JULIO 8/16 Se viene un paro cívico nacional en Colombia


En medio de la inmovilización de transportadores

Al Gobierno, que no ha logrado que los camioneros dejen la protesta y vuelvan a trabajar, se le viene un cese de actividades tamaño familiar. Organizaciones sindicales, detrás del llamado a la protesta.

Por: Redacción Negocios y Economía

Se viene un paro cívico nacional en Colombia  Gobierno y camioneros se volverán a reunir para tratar de levantar el paro. Archivo

Alimentos con alzas de más del 100%, falta de insumos en las obras de construcción, pérdidas de empleos, pacientes sin medicinas, puertos a reventar… el drama que se está viviendo en muchos sectores económicos del país producto de la inmovilización camionera ya está pasando de castaño a oscuro. Y lo más grave es que la situación tiende a crecer. (Lea: Así busca frenar el paro camionero el Gobierno)

Este viernes, varias organizaciones lideradas por el Comando Nacional Unitario y la Coordinadora de Organizaciones Sociales, Gremiales y Políticos, convocó a sus afiliados y al resto de trabajadores del país para definir la que sería la hora cero de un paro cívico nacional. Una protesta que se sumaría a los más de 30 días que llevan quietos los camioneros y que le dejan pérdidas al país que superan los 700.000 millones de pesos.(Lea: Capturan a cuatro personas por apedrear vehículos durante paro camioero)  

Entre los convocantes a dicho cese de actividades nacional aparecen laDignidad Agropecuaria, Cumbre Agraria y la Cruzada Nacional Camionera,esta última la agrupación que no ha querido ceder a las pretensiones delGobierno para que vuelvan a las carreteras a trabajar.

Por eso, antes de que se dicte esa hora cero, el ministerio de Trabajo ya salió a responder. “Me permito informarles que por instrucciones del señor presidente de la República Dr. Juan Manuel Santos, todos los ministros fueron instruidos desde mi despacho para que se convocaran espacios de diálogo social donde fueran tratados los puntos pertinentes a sus sectores. De esta manera, el día 24 de mayo remití a cada uno de los ministros una comunicación solicitando que se convocara una mesa de trabajo con participación de los representantes o delegados de las centrales obreras para tratar uno o varios puntos de los quince contenidos en el pliego de peticiones presentado al Gobierno Nacional, quedando en nuestro despacho el seguimiento de la gestión adelantada a esta orientación del presidente de la República. En particular, de manera personal me he reunido con ustedes, y con la junta directiva de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, para abordar este y otros temas”, declaró la ministra Clara López.

Y agregó: “Es pertinente recordar que el Gobierno produjo el Decreto 870 de 2014 creando la Mesa única de participación y concertación entre elGobierno Nacional y la Cumbre Nacional Agraria, Campesina, Étnica y Popular como espacio para tratar los temas acordados, y desde su instalación se han creado instrumentos y mecanismos para consolidar el diálogo social con las Organizaciones Sociales”. De esta forma se intenta frenar este nuevo anuncio de paro cívico nacional.

A la par, el ministerio de Transporte anunció una nueva reunión con los representantes de los camioneros para tratar de levantar el paro camionero este sábado.

http://www.elespectador.com/noticias/economia/se-viene-un-paro-civico-nacional-colombia-articulo-642221

¿De dónde obtiene fuerza el pueblo judío para seguir adelante?


¿De dónde obtiene fuerza el pueblo judío para seguir adelante?

Fuimos dispersados por los cuatro rincones de la tierra, muchos nos pronunciaron muertos y, sin embargo, seguimos aquí.

por

No puedo mirar, pero tampoco me atrevo a desviar la mirada. Orit Mark, una joven israelí, llora. Su padre, Michael (Miki) fue asesinado a tiros mientras manejaba por la autopista junto a su esposa y dos de sus diez hijos. Javi, su esposa, fue herida de gravedad en el ataque; los dos hijos también resultaron heridos. Orit está junto a su hermano que la abraza, tratando de llenar con palabras el inmenso vacío de su corazón. Sollozando, agitada, ella habla. Orit da un discurso fúnebre en honor de su padre asesinado.

Me sorprende profundamente la fortaleza de esta niña de nuestro pueblo. Hoy, Orit perdió la dulce inocencia de su juventud. Conoció la tragedia indescriptible en carne propia.

Y sin embargo se rehúsa a desmoronarse por completo. Su voz es fuerte a pesar de las lágrimas. Hay una pasión, una convicción, que llena el cuarto en el que miles de dolientes se reúnen en una tristeza silente. Puedo oír los lamentos de la multitud, los suspiros de abatimiento por otro asesinato. Pero ella, esta niña de nuestro pueblo, no se rinde.

Aba shelí, Aba shelí”, ‘mi padre, mi padre’, te amo tanto”.

Las lágrimas de Orit llegan a mi corazón. Atestiguar el dolor crudo es atroz, espeluznante.

“Mi amado padre, no puedo creer que estés partiendo. Hace sólo un momento me tuviste en brazos y me dijiste que nunca te irías, pero ahora Dios te ha llevado”.

Mientras describe a su padre, es imposible no conmoverse por la bondad que les debe haber transmitido a sus hijos a cada día.

“Me diste tu corazón, Aba. Nos aceptaste como somos. Si nos equivocábamos no nos abandonabas ni por un momento… Gracias por todo. Gracias por las veces en que me retaste y por mostrarme el camino correcto. Fuiste el mejor aba del mundo”.

Y luego el manto de oscuridad se levanta por un momento. Un relámpago de luz brilla a través del dolor.

“Míranos, Aba. Míranos. Estamos destrozados. ¡Destrozados! Pero somos tan fuertes, Aba, gracias a ti. Gracias a lo que nos enseñaste, tú y mamá. Mira qué fuertes son los niños que criaste”.

“Te necesitamos. Te extrañamos. Reza por nosotros y reza por Ima, para que se recupere, porque necesitamos una mamá. Gracias Aba por todo lo que me diste. Mi fe. Soy una creyente. Continuaré con tu fe. Cuídanos Aba”.

Nuestra historia es diferente a la de cualquier otra nación. Persecución, destrucción de nuestros Templos sagrados, cruzadas, inquisición, Holocausto, exilio, antisemitismo rabioso y, ahora, asesinatos salvajes. ¿No sería más fácil rendirnos ante la desesperación?

¿De dónde saca una niña como Orit esa armadura de fe? ¿Cómo puede continuar? ¿Cómo podemos continuar proclamando nuestra creencia en Dios y el amor por nuestro pueblo y nuestra tierra? ¿De dónde obtenemos el coraje?

