ARGENTINA: Atacaron al cementerio judío de Moisés Ville


Se produjo el último fin de semana e investigan las causas. En diálogo con LT10, Horacio Roitman, presidente de la DAIA Santa Fe aseguró que buscan determinar si es producto de un hecho antisemita o delictivo pero que se suma a una serie de hechos a nivel país. “Nos tiene muy preocupados y queremos saber a qué responden”, aseguró el titular de la delegación.

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Horacio Roitman – LT10

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En los últimos días se han dado a conocer diferentes ataques a entidades israelitas en distintos puntos del país. Este último fin de semana se produjeron  ataques al cementerio judío de Moisés Ville, comunidad ubicada en departamento San Cristóbal.

En diálogo con LT10, Horacio Roitman, titilar de la DAIA Santa Fe afirmó que investigan si los daños responden a hechos antisemitas o solo delictivos. “Nos tiene muy preocupados”, afirmó. Y agregó, que “es un hecho más que suma a los diferentes que se han producido a lo largo del año en diferentes partes del país”.

En este sentido lo asoció a diferentes hechos que se dieron en Santa Fe, como el ataque a Macabi y llamó “a la prudencia para definir los ataques para evitar la discriminación y xenofobia”.

Por último expresó la necesidad de que “las entidades judiciales investiguen los casos para dar con los responsable e impedir que vuelvan a  repetirse”.

Atacaron al cementerio judío de Moisés Ville

La mujer en el pozo (basado libremente en Juan 4: 1-30 y 39-42)


Mujer en el pozo https://www.lightstock.com

La mujer en el pozo (basado libremente en Juan 4: 1-30 y 39-42)

por Lynn Kinlan


Para el mediodía, los discípulos crecieron hambre así que Jesús propuso ir al pueblo a comprar comida. Se pusieron de acuerdo para encontrarse con él más tarde en el punto de referencia de Leah, Rachael y de Jacob gran pozo. Al llegar allí caliente y cansado, Jesús esperó a que alguien venga con un tarro para sacar agua.
Se corrió la voz de que Jesús bautizaba más discípulos que incluso su primo Juan y los fariseos no les hizo gracia; bautismos, un Mesías y algunas Espíritu Santo? Se estaba extendiendo, llegando a ser contagiosa, una amenaza para el orden público. aún no está listo para ser confrontado por las autoridades, Jesús dejó Judea con sus discípulos para Galilea. Esto significaba que viaja a través de Samaria que durante generaciones había sido una tierra de enemigos jurados hacia los Judios.

Una mujer de mediana edad de Samaria, ya que hace su segundo viaje a la bien ese día, pasó por delante de Jesús y comenzó a llenar la primera de las seis tinajas de agua.  Jesús dijo: «Dame de beber.»

«¿Estás hablando conmigo?»

«Sí, por favor.  Comparte una jarra de agua con un viajero?»

«Usted es un hombre judío y yo, que soy samaritana y, sin embargo, usted habla como si fuéramos amigos. No es cierto que deberíamos beber del mismo frasco o hablar así en público. »   Al ver que sus palabras no tuvieron ningún impacto, continuó,» Para un Judio en la parte equivocada de la ciudad, que esté muy seguro de sí mismo. «

Jesús respondió: «Si tan sólo pudiera verme de verdad y no juzgar por la apariencia o el nacimiento. A medida que se llega a saber lo Divino, que será el que está pidiendo una muestra de agua viva, derramada por todos «.

 «Hmmpf.» El samaritano se movió unos pasos más cerca. Ella señaló con el dedo al desconocido y lo desafió.  «Usted, un refugiado lejos de casa, vienen aquí a la Gran Pozo de mis antepasados, sin ni siquiera un frasco y exigir lo que no es la suya. A continuación, curiosamente habla de «agua viva».  No sólo dónde encuentro esta agua viva de la suya? «

«Todo el mundo bebe de este pozo a tener sed, pero el que beba del agua que yo le dé ellos nunca tendrá sed. El agua viva es la fuente dentro, saltando hacia arriba para la vida eterna «.

«Está bien, entonces. dame esa agua que quita la sed. Yo anhelo por una vida sin necesidad de caminar penosamente millas a la Gran Bien dos o tres veces al día «.

«Ve y encuentra a su marido, traerlo de vuelta aquí».

«No tengo marido.   Pero, sin duda, su oferta de una fuente de agua viva sigue en pie?»

«Yo sé que no tiene marido. De hecho, usted es una madre soltera, dependiente de la caridad de los demás, no todos los cuales son una especie de ello. La alimentación de sus hijos es una preocupación constante. «

La mujer echó el pelo hacia atrás y observó a los viajeros con malestar. «Puedo ver que eres un profeta y sabe mucho.»

«Sé muy bien que se acerca la hora – de hecho, ya está aquí – cuando todos los creyentes llegarán a reconocer la Fuente de Luz y Vida y adorar juntos en el Espíritu.

Ofreciendo la única jarra que había llenado, dijo el samaritano, «Se me ha enseñado que el Ungido vendrá por nosotros y ser capaz de decir todo.»

 «Crea en su corazón lo que ves delante de ti; Yo soy el Ungido «.

En ese momento, los discípulos regresan detuvieron comiendo la comida que habían comprado y miraron, sorprendido al ver a Jesús en conversación privada con una mujer sin compañía. Al ver el grupo de hombres con respecto a ella en el horror, la mujer le llenó los frascos y se fue, dejando uno.

De vuelta en la ciudad, se apresuró a decir todo el mundo dijo que se reunió, «Ven a la gran pozo y ver a alguien que sabe todo lo que he hecho en mi vida. ¡Ven ahora! Creo que podría ser nuestro Mesías!  Habla de la percha y una fuente de agua viva especial dado a todos. El testimonio de ella los convenció y muchos corrió a la Gran Bueno, algunos esperanzadores, otros ya creer. Se reunieron con Jesús y le rogaron que se quedara un tiempo, por lo que pasaron dos días de comunión con la buena gente de Samaria. Algunos recordado dar crédito a la mujer en el pozo con llevarlos a Jesús y ninguno de ahí en adelante begrudged su pobre familia de la caridad y bondad que les corresponde.

            

Lynn Kinlan es un miembro de la Sala Superior Incluido Comunidad Católica de la Región de la Capital del Estado de NY.

Publicado por Bridget María Meehan en 21:04

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2016/09/the-woman-at-well-based-loosely-on-john.html?spref=fb

«Hermano Papa Francisco, sigue adelante y con firmeza inquebrantable renovando la Iglesia»


 

Un Dicasterio para los oprimidos del mundo

«La renovación de la Iglesia tiene que llegar contigo a un punto de no retorno»

Bergoglio saluda a la multitud

RELIGIÓN DIGITAL. Jesús Bastante, 05 de septiembre de 2016 a las 10:44

Es muy lamentable que en las 9 congregaciones que recoge el Derecho Canónico de 1983 se ocupan sólo de servicios litúrgicos, sacramentales y doctrinales.

 

(Faustino Vilabrille).- El Papa Francisco acaba de crear un nuevo Dicasterio, destinado al servicio y la promoción del desarrollo humano integral, con atención preferencial a los emigrantes, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura, así como las de la trata.

Dentro de este Dicasterio entra también de lleno la protección y el cuidado de la Tierra de la cual dependemos todos los seres vivos del planeta. Es un Dicasterio en línea directa con las Bienaventuranzas y Mateo 25,31-46: «tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, era extranjero y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme»

 

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Con este nuevo Dicasterio Francisco empieza a cumplir lo que había anunciado en una entrevista en 2013: «La Curia tiene un defecto: es Vaticano-Céntrica. Ve y se ocupa de los intereses del Vaticano y olvida el mundo que le rodea. No comparto esta visión y haré de todo para cambiarla». Y añadió: «los jefes de la Iglesia han sido a menudo narcisistas, adulados por sus cortesanos. La Corte es la lepra del papado. La Iglesia tiene que volver a ser una comunidad del pueblo de Dios y los presbíteros, los párrocos y los obispos deben estar al servicio del pueblo de Dios».

Es muy lamentable que en las 9 congregaciones que recoge el Derecho Canónico de 1983 se ocupan sólo de servicios litúrgicos, sacramentales y doctrinales. Es como si la Iglesia de Roma (y en algún sentido la Iglesia universal) se hubiera olvidado de su tarea social, de servicio a la humanidad, pues no se había creado ninguna Congregación dedicada expresamente al compromiso con los ayuda a los más pobres, a la justicia social, a los hambrientos del mundo, a los enfermos, a los privados de libertad política o religiosa, a los encarcelados, a la denuncia de las dictaduras y la injusticia, al compromiso con la construcción integral del Reino de Dios en este mundo.

Es cierto que al lado de las Congregaciones anteriores se habían creado 11 Consejos Pontificios: Para de los Laicos, de la Unidad de los Cristianos, Justicia y Paz, Cor Unum, Familia, Emigrantes, Diálogo interreligioso, Cultura, Comunicaciones Sociales, Pastoral Sanitaria y Nueva Evangelización.

Francisco, con la creación de este Dicasterio recoge todo eso, pero en un Dicasterio, en el que opta preferentemente por los pobres, los perseguidos, los débiles, los alejados, los desheredados del mundo, colocando al ser humano más necesitado en el centro mismo de la misión de la Iglesia. Es la misma opción preferencial de Jesús que recogen los Evangelios, y que debe ser el núcleo central de la misión de la Iglesia, su razón de ser en el mundo, pues por nosotros los hombres y por nuestra salvación Jesús vino a la tierra y se ocupó preferencialmente de los pobres, los enfermos, los débiles, los marginados, los excluidos, los maltratados, los explotados por la sociedad y la religión.

 

 

Dentro del nuevo Dicasterio figuran explícitamente recogidos los encarcelados, y con toda razón, pues la gran mayoría de los encarcelados del mundo son los más pobres de la sociedad en todos los países. No en vano tenemos en el mundo más de 10,5 millones de encarcelados. Figuran igualmente los emigrantes: el año 2014 teníamos en el mundo más de 59 millones de desplazados FORZOSOS, de los que 19.5 millones eran refugiados. De Africa y Oriente Medio, solo en 2015, tuvieron que emigrar más de un millón de personas, de las cuales murieron por el camino cerca de 4000. Dentro de estas grandes cifras hay un sector especialmente oprimido y explotado: son los miles de mujeres africanas que vienen engañadas a la UE, y al llegar se ven sometidas a la prostitución por diferentes mafias: Solo en Baleares hay unas 700 procedentes de Nigeria. Las hay también por el Sur de Francia, Suiza, Milán, etc. procedentes de Gabón, Camerún, Ghana y Costa de Marfil.

Francisco pone al frente de este Dicasterio al Cardenal Turkson. Hijo de un carpintero, nació en Wassaw Nsuta (Ghana, Africa) el 11 de octubre de 1948. En una humilde vivienda de dos habitaciones creció junto con sus nueve hermanos y hermanas. Habla fluidamente inglés, francés, italiano, alemán y hebreo; hasta ahora estaba al frente del Consejo pontificio de Justicia y Paz (¿Futuro Papa africano?).

Lo lamentable, incompresible y totalmente injustificable es que este Papa, que quiere ser coherente con Jesús y su mensaje, está encontrando fuerte oposición, no solo en sectores concretos del Vaticano, sino también con reflejos muy definidos en algunos Cardenales, Obispos, Obispados y Curias diocesanas de diferentes partes del mundo, y por supuesto también en los sacerdotes que los secundan.

Entre los opositores a Francisco figuran el Cardenal Sarah que quiere volver a la misa de espaldas al pueblo, Gerhard Müller, a quien trajo a Oviedo el arzobispo Sanz Montes; junto a estos, como opositores a Francisco figuran también Angelo Sodano, Tarcisio Bertone, Marc Ouellet, Leo Burke, George Pell, Camilo Ruini, Carlo Cafarra, Giovanni Batista Re, Angelo Scola, Elio Sgreccia, Walter Brandmüller, Antonio Rouco con sus afines de Getafe, Oviedo (que en diciembre pasado expulsó, sin justificación ni explicación alguna, a los 35 voluntarios de Pastoral Penitenciaria de la cárcel de Villabona de Asturias), Toledo, Sevilla, Granada, Pamplona y Segovia, así como Martínez Camino, auxiliar de Madrid.

Hermano Papa Francisco, sigue adelante y con firmeza inquebrantable renovando la Iglesia. Elegiste intencionadamente el nombre que ostentas como Papa en recuerdo y compromiso con aquellas palabras del Cristo de San Damián a Francisco de Asís, que conoces muy bien «Ve, Francisco, y repara mi Iglesia, que amenaza ruina»,

Muy bien, Francisco. Con este nuevo Dicasterio quieres impulsar la misión más importante y principal de la Iglesia en este mundo: trasmitir a toda la humanidad y toda la creación el mensaje más importante que hasta hoy ha conocido la historia, el de Jesús de Nazaret, para un mundo de amor, justicia, fraternidad, solidaridad, paz, esperanza y vida para todos los hombres y toda la creación, desde la dimensión más inmanente de esta frontera de la vida, hasta la más trascendente de la plenitud definitiva para todos y para toda la creación.

Aun te queda mucho por hacer. Sigue adelante sin parar, de tal manera que el proceso renovador que estás impulsando, llegue a un punto de no retorno, en que el proceso de renovación ya sea irreversible. La Humanidad lo necesita. Dios nos lo pide, a ti y a todos.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2016/09/05/un-dicasterio-para-los-oprimidos-del-mundo-religion-iglesia-papa-vaticano-francico-curia-desfavorecidos.shtml

«Bienhallada sea la Iglesia ‘madre'».Cisma de hecho en la Iglesia .»Bienvenido sea el ocaso de la Iglesia ‘maestra'»


Cisma

 

Jesús Martínez Gordo, 11 de septiembre de 2016 a las 12:36

Francisco tiene la lucidez y el coraje requeridos para aceptar que lo suyo es curar, no condenar; acoger, no excluir; proponer, no imponer

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Francisco

(Jesús Martínez Gordo).- Lo dijo Walter Kasper, finalizado el Sínodo ordinario de 2015: en la Iglesia existe un «cisma de hecho» entre una parte de la jerarquía y la comunidad católica. Y lo sostuvo, responsabilizando del mismo a un grupo de cardenales y obispos que habían pasado a ser estos últimos años la minoría rigorista que siempre habían sido en el conjunto del catolicismo; pero, a partir de ahora, sin el respaldo, afortunadamente, del sucesor de Pedro.

Transcurrido casi un año desde que comunicara este diagnóstico, tan contundente como inusual en un cardenal, parece oportuno preguntarse qué está sucediendo en la Iglesia para que, quien ha tenido como tarea primera, desde 2001 hasta 2010, el cuidado de la Unidad de los Cristianos, se haya despachado de esta manera.

Para W. Kasper dicho «cisma» es consecuencia de la relectura involutiva que la minoría, perdedora en el Vaticano II (1962-1965), pero mayoritaria en la curia vaticana, ha realizado de los acuerdos conciliares más importantes durante los cinco últimos decenios. Y, de manera particular, en lo referente a la forma de gobernar y a la moral sexual.

No faltan quienes, prolongando su diagnóstico, sostienen que esta minoría, al haber ninguneado tales acuerdos, acabó llevando a la Iglesia a una lamentable vía muerta de la que, probablemente, su expresión más contundente y penosa fue la renuncia del papa Benedicto XVI. No sería difícil, apuntan, enumerar los asuntos que han sometido a una sistemática e involutiva relectura a partir de su concepción de la Iglesia como «maestra» en un mundo que, bajo el engaño de la tolerancia, se estaría adentrando a marchas forzadas en el relativismo, tan corrosivo como dictatorial.

Juan Pablo II fue meridianamente claro al respecto: los problemas de la Iglesia y de la sociedad habían de resolverse, proclamó, «sin falsificar ni comprometer jamás la verdad» y sin «esconder las exigencias de radicalidad y de perfección» (1981). Su pontificado fue el del triunfo de las llamadas «verdades innegociables» promulgadas por el magisterio papal, con rango superior a la libertad o a la conciencia personal. Y con ello, el del inicio de una creciente desafección eclesial en Europa; además, del aparcamiento, y condena, de una buena parte de los herederos de la mayoría conciliar.

Por fortuna, la elección de Francisco ha facilitado que emergiera el modelo de la Iglesia como «madre» que, porque tiene entrañas de misericordia, está más pronta a acoger, acompañar, discernir e integrar que a condenar. Y que, por supuesto, es buena; pero que, contrariamente a lo que pudieran pensar sus detractores, no es tonta ni pacata ni laxista.

Prueba de ello es que tiene la lucidez y el coraje requeridos para aceptar que lo suyo es curar, no condenar; acoger, no excluir; proponer, no imponer; anunciar, no silenciar; perdonar, no repudiar. Y, en lo tocante a la moral sexual, entiende que ha llegado el tiempo de reconocer autocríticamente que «el mensaje de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia» no ha sido «un claro reflejo de la predicación y de las actitudes de Jesús que, al mismo tiempo que proponía un ideal exigente, nunca perdía la cercanía compasiva con los frágiles, como la samaritana o la mujer adúltera» («Amoris laetitia», 2016).

Como se puede apreciar, Francisco no descuida ni olvida la doctrina o las llamadas «verdades innegociables» de los pontificados anteriores. Más bien, las lee y acoge desde la centralidad que corresponde, por derecho propio, al axioma de la misericordia. Procediendo de esta manera, coloca en el sitio que le pertenece a la llamada «ley moral natural» y ofrece una alternativa eclesial que, al ser integradora, tiene más futuro de lo que sus críticos y detractores creen; a quienes, por cierto, no manda desfilar, como se hacía en un pasado reciente, por la Congregación para la Doctrina de la fe.

El «cisma de hecho» de la Iglesia Católica puede disolverse como un azucarillo en agua. Y no solo porque decrezca el número de sus partidarios (a veces por motivos no siempre confesables) o por su anclaje en la extrapolación rigorista, sino, sobre todo, por la frialdad, el autoritarismo y la inconsistencia teológica con que han defendido dichas «verdades innegociables».

Bienvenido sea el ocaso de la Iglesia «maestra» que las ha apadrinado y que ha sido ciegamente partidaria de los análisis en blanco y negro, de la yuxtaposición entre la verdad y la mentira y de la condena de cualquier discrepancia, casi siempre, percibida como ruptura.

