COLOMBIA: Antagonismos de la coyuntura política colombiana


El presidente de Venezuela fue el primero en manifestar su preocupación por esta medida.

El presidente de Venezuela fue el primero en manifestar su preocupación por esta medida.
Publicado 8 enero 2017 (Hace 9 horas 32 minutos)
En la región no se pasó por alto las declaraciones del presidente Santos sobre el inicio de las conversaciones para lograr un acuerdo con la OTAN.

En el escenario político colombiano, las últimas dos semanas del 2016 fueron muy activas y contradictorias. En el Congreso de la República se aprobaron varias leyes con finalidades antagónicas: los partidos de la coalición de gobierno lograron imponer la reforma tributaria más regresiva desde los paquetazos neoliberales del uribismo a comienzos de siglo; y en simultaneo, aprobaron la Ley de Amnistía e Indulto utilizando la vía rápida -ó Fast Track- que constituyó el inicio de la implementación del Acuerdo de Paz. Mientras eso ocurría en el parlamento, Juan Manuel Santos, recién premiado con el Nobel de Paz, se mostraba muy alegre por el inicio de las conversaciones para lograr un acuerdo con la OTAN, anuncio que dejó perplejos a los sectores democráticos del país, preocupados a los países vecinos y muy contentos a uribistas y militares.

Todo ello como antesala de un año en el que se inicia la campaña electoral, fundamental para el futuro de la paz y la apertura democrática. Por ello es importante entender algunas claves de los movimientos ocurridos en estas semanas:

Los efectos de la recesión mundial, la crisis de los precios del petróleo y la amplia corrupción de los funcionarios estatales son algunas claves para entender la grave situación de la economía colombiana. Frente a ello, la respuesta de Santos ha sido la aplicación de la formula neoliberal de incrementar los impuestos a los trabajadores y pequeños comerciantes, y no ampliar las tasas impositivas a los grandes negocios extractivistas que se lucran con el oro, el coltan, el carbón, el petróleo, o poner impuestos a las grandes ganancias del sector financiero, que a septiembre de 2016 ascendían a 10 billones de pesos (3500 millones de dólares)[1].

La reforma tributaria aprobada por el parlamento y decretada el 29 de diciembre por Santos, subió del 16% al 19% el impuesto al valor agregado (IVA) sobre la mayoría de productos de la canasta básica generando un impacto muy fuerte en las finanzas de las familias; se gravó con el 5% a los vehículos ambientales como las bicicletas o autos eléctricos y se dispuso la reducción gradual del impuesto a la renta a las grandes empresas[2]. Con la reforma, el gobierno aspira a recaudar 6.5 billones de pesos colombianos (2 mil millones de dólares), un monto levemente superior al recorte presupuestal del 2016 que fue de 6 billones de pesos[3], y muy inferior al déficit fiscal de 35 billones de pesos (12 mil millones de dólares).

La situación económica para la población en el 2017 seguramente será aún más difícil: el aumento de precios en los bienes de primera necesidad con el IVA del 19% disminuirá la capacidad de compra, que se agravará por el ajustado incremento salarial del 7% decretado por el gobierno. Las centrales sindicales se retiraron de la mesa de concertación laboral al no lograr un acuerdo con los empresarios y el gobierno, teniendo en cuenta que los trabajadores entraron a la negociación salarial con una petición del 14%, argumentando el crecimiento de la inflación y el incremento de los índices de precios al consumidor -especialmente por los altos precios de alimentos-, mientras que los empresarios ofertaron tan sólo el 6,5%, con lo cual la cifra definida finalmente por el gobierno no fue concertada y más cercana a la oferta empresaria. Los sindicatos advirtieron que ante esta situación el 2017 será un año de paros, huelgas y movilizaciones[4].

Casi de manera simultánea, el gobierno con su coalición mayoritaria de partidos en el parlamento aprobó la primera ley de todo el marco normativo que se debe desarrollar para implementar los acuerdos de paz, firmados con las FARC el pasado 24 de noviembre. Con 117 votos a favor y 3 en contra en la cámara de representantes y 69 a favor y 0 en contra en el senado, se aprobó la Ley 1820 del 30 de diciembre, por medio de la cual se establecen las disposiciones sobre la Amnistía y el Indulto para los combatientes de las FARC-EP y todas las personas del movimiento social procesadas o condenadas por asociación a ésta guerrilla. Además reglamenta los tratamientos penales especiales y otras disposiciones para los miembros de las Fuerzas Armadas colombianas incursos en delitos de guerra.

El grupo parlamentario de la Alianza Verde, el del Polo Democrático y la coalición de gobierno del santismo votaron a favor de la Ley, con algunas notables excepciones. El exguerrillero amnistiado, hoy senador, Antonio Navarro y la senadora Claudia López, del Partido Alianza Verde, argumentaron a favor de la ley, pero se retiraron del recinto del congreso antes de las votaciones. El ultraderechista Centro Democrático en pleno se ausentó del recinto sin votar, advirtiendo que de llegar a la presidencia desconocerán todo el acuerdo de paz y las leyes que de este se deriven.

La ley tendrá sus primeros efectos a partir del próximo 10 de enero y en ella se establecieron dos modalidades de amnistía, una amnistía e indulto de iure sin pasar por los tribunales de la Justicia Especial para la Paz, facultando al presidente a realizarla por decreto. Cobija a los combatientes y personas del movimiento social procesadas o condenadas por delitos políticos o conexos: “rebelión”, “sedición”, “asonada”, “conspiración” y “seducción”, usurpación y retención ilegal de mando y los delitos que son conexos con estos de conformidad con ley (artículo 15)[5]. Y otra amnistía e indulto que debe ser aprobada por una sala especial contemplada en la Justicia Especial para la Paz, destinada para los casos donde existen demandas o condenas por supuestos delitos de lesa humanidad contemplados en estatuto de Roma y en el derecho internacional humanitario, que son conductas sistemáticas tales como el genocidio, el reclutamiento forzado de menores, los abusos sexuales o toma de rehenes (ver los artículos del 21 al 27).

