de reforma en acto en muchas Congregaciones e Institutos y de posibles dificultades de naturaleza canónica. El Papa se ha manifestado favorable a la posibilidad también de aportar pequeñas modificaciones a la ley de la Iglesia, con tal que – afirma– ello sea siempre el resultado de un profundo discernimiento por parte de las autoridades competentes.

Difícil el “para siempre”

Una pregunta pone al descubierto el sentido de lo provisorio que  cuestiona a muchos jóvenes frente a un compromiso para la vida. Francisco, concuerda, indicando lo afirmado en la ”Amoris Laetitia” y relevando otra vez el problema de la escasa preparación de los novios al matrimonio. Acerca la vida consagrada, el Papa recuerda el ejemplo de San Vicente de Paul que por un determinado tipo de servicio había preferido el camino de los votos temporales.

Carismas, dinero y pobreza

Son severas las palabras con las que Francisco se detiene sobre aquel tipo de “mercado” al que a veces se asiste con ocasión de la solicitud de contribuciones para la administración de los Sacramentos y solicita a la vida religiosa a custodiar el valor de la pobreza, que protege de errores y derivaciones de los carismas, sin subvaluar la necesidad de cuidar la administración de los bienes.

Místicas no quiere decir “momias”

Una pregunta se concentra sobre la etiqueta de “activistas sociales” que tantas religiosas se ven adosar mientras desarrollan su servicio entre los más pobres. Ciertamente toda consagrada – afirma el Papa – debe tener una vida mística, pero eso no quiere decir, agrega, ser una “momia”. Si el carisma pide servir, hay que hacerlo, no obstante el riesgo de malas lenguas o calumnias.

Sepan descansar

Francisco termina invitando a las consagradas a dar el espacio justo al reposo y a no descuidar a las hermanas ancianas o aquellas enfermas: ellas son la memoria del instituto con su experiencia y sabiduría.

Fuente: newsletter.latam.office@vatiradio.va

Diaconisas, el Vaticano frena y pide prudencia


El Pontífice piensa establecer una Comisión que estudie el tema, pero….
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Mazur/www.catholicnews.org.uk- cc (MODIFIED)

“El Papa me ha llamado sorprendido sobre las diaconisas. Piensa en una Comisión. No aceleremos las conclusiones”, escribió en Twitter, monseñor Giovanni Angelo Becciu, Secretario para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado de la Santa Sede.

Becciu comentó este viernes, 13 de mayo la noticia, que ha dado la vuelta al mundo sobre la apertura de una comisión, autorizada por el Papa Francisco. Una comisión que estudie la cuestión del diaconado de las mujeres y aclare los motivos por los cuales no se les permite a las consagradas la homilía de la misa.

El contexto de la información fue la audiencia que el papa Francisco concedió este jueves 12 de mayo en el Vaticano a unas900 religiosas de la Unión Internacional de Superioras Generales (UISG).

El Papa no ha dicho que tenga la intención de introducir una ordenación diaconal de las mujeres, y mucho menos ha hablado de ordenación sacerdotal para las mujeres”, aclaró Federico Lombardi, jefe de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

“Ha despertado mucho ruido el hecho de que el Papa, en respuesta a una pregunta, haya hablado de una Comisión para estudiar el tema del diaconado de las mujeres”, añadió para aclarar la posición del Papa respecto a la conversación de ayer con las religiosas en el aula Pablo VI del Vaticano.

“Es una cuestión de la que se ha hablado mucho en el pasado y que proviene del hecho de que en la iglesia primitiva habían mujeres llamadas “diaconisas”, que llevaron a cabo ciertos servicios en la comunidad

También hicieron varios estudios históricos sobre este hecho, y el Papa lo mencionó brevemente”, constató.

Además, explicó que “existe un importante documento de 2002 de la Comisión Teológica Internacional que toca el argumento”.

Entretanto, aclaró: “El Papa dice que piensa establecer una Comisión que reconsidere estas temáticas para verlas con mayor claridad”.

El Vaticano es cauto a la hora de interpretar las palabras del Papa como una intención “de introducir la ordenación diaconal de las mujeres”. Por ello, el énfasis en la declaración del portavoz oficial del Pontífice de que “mucho menos aún ha hablado de la ordenación sacerdotal de las mujeres”.

Por el contrario, subraya que el Pontífice al hablar de la “predicación durante la celebración de la Eucaristía ha hecho entender que a esto no está pensado de hecho”.

Asimismo, invitó a no reducir las muchas cosas “importantes que el Papa dijo a las religiosas” respecto a “esta cuestión concreta”.

Desde el principio, Lombardi enmarcó su comentario en la preocupación del Papa sobre el papel de la mujer en la Iglesia, especialmente en el hecho de que pueda ocupar cargos importantes en los dicasterios vaticanos que no estén vinculados a la ordenación sacerdotal.

En este sentido, el Papa sí manifestó que después del largo proceso de reforma de la Curia Romana se cambiarán los criterios para dar mayor espacio a las mujeres y en especial a los laicos en las estructuras vaticanas.

Asimismo, en el texto integral, es evidente que se decanta un poco más el tema de las diaconisas, cuando el Papa asegura que hay dos tentaciones: el feminismo y el clericalismo.

En primer lugar, el Pontífice habla del papel de las mujeres en la Iglesia como un derecho y no como una conquista del feminismo y no considera que este sea un ‘peligro’ entre las religiosas.

Un derecho que tienen “las bautizadas con los carismas y los dones que el espíritu santo ha dado”. Esto sin “ceder al feminismo” porque esto “reduce la importancia de la mujer”.

http://es.aleteia.org/2016/05/13

 

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