Y bienhallada sea la Iglesia «madre» que, porque articula verdad y misericordia desde el primado de esta última, reconoce (y acoge como propia) una mirada integradora, habilitando, a quien la ejercita, para percibir elementos de santidad y verdad, incluso, en las llamadas «situaciones irregulares». Y que, por si lo anterior pareciera poco, promueve, además, la pluralidad, que es santo y seña de la catolicidad.

http://www.periodistadigital.com/religion/opinion/2016/09/11/cisma-de-hecho-religion-iglesia-dios-jesus-papa-francisco-fe-benedicto-xvi-wlater-kasper-concilio-vaticano-ii-cardenales-obispos

Los Minangkabau de Sumatra


Los Minangkabau de Sumatra

En Sumatra, al oeste de la isla, viven los minangkabau, una comunidad matriarcal de más de cuatro millones de personas cuyas tradiciones ancestrales -denominadas Adat- sitúan a la madre en el centro de la sociedad. Allí las mujeres heredan la casa, la tierra y los bienes de la familia, que pasan de madres a hijas. El linaje lo transmiten ellas y el consenso o acuerdo mutuo entre hombre y mujer es la base que sustenta la vida.

 

La naturaleza es nuestra maestra. Esta es la esencia del Adat, la filosofía que rige esta sociedad. Pero hay que saber desechar de ella los aspectos negativos –el fuerte se come al débil- y aprender sólo de los positivos.

 

Eli, mujer minangkabau, nos enseñará estas tradiciones matriarcales y compartiremos su cotidianidad, su amor, su generosidad… y nos sentiremos muy acogidos en la comunidad, porque en estas tierras matriarcales se tiene la sensación de vivir la verdadera esencia de la vida, donde el “ser” es más importante que el “tener”.

 

Pero los minangkabau son musulmanes. Y la religión y la presión de un estado patriarcal, auguran tiempos difíciles para esta tradición que ellos mismos denominan matriarcado.

 

Habrá momentos de reflexión y debate. Será un viaje inolvidable y único.

 

Anna Boyé, antropóloga y fotoperiodista

http://matriarcados.com/

Argentina: «Lo que vive el pueblo del Chaco es desastroso, es un etnocidio»


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Imagen del documental El Etnógrafo protagonizado por John PalmerImagen del documental El Etnógrafo protagonizado por John Palmer

Servindi, 12 de setiembre, 2016.- En términos culturales, sociales y ambientales, lo que se está haciendo en el chaco salteño es “un etnocidio” sostiene el antropólogo John Palmer en una interesante entrevista publicada por La Gaceta, de Salta el domingo 11 de setiembre.

«Es triste verlo» dice Palmer, nacido en Inglaterra y casado con una mujer originaria con la que tuvo cinco hijos trilingües en una comunidad del chaco en la que vive desde que llegó a estas tierras en 1973.

“Lo que pasa desapercibido es que la situación real en que están viviendo las comunidades es desastrosa. Tienen planes sociales y desde el Gobierno dicen que se hace todo el esfuerzo posible para cubrir las necesidades básicas, la infraestructura y cuestiones parecidas, pero no se conoce de cerca la situación real» dice Palmer.

“La ley de interculturalidad es una distorsión de la realidad, porque lo que pasa es la imposición de una cultura sobre otra. La interculturalidad es una frase de moda, sería bárbaro si fuera verdad, es lo que se busca y lo que ellos mismos buscan» manifiesta en una posición crítica a los planes sociales del Estado dirigidos a la población indígena

«Los originarios son muy hábiles, mucho más que nosotros, para la interculturalidad. Son más tolerantes, más receptivos, más abiertos a todos los impulsos interculturales que vienen de parte nuestra, pero no se les está dando la reciprocidad que corresponde” prosigue en la entrevista.

«Para que recuperen sus tradiciones solo hace falta que se las revalorice (…) Muchos jóvenes tienen miedo a la discriminación que sufren por mostrarse indígenas, entonces se callan, se visten, no escuchan a sus abuelos, tienen vergüenza de su identidad».

«Eso se revierte mostrando interés en sus manifestaciones culturales, en darles el lugar dentro del patrimonio humano” prosigue John Palmer, quién se hiciera conocido por protagonizar el film documental El Etnógrafo(2012) de Ulises Rosell

Acceda al reportaje completo a John Palmer con un clic en el siguiente enlace:

“La interculturalidad que se pregona ha fracasado”

– El antropólgo John Palmer explica el etnocidio en el chaco salteño, la responsabilidad del Estado y las diferencias ignoradas entre ciudadanos comunes y originarios.


Imagen: La Gaceta de Salta

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Fuente: http://www.Servindi.org

Gestos “sorprendentes” que esperamos de la Iglesia (16)


Rufo González
sep122016

 

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Supresión del celibato obligatorio para obispos y presbíteros (I)
Obispos atados a la ley y sin libertad evangélica
Los dos últimos papas han seleccionado para obispos a sacerdotes contrarios a suprimir esta ley. Entre las normas orientativas, procedentes de la Curia vaticana, para seleccionar candidatos a obispos se incluyen estas:
– “no sean muy amigos de los pobres”;
– “no sean partidarios del celibato opcional ni de la ordenación femenina”.

Se ha acentuado así una jerarquía más monolítica. Mirar sólo a la ley, sin mirar a la vida real y al Evangelio, sólo puede ser fruto del afán de dominio. Una persona inteligente y culta no puede ignorar la historia impositiva del celibato en la Iglesia latina. ¿Cómo es posible que un sacerdote acepte como condición para ser obispo defender esta ley inhumana? ¿Desde la libertad de Jesús? Cierto que no se le pide su opinión desde el evangelio. Se le pide obediencia a la ley. La ley se absolutiza. “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres” es problemático hoy en la Iglesia. Se ha identificado la ley eclesial con la voluntad divina. Es el nudo que desató Jesús, pero que sus seguidores con el tiempo han vuelto a anudar. La libertad evangélica ha sido mutilada.

Inducidos a actuar contra del Evangelio antes que contra la Ley
– Se impide a las comunidades celebrar la eucaristía, si el sacerdote está casado; la ley eclesial está antes que el mandato de Jesús de celebrar su memoria.
– No importa que los sacerdotes casados no puedan vivir su vocación, y sean personas rotas; más aún: se les impide trabajar en instituciones eclesiales en actividades no ministeriales, actividades para las que están preparados. La sociedad civil es más misericordiosa que la Iglesia.
– Toleran más a los concubinarios que a los casados. En África y en América Latina, muchos curas viven con sus mujeres. Los obispos lo saben, pero, como no tienen sustitutos, miran para otro lado. Salvan la ley -los curas no se casan-, aunque vivan en concubinato.