Finalmente, en la ley se establecen los tratamientos jurídicos especiales para miembros de la fuerza pública comprometidos en violaciones a los derechos humanos contemplados en los convenios internacionales y en el Estatuto de Roma, quienes deberán presentarse ante la Justicia Especial para la Paz para conseguir beneficios judiciales después de surtidos los procedimientos en las salas dispuestas para tal efecto (ver artículos del 44 al 50 de la Ley). Este punto ha sido muy cuestionado por organismos de derechos humanos, como Human Right Watch y por las víctimas de crímenes de Estado, por lo que se prevé a futuro una disputa judicial en ámbitos internacionales.

En la región no se pasó por alto las declaraciones del presidente Santos sobre el inicio de las conversaciones para lograr un acuerdo con la OTAN. Según el propio presidente, desde hace 9 años, en el uribismo, el gobierno viene tramitando su ingreso como cooperante de este tratado militar de los países del norte global[6]. Una declaración que no correspondería a un Premio Nobel de Paz, si no existiera el antecedente de Obama.

El presidente de Venezuela fue el primero en manifestar su preocupación por esta medida, puesto que dicha asociación contraviene la declaración de una región de paz realizada por la  Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños-CELAC. Voces colombianas también rechazaron el acuerdo por considerarlo una situación similar al recordado experimento uribista de instalación de 7 bases militares norteamericanas en suelo colombiano.

Este movimiento del gobierno se puede leer también como una concesión al estamento militar en la postguerra interna, para mantener/legitimar la tesis del enemigo externo –narcotráfico, terrorismo mundial- que les permita continuar con el presupuesto más abultado de la región, con condiciones laborales privilegiadas, muy distintas a la flexibilización laboral que padece el resto de la población colombiana.

Como se decía al comienzo, todo esto en el contexto del inicio del año electoral, que empieza a mover el tablero político. El actual vicepresidente Germán Vargas Lleras está organizando la salida del gobierno para iniciar su campaña presidencial, luego de haber estado más de seis años al frente de la construcción y la infraestructura, el rubro más dinámico de la economía nacional y que deja bastantes dividendos. En su reemplazo suena el general retirado de la policía Oscar Naranjo, conocido por sus actuaciones como miembro de la DEA, asesor de Enrique Peña Nieto y como negociador del gobierno en los diálogos con las FARC.

También anunció su precandidatura la senadora Claudia López del Partido Alianza Verde, investigadora con un estilo muy directo y polémico, cuyos hallazgos aportaron pruebas en  casos muy sonados de parapolítica, ostenta con una posición de centroderecha en otros ámbitos como en los derechos sociales y la política económica. Jorge Enrique Robledo, senador del Polo Democrático también anunció su precandidatura con una postura cerrada sobre posibles alianzas, lo cual baja las expectativas sobre sus posibilidades de tener una buena elección.

Se espera que en los próximos meses surjan otras pre candidaturas presidenciales de la izquierda, se clarifique la estrategia del santismo, las definiciones del Partido Conservador y las definiciones del ultraderechista Centro Democrático. Empieza la carrera electoral que augura mucha polarización en torno al cumplimiento y desarrollo de los acuerdos de paz y sobre el futuro económico del país.

http://www.telesurtv.net/opinion/Antagonismos-de-la-coyuntura-politica-colombiana-20170108-0022.html?utm_source=planisys&utm_medium=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_campaign=NewsletterEspa%C3%B1ol&utm_content=39

El Daily Sun Berlín: Reverenda Mary C. White ARCWP: Las mujeres sacerdotes están liderando la Iglesia Católica


http://www.berlindailysun.com/opinion/letters/60364-reverend-mary-c-white-women-priests-are-leading-the-catholic-church

 
Al editor:
Me gustaría ofrecer una aclaración acerca de la Asociación de Mujeres Sacerdotes católicos romanos.
Aunque el Vaticano no reconoce nuestras mujeres sacerdotes, nuestros ordenaciones son válidas porque tenemos la sucesión apostólica en la Iglesia Católica Romana. La sucesión apostólica es la “tradición ininterrumpida” volver “a ejemplo de Cristo y de las prácticas apostólicas” que el padre de Kyle le haga referencia en su carta.
El obispo católico que ordenó las primeras mujeres, es un obispo que tiene la sucesión apostólica en la Iglesia Católica Romana, y permanece en comunión con el Papa. Este hombre valiente siguió su conciencia, y  corrige una grave injusticia dentro de la Iglesia mediante la restauración del sacerdocio para las mujeres. Por lo tanto, nuestros obispos ordenan válidamente a las mujeres (y hombres) como diáconos, sacerdotes y obispos.
La mujeres Sacerdotes no estamos abandonando la Iglesia católica. Somos líderes en Ella! Las mujeres Sacerdotes son profetas modernas,  que anuncia mensaje radical de Jesús de la igualdad y la justicia para todas las personas. Estamos siguiendo nuestra conciencia, y respondemos al llamado de Dios para servir a la Iglesia que amamos.
La Iglesia católica está experimentando grandes retos. El número de sacerdotes varones célibes es cada vez menor. El número actual de seminaristas varones célibes no es suficiente para sustituir a los sacerdotes que se retiran o mueren. La Iglesia en los Estados Unidos ha pagado más de cuatro mil millones de dólares para los asentamientos de abuso sexual. La asistencia a misa es hacia abajo. El apoyo financiero de la Iglesia se ha reducido. Parroquias y escuelas católicas están cerrando. La Iglesia esta en una urgente necesidad de curación, renovación y transformación.
El Pueblo de Dios … que son la Iglesia … están viendo estos signos de los tiempos, y están llamando a la Iglesia para empezar a poner vino nuevo en odres nuevos. Esto incluye la ordenación de las mujeres.
Becas y evidencias arqueológicas muestran que las mujeres fueron ordenadas en la iglesia primitiva como sacerdotes, diáconos y obispos. Aproximadamente el 70 por ciento de los católicos estadounidenses están a favor de la ordenación de mujeres como sacerdotes. La Propia Comisión del Vaticano determinó que no había absolutamente nada en las Escrituras para apoyar la prohibición de ordenar mujeres como sacerdotes.
Me ofrezco para mostrar y ver la película premiada, Humo rosado sobre el Vaticano, que resume gran parte de esta evidencia, con cualquiera que esté interesado en ver y discutir la película conmigo.
Para aquellos que se identifican como católicos, pero están buscando una manera diferente de ser católicos, los invito a considerar una alternativa local. La puerta esta abierta es una comunidad inclusiva y sin prejuicios Fe Católica. Nuestra casa de verano se encuentra en la Unión Iglesia Shelburne. En el invierno, se celebra la misa en casas particulares, al igual que hicieron los primeros cristianos.
Las palabras de Jesús sirven como nuestra fundación: “sin duda no rechazar a nadie que venga a mí” (Juan 6:37).
En The Open Door,(La Puerta esta abierta) todos están invitados a disfrutar de la plena participación en la misa. Todos son bienvenidos a compartir su sabiduría y perspicacia durante nuestras homilías compartidos. Todos son bienvenidos a recibir la comunión.
Invito a cualquier persona que quiera recibir los Sacramentos de Bautismo, Eucaristía, Confirmación, Reconciliación, Matrimonio (incluyendo los que están legalmente divorciados o quieren un matrimonio del mismo sexo), la unción, o Ordenación ponerse en contacto conmigo.
Reverendo María C. White, ARCWP
Pastor, La Puerta Abierta: Una Comunidad de Fe católica Inclusiva y sin prejuicios.
NHRomanCatholicWomanPriest@gmail.com
(603) 616-9729
http://www.facebook.com/NHRomanCatholicWomanPriest/


Rev. Dra. Bridget María Meehan, a la derecha, una obispo de la Asociación de Mujeres Sacerdotes católicos romanos (ARCWP), levantó la mano de neosacerdote Mary White de Gorham durante un servicio alegre celebrada en la Unión Iglesia Shelburne. (Foto por Edith Tucker)
http://www.newhampshirelakesandmountains.com/Articles-Berlin-Reporter-c-2015-06-24-160520.113119-Mary-White-ordained-Roman-Catholic-priest-in-ARCWP-liturgy. html
 

http://bridgetmarys.blogspot.com.co/2017/01/the-berlin-daily-sun-reverend-mary-c.html

BOLETIN DE ARTICULOS INTERESANTES ENVIADOS POR JUAN CEJUDO


Estimados compañeros/as : Os envío  una selección de los artículos publicados esta última semana que me parecieron más interesantes.

Saludos cordiales: Juan Cejudo

—————————————

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO EN LA JORNADA MUNDIAL DE LA PAZ EL 1 DE ENERO DE 2017:”LA NO VIOLENCIA, ESTILO DE UNA POLÍTICA PARA LA PAZ”

http://www.redescristianas.net/mensaje-del-santo-padre-francisco-jornada-mundial-de-la-paz-1-enero-2017-la-no-violencia-estilo-de-una-politica-para-la-paz/

LEONARDO BOFF: “FRANCISCO ES UNO DE LOS “NUESTROS”. Joaquín Frank Ksta

http://www.redescristianas.net/leonardo-boff-francisco-es-uno-de-los-nuestrosjoachin-frank-ksta/

LA RELIGIÓN COMO AMENAZA: LO “DIVINO” A COSTA DE LO “HUMANO”. José Mª Castillo, teólogo

http://www.redescristianas.net/la-religion-como-amenaza-lo-divino-a-costa-de-lo-humanojose-m-castillo-teologo/

IDEOLOGÍA DE GÉNERO, VIOLENCIA CONTRA LA MUJER. José Mª Castillo, teólogo

http://www.redescristianas.net/ideologia-de-generoviolencia-contra-la-mujerjose-m-castillo-teologo/

LA SANTA SEDE RECONOCE A LUTERO COMO UN “TESTIGO DEL EVANGELIO”. Jesús Bastante

http://www.redescristianas.net/la-santa-sede-reconoce-a-lutero-como-un-testigo-del-evangeliojesus-bastante/

NUESTRA NAVIDAD ¿ES LA NAVIDAD DE JESÚS?  Benjamín Forcano, teólogo

http://www.redescristianas.net/nuestra-navidad-es-la-navidad-de-jesusbenjamin-forcano/

FRANCISCO ¿UN PAPA ANTISISTEMA? Deme Orte y Ramón Cardona

http://www.redescristianas.net/francisco-un-papa-antisistemademe-orte-ramon-cardona/

CARITAS, CONFER Y JUSTICIA Y PAZ RECLAMAN UNA POLÍTICA DE FRONTERAS QUE EVITE LA INHUMANIDAD DEL ALAMBRE

http://www.redescristianas.net/caritas-confer-y-justicia-y-paz-reclaman-una-politica-de-fronteras-que-evite-la-inhumanidad-del-alambre/

NACIONES UNIDAS: “LOS ASENTAMIENTOS ISRAELÍES SON ILEGALES TODOS”. DOSSIER. Gideon Levy, Yossi Verte R, Barak Ravid, Votam Berger

http://www.redescristianas.net/naciones-unidas-los-asentamientos-israelies-son-ilegales-todos-dossiergideon-levy-yossi-verte-r-barak-ravid-yotam-berger/

‘Hay más en la ordenación de mujeres como sacerdotes que la simple justicia’


ordenación

Asesor Episcopal para la Iglesia y la Sociedad Canon Carol Wardman fue el predicador en el servicio de hoy en la catedral de Brecon celebrar el 20 aniversario de la ordenación de las mujeres.

Servicios llevaron a cabo en los seis catedrales de Gales para marcar la ocasión, y el aniversario se produce tan sólo semanas por delante de otro hito en el ministerio de la mujer en Gales – la consagración de la primera mujer obispo, Canon Joanna Penberthy, como Obispo de St Davids Diócesis.

Canon Carol dijo: “Es un gran honor y una gran alegría de ser invitado a predicar aquí hoy para toda una serie de razones, y muchas de esas razones me recuerdan lo que un privilegio es estar aquí como un sacerdote ordenado en la iglesia de Dios , de cualquier género, de cualquier provincia de la comunión anglicana o de cualquier país del mundo.

“Soy parte de esa bendita generación que ha visto a mujeres en la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia de Gales mover oficialmente en todas las áreas del ministerio de las hermanas y diaconisas Ejército Iglesia, yacía lectores y, por supuesto, los trabajadores parroquiales de todo tipo, a convertido diáconos, sacerdotes y entonces y ahora incluso obispos “.

ordination1

Canon Carol dijo que el hecho el aniversario coincidió con la fiesta de la Epifanía fue particularmente apropiado.

“La Epifanía es la manifestación o la manifestación de Jesús a los gentiles, es decir a todo el mundo. Y eso era una idea al menos tan revolucionario como la ordenación de mujeres al sacerdocio ha sido.

“No hay más que la ordenación de mujeres como sacerdotes – y ahora también a la consagración de mujeres como obispos – incluso que la simple justicia y el reconocimiento de los derechos humanos, por importantes que sean en este mundo hecho por Dios, y toda la humanidad en el Dios de imagen.

“En Cristo no hay ni Judio ni griego, esclavo ni libre, hombre ni mujer, sino en Cristo todas las barreras se ha desglosado, y nada en toda la creación, no la raza o la nacionalidad o la cultura o la tradición o sufrimiento o privilegio puede separarnos del amor de Dios manifestado en Jesucristo.

“Dado que esto es así, nuestra cristiana – nuestra como la de Cristo – Ministerio también debe reflejar la plenitud de Dios que no se limita a, ya sea hombre o mujer.

“Si restringimos el ministerio sacramental de hombre o mujer corremos el riesgo de presentar una impresión de Dios que es parcial y limitada, y no refleja la plenitud de Dios que Jesús y nuestras escrituras van a tales problemas para revelar.

“La plenitud de Dios sólo puede ser reflejada cuando el conjunto de nuestra raza humana, en toda su gloria y Dios-dada la diversidad, se puede reconocer como ministros del amor de Dios en todos los aspectos; pastoral práctica, teológica, litúrgica, sacramental “.

ordination6

URUGUAY: Cuando el Cardenal Sturla habla


Que el jefe de los católicos uruguayos sea un cardenal complicó las cosas. O al menos sacudió la apacible siesta que el país decía vivir en materia religiosa.

Daniel Sturla es el segundo que ejerce tal jerarquía. El primer cardenal, en los años 60, fue Antonio María Barbieri, un monje capuchino de larga barba blanca, exquisito músico, historiador y literato. Sturla, en cambio es un salesiano inquieto y más joven al ser designado cardenal. Expresa las preocupaciones de un catolicismo que pretende tener presencia en una sociedad con posiciones a veces hostiles respecto a lo religioso.

El tema no es que Iglesia y Estado estén separados. Lo están y eso es bueno. Pocos países tienen esa clara separación en sus constituciones. Estados Unidos fue el primero, si bien es un país muy religioso. También son religiosos México y Chile, naciones latinoamericanas con igual separación. En Uruguay, a la separación se añade una difundida noción de “laicismo” que, aunque muchos lo nieguen, pretende que no haya expresión religiosa alguna fuera del cerrado templo. Pero, en una democracia la separación no es para proteger al Estado de las iglesias, sino al ciudadano en su libertad de elegir la religión que quiera, si es que quiere una.

Al intentar fortalecer el ánimo de los católicos en esta Navidad, el cardenal Sturla terminó metido en un lío tan gigantesco como absurdo. Según dijo, la concepción laicista del batllismo llevó al creciente repliegue de los católicos a quienes pidió que se sacaran ese “balde” y se muestren como tales. ¡Para qué!

Su declaración cerraba una campaña de recristianización de la Navidad, mediante balconeras con la imagen de un pesebre. Hasta el presidente de la república puso una en la puerta de su residencia personal. Tabaré Vázquez, reconocido masón, no es católico pero sí lo son su esposa e hijos.

Lo de la balconera, el hecho que fuera expuesta por la familia presidencial y la declaración del cardenal sumadas, crearon las condiciones para una tormenta perfecta. Perfecta en Uruguay. En ningún otro país de occidente esto hubiera dado tanto que hablar.

Se instaló la idea de que el cardenal provocó una “grieta” que dividió al país. Eso implicaría que la supuesta paz es solo posible si hay silencio, si los que profesan una religión callan sus creencias y el país vive como si no existieran. Algunas de esas intransigentes posturas antirreligiosas terminaron por darle la razón a Sturla: efectivamente parecían querer que los creyentes se pusieran el balde en la cabeza de nuevo.

La Constitución separa las iglesias del Estado y da libertad a todos los cultos religiosos; establece además la exención de impuestos a los templos la religión que sea. No dice que el presidente debe esconder sus creencias, si las tiene, ni que los jerarcas religiosos o creyentes de diferentes cultos, deban reprimir su prédica. Si así fuera, se estaría violando otro principio constitucional: el de la libertad de expresión.

Algunos salieron a decir que la palabra “navidad” era una imposición cristiana. Se puede o no creer en dicha festividad, pero no sostener que es algo diferente a lo que es. Su milenario nombre existe desde mucho antes que Batlle y Ordóñez creyera ingenioso darle otra denominación.

Ante la Navidad hay tres alternativas: que el creyente la celebre; que el no creyente, que de to-dos modos acepta la idea, la celebre de una forma no religiosa (mucha gente lo hace), y que el no creyente militante no la celebre. Para eso existe la libertad.

A esta discusión se suma la existencia de los monumentos religiosos. Alguien me decía que los extranjeros se llevaban una mala imagen al descender en la terminal de Tres Cruces y toparse con la enorme cruz sobre Bulevar Artigas. No es así. Los extranjeros (no los uruguayos) están acostumbrados a ver tales símbolos en otras ciudades. Lo primero que visitan en París es la catedral de Notre Dame. Quien llega a Río de Janeiro no puede evitar que el Cristo Redentor se imponga sobre toda la ciudad desde lo alto de un morro. En Bilbao, en su principal avenida, hay un enorme monumento al Sagrado Corazón de Jesús. La imagen de la virgen de Guadalupe aparece en todo México. Ni que hablar de Jerusalén, con un patrimonio histórico que abarca tres religiones.

Sturla no pretende que Uruguay se vuelva un país católico ni quiere violar la Constitución. Solo desea que sus fieles se muestren como tales. Y tiene derecho a hacerlo en un estado secular que respeta la libertad de expresión y religiosa.

Eso no quiere decir que su tarea sea fácil. Debe, claro, sortear el obstáculo de la rigidez “laicista” que denuncia. Pero tiene escollos internos. Uno es la compleja trama de dogmas que muchos creyentes sienten cada vez más difíciles de aceptar. Otros son la rigidez doctrinaria sobre el sexo (en tiempos de escándalo por los casos de pedofilia), los divorciados, los homosexuales, el sacerdocio femenino.

Estos son problemas que la Iglesia deberá resolver hacia adentro, si quiere que sus fieles lo sigan siendo.

Pero nada tiene que ver con el derecho de los cristianos (o los de cualquier otra fe) a expresar en voz alta sus creencias. Igual derecho tienen los “laicistas” duros.

Para eso, por suerte, existe la libertad de expresarse, claramente establecida en la Constitución.

http://www.elpais.com.uy/opinion/sturla-habla-enfoque-tomas-linn.html

¿Por qué resiste la comunidad de paz de San José de Apartadó?


  • A punto de cumplir 20 años de resistencia, los 650 campesinos de un proceso único en Colombia asisten con escepticismo a un proceso de paz que no “cambia lo estructural”. Soberanía y dignidad contra el hostigamiento permanente.
Paco Gómez Nadal  | San Josecito

“A San José [de Apartadó] no lo pudieron doblegar… y esa es la rabia de los paracos y de muchos poderosos de por acá. Nunca se lo van a perdonar”. No parece muy errado el diagnóstico de una lideresa de las que ha sobrevivido al complejo y violento proyecto paramilitar para el Urabá chocoano. Mueve la cabeza en un suave gesto de incomodidad al pensar en el futuro después de haber hablado sin contención sobre el pasado. Lo hace en un recodo invisible de Apartadó.

A cuarenta minutos de trocha transitable, en San Josecito, emblema visible de la comunidad de paz de San José de Apartadó, no se habla de futuro. “Nosotros no hacemos planes a largo plazo. El mañana depende de lo que hoy hagamos”, me explica uno de los líderes de esta comunidad que resiste -“rodeada por todos lados”- en un proceso más conocido fuera del país que por los propios colombianos.

Un simpático samario que me da el aventón en moto al saber de dónde vengo me pregunta: “¿Es verdad que ahí no lo dejan entrar a uno?”. La resistencia es una extrañeza en una tierra donde “lo mejor para no meterse en problemas es no ver, no oír… y no tomar mucho trago para no romper esa regla por culpa del guaro”. Como me explicaba la lideresa urbana sin nombre –porque el nombre aquí, como el guaro, es la antesala de los problemas-, “Urabá es un laboratorio de guerra y de silencio”.

Para las 650 personas de esta comunidad de paz, que habitan 11 espacios, resistir es como respirar. “Aquí no se viene a gozarla sino a lucharla”, insiste el joven líder que era apenas un niño cuando se declaró la comunidad de paz, el 23 de marzo de 1997, en un tiempo de terror sin contención que instauró una densa era de miedo no disimulado. Entonces, unas 400 personas decidieron resistir en una cabecera municipal desierta como efecto de la muerte y del miedo de una ofensiva de las ‘autodefensas’ que provocó el desangre del Eje Bananero, el despojo de miles de hectáreas y el establecimiento de una especie de estado paramilitar de facto con la ayuda –en unos momentos- o la indiferencia –en otros- de la Brigada XVII del Ejército con base en el vecino municipio de Carepa y del asmático aparato de un Estado ausente.

Hoy, a punto de cumplir 20 años de un proceso pensado para apenas unos meses, la comunidad de paz se siente viva “de chiripa”. “En este tiempo hemos contabilizado ya 326 miembros de la comunidad asesinados, 52 campesinos de las veredas cercanas, más de 4.000 agresiones a nuestros derechos humanos [el 85% por parte de paramilitares o por fuerza pública; el 15% atribuible a las FARC]… y no nos han acabado. Las balas no nos han acabado, la pobreza no nos ha acabado, el dinero…. tampoco. ¿me entiende por qué digo que estamos vivos de chiripa? Aunque el secreto, de verdad, ha sido la solidaridad interna y el acompañamiento internacional”.

El líder con el que camino por este recodo de la dignidad sabe de lo que habla. Sólo en este pasado mes de diciembre de 2016 la Comunidad de Paz registró ocho hechos violentos, que incluyeron amenazas, hostigamiento de hombres armados en los espacios de la comunidad o un atentado en Apartadó que involucró al hombre con el que comparto tiempo e historia.

CdP_SJdA

Al hostigamiento permanente este proyecto de resistencia se enfrenta con otro tipo de armas: un reglamento interno “muy rígido para quien no lo vive”, unas convicciones políticas contundentes, una obsesión por la dignidad, y un alto grado de soberanía alimentaria y económica. Aquí no se toma guaro, aquí ni se portan armas ni se consienten las de otros, aquí no se aceptan reparaciones individuales del Estado, aquí no se hacen negocios en los que trasiegue la coca ilícita, aquí se dedica tiempo y músculo a lo comunitario, aquí se entierra con respeto a las víctimas aunque estas cuando tenían aliento fueran victimarias…

La agenda de esta comunidad no se ve alterada por la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno nacional y las FARC, ni por la salida de los guerrilleros de la zona… “A nosotros como comunidad de paz no nos beneficia [el acuerdo] en lo absoluto. Lo que se viene es un manto grueso de impunidad para el Estado, las FARC como que cambió el chip y ahora le interesa el poder, y el acuerdo puede suponer que se apaguen las luces del acompañamiento que ha habido para los procesos de resistencia alternativa… para nosotros las condiciones no cambian”. Excepto por un hecho no menor: la arremetida paramilitar que se contagia desde Nueva Antioquia y Apartadó y que si bien sigue utilizando armas también llega a las veredas cercanas con mejores precios para la coca que los pagados por la guerrilla, con compras sobrevaloradas de tierras de campesinos y hasta con torneos de fútbol para “integrar” a campesinos dóciles con díscolos.

La dignidad

Hablamos en San Josecito, el principal espacio de la comunidad de paz. Es domingo y en el almacén de cacao se recibe producción y se vende carne de cerdo. Un campesino entrado en los setenta años recuerda cómo hace décadas abrieron trochas y desmontaron para hacer de San José un lugar habitable. “Luego vino todo esto [la guerra] y nos complicaron el sueño”.

“Esto” pueden ser las masacres que vaciaron San José de Apartadó en 1996 y 1997. Fue entonces cuando unos 400 campesinos de 17 veredas se encontraron en el desértico pueblo y decidieron resistir declarándose comunidad de paz, “Pensaban nuestros padres que eso sería por unos meses, que los actores armados respetarían nuestra decisión de neutralidad”. No fue así. El Estado estigmatizó a esta comunidad como guerrillera, los paramilitares se empeñaron en acorralarla, las FARC, aunque en menor medida, no gustaban de la independencia de criterio que paseaban estos campesinos.

muestra

El centro de San Josecito es un espacio de memoria. Un domo preside un espacio limpio y una tumba resalta: la de Eduar Lancheros, el acompañante de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz que se convirtió en miembro de la comunidad de paz y que fue clave en la conformación de una forma de vivir y resistir en la que insiste este puñado de campesinos. Junto a él, las imágenes de los cinco asesinados en la masacre de 2005 que los paramilitares realizaron en los espacios de paz de Mulatos y La Resbalosa y las de algunos otros de los 326 caídos en estos casi 20 años de terquedad digna. “Estamos construyendo este espacio para que estén los restos de todos nuestros compañeros caídos”. El joven líder educado criado en esta comunidad-isla señala los sueños y los salpica de memoria. Cuando el futuro es incierto la memoria es también un espacio de resistencia.

La soberanía

Pero de dignidad no se come, así que la comunidad de paz, con ayuda internacional, ha logrado levantar proyectos y lógicas que la hacen soberana. Quizá uno de los momentos más difíciles se dio cuando, en 2004, en asamblea, como se deciden las cosas acá, y después de muchos debates, se tomó la determinación de “romper con las instancias judiciales”. “A pesar de que desde 1997 teníamos interlocución directa con el Gobierno, nos seguían matando [no hay una sola sentencia en firme por los 326 asesinatos de miembros de la comunidad]. Luego, después de la masacre de 2005, ya rompimos del todo relaciones con un Estado mentiroso y asesino. Decidimos no recibirle nada”. En 2011, cuando se aprobó la ley de Víctimas y restitución de tierras que comenzó a repartir plata a cambio de dolor, la comunidad tuvo que tomar otra decisión complicada. “Fue muy duro”, recuerda este líder, “porque nosotros que vivimos situaciones de pobreza decidimos no chatarrizar a nuestras víctimas y no aceptar dinero si no había procesos de verdad y de justicia”. La decisión de la comunidad fue que ninguna de las familias que pertenece a ella optara a la reparación estatal. Y no un peso de la Unidad de Víctimas ha sido sembrado en estos territorios. “Esa valentía hay que reconocérsela a nuestra gente y muchos no nos entienden… no entienden nuestras reglas, pero son las que nos hacen tan fuertes”.

20161210_105930

Soberanía respecto al Estado y soberanía frente a la otra “gran tentación”: la coca. Para ello, la comunidad de paz ha basado su economía en el comercio justo de cacao orgánico y en los cultivos de pancoger para garantizar la soberanía alimentaria. Caminar por su territorio es ver secadoras de cacao, trilladoras de arroz o de maíz, una pequeña “fábrica” de chocolate en barra, sembrados de maíz, frutales, carpinterías, sistemas de alcantarillado construidos de forma comunitaria… Las escuelas de la comunidad de paz son también autogestionadas: al principio como reacción a la desidia estatal, ahora como proyecto educativo propio y alternativo que muestran con orgullo.

Nosotros no le pedimos nada al Estado excepto que nos deje en paz… no necesitamos al Estado para sobrevivir”, insiste otro miembro de la comunidad. Pero sí necesitan que “deje de atacar a la comunidad de paz”. Camino con el joven líder y hablamos del denominado como proceso de paz. Él echa mano del sarcasmo: “Ahora que los guerrilleros que quedaban se han ido de este municipio dirán que somos un frente disidente de las FARC, ya no saben que inventar sobre nosotros”. Mientras, gestionan, una vez más, la arremetida paramilitar que aprovecha el vacío dejado por la guerrilla para terminar de “conquistar” estas veredas. “Ellos están en el cuento de la coca y pensamos nosotros que si son estratégicos no van a ir por nosotros de forma directa”. Sin embargo, los hechos dicen que las amenazas se han redoblado y que las autodenominadas como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), tan presentes en paredes y puentes de este Urabá-laboratorio, no gustan de resistencias. Están por todos lados. De hecho, desde San Josecito se ve un terreno plantado con teka que pertenece a Dario Úsuga, alias Otoniel, el temido jefe del Clan Úsuga, el origen de la marca AGC.

El cartel que anuncia la comunidad de paz de San Josecito está inclinado por el tiempo y las puertas metálicas de acceso un poco oxidadas. Dentro, el vigor parece nuevo.

– “¿Y ahora qué esperan?”, le insisto a mi anfitrión…

– “Nada, le insisto, aquí aprendimos a no hacer planes a largo plazo… yo creo que eso es lo que nos ha mantenido vivos”.

Achille Mbembe, “La era del humanismo está terminando”.


El siguiente artículo de Achille Mbembe apareció publicado en inglés el 22 de Diciembre de 2016, en el sitio electrónico de Mail & Guardian, en Sudáfrica, bajo el título «The age of humanism is ending»:

http://mg.co.za/article/2016-12-22-00-the-age-of-humanism-is-ending

Achille Mbembe (1957, Camerún francés) es un historiador, pensador postcolonial y cientista político; estudió en Francia en la década de 1980 y luego ha enseñado en África (Sudáfrica, Senegal) y Estados Unidos. Hoy enseña en el Wits Institute for Social and Economic Research (Universidad del Witwatersrand, Sudáfrica). Ha publicado Les Jeunes et l’ordre politique en Afrique noire (1985), La naissance du maquis dans le Sud-Cameroun. 1920-1960: histoire des usages de la raison en colonie (1996), De la Postcolonie, essai sur l’imagination politique dans l’Afrique contemporaine (2000), Du gouvernement prive indirect (2000), Sortir de la grande nuit – Essai sur l’Afrique décolonisée (2010), Critique de la raison nègre (2013). Su nuevo libro, The Politics of Enmity, será publicado por Duke University Press en 2017.

La era del humanismo está terminando.

Achille Mbembe

No hay indicios de que el 2017 vaya a ser muy diferente del 2016.

Bajo ocupación israelí por décadas, Gaza seguirá siendo la mayor prisión a cielo abierto de la Tierra.

En los Estados Unidos, la matanza de gente negra a manos de la policía continuará ininterrumpidamente y cientos de miles más se unirán a los que ya están alojados en el complejo industrial-carcelario que vino a instalarse tras la esclavitud de las plantaciones y las leyes de Jim Crow.

Europa continuará su lento descenso hacia el autoritarismo liberal o lo que el teórico cultural Stuart Hall llamó populismo autoritario. A pesar de los complejos acuerdos alcanzados en los foros internacionales, la destrucción ecológica de la Tierra continuará y la guerra contra el terror se convertirá cada vez más en una guerra de exterminio entre varias formas de nihilismo.

Las desigualdades seguirán creciendo en todo el mundo. Pero lejos de abastecer un ciclo renovado de luchas de clase, los conflictos sociales tomarán cada vez más la forma de racismo, ultranacionalismo, sexismo, rivalidades étnicas y religiosas, xenofobia, homofobia y otras pasiones mortales.

La denigración de virtudes como el cuidado, la compasión y la generosidad va de la mano con la creencia, especialmente entre los pobres, de que ganar es lo único que importa y que quién gana –en virtud del medio que sea necesario– es en última instancia el que está en lo correcto.

Con el triunfo de este acercamiento neo-darwiniano al hacer-historia, el apartheid bajo diversas modulaciones será restaurado como la nueva vieja norma. Su restauración pavimentará el camino hacia nuevos impulsos separatistas, a la construcción de más muros, a la militarización de más fronteras, a formas mortales de policialización, a guerras más asimétricas, a alianzas rotas y a innumerables divisiones internas, incluso en democracias establecidas.

Nada de lo señalado más arriba es accidental. En todo caso, es un síntoma de cambios estructurales, cambios que se harán cada vez más evidentes a medida que se despliegue el nuevo siglo. El mundo tal como lo conocíamos desde el final de la Segunda Guerra Mundial, con los largos años de la descolonización, la Guerra Fría y la derrota del comunismo, ese mundo ha terminado.

Ha comenzado otro largo y mortífero juego. El principal choque de la primera mitad del siglo XXI no será entre religiones o civilizaciones. Será entre la democracia liberal y el capitalismo neoliberal, entre el gobierno de las finanzas y el gobierno del pueblo, entre el humanismo y el nihilismo.

El capitalismo y la democracia liberal triunfaron sobre el fascismo en 1945 y sobre el comunismo a principios de los 90 cuando colapsó la Unión Soviética. Con la disolución de la Unión Soviética y el advenimiento de la globalización, sus destinos fueron destrenzados. La creciente bifurcación entre la democracia y el capital es la nueva amenaza para la civilización.

Apoyado por el poder tecnológico y militar, el capital financiero ha logrado su hegemonía sobre el mundo mediante la anexión del núcleo de los deseos humanos y, en el proceso, convirtiéndose él mismo en la primera teología secular global. Fusionando los atributos de una tecnología y una religión, se basó en dogmas incuestionables que las formas modernas de capitalismo habían compartido a regañadientes con la democracia desde el período de posguerra –la libertad individual, la competencia en el mercado y la regla de la mercancía y de la propiedad, el culto a la ciencia, la tecnología y la razón.

Cada uno de estos artículos de fe está bajo amenaza. En su núcleo, la democracia liberal no es compatible con la lógica interna del capitalismo financiero. Es probable que el choque entre estas dos ideas y principios sea el acontecimiento más significativo del paisaje político de la primera mitad del siglo XXI, un paisaje formado menos por la regla de la razón que por la liberación general de pasiones, emociones y afectos.

En este nuevo paisaje, el conocimiento se definirá como conocimiento para el mercado. El mercado mismo será re-imaginado como el mecanismo primario para la validación de la verdad. A medida que los mercados se convierten cada vez más en estructuras y tecnologías algorítmicas, el único conocimiento útil será algorítmico. En lugar de gente con cuerpo, historia y carne, las inferencias estadísticas serán todo lo que cuenta. Las estadísticas y otros datos importantes se derivarán principalmente de la computación. Como resultado de la confusión de conocimiento, tecnología y mercados, el desprecio se extenderá a cualquier persona que no tenga nada que vender.

La noción humanista y de la Ilustración del sujeto racional capaz de deliberación y elección será reemplazada por la del consumidor conscientemente deliberante y elector. Ya en construcción, triunfará un nuevo tipo humanidad. Este no será el individuo liberal que, no hace mucho tiempo atrás, creíamos que podría ser el tema de la democracia. El nuevo ser humano será constituido a través y dentro de las tecnologías digitales y los medios computacionales.

La era computacional –la era de Facebook, Instagram, Twitter– está dominada por la idea de que hay pizarras limpias en el inconsciente. Las formas de los nuevos medios no sólo han levantado la cubierta que las eras culturales previas habían puesto sobre el inconsciente, sino que se han convertido en las nuevas infraestructuras del inconsciente. Ayer, la socialidad humana consistía en mantener los límites sobre el inconsciente. Pues producir lo social significaba ejercer vigilancia sobre nosotros mismos, o delegar a autoridades específicas el derecho a hacer cumplir tal vigilancia. A esto se le llamaba represión. La principal función de la represión era establecer las condiciones para la sublimación. No todos los deseos pueden ser cumplidos. No todo puede ser dicho o hecho. La capacidad de limitarse a sí mismo era la esencia de la propia libertad y de la libertad de todos. En parte gracias a las formas de los nuevos medios y a la era post-represiva que han desencadenado, el inconsciente puede ahora vagar libremente. La sublimación ya no es necesaria. El lenguaje se ha dislocado. El contenido está en la forma y la forma está más allá, o excediendo el contenido. Ahora se nos hace creer que la mediación ya no es necesaria.

Esto explica la creciente posición anti-humanista que ahora va de la mano con un desprecio general por la democracia. Llamar a esta fase de nuestra historia fascista podría ser engañoso, a menos que por fascismo nos refiramos a la normalización de un estado social de la guerra. Tal estado sería en sí mismo una paradoja, pues en todo caso la guerra conduce a la disolución de lo social. Y sin embargo, bajo las condiciones del capitalismo neoliberal, la política se convertirá en una guerra apenas sublimada. Esta será una guerra de clases que niega su propia naturaleza: una guerra contra los pobres, una guerra racial contra las minorías, una guerra de género contra las mujeres, una guerra religiosa contra los musulmanes, una guerra contra los discapacitados.

El capitalismo neoliberal ha dejado en su estela una multitud de sujetos destruidos, muchos de los cuales están profundamente convencidos de que su futuro inmediato será una exposición continua a la violencia y a la amenaza existencial. Ellos desean genuinamente un retorno a cierto sentido de certeza –lo sagrado, la jerarquía, la religión y la tradición. Ellos creen que las naciones se han convertido en algo así como pantanos que necesitan ser drenados y que el mundo tal como es debe ser llevado a su fin. Para que esto suceda, todo debe ser limpiado. Están convencidos de que sólo pueden salvarse en una lucha violenta para restaurar su masculinidad, cuya pérdida atribuyen a los más débiles entre ellos, los débiles en que no quieren convertirse.

En este contexto, los emprendedores políticos más exitosos serán aquellos que hablen de manera convincente a los perdedores, a los hombres y mujeres destruidos por la globalización, y a sus identidades arruinadas.

La política se convertirá en la lucha callejera, la razón no importará. Tampoco los hechos. La política se revertirá a un asunto de supervivencia brutal en un ambiente ultracompetitivo.

En estas condiciones, el futuro de la política de masas de izquierda, progresista y orientada hacia el futuro, es muy incierto. En un mundo centrado en la objetivación de todos y de todo ser viviente en nombre del lucro, la borradura de lo político por el capital es la amenaza real. La transformación de lo político en negocio plantea el riesgo de la eliminación de la posibilidad misma de la política. Si la civilización puede dar lugar a alguna forma de vida política, tal es el problema del siglo XXI.

Traducción del inglés al español: Gonzalo Díaz Letelier.

http://contemporaneafilosofia.blogspot.com.co/2016/12/achille-mbembe-la-era-del-humanismo.html?m=1

Anteriores Entradas antiguas

A %d blogueros les gusta esto: