Gobierno de EE.UU. ofrece becas de estudio para minorías afrocolombianas e indígenas de Colombia


Sábado, Julio 2, 2016

Hay nuevas oportunidades para las minorías afrocolombianas e indígenas de Colombia. En colaboración con la Policía Nacional, el gobierno de Estados Unidos viene adelantando desde el2009 un programa que los beneficia con becas de estudio.

La iniciativa que se ha extendido a los departamentos del Chocó, la Guajira y el Amazonas, hace parte de los esfuerzos para combatir la falta de oportunidades que en muchas ocasiones lleva a residentes de estas zonas colombianas a incurrir en actividades ilícitas.

http://www.ntn24.com/video/nuevas-oportunidades-para-las-minorias-afrocolombianas-e-indigenas-gracias-a-becas-de-la-policia-y-107552

 

“Necesitamos comunidades cristianas que transformen el mundo”: cardenal Rubén Salazar Gómez


06 de Julio 2016

 Oficina Arquidiocesana de Comunicaciones, OAC-Bogotá
"Necesitamos comunidades cristianas que transformen el mundo": cardenal Rubén Salazar Gómez

Uno de los retos que afronta la comunidad católica a nivel mundial es la reconstrucción de las sociedades basadas en principios cristianos. Las comunidades han desaparecido y ya nadie se preocupa por su vecino, por su “cercano”, por los demás. De ahí la importancia de los planes de evangelización como el Plan E de Bogotá, que anima a vivir la fe viendo en el otro el rostro del Señor

Una de las razones de que el panorama nacional sea desesperanzador, es la ausencia de verdaderas comunidades cristianas que den respuestas a la luz del Evangelio, así lo aseguró el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá y presidente del Consejo Episcopal Latinoamericano – CELAM, durante la Eucaristía que dio inicio al tercer día de la Asamblea Plenaria.

“No hemos sido capaces de generar verdaderas comunidades de discípulos que transformen el mundo, es decir de Evangelizar”, aseguró el Cardenal.

El cardenal Salazar Gómez hizo esta autocrítica tras dos días de reflexión del colegio episcopal, donde se analizó diferentes realidades de nuestro país. “Nos hemos centrado desde un punto de vista metodológico en los problemas y hemos sentido desesperanza e impotencia”, afirmó.

El jerarca recordó que Jesús eligió a sus apóstoles “como una respuesta del Señor a la contemplación de la miseria de su pueblo”.

“Es importante que nosotros como obispos sintamos que nuestra elección es una respuesta de misericordia del Señor a la realidad, que sintamos su llamado para ser portadores de misericordia, que sintamos la compasión que siente el Señor y que seamos instrumentos de esta misericordia”, afirmó Salazar Gómez.

Así mismo recordó a los obispos que los apóstoles fueron enviados a sanar enfermos y proclamar que el reino de Dios ha llegado. En este marco instó a no perder la esperanza, a reafirmar que no todo mal es definitivo y a anunciar incansablemente la presencia salvadora de Dios.

Aseguró que “en la medida que seamos capaces de evangelizar podemos transformar la realidad y generar discípulos para que sean sal y luz de este mundo”.

Finalmente, animó a los prelados a recuperar la tarea de formar comunidades y llevarlos por un serio proceso de iniciación cristiana.

Fuente: CEC

http://arquibogota.org.co/es/noticias/8291-necesitamos-comunidades-cristianas-que-transformen-el-mundo-cardenal-ruben-salazar-gomez.html

COLOMBIA: Campesinos de Boyacá anuncian hora cero para apoyar el paro camionero


Caracol Radio reveló que los campesinos se solidarizarán con el gremio transportador, para que el gobierno nacional ceda a acordar compromisos que les favorezca a los dos gremios.