De niña crecí con historias sobre el Holocausto. Mi padre perdió a toda su familia. Mi madre sobrevivió a Bergen-Belsen junto a sus padres y dos hermanos, pero los abuelos, tías, tíos y primos murieron en las llamas de los hornos de cremación.

Mi madre nos describía cómo cada semana mi abuelo no comía los pedazos de pan enmohecido y duro que recibía. En cambio, escondía la corteza y la guardaba para Shabat.

Cuando llegaba la noche del viernes, mi padre reunía a sus hijos y a mi abuela.

“Cierren los ojos”, murmuraba. “Imaginen que estamos en casa. Mami ha preparado jalá caliente, ¿pueden olerla? Las velas de Shabat están encendidas, las llamas danzan. El mantel blanco sobre la mesa, estamos todos sentados juntos”.

Mi abuelo, Zeide, repartía sus preciadas porciones de pan duro que había guardado y luego comenzaba a tararear Shalom Alejem, la canción de bienvenida a los ángeles de Shabat.

Por supuesto que hay ángeles aquí. Ustedes hijos míos, son los ángeles de Shabat.

Una semana mi tío, que en ese entonces era un niño, preguntó: “Tate (padre), ¿en dónde están los ángeles? No veo ningún ángel en este horrible lugar”.

Mi Zeide comenzó a llorar. “Por supuesto que hay ángeles aquí. Ustedes hijos míos, son los ángeles de Shabat”.

Mi madre nunca olvidó esas palabras. Nos transmitió el legado a nosotros, a nuestros hijos y a los hijos de nuestros hijos.

Hubo ocasiones en las que se vio obligada a pararse en medio de la nieve profunda y gélida para una pasada de lista. Su cabeza fue afeitada. Había piojos y sabandijas. Ella temblaba de frío. Los guardias nazis se reían, abrigados con sus gruesos sacos de lana revestidos con piel y sus brillosas botas negras, con sus rifles en la mano. Los perros ladraban ferozmente. Pero, a pesar de todo, mi madre jamás deseó ser uno de ellos. Nunca dudó ni por un momento que era una bat Israel ‘hija de Israel’, una hija del pueblo judío. Ella era un ángel de Shabat.

Este es el secreto que nos mantuvo fuertes y con ánimo mientras enfrentamos las llamas de la destrucción.

Más allá del odio del mundo, las amenazas de Irán, el rabioso boicot y las sanciones, los escalofriantes acuchillamientos, tiros y asesinatos que empapan el piso con nuestra sangre, sabemos que nosotros, como nación divina, sobreviviremos. Vivimos hoy con esta verdad. Fuimos dispersados por los cuatro rincones de la tierra, muchos nos pronunciaron muertos y, a pesar de todo, aquí estamos. Una nueva generación ha nacido. A pesar del dolor, nuestros hijos e hijas declaran su fe, se aferran a nuestras tradiciones y abrazan el legado de sus padres y madres.

Entonces a ti, querida Orit, te saludo, mi querida niña.

Te has erguido y has desafiado a quienes quieren eliminarnos de la faz de la tierra, tirándonos de nuevo al mar. Has elegido declarar con toda tu alma que tú, también, eres un ángel de Shabat. Continuarás trayendo la luz de tu fe a nuestro oscuro mundo. El camino futuro estará lleno de momentos agridulces. Un día, Dios quiera, estarás parada bajo tu jupá y desearás que tu padre estuviera sosteniéndote la mano. ¡Pero, Orit, lo está haciendo! Te está mirando desde arriba. Ha creado los senderos para que tú sigas. Toma todas sus enseñanzas y su amor, enciende su llama de fe. Lo has enorgullecido y le has dado fortaleza y orgullo a tu pueblo.

Que Dios te bendiga y seque tus lágrimas.

http://www.aishlatino.com/iymj/mj/De-donde-obtiene-fuerza-el-pueblo-judio-para-seguir-adelante.html

El mundo entero celebra la vacuna oficial contra la diábetes!!


“La vacuna contra la diabetes que promete ser una solución para el avance del mal e incluso revertir sus efectos, fue presentada hoy de manera oficial por organismos especializados que aseguraron que este tratamiento alternativo puede ser usado tanto por niños como adultos, sin efecto colateral alguno.

El mundo entero celebra la vacuna oficial contra la diábetes!!

En conferencia de prensa, Salvador Chacón Ramírez, presidente de la Fundación Vive tu Diabetes, y Lucila Zárate Ortega, presidenta de la Asociación Mexicana para el Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Autoinmunes, expusieron que la inmunización no cura, pero hay avances sensibles en todos los casos.

Chacón Ramírez explicó que cada paciente precisa de atención particular. ‘Importa mucho el tiempo que lleve con el desarrollo de la enfermedad y cuántos años lleva con las complicaciones propias de la diabetes. Todos tienen, sin embargo, una gran mejoría’.

Mencionó que el médico Jorge González Ramírez es el creador de esta autohemoterapia. ‘Por primera vez logra estandarizar una solución salina para cualquier tipo de diabetes, llámese 1, 2, gestacional o congenital’.

‘Está hecha para que cualquier tipo de sangre pueda entrar a la solución, toda vez que el ingrediente activo de la vacuna es el mismo problema que presenta cada individuo’, indicó.

Para explicar el procedimiento, indicó que al paciente se le sacan alrededor de cinco centímetros de sangre; se introducen en 55 mililitros de solución sanguínea. Esta se lleva a refrigeración a cinco grados centígrados.

Cuando se da el cambio de temperatura de 37 grados –como sale del cuerpo a la nueva temperatura, se produce un choque término y lo que era un problema se convierte en una solución dentro del frasco, de tal modo que se corrige la falla genética y metabólica o inmunometabólica en la vacuna.

Cuando los médicos la van inyectando poco a poco el paciente va corrigiendo sus problemas. La vacuna dura 60 días y el tratamiento es de alrededor de un año.
‘Esta vacuna es mucho más que un medicamento; es una práctica médica. Nosotros la vemos como una alternativa, una posible solución para detener las complicaciones crónico degenerativas: embolia, pérdida del oído; amputación, insuficiencia renal y ceguera, entre muchos otros’, dijo.

Zárate Ortega dejó claro que es indispensable que los pacientes acudan a los médicos de la Asociación Mexicana para el Diagnóstico y Tratamiento de Enfermedades Autoinmunes, porque de lo contrario pueden tener consecuencias.‘Los pacientes tienen que ayudar. Es un tratamiento, no un milagro. Les toca colaborar con ejercicios, medicamentos en un principio la autohemoterapia y una dieta’, señaló.
Chacón Ramírez señaló que los costos de esta práctica médica son bajos y anunció un ciclo de conferencias dirigido a médicos interesados en afiliarse al organismo.

ACTUALIZACION
El Servicio de Cirugía explicado que la intervención quirúrgica es similar a la de la cirugía de la obesidad en la que se realiza un baipás gástrico

EFE El Hospital Clínico de Valencia ha implantado, de forma pionera, un programa de cirugía metabólica o de la diabetes con el que se pretende corregir la diabetes tipo 2 resistente a tratamientos con una intervención quirúrgica por medio de laparoscopia, similar a la que se hace para combatir la obesidad.

Según han informado a EFE fuentes del centro sanitario, aunque en otros hospitales españoles se realiza esta misma intervención quirúrgica, el Hospital Clínico es el primero en el que se ha puesto en marcha un programa específico para esta actuación.

El jefe del Servicio de Cirugía del Hospital Clínico, Joaquín Ortega, ha explicado que la intervención quirúrgica es similar a la de la cirugía de la obesidad en la que se realiza un baipás gástrico, aunque en este caso los pacientes no son obesos mórbidos, sino con obesidad grado 1.
Aunque el objetivo principal es corregir la diabetes, al mismo tiempo se consigue rebajar peso, tratar el colesterol, la hipertensión e incluso la apnea obstructiva del sueño.

Los pacientes a los que se les realiza esta intervención son pacientes con diabetes tipo 2 refractaria, que presentan obesidad grado 1, tienen una edad entre 18 y 50 años, diabetes de menos de cinco años de evolución, mal control médico de la diabetes y ausencia de complicaciones graves de la diabetes.

Hasta el momento se han realizado intervenciones en pacientes de obesidad grados 2 y 3 y los resultados “han demostrado una cifras impactantes en la reducción de la diabetes, que se ha resuelto completamente en más del 80 por ciento de los casos”.

Ortega ha destacado que se esperan buenos resultados a corto plazo con este programa, implantado en el Servicio de Cirugía en colaboración con Endocrinología.

La intervención consiste en realizar un baipás gástrico en el intestino para que de este modo la comida no pase por el estómago y duodeno, y llegue, antes de estar completamente digerida, al íleon.
“Esto pone en marcha una serie de mecanismos hormonales, algunos de los cuales son todavía parcialmente desconocidos, que disminuyen la resistencia periférica a la insulina, y hacen bajar el azúcar en sangre a valores prácticamente normales”, ha explicado Ortega.

La intervención, que se realiza por medio de laparoscopia, tiene una duración aproximada de 100 minutos, el tiempo de ingreso suele ser de tres días y el postoperatorio requiere de una convalecencia inferior a un mes.
“Los resultados se empiezan a observar al día siguiente de la intervención”, según Ortega, quien ha agregado que el paciente pierde peso y consigue el objetivo de estabilizar la diabetes, con lo cual “se mejora la calidad de vida y aumenta el tiempo esperado de supervivencia”.

Según el especialista, se trata de una operación “segura, en la que este centro tiene una larga experiencia ya que desde los años 90 estamos realizando intervenciones de la obesidad, cuyo procedimiento es prácticamente similar”.

Asimismo, esta operación permitirá profundizar en el estudio de los mecanismos que mantienen el azúcar en niveles normales, con lo cual se da un paso muy importante en la investigación de la diabetes.

“Y además -concluye- permitiría un ahorro sanitario, ya que los pacientes, en la mayoría de los casos, no necesitan volver a usar ninguna medicación antidiabética”.

Fuente: EFE”

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Cuando Dios se castigó a sí mismo: ALFONSO PÉREZ RANCHAL


dios castigo

POSTED ON 08/07/2016

A menudo he podido comprobar cómo los conceptos de pecado, ira, castigo divino y afines provocan posturas polarizadas bien sea ignorándolos o por el contrario incidiendo en ellos de una manera desproporcionada. Es innegable que, si nos centramos en Jesús, su predicación estuvo saturada de compasión, de misericordia y de esperanza. Pero, a la par, también sostuvo que aquellas personas que de alguna manera impedían y resistían este mensaje tendrían que sufrir serias consecuencias. En Jesús encontramos tanto palabras de consuelo y ánimo como de reprobación y condena.

Para el Maestro de Galilea la situación del ser humano era desesperada. Este estado era por él entendido como proveniente del pecado y apuntaba a que el mismo no se encontraba en determinada institución o estructura de gobierno sino en el mismo centro de la persona, en su corazón. De allí es que procedían los homicidios, los adulterios, la mentira y todo el mal que rodeaba y corrompía cualquier sociedad. El problema del ser humano era el propio ser humano.

El Maestro no era un idealista, por el contrario era tremendamente realista en su visión de la vida. Negar que cualquier propuesta de convivencia, de la índole que sea, finalmente se traducirá en el beneficio de unos pocos y en la explotación de otros muchos es vivir en otro planeta.

Esto, además, es tremendamente fácil de comprender ya que si se defiende el derecho de una persona automáticamente debe denunciarse a aquella otra que procura quitarle ese derecho. Jesús llamó a esta forma de actuar, del hombre para con el hombre, pecado. Es precisamente de este pecado del que vino a liberarnos.

Como quiera que se entienda lo que normalmente se ha denominado “pecado original” lo que este concepto nos quiere dar a entender es que existe algo en nuestro interior que, más tarde o más temprano, nos llevará a una acción moralmente condenable. Este acto que tuvo su origen en nuestro pensamiento provocará en otra persona un daño que en muchas ocasiones puede ser evaluable pero que, en otras tantas, es tan profundo que no existe una manera de medirlo debido a los estragos que produce. Esto en las Escrituras es considerado como una afrenta contra Dios mismo quien es en primera y última instancia el Creador de todo lo existente y, en concreto, del ser humano al que considera lo más digno de cuanto realizó con sus manos.

Ahora bien, como apuntaba al principio, los negacionistas de toda esta cosmovisión deben o bien saltarse a propósito una enorme cantidad de textos bíblicos o sencillamente explicarlos como parte de un cuerpo cultural profundamente religioso del cual participaba Jesús y del que se hacía eco sus palabras. El gran escollo de esta posición es que aquellos que dicen ser cristianos, e interpretan así la realidad escritural, dejan sin sentido y propósito precisamente la vida y mensaje de Jesús. Sin cruz y sin resurrección no existe un cristianismo auténtico.