– Pueden seguir ejerciendo su ministerio si abandonan a sus hijos y mujeres invisibles.
– Cuando les conceden dispensa para casarse, les obligan al destierro, a casarse clandestinamente…
– Se han venido tolerando vicios “contra naturam” (Conc. Lateranense III año 1179, canon 11), y abusos “con impúberes de cualquier sexo” (Instrucción 9 junio 1922), sin cuestionar la ley del celibato que muchas aberraciones hubiera podido evitar.

“La institución va a su beneficio; a mantener, como sea, al funcionario”
“No mira sus sentimientos, no le educaron para sobrellevar sentimientos propios, sino de los demás. Pero el sacerdote es una persona, y no tiene por qué reprimir lo que es el mayor don, el amor. La ordenación va referida a un “ministerio”, un servicio público, atornillado por el celibato a la fuerza; y ciertamente temporal: los párrocos y los obispos se jubilan (o sea, dejan su ministerio). Somos personas sexuadas, con sentimientos y con deseos de vivir a tope nuestra personalidad. Lo que hace falta es valentía y escuchar al hombre que hay dentro y no cambiarlo por un figurante de rezos que de tanto repetirlos, a veces, ni se los cree. La gracia no suple la naturaleza, por tanto, mientras más natural se es, más lleno de Dios se está” (Pepe Mallo, RD 20.10.13 | 16:10).

No extraña que cada vez más sacerdotes jubilados “convivan” y legalicen su situación por vía civil. Cobijan con dignidad a la persona que comparte su vida y su pensión. La “institución” no le dejará que decida cómo y con quién quiere compartir el tramo final de vida. Si usa su libertad sin tener en cuenta la normativa eclesiástica, está abocado al olvido y a la marginación plena. “Fraternidad sacerdotal”, sólo si es celibataria. Si forma una familia, se convierte en un “vitando” (al que evitar).

La ley eclesial no debería estar por encima del Evangelio
Hay quien piensa que “no cederán, está en la raíz del dominio, ni Evangelios ni nada, esclavos desamparados, desarraigados. Francisco tampoco lo hará, está claro: sois la quilla de la Iglesia”.
Me niego a creerlo, y precisamente por la razón que se da: “está en la raíz del dominio”. Es que justamente el Evangelio de Jesús está en las antípodas del dominio:
“los que figuran como jefes de las naciones las dominan, y que sus grandes les imponen su autoridad. No ha de ser así entre vosotros; al contrario, entre vosotros, el que quiera hacerse grande ha de ser servidor vuestro, y el que quiera ser primero, ha de ser siervo de todos; porque tampoco el Hombre ha venido para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por todos” (Mc 10, 42-46 a; Mt 20, 25-28; Lc 22, 25-26).

Me niego a creer que la ley eclesial está por encima del evangelio. Espero que el evangelio de la libertad y la vida se abrirá paso. Creo sinceramente que el Espíritu de Jesús hará madurar a los pastores de la Iglesia en la libertad del Amor. El derecho natural precede al derecho como sacerdote.

El clero no es “la quilla” de la Iglesia
Esta metáfora carece de base bíblica y teológica referida al ministerio eclesial. La quilla es la “pieza que yendo de popa a proa por la parte inferior del barco, forma la base de éste, y sostiene toda su armazón”. La quilla visible de la Iglesia debe ser la comunidad; la invisible, el Espíritu de Jesús que sostiene la fe, el amor y la esperanza, Espíritu que nos une en su memoria, en su perdón, en su pan, en su amor. Los cristianos estamos arraigados en la fe en Jesús, el Mesías, la piedra angular, que basa y sostiene las comunidades. El “clero” es un conjunto muy “minoritario” de servidores de la comunidad. No deben ser la “quilla”. Aunque en la práctica se ha adueñado de la totalidad del Pueblo de Dios. Es una práctica herética de siglos. El clero se cree el verdadero sacerdocio de Cristo, propio de los cristianos, todos templos de Dios, todos sacerdotes de la nueva alianza.

La “quilla” es el grupo o “cuerpo” mesiánico
“Quilla” de la Iglesia puede llamarse al grupo o “cuerpo” mesiánico, vivificado por el Espíritu, unido en Cristo, sacerdocio de la Nueva Alianza (Hebr 13,12-16; 1Pe 2, 4-10; Ap 1, 9). Son los “consagrados” en el Bautismo, cuyo “servicio” es el de Jesús: ser sacerdotes, dar su Espíritu. Todos son regalados con el mejor don: el Espíritu que les hace conscientes de ser hijos de Dios y derrama en ellos su amor. El Espíritu hace la vida del creyente enteramente sacerdotal: aman como Jesús y el Padre, actualizan el Espíritu, vinculan todo con el Amor, con Dios.

En el cuerpo de Cristo, comunidad mesiánica, además del amor, hay otros dones privados. Son los carismas que el Espíritu reparte según su voluntad . Entre éstos están los dones de servicio a la comunidad: dirección o gobierno, misioneros, catequistas, doctores (especialistas en diversas ramas de teología), atención a los necesitados y enfermos, organización económica, etc. Tales funciones existen por voluntad de Dios. Pablo afirma rotundamente que los ministerios que hay en la Iglesia son “dones” dados por Dios para el crecimiento de la Iglesia (1 Cor 12, 4.28.31; Ef 4,11-12). Hay gran variedad y creatividad de ministerios para responder a las necesidades comunitarias (Rm 12,6-8; 1 Cor 12, 4-11.28-31; 14,6; Ef 4, 11-12; He 6,1-3). Para designar a estos ministros (servidores), el Nuevo Testamento evita la palabra “sacerdote”. Recurre a nombres del judaísmo o de tipo civil. Les llama “mayores” (presbíteros o ancianos) presidentes, supervisores (epíscopos, obispos), sirvientes (diáconos), “apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros” (Ef 4, 11), según la función que desempeñan. Los ministerios son dados y queridos por Cristo “con el fin de equipar a los consagrados para la tarea del servicio, para construir el cuerpo del Mesías, hasta que todos sin excepción alcancemos la unidad que es fruto de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, la edad adulta, el desarrollo que corresponde al complemento del Mesías” (Ef 4, 12-13).

http://www.redescristianas.net/gestos-sorprendentes-que-esperamos-de-la-iglesia-16rufo-gonzalez/#more-75482

Silenciado el verdadero propósito de la misión OSIRIS REX


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Por Atraviesa lo desconocido

¿Por qué la NASA se ha gastado 800 millones de dólares en ir a un asteroide? ¿Qué se esconde detrás de esta misión?

 http://buscandolaverdad.es/2016/09/11/silenciado-el-verdadero-proposito-de-la-mision-osiris-rex/

Mil teólogos piden al Papa que rehabilite a los castigados por Ratzinger


La asociación Juan XXIII espera de Francisco esa prueba de aperturismo
El congreso de la Asociación de Teólogos Juan XXIII se ha celebrado este fin de semana en Madrid.
El congreso de la Asociación de Teólogos Juan XXIII se ha celebrado este fin de semana en Madrid. SANTI BURGOS

“Pedimos la suspensión de las sanciones y la rehabilitación de los teólogos y teólogas represaliados, sobre todo durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, especialmente represivos en cuestiones de teología moral y dogmática”. Este es el último punto del manifiesto del 33 congreso de la Asociación de Teólogos Juan XXIII, que ha reunido este fin de semana a mil personas para debatir sobre la vigencia de la Teología de la Liberación. Según los reunidos, la rehabilitación de sus colegas “es exigencia de justicia”, pero, también, “condición necesaria de la tan esperada reforma de la Iglesia y prueba de la autenticidad de la misma”. Se refieren al recién estrenado pontificado de Francisco, argentino, jesuita y compañero de religiosos de esa corriente de pensamiento cristiano cuando era el provincial de la Compañía de Jesús en Buenos Aires.

Durante el pontificado del polaco Juan Pablo II, con el cardenal Joseph Ratzinger como presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que es como se llama ahora el siniestro Santo Oficio de la Inquisición, fueron condenados o expulsados de sus cátedras cientos de pensadores católicos, en la mayoría de los casos por su vinculación con la teología de la liberación e incluso por seguir orientaciones del Concilio Vaticano II. Entre las execraciones más sonadas, figuran las condenas del suizo Hans Küng, el francés Jacques Pohier, el belga Jacques Dupuis, el brasileño Leonardo Boff y los españoles Marciano Vidal, Juan José Tamayo, Benjamín Forcano, José Arregi, Jon Sobrino, José María Castillo y Juan Antonio Estrada.

Este congreso sobre la Teología de la Liberación ha contado con la participación del obispo mexicano Raúl Vera y del jesuita Juan Masiá, castigado por su teología bioética. Vera era auxiliar de Samuel Ruiz, el mítico prelado de Chiapas, y fue ‘exiliado’ a Saltillo por sus simpatías con el movimiento indigenista, acusado incluso de connivencia con los zapatistas. Ha hablado en Madrid sobre ‘La Iglesia de los pobres’. Muy crítico con las jerarquías, alejadas de los pobres, relacionadas con el poder, cuando se le preguntó qué esperaba del papa Francisco, dijo: “Espero un Papa con libertad evangélica, que hable directo, que no tenga miedo. Jesús no tuvo miedo. Me gustó su primer discurso. Nos advirtió sobre la Iglesia que tiene poder. Le dije al obispo que estaba a mi lado: Oye, qué bien, este Papa viene a por nosotros”.

El congreso se cerró con la colecta de 11.300 euros para proyectos solidarios y se abrió con este mensaje del obispo emérito Pedro Casaldáliga, uno de los padres del catolicismo iberoamericano. “¿Quién le tiene miedo a la Teología de la Liberación? Con la llegada de Francisco se ha agitado el tema y nos hemos confirmado en la convicción de que la teología es Teología de la Liberación o no es teología, ciertamente no lo sería del Dios de Jesús. Para que seamos libres Él nos liberó. Os envío un abrazo del tamaño de nuestra utopía, el Reino”.

También ha estado presente en el congreso la voz del brasileño Leonardo Boff, de 75 años y franciscano exclaustrado, a quien publicó la tesis doctoral Ratzinger cuando el futuro Benedicto XVI era profesor de teología en Alemania y veía en el joven estudiante brasileño una cabeza privilegiada para catolicismo americano. Años más tarde, acabaron rompiendo y protagonizando un sonado y largo proceso, que el inquisidor romano zanjó con una severa condena y la quema de algunos textos. Sostiene ahora Boff, en una conferencia leída por el secretario general de la Asociación Juan XXIII por la obligada ausencia del autor por un problema de salud: “La teología de la Liberación nació escuchando el grito del oprimido, de las mujeres bajo siglos de patriarcalismo, de las etnias destrozadas, de los afrodescendientes humillados y de millones de otros marginados de nuestra convivencia”.

La presencia de los pensadores católicos en Madrid –el congreso se desarrolla desde hace años en la sede central del sindicato Comisiones Obreras- ha sido aprovechada para celebrar la asamblea general de la Asociación Juan XXIII. En la misma han sido reelegidos para un nuevo mandato de cuatro años su actual presidente, Federico Pastor, y el secretario general, Juan José Tamayo.

LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, HOY

Este es el mensaje aprobado por el 33 Congreso de Teología celebrado este fin de semana en Madrid:

“Del 5 al 8 de septiembre hemos celebrado en Madrid el 33 Congreso de Teología sobre “La teología de la Liberación, hoy”, que ha reunido a mil personas procedentes de los diferentes países y continentes en un clima de reflexión, convivencia fraterno-sororal y diálogo interreligioso, intercultural e interétnico.

1. Vivimos en mundo gravemente enfermo, injusto y cruel, en el que la riqueza se concentra cada vez más en menos manos y crecen las desigualdades y la pobreza. Entre 40.000 y 50.000 personas mueren al día por hambre y guerras, cuando existen recursos suficientes para alimentar al doble de la población mundial. El problema no es, por tanto, la escasez, sino la competitividad, la acumulación desmesurada y la injusta distribución, generadas por el modelo neoliberal. Los gobernantes dejan que gobiernen los poderes financieros y la democracia no ha llegado a la economía. La crisis europea actual tiene como efecto el desmantelamiento de la democracia.

2. La crisis económica se ha convertido en una crisis de los derechos humanos. Los llamados eufemísticamente “recortes” en educación y salud son, en realidad, violaciones sistemáticas de los derechos individuales, sociales y políticos, que habíamos conseguido con tanto esfuerzo a lo largo de los siglos precedentes.

3. Pero esta situación no es fatal, ni natural, ni responde a la voluntad divina. Se pueden romper las inercias cambiando nuestro modo de vivir, de producir, de consumir, de gobernar, de legislar y de hacer justicia y buscando modelos alternativos de desarrollo en la dirección que proponen y practican no pocas organizaciones hoy en el mundo

4. Estos días hemos escuchado los testimonios y las voces plurales de las diferentes teologías de la liberación, que se cultivan en todos los continente y que intentan colaborar en la respuesta a los más graves problemas de la humanidad antes descritos: en América Latina, en sintonía con el nuevo escenario político y religioso y con las experiencias del socialismo del siglo XXI; en Asia, en diálogo con las cosmovisiones orientales, descubriendo en ellas su dimensión liberadora, en África, en comunicación con las religiones y culturas originarias, en busca de las fuentes de la vida en la naturaleza.

5. Hemos comprobado que la teología de la liberación sigue viva y activa frente a los intentos del pensamiento conservador y de la teología tradicional de condenarla y darla por muerta. La TL es histórica y contextual y se reformula en los nuevos procesos de liberación a través de los sujetos emergentes de transformación: mujeres discriminadas que toman conciencia de su potencial revolucionario; culturas otrora destruidas que reivindican su identidad; comunidades campesinas que se movilizan contra los Tratados de Libre Comercio; jóvenes indignados, a quienes se les niega el presente y se les cierra las puertas del futuro; naturaleza depredada, que grita, sufre, se rebela y exige respeto; migrantes maltratados que luchan por mejores condiciones de vida, religiones indígenas y afrodescendientes que renacen tras siglos de silenciamiento.

6. La TL es teología de la vida, que defiende con especial intensidad la vida más amenazada, la de los empobrecidos, que mueren antes de tiempo. Hace realidad las palabras de Jesús de Nazaret: “He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”. Llama a descubrir a Dios en los excluidos y crucificados de la tierra: esa es la misión fundamental de las Iglesias cristianas, de la que han estado muy alejadas

7. Los reformadores religiosos han abierto y siguen abriendo caminos de compasión y liberación integral, que deben traducirse política, social y económicamente en cada momento histórico, de manera especial Siddharta Gautama el Buda y Jesús de Nazaret el Cristo (tema de la última conferencia del Congreso.

8. Denunciamos la falta de ética en las políticas gubernamentales que presentan los recortes como reformas necesarias para la recuperación económica. Nuestra denuncia se extiende a los bancos, las multinacionales y los poderes financieros como verdaderos causantes de la actual crisis en connivencia con los gobiernos que lo permiten. Optamos por otro modelo económico cuyos criterios sean el principio del bien común, la defensa de los bienes de la tierra, la justicia social y el compartir comunitario.

9. Denunciamos el uso de la violencia, el militarismo, el armamentismo y la guerra como formas irracionales y destructivas de solución de los conflictos locales e internacionales, a veces justificados religiosamente. Optamos por un mundo en paz, sin armas, donde los conflictos se resuelvan por la vía del diálogo y la negociación política. Apoyamos todas las iniciativas pacíficas que vayan en esa dirección, como la jornada de ayuno y oración propuesta por el papa Francisco. Rechazamos la teología de la guerra justa y nos comprometemos a elaborar una teología de la paz.

10. Denunciamos el racismo y la xenofobia, que se manifiesta de manera especial en las leyes discriminatorias, en la negación de los derechos de los inmigrantes, en el trato vejatorio a que son sometidos por las autoridades y en la falta de respeto a su estilo de vida, cultura, lengua y costumbres. Optamos por un mundo sin fronteras guiado por la solidaridad, la hospitalidad, el reconocimiento de los derechos humanos sin discriminación alguna y de la ciudadanía-mundo frente a la ciudadanía restrictiva vinculada a la pertenencia a una nación.

11. Denunciamos la negación de los derechos sexuales y reproductivos y la sistemática violencia contra las mujeres: física, simbólica, religiosa, laboral, ejercida por la alianza de los diferentes poderes: leyes laborales, publicidad, medios de comunicación, gobiernos, empresas, etc. Dicha alianza fomenta y refuerza el patriarcado como sistema de opresión de género. En la discriminación y el maltrato a las mujeres tienen una responsabilidad no pequeña las instituciones religiosas. La teología feminista de la liberación intenta responder a esa situación reconociendo a las mujeres como sujetos políticos, morales, religiosos y teológicos.

12. Pedimos la inmediata suspensión de las sanciones y la rehabilitación de todas las teólogos y los teólogos represaliados (de quienes han visto sus obras prohibidas, condenadas o sometidas a censura, de quienes han sido expulsados de sus cátedras, de aquellos a quienes se les ha retirado el reconocimiento de “teólogos católicos”, de los suspendidos a divinis, etc.), sobre todo durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, que fueron especialmente represivos en cuestiones de teología moral y dogmática, en la mayoría de los casos por su vinculación con la teología de la liberación e incluso por seguir las orientaciones del Concilio Vaticano II. Dicha rehabilitación es exigencia de justicia, condición necesaria de la tan esperada reforma de la Iglesia y prueba de la autenticidad de la misma. Reivindicamos, a su vez, dentro de las Iglesias, el ejercicio de los derechos y libertades de pensamiento, de reunión, de expresión, de cátedra, de publicaciones, no respetados con frecuencia, y el reconocimiento de la opción por l@s pobres como criterio teológico fundamental.

Con don Pedro Casaldáliga afirmamos que todo es relativo, incluida la teología, y que solo son absolutos Dios, el hambre y la liberación.

Madrid, 8 de septiembre de 2013”

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/09/08/actualidad/1378670585_242867.html

Los teólogos afean la “insensibilidad” de los obispos con los refugiados


“Nosotros somos los bárbaros”, dice el manifiesto del congreso de la Asociación Juan XXIII

El arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que denunció "la invasión" de refugiados.Ampliar foto
El arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, que denunció «la invasión» de refugiados. MÒNICA TORRES

“Nosotros somos los bárbaros”. Con esta contundencia se expresan los teólogos de la Asociación Juan XXIII, que han celebrado su congreso anual este fin de semana en Madrid. Aprobado por unanimidad, con aplausos de indignación y dolor, un millar de personas, en su mayoría mujeres, subrayan en el documento su sorpresa por la actitud de la jerarquía católica y del Gobierno ante el drama de los refugiados, que mueren por miles en aguas del Mediterráneo o intentando atravesar algunas de las fronteras de la “civilizada y culta Unión Europea”. El congreso acordó enviar su manifiesto al papa Francisco, a la Conferencia Episcopal, al Gobierno español, a las autoridades de la UE y a los partidos políticos. Según sus datos, existen en el mundo 200 millones de personas migrantes, 60 millones de desplazados, 20 millones de ellos refugiados y 40 desplazados internos, y cuatro millones de víctimas de trata. “Estas personas son consideradas población sobrante, producto de la cultura del descarte, víctimas de un sistema basado en el Dios Dinero, del capitalismo perverso y de la acumulación mafiosa del capital”, dice el manifiesto citando palabras del papa Francisco.

Se lee en la Biblia: “No maltratarás al migrante ni lo oprimirás, pues migrantes fuisteis vosotros en el país de Egipto” (Éxodo 22,20). En cambio, “Europa tiene los ojos secos y endurecidos. Por eso no puede llorar. Es el miedo a los bárbaros lo que nos lleva a actuar de manera tan inmisericorde y, en definitiva, criminal. En realidad, nosotros somos los bárbaros. Es el miedo a los bárbaros el que amenaza con convertirnos en bárbaros. Se invierte así el binomio barbarie-civilización, que consideraba “bárbaros” a los de fuera y “civilizados” a los europeos. Hoy los bárbaros somos nosotros. Ahora el grito “¡que viene los bárbaros!” pueden pronunciarlo los inmigrantes y refugiados referido a nosotros, a la vista de nuestros comportamientos tan poco humanitarios””, afirma el teólogo Juan José Tamayo, secretario general de la asociación organizadora del congreso desde hace 36 años.

El manifiesto contrapone “la actitud hospitalaria del Papa frente a la insensibilidad de un sector importante de la jerarquía católica española ante el drama de las personas migrantes y refugiadas, cuyos problemas parece serles ajenos o no son prioritarios en su agenda pastoral. Añade: “Amén de insensibilidad, hay obispos que amparándose en un mal uso de la libertad de expresión, adoptan actitudes racistas, xenófobas, excluyentes e inhospitalarias cuando alertan irresponsablemente sobre la ‘invasión’ de los refugiados, cuestionan que todas las personas que cruzan la frontera sean trigo limpio y afirman que a Europa vienen muy pocos porque sean perseguidos. Alguno ha llegado a decir que la llegada de los refugiados es el caballo de Troya de las sociedades europeas y, en concreto de la española, y que la acogida de los refugiados puede quedar muy bien, pero que hay que saber lo que hay detrás. Estas declaraciones se hacen desde la impunidad jurídica y el disfrute de privilegios de todo tipo de parte del Estado (educativos, sociales, fiscales, económicos, financieros), que los alejan del Evangelio como mensaje liberador de Jesús de Nazaret”.

Sin citarlo, el manifiesto de los teólogos reproduce palabras textuales del cardenal Antonio Cañizares, pronunciadas hace un año ante el Fórum Europa, en Madrid. El prelado de la archidiócesis de Valencia y exmiembro de la Curia romana desató entonces la polémica con estas dos preguntas: “¿Esta invasión de emigrantes y de refugiados es todo trigo limpio? ¿Dónde quedará Europa dentro de unos años?” Su tesis fue que la acogida a los refugiados “hoy puede ser algo que queda muy bien, pero realmente es el caballo de Troya dentro de las sociedades europeas y en concreto de la española”. También puso en duda que los refugiados que llaman a las puertas de Europa sean en realidad perseguidos. “Muy pocos lo son”, dijo.

El papa Francisco saluda a unos fieles el pasado 7 de septiembre durante su audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro.ampliar foto
El papa Francisco saluda a unos fieles el pasado 7 de septiembre durante su audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro. ANGELO CARCONI EFE

Los teólogos de la Asociación Juan XXIII sostienen que esas declaraciones y otras parecidas por otros obispos, “se hacen desde la impunidad jurídica y el disfrute de privilegios de todo tipo de parte del Estado (educativos, sociales, fiscales, económicos, financieros), que los alejan del Evangelio como mensaje liberador de Jesús de Nazaret”. Añaden: “Tales declaraciones, que demuestran ausencia total de misericordia y falta de sentido de hospitalidad, se alejan del mensaje hospitalario de la Biblia, que pide amar a los emigrantes, no maltratarlos ni oprimirlos, y son contrarias a la práctica acogedora de Jesús de Nazaret, él mismo perseguido, emigrante e identificado con los emigrantes”. En palabras de Itziar Ruiz-Giménez, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid, solo la sociedad civil puede hacer cambiar las políticas de los gobiernos en materia de inmigración, asilo y refugio. “La guerra no es la mejor arma para defender los derechos humanos. La peor forma de trabajar por la paz es la guerra. Se legitima la injusticia revistiéndola de justicia. Si no salimos a la calle, estamos legitimando la injusticia. El poder no es omnipotente. Ellos se mantienen en el poder porque nosotros no los cuestionamos”.

Migrantes, refugiados y fronteras: de la exclusión a la hospitalidad ha sido el título del congreso de la Asociación de Teólogos Juan XXIII. Han intervenido, entre otros especialistas, Itziar Ruiz-Giménez, profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid; Eva Suárez Llanos, directora adjunta de Amnistía Internacional en España; Helena Maleno, investigadora experta en Migraciones y Trata de Seres Humanos; la teóloga colombiana Elsa Tamez; Juan José Tamayo, director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones en la Universidad Carlos III de Madrid, y Esteban Velázquez, jesuita promotor de Iniciativa Cambio Personal, Justicia Global y exresponsable de la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Tánger, Zona Nador. Los congresistas escucharon también experiencias de solidaridad con refugiados y migrantes, entre otros al fundador de Mensajeros de la Paz, padre Ángel García, y a la coordinadora del Proyecto Esperanza-Adoratrices/Trata de Seres Humanos, Marta González. Tomaron la palabra, además, tres representantes de “pueblos oprimidos y olvidados”: Nazani Armanian, politóloga, por el pueblo kurdo; por el pueblo palestino Marwan Burini, consejero de la Misión Diplomática de Palestina en España, y por el pueblo saharaui Abdulá Arabi, delegado del Frente Polisario en Madrid.

http://politica.elpais.com/politica/2016/09/11/actualidad/1473613223_009298.html

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