“Hoy tenemos abastecimiento y un represamiento alarmante en nuestras parcelas, pero se están perdiendo incluyendo la leche, tal razón los campesinos de Boyacá daremos una hora cero para apoyar. Hoy estuvimos con más de 20 tractores apoyando a los camioneros en una caravana pacífica en el centro de Duitama, y también de Tunja a Samacá, advirtiendo que de momento, el agro entrará a parar”, dijo en Caracol Radio el líder campesino de Belén, Boyacá, Roman Silva.

La hora exacta del paro campesino que se asociaría con el de los transportadores, se definiría en las próximas horas, luego de diálogos entre camioneros de la región y agricultores.

http://caracol.com.co/emisora/2016/07/06/tunja/1467831405_480043.html

VATICANO: Abogada en caso de Vaticano: cliente antipática, no culpable


La abogada de una mujer en el centro de un juicio por filtraciones de documentos del Vaticano dijo el martes que su clienta podría ser antipática, pero que no debería ser declarada culpable sólo… AP. 05.07.2016 – 13:22h PST La abogada de una mujer en el centro de un juicio por filtraciones de documentos del Vaticano dijo el martes que su clienta podría ser antipática, pero que no debería ser declarada culpable sólo porque es “desagradable, insufrible, arrogante y presuntuosa”. Los abogados de los cinco acusados en el caso iniciaron sus argumentos finales el martes luego de que los fiscales terminaran de exponer el caso. La fiscalía solicitó la sentencia más severa, tres años y nueve meses de cárcel, para Francesca Chaouqui, una experta en relaciones públicas que dio a luz durante el juicio. Chaouqui era miembro de la comisión papal de reforma que investigaba las finanzas del Vaticano. Ella, quien ocupaba el segundo puesto de la comisión, y su secretario fueron acusados de crear una asociación ilícita y filtrar documentos de la comisión a dos periodistas italianos. Los periodistas escribieron libros el año pasado basados en documentos confidenciales que exponían avaricia, mala gestión y corrupción en el Vaticano. Ambos también fueron llevados a juicio, acusados de conspiración y de publicar información confidencial, un crimen bajo la ley de la Ciudad del Vaticano. Los fiscales solicitaron el lunes que uno de los periodistas, Emiliano Fittipaldi, fuera absuelto por falta de evidencia de que haya participado en la conspiración. Y pidieron una sentencia suspendida de un año para el otro, Gianluigi Nuzzi. Los fiscales describieron el lunes a Chaouqui como la “inspiración” de esta trama delictiva. La mujer, quien se ha presentado al juicio esta semana con su bebé Pietro, ha negado haber filtrado los documentos secretos a los periodistas y se ha comprometido a que, de ser condenada, primero irá a prisión con todo y su bebé antes que solicitarle al papa que la perdone. Monseñor Lucio Vallejo Balda, ex alto funcionario del Vaticano, reconoció haberle proporcionado las contraseñas a Nuzzi para que tuviera acceso a los documentos protegidos por éstas, pero ha culpado a Chaouqui de crear un ambiente de amenazas y presión que le hicieron sentir que no tenía más opción que entregar los textos. La abogada de Chaouqui, Laura Sgro, le dijo a la corte el martes que Vallejo era el culpable y le echaba la culpa a Chaouqui para intentar mejorar su suerte. “Francesca Chaouqui no es simpática. Nunca se está quieta. Habla cuando no debería”, le dijo Sgro a la corte. “Pero no ustedes no pueden declararla culpable sólo porque es antipática, desagradable, insufrible, arrogante y presuntuosa”. Los abogados de Nuzzi y Fittipaldi, así como el del secretario de Vallejo, presentarán sus argumentos finales el miércoles y posteriormente se esperará el veredicto.

Ver más en: http://www.20minutos.com/noticia/53044/0/abogada-en-caso-de-vaticano-cliente-antipatica-no-culpable/#xtor=AD-1&xts=513357

El 73,5 por ciento de los jóvenes desempleados de América Latina son mujeres


Cimac Noticias

Adital

*Por Carmen R. Ponce Meléndez

Se estima que aproximadamente 30 millones de jóvenes en América Latina, equivalente al 22 por ciento del total, se encuentran desvinculados de los principales ejes de la inclusión social: el sistema educativo y el mercado laboral. De esos 30 millones, 73,5 son mujeres.