En el otro extremo están aquellos que podríamos denominar legalistas y que de continuo están hablando de juicio, condenación, infierno e ira divina. Ellos se ven a sí mismos como los defensores de la correcta interpretación bíblica, como los auténticamente ortodoxos. Pero curiosamente, en este tema, ambos leen la Biblia de la misma forma. Se han quedado en el Antiguo Testamento con todo su sistema sacrificial de donde toman una determinada significación y llegan así al Nuevo y se la aplican.

Como consecuencia, el sacrificio de Jesús en la cruz se presenta de la siguiente forma: el Padre estaba airado contra el ser humano pecador y así es que descargó su castigo sobre Jesús. Si usamos el lenguaje jurídico se trataría del juez, Dios Padre, que dará el veredicto de condena a nuestra raza pero dicha condena es colocada sobre las espaldas de Cristo, es el reo, y así él sufre esta pena en nuestro lugar. Por supuesto se agrega que de esta manera las personas son declaradas justas o es expiado su pecado.

La imagen de un Dios que demanda sangre, la muerte para aplacar su ira, o de la un juez que exige la condena eterna de toda la humanidad se desprende de la anterior presentación. Unos la rechazan, otras la defienden, pero ambos están leyendo perfectamente bien el Antiguo Testamento pero no así el Nuevo. De hecho, se trata de una desviación interpretativa motivada por una incomprensión de lo que es la justicia en términos divinos. Así se coloca el molde humano y en vez de dejar que sea precisamente la Biblia la que nos enseñe se le impone una estructura ajena a ella.

La redención logrado por Jesús no constaba de tres partes involucradas como eran las personas por un lado, Jesús por otro y finalmente el Padre. Únicamente hay dos: Dios y el ser humano. Y esto es clave para comprender el sorprendente giro que la idea de expiación presenta el Nuevo Testamento.

Cuando decimos que Dios castigó el pecado en la cruz estamos significando que Dios se castigó a sí mismo y todos los beneficios fueron para nosotros. No es cierta la imagen del Dios Padre que descarga su ira sobre Jesús por llevar éste los pecados de la humanidad. Lo que ocurrió es que Dios descargó su ira sobre él mismo. ¿Acaso no era Jesús la encarnación de la deidad? Desde la más estricta ortodoxia, ¿es Jesús Dios o no? Es por ello que romper la deidad en un Padre airado por el pecado y un Jesús que asume esa ira es un despropósito. En la cruz Dios, en su seno, está sufrimiento toda la maldad y el desprecio de la humanidad. No es un Dios anhelante de sangre que se satisface con su propio Hijo con el derramamiento de la misma. Se trata de un Dios en profunda agonía porque entiende que el único camino es la encarnación y la pasión[1]. Getsemaní presenta a Jesús en una profunda depresión ante el destino que ve acercarse. Como ser humano está hundido anímicamente pero, ¿no es esto también una ventana abierta que nos permite acceder y comprender el estado emocional de Dios mismo?

Dice Jack V. Rozell:

“¿Sabía usted que el cristianismo es la única religión en todo el mundo que tiene un Dios que se preocupa lo suficiente para convertirse en hombre y morir de dolor y sufrimiento humano?”[2].

Toda la angustia de esta situación, Dios cargando sobre sí el pecado y su profundo desagrado por el mismo, se lleva a cabo dentro de la deidad. El ser humano únicamente recibe los beneficios y así es limpiado, aceptado, redimido.

El grito de Jesús en la cruz tiene sentido precisamente en ese estallido de dolor que procede de dentro, de su relación con Dios, esto es del Dios encarnado con el Padre celestial. Jesús es un hombre sufriente, por supuesto, pero no es un hombre abandonado, es la realidad visible de lo que estaba sucediendo en Dios mismo.

Jesús nos sustituyó y su muerte se debió a la traición, la incomprensión, los celos, la envidia… Fue él el que cargó la maldad, el dolor, la desesperación de la raza humana. Repito, en todo esto no hay tres partes, sólo dos. Así es la justicia divina, tan distinta de la nuestra. En palabras de Donald MacLeod:

“Jesús y el Padre eran uno (Juan 10:30) […] Sobre el Calvario, Yahvé condena al pecado. Lo maldice. Lo saca fuera (Hebreos 13:12). Sin embargo, de igual manera, lo soporta. Se lo imputa a Sí mismo. Recibe la paga. Se convierte en su propiciación. Se convierte en el rescate del pecador. Se convierte hasta en el abogado del pecador: Dios con nosotros. Ciertamente no podemos ignorar ni opacar la distinción entre Dios Padre y Dios Hijo. De la misma manera, sin embargo, tenemos que evitar el más grave peligro de considerar al Padre y al Hijo como seres diferentes. En último análisis, Dios expresa su amor por nosotros sin poner a otro a sufrir en nuestro lugar, sino tomando él mismo nuestro lugar. Asume todo el costo de nuestro perdón en sí mismo, extrayéndolo de sí mismo. Demanda el rescate. Provee el rescate. Se convierte en el rescate. Ese es el amor”.[3]

En la misma línea dice John Stott:

“Quienes comienzan de este modo se exponen a llegar a conclusiones seriamente distorsionadas de la expiación y de este modo desacreditan la doctrina de la sustitución. Algunos consideran que la iniciativa fue de Cristo, y otros, de Dios. En el primer caso, sostienen que Cristo intervino con el propósito de pacificar a un Dios airado y de arrebatarle una salvación entregada de mal grado. En el otro, la intervención se le atribuye a Dios, quien procede a castigar al inocente Jesús en lugar de nosotros los pecadores culpables que merecíamos el castigo.

En ambos casos se los separa a Dios y a Cristo entre sí: Cristo persuade a Dios o Dios castiga a Cristo. Lo que tienen en común estas interpretaciones es que ambas denigran al Padre. Una lo muestra reacio a sufrir él mismo y por eso elige como víctima a Cristo. La otra lo muestra reacio a perdonar, y es Cristo quien lo convence a hacerlo. Dios aparece en las dos alternativas como un ogro despiadado cuya ira tiene que ser aplacada o cuya inercia tiene que ser vencida, por medio del amoroso autosacrifico de Jesús.

Estas son interpretaciones groseras de la cruz. Sin embargo, siguen presentes en algunas de nuestras ilustraciones evangélicas.

[…]

Por lo tanto no debemos decir que Dios castigó a Jesús o que Dios persuadió a Dios. Hacerlo equivale a contraponerlos entre sí como si hubieran actuado en forma independiente o hubiese habido algún conflicto entre ellos. No debemos convertir a Cristo en objeto del castigo de Dios o a Dios en objeto de la persuasión de Cristo. Tanto Dios como Cristo fueron sujeto y no objetos, y tomaron conjuntamente la iniciativa de salvar a los pecadores.”[4]

Ya traté en su momento todo este asunto desde otra perspectiva y que aquí sería complementaria[5]. Debido a esta idea tan errada de confrontar a Jesús y a Dios es que se llega incluso a no comprender la misma cruz de Cristo. Y es que, sin duda, es el amor de Dios encarnado en Jesús la clave para entender toda la revelación divina.