Lo anterior, de acuerdo con la información generada por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) “Juventud: realidades y retos para un desarrollocon igualdad.

Esta situación no sólo implica una importante desventaja en términos presentes y futuros para no caer en condición de pobreza, o para salir de ella, sino que también lleva consigo una etiqueta negativa que les estigmatiza.

El estigma se construye en torno a la idea de que la juventud que no está incorporada al sistema educativo o al mercado laboral son una población de riesgo que se asocia a problemas como la vagancia, la delincuencia, el abuso de alcohol y las drogas.

La realidad es que este grupo de jóvenes es muy heterogéneo y, por esta razón, se hace necesario visibilizar su complejidad y diversidad de situaciones, además de los motivos de la exclusión.

Esto permitiría identificar otros caminos de integración social que está siguiendo este grupo de la población juvenil.

Como se evidenció en un reciente estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) (2014b), el grupo de jóvenes desvinculados del sistema educativo y del mercado laboral está constituido en su mayoría por mujeres (73,5 por ciento) y residentes de zonas urbanas (63,5 por ciento); las excepciones son Guatemala y Honduras, donde la mayoría de estas juventudes viven en áreas rurales.

A pesar de que las diferencias entre tramos etarios no son muy significativas, la mayoría de las personas jóvenes que no estudian ni se encuentran empleadas tienen entre 20 y 24 años (37.5 por ciento) y este número disminuye en el tramo de 25 a 29 años (30,1 por ciento), lo que da cuenta de la característica dinámica y transitoria de la condición de actividad de los jóvenes.

Finalmente, se observan brechas considerables entre los niveles de ingreso, ya que cerca del 50 por ciento de quienes no estudian ni tienen un empleo remunerado pertenecen a los dos primeros niveles de ingreso.

Como se puede apreciar en la gráfica en el caso de México la diferencia es muy considerable; el nivel de ingreso I tiene un porcentaje de desempleo del 10,6 por ciento, en tanto que para el nivel de ingreso V (el más ato) este porcentaje se reduce a tan sólo 4,4 por ciento. A mayor pobreza mayor desempleo y viceversa. Más de la mitad (55 de cada 100) de las y los jóvenes que no estudian ni se encuentran empleados se dedican a tareas de cuidado y trabajo doméstico no remunerado.

Este hecho evidencia una distinción de género, ya que la gran mayoría de las personas jóvenes que se dedican a esta actividad son mujeres y el tiempo que destinan a eta tarea es muy superior a los hombres.

Tampoco debe obviarse el alto costo que esto tiene en la trayectoria de oportunidades futuras de estas mujeres, que las hace dependientes económicamente de otras personas y dificulta su inserción en el mercado laboral.

Este es un costo al que los hombres jóvenes que abandonan el sistema educativo no se enfrentan en la misma medida, puesto que compensan la falta de educación formal con experiencia laboral, algo relativamente bien valorado en el mercado de trabajo.

Otro grupo de jóvenes que se encuentran inactivos, y que es importante visibilizar, es el que está conformado por jóvenes que tienen alguna discapacidad que los inhabilita de manera permanente para trabajar y que muchas veces les impide seguir una trayectoria educativa.

Si bien las encuestas no permiten indagar los tipos de discapacidad, sobre la base de información disponible para 18 países se da cuenta de que el 5 por ciento de los jóvenes de 15 a 29 años que no estudia ni está empleado presenta esta condición.

Dentro de las recomendaciones que formula Cepal sobre esta problemática es disponer de una oferta educativa formativa y flexible, pertinente a las necesidades del mercado laboral.

El eslabón entre el sistema educativo y el mercado laboral debe reforzarse tomando en cuenta ámbitos tan importantes como los espacios de formación técnica y vocacional, particularmente al de la secundaria.

A su vez, se sugieren estrategias que apunten a mejorar la empleabilidad mediante educación, formación y competencias, programas de inserción laboral (pasantías y aprendizajes), y programas de iniciativa empresarial y empleo por cuenta propia (OIT, 2013a). Estas iniciativas deben buscar la articulación de la variada oferta educativa (y de capacitación) con las demandas proyectadas de fuerza laboral con diversos tipos de calificación.

*Carmen R. Ponce Meléndez. Economista especializada en temas de género

http://site.adital.com.br/site/noticia.php?boletim=1&lang=ES&cod=89219

COLOMBIA: Perdón, ¿hubo aquí una guerra?


Sergio Ocampo Madrid

Sergio Ocampo Madrid

La paz tiene varios enemigos más allá de Uribe; el primero es esa mentira de que aquí todos vivíamos en guerra.

5:20 p.m. | 28 de junio de 2016

 Disipada ya la resaca por las celebraciones del acuerdo en La Habana y aplacada la natural euforia, vale la pena aterrizar de nuevo las cosas para advertir que en el fondo no se ha conseguido nada, o no mucho, y que lo que viene es lo más difícil. Y hay que prepararse para defenderlo.

Por negocio, por miedo, por intereses de grupo, por ‘statu quo’, contra la paz existen muchos más enemigos que el doctor Uribe, algunos de ellos más formidables y que ni siquiera dependen de él. Y el primero, en el fondo, es esa gran mentira de que nacimos y vivimos en un país en guerra. Es verdad y no lo es, y puede ser sano a estas alturas aclarar los términos.

En las dos últimas décadas del siglo XX, llegaron a juntarse en Colombia hasta siete guerras que se retroalimentaban, se confundían, se traslapaban del modo más pernicioso. Una era la de las guerrillas contra el Estado; dos, la del narcotráfico contra el Estado, por la extradición; tres, la del narcotráfico contra la izquierda política; cuatro, la de los grandes carteles narcotraficantes (Medellín y Cali) entre sí, por hegemonías y rutas; cinco, la de los paramilitares (cuerpos autónomos, pero con todo el auspicio y apoyo de la Fuerza Pública) contra las guerrillas. La sexta era la de la delincuencia común, y no hablo del raponero de calle sino de esas bandas que secuestraron a 39.000 colombianos en 40 años, según datos de Cifras y Conceptos. Y la séptima es la guerra de la cotidianidad, la del modo en que los colombianos aprendimos a comunicarnos y a resolver nuestros conflictos, domésticos, comunitarios, interpersonales; con trago o sin él; con faldas o sin ellas.

Dejando a un lado esta última, que entre otras cosas, según los violentólogos de los años 80 de la Universidad Nacional, era la que más muertos producía; dejándola a un lado pues es la misma guerra que se vive en más de medio planeta, quedan otros conflictos que no han cesado o que amenazan con reactivarse porque nunca se resolvieron del todo, en particular el del narcotráfico y el de los paramilitares convertidos en grandes bandas del crimen. Y son esos dos justamente los que pueden mandar al traste todo el esfuerzo conseguido en Cuba, como ya lo hicieron en los años 80 cuando en Colombia se cometió uno de los genocidios más bárbaros y murieron más de tres mil militantes de la Unión Patriótica (UP), con dos candidatos a la presidencia incluidos.

La gran ironía es que si bien nacimos en un país en guerras (así en plural), no todos hemos vivido la guerra. Es más, millones de colombianos, de las élites urbanas, de las clases medias cultas y no tan cultas, y hasta de las clases bajas, solo se enteraron de que había un conflicto porque lo decía la televisión. Nunca han visto un guerrillero en su vida, pues la guerra siempre fue una cuestión periférica, lejanísima, de tierras calientes y selvas. Como en otro país. Con excepción de las bombas narcotraficantes del 88 al 92 en cajeros automáticos, en centros comerciales o edificios públicos, y de hechos puntuales como el bombazo a El Nogal, aquí una porción muy grande de ciudadanía nunca ha sentido la guerra. Como tampoco la sintió la economía, que, sin contar tres años de crisis al final del siglo (y por otros motivos), nunca ha dejado de crecer en cuarenta años, inclusive a muy buenos ritmos.

Esta masa enorme de hombres y mujeres no va a sentir cambios sensibles en su vida diaria por lo acordado en La Habana. Y eso es un gran problema porque como las guerras más reales son la sexta y la séptima (delincuencia y violencia cotidiana) y esas van a seguir, de aquí emergerán las primeras voces por el desencanto. Sin olvidar que una parte de estas, junto con las élites del agro y los terratenientes, es la que nutre al uribismo para clamar que siga la guerra; para gritar con histeria ante el horror de que los jefes de las Farc hagan política, pues deberían ir a la cárcel. Qué paradoja: nos faltó más guerra para que muchos sintieran lo que era la guerra. Y valoraran la paz.

La paz en Colombia es para mucha gente un valor en abstracto, no una realidad vital. Nunca lo ha sido. Aquí hubo cientos de marchas contra las Farc, indignación y tristeza por los soldados caídos; nunca, o yo no las vi, por esos muchachos que caían en el otro bando, que eran “dados de baja” a pesar de ser tan colombianos, tan descastados, tan infelices, y tan orillados hacia la guerra como los primeros, por unas condiciones de clase que en este país son tan deterministas como el hinduismo.

Y en medio de esa abstracción, de esa indiferencia, hubo espacio para una última guerra, la octava: la de Álvaro Uribe contra el proceso de paz. Es una más mezquina que cualquier otra porque es personal, megalómana y revanchista. Ya no vale la pena repetir que filtró coordenadas, propaló datos y fotos tramposos, criticó con cinismo iniciativas que él mismo no pudo sacar adelante, y que hoy recoge firmas. Escribía Carolina Sanín la semana pasada algo muy bello, de que Uribe es como un personaje de Shakespeare que está tan ciego por un único fin (la venganza) que no se da cuenta de que ganó, pues las Farc dejarán de existir en alguna medida por los golpes que él les asestó y que los llevaron a pensar en deponer las armas. “En su ira y terquedad es sobre todo enemigo de sí mismo y lo único que está consiguiendo es pasar a la historia como un infame”, concluía Sanín.

Hoy, cuando Uribe podría estar levantando el brazo victorioso y reclamando su parte del triunfo en la paz, me pregunto si en verdad en sus ocho años él hizo toda la guerra frontal que pudo hacerles a los insurgentes, o si adrede hizo la tarea a medias para aporrearlos pero sin darles la estocada final. Así, indefinidamente. Es que sin Farc no hay Uribe. Sin guerra no queda nada de ese proyecto político tan pobre y corrupto. Sin guerra, viene el tiempo de los juicios y los llamados a cuentas a una clase política que nos metió en ocho guerras y no quiso sacarnos de allí en cincuenta años.


Sergio Ocampo Madrid

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/perdon-hubo-aqui-una-guerra-sergio-ocampo-madrid-columna-el-tiempo/16632120

Cientos de venezolanas cruzaron a Cúcuta por comida y medicinas


  • Imagen de las mujeres regresando a Venezuela con las compras. FOTO Cortesía La opinión

    Imagen de las mujeres regresando a Venezuela con las compras. FOTO CORTESÍA LA OPINIÓN

PUBLICADO HACE 18 HORAS

Un grupo de más de 500 mujeres venezolanas, habitantes del municipio fronterizo de Pedro María Ureña, ubicado a 14 kilómetros de la capital del departamento Norte de Santander, desafiaron los controles de seguridad venezolanos y pasaron la frontera en busca de alimentos y medicinas.

Portando camisetas blancas las damas salieron desde tempranas horas de la mañana de ayer, a concentrarse en la plazuela de la población fronteriza con el firme propósito de cruzar la frontera hacia Colombia en busca de alimentos de la canasta básica y medicinas que en territorio venezolano no hay.

A pesar del cordón humano formado por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana, -GNB-, no fue posible detener parte de la turba que se enfrentó a empujones con la fuerza pública hasta lograr su propósito: llegar a la línea limítrofe, ubicada en el puente Francisco de Paula Santander y desde allí caminar hasta el corregimiento colombiano El Escobal.

Al menos unas 200 mujeres se quedaron sin poder ingresar al territorio colombiano ante el redoblamiento de la fuerza militar que recibió apoyo del grupo antimotines de la Guardia Nacional, destacados en la vecina población de San Antonio del Táchira.

Dos hombres fueron detenidos en el lugar por los militares venezolanos cuando en medio de la pugna se mezclaron con el grupo de mujeres.

La crisis venezolana obliga

En Venezuela la crisis de desabastecimiento de alimentos y comida es cada vez es más crítica, razón por la cual la población está buscando medios para proveerse, así sea con recursos que no son los más idóneos como los recurrentes saqueos a comercios y camiones con comida o lo que ocurrió en Ureña, dijo Yeison Gallegos, abogado miembro de la organización del Alto Comisionado de Naciones Unidas por los Derechos Humanos de Ureña.

Ante los impedimentos de los organismos de seguridad para permitir el paso de personas hacia Colombia del lado venezolano y restringir la salida de alimentos de parte de autoridades colombianas, el defensor de los derechos humanos exhortó a los funcionarios a trabajar apegados a la norma jurídica.

Alto costo

Marina Suárez fue una de las mujeres que temprano logró pasar a Colombia, saltando las barreras de seguridad. Cuando regresaba de Cúcuta y se dirigía de nuevo a Ureña, en medio del trajín que le causó la hazaña, la mujer venezolana relató a este diario las razones que la movieron a cruzar la frontera de manera abrupta.

“Yo pase a comprar dos bolsas de dos kilos de leche para mis nietos. Salió más caro, pagué 25.000 pesos pero en Venezuela no se consigue. Por eso me tocó arremeter contra los guardias nacionales y a empujones tumbar la barrera porque de otro modo no pasamos y a los niños no se les puede negar la leche”.

Quienes lograron cruzar y hacer la compra en Colombia señalaron que es imposible adquirir productos alimenticios en Venezuela, no solo por la escasez, sino por sus precios tan elevados que manejan los revendedores (bachaqueros), no los soporta ningún bolsillo.

“Ninguna familia de seis u ocho integrantes aguanta estar pagando diariamente un kilo de arroz en 2.000 bolívares (6.000 pesos). En Cúcuta lo pagamos a 800 bolívares (2.200 pesos). Aquí repagando la comida la plata no alcanza”, comentó Dayana Pérez, otra de las que cruzó la frontera.

Una vez controlada la acción por parte de los grupos militares destacados en la alcabala venezolana, un contingente mayor a las 200 mujeres insistía en que se permitiera el paso y forcejaban con la barrera de uniformados quienes usaban sus escudos para rechazar las amenazas de las féminas.

El tránsito de estudiantes y personas enfermas por la población de Ureña, fue suspendido durante la mañana por razones de seguridad para ser restablecido en la tarde.

Mientras tanto por la aduana principal de San Antonio del Táchira que comunica con el puente internacional Simón Bolívar y la localidad de La Parada, se flexibilizó el paso para peatones que poseen cédulas venezolanas y colombianas (doble nacionalidad).

Las mujeres anunciaron que el próximo 20 de julio harán una movilización similar a la de ayer .

http://www.elcolombiano.com/colombia/cientos-de-venezolanas-cruzaron-a-cucuta-por-comida-y-medicinas-HB4517339

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