“Porque era Dios el que reconciliaba consigo al mundo en Cristo, sin tener en cuenta los pecados de los hombres…” (2 Corintios 5:19).

____

[1] “Grasset, Paris 1978, nos aconseja que no hagamos de la muerte de Jesús una especie de auto-inmolación morbosa. Jesús acepta morir para denunciar la violencia que reina entre los hombres e intenta ponerle fin”. Nota 12 al pie de página en A. MARCHADOUR, Muerte y vida en la biblia (Estella, Editorial Verbo Divino, 1987) 49.

[2] JACK V. ROZELL, Asesoría Cristiana (Missouri, Global University, 2003) 300.

[3] Citado en C. J. H. WRIGHT, El Dios que no entiendo (Miami, Editorial Vida, 2010) 150.

[4] J. STOTT, La cruz de Cristo (Barcelona, Ediciones Certeza, 1996) 169-171.

[5] http://www.lupaprotestante.com/blog/el-escandalo-de-la-cruz/

Cuando Dios se castigó a sí mismo

Iglesias que abusan: ALFONSO ROPERO BERZOSA


iglesias que abusan

POSTED ON 08/07/2016 

Un drama amenazador

Admitimos con cierta resignación que hay pastores que abusan, falsos pastores que no sienten ningún amor al rebaño, porque están vacíos de Dios. No nos sorprende porque ya fue predicho por Jesús y anunciado por Pablo a los ancianos de Éfeso: “Yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño” (Hch. 20:29). Nos consolamos pensando que quizá sean sólo unos pocos. Pero nos cuesta trabajo reconocer que no sólo hay pastores que abusan, sino también iglesias que abusan. Eso ya es más serio y preocupante, pues desvirtúa el cristianismo en su misma raíz, base y fundamento. Hace de la Iglesia, cuerpo de Cristo, una cueva de ladrones, un cubil de extorsionadores. En lugar de ser una comunidad de adoración y salud, se convierte en un espacio enfermizo de manipulación y muerte. Lejos de ser liberadora, abierta, terapéutica[1], se vuelve opresora, cerreada, sectaria[2].

La teología pastoral siempre ha sido consciente del poder de la iglesia para ayudar o para dañar. “La Iglesia del Nuevo Testamento —escribe Daniel G. Bagby—, fue diseñada para ser una familia redentora, pero a la vez es una institución humana y uno no puede hacerse ilusiones con respecto a su capacidad para hacer lo malo”[3]. Por eso la buena teología se ha preocupado de resaltar el papel sanador de la iglesia como comunidad reunida para adorar a Dios y para fortaleces los lazos de amistad y comunión entre los creyentes[4].

Pero en los últimos años se ha producido el alarmante fenómeno de “iglesias que abusan”, el cual en lugar de ir en descenso va en aumento. Iglesias auténticamente tóxicas, que en lugar de sanar, envenenan. “¿Son realmente nacidos de nuevo los que deliberadamente desean hacer daño y controlar a otros en la familia de Dios?”, se pregunta Marc A. DuPont[5].

Según el el Dr. Ronald Enroth, las iglesias abusadoras tienen un estilo de liderazgo orientado hacia el control. Los líderes de este tipo de iglesias usan la manipulación para lograr la sumisión total de sus miembros. Mantienen un estilo de vida rígido y legalista que involucra numerosos requisitos y detalles minuciosos de la vida diaria. Para evitar que sus miembros presten atención a las criticas de que son objeto, los líderes se adelantan desaprobando al resto de iglesias. Una táctica claramente sectaria.

Las iglesias que abusan crean un complejo de persecución y consideran que son perseguidas por el mundo, los medios y otras iglesias cristianas. Esto dificulta que los miembros descontentos caigan en la tentación de salir de estas iglesias, un proceso que suele estar marcado por el dolor social, psicológico o emocional[6].

Existen, además, muchas otras manera de abuso espiritual, más difíciles de detectar, debido a la sutileza con que se presenta[7].

¿Cómo hemos llegado a esta situación?

De la manada pequeña a la gran manada

La Iglesia cristiana nació como una comunidad de personas congregadas por los apóstoles en torno a la figura y memoria de la persona de Jesús. Bien pronto, el dinamismo interno de estas comunidades da origen a otras comunidades que se expanden por todo el mundo mediterráneo, comenzando desde Jerusalén y Galilea. Perseguidas y rechazadas en su calidad de culto “nuevo”, nada había en el mundo antiguo más menospreciado la idea “novedosa”, le creencia “nueva”. La autoridad de las creencias residía en la tradición de los ancianos, en lo viejo, en antiguo, en lo venerado desde tiempos inmemoriales. Lo nuevo era una transgresión a lo recibido de los padres. Los judíos tenían a Moisés, ¿qué iba a aportarles el humilde Jesús? Lo griegos tenían al gran Homero, y los romanos a sus dioses ancestrales.

Los primeros misioneros cristianos se vieron rechazados por sus compatriotas, los judíos, e igualmente por la gentilidad en su generalidad.

En una de sus primeras cartas, el apóstol Pablo expresa su dolor y su preocupación por la persecución de la que son objeto los miembros de la joven comunidad de Tesalónica, a la vez que se gloría en la paciencia y la fe en todas las persecuciones y tribulaciones que soportan (2 Tes. 1:4). Parte del ministerio apostólico consistía en fortalecer a los de ánimo caído por las adversidades y persecuciones de los que eran objetos: “Fortaleciendo los ánimos de los discípulos, exhortándolos a que perseveraran en la fe, y diciendo: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios” (Hch. 14:22).

De algún modo las persecuciones contribuyeron a mantener lejos de las iglesias muchas personas indeseables. Había que tener fe verdadera para arriesgar la vida al identificarse con una fe no lícita y con una gente que era menospreciada y perseguida. Aún con todo, la fe, el ánimo y la red de obras sociales de las comunidades cristianas fuese abriéndose un hueco en la sociedad romana. De manera que, pese a las pruebas y hostilidades, las iglesias fueron creciendo y expandiéndose por todo el mundo antiguo.

Fue un crecimiento gradual, pero no espectacular. La cosa cambio con la “conversión” del emperador romano Constantino. De repente, la Iglesia mártir, la iglesia despreciada, se convirtió, en Iglesia reconocida, victoriosa. Nobles y hacendados imitaron el gesto de su supremo gobernante y en masa se hicieron cristianos. El cristianismo se volvió en una “religión de éxito”.

El peligro del éxito

El éxito, naturalmente, atrae a las masas. ¿Quién quiere ser parte de un grupo de perdedores? Pero el éxito tiene sus peligros. Jesús lo entendió perfectamente cuando Satanás le pidió que convirtiese las piedras en pan. ¡Qué grande multitud de hambrientos no le habrían seguido! Multiplicó los panes y los peces y la gente se sació, pero no creyó. Durante un tiempo le siguieron por este tipo de milagros, porque “comieron pan y se saciaron” (Jn. 6:26-27). Pero nada más.

El “éxito” de Felipe se convirtió en un gran peligro como Simón el mago aceptó la palabra del evangelista (Hch. 8:13), no por su contenido espiritual, sino por las maravillas que realizaba y que él era incapaz de hacer. Estuvo dispuesto a pagar una gran suma de dinero (v. 18) a cambio de esos dones asombrosos, que le asegurarían el favor de las multitudes.

A principios del siglo XX el movimiento pentecostal era un fenómeno marginal, propio de personas de los barrios marginales de las grandes ciudades, con escasa educación y poca proyección social. No tiene nada de extrañada que fueran menospreciados y calificados de mil maneras negativas por su hermanos conservadores. En la década de los 60 algo comenzó a cambiar. Algunos pastores de las iglesias tradicionales y mayoritarias se abrieron al fuego del Espíritu y desde entonces, el fenómeno no ha parado de crecer, hasta el punto de convertirse en una “religión de éxito”, que atrae por igual a personas sencillas como sofisticadas; campesinos y profesionales; de clase obrera y de la burguesía. El crecimiento ha sido espectacular. El mayor registrado en los anales de la historia del cristianismo.

Aparecen los lobos

El éxito de masas, con todo lo que esto significa de poder económico y de influencia, atrae a los buitres y a los vividores. ¿Acaso habrá algo más fácil que aprenderse la jerga carismática y rentar un almacén donde comenzar cada cual su propia iglesia, atrayendo a los incautos con promesas de sanidad, prosperidad y éxito sin límites? Al crecer el número de imitadores, de falsos apóstoles, aumenta la oferta según las leyes del mercado y del circo: ¿Quién da más? Vengan y vean lo más imposible todavía. El camino de la impostura y de la codicia no conoce freno; es una pendiente que se desliza hacia un abismo sin fin. El carismatismo actual vive, sufre y padece las consecuencias del éxito. La facilidad con que un mensaje pseudo cristiano es capaz de atraer y embaucar a la gente en que en un momento de dificultades y en medio de la inseguridad busca algo o alguien que le garantice el azaroso presente, que le saque de la menesterosidad y aporte algo de color a su vida. De esto se aprovechan los falsos pastores y apóstoles. Bayardo Levy denuncia en su libro ¿Ministros o trasquiladores?, que “gran parte de las iglesias se han vuelto un negocio altamente lucrativo. Muchos líderes levantan una congregación con una mano delante y otra detrás (quiero decir, sin dinero) y en poco tiempo los vemos en una gran abundancia económica; algunos hasta con escoltas y en carros lujosos. Nunca fueron empresario, pero de la iglesia crearon una gran empresa”[8].

Cuando falta amor, amor a Dios y al prójimo, la tendencia natural del ser humano es aprovecharse de su prójimo, abusar de él, lucrarse a su costa.

El principio edificación

Conociendo el misterio de la unidad tan íntima de Cristo y su Iglesia, a la que san Pablo no duda en llamar “cuerpo de Cristo”, se hace más detestable la existencia de iglesias, grupos e instituciones llamados cristianos que se aprovechan del buen nombre de Cristo y de su Iglesia para abusar de la gente; para intoxicar la mente y el corazón de los que caen bajo su influencia; para explotar económicamente la codicia de unos y la credulidad de otros.

¿Cómo podemos enfrentar esta situación?

En primer lugar, poniendo en práctica el discernimiento de espíritus, lo que conlleva responsabilidad por parte de los ministros y madurez por parte de los miembros. Es del todo necesario una labor de educación de los creyentes para que por sí mismos puedan discernir la enseñanza recibida dentro y fuera de su congregación. También aquí nos encontramos con un problema de “abuso”, consistente en la creación de dependencia de los miembros respecto al pastor. Cuanto más maduros y preparados sean los miembros de una iglesia mayor será la defensa contra desviaciones y abusos de una u otra parte.

En segundo lugar, hay un criterio apostólico muy útil para discernir y contrarrestar las situaciones de abuso en todas sus variantes.

Se trata de la “edificación”, metáfora tomada del mundo de la construcción, presente también en otros aspectos de la vida cristiana[9]. La Iglesia es representada como un edificio espiritual (1 Cor. 3:9; Ef. 2:21), del que cada miembro es un piedra viva (1 Ped. 2:5). El crecimiento y el desarrollo del carácter de los creyentes es presentado bajo la metáfora de la “edificación” (Hch. 9:31; 1 Cor. 8:1; 10:23; 14:4, 17; 1 Tes. 5:11). Los ministros de la Iglesia tienen por meta la edificación de los creyentes en el fundamento que es Jesucristo (1 Cor. 3:10, 12, 14; Ef. 2:20; Col. 2:7; Jud. 20). La vida cristiana es una labor continua y progresiva de edificación, de modo que hasta los dones milagrosos carecen de importancia si no contribuyen a la edificación de la comunidad (cf. 1 Cor. 14:4). El amor es el elemento clave de esta edificación (1 Cor. 8:1).

La regla por la que ha de medirse una iglesia, y la vida cristiana en general, es si edifica o no edifica (1 Cor. 10:23). Soren Kierkegaard decía que si una reunión cristiana no contribuye a edificar, es acristiana, por más que se realice en nombre de Cristo y con la Biblia en la mano. “La regla cristiana, en efecto, quiere que todo, todo, sirva para edificar. Una especulación que no lo consigue es, de golpe, acristiana”[10].

La edificación del cuerpo del Cristo compete a todos, pastores y fieles por igual. “Animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis” (1 Tes. 5:11), escribe el apóstol Pablo. Una iglesia sana es una iglesia que busca la edificación de sus componentes, la realización personal de cada cual, la formación del hombre nuevo en Cristo Jesús. Cuenta para ello con la Palabra y con el Espíritu.

Un ministerio sano es un ministerio que edifica. Uno de los requisitos que el apóstol Pablo exige de los pastores es que sepan administrar bien la Palabra de Dios (2 Tim. 2:15). El Señor Jesucristo habló del Reino de Dios y dijo que “todo escriba docto en el reino de los cielos es semejante a un padre de familia, que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas” (Mat. 15:32). Juan Calvino saca de estos textos la lección que los maestros y predicadores cristianos tienen deber de dividir o cortar la Palabra de Dios, como si un padre, al dar alimento a sus hijos, estuviese dividiendo o partiendo el pan en pequeños pedazos. “Algunos la mutilan, otros la rompen, otros la torturan, otros la parten en pedazos, otros, quedándose en la superficie, jamás penetran hasta la médula de la doctrina. A todas estas faltas, contrapone “el dividir bien”, es decir, la forma de explicar que se adapte para la edificación; porque ésa es la norma por la cual debemos regular toda interpretación de la Escritura” (Calvino, Comentario a las Epístolas Pastorales. La cursivas son nuestras). E insiste al comentar 2 Tim. 3:15, que toda Escritura inspirada por Dios es “util”. “La Escritura contiene la regla perfecta para vivir una vida buena y dichosa. Cuando Pablo dice esto, enseña que esta es corrompida por el abuso pecaminoso, cuando no se persigue esta utilidad. Y así él indirectamente critica a esos hombres sin principios que alimentan a la gente con vanas especulaciones, como con aire. Por esta razón, podemos, en la actualidad, condenar a todos aquellos que, pasando por alto la edificación, causan disputas que, aunque son ingeniosas, son también inútiles. Siempre que las ingeniosas bagatelas de esa naturaleza se presentan, deben ser detenidas con este escudo: “La Escritura es provechosa”. De aquí se sigue que es ilícito tratarla en una forma no provechosa; porque el Señor, cuando nos dio las Escrituras, no trató de satisfacer nuestra curiosidad, ni de animarnos a la ostentación, o de darnos ocasión para charlar y parlotear, sino de hacernos bien; y por consiguiente, el uso correcto de la Escritura debe siempre dirigirse hacia lo que es provechoso” (Calvino, las cursivas son nuestras).

Cuando el pueblo de Dios es edificado, la comunidad se enriquece, se promueve el bienestar general, el Espíritu actúa y la Palabra se hace realidad. Este bienestar general incluye la denuncia de los falsos apóstoles y profetas que dividen el cuerpo de Cristo.

En pocos años se producirá una “campo quemado” para la misión y el evangelismo, provocado por los abusos mencionados, que conocemos y que nos preocupa, en el cual tendremos muchas dificultades para que renazca la fe y la confianza en el mensaje del Evangelio.

Es urgente tomar medidas ahora que es tiempo, predicando la palabra; insistiendo a tiempo y fuera de tiempo; redarguyendo y reprendiendo a los que trafican y comercian con la Palabra de Dios, aplicando a la tarea mucha fe, mucha paciencia y mucha instrucción (2 Tim. 4:2). Creando espacios de libertad y crítica desde la fe. Formando personas maduras en su relación con Dios, evitando así situaciones de dependencia, o clientelismo, respecto a falsos pastores, maestros o apóstoles.

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[1] Véase Pedro Álamo Carrasco, La Iglesia como comunidad terapéutica. CLIE, Barcelona 2005.

[2] Véase Jaime Mirón, ¿Está su iglesia convirtiéndose en una secta? Tyndale House Publishers, Illinois 2012.

[3] Daniel G. Bagby, El poder de la Iglesia para ayudar o dañar, p. 6. Casa Bautista de Publicaciones, El Paso 1992.

[4] Véase Alberto Daniel Gandini, La Iglesia como comunidad sanadora. Casa Bautista de Publicaciones, El Paso 1989.

[5] Marc A. DuPont, Toxic Churches, p. 17. Chosen Books, Grand Rapids 2004.

[6] Ronald M. Enroth, Churches That Abuse (Zondervan, Grand Rapids 1993);

[7] Véase David Johnson y Jeff van Vonderen, El sutil poder al abuso espiritual. Cómo reconocer y escapar de la manipulación espiritual y de la falsa autoridad dentro de la Iglesia (Vida, Miami 2010); Mary Alice Chrnalogar, Escrituras Torcidas. Liberándose de las iglesias que abusan (Vida, Miami 2006).

[8] Bayardo Levy, ¿Ministros o trasquiladores?, pp. 7-8. Palibrio, Bloomington 2011.

[9] Véase “Edificar, edificio”, en A. Ropero, ed., Gran Diccionario Enciclopédico de la Biblia. CLIE, Barcelona 2014.

[10] Soren Kierkegaard, “Prólogo” a La enfermedad mortal. Trotta, Madrid 2008.

http://www.lupaprotestante.com/blog/iglesias-que-abusan/

HOLANDA: Stegeman Teóloga del Año: “Me encanta el conflicto”


Una entrevista con la teóloga holandés del Año, que creo que es lo suficientemente interesante como para traducir para nuestro grupo.

»25 de junio de, el año 2016

Janneke Stegeman Teóloga del Año: “Me encanta el conflicto”

Ella opina que Dios es mucho más que un “hombre blanco”: esta noche Janneke Stegeman fue elegida como la “Teóloga del Año” durante la noche de Teología. Junto con los otros dos nominados se aclara su visión sobre la fe y el pensamiento.

Ella dice que muchos cristianos evitar el conflicto. “En las discusiones de la iglesia a menudo sofocada por el bien de mantener la paz. Todo tiene que ser bella y lisas. Todo el mundo tiene que estar de acuerdo. El cristianismo es demasiado miedoso para el conflicto. ”

Hablar es Janneke Stegeman. Ella se ríe: “Estoy irascible. Me encanta un conflicto. Es una situación que exige creatividad. El conflicto es a menudo el motor detrás de una tradición. ”

El teólogo le encanta hablar, mucho, sobre el poder y la impotencia, la justicia y la injusticia, blanco y negro, el género y la sexualidad. Ella apunta sus flechas a menudo en los ‘blancos’ y ” los hombres heterosexuales. Según ella que dominan el campo de la teología, y están estableciendo las normas. ‘Dios no sólo tiene un Willy, uno también tiene que tener un apéndice tales con el fin de hablar razonablemente acerca de Dios’, que una vez declaró durante una conferencia en Utrecht.

El campo de la teología tiene problemas con la corporalidad y el que se aparta de la norma heterosexual ‘, Stegeman dice ahora. “La teología es sobre todos los aspectos de la vida humana. También sobre la corporalidad y la sexualidad. Por el momento esto se discute de forma reglamentaria. La Biblia se lee prescriptivamente tanto. Por ejemplo, la homosexualidad. Las dificultades en las que son parte de una cultura que ha crecido, en lugar de una receta de la Biblia ‘.

Cuando el líder de la iglesia protestante Arjan Plaisier declaró recientemente que no es prudente volver a discutir las diferencias entre matrimonio religioso homosexuales y heterosexuales marrige religiosa, Stegeman reaccionó con furia. “Pronto voy a escribir un artículo sobre por qué no quiero ser cristiano ‘, escribió en su página de Facebook. Y: ‘Ese miedo cristiana de conflicto. ¿Cómo se puede encontrar más importante que hacer la gente la justicia? ‘

De acuerdo con Stegeman, que doctoró en el papel del conflicto en el desarrollo de la tradición religiosa, los cristianos han hecho las historias de la Biblia “demasiado bonito, muy bien redondeada y demasiado perfecta ‘. “Se trata de un lote con el buen Dios, el Espíritu Santo inspirador, y el Jesús dulce. La forma en que leemos la Biblia elimina la tensión de la misma. Ropa de colores de José también se puede leer como un vestido. ¿Qué dice eso acerca de los roles de género? El cristianismo tiene rincones y grietas que no son tan bien conocidos más. Quiero hablar acerca de aquellos especialmente. Para mí, la religión se trata de la liberación. ”

De acuerdo con Stegeman Dios es trascender el género. ‘Algunas tradiciones dentro del cristianismo ven quinta herida cruz de Jesús, el único en su costado, como un canal del parto. ¿Y sabía que Jesús también ha sido retratado con los pechos que dan leche? La tradición ofrece mucho más espacio que mucha gente piensa ‘.

Janneke Stegeman (35) doctoró en 2014 y se especializa en el Antiguo Testamento. Ella trabaja, entre otros en el centro de debate De Nieuwe Liefde (El nuevo amor) en Amsterdam “.

PS Uno de los otros dos candidatos, ambos hombres que también fueron entrevistados, es una feminista incondicional, por lo que yo puedo leer. Pero he terminado traduciendo desde hace un tiempo.

http://www.trouw.nl/tr/nl/5091/Religie/article/detail/4326842/2016/06/25/Janneke-Stegeman-theoloog-van-het-jaar-Ik-houd-van-conflict.dhtml

Proceso Vatileaks: nota del padre Lombardi tras la sentencia


10 horas ago

Federico Lombardi

Proceso Vatileaks: nota del padre Lombardi tras la sentencia

(RV).- El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede explica en una nota que este proceso debía hacerse, porque hay una Ley, e incluso una Ley reciente, del año 2013, que fue promulgada para contrastar las fugas de noticias. Mientras en los últimos años se desarrolló el sistema jurídico y penal vaticano para hacerlo más completo y ponerlo a la altura de las exigencias actuales a fin de hacer frente a la ilegalidad en diversos ámbitos.

De modo que, como afirma el Padre Federico Lombardi, “no se pueden declarar intenciones y establecer normas y después no ser coherentes en el hecho de ponerlas en práctica, persiguiendo a quien no observa las leyes”. Y añadió textualmente acerca de este proceso:
“Se lo debía hacer para demostrar la voluntad de combatir con decisión las manifestaciones y las consecuencias incorrectas de las tensiones y polémicas internas vaticanas, que desde hace un tiempo se reflejan muy frecuentemente también afuera a través de indiscreciones o filtraciones de documentos a los medios de comunicación, creando un círculo y un contexto ambiguo y negativo de interacciones entre discusiones internas y relanzamientos a través de las comunicaciones sociales, también con consecuencias negativas en la opinión pública, que tiene derecho a una información objetiva y serena. Ésta es una ‘enfermedad’ – como diría el Papa Francisco – que hay que combatir con determinación”.

Asimismo el Padre Lombardi afirma que para conocer y evaluar los diversos aspectos de esta situación era justo afrontar valerosamente también la dimensión del papel y de la responsabilidad efectiva de los periodistas en esta cuestión, a pesar de las polémicas previsibles a propósito de la tutela de la libertad de prensa. Y añade que la libertad de prensa ciertamente debe ser tutelada, pero recuerda que la profesión periodística puede tener límites que respetar cuando hay otros bienes importantes que tutelar. De manera que “es justo – dice – verificar si esto ha sucedido o no”. Y como tantas veces se ha afirmado, “de ninguna manera éste era un proceso contra la libertad de prensa”.

“También Benedicto XVI, si bien no existía aún la ley actual, había considerado justo que la justicia ‘humana’ hiciera su curso con respecto a su mayordomo hasta la sentencia. Ahora, análogamente – si bien la responsabilidad de la divulgación se remontaba claramente a un eclesiástico importante – no habría sido justo usar por este motivo un trato diverso”.

Por otra parte, el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede afirma que “el proceso se hizo con la plena voluntad de respetar las leyes y los procedimientos previstos”, junto a las exigencias del derecho y de la defensa de los imputados:

“Con jueces y abogados competentes y con un debate público trasparente, se escucharon testimonios sumamente autorizados, como el recordado varias veces – en el debate y fuera de él – del Doctor Paolo Mieli. El tiempo global del proceso fue contenido, es más breve, si también se tienen en cuenta los casi dos meses empleados para la pericia informática que había sido solicitada por la defensa”.

Teniendo en cuenta que la sentencia fue formulada por el Colegio de jueces con plena autonomía, el Padre Lombardi explica que se la llevó a cabo “con actitud de justicia y de clemencia al mismo tiempo”, según el espíritu de renovación de la legislación penal querido por Pablo VI en 1969.

“Como todos aquellos que han seguido el proceso han comprendido fácilmente, el debate tuvo un papel fundamental en la formación del juicio del Colegio, que no se movió en base a posiciones de prejuicio, llegando, en fin, a sentencias de absolución de las cuales sólo es posible alegrarse”.

Cabe destacar, como afirma el Padre Federico Lombardi que las motivaciones de la sentencia serán depositadas en las próximas semanas, con lo que podrán ser conocidas; mientras ahora quedan tres días para que los imputados puedan apelar contra la sentencia. Y concluye manifestando su deseo de que – a pesar de la tristeza que cada delito y su consecuente vicisitud procesual causan necesariamente – se obtengan conclusiones y reflexiones útiles para preveniren el futuro la repetición de situaciones semejantes.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Foto: Jesuita Federico Lombardi, director de la Sala de Prensa Vaticana – ANSA

http://www.revistaecclesia.com/proceso-vatileaks-nota-del-padre-lombardi-tras-la-sentencia